Como recordaran, en el capítulo anterior, May, Drew y Mikami habían llegado a su destino en busca de su encargo. Apenas al llegar, por coincidencia, conocieron a Kagome, quien, al parecer, conocía el objeto que fueron a buscar.
—¡Auch, eso dolió! — se quejó la chica de cabellos castaños, mientras se sobaba su trasero — ¡pero fue divertido! — dijo muy entretenida.
— ¡Tan divertido que gritaste de la emoción! — irónicamente le refuto un joven de cabellos verdes, de similar edad que la chica, mirándola de reojo.
—¡Tú cállate…! — le regaño molesta.
— ¿Se encuentran bien? — le preguntó muy nerviosa a los extraños, no entendía que pasaba.
—Sí, gracias — le respondió la chica peli castaña sonriente.
—Hola, mi nombre es Kagome Higurashi ¿quiénes son ustedes? — se presentó y preguntó muy amable.
—Hola, mi nombre es May.
—Mi nombre es Mikami.
—Mi nombre es Drew, y esto es para ti — se presentó con una rosa, la cual se la entregó a Kagome.
— ¡Gracias, que bonita! — le agradece sonrojada.
—Como tú, por supuesto — claramente May no aguantó tanta "amabilidad" del joven, por lo que lo golpeó en la cabeza para callarlo.
—¡No estamos para tonterías! — Le gritó claramente celosa, se calmó y volvió la comunicación con Kagome — nos contaron que aquí había una perla misteriosa que sirve para aumentar el poder de los seres vivos ¿sabes algo de esa perla? — le pregunta muy seria.
— ¡Por supuesto que la conozco! — le respondió entre perpleja y sorprendida por la exactitud de la información — ¡pero, ¿cómo saben de la perla de Shikon?!
¿Podrá Kagome ayudar a nuestros amigos en la búsqueda de la perla de Shikon? ¡Ahora lo averiguaremos!
...
Capítulo 7: "La historia oculta de la perla de Shikon"
Claramente, la joven Kagome no comprendía como aquellos desconocidos sabían con tanta exactitud de la perla de Shikon, sólo miró a estos muy desconfiada, al parecer, porque había muchos que la querían solo para aumentar sus poderes con fines egoístas.
— ¡¿Cómo saben de la existencia de la perla?! — preguntó con algo de miedo e incredulidad, no entendía como sabían de tal objeto.
—Veras — May comenzó a explicarle muy seria — estamos buscando esa perla, porque están sucediendo desastres naturales, y no sabemos que los produce, y nos dijeron que esa perla nos podría ayudar.
—Lo siento, pero esa perla no la tengo — le comentó muy ruda, sin creer en nada la historia de May — un ser llamado Naraku tiene casi toda la perla en su poder, y no hemos podido quitársela, y si la tuviéramos, no lo tomen a mal, pero no tienen prueba alguna para que les crea… — en eso, un pequeño pero fuerte sismo se produjo; ahora, este fue tan corto, que no había forma de explicarlo.
— ¡Aquí también hay terremotos! — Comentó bastante alarmado Drew — y de las mismas características que de donde vivimos, y seguramente — ahora preguntándole a Kagome — ¡aquí hubo un terremoto anoche ¿verdad?!
—Sí, hubo uno — les comentó aun desconfiando de los tres, era como si tuviera miedo de algo — pero esa no es prueba de lo que dicen, cualquiera lo hubiese sentido.
—¡Nosotros venimos de un lugar llamado Kanto — comenzó a explicarle May al borde de la desesperación — se encuentra en otra dimensión, y nos mandaron para detener estos desastres, por favor ayúdanos!
—¡Luego conversaremos, si quieren, espérenme en el templo — les decía mientras indicaba el lugar donde vivía — cuando vuelva de clases, me podrán contar toda su historia! — y salió corriendo muy apurada.
—¡Pero…! — pero fue interrumpida por Mikami.
— ¡Déjala, no podemos obligarla a creernos! — Mikami miro a May, quién seguía aun angustiada — tranquila, lo único que podemos hacer es esperarla, como nos dijo.
—Está bien — sentencio resignada, sabía que no tenía más opciones.
Pero Kagome no corrió más de unos metros, cuando fue detenida por un sujeto de dudosas intenciones.
—¡No tan rápido preciosa, dame todo lo que tengas! — le amenazó, atravesándose en el camino de la joven Kagome.
—¡Vete de aquí, que estoy atrasada! — le gritó desafiante, intentando pasarlo, pero sin mucho éxito.
— ¡Con que lo quieres hacerlo por las malas! — agarró a la joven de los brazos, y le puso un cuchillo su cuello.
