Yop: Este va para Kisaki Yazmin Motou quien pidió continuación de Cicatrices pero con diferentes pokes.
Ks: las aclaraciones de este cap son:
-Hablar-
-habla pokemon-
Ks: ¿nombre?
Yop: Cicatrices 3 (Charizard)
Ks: ¿alguna advertencia?
Yop: mención de heridas y sngre.
Charizard tenía mucho que reflexionar.
Ahora que estaba siendo curado por las manos de su entrenador, sabía que debía reflexionar sobre ciertas cosas que jamás había hecho.
¿Cómo es que fallo tanto esa simple batalla? Se supone que el era el independiente del grupo. El que no hacía caso porque no necesitaba que le dieran ordenes, el sabía cómo arreglar las cosas pero, algo fallo en ese momento y el rayo hielo hiso contacto, congelándole hasta la cola.
¿y quién fue el que fue a su rescate? ¿el muchacho tonto que tenía como entrenador. Ese fue quien a piedrazos le saco del hielo.
Y era el mismo que le estaba poniendo mantas, ropas y frotando con las manos para que se pudiese sentir mejor.
No. El no iba a aceptar eso. Claro que no.
-¡quítate debo hacerlo yo!-
-¡Woha! ¡Charizard cálmate! ¡Aun no estás bien! ¡Una vez estés totalmente recuperado dejare incluso que me quemes con todos los ataques que quieras!-
Esa era una buena oferta.
Si, ese muchacho tonto sabría que era el dolor tras que estuviese bien.
A mitad de la noche escucho un raro ruido, un ruido que reconoció de cuando era un pequeño Charmander. De esa vez en que estuvieron en esa cueva helada. Con algo de curiosidad voltio solo para ver al chico temblar, sus dientes castañeaban y ligeros escalofríos le recorrían el cuerpo, en momentos sentía como las manos del joven se sentían duras y tiesas pero el se negaba a descansar o cubrirse.
-P pronto Charizard, m muy p pronto estarás bien y podrás volar y d derrotar a todos los que quieras- murmuraba entre castañeos.
Un sentimiento de que algo liquido corría por parte de su espalda le hiso enfocar su vista y olfato al punto en que lo sentía. Y ahí estaba escurriendo desde las manos del joven entrenador, un líquido rojo, un ligero quejido hiso que prestara atención al pueblerino chico y descubrió que lo que sea que fuese ese líquido rojo que salía de las manos del joven hacia que le doliese.
¿Sería una especie de habilidad humana? Porque realmente estaba calientito ese líquido, le estaba dando un plus en calor pero… el olor. Ese olor no le gustaba para nada, era algo entre metálico y orgánico, olía a Ash y… cuando un ser se debate entre la vida y la muerte.
No. Ese olor no le gustaba. Pero… ¿Qué seria eso que estaba usando el chiquillo? ¿Era una habilidad especial? Si era así debía entrenar para que pudiese dar ese calorcito más seguido y que no tardara tanto en salir, sin embargo la mirada de dolor del muchacho y el olor le disgustaban.
¿Qué rayos era? ¿Por qué no le gustaba el olor? ¿Por qué era caliente? ¿Por qué… porque lo estaba haciendo?
Con forme pasaban las horas el poekmon de fuego podía ver como el muchacho perdía color y peleaba contra el quedarse dormido. ¿Por qué estaba pálido? Sabía que entre los pokemons y humanos el estar pálido era una mala señal. El fuerte olor a metal estaba ahora mesclado con olor a debilidad, a peligro a detenerse y taparse.
Al principio pensó que lo pálido era un reflejo del pálido fuego que emanaba la fogata que estaba cerca de él pero con forme pasaba el tiempo se dio cuenta que era por el exceso de uso de esa rara técnica humana que salía de las manos del joven y que cada vez temblaba de manera incontrolable y sus parpados tardaban más en abrirse entre parpadeos.
Finalmente tras dos largas horas de pelea el chico cayo rendido ante el cansancio y el sueño. Dedicándose únicamente a dormir arriba del cuerpo del inmenso tipo volador, y fue con esos rayos de luz que emanaba la fogata que Charizard pudo observar miles de líneas cruzar los brazos del niño, millones de rayas rojas se apoderaban de las manos y seguían entre los brazos hasta llegar a al codo y luego las gotas de ese líquido extraño caía en la playa.
Curioso se acercó a uno y olisqueo.
Sangre.
Eso era sangre. No era ninguna técnica humana, era el líquido que mantenía a los seres vivos con vida. Sabía que si se perdía mucho de ese hermoso y terrorífico liquido rojo un humano podia morir en cuestión de segundos y eso no le gusto. No le gusto porque no era justo que el muchacho tonto muriera por quererle dar algo de calor.
No. ¡NO! El. No no podía, ¿Por qué lo haría? ¡¿Por qué se sacrificaría por el?! Después de todo lo malo que le hiso desde que era un Charmelion. ¿Por qué?
¿Por qué el joven de pueblo paleta, haría algo así por alguien que le hiso perder uno de sus más grandes sueños? El dragón estaba frustrado. Muy muy frustrado.
-Sabes- la voz de Pikachu hiso que volteara a ver al roedor que estaba atendiendo a como podía las irreconocibles manos de su entrenador.
-es la segunda vez que hace esto…. La primera fue conmigo. Ese día yo no quería que el fuera mi entrenador, pero después de ver como esos Sperrows le atacaban sin cesar y el no hacía más que protegerme… - el roedor sacudió la cabeza quitándose esos malos recuerdos. –Ash es así, nunca dejara que un pokemon muera aunque eso signifique que él lo haga- término antes de seguir yendo por agua clara y poniendo trapitos con esta en las manos del joven.
