Kaminari, resignado después de haber intercambiado un raro Jigglypuff por un Pichu cualquiera, no tenía otra opción que aceptar al pequeño Pokémon que, ahora, era parte de su equipo.
—¡Mira el lado positivo! —trató Kirishima de animar aunque también se sentía un poco mal—. ¡Fue divertido! —agregó con una gran sonrisa y levantando un puño cerrado.
Denki, ante las palabras y el rostro de su amigo, no pudo evitar sonreír y animarse.
Lo importante era que tenía al Pichu que quería.
Daba igual si más adelante había una zona llena de ratones eléctricos que, incluso, eran mucho más fuertes que el suyo.
—¡Ah, cierto! —cambió de tema el pelirrojo recordando algo importante—. ¡Tengo que curar a mis Pokémon!
—¡Te esperamos! —respondió Denki al verle acercarse a Recovery Girl.
Después de que Eijirou estuviera con todo su equipo sano, los tres jóvenes salieron del Centro Pokémon dispuestos a explorar aquel pueblo en el que se hallaban.
—¿Dónde vamos primero? —inquirió el pelirrojo con alegría.
A pesar de ser un pequeño lugar, habían unas cuantas zonas notables como un hotel, una tienda, una pequeña biblioteca y, lo que parecía ser, un auditorio en el que se celebraría un Concurso Pokémon.
—¡Al auditorio! —aplicó Denki sin dudarlo y adelantándose bastante ilusionado.
Según lo planeado, aquella podría ser su primera vez participando en uno.
Bakugou, consciente de que estaba perdiendo el tiempo, chasqueó la lengua y siguió a aquellos idiotas con el ceño fruncido.
[...]
—¡Hola! ¡Vengo a inscribirme en el concurso! —exclamó Kaminari con una sonrisa frente al mostrador.
—Pues qué lástima, las inscripciones cerraron hace un par de horas —informó Uwabami, la encargada de atender a cualquier entrenador que quisiera participar—. ¡Pero no te desanimes, ya tendrás otra oportunidad! —agregó al ver la cara de decepción del rubio.
—¡Eso es, Kaminari! —agregó Kirishima tratando de animarle y posicionando una mano en su hombro—. ¡Seguro que hay muchos más de esos concursos por toda la región!
—Y es estúpido creer que podías ganar tu primer concurso sin siquiera entrenar —agregó Katsuki fingiendo nulo interés.
—Bueno… es verdad —admitió Denki soltando un suspiro y recuperando la sonrisa—. ¡Aún no he practicado nada!
—Espera —interrumpió Uwabami algo sorprendida—. ¿Es la primera vez que ibas a participar en un concurso?
—¡Sí! O, al menos, esa era mi intención... —respondió el joven rubio.
—¡Oh! ¡Entonces déjame entregarte algunas cosas! —agregó alejándose del mostrador y entrando en la puerta que había detrás para, minutos después, salir con ciertos objetos en mano—. ¡Aquí están! Un Neceser en el que guardar la ropa con la que tendrás que vestir a tus Pokémon para la prueba de estilo, una Caja Sellos en la que mantendrás distintos sellos con los que decorar tus pokéballs para la prueba de exhibición y, por último, te doy a elegir entre Pokochera o Tubo pokécubos. Ya sabes, para guardar aquellos alimentos beneficiosos para tus Pokémon.
Kaminari se veía demasiado ilusionado; siempre había ansiado obtener los primeros objetos que todo coordinador Pokémon tiene, así que aquello lo único que hacía era darle muchas más ganas de participar pronto en un concurso.
—¡Pokochera! —exclamó al decidirlo.
—Pues aquí tienes —prosiguió la mujer—. Y, por último, ¿quieres que te explique en qué consisten las tres pruebas de cada concurso?
Kaminari se quedó pensativo durante unos instantes, tratando de recordar aquellas clases en las que la profesora Midnight hablaba sobre concursos Pokémon.
—¿No lo habíamos estudiado…? —dudó Eijirou cerrando los ojos al, también, intentar recordar.
—No entiendo cómo mierda habéis conseguido aprobar —suspiró Katsuki con el ceño fruncido.
—¡En fin, lo explicaré rápido! —interrumpió la mujer—. La primera prueba es de estilo, donde cada coordinador tendrá que vestir a su Pokémon en un lapso de tiempo. La segunda prueba es de exhibición, en la que los coordinadores que hayan pasado la primera prueba tendrán que lucir a su Pokémon utilizando los mejores movimientos. Y la última prueba es un combate Pokémon donde lo más importante es qué tan bien sabe lucirse cada Pokémon durante la batalla. ¡Y eso es todo! —aclaró—. ¡Suerte en tu próxima vez! Recuerda que cada concurso de cada pueblo o ciudad se celebra una vez cada quince días y dependen del número de cintas que tengas, así que, en vez de esperar, te convendría seguir viajando. Además, si mal no recuerdo, pronto se iba a celebrar otro concurso en la próxima ciudad —finalizó.
—¡De acuerdo! ¡Muchas gracias! —respondió el rubio guardando todo aquello en su mochila y agradeciendo por la buena información.
Sin nada más que hacer dentro de aquel auditorio, el trío de chicos optó por salir de ahí ya que Denki tenía lo que le hacía falta.
Pero, cuando estuvieron a pocos pasos de llegar a la salida, cierto hombre se cruzó con ellos y entró.
—¿Te pasa algo, Kaminari? —inquirió Kirishima al ver que su amigo se había detenido.
Segundos después, una gran sonrisa se formó en el rostro de Denki y se giró rápidamente para señalar con el dedo a la persona que ya estaba frente al mostrador.
—¡Hawks! —exclamó con ilusión regresando y acercándose hacia él.
"Oh, no." Pensaba aquel hombre al creer que se le iba acercar otro de los muchos acosadores que tenía y, por lo tanto, los asuntos que tenía planeados serían arruinados; nunca podía entrar a un auditorio sin que alguien gritase su nombre y llamase la atención de gente incluso problemática.
Eijirou y Katsuki se miraron durante unos segundos sin comprender por qué Kaminari había hecho aquello; ninguno sabía quién era Hawks.
Aquel hombre optó por girarse y, para su buena suerte, a parte de la emocionada mirada de Denki, habían un montón de coordinadores que se hallaban, ahora, rodeándole por completo.
—¿Quién es Hawks? —inquirió Kirishima ladeando la cabeza con dudas y ya al lado del rubio.
Ante la pregunta del pelirrojo, todos los coordinadores que estaban rodeando a Hawks se giraron para mirar mal a Eijirou, el cual seguía sin comprender nada.
"Es mi oportunidad." Pensó el hombre al ver una apertura para escapar.
—¡Nos vemos, niños! —exclamó Hawks, el cual se había escabullido hasta llegar a la salida.
—¡Espera! —exclamó Kaminari yendo tras él lo más rápido que pudo.
Pero, al salir del auditorio, solo pudo ver cómo aquel hombre montaba un Latios y se alejaba.
Denki solo pudo observar con una gran sonrisa a la persona que le inspiró para ser coordinador Pokémon.
—¡Es genial! —exclamó aún mirando el cielo.
—¡Kaminari!
La voz de Kirishima por detrás le hizo girarse, pudiendo notar la presencia de un, bastante, amargado Katsuki y de su amigo pelirrojo.
—¡¿Sabéis que el Latios de Hawks es increíble?! —fue lo primero que dijo mientras cerraba los ojos con una sonrisa.
—¿Y quién mierda es ese bastardo? —inquirió Bakugou un poco harto de todo.
