Capítulo 4: "La leyenda de las esferas del dragón"
Las montañas Paos, una cadena montañosa milenaria, la cual guarda muchos misterios; en estas montañas vive una familia muy peculiar, un hombre experto en artes marciales, al cual solo le importa el entrenamiento, una mujer la cual también es experta en artes marciales, la diferencia, es que ella solo se concentra en ser una excelente dueña de casa y su hijo de diez años, quien también conoce de artes marciales, pero prefiere concentrarse en los estudios, ya que su sueño es convertirse en un investigador muy importante. No muy lejos de ese lugar, un ser de confecciones humanas, de piel color verde, el cual también practica artes marciales, estaba mirando el hogar de esta feliz familia. En esos mismos instantes, una batalla en otra dimensión acababa de finalizar, y al mismo tiempo, en las montañas comienza un fuerte terremoto, el cual produce derrumbes.
Mientras tanto, muy lejos de ahí, en una ciudad la cual tenía un nivel tecnológico muy avanzado, gracias a una empresa que se dedica a crear artefactos como casas, automóviles, entre otras cosas, las cuales pueden ser guardadas en pequeñas capsulas, también vivía una familia muy peculiar, un hombre también experto en artes marciales, solo que este hombre tiene un corazón bastante frio, que tiene como único objetivo ser el hombre más poderoso del universo, su mujer que se dedica a innovar en la tecnología ya existente, su hijo recién nacido, y los padres de la mujer, quienes son los dueños de la corporación.
Ya han pasado 3 años desde la última batalla que tuvieron contra un tipo que se hacía llamar "el emperador del universo", momento en que apareció un guerrero legendario y lo derrotó; desde ese día, todos vivían con tranquilidad, y solo se dedicaban a vivir sus vidas.
Ya era de noche en las montañas Paos, y la familia conformada por estos tres individuos se preparaban para la última comida del día, antes de irse a descansar.
—¡Gohan, a cenar! — llamaba una voz femenina a, al parecer, su hijo, quien estaba estudiando en su cuarto.
—¡Ya voy mamá! — exclamo el joven.
—Goku por favor, ayuda un poco en la casa — reclamó la mujer bastante cansada de la desocupación de su esposo — no hay tipos malos, y hace falta dinero en casa, no podemos seguir dependiendo de la herencia de mi padre — como era de costumbre, su esposo no tenía idea de que responder, jamás había trabajado, solo conocía de artes marciales.
En ese instante, se produjo un gran sismo, que interrumpe la calma de la familia.
—¡Un terremoto! — comenzó a gritar muy asustada, cayendo al suelo.
— ¡¿Estás bien Milk?! — gritó el esposo, preocupado por los gritos de la mujer.
— ¡Si estoy bien! — Le contesto a Goku, para después preguntar por su hijo — ¡¿Gohan, estas bien?!
—¡Si mamá, estoy bien! — le responde para quitar la preocupación, algo agitado.
De la nada, el sismo se detiene, y comienza a llover como si fuese un gran diluvio.
—Por fin se detuvo — suspiró Milk, ya más tranquila, levantándose.
— ¡¿Mamá, estas bien?! — es lo primero que pregunta Gohan apenas llega a la cocina, muy preocupado por su madre.
—Si Gohan, estoy bien — le responde mucho más tranquila.
Mientras en la ciudad, de forma paralela, también la habían pasado bastante mal.
—¡Vegeta, a cenar! — le grito la voz femenina a un desaparecido hombre, quien solo salió de la sala de entrenamiento directo a la ducha, sin decir nada.
En ese momento, se produce el sismo anteriormente mencionado.
—¡Está temblando! — comenzó a gritar desesperada, mientras su hijo lloraba y gritaba aún más fuerte.
— ¡Cálmate, y tranquiliza a ese chiquillo llorón, es solo un pequeño temblor! — le responde a la chica, de forma no muy amable.
