Disculpen las demoras!!! Pero estuvo casi todo el tiempo en casa Lucre que
tuvo un accidente :_: y como comprenden no voy a estar con el compu. Desde
aquà mil besos y que te mejores!!!! Bueno... ahora van las dedicatorias que
són muchas, pero me apetece dedicar, bien: Dedico esto a Neus, Mireia,
Laura, Carmes, Mari (la lisiada 2, que por una vez que estoy yo bien, todo
el mundo está mal ¬¬), a Noelia, Elisa, Noemi y Maite no porque són unas
falsas y están empezando a caerme mal, a Deborah, Glaria, Sarah, Ali,
Paula, Maria, Pau, Arantxa, Shark, Cento, Santos, Ã'ete, Cristos, Chupa,
Pirata, Farlopa (aunque me cae regular, por que no para de meterse con
Lucre), Tripi, Tabola y Palermo (aunque no los conozco), Bala, Sanchis,
Loco, Porrero, Raquel y claro está, Lucre ^^. También a Mimy si pasa por
aquÃ, a Ariadna y a Diel, Ralkm Diggory, Cinthya, yedi, arwen, Lalwende,
Celeste, Rakshah, Nariko y Stellah Lhuderl-Hirl que me dejaron review^^.
Bien, ya tengo los inserts necesarios, pero de todas formas si alguien quiere incluirse o tiene alguna idea que me lo diga por un review.
Rakshah, et vaig manar un review, pero me'l tornaren, envÃam tu un a lhorienhp(arroba)yahoo.es.
Aviso!!!!!. Hay un cambio de perspectiva al principio, que sepan que ahora está visto desde el punto de otra persona!!!
Derechos: lo de siempre. Que Harry lo inventé yo y bla, bla, bla
¿Cómo irÃa? Se las apañaba bien, pero habÃa demasiada gente, no podÃa concentrarse, cuando oyó una voz quejándose:
- Si le hubiera echo caso a Ron... tardaré dos horas en recoger todo esto
- ¿Quieres que te eche una mano?
- Si quieres...- contestó Harry sin girarse.
La chica se agachó y Harry descubrió que tenÃa las orejas puntiagudas, la piel pálida y el pelo negro como la noche, los ojos no los pudo ver
- ¿Vas a venir a Hogwarts?- decidió arriesgarse.
- SÃ.
- ¿Es tu primer año?
- ¿Me has visto alguna vez por Hogwarts?
- No.
- ¿A que curso irás?
- A quinto.
- Igual que yo.
Al cabo de un rato de incomodo silencio, Harry volvió a decir:
- ¿Por qué no me miras cuando te hablo?
Ya estaba, ¡cuánto le molestaba esa pregunta! pero claro, él no lo sabÃa, ya tendrÃa que haberse acostumbrado, además, gracias a ello podÃa hacer cosas que de normal no podrÃa. "Pero podrÃa ver cómo es él". Torció la boca y giró la cabeza. Sus ojos eran de todos los colores, iban cambiando continuamente.
- Ti...ti, tienesunosojosmuybonitos.
- ¿Qué?- preguntó la chica con una sonrisa.
- Que tienes los ojos muy bonitos.- dijo Harry poniéndose rojo.
- Gracias. Pero para lo que me sirven. ¿Me ayudarÃas a llegar a le andén 9 y 3/4?
- Está travesando el muro que hay entre el muro 9 y el muro 10.
- Muchas gracias por la información pero ya la sabÃa. ¿Me podÃas conducir hasta allÃ?- dijo la muchacha extendiendo la mano. Harry comprendió y la llevó a dónde le pedÃa. Al levantarse comprobó que era bastante más alta de lo normal. Se pusó unas gafas de sol muy oscuras.
- ¿Por qué te las pones?
- No quiero llamar la atención. Ya sabes, mis ojos...
Namás atravesar el muro se, oyó una voz que se les iba acercando:
- ¡Wen!, ¡Wen!, ¡Wen!.
- Oh no.
Cho-Chang se abalanzó sobre la muchacha que estaba junto a Harry.
- ¡Wen!, ¿Qué haces aqu�. ¡Cuánto tiempo sin verte! ¿Un año, verdad?. Ven que te presentaré a mis amigas.
- ¡Volveré cuando me liberen!
