III

Yamato llegó a la sala del banquete junto con Drake, Ace y Komurasaki, tras lo cual el cuarteto se vio obligado a arrodillarse ante Kaido como si fuese un dios. Pese a ser un hombre de orígenes humildes, en ese mismo momento Kaido parecía todo un dios: su cuerpo musculoso estaba cubierto de un manto púrpura imperial, así como pieles de animales salvajes como leones y leopardos.

Así mismo al lado suyo se encontraban sus pretorianos, fieles guardaespaldas imperiales Jack, Queen y King; siendo ellos sus hombres más veteranos y de mayor confianza. Jack tenía un cuerpo musculoso y cabellera larga como bárbaro, denotando su origen británico. Se hablaba mucho de como, durante la rebelión inicial de Kaido, el llegó a torturar a la ciudad de Zou por permanecer fiel a Oden, envenenando los acueductos y cortándoles cualquier suministro de agua en un dantesco sitio que redujo la ciudad casi a los cimientos, llegando a ser conocido como "siccitas"* por haber hecho que media ciudad muriera de sed. Queen, pese a tener un porte gordinflón y afeminado seguía siendo un hombre alto y fornido, típico de los mercenarios germános que custodiaban las zonas mas lejanas del Imperio. A aquel hombre se le conocía por sus mecanismos para desmoralizar y torturar al enemigo, así como en el hecho de no escatimar en el uso de catapultas y otras máquinas ingeniosas para aplastar al enemigo. King era el más enigmático de los tres, siendo un soldado de origen nubio de piel obscura y ojos penetrantes, conocido como "ignis" entre sus hombres, pues el fuego era a menudo la forma con la que castigaba a sus enemigos o detractores, llegando a el mismo ser el verdugo de tales ejecuciones. Fuera de su genio militar, su prodigio en la estrategia y su atractivo físico (el cual le había llevado a recibir varias propuestas de mujeres nobles), la mayor parte de sus hombres le eran leales a King por miedo al fuego.

Pese a que ese trío de hombres era monstruosamente fuerte, Kaido seguía manteniendo por si solo un aire de poderío mayor a lo tres juntos. Los laureles de la victoria imperiales y su bien cuidada barba no hacían mas que acentuar aquel porte.

Así mismo se encontraban varios miembros del Senado, incluyendo al afmado abogado Denjiro, Marco quien era hijo del difunto Albus Barbatus, y al Cónsul Kozumi Orochi; además la esposa del emperador con todos sus hijos de los matrimonios pasados, el cómico Kanjuro y el medico imperial Trafalgarius Waterius Décimo Law, quien parecía que estaba allí para prevenir que los invitados fueran víctimas de algún efecto indeseable de la borrachera y el atragante que se iban a dar.

Komurasaki tembló al ver al Emperador y su sequito, siendo capaz de reconocer su maldad al instante. Una parte de ella quiso aferrarse a su daga de protección, pero ella sabía que su daga poco haría para acabar con aquellos hombres. Yamato pareció ver aquella inquietud en su amante, dedicándole una corta pero tierna mirada, la cual le tranquilizo un poco. "Ya habría tiempo para usar aquella daga…" pensó Komurasaki en silencio.

- ¡Ave Caesar, Imperator Dominus et Deus Kaido Magno! – dijo el cuarteto al unísono al presentarse ante Kaido.

- ¡Mi querido hijo Yamato! ¡Tu y tus hombres ya pueden levantarse, vamos! ¡Levántese y disfruten de los aperitivos! -exclamó el emperador sin pararse de su triclinium - ¿Cómo te ha ido en las fronteras de mi majestuoso Imperio?

Yamato tragó saliva antes de contestarle. Desde niña siempre había tenido miedo de su padre, lo imponente que era y su carácter sádico. Cada vez que ella se dirigía a el tenía que tener sumo cuidado de no ofenderlo, pues las consecuencias de desafiarlo podían ir desde una paliza hasta la muerte.

-Germania es un lugar duro como siempre. Sin embargo, hemos combatido con pundonor y diligencia, mantenido a los bárbaros a la raya. Tras las últimas batallas libradas cerca de la frontera los bárbaros se han acobardado. Dudo mucho que quieran seguir marchando voluntariamente a sus muertes tras la última carnicería que hicimos. – dijo Yamato seriamente.

- ¡Todo un genio militar y estratega eres Yamato! – dijo Kaido sonriendo mientras que un esclavo le volvía a servir vino. Komurasaki sintió asco al ver como, pese a que el banquete recién había empezado, Kaido ya se encontraba algo ebrio. ¡Y encima pedía mas!

