Ahora si que comentaré mucho en estos capítulos, y dejaré reseñas al final de cada capítulo, ya que tengo muchas cosas que decir, y las palabras se me quedan cortas. Primero, cuando escribí este capitulo, tomé las edades que tenian en esos instantes: Ash 14 - Misty 15 - May 12 - Drew 13 - Dawn - 10 - Gary 14 - Duplica 14; hice este capítulo en base a las edades que habia sacado de paginas japonesas, y a como iba orientada la historia de Takeshi Shudo... ahora que lo pienso, investigué mas de la cuenta... Segundo, la edad que aqui tiene Sakura, es de 14 años. Tercero, y como mencioné anteriormente, todo este arco está escrito desde 0, no el inicio, pero la historia es completamete distinta, complementando a la perfeccion la historia; y quedó mucho mejor. Cuarto, y como aparte, este capítulo es fanservice y dedicado al shipping, asi que si no les gusta ninguna de las dos cosas... Bueno, los dejo leyendo tranquilos.
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Capítulo 17: "Conociendo a una chica torpe y despistada, la guardiana de las cartas mágicas"
Mientras Satoshi y los demás se encontraban investigando los sucesos extraños que sucedían en Hoenn, los jóvenes que se encontraban en otras dimensiones, terminaban las tareas que les había pedido Sakura, sin imaginar que su dimensión, estaba a punto de estallar algo grande.
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Después de tan doloroso encuentro, tanto Ash como la chica, se levantaron como si nada.
— ¡¿Oye, estas bien?! — le preguntó Ash a la chica, muy preocupado, pensando que se había lastimado.
— No te preocupes, estoy bien — le respondió la chica con una sonrisa; miró su reloj, y gritó — ¡No, voy a llegar tarde! — Hizo una reverencia, y se disculpó — disculpen, pero me tengo que ir — y partió rauda y veloz. En el rostro de la chica se notaba desesperación.
— ¡Vaya, que chica más extraña! — Comentó May muy nerviosa — ¡se parece mucho a alguien que conozco! — le dijo a Ash, pegándole en el brazo derecho con su codo izquierdo, mirándolo de reojo.
— ¿A qué te refieres con eso? — preguntó ingenuamente Ash, mientras Pikachu volvía a su hombro izquierdo.
— ¡Es cierto, en especial por lo que dijo! — ahora Misty le decía de reojo, pegándole en su otro brazo con el codo derecho.
— ¿A lo que dijo? — volvió a preguntar muy ingenuo Ash, sin percatarse de primeras lo que le decían, hasta que por fin había caído — ¡Oye!
— ¡Es verdad! — Decía Gary en burla a Ash — chicos, concentrémonos en buscar las cartas — les dijo muy serio — ya habrá mucho tiempo para chistes.
— Tienes razón Gary, vámonos — le asintió Misty.
Después de tal contratiempo, nuestros amigos volvieron a su objetivo, la búsqueda de tales cartas. ¿Dónde podrían encontrarse? En las misiones anteriores, buscar fue una tarea más sencilla, ya que habían caído con las personas indicadas, pero en esta ocasión…
— ¿Y por dónde empezamos? — preguntó Ash, buscando una respuesta en cualquiera.
— Buena pregunta — contestó Misty algo contrariada — hasta el momento, nos hemos topado primero con las personas indicadas — miró en todas direcciones, y dijo — creo que esta vez, a mi amiga le fallaron los cálculos — Misty sólo sonrió, y dijo — lo peor, es que no conocemos el lugar, caminemos hasta encontrar a alguien que nos pueda ayudar.
Más no podían hacer, más que caminar y caminar, y después de caminar por casi una hora…
— ¡Cuidado otra vez! — gritó la misma chica en patines, que aparecía nuevamente de la nada, tan veloz como la primera vez.
— ¡No otra vez! — gritó Ash algo desesperado ¿Otra vez la misma chica?
Esta vez, a diferencia de la vez anterior, si trataron de esquivarse, sólo que, moviéndose de lado a lado, sincronizados, por lo que Pikachu volvió al hombro derecho de Misty, y a los segundos, los dos torpes chocaron nuevamente, quedando de nuevo tumbados en el suelo.
— ¡ ¿Cómo pueden ser tan torpes?! — les regaño Misty, tanto a Ash, como a la desconocida.
— ¡Jejejeje, lo siento de nuevo! — volvió a disculparse la castaña, muy apenada.
— Ten más cuidado para la próxima — le dijo Ash, mientras se recomponía y ayudaba a la extraña a levantarse, al momento que Pikachu volvía a su hombro.
— Lo tendré en cuenta — volvió a hacer una reverencia — ¡adiós! — y nuevamente partió rauda.
— ¡Oye espera! — le gritó Gary, haciendo que la chica se detuviera.
— ¿Que sucede? — preguntó la castaña muy curiosa.
— No somos de acá, y no conocemos la ciudad ¿podrías ayudarnos, por favor?
— Claro… — respondió la chica algo perpleja, y esbozando una sonrisa, respondió muy entusiasmada — ¡ya hice lo que tenía que hacer, además, es lo mínimo que puedo hacer por golpear tanto a su amigo!
— ¡Gracias! — dijeron todos al unísono en reverencia.
Así, la torpe patinadora decidió ayudar a Ash y los demás, ¿pero de qué forma podría ayudarlos? Si quiera sabían si estaban con la persona correcta ¿O estarían involucrando a alguien que no tenía nada que ver con tan raro mundo, al menos, para una persona común? ¿O a lo mejor, después de tantos hechos con las guerreras elementales, ella podría ser una de ellas, y al igual que Lisa y Ritsuko, sólo sería un disfraz?
— ¿Y cuáles son sus nombres? — preguntó la castaña.
— Mi nombre es Ash Ketchum, y él es Pikachu — se presentó el entrenador, y a su Pokémon.
— ¡Qué lindo eres! — exclamó la desconocida, acercándose mucho a Ash y Pikachu.
— ¡ ¿Qué?! — exclamaron todos, muy en especial ellas, quiénes miraron muy sorprendidos a la extraña, mientras levantaba su mano para acariciar a…
— ¡¿Ah?! — dijo Ash sin entender mucho la situación, y tampoco esperando mucho, mientras las chicas, sólo querían asesinar a la desconocida.
— ¡Eres muy lindo, Pikachu! — dijo la castaña, posando su mano derecha en la cabeza del Pokémon, para acariciarlo.
La situación hizo que todos perdieran el equilibrio, cayendo al suelo por la pesadez del momento. Mientras, Ash sólo miraba muy tranquilo como la extraña acariciaba al Pokémon, sin ninguna clase de miedo.