* * *
Harry se habÃa quedado sorprendido en el mismo sitio. Después de un rato, Ginny se le acercó.
- ¿Qué haces ahà parado?
- No os habÃa visto.
Mientras andaban, Ginny comentó:
- Que extraño, mi amiga no viene.
- ¿Cómo es?
- Es alta, tiene la piel muy blanca y el cabello muy negro.
- ¿Tiene las orejas puntiagudas y el color de los ojos le cambia?
- ¿La chica que dices es ciega?
- ¿Ciega?
- SÃ, a mi amiga le echaron un encanterio que la hizo quedarse ciega. No le gusta mucho que se lo recuerden.
- Pues sÃ, ahora que lo dices si que es ciega. Le tuve que ayudar a atravesar el muro.
- Entonces es mi amiga.- dijo Ginny extrañada.- Debes caerle bien.
- ¿De verdad? Pues a mà me pareció lo contrario.
- Hola Harry.
- Hola Hermione, ¿Cómo estas?
- Bien.
- Harry ¿porqué no vas a llamar a mi amiga?
- ¿Porqué yo? Tú eres su amiga.
- Es que tengo que decirle una cosa a alguien.
- ¿Y tú Jhon?
- Yo voy con Ginny.
- Está bien, iré yo.
Cuando estaba muy cerca oyó unos sollozos. Sólo estaban Cho y la amiga de Ginny.
- Yo siempre le querré, no puedo querer a nadie más.- dijo Cho con la voz entrecortada.
- Venga, vamos, todavÃa eres muy joven para decir eso. ¿Te acuerdas de Blaine?
- SÃ. Os querÃais mucho.
- Bueno, pues ahora voy a estar todo le año sin verle.
- Pero él está vivo.
- No por mucho tiempo, seguramente.
- No es lo mismo. Hay una posibilidad.
- Pues tú piensa que Cederic está vivo en algún sitio.
- Gracias Wen.
- Te he dicho mil veces que no me gusta que me llamen Wen.
- Eres la mejor- dijo Cho riéndose.
Harry estaba triste. No sabÃa por qué. Si por lo que habÃa dicho Cho, o por lo de Sindar. Esperó un minuto y después se asomó y dijo.
- Ginny te espera.
- De acuerdo ahora voy. Y Cho, piensa lo que te he dicho.
- Adiós.
- Tú eres Harry- dijo la chica al cabo de poco tiempo.
- ¿Cómo lo has sabido?- se sobresaltó Harry. Después se dio cuenta de lo que habÃa dicho y se ruborizó.
- No te preocupes.- dijo la chica riéndose.- Tardarás a acostumbrarte a mÃ. Me llamo Nárlothwen, pero es un nombre muy largo. Prefiero que me llames Nárloth.
- Encantado, Nárloth.
- ¡Bien, ya estás aquÃ! Ven, te presentaré a mi hermano y a Hermione.
- Hermione ya la conozco.
Harry se estaba convenciendo de que conocÃa a todo el mundo. Cuando llegaron, Ron tenÃa la mandÃbula dislocada.
- Tú eres Ron, encantada, yo soy Nárloth.
- E...encantado.
- ¡Nárloth!
- ¡Hermione!
- Ya me suponÃa que eras tú la que estaba detrás de todo esto.
- Te estarás empezado a parecer a mÃ.
- Espero que no.
AsÃ, hablando entraron al tren.
- Oye, Nárloth, ¿Qué te pasa en los ojos?
- ¿Qué me pasa de que?
- No sé, miras raro.
Todos fulminaron a Ron con los ojos.
- ¿Pero que e echo?
- Nada, nada- contestó Nárloth riéndose.- Lo que pasa es que todos los aquà presentes saben que no me gusta recordar que al nacer, alguien me echo una maldición que hizo que me quedara ciega.
- ¿Y quien pudo haber hecho eso?
- El mismo que hizo esto.- dijo pasándose una mano por la frente.
Harry se sobresaltó, era una cicatriz igual que la suya, pero con forma de estrella de David.
- ¿Porqué no nos explicáis algo de vuestras vidas?- preguntó Hermione.
