Kirishima, Kaminari y Bakugou proseguían su camino con el objetivo de llegar a Pueblo Reira antes de que anocheciera, cosa que, al parecer, les fue imposible.
—Os lo dije, mierda —sentenció Katsuki al ver el cielo.
—¿Entonces acamparemos aquí? —inquirió Kirishima mientras se sacaba la mochila.
—Pensé que llegaríamos a tiempo para poder dormir en el Centro Pokémon… —suspiró Kaminari algo decepcionado.
Los tres jóvenes, únicamente iluminados por la luna, se pusieron manos a la obra y sacaron sus respectivas tiendas de campaña de viaje.
El primero en terminarla fue Bakugou, el cual parecía un experto al haberla montado con gran facilidad.
—Es porque de pequeño solías acampar, ¿no? —inquirió Eijirou mientras terminaba la suya.
—¡Cierto! —se unió Denki aún con casi toda la tienda por montar—. ¡Solías acampar en el bosque con Midoriya! —agregó con una sonrisa sin ser consciente de que aquello solo conseguía enfadar a Katsuki—. ¿Dormíais en la misma tienda de campaña?
Pero antes de que Bakugou se lanzase a por Denki, cierto Pokémon llamó la atención de los tres chicos.
—¡Pichu! (¡Hola, humanos!) —exclamó un pequeño ratón amarillo mientras se acercaba.
Kirishima pudo notar cómo la expresión de Kaminari cambió a una totalmente ilusionada y feliz al ver a aquel Pokémon.
—¿Quieres capturarlo? —inquirió el pelirrojo sin poder evitar sonreír al ver así a Denki.
—¡Lo necesito! —respondió sin dudarlo y preparado para luchar—. ¡Vamos, Chikorita!
Mientras, Eijirou sacó la Pokédex para ver lo que decía de aquel pequeño Pokémon.
—Pichu, Pokémon ratoncito. Todavía no domina el almacenamiento de electricidad y descarga rayos cuando se divierte o se asusta. A pesar de su pequeño tamaño, ataca incluso a los humanos —informó la robótica voz.
—¡Chikorita, Placaje! —ordenó Kaminari dispuesto a atrapar a ese Pichu haciendo lo que hiciera falta.
En ese instante, Chikorita se lanzó a golpear de lleno al Pokémon eléctrico, consiguiendo ocasionarle gran daño al embestirle y haciéndole caer.
—¡Bien! —exclamó Denki al verle bastante débil mientras sacaba una pokéball para utilizar.
Pero, para sorpresa suya, cuando se la lanzó, esta rebotó en el Pichu sin que surgiera ningún efecto.
—¿Eh? —dudó el rubio con una sonrisa nerviosa—. ¿Por qué no ha entrado…?
—Qué extraño —agregó Kirishima también sin comprenderlo.
—Porque debe de tener dueño, mierda —intervino Katsuki con el ceño fruncido al haber estado observando todo a cierta distancia.
—¡¿Tienes dueño?! —inquirió Denki cada vez más decepcionado.
Pero el Pichu se limitó a levantarse, sacudirse un poco y acercarse hacia la tienda de campaña a medio montar de Kaminari.
—Parece enfadado… —agregó Eijirou.
—¡Pichu pi! (¡Esto por agredirme!) —exclamó el pequeño Pokémon para, segundos después, usar Impactrueno en la tienda de campaña de Kaminari, consiguiendo destruirla por completo.
—¡Mi tienda! —se quejó Denki al verla hecha cenizas e inutilizable—. ¡¿Ahora dónde crees que voy a dormir?! —siguió mientras miraba al Pichu.
—¡Pichu! (¡Jódete!) —respondió cruzado de brazos y con los ojos cerrados para, a continuación, alejarse lentamente.
—Eso te pasa por estúpido —sentenció Katsuki sin darle importancia y dispuesto a irse a dormir de una vez—. Y el suelo es un buen lugar para alguien como tú —finalizó.
—¡No sé por qué Midoriya te admira si eres tan cruel y amargado! —respondió Kaminari.
—¡¿HAH?! ¡¿Qué acabas de decir?!
—¡Oye, es suficiente! —interrumpió Kirishima al ver que Bakugou iba a comenzar con sus característicos gritos y, quizás, iría a matar a Denki—. Kaminari —cambió de tema—, si quieres puedes dormir conmigo… —agregó con una sonrisa nerviosa y pasando una mano por su nuca—. Digo, creo que hay suficiente espacio para dos.
