Este capítulo lo he escrito, porque Diel quería saber que ponía la carta.
Ya tenía el siguiente, pero me ha parecido buena idea el de escribirlo. Tal
vez sea un poco repetido y rollo, pero la carta de amor no es para vosotros
sino para Maiga.
Capítulo 5 ----------------------
La carta de Sirius
Mi querido amor:
Ya sé que desde hace mucho tiempo, nosotros no somos lo que éramos. Hemos cambiado, y aunque yo siempre he ver como cambiábamos juntos, y por una decisión tuya no ha podido ser. No te reprocho nada, pero eso no significa que no haya deseado durante todo este tiempo , una oportunidad. Una oportunidad que sé que no me darás. Pero sueño con ella, sí, con una bonita fantasía, que tal vez no desee alguna vez descubrir, porque tengo miedo de ver lo que pasaría. Eres la persona a la que más he amado, y a la que amaré. Cuando aquel día me dijiste, que ya no podías seguir conmigo, me sentí tan débil como un cristal, que estaba a punto de quebrarse, pero que se quebró cuando descubrió a quien preferías: a Snape. Sabía que pasaba algo, antes de que cortaras, pero no me imaginaba que pensaras en el como en una época pensaste en mí. Uno de los peores momentos que he pasado, fue cuando descubrí que alguien que odiaba, era dueño del corazón que cobijaba el mío. Lloré muchas noches, y aunque lo intentaban, nuestros amigos no pudieron encontrar algo que me hiciera sentir mejor: porque no había nada en realidad. Lo único que sé ahora, es que te sigo queriendo y que solo viviré por ti Te quiero, y siempre te querré. Mi amor por ti me ha salvado de caer en la desesperación, en Azkaban. Pero llegó un día en que supe el que no volvería a estar entre tus brazos, lo que hizo que me sumergiera en una gran tristeza. Y me obsesioné más todavía en Colagusano, el asesino de James y Lily, y por el que me encerraron. Maiga eres el ser más maravilloso que existe. Tu sonrisa me hacía sentir que era dichoso, y me hacia olvidar todos los problemas que tuviera.
He logrado averiguar que le hice aquella broma, porque erais buenísimos amigos. Eras amiga del repelente Snape, y eso me hacía sentir mal, porque yo sabía que al principio os peleabais mucho, pero de repente erais amigos. Se que fue, al fin y al cabo, por celos, Por culpa de los celos, podría haberle matado, y ahora sé que eso te hubiera matado. Pero eso no lo supe entonces, y no supe el daño que te hacía, y que me hacia a mí. No sé si me perdonarás alguna vez, pero inténtalo.
Cuando me dijeron que querías a Snape, me sentí ultrajado, por dos razones, primero porque pensaba que volveríamos juntos, y segundo, porque deseaba saberlo por ti. Sé que no soy quien para pedirte tal cosa. Sólo te quiero y necesito verte, tocarte, y mirar en tus bellos ojos, ver en tus ojos un gran bosque, lleno de sabiduría, mayor que la de tu amado Bosque Olvidado, mayor que la de muchos de tus grandes antepasados, de ambas razas. Necesito escucharte melodiosa voz cantando en tu suave idioma. Verte leyendo absorta en tus pensamientos. Volver a reírnos a carcajadas, como cuando conseguimos que James y Lily salieron juntos. Volver a tomar una cerveza de mantequilla, y ver como se nos va la cabeza bromeando. Poder mirarte, y que me vengas diciendo que te pone nerviosa el mirarte fijamente. Discutir contigo, por llevarte la contraria queriendo. Buscar en tu silencio (raro en ti) tus pensamientos. Jugar al ajedrez, y que me ganes o me dejes ganar. Lo único que necesito, es vivir mi vida contigo. Pero no sé para que te pido esto, si no me lo concederás. Pero fuiste la única que confiaste en mí, desde que te dije que yo no ayudé a Voldemort. Fuiste la que con unas dulces palabras, me dio confianza y valor ante la muerte que desprende Azkaban. Me diste el mejor regalo que alguien puede dar a otra. No sé si lo hiciste por esa razón o porque te salió de forma natural. Tragaste tus lágrimas por James y Lily, y me ayudaste a que volviera a ser yo, y sé que pagaste un gran precio, el tragar tus sentimientos una vez más; el de ser una loca ante los demás, y el de sumergirte en la soledad. Cuando Snape te dejó, desee pedirle que no fuera tan necio, que no despreciase a un alma tan pura como la tuya, al ser más complejo que he conocido. A alguien amable, agradable, cauto, rápido de pensamientos, alguien que a veces puede ser testaruda, cabezota, celos e impertinente. Con un encanto casi divino. Alguien imprescindible, alguien que puede ser a la vez orgullosa y nada orgullosa.
Te debo pedir una cosa: gracias, por Harry, por sacarle de allí, de esa casa muggle, que era su prisión. Tú eras su única familia, pero decidieron que no podía estar contigo, por la teórica falta de razón, por creer que yo era inocente. Un pensamiento que no permitió que no pudieras estar con Harry.
A veces creo que soy un tonto, por pensar en estas tonterías, pero el solo escribirlas me deja más feliz. Normalmente no te hubiera mandado esta carta, pero creo que sería mejor confiarte mis pensamientos, por lo buena amiga que eres.
Debes saber que siempre estaré ahí, queriendo ayudarte y queriéndote. Estoy en nuestro escondite, en Hogsmeade, que desde hace unos años es casi mi casa, casa que me recordaba a ti. Me recordaba los momentos vividos allí, casi todos felices, menos el último... Te quiero Maiga. Siempre te querré.
