Aiya!!!! Bien!!! El 5º capi!!!! Uee!!! Uee!!!! (la ola) Perdonen, no tuve
tiempo. Este capi pa tos mis friends y en especial pa Lucre, que ya se
resuperó^^. Perdonen las demorassssss. Gracias a los que dejaron review!!!!
Són mi vida!!! Quien ponga el 50 premio!!! Fic pa él/ella solito!!!
Bo, i els que pasen per acà catalans, Aiya!!!!! prompte publicaré el meu altre fic català ^^, però primer l'hauré d'escriure, que la idea la tinc pensada. Algú s'ha llegit el verà del teatre?? Et quedes més o menys aixà O.O quan acabes de llegir-ho (i mentres també, però sobretot al final).
Fics recomanats (no hace falta traducir esto): No es gracioso? de Arien S, Si yo hubiera... de Ralkm Diggory, Romances pasados de Ariadna, Magia?? de Kari y Un año antes de Hogwarts de Profion.
Amunt València!!!! I els Països Catalans!!! |¡*¡|
- Los de primero por aquÃ, ¿qué tal Harry?
- ¡Sirius!
- Ya ves, me ha tocado a mi hacer el papel de Hágrid.
- ¿Dónde está?
- Eh, nosotros tenemos que ir con los de primero.- se oyó la voz jadeante de Jhon.
- ¡Espérame Jhon, que no llego!
Sirius puso cara de asombrado cuando los vio.
- Mira, si es Sirius.
- ¡Nárloth! ¿No me digas que fuiste tú quien...?
- No hace falta que nos des las gracias.
- Nos veremos.- exclamo Harry.
- No hay barca para nosotros.
- Pues subid en la mÃa, pero remáis vosotros.
- Que te crees tu eso.
- ¿Dónde está...?
Ya no pudieron escuchar la discusión entre Jhon y Sirius.
En la carroza iban Harry, Hermione, Ron y Neville.
Después de sentarse en las mesas, apareció una fila de niños de primero en la cual Jhon y Nárloth destacaban terriblemente. Al verlos todos empezaron a murmurar.
- ¿Qué pasa?- preguntó Harry.
- Es lógico, són nuevos- dijo Hermione.
- Y Nárloth es guapa- suspiró Ron bajo la mirada de Hermione.
- ¿Chicos, no os parece raro que no dijeran nada de lo de Pettigrew?- interrumpió Neville.
- Tanto como nada...sacaron un recuadro con la noticia- dijo Hermione.
- Es verdad, normalmente se harÃan aspavientos- reflexionó Ron.
- Si no lo llegas a decir es que no me entero.
- A lo mejor no os creen- aventuró Harry interrumpiendo la pelea Hermione vs. Ron.
- ¿Cómo que no nos creen? ¡Con lo que nos costó! ¿Qué se creen esos, que por ser adolescentes no podemos atrapar a un mortÃfago? ¿Qué piensan, que es un pobre campesino?
- SÃ. Me lo dijo mi abuela- contestó Neville ante la extrañeza de todos.
- Atención- exclamó Dumbledore- este año habrán dos nuevos compañeros de quinto entre vosotros, espero que les hagáis sentir como en casa. Que empiece la selección.
Jhon y Nárloth no paraban de hacer señas como posesos y parecÃa que estaban contando cosas muy divertidas, porque los de primero, que normalmente estaban pálidos, estaban sonrientes.
Empezaron llamando a los de primero. Al final, llamaron a Nárloth antes que a Jhon. Estuvo mucho rato con el sombrero, y de cuanto en cuanto se oÃa su risa. Harry, Ron y Hermione estaban empezando a preocuparse cuando Nárloth llamó a Jhon y le dijo una cosa a la oreja, y Jhon, con visibles esfuerzos de no reÃrse se acercó a la mesa de los profesores y dijo algo que hizo que todos estallaran a risa.
- ¡Qué la alumna Nárloth pare de hablar con el sombrero sobre mis secretos, y que deje que el Sombrero Seleccionador haga su trabajo!
En ese momento el Sombrero rió, era un espectáculo la mar de ridÃculo y nadie pudo evitar soltar unas carcajadas. Cuando se hizo el silencio, el Sombrero gritó:
- ¡Gryffindor!
Todos estallaron en aplausos, especialmente de parte de los chicos, que estaban embobados.
Luego le tocó el turno a Jhon. Harry escuchó el murmullo de algunas chicas: gryffindor, gryffindor.
- ¡Es verdad!, ¡Esto te habla!
- Mira que se lo he dicho millones de veces- murmuró Ginny tapándose la cara ante las carcajadas de todos.
- ¡Gryffindor!