-No es por menospreciar mis logros, pero estas victorias no hubiesen sido posibles de no ser por mis hombres de confianza, Portgas D Ace y Drake X, así como todos los legionarios que día y noche velan por la seguridad de Roma… – dijo Yamato con humildad, ganándose ovaciones de todos los que se encontraban en aquel recinto.

-¡Bravo, bravísimo! ¡Que conmovedora respuesta! - exclamó Queen uno de los soldados pretorianos de Kaido.

-Así mismo agradezco al difunto Caesar Kozuki Oden, pues gran parte de mi estrategia la emulé de el. El es el más grande estratega del mundo conocido, solo por debajo de Alejandro Magno, Julio César y Anibal. – continuó Yamato, haciendo que Kaido entrara en cólera y procediera a lanzarle a la cara un plato de cerámica etrusca, el cual se desplomó al caer contra la cara de Yamato. Pese al dolor del impacto Yamato apenas parpadeó ante el arranque de ira de Kaido.

- ¿Cuántas veces te he dicho que no menciones a ese mal nacido hombre hijo mío?- gruñó el emperador.

-Oh, vamos mi amor, no dejes que aquella imprudencia nos arruine el banquete. En especial ahora que esta a punto de iniciar el espectáculo. – susurró sensualmente la emperatriz Linlin Charlotte, mientras acariciaba sensualmente a su esposo.

Linlin era una matrona romana de la más alta alcurnia, la cual venía de una familia patricia, inmensamente rica. Linlin había tenido varios esposos, sin embargo, misteriosamente todos habían muerto o desaparecido, dejando tras ellos una numerosa descendencia que se beneficiaba más del cognomen Charlotte que de el de sus pater de familias. En especial ahora que Kaido la había tomado como esposa, llegando a aprovechar todos los lujos y privilegios que aquella posición le otorgaba, no escatimando en usar sedas y joyas importadas de oriente y pedir alimentos y postres exóticos a todas horas, entrando en rabietas homicidas cuando se los negaban, castigando a sus esclavos con severidad y sadismo. Aunque por supuesto, su porte femenino y su complexión de una matrona rolliza, así como su usual buen humor hacía que el resto de las personas pudiesen creer lo brutal que podía ser aquella matrona.

Kaido gruñó ante las caricias de Linlin, sintiéndose molesto por su excesivo afecto. "¡Por Jupiter! ¿Comó es que Cupido y Venus conspiraron para que el se enamorara de aquella vieja insoportable?" pensó Kaido furioso.

-Yo concuerdo con la señora Charlotte Imperator Dominus et Deus, creo que lo mejor es olvidar aquel capricho de su hijo y proceder a disfrutar de a música y el espectáculo que le han traído. – Sugirió Queen.

Kaido gruñó en silencio, sin embargo, pronto sonrió al ver como entraban los histriones y bailarines cantando y tocando música alegremente.

-¡Con exclusiva para nuestro Cesar Imperator Dominus et Deus Kaido Magno y sus seres más cercanos! La compañía teatral Los Sombreros de Paja, presentaran ante usted la comedia de nuestro prodigioso escritor Kanjuro: ¡El Rey de la Sopa! – Exclamó alegremente el comediante enmascarado Usopp.

Kaido rio y aplaudió al verlo, sin imaginarse la tragedia que estaba por desenvolverse más tarde…

XXXXXXX

Términos en latín:

*Sequía

**Incendio/Fuego

XXXXXXX

Hola, hola a todos mis lectores y lectoras. Aquí Takka reportándose con su nuevo capítulo de One Piece de la antigua Roma. Disculpen si me he tardado un poco en publicar, por el momento estoy muy picada con el manga y emocionada por la película One Piece RED, así como trabajando en un fanfic en inglés de HxH para el Hunter x Hunter Big Bang 2022 (me quiero retar a escribir mas inglés para compensar que llevo desde antes de la pandemia sin tomar clases de ingés), aunque claro, seguiré aquí actualizando todos mis fics en español de One Piece y HxH.

Rosslie: Muchas gracias por tus buenos deseos. Afortunadamente he estado teniendo mucho éxito (no todo el que me gustaría, pero de todas formas voy bien). Igual espero que también estés muy bien de salud (tanto física como mental).

Monnie's: La verdad me divertí mucho con sus nombres estilo romano, así como haciendo a Doffy víctima de Kaido (tal como el plan original de Law). Y ni que decir de el buen Luffy, aquí y en Roma el es una inocente palomilla que no puede mantener secretos (cabe destacar que Italia es uno de los países donde One Piece empezó a transmitirse fuera de Japón, claro, y que en la actualidad los italianos siguen amando One Piece).

Como siempre les agradezco mucho y les mando mucho cariño a mis lectoras y lectores.

UwU