Fue cuando Charizard empezó a recordar las veces que el joven se sacrificó por el.
Esa vez contra Damian, ese día que peleo contra los elementos con tal de que estuviese bien, el dia ese en la cueva… cuando viendo que estaba cansado le regreso y los puso a todos enredados en su chaqueta mientras el tapaba el frio con su espalda.
Ese día cuando Aerodactyl se lo levanto. El se había interpuesto entre un ataque más dañino y él. Siendo el joven el que sufrió de un terrible trauma al ser levantado por los aires y con la amenaza de ser comido por el pokemon fósil.
Esa vez en Shamuti. El joven, se había hecho una herida terrible en la entrepierna y en vez de curarse solo le regreso a la pokebola antes de que el hielo y el agua el hiciera daño.
Y ahora. Ahora estaba aquí durmiendo encima de el mostrando con la pálida piel que tenía, todas esas marquitas que eran prueba confiable de que todas esas veces que se sacrificó para salvarle estaban ahí.
Incluso había una muy rara que no recordaba de donde había salido. Una en forma del símbolo que usan para representar a los tipo psíquicos. Más bien eran dos, una en cada brazo. ¿De dónde habían salido esas heridas? no estaban cuando era un charmander, tampoco lo estaban cuando era un Charmeleon, así que… ¿de dónde habían salido?
Sin darle mucha importancia a eso se puso a buscar las que señalaban lo ocurrido ese dia con el pokemon fósil y encontró que efectivamente habían unos agujeros en el ropaje del chico pero no podía ver más.
Después de que pudiesen rescatar a Pikachu de las manos del equipo roket charizard decidió preguntar a Ash sobre sus manos.
-ne, estaré bien. He tenido peores- respondió y tras ver la cara de incredulidad de su compañero se quitó la camisa dejando cuatro terribles líneas negras atravesarle parte del torso.
-Estas son de cuando el Aerodactyle. Ese día después de que me rescataras y cayéramos al suelo no solo termine con estas cicatrices, también obtuve dos costillas rotas. Pero tuvimos que seguir hasta la siguiente ciudad para poder ser atendido de manera correcta. Aunque la lección esta aprendida: no acercarme a un Aerodactyle jamás. Y tener checar el botiquín más seguido-
Luego señalo a su entrepierna.
-y esta, gracias al agua salada y bajas temperaturas se cuajó rápidamente pero tengo entendido que parte la piel esta quemada y por eso nunca cambiara de color, yo lo veo como un tatuaje ¿a qué me hace ver más genial? Pero aprendí que uno puede ayudar con la más pequeña acción. Y a no poner sal a la herida- luego señalo a las que parecían símbolo del tipo psíquico.
-la verdad no sé de donde salieron estas, solo recuerdo haberme desmayado tras un fuerte dolor y luego despertar con estas en un lugar donde los buques salen- dijo antes de ver a sus manos, que estaban llenas de curitas con dibujitos
-al parecer pikachu se acabó las cajas de venditas para raspones. Tendré que comprar más- dijo como si nada.
-¿no tienes miedo de morir?- pregunto.
-¿hu? ¿Miedo? No, no tengo miedo. No sé a que preguntas si tengo miedo pero no lo tengo. Pero… debo admitir que sentí mucho miedo por ti anoche-
-¿por mí?-
-temí que si no hacía nada o a pesar de todo lo que hacía no podrías estar bien… pero me alegro que al final todo tubo solución y es por eso que vale la pena todo lo que hice aunque- un bostezo detuvo su oración,-me siento algo mareado y muy cansado pero supongo que es normal después de no dormir y preocuparse por la nada ¿no?-
Charizard hecho otro vistazo a las manos de Ash. A lo mejor eso dejaba esas cicatrices que dijo. Pero estaba feliz de que no se hubiera lastimado más en el rescate de pikachu.
Hablando del roedor eléctrico… tenía razón.
Ash era una persona que no le importaba morir si un pokemon estaba a salvo. Y le agrado saber que él era parte de esos pokemon que fueron salvados por los sacrificios del niño y su orgullo de Charizard le recordó algo.
El niño había hecho un sacrificio de sangre. Una deuda de vida. Y el debía responder con la lealtad de por vida para el joven entrenador.
Pelearía por él, con él y para él. No dejaría que el chico volviese a tener que pasar por ese tipo de situaciones por él. Sí él podía ayudar lo haría.
Porque después de todo… esta era la segunda vez que el muchacho había hecho un favor de vida.
Y por los años llevaderos Charizard cumplió su promesa.
La cumplió cuando salvo a Ash de morir en esos terribles picos de cristal tras se lanzado por la ventana por un tonto poekmon legendario de pacotilla.
Le salvo cuando los insectos gigantes con discos robóticos intentaron destruirle por ayudar a uno de ellos.
Le ayudo cuando Pikachu se puso malo por un rayo que le hacía daño, y a su lado el pokemon de fuego venció a legendarios de hielo, de agua y otras miles de cosas que solo respondía a una promesa de sangre.
Una promesa que siempre cumpliría.
Yop: ¿Qué tal quedo este? ¡dato curioso del capituló! La sal y el hielo pueden quemar y coser la carne. (Hasta cierto punto) son excelentes cuajadores de heridas y cicatrizantes naturales, pero pueden quemar la piel o el musculo y terminar con las células del color en la zona intervenida. Lo que hace que esa parte sea de diferente color al resto del cuerpo.
ks: de momento es hora de bajar el telón.
Yop: ¡ica mayolo xinompaqui!
Ks: y nos vemos pronto.
