Buenas!!! Aqi el capi 2. Veo q no tengo muxo exito X( Sólo 2 reviews!!!!! Y
1 no vale. Bueno Lucre, veo q pusiste review!!! En serio no me creia q
ubieras puesto eso!!!!
Harry es mio!!!! Solo mio!!!!!!! Solo q se lo deje a la Rowling xq se veia en un apuro pobreciiiita :P
La verdad es que Harry tenÃa sueño asà que no tardó en hacerle caso.
Harry tuvo un sueño muy raro. Estaba en una catedral vacÃa, una catedral muy grande.
- ¿Hay alguien?
Sus palabras resonaron por toda la pared, pero nadie le contestó. De pronto vio dos chicas y dos chicos que entraban a la catedral. Una de ellas dijo:
- Ya está açÃ.
- Dis-li algo.- le dijo uno de los chico.
- Harry, soy la amiga de Ginny, este es su novio, ella es Ginny y él es un amigo nuestro. No te podemos ver pero puedo sentir que estas aquÃ, sÃguenos.
A Harry esto le resultó muy raro, le parecÃa un sueño demasiado real. Ahora estaban poniendo unos encanterios muy extraños por todas partes y mojando el suelo con un lÃquido muy extraño.
- ¿Estas segura de lo que haces?.- murmuro Ginny.
- Estate tranquila. Hace tiempo que planeo esto.
- Te la puedes creer Ginny. Creo que nadie puede planear con tanto detalle.
- Bien, ahora dejaremos las cámaras en sus sitios.
Ahora estaban dejando unas cámaras en los extremos de cada banco y al lado de cada una bola blanca. Luego habló el chico que era amigo de Ginny.
- Harry, seguramente tú no lo verás pero para nosotros las bolas plateadas han hecho invisibles las cámaras.
- La razón de esto es que tú también eres invisible, ya que has venido en sueños.- comunicó la amiga de Ginny.
A Harry esto no le gustaba nada. La chica murmuró algún hechizo.
- Venid, vendrán pronto, escondeos debajo de mi capa.
- Esto no me gusta nada.
- A mà tampoco Ginny, pero no hay modo de detenerla.
- No seáis cagicas.
Por lo que Harry veÃa se habÃan puesto una capa invisible, igual que la suya, ya que ahora los veÃa con más claridad. Por eso mismo, antes no podÃa distinguir sus rasgos.
- Harry, si te acercas para descubrir como somos se acabará tu sueño, asà que mejor no te acerques.- le dijo la que, estaba claro, llevaba a cabo todo este lÃo.
- Tenemos que ir al patio.
- Collons! Ja m'has xafat.
- Es que no soportes res.
- M'estás posant de mal ostia.
- Sempre et fique de mal ostia.
- Xicos, soy inglesa ¿recordáis?
- Tiene razón.
- Tu siempre defendiendo a la novia- contestaron dos voces al unÃsono.
Harry les siguió, con cautela de no acercarse mucho. Pronto llegaron a una puerta muy extraña que a Harry le dio la impresión de que no era de la iglesia, mas bien le dio la impresión que ningún muggle podrÃa ver nunca esa puerta. La misma impresión tuvo del patio, que a Harry le recordó demasiado al cementerio donde estuvo el año pasado, la diferencia es que no tenÃa lápidas y estaba recubierto, por un techo.
- Veo que tus amigos lo hicieron bien, menudo techo, es indestructible.
- No lo creas, si asà fuera estarÃamos en peligro.
- Me pienso que ya estamos en peligro.
- Ginny, te he dicho que todo saldrá bien. ¿Hiciste la poción?
- SÃ.
- Cuando yo os lo diga os la tomáis.
Repitieron el ritual de hacer hechizos y echar pociones, aunque diferentes, y además, echo unos polvos, que por la claridad con que Harry los veÃa, adivinó que eran invisibles.
- Bien, tomáosla.
De repente la capa creció y el novio de Ginny murmuró.
- ¿Porqué escogiste esta forma?
- Para poder ir más rápido.
- ¿Y tú?
- Para escapara fácilmente. Harry, nos hemos transformado en animales, por ese motivo no notarán nuestra presencia, ya que Voldemort puede captar la presencia de distintas personas, pero todos los animales los siente igual, y ya me encargué de que hubiera muchos animales por aquÃ.
