Capítulo 3: "La llegada de una vieja amiga y el inicio de un gran viaje"

No muy lejos de Pallet Town, en la "Ruta 1", estaba una mujer de traje color azul y minifalda, junto a su fiel Growlithe, dirigiéndose a Pallet Town, mientras una batalla acababa de finalizar.

Mientras en la residencia Ketchum, Delia se encontraba limpiando el desastre y restos de la fiesta, aparte de preparar los cuartos de su hijo y sus amigos. En el laboratorio Oak, todos observaban por televisión los desastres mundiales, pero aun sin saber su epicentro.

En esos instantes, una mujer y su Growlithe llegaban a la residencia Ketchum, llamando a la puerta, siendo recibida por la ama de casa.

—Buenas noches ¿se encuentra el señor Ash Ketchum? — preguntaba la desconocida.

—Está en el laboratorio del profesor Oak — le respondió señalando en dirección al laboratorio.

—Gracias por su información señora — así, la mujer y su Pokémon cachorro hicieron una reverencia en agradecimiento y se dirigieron al laboratorio de Oak.

Por otra parte, en la región Sinnoh, también había muchos desastres naturales, pero en un lugar en específico, los fenómenos no afectaban, a este lugar no se podía acceder, ya que un campo de energía lo impedía, el cual, era de procedencia desconocida.

Y en el laboratorio de Oak…

—Las cosas se ven muy mal — decía Ash, muy serio y preocupado, sin despegar la vista del televisor.

—Todos los investigadores del mundo están intentando buscar el origen de los desastres, hasta el momento, sin resultados.

En ese instante, comenzó a diluviar en la región Kanto, al momento que iniciaba un fuerte movimiento sísmico con características de terremoto.

—¡Pónganse debajo de algo firme, rápido! — dijo el profesor, apenas sosteniéndose de pie.

Esta vez el sismo fue mucho más largo, lo que provocó que muchos objetos cayeran, y un apagón general, por suerte el laboratorio constaba con su generador propio, por lo que volvió rápidamente la energía eléctrica.

— ¡¿Todos se encuentran bien?! — preguntaba el profesor sentado en el suelo después de perder el equilibrio.

—Si profesor — respondieron al unísono.

— ¡Noticia de último momento, se registró un sismo en la región Kanto, se registró grado siete en escala Richter, estaremos dando más información luego del siguiente reporte…! — anunciaba la periodista, muy exaltada.

—Y este es solo el principio del fin… — comentaba muy serio Satoshi, tenía una expresión de mucha preocupación.

—¡No lo digas ni en broma! — todos gritaron muy angustiados y muy furiosos por el comentario.

— ¡Tampoco se exalten! — dijo algo asustado, para volver a su postura seria — pero si esto continua así, será el fin, eso es algo que no podemos negar.

— ¿Entonces qué haremos? — preguntó Misty muy angustiada y asustada.

—Han llegado informes que en la región Sinnoh, hay zonas que no han sido afectadas, son inaccesibles, por una especie de campo de energía que los protege, como el monte Coronet — continuaba informando la periodista.

—Llego la hora de marcharse… — anunciaba Mewtwo, pero en ese instante, el timbre de la puerta interrumpe la conversación.

— ¿Quién será a estas horas? — Tracey se dirigió a la entrada principal, y al abrir la puerta, se ve a una chica vestida de un traje azul y su cachorro de tipo fuego.

—Disculpe ¿se encontrará el señor Ash Ketchum?

—Sí, lo llamo de inmediato ¡ Ash, te busca la oficial Jenny! — gritó al interior del laboratorio.

—¡La oficial Jenny! — gritó Brock muy aturdido, de amor mas bien.

— ¿Qué querrá? — preguntaba May muy intrigada y extrañada.

—Ahora lo averiguare — y un muy curioso Ash, fue a la entrada del laboratorio, pero en ese lugar…

—¡Alto ahí! — gritó muy fuerte la oficial, y con gran agilidad, saca un arma, la cual usa ¡para apuntar a Ash!

Mientras que Tracey y Ash estaban paralizados de la impresión, todos corrieron a la entrada para ver qué sucedía, y la escena los dejo muy perplejos…

—¡ ¿Qué sucede aquí?! — preguntó el profesor muy extrañado de la situación.

—¡El señor Ash Ketchum queda arrestado por robo! — dijo la oficial Jenny con mucha seriedad.

—¡ ¿Qué?! — gritaron todos, muy sorprendidos por tan grave acusación.

— ¿Está segura? — Preguntó la joven líder de Cerulean, sin creer lo que oía — ¿no se habrá equivocado de persona? — tratando de refutar lo que decía la oficial.

—¡ Claro que no, ahora tendré que llevármelo a la comisaría! — decía mientras le ponía unas esposas a un paralizado Ash.

— ¡¿Cuándo fue ese robo, y que robó si se puede saber?! — preguntaba Dawn, dudando en la acusación de la oficial.

—¡ Fue al terminar la conferencia Lirio del Valle! Y lo que robo fue… — se detuvo muy dudosa, más bien, pensante.

