Disculpen las demoras!!! Pero estuvo casi todo el tiempo en casa Lucre que tuvo un accidente :_: y como comprenden no voy a estar con el compu. Desde aquí mil besos y que te mejores!!!! Bueno... ahora van las dedicatorias que són muchas, pero me apetece dedicar, bien: Dedico esto a Neus, Mireia, Laura, Carmes, Mari (la lisiada 2, que por una vez que estoy yo bien, todo el mundo está mal ¬¬), a Noelia, Elisa, Noemi y Maite no porque són unas falsas y están empezando a caerme mal, a Deborah, Glaria, Sarah, Ali, Paula, Maria, Pau, Arantxa, Shark, Cento, Santos, Ã'ete, Cristos, Chupa, Pirata, Farlopa (aunque me cae regular, por que no para de meterse con Lucre), Tripi, Tabola y Palermo (aunque no los conozco), Bala, Sanchis, Loco, Porrero, Raquel y claro está, Lucre ^^. También a Mimy si pasa por aquí, a Ariadna y a Diel, Ralkm Diggory, Cinthya, yedi, arwen, Lalwende, Celeste, Rakshah, Nariko y Stellah Lhuderl-Hirl que me dejaron review^^.

Bien, ya tengo los inserts necesarios, pero de todas formas si alguien quiere incluirse o tiene alguna idea que me lo diga por un review.

Rakshah, et vaig manar un review, pero me'l tornaren, envíam tu un a lhorienhp(arroba)yahoo.es.

Aviso!!!!!. Hay un cambio de perspectiva al principio, que sepan que ahora está visto desde el punto de otra persona!!!

Derechos: lo de siempre. Que Harry lo inventé yo y bla, bla, bla

¿Cómo iría? Se las apañaba bien, pero había demasiada gente, no podía concentrarse, cuando oyó una voz quejándose:

- Si le hubiera echo caso a Ron... tardaré dos horas en recoger todo esto

- ¿Quieres que te eche una mano?

- Si quieres...- contestó Harry sin girarse.

La chica se agachó y Harry descubrió que tenía las orejas puntiagudas, la piel pálida y el pelo negro como la noche, los ojos no los pudo ver

- ¿Vas a venir a Hogwarts?- decidió arriesgarse.

- Sí.

- ¿Es tu primer año?

- ¿Me has visto alguna vez por Hogwarts?

- No.

- ¿A que curso irás?

- A quinto.

- Igual que yo.

Al cabo de un rato de incomodo silencio, Harry volvió a decir:

- ¿Por qué no me miras cuando te hablo?

Ya estaba, ¡cuánto le molestaba esa pregunta! pero claro, él no lo sabía, ya tendría que haberse acostumbrado, además, gracias a ello podía hacer cosas que de normal no podría. "Pero podría ver cómo es él". Torció la boca y giró la cabeza. Sus ojos eran de todos los colores, iban cambiando continuamente.

- Ti...ti, tienesunosojosmuybonitos.

- ¿Qué?- preguntó la chica con una sonrisa.

- Que tienes los ojos muy bonitos.- dijo Harry poniéndose rojo.

- Gracias. Pero para lo que me sirven. ¿Me ayudarías a llegar a le andén 9 y 3/4?

- Está travesando el muro que hay entre el muro 9 y el muro 10.

- Muchas gracias por la información pero ya la sabía. ¿Me podías conducir hasta allí?- dijo la muchacha extendiendo la mano. Harry comprendió y la llevó a dónde le pedía. Al levantarse comprobó que era bastante más alta de lo normal. Se pusó unas gafas de sol muy oscuras.

- ¿Por qué te las pones?

- No quiero llamar la atención. Ya sabes, mis ojos...

Namás atravesar el muro se, oyó una voz que se les iba acercando:

- ¡Wen!, ¡Wen!, ¡Wen!.

- Oh no.

Cho-Chang se abalanzó sobre la muchacha que estaba junto a Harry.

- ¡Wen!, ¿Qué haces aquí?. ¡Cuánto tiempo sin verte! ¿Un año, verdad?. Ven que te presentaré a mis amigas.

- ¡Volveré cuando me liberen!

* * *

Harry se había quedado sorprendido en el mismo sitio. Después de un rato, Ginny se le acercó.

- ¿Qué haces ahí parado?

- No os había visto.

Mientras andaban, Ginny comentó:

- Que extraño, mi amiga no viene.

- ¿Cómo es?

- Es alta, tiene la piel muy blanca y el cabello muy negro.

- ¿Tiene las orejas puntiagudas y el color de los ojos le cambia?

- ¿La chica que dices es ciega?

- ¿Ciega?

- Sí, a mi amiga le echaron un encanterio que la hizo quedarse ciega. No le gusta mucho que se lo recuerden.

- Pues sí, ahora que lo dices si que es ciega. Le tuve que ayudar a atravesar el muro.

- Entonces es mi amiga.- dijo Ginny extrañada.- Debes caerle bien.

- ¿De verdad? Pues a mí me pareció lo contrario.

- Hola Harry.