- Alguien deberÃa decirles que está ocupado- murmuró Ron algo molesto al ver el entusiasmo de las chicas.
- No hace falta- contestó Hermione al ver como Jhon besaba a Ginny bajo las miradas de desencanto y de admiración hacia Ginny.
Después de eso Harry se giró hacia la mesa de profesores y descubrió que habÃan más sillas de lo normal. No estaban Hágrid ni...
- ¡Snape!, ¡No está Snape!
- ¡Mi hermano Bill!, ¡Harry fÃjate!
- ¡Y están Arabella, y mi padrino, y Lupin!
- Fijaos, ¿quienes deben ser esos dos?
Ginny se referÃa a un hombre de unos cuarenta años muy corpulento y a una mujer blanca, con los labios muy rojos y el pelo castaño casi tapándole la cara.
- Bien otro curso de Hogwarts. Debo informarles que el señor Snape será substituido por Narya McRaven- sonaron caluroso aplausos, todo el mundo se alegraba de que Snape no estuviera- Este año estarán con nosotros cuatro aurores para proteger Hogwarts tras la vuelta de Voldemort- se oyeron cuchicheos por toda la sala.- Estos cuatro aurores también darán clases optativas a las que puede apuntarse quien quiera: Cuidados mágicos, Clase de duelos, Ampliación para la defensa de las artes oscuras y Lenguajes mágicos- sonaron muchos aplausos, las clases parecÃan muy interesantes- Aún tengo que comunicarles otra cosa- ¿Los discursos de Hogwarts siempre son taaaan largos? Preguntó Jhon- Este año vendrán diez chicos y chicas, venidos de diez colegios diferentes, ganadores de unas becas.
- ¿Becas?- exclamaron Jhon y Nárloth a la vez. La cara de horror de esta última contrastaba muchÃsimo con la cara de alegrÃa del primero.
En ese momento llamaron a la puerta y aparecieron cinco chicos seguidos de Hágrid y...¡VÃctor Krum!
Fueron llamando a todos de uno en uno. Una chica hindú, otra francesa y un chico esquimal fueron a Hufflepuff. Un chico de Brasil, una chica china y otra de Egipto fueron a Ravenclaw. Un chico estadounidense, otro búlgaro y una chica de Italia fueron a Slytherin. Cuando parecÃa que nadie irÃa a Gryffindor apareció un chico que era igual a Nárloth con la única excepción de que era chico y tenÃa los ojos grises, incluso tenÃa la misma cicatriz.
- Mateu, Celebel.
- Gryffindor.
Celebel se dirigió rápidamente al lado de Nárloth bajo un gran estallido de aplausos por parte del sector femenino que duraron bastante. Se giró y dirigió una mirada general / particular que hizo que muchas suspiraran y que Nárloth entornara los ojos.
- Bien ya está el grupo completo- exclamó Celeb.
- Harry, este es Celebel. Celebel, este es Harry. Ron, este es Celebel. Celebel, este es Ron.
- Me podéis llamar Celeb.
- ¿Cómo hiciste eso?- preguntó Ron.
- ¿El qué?
- Esa mirada.
- Práctica, supongo.
- Debo comunicar algo más antes de que aparezca la comida- ¡Esto no terminará nunca!- El señor VÃctor Krum se quedará todo el año aquà como ayudante a de la profesora Hooch para recuperarse de una lesión y por asuntos personales que no nos incumben- todo el mundo , menos Ron que estaba bastante enfadado, aplaudió mientras miraban a Hermione que aplaudÃa con especial entusiasmo, ¡pocos eran los que no sabÃan cuales eran "los asuntos personales"!- También que se podrá ir a Hogsmeade, pero- continuó Dumbledore ahogando los aplausos- cada fin de semana irán sólo cuatro curso y con dos profesores. Volverá el quidditch bajo estrictas mediadas de seguridad- lo último casi no se oyó del ruido causado por los gritos.- ¡A comer!
* * *
Sirius estaba preocupado, estaban todos, o casi todos, y además faltaba Snape. No podÃa ser casualidad. Los habÃan hecho llamar para algo, y estaba empezando a sospechar. Se fijó en Arabella, no paraba de mirar a la mesa de Gryffindor, en especial a un chico y a una chica de rasgos exactamente iguales exceptuando los ojos, que conocÃan bastante bien. Remus y Mundgus miraron a la dirección dónde él se dirigÃa, abrieron mucho la boca. Llamó la atención de Narya y de Bill.
- Fijaos.
Se quedaron un rato parados.
- ¿Notáis algo raro?
- SÃ, han crecido muchÃsimo- murmuró Bill.
- ¿Quiénes?
- Nárloth y Celeb.
