Capítulo 19: "Un cariño secreto. La aparición de los súper guerreros"
— ¡Vee, ataque de estrellas! — ordenó sin demora Red a su Espeon, concentrando su energía en una lluvia de estrellas, las cuales dieron en el blanco.
— ¡Toma esto! — exclamó con muy molesta Amy, corriendo contra Nis para atacarla, quién esquivó con facilidad el primer intento de ataque combinado — ¡regresa aquí! — en su desesperación, Amy comenzó a perseguirla, intentando atinar algún ataque, sin éxito alguno.
— ¡Esto es en serio, ¿verdad?! — dijo Nis algo sarcástica, pero molesta a la vez — ¡Si es así, creo que es mi turno! — moviéndose rápidamente contra la joven erizo, asestando un golpe lo suficientemente fuerte como para estrellarla contra el Espeon de Red — ¡esto es muy fácil, creo que conseguir las esmeraldas será demasiado sencillo!
— ¡Vee, Amy, ¿están bien?! — les preguntó Red muy preocupado.
— ¡ Si…, eso no fue nada… — respondió mucho más molesta Amy, recomponiéndose —, recién estamos comenzando, ¿no es así amigo?! — le preguntó al Espeon, quién al terminar de recomponerse le asintió, dando a entender que los dos estaban bien.
— Veo que ustedes no se rinden — les dijo Nis de forma muy despectiva —. Está bien, si lo que quieren es más castigo, entonces lo tendrán — mientras preparaba su ataque.
Mientras tanto, Sonic y Knuckles tenían una fuerte batalla contra Gem; la ventaja se veía para Gem, quién tenía acorralado a ambos guerreros, presumiendo de dos factores que tenía a su favor, velocidad y poder.
— ¡Si continuamos así…, no saldremos vivos…! — exclamó muy agitado Sonic.
— Tendremos que utilizar el poder de las esmeraldas…, no tenemos otra opción… — igual de agotado, Knuckles propuso de forma desesperada — ¡Tails, las esmeraldas!
— ¡De acuerdo! — exclamó Tails, quién rápidamente le lanzó una de las esmeraldas al echidna.
— ¿Estás listo? — preguntó muy entusiasmado Knuckles.
— ¡Por supuesto! — respondió igual de entusiasmado Sonic.
— ¡Control chaos! — exclamaron los dos al unísono.
Ambos guerreros comenzaron a concentrar la energía que emanaban las esmeraldas, y al cabo de los segundos, lograron domar aquella energía pura.
— ¡Espero que esta vez lo hagan más interesante! — comentó sarcásticamente Gem, quién observaba como Sonic y Knuckles se acercaban a atacarla, más rápido de lo que tenía en mente, y con más fuerza de lo que pudo haber imaginado — ¡ ¿Qué rayos fue eso?!
— ¡Querías algo interesante, bueno, ya lo tienes! — ahora era Knuckles quién respondía de forma sarcástica.
— Si, tienes razón, creo que esto si irá en serio — dijo más entusiasmada Gem, comenzando a concentrar una gran cantidad de energía, hasta cubrirse con un aura de color blanco — ¡Comencemos!
Mientras tanto, no muy lejos de ahí, en una base aérea, un científico, dos robots asistentes, una mujer vampiro y un erizo de color negro, muy preocupados por algo en específico, se dirigían al campo de batalla. ¿A que irían a ese lugar?
— ¡ ¿Crees que llegarás a tiempo antes que roben las esmeraldas?! — preguntó la chica vampiro, algo molesta por el secretismo del erizo oscuro.
— No lo sé — respondió muy pensante —, pero algo me dice que, si no llegamos rápido, algo horrible ocurrirá.
— ¡Eso me lo vienes diciendo de hace mucho, pero no me dices que es! — respondió aún más enojada la chica, como si sólo le hubiesen respondido a cada rato lo mismo.
— Lo único que te puedo decir Rouge, es que estoy seguro que quieren robar las esmeraldas para eso.
— ¿Y a ti desde cuando te dio por ser tan bueno Shadow? — preguntó Rouge muy extrañada por la actitud de su compañero.
— Eso no te interesa — respondió cortante Shadow para retirarse.
— ¡Vaya, que carácter! — dijo Rouge mientras lo veía muy desconcertada.
¿Qué estaría ocultando Shadow? ¿Alguien le habrá contado algo?
...
Mientras tanto, con Ash y los demás…
Nuestros amigos aún siguen intentando salir del laberinto; todos tenían una idea en común, reunirse en el árbol que había dentro de este.
Duplica y Kero aún continuaba dentro de la tormenta de nieve, lo cual ya los tenía bastante cansados.
— ¿No puedes hacer algo para que termine esta tormenta de nieve? — preguntó Duplica, ya agotada de soportar el frío.
— Creo que tengo algo en mente — dijo Kerberos muy pensante, e inseguro —, podría funcionar, pero no estoy seguro.
— ¡No importa, peor es nada! — le gritó desesperada la peliverde.
— De acuerdo, pero tendrás que bajar primero — comenzó a explicar —, necesito mucha energía para esto, y si no tengo éxito, podría ser muy peligroso que estés arriba mío.
— Esta bien — Kerberos bajo hasta el suelo, y después que Duplica bajó, este volvió a los cielos.
— ¡Comencemos! — desde las patas del felino alado, se formó un circulo de magia, desde donde comenzó a salir mucho fuego, provocando que el ambiente pasara de un lugar frio, a uno muy caluroso.
— ¡Vamos Kero, tu puedes! — exclamaba con muchos ánimos Duplica, al ver como el plan de Kerberos funcionaba.
Al cabo de unos segundos, la tormenta blanca amainó, al igual que la magia, notándose en como el círculo de magia de Kerberos desaparecía, descendiendo mientras era envuelto nuevamente por sus alas, descubriéndose nuevamente al pequeño ser.