—¡Déjame! — al parecer, no tenía mucho miedo de la situación, ya que, de todos modos, trato de zafarse; lamentablemente, los gritos eran indiferentes a las personas que transitaban.
— ¡Veamos que tienes de bueno, muñeca! — comenzó descaradamente a revisar el bolso de la joven, al no encontrar nada, comenzó a revisar su ropa.
—¡Que me haces! — comenzó a gritar ya desesperada, se sentía violada al ver como revisaba más allá de lo que debería, según ella.
— ¡Tranquila, solo es un control de rutina! — el sujeto, al no encontrar nada de valor, y al ver lo linda que era la chica, decidió propasarse, intentando tocar sus pechos y trasero.
La joven sentía mucha vergüenza y pena, ya se había resignado de que nadie la ayudaría, pero de la nada, el delincuente recibió una fuerte patada en la cara, de al parecer, un ser rojo de un metro y ochenta centímetros, quedando con quemaduras e inconsciente.
—¡ ¿Quién y que eres?! — preguntó aterrada, y claro, era la primera vez que veía a un ser de ese tipo, la apariencia imponente de este, dejó a la joven paralizada.
—¡Buen trabajo Blaziken! — exclamo triunfante la joven May mientras se acercaban; el Pokémon solo respondió con un gruñido.
— ¡ ¿Ustedes?! — incrédula y sorprendida, miraba la extrañísima situación, se sentía algo confundida, pero se había dado cuenta de algo, los visitantes decían la verdad, no habían ido con malas intenciones.
— ¡¿Estás bien?! — se le acercó May muy preocupada, ya que habían alcanzado a ver la situación.
— ¡Si, gracias! — le respondió aun sorprendida, pero la impresión desapareció rápido, y con mucha pena, le hizo una reverencia a May — ¡gracias por ayudarme, disculpen por no creerles, por favor!
— ¡No te preocupes — le decía May mientras movía sus manos, muy desesperada, para que terminara la reverencia — si alguien me viniese con semejante historia, tampoco le creería!
— ¡Si lo que me dicen es verdad, eso quiere decir que el sismo de anoche fue provocado por algo! — Miró su reloj — ya no llegué a clases, otra vez estoy atrasada — y suspiró resignada — vamos a mi casa, es muy peligroso estar en la calle.
—¡Gracias! — exclamaron los tres al unísono.
Al parecer, Kagome accedió, después de tanta dificultad para convencerla, a ayudar a nuestros amigos, pero claramente, la joven tenía sus propias dudas, y su curiosidad fue más fuerte. Mientras caminaban en dirección a la casa de Kagome, la joven decidió no romper la conversación.
— ¿Qué clase de animal o ser ataco a ese delincuente? — su rostro apenas aguantaba su curiosidad, por lo que no aguantó y preguntó.
—No es un animal como le llamas — comenzó a explicar Drew — se llaman Pokémon, y el que atacó al delincuente es un Pokémon llamado Blaziken, es del tipo fuego/luchador, es la… — pero fue interrumpido abruptamente por una, algo incomoda, May.
—¡No la compliques con esos temas que no va a entender, con suerte yo entendí esas cosas cuando comencé a entrenar a mis Pokémon! — Le pidió algo nerviosa a Drew, quien sabía que sus explicaciones, a veces, eran algo densas, para volver a Kagome con el tema de su misión — cambiando de tema Kagome ¿ha ocurrido algo raro últimamente?
—Fuera del sismo y los delitos que han aumentado, nada más, pero — volviendo a cambiar la conversación, definitivamente quería saber más de los Pokémon — ¿esos Pokémon son comunes por donde viven?
— ¿Ves May? Alguien si está interesada en aprender — le comentó Drew de reojo, mientras May, perpleja, sólo se quedó mirando — claro, han sido descubierto un total de 493 especies distintas de Pokémon, desde los comunes hasta los legendarios, y estos… — pero fue interrumpido abruptamente, nuevamente por May.
—¡Llegamos al templo! — Exclamo de golpe — ¿Es tu casa verdad? — le preguntó a Kagome, en realidad sin saber si era su casa o no.
— ¡Si…! — le respondió nerviosa — nuestra familia se ha encargado de cuidar este templo desde épocas antiguas, cuando el país estaba en guerra civil y los monstruos atacaban, hace aproximadamente 500 años.
—Tú nos nombraste un tal Naraku, dijiste que ese sujeto tenía casi toda la joya ¿Quién es ese tal Naraku, y que quisiste decir con "casi toda la perla"? — preguntó muy confundida Mikami, no entendía la situación ¿los habían mandado por algo que tenía un sujeto, al parecer, con malas intenciones?
