La Princesa Celestia y los demás ponis no pudieron hacer más que quedarse sentados, estupefactos y con la boca abierta. Estaban sin palabras, no solo por la regresión de Luna a Nightmare Moon, sino también por el hecho de que se desterró ella misma.
La única que no estaba sorprendida era Starlight, quien aún estaba llorando ante tremenda injusticia.
No dejaré que esto se quede así… pensó, para después desaparecer con un flash.
Los demás no notaron su ausencia, estaban más consternados por la transformación de la Princesa Luna. –¿Qué he hecho?– se lamentaba la princesa del sol, rompiendo el silencio que reinaba en el recinto. Las palabras de Luna se hundieron en la mente de Celestia, Cadence y las portadoras; ella tenía razón, si no fuera por Spike, Cadence y Shining no tendrían el imperio, si no fuera por Spike, Discord hubiera ganado…
–Hizo lo que se tenía que hacer, princesa.– una yegua dijo, levantando su rostro.
–Ella tiene razón, tía. ¿Te imaginas a ese monstruo sin corazón devorando a nuestros potrillos?– preguntó Blueblood. –Equestria está mejor sin ese dragón come ponis.
Todos menos Celestia, Cadence y los elementos asintieron. Twilight, Rarity y Pinkie bajaron la mirada con vergüenza; las palabras de Luna las golpearon más fuerte de lo que pensaron.
"No tienes ni la más mínima idea, Blueblood…– suspiró la princesa. –No sabes lo que va a pasar.
Blueblood la miró con duda. –¿De qué hablas, tía?
–Twilight, ¿recuerdas cuando preguntaste acerca del origen de Spike?
–Por supuesto, Princesa, usted dijo que el huevo fue abandonado en el bosque.
–Mentí.– dijo Celestia con pesar, sorprendiendo a todos. –El huevo no fue abandonado, yo encontré a la madre sosteniendo su huevo hace más de 20 años. Estaba por entrar en un estado de hibernación que duraría cien años, y me pidió que lo cuidara ya que ella no podría. Yo acepté y tomé el huevo conmigo.
–¿Qué pasó con su madre real?– preguntó la Alicornio.
–Perros diamante.– Celestia respondió con rencor. –Cavaron su camino hacia su guarida, robaron sus tesoros y la asesinaron. Cuando regresé a la cueva, vi el cuerpo desmembrado, y entonces llegó su compañero a la cueva, y vio con horror la masacre.
–¿Qué hizo?– preguntó Fluttershy, llevándose su casco a su boca en señal de preocupación.
–Me atacó.– respondió la monarca. –Él pensó que yo había sido quien la había matado y robado su huevo. Traté de decirle la verdad, pero mis súplicas no fueron escuchadas. Tuve que utilizar un hechizo que golpeó directo en su corazón, matándolo al instante.– Celestia suspiró. –No se lo mencioné a Spike, porque temía que quisiera buscar venganza contra mi y los perros diamante.
–Entendemos, princesa.– dijeron al unísono los ponis.
–Pueden retirarse, el juicio se ha terminado.– Con eso dicho, todos los ponis empezaron a abandonar el recinto. Sólo espero que pueda perdonarme algún día por lo que le hice a él y a su familia.
Applejack llamó la atención de Twilight. –Twi, ¿dónde está Starlight?
–¿Starlight?– preguntó la alicornio. –Tal vez regresó al castillo.
Savana profunda.
Nightmare Moon se había teletransportado junto con Spike cerca de un río a las afueras de Equestria. Aún luego de la escena que creó, Spike todavía lloraba al ver que quienes él consideraba familia lo habían desterrado sin ningún remordimiento.
Nightmare miró al pobre dragón y sintió su corazón hundirse. La pobre criatura le recordaba mucho a ella cuando fue desterrada.
–Escucha Spike, se que esto debe ser muy difícil para tí, pero quiero que sepas que jamás te abandonaré.– Nightmare lo envolvió en un aura color azúl oscuro y lo colocó en el suelo. La alicornio oscura lo envolvió con su ala, justo como lo hacía cuando entraba en sus sueños. –Está bien, mi pequeño dragón, déjalo salir.– y con eso, Spike se echó a llorar a rienda suelta.
–Nunca te abandonaré, siempre estaré contigo cuando lo necesites. Aún cuando las cosas sean difíciles, siempre estaré contigo, mi pequeño dragón.– Las palabras de Nightmare ayudaron, pero el corazón de Spike aún seguía destrozado. Sanaría con el tiempo, pero por ahora, solo podía reconfortarlo.
–Spike,– preguntó la alicornio. –¿Sabes qué le pasó a tu verdadera familia?
–Madre-digo, Celesta dijo que me habían abandonado cuando era solo un huevo.
–Mintió, Spike.– comentó ella, mientras empezaba a contar la verdadera historia. –Durante la última gran migración, ordenó a varios escuadrones de soldados robar los huevos y matar a quien se opusiera. Ellos teletransportaban los huevos lejos del sitio de anido de sus padres, llevándolos a Canterlot para experimentación.
–No lo entiendo, Luna, ¿por qué Celestia necesitaría huevos de dragón? Además, ¿qué tiene que ver esto conmigo?
–Uno de esos huevos…eras tú, Spike.– dijo la alicornio mientras ponía su casco en el hombro del dragón. Nunca pensó que él sería parte de este inmoral experimento.
–Cuando el ex Señor de los Dragones Torch se dio cuenta de los experimentos, y de la muerte de su esposa, ordenó una gran guerra sobre Equestria. De no haber sido por una valiente potrilla que no solo se hizo amiga de un dragón, sino que lo trató como a uno de los suyos, Equestria hubiera sido…reducida a cenizas.
–¿Esto significa que…pude haber tenido hermanos?– preguntó el dragón mientras apretaba los puños. Su tristeza fue reemplazada por ira, ira alimentada por la traición de su antigua familia y esta revelación.
–Sí, Spike.– respondió Nightmare, quien ya se esperaba esta reacción. –Al menos cinco.
Spike empezó a agarrarse el abdomen; sabiendo que era lo que seguía, Nightmare se separó al tiempo que Spike escupía un rollo que tenía el sello real de los dragones.
Querido Spike.
Espero que te encuentres bien en la tierra cursi de Equestria. Como siempre, te recuerdo que eres bienvenido a visitar la tierra de los dragones cuando gustes, mi pequeño amigo. Quería hacerte saber que voy a ir de visita a Equestria para discutir el tratado de paz entre los dragones y los ponis, y espero que me recibas cuando llegue.
Con cariño: El Señor de los Dragones Ember.
Al terminar de leer, le pidió a Nightmare un poco de tinta y papel. La alicornio le entregó una pluma y un frasco de tinta para que empezara a escribir. Spike le contó todo lo que había pasado hasta ese punto, desde los tratos por parte de los elementos, hasta su destierro. Una vez terminado, le envió la carta a Ember. Estaba por decir algo, hasta que escucharon algo moverse en los arbustos.
"Sé que estás ahí,– llamó Nightmare, sin siquiera voltear a ver. –Sal de ahí.– dijo la alicornio, y de los arbustos salió nadie más y nadie menos que Starlight Glimmer.
Junto con Nightmare, Starlight era una de las ponis que Spike no odiaba. Corrió a abrazar a la unicornio, recordando como ella lo defendió en el juicio. Starlight correspondió al abrazo, estando aliviada que el dragón estuviera bien.
Capital del imperio Dragón.
La recientemente coronada Señor de los Dragones Ember se encontraba sentada en su trono, escuchando las "historias" de cierto draconequus. –Y entonces el pequeño chano gritó como una potrilla,– dijo el alebrije mientras los presentes empezaban a reír. Su momento de gozo fue interrumpido por un destello color esmeralda, materializándose en forma de un pergamino frente a Discord.
El draconequus empezó a leerla. –Su majestad, juraría que acaba de enviar esta carta.
–Lo sé. No entiendo por qué la envió de vuelta.– dijo Ember, mientras que Discord le daba la vuelta. Empezó a leer el mensaje, haciendo sus ojos saltar de manera caricaturesca al leer sobre el juicio. –Dice que Spike fue desterrado.