Claramente no era el enemigo, era muy efusiva, no servía para algo tan peligroso ¿Pero por qué motivo no le tendría miedo a Pikachu?
— ¿Chicos, les pasa algo? — preguntó Ash, sin entender nada de lo que les pasaba a sus amigos.
— No, nada, no es nada — le respondió Misty, mientras se recomponía, soltando una bocanada de aire.
Obviamente, habían creído que lo de "lindo", se lo decían a Ash, por suerte, aquel hombre que amaban tanto, era muy despistado. Una vez que todos se presentaron, sólo quedaba la desconocida.
— Mucho gusto, chicos. Mi nombre es Sakura Kinomoto — decía muy feliz la castaña — espero poder ayudarlos en lo que más pueda.
— Vaya, es la tercera Sakura que conocemos — decía en anécdota Kagome — qué coincidencia.
— Es cierto, tantas dimensiones, y nos encontramos con tres Sakura — ahora acotaba May — ¿Habrá alguna conspiración de alguna agencia secreta, y no nos quiere decir toda la verdad? — dijo mientras encuadraba con sus dedos pulgares y índices a Sakura, simulando estar haciendo alguna nota para un programa de televisión.
— May — le digo Gary, mirándola de reojo —, esto no es un programa de misterios.
— ¡Jejejeje, sólo me emocioné un poquito! — rio nerviosa la coordinadora.
— Como sea — dijo Gary muy serio, volviendo su atención a la Sakura de esa dimensión — como dijo May, nosotros venimos de otra dimensión, nos mandaron a buscar unas extrañas cartas mágicas, no sé si tú sepas algo de eso.
— ¡ ¿Y quién les digo de esas cartas?! — preguntó Sakura muy sorprendida.
— Un amigo nos dijo y envío a buscarlas — comenzó a explicarle Ash muy serio —, veras, en estos instantes, estamos siendo atacados por unos seres malignos llamados soldados de la luz, y nuestro amigo nos contó que esas cartas nos servirían para detenerlos de una buena vez por todas.
— Ya veo, suena muy grave — comentó muy seria Sakura — vamos a mi casa, allá conversaremos con más calma, en privado — accedió rápidamente a ayudar.
— Muchas gracias Sakura, vamos — le agradeció Ash.
Todo parecía indicar que, si habían caído con la persona correcta, no de la forma más ortodoxa conocida; pero si era cierto, es que la chica no conocía la maldad, y tampoco el egoísmo. Era muy desinteresada, y demasiado confiada, pero se podía contar con Sakura para lo que fuera, eso sí era seguro.
Luego de caminar un par de cuadras, llegaron hasta la residencia de Sakura.
— Por favor, chicos, siéntanse en su casa — les pidió Sakura, dejando entrar a todos a su pequeña, pero acogedora residencia.
— ¡Gracias! — le agradecieron nuevamente al unísono.
Todos buscaron algún lugar para sentarse, pero lo extraño, pasó cuando Sakura se sentó; por alguna razón, Pikachu corrió al regazo de la castaña, dejándose acariciar. Los que conocían a la rata eléctrica, miraron con sorpresa tan efusivo acto de cariño, no así Ash.
— Debes ser una persona de mucha confianza — le comentó Ash, viendo como Pikachu se acomodaba en las piernas de Sakura — no suele hacer eso con todo el mundo.
— ¿Es cierto? — le preguntó Sakura al Pokémon, muy sorprendida.
— A lo mejor, te tomó cariño por el cumplido que le hiciste — le comentó Misty.
— ¿Puedes entender lo que te digo? — el Pokémon la miró, y le asintió — ¡Increíble! — le exclamó, mientras lo acariciaba, y volvía la atención al grupo, preguntando muy seria
— ¿me podrían decir que son esos soldados de la luz?
— Bueno Sakura, como te explicaba — comenzó a decir Ash —, esos tipos solo quieren eliminar todas las dimensiones y seres vivos que viven en ellas, para rehacer solo una con su propio pensamiento e ideal… — pero algo lo interrumpió — ¡Achís! — Obviamente, aún seguía resfriado — Disculpen, creo que aún sigo un poco resfriado.
— Con una noche en cama, ni creas que te vas a mejorar por completo — le dijo Misty, sonriéndole de reojo.
— ¿Cuándo te resfriaste? — preguntó Dawn muy extrañada.
— Al lugar donde fuimos a buscar las esferas del dragón, llovía sin parar, seguro causado por los desastres naturales… — explicó Misty, y detenida por sus propias palabras — ¡Esperen un momento, aquí hay algo que no anda bien! Eso creo…
— ¿Qué cosa Misty? — preguntó muy extrañado Ash.
— Por lo que nos contaron todos, en los otros lugares también ocurrían los mismos desastres naturales — explicó Misty.
— Pero Misty — interpeló Gary —, en donde nosotros estuvimos, los desastres demoraron en desatarse, seguro este lugar seguirá el mismo patrón — a Sakura — ¿acá no ha habido desastres como lluvias o temblores?
— No, nada — respondió Sakura, sin entender de qué hablaban.
— Que extraño — pensó Gary muy intrigado — ¿Por qué no ocurrirá nada en este lugar? — En búsqueda de alguna respuesta, llamó la atención de todos — será mejor investigar, por alguna razón, aquí se está comportando de una forma muy extraña.
Pero de pronto, comenzó a temblar.
— ¡ ¿Qué sucede?! — preguntó Ash algo alarmado.
— ¡Está temblando ¿Qué no lo ves?! — le respondió Misty algo gruñona.
— ¡No sé si ver, pero lo siento — le contra respondió Ash, igual de gruñón —, me refiero a por que sucede a estas horas!
—Tienes razón — le acotó Gary —, es extraño.
De pronto, notaron como un pequeño ser de color amarillo bajaba del segundo piso de la casa.
— ¡Sakura, ven rápido! — le exclamó muy asustado a la castaña.
— ¡ ¿Qué sucede Kero?! — le preguntó Sakura muy preocupada.
— ¡Las cartas, salieron del libro, se volvieron locas!
— ¡ ¿Que?! — exclamó Sakura ya asustada.
Después que Pikachu bajó de las piernas de Sakura, muy preocupada, corrió escaleras arriba, seguida de un preocupado Ash hasta su cuarto. La primera en llegar, fue Sakura, quién vio como las cartas se movían de un lado a otro, sin detenerse.
— ¡ ¿Qué sucede aquí?! — preguntó Sakura muy asustada, viendo como las cartas se volvieron locas.