—¡Auch, gracias por preocuparte Vegeta! — decía mientras caía al suelo, muy enojada, furiosa, por suerte, luego de unos minutos, el terremoto finalizó, cosa que tranquilizó en parte a Bulma y su hijo — iré a ver que dicen del terremoto — se dirigió a la sala de estar para ver los noticieros, si tenían información.
—Un fuerte sismo se ha registrado en la ciudad del oeste, con magnitud siete en escala Richter, lo extraño de este fenómeno, es que no se encuentra su epicentro, además se han registrado otros sismos en la región sur, las montañas Paos... — informaba la periodista.
—Me pregunto si estarán bien — se dijo muy preocupada, y a la vez muy extrañada de que no se supiese del epicentro del sismo y no solo eso ¿Por qué tantos sismos en todo el planeta?
—También se han reportado fuertes lluvias y nevazones en distintas zonas del planeta, pronto daremos un informe más detallado de estos extraños fenómenos, mientras tanto, en otras noticias... — y casi al instante, comienza a llover fuertemente en la ciudad del oeste.
Al día siguiente...
Ya estaba amaneciendo, y las condiciones naturales seguían igual, pero algo que no solía suceder todos los días, estaba a punto de suceder, algo que cambiaría por completo el destino de todos los que vivían en ese lugar.
En las montañas Paos, el ser de color verde comenzaba sus rutinas de entrenamiento, pero una fuerte luz en el cielo lo interrumpió; cuando desapareció el destello, se vio una especie de agujero en el aire, y dentro de este, tres personas y una especie de ratón amarillo salieron, mejor dicho, cayeron, desde una distancia suficiente como para matarse.
—¡Charizard, Latias, salgan! — grita uno de los sujetos, lanzando dos esferas extrañas, de las cuales salen una especie de dinosaurio con alas, que al final de la cola, tenía una llama, y un dragón de color rojo, los cuales, lo primero que hicieron, fue ayudar a los extraños, eran tres personas para ser más exacto, dos hombres y una hermosa peli naranja.
Una vez en tierra firme, bajaron de estos extraños animales.
— ¡Uf, eso estuvo cerca! — Comentó el joven que era dueño de los animales, dejando escapar una bocanada de aire — ¿están bien? — les preguntó a sus compañeros.
—Si — afirmaron sus compañeros, algo asustados aún.
No se habían dado cuenta que el ser que entrenaba en ese lugar, los había notado. Quién entrenaba, se acercó a los extraños, para saber quiénes eran, de donde venían y sus intenciones.
— ¿Están bien? — preguntó el ser, quién llego volando.
— Si gracias — le contesta el chico de la gorra, afirmando — ¿quién eres, y en dónde estamos?
—Mi nombre es Piccolo, y se encuentran en las montañas Paos — les responde bastante serio — ¿ustedes quiénes son y de dónde vienen?
—Mi nombre es Ash Ketchum, y él es Pikachu — el Pokémon solo saluda levantando su pata derecha y en su idioma.
—Mi nombre es Misty, mucho gusto — saluda haciendo una reverencia.
—Mi nombre es Kenshin — saludó el tercero.
—Venimos de otra dimensión o espacio — comenzó el joven Ash a explicar, algo enredado — como quieras llamarle.
—Ya veo — respondió muy extrañado de esa, según él, pésima historia — ¿y por qué están aquí?
—Nos dijeron que hay siete esferas maravillosas que pueden cumplir cualquier deseo, y las necesitamos para prevenir la destrucción de ambos mundos — contesto la joven con bastante ánimo.
— ¿Y tienen alguna forma de probar de que lo que dicen es cierto? — ya le preguntó al grupo bastante más dudoso de lo que decían, pero para suerte de los recién llegados, un pequeño pero fuerte terremoto se produjo en ese instante, pero fue tan corto y fuerte, que fue muy extraño.
—Lo mismo sucedió en donde vivimos — le comenzó a explicar Ash, bastante serio — y seguramente aquí ya hubo un terremoto ¿verdad?