— ¡¿Fue?! — preguntando todos al unísono.

—Fue… — decía muy seria, pero de pronto, se volvió loca, al parecer, por que tomó de las manos a Ash, y muy sonrojada gritó — ¡mi corazón, y vine a que me lo devuelva!

Todos perdieron el equilibrio cayendo al suelo, menos Ash, quien todavía se preguntaba que sucedía; el primero en reincorporarse fue Brock, quien miró con mucho detalle a la oficial, notando algo raro en ella.

—¡Aja, tú no eres la oficial Jenny, dinos ¿quién eres?! — dijo muy perspicaz, indicándola como una farsa.

—Ay Brock, a ti no se te puede engañar — dijo negando con su cabeza la impostora, rendida, sacándose la ropa, o disfraz, dando a descubrir su real identidad.

La oficial Jenny era nada más ni nada menos, que una persona que ya conocían, era una chica de la misma edad de Ash, de cabello verde con dos moños a cada lado, y el Growlithe que lo acompañaba, de pronto, se transformó en una masa de color rosa, al parecer era un Ditto, lo que provoco que Ash, Misty y Brock se sorprendieran al ver de quién se trataba.

—¡ Duplica! — exclamo con sorpresa el trío de Kanto.

—Hola chicos ¿cómo les ha ido? — la peli verde los saludó, levantando una mano y con una sonrisa.

—Una pregunta bastante difícil de responder en estos momentos — decía Brock muy serio.

—Me lo imagino — su expresión también cambio, demostrando preocupación, por lo que intentó distender los ánimos — ¡sigues igual que siempre, Ashiboy!

—¡No sé a qué te refieres — dijo muy molesto el aludido, desviando la mirada del grupo — antes que nada, nada de graciosa tu broma!

—¡Para nosotros fue divertida! — respondieron todos sus amigos al unísono, perdió el equilibrio y cayó el pobre de Ash.

— ¡Hubieses visto tu cara cuando te dije que te ibas arrestado! — decía con una mirada y tono muy picaron.

— ¡Estamos en una situación bastante complicada, y tu diciendo que fue una broma! — decía aún más furioso, no encontraba que fuese momento para bromas, al parecer.

— ¡Además ¿Qué fue eso de que te robo el corazón?! — ahora le reprocho la peli naranja, con clara tendencia celosa.

—¡Jajajaja ya te dije, fue solo una broma! — Comentó tratando de bajar el perfil de la situación, pero parece que algo le quedo gustando — pero, ¿qué tal si…?

—¡ Ash no tiene tiempo para esas cosas — gritó interponiéndose entre Ash y Duplica, ahora si furiosa — además hay cosas más importantes que hacer!

— ¿Celosa? — preguntó mirando de reojo a Misty.

—¡Claro que no, por mi haz lo que quieras! — le dijo refutando la pregunta, mirando hacia cualquier parte, la cosa era no mirar a nadie.

—¡ Ya basta — gritó Satoshi de una forma tan ruda, que dejo a todos asustados, en especial a Misty y Duplica, realmente estaba furioso — dejen de comportarse como niñitos jugando a los novios, hay que dirigirse rápido a la región Sinnoh!

—Es cierto, nos están esperando — agrego Mewtwo, recordando la misión.

—Lo sentimos — dijeron, tanto Misty como Duplica, con la cabeza baja.

—Solo quería darle una sorpresa a Ash — decía ahora Duplica, muy arrepentida de todo lo que había planeado — la broma se me ocurrió para levantarles el ánimo, por favor no lo tomen a mal.

—Ay… — solo se escuchó un suspiro de Satoshi — no te preocupes — hablando esta vez, bastante más sereno y tranquilo, extrañamente, intentando calmar a Duplica — nos sirvió para distender el ánimo, gracias Duplica.

— ¡¿Qué fue eso?! — Misty le preguntó a Sakura, sin entender que pasaba con Satoshi, claro, sin que los demás escucharan.

— Te lo dije, ¿verdad? — solo le guiño un ojo, sonriendo — cuando me ponía a entrenar con él, ni se inmutaba si me sucedía algo malo o no, pero un día…

Hace dos años aproximadamente.

Satoshi y Sakura se encontraban entrenando en el Monte Plateado, el entrenamiento ya llevaba un par de horas sin descansar.

—¡Venusaur, hojas navajas! — ordenaba inexpresivamente el entrenador.

—¡Espeon, psíquico! — gritó bastante desesperada y muy exhausta la entrenadora.

Las hojas navajas eran tan fuertes, que no solo dieron un golpe directo a Espeon, sino también, el ataque siguió de largo, impactando también a Sakura, quien ya estaba muy exhausta y herida, dejándola arrodillada, y su ropa, destruida, casi semidesnuda; el entrenamiento era realmente rudo.

— ¿Cómo no eres capaz de escapar de un ataque tan simple? — Le reprochó su "compañera", totalmente despreocupado del estado de la joven — tu Espeon no ha subido de nivel, ¿Qué has estado haciendo? Eres patética.

—Lo… siento… Sato… — en aquella época, Satoshi detestaba que lo nombraran por ese diminutivo, era peor que un insulto, por lo que, como castigo, la agarró del cabello, y le propino una fuerte bofetada, sin sentir, aunque sea un poco de compasión por el estado en que estaba la joven.

— ¡Te he dicho que jamás me llamaras de esa forma! — le gritó en la cara, furioso, para después soltarla, dejándola caer al suelo pesadamente.

—Lo… siento… Satoshi… — dijo con la voz entrecortada, se oían los gemidos de llanto y dolor de la joven.

—¡Venusaur, regresa! — Satoshi regreso a su Pokémon a su pokébola y empezó a caminar, no sin antes decirle a Sakura — Vamos al campamento, descansaremos cinco minutos y volveremos a entrenar.

—Esta… bien… Espeon… regresa… — devolvió a su debilitado Pokémon a su pokébola, intentando levantarse por todos los medios.

De pronto, una avalancha producida por Graveler salvajes, que simplemente pasaban por ese lugar, alarmó a Satoshi, por lo que se preparó para esquivarlas, solía hacer esto para entrenamiento propio, pero Sakura estaba agotada, herida, casi desmayada, pero esto no le importó a Satoshi.

—Veamos si te ha servido de algo el entrenamiento — le dijo a la joven de manera muy fría, pero era inútil hablarle, se había desmayado por la gran pérdida de sangre, sus heridas y cansancio.

La avalancha ya estaba encima de los dos, y al no tener muchas opciones, Satoshi se arriesgó a salvar a Sakura, lo que logro sin que saliera "herida" por la avalancha, pero sin darse cuenta, el joven fue alcanzado una piedra, no era de gran tamaño, pero por el frio de la época, y la velocidad de la avalancha, le produjo una seria lesión en la pierna, pero esto no le importó, ya que había salvado a su compañera.

Ya en el campamento, se veía a Sakura acostada dentro de este, vendada por las heridas producidas por el entrenamiento. Se despertó repentinamente, lo primero que recordó fue la avalancha, se levantó alarmada y se dio cuenta que sus heridas estaban vendadas, se levantó intentando no gemir del dolor, vio a su Espeon que también tenía sus heridas vendadas, miro afuera y vio a Satoshi preparando la comida.

— ¿El me habrá ayudado, o salí por mi propia cuenta? — se preguntaba para sí misma y muy triste — no recuerdo nada ¿Por qué seguiré con el si me trata de esta forma? — Ya se preguntaba llorando — tiene algo que no deja que me separe de él.

Satoshi dio vuelta la mirada al campamento, cosa que Sakura se percató, y por alguna razón, se sonroja al verlo.

—Por fin despertaste — le dijo de forma bastante ruda — has estado durmiendo por tres días, pensé que te quedarías así, estaba a punto de partir — este comentario entristeció a Sakura, pero se dio cuenta que la espero tres días a que despertara.

Sabía que Satoshi tenía muy poca paciencia y no le gustaba esperar a las personas; mirando bien al joven, se dio cuenta de una herida que tenía en la pierna, la cual se veía muy mal, solo tenía algunas vendas, por lo cual, no tenía bien aislada, ya que las vendas las ocupo en ella y Espeon, esto la sorprendió por completo, más que nada por el gesto, por lo que fue a atenderlo; sabía perfectamente que no le gustaba que se preocuparan de él, aun así, se le acerco, aun sabiendo que la podría golpear, pero se adelantó a lo que podría pasar, por lo que le dio una fuerte bofetada en la mejilla, se sacó algunas vendas, y las puso en la herida del joven.

—¡Eres un tonto — comenzó a reprocharle furiosa y con mucha rabia, entre lágrimas — si no te atiendes esa herida, se te va a infectar, y no quiero que te suceda nada malo por que…! — Sakura no quiso continuar hablando, por lo que calló; en el ambiente solo había silencio.

Satoshi sabía que en dirección iba todo, o al menos eso creía el, y por alguna razón, se sonrojo.

—Ya veo por qué por tanto que la tratara mal en los entrenamientos o la insultara, jamás se iba — se decía muy arrepentido y con mucha vergüenza ¿Sakura había aguantado tanta humillación por que se había enamorado de él? Comenzó a preguntarse por qué había pasado algo así, pero, aun así, le volvió a hablar con voz muy seria, aunque esta vez, muy nervioso — ¡con que era eso, ya me lo imaginaba, pero no creas que por esa razón te voy a empezar a tratar bien…! — pero el discurso de Satoshi fue interrumpido por los labios de Sakura, quien lo empezó a besar como si fuese la última vez. Satoshi simplemente no atinaba a nada, hasta que el beso termino; cuando el beso termino, la cara atónita de Satoshi cambio a una de comprensión y amabilidad, ahora se sentía aún más miserable, pero por primera vez, feliz, por lo que sólo atinó a decir — que bueno que estás bien, será mejor que descanses, mañana continuaremos el entrenamiento… — dijo tontamente, tratando aun de procesar que era lo que sucedía, pero la joven lo interrumpió.