— ¡¿Qué pasa Sakura?! — preguntó Ash recién llegando, muy preocupado
— ¡Las cartas, no sé qué les pasa!
Pero de pronto, las cartas detuvieron su movimiento, al parecer, al notar la presencia de Sakura.
— ¡ ¿Qué les sucede?! — preguntaba la joven aún más asustada.
Tanto Ash como Sakura, notaron que las cartas estaban de un color blanco opaco, rodeadas por un aura maligna. Cuando se quisieron dar cuenta de algo más, notaron como las cartas se dirigieron a atacar a Sakura, pero…
— ¡Sakura, cuidado! — exclamó Ash, lanzándose a abrazar a Sakura.
Ash sólo atinó a proteger a Sakura del ataque de las cartas, protegiéndola con su cuerpo, recibiendo todo el ataque. Parecían simples cartas, pero cortaban como navajas. Claramente el ataque iba dirigido a Sakura, por lo que causó lesiones de mediana consideración a Ash, mientras las cartas, continuaron su trayecto. Sakura salió sin una sola herida.
— ¡ ¿Ash, estas bien?! — preguntó Sakura, quién aún seguía abrazada por el entrenador, muy asustada por el ataque, y muy preocupada por Ash.
— Si…, estoy bien… — le respondió muy quejumbroso.
De pronto, comenzó a escucharse un gran alboroto en el primer piso, alboroto que terminó a los segundos.
— Bajemos a ver qué pasó — comentó Sakura, mientras se le separaba de Ash — ¿Ash, puedes caminar?
— Si, no te preocupes…, estoy bien… — le intentó responder más íntegro, cosa que compró Sakura.
— Perfecto, bajemos rápido — le dijo Sakura más tranquila, pero en el momento que quiso salir corriendo, se dio cuenta que Ash si estaba mal, apenas si podía caminar correctamente — veo que eres terco — le comentó con cierto tono de regaño — deja ayudarte.
— Está bien, gracias — dijo Ash, mientras pasaba su brazo por la espalda de la chica como apoyo — disculpa por seguirte, te estoy haciendo hacer el doble de trabajo, además tu casa quedó muy desordenada — dijo muy apenado Ash.
— ¡ ¿De qué estás hablando?! — Le regañó Sakura, por tremenda tontería que dijo Ash, según ella — ¡si no me hubieses seguido, yo estaría en tu situación! — Calmó su voz, y muy apenada, dijo — gracias por salvarme, Ash.
— No es necesario que me des las gracias — le respondió Ash con una sonrisa — mejor bajemos, los demás deben estar preocupados por nosotros.
— Es cierto — le asintió Sakura, quién mientras, pensaba en la situación — no puedo creer que exista alguien así, no nos conocemos, y me protegió a costa de su vida, solo una persona ha hecho lo mismo por mí — pensó muy nostálgica — espero que estés bien, Shaoran — volteó la mirada al joven, quién sólo le sonrió, y por alguna extraña razón, la castaña se sonrojó, provocando que volviera su vista al suelo, muy nerviosa — ¿Qué me pasa? A lo mejor es solo la impresión — intentó convencerse.
— ¿Estás bien? — Ash le preguntó a Sakura muy preocupado.
— Si, ¿por qué? — le respondió la castaña, sin despegar la mirada del suelo.
— Tienes la cara roja — le respondió Ash, bastante ingenuo — ¿no estarás enferma?
— ¡Claro que no, estoy bien! — Le respondió muy apenada Sakura, tan nerviosa, que dejó caer al suelo a Ash — ¡Ash, lo siento ¿estás bien?! — le preguntó muy asustada.
— Creo que si — le respondió en entrenador muy quejumbroso.
— Que bueno — respondió Sakura, nuevamente cayendo en la ingenua mentirilla de Ash, mientras lo volvía a ayudar a caminar — vámonos.
Cuando Sakura y Ash llegaron a la sala principal, notaron como el ataque de las cartas habían desordenado toda la casa; más parecía que un tornado hubiese pasado por ahí.
— ¡ ¿Qué paso aquí?! — preguntó muy alarmada Sakura, llevando sus manos a su cabeza, y a Ash, de nuevo al suelo, rodando por las escaleras.
— No lo sé, algo bajó de dónde venían, y… — y justo al llegar al primer piso Ash, Misty preguntó muy preocupada — ¡ ¿Qué le pasó a Ash?!
— ¿Eh? — miró a su costado, y se dio cuenta que no estaba; por alguna razón, siguió su mirada escalera abajo, y ahí vio a Ash, tirado —¡lo siento, lo volví hacer! — Por lo que corrió a ayudarlo a levantarse nuevamente — las cartas me iban a atacar, y Ash me protegió, recibiendo todo el daño.
— ¡ ¿Por qué hiciste eso?! — le preguntó May, entre preocupada y molesta, por su nuevo acto impulsivo.
— Ya te lo dijo, la iban a atacar — le respondió con una sonrisa Ash, orgulloso de su actuar — no creerás que iba a dejar que le hicieran daño.
— ¡¿Por qué siempre haces lo mismo, Ash Ketchum?! — le preguntó Misty, tan molesta como preocupada — ¡¿acaso nos quieres matar de un infarto?!
— ¡En lugar de regañarlo por salvar mi vida, deberían atenderlo! — les regañó muy molesta Sakura, tanto a Misty, como a May.
Se produjo un silencio absoluto en la casa tras las palabras de Sakura, el reto de la joven, había sido lo más sensato que había pasado, y eso todos lo sabían.
— No te preocupes Sakura — le respondió Ash muy sereno — estoy acostumbrado, además las chicas tienen razón, soy un poco impulsivo, y no mido las consecuencias de mis actos.
— Después hablaremos de eso — ahora le regañó a Ash — tengo que curar tus heridas — mientras dejaba a Ash en el sillón — voy por el botiquín, que no se te ocurra moverte.
— ¡No te preocupes, no creo que me pueda mover, jejejeje! — le contestó Ash en broma.
— ¡Jijijiji, tienes razón! — le respondió a la broma, y partió al baño.
Mientras tanto, las amigas de Ash pensaban en la situación.
— Sakura se está preocupando mucho más que yo por Ash — se decía Misty arrepentida — tiene razón, no debimos regañarlo ¡pero no me ayuda a controlarme, me vuelve loca! — Comenzó a exclamar furiosa para si — no tengo por qué preocuparme — ya se decía muy segura — yo conozco más tiempo a Ash, fui la primera, yo sé que él me quiere, aun así, no creo que se fije en otra chica, es muy despistado en esos temas.