— ¡Oye, ¿estás bien?! — preguntó Duplica muy preocupada, recibiéndolo en sus brazos, recibiendo de respuesta ronquidos —. Sólo está dormido — dijo más tranquila, soltando un suspiro de alivio — ¡Muchas gracias Kero, yo me encargo del resto! — le celebró, mientras se daba cuenta que solo un problema había sido solucionado — ¿Y ahora como haré para llegar rápido al árbol? — dijo muy pensante, recordando que ella tenía a alguien que podía ayudarla — ¡Es cierto! — exclamó de golpe, tomando una de sus pokébolas — ¡Lugia, yo te elijo! — dejando aparecer al Pokémon de los mares — ¡Lugia, necesito que me ayudes!
— Dime Duplica, ¿que necesitas? — preguntó telepáticamente Lugia.
— Necesito que nos lleves a ese árbol — explicaba la peliverde, indicando el "punto general de reunión" —, pero normalmente.
— ¿Normalmente? — preguntó Lugia confundido por tan extraña forma de ordenar el acto.
— Estamos en un laberinto mágico, Kero me dijo que, si hacíamos trampa, el laberinto lo sabría, y creo que usar la tele transportación es hacer trampa, y no quiero terminar en cualquier lugar.
— Comprendo la situación — dijo Lugia mientras bajaba a la altura del suelo —. Sube, iré lo más rápido que podamos.
— Muchas gracias.
Mientras tanto, Drew y Kagome volaban arriba de Flygon en misma dirección.
— Drew, te tengo una pregunta — preguntó entre curiosa y molesta Kagome.
— Dime — dijo Drew algo nervioso por el extraño tono de voz de su acompañante.
— ¿Por qué no eres sincero con tus sentimientos?
— ¡¿A qué te refieres con eso?! — preguntó Drew mirando a Kagome.
— ¡Me refiero a May, ¿a quién más?! — le preguntó enfadada.
— No sé a qué te refieres — le trató de hacer indiferente Drew, notándose los nervios en sus palabras.
— ¡Vamos, cuando les pregunte, "¿Cómo estaba la pareja de tortolos?", te pusiste rojo como un tomate y muy nervioso!
— ¡Cualquiera se pondría así con un comentario como ese! — intentó defenderse Drew con un buen argumento, poco apoyado por el sonrojo en sus mejillas.
— ¡Sólo te voy a decir una cosa! — Kagome le dijo resignada.
— ¿Qué cosa? — preguntó Drew muy intrigado.
— Si no te apuras, May se le va a declarar a Ash, y no habrá marcha atrás.
— ¡Eso jamás va a ocurrir! — le contestó Drew, muy orgulloso y seguro.
— ¿Cómo puede ser tan orgulloso? — pensó furiosa Kagome.
— ¡Eso es verdad, si no me apuro, Ash me la va a quitar! — pensó Drew, demostrando sus verdaderas emociones; inseguridad.
Mientras con Misty y Gary.
Arcanine continuaba corriendo a una gran velocidad. A Gary no le era problema, pero a Misty…
— ¡Misty, ¿no te gusta la velocidad?! — preguntó Gary muy apenado.
— ¡¿Por qué me lo preguntas?! — le preguntó Misty muy asustada.
— Porque estas muy apegada a mí, agarrándote de mí camisa — y ciertamente, la peli naranja estaba apegada con todo su cuerpo, firmemente abrazada a la cintura del joven, agarrando la camisa con mucha fuerza.
— ¡Lo siento Gary! — exclamó muy sonrojada Misty, recién percatándose de su posición — La verdad es que no me gusta mucho la velocidad — dijo muy apenada, soltando al joven.
Para mala suerte de Misty, por un mal movimiento de Arcanine, quién sólo estaba concentrado en buscar el camino correcto, cayó del Pokémon canino.
— ¡Arcanine, media vuelta y al suelo! — el Pokémon rápidamente dio media vuelta, y se deslizó por el piso, y usando su propio impulso, Gary se lanzó para evitar que Misty se estrellara en el suelo, quedando la peli naranja arriba del joven, cara a cara — Misty, ¿Estás bien? — le preguntó Gary muy preocupado.
— Si, gracias Gary — contestó aún algo asustada Misty.
El momento peligroso que sufrió Misty, no hizo reaccionar al acto a los dos por la insinuante posición en la que ambos estaban. Gary seguía en el suelo, y Misty arriba de él; por un largo rato, se quedaron mirando a los ojos, sin decir nada, sólo se veía que estaban sonrojados.
— ¡¿Qué me pasa?! — comenzó a pensar Misty muy confundida — Esto no está bien, ¿o sí? — la verdad, para ella al menos, conocía a Gary mejor de lo que creía, y existía la posibilidad que lo viera como hombre, sentimentalmente — ¡Ah…, ya no sé nada — se dijo desesperada —, eres una tonta Misty, no te puede estar pasando esto, no te puedes sentir atraída por Gary!
— Misty es muy bonita — pensaba Gary para si —, no me había dado cuenta antes de eso, pero Dawn… — volvió su mirada a los ojos de Misty, y volvió sus pensamientos a la peli naranja —, pero en estos instantes, Misty está a mi lado — y de la nada, comenzó a analizar sus palabras — ¡No puedo creerlo, creo que me gusta Misty!
La situación era demasiado íntima, por alguna razón se sentían bien estar uno al lado del otro. Misty comenzó a ver a Gary como hombre, y viceversa. La situación provocó que sus rostros comenzaran a acercarse, ¿con clara intención de besarse?, pero antes de comenzar el acto culmine, un ladrido de Arcanine los volvió a la realidad. El susto provocó que se separaran de golpe, muy nerviosos.
— ¡Lo siento Gary, yo no quise…! — comenzó a excusarse muy apenada Misty, muy sonrojada.
— ¡No te preocupes, ¿estás bien?! — preguntó Gary en exactamente mismo estado.
— ¡Si, gracias… — respondió casi tartamudeando la peli naranja —, ya vámonos!
— Si, vámonos — dijo Gary aún muy nervioso — ¡Arcanine, ven! — al momento que su Pokémon se paró a su lado, el joven subió y extendió su brazo a Misty — Misty…, sube — Misty accedió, pero en esta ocasión vio la invitación con otros ojos, muy nerviosa y sonrojada.
