Ks: tenemos un comentario, dos seguidores y dos favoritos.
Yop: ¡wooohooo! Hora de agradecer a los chicos ¡tengan galletitas! Y respecto a tu duda ValeryVampire, Sip será de todas las temporadas, y también pueden haber AU solo debes especificar que tipo de Au sería y que te gustaría ver, y me alegra que te gustara el anterior nwn.
Yop: las aclaraciones de este cap son:
-Hablar-
-habla pokemon-
"Pensar"
Ks: ¿nombre?
Yop: cicatrices
Ks: ¿alguna advertencia?
Yop: heee… ¿mención de heridas? Y posible mal escritura de nombres.
Pikachu veía a su compañero humano desinfectarse las heridas que había obtenido su amigo al tratar de salvarle a él y su recientemente evolucionado inicial de planta, y le pasaba algunos algodoncillos más con alcohol
El pokemon originario de Hoenn estaba triste y frustrado. Se sentía mal consigo mismo. Había fallado el defender a su entrenador, todo por un estúpido rechazo que el mismo se buscó al no darse cuenta que esa Meganium ya tenía pareja.
No solo ocasiono que Pikachu se perdiera y terminara lastimado, sino que tuvo que valer de que su entrenador ¡un simple humano! Le sacara de la corriente, defendiera de la colonia de pokemons avispas, cargara con el y tuviese que lanzarse al vacío, soportado los ataques venenosos, al tratar de salvarles del equipo roket.
Sus ojos amarillos veían con preocupación como su humano se atendía la herida en la rodilla y Pikachu le ayudaba con las de los brazos.
Pero ahora que le veía analíticamente podía notar cuatro docenas de pequeñas líneas de diferente tonalidad de piel. Algunas eran negras otras blancas unas más parecían solo una marca en la piel, como cuando te dejas por mucho tiempo algo que te aprieta y luego te la quitas. Unas eran pequeñas y otras largas, algunas tenían curvas y otras tenían formas extrañas.
Sin embargo el pokemon se dio cuenta de una cosa en común: todas estaban en diferentes partes visibles del cuerpo de su entrenador.
Algunas estaban en los brazos, otros en los hombros y otras (la mayoría) en las piernas y ahora que no traía su tradicional gorra, y con parte del característico flequillo fuera de su cara pudo observar que también tenía de esas líneas en la cara, cerca de la cabellera.
-hey pikachu-
-¿si?-
-¿Qué son esas líneas en la piel de Ash? ¿Es parte del veneno?-
Pikachu voltio a ver a su entrenador y tras ver con algo de culpa y melancolía las miles de líneas que atravesaba el cuerpo de su humano, suspiro.
-No. Algunas pudieron ser causadas por algún ataque venenoso pero… no. Esas son lo que los humanos llaman cicatrices-
-¿Cicatrices?- no le gustaba del todo la forma en que eso sonaba.
-Cicatrices son… son… Cuándo atacas un árbol se queda marcado en la corteza ¿verdad?-
-si- el pokemon no estaba del todo seguro del porqué de la pregunta.
-las cicatrices son algo así. Son marcas que quedan después de que algo perfora la piel de los humanos, según lo que he visto, depende de que tan profundo perforo es el grado de la cicatriz, las negras son las que más perforaron, las blancas más o menos y las que son casi del mismo color ya tienen mucho tiempo o casi no entraron- explico el roedor.
Septile asintió entendiendo por fin el significado de cada una de esas líneas que atravesaban el cuerpo de su entrenador.
-¿crees que eso?- dijo señalando la recién vendada rodilla de su entrenador, -¿deje esas cosas?-
Pikachu se lo pensó un rato antes de asentir.
-Es lo más probable, puede que le deje una de color blanca- dijo antes de seguir su camino al bote de basura y tirar las envolturas del material de curación.
Al ver la cara de culpabilidad y enojo del pokemon tipo planta decidió ir con su compañero.
-Hey pikachu. ¿Sucede algo?- pregunto Ash al ver la cara media seria media preocupada por parte de su inicial.
El roedor señalo al inicial de planta y luego a su rodilla.
-oh… cierto… no he tenido esa platica con el aun ¿verdad? ¿Puedes traer algo para tomar?- el pequeño pokemon asintió y se fue.
-Septile, ¿puedes venir?-
La voz de su entrenador le hiso salir de sus pensamientos y se acercó con algo de precaución.
Debía de admitir que tenía miedo de lo que le pudiese decir o hacer, una cosa era ser regañado sin necesidad de y tener miedo a ser abusado por eso, y otra muy distinta era acercarse a la persona a quien sin querer le hiciste daño.
-¿sept?- pregunto débilmente y mirando al piso. No tenía la dignidad de mirar a su entrenador a la cara tras lo que paso.