Ember soltó su copa de vino, parpadeando con incredulidad ante lo que acababa de escuchar. –¡¿Qué significa esto?! ¡Spike es el dragón más amable que jamás haya conocido! Jamás habría obtenido el trono sin su ayuda. ¿Por qué fue desterrado?
–La muerte de una estúpida familia noble e intentar asesinar a la Princesa Flurry Heart.– respondió Discord, pero Amber no estaba satisfecha.
–¡Eso es una falacia!– gritó, levantándose de su trono.
–Concuerdo con usted, milady,– comentó Discord. –Aquí dice que estaba con Luna cuando ocurrieron los asesinatos.
–¡Esto debe de ser una trampa!– gritó Ember. –¡Ve a hablar con Celestia, AHORA!
–Okay okay, oye, no tienes que gritarme.– dijo el draconequus, para después desaparecer con un chasquido.
El ex Señor de los Dragones, Torch, estaba sentado junto a su hija, tratando de unir los puntos de por qué Celestia lo había desterrado; bien pudo haberlo encarcelado hasta que este asunto se aclarara.
Entonces comprendió. Posiblemente había descubierto lo que pasó con su familia.
Mientras Ember le pasaba la carta a su padre, éste usó su magia para hacerla más grande.
–Region, Diamond, Inferno, como deseo haber estado ahí el día de la migración cuando sus hijos y ustedes perdieron sus vidas…– El rey ha vivido tanto, que falló al reconocer a Spike cuando fue convocado para el reto de fuego. Torch miró hacia el vitral sobre su trono que mostraba a tres dragones: a la izquierda había un dragón verde con placas que combinaban, a la derecha una dragona púrpura ligero con placas verdes, en medio estaba la ahora difunta compañera de Torch, y quien fuera madre de Ember, una dragona azul muy como su hija: Inferno.
Torch apretó sus puños, deseando que el tratado de paz entre ponis y dragones jamás hubiera existido. Pero debido a la amistad entre su hija y Spike, él ayudaría al dragón con su venganza.
Recámara de Celesta.
La princesa del sol se encontraba en su recámara, con su semblante perdido mientras miraba hacia el horizonte. Había bajado el sol hace ya un buen rato, pero no había ni rastro de la Luna. –Luna debe de tenerla en su lado oscuro otra vez, lo que significa que será otra noche sin Luna.
–¿Es esto verdad? ¿Tu pequeño dragón de verdad mató a alguien?– Celestia volteó con sorpresa, para ver a Discord materializarse desde el suelo.
–Desearía que fuera mentira, pero la evidencia no miente.
–Explícame, solecito,– comentó Discord. –¿Cuál es la evidencia?
Dejando el insulto de lado, respondió. –Fotografías que mostraban a Spike cubierto de sangre, y Flurry Heart estaba traumatizada cuando lo vió.
–¿Sin testigos oculares?– Discord cruzó los brazos. –Celestia, pensé que era tu hijo.
–¡Lo es!– respondió. –¡Él era mi hijo!
–Entonces, ¿por qué lo desterraste? Pudiste haberlo puesto en prisión hasta que más evidencia surgiera.
La princesa suspiró. –Desearía poder haberlo hecho, pero como Twilight y sus amigas, Equestria está en deuda con Spike. Y sabes que todos deben saber cuando alguien comete traición.
Discord asintió. –Muerte…– dijo con monotonía. –Aun así, debo decirte que el Señor de los dragones Ember, junto con su padre, Torch, están cerca de tu supuesto "hijo" y están furiosos. Espero que sepas explicarles por qué lo desterraste.– con esto, Discord desapareció con un flash, dejando a Celestia sola.
Ponyville.
Twilight, junto con sus amigas y Trixie estaban de vuelta en el castillo de la amistad. Las seis yeguas lloraban por su amigo exiliado, recordando los maltratos y abusos que cometieron hacia él. Las portadoras de los elementos estaban calladas, mientras dejaban que las palabras de Luna se hundieran en su mente.
El talento de Fluttershy es la comunicación con animales, ella podía entenderlos, y aun así estaba cegada por el miedo de que Spike era un depredador. Ella era el elemento de la amabilidad, y aún así lo despreció. Ella debía de escucharlo cuando él se sentía solo, pero lo ignoró y le puso más atención a su novio Thunderlane.
La melena de Pinkie se alació, recordando todas las veces que Spike le jugaba bromas y se reía de él. No había considerado que pudo haber muerto con la broma de invierno que le jugaron ella y Dash. Lo voy a compensar, ¡es una Pinkie promesa!
Rainbow Dash suspiraba mientras Applejack la abrazaba, mientras ambas lloraban silenciosamente. Normalmente, Rainbow estaría enojada contra quien la hiciera a ella, a sus amigas, y especialmente a su novia llorar, pero ahora sentía culpa por lo que le hizo a Spike. De hecho, se sentía peor que una cretina, se sentía como una verdadera perra al recordar cómo se reía de él cuando no pudo conseguir una cita para el baile. Vaya amiga que fui… dijo mientras se acercaba más a Applejack.
Twilight y Rarity se sentían peor, sabiendo que solo utilizaban a Spike para sus fines egoístas y nunca consideraban sus sentimientos. Él tenía que quedarse mientras que Twilight y sus amigas salían, dejándolo para hacer la limpieza o la comida. Apenas y le hablaba. Por Celestia, ella consiguió una cita antes que él, y ¿que hizo ella? restregárselo en la cara, eso hizo. Twilight suspiró, bajando la mirada. Trixie se acercó y la abrazó por detrás. –Por favor Spike, donde quiera que estés, perdóname…
Rarity no era tan diferente, a sabiendas de que ella había usado el amor que el dragón sentía hacia ella para sus propios fines. Ella también suspiró, mirando por la ventana para ver el sol ocultarse. No podía dejar de preguntarse qué hacía su Spikey-wikey. Espero que estés bien, Spike, y perdóname…
Starlight no tenía nada que hablar con su maestra ni con sus amigas. Con lo que presenció en el juicio le quedó más que claro que ellas eran unos monstruos. Starlight se salió de su puesto como estudiante de Twilight y dejó Ponyville. Hasta donde sabía, luego de desterrar a Spike por algo que él obviamente no hizo, Twilight había perdido el derecho de enseñar sobre la amistad.
Starlight les dijo que se iría con Sunburst al Imperio de Cristal, lo cual era en parte verdad.
Tres semanas han pasado desde que Spike fue desterrado, y el dragón ha avanzado considerablemente en sus estudios de magia. Ahora mismo, Spike se encontraba cerca de un precipicio mirando a una roca diez veces más grande que él. El viento arreció mientras el dragón levantaba su mano, juntándose una gran cantidad en su palma creando presión. Con un rugido, Spike bajó su mano y envió el viento hacia la roca, partiéndola en pedazos. El pequeño dragón suspiró de cansancio luego de usar tanto poder mágico, mientras una alicornio oscura lo observaba. No podía evitar admirar la galaxia que formaban su melena y cola, que se mecían ante el inexistente viento.
–Bien hecho, Spike.– habló la señora de la noche, haciendo sonrojar al dragón. –Pero aún tienes mucho que aprender para derrotar a mi hermana.
–Entendo, Nightmare.– respondió Spike, con algo de viento aún circulando sobre su mano.
Nightmare rió, levantando la cara del dragón con su casco. –Puedes llamarme Luna, si eso es lo que quieres, mi estudiante.– dijo con una sonrisa cálida.
Spike no pudo evitar sonrojarse más ante su belleza. –Okay, Luna…quisiera saber algo, ¿cómo sabes tanto acerca de la magia de los dragones?
Nightmare rió ante la pregunta. –Bueno, mi querido estudiante,– empezó a contar, y Spike se puso aún más rojo. –El señor de los Dragones del tiempo en el que naciste, envió a Celestia algunos libros acerca de cómo cuidar a un bebé dragón; uno era para lo básico, y otro para magia.
Spike asintió, casi al momento que su estómago gruñó. Con la cara aún roja, bajó la mirada. Nightmare solo rió. –Adelante, Spike, puedes ir.
–P-pero…– intentó decir, pero Nightmare lo interrumpió.
–Spike, querido, si quieres tener tu venganza contra los elementos de la armonía, vas a tener que conservar fuerzas. Y a diferencia de tus "amigas", ni yo ni Starlight te vamos a abandonar.
Spike asintió, y corrió hacia los arbustos para comer algo rápido. Sintiéndose algo hambrienta también, Nightmare regresó al campamento y comió una manzana. Pensamientos oscuros pasaban por su mente mientras masticaba la fruta. Algún día hermana…¡tú y los elementos de la armonía, van a aprender a nunca traicionar el corazón de un dragón!
No mucho luego que Spike se fue, los arbustos cerca del campamento empezaron a moverse. –Sal de ahí.– llamó Nightmare, y de los arbustos salió nadie más que Pinkie Pie.
–Asumo que has venido a disculparte.
–Sí. Por favor dime dónde está Spike.– dijo Pinkie, dejándose caer ante Nightmare.
–Él está cazando ahora mismo. Si de verdad lo sientes, díselo al dragón que casi matas.
Diez minutos pasaron, y no había señales del dragón. –¿Siempre se toma su tiempo para cazar?– preguntó la poni rosa.
–Sí, patética excusa de poni.– Nightmare gruñó, asustando a Pinkie. –¡Si estás aburrida, sé útil y ayuda a Starlight a recoger leña!– ordenó. Pinkie no lo pensó dos veces y salió disparada hacia el bosque.
¿Starlight está aquí? Pensé que estaba con Sunburst. Pensó mientras se adentraba más.
Luego de otros cinco minutos, Spike regresó con sus brazos y boca llenas de sangre. –Lamento la tardanza, pero los animales de aquí pueden dar buena pel…– no alcanzó a terminar la oración, ya que sus ojos verdes se encontraron con unos ojos azules. Mientras apretaba sus garras, el cálido fuego naranja de la fogata cambió a un verde intenso.
–¡¿QUE MIERDA HACES TU AQUÍ, PINKIE?!– gruñó Spike, haciendo que la poni rosa retrocediera.
–V-Vine a disculp– no alcanzó a terminar tampoco, ya que Spike le disparó una bola de fuego directo a la cara. Pinkie cayó, sosteniéndose la parte del rostro ligeramente quemada.
–¡MENTIRAS! ¡YO NO FUI MAS QUE UN PUTO JUGUETE PARA USTEDES, ASÍ QUE VETE A LA MIERDA! ¡NO QUIERO VERTE A TÍ NI A NINGUNA DE LAS OTRAS PUTAS JAMÁS!
Pinkie temblaba de la impresión. –P-Pero Spike…
Spike disparó otra llama hacia ella, esta vez impactando su pierna derecha. Spike empezó a reunir energía, y estaba por probar su nuevo hechizo contra la traidora rosa cuando Nightmare apareció, sosteniendo un leño. Starlight se puso junto a ella, sosteniendo un leño también.
–Con todo respeto, Celestia, Cadence, Shining, Twilight y todas las demás saben nuestra ubicación por Discord. Pero solo Pinkie vino a disculparse.– dijo Starlight. –Tal vez si lo siente.
–Es cierto, Spike,– dijo Nightmare. –Oigamos lo que esta mula tiene que decir.
Spike obedeció, y la energía que reunía se disipó. –Tienes suerte que Nightmare y Starlight están aquí, de otra manera ya no quedaría nada de tí.– Spike gruñó mientras cruzaba los brazos. –Bien, te escucho.
Pinkie se aclaró la garganta. –Spike, de verdad lo siento por todo lo que te he hecho; por todas las bromas, las burlas, por casi haberte matado mientras envolvíamos el invierno…y por ser una mala amiga.
Spike miraba a Pinkie con una ceja levantada. –No te creo.
–¡Por favor, créeme, Spike!– rogaba Pinkie, casi al borde de las lágrimas.
–¿Por qué debería? Te quedaste sentada con las demás en el juicio, no dijiste nada ante las estúpidas acusaciones y…– Spike se detuvo, habiendo pensado en una excelente idea.
–Está bien. Te daré una prueba que si pasas, te perdonaré y podrás ayudarme trabajando como espía en la ciudad y mantenernos informados.
Pinkie quería decir que no, pero algo le decía que era o cooperar, o ser asesinada en el acto. –Ok.– dijo a regañadientes.
–Esta es la prueba. Quiero que vayas al bosque, y me traigas un venado. No vivo, muerto, y por tus propios cascos.
Pinkie levantó una ceja, preguntándose por qué quería ver un venado muerto. Estaba por preguntar, cuando recordó que Spike estaba cubierto de sangre. –N-n-no puedo…
–Quieres que Spike te perdone, ¿cierto?– preguntó Nightmare, sentada cerca del fuego. –Entonces debes saber lo que es tomar una vida. Spike nunca eligió la vida que tiene, así que tienes que sentir el dolor que implica tener que tomar una vida para sobrevivir.
Pinkie miró hacia Starlight, quien se quedó en silencio pero asintió. No podía hacer a Spike cambiar de opinión, tendría que ganarse su confianza.
–O-Okay…– Pinkie respondió totalmente insegura, puesto que jamás había tomado una vida. Con rapidez, se dirigió hacia el bosque. Si m-mato a este venado, Spike va a perdonarme, y podremos tener fiestas de nuevo. Oh, y me aseguraré que él esté invitado.
–¿Piensa que podemos confiar en ella?– Spike preguntó a su maestra. –Digo, ella me traicionó como las otras.
–¿No tienes fe en mí, Spike?– preguntó Nightmare, claramente ofendida.
–¡POR SUPUESTO QUE SÍ!– respondió el dragón, cubriéndose la boca después. –Digo, por supuesto que sí.– dijo con más calma.
Nightmare dejó de actuar y empezó a reír. –Estoy bromeando, Spike. Hubiera comprendido si te hubieras negado. Es solo que algo me dice que esta mula es…diferente.– La alicornio volteó para enfocar su atención en las escamas ensangrentadas de su estudiante. –Ahora, se lindo y ve a limpiarte; odio ver tus hermosas escamas sucias.
Asintiendo y con un leve sonrojo, el dragón fue hacia un arbusto y empezó a limpiarse la sangre.
Quizá no debí haber dicho eso, pensó Nightmare. Se ve más lindo cubierto de sangre. Esos pensamientos hicieron que las alas de Luna se levantaran y extendieran. Pero que traviesa soy, pensando de esa forma de mi estudiante…
–Parece que a alguien le gusta la idea de estar cubierto en sangre.– dijo Starlight, apuntando hacia las alas del alicornio.
–Solo espero que tenga energía para un masaje cuando acabe.– dijo Nightmare, sentándose cerca del fuego mientras seguía pensando en su estudiante.
Starlight se sentó al lado opuesto de ella. –¿De verdad cree que Pinkie haga lo que se le indicó?
–Eso está por verse.– respondió Nightmare Moon.
–Eso me recuerda, Sunburst y yo descubrimos algo acerca de Flurry Heart.
–Habla.– dijo Nightmare con interés.
–Parece tener magia latente que está afectando sus recuerdos, indicando que posiblemente su memoria fue alterada por alguien que quería incriminar a Spike. Desafortunadamente, nadie le creyó a Sunburst cuando llegó a esta conclusión. Tenemos nuestras sospechas de quién pudo haber sido, pero aún no tenemos la certeza.
–¿Algo más?
–Bueno, junto con otros civiles en el Imperio de Cristal, Thorax se enteró del destierro de Spike y bueno, digamos que no es un Changeling feliz. Desde que se enteraron del destierro de su héroe, los civiles han estado cuestionando su lealtad a la familia real.
–Esto definitivamente puede ser una ventaja.– dijo Nightmare, mirando al cielo.
–Exacto. Trataré de mantenerla al tanto cuando vaya a vivir al imperio de cristal.– dijo Starlight, haciendo una reverencia.
400 metros lejos del campamento.
Un pequeño ciervo estaba bebiendo de un estanque; era una hermosa criatura metido en sus cosas mientras bebía el agua. Sin saberlo, Pinkie Pie estaba arriba de él sentada en la rama de un árbol. ¿Cómo llegó ahí? Solo ella y Discord saben. Se aseguró de ser muy silenciosa, puesto que los ciervos tienen un excelente sentido del oído.
Los ojos de Pinkie no se despegaban del ciervo, mientras que su conciencia le rogaba para que no lo matara. Por supuesto que Pinkie sabía que el ciervo no había hecho nada malo, pero debía enmendar sus errores con Spike. Okay, Pinkie, puedes hacerlo, es solo un pequeño ciervo…
Por desgracia, mientras ella se acercaba, la rama se rompió, enviándola en caída libre al suelo. Las orejas del ciervo se movieron en dirección de donde venía el sonido, entrando en alerta máxima y corriendo a esconderse detrás de unos arbustos. Luego de unos momentos de esperar, Pinkie se levantó y empezó a sacudirse la tierra y a quitarse hojas y ramas de su melena y cola. Una vez que el ciervo vio que se trataba de un poni, salió de su escondite con sus piernas aún temblando.
N-No puedo lastimar a esta pequeña cosita, pensó, tomando un paso hacia atrás. No puedo…
¿Qué hay de Spike? ¿Qué hay de todo el dolor que le causaste? ¿De verdad quieres compensar tu error? Habló la otra mitad de su conciencia.
¡Pero él es inocente! ¿Por qué matar algo que no te ha hecho nada?
Porque esas son las reglas en la naturaleza, todo tiene que morir, la misma Fluttershy lo dijo. Eso fue lo que te enseñaron, y así es como se siente Spike teniendo que matar para sobrevivir.
Pero está mal… En este punto, el ciervo dejó de sentir terror y se acercó.
Oh, sí esto está mal, ¿por qué aún seguimos vivas? ¿Por qué estás aquí?
Para pedir perdón. Una lágrima rodó por su mejilla, el ciervo lo notó y se acercó más para recomfortarla.
¿Perdón? ¿Por matar a alguien? Spike tiene que matar todos los días o morirá de hambre. Como presa, el ciervo sabe que tiene que correr todos los días o será la comida de alguien. Es el orden natural de las cosas.
Pero…
Pero nada. Este no es el maravilloso cuento de hadas en el que nos gustaría vivir. Esto es la realidad. Spike es un depredador y el ciervo es su presa. La voz en su cabeza empezó a sonar más fuerte. ¡LUNA Y ZECORA ENTRENARON A SPIKE PARA QUE NO SE CONVIRTIERA EN UN DRAGÓN ASESINO, Y AUN ASÍ NO SUPIMOS ENTENDER QUE ÉL NO TUVO ELECCIÓN! ¡PUTA MADRE, ESO YA NO ES EQUESTRIA! ¡HAZ IDO A GRIFFINSTONE, HAS CONOCIDO CIENTOS DE GRIFOS Y SABES MUY BIEN LO QUE COMEN! ¡¿POR QUE, EN EL NOMBRE DE CELESTIA, SPIKE SERÍA DIFERENTE?!
T-tienes razón. pensó ella mientras se limpiaba la lágrima. Habiendo tomado una decisión, puso sus cascos alrededor del cuello del ciervo; el animal habría entrado en pánico si supera sus verdaderas intenciones, pero él confiaba en ella. Además, Spike de seguro la mataría si regresa con las manos vacías. Debo enmendar mis errores con Spike. Él merece buenos amigos luego de todo lo que ha hecho por nosotras, aún cuando nosotras lo ignoramos cuando él nos necesitó. No pienso volverlo a defraudar.
Lágrimas caían por sus mejillas mientras finalmente entendía lo que Spike sentía: un horrible sentimiento de tener que matar para sobrevivir. Cuidadosamente le dio un beso en la frente al ciervo, haciendo que inclinara la cabeza con duda. –Por favor, perdóname…– dijo con pesar para después torcer con toda su fuerza el cuello del ciervo, poniendo fin a su vida.
–Ahora entiendo a Spike.– dijo mientras tomaba el ciervo y lo ponía en su espalda. A paso calmado empezó la caminata de vuelta al campamento.
De vuelta en el campamento, Nightmare gemía de placer y relajación. Sus patas traseras se estiraban y contraían ante el suave toque de las garras del dragón yendo de arriba hacia abajo en su espalda. El masaje había iniciado con el dragón atendiendo sus alas, aliviando la rigidez y suavizandolas, y había descendido hacia su espalda. Starlight esperaba su turno, mirando como Nightmare disfrutaba el momento. Además, dudaba que Spike se fuera a negar.
Nightmare volteó a ver al dragón para pedirle que también atendiera sus cascos, cuando miró a Pinkie regresando con su melena y cola de vuelta rizados. Spike levantó una ceja, mientras que Nightmare y Starlight se quejaron al verse interrumpido su momento de relajación.
–¡Ahora entiendo Spike! ¡Ahora entiendo!– cantaba alegremente mientras cargaba el pequeño ciervo en su espalda. –Ahora, si no tienes otra tarea para mí, tengo que ir a hacer espionaje.– dijo la poni rosada, dejando el ciervo cerca del fuego y desapareciendo detrás de una de las tiendas.
–Creo que jamás entenderé a esa poni.– Dijo Spike, rascando su cabeza.
–Tampoco yo.– comentó Starlight.
Nightmare rió, entendiendo su confusión. –Bueno, yo jamás entenderé a Discord. Como sea, querido, por favor frota mis cascos.– dijo la alicornio, en espera del gentil toque de su estudiante.
En este punto, a Spike dejó de importarle si las demás lo encontraban; ellas sabían donde estaba él y tuvieron su oportunidad para disculparse, pero la desaprovecharon. El dragón volvió a la tarea en turno, masajeando suavemente los cascos de su maestra. Starlight estaba junto a ellos, esperando pacientemente su turno.
Más tarde, esa noche.
Spike estaba dormido como un tronco envuelto en el ala de Luna, quien se preparaba para terminar su día.
–Descansa, mi fiel estudiante. Mañana, tu entrenamiento se intensificará.
Las orejas de Nightmare se movieron al oír un sonido de aleteo. Levantó la cabeza y observó a una poni murciélago usando una armadura color azul oscuro bajando hacia ella. Esta era una de las soldados más prodigiosas de Nightmare Moon, la teniente Midnight Blossom. –Saludos, su alteza.– dijo en un tono suave, para no despertar al dragón.
–Veo que pudiste llegar. ¿Cuál es el estatus del ejército lunar en Canterlot?
La mayoría de los guardias lunares han sido relevados de su cargo, o encarcelados por orden del Príncipe Shining Armor bajo los cargos de conspiración. Actualmente tenemos cerca de treinta miembros de la guardia lunar en Canterlot.– Midnight respondió,
–¿Aún son leales?– preguntó la alicornio.
–Así es, mi señora, y esperan sus órdenes.
–Por ahora, todo lo que les puedo decir es que me sigan manteniendo informada de lo que ocurre ahí. Por más que confíe en tí, no te puedo arriesgar a que liberes a los guardias encarcelados. Además, tengo una tarea especial para tí. Blossom.– Nightmare levantó su ala, revelando al dragón. –Quiero que entrenes a Spike aquí en combate casco a casco…bueno, garra.
La poni murciélago observó al dragón por unos momentos. Ella ya sabía de Spike y la manera injusta en la que lo desterraron, y aunque ella no lo conocía personalmente, las circunstancias en las que fue desterrado y la manera en la que sus supuestas amigas lo trataron, eran más que suficientes para aceptar. –Considérelo hecho, su majestad.
P.O.V. Spike
Fue a la mañana siguiente que conocí a la antigua miembro de la guardia lunar Midnight. Ella tenía su temperamento, muy como esa perra granjera, pero me fui haciendo más cercano a ella, dado que ella no me ridiculizaba ni se burlaba de mi. Ella incluso me dio algunos consejos para cazar.
