Hola a todos. Este capítulo es un poco mas largo que otros capítulos, ya de por sí. Espero si lo disfruten, ya que me inspiré mucho en el fandom de Pokémon.
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Capítulo 21: "Un Pikachu en problemas. La aparición de las legendarias guerreras mágicas"
Ash y nuestros amigos, por fin habían llegado hasta el cuarto del árbol. Podía ser un momento para alegrarse, mínimo llegaron a un destino en común, pero para Sakura, algo andaba mal.
—¡En verdad que es enorme ese árbol! —dijo muy sorprendida Dawn, perdiendo su vista mirando arriba.
—Es increíble que aún no estemos cerca de él, y ya cubre un gran espacio —comentó igual de sorprendido Gary.
—Si esa es la carta del árbol, aquí hay algo que anda mal —comentó muy seria Sakura, mirando fijamente al árbol.
—¿Por qué lo dices? —preguntó Kagome muy intrigada.
—Ese no es su tamaño real, es demasiado grande.
Nadie entendía muy bien que intentaba decir Sakura, pero por la forma en que lo dijo, quería decir que algo estaba afectando el tamaño real del árbol. De pronto, a mitad de camino, apareció un ser muy parecido a la carta pequeña, solo que este, tenía mayor tamaño.
—¡Esa es la carta grande! —exclamó Sakura muy feliz.
—¡Qué bien, por fin volveremos a nuestro tamaño normal! —celebró Ash igual de feliz— ¡Kagome, bájanos!
—Está bien —sin entender mucho, Kagome los dejó en el suelo.
—¡¿Pikachu, listo?! —le preguntó muy entusiasmado su entrenador, a lo que el Pokémon asintió con el mismo entusiasmo, yendo con la pareja de torpes, quiénes subieron al lomo del roedor.
—¡¿Qué es lo que van a hacer?! —preguntaba Kagome algo extrañada.
—Sea lo que sea, que les salga bien —comentó Ed, igual de extrañado.
La idea era original, era atrapar la carta grande sin que se diera cuenta, por lo que Pikachu comenzó a acercarse sigilosamente hasta el ser mágico, pero este se percató de las intenciones del roedor y sus dos acompañantes; les sonrió, y comenzó a correr. En ese instante, comenzó el plan B, perseguirlo desesperadamente. Ciertamente, fue una persecución muy curiosa, el ser sólo saltaba y corría, mientras que Pikachu hacia lo posible para acercarse a este. De pronto, aquel travieso ser saltó sobre la cabeza del Pokémon, estrellando su cara contra el suelo, y sus pasajeros, saliendo expulsados de su lomo; Ash cayendo boca abajo, tambien estrellando su cara contra el suelo, y Sakura también boca abajo, encima del entrenador.
—¡Auch, eso dolió! —se quejó Ash, sobándose la nariz intentando levantarse, imposibilitado por Sakura— ¡¿Sakura, estás bien?! —le preguntó, sin que le importará mucho que no pudiera levantarse.
—Si Ash, estoy bien —le asintió la peli castaña, levantándose para ayudar al entrenador.
—¡¿Pikachu, estás bien?! —preguntó Ash, a lo que el Pokémon sólo asintió—. Que mala suerte, creo que no funcionó —bufó Ash resignado.
—¡Es increíble chicos! —exclamó Misty, quien llegó corriendo con los dos jóvenes—. Sea lo que hicieron, funcionó, claro, en cierto modo.
—¿Funcionó? —preguntaron al unísono, al tiempo que vieron a Misty, por fin a su misma altura— ¡Qué bien! —y por impulso, se abrazaron efusivamente, comenzando a saltar como niños pequeños, celebrando.
La situación provocó celos en las chicas, pero claramente, no era el momento si quiera, de celebrar.
—El único problema ahora, es Pikachu —dijo Misty muy preocupada, mirando al Pokémon algo asustada.
—¿Por qué? —preguntó muy curioso Ash.
—Sólo míralo —dijo May, mientras apuntaba tras Ash.
—¡No puede ser, Pikachu, tu…! —comenzó a concluir Ash sin necesidad de mirar atrás. Pese a eso, igual lo hizo— ¡Pero ¿cómo, que pasó?! —preguntó muy impresionado Ash.
La sorpresa de Ash no era para menos, Pikachu media tres, o tal vez cuatro veces lo que media Ash.
—Cuando la carta grande pisó la cabeza de Pikachu, los tres fuimos afectados, pero como caímos de Pikachu, a él le afectó de distinta manera —comenzó a explicar algo complicada Sakura—. Es extraño, pero es cierto.
—No te preocupes Sakura —le dijo Ash esbozando una sonrisa—, si tú lo dices, te creo.
—¡¿Pueden dejar su cursilería para otro momento?! —les exclamó Ed algo serio, haciendo que los dos jóvenes lo miraran sin entender nada— ¡Oye, ¿puedes ver la salida?! —le gritó a Pikachu, quién comenzó a mirar a todas direcciones, con una panorámica ayudada por su altura, sin encontrar nada satisfactorio.
Por el momento, parecía que la entrada no estaba cerca, por lo que Pikachu recurrió a subir hasta la copa del árbol, lugar donde rápidamente encontró la salida. Bajó del árbol, y dio las instrucciones en su idioma. No era fácil entenderle, pero se entendía que había encontrado la salida. Rápidamente, nuestros amigos siguieron, a la ahora rata gigante, quien entró por un pasadizo recto, y a los metros, la salida del laberinto.
Con tan solo observar la salida, de pronto, el laberinto comenzó nuevamente a cambiar de forma.
—¡Rápido, salgamos de aquí —exclamó algo desesperada Sakura—, si el laberinto termina de cambiar, tal vez la salida cambie de lugar!
—¡¿Qué…?! —exclamaron todos muy asustados, y preocupados.
Las palabras de Sakura, provocaron que todos corrieran desesperadamente hasta la salida del laberinto. La salida desaparecía tan rápido como corrían, parecía que no lograrían llegar, pero de pronto, un impactrueno logró que la salida continuase en el mismo lugar. Todos miraron muy curiosos el rayo ¿Quién lo habría hecho? Por lo que miraron tras ellos, y encontraron a la amarilla respuesta.
— ¡Gracias Pikachu! —exclamaron todos al unísono, admirados por la rápida e inteligente acción del Pokémon.
—Creo que esto ya lo hicimos una vez —dijo Ