Interludio: Una necesidad que no sabías que tenías
11 de agosto de 1995
Estimada Directora McGonagall:
Sé que no ha encontrado un candidato adecuado para el puesto de Defensa Contra las Artes Oscuras en la Escuela de Magia y Hechicería de Hogwarts. Le escribo para ofrecerle mis servicios. Tengo una larga experiencia tanto en la magia Oscura como en las formas de protegerme contra ella, y tengo la intención de enseñarles a los estudiantes hechizos prácticos y contrahechizos que ninguno de sus profesores anteriores ha logrado. Es, por supuesto, su decisión si me emplea, pero creo que preferiría mi presencia a la de algunos de los extraños que, de lo contrario, deben aparecer inevitablemente. Me ha conocido antes, y conozco la escuela por dentro y por fuera, y estoy comprometida con su protección. Puede que no crea que puede confiar en mí, pero puede hacerlo.
Acies Lestrange.
12 de agosto de 1995
No me interesa emplear a nadie con ese apellido, mucho menos a una bruja Oscura. Aparte de la cuestión de si confiar en usted o no, ningún padre dejaría que sus hijos sea enseñados por alguien con unos parientes más bien desafortunados. Por favor, sea tan amable de no insultar mi inteligencia preguntando de nuevo.
Minerva McGonagall,
Directora de Hogwarts, Escuela de Magia y Hechicería.
12 de agosto de 1995
Querido Remus:
Espero que no me consideres poco amable por sólo apelar a ti hasta ahora. No había oído nada de ti, y había esperado que fueras feliz, dondequiera que estuvieras.
Ahora debo pedirte que salgas de la jubilación. Me he convertido en Directora de Hogwarts, como ya debes haber oído, y si bien puedo hacer malabares con mis deberes como Profesora de Transfiguración con la ayuda de algunos estudiantes de los ÉXTASIS hasta que pueda encontrar un candidato adecuado, no puedo seguir siendo la Jefe de la Casa Gryffindor. Me gustaría pedirte que regreses y ocupes este puesto.
Sé que las leyes del Ministerio evitan que los hombres lobo tengan un empleo remunerado. He pensado en una solución para solucionar esto. Te ofrecería alojamiento y comida en Hogwarts, así como la poción Matalobos que Severus elabora, a cambio de tu protección y asesoramiento a los estudiantes de Gryffindor.
¿Será esto aceptable? Eres uno de los hombres más gentiles que conozco, y tienes un agudo sentido del bien y el mal. Creo que tus experiencias en los últimos años lo afinaron. Lamento tener que pedirte que regreses ahora, cuando dos de tus mejores amigos y el Director anterior están esperando juicio, y Harry y Connor comenzarán su quinto año. Pero no puedo pensar en nadie más en quién confiaría en este momento.
Tuya sinceramente,
Minerva McGonagall.
14 de agosto de 1995
Estimada Directora McGonagall:
Creo que no entiende. Voy a enseñar en Hogwarts este año. La posición de Defensa Contra las Artes Oscuras sería la más fácil para mí, y sé que no ha encontrado ningún candidato para ella. ¿Trataría realmente de tomar esas clases sobre sus propios hombros sobrecargados, o dárselas a alguien a quien no conoce y en quien no puede confiar? ¿Ahora, con el comienzo de la guerra y siendo esta clase, la más crucial en la escuela? No puedo creer que tenga tan poco cuidado por sus estudiantes.
No tiene que preocuparse por mi apellido. Durante años, he mantenido otra identidad, bajo el apellido de mi madre: Acies Merryweather. Muy poca gente sabe de mí, o la verdad de mi identidad. No alarmaré a ningún padre al ocupar el puesto, y le aseguro que mis habilidades de enseñanza están a la par.
Acies Lestrange.
14 de agosto de 1995
Querida Minerva:
He estado en el Santuario de los Videntes y me alegro de que hayan levantado las sombras alrededor de su casa por ahora, para que las lechuzas puedan entrar y salir volando rápidamente. De lo contrario, es probable que tu carta no me hubiera llegado hasta después de que el año escolar ya hubiera comenzado, y mi respuesta podría tardar casi tanto en regresar.