- Bien, empezaré yo.- dijo Jhon.- Nosotros vivimos en un pueblo en que más o menos la mitad son magos y la otra mitad muggles. Pero los muggles saben que somos brujos, asà que podemos hacer magia libremente. En el registro, nuestro pueblo, o más bien, pequeña ciudad, está considerada cómo mágica. Tenemos un polideportivo muggle y otro mágico en el que jugar a quidditch.
- ¿Dónde está vuestra ciudad?- preguntó Harry.
- En una valle de los Pirineos- contestó Nárloth.
En ese momento Harry se acordó de Sirius. ¡Casi se habÃa olvidado! ¿Qué habrÃa sido de él? y ¿Por qué no le habÃa mandado ninguna lechuza?
- Nosotros fuimos a una escuela muggle dos años. A cambio, hay algunos muggles que van a nuestra escuela de magia por las tardes, hay otros pueblos como el nuestro en la misma zona. La mayorÃa de estos muggles tiene pensado trabajar en algo relacionado con la magia, y hay incluso que estudian en Camelot, nuestro colegio. Estos tienen un poquito de magia en ellos, pero muy poquita, asà que hacen un curso en dos o tres años. Algunos lo han conseguido en uno pero a base de estudiar mucho. Creo que nuestro colegio es el único del mundo en que hacen eso.
- Yo empecé a vivir en el pueblo a los nueve años.- continuó Nárloth.- Antes vivÃa en el bosque. La familia Porter me adoptó.
- Es verdad, al principio no querÃa estar con nadie, pero al final se hizo amiga mÃa, y se hizo un poco más sociable. Aunque continúa igual de rara como entonces.
- ¿Porter?, ¿No era Sindar?- se extrañó Harry.
- Sindar es el apellido que tenÃan mis padres, me lo dijeron unos amigos mÃos.
- ¿Amigos?
- Después empezamos Camelot, y todos los años nos a pasado alguna cosa que otra. No lo entiendo, todo nos pasa a nosotros- dijo Nárloth cambiando de tema.
- Ehem, ehem.
- Bueno, yo tuve que ver en algunas.
- ¿Algunas?
- Pues yo tuve que ver en todas, lo reconozco, pero no digas que no es casualidad que todo lo que pasaba en el colegio tenÃa que ver conmigo.
- Valeee, lo reconoooozco.
- ¿Qué fueron las cosas que pasaron?
- Tenemos que aclarar que Nárloth no pisba mucho el colegio, para hacer los éxamenes y poco más, Ce...el otro chico venÃa más, pero también faltaba muchas veces. Lo extraño es que cuándo están los dos juntos te puedes esperar lo que seas, en cambio, se van y todo es una balsa de aceite.
- En primero, se ve que Voldemort- Todos se sobresaltaron al oÃr el nombre- tenÃa pensado robar la piedra filosofal, y para después, querÃa obtener uno de los mayores secretos de nuestro colegio, asà que envió unos cuantos mortÃfagos para conseguirlo, ese secreto sólo lo sabÃan los profesores y Voldemort y ahora lo saben lo profesores, Voldemort, Jhon, otro niño y yo. Sé que ha vosotros os lo puedo decir: es una planta, que si la tomas te da unos poderes sobrenaturales imposibles de controlar.
- Por favor no repitas tanto ése nombre.- exclamó Ron-
- ¿Cuál? ¿Voldemort?
- Sà ése.
- En segundo...Para saber lo que pasó en segundo tenéis que saber que nuestro colegio tiene cuatro grandes bosques. Según Nárloth, en ellos pasaban cosas muy raras y quiso llegar al final del asunto y descubrimos que las cuatro cosas que mantenÃan a los bosques tal como eran habÃan desaparecido. En el bosque del Invierno era una cueva, en el del Verano un lago, en el del Otoño un árbol y en el de la primavera un pozo. Eran cosas muy difÃciles de robar, pero al final descubrimos que era Voldemort quien estaba detrás de todo y lo recuperamos.
- Os lo suplico, no lo repitáis tanto.
- En tercero invadieron el colegio, Voldemort dejó escapar un basÃlico y dos o tres gigantes, mataron a un montón de gente...todo eso venÃa de una antigua leyenda, de la cual Voldemort se habÃa aprovechado. Estuvieron a punto de cerrar el colegio para no abrirlo nunca más, pero eso no pasó.
- Por, favor, por favor.