—Naraku es un poderoso demonio, quiere la perla de Shikon para volverse más poderoso, convirtiéndose en un demonio completo… — Mikami interrumpió de golpe tal extraña explicación.
— ¿Cómo que un demonio completo?
—Antes de convertirse en Naraku, era un ladrón llamado Onigumo, quien antes de morir, ofreció su cuerpo a demonios y seres malignos, para que se alimentaran de lo que quedaba de él, así nació Naraku, pero como aún tiene esencia humana, no es un demonio completo, por eso quiere la perla para eliminar la esencia humana que aún tiene.
— ¿Y dónde se encuentra ese tal Naraku? — preguntó May.
—Él vive en el pasado — explicaba muy seria — pero yo puedo viajar a esa época por el pozo viejo que está en el patio de la casa cuando quiera… — pero fue interrumpida, nuevamente.
—¡Y a nosotros nos trataste de mentirosos cuando te dijimos que veníamos de otra dimensión — Mikami le criticó furiosa — pues yo tampoco te creo! — sentencio muy molesta, volteando la vista.
— ¡Ya les pedí disculpas — se excusó muy nerviosa, moviendo sus manos agitadamente — en todo caso, es verdad, la diferencia entre nuestras historias no es distinta, jejejeje!
—Yo también he viajado en el tiempo, no tengo por qué no creerte Kagome — comentó May, intentando relajar a Kagome.
—¡Paren su show — les regaño Drew muy molesto, se había fastidiado por tanto escándalo — no tenemos tiempo para escándalos penosos, vinimos por la perla, después tendrán mucho tiempo para hablar!
—Tiene razón — dijo muy nerviosa Kagome, abriendo la puerta de su casa — mejor entremos a la casa, pasen chicos, siéntanse cómodos.
— ¡Gracias! — agradecieron los tres al unísono.
—¡Abuelo, volví! — llamo aún sin entrar a la casa.
— ¿Qué paso que no fuiste a estudiar? — preguntó mientras se asomó por uno de los cuartos.
—Pasaron ciertas cosas que me retrasaron — respondió nerviosa — ¿podrías llamar para decir que no puedo ir?
— ¡De inmediato! — dijo para salir corriendo directo al teléfono.
—¡Y no inventes enfermedades! — le regañó con mucha pena, apenas lo vio partir.
La triste situación de Kagome, era que su abuelo es un especialista en inventar enfermedades raras, e incluso, algunas que no existen, el saber que lo último que inventó fue que, por causa de estar mucho tiempo sentada, se le había hinchado el trasero, le causo muchos problemas, pero como era su apoderado, él era el único que podía dar justificaciones, no tenía muchas opciones.
Instalados en la sala, comenzaron a planear el modo en que recuperarían la perla, pero por donde lo miraran, sería casi imposible, pero de la nada, el cielo comenzó a oscurecerse, pese a que recién empezaba el día; de pronto, el suelo comenzó a moverse, produciendo un pequeño temblor, y a los pocos segundos, por la ventana de la sala, cruzaron cientos de espíritus malignos, al parecer, desde el viejo pozo.
—¡ ¿Qué son esas cosas?! — grito May aterrada, ocultándose detrás de Drew.
—No lo sé — Kagome se levantó al acto de su asiento — vamos a ver — y todos salieron de la casa, en dirección al pozo.
Y efectivamente, los seres salían desde el pozo, era una enorme cantidad de ellos. Después de unos segundos, dejaron de salir estos seres; vieron el pozo destruido, y un agujero sin fin.
— ¡Entremos, algo debe haber pasado del otro lado! — dijo Kagome, siendo la primera en entrar.
Hallando tantas cosas raras, Mikami se puso a pensar por las situaciones extrañas.
—Debe haber algo en común con los temblores y esos seres.
—Es verdad — dijo Drew — es muy extraño, mejor sigamos a Kagome, es peligroso que vaya sola — las dos sólo asintieron y se lanzaron al pozo.
Al entrar al pozo, entraron en una especie de portal del tiempo, paradójicamente, no paso mucho tiempo para ver el final del túnel, encontrándose con un paisaje similar, un pozo destruido y oscuridad total, pero al salir, se dieron cuenta que el paisaje en realidad era muy distinto, encontrándose con praderas y árboles.
—Veo que llegaron sin problemas — le dijo Kagome a los otros, dándose la vuelta y volver la vista al horizonte — esta es la época de la que les hablaba — su actitud cambio radicalmente, demostrando mucha preocupación — ¡vámonos!