—¡Kirishima! —exclamó con lágrimas de felicidad en sus ojos—. Tú sí que eres bueno… No como cierta persona —agregó casi susurrando lo último.
Y, para su suerte, Katsuki ya estaba dentro de su tienda de campaña y no logró escucharlo.
—¿Intentaste atrapar a mi Pichu?
De repente, cierta voz hizo que Kaminari y Kirishima se girasen para ver de dónde procedía, pudiendo notar la presencia de una joven con el cabello corto que tenía a un Pichu colgando de su chaqueta.
Cabe decir que aquel Pokémon le estaba sacando la lengua a Denki mientras hacía una mueca con sus ojos.
—¡¿Jirou?! —exclamaron ambos al unísono al reconocerla perfectamente.
—No pensé que aún había un grupo por aquí —respondió algo sorprendida.
—¿Por? —inquirió Denki.
—Todos los de U.A. que conozco ya están en el pueblo e, incluso, algunos ya llegamos a la primera ciudad.
—Menos mal que Bakugou no está escuchando esto —suspiró Kirishima sabiendo lo rabioso que se pondría al enterarse.
—Entonces… ¿Qué haces tú aquí? —dudó Denki.
—Me enteré que por esta zona hay Jigglypuffs y estuve tratando de atrapar alguno, pero se hizo tarde —respondió algo frustada—. Aunque tengo una idea —agregó levantando un dedo con una leve sonrisa—. Kaminari, a ti te interesa este Pichu, ¿no?
—Eh, sí… —aplicó Denki sin comprender la situación.
—Te lo cambio por un Jigglypuff —explicó la joven.
—¡¿Pichu pi?! (¡¿Me vas a vender?!) —reclamó el pequeño Pokémon, pero, para su mala suerte, los humanos no podían entender lo que decía.
—¿Y de dónde voy a sacar un Jigglypuff? —siguió sin convencerle mucho aquel trato.
—Ya dije que por esta zona hay muchos —suspiró Jirou—. ¿Aceptas o no? La verdad es que Pichu no me interesa demasiado.
—Pichu… (Me dueles…) —murmuró el ratoncito eléctrico.
—No lo sé… ¿Tú qué opinas, Kirishima? —continuó Kaminari girándose para mirar al pelirrojo.
—¡Podrías intentarlo! —animó al recordar lo ilusionado que se veía Denki cuando vio a Pichu—. Si quieres, también puedo ayudarte.
—¡Entonces sí! —aceptó el rubio rápidamente al escuchar aquellas palabras.
—De acuerdo, tienes hasta mañana. Estaré en el Centro Pokémon del pueblo un par de horas, luego me iré. Tienes hasta las 11:00 para traerme un Jigglypuff —informó Kyouka sabiendo perfectamente que su plan funcionaría.
—¡Trato hecho! —respondió el rubio decidido a conseguir aquel Pokémon mencionado.
—Bueno, entonces hasta mañana —se despidió con una mano mientras, esta vez, Pichu colgaba de su mochila y miraba mal nuevamente a Kaminari.
—¡Hasta mañana! —respondieron ambos a la vez.
Denki lo había decidido.
Se levantaría temprano para poder capturar un Jigglypuff e intercambiárselo a Jirou antes de las 11:00.
Ese Pichu sí o sí iba a ser suyo.
—Tendremos que madrugar, ¿no? —inquirió Kirishima preparado para ayudar.
—¡Sí! —respondió Kaminari con una sonrisa—. Así que supongo que deberíamos ir durmiendo…
Y eso hicieron o, al menos, lo intentaron.
Cuando ambos entraron a la tienda de campaña de Kirishima y se acomodaron junto a Chikorita para dormir, el ruido de dos estómagos rugiendo de hambre les hizo sentirse algo avergonzados.
—Cierto… No hemos tenido tiempo para cenar por querer llegar al pueblo lo más rápido posible —confirmó el pelirrojo incorporándose y abriendo su mochila—. ¿Quieres un poco? —inquirió con una leve sonrisa mientras le ofrecía una barrita energética de chocolate que había sacado.
—¡Gracias, Kirishima! —respondió recibiéndola y sonriéndole como de costumbre.