- Hola Hermione, ¿Cómo estas?

- Bien.

- Harry ¿porqué no vas a llamar a mi amiga?

- ¿Porqué yo? Tú eres su amiga.

- Es que tengo que decirle una cosa a alguien.

- ¿Y tú Jhon?

- Yo voy con Ginny.

- Está bien, iré yo.

Cuando estaba muy cerca oyó unos sollozos. Sólo estaban Cho y la amiga de Ginny.

- Yo siempre le querré, no puedo querer a nadie más.- dijo Cho con la voz entrecortada.

- Venga, vamos, todavía eres muy joven para decir eso. ¿Te acuerdas de Blaine?

- Sí. Os queríais mucho.

- Bueno, pues ahora voy a estar todo le año sin verle.

- Pero él está vivo.

- No por mucho tiempo, seguramente.

- No es lo mismo. Hay una posibilidad.

- Pues tú piensa que Cederic está vivo en algún sitio.

- Gracias Wen.

- Te he dicho mil veces que no me gusta que me llamen Wen.

- Eres la mejor- dijo Cho riéndose.

Harry estaba triste. No sabía por qué. Si por lo que había dicho Cho, o por lo de Sindar. Esperó un minuto y después se asomó y dijo.

- Ginny te espera.

- De acuerdo ahora voy. Y Cho, piensa lo que te he dicho.

- Adiós.

- Tú eres Harry- dijo la chica al cabo de poco tiempo.

- ¿Cómo lo has sabido?- se sobresaltó Harry. Después se dio cuenta de lo que había dicho y se ruborizó.

- No te preocupes.- dijo la chica riéndose.- Tardarás a acostumbrarte a mí. Me llamo Nárlothwen, pero es un nombre muy largo. Prefiero que me llames Nárloth.

- Encantado, Nárloth.

- ¡Bien, ya estás aquí! Ven, te presentaré a mi hermano y a Hermione.

- Hermione ya la conozco.

Harry se estaba convenciendo de que conocía a todo el mundo. Cuando llegaron, Ron tenía la mandíbula dislocada.

- Tú eres Ron, encantada, yo soy Nárloth.

- E...encantado.

- ¡Nárloth!

- ¡Hermione!

- Ya me suponía que eras tú la que estaba detrás de todo esto.

- Te estarás empezado a parecer a mí.

- Espero que no.

Así, hablando entraron al tren.

- Oye, Nárloth, ¿Qué te pasa en los ojos?

- ¿Qué me pasa de que?

- No sé, miras raro.

Todos fulminaron a Ron con los ojos.

- ¿Pero que e echo?

- Nada, nada- contestó Nárloth riéndose.- Lo que pasa es que todos los aquí presentes saben que no me gusta recordar que al nacer, alguien me echo una maldición que hizo que me quedara ciega.

- ¿Y quien pudo haber hecho eso?

- El mismo que hizo esto.- dijo pasándose una mano por la frente.

Harry se sobresaltó, era una cicatriz igual que la suya, pero con forma de estrella de David.

- ¿Porqué no nos explicáis algo de vuestras vidas?- preguntó Hermione.

- Bien, empezaré yo.- dijo Jhon.- Nosotros vivimos en un pueblo en que más o menos la mitad son magos y la otra mitad muggles. Pero los muggles saben que somos brujos, así que podemos hacer magia libremente. En el registro, nuestro pueblo, o más bien, pequeña ciudad, está considerada cómo mágica. Tenemos un polideportivo muggle y otro mágico en el que jugar a quidditch.

- ¿Dónde está vuestra ciudad?- preguntó Harry.

- En una valle de los Pirineos- contestó Nárloth.

En ese momento Harry se acordó de Sirius. ¡Casi se había olvidado! ¿Qué habría sido de él? y ¿Por qué no le había mandado ninguna lechuza?

- Nosotros fuimos a una escuela muggle dos años. A cambio, hay algunos muggles que van a nuestra escuela de magia por las tardes, hay otros pueblos como el nuestro en la misma zona. La mayoría de estos muggles tiene pensado trabajar en algo relacionado con la magia, y hay incluso que estudian en Camelot, nuestro colegio. Estos tienen un poquito de magia en ellos, pero muy poquita, así que hacen un curso en dos o tres años. Algunos lo han conseguido en uno pero a base de estudiar mucho. Creo que nuestro colegio es el único del mundo en que hacen eso.

- Yo empecé a vivir en el pueblo a los nueve años.- continuó Nárloth.- Antes vivía en el bosque. La familia Porter me adoptó.

- Es verdad, al principio no quería estar con nadie, pero al final se hizo amiga mía, y se hizo un poco más sociable. Aunque continúa igual de rara como entonces.

- ¿Porter?, ¿No era Sindar?- se extrañó Harry.

- Sindar es el apellido que tenían mis padres, me lo dijeron unos amigos míos.

- ¿Amigos?

- Después empezamos Camelot, y todos los años nos a pasado alguna cosa que otra. No lo entiendo, todo nos pasa a nosotros- dijo Nárloth cambiando de tema.

