10:15

La gran luminosidad del exterior hizo que Kirishima se despertara poco a poco hasta incorporarse aún algo cansado.

Cuando miró la hora, sus ojos se abrieron por completo.

—¡Kaminari! —exclamó mientras sacudía con suavidad a su dormido amigo—. ¡Despierta!

—Solo cinco minutos más… —murmuraba el rubio entre sueños.

—¡Son las 10:16! ¡Jirou dijo que iba a esperar hasta las 11:00 y aún ni siquiera tienes al Jigglypuff! —explicó sin dejar de sacudir a Denki.

Kaminari tardó en procesar la información, hasta que, en pocos segundos, se incorporó rápidamente y abrió los ojos con temor.

—¡Maldición! ¡Es verdad! —respondió levantándose rápidamente, cogiendo su mochila y saliendo de la tienda bastante desesperado, siendo seguido, segundos después, por Eijirou.

Y, para suerte suya, lo único que encontró afuera fue una nota en el suelo.

Para el retrasado:
Tu puto Chikorita me ha seguido. Estaré en el pueblo entrenando. Si tardas demasiado, me largaré hacia la siguiente ciudad.

—Bakugou.

—¡¿Se ha llevado a mi Chikorita?! —se quejó al leer aquellas palabras—. ¡¿Y ahora cómo voy a atrapar al Jigglypuff?!

—¡De alguna manera! —trató el pelirrojo de animar mientras se encargaba de guardar su tienda de campaña—. ¡Pero debemos darnos prisa!

Ambos se colocaron sus respectivas mochilas y, ya preparados, decidieron recorrer los alrededores de esa misma ruta con la esperanza de hallar un Jigglypuff.

La posibilidad de encontrar a aquel Pokémon era extremadamente baja, pero, aún así, ambos se aferraron al tiempo que les quedaba. Quizás, un golpe de suerte les ayudaría.

Recorriendo arbusto tras arbusto, entrando en zonas con árboles que cubrían la visión de todo e incluso yendo por senderos llenos de pasto, no consiguieron encontrar absolutamente nada a excepción de otros Pokémon como Rattata, Starly y Caterpie.

—¿Cuánto tiempo nos queda…? —inquiró Kaminari bastante cansado.

—Son las 10:50… —informó Kirishima algo cabizbajo.

Pero, de repente, ambos pudieron contemplar cómo un Pokémon redondo y de color rosa caminaba alegremente.

Eijirou y Denki intercambiaron miradas y recuperaron la sonrisa al ver que, probablemente, sí que lo iban a conseguir.

—¿Y ahora qué hacemos? —dudó el rubio al recordar que su Pokémon se había ido con Bakugou—. ¡Mi Chikorita es una infiel!

—Pues… mi Totodile y mi Caterpie siguen debilitados —aplicó el pelirrojo recordando su batalla contra Katsuki.

Básicamente, no tenían ningún Pokémon con el que combatir contra ese Jigglypuff.

—¡Jiggly! (¡Humanos!) —exclamó la bolita rosa girándose y mirando a ambos jóvenes a los ojos.

—Kirishima, ¿qué hacemos? —inquirió Denki bastante nervioso—. ¡Nos está mirando!

—¡Déjamelo a mí! —respondió Eijirou tomando la iniciativa y con decisión.

El pelirrojo deseaba hacer todo lo posible por ayudar a Kaminari.

—¡Hola, Jigglypuff! —inició mientras le sonreía para inspirarle confianza—. ¿Quieres un poco? —agregó sacando una de las bayas Meloc que el profesor les había entregado al comenzar la aventura—. ¡Son muy dulces!

El pequeño Pokémon se le quedó mirando detenidamente y, después de dudar un momento, recibió aquella baya y comenzó a comérsela poco a poco.

—Pero… ¿cómo vamos a capturarlo sin debilitarlo? —susurró Kaminari sin convencerle mucho aquello.

—Supongo que usando esto —respondió Eijirou sacando una de las cinco pokéballs que le quedaban y sonriéndole.

Denki lo comprendió al percatarse de que el Jigglypuff estaba concentrado en la baya Meloc.

Aprovechando que estaba distraído, Kaminari tomó la iniciativa y le lanzó una pokéball, dando de lleno en el cuerpo redondo y haciéndole entrar.

—¡Que no escape! —exclamó Denki con decisión y sacando las otras cinco pokéballs que le quedaban por usar; a su izquierda, Kirishima también había sacado sus pokéballs restantes.

Como se veía venir, el Jigglypuff salió al instante, pero nada más hacerlo, esta vez fue Eijirou el que le tiró una pokéball haciéndole entrar nuevamente.

Y el proceso se repitió hasta que se quedaron sin pokéballs.

Una tras otra, no dejaban en paz a aquel Pokémon. Ni un mísero segundo después de salir pasaba hasta que volvían a lanzarle otra pokéball, cosa que hacía que el Jigglypuff empezase a hartarse.

—¡Vamos! —siguió Denki lanzando otra de sus pokéballs.

—¡No escaparás! —agregó Eijirou repitiendo el proceso al verle salir.

La perseverancia fue tal que el Jigglypuff se rindió, demasiado harto, y, con la penúltima pokéball de Kaminari, se dejó atrapar.

—¿Lo conseguimos…? —inquirió Denki aún sin creérselo.

Pero el hecho de que la pokéball que había lanzado había dejado de moverse, le dio a entender que sí.

—¡Genial! —exclamaron mirándose y chocando una mano con alegría.

Kaminari se dirigió rápidamente a por la pokéball que estaba en el suelo y la guardó en uno de sus bolsillos.

—¿Qué hora es? —inquirió el rubio.

—¡10:55! —respondió el pelirrojo.