- ¿No notáis que se parecen a alguien?
- Vamos, sólo es casualidad- dijo Narya.
Todos se rieron por haber pensado en algún momento semejante tonterÃa.
* * *
- ¿É so? ¡ ta eno! ¿Sai eo?- era incrÃble la velocidad a que zambullÃa Jhon, parecÃa que se lo iba a comer todo el sólo. La mesa Gryffindor lo miraba emparrado.
- No, si este empieza a comer normal y se vuelve esquelético- comentó Ginny.
- Tenéis unos nombres muy raros para ser españoles.
- SÃ, verás, es que a mà me cogieron de un orfanato, según me han dicho, y los del orfanato dijeron a mis padres que cuando me encontraron delante de la puerta y apenas habÃa cumplido un año, tenÃa ese nombre escrito en la barriga.
- Nárloth, ¿porqué no te quitas las gafas de sol?- preguntó Ron.
- Es que veras...- Nárloth se quitó las gafas y Ron se quedó con la boca abierta. Los que estaban más cerca empezaron a murmurar. Se las volvió a poner antes de que llamara mucho la atención.
- Hermione, me dijeron que tenÃas una plataforma de ayuda a los elfinos o algo asÃ- dijo Nárloth cambiando de tema.
- SÃ, pero me di cuenta que la vida que llevaban era la que querÃan, y contra eso no puedo hacer nada.
- ¿Elfinos, no eran elfos?- interrumpió Ron.
- Bueno, puede que ahora se les llame elfos - contestó Celebel cuidadosamente.
- Pásame la sal
- Cógela usted señorita.
- Tú estás más cerca.
- Pero llegas igualmente.
- Mentira.
- Verdad.
- Mentira.
- Verdad.
- Niñato.
- Niñata.
- Inútil.
- Tú más.
- Tú el doble.
- El triple.
- Mil veces.
- Dos mil.
- Tú hasta el infinito.
- Tú dos infinitos.
- Eso no existe.
- SÃ.
- No.
- SÃ.
- No.
- SÃ.
- No.
- Celeb, Nárloth, parad ya, que parecéis niños pequeños.
- Eso iba por ti.
- Mentira, iba por ti.
- Ha dicho niños y yo soy niña.
- Pero valÃa por los dos.
- Más bien parecen hermanos- dijo Fred riéndose.
- Esto lo solucionaremos cuando acabemos- murmuró Nárloth.
- Estoy de acuerdo.
En ese momento aparecieron los postres. Fred y George tenÃan en frente un enorme pastel en forma de habitación sin techo. Se asomaron y vieron que era una cámara de una pirámide egipcia reproducida con todo detalle. Los gemelos se pusieron pálidos.
- Me voy.
- Espérame George.
Nárloth se rió mucho al verlos y Bill también el ver que se iban.
- ¿Te ha gustado mi regalo?- gritó este.
- ¡SÃ, mucho!- contestó Nárloth.
- Conocà a los gemelos en Egipto. Se hicieron mucho los chulos conmigo y les encerré justo en esa habitación de la pirámide de Keops- aclaró al ver la cara que pusieron todos.
- ¿Y de que conoces a mi hermano?
- ¿No os lo habÃa dicho? Bill es novio de su hermana, Ron- contestó Ginny.
- Creo que es hora de ir a la Sala Común.
- Abajus Malfoyus.
- Ron, esa no es la contraseña.
- Ya, pero estarÃa guay, ¿hey?
- Ajedrez.
Todos se dirigieron a las habitaciones menos Ginny, Jhon, Neville, Nárloth, Celeb, Harry, Ron, Hermione, George, Fred y Lee.
- Lee, te presentamos a Nárloth, Jhon y Celeb- dijo George.
- Un placer.
- Mucho gusto.
- Encantada- acabó Nárloth con los dos besos en las mejillas.
- Nos veremos mañana.
- ¿Y Celeb de que conocÃa a mis hermanos?
- Pues... digamos que Nárloth no estuvo sola en el asunto de la pirámide.
- Por cierto tenÃamos un asunto pendiente.
Nárloth y Celeb se pusieron cara a cara y de debajo de las túnicas sacaron unas espadas, luego les echaron unos hechizos. Las dos eran iguales en todo, aunque no eran unas espadas normales.
- Empecemos- murmuró Celeb.
- ¿Pero que van ha hacer?- la pregunta de Ron era obvia asà que nadie contesto.
Empezaron a golpear las espadas, Nárloth le hizo un gran corte en la mano.
- ¡Se van a matar!- gritó Hermione igual de pálida como todo el mundo.
Ron y Hermione se abalanzaron sobre Celeb y Harry y Neville sobre Nárloth, solo Ginny y Jhon seguÃan tranquilos.