- Haz el favor de no decir el nombre, por favor.
- Vamos, no pasa nada. Voldemort, Voldemort, Voldemort
- Estoy segura que todo saldrá mal.
¿Voldemort?, esto no le gustaba nada. ¿Y como era que no tenÃan miedo a decir su nombre?
- Ya vienen. Tenemos que ir.
Fueron otra vez dentro de la catedral. Al cabo de un minuto, entro una multitud en la catedral, cuando el primero iba a pasar por el primer banco, las cámaras se dispararon sin ruido.
Cuando desaparecieron por la puerta que llevaba al patio Harry vio como desaparecÃa una cámara dentro de la capa.
- Sabes qué. Tengo curiosidad por saber cómo es Voldemort. Nunca lo vi.
- Es horrible. Te lo aseguro.
- Más feo que el Plana no.
- Vamos, es la hora. Harry, no te separes de nosotros.
Ellos volvieron a atravesar la puerta que llevaba al patio. Harry sintió un fuerte dolor en la cabeza que conocÃa muy bien: Voldemort estaba allÃ. Cuando miró la escena vio una escena parecida a la de final de curso del año pasado, Un circulo de mortÃfagos y en su centro Voldemort con Peter Pettigrew. La diferencia es que no eran los mismos mortÃfagos y que, según la impresión de Harry, que alguien, dentro de una capa invisible no paraba de tirar fotos.
- ¿La habéis descubierto?.- silbó la frÃa voz de Voldemort.
- No mi señor.- contestó alguna persona del cÃrculo. La cámara iba loca.
- ¡Inútiles!, La necesito, y la quiero aquÃ, conmigo, para matarla.
- ¿Está seguro de que existe?
- ¿Cómo te atreves a dudar de Lord Voldemort?
El hombre que habÃa hablado se retorció de dolor bajo el encantamiento Crucio. Harry sintió que la cabeza le iba a explotar.
- ¡Claro que existe! Ya lo ha demostrado cuatro veces. Son suficientes.
De repente Harry vio como la arena de los pies de Colagusano se convertÃa en una base blanca. Voldemort estaba de espaldas a él y no se daba cuenta y los mortÃfagos estaban paralizados.
- Ahora.- oyó el breve murmullo de la causante de todo eso.
La capa se abombó mas y se elevó por los aires, cuando estaban sobre encima de Pettigrew lanzaron una copa de cristal que se cerró herméticamente con la plataforma en la que estaba Colagusano, también paralizado. La jaula se elevó por los aires y se introdujo debajo de la capa.
Cuando Voldemort se dio cuenta, echo el hechizo Avada Kedavra, pero consiguieron esquivarlo y le dio al techo, donde se abrió un agujero por el que pasaron rápidamente mientras se cerraba.
En ese punto Harry se mareo y despertó en la cama. TodavÃa eran las cuatro de la mañana. Todo lo que habÃa soñado, ¿habÃa pasado en realidad? Se quedó en la cama pensando hasta que una lechuza llamó a la puerta. ¡Ya eran las cinco y media!
Hola Harry:
¡Wow! ¡Lo hemos conseguido! ¿Te lo puedes creer? Nada más pasar por el agujero Jaime y Ginny se convirtieron en personas. Voldemort nos estuvo persiguiendo bastante tiempo, pero conseguimos escapar. Cogimos ventaja y aterrizamos en un bosque, allà nos convertimos en humanos y aparetimos en mi casa con Pettigrew. Luego volvimos mi amigo y yo a la catedral a por las cámaras. Cuando salÃamos por la puerta perdieron la inmovilidad y no tuvimos mas remedio que apareter en mi casa otra vez. No veas el espectáculo que dimos al llegar. Yo aullando, mi amigo saltando como un loco, Ginny llorando y Jaime, bueno, ya sabes, consolando a Ginny. TodavÃa no me lo creo. ¿Te gustó nuestro regalo?
La rescatadora.
Harry tampoco se lo podÃa creer, ¿cómo habÃan conseguido hacerle aparecer ahÃ?¿Y cómo habÃa podido escapar de Voldemort, consiguiendo atrapar a Colagusano?
- ¡Arabella!, ¡Arabella!
- ¿Qué quieres a estas horas de la mañana?
- No seas perezosa. ¡Atraparon a Peter Pettigrew!
- ¿QUÉ?
- ¡FÃjate!