— Esa niñita, ¿qué tramará? — May se preguntaba furiosa — Solo espero que no trate de quedarse con mi Ash ¡no importa cuántas traten de coquetearle, él será mío y solo mío! — Exclamó muy triunfante la coordinadora — pero Drew también vino — ya decía muy insegura — ¿con quién me quedo?
— ¡Si se atreve a tocarle un solo pelo a Ash, les juro que la voy a…! — Se decía igual de furiosa Dawn — Aunque Gary tampoco esta tan mal — se decía muy apenada, mientras miraba al investigador —, además, también se preocupa mucho por mi ¡Ya se, si no me puedo quedar con Ash, me quedó con Gary, jijijiji! ¡Soy todo un genio! — exclamó muy triunfante, como si tener un plato de segunda mesa, fuese la mejor idea.
— ¡Mándenme cien más, las derrotare a todas, ya verán! — exclamaba para sí Duplica — Pero ahora que lo pienso — se decía muy pensante — ¿es posible que uno pueda tener un novio de otra dimensión? — Ahora mirando a Ed — Porque si se puede ¡Lo siento Winry, pero no perderé está valiosa oportunidad, jijijiji!
— ¿Duplica, que te pasa? — le preguntó Ed, muy extrañado por los gestos que hacía la imitadora.
— ¡Nada, no me pasa nada — le respondió muy incómoda, mirando al cielo — no te preocupes, Ed!
— En verdad es un poco rara — se decía Ed — pero tiene su encanto… — de pronto hizo una pausa, y se dio cuenta de lo que decía — ¡Maldición, ya estoy diciendo tonterías! — se decía muy atontado.
Todo el espectáculo que tenían en sus mentes, la única que lo disfrutaba era Kagome, como si supiera leer la mente…
— ¡Te dije que esto se pondría interesante, solo mírales las caras! — le dijo en voz baja Kagome a Inuyasha.
— No sé cómo te puede gustar ver esto — le comentó Inuyasha, mientras sólo miraba las bipolares expresiones faciales de los jóvenes, creyendo entender algo.
— ¡Yo soy más romántica que tú, jamás entenderías esto! — le recalcó con desprecio.
— Yo solo entiendo una cosa — le comentó Inuyasha, mirándola fijamente.
— ¿Qué cosa? — preguntó muy extrañada.
— Te encanta mirar conflictos amorosos ¿no? — le dijo de reojo Inuyasha.
— ¡Jejejeje, sí, me encanta! — le confirmó riendo muy nerviosa.
Pero el único que no entendía nada de lo que ocurría, y, aun así, era el protagonista principal de los pensamientos de las chicas, era Ash.
— ¿Les pasa algo chicos? — preguntó muy curioso Ash.
— ¡No, nada! — respondieron todos al unísono, muy nerviosos.
— Listo, traje el botiquín — dijo Sakura recién llegando — ahora déjame ver — Sakura con mucho cuidado, examinó cada herida del joven, notando que eran más heridas de las que había notado — si quieres que te cure las heridas, tendrás que quitarte tu chaqueta y polera, tienes más heridas de las que creía.
— Está bien — y sin chistar, Ash quedó con su torso desnudo, comprobando Sakura su teoría, a lo que comenzó a limpiar y vendar cada herida.
— Listo, creo que con esto bastará — dijo Sakura, muy triunfante.
— Gracias Sakura — le agradeció Ash — pero mi ropa, esta despedazada, no puedo andar con esto — comentó mientras observaba sus prendas, ahora harapos, que lo acompañó en su viaje por Sinnoh.
— No te preocupes — Sakura se levantó, y tomó el teléfono, llamando a alguien — ¡Tomoyo, ¿podrías venir por favor?! — la joven sólo asintió, y colgó el teléfono.
— ¿Llamaste a alguien que me pueda prestar algo de ropa mientras? — preguntó Ash muy curioso.
— Así es, mi amiga Tomoyo se encargará de tu vestimenta, no te preocupes — le respondió muy tranquila Sakura.
— ¿Y por qué no le dijiste para que tenía que venir? — preguntó Misty muy intrigada.
— ¡Jejejeje, verán! — Rio muy nerviosa — a Tomoyo le gusta vestir con trajes llamativos, en especial a mí, y sinceramente, no quiero que disfrace de nada a Ash.
— ¡Jajajaja, no te preocupes de eso! — le dijo Misty entre risas — veamos, Ash se ha disfrazado de manzana, berenjena, dos veces de mujer, y otras más que en este instante no me recuerdo bien, o simplemente — complementaba mirando de reojo a May y Dawn — no me han contado.
— ¡Jejejeje! — rieron muy nerviosas las aludidas, como si ocultaran algo.
— ¡ ¿Eso es cierto?! — le preguntó Sakura a Ash, muy sorprendida.
— ¡Si, pero no fueron las experiencias más agradables! — respondió muy molestó, mientras gruñía.
— ¡Te entiendo! — le respondió muy nerviosa Sakura.
Mientras esperaban la llegada de Tomoyo, todos decidieron ayudar a Sakura con los destrozos que quedaron en su casa por el ataque de las cartas, a excepción de Ash, por causa de sus heridas, e Inuyasha, por torpe. Cinco minutos después de terminar las labores domésticas, se escuchó sonar el timbre de la casa.
— ¡Yo atiendo! — Exclamó Sakura, yendo hasta la entrada de la residencia a recibir a quien esperaba — ¡hola Tomoyo, que bueno que llegaste!
— ¿Para qué me llamaste Sakura? — preguntó muy extrañada por el repentino llamado Tomoyo.
— Con entrar, lo entenderás — le dijo muy serena Sakura, cosa que Tomoyo no entendió, por lo que atinó a seguir a su amiga hasta la sala principal — como puedes ver, tengo invitados — todos se dieron de la llegada de la joven, por lo que Sakura entró en presentación — ella es Tomoyo, una amiga.
Supuestamente, ella le ayudaría Ash con su vestimenta. ¿Tanto era el terror de Sakura como para llevarla sin decirle nada? Después que todos se presentaron, Tomoyo tomó la palabra.
—…mucho gusto, pero — decía mientras desviaba la mirada al herido Ash — ¿por qué él está sin ropa? ¿Y por qué su pantalón esta despedazado? ¿Acaso te gusta andar así?
— ¡Claro que no! — Le regaño muy nerviosa Sakura a su amiga, agitando los brazos — las cartas quisieron atacarme, y Ash me protegió, por eso sus heridas, y su ropa destrozada.