Nárloth y Celeb no paraban de forcejear y les hirieron a los cuatro.
- Mira que sois inútiles- dijo Nárloth un poco más calmada mientras guardaba la espada en su baina al mismo tiempo que Celeb. Todos contemplaron asombrados como desaparecÃan las heridas.
- Les pusimos un hechizo que hace que al guardar la espada en su baina se curen las heridas, no habÃa ningún peligro.
- Y como puedes...ya sabes, tú estás, digamos...- intentó decir Harry algo incomodo.
- Celeb me enseñó a manejar la espada a pesar de mis dificultades. ¿Qué llevamos practicando?, ¿Desde el primer curso? Y además, tengo la ventaja de... bueno, ya lo descubriréis.- al decir estas palabras Nárloth esbozó una sonrisa que hizo que a Harry le entraran unos retortijones espantosos.
- Vámonos a dormir- bostezó Ron oportunamente.
Al llegar a la habitación, tan solo habÃa una cama más.
- Me parece que contaron mal las camas- dijo Neville.
- No, fÃjate, Thomas no ha venido- contestó Ron.
- Será el que se cambió por mi- concluyó Jhon.
* * *
- ¿De veras piensas eso?- dijo Sirius abriendo la puerta de repente.
- ¡Sirius!, ¡Qué susto me diste!, ¿No podrÃas llamar a la puerta?
- ¿De veras piensas eso?- insistió.
- ¿El qué?
- Que todo es simplemente casualidad, y que ellos no son ellos.
- ExplÃcate más claro.
- Vamos, tú sabes lo que te digo.
- Falta gente.
- SÃ, ¿pero y si esa gente viniera?
- No vendrán- Arabella se puso tensa.
- Pero si vinieran, tendrÃamos que volver a la carga.
- SÃ- dijo pensativa.
- Y respecto a lo segundo. ¿Te acuerdas?
- Bastante.
- ¿Qué fue lo que dijo Mundgus?
- Que eran ángeles.
- ¿Y que contestó Narya?
- Que no eran ángeles, eran algo más fantástico que todo eso.
* * *
Todos estaban ya muy cansados, asà que no preguntaron más y se acostaron. Pero Harry no pudo dormir. No sabÃa porqué pero ahora, el parecido de Nárloth y Celeb le inquietaba muchÃsimo, y la cicatriz...¿qué habÃa dicho Nárloth? Que estaba echa por una maldición, por la misma persona que la habÃa dejado ciega. Y Celeb también la tenÃa. ¿PodrÃa ser que el motivo fuera el mismo que el suyo? No, era una tonterÃa, él era el único que habÃa sobrevivido a la maldición. Decidió tranquilizarse, y recordó la cara de Nárloth, era guapÃsima, incluso más que Cho y además era muy misteriosa, rara. Oyó un leve suspiro, después a alguien sonándose fuertemente la nariz, se asomó. En la cama de Neville habÃa una luz encendida.
- ¿Neville?- se sentó en la cama.- ¿Estás despierto?
- SÃ.
- ¿Qué haces?
- Miro el regalo que me dio Nárloth.
- ¿Qué es?
- Un álbum de fotos.
- ¿Puedo mirarlo?
- SÃ.
Corrió la cortina de la cama de Neville y se sentó en el espació que le dejó.
- ¿Quiénes son?- Harry se referÃa a un hombre y una mujer abrazados que parecÃan muy felices.
- Mis padres- contestó mientras se le caÃa una lágrima. Harry decidió no preguntar más.
En la siguiente foto estaban los padres de Neville, una mujer que Harry reconoció como la nueva maestra de Pociones y una pareja cogida de la mano. Eran un hombre alto de aspecto desaseado y divertido que le recordaba ligeramente a Sirius pero con un ligero aspecto imponente, de grandeza, la mujer era igual a Nárloth y Celeb pero con los ojos grises de Celeb y sin la cicatriz.
- Estos son los padres de Nárloth y Celeb- dijo Neville muy seguro.
- ¿De Nárloth y Celeb?
- SÃ, se parecen a su madre por fuera, pero al padre por dentro, ¿no has notado que tienen una aura de grandeza igual que su padre?
Harry estaba sorprendido, nunca habÃa oÃdo hablar a Neville asÃ, es como si fuera otra persona, la persona que hubiera sido si a sus padres no les hubieran echado la maldición Crucio, pensó Harry.
- ¿Cómo estás tan seguro que son hermanos?
- No lo sé. Simplemente sé que lo son.
Harry volvió a su cama y se durmió pensando en lo que Neville le habÃa dicho. Mañana serÃa otro dÃa.