Después de caminar unos minutos, llegaron a una aldea; esta al parecer había sido atacada, ya que había destrozos totales, con suerte, algunas casas quedaron en pie, el paisaje era desolador. Kagome a lo único que atino, fue a correr al interior de la aldea, y los demás a seguirla; había mucha gente herida y muerta, esto no sorprendió mucho a Kagome, al parecer, estaba acostumbrada a estas escenas, pero May, Drew y Mikami, quienes nunca habían visto algo tan horrible, fue muy traumático.
—¡ ¿Quién fue capaz de hacer algo así?! — se preguntaba May sin salir de su estado traumático, en verdad era mucho para ella.
—No lo sé — intentaba responder Drew, igual de horrorizado — al parecer, algo con mucho poder pasó por aquí.
—¡De saber que iba a pasar todo esto, hubiese venido mejor preparada! — comentaba igual de traumada Mikami, apenas mirando el camino.
El panorama era aterrador, había mucha gente pidiendo ayuda, otros en estado agónico, por desgracia, al no llevar muchas cosas para primeros auxilios, no podían hacer mucho, en eso, vieron a Kagome entrar a una casa en específico, por lo que los tres entraron para acompañarla y ver por qué la urgencia de entrar ahí en específico. Dentro de la casa, había un hombre de aspecto joven, cabello largo plateado y orejas de perro, quien protegía, al parecer, a una anciana.
—¡Inuyasha ¿Qué paso aquí?! — le preguntó casi al acto, espantada al ver el estado de los dos.
—Ese maldito de Naraku — decía entre quejidos, con mucha rabia — no sé cómo, pero aumento sus poderes de forma inexplicable.
— ¿Cómo es eso? — muy extrañada, le preguntó.
—No lo sé, pero llego con unos seres oscuros — decía mientras trataba de levantarse con mucha dificultad — los trate de eliminar, pero por más que los atacaba, no sufrían daño alguno.
— ¡¿Y Sango, el monje Miroku y Shippo?! — le preguntó mientras miraba por todos lados, sin encontrar a nadie, pero un grito llamó la atención de todos.
—¡Ah…, pervertido! — quién gritó fue Mikami, que sólo sintió como alguien acariciaba una de sus nalgas, y furiosa, se dio la vuelta, gritando — ¡Maldito degenerado! — y golpeo al pervertido que la manoseo, lo que llamó la atención de todos.
—¡ Sango, Shippo, monje Miroku! — exclamo Kagome mucho más calmada.
—Hola Kagome — saludó Sango levantando su mano derecha — ¿Quiénes son ellos? — preguntó indicando con la misma mano a sus acompañantes.
—Hola, soy May mucho gusto.
—Mi nombre es Drew, y esto es para ti — le saludó cortésmente, entregándole una rosa a la joven.
— ¡Gracias, que lindo! — muy apenada, recibió el presente.
—¡Soy Mikami ¿y quién es este pervertido?! — saludaba a los recién llegados mientras pisoteaba al pervertido, muy molesta.
—Solo un monje pervertido — le explicó Sango muy avergonzada, y al segundo, recomponer su compostura — soy Sango, una exterminadora de monstruos.
— ¡Mi nombre es Shippo! — saluda el pequeño zorro de forma muy entusiasta.
—Mis bellas damas, soy Miroku, un renombrado monje — comenzó a presentarse, tomando la mano derecha, tanto de May como de Mikami — y quisiera saber si alguna de estas preciosidades quisiera tener un hijo conmigo — la proposición solo enfadó aún más a las dos jóvenes.
—¡Lárgate, monje pervertido! — le gritaron al unísono, mandándolo las dos, directo contra el suelo con mucha fuerza; en verdad fue muy vergonzoso escuchar una proposición así.
—Discúlpenlo por favor — comenzó a excusarse Sango, con la cara roja de vergüenza — por culpa de ese mal hábito, tiene una maldición.
— ¿Una maldición? — preguntó ingenuamente May, sin entender mucho.
—Hace cincuenta años, su abuelo se dejó enamorar por una mujer, y claro, tenía las mismas mañas, pero esa mujer resulto ser Naraku, y por pervertido, lo maldijo con un agujero, que con el pasar del tiempo, fue creciendo, hasta tragárselo, esa maldición ha pasado de generación en generación, y ahora él tiene aquella maldición, y lo único que quiere es dejar algún heredero antes que muera.
—¡Lo siento, no sabía! — Ingenuamente, May se acercó al monje, levantándolo y atendiéndolo después tratarlo tan mal — ¿Te lastime mucho?
—No se preocupe señorita, me encuentro bien — y sí que estaba bien, y May lo comprobó en carne propia, literalmente, ya que el moje comenzó a acariciar el trasero de May, lo que molestó mucho a la castaña, volviendo a estrellar al monje contra el suelo; ahora sí que estaba fuera de sus cabales.
—No le tengan compasión, ya no tiene cura — le dijo Sango resignada, para después suspirar profundo.