—¡ ¿Qué?! — gritó bastante desesperada y muy decepcionada, ya que, al parecer, todo lo que hizo fue en vano, pero…

—¡Jajajaja, como se te ocurre tontita — solo reía a carcajadas de la cara que había puesto después de esa broma, según el — es solo una broma, jajajaja!

—Satoshi — solo dijo su nombre, y sonrió, era la primera vez que veía ese lado de su compañero, haber sido sincera había funcionado — ¡¿ah sí?! — Así, paso de la sonrisa, a mirarlo de reojo, y luego, mirarlo a los ojos, pervertidamente — ¡veamos qué te parece esta bromita, jijijiji! — para al acto, comenzar a darle una sesión de cosquillas al joven.

Y así, comenzaron a hacerse cosquillas y otras cositas más, mientras que, dentro del campamento, un muy fiel Espeon, no solo miraba a su feliz entrenadora, sino que también al joven que había comenzado a aceptar que no solo a los Pokémon debía tratarlos con mucho respeto, sino también, a las personas, o por lo menos, debía comenzar por tratar bien y aceptar a la chica que estaba enamorada de él.

Fin de recuerdo.

—…desde ese momento, Satoshi y yo comenzamos a llevarnos mucho mejor, el me trata con mucho cuidado y me cuida, hasta otras cosas — decía Sakura, con una voz muy sensual.

—¡ ¿Entonces son novios?! — preguntó Misty muy emocionada.

— ¡Claro que no! — le respondió con pena y sonrojada — Satoshi es muy tímido para declarar sus sentimientos, pero eso no me importa… — decía muy feliz, pero Misty la interrumpió de golpe.

—¡ ¿Cómo que no te importa?! — Le gritó muy molesta por la actitud de su amiga — ¡iré a decirle unas cuantas cosas a Satoshi, para que se le quite lo tímido!

—¡Por favor, no hagas nada — le empezó a implorar, tomando de las manos a Misty — todo se dará a su justo tiempo! — Continuando con mucha más calma — las cosas ocurren cuando tienen que ocurrir, si no ha ocurrido nada, es porque aún no ha llegado el momento, es lo que siempre me dice Sato.

—Como quieras — su amiga peli naranja solo suspiro, respetando su voluntad.

Durante el recuerdo, las jóvenes se ofrecieron para realizar los preparativos para viajar a la región Sinnoh. En esos instantes, se encontraban en la residencia Ketchum con la madre de Ash; las chicas, se encontraban solas en el cuarto de Ash, dónde dejaron los artículos personales de todos, arreglando todo lo necesario para un largo viaje, el cual, no imaginan a donde los enviaría.

Después de algunos minutos, Ash, Brock, May, Max, Dawn, Duplica, Satoshi y Drew volvieron a la residencia para descansar, y partir a primera hora para su siguiente viaje, mientras que Mewtwo se quedó en el laboratorio entrenando mentalmente junto a Deoxys, mientras que Jirachi, se quedó con Max.

Al día siguiente…

Eran las siete de la mañana, y ya había mucho movimiento en la residencia Ketchum, estaba lloviendo a cántaros, todo Pallet Town ya estaba inundado, salvo la casa de Ash, ya que se encontraba en un sector alto del pueblo. Pero no todo sería tranquilidad dentro de la residencia, en especial, por dos personas que seguían durmiendo.

— ¡Hijo, es hora de levantarse! — Llamaba la madre de Ash a la puerta, pero nadie contestaba, por lo que entró al cuarto para despertar a su hijo — ¡hijo, es hora de levan…! — Pero lo que vio, la dejó perpleja, sólo se escuchó gritar — ¡hijo!

Su sorpresa fue que, Ash estaba durmiendo, pero estaba durmiendo con alguien más, los destapó con cuidado para no despertarlos, y vio a Ash con una chica de cabello verde.

—Que tiernos se ven, pero… — se decía muy risueña, pero su rostro y voz decía — ¡ ¿se puede saber que hacen los dos?! — los durmientes despertaron al unísono y asustados por la potencia de la voz de la señora Ketchum, al segundo se miraron, y…

—¡Ah! — Gritaron al unísono los durmientes, sorprendidos ya que habían despertado en la misma cama — ¡¿tú que haces aquí?! — se preguntaron al unísono.

—¡ ¿Cómo que hago aquí, si este es mi dormitorio?! ¡ ¿Tú qué haces aquí?! — le increpó Ash, sin entender aun que pasaba.

Casi al acto, llegaron todos para ver lo que sucedía, y la escena los dejo con muchos sentimientos encontrados, entre desconcierto y risa, menos a Misty que estaba como ida, al notar esto Duplica, comenzó su pequeño pero gran, y pésimo plan…

— ¿Qué tal estuve anoche Ashiboy? — le pregunta al joven con una voz muy sensual y provocativa.

—¡ ¿De qué me hablas?! — preguntó desesperado Ash, creyéndose toda la historia, con bastante miedo.

—Tú sabes — le dice mientras se le abraza a un brazo — campeón — eso solo provocó más desesperación en Ash, sacando el lado tenebroso de Misty, provocando que todo ser vivo se alejaran rápidamente de su metro cuadrado, muertos de miedo.