—Sí, ya hubo un terremoto... — Piccolo comenzó a notar que la historia podía ser algo cierta, pero aun no creía tanto.
—Y después se puso a llover ¿verdad? — termino de decirle Misty a Piccolo, igual de seria.
— ¡Sí, es cierto! — quedo muy sorprendido con el nivel de asertividad de los jóvenes, ya le era muy extraño que de la nada aparecieran personas; por lo general, solo aparecían de esa forma seres con malas intenciones.
— ¡Por favor, ayúdanos! — le suplicó la joven con un rostro demasiado tierno y una voz muy ingenua.
— ¿Porque creen las mujeres que eso siempre funciona? — le comentó en pregunta Kenshin a Ash, en voz baja.
—Las mujeres son muy raras — sentencio Ash con una declaración muy machista.
—Veo que de verdad están desesperados, no tienen malas intenciones — pensó por un momento Piccolo, y al instante respondió — está bien, los ayudare — la respuesta solo provoco la perdida de equilibrio de los dos jóvenes, cayendo al suelo; los encantos de las mujeres siempre funcionan, aunque Piccolo por ser Namekuseijin, no tiene un sexo definido, más bien, solo vio la sinceridad en los ojos y las palabras de Misty — pero primero tendrán que secarse esa ropa mojada, sino van a pescar un...
—¡Achís! — Se escuchó el estornudo de Ash — lo siento ¡Jejejeje!
—Solo vámonos — comentó algo nervioso Piccolo.
Así que Ash arriba de Latias, y Kenshin arriba de Charizard, se dirigieron en dirección al destino que tenía Piccolo, quien no solo llevaba en sus espaldas a Misty, sino que también le entrego su capa para protegerla de la lluvia a la muchacha. Después de unos minutos, llegaron a su destino, una pequeña casa, se trataba de la casa de Goku y su familia; al llegar a la entrada, Piccolo llamo a la puerta.
—Debe ser Piccolo ¿qué querrá? — Se preguntaba Milk un poco agobiada, pero, aun así, atendió a la puerta — ¡Gohan está estudiando, no tiene tiempo para...! — decía muy enojada, pero el aludido la interrumpió.
—Hola, vine a traer unos viajeros, se perdieron en las montañas, a ver si los podían ayudar en algo — respondió muy nervioso.
— ¿Viajeros? — un poco curiosa miro detrás de Piccolo y vio a tres personas — hola... — saludó, pero se sorprendió al ver que eran muy jóvenes — ¡Pero si son solo niños! — la expresión no molesto en nada ni a Ash ni a Misty, pero bajo mucho el autoestima de Kenshin; verán, después de dejar de ser conocido como "Battousai" el destajador, aun siendo un gran guerrero con la espada, su conducta era la de un niño; por lo que de la nada, se fue a un rincón, arrumado — ¿le paso algo a su amigo? — preguntó muy extrañada.
— ¡Nada, jejejeje! — respondió la pareja muy nerviosa, sin entender nada.
—Mejor entren, sino se van a... — les había invitado, pero Ash la interrumpió con un estornudo.
—¡Achís! Lo siento de nuevo, jejejeje — dijo con la cara algo pérdida, cosa que nadie notó.
— ¡Parece que ya se resfrió, jejejeje! — entre risas, Misty dio su diagnóstico, algo nerviosa.
Después de conversar, entraron todos a la casa, dejando sus cosas en el suelo.
— ¿Quieren comer algo? deben estar hambrientos — les invitó muy amable Milk, mientras se dirigía a la cocina.
— ¡Muchas gracias señora! — le agradecieron a la dueña de casa con una reverencia.
Después de unos minutos, la comida estaba servida, por lo que todos se sirvieron a la mesa y después de agradecer por los alimentos, comenzaron a comer, Misty como una señorita, Kenshin con calma, y Ash, como Ash.