El pelirrojo le devolvió la sonrisa y sacó otra barrita para él mismo.
Porque, según ellos, dormir con el estómago vacío no era bueno.
[...]
—Kirishima —murmuró Denki—. ¿Estás despierto? —inquirió girándose para tratar de verle.
—Sí —respondió el pelirrojo volteándose también y pudiendo mirarse a los ojos—. ¿Tú tampoco puedes dormir?
No hizo falta respuesta por parte del rubio para entenderlo.
—¿Qué llevaban esas barritas a parte de cereales y chocolate…?
—Creo que cafeína.
[...]
Estaba amaneciendo y Katsuki fue el primero en despertarse junto a Cyndaquil.
Con el Pokémon en su hombro, se levantó y desmontó su tienda de campaña para guardarla en su mochila.
Soltó un pequeño bostezo y sacó unas cuantas bayas Meloc y Aranja para saciar su apetito de momento; ya se encargaría después de adquirir los materiales para cocinar.
Mientras masticaba sabrosas bayas Meloc, Cyndaquil se le quedó mirando detenidamente sin decir nada.
Intercambiaron miradas durante unos segundos hasta que Katsuki suspiró con el ceño fruncido y le dejó un par de bayas en el suelo, haciendo que Cyndaquil bajase de hombro y se dirigiera a por ellas.
Mientras su pequeño Pokémon estaba ocupado comiendo, Bakugou decidió que era momento de despertar a los idiotas de sus compañeros; si les dejaba dormir más, tardarían bastante en llegar al pueblo y, por consiguiente, a la ciudad.
Se dirigió hacia la tienda de campaña de Eijirou, levantó las telas que cubrían la entrada y pudo observarlos durmiendo bastante juntos. Kirishima, por raro que parezca, esta vez no durmió con su cabello hacia abajo; Kaminari, en cambio, estaba con la boca abierta y babeando con las piernas abiertas.
—¡ARRIBA, BASTARDOS! —gritó haciéndoles abrir los ojos en seguida por el repentino ruido.
—¿Ya es de día…? —inquirió Denki con pereza mientras se estiraba—. ¿Y no es muy temprano para gritar? —agregó ganándose una mirada asesina por parte de Katsuki.
—¿Qué hora es…? —agregó el pelirrojo soltando un gran bostezo.
—Las 6:16 —sentenció para, segundos después, dar media vuelta—. Levantaros de una puta vez —finalizó.
Ambos jóvenes se incorporaron bastante cansados mientras se miraban y podían notar las ojeras que tenían.
—Pareces un Zigzagoon —aplicó el rubio con una leve sonrisa y los ojos entrecerrados por el sueño.
—Tú también —respondió el pelirrojo devolviéndole el mismo gesto—. ¿A qué hora nos habremos dormido…? —cambió de tema mientras hacía el esfuerzo de mantener los ojos abiertos.
—La última vez que miré la hora eran como las tres de la mañana —dijo Kaminari sintiendo todo el cuerpo pesado—. Qué pereza… —agregó dejándose caer de costado y volviendo a cerrar los ojos.
Kirishima, siendo contagiado por ver a Denki durmiendo nuevamente, se echó también a su lado y cerró los ojos pensando que unos cuantos minutos más de descanso no les haría daño.
Chikorita, ya despierta y al ver que su dueño seguía durmiendo, decidió salir de la tienda de campaña para jugar y, con suerte, recibir comida por parte de Katsuki, cosa que resultó ya que Bakugou no pudo negarse a esa adorable mirada.
—No te acostumbres, mierda —sentenció dejando algunas bayas en el suelo.
[...]
To Be Continued…
[Movimientos actuales de cada Pokémon]
(Cyndaquil) Placaje, Malicioso, Pantalla de humo, Ascuas
(Starly) Placaje, Gruñido, Ataque rápido
(Totodile) Arañazo, Malicioso, Pistola agua
(Caterpie) Placaje, Disparo demora
(Chikorita) Placaje, Gruñido, Hoja afilada
(Pichu) Impactrueno, Encanto
(Whismur) Chirrido, Destructor, Alboroto, Impresionar
Próximo capítulo:
«¡Todo por Pichu! (2da parte)»
Fecha de publicación:
• Lunes 2 de Julio 2018 •