Buenoooooo, este final no és tan chukinoooo. Que, este capi está lleno de cosas nuevas, eh??? Ala, ha pnjar açò s'ha dit^^. Amunt València!!!! I els Països Catalans!!!! |¡*¡|
Bo, i els que pasen per acà catalans, Aiya!!!!! prompte publicaré el meu altre fic català ^^, però primer l'hauré d'escriure, que la idea la tinc pensada. Algú s'ha llegit el verà del teatre?? Et quedes més o menys aixà O.O quan acabes de llegir-ho (i mentres també, però sobretot al final).
Fics recomanats (no hace falta traducir esto): No es gracioso? de Arien S, Si yo hubiera... de Ralkm Diggory, Romances pasados de Ariadna, Magia?? de Kari y Un año antes de Hogwarts de Profion.
Amunt València!!!! I els Països Catalans!!! |¡*¡|
- Los de primero por aquÃ, ¿qué tal Harry?
- ¡Sirius!
- Ya ves, me ha tocado a mi hacer el papel de Hágrid.
- ¿Dónde está?
- Eh, nosotros tenemos que ir con los de primero.- se oyó la voz jadeante de Jhon.
- ¡Espérame Jhon, que no llego!
Sirius puso cara de asombrado cuando los vio.
- Mira, si es Sirius.
- ¡Nárloth! ¿No me digas que fuiste tú quien...?
- No hace falta que nos des las gracias.
- Nos veremos.- exclamo Harry.
- No hay barca para nosotros.
- Pues subid en la mÃa, pero remáis vosotros.
- Que te crees tu eso.
- ¿Dónde está...?
Ya no pudieron escuchar la discusión entre Jhon y Sirius.
En la carroza iban Harry, Hermione, Ron y Neville.
Después de sentarse en las mesas, apareció una fila de niños de primero en la cual Jhon y Nárloth destacaban terriblemente. Al verlos todos empezaron a murmurar.
- ¿Qué pasa?- preguntó Harry.
- Es lógico, són nuevos- dijo Hermione.
- Y Nárloth es guapa- suspiró Ron bajo la mirada de Hermione.
- ¿Chicos, no os parece raro que no dijeran nada de lo de Pettigrew?- interrumpió Neville.
- Tanto como nada...sacaron un recuadro con la noticia- dijo Hermione.
- Es verdad, normalmente se harÃan aspavientos- reflexionó Ron.
- Si no lo llegas a decir es que no me entero.
- A lo mejor no os creen- aventuró Harry interrumpiendo la pelea Hermione vs. Ron.
- ¿Cómo que no nos creen? ¡Con lo que nos costó! ¿Qué se creen esos, que por ser adolescentes no podemos atrapar a un mortÃfago? ¿Qué piensan, que es un pobre campesino?
- SÃ. Me lo dijo mi abuela- contestó Neville ante la extrañeza de todos.
- Atención- exclamó Dumbledore- este año habrán dos nuevos compañeros de quinto entre vosotros, espero que les hagáis sentir como en casa. Que empiece la selección.
Jhon y Nárloth no paraban de hacer señas como posesos y parecÃa que estaban contando cosas muy divertidas, porque los de primero, que normalmente estaban pálidos, estaban sonrientes.
Empezaron llamando a los de primero. Al final, llamaron a Nárloth antes que a Jhon. Estuvo mucho rato con el sombrero, y de cuanto en cuanto se oÃa su risa. Harry, Ron y Hermione estaban empezando a preocuparse cuando Nárloth llamó a Jhon y le dijo una cosa a la oreja, y Jhon, con visibles esfuerzos de no reÃrse se acercó a la mesa de los profesores y dijo algo que hizo que todos estallaran a risa.
- ¡Qué la alumna Nárloth pare de hablar con el sombrero sobre mis secretos, y que deje que el Sombrero Seleccionador haga su trabajo!
En ese momento el Sombrero rió, era un espectáculo la mar de ridÃculo y nadie pudo evitar soltar unas carcajadas. Cuando se hizo el silencio, el Sombrero gritó:
- ¡Gryffindor!
Todos estallaron en aplausos, especialmente de parte de los chicos, que estaban embobados.
Luego le tocó el turno a Jhon. Harry escuchó el murmullo de algunas chicas: gryffindor, gryffindor.
- ¡Es verdad!, ¡Esto te habla!
- Mira que se lo he dicho millones de veces- murmuró Ginny tapándose la cara ante las carcajadas de todos.
- ¡Gryffindor!
- Alguien deberÃa decirles que está ocupado- murmuró Ron algo molesto al ver el entusiasmo de las chicas.
- No hace falta- contestó Hermione al ver como Jhon besaba a Ginny bajo las miradas de desencanto y de admiración hacia Ginny.