Como dijo Luna la noche anterior, mi entrenamiento se volvería más intenso, pero aún así logré superarlo. Jamás podré perdonar a quienes me hicieron a un lado, mucho menos a esa perra gorda que asesinó a mi gente.
Junto con Pinkie, Starlight y Luna, llevé mi cuerpo más allá de sus límites, e incluso para mi, aún no era suficiente.
Te dije al inicio que mi nombre solía ser Spike. Queriendo iniciar una nueva vida, me rehusé a seguir usando el nombre que la hipócrita de mi hermana me dio. Ese nombre solo servía como un doloroso recordatorio del tonto que era en ese entonces. Así que me hice con un nombre que los demás ponis recordarán cuando haga mi regreso. Un nombre que algún día hará temblar al enemigo más poderoso. Un nombre para quien Equestria cree que murió, pero está más vivo que nunca.
Spike está muerto, él murió cuando su "familia" lo abandonó. Desde ahora en adelante, mi nombre es… ¡PHANTOM!
Siete años después.
Nightmare Moon sonrió. –Mi fiel estudiante, lo has hecho excelente.– comentaba mientras caminaba alrededor de su estudiante y observaba su progreso. Él ahora era un dragón adolescente con un cuerpo musculoso como resultado del intenso entrenamiento al que fue sometido. Había dominado los elementos: agua, tierra, fuego y aire, además de varias artes místicas como la teletransportación, invocaciones y ligera manipulación de la materia. Aunque aún no era tan poderoso como Celestia, si podría enfrentarse a Twilight.
–¿A cuantos quieres matar?
Phantom pensó en todos aquellos que lo utilizaron, humillaron, y quienes festejaron su destierro. Una vena se resaltó en su frente en señal de ira, mientras que un aura verde emanaba de sus escamas. –¿A cuantos ponis quiero matar? Una docena de ellos, incluidas esas seis perras, la puta del amor, su esposo imbécil, y esa puta del sol… ¡Los quiero a todos muertos!
Como Phantom prometió luego de perdonar a Pinkie, él volvió a confiar en ella, y le encomendó la tarea de regresar a Ponyville para espiar a sus antiguas amigas. Twilight y las demás nunca se cuestionaron las repentinas desapariciones de Pinkie, pensando que solo estaba siendo Pinkie.
En todo su tiempo al servicio de la guardia lunar, el único poni que podía igualar a Blossom en combate cuerpo a cuerpo era Shining Armor. Con el tiempo, ella ayudó a Spike a volverse más fuerte, justo como su gobernante lo había ordenado.
Lo más interesante era que más individuos se unirían al dragón.
Una dragona de escamas negras llamada Obsidian fungía como concejal del Imperio Dragón de Equestria. Unos meses después de su destierro, Obsidian fue elegida para asistir al dragón con su venganza, algo que el Señor de los Dragones Ember aceptó con gusto.
Con los años, Starlight había estado explotando la devoción que los ciudadanos del Imperio de Cristal tenían hacia su héroe para reclutar más ponis. Sunburst conocía muy bien el sistema en el imperio gracias a su posición, y ayudó a reclutar más soldados para que se unieran a Phantom. En este punto, cerca del cincuenta y seis por ciento de la guardia de cristal trabajaba en secreto para Nightmare Moon.
Thorax y Sunburst dejarían el Imperio de Cristal en secreto para ayudar a Spike con su entrenamiento. Sunburst podía irse con facilidad, ya que Cadence y Shining Armor jamás dudarían del cristalizador. Él podía teletransportarse cuando no estuviera en servicio para ir con Starlight sin llamar la atención.
Sin embargo, Thorax no corrió con la misma suerte, dada su amistad con Phantom. Shining Armor ordenó a sus guardias que mantuvieran al Changeling muy vigilado, muy para su molestia. Sin embargo, esos guardias (muy para desgracia de Shining) habían dejado de ser leales a la corona luego del destierro de Phantom, por lo que le permitían al Changeling ir y venir en tren cuando quisiera. Ni Shining ni Cadence lo notaron.
Muchos de los civiles no se quedaron callados ante el destierro de Phantom, y por esta razón han habido varios disturbios y motines en ciertos sectores del imperio. Pocos ponis permanecían leales a Shining y Cadence, puesto que pensaban que si se unían al dragón, él los devoraría. Los demás pensaban que Phantom jamás haría tal cosa; aún si comía carne, él jamás se atrevería a lastimar a alguien, mucho menos a Flurry Heart. Estos últimos creían que todo eso era mentira, y se marcharon del reino.
La Princesa Cadence les trató de decir que sólo hacía lo mejor para sus ponis, pero nadie la escuchó; ellos pensaban que algo más estaba pasando. Shining, por otro lado, dejó ir a más de un tercio de los soldados que protegían el reino y servían al ejército de cristal.
Por un tiempo, Zecora permaneció en su cabaña, saliendo únicamente para reunir plantas. Cuando escuchó del destierro injusto de Phantom, no lo creyó hasta que Pinkie le dijo que él había sido inculpado. Furiosa, le dijo a los ponis que se alejaran de su cabaña, y que nunca volvieran a preguntar por medicinas. Después de eso, recibió una invitación para unirse al grupo por parte de Pinkie. No es que haya llamado la atención, ya que había cortado contacto con Twilight y sus amigas.
Phantom sabía que Zecora había entrenado a Twilight durante su duelo contra Trixie; su conocimiento en pociones sería de mucha ayuda en su futuro régimen.
Para todos los que miraran a Equestria, parecería una tierra pacífica, pero esto era un desafortunado error. Desde el destierro del dragón, los tratados con los dragones y con Griffinstone estaban en riesgo.
El Imperio de los Dragones estaba muy cerca de declararle la guerra a Equestria, lo único que los detenía eran las palabras del dragón. Griffinstone, por otro lado, no quería tener nada que ver con Equestria, ya que estaban tan decididos a desterrar a cualquier depredador que los ponis creen que puede lastimarlos. Como resultado, la amistad de la aspirante al trono, Gilda, y la miembro de las Cutie Mark Crusaders, Gabby, con los demás ponies ha sido dañada.
Cada día, la guerra civil en el Imperio de Cristal crecía más, y dos de las princesas restantes tuvieron que intervenir para detenerla; aunque algunos lograron escapar, Celestia puso a muchos fieles de Phantom tras las rejas.
Sin embargo, las cosas en Ponyville estaban yendo mucho mejor que en el imperio. Cuando Spike fue desterrado, los ponis celebraron que la "bomba de tiempo" come carne se había ido. Solo había tres potros que no estaban felices: Pipsqueak, Snips y Snails.
Snips & Snails extrañaban a su amigo, quien les hablaba seguido y pasaban el tiempo juntos, mientras que Pip extrañaba a la princesa Luna, a quien él admiraba con todo su corazón. Fue Pinkie quien les dijo en donde estaban Spike y Luna, y los invitó a formar parte de su pequeño juego de espías. Sin que nadie lo supiera, los potros ocasionalmente irían a ver a Spike, y entrenarían con Nightmare Moon.
Con Thorax ayudándola ocasionalmente, sobre Pinkie cayó la responsabilidad de entrenar a los potros en el arte del espionaje para poder reunir toda la información que puderan sin ser detectados. Pip logró completar el entrenamiento sin problemas. Snip y Snails, por otro lado, tuvieron ciertas dificultades. Sin embargo, luego de varios meses de intenso entrenamiento, los tres se volvieron espías experimentados, y tomaron su trabajo muy en serio.
Sunburst, Thorax y Zecora recibieron entrenamiento mágico; aunque Sunburst era un experto en magia, no era muy bueno a la hora de realizar hechizos. Con la ayuda de Starlight, esto cambió en pocos años.
Luego de completar su entrenamiento, Pinkie, junto con Snip, Pip y Snails fueron asignados para quedarse en Ponyville y reportar todo lo que pudieran a Phantom.
Starlight, Thorax y Sunburst fueron asignados al Imperio de Cristal, principalmente para proteger a Flurry Heart y reportar cualquier cambio que puedan haber.