Hubo un momento de silencio en el que Ash se acomodó mejor en el piso del palacio pokemon.
-No me importa mucho si tengo cicatrices o si no-
Esa simple oración logro que el pokemon planta volteara a ver a su entrenador asombrado y con preocupación.
-La verdad es que cada una de estas cicatrices tienen un significado especial para mí, por ejemplo esta- el muchacho señalo la que estaba oculta bajo su flequillo, -me la hice el primer día que salí de viaje. Poco después de haber conocido a Pikachu, ese día fuimos perseguidos por una parvada de pokemons pájaros furiosos que habían lastimado a Pikachu y tropecé, algunos de esos pájaros lograron darme con pico taladro pero para mí es un recordatorio de lo que fue el primer ejercicio de confianza entre Pikachu y yo. Así como nuestra primera aventura juntos y cuando vimos a Ho-Oh-
El joven de pueblo paleta levanto su brazo y señalo unas en el codo.
-estas fueron de cunado salve a Charmander, ahora Cahrizard. De morir bajo la lluvia y picos taladros. Es un recordatorio de que no todos los entrenadores son buenos y que si quiero el cariño de ustedes debo ganarme su lealtad con acciones-
Luego señalo a unas que estaban en las piernas.
-Estas son de cuando tuve que ir a la tienda solo, pasando parte de un bosque y yerba alta, para conseguir una poción para Pikachu mientras la pandilla de los Squartls nos tenían capturados. Y esta otra- Ash se levantó la camisa un poco dejando ver una color negro, cerca del hombro por la espalda, -es de cuando protegí a mi Scurtle de una bomba que lanzo el equipo roket, ese día me gane la confianza y gratitud de mi primer pokemon tipo agua, y su banda encontró un nuevo significado a la vida. Descubrieron que no todos los entrenadores eran malos y que ellos podían mejorar-
Luego se quedó pensando un poco y decidió levantarse una parte del short que era su piyama, cerca de la entrepierna estaba una color negra con algo de morado larga y en forma de circulo.
-Esta fue cuando conocí a Lugia, en las islas naranjas. Ese día tuvimos que salvar el mundo en medio del mar y evitando los ataques de tres furiosas aves legendarias, el clima se puso muy loco y había este coleccionista que nos lanzó unos aros para capturar a Lugia mientras Pikachu y yo volábamos de regreso a la isla principal… estas me recuerdan que no importa que tan pequeños seamos o que tan grandes podamos ser, una acción una simple y sencilla cosita como llevar una esfera a un pedestal puede cambiar el resultado de una batalla- explico el muchacho.
Luego se le quedo viendo a su rodilla.
-y ahora esta- dijo señalando la resiente herida vendada, -me recordara de lo importante que es aprender algo de defensa personal y traer conmigo un repelente en caso de que algo como esto vuelva a pasar, y… también es un recordatorio de que debo poner más atención a ustedes chicos- dijo finalmente.
Septile asintió, tratando de asimilar toda la nueva información que se le había revelado.
-No es tu culpa que esto haya pasado, y ciertamente no es tu culpa que tenga todas estas cicatrices. Pero para mí son lecciones y recordatorios de lo que significan para mi ustedes- dijo antes de darle un abrazo al pokemon.
-Son mis amigos y familia, y ¿si yo hubiera estado en peligro? ¿No hubieras hecho lo mismo?-
Pikachu llego justo en ese momento con algunas bebidas y Septile vio que su compañero humano tenía razón.
No eran terribles pesadillas de cosas malas.
Eran recordatorios de lecciones que se aprendieron de manera dificl.
Y para el… para el era un recordatorio de que debía ser mejor. Sería el mejor de todos los Septiles del mundo.
Porque para el esa cicatriz era mental, estaba bien guardada en su mente y aria todo lo posible para que su compañero humano no volviese a tener otra de esas cosas en su cuerpo.
Los humanos eran frágiles y podían desaparecer de un suspiro al otro… y Esa… esa era un cicatriz con la que no quería lidiar.
Así que aceptando la limonada dada por el joven entrenador y mirando a la luna, se prometió a si mismo ser el mejor de si mismo para poder seguir adelante.
Total, la lección ya la aprendió.
No es como se la hiso, o quien se la hiso es lo que cada uno le pone lo que hace que esas marcas sean especiales para cada quien.
Yop: este esta más largo ¿Qué les parece? ¿debería hacer otra? Si es así ¿Qué pokemon debería ser el siguiente en reflexionar eso?
Ks: les recordamos que estamos aceptando pedidos.
Yop: y de momento es todo.
Ks: ica mayolo xinompaqui.
Yop: y nos vemos pronto.