—¡Ahora arréglatelas solo! — le gritoneo May, ruborizada a morir.
—¡May, ya deja de jugar, tenemos cosas que hacer! — Le reprocho algo molesto Drew, para después dirigirle la palabra a Inuyasha — ¡¿me podrías decir cómo eran esos seres?!
—Jamás los había visto, no tenían forma específica, eran distintos el uno del otro, pero todos eran oscuros, tenían un aura maligna.
— ¡May! — le exclamó su compañero.
— ¡Sí! — Respondió entendiendo perfectamente lo que quería su compañero — ¡ ¿Mewtwo, puedes oírme?! — llamó telepáticamente al Pokémon.
—Te escucho, joven May — resonó la voz en el ambiente, sorprendiendo a todos, menos a los viajeros dimensionales.
— ¡¿Quién eres?! — exclamo Kagome algo asustada, al no ver quien hablaba.
—Se llama Mewtwo, y también es un Pokémon — le respondió May, dándole a conocer que era un amigo, y volver a hablar con el Pokémon — ¡al parecer, esos seres que nos atacaron en Sinnoh, también aparecieron aquí!
—Ya veo, si aparecieron en dos dimensiones distintas, quiere decir que, lo más seguro, están en todas las dimensiones — concluyó Mewtwo muy preocupado.
—¡ ¿Eso quiere decir que los demás también se enfrentarán a esas cosas?! — le preguntó May entre asustada y preocupada.
—Así parece ser — le respondió tajantemente.
—Espero que Ash esté bien — pensó para sí, muy preocupada por el estado del joven de Pallet Town.
—¡No se preocupen por los demás, por favor, concéntrense en buscar la perla, sé que será difícil, Satoshi lo sabía, por eso escogió de ese modo los equipos!
—¡Claro, ese Satoshi es muy listo — concluyó Drew bastante suspicaz — nos mandó a un mundo de espíritus con una profesional caza fantasmas, sabía que podíamos tener problemas acá!
—Te falto lo genial y excelente — agrego sarcásticamente la pelirroja, dejando a todos algo perplejos.
—Como sea… — intentó decir Mewtwo, algo contrariado por los dichos de la caza fantasmas — ¡no se confíen, tengan extremo cuidado, les deseo suerte, jóvenes elegidos!
—¡Espera! — Le exclamó Drew algo apresurado — ¡ ¿Conoces alguna forma de derrotar a esos seres?! — pero no recibió respuesta, claramente Mewtwo había cortado la comunicación con nuestros amigos.
—Es mejor no comunicarnos de forma telepática — acotó Mikami.
— ¿Por qué? — le preguntó muy extrañada la coordinadora por la advertencia.
—Mewtwo ya lo sabe, nos pueden identificar por la comunicación, al comunicarnos telepáticamente, el cerebro transmite energía eléctrica, y al enviar mensajes telepáticos, podrían saber dónde estamos, por la energía enviada — explicó la caza fantasma, detalladamente.
—Ya veo, entonces tendremos que arreglarnos nosotros solos — esto preocupó mucho a la joven May ¿Qué harían si algo salía mal?
—Así parece, pero no nos queda de otra, y si no queremos alargar la situación y darles más ventaja a esos sujetos, será mejor comenzar ahora — advirtió Drew ansioso por la estresante situación.
—Es verdad — sentencio Mikami para volver a la búsqueda, preguntando por alguien clave en esto — ¿saben dónde está ese tal Naraku?
—Dijo algo de ir al lugar donde vive la reencarnación de la sacerdotisa guardiana de la perla — respondió Shippo mirando al techo, con su dedo índice izquierdo en el mentón.
— ¿La guardiana de la perla? — preguntó May, extrañada por las extrañas, valga la redundancia, palabras.
—¡Ese maldito de Naraku, si lastima a mi familia, me las va a pagar! — exclamo Kagome furiosa la joven.
— ¡¿No me digas que tú, Kagome…?! — May preguntó sorprendida a la joven, no podía creer que estaban frente a la encargada de cuidar la perla, según la coordinadora.
—¡Vámonos rápido, antes que Naraku descubra que no estas! — Inuyasha le aconsejo abruptamente a Kagome.
— ¡Podría utilizar a las personas como sus títeres, eso sería fatal para todos! — hizo recordar Sango.
—No creo que la gente caiga en su influencia tan fácil — le comentó May, no muy convencida de tal futuro hecho, arqueando sus cejas.
—Naraku manipula el alma de los seres vivos y espíritus para que peleen por él — le comentó la exterminadora muy resentida, al parecer, por algún hecho pasado — nunca se ha ensuciado las manos en una matanza.