Se le acerco a Ash, agarro lo primero que encontró en el cuarto, de material sólido, y lo estrelló directo en la cabeza de Ash, dejándolo inconsciente; clara e ingenuamente, Duplica nunca creyó que la broma tendría esas consecuencias, conocía el carácter de Misty ¿pero llegar a esos extremos?

—¡Ahí tienes, maldito pervertido! — gritó Misty, casi enajenada.

—¡No tenías por qué hacer eso, yo fui la que vino al cuarto de Ash, él no tiene la culpa! — le comentó quién había provocado todo, entre enojada y asustada.

—¡ ¿Y que hay con eso de "¿Cómo estuve anoche?"?! — le preguntó sarcásticamente, burlándose de la joven, imitando sus gestos anteriores.

—Lo siento, fue solo una broma — intentó aclarar, muy arrepentida por hacer ese escándalo.

—Pobre Ash — se decía Satoshi bastante nervioso, sintiendo lástima por el afectado por todo, pese a que ya conocía a Ash y Misty, y sus típicos roces, enaltecidos por su orgullo, salió del trance, tomo una pokébola y la lanzo — ¡sal Bellossom, aromaterapia a Ash! — el Pokémon hierba apenas salió de la pokébola, se dirigió a Ash, y de ella, comenzó a salir un aroma muy relajante, que ayudó a curar a Ash muy rápido.

— ¿Qué fue lo que pasó? — fue lo primero que preguntó, sobándose la cabeza, muy desorientado.

—Lo sentimos mucho — dijeron las chicas, tratando de conseguir el perdón de Ash.

—Además, yo llegué hace poco aquí — agrego intentando aclarar lo que sucedió — solo era una pequeña broma.

—Entonces tendrás que tener cuidado con tus bromas — le dijo muy serio Satoshi a Duplica, casi retándola — sino alguien podría terminar peor que Ash, hay que saber que bromas hacer y cuáles no.

—Tienes razón, perdonen… — volvió a repetir muy arrepentida.

— ¿En serio tiene que aguantar todo esto Ash? — se preguntaba, solo suspiro y termino el tema — ya no importa — volviendo a tomar compostura para dar las ultimas indicaciones — ya están todos listos, solo faltan ustedes dos — decía mirando a Ash y Duplica — arréglense y coman algo rápido, en quince minutos nos vamos.

—Está bien — contestaron al unísono, asintiendo.

Por un momento, parecía que el tiempo se hubiera detenido, más que nada, porque aún seguían todos en el cuarto de Ash…

— ¿Por qué mejor no vas a arreglarte a otro cuarto Duplica? — le pidió Ash, mirándola de reojo.

—¡Jejejeje, tienes razón! — le respondió con una risita y sacándole la lengua, de forma muy ingenua.

Una vez, todos fuera del cuarto de Ash, los dos faltantes se arreglaron y comieron lo más rápido que pudieron. Una vez pasado los quince minutos, ya estaban todos listos.

—Bueno mamá, nos vamos — le dijo el entrenador a su madre, muy decidido.

—Tengan cuidado por favor, no se arriesguen mucho — les dijo a los jóvenes muy preocupada, no era la primera vez que los despedía, pero al parecer intuía algo.

—Si señora Ketchum — respondieron al unísono.

—Si mamá — le asentía su hijo, mientras daba la vuelta sin dejar de mirarla — bueno, adiós — termino de decir y comenzaron su camino al laboratorio.

Al poco caminar, se escuchó un último consejo de Delia a Ash.

—¡Y recuerda cambiarte los "ya sabes que" todos los días! — gritó sin ningún pudor.

El joven solo perdió el equilibrio, cayendo al suelo sumamente rojo, de la vergüenza más que nada.

Mientras en el laboratorio de Oak, el profesor, Tracey, Mewtwo y Deoxys los esperaban ya preparados para iniciar el viaje. Minutos después, Ash y los demás llegaron al laboratorio.

—Necesito que alguien se quede en este lugar, ya que solo ustedes saben lo que sucede, y necesitamos toda la ayuda posible — pidió de brazos cruzados Satoshi, mirando a Tracey y Max — Tracey, Max ¿podrían quedarse?

—Por supuesto — asintieron sin chistar.

—Sé que aún no eres entrenador Max — le decía al joven, mientras se le acercaba, sacando unas cosas de sus bolsillos — toma — le entregó una especie de Pokédex, que solo servía para registrar los Pokémon que tenía, y los ataques que tiene cada Pokémon, y dos pokébolas.

—¡Gracias Satoshi — celebraba muy emocionado — Jirachi y yo no te decepcionaremos, ya lo veras ¿verdad Jirachi?! — le decía al Pokémon que tenía en su cabeza.

—¡Por supuesto Max! — le afirmo telepáticamente el Pokémon.

—Por fin llego la artillería pesada — comentaron Satoshi y Mewtwo al unísono, al tiempo que salían del laboratorio.