- Ehem, ehem.

- Bueno, yo tuve que ver en algunas.

- ¿Algunas?

- Pues yo tuve que ver en todas, lo reconozco, pero no digas que no es casualidad que todo lo que pasaba en el colegio tenía que ver conmigo.

- Valeee, lo reconoooozco.

- ¿Qué fueron las cosas que pasaron?

- Tenemos que aclarar que Nárloth no pisba mucho el colegio, para hacer los éxamenes y poco más, Ce...el otro chico venía más, pero también faltaba muchas veces. Lo extraño es que cuándo están los dos juntos te puedes esperar lo que seas, en cambio, se van y todo es una balsa de aceite.

- En primero, se ve que Voldemort- Todos se sobresaltaron al oír el nombre- tenía pensado robar la piedra filosofal, y para después, quería obtener uno de los mayores secretos de nuestro colegio, así que envió unos cuantos mortífagos para conseguirlo, ese secreto sólo lo sabían los profesores y Voldemort y ahora lo saben lo profesores, Voldemort, Jhon, otro niño y yo. Sé que ha vosotros os lo puedo decir: es una planta, que si la tomas te da unos poderes sobrenaturales imposibles de controlar.

- Por favor no repitas tanto ése nombre.- exclamó Ron-

- ¿Cuál? ¿Voldemort?

- Sí ése.

- En segundo...Para saber lo que pasó en segundo tenéis que saber que nuestro colegio tiene cuatro grandes bosques. Según Nárloth, en ellos pasaban cosas muy raras y quiso llegar al final del asunto y descubrimos que las cuatro cosas que mantenían a los bosques tal como eran habían desaparecido. En el bosque del Invierno era una cueva, en el del Verano un lago, en el del Otoño un árbol y en el de la primavera un pozo. Eran cosas muy difíciles de robar, pero al final descubrimos que era Voldemort quien estaba detrás de todo y lo recuperamos.

- Os lo suplico, no lo repitáis tanto.

- En tercero invadieron el colegio, Voldemort dejó escapar un basílico y dos o tres gigantes, mataron a un montón de gente...todo eso venía de una antigua leyenda, de la cual Voldemort se había aprovechado. Estuvieron a punto de cerrar el colegio para no abrirlo nunca más, pero eso no pasó.

- Por, favor, por favor.

- En cuarto, Voldemort nos dejó tranquilos. Alguien que conocía algo del pasado de Nárloth se propuso espiarla, y ella esas cosas las nota enseguida. Pensando que quería dañarla se encaró contra él, pero pronto descubrió que no era así. Pero un mortífago que tenía cuentas pendientes con él intentó matarlo y casi lo consiguió.

Ron había dejado el caso por perdido. Harry estaba sorprendido de que no tuvieran miedo de decir Voldemort, y sobre todo de las aventuras que habían pasado. ¡Pensaba que al único que le pasaban cosas era a él! En ese momento entró la chica de las golosinas. Compraron suficientes para un cargamento.

- A nosotros también nos pasa cada año una aventura.- comentó Harry.

- Y en este caso el causante eres tú.- dijo Hermione. Todos rieron. En ese momento entró Neville.

- ¿Habéis visto mi sapo?

- No hemos visto ningún sapo.- contestó Hermione.

- Gracias, adiós.

- Adiós.

- Si lo vemos te avisaremos, Neville.- gritó Ron.

- Vale.

- ¿Era Neville Longbotthom?- se interesó Nárloth.

- Sí.- contestó extrañada Hermione.

- ¿A él también le conoces?- dijo Harry.

- No, pero tengo algo que le puede interesar.- dijo saliendo del vagón.

- Es un poco rara.- murmuró Ron cuando salió.

- Por algo le llaman Lunática.- dijo Ginny.

- Curioso.- pensó Harry en voz alta acordándose de Lupin.

- Sí, le encanta la noche, la adora de una manera extrañísima, al igual que a los animales y a los árboles. Sobre todo a las criaturas mágicas. No es extraño pensando que ha vivido nueve años en el bosque y que vuelve a él siempre que puede.- explicó Jhon.

- Te olvidaste de la obsesión que tiene por el mar. Es increíble, nunca había visto algo así.- dijo Ginny mientras se veía venir a Nárloth y a Neville, que se guardaba un sobre marrón.

- Seguro que este año serás uno de los mejores en todo.- se oía la voz de Nárloth.

- No lo creo, en lo único que soy bueno es en Herbología y en meter la pata.

- Ya verás como no es así.

- He oído que pronto vamos ha llegar.

Se pusieron todos las túnicas mientras el tren aminoraba la marcha.

Bueno, yo y mis finales chukinos ¬¬. Pero es que parte del fic está escrito y lo tengo que ir cortando. Espero que les haya gustado y dejen reviews. Y si no les a gustado dejádlo también OK? Se aceptan las críticas constructivas, nuevas ideas, inclusión de personages... vamos, de todo. Pero siempre en los REVIEWS!!!!!! (Joder, ya parezco que hago propaganda de detergente o algo así)