- En cuarto, Voldemort nos dejó tranquilos. Alguien que conocÃa algo del pasado de Nárloth se propuso espiarla, y ella esas cosas las nota enseguida. Pensando que querÃa dañarla se encaró contra él, pero pronto descubrió que no era asÃ. Pero un mortÃfago que tenÃa cuentas pendientes con él intentó matarlo y casi lo consiguió.
Ron habÃa dejado el caso por perdido. Harry estaba sorprendido de que no tuvieran miedo de decir Voldemort, y sobre todo de las aventuras que habÃan pasado. ¡Pensaba que al único que le pasaban cosas era a él! En ese momento entró la chica de las golosinas. Compraron suficientes para un cargamento.
- A nosotros también nos pasa cada año una aventura.- comentó Harry.
- Y en este caso el causante eres tú.- dijo Hermione. Todos rieron. En ese momento entró Neville.
- ¿Habéis visto mi sapo?
- No hemos visto ningún sapo.- contestó Hermione.
- Gracias, adiós.
- Adiós.
- Si lo vemos te avisaremos, Neville.- gritó Ron.
- Vale.
- ¿Era Neville Longbotthom?- se interesó Nárloth.
- SÃ.- contestó extrañada Hermione.
- ¿A él también le conoces?- dijo Harry.
- No, pero tengo algo que le puede interesar.- dijo saliendo del vagón.
- Es un poco rara.- murmuró Ron cuando salió.
- Por algo le llaman Lunática.- dijo Ginny.
- Curioso.- pensó Harry en voz alta acordándose de Lupin.
- SÃ, le encanta la noche, la adora de una manera extrañÃsima, al igual que a los animales y a los árboles. Sobre todo a las criaturas mágicas. No es extraño pensando que ha vivido nueve años en el bosque y que vuelve a él siempre que puede.- explicó Jhon.
- Te olvidaste de la obsesión que tiene por el mar. Es increÃble, nunca habÃa visto algo asÃ.- dijo Ginny mientras se veÃa venir a Nárloth y a Neville, que se guardaba un sobre marrón.
- Seguro que este año serás uno de los mejores en todo.- se oÃa la voz de Nárloth.
- No lo creo, en lo único que soy bueno es en HerbologÃa y en meter la pata.
- Ya verás como no es asÃ.
- He oÃdo que pronto vamos ha llegar.
Se pusieron todos las túnicas mientras el tren aminoraba la marcha.
Bueno, yo y mis finales chukinos ¬¬. Pero es que parte del fic está escrito y lo tengo que ir cortando. Espero que les haya gustado y dejen reviews. Y si no les a gustado dejádlo también OK? Se aceptan las crÃticas constructivas, nuevas ideas, inclusión de personages... vamos, de todo. Pero siempre en los REVIEWS!!!!!! (Joder, ya parezco que hago propaganda de detergente o algo asÃ)
Bien, ya tengo los inserts necesarios, pero de todas formas si alguien quiere incluirse o tiene alguna idea que me lo diga por un review.
Rakshah, et vaig manar un review, pero me'l tornaren, envÃam tu un a lhorienhp(arroba)yahoo.es.
Aviso!!!!!. Hay un cambio de perspectiva al principio, que sepan que ahora está visto desde el punto de otra persona!!!
Derechos: lo de siempre. Que Harry lo inventé yo y bla, bla, bla
¿Cómo irÃa? Se las apañaba bien, pero habÃa demasiada gente, no podÃa concentrarse, cuando oyó una voz quejándose:
- Si le hubiera echo caso a Ron... tardaré dos horas en recoger todo esto
- ¿Quieres que te eche una mano?
- Si quieres...- contestó Harry sin girarse.
La chica se agachó y Harry descubrió que tenÃa las orejas puntiagudas, la piel pálida y el pelo negro como la noche, los ojos no los pudo ver
- ¿Vas a venir a Hogwarts?- decidió arriesgarse.
- SÃ.
- ¿Es tu primer año?
- ¿Me has visto alguna vez por Hogwarts?
- No.
- ¿A que curso irás?
- A quinto.
- Igual que yo.
Al cabo de un rato de incomodo silencio, Harry volvió a decir:
- ¿Por qué no me miras cuando te hablo?