— Si — al momento que subió a Arcanine, sólo por instinto, volvió a abrazar fuertemente a Gary — ¡Lo siento! — exclamó muy apenada.
— Si quieres hacer eso, hazlo — dijo Gary muy apenado, pero contento —, siempre y cuando no te vuelvas a caer.
— Gracias Gary — agradeció Misty, mientras se volvió a abrazar a la espalda del investigador, apoyando su cabeza en su espalda.
— Bien Arcanine, sigamos el viaje — le ordenó a su Pokémon, quién partió al acto a gran velocidad —. Mejor no la molesto, no quiero que vuelva a caer — se decía Gary muy contento, al fin y al cabo, por como lo tenía abrazado Misty —. Ash Ketchum, si te vuelvo a ver, te voy a emparejar la cara.
Mientras tanto con Ed y May…
— ¡Ed, mira, ya casi llegamos! — celebró May, indicando lo cerca que estaban del árbol.
— ¡Genial, aceleremos el paso! — exclamó tan entusiasmado Ed.
— ¡Si! — gritó May, quién partió corriendo en dirección al árbol, quien de pronto, al parecer, quedó estampada por una muralla invisible, cayendo al suelo adolorida — ¡Auch, ¿Qué pasó aquí?!
— Al parecer, hay una especie de muralla invisible — concluyó Ed, examinando el lugar —. Creo que no podremos pasar.
— ¡Rayos, y ya estábamos tan cerca! — con berrinches, gritó May agitando muy rápido sus brazos.
— ¿Te diste cuenta de algo? — comenzó a decir muy serio Ed.
— ¿De qué cosa Ed? — preguntó muy extrañada May, mientras se levantaba.
— El tamaño del árbol es muy grande, y no creo que algo crezca tanto tan rápido.
— Es cierto — comentó May —. Ahora que lo dices, tienes razón, pero este lugar está apoderado por las cartas, cualquier cosa podría ser posible — concluyó, mientras buscaba a sus alrededores una posible solución, o salida.
— Puede que tengas razón — comentó algo desconcertado Ed.
— ¡Ed, mira — exclamó May, indicando un objeto que estaba incrustado en la muralla —, esa espada debe servir para romper el escudo!
— ¿Tú crees? — le preguntó Ed muy inseguro — Podría ser una posibilidad, te recomiendo que no la tomes, no confío en nada que haya aquí dentro, y no me extrañaría para nada que esa espada tenga algo.
— ¡Si tiene algo, yo seré la primera en averiguarlo! — dijo muy segura May, mientras se dirigía, y tomaba la espada — ¿Ves?, no tiene nada.
— Yo tendría más cuidado, May — dijo Ed aún sin confiar en las acciones de May; pese a las palabras, May no contestó — ¡¿Oye, me estás escuchando?!
— … — pero la coordinadora no respondía a ningún llamado.
— ¡Oye May, respóndeme! — exclamó preocupado Ed, acercándose a la joven para ver qué le pasaba — ¡May, ¿qué te ocurre?! — al intentar verla a la cara, notó como sus ojos estaban como idos, vacíos, parecía hipnotizada.
— …exterminar, tengo que exterminar a mis enemigos… — fue todo lo que dijo May, con un tono de voz plano.
— ¡ ¿Qué tonterías estas diciendo?! — preguntó Ed entre confundido y preocupado.
— …tu, tu eres uno de los enemigos de mi amo y señor… — May sacó la espada de su lugar, y sin ninguna clase de aviso, comenzó a atacar a Edward.
— ¡Rayos! — con gran habilidad, y algo de suerte, el alquimista esquivó el ataque de su amiga por los pelos, y gracias a la alquimia, transformó una parte del automail de su brazo, en una especie de espada — ¡May, ¿qué te ocurre, porque me atacas?!
— …exterminar a los enemigos de mi amo y señor… — era todo lo que decía la joven coordinadora.
— Esa espada debe estar controlando su voluntad — comenzó a decir Ed, mientras sólo se defendía —, tengo que quitársela de las manos — pero por más que lo intentaba, no podía — ¡No sabía que era una experta utilizando espadas, esto será más difícil de lo que creí!
Mientras tanto, con Ash y Sakura…
— Pikachu está muy cansado, creo que lo mejor será que descanse — se decía el entrenador, notando de forma extraña el cansancio de su amigo —. Pikachu, ¿quieres descansar un momento?, te siento muy agitado — el Pokémon sólo asintió, mientras disminuía su velocidad hasta detenerse.
Después que los jóvenes bajarán del cansado Pikachu, este se recostó para descansar, quedándose dormido casi al instante.
— Parece que estaba muy cansado, se quedó dormido — comentó Sakura.
— Así parece ser — dijo Ash mientras se sentaba en el suelo, usando a su Pokémon como apoyo —, es la primera vez que siento a Pikachu de esta forma.
— Debe ser porque es la primera vez que lo sientes de esta forma — dijo Sakura, imitando a Ash, tambien usando a Pikachu como apoyo.
— Bueno, una vez me transformé en un Pikachu, fue una experiencia muy extraña, pero divertida, pero es la primera vez que me subo arriba de él, y siento su cansancio.
— ¡Bueno, no todos los días te puedes achicar y montar sobre el! — le comento Sakura, dándole una sonrisa muy cálida a Ash.
— ¡Si, tienes razón! — dijo Ash respondiendo a la sonrisa de la chica con la misma expresión, echándose a reír ambos por tan curiosa situación.
— ¡Jajajaja, creo que esta será la primera y última vez que querrás estar de este tamaño, claro, no estando transformado en un Pikachu!
— ¡Jajajaja, sí, creo que tienes razón! — le respondió entre risas — ¿Pero sabes?
— ¿Qué Ash? — preguntó Sakura, pasando los dos sus risas.
— He estado muchos años recorriendo muchos lugares, conociendo nuevas personas, haciendo nuevos amigos, compitiendo en varias ligas, admito que he perdido en casi todas, pero no me quejo, porque sé que hice mi mejor esfuerzo — decía Ash muy orgulloso —, y también me han ocurrido cosas muy extrañas, como transformarme en un Pikachu.