Midnight fue asignada para regresar a Canterlot y mantener a Nightmare informada acerca de la guardia lunar. Por ahora, era demasiado pronto para liberar a los guardias encarcelados por Shining Armor.
Con el tiempo, seis individuos más se unirían al grupo de Phantom; Pinkie, Starlight y Midnight tendrían cada una tres subordinados con quien trabajar. Llegando al número 12, Phantom los bautizó a este grupo como Los Zodiacos, y él y Nightmare Moon actuarían como líderes supremos.
Recámara de Celestia.
Una tarde, mientras llenaba un reporte para Twilight acerca de los sucesos recientes, una carta apareció de la nada. Celestia la abrió y leyó su contenido.
Querida Princesa Celestia.
No voy a decir mucho, pero sí te diré que sé la verdad de lo que pasó en la migración anual de dragones. En otras palabras, ¡Se que tú, maldita perra sin corazón junto con tus lameculos mataron dragones y robaron sus huevos para hacer sus experimentos!
Debo informarte que la única razón por la cual el Señor de los Dragones Ember no te ha arrancado las alas de raíz es porque yo lo quiero hacer. Voy por tí, y te diría lo que te pienso hacer, pero prefiero dejarlo a tu imaginación.
Me he vuelto mucho más poderoso que Sombra, y planeo tener éxito en lo que él falló: voy a matar a la Princesa Mi Amore Cadenza y al Príncipe Shining Armor. Después, una por una, tomaré las vidas de las seis portadoras de los elementos de la armonía. Luego de eso, toda mi atención estará enfocada a tí. Nos veremos pronto.
Sinceramente, quien te va a dar muerte, Phantom.
Celestia estaba en shock luego de leer esto. Primero, Discord dejó de hablarle, después los dragones y los grifos amenazaron con romper los tratados, y ahora este "poni" sabía la verdad. Normalmente, Celestia arrojaría esta carta a la basura y la tomaría como una amenaza vacía, pero algo en ese tal Phantom le resultaba familiar. Celestia no se tomó esa carta como una broma; con desesperación, llamó a sus guardias y ordenó a una centena de ellos resguardar el Imperio de Cristal, mientras que a los demás les ordenó proteger a los elementos.
Castillo de Cristal.
El Imperio de Cristal estaba en alerta máxima. Celestia pasó el mensaje a su sobrina y Shining Armor acerca de un poni que se hacía llamar Phantom que pensaba atacarlos. Con lo que no contaban, era que Phantom llevaba planeando esto por ya un largo tiempo.
–¿Estás seguro que este poni vendrá aquí primero?– la princesa del amor preguntó a su ya crecida hija, Flurry Heart, quien estaba sentada a su lado. Han pasado ya casi ocho años desde que Flurry Heart nació, y con la inminente llegada de otro miembro a la familia, ella, Cadence, Shining y Twilight estaban emocionados con la noticia. Pero la emoción se transformó en terror, luego de saber que este individuo venía a matarlos a todos.
Honestamente, a Flurry Heart no le agradaban sus padres ya que Sunburst, Thorax y Starlight le contaron en secreto sobre lo que pasó hace siete años. Lo cual significaba que Flurry descubrió que le lavaron el cerebro para hacerla odiar a Spike, aunque él jugaba con ella seguido. Aunque ella era muy joven para recordarlo, le decían que disfrutaba tanto de la compañía del dragón como disfrutaba la de su cuidador, Thorax, Starlight y su tía.
–Sí, princesa.– uno de los guardias habló. –Sugiero que la movamos a usted y a la princesa a un lugar seguro lejos del castillo.
–¡No!– se negó la princesa. –No me iré sin mi esposo.
–Con todo respeto, su alteza, la seguridad de usted y su hija son primero, al igual que la de su bebé.
–Está bien, cariño.– dijo Shining Armor, poniendo su casco sobre su hombro. –Yo estaré bien. Quiero que tomes a Flury Heart y ambas salgan de aquí.
Más tarde esa misma noche, tres guardias se encontraban resguardando el corazón de cristal, mientras que otros se encontraban fuera de la recámara real de Shining Armor y Cadence. Shining había creado una barrera alrededor de todo el imperio, de esta manera ese tal Phantom no podrá entrar y cumplir con su amenaza. Los guardias creyeron que Phantom quería matarlos y destruir el corazón de cristal, y Shining no se tomó eso a la ligera; él ya había visto lo que pasó con el corazón cuando nació Flurry Heart, y no iba a dejar que pasara de nuevo.
El reloj acababa de marcar la media noche, y Shining Armor se encontraba parado en un balcón cuando notó que algo no estaba bien; una espesa niebla cubría el imperio desde adentro, haciendo difícil ver.
–¡TODOS MANTÉNGANSE ALERTA!– gritó el príncipe, para después oír un grito que hizo eco en toda la ciudad.
–¡¿Qué está pasando?!– preguntó Shining, pero nadie respondió. –¡QUE ALGUIEN ME DIGA!
–Hola…ex hermano…– una voz joven pero profunda habló desde la niebla.
–¿S-Spike? ¿Eres tú?
El dragón sonrió mientras dos soldados salían de la niebla; ninguno estaba lastimado, ambos estaban bien y…¡sonriendo!
Sin embargo, otro guardia estaba en la garra del dragón, completamente inmovil mientras de él goteaba sangre.
–Corrección,– dijo el dragón, arrojando el cuerpo al suelo. –El Spike que conociste murió hace mucho tiempo. Mi nombre es Phantom.– los guardias que estaban junto a él hicieron una reverencia.
La verdad cayó sobre Shining Armor como una carreta de ladrillos. Ese Phantom que le envió la carta a Celestia… ¡Es Spike! ¡Y lo peor era que sus propios guardias lo estaban ayudando!
–N-No puede ser…– habló el príncipe. –¿Ustedes han estado de su lado todo este tiempo?– cuando terminó de hablar, un zumbido se empezó a escuchar desde la neblina. Pronto, un ser muy familiar se dejó ver. Era Thorax.
–A decir verdad, más de la mitad de los guardias de cristal han estado de nuestro lado todo este tiempo. Debo decir que, pasar desapercibido es como una segunda naturaleza para tus soldados. Al igual que mis experiencias con la colmena.– explicó el Changeling.
Enfurecido por tal traición, Shining disparó una bola de energía de su cuerno, pero esta fue repelida por la niebla oscura que cubría a los 4 individuos y acabó estrellándose en el suelo. –¡Muéstrate, Spike! ¡¿Cómo demonios pasate mis escudos?! ¡Nadie lo había hecho antes!
–Primero que nada, si ya lo olvidaste, y estoy seguro que siendo el idiota que eres fue así, no soy un poni. Segundo, fue gracias a la magia de Nightmare Moon y el conocimiento de Sunburst que logré pasar sin ser detectado.– Habló Phantom, y de pronto un objeto fue disparado desde la neblina. Shining Armor apenas y pudo esquivarlo, pero no pudo impedir que el objeto cortara su mejilla, dejándolo con sangre goteando de su rostro.
–Y tercero…– Shining volteó a ver el objeto lanzado, el cual era un cristal que se había quedado clavado en la pared. Luego volteó a ver la neblina, pero se dio cuenta que Spike ya no estaba ahí. Por el rabillo del ojo se dio cuenta que ahora estaba a su lado, con su puño listo para golpear. –¡Mi nombre ya no es SPIKE!– esto fue lo último que Shining alcanzó a oír antes de ser fuertemente golpeado por el dragón. El golpe fue tan fuerte que lo hizo atravesar la pared, llevándolo hasta la sala del trono. Apenas y se pudo recuperar del golpe, levantándose con dificultad y escupiendo sangre mezclada con trozos de diente.
Mientras Shining trataba de no perder el equilibrio luego del ataque sorpresa, Phantom apareció en la sala del trono. La visión de Shining era borrosa, pero lo que alcanzaba a ver no era el bebé dragón que él conocía. Phantom era casi tan alto como Celestia, y contaba con un par de hermosas alas. Había perdido grasa corporal, y ahora sus músculos se notaban mejor, y sus escamas brillaban con la luz de la luna.