Siguieron al joven y al Pokémon al exterior del laboratorio, y apenas cruzaron la puerta de acceso al patio trasero, observaron como los Pokémon legendarios iban llegando al lugar, listos para ayudarlos.

—Ellos nos ayudaran — decía Satoshi, mirando a los Pokémon, para después, desviar la mirada a los demás — ahora elijan a quien tomaran como compañeros.

Ash noto como un dragón rojo se dirigía hacia él, Misty había elegido al espíritu de los vientos del norte, May al príncipe de los mares, Sakura al Pokémon celestial de hierba, Satoshi al ave del arcoíris, Duplica al guardián de los mares, Brock al gran Pokémon legendario de tipo roca, Drew a la leyenda del trueno, Dawn al dragón eón azul y Gary al titán del fuego.

—¡ ¿Estás lista Latias?! — la Pokémon dragón asiente muy feliz acariciando a Ash.

—¡Cuento contigo Suicune! — el Pokémon solo le gruñe a Misty, asintiendo.

—¡Qué bueno que hayas vuelto Manaphy! — le dice muy emocionada May al Pokémon marino, abrazándolo.

—¡Demos el máximo, Shaymin! — le arengó Sakura a su compañero con el puño en alto.

— ¿Estás listo Ho-oh? — le preguntó Satoshi, bastante sonriente, a lo que el Pokémon solo asintió.

—Lugia y yo haremos lo posible para ayudar — decía Duplica mirando al Pokémon, muy segura de sus palabras — ¿verdad? — el Pokémon solo asintió.

— ¿Quieres trabajar conmigo Regirock? — le preguntó muy tranquilo Brock a su Pokémon acompañante, quien solo asintió.

— ¿Estás listo Raikou? — preguntó rápidamente Drew, a lo que el Pokémon solo asintió a la pregunta.

—Espero hacer lo mejor que pueda Latios — le dijo Dawn al Pokémon, algo insegura, por lo que el Pokémon solo la acaricia en la cara para subir el ánimo de la joven — ¡gracias Latios por tu apoyo! — le dijo abrazando al Pokémon, muy feliz.

—¡Nosotros estamos listos ¿verdad Moltres?! — comento Gary con seguridad al Pokémon, quien solo asintió.

—Ahora utilicen sus pokébolas para transportarlos de forma más segura — dijo Satoshi, mientras tomaba una pokébola.

— ¿Más segura? — preguntó muy extrañada May por el comentario.

—Este viaje no será como los otros — les dijo sonriente, mientras lanzaba su pokébola para atrapar a Ho-oh.

—Está bien — dijeron sin entender muy bien lo que les había dicho, así que solo lanzaron las pokébolas y atraparon a sus compañeros.

De pronto, un dragón verde aparece…

—Suban arriba de Ryaquaza — indicaba Satoshi, mientras subía arriba del Pokémon — él nos llevará — decía mientras recordaba algo — lo olvidaba, lleven a todos los Pokémon que puedan, toda ayuda es buena.

Nadie entendía muy bien lo que pasaba, Satoshi les pedía que llevarán el máximo de ayuda posible. ¿Tan grave era lo que estaba pasando? No había mucho que pensar, por lo que Ash tomó a todos sus Pokémon, llamo tanto al valle Charizific para que le enviaran a Charizard, como a la oficial Jenny de Vermilion City, para el caso de Squirtle, lo mismo hacía May a ciudad Petalburgo, para que sus padres les enviara a Beautifly y Skitty.

Finalizado por fin, todos los preparativos, subieron arriba de Ryaquaza para partir en dirección a la región Sinnoh, en compañía de Mewtwo.

Durante el viaje, observaron los grandes desastres que azotaban toda la región, sin hablar de personas y Pokémon damnificados. Ya en el océano, observaron a Kyogre, dirigirse en misma dirección que ellos, en compañía de otros Pokémon acuáticos y voladores.

Mientras tanto, en el laboratorio Oak, Tracey y Max se preparaban para ayudar al profesor Oak.

— ¿Qué es lo que hará profesor? — preguntó Tracey muy ansioso.

—Primero que nada, hay que reunir la mayor cantidad de entrenadores para que nos ayude con las personas y Pokémon damnificados.

— ¿Cree que atiendan a su llamado? — Tracey y Oak miraron al joven, algo preocupados por aquella pregunta — deben estar muy ocupados con los desastres en otros lugares.

—Es cierto — sentencio preocupado el profesor, con su mano derecha en su mentón — pero es todo lo que podemos hacer por ahora.

Había sido un largo viaje, pero ya casi estaban en la región Sinnoh, pero cerca de los límites de la región, una especie de monstruos de aura oscura, comenzaron a atacar a los jóvenes, lo cual los dejó algo complicados, por lo que Satoshi actuó rápido.

—¡Ho-oh, lanzallamas! — Ordenó al tiempo que le pedía a los demás — ¡rápido, saquen a sus Pokémon!

—¡Sal Charizard — gritó Ash lanzando su pokébola y ordenando al tiempo — lanzallamas!

—¡Sal Beautifly — May también ordenando a su Pokémon — viento plateado!