Adiós --------- Sirius
PD: Sé feliz.
Capítulo 5 ----------------------
La carta de Sirius
Mi querido amor:
Ya sé que desde hace mucho tiempo, nosotros no somos lo que éramos. Hemos cambiado, y aunque yo siempre he ver como cambiábamos juntos, y por una decisión tuya no ha podido ser. No te reprocho nada, pero eso no significa que no haya deseado durante todo este tiempo , una oportunidad. Una oportunidad que sé que no me darás. Pero sueño con ella, sí, con una bonita fantasía, que tal vez no desee alguna vez descubrir, porque tengo miedo de ver lo que pasaría. Eres la persona a la que más he amado, y a la que amaré. Cuando aquel día me dijiste, que ya no podías seguir conmigo, me sentí tan débil como un cristal, que estaba a punto de quebrarse, pero que se quebró cuando descubrió a quien preferías: a Snape. Sabía que pasaba algo, antes de que cortaras, pero no me imaginaba que pensaras en el como en una época pensaste en mí. Uno de los peores momentos que he pasado, fue cuando descubrí que alguien que odiaba, era dueño del corazón que cobijaba el mío. Lloré muchas noches, y aunque lo intentaban, nuestros amigos no pudieron encontrar algo que me hiciera sentir mejor: porque no había nada en realidad. Lo único que sé ahora, es que te sigo queriendo y que solo viviré por ti Te quiero, y siempre te querré. Mi amor por ti me ha salvado de caer en la desesperación, en Azkaban. Pero llegó un día en que supe el que no volvería a estar entre tus brazos, lo que hizo que me sumergiera en una gran tristeza. Y me obsesioné más todavía en Colagusano, el asesino de James y Lily, y por el que me encerraron. Maiga eres el ser más maravilloso que existe. Tu sonrisa me hacía sentir que era dichoso, y me hacia olvidar todos los problemas que tuviera.
He logrado averiguar que le hice aquella broma, porque erais buenísimos amigos. Eras amiga del repelente Snape, y eso me hacía sentir mal, porque yo sabía que al principio os peleabais mucho, pero de repente erais amigos. Se que fue, al fin y al cabo, por celos, Por culpa de los celos, podría haberle matado, y ahora sé que eso te hubiera matado. Pero eso no lo supe entonces, y no supe el daño que te hacía, y que me hacia a mí. No sé si me perdonarás alguna vez, pero inténtalo.
Cuando me dijeron que querías a Snape, me sentí ultrajado, por dos razones, primero porque pensaba que volveríamos juntos, y segundo, porque deseaba saberlo por ti. Sé que no soy quien para pedirte tal cosa. Sólo te quiero y necesito verte, tocarte, y mirar en tus bellos ojos, ver en tus ojos un gran bosque, lleno de sabiduría, mayor que la de tu amado Bosque Olvidado, mayor que la de muchos de tus grandes antepasados, de ambas razas. Necesito escucharte melodiosa voz cantando en tu suave idioma. Verte leyendo absorta en tus pensamientos. Volver a reírnos a carcajadas, como cuando conseguimos que James y Lily salieron juntos. Volver a tomar una cerveza de mantequilla, y ver como se nos va la cabeza bromeando. Poder mirarte, y que me vengas diciendo que te pone nerviosa el mirarte fijamente. Discutir contigo, por llevarte la contraria queriendo. Buscar en tu silencio (raro en ti) tus pensamientos. Jugar al ajedrez, y que me ganes o me dejes ganar. Lo único que necesito, es vivir mi vida contigo. Pero no sé para que te pido esto, si no me lo concederás. Pero fuiste la única que confiaste en mí, desde que te dije que yo no ayudé a Voldemort. Fuiste la que con unas dulces palabras, me dio confianza y valor ante la muerte que desprende Azkaban. Me diste el mejor regalo que alguien puede dar a otra. No sé si lo hiciste por esa razón o porque te salió de forma natural. Tragaste tus lágrimas por James y Lily, y me ayudaste a que volviera a ser yo, y sé que pagaste un gran precio, el tragar tus sentimientos una vez más; el de ser una loca ante los demás, y el de sumergirte en la soledad. Cuando Snape te dejó, desee pedirle que no fuera tan necio, que no despreciase a un alma tan pura como la tuya, al ser más complejo que he conocido. A alguien amable, agradable, cauto, rápido de pensamientos, alguien que a veces puede ser testaruda, cabezota, celos e impertinente. Con un encanto casi divino. Alguien imprescindible, alguien que puede ser a la vez orgullosa y nada orgullosa.
Te debo pedir una cosa: gracias, por Harry, por sacarle de allí, de esa casa muggle, que era su prisión. Tú eras su única familia, pero decidieron que no podía estar contigo, por la teórica falta de razón, por creer que yo era inocente. Un pensamiento que no permitió que no pudieras estar con Harry.
A veces creo que soy un tonto, por pensar en estas tonterías, pero el solo escribirlas me deja más feliz. Normalmente no te hubiera mandado esta carta, pero creo que sería mejor confiarte mis pensamientos, por lo buena amiga que eres.
Debes saber que siempre estaré ahí, queriendo ayudarte y queriéndote. Estoy en nuestro escondite, en Hogsmeade, que desde hace unos años es casi mi casa, casa que me recordaba a ti. Me recordaba los momentos vividos allí, casi todos felices, menos el último... Te quiero Maiga. Siempre te querré.
Adiós --------- Sirius
PD: Sé feliz.