— Ahora veo por qué las vendas, y por qué me llamaste — le dijo su amiga muy sorprendida, entendiendo por qué la llamó, más no su secretismo — lo solucionaremos de inmediato — tomó su teléfono, llamó — necesito que traigan mi remolque — y colgó — no te preocupes, vas a quedar muy bien.
— ¡Tomoyo, jejejeje! — Empezó a decirle muy nerviosa Sakura, mientras tomaba la ropa de Ash — ¡intenta que sea lo más similar posible, por favor!
— No te preocupes Sakura, déjalo en mis manos — le respondió Tomoyo con entusiasmo, y Sakura arrepentida de haberla llamado.
— Gracias — simplemente agradeció Ash.
Luego de unos cinco minutos, llegó el remolque de vestuario de Tomoyo.
— Sígueme Ash — le pidió Tomoyo —, veremos con qué te vestimos.
— ¿No estás viendo que está herido? — le preguntó a su amiga, un poco molesta.
— No te preocupes — respondió Ash, un poco más recuperado, viéndose como se levantaba sin mayores problemas —, estoy mejor — al menos físicamente — ¡achís! Pero si salgo así, mi resfriado va a empeorar — comentó algo preocupado.
— Espera un momento Ash — Sakura volvió al segundo piso, y volvió con una chaqueta — ponte esto, es de mi hermano, sé que te quedará algo grande, pero es mejor a nada.
— Muchas gracias Sakura — se cubrió con la chaqueta — ahora sí Tomoyo, vamos — y los dos salieron de la casa.
Tanto Ash como Tomoyo, entraron al remolque, mientras Sakura pensaba muy preocupada, por la clase de ropajes que haría probarse al entrenador.
— ¿Qué te sucede Sakura? — le preguntó Misty a Sakura, muy intrigada por su expresión de preocupación.
— Estoy preocupada por Ash, creo que no debí haberla llamado.
— ¿Por qué lo dices? — preguntó ahora Dawn, igual de intrigada.
— ¿En verdad quieren saber? — Las chicas sólo asintieron — esperen un momento, ahora regreso — partió nuevamente al segundo piso, y está vez volvió con un, al parecer, disco que puso en el reproductor, encendió el televisor, y… — es por esto.
Cuando todos se pusieron a analizar el vídeo casero de Sakura, notaron por qué la preocupación de la joven; mientras todos hacían una mueca de incredulidad.
— Jejejeje, digamos que no son trajes como para andar por la calle — comentó May muy nerviosa — ¡si en una fiesta de disfraces! — concluyó más entusiasmada.
— Yo los veo muy bonitos — comentó Dawn, la única entusiasmada por los trajes — podría pedirle un par de consejos a Tomoyo para mis trajes de concursos Pokémon.
— Solo espero que no salga disfrazado con alguna cosa rara — comentó Misty, entre nerviosa y preocupada.
Después de ver el vídeo, la curiosidad fue más grande, por lo que todos salieron hasta donde estaba el remolque, pero cuando llegaron, notaron que Ash ya estaba vestido; no era ropa normal, como lo había pedido Sakura, pero tampoco se veía nada de mal, mucho menos para May, quién ya lo había visto vestido con esos ropajes, curiosamente.
— ¡¿Cómo conseguiste ese traje?! — preguntó sorprendida May.
— Yo los hago — le comentó Tomoyo — podría decirse que es mi pasatiempo.
— Ese traje se parece mucho al que Ash uso en un festival — acotó May, notando la gran similitud del traje.
— Si, fue cuando vimos a Lucario y a Mew — completó Ash, quien básicamente modelaba el traje a todos — quise ponérmelo porque quería recordar los viejos tiempos.
— En verdad Ash se ve muy guapo con ese traje — pensó Misty para sí, muy apenada.
— Nunca me canso de verlo con ese traje, se ve muy guapo — pensaba May para sí, bastante embobada.
— Se ve muy bien, si concursara con ese traje… — pensaba Dawn para sí, muy entusiasmada.
— Ese traje le queda muy bien, solo de él se podía esperar algo así, por eso lo quiero para mí — pensaba Duplica para sí, muy triunfante.
— De todos los trajes raros de Tomoyo, ese es el mejor que he visto — pensaba Sakura para sí, muy nerviosa — aunque debo admitir que Ash tiene muy buen gusto para vestirse — decía sin despegar la mirada del entrenador.
— Bueno — decía muy entusiasmado Ash —, no hay nada como la ropa común, no puedo salir a la calle con este traje — entrando nuevamente al remolque, junto con Tomoyo.
— ¡¿No me digas que se viste y desviste en frente de ella?! — preguntó muy colorada y molesta Misty.
— ¡Claro que no! — Le respondió Sakura rápidamente, soltando una pequeña carcajada — hay vestidores dentro del remolque — miró a Misty a los ojos, y le dijo, esbozando una sonrisa — no deberías desconfiar tanto de él, Ash es un buen chico.
— Sí, creo que tienes razón — le respondió Misty muy apenada, principalmente avergonzada de su comportamiento.
Y después de unos minutos, Ash volvió a salir del remolque, esta vez con ropa informal, camisa manga larga color negra, una siempre fiel gorra roja sin detalles, pantalones color azul marino y zapatillas negras.
— ¡Vaya, sí que te ves bien con esa ropa! — comentó Misty muy sorprendida.
— ¿Y quién eligió la ropa? — preguntó muy curiosa Sakura.
— Él la eligió — respondió Tomoyo, muy triste por la decisión de Ash — hubiese querido que se quedara con el último atuendo, pero bueno.
— ¿No será mucho color oscuro Ash? — le preguntó Gary, por el repentino cambio de look.
— ¿Tú crees? — preguntó Ash, mirándose con detalle — Yo lo encontré muy a gusto, además es cómodo, jamás he usado camisas, no sabía que eran tan cómodas, además, con tantas vendas, no puedo pasearme así, las mangas largas fueron la mejor opción.
— Al menos tienes buen gusto de vestir, te felicito — le comento Dawn muy entusiasmada.
— Maldición, si no actúo, me van a ganar — pensó muy preocupada May — es cierto, tienes muy buen gusto — tambien le felicito May.
— Gracias — agradeció Ash, muy apenado por tanto halago.
— ¡Ya es casi medio día — gritó muy preocupada Sakura, al tiempo que miraba su reloj — tengo que preparar el almuerzo!
— Yo te acompaño — se ofreció Duplica.
— ¿Sabes cocinar? — le preguntó Misty muy sorprendida.
— Algo así — comentó muy orgullosa la imitadora — Brock me enseñó algo de cocina.