—Sí que tenía hambre — comenta muy nerviosa la dueña de casa, pero sin tanta sorpresa por la forma de comer de Ash — se parece a mi marido — comentó con gracia — ¿me podrían decir sus nombres?
—¡Bi nobre ef Af Fetshum, y elf ef fikashu! — se presentó y a su Pokémon, o al menos eso parecía, ya que como tenía la boca llena, no se entendió nada.
—Primero mastica y después habla — le regaña, dándole un codazo — mi nombre es Misty.
—Mi nombre es Kenshin, mucho gusto.
—¡Mi nombre es Ash Ketchum, y él es Pikachu! — ahora se presentó como correspondía, o sea, sin comida en la boca, levantándose de su asiento, y su Pokémon se presentó subiendo al hombro de su entrenador.
— ¡No te pases Ash! — lo vuelve a regañar, esta vez algo avergonzada, sentándolo a la fuerza.
— ¡Jajajaja, hacen bonita pareja! — Milk les comenta a los jóvenes, riéndose de la situación; los aludidos solo se miraron fijamente hasta sonrojarse, por lo que desviaron sus miradas.
—¡Claro que no — comenzó a gritar Ash muy nervioso — jamás me fijaría en una chica así, además debería cambiar ese peinado, se ve horrible, fuera que es una gruñona! — Pero para sí, al terminar de decir tanto insulto, pensó muy apenado — en realidad esos son los encantos que tanto me gustan de ti, que me... ¡pero que estoy diciendo!
—¡Mira quién habla, el más inmaduro y testarudo de este universo, fuera del gran sentido de orientación que tienes, siempre te pierdes, ni me imagino que hubiese sido de nosotros si Piccolo no nos hubiese encontrado! — La joven también decía muchos insultos, pero para sí, sabia la verdad — ¡ay Ash, no sabes cómo me gustan esos atributos en ti, me traes loca! — Se dijo muy nerviosa, para terminar de decir — ojalá tu sintieras lo mismo por mí.
—Si eso es cierto, menos mal que nos encontraron — se dijo muy asustado Kenshin, estaba con una pareja que no conocía las brújulas.
— ¡Como digan! — Comentó para finalizar las cínicas, para ella, declaraciones de los jóvenes, para llamar su familia — ¡Goku, Gohan, tenemos visitas! — y desde el interior de la casa, al parecer, desde los cuartos de la casa, aparece un hombre adulto, alto, con un traje rojo el cual tiene en el sector derecho de su pecho un símbolo que representa a una tortuga, y un niño de 10 años, de camisa blanca y pantalones negros — ellos son mi marido Goku y nuestro hijo Gohan.
— ¿Están visitando las montañas? — Preguntaba Goku muy extrañado de la visita — Son impresionantes ¿verdad?
—Están aquí porque necesitan las esferas del dragón — le comentó el Namek a Goku, yendo directo al grano.
— ¿Y para que las necesitan? — sin entender como conocían las esferas, les preguntó algo ingenuo.
—Te contare... — Piccolo comenzó a contarle a los presentes sobre su viaje de otra dimensión, y la necesidad de las esferas para acabar con el problema de los desastres naturales.
—Ya veo — Goku sólo se dirigió a un estante, de donde sacó una esfera dorada con cuatro estrellas dibujadas, mostrándosela a los demás — esta es una esfera del dragón — los jóvenes miraron la esfera entre maravillados y sorprendidos por su presencia.
—Que hermosa esfera — comentó Misty con su rostro iluminado.
— ¿Te fijaste en las estrellas? — acoto Ash, tocando la esfera, en especial el sector donde estaban dibujadas las estrellas.
— ¿Y por qué las estrellas? — preguntó Kenshin.