— A propósito de todo lo que te ha ocurrido — decía Sakura, muy curiosa —, tengo mucha curiosidad.
— ¿Curiosidad? — preguntó Ash muy extrañado.
— Pikachu no se parece a ningún animal o ser vivo que conozca, mucho menos un ser mágico, ¿Qué es en realidad?
— No creo que sea un animal, como le dices, y mucho menos ser mágico — comentó Ash algo enredado —. Veamos… primero que todo, se llaman Pokémon, y Pikachu es uno de ellos, y también mi mejor amigo… — Así fue como Ash comenzó a contarle todo lo que había vivido, desde el día que conoció a Pikachu, a Misty, todos los Pokémon que ha atrapado; sus travesías y competencias en general; como había enfrentado a organizaciones que sólo querían usar a estos seres para fines egoístas, amigos que había conocido, y a sus rivales; como habían comenzado este gran viaje dimensional, hasta el momento en que los dos se "conocieron" —, …y bueno, aquí estoy ahora, contigo.
— ¡Increíble — exclamó muy emocionada Sakura —, has tenido muchas aventuras, debieron haber sido muy emocionantes! — y aún más entusiasmada, exclamó — ¡me gustaría viajar como tú lo haces!
— ¡Bueno — comentó Ash bastante más tranquilo —, creo que ya lo estamos haciendo!
— ¡Jejejeje — rio algo nerviosa Sakura —, sí, creo que tienes razón! — después de aquel comentario, se formó un silencio muy confortable para los jóvenes, hasta que Sakura retomó la palabra — Ash… — dijo la peli castaña, mirando al cielo, algo sentimental.
— ¿Qué sucede Sakura? — preguntó Ash, mirándola muy sonriente.
— Bueno…, yo… — comenzó a decir Sakura muy nerviosa —, quería darte las gracias.
— ¿Por qué? — preguntó Ash muy confundido.
— Por ayudarme — Sakura bajó su mirada, ocultando su rostro con sus cabellos —, si no hubiese chocado dos veces contigo, no estaría viva ahora.
— ¿A qué te refieres? — seguía preguntando sin entender por qué Sakura le decía esas palabras.
— Si no hubieses estado en ese instante, cuando las cartas se volvieron locas, el ataque lo hubiera recibido yo.
— Tranquila Sakura — le dijo Ash algo nervioso por la situación —, no te preocupes, para eso estamos los amigos, para ayudarnos, ¿o no?
— Pero… — decía Sakura con sus ojos llorosos —, ¡pudiste morir por hacer esa locura — le gritó casi desesperada —, recibiste ese ataque sin ninguna protección, además, tu ropa quedó destrozada! — fue tanta la lástima que sintió por su propia inutilidad, que se lanzó al pecho del joven a llorar desconsoladamente — ¡Por favor Ash, discúlpame!
— ¿Qué hago ahora? — se preguntaba Ash muy nervioso, era la primera vez que enfrentaba una situación así —. Sakura — comenzó a decirle muy tranquilo, más para la tranquilidad de la joven — la ropa da lo mismo, además, esta ropa me queda bien, ¿o no? — dijo casi en broma —, además, aunque las chicas tengan razón en que no debería actuar de forma tan impulsiva, ya sabía el riesgo que tenía hacer esa locura como tú la llamas, pero para mí si te soy sincero, ayudarte era lo más importante, no permitiría que le pasara algo malo a nadie, y mucho menos a mis amigos.
— ¡Aun así, no sé cómo podré agradecer lo que hiciste por mí! — decía Sakura aun llorando.
— Dejando de llorar — le dijo Ash muy conciliador, acariciando el cabello de la chica —, y enseñándome una sonrisa.
— Esta bien — la joven detuvo su llanto, despegó su rostro del pecho del joven, y sólo vio a Ash esbozando una sonrisa; el optimismo del joven la impresionó mucho, por lo que, para no decepcionarlo, le mostró la sonrisa más tierna que podía esbozar —. Disculpa por mojarte Ash.
— ¡Jejejeje, no te preocupes! — rio Ash muy nervioso —. No quiero ver más esas lágrimas en tus ojos, Sakura — de pronto, para sí, Ash comenzó a reflexionar cada palabra que le decía a su amiga — ¡vaya, nunca creí que podía hablar de esta forma!
— ¡Aun así, aunque tú estés conforme con algo tan sencillo, yo quiero darte las gracias de otra forma! — dijo Sakura entre ansiosa y con algo de miedo.
— ¿De qué forma? — preguntó Ash ingenuamente, algo intrigado.
— ¡De esta forma! — soltó rápidamente Sakura, lanzándose a abrazar por el cuello del joven entrenador, dándole un gran y profundo beso en la boca.
Ash, completamente desprevenido y perplejo, no atinó a hacer nada, si quiera sabía si había que hacer algo, de hecho, si quiera sabía que era lo que pasaba, ni si era correcto o no lo que estaba pasando, pero era un regalo de su ¿amiga?, y como tal, dejó a Sakura que terminara hasta que ella quisiera finalizar el acto. Lo que ninguno de los dos sabía, era que alguien miraba en silencio toda la situación.
...
La situación no estaba a favor de ninguno de nuestros amigos, tanto Gem como Nis, tenían más poder del que hubiesen podido imaginar. Pese a los esfuerzos y el trabajo en equipo, y aún con el poder de las esmeraldas chaos, veían como las generales de la luz los estaban haciendo picadillo.
— ¡Ya no me quedan… fuerzas para seguir…! — decía Sonic muy agitado y cansado.
— ¿Se dan por vencidos? — preguntó nuevamente de forma sarcástica Gem.
— ¡Por supuesto que no…, estamos recién empezando! — le exclamó Knuckles en igual estado de agotamiento.
— Chicos, en serio, nosotras estamos recién empezando, en cambio ustedes, se ve a kilómetros que ya no pueden seguir — muy confiada decía Gem — ¡Hermana, terminemos con esto ya!
— ¡Si hermana, estos juguetes ya me aburrieron — dijo Nis mirando de forma despectiva a Amy y a Vee, quienes ya estaban muy agotados —, no sirvieron ni para calentamiento!