— Llévala Sakura — le dijo Ash muy entusiasmado — si Brock le enseñó, quiere decir que todo va a salir delicioso.
— Entonces vamos — dijo Sakura, entrando con la chica a la casa.
— Creo que voy a descansar un poco — comentó Ash, muy somnoliento y quejumbroso — aún sigo cansado.
— Después de un resfriado con mucha fiebre, y además con esas heridas, me sorprende que aun sigas de pie — le comentó Misty, muy sorprendida y preocupada — descansa todo lo que puedas.
— Entonces me retiro — y dando un gran bostezo, tambien entró a la casa.
— Yo no tengo mucho que hacer — decía Gary —, pueden pasarme sus Pokémon, también deben estar cansados, en especial los de Dawn y los míos, después de la última batalla.
— Muchas gracias Gary — agradecieron las tres al unísono, entregándole todas sus pokébolas.
— Tambien iré a pedirles sus Pokémon a Ash y Duplica, con su permiso — tambien retirándose Gary, yendo primero al interior de la casa.
— Yo también me retiro a descansar, luego nos vemos — comentó Inuyasha, partiendo al techo de la casa de Sakura.
— Yo tambien me retiro, no solo no hemos descansado, mi automail necesita mantención, la última pelea fue muy dura — dijo Ed, también retirándose al patio de la casa.
— Yo también me retiro a descansar chicos — y May también se retiró al interior de la casa.
— Yo también me retiro, luego nos vemos — avisó Drew, tambien partiendo al interior de la casa.
— ¡Increíble, dormimos más de ocho horas, y aún están cansados! — exclamó Misty muy sorprendida.
— Bueno — acotó Dawn — han sido tres días en que no hemos descansado mucho que digamos, déjalos ¿y tú que harás?
— Este traje ya está muy desgastado después del último viaje — la joven peli naranja hizo una pausa, y comenzó a recordar tan horripilante momento que pasó, muy triste, con la mirada baja — ¿sabes? — Comenzó a contarle a Dawn, con un tono de voz muy nostálgico — Me alegro mucho de haber pescado a Ash en ese río, y también que me haya robado mi bicicleta y destruido, si no lo hubiese hecho, ahora no estaría aquí — la líder de gimnasio levantó su mirada, esbozando una sonrisa, y concluyó — es increíble el destino.
— Ahora que lo mencionas — tambien quiso acotar Dawn — Pikachu también destruyó mi bicicleta, estaba perdido en un bosque cerca de mi pueblo, estaba siendo perseguido por el equipo Rocket.
— Creo que a May, Pikachu también le destruyó su bicicleta con uno de sus impactrueno, bueno — adicionó algo en broma Misty — Pikachu también destruyó mi bicicleta con uno de sus impactrueno — las conclusiones que sacaron las dos chicas, provocaron que las dos chicas comenzarán a reírse — ¡las tres unidas a Ash por dos cosas en común, las bicicletas y Pikachu!
— Sí, es cierto — dijo Dawn entre risas.
— El destino quiso que se conocieran — acotó Kagome — a lo mejor ya estaban destinados a conocerse.
— Algo así me dijo Ash, cuando nos separamos después de nuestro viaje por Johto — recordó Misty muy contenta — le pediré a Tomoyo algo de ropa.
— Yo también — dijo Dawn igual de contenta.
— Tampoco tengo mucho que hacer, las acompaño chicas — dijo Kagome igual de feliz.
Por el momento, la tranquilidad se había apoderado de nuestros amigos, cada uno haciendo lo que quería, o simplemente descansando. Sakura y Duplica preparando el almuerzo, Ash durmiendo en el sofá de la sala acompañado por May, mientras en el patio, Ed descansaba bajo un árbol, realizando las mantenciones correspondientes a su automail, y del otro lado del mismo árbol, Gary examinando y curando a los Pokémon, Inuyasha en el techo de la casa descansando, Drew también en el patio recostado en el suelo descansando, y por último, Misty, Dawn y Kagome en el remolque de Tomoyo, buscando algo con qué vestirse, en reemplazo de sus prendas rotas.
Una vez llegada la hora del almuerzo, a eso de las 1:00 PM, llegaron dos personas más a casa.
— ¡Sakura, lle…! — Iba a llamar el joven de cabello oscuro, pero toda la gente que estaba en la sala, al parecer, le molestó mucho — ¡Sakura!
— ¡Touya, Yukito, ya llegaron! — Exclamó Sakura apareciendo desde la cocina con un delantal de cocina puesto — ¿cómo les fue?
— Muy bien Sakura — le respondió muy amablemente Yukito — ¿Cómo has estado?
— ¿Se puede saber que ocurre aquí? — le gruñó muy molestó Touya.
— Hermano… — comenzó a contarle Sakura, desde el momento en que se chocó con Ash, hasta ese momento, exceptuando el ataque de las cartas —…y como no tenían dónde ir, los invité a la casa.
— ¿Y por qué ese niño está durmiendo en nuestro sillón? — volvió a preguntar Touya, muy molestó.
— Pues… veras… — comenzó a decir Sakura, muy nerviosa por la excusa que tenía que inventar.
— Discúlpanos, Ash recayó, viene saliendo de un resfriado, ayer tuvo mucha fiebre, además se accidentó, y tuvimos que vendarlo.
— Con que no se queden la noche aquí, hagan lo que quieran — les dijo Touya groseramente.
— ¡Hermano! — le gruñó muy molesta Sakura.
— ¡Vamos Touya, no seas tan duro! — Le pidió Yukito a Touya, y luego desviar su atención a Misty — ¡no le hagan caso, solo lo hace por molestar, pueden quedarse cuanto quieran!
— Hagan lo que quieran — Touya miró a Ash, y dijo — No te metas en problemas de nuevo, monstruo — y diciendo eso, subió a su cuarto, lo que provocó que Sakura se enfadara aún más.
— ¡A quien le dices monstruo! — exclamó furiosa Sakura.
— ¡Touya, espérame! — Miró por último al grupo — luego nos vemos, Sakura — y siguió a Touya.
— Misty, perdona el mal momento, mi hermano a veces es muy pesado — le dijo muy apenada Sakura, haciendo una reverencia.
— ¡No te preocupes, mis hermanas son iguales! — le dijo muy calmada, empatizando con la castaña.
— ¡Veo que tú también cambiaste tu traje malgastado! — le comento Sakura a la líder, sorprendida.
— ¡No solo ella! — llegó diciendo Dawn, modelando sus nuevos atuendos.