—¡Masquerain, tornado! — ordenó Drew, los tres al mismo tiempo.

Los ataques habían dado en el blanco, al parecer, sin hacerles daño, pero al parecer, solo había servido para detener a los seres misteriosos.

—¡Ahora, desaparezcan! — gritó telepáticamente Mewtwo, atacando con un ataque psíquico, valga la redundancia, a destiempo de los Pokémon de Ash, May y Drew, haciéndolos desaparecer, y así continuar el viaje.

Después de unas tres horas de viaje, habían llegaron al templo del tiempo—espacio; ya se sentían mucho más relajados, no solo por haber llegado a su destino, sino también porque en aquel lugar, no afectaban los desastres naturales.

—¡ ¿Dónde se encuentran, guardianes?! — gritó Satoshi a la entrada de una cueva, aparentemente solitaria.

—Aquí estamos — respondió telepáticamente a todos.

—Los estábamos esperando — decía otra voz, mientras aparecía al final de la cueva, tres seres.

—Ahí están los guardianes Uxie, Mesprit y Aself — decía Mewtwo telepáticamente, indicando el lugar donde estaban los tres Pokémon.

Se acercaron dónde estaban los Pokémon, por lo visto, ya estaban preparados para la llegada de Ash y los demás.

—Bienvenidos sean, elegidos — saludó cortésmente Azelf.

—Los están esperando, el controlador del tiempo Dialga, y el controlador del espacio Palkia — decían Uxie, también haciendo una reverencia.

—Adelante por favor — el tercero, Mesprit, les indico el camino a seguir.

Era un camino largo, pero interesante, en el cual, habían inscritos jeroglíficos en sus murallas, al parecer, explicaban como fue la creación del universo y el nacimiento de Arceus, el Pokémon dios, y a la vez creador de Palkia y Dialga, estos últimos, creadores de Mew, el creador de todos los Pokémon. A medida que seguían avanzando, se empezó a notar que la iluminación iba aumentando, hasta que llegaron a una sala muy extraña, había cuatro pilares bastante altos, que estaban en cierta posición, dibujando un cuadrado, y en medio de los pilares, algo que parecía un espejo de agua, que, al verla con atención, parecía no tener fondo. En el frente de la sala, se veía a dos grandes Pokémon del tipo dragón, uno de aproximadamente cinco metros y medio de color azul, y otro de aproximadamente cuatro metros de color metálico, quienes, al parecer, estaban esperando la llegada de Ash y los demás.

—Los esperábamos jóvenes — dijo Dialga de forma telepática.

—Esta será una misión muy difícil — agrego el controlador del espacio.

— Por esta razón, les hemos pedido su ayuda, pero no irán solos — completo el controlador del tiempo.

— ¿Cómo que no iremos solos? — Preguntó Ash, muy extrañado por la frase — ¿ustedes no acompañaran?

—Por supuesto que no — dijo alguien de forma bastante engreída, voz que sonaba dentro del templo — si no se mantienen en este lugar, todo tiempo/espacio será destruido, bueno es lo que me dijeron.

— ¡¿Otra vez hablando por lo demás?! — dijo otra persona, de voz femenina, muy molesta por esa interrupción/comentario impropio, según ella.

— ¿Y tú quién eres para opinar de mi si ni me conoces? — le recalco molesto a la increpadora.

—Eso es cierto — decía una tercera voz, un poco más reflexiva, pero solo un poco — aun así, deberías quedarte callado si nadie te ha preguntado.

Todos escuchaban muy nerviosos la discusión que provenía desde algún lugar, hasta que se hacen aparecer cinco personas, quienes de dirigieron al grupo de Ash.

— ¿Quiénes son ellos? — preguntaba Ash, algo extrañado y desconfiado, en especial por sus apariencias, y extrañas ropas, por lo que los cinco se presentan.

— ¡Hola, mi nombre es Yui Kasuga! — saludó la joven con su mano izquierda y muy sonriente.

—Que tal, mi nombre es Mugen — saludo sin mirar a los demás, solo levanto su mano izquierda.

—Hola, soy Rurouni Kenshin — se presentó sin más.

—Hola, soy Ranma Saotome, pero solo díganme Ranma — se presentó bastante relajado, haciendo una reverencia.

—Y yo soy Mikami, la caza fantasma — saludó sin mucho interés, diciendo su claro objetivo — y espero que me paguen bien por el trabajo — remató, mirando a los controladores.

—¡Vaya, no se guarda nada! — comento Misty, arqueando sus cejas, muy sorprendida por su claro y descarado objetivo.

—Bueno… — igual de nervioso, más que nada porque no tenía con que pagarle, Palkia intentó cambiar el tema — lo principal, les pedí ayuda de distintas dimensiones para que los ayuden en esta misión.

—Les serán de gran ayuda en su equipo, por lo que les pedimos que se lleven bien — sentencio Dialga la presentación.

—Son distintos los lugares donde tendrán que ir, por lo que armare parejas, yo decidiré quien va con quien, no me digan que no les gusta sus acompañantes, porque no me interesan las opiniones de ustedes — dijo Satoshi con voz firme y segura, bastante desinteresado de la opinión de los demás.