- Si no me explicas esta carta creo que no conseguiré entender nada.
Harry le explicó todo su sueño mientras a cada palabra Arabella se ponÃa más pálida. Al final le expresó todas sus dudas.
- Creo que te puedo contestar todas tus preguntas.
- ¿De verdad?
- SÃ. Pero no te diré las respuestas sin permiso de cierta gente.
- ¿Cómo?
- Cómo Dumbledore. Y ahora vÃstete, que pronto iremos a casa de tu amigo.
¡Casi no se acordaba! Cómo todavÃa era muy temprano Harry decidió que podrÃa ir bastante lento, y como tardaron mucho en encontrar sus cosas, llegaron a la casa de Ron a las diez.
- ¡Harry!,¡Harry!,¡FÃjate en la noticia tan fantástica!
- Un momento, atraparon a Peter Pettigrew.
- ¿Cómo lo sabes?
- Tengo derecho a saber cuales son mis regalos de cumpleaños.
- ¿Qué?
- Que ese era el regalo de cumpleaños que me tenÃan preparado Ginny, sus amigos y su novio.
- Y pretendes que te crea.
- Tú ayúdame con el baúl y ya veremos.
Cuando entraron el señor Weasley tenÃa la cara pálida.
- ¿Sabéis quien es una de las chicas que atraparon a Peter Pettigrew?
- ¿Ginny?- preguntó Harry.
- ¿Cómo lo sabes?
Harry les contó todo su sueño y después les enseñó la carta. Arthur Weasley, al igual que Arabella, se iba poniendo pálidos a cada palabra que salÃa de la boca de Harry.
- Tengo que enviar una carta urgente.
- ¿Qué es lo que pasa?
- ¡Fred!,¡George! ¿Qué hacéis aqu�
- Hola hermanito, nosotros también nos alegramos de verte. Hola Harry.
- Hola.
En ese instante aparecieron la señora y el señor Weasley.
- Bien chicos, nos vamos al Ministerio de la Magia español. Vosotros os quedáis.
- Pero mamá.
- Nada de peros, cuando volvamos tenéis que estar vestidos y aseados.
- Mamá, que ya no somos bebes.
- Pues lo parecéis, ¡Chao!
- ¿Alguien nos puede explicar que pasa?
Harry volvió a explicar todo lo que habÃa pasado sin omitir ningún detalle y les enseñó la carta.
- ¡Wow! ¡Que chica tan fantástica!.- exclamó George.
- SÃ, que ganas de conocerla.
- Ven Harry.
Dejaron a los gemelos pensando como serÃa la amiga de Ginny y subieron a la habitación de Ron.
- ¿Es verdad lo que dijiste?
- SÃ.
- Pues la chica esa debe ser muy poderosa, alguien no consigue escapar de Voldemort atrapando a uno de los mortÃfagos que menos le interesa que sepan que exista sin un rasguño asà como asÃ.
- Eso mismo le dije a Arabella. Me dijo que tenÃa la respuesta a todas mis preguntas, pero no me lo pensaba decir sin el permiso de Dumbledore.
- Entonces el asunto debe ser importante.
- ¡Harry, Ron, bajad!- gritó Fred.
Cuando llegaron a bajo vieron una figura de una chica de catorce años pelirroja y muy guapa.
- ¡Harry, Ron!
- ¡Ginny!, hermanita, ¿te encuentras bien?
- Ha sido horroroso, no tendrÃa que haberle hecho caso, podrÃamos haber muerto.
- Pero salisteis sin ningún rasguño.
- ¿Cómo lo sabes, Harry?
- Porque estuve allÃ.
- ¡Pensé que era un cuento que se habÃa inventado para darme ánimos!, ¡No pensé que pudiera llegar a tanto!
- ¿A tanto de qué?
- Ella te lo dirá, si quiere.
¿HabÃa una conspiración por ocultarle cosas o qué? ParecÃa que todo el mundo estaba empeñado en no decirles nada.
- Bien, nosotros vamos arriba, si sucede algo importante avisáis- dijo George.
Cuando ya estaban arriba se oyó un ruido en la chimenea.
Dejad revieww plis. Ya saben, los chocolates y las calabazas en CHEK TO A REVIEW!!!!!!!!