— ¡Entonces comencemos!
De la nada, ambas hermanas desaparecieron, reapareciendo flotando muy arriba en el cielo, se juntaron con las palmas de sus manos, y comenzaron su técnica más poderosa.
— ¡Reciban la técnica más poderosa de las hermanas gemelas, el yin yang de la muerte! — las hermanas comenzaron a girar a tal velocidad, que formaron un tornado — ¡Este será su fin!
Pero antes de poder atacar con su último movimiento, de la nada algo hace que el sentido de rotación del tornado se invirtiera, provocando que este desapareciera.
— ¡No deberían cantar victoria tan rápido — dijo una voz muy seria al aire —, para terminar esta batalla aún que mucho!
— ¡ ¿Qué pasó?! — preguntó muy sorprendida Gem.
— ¡Alguien deshizo nuestra técnica especial! — exclamó furiosa Nis.
— ¡ ¿Quién eres?, aparece ahora! — exclamó Gem desafiante, realmente furiosa.
— No se preocupen por saber qué pasó — decía un ser de color negro que salía entre la nube de polvo —, ni por nuestros nombres, de todos modos, será lo último que podrán hacer.
— ¡Rouge, Shadow, que bueno verlos! — exclamó muy feliz Sonic.
— Veo que te dieron una buena paliza, Sonic — comentó muy serio Shadow.
— ¡Jejejeje, bueno — comenzó a reír muy nervioso Sonic —, creímos que las derrotaríamos, pero creo que nos falló los cálculos!
— Y tu Knuckles — le dijo Rouge con sarcasmo —, ¿tan orgulloso que te sentías de tu fuerza, y no fuiste capaz de durar un poco en batalla?
— ¡Ja… — refunfuño muy orgulloso el echidna —, solo estoy calentando, no me molestes!
— ¿Quiénes son ellos? — preguntó muy extrañado Red por la aparición de los nuevos.
— ¡Después se los presentamos! — dijo Sonic mientras se recomponía, sin quitar atención del erizo oscuro —. Esas tipas son muy fuertes, tendremos que tener cuidado.
— ¡¿No me digas que estabas peleando así?! — preguntó muy molestó Shadow, viendo que Sonic tenía una de las esmeraldas en mano.
— ¡Bueno — comenzó a decir Sonic muy nervioso —, creí que con una esmeralda las derrotaríamos, pero veo que me equivoque!
— ¡Tails, las esmeraldas! — ordenó muy serio Shadow.
— Ya veo, Shadow quiere hacer eso — pensaba Tails, cayendo en la idea del recién llegado —, ¡no tendrán oportunidad! — mientras se dirigía hasta los dos erizos — Sonic, Shadow, tomen las otras esmeraldas, y por favor, ganen está pelea — y retirándose casi al instante.
— ¡Ya veo, con que querías hacer eso! — exclamó Sonic, notándose mucha emoción en sus palabras y rostro.
— Es la única forma de derrotarlas — comenzó a explicar Shadow —. Será mejor que te prepares, está no será como otras batallas que has tenido.
— Veo que sabes más de lo que parece — ya comentaba muy serio Sonic —. Comencemos.
— ¡Control chaos!
Como si nada, las siete esmeraldas chaos comenzaron a reaccionar, rodeando a los dos erizos, mientras comenzaban a brillar fuertemente, provocando una peculiar reacción en Sonic y Shadow. Cuando el brillo desapareció, aparecieron transformados, tomando los dos erizos un fuerte color dorado.
— ¡ ¿Qué les pasó?! — exclamó Blue boquiabierta, muy impresionada.
— Como les dijo Sonic — contestaba Tails con mucha seguridad —, una esmeralda da un poder increíble, pero las siete, da un poder gigante e ilimitado — en realidad, el grupo entero escuchaba con mucha atención las palabras de Tails, cosa que notó el zorrito —. Vean la pelea tranquilos, les aseguro que Sonic y Shadow ganarán.
Sin que nadie se diera cuenta, la batalla había empezado, o al menos eso parecía, ya que los, ahora, dos súper erizos habían desaparecido del campo de batalla.
— ¡ ¿Dónde están?! — exclamó Gem algo desesperada, buscando a sus rivales por todas partes.
— ¡Aparezcan, ahora! — exclamó Nis imitando a su hermana.
— ¡Ya veo — comenzó a exclamar Shadow —, como derrotarlas no es muy distinto a los otros seres, creo que puede volverse interesante!
— ¡Sólo que, en esta ocasión, la velocidad está de nuestro lado! — exclamó Sonic muy seguro de sus habilidades.
Las generales se sorprendieron al ver que estaban tras de ellas, no se dieron cuenta en que segundo habían llegado.
— ¡ ¿En qué momento llegaron aquí?! — preguntó Gem algo asustada, tomando guardia.
— ¡Hace treinta segundos! — respondió Sonic con mucha seguridad — ¿O hace un minuto? — ahora decía muy inseguro —, soy malo calculando el tiempo…
— ¡Ya veo — dijo furiosa Nis —, en verdad esas esmeraldas son muy poderosas, sus poderes aumentaron de forma asombrosa, pero no son los indicados para usarlas! — y tomando una gran velocidad, se lanzó a atacar a los dos erizos, quiénes esquivaron el ataque sin mayores dificultades — ¡ ¿Dónde están?!
— ¡Arriba, mira! — exclamó Gem, indicando al cielo, dónde estaban los dos erizos flotando, y muy alto.
— ¡ ¿Cuando llegaron ahí?! — Nis ya estaba desesperada, tanto Sonic como Shadow tenían mejor velocidad que ellas.
— Terminemos con esto — dijo Shadow, siendo el primero en atacar, asestando un golpe directo a Nis — ¡Ahora!
— ¡De acuerdo! — seguido de Sonic, quién rápidamente dio el golpe de gracia, con la idea de acabar de una vez por todas con al menos una de las guerreras, o al menos esa era la idea.
— ¡ ¿En verdad creías que sería sencillo?! — exclamó maliciosamente Nis, aún en el suelo, sin siquiera un rasguño — ¡Hermana!