—¡ ¿En verdad hace esas cosas tan horribles?! — Exclamó con mucha ira — ¡que cobarde! — increíblemente, este sujeto no era solo peligroso, sino que también era un cobarde.
—Naraku mato a mi familia, y no solo eso, también manipula a mi hermano menor Kohaku, a quien también mato — dijo con mucha tristeza y rabia contenida, cosa que se notó en su voz, mas no en su rostro.
— ¿Cómo es eso que lo manipula y lo mato? — le preguntó Drew por tal extraña explicación.
—Es lo que iba a decirles — Kagome respondió por fin el mayor de los problemas — la perla se despedazo en muchos fragmentos, los cuales se dispersaron por todas partes, y Naraku tiene casi todos los fragmentos, y usa uno de ellos para manipular al hermano menor de Sango.
—Ya veo — Drew se puso a pensar en la situación, mientras se llevaba su mano izquierda al mentón — ¿y ustedes tienen algún fragmento? — volviendo la mirada a Kagome.
—Este es el único que tenemos — dijo mientras sacaba un pequeño frasco de uno de sus bolsillos — y los últimos los tiene un joven llamado Koga.
—Ya veo — el peliverde seguía pensante, analizaba cada dato que le daban — ¿podrías llamar a ese Koga?
—Tendría que ir donde vive, pero esta algo lejos — le explico algo complicada.
—¡Eso no será problema! — Drew salió de la casa, haciendo que los demás imitaran la acción — ¡Flygon, sal! — Lanzó la pokébola del Pokémon en cuestión, y al acto, apareció un dragón de color verde — ¡tú solo dime en donde vive y llegaremos rápidamente en Flygon!
—¡Por supuesto! — le contesto bastante entusiasmada.
—Mientras tanto, nosotros iremos a tu casa Kagome — le indico Inuyasha.
—De acuerdo, cuídense por favor — les pidió Kagome, muy preocupada de lo que pasaba en su tiempo.
— ¡Drew, cuida bien a Kagome — el aludido miró a Inuyasha, quien solo miraba algo desconfiado la visita — y no dejes que ese lobo se le acerque! — esto último se lo dijo claramente celoso.
— ¡¿Qué no se le acerque?! — le preguntó muy extrañado por la solicitud.
— ¡No le hagas caso! — le pidió muy molesta Kagome, agarrando a Drew — ¡Vámonos!
Tanto Drew como Kagome, montaron a Flygon, y se dirigieron a las montañas, lugar donde vivía Koga.
Koga es el líder de una manada de lobos, tiene apariencia humana, pero en su esencia, es un lobo demonio; su manada consta tanto de lobos, como de lobos demonio.
Mientras tanto, el grupo de May e Inuyasha se dirigía a la época y hogar de Kagome, por medio de lo que quedaba de pozo; producto de los fenómenos, no hubo problemas en que todos viajaran al futuro, cosa que sólo Kagome e Inuyasha podían hacer.
Arriba de Flygon, Drew y Kagome iban a toda velocidad al lugar donde supuestamente, se encontraba Koga.
—Espero que esté — le comentó serio a Kagome, desconfiando de la estadía del lobo.
—No te preocupes — le tranquilizo, dándole a conocer que lo conocía muy bien — Koga casi nunca se mueve de ese lugar.
—Espero tengas razón — Drew detuvo su hablar un momento, y preguntó seriamente a la joven — ¿te puedo preguntar algo?
—Por supuesto.
— ¿Tú eres la reencarnación de la guardiana de la perla?
— ¡¿Eh?! — La pregunta la tomó desprevenida, pero contesto sin dificultad — así es.
—May había tratado de preguntarte lo mismo, pero no pudo — la miró por un momento, y volvió la vista al frente — cuéntame ¿quién era la anterior guardiana de la perla y que sucedió con ella?
—Creo que corresponde que sepan, al fin y al cabo, a eso vinieron — Kagome tomó un poco de aire y comenzó a explicarle sobre la historia de la perla — la perla de Shikon es llamada también la esfera de las cuatro almas, Arami Tama, el valor; Nikimi Tama, la Amistad; Fushigi Tama, el Conocimiento y Sakimi Tama, el Amor; fue creada hace muchos siglos atrás, por una sacerdotisa llamada Midoriko, la perla fue creada al intentar purificar las almas de una legión de demonios, pero en su proceso, tuvo que sacrificarse, puesto que tuvo que utilizar todas sus energías para lograr su cometido. Por mucho tiempo, una aldea de exterminadores estuvo al cuidado de la perla, purificándola, hasta que conocieron a una sacerdotisa llamada Kykyö, a quien le encargaron la perla, pensando que podría estar más segura con ella; Kykyö estuvo mucho tiempo protegiendo y purificando la perla, puesto que muchos monstruos y demonios quisieron apoderarse de ella, sin éxito, entre ellos, Inuyasha… — pero fue interrumpida de golpe por el joven peli verde.