—Las estrellas son para identificarlas — comenzó a explicar Piccolo — son siete de ellas como ya saben, al juntar las siete esferas del dragón, pueden invocar a Shen—Long, el cual te puede conceder cualquier deseo, dentro de las limitaciones de ese tonto de Kami—Sama — el insulto dejo algo extrañados a Ash y los demás — una vez utilizadas, estas se dispersan por todo el mundo, haciendo imposible para un humano común encontrarlas, convirtiéndose en piedras, pero vuelven a la normalidad pasado un año.
—Mi abuelo Gohan encontró esta esfera cuando yo era un bebe — explicaba ahora Goku, el por qué tenía solo esa esfera — la he cuidado desde que murió, es el único recuerdo de mi abuelo.
—Ya veo, entonces si están dispersas por todo el mundo, será imposible encontrarlas — concluyó Misty muy deprimida, cosa que notó Ash.
—No te preocupes — con sus palabras comenzó a consolarla y levantarle el ánimo, abrazando a la chica — haremos todo lo posible para encontrarlas ¿verdad? — ahora preguntándole a Goku, esperando una respuesta, aunque sea algo esperanzadora.
—No se preocupen, Bulma tiene un radar para encontrarlas, seguro no nos tomará más de un día encontrarlas — les respondió bastante animado, y muy tranquilo.
—¡ ¿De verdad?! ¡Qué bueno, podremos salvarnos Ash! — dijo celebrando casi eufórica, abrazando fuertemente a Ash y saltando con él, algo que tranquilizó al joven, pero no se habían dado cuenta de lo juntitos que estaban, hasta que lo hicieron, se miraron con algo de nervios y muy sonrojados, lo que provoco que al segundo se separaran, evitando que sus miradas se encontraran, cosa que noto a la perfección Milk.
— ¡Lo sabía, son el uno para el otro! — se decía Milk muy sonriente, celebrando que sus conclusiones fuesen ciertas.
— ¿Y dónde vive esa tal Bulma? — pregunta Kenshin, intentando continuar con la misión, ya que Ash y Misty, estaban idos con sus pensamientos.
—Vive en la Ciudad del Oeste, está a cinco días de viaje en vehículo — contestó Milk, como si el viaje fuera rápido.
—¡ ¿Qué?! — exclamaron los tres bastante abrumados, volviendo en si a Ash y Misty.
—No se preocupen — seguía hablando Goku bastante tranquilo — conozco la forma de llegar al instante.
—Conociendo a Goku, comenzaran a buscar las esferas inmediatamente — Milk, como si fuese una pitonisa, sacó por conclusión, mirando a Ash, a quien notó algo decaído — Ash esta resfriado, lo mejor será que se queden aquí, al menos por el día.
— ¡Gracias señora! — respondieron los visitantes al unísono.
—Yo me voy a entrenar, ya hice lo que tenía que hacer — y con eso, Piccolo se retiró a entrenar a las montañas.
Durante el día, la lluvia cedió, lo que aprovecharon para entrenar lo que más se podía cada uno en su especialidad, pero poco y nada lograron aprovechar, ya que la lluvia volvió al poco tiempo.
Ya había caído la noche, cenaron y se prepararon para descansar, pero alguien no tenía sueño aún; Ash estaba en la sala, pensando en las palabras que Mewtwo le había dicho, pero en especial, la pregunta de la reportera.
—Creo empezar a comprender lo que me dijo Mewtwo... — se decía Ash seriamente.
El día anterior...
— ¿Qué es lo que sucede Mewtwo? — ya preguntaba algo preocupado el entrenador.
—Un sentimiento en ti, sentimiento muy inseguro en tus pensamientos, pero muy seguro en tu corazón, ayudara a salvarnos a todos — le dijo tajantemente, pero de forma muy comprensiva.
— ¿Qué quieres decir con eso? — preguntaba sin entender una palabra de lo que le decía.
—Eso tendrás que averiguarlo por ti mismo, pero una pregunta bastó para que tus sentimientos se sinceraran, basta que tengas valor y demuestres tus sentimientos y serás invencible — tras esas palabras, Ash se pone tan rojo como luz de semáforo, recordando la pregunta de la reportera.