—¡Más respeto! —reclamó señalando a Katsuki y recibiendo una mirada asesina por respuesta—. Y, bueno, ¡Hawks es el mejor coordinador Pokémon de toda la región! Cuando lo vi en la televisión por primera vez, decidí que quería ser como él —informó Kaminari al recordar la actuación en directo que había hecho Hawks con dos de sus Pokémon; Latios y Latias.
—Entonces… ¿es tu ídolo? —comentó Kirishima con alegría.
—¡Supongo! —confirmó—. ¡Y encima sus Pokémon son geniales! ¡Tiene a Latios, Latias, Moltres, Articuno, Zapdos y Pidgeot!
—¡Wow! ¿Esos no eran legendarios? —siguió Eijirou sorprendido al oír cinco de los seis nombres.
—No entiendo cómo mierda puedes aprenderte los Pokémon de ese secundario y no la maldita tabla de tipos —continuó Katsuki perdiendo la paciencia.
—¡Esa tabla era horrible! —se excusó Denki al recordar la gran cantidad de exámenes que tuvo que hacer en U.A. y todos los que suspendió por contestar cosas como que los de tipo Dragón eran débiles contra los de Agua, o que los de tipo Acero eran fuertes contra el Fuego.
—¡Lo importante es que al final conseguimos aprobar! —animó Kirishima acordándose de lo mucho que le costó memorizar aquella atrocidad; sobre todo a los de tipo Veneno.
—¡Eso, eso! —dio la razón el alegre rubio—. Y, bueno, ahora que lo pienso… Kirishima. ¿Tú no tenías a alguien a quien admirabas? —cambió de tema al recordar que no habían hablado mucho sobre ello.
—¡Crimson Riot! —respondió levantando un puño decidido—. ¡Era uno de los anteriores miembros del Alto Mando! —aplicó realmente entusiasmado—. Pero le quitaron el puesto… ¡Aunque cuando vi por primera vez un combate suyo defendiéndolo, decidí que ese sería mi objetivo!
—¿Entonces quieres ser un miembro del Alto Mando?
—¡Sí! —afirmó con decisión—. Así que, primero, al igual que Bakugou, tendré que conseguir las ocho medallas de la región.
—¿Y qué mierda estamos esperando? —interrumpió Katsuki cansado de tanto diálogo y menos acción—. ¡VAMOS AL PUTO PRIMER GIMNASIO!
—¡Tranquilo viejo! —comentó Denki restándole importancia—. Aún hay tiempo, ¿por qué no seguimos explorando el pueblo?
—¡Me parece bien! —asintió Eijirou—. Y creo que también deberíamos comprar algunas pokéballs —agregó recordando que habían gastado casi todas en aquel Jigglypuff.
Katsuki era consciente de que, junto a Kirishima y Kaminari, perdería mucho tiempo.
Probablemente, el resto de alumnos graduados de U.A. ya estaban en la ciudad; incluso, seguro que ya habían ganado la primera medalla y entrenado mucho más.
Pero, aún así…
—¡Bakugou, vamos! —llamó Kirishima, el cual se había adelantado junto a Kaminari.
—¡Luego te quejas de que nosotros somos los lentos! —agregó Denki levantando un dedo y con cierto tono de burla.
—¡Starly! —exclamó Bakugou mientras lanzaba su pokéball dejándole salir—. ¡ATAQUE RÁPIDO! —gritó señalando a Kaminari.
—¡¿Por qué?! —reclamó el rubio al ver cómo el pollo volador de Katsuki se dirigía hacia él a gran velocidad—. ¡No soy un Poké…!
[...]
To Be Continued…
[Movimientos actuales de cada Pokémon]
(Cyndaquil) Placaje, Malicioso, Pantalla de humo, Ascuas
(Starly) Placaje, Gruñido, Ataque rápido
(Totodile) Arañazo, Malicioso, Pistola agua
(Caterpie) Placaje, Disparo demora
(Chikorita) Placaje, Gruñido, Hoja afilada
(Pichu) Impactrueno, Encanto