— ¿Y tú quién eres para decidir algo así? — le replico Mugen con mucha molestia.

—Comencemos — Mugen se molestó aún más, ya que Satoshi si quiera lo había escuchado, mientras que el grupo de Ash, estaba muy nervioso por las instrucciones de Satoshi, por lo que solo callaron — las parejas serán asignadas de la siguiente forma, Ash y Misty, e irán acompañados por Rurouni Kenshin; May y Drew, e irán acompañados por Mikami; Brock y Duplica, e irán acompañados por Ranma; Gary y Dawn, e irán acompañados por Mugen y por ultimo Sakura y yo, acompañados por Yui Kasuga.

— ¡¿Y tú porque con dos chicas?! — se quejó con algo de rabia Brock, ya que iba con una niña, para él y un hombre, y el, con dos chicas.

—Porque yo quise asignarlos así — le dijo bastante serio — ya dije que no cambiaré nada — decía mientras pensaba en su decisión — solo quieres que te rompan el corazón, Brock — no quedaba más que acatar los grupos propuestos por Satoshi.

—Si necesitan ayuda, podrán llamarnos mentalmente, yo estaré aquí si llega a suceder cualquier cosa — complementó Mewtwo.

—De acuerdo.

—Muy bien, todos escuchen — comenzó a explicar Satoshi — estas son las diez misiones, las diez dimensiones que tendrán que visitar y buscar objetos y personas en especial — ya todos prestaban atención con mucho cuidado — en la primera dimensión, tendrán que buscar siete esferas misteriosas que pueden conceder cualquier deseo; la segunda dimensión tendrán que traer la energía de cuatro guardianes; la tercera dimensión, tendrán que traer una extraña piedra que sirve para transformar objetos, e incluso crear vida; la cuarta dimensión, tendrán que buscar una misteriosa perla que tiene el poder de aumentar el poder de seres vivos, la cual es muy codiciada, en ese lugar desde hace mucho que hay problemas, así que tengan mucha precaución; en la quinta dimensión, tendrán que buscar siete esmeraldas, las cuales encierran un gran poder; la sexta dimensión, tendrán que traer a un niño, el cual tiene sellado a un ser muy poderoso, del cual ni el mismo conoce su propio poder; la séptima dimensión tendrán que traer un libro misterioso que contiene unas cartas mágicas con muchísimo poder, pero que sólo algunas personas pueden utilizar, en la octava dimensión tendrán que traer a una joven que maneja un poder milenario; en la novena dimensión tendrán que despertar y traer el poder de tres poderosos guardianes con la ayuda de un mago que vive en ese lugar, y por último la décima dimensión, tendrán que traer el poder de los seres espirituales más poderosos, y a la personas que puede controlarlos, esta última misión será la más complicada.

— ¿Están dispuestos a arriesgar sus vidas en esta misión? — preguntó Palkia, buscando inseguridad y miedo en el grupo, pero la respuesta, para su satisfacción, fue contraria.

— ¡Por supuesto — dijo Ash muy seguro, levantando su mano derecha empuñada — jamás hemos rechazado un reto y esta no será la primera vez!

—Tenías razón Mewtwo — le comentó Dialga muy sorprendido — estos jóvenes tienen mucho valor.

—Lo sé por experiencia propia — dice esto, recordando la vez que trato de destruir la humanidad y como Ash se interpuso entre su ataque y el de Mew, y cuando desobedeció a un profesor solo para salvarlo del Equipo Rocket.

—¡Muy bien, entonces yo voy por las esferas — decía Ash muy entusiasmado, para después mirar a Misty, esperando una respuesta positiva — ¿de acuerdo Misty?!

—¡Claro Ash! — dijo igual de entusiasta.

—Nosotros iremos por la perla — le comenzó a proponer May muy entusiasta a su compañero — ¿te parece Drew?

—Si tú quieres — dijo sin preocuparse por la decisión.

—¡Yo iré por esa hermosa chica! — decía embobado Brock, ido de la realidad.

— ¡Quiso decir que iba por la piedra — Misty lo hizo corregir agarrándolo de la oreja, algo molesta — ¿verdad?!

—¡Shi! — corrigió muy adolorido.

—Nosotros iremos por los cuatro guardianes — dijo Gary al grupo, pero fijando la mirada en Dawn.

—Por mi está bien — dijo aceptando conforme.

—Entonces nosotros iremos por el niño con el ser sellado — Satoshi le dijo directamente a Sakura.

— Está bien, Satoshi.

Ya una vez grupos y destinos asignados, comenzó una especie de ritual por parte de Palkia y Dialga para el viaje dimensional; de pronto, notaron como el espejo de agua comenzó a tomar forma de agujero, dejando caer a los viajeros, solo quedando de ellos, un grito largo y fuerte.

¿Cómo les ira en su extraña aventura? ¿Podrán cumplir sus misiones con éxito? ¿Los nuevos integrantes se llevaran bien con nuestros amigos? Todo esto y más en el próximo capítulo.

Continuará…