Fin de recuerdo.
—...estoy seguro que me gusta Misty — decía en voz baja, bastante angustiado — ¿pero ella, sentirá lo mismo por mí? — de pronto, una voz femenina lo saca de su trance, se trataba de Misty.
— ¿No puedes dormir Ash? — le pregunta algo preocupada, al ver que no estaba en su cama durmiendo.
—Misty — dio la vuelta, y ahí la vio, ya vistiendo de pijama y con el cabello suelto — no, no tengo sueño, estoy muy nervioso por el día de mañana.
—Deberías tratar de dormir — le recomendó con una sonrisa, poniendo sus brazos en la espalda — o mañana no tendrás energía para buscar las esferas del dragón.
—Misty, te tengo una pregunta — de pronto, el semblante del joven se volvió serio.
—Dime Ash.
—Siempre seremos amigos, no importa lo que pase, prométemelo — el joven le pidió a la chica algo exasperado, pero sin expresarlo.
— ¿Por qué dices eso Ash? — muy extrañada por la actitud del joven, le preguntó.
—¡Solo promételo, por favor! — le suplicó casi llorando y gritando, bastante desesperado.
—Ash, siempre hemos sido amigos — le comenzó a tranquilizar con una buena declaración de amistad — y siempre lo seremos, aunque aún me debes una bicicleta Ash Ketchum — mirándolo de reojo y con tono sarcástico, le dijo esto último.
—Gracias Misty, con eso estoy más tranquilo — le dijo para terminar con esa extraña, según Misty, disyuntiva de Ash — mejor vamos a acostarnos.
Terminada la conversación, Ash se dirigió a su lugar de descanso; el lugar estaba sólo alumbrado por la luz de la luna, que apenas traspasaba las nubes, esa poca visibilidad, hizo que se tropezara con un objeto irreconocible, cayendo sobre Misty, terminando los dos en el suelo. La situación provoco que los dos no pudiesen decir nada por los nervios, creando un gran silencio en el ambiente, muy incómodo, silencio que tenía como sonido de fondo la lluvia del momento, tanto Ash como Misty podían sentir sus respiraciones en sus rostros, muy sonrojados. Mientras tanto, escondidos de la parejita, dos personas miraban la escenita en silencio.
—Gracias por poner esa "molestia" en el camino para que "tropezara", Kenshin — le comenta Milk a Kenshin con mucha metáfora.
— ¿Por qué hace esto señora? — le pregunta muy intrigado a Milk — ni siquiera los conoce.
—Cuándo dos personas se aman, se nota desde lejos — comienza a decir un poco sonrojada, con un tono de voz muy alegre — y se ve a leguas que esos dos se conocen muy bien — su tono de voz se volvió algo más tranquilo — sé que no debería meterme, pero por la escena, se ve que se aman.
—Eso es cierto — ratificó sin despegar la mirada en los dos jóvenes.
De pronto, un muy oportuno trueno resonó en el ambiente, provocando que ambos se separaran muy asustados y acalorados por la posición en que estaban, haciendo que los dos se pararan casi al acto.
—¡Será mejor ir a dormir, mañana será un día largo! — trató de decir lento, pero Ash estaba tan nervioso, que le salió muy rápido y casi gritando.
—¡Es cierto, buenas noches Ash! — se despidió en las mismas condiciones anímicas de Ash.
—¡ Buenas noches Misty!
Así, estos jóvenes muy poco sinceros con sus sentimientos, se dirigieron a sus lugares de descanso, no sin antes ponerse a pensar en lo sucedido.
—Ojalá el tiempo se hubiese detenido — se decía para sí Ash, mientras caminaba como hipnotizado, muy feliz y a la vez, algo angustiado — fue exquisito y muy agradable sentir el aliento de mi Misty, ojalá algún día corresponda mis sentimientos.