Bueno, Chao!! Y aviso q si no ponen reviews no contÃnuo el fic!! Al menos 3 x capiiii, aunque sea para decir que es malÃsimo. (Ya me estoy poniendo pesada ¬¬) Chao!!!!
Harry es mio!!!! Solo mio!!!!!!! Solo q se lo deje a la Rowling xq se veia en un apuro pobreciiiita :P
La verdad es que Harry tenÃa sueño asà que no tardó en hacerle caso.
Harry tuvo un sueño muy raro. Estaba en una catedral vacÃa, una catedral muy grande.
- ¿Hay alguien?
Sus palabras resonaron por toda la pared, pero nadie le contestó. De pronto vio dos chicas y dos chicos que entraban a la catedral. Una de ellas dijo:
- Ya está açÃ.
- Dis-li algo.- le dijo uno de los chico.
- Harry, soy la amiga de Ginny, este es su novio, ella es Ginny y él es un amigo nuestro. No te podemos ver pero puedo sentir que estas aquÃ, sÃguenos.
A Harry esto le resultó muy raro, le parecÃa un sueño demasiado real. Ahora estaban poniendo unos encanterios muy extraños por todas partes y mojando el suelo con un lÃquido muy extraño.
- ¿Estas segura de lo que haces?.- murmuro Ginny.
- Estate tranquila. Hace tiempo que planeo esto.
- Te la puedes creer Ginny. Creo que nadie puede planear con tanto detalle.
- Bien, ahora dejaremos las cámaras en sus sitios.
Ahora estaban dejando unas cámaras en los extremos de cada banco y al lado de cada una bola blanca. Luego habló el chico que era amigo de Ginny.
- Harry, seguramente tú no lo verás pero para nosotros las bolas plateadas han hecho invisibles las cámaras.
- La razón de esto es que tú también eres invisible, ya que has venido en sueños.- comunicó la amiga de Ginny.
A Harry esto no le gustaba nada. La chica murmuró algún hechizo.
- Venid, vendrán pronto, escondeos debajo de mi capa.
- Esto no me gusta nada.
- A mà tampoco Ginny, pero no hay modo de detenerla.
- No seáis cagicas.
Por lo que Harry veÃa se habÃan puesto una capa invisible, igual que la suya, ya que ahora los veÃa con más claridad. Por eso mismo, antes no podÃa distinguir sus rasgos.
- Harry, si te acercas para descubrir como somos se acabará tu sueño, asà que mejor no te acerques.- le dijo la que, estaba claro, llevaba a cabo todo este lÃo.
- Tenemos que ir al patio.
- Collons! Ja m'has xafat.
- Es que no soportes res.
- M'estás posant de mal ostia.
- Sempre et fique de mal ostia.
- Xicos, soy inglesa ¿recordáis?
- Tiene razón.
- Tu siempre defendiendo a la novia- contestaron dos voces al unÃsono.
Harry les siguió, con cautela de no acercarse mucho. Pronto llegaron a una puerta muy extraña que a Harry le dio la impresión de que no era de la iglesia, mas bien le dio la impresión que ningún muggle podrÃa ver nunca esa puerta. La misma impresión tuvo del patio, que a Harry le recordó demasiado al cementerio donde estuvo el año pasado, la diferencia es que no tenÃa lápidas y estaba recubierto, por un techo.
- Veo que tus amigos lo hicieron bien, menudo techo, es indestructible.
- No lo creas, si asà fuera estarÃamos en peligro.
- Me pienso que ya estamos en peligro.
- Ginny, te he dicho que todo saldrá bien. ¿Hiciste la poción?
- SÃ.
- Cuando yo os lo diga os la tomáis.
Repitieron el ritual de hacer hechizos y echar pociones, aunque diferentes, y además, echo unos polvos, que por la claridad con que Harry los veÃa, adivinó que eran invisibles.
- Bien, tomáosla.
De repente la capa creció y el novio de Ginny murmuró.
- ¿Porqué escogiste esta forma?
- Para poder ir más rápido.
- ¿Y tú?
- Para escapara fácilmente. Harry, nos hemos transformado en animales, por ese motivo no notarán nuestra presencia, ya que Voldemort puede captar la presencia de distintas personas, pero todos los animales los siente igual, y ya me encargué de que hubiera muchos animales por aquÃ.
- Haz el favor de no decir el nombre, por favor.
- Vamos, no pasa nada. Voldemort, Voldemort, Voldemort
- Estoy segura que todo saldrá mal.