— ¡Si! — las hermanas se movieron a gran velocidad contra los erizos, con toda intención de atacar, acertando sin dificultades, no lastimando de la misma forma que las veces anteriores.
— ¡Tienen que derrotar a las dos al mismo tiempo! — exclamó Blue rápidamente.
— ¡ ¿Las dos al mismo tiempo?! — preguntó muy extrañado Sonic.
— ¡Analiza la situación, intentaron derrotar a una sola como debían derrotarla, pero fue como si no le hicieran nada!
— Puede que tengan alguna conexión entre ellas, o algo por el estilo — agregó muy pensante Shadow.
— ¿Quieres intentarlo? — preguntó Sonic muy desafiante.
— Es todo lo que podemos hacer por ahora.
Y realmente más no podían hacer, el método que debían ejecutar para eliminar a las gemelas era más compleja de lo que parecía; pese a que la batalla se veía equilibrada, gracias al trabajo en pareja, era imposible intentar dar un punto exacto para acabar con las generales.
— No podrán derrotarlas a este paso — dijo muy preocupado Red —, veamos si pueden con esta batalla — mientras tomaba una de sus pokébolas — ¡Sal, Charizard! — dejando salir al Pokémon de fuego, soltando un gran rugido llamando la atención de todos — ¡tú también, Pika! — le dijo a su Pikachu, quien saltó de su hombro, hasta un lado de Charizard.
— ¿Qué planeas hacer? — preguntó Blue, muy intrigada por el nuevo plan de su amigo.
— ¡Chicos, peleen a su gusto, ayuden al máximo a Sonic y a Shadow! — después de asentir a la orden de su entrenador, Pika subió a la espalda de Charizard, quién emprendió vuelo al instante hasta el lugar de la batalla.
— Veo que llego compañía — comentó Sonic, creyendo entender cuál era el plan —. Shadow, tu a la de negro, yo me encargo de la de blanco.
— Como quieras.
En esta ocasión, Shadow iba contra Nis, mientras que Sonic contra Gem, mientras Charizard y Pika solo esperaban con calma el momento exacto para atacar. Extrañamente, la táctica de batalla había cambiado, por alguna extraña razón, tanto Sonic como Shadow, alejaban a Gem y a Nis de los dos Pokémon, en una trayectoria circular.
— ¿Qué estarán planeando? — se preguntó Taichi en voz alta muy extrañado.
— No lo sé — dijo Red igual de extrañado —, es extraña la trayectoria con la que se mueven, las quieren alejar de Charizard y de Pika, ¿Pero por qué será?
Mientras tanto, Charizard y Pika seguían esperando un instante para atacar. De pronto, notaron un extraño movimiento en la batalla, por alguna razón, Sonic y Shadow comenzaron a dirigir de golpe a las hermanas contra los Pokémon.
— ¡Ya entiendo, sólo querían distraerlas! — exclamó muy perspicaz Red — ¡Ahora entiendo por qué no se movían!
Sonic y Shadow, completamente sincronizados, lanzaron una fuerte patada contra las hermanas, lanzándolas contra Charizard y el Pikachu, quiénes igual de sincronizados, ejecutaron un lanzallamas y rayo respectivamente, provocando una gran explosión, quedando solo una nube.
A los segundos, gracias a una ráfaga de viento, la nube de polvo se deshizo, dejando a la vista la desaparición de las gemelas, dando a entender el final del duelo.
— ¡Por fin, las derrotamos! — celebró muy feliz Red.
— ¡Si…! — exclamaron todos al unísono el final de la batalla.
Ya eran dos generales menos, y era motivo de celebración, el grupo ya podía relajarse.
Al volver a tierra firme, tanto Sonic como Shadow volvieron a la normalidad, seguidos de los dos Pokémon.
— ¡Vaya, sí que costó! — exclamó algo cansado Sonic, soltando una bocanada de aire.
— Si, nunca creí que existieran esa clase de enemigos — comentó Shadow muy serio. Al parecer algo le preocupaba aún.
— ¡Gracias chicos por su ayuda! — Sonic levantó su dedo pulgar en señal de aprobación a los Pokémon, quiénes imitaron el gesto — Vamos con los demás.
Apenas Sonic y los demás volvieron con el grupo, la primera en preocuparse fue Amy, corriendo a abrazar al erizo azul.
— ¡ ¿Sonic, estás bien?! — casi gritó Amy, llorando exageradamente, apretando con el abrazo a Sonic.
— ¡Si…, pero suéltame por favor Amy…, quiero respirar…! — pedía el erizo, agobiado por la muestra de "cariño".
— ¡Yo estoy igual, así que no te quejes! — le gruñó muy molesta, apretándolo aún más fuerte con sus brazos
— ¡Jejejeje, que impulsiva! — dijo Red algo nervioso —. Ya tenemos las esmeraldas chaos — siguió el entrenador muy serio —. Como nos dijo Sakura y Mewtwo, tenemos que volver ahora a entregárselas.
— Veo que pudieron conseguir las esmeraldas — comenzó a decir una voz en el aire —, se los agradecemos mucho.
— ¡¿Quién eres?! — preguntó Sonic poniéndose de nuevo en guardia, algo preocupado.
— Relájate Sonic — dijo muy tranquilo Red —. Palkia, veo que nos escuchaste, ya tenemos las esmeraldas… — pero fue interrumpido.
— Lamento mucho tener que pedirles un favor más, pero necesitamos que se queden en esa dimensión hasta nuevo aviso.
¿Qué habrá pasado para ese cambio de planes? El grupo de Red atendió al pedido muy extrañado y preocupado, cosa que le era desconocido al grupo de Sonic.
— ¿Palkia, sucedió algo? — preguntó Blue muy preocupada.
— En este instante, Mewtwo se encuentra investigando el extraño cambio climático que hay, desconocemos por completo su verdadero origen.
— ¿Alguna idea de que pueda suceder chicos? — preguntó Hikari muy intrigada.
— Tengo una idea de lo que puede estar sucediendo — comentó Blue —, pero no creo que sea el desencadenante de todo… Prefiero no aventurarme a teorías.