Ya estaba, ¡cuánto le molestaba esa pregunta! pero claro, él no lo sabÃa, ya tendrÃa que haberse acostumbrado, además, gracias a ello podÃa hacer cosas que de normal no podrÃa. "Pero podrÃa ver cómo es él". Torció la boca y giró la cabeza. Sus ojos eran de todos los colores, iban cambiando continuamente.
- Ti...ti, tienesunosojosmuybonitos.
- ¿Qué?- preguntó la chica con una sonrisa.
- Que tienes los ojos muy bonitos.- dijo Harry poniéndose rojo.
- Gracias. Pero para lo que me sirven. ¿Me ayudarÃas a llegar a le andén 9 y 3/4?
- Está travesando el muro que hay entre el muro 9 y el muro 10.
- Muchas gracias por la información pero ya la sabÃa. ¿Me podÃas conducir hasta allÃ?- dijo la muchacha extendiendo la mano. Harry comprendió y la llevó a dónde le pedÃa. Al levantarse comprobó que era bastante más alta de lo normal. Se pusó unas gafas de sol muy oscuras.
- ¿Por qué te las pones?
- No quiero llamar la atención. Ya sabes, mis ojos...
Namás atravesar el muro se, oyó una voz que se les iba acercando:
- ¡Wen!, ¡Wen!, ¡Wen!.
- Oh no.
Cho-Chang se abalanzó sobre la muchacha que estaba junto a Harry.
- ¡Wen!, ¿Qué haces aqu�. ¡Cuánto tiempo sin verte! ¿Un año, verdad?. Ven que te presentaré a mis amigas.
- ¡Volveré cuando me liberen!
* * *
Harry se habÃa quedado sorprendido en el mismo sitio. Después de un rato, Ginny se le acercó.
- ¿Qué haces ahà parado?
- No os habÃa visto.
Mientras andaban, Ginny comentó:
- Que extraño, mi amiga no viene.
- ¿Cómo es?
- Es alta, tiene la piel muy blanca y el cabello muy negro.
- ¿Tiene las orejas puntiagudas y el color de los ojos le cambia?
- ¿La chica que dices es ciega?
- ¿Ciega?
- SÃ, a mi amiga le echaron un encanterio que la hizo quedarse ciega. No le gusta mucho que se lo recuerden.
- Pues sÃ, ahora que lo dices si que es ciega. Le tuve que ayudar a atravesar el muro.
- Entonces es mi amiga.- dijo Ginny extrañada.- Debes caerle bien.
- ¿De verdad? Pues a mà me pareció lo contrario.
- Hola Harry.
- Hola Hermione, ¿Cómo estas?
- Bien.
- Harry ¿porqué no vas a llamar a mi amiga?
- ¿Porqué yo? Tú eres su amiga.
- Es que tengo que decirle una cosa a alguien.
- ¿Y tú Jhon?
- Yo voy con Ginny.
- Está bien, iré yo.
Cuando estaba muy cerca oyó unos sollozos. Sólo estaban Cho y la amiga de Ginny.
- Yo siempre le querré, no puedo querer a nadie más.- dijo Cho con la voz entrecortada.
- Venga, vamos, todavÃa eres muy joven para decir eso. ¿Te acuerdas de Blaine?
- SÃ. Os querÃais mucho.
- Bueno, pues ahora voy a estar todo le año sin verle.
- Pero él está vivo.
- No por mucho tiempo, seguramente.
- No es lo mismo. Hay una posibilidad.
- Pues tú piensa que Cederic está vivo en algún sitio.
- Gracias Wen.
- Te he dicho mil veces que no me gusta que me llamen Wen.
- Eres la mejor- dijo Cho riéndose.
Harry estaba triste. No sabÃa por qué. Si por lo que habÃa dicho Cho, o por lo de Sindar. Esperó un minuto y después se asomó y dijo.
- Ginny te espera.
- De acuerdo ahora voy. Y Cho, piensa lo que te he dicho.
- Adiós.
- Tú eres Harry- dijo la chica al cabo de poco tiempo.
- ¿Cómo lo has sabido?- se sobresaltó Harry. Después se dio cuenta de lo que habÃa dicho y se ruborizó.
- No te preocupes.- dijo la chica riéndose.- Tardarás a acostumbrarte a mÃ. Me llamo Nárlothwen, pero es un nombre muy largo. Prefiero que me llames Nárloth.
- Encantado, Nárloth.