¿Voldemort?, esto no le gustaba nada. ¿Y como era que no tenÃan miedo a decir su nombre?
- Ya vienen. Tenemos que ir.
Fueron otra vez dentro de la catedral. Al cabo de un minuto, entro una multitud en la catedral, cuando el primero iba a pasar por el primer banco, las cámaras se dispararon sin ruido.
Cuando desaparecieron por la puerta que llevaba al patio Harry vio como desaparecÃa una cámara dentro de la capa.
- Sabes qué. Tengo curiosidad por saber cómo es Voldemort. Nunca lo vi.
- Es horrible. Te lo aseguro.
- Más feo que el Plana no.
- Vamos, es la hora. Harry, no te separes de nosotros.
Ellos volvieron a atravesar la puerta que llevaba al patio. Harry sintió un fuerte dolor en la cabeza que conocÃa muy bien: Voldemort estaba allÃ. Cuando miró la escena vio una escena parecida a la de final de curso del año pasado, Un circulo de mortÃfagos y en su centro Voldemort con Peter Pettigrew. La diferencia es que no eran los mismos mortÃfagos y que, según la impresión de Harry, que alguien, dentro de una capa invisible no paraba de tirar fotos.
- ¿La habéis descubierto?.- silbó la frÃa voz de Voldemort.
- No mi señor.- contestó alguna persona del cÃrculo. La cámara iba loca.
- ¡Inútiles!, La necesito, y la quiero aquÃ, conmigo, para matarla.
- ¿Está seguro de que existe?
- ¿Cómo te atreves a dudar de Lord Voldemort?
El hombre que habÃa hablado se retorció de dolor bajo el encantamiento Crucio. Harry sintió que la cabeza le iba a explotar.
- ¡Claro que existe! Ya lo ha demostrado cuatro veces. Son suficientes.
De repente Harry vio como la arena de los pies de Colagusano se convertÃa en una base blanca. Voldemort estaba de espaldas a él y no se daba cuenta y los mortÃfagos estaban paralizados.
- Ahora.- oyó el breve murmullo de la causante de todo eso.
La capa se abombó mas y se elevó por los aires, cuando estaban sobre encima de Pettigrew lanzaron una copa de cristal que se cerró herméticamente con la plataforma en la que estaba Colagusano, también paralizado. La jaula se elevó por los aires y se introdujo debajo de la capa.
Cuando Voldemort se dio cuenta, echo el hechizo Avada Kedavra, pero consiguieron esquivarlo y le dio al techo, donde se abrió un agujero por el que pasaron rápidamente mientras se cerraba.
En ese punto Harry se mareo y despertó en la cama. TodavÃa eran las cuatro de la mañana. Todo lo que habÃa soñado, ¿habÃa pasado en realidad? Se quedó en la cama pensando hasta que una lechuza llamó a la puerta. ¡Ya eran las cinco y media!
Hola Harry:
¡Wow! ¡Lo hemos conseguido! ¿Te lo puedes creer? Nada más pasar por el agujero Jaime y Ginny se convirtieron en personas. Voldemort nos estuvo persiguiendo bastante tiempo, pero conseguimos escapar. Cogimos ventaja y aterrizamos en un bosque, allà nos convertimos en humanos y aparetimos en mi casa con Pettigrew. Luego volvimos mi amigo y yo a la catedral a por las cámaras. Cuando salÃamos por la puerta perdieron la inmovilidad y no tuvimos mas remedio que apareter en mi casa otra vez. No veas el espectáculo que dimos al llegar. Yo aullando, mi amigo saltando como un loco, Ginny llorando y Jaime, bueno, ya sabes, consolando a Ginny. TodavÃa no me lo creo. ¿Te gustó nuestro regalo?
La rescatadora.
Harry tampoco se lo podÃa creer, ¿cómo habÃan conseguido hacerle aparecer ahÃ?¿Y cómo habÃa podido escapar de Voldemort, consiguiendo atrapar a Colagusano?
- ¡Arabella!, ¡Arabella!
- ¿Qué quieres a estas horas de la mañana?
- No seas perezosa. ¡Atraparon a Peter Pettigrew!
- ¿QUÉ?
- ¡FÃjate!
- Si no me explicas esta carta creo que no conseguiré entender nada.
