Yop: Este va para Kisaki Yazmin Motou quien pidió una ligera continuación a Aura.
Ks: las aclaraciones de este cap son:
-Hablar-
-habla pokemon-
'telepatia'
Ks: ¿nombre?
Yop: Relatos (aura 2)
Ks: ¿alguna advertencia?
Yop: he…¡gracias a los nuevos favoritos y seguidores!
Durante el tiempo en que Ash termino de recuperarse del gasto de energía hecho en el árbol del comienzo, tuvo muchas cosas que contar y oír. (Más que nada para distraerle del hecho que debía estar en cama por un muy buen tiempo)
En ese corto lapso de tiempo Aron y Lucario aprendieron a querer como amigo y familia al joven de pueblo paleta, a preocuparse infinitamente por las historias que les contaba y a pensar que tal vez el que haya salvado a un árbol de piedra gigante (y vivo) y regresado a la vida a un héroe legendario (al cual estaba relacionado) era algo de ligas menores…. Era una ligera sospecha de que esas pequeñas cosas que hiso en esa parte del reino, no eran grandes a comparación de salvar al mundo a espaldas del guardián del mar, ver al pájaro después de la tormenta, rescatar a viajeros de tiempo, vencer hechisos hechos por pokemons de otras dimensiones que querían pedir perdón a una niña que dejaron sin familia, salvar a toda una ciudad (y posteriormente ser besado por una pokemon disfrazado de humana…) salvar a un pokemon que literalmente es el retrato vivo de la bella durmiente, evitar que dos leyendas destruyeran el mundo, y aclarar mal entendidos entre el protector del espacio y viajeros de este.
Yep… puede que eso fuese un día tranquilo en la vida del joven entrenador.
-…entonces tuve que saltar porque si no, no podría llegar a Pikachu a tiempo y eso pudo haber sido muy malo- terminaba de explicar una de sus tantas aventuras el joven pueblerino.
Aron escuchaba atentamente. Estaba facinado de todo lo que su pequeño descendiente había logrado hacer y estaba seguro de que había más por venir.
-¿Qué me puedes contar tu?- pregunto el chico esperando escuchar una épica historia de batallas nobles desde el punto de vista de uno de esos héroes medievales.
-que posiblemente, a esta altura ya tendrías el título de Sir o Guardián a pesar de no tener entrenamiento en ese tipo de situaciones. Pero… creo puedo contarte de esa vez en que…-
Y así pasaron los días, intercambiando historias, consejos y uno que otro chiste.
Aron aprendió a usar algo de tecnología y Ash a usar el diccionario. El niño le enseño al adulto como decir palabras nuevas y el último le enseño algo de etiqueta para casos especiales.
-Así puedes impresionar a una chica- le había dicho con una cara picarona, aunque luego se dio cuenta de que ese comentario hubiera sido mejor ahorrarlo, el niño no entendía nada de nada respecto a relaciones amorosas.
Con la promesa de regresar cada que pudiese, la pandilla siguió su camino, Aron y Lucario se encontraban tratando de re acomodarse a la nueva vida moderna y Ash tenía sus aventuras y peleas pokemon.
Y efectivamente, el chico empezó a hacer un habito de pasar por Cameron, antes de dirigirse a su casa en Pueblo Paleta cuando regresaba de alguna región lejana. Siempre describiendo con gran detalle y emoción lo que había vivido, a quienes había conocido, que había hecho y de paso consultar algunas dudas de hombres adultos con el único que tenía confianza de hacer ese tipo de pláticas aparte del famoso profesor pokemon.
Y durante esas visitas Aron se sentía feliz, triste, asombrado, orgulloso y temeroso.
Feliz de que su descendiente confiara en él y se hubiese divertido tanto en sus aventuras.
Triste por el hecho de que el joven estuviera tan poco tiempo en el palacio y que tuviera que enfrentarse a tantos peligros sin en correcto entrenamiento.
Asombrado por la habilidad de hacer amigos, resolver cosas y determinación que mostraba en sus relatos.
Orgulloso de que fuese confiado, y que las actitudes de su sobrino nieto lejano, hubieran hecho ver la realidad a quienes andaban ciegos en sus propias visiones. Y
Temeroso de que algún día el joven terminase no volviendo de sus aventuras.
Pero eso no implicaba que le intentase dar algunos viejos consejos de cómo sobrevivir, algo de defensa personal e intentar hacerle entrar algo de primeros auxilios para el y sus pokemon (cosa que no funciono del todo pero su pikachu absorbió como esponja)
Era verdad que muy seguido el corazón se le salía o encogía al escuchar, las veces en que fue atacado, envenenado, lastimado o perdido a alguien. De misma forma sentía nuevas sensaciones que solo se comparan cuando tienes a un hijo y este se mete en cada lio que pudiese terminal en muy mala cosa.
Sin embargo, sabía que no había forma de cambiar a Ash, era su forma de ser y era la manera en que el admiraba su descendiente hacia las cosas, aunque eso no significara que el chico se fuera sin un regaño y un recordatorio de cuidarse mejor cada vez que pisaba pie fuera del castillo. (Cosa que Ash realmente odiaba, pero que Aron disfrutaba)
Y es por eso que cuando le contó que había sido atado a un pokemon en Kalos no le sorprendió tanto que cuando le contó que había sido preso de una organización maligna en la misma región. Sí, Ash era un pequeño héroe que muy seguido se olvidaba de cuidarse de si mismo pero un héroe en crecimiento y por lo tanto… Aron estaba seguro que un día le superaría, y sorprendentemente, estaba buscando el día en que eso pasara.
Yop: corto pero cumplido.
Ks: ….
Yop: ¡ica mayolo xinompaqui!
Ks: y nos vemos pronto.