— ¿Y Satoshi o Sakura saben algo? — preguntó Red muy extrañado.
— Satoshi continúa buscando las joyas elementales, y Sakura está en su misión, la decisión la tomamos con Dialga, les recomiendo descansar, lo lamentamos, pero tendremos que contar nuevamente con su ayuda.
— No te preocupes — respondió Red —, intuimos que necesitarían más de nuestra ayuda, en cuanto creas que debamos volver, háznoslo saber.
— De acuerdo.
Las palabras de Palkia sólo dejaron más intranquilos a Red y los demás ¿Qué rayos estaba pasando? ¿Alguna relación tendrán ese cambio climático con los soldados de la luz?
— ¿Qué haremos ahora Red? — preguntó Yellow muy preocupada.
— Hacer lo que les dijeron, descansar mucho — respondió Tails —. Además, necesitamos más detalles de todo lo que sucede, el ataque que sufrimos, más lo que sucede en su mundo.
— Esta verdad — dijo muy serio Red —, tenemos la obligación de decirles que es lo que sucede — hasta que su estómago le gruñó — ¡Jejejeje, pero antes, tengo mucha hambre — comentó muy apenado —, disculpen muchachos!
Tanto Blue como Yellow miraron muy apenadas al joven, quién solo rio nervioso.
La batalla contra Gem y Nis había terminado, pero la solicitud de Palkia los preocupó, tenían las intenciones de terminar la misión hasta el final, y eso significaba derrotar a aquel ser que tenía tal nivel de hecatombe ¿Qué habrá pasado realmente que está vez habló Palkia?
...
El beso de Sakura había durado mucho más de lo que creía Ash, aunque ciertamente, si quiera sabía cuánto debía durar un beso, y después de un buen rato, la peli castaña fue la que terminó el acto.
— ¿Por qué… hiciste… eso…? — preguntó Ash, entre confundido, perplejo, anonadado, sorprendido, y cientos de otras emociones que ni él conocía.
— Es mi forma… de agradecerte… — respondió Sakura roja como tomate, muy nerviosa, jugando con los dedos índices de sus manos.
— ¿Crees que estuvo correcto? — Ash estaba muy sonrojado y asustado, creyendo que había hecho algo malo.
— ¡¿No te gustó?! — preguntó la peli castaña muy decepcionada, creyendo que su afecto había sido rechazado.
— ¡No me refiero a eso! — exclamó muy rápido Ash, queriendo aclarar el malentendido —, bueno, en realidad no sé qué decir — ahora decía muy apenado —, es la primera vez que una chica me da un beso en la boca.
— ¡¿O sea…, que soy la primera?! — preguntó Sakura muy sorprendida por tal confesión.
— Si, eres la primera — dijo muy avergonzado, ocultando su mirada con su gorra.
— ¡No lo sabía, lo siento! — se excusó muy apenada, pero casi celebrando para sí; al fin y al cabo, se les había adelantado a las otras chicas.
— ¡No te preocupes, no tienes la culpa, no tenías por qué saber algo así! — volvió a exclamar rápidamente, creyendo que la chica estaba con culpa interna por el acto impulsivo.
— ¿Entonces por qué dijiste que no estuvo correcto? — preguntó Sakura muy extrañada, ya que Ash no tenía novia, y ciertamente no la tenía.
— Yo esperaba hacer esto por primera vez con Misty — comentó con pena Ash, mirando al cielo —, pero veo que no se pudo, me ganaste.
— ¡¿No me digas que te gusta Misty?! — preguntó Sakura avergonzada, más por no haber respetado la voluntad del chico.
— Así es — respondió muy apenado Ash —, por eso te lo pregunté.
— ¿Sabes?, hay un chico que me gusta mucho — comenzó a confesarse Sakura, igual de apenada que Ash —, y aun así te besé — de pronto, miró muy seria a Ash — ¡te tengo una propuesta!
— ¿Qué cosa? — preguntó Ash, no muy convencido de la dirección que estaba tomando todo.
— Dejemos ese beso como nuestro secreto, que nadie lo sepa — le propuso Sakura, pasando de la seriedad, a la coquetería —, ¡pero si quieres otro más, nos escondemos y lo volvemos a hacer!
— Veo que te gustó mucho el beso — dijo Ash mirándola de reojo, dudando de su inocencia.
— ¡Jejejeje, lo siento, pero sí, me gustó, y mucho! — le respondió Sakura, riendo nerviosamente, y al momento que se levantó, vio como el ratón eléctrico los observaba — ¡Ash, Pikachu despertó! — exclamó Sakura muy asustada, por no decir aterrada.
— ¡ ¿Qué…?! — muy asustado, Ash también se levantó de golpe, viendo como Pikachu los observaba detenidamente — ¡ ¿Pikachu, estás despierto de hace mucho?! — preguntó su entrenador muy nervioso, a lo que el Pokémon sólo asintió.
— ¡ ¿También viste el beso?! — preguntó igual de nerviosa Sakura, y Pikachu respondiendo en esta ocasión mirándolos de reojo, con una mirada muy picarona.
— ¡Oye, Pikachu… — curiosamente, Ash le pidió a su Pokémon casi arrodillándose —, hace cómo que no viste nada, sé que nadie entiende bien lo que dices, pero por favor, no cuentes ni insinúes nada de lo que ocurrió, por favor!
— ¡Por favor, no sería bueno que los demás se enteraran! — suplicaba Sakura en igual condición.
Pikachu solo sonrió, y con sus… patas delanteras…, los empujó a los dos por la espalda, dejando a los dos jóvenes completamente apegados con el cuerpo. Los dos inevitablemente cruzaron sus miradas, mientras, literalmente, los dos sentían el rápido latido de sus corazones, sonrojándose inevitablemente, y sólo por instinto, comenzaron a acercar sus labios, con toda intención de volver a besarse, pero de pronto, el laberinto volvió a cambiar su aspecto, cortando por completo la situación.
— ¿Qué sucede? — preguntó Ash muy preocupado.
— El laberinto, está cambiando de nuevo, ahora se volverá más complicado que antes — comentó Sakura muy preocupada.