Harry le explicó todo su sueño mientras a cada palabra Arabella se ponÃa más pálida. Al final le expresó todas sus dudas.
- Creo que te puedo contestar todas tus preguntas.
- ¿De verdad?
- SÃ. Pero no te diré las respuestas sin permiso de cierta gente.
- ¿Cómo?
- Cómo Dumbledore. Y ahora vÃstete, que pronto iremos a casa de tu amigo.
¡Casi no se acordaba! Cómo todavÃa era muy temprano Harry decidió que podrÃa ir bastante lento, y como tardaron mucho en encontrar sus cosas, llegaron a la casa de Ron a las diez.
- ¡Harry!,¡Harry!,¡FÃjate en la noticia tan fantástica!
- Un momento, atraparon a Peter Pettigrew.
- ¿Cómo lo sabes?
- Tengo derecho a saber cuales son mis regalos de cumpleaños.
- ¿Qué?
- Que ese era el regalo de cumpleaños que me tenÃan preparado Ginny, sus amigos y su novio.
- Y pretendes que te crea.
- Tú ayúdame con el baúl y ya veremos.
Cuando entraron el señor Weasley tenÃa la cara pálida.
- ¿Sabéis quien es una de las chicas que atraparon a Peter Pettigrew?
- ¿Ginny?- preguntó Harry.
- ¿Cómo lo sabes?
Harry les contó todo su sueño y después les enseñó la carta. Arthur Weasley, al igual que Arabella, se iba poniendo pálidos a cada palabra que salÃa de la boca de Harry.
- Tengo que enviar una carta urgente.
- ¿Qué es lo que pasa?
- ¡Fred!,¡George! ¿Qué hacéis aqu�
- Hola hermanito, nosotros también nos alegramos de verte. Hola Harry.
- Hola.
En ese instante aparecieron la señora y el señor Weasley.
- Bien chicos, nos vamos al Ministerio de la Magia español. Vosotros os quedáis.
- Pero mamá.
- Nada de peros, cuando volvamos tenéis que estar vestidos y aseados.
- Mamá, que ya no somos bebes.
- Pues lo parecéis, ¡Chao!
- ¿Alguien nos puede explicar que pasa?
Harry volvió a explicar todo lo que habÃa pasado sin omitir ningún detalle y les enseñó la carta.
- ¡Wow! ¡Que chica tan fantástica!.- exclamó George.
- SÃ, que ganas de conocerla.
- Ven Harry.
Dejaron a los gemelos pensando como serÃa la amiga de Ginny y subieron a la habitación de Ron.
- ¿Es verdad lo que dijiste?
- SÃ.
- Pues la chica esa debe ser muy poderosa, alguien no consigue escapar de Voldemort atrapando a uno de los mortÃfagos que menos le interesa que sepan que exista sin un rasguño asà como asÃ.
- Eso mismo le dije a Arabella. Me dijo que tenÃa la respuesta a todas mis preguntas, pero no me lo pensaba decir sin el permiso de Dumbledore.
- Entonces el asunto debe ser importante.
- ¡Harry, Ron, bajad!- gritó Fred.
Cuando llegaron a bajo vieron una figura de una chica de catorce años pelirroja y muy guapa.
- ¡Harry, Ron!
- ¡Ginny!, hermanita, ¿te encuentras bien?
- Ha sido horroroso, no tendrÃa que haberle hecho caso, podrÃamos haber muerto.
- Pero salisteis sin ningún rasguño.
- ¿Cómo lo sabes, Harry?
- Porque estuve allÃ.
- ¡Pensé que era un cuento que se habÃa inventado para darme ánimos!, ¡No pensé que pudiera llegar a tanto!
- ¿A tanto de qué?
- Ella te lo dirá, si quiere.
¿HabÃa una conspiración por ocultarle cosas o qué? ParecÃa que todo el mundo estaba empeñado en no decirles nada.
- Bien, nosotros vamos arriba, si sucede algo importante avisáis- dijo George.
Cuando ya estaban arriba se oyó un ruido en la chimenea.
Dejad revieww plis. Ya saben, los chocolates y las calabazas en CHEK TO A REVIEW!!!!!!!!
Bueno, Chao!! Y aviso q si no ponen reviews no contÃnuo el fic!! Al menos 3 x capiiii, aunque sea para decir que es malÃsimo. (Ya me estoy poniendo pesada ¬¬) Chao!!!!