Estoy encantado de aceptar tu oferta. Quiero volver a estar en el mundo. Creo que es hora. La principal preocupación que tengo es el nivel de conocimiento general de mi licantropía. Puede haber padres que se opongan incluso a que un hombre lobo no enseñe realmente a sus estudiantes, siempre y cuando esté en la escuela, e incluso si no pueden presentar objeciones legales contra nosotros. ¿Estás preparada para lidiar con esto?
Sinceramente,
Remus Lupin.
15 de agosto de 1995
No puede estar hablando en serio. Sigue siendo una bruja Oscura, y mis otras objeciones siguen en pie. Se ha mantenido escondida cada vez que la he visto. ¿Cómo podría enseñar una clase así?
Minerva McGonagall.
15 de agosto de 1995
Querido Remus:
Estoy preparada para luchar. La reputación de Dumbledore está en todos los periódicos, y las historias sobre él se vuelven más y más salvajes. Debo ser vista como una líder, no sólo encogiéndome a la sombra de lo que ha hecho, y eso incluye tomar mis propias decisiones, tan desafiantes como deberían ser. He escrito una carta cortés al Ministro, tanto para informarle de mis intenciones como para advertirle que no interfiera. Las otras tormentas, me atreveré a valerme cuando vengan. En cierto modo, el retorno no podría haber sido mejor programado. El Profeta Diario y las encarnaciones menores de los chismes todavía hablan sobre los padres de Harry, sobre Dumbledore, sobre el próximo juicio, sobre el regreso de Ya-Sabes-Quien, y sobre los efectos de todo esto en el Chico-Que-Vivió y el Joven Héroe, como han empezado a llamar a Harry.
Sinceramente,
Minerva.
16 de agosto de 1995
Estimada Directora McGonagall:
Puedo controlarme por el tiempo que tenga que dar clases. No sostendré la mirada de ningún estudiante durante más de unos pocos minutos. Eso debería hacer todo bien. Mis ojos son la parte más peligrosa de mí.
Las familias Oscuras que tienen más probabilidades de conocerme son todas aliadas de Harry Potter. De hecho, yo misma soy una de los aliados del señor Potter, aunque debo admitir que no he estado en contacto cercano con él últimamente. He estado hablando con los Cantantes Profundos, a quienes ustedes conocen como dragones. Ellos estarán allí para ayudar cuando vengan las tormentas. Así me lo han prometido.
Vamos, Directora. Todavía no ha encontrado un candidato a pesar de todas sus frenéticas entrevistas. Lo he visto. Le he contado una de las profecías que Dumbledore conocía y se cuidó de mantener oculta, y estuve fuera de las barreras, para que pudiera ver las debilidades en ellas. Me necesita. Estoy lista para satisfacer esa necesidad.
Acies Lestrange.
16 de agosto de 1995
Querida Minerva:
Eso es todo lo que necesitaba escuchar. Viajaré a Hogwarts. Sólo te pido que avises a Harry y Connor de antemano, para que no se sorprendan al verme. Debería estar allí dentro de cuatro días.
Sinceramente,
Remus Lupin.
18 de agosto de 1995
Querido Remus:
Gracias. Les contaré a Harry y Connor sobre tu regreso. Llamaré a Harry, al menos, para que nos encontremos unos días antes de que comience el período. Creo que una reunión cara a cara sería más beneficiosa para él, y hay alguien más con quien necesito que forjes una relación viable.
Sinceramente,
Minerva.
20 de agosto de 1995
Parece que no voy a deshacerme de usted y necesito un Profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras. Ninguno de los otros candidatos ha sido remotamente adecuado. Se lo advierto, Lestrange. Un pie o una garra fuera de línea, y la destruiré, con todo el poder que hay tanto en mí como en Hogwarts. No veo ninguna razón para esconderme detrás de palabras bonitas o una confianza que no tengo.
Minerva McGonagall,
Directora.
21 de agosto de 1995
Estimada Directora:
Se lo aseguro, eso es perfectamente aceptable para mí. Puede confirmar con Harry Potter que, de hecho, soy su aliada. La veré en dos días. Tengo que establecer las cuentas Merryweather primero.
Acies Merryweather.