- ¡Bien, ya estás aquÃ! Ven, te presentaré a mi hermano y a Hermione.
- Hermione ya la conozco.
Harry se estaba convenciendo de que conocÃa a todo el mundo. Cuando llegaron, Ron tenÃa la mandÃbula dislocada.
- Tú eres Ron, encantada, yo soy Nárloth.
- E...encantado.
- ¡Nárloth!
- ¡Hermione!
- Ya me suponÃa que eras tú la que estaba detrás de todo esto.
- Te estarás empezado a parecer a mÃ.
- Espero que no.
AsÃ, hablando entraron al tren.
- Oye, Nárloth, ¿Qué te pasa en los ojos?
- ¿Qué me pasa de que?
- No sé, miras raro.
Todos fulminaron a Ron con los ojos.
- ¿Pero que e echo?
- Nada, nada- contestó Nárloth riéndose.- Lo que pasa es que todos los aquà presentes saben que no me gusta recordar que al nacer, alguien me echo una maldición que hizo que me quedara ciega.
- ¿Y quien pudo haber hecho eso?
- El mismo que hizo esto.- dijo pasándose una mano por la frente.
Harry se sobresaltó, era una cicatriz igual que la suya, pero con forma de estrella de David.
- ¿Porqué no nos explicáis algo de vuestras vidas?- preguntó Hermione.
- Bien, empezaré yo.- dijo Jhon.- Nosotros vivimos en un pueblo en que más o menos la mitad son magos y la otra mitad muggles. Pero los muggles saben que somos brujos, asà que podemos hacer magia libremente. En el registro, nuestro pueblo, o más bien, pequeña ciudad, está considerada cómo mágica. Tenemos un polideportivo muggle y otro mágico en el que jugar a quidditch.
- ¿Dónde está vuestra ciudad?- preguntó Harry.
- En una valle de los Pirineos- contestó Nárloth.
En ese momento Harry se acordó de Sirius. ¡Casi se habÃa olvidado! ¿Qué habrÃa sido de él? y ¿Por qué no le habÃa mandado ninguna lechuza?
- Nosotros fuimos a una escuela muggle dos años. A cambio, hay algunos muggles que van a nuestra escuela de magia por las tardes, hay otros pueblos como el nuestro en la misma zona. La mayorÃa de estos muggles tiene pensado trabajar en algo relacionado con la magia, y hay incluso que estudian en Camelot, nuestro colegio. Estos tienen un poquito de magia en ellos, pero muy poquita, asà que hacen un curso en dos o tres años. Algunos lo han conseguido en uno pero a base de estudiar mucho. Creo que nuestro colegio es el único del mundo en que hacen eso.
- Yo empecé a vivir en el pueblo a los nueve años.- continuó Nárloth.- Antes vivÃa en el bosque. La familia Porter me adoptó.
- Es verdad, al principio no querÃa estar con nadie, pero al final se hizo amiga mÃa, y se hizo un poco más sociable. Aunque continúa igual de rara como entonces.
- ¿Porter?, ¿No era Sindar?- se extrañó Harry.
- Sindar es el apellido que tenÃan mis padres, me lo dijeron unos amigos mÃos.
- ¿Amigos?
- Después empezamos Camelot, y todos los años nos a pasado alguna cosa que otra. No lo entiendo, todo nos pasa a nosotros- dijo Nárloth cambiando de tema.
- Ehem, ehem.
- Bueno, yo tuve que ver en algunas.
- ¿Algunas?
- Pues yo tuve que ver en todas, lo reconozco, pero no digas que no es casualidad que todo lo que pasaba en el colegio tenÃa que ver conmigo.
- Valeee, lo reconoooozco.
- ¿Qué fueron las cosas que pasaron?
- Tenemos que aclarar que Nárloth no pisba mucho el colegio, para hacer los éxamenes y poco más, Ce...el otro chico venÃa más, pero también faltaba muchas veces. Lo extraño es que cuándo están los dos juntos te puedes esperar lo que seas, en cambio, se van y todo es una balsa de aceite.