— ¡¿También Inuyasha?! — Preguntó sin entender, no le calzaban los cálculos — ¡espera, estoy confundido! ¡¿Hace cuánto tiempo fue todo eso?!
—Hace cincuenta años.
—¡Espera un momento! — dio vuelta la mirada a Kagome, quien solo miraba ingenuamente al joven, el cual, tenía una cara muy extraña — ¡ ¿Qué edad tiene Inuyasha?!
— ¿Por qué lo preguntas? — preguntó extrañada.
— ¡Por que Inuyasha se ve muy joven, y me dices que era uno de los que trato de robar la perla hace cincuenta años ¿Cómo es eso?!
—Creo que tarde o temprano tendría que decirlo — suspiro con los ojos cerrados y dijo secamente — él es un han'yö.
— ¿Un han'yö? — le preguntó sin entender que rayos era eso.
—Sí, él es hijo de una mujer humana llamada Izayoi, y un monstruo, un general de un gran ejercito de demonios llamado Inu no Taishö.
—Ya veo — sentenció Drew, dándole a conocer a Kagome que había entendido algo, cuando realmente, no había entendido nada, salvo que Inuyasha si tenía padres, por lo que suspiro desconcertado — es extraño, pero así son las cosas, sígueme contando de la perla.
—Bueno, como te decía, muchos intentaron apoderarse de la perla, sin éxito, pero antes de conocer a Naraku, lograron robarse la perla, todos creyeron que Inuyasha había sido, por lo que Kykyö al enterarse de esto, sello su alma con una flecha purificada, quedando dormido por cincuenta años, y en el acto, producto de una grave herida que tenía, agravada por el lanzar de la flecha, estuvo al borde de la muerte, por lo que como último recurso, se llevó la perla con ella al otro mundo, desapareciendo por 500 años, pero volvió a aparecer en esta época…
— ¿Por qué dices antes de conocer a Naraku?
—Por ahí Drew — le indicó el camino a seguir antes de continuar, haciendo que el Pokémon corrigiera la ruta, y al acto, continuar con la explicación — cuando conocimos a Naraku, descubrimos que él fue quien ataco a Kykyö disfrazado de Inuyasha, y viceversa, por causa de ello, Kykyö fue herida, además de crear un gran odio entre Kykyö e Inuyasha, ya que por mucho tiempo, ellos fueron… más que amigos… — la joven apenas si podía continuar con la historia, su voz comenzó a quebrarse, y lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos.
—Me lo imagino — le comentó interrumpiéndola, al ver el estado de la joven, no sabía exactamente qué había pasado, pero no podía ser bueno, a nivel emocional, claro — creyeron que se habían atacado, cuando en realidad, fue Naraku.
—Así es — le respondió asintiendo, observando que por fin habían llegado a destino — ya llegamos, es aquí.
El Pokémon aterrizó a la rivera de un rio que estaba cercano, el cual, tenía una gran cascada a la vista.
—¡Koga, donde estas! — gritó en dirección a la cascada.
— ¿Segura que esta ese Koga? — le volvió a preguntar un poco desconfiado.
—Espero que si — le respondió, ahora sí, un poco insegura, pero en eso, detrás de la cascada, aparece el líder de la manada de los lobos — ¡hola Koga!
—¡Hola Kagome, viniste a visitarme! — le saludaba mientras se le acercaba — ¿Dónde está ese perro sarnoso? — le preguntó mientras miraba de reojo en todas direcciones.
—Inuyasha no pudo venir, tenía otras cosas que hacer.
—Siempre tiene cosas que hacer ese inútil — le comentó fastidiado, y al tiempo, percatándose de la presencia de Drew y Flygon — ¿y quiénes son ellos?
—Se llama Drew, y es un amigo.
— ¿Y esa cosa verde? — le preguntó extrañado por el extraño ser, ya que era la primera vez que veía un animal así.
—¡No es ninguna cosa, es un Pokémon y se llama Flygon! — le respondió Drew bastante molesto por como lo había preguntado.
—¡Discúlpate ahora Koga! — Le regañó fuertemente — ¡Además, gracias ellos estoy aquí!
—Lo siento, no sabía — les dijo muy nervioso, había metido la pata hasta el fondo.
Algo exasperada, Kagome sólo suspiro, y volvió a lo que la convocaba.
—A lo que vinimos — la seriedad de la joven, volvió de golpe — necesitamos tus fragmentos con urgencia ¿nos los podrías prestar por favor?