Shining disparó otro rayo de energía, pero Spike lo esquivó con tal velocidad que Shining no logró verlo. De un momento a otro, el unicornio sintió como algo agarraba su cuerno, y se dio cuenta que era Phantom. El dragón gruñó para después lanzar al unicornio con tal fuerza que lo hizo atravesar una vez más la pared, esta vez aterrizando fuera del castillo. Su cuerpo golpeó duramente el mármol que cubría el suelo, deslizándose hasta golpear contra el pilar que contenía el corazón de cristal.
Phantom voló hasta quedar frente a él, y notó como el unicornio veía el corazón de cristal con preocupación. –Te aseguro que no pienso destruir el corazón de cristal. La gran mayoría de los ponis aquí todavía me aman, y el cristal hace más fácil controlar el clima.
Shining notó como la niebla se dispersaba mientras el dragón hablaba. Shining creó otra barrera para tratar de protegerse, pero Phantom la destruyó con una pequeña esfera de magia que creó con su dedo medio; apenas y era del tamaño de una moneda, pero logró deshacer la barrera de magia con solo tocarla. –Ni siquiera pienses en disculparte…tuviste siete putos años para hacerlo.
–¿P-Por qué, Spike? Pensé q-que éramos hermanos…familia…– dijo Shining, mirando a los ojos del dragón esperando ver algo de piedad. Para su mala suerte, lo único que vio era odio puro.
–¡Basta con toda esa mierda de familia! ¡Y no me llames Spike, ya me deshice de ese nombre hace mucho tiempo! ¡Mi nombre es Phantom, y creo que ya dejamos eso muy en claro! ¡¿Y cómo te atreves a llamarte "mi familia"?! ¡¿Qué clase de familia arroja a un bebé a su suerte en el bosque, donde puede ser devorado por lobos de madera?! ¡¿Qué clase de familia abusa de un bebé y le miente acerca de lo que realmente pasó?! ¡¿QUÉ CLASE DE FAMILIA DESTIERRA A UN BEBÉ QUE NO HIZO NADA MALO?!
Phantom estaba por quemar vivo al corcel, cuando de la nada se le ocurrió una idea. Estiró su mano y tomó el cuerno de Shining antes de que éste pudiera hacer algo, y lo rompió. El consiguiente grito fue tan fuerte que despertó a casi todos en el imperio. Los ponis voltearon a ver al corazón de cristal, pero nadie estaba ahí.
Recámara real del Imperio de Cristal.
Cadence estaba sudando profusamente cuando fue despertada por el sonido de explosiones. Se sentó y miró a su alrededor. –¿Q-Qué está pasando? ¿Por qué estoy aquí?– se preguntó. Fue entonces que dirigió su mirada a la puerta de la habitación, y lo que vio la dejó pálida: Una alicornio oscura estaba de pie, con una mirada demoniaca que le heló la sangre. Lo que más le sorprendía era la poni que estaba parada junto a ella. Nightmare comenzó a caminar, haciendo eco en el cuarto con cada pisada mientras Pinkie saltaba alegremente junto a ella. Cadence quería huir, pero no podía moverse.
–Hola, Cadence…ha pasado mucho tiempo…– El tono de Nightmare era el de un amoroso familiar, pero sus ojos eran los de un asesino despiadado. –Veo que tu hija ha crecido desde la última vez que la ví.– la alicornio volteó a ver a Flurry Heart, quien por alguna razón no estaba tan aterrada como su madre.
–¿C-C-Cómo fue qué…y qué h-h-haces tú aquí, Pinkie?– trató de preguntar la princesa, pero fue interrumpida por Nightmare.
Repentinamente, la puerta se abrió, revelando a Sunburst acompañado de Starlight. La princesa Cadence sintió un enorme alivio al verlos.
–¡Sunburst, gracias a Celestia que estás aquí! ¡Llévense a Flurry a un lugar seguro!– pidió la princesa, pero para su sorpresa, los aludidos no se movieron de su lugar. Por momentos que se sintieron eternos para la alicornio, ambos se le quedaron mirando con expresiones de indiferencia.
–¡¿Qué están haciendo?! ¡Es una orden!
–Lo sentimos princesa, pero ya no recibimos órdenes de tí.– habló Sunburst, levantando sus anteojos. –Durante los últimos años he estado entrenando con Starlight, y como ella, mi lealtad recae en Nightmare Moon y Phantom.
–¿Phantom? ¿Hablas de quien amenazó con matarnos?– preguntó Cadence, y Sunburst simplemente asintió. –¿P-Por qué?
–Eso no es importante,– respondió Starlight, poniendo su casco en el hombro de Sunburst. –Lo que importa es la pesadilla que acabas de tener.
De pronto, llamas verdes salieron del suelo, y se disiparon revelando la figura de Phantom sosteniendo a Shining Armor de su melena; su impecable cuero blanco estaba manchado de sangre y quemaduras, y le faltaba su cuerno.
–¡SHINING!– Cadence gritó de horror al ver el estado de su esposo. Phantom reaccionó, arrojando a Shining Armor hacia la pared.
Cuando Cadence se levantó a ver a su esposo, pudo reconocer la figura oscura que lo arrojó. –¿Spike?
–Lo lamento princesa, pero tú y tus amigas mataron a mi primer amigo hace muchos años.– Dijo Thorax, apareciendo del cráter en la pared donde se estrelló el unicornio.
Cadence pensó por un momento hasta que finalmente unió los hilos. Sabía de un individuo llamado Phantom que había amenazado con atacar el Imperio de Crista, y si Spike había dejado a su esposo en esa condición, eso quería decir…
–Ph-Phantom…– la princesa del amor habló con ominosidad, y Phantom asintió como respuesta.
–Eso correcto, Cadence.–dijo el dragón mientras caminaba hacia ella y su hija. –Soy Phantom.– Entonces su mirada se cruzó con la de Flurry, y con una sonrisa amigable, caminó hacia ella.
–Oh, Flurry,– dijo Phantom con cariño. –La última vez que te ví eras solo una bebé.– el dragón acarició su mejilla.
–¡No la toques!– demandó Cadence, pero Phantom la ignoró.
–Estoy seguro que no me recuerdas, pero solía venir a visitarte y a jugar contigo. A pesar del odio que le tengo a tus padres, jamás podría lastimarte, Flurry.
Flury no sabía que hacer, pero sentía una sensación de alivio con las palabras de Phantom. ¿Qué es esta sensación? Pensó la alicornio. –¿Primo Spike?– preguntó, aún sorprendida por el dragón.
Phantom no se enfadó al oír su antiguo nombre. No, no podía cuando era Flurry quien lo decía. Ella se pondría al tanto eventualmente. –Solía llamarme así. Hace siete años, tus recuerdos fueron alterados para que me temieras y me odiaras, de esa manera los estúpidos ponis de la corte tendrían una razón para castigarme por un crímen que yo no cometí.
–Lo sé.– dijo Flurry, volteando a ver a Starlight y Sunbutst. –El Sr. Sunburst, el Sr. Thorax y la Srta. Starlight me lo dijeron hace un año.
–¡¿Sunburst, de qué está hablando?!– Shining demandó, batallando para levantarse luego de la brutal golpiza que le propinó Phantom.
–Bueno, como expliqué la semana siguiente al destierro de Phantom, es MUY fácil alterar la memoria de un potrillo. Desafortunadamente, nadie en Canterlot me creyó, ni siquiera ustedes dos.
Nightmare habló después de él. –Dime, ¿qué se siente perderlo todo?– preguntó mientras su cuerno emanaba un aura oscura. El aura envolvió a la yegua embarazada, y la levantó de la cama.
–¡Oh! ¡Oh! ¡Yo sé, yo sé! ¡Elígeme a mí!– Pinkie saltaba como potrilla de primaria.
Nightmare rodó los ojos. –Sí, Pinkie.