Sin dudarlo ni un solo segundo, ambos se alejaron velozmente para, con suerte, llegar al pueblo antes de que Jirou se marchara.

Ninguno sabía cuánta distancia les quedaba hasta llegar, pero no debería de estar tan lejos si Kyouka había estado dirigiéndose allí de noche.

[...]

11:18

—¡Maldición! ¡¿Crees que ya se haya marchado?! —exclamaba Kaminari a pocos pasos de entrar al Centro Pokémon.

—¡Esperemos que no sea así! —respondió Kirishima igual de preocupado.

Pero cuando entraron, no pudieron localizar a Jirou por ningún lado.

Al parecer, ya se había ido.

—¡Disculpe! —comentó el pelirrojo acercándose hacia la enfermera encargada del lugar.

—¿En qué puedo ayudarte, jovencito? —inquirió Recovery Girl.

—¿No ha visto por aquí a una chica de cabello corto y oscuro que llevaba un Pichu con ella? —preguntó algo agitado.

—¡Es urgente! —agregó Denki pensando en aquel Pichu.

—Claro que sí —respondió la anciana con tranquilidad—. Hace un rato pidió permiso para utilizar uno de los campos de batalla que están en la parte trasera del Centro Pokémon.

Al escuchar aquello, ambos jóvenes se miraron y suspiraron; al fin y al cabo, no habían llegado tan tarde.

—¡Muchas gracias! —exclamaron al unísono para dirigirse hacia dicho lugar.

[...]

—¡Whismur, Destructor! —exclamó cierta joven haciendo que su Pokémon diera un golpe de lleno a su enemigo.

—¡Starly está fuera de combate! ¡Whismur gana! —se pudo oír la voz de un árbitro.

—¡MIERDA! —se quejaba Katsuki apretando los dientes al ver cómo cierto Pokémon había vencido fácilmente al suyo—. ¡Starly, vuelve!

—Lo hiciste muy bien, Whismur —felicitó Jirou agachándose para recibir a su Pokémon entre sus brazos.

—¡Espera, espera! ¡¿Bakugou acaba de perder?!

La repentina voz de Kaminari hizo que Katsuki y Kyouka se girasen, pudiendo notar la presencia de Eijirou y Denki, los cuales habían llegado justo en el momento oportuno donde Bakugou fue derrotado.

—¡Esto sí que es inesperado! —rio Kaminari mientras recibía una mirada asesina y amargada por parte de Katsuki.

—¡CÁLLATE, MIERDA! ¡ME VENGARÉ!

—¡Chiko! (¡Denki!) —se pudo oír al Chikorita del alegre rubio, la cual se acercó rápidamente hacia su dueño para saltar a sus brazos siendo bien recibida.

—Ah, es verdad —reaccionó Kirishima cambiando de tema—. ¡Jirou! Kaminari ya consiguió al Jigglypuff —informó con una alegre sonrisa y bastante feliz.

—¡Cierto! —se unió Denki—. Aquí está —agregó sacando la pokéball de dicho Pokémon—. Aunque no lo habría conseguido sin tu ayuda, Kirishima —finalizó dedicándole una gran sonrisa.

—¡No es nada!

—Y, ahora que lo pienso, no hubiésemos gastado tantas pokéballs si Bakugou no se hubiera llevado a mi Chikorita —prosiguió Kaminari frunciendo levemente el ceño.

—¡¿HAH?! ¡¿ME ESTÁS CULPANDO?! —se quejó Katsuki más histérico.

—En fin —interrumpió Kyouka—. ¿Hacemos el intercambio?

[...]

De regreso al interior del Centro Pokémon, los cuatro jóvenes se hallaban frente a una máquina de intercambio Pokémon.

Jirou colocó la pokéball de Pichu en un extremo y Kaminari la de Jigglypuff en otro, pudiendo ver el proceso de transferencia.

—¡Genial! —exclamó Denki al presenciar por primera vez un intercambio y recibir a su nuevo compañero, Pichu.

—¿Eres retrasado? —intervino Katsuki al ver lo que Kaminari acababa de hacer y cómo Kyouka se alejaba disimuladamente.

—¿Eh? —dudó el alegre rubio sin comprender a qué se debía.

—¿Hay algo de malo? —agregó Kirishima.

—¿En serio has intercambiado un puto Pichu por un raro Jigglypuff? —prosiguió Bakugou con el ceño fruncido—. De camino a la próxima ciudad hay muchas ratas eléctricas, pero Jigglypuff solo tiene un 5% de aparecer.

Katsuki, al haberse ido a dormir antes que todos, no se enteró de lo que iba a hacer Kaminari al día siguiente, así que recién se pudo enterar de la gran estafa por parte de Kyouka.

—Espera… ¿lo dices en serio? —murmuró Denki con una sonrisa nerviosa para, segundos después, mirar hacia la salida—. ¡Eh, Jirou! ¡¿Me has timado?!

—¡Gracias por el Jigglypuff! ¡Hasta luego! —exclamó a lo lejos tratando de reprimir su risa—. ¡Y lo siento por ti, Kirishima! —agregó al saber que el pelirrojo también había ayudado.

Y, así, terminó la mañana de Kaminari.

[...]

To Be Continued


[Movimientos actuales de cada Pokémon]

(Cyndaquil) Placaje, Malicioso, Pantalla de humo, Ascuas

(Starly) Placaje, Gruñido, Ataque rápido

(Totodile) Arañazo, Malicioso, Pistola agua

(Caterpie) Placaje, Disparo demora

(Chikorita) Placaje, Gruñido, Hoja afilada

(Pichu) Impactrueno, Encanto

(Whismur) Chirrido, Destructor, Alboroto, Impresionar

(Jigglypuff) Canto, Rizo Defensa, Destructor, Voz Cautivadora