—Lo siento hermosa Kagome, pero ni a ti te entregaría estos fragmentos, no puedo.
— ¿Entonces nos podrías acompañar?
— ¿Para qué? — le preguntó muy extrañado.
— ¿Qué aun no lo sabes? — Koga sólo levanto una ceja, en gesto de no entender mucho — Naraku aumento sus poderes sin explicación, y según Drew, necesitamos los fragmentos de la perla.
—Qué extraño — comenzó a decir Drew, mientras miraba el lugar muy extrañado — ¿no te han atacado?
— ¡Por supuesto que no, aquí no ha pasado ni un anima!
— ¿En dónde has estado? — preguntó nuevamente Drew.
—Pues… — siguió hablando Koga, mientras indicaba la cascada — dentro de la caverna, que está detrás de la cascada.
—Ya veo, a lo mejor el lugar debe tiene alguna especie de campo eléctrico, eso debe repeler cualquier clase de energía.
— ¿Qué está pasando Kagome? — Koga preguntó sin entender mucho la situación, pero ya muy preocupado.
—Eso quisiéramos saber — le respondió dejando a Koga aún más confundido — ¿podrías acompañarnos entonces?
—Como tú quieras, mi querida Kagome — dijo con tono adulador.
—¡Gracias Koga! — le agradeció Kagome con una sonrisa, para después, dirigir la vista a Drew — ¡Drew, vámonos!
Después que Koga avisara a su bandada acerca de su viaje, se fueron casi al instante.
Mientras tanto, el grupo de May había llegado a la época donde vivía Kagome; apenas al llegar, se dieron cuenta que el ambiente no era muy distinto del lugar que venían, el cielo totalmente oscuro, aun siendo antes de mediodía. Pero lo extraño, no había nadie en las calles.
—Con que este es el lugar en donde vive la señorita Kagome — comentó Miroku impresionado por el lugar.
—No — le negó tajante Inuyasha, mirando seriamente su alrededor — este no es el lugar en donde vive Kagome — casi por instinto, entro a la casa de Kagome, pero no encontró a nadie — no hay nadie en casa.
—A lo mejor salieron — comentó Sango, intentando buscar una explicación, mientras buscaba algún signo de vida.
—Pero que extraño — May le explico a Sango sin entender lo solitario del lugar — el abuelo de Kagome sabía que íbamos a salir, no creo que hayan salido.
—Tienes razón, es muy extraño — de pronto, la expresión de Sango cambió, como si se le hubiese ocurrido algo — ¡Kirara! — se ve tanto a la chica como a su mascota salir de la casa, y de la nada, el pequeño gatito de cola bífida, se transformó en un gran tigre de fuego; Sango subió arriba de Kirara, y este comenzó a volar.
—¡Guau…, increíble! — Exclamo May tan sorprendida, que sus ojos casi se salen, pero al acto, su mirada cambió; saliendo de la sorpresa, tomó una de sus pokébolas — ¡Ya se, Beautifly, yo te elijo! — y la lanzó, saliendo un Pokémon con forma de mariposa — ¡Beautifly, ve con Sango y ayúdala en lo que puedas! — El Pokémon solo asintió — no será como tu gatita, pero puede ser de gran ayuda.
— ¡Gracias May! — y al acto, le dice tanto al Pokémon como a Kirara — ¡vámonos! — para partir a la búsqueda de personas que aun siguieran supuestamente vivas, y les diera algo de información de lo que pasaba.
A los minutos, en frente de May y los demás, apareció un pequeño grupo de personas.
—¡Miren, hay personas a salvo! — May corrió en dirección a estas, mientras preguntaba — ¡¿disculpen señores, saben que paso?!
—¡Espera, no vayas! — le grito Inuyasha, intentando detenerla, sin éxito.
Sin que se dieran cuenta, estas personas, se movieron a gran velocidad contra May, quien recibió un fuerte golpe en la boca del estómago, con tal fuerza, que salió disparada, que por suerte, gracias a los reflejos de Inuyasha, alcanzó a agarrarla antes que se estrellara.
— ¡Oye ¿estás bien?! — le preguntó muy preocupado, pero no recibió respuesta alguna, May estaba inconsciente.
Al parecer, las cosas se estaban complicado más de lo esperado, ya que Naraku se había apoderado de la voluntad de las personas de la ciudad, y no solo eso, tambien aumento su poder de forma extraordinaria, inexplicablemente.
¿Llegarán Drew, Kagome y Koga a tiempo para ayudar a May y los demás? ¿Por cuál motivo, Naraku tiene más poder? ¿Y dónde estarán los familiares de Kagome? Todo esto y más en el próximo capítulo.
Continuará…