Después de eso Harry se giró hacia la mesa de profesores y descubrió que habÃan más sillas de lo normal. No estaban Hágrid ni...
- ¡Snape!, ¡No está Snape!
- ¡Mi hermano Bill!, ¡Harry fÃjate!
- ¡Y están Arabella, y mi padrino, y Lupin!
- Fijaos, ¿quienes deben ser esos dos?
Ginny se referÃa a un hombre de unos cuarenta años muy corpulento y a una mujer blanca, con los labios muy rojos y el pelo castaño casi tapándole la cara.
- Bien otro curso de Hogwarts. Debo informarles que el señor Snape será substituido por Narya McRaven- sonaron caluroso aplausos, todo el mundo se alegraba de que Snape no estuviera- Este año estarán con nosotros cuatro aurores para proteger Hogwarts tras la vuelta de Voldemort- se oyeron cuchicheos por toda la sala.- Estos cuatro aurores también darán clases optativas a las que puede apuntarse quien quiera: Cuidados mágicos, Clase de duelos, Ampliación para la defensa de las artes oscuras y Lenguajes mágicos- sonaron muchos aplausos, las clases parecÃan muy interesantes- Aún tengo que comunicarles otra cosa- ¿Los discursos de Hogwarts siempre son taaaan largos? Preguntó Jhon- Este año vendrán diez chicos y chicas, venidos de diez colegios diferentes, ganadores de unas becas.
- ¿Becas?- exclamaron Jhon y Nárloth a la vez. La cara de horror de esta última contrastaba muchÃsimo con la cara de alegrÃa del primero.
En ese momento llamaron a la puerta y aparecieron cinco chicos seguidos de Hágrid y...¡VÃctor Krum!
Fueron llamando a todos de uno en uno. Una chica hindú, otra francesa y un chico esquimal fueron a Hufflepuff. Un chico de Brasil, una chica china y otra de Egipto fueron a Ravenclaw. Un chico estadounidense, otro búlgaro y una chica de Italia fueron a Slytherin. Cuando parecÃa que nadie irÃa a Gryffindor apareció un chico que era igual a Nárloth con la única excepción de que era chico y tenÃa los ojos grises, incluso tenÃa la misma cicatriz.
- Mateu, Celebel.
- Gryffindor.
Celebel se dirigió rápidamente al lado de Nárloth bajo un gran estallido de aplausos por parte del sector femenino que duraron bastante. Se giró y dirigió una mirada general / particular que hizo que muchas suspiraran y que Nárloth entornara los ojos.
- Bien ya está el grupo completo- exclamó Celeb.
- Harry, este es Celebel. Celebel, este es Harry. Ron, este es Celebel. Celebel, este es Ron.
- Me podéis llamar Celeb.
- ¿Cómo hiciste eso?- preguntó Ron.
- ¿El qué?
- Esa mirada.
- Práctica, supongo.
- Debo comunicar algo más antes de que aparezca la comida- ¡Esto no terminará nunca!- El señor VÃctor Krum se quedará todo el año aquà como ayudante a de la profesora Hooch para recuperarse de una lesión y por asuntos personales que no nos incumben- todo el mundo , menos Ron que estaba bastante enfadado, aplaudió mientras miraban a Hermione que aplaudÃa con especial entusiasmo, ¡pocos eran los que no sabÃan cuales eran "los asuntos personales"!- También que se podrá ir a Hogsmeade, pero- continuó Dumbledore ahogando los aplausos- cada fin de semana irán sólo cuatro curso y con dos profesores. Volverá el quidditch bajo estrictas mediadas de seguridad- lo último casi no se oyó del ruido causado por los gritos.- ¡A comer!
* * *
Sirius estaba preocupado, estaban todos, o casi todos, y además faltaba Snape. No podÃa ser casualidad. Los habÃan hecho llamar para algo, y estaba empezando a sospechar. Se fijó en Arabella, no paraba de mirar a la mesa de Gryffindor, en especial a un chico y a una chica de rasgos exactamente iguales exceptuando los ojos, que conocÃan bastante bien. Remus y Mundgus miraron a la dirección dónde él se dirigÃa, abrieron mucho la boca. Llamó la atención de Narya y de Bill.
- Fijaos.
Se quedaron un rato parados.
- ¿Notáis algo raro?
- SÃ, han crecido muchÃsimo- murmuró Bill.
- ¿Quiénes?
- Nárloth y Celeb.
- ¿No notáis que se parecen a alguien?
- Vamos, sólo es casualidad- dijo Narya.
Todos se rieron por haber pensado en algún momento semejante tonterÃa.