–Se siente como si fallaras en todo lo que intentaste para hacer felices a los ponis que te importan. Pero tú jamás entenderás el dolor que tú, tu esposo, y esas a quienes yo llamaba mis amigas le hicieron pasar a Phantom cuando lo calificaron como demasiado peligroso para que viviera entre ponis. Nightmare y Zecora lo estaban entrenando para que no se saliera de control, pero noooo…ustedes ponis estúpidos no estaban conformes con eso, porque fue la decisión de Phantom el tomar la vida de otros animales para sobrevivir. No fue hasta que yo tuve que tomar una vida para sobrevivir que logré entender lo que Phantom sintió. Algo que el idiota de tu esposo debería entender.– Pinkie apuntó su casco hacia Shining Armor. –Después de todo, él es el capitán del ejército de Celestia.
–Gracias, Pinkie.– dijo Nightmare con una sonrisa, y volteó a ver de nuevo a Cadence. –Ahora, aquí entras tú, Phantom… ¿Serías tan amable de mostrarles lo que es perder algo preciado para ellos?
El dragón caminó lentamente hacia la yegua con cinco meses de embarazo. –Muévete, y te morirás donde estas.– advirtió, haciendo temblar de miedo a la yegua. Una vez que estaba cerca, miró a Flurry con tristeza. –Pequeña, lo que estoy por hacer no es para que lo vean las potrancas.
Flurry asintió con tristeza, sabiendo lo que estaba por hacer.
Sunburst y Starlight caminaron hacia ella y la guiaron hacia la puerta, y una vez que salieron, Sunburst cerró la puerta. Phantom se aseguraría que Flurry no estuviera sola en este mundo; él quería que ella tuviera alguien con quien contar.
Cuando la puerta se cerró, Cadence preparó su cuerno para arremeter contra su inminente asesino. Phantom, gracias al entrenamiento de Nightmare Moon, sintió el cambio en el flujo de magia en el ambiente. Liberó una corriente de aire a presión tan fuerte que cortó impecablemente el cuerno de Cadence.
–Bien, ya que eso está fuera del camino…– Phantom tocó gentilmente el abdomen de Cadence, sintiendo al bebé patear en respuesta. –¿Sentiste eso?
–¿Q-Qué?...– preguntó la confundida princesa.
Un silencio sepulcral se asentó en el cuarto. Cadence simplemente miró a Phantom, preguntándose qué le haría el maldito dragón asesino. La respuesta los sorprendería a ella y a Shining. Phantom sembró un poderoso golpe en el abdomen de la princesa, y a su bebé no nacido. Cadence tosió sangre, y Shining miraba con horror lo que acababa de pasar. Cadence abrió los ojos mientras intentaba recuperar aire, sintiendo algo húmedo bajar por sus piernas.
–¡¿QUÉ LE HAS HECHO A NUESTRO BEBÉ?!– preguntaron ambos al unísono. El príncipe soltó un grito y corrió hacia el dragón. Phantom se hizo a un lado y lo golpeó directo en el abdomen, enviándolo al suelo cerca del ropero. Antes de que pudiera reaccionar, Phantom tomó el cuerno cortado de Cadence y lo clavó en la pata derecha del corcel. Si Shining tuviera su cuerno, podría haber hecho una barrera para protegerse, pero al no tenerlo, el cuerno de su esposa se clavó directamente en su pata posterior derecha, haciéndolo soltar un grito de dolor.
Phantom había matado a su bebé, su semblante permanecía calmado antes de que dejara salir un suspiro. –Lo siento, Cadence, pero debo enviar un mensaje. Afortunadamente, parece que me acabas de donar al mensajero perfecto.– dijo el dragón, haciendo que Cadence retrocediera.
–¿Qué estás ha…– intentó decir Cadence, pero sus palabras murieron cuando dejó salir un fuerte grito que resonó por todo el reino. Phantom estaba rasgando su abdomen con sus garras, su abdomen prominente se aplanó cuando Phantom sacó al mensajero.
–¡¿QUE MIERDA?!– gritó Shining, intentando realizar un hechizo. Desafortunadamente, en lugar de magia, sintió un gran dolor viniendo de donde solía estar su cuerno.
–¡Cállate, Shining, mi mensaje es claro! ¡Ustedes van a sufrir lo que yo y mi familia sufrimos!– gritó con desprecio. –Los voy a hacer sufrir por su traición, sus mentiras, sus burlas… ¡Por todo!– Phantom sacó al potro abortado y lo sostuvo en el aire por unos momentos. Shining solo podía ver con horror sabiendo lo que el dragón pensaba hacer.
–¡N-No!– gritó el unicornio, pero sus palabras cayeron en oídos sordos. Phantom lanzó una llamarada verde. La llama fue creada con el propósito de incinerar.
–Oscuro, como mi corazón.– habló Phantom.
–No, querido, tu corazón es bueno y puro, pero fue manchado por esos psicópatas que se hacen llamar "los buenos". Nunca lo olvides.– comentó Nightmare, mostrando indiferencia ante lo que estaba presenciando.
–Ella tiene razón, Phantom.– dijo Thorax. –Siempre estaremos contigo.
Pinkie asintió rápidamente.
–Gracias, chicos. Ahora, ¿dónde me quedé?– preguntó el dragón. –Oh cierto, debo enviar el mensaje.– Tomando un pedazo de pergamino, el dragón empezó a escribir algo rápidamente para después enrollar el papel y dejarlo junto al sangriento desastre que hizo. –Shining, ¿sabías que cuando envío un mensaje, todo lo que este toque también se quemará? Descubrí eso más o menos a tres meses de mi destierro. Puedo enviar un recién nacido completo, ¿No es eso conveniente?– Shining respondió con quejidos de ira. –Será mejor que envíe esto, ya sabes cómo se pone Twilight cuando el correo se atrasa. Me pregunto, ¿cómo reaccionará?– preguntó, sabiendo el impacto que esto tendría en la estabilidad emocional de Shining y Cadence.
Ni Cadence, ni Shining Armor hicieron ademán de detenerlo. Ambos estaban tan mentalmente destrozados por la muerte de su hijo. Era tán pequeño…sin vida…muerto antes de que siquiera pudiera dar su primer respiro.
–Ya que están tan preocupados, ¿qué les parece si envío este mensaje y me despido con unas cuantas palabras?– Ninguno respondió. Phantom empezó a emitir una columna de humo para enviar el mensaje al castillo de cierta alicornio.
–Les voy a dar dos opciones.–dijo Phantom, acercándose a una paralizada alicornio. Extendió su mano hacia donde estaban sus alas, y las arrancó de raíz. Cadence dejó salir un fuerte grito que se detuvo cuando su boca fue cerrada por una garra.
–Me voy a voltear por exactamente 30 segundos, no me voy a mover o siquiera a voltear. Pueden "intentar" escapar y vivir con lo que sea que puedan salvar de su antigua vida por el resto de sus días. Se que lo sientes, Cadence; ambos sabemos que no puedes tener otro bebé, no importa cuanto lo intentes. La otra opción es saltar por esa ventana: el impacto los matará al instante, y si se deciden por eso, traten de pensar en cómo esto pudo haberse evitado mientras caen.
–Elijan.– dijo Phantom para finalmente darse la vuelta.
Entendiendo la situación, Shining Armor y Cadence se tomaron un momento para pensar. Estaban indefensos para enfrentar a Phantom, y si pudieran hacerlo, los demás interferirían. Su única hija los abandonó, y probablemente los odiaba por lo que hicieron. Incluso si pudieran dejar el imperio, jamás podrían tener otro bebé gracias a las acciones de Phantom. Llegaron a la conclusión innombrable.
Luego de que pasaron los 30 segundos, Phantom escuchó el sonido de algo golpeando duramente el suelo. Dándose la vuelta, miró que la princesa de cristal y el capitán de la guardia real habían desaparecido.
–Una decisión obvia, ¿cierto?
Nota del traductor:
De verdad, de parte mía y del autor original de la historia, muchas gracias a todos los que se tomaron el tiempo de leer esta traducción y de dejar su review. Sus comentarios me motivan a seguir taduciendo la historia. Si pueden, compartanla con quienes piensen que les puede agradar, eso me ayudaría mucho.
¡Nos vemos en el siguiente cap!