- En primero, se ve que Voldemort- Todos se sobresaltaron al oÃr el nombre- tenÃa pensado robar la piedra filosofal, y para después, querÃa obtener uno de los mayores secretos de nuestro colegio, asà que envió unos cuantos mortÃfagos para conseguirlo, ese secreto sólo lo sabÃan los profesores y Voldemort y ahora lo saben lo profesores, Voldemort, Jhon, otro niño y yo. Sé que ha vosotros os lo puedo decir: es una planta, que si la tomas te da unos poderes sobrenaturales imposibles de controlar.
- Por favor no repitas tanto ése nombre.- exclamó Ron-
- ¿Cuál? ¿Voldemort?
- Sà ése.
- En segundo...Para saber lo que pasó en segundo tenéis que saber que nuestro colegio tiene cuatro grandes bosques. Según Nárloth, en ellos pasaban cosas muy raras y quiso llegar al final del asunto y descubrimos que las cuatro cosas que mantenÃan a los bosques tal como eran habÃan desaparecido. En el bosque del Invierno era una cueva, en el del Verano un lago, en el del Otoño un árbol y en el de la primavera un pozo. Eran cosas muy difÃciles de robar, pero al final descubrimos que era Voldemort quien estaba detrás de todo y lo recuperamos.
- Os lo suplico, no lo repitáis tanto.
- En tercero invadieron el colegio, Voldemort dejó escapar un basÃlico y dos o tres gigantes, mataron a un montón de gente...todo eso venÃa de una antigua leyenda, de la cual Voldemort se habÃa aprovechado. Estuvieron a punto de cerrar el colegio para no abrirlo nunca más, pero eso no pasó.
- Por, favor, por favor.
- En cuarto, Voldemort nos dejó tranquilos. Alguien que conocÃa algo del pasado de Nárloth se propuso espiarla, y ella esas cosas las nota enseguida. Pensando que querÃa dañarla se encaró contra él, pero pronto descubrió que no era asÃ. Pero un mortÃfago que tenÃa cuentas pendientes con él intentó matarlo y casi lo consiguió.
Ron habÃa dejado el caso por perdido. Harry estaba sorprendido de que no tuvieran miedo de decir Voldemort, y sobre todo de las aventuras que habÃan pasado. ¡Pensaba que al único que le pasaban cosas era a él! En ese momento entró la chica de las golosinas. Compraron suficientes para un cargamento.
- A nosotros también nos pasa cada año una aventura.- comentó Harry.
- Y en este caso el causante eres tú.- dijo Hermione. Todos rieron. En ese momento entró Neville.
- ¿Habéis visto mi sapo?
- No hemos visto ningún sapo.- contestó Hermione.
- Gracias, adiós.
- Adiós.
- Si lo vemos te avisaremos, Neville.- gritó Ron.
- Vale.
- ¿Era Neville Longbotthom?- se interesó Nárloth.
- SÃ.- contestó extrañada Hermione.
- ¿A él también le conoces?- dijo Harry.
- No, pero tengo algo que le puede interesar.- dijo saliendo del vagón.
- Es un poco rara.- murmuró Ron cuando salió.
- Por algo le llaman Lunática.- dijo Ginny.
- Curioso.- pensó Harry en voz alta acordándose de Lupin.
- SÃ, le encanta la noche, la adora de una manera extrañÃsima, al igual que a los animales y a los árboles. Sobre todo a las criaturas mágicas. No es extraño pensando que ha vivido nueve años en el bosque y que vuelve a él siempre que puede.- explicó Jhon.
- Te olvidaste de la obsesión que tiene por el mar. Es increÃble, nunca habÃa visto algo asÃ.- dijo Ginny mientras se veÃa venir a Nárloth y a Neville, que se guardaba un sobre marrón.
- Seguro que este año serás uno de los mejores en todo.- se oÃa la voz de Nárloth.
- No lo creo, en lo único que soy bueno es en HerbologÃa y en meter la pata.
- Ya verás como no es asÃ.
- He oÃdo que pronto vamos ha llegar.
Se pusieron todos las túnicas mientras el tren aminoraba la marcha.
Bueno, yo y mis finales chukinos ¬¬. Pero es que parte del fic está escrito y lo tengo que ir cortando. Espero que les haya gustado y dejen reviews. Y si no les a gustado dejádlo también OK? Se aceptan las crÃticas constructivas, nuevas ideas, inclusión de personages... vamos, de todo. Pero siempre en los REVIEWS!!!!!! (Joder, ya parezco que hago propaganda de detergente o algo asÃ)