Misty llevaba una playera celeste y unos blue jeans largos, con unas zapatillas blancas y el cabello suelto, mientras que Dawn, llevaba una minifalda de color azul marino y una camisa manga corta de color blanco, sin su gorro tradicional.
— ¡ ¿Cómo nos vemos?! — preguntaron las dos chicas al unísono a Sakura.
— ¡Se ven muy bien! — Respondió Sakura muy entusiasmada — creo que ustedes eligieron ese atuendo ¿Verdad?
— Después de ver esos videos, claro que si — respondió Misty muy nerviosa
— ¿Por qué nadie quiere usar mis diseños? — preguntó una recién llegada Tomoyo, haciéndose la víctima.
— ¿Se te olvida que yo siempre los uso? — le preguntó Sakura muy nerviosa.
— Lo sé — respondió Tomoyo muy nostálgica — pero hace mucho que no los usas — de pronto, la chica de cabello largo noto como algo pasaba muy rápido entre sus piernas — ¿Qué es eso?
— ¡Azurill! — Exclamó la peli naranja, al momento que su Pokémon saltaba a sus brazos — disculpa por tenerte dentro de tu pokébola — le dijo muy apenada — pero era muy peligroso para ti todo este clima — el Pokémon sólo le asintió, y la acarició con su cola.
— El almuerzo ya está listo — exclamó Duplica saliendo de la cocina — Sakura, por favor ayúdame.
— ¡Ya voy! — exclamó Sakura, mientras se dirigía a la cocina.
— May, Dawn — le habló Misty a las dos, también percatándose que May estaba descansando con Ash — ¿podrían ir a llamar a los demás? Creo que le ayudaré a las chicas, es mucho trabajo para las dos solas.
— De acuerdo — le asintió May mientras se levantaba y se iba.
— ¡May, espérame! — le exclamó Dawn, saliendo a la siga de la coordinadora.
En esos momentos, un dormido Ash, y una nerviosa Misty, eran los únicos en la sala, aparte de Azurill y Pikachu. En eso, Ash comenzó a despertar, gruñendo.
— ¡¿Qué ocurre, por qué tanto escándalo?! — despertó un Ash muy molestó por el ruido ambiental.
— Ya vamos a almorzar, son casi la una de la tarde — le respondió Misty.
— Solo dormí una hora, brr… — dijo el entrenador bufando, desviando su mirada a Misty — ¡vaya Misty, veo que tú también cambiaste tu vestuario! — exclamó muy asombrado.
— Si, bueno… — intentó responder Misty, apoderada de los nervios, sonrojada — la ropa que tenía estaba muy sucia y desgastada.
— Te ves muy bien con esa ropa — le comentó Ash, con algo de pena.
— ¡Ash, bueno…! — Misty ya hablaba al borde del colapso, notándose mucho en su rojo rostro — creo que llego la hora, es ahora o nunca — se dijo muy decidida la peli naranja, por fin daría el paso final — Ash, bueno, he pasado mucho tiempo contigo, y te aprecio mucho, eres mi mejor amigo, y bueno… — de pronto, Misty se quedó sin palabras, produciéndose un silencio algo incómodo, al menos para ella.
— ¡Rayos, se me va a adelantar, tengo que hacer algo rápido! — Se decía May, quién a escondida, miraba todo — ¡ya se! — salió de dónde estaba, y gritó — ¡Misty, Gary te necesita! — provocando que Ash y Misty despertarán de su transe.
— ¿Qué? — Sólo miró en dirección a May, y le dijo — ¡ah, sí, ahora voy, permiso Ash! — y se retiró con Azurill.
— ¡Bien, ahora que estamos solos, se lo diré, si no lo hago ahora, las otras se me van a adelantar! — Se decía muy decidida May — ¿Cómo estás Ash? — le preguntó al joven, mientras se le acercaba.
—Bien May, gracias — le contestó Ash, mientras se sentaba — me siento mucho mejor que antes.
— ¡Qué bueno! — le respondió May, mostrando una sonrisa muy tierna, mientras se sentaba al lado del entrenador — ahora que te veo bien, luces muy guapo con esa ropa.
— ¡¿De verdad lo crees?! — contestó Ash algo apenado. Ni tenía idea que rompía corazones con su cambio de look.
— ¡Por supuesto! — Respondió May, torpemente sonrojada — bueno, yo, Ash — ya decía más serena — nos conocemos desde hace mucho, y gracias a ti, soy lo que soy ahora, y eso te lo agradezco.
— ¿De qué hablas? — le preguntó muy extrañado por esas palabras — haz llegado a lo que eres gracias a tus propios méritos, y a la confianza que has tenido con tus Pokémon, yo no tengo nada que ver.
— ¡Claro que sí! — Le reclamó algo molesta, aún más sonrojada — lo que pasa es que tu… — pero al igual que con Misty, se produjo un silencio muy incómodo, al menos para May.
Desde la cocina, Duplica salía con la idea de avisar que la mesa ya estaba servida, pero logró divisar el momento íntimo de Ash y May.
— ¡Rayos, esta niñita se me adelantó! — se dijo Duplica furiosa, en eso, se percató que Dawn entraba a la casa — ¡Dawn! — le llamó casi en susurro.
— Ya avisé a todos, pronto vendrán… — pero fue detenido su hablar por Duplica, quién la agarró del brazo, y le puso una mano en su boca, dejando a la pelíazul muy confundida.
— ¡Haz silencio y mira a esa niñita! — le dijo Duplica en voz baja, muy molesta, a lo que Dawn miró a Ash y May.
— ¡Rayos, se me adelantó! — Pensó igual de furiosa Dawn — ¡¿Y eso que?! — le preguntó a Duplica, fingiendo indiferencia.
— ¡Dawn, no nací ayer, todas vinimos por lo mismo, y sé que a ti también te gusta Ash! — le dijo Duplica, mirando de reojo a la coordinadora de Sinnoh.
— Yo… — comenzó a buscar una excusa Dawn, pero la peliverde decía la verdad, así que resignada, respondió —¡está bien, lo reconozco! — Le dijo fastidiada — ¡¿y cuál es tu plan para separarlos?!
— No lo sé — contestó Duplica, mirando a todos lados, como si una respuesta fuese a entrar a la casa como si nada, y, de hecho, eso pasó.
— ¿Qué sucede aquí? — preguntó Drew mientras entraba a la casa, muy extrañado por la conducta de las dos chicas.
— Te esperábamos, Drew — le dijo Duplica maliciosamente.
— Por supuesto — dijo igual de maliciosa Dawn, comprendiendo al acto, el plan de Duplica.