—Fue por un pequeño momento — se decía la joven, muy sonrojada, pero satisfecha, feliz por ese momento — como si el tiempo se hubiese detenido, jamás olvidare este momento, jamás.
Al día siguiente...
Ya había amanecido, y nuestros amigos ya estaban desayunando, Goku comía como si se fuese a terminar la comida para siempre y Ash por los mismos pasos, Milk hacia sus trabajos de dueña de casa, Gohan también comía algo apurado pero más civilizado, Misty comía como una señorita, Kenshin comía muy tranquilo y la tradicional pelea de amor/odio la parejita, como siempre por tonterías, por ejemplo, Misty diciéndole a Ash que comiera más tranquilo, que Ash gritaba a los 4 vientos que era el mejor entrenador Pokémon del mundo, entre otras cosas; los presentes solo veían algo nerviosos la pelea, muy sorprendidos por como peleaban y la intensidad de esta, pero para Milk era divertido ver la pelea, en especial por lo que provocó anoche, hasta que el desayuno por fin había terminado.
—Listo, nos vamos — les dijo Goku a todos, levantándose de la mesa — ahora necesito que se tomen de las manos para poder irnos — lo que dijo dejo algo desconcertados a nuestros tres amigos, pero lo hicieron sin chistar, pero Ash y Misty se sonrojaron al tomarse de las manos — Ash, dame tu mano.
—Está bien — y aun sin entender, y solo de inocente, le da su mano.
— ¡Yo también voy! — exclamó Gohan muy ansioso, levantándose de la mesa.
—¡Por supuesto que no — le gruñó su madre, muy seria — tienes mucho que estudiar!
— ¡Déjame ir mama, por favor! — le pedía con cara de perrito abandonado.
—Vamos Milk, déjalo ir — también le pedía Goku — solo será por el día, buscaremos las esferas y volveremos a casa.
—Está bien Goku, si tú dices que será por el día — suspirando, dio la autorización, un día no le haría daño, ni interrumpiría los estudios — cuídate Gohan.
—Si mamá — le respondió muy feliz, tomando la mano de Kenshin.
—Entonces vámonos — exclamó Goku, avisando que todo estaba preparado para partir.
Goku coloco dos dedos, el índice y el medio, juntos, tocando con las yemas de los dedos su frente, y los otros dedos empuñados, cerró los ojos, comenzó a concentrarse en algo y en un abrir y cerrar de ojos, estaban en la ciudad, para la suerte de ellos, no llovía, además de justo parar en frente de su destino. Ash, Misty y Kenshin quedaron con una expresión imposible de describir.
—¡ ¿Cómo hizo eso?! — exclamo Ash más que sorprendido, mirando a todas direcciones, sin creer lo que había pasado.
—Es una técnica llamada tele transportación, solo puedo utilizarla si logro sentir el ki del ser vivo que busco, de no sentir la presencia que busco, podríamos terminar en cualquier parte.
—Ya veo, es una técnica más compleja de lo que parece — concluyó Kenshin.
—Así es, tuve problemas para perfeccionar la técnica al principio, pero entrené mucho y esta perfeccionada.
— ¿Podríamos entrar ahora? — Misty interrumpió muy nerviosa, mirando el cielo — en cualquier momento podría a ponerse a llover.
—Tienes razón, entremos — llamó al cito fono de la entrada de la casa — hola ¿se encuentra Bulma?
— ¿Quién la busca? — preguntaba una voz femenina del otro lado.
—Soy Goku — al dar su identificación, la puerta se abrió al instante, haciendo que todos entraran a la casa, siendo recibidos por una mujer peli verde.
—Tanto tiempo si verte Goku — le saluda muy alegre la mujer.
¿Tendrán éxito en la búsqueda de las esferas del dragón? ¿Por fin se declararán sus sentimientos Ash y Misty? ¿Milk dejara de meterse en lo que no le importa? ¿Qué estará pasando en la región Kanto? Todo esto y más en el siguiente capítulo.
Continuará...