— ¡ ¿Qué?! — el joven sólo gritó asustado.
Lo curioso, fue que el laberinto había vuelto a su estado inicial.
—¿Qué pasó? — preguntó muy extrañado Ash — Volvió a ser el mismo de antes.
— Sí, es muy extraño — comentó Sakura algo confundida ¿Qué le habría pasado al laberinto?
De pronto, se produjo una especie de explosión muy cerca de ellos, notándose claramente como dos personas luchaban del lugar donde se había roto una de las murallas del laberinto.
— ¿Qué está sucediendo? ¿Esto también es obra de las cartas, Sakura? — preguntó Ash muy serio.
— ¡Lo desconozco, vayamos a investigar — respondió la joven Sakura muy preocupada, partiendo al lugar de los hechos… — ¡Pikachu, ya sé que nos quieres, pero, ¿Podrías soltarnos por favor?! — le pidió entre nerviosa y apenada, ya que la rata aún los tenía juntos.
Pikachu riendo muy nervioso, los soltó, y volvió a bajar a la altura del suelo para que Ash pudiera subir en él.
— ¡Sube Sakura! — exclamó Ash ofreciéndole una mano para que subiera.
— ¡Si! — exclamó muy segura Sakura, aceptando la ayuda de Ash, subiendo arriba de Pikachu, abrazándose con mucha fuerza al joven entrenador, recostándose en su espalda, apoyando el mentón en su hombro izquierdo; ciertamente a Ash si quiera le importaba la posición, sólo estaba enfocado en los sucesos.
— ¡Sakura, afírmate bien, que iremos lo más rápido posible!
— ¡No te preocupes, ya lo estoy!
— Bien ¡Pikachu, vámonos!
Al cabo de unos segundos, Pikachu llegó hasta el lugar de los hechos, dónde pudieron observar como May y Ed tenían una lucha encarnizada, o al menos May, ya que Ed solo se dedicaba a defenderse.
— ¡ ¿Chicos, que les pasa?! — exclamó muy sorprendido Ash, sin recibir respuesta alguna.
— ¡No creo que te escuchen, tu voz no es muy fuerte! — comentó Sakura muy seria, mientras hacía distancia de Ash para poder tener mejor perspectiva de la pelea.
— ¡Tienes razón, ¿qué haremos?! — pregunta Ash muy molestó por su actual inutilidad.
De pronto, Pikachu notó como alguien se acercaba a toda velocidad hasta el, haciendo que volteara la mirada tras él; al lado del Pokémon, los que habían llegado, eran Dawn e Inuyasha.
— ¡ ¿Pikachu, que ocurre aquí y donde están los demás?! — preguntó Dawn, tan rápido como preocupada, a lo que Pikachu sólo atinó a indicar la pelea.
— Que extraño, ¿Por qué están peleando entre ellos? — preguntó muy extrañado Inuyasha; la voz de los jóvenes, hizo que Ed se percatara de sus presencias.
— ¡Chicos, May está siendo controlada por esa espada! — exclamó Ed, apenas defendiéndose.
— ¿Esa espada dices? — Inuyasha miró con atención a May, y notó el arma que usaba — ¡Creo que solo tendremos que quitarle la espada! — con tan solo sacar a colmillo de acero, está espada tomó su verdadera forma; May se percató de las acciones del híbrido, por lo que cambió el blanco de sus ataques — ¡Rayos, es buena! — exclamó Inuyasha, apenas deteniendo el ataque.
— ¡Ten cuidado! — le suplico Dawn muy preocupada, tambien notando la dificultad de la parada del ataque — Pikachu, ¿Dónde están los demás? — preguntó desviando la mirada al ratón eléctrico, recién percatándose que había dos "enanos" en su espalda — ¡ Pikachu, ¿no me digas que ellos son…?! — preguntó muy desconcertada la coordinadora, mientras el Pokémon sólo asentía.
— ¡Dawn, somos nosotros! — comenzó a gritar algo desesperado Ash.
— ¡No puedo creerlo, ¿en verdad son ustedes?! — preguntaba aún muy sorprendida Dawn, sin dar crédito a lo que veía.
— ¡Solo súbenos para no gritar tanto! — le gruñó Ash.
— Esta bien — Dawn sólo puso sus dos manos abiertas en el suelo, y los dos "pequeños" subieron a estas, dejando Dawn a los dos a la altura de su rostro —, ¿pero que les pasó que terminaron de ese tamaño?
— ¡Nos topamos con la carta pequeña, saltó en nuestras cabezas, y así terminamos! — le explicó Sakura algo nerviosa.
— ¡Jamás hubiese imaginado ver a Ash de este tamaño, en verdad se siente muy raro! — comentó Dawn, tan sorprendida como confundida.
— ¡Deja las sorpresas para otro momento — le pidió Ash muy serio —, dale instrucciones a Pikachu y a Latios para que los ayude!
— ¡Tienes razón! — le asintió muy segura Dawn, bajando sus manos a la altura de su pecho, y mirar a los Pokémon — ¡¿Pikachu, Latios, ¿están listos?! — los dos Pokémon asintieron a la pregunta poniéndose en guardia — ¡Entonces, a luchar chicos!
La misión del equipo de Red fue todo un éxito, pero las intenciones de volver a Sinnoh fueron detenidas por Palkia, quién les pidió extender su estadía en la dimensión dónde viven Sonic y sus amigos. Tambien vimos situaciones muy curiosas, como el primer beso de Ash, y el momento íntimo entre Misty y Gary. En estos instantes, una poseída May estaba intentando de matar a sus amigos. ¿Cómo terminará la misión del equipo de Red? ¿Cuáles son los verdaderos sentimientos de nuestros amigos? ¿Podrán salvar a May y deshacer la posesión? ¿Pikachu les dirá a los demás lo del beso de Ash y Sakura, o cumplirá su promesa como buen amigo que es de Ash? Todo esto y más en el próximo capítulo.
Esta historia continuará…
...
Y bueno, nuevamente saludo al final del capitulo, espero les haya gustado, y que lo sigan disfrutando. Nos vemos el proximo sabado y cuidense!