— ¡¿A sí?! — preguntó Drew, con algo de miedo.
— ¡Por supuesto! — exclamaron ambas, tomando cada una de un brazo al coordinador de Larousse, llamando la atención.
— ¡¿Qué sucede?! — Drew ya preguntaba asustado, no entendía nada.
— ¡Drew, ahí está May! — casi gritó Dawn, yendo hasta Ash y May.
— ¡¿Qué?! — exclamó Drew.
— ¡ ¿Drew?! — Exclamó exaltada May, saliendo del trance — ¡ ¿Qué sucede?!
— ¡Drew te buscaba, May! — contestó Duplica, tomando de un brazo a May — ¡Pueden conversar tranquilos afuera si quieren!
— ¡Así es, no se preocupen! — agregó Dawn, quién tenía agarrado a Drew — ¡Nosotros les avisamos cuando este el almuerzo, adiós! — concluyo, mientras sacaban a May y Drew fuera de la casa.
— ¡Malditas, echaron a perder mi gran momento! — Pensó May furiosa — Pero, ¿qué querrá conmigo Drew? — Pensó muy intrigada — ¿qué les habrá pasado? — preguntó a Drew.
— No lo sé — contestó Drew muy confundido — se comportaron de una forma muy extraña.
— Dime Drew — May preguntó — ¿Qué necesitas de mí?
— ¡Yo no te he llamado — exclamó Drew molestó por la incómoda situación — ellas me tomaron y comenzaron ese raro show!
— ¡Malditas, todo era un plan de las dos, me las pagaran! — Pensó May aún más furiosa — bueno — le preguntó nuevamente a Drew — ¿y qué hacemos?
— ¿No que el almuerzo estaba listo? — Preguntó Drew muy extrañado — solo vine porque Dawn fue a avisarnos, por nada más.
— ¡¿Cómo están los tortolos?! — preguntó Kagome muy picarona, apareciéndose de la nada, provocando el sonrojó en May y Drew.
— ¡No sé de qué hablas! — le exclamó May, volteando la mirada, sonrojada.
— ¡Lo mismo digo! — exclamó Drew, imitando a May, con el mismo rubor en sus mejillas.
— ¡Chicos, será mejor que entren — comentó Kagome ignorando las palabras de los jóvenes — la comida sabe mejor recién servida!
Después de sacar a May y Drew, Dawn y Duplica estaban en su disputa interna.
— ¡Ahora somos solo tú y yo! — le dijo Dawn, con ganas de descuartizarla.
— ¡Veamos quien es la mejor! — respondió Duplica, a punto de ir a buscar un cuchillo a la cocina, lugar donde terminó yendo igual.
— ¡Duplica, ayúdame por favor! — exclamó Sakura desde la cocina.
— ¡Creo que te llaman! — dijo Dawn, triunfante, mirando de reojo a la imitadora.
— ¡Ya voy! — respondió frustrada Duplica, yendo a la cocina, derrotada.
— Bueno Dawn, llegó la hora — se dijo muy decidida y nerviosa, dirigiéndose dónde estaba Ash — ¡Hola Ash ¿cómo dormiste?! — le preguntó muy sonriente.
— Bien Dawn, gracias — respondió el joven entrenador — ¡veo que tú también cambiaste de traje!
— Bueno, eso es costumbre en mi ¿o no?
— Eso es cierto ¡jejejeje! — respondió Ash, riendo nerviosamente.
— Veo que me conoces bien — decía Dawn mientras se sentaba a un lado de Ash.
— Bueno — decía un nervioso Ash — lo suficiente para decir que conozco las cosas que te gustan y disgustan y como eres — el comentario provocó que Dawn se sonrojara ¿En verdad la conocía tanto?
— Bueno, Ash — comenzó a responderle a Ash con mucha pena — yo también te conozco muy bien, como eres, y las cosas que te gustan, y bueno, me agradas como eres. Cuando inicie mi viaje, estaba muy desorientada, sólo pensaba en ser mejor que mi madre, pero contigo, he visto muchas más cosas que si hubiese viajado sola. Te agradezco tu amistad y compañía.
— No sé qué decir Dawn — comentó el joven Ash, muy apenado — gracias.
— Es por eso que yo… — iba a por fin confesarse Dawn, pero un fuerte grito de enojo, sacó del trance a Dawn, y por tercera vez, a Ash.
— ¡Luego hablaremos, May! — Gritoneó Misty, al parecer a May, mientras se dirigía con Ash — ¡Ash, dile a May que si…! — pero ver a Ash sentado con una Dawn sonrojada, alteró aún más a la peli naranja — ¡ ¿qué sucede aquí?!
— Dawn me hablaba sobre lo agradecida que estaba por acompañarla en su viaje — respondió Ash ingenuamente, como si fuese algo natural.
— ¡¿A sí?! — preguntó simulando calma, pero por dentro — ¡Ahora veo por qué vinieron, pero lamento informarles que Ash no tiene tiempo para sus juegos, él ya me tiene a mí — se decía muy molesta por los verdaderos objetivos de sus amigas — de todas formas, Ash jamás les prestará atención, es muy distraído como para ver insinuaciones!
— ¡Ya está servido chicos — exclamó Sakura saliendo de la cocina — ya pueden venir a almorzar!
— ¡Ya vamos! — respondieron los tres al unísono; Misty con ganas de matar a sus amigas, furiosa; Dawn furiosa con Misty por interrumpir su punto más alto, y Ash, muerto de hambre, mientras Pikachu, despertaba con la palabra almuerzo.
Mientras tanto, en un lugar escondido de la casa, espiando lo que ocurría con Ash, una chica filmaba todo lo que sucedía.
— ¡Creo que, si me quedo con ellos, presenciare algo muy interesante, jijijiji! — dijo Tomoyo maliciosamente, disfrutando muchísimo el show.
Todo quedo así, las cartas se revelaron, y por poco matan a Sakura, pero Ash la protegió del ataque, y comenzaron los conflictos y peleas de las chicas por Ash, pero al parecer, Sakura sintió algo raro por el entrenador ¿Qué sucederá a partir de ahora? ¿Podrán recuperar las cartas? ¿Quién ganara en la guerra del amor? ¿Qué fue lo que sintió Sakura por Ash? ¿De dónde sacaron tanta comida para todos? ¿Tomoyo dejará de ser tan metiche? Todo esto y más en el próximo capítulo.
Esta historia continuará…
...
Por esta ocación, no dejaré reseña, ya que este capitulo es igual al original. Espero realmente que disfruten este arco, y sus comentarios. Ahora si espero sus comentarios, realmente.