* * *
- ¿É so? ¡ ta eno! ¿Sai eo?- era incrÃble la velocidad a que zambullÃa Jhon, parecÃa que se lo iba a comer todo el sólo. La mesa Gryffindor lo miraba emparrado.
- No, si este empieza a comer normal y se vuelve esquelético- comentó Ginny.
- Tenéis unos nombres muy raros para ser españoles.
- SÃ, verás, es que a mà me cogieron de un orfanato, según me han dicho, y los del orfanato dijeron a mis padres que cuando me encontraron delante de la puerta y apenas habÃa cumplido un año, tenÃa ese nombre escrito en la barriga.
- Nárloth, ¿porqué no te quitas las gafas de sol?- preguntó Ron.
- Es que veras...- Nárloth se quitó las gafas y Ron se quedó con la boca abierta. Los que estaban más cerca empezaron a murmurar. Se las volvió a poner antes de que llamara mucho la atención.
- Hermione, me dijeron que tenÃas una plataforma de ayuda a los elfinos o algo asÃ- dijo Nárloth cambiando de tema.
- SÃ, pero me di cuenta que la vida que llevaban era la que querÃan, y contra eso no puedo hacer nada.
- ¿Elfinos, no eran elfos?- interrumpió Ron.
- Bueno, puede que ahora se les llame elfos - contestó Celebel cuidadosamente.
- Pásame la sal
- Cógela usted señorita.
- Tú estás más cerca.
- Pero llegas igualmente.
- Mentira.
- Verdad.
- Mentira.
- Verdad.
- Niñato.
- Niñata.
- Inútil.
- Tú más.
- Tú el doble.
- El triple.
- Mil veces.
- Dos mil.
- Tú hasta el infinito.
- Tú dos infinitos.
- Eso no existe.
- SÃ.
- No.
- SÃ.
- No.
- SÃ.
- No.
- Celeb, Nárloth, parad ya, que parecéis niños pequeños.
- Eso iba por ti.
- Mentira, iba por ti.
- Ha dicho niños y yo soy niña.
- Pero valÃa por los dos.
- Más bien parecen hermanos- dijo Fred riéndose.
- Esto lo solucionaremos cuando acabemos- murmuró Nárloth.
- Estoy de acuerdo.
En ese momento aparecieron los postres. Fred y George tenÃan en frente un enorme pastel en forma de habitación sin techo. Se asomaron y vieron que era una cámara de una pirámide egipcia reproducida con todo detalle. Los gemelos se pusieron pálidos.
- Me voy.
- Espérame George.
Nárloth se rió mucho al verlos y Bill también el ver que se iban.
- ¿Te ha gustado mi regalo?- gritó este.
- ¡SÃ, mucho!- contestó Nárloth.
- Conocà a los gemelos en Egipto. Se hicieron mucho los chulos conmigo y les encerré justo en esa habitación de la pirámide de Keops- aclaró al ver la cara que pusieron todos.
- ¿Y de que conoces a mi hermano?
- ¿No os lo habÃa dicho? Bill es novio de su hermana, Ron- contestó Ginny.
- Creo que es hora de ir a la Sala Común.
- Abajus Malfoyus.
- Ron, esa no es la contraseña.
- Ya, pero estarÃa guay, ¿hey?
- Ajedrez.
Todos se dirigieron a las habitaciones menos Ginny, Jhon, Neville, Nárloth, Celeb, Harry, Ron, Hermione, George, Fred y Lee.
- Lee, te presentamos a Nárloth, Jhon y Celeb- dijo George.
- Un placer.
- Mucho gusto.
- Encantada- acabó Nárloth con los dos besos en las mejillas.
- Nos veremos mañana.
- ¿Y Celeb de que conocÃa a mis hermanos?
- Pues... digamos que Nárloth no estuvo sola en el asunto de la pirámide.
- Por cierto tenÃamos un asunto pendiente.
Nárloth y Celeb se pusieron cara a cara y de debajo de las túnicas sacaron unas espadas, luego les echaron unos hechizos. Las dos eran iguales en todo, aunque no eran unas espadas normales.
- Empecemos- murmuró Celeb.
- ¿Pero que van ha hacer?- la pregunta de Ron era obvia asà que nadie contesto.
Empezaron a golpear las espadas, Nárloth le hizo un gran corte en la mano.
- ¡Se van a matar!- gritó Hermione igual de pálida como todo el mundo.
Ron y Hermione se abalanzaron sobre Celeb y Harry y Neville sobre Nárloth, solo Ginny y Jhon seguÃan tranquilos.
Nárloth y Celeb no paraban de forcejear y les hirieron a los cuatro.
- Mira que sois inútiles- dijo Nárloth un poco más calmada mientras guardaba la espada en su baina al mismo tiempo que Celeb. Todos contemplaron asombrados como desaparecÃan las heridas.
- Les pusimos un hechizo que hace que al guardar la espada en su baina se curen las heridas, no habÃa ningún peligro.
- Y como puedes...ya sabes, tú estás, digamos...- intentó decir Harry algo incomodo.
- Celeb me enseñó a manejar la espada a pesar de mis dificultades. ¿Qué llevamos practicando?, ¿Desde el primer curso? Y además, tengo la ventaja de... bueno, ya lo descubriréis.- al decir estas palabras Nárloth esbozó una sonrisa que hizo que a Harry le entraran unos retortijones espantosos.
- Vámonos a dormir- bostezó Ron oportunamente.
Al llegar a la habitación, tan solo habÃa una cama más.
- Me parece que contaron mal las camas- dijo Neville.
- No, fÃjate, Thomas no ha venido- contestó Ron.
- Será el que se cambió por mi- concluyó Jhon.
* * *
- ¿De veras piensas eso?- dijo Sirius abriendo la puerta de repente.
- ¡Sirius!, ¡Qué susto me diste!, ¿No podrÃas llamar a la puerta?
- ¿De veras piensas eso?- insistió.
- ¿El qué?
- Que todo es simplemente casualidad, y que ellos no son ellos.
- ExplÃcate más claro.
- Vamos, tú sabes lo que te digo.
- Falta gente.
- SÃ, ¿pero y si esa gente viniera?
- No vendrán- Arabella se puso tensa.
- Pero si vinieran, tendrÃamos que volver a la carga.
- SÃ- dijo pensativa.
- Y respecto a lo segundo. ¿Te acuerdas?
- Bastante.
- ¿Qué fue lo que dijo Mundgus?
- Que eran ángeles.
- ¿Y que contestó Narya?
- Que no eran ángeles, eran algo más fantástico que todo eso.
* * *
Todos estaban ya muy cansados, asà que no preguntaron más y se acostaron. Pero Harry no pudo dormir. No sabÃa porqué pero ahora, el parecido de Nárloth y Celeb le inquietaba muchÃsimo, y la cicatriz...¿qué habÃa dicho Nárloth? Que estaba echa por una maldición, por la misma persona que la habÃa dejado ciega. Y Celeb también la tenÃa. ¿PodrÃa ser que el motivo fuera el mismo que el suyo? No, era una tonterÃa, él era el único que habÃa sobrevivido a la maldición. Decidió tranquilizarse, y recordó la cara de Nárloth, era guapÃsima, incluso más que Cho y además era muy misteriosa, rara. Oyó un leve suspiro, después a alguien sonándose fuertemente la nariz, se asomó. En la cama de Neville habÃa una luz encendida.
- ¿Neville?- se sentó en la cama.- ¿Estás despierto?
- SÃ.
- ¿Qué haces?
- Miro el regalo que me dio Nárloth.
- ¿Qué es?
- Un álbum de fotos.
- ¿Puedo mirarlo?
- SÃ.
Corrió la cortina de la cama de Neville y se sentó en el espació que le dejó.
- ¿Quiénes son?- Harry se referÃa a un hombre y una mujer abrazados que parecÃan muy felices.
- Mis padres- contestó mientras se le caÃa una lágrima. Harry decidió no preguntar más.
En la siguiente foto estaban los padres de Neville, una mujer que Harry reconoció como la nueva maestra de Pociones y una pareja cogida de la mano. Eran un hombre alto de aspecto desaseado y divertido que le recordaba ligeramente a Sirius pero con un ligero aspecto imponente, de grandeza, la mujer era igual a Nárloth y Celeb pero con los ojos grises de Celeb y sin la cicatriz.
- Estos son los padres de Nárloth y Celeb- dijo Neville muy seguro.
- ¿De Nárloth y Celeb?
- SÃ, se parecen a su madre por fuera, pero al padre por dentro, ¿no has notado que tienen una aura de grandeza igual que su padre?
Harry estaba sorprendido, nunca habÃa oÃdo hablar a Neville asÃ, es como si fuera otra persona, la persona que hubiera sido si a sus padres no les hubieran echado la maldición Crucio, pensó Harry.
- ¿Cómo estás tan seguro que son hermanos?
- No lo sé. Simplemente sé que lo son.
Harry volvió a su cama y se durmió pensando en lo que Neville le habÃa dicho. Mañana serÃa otro dÃa.
Buenoooooo, este final no és tan chukinoooo. Que, este capi está lleno de cosas nuevas, eh??? Ala, ha pnjar açò s'ha dit^^. Amunt València!!!! I els Països Catalans!!!! |¡*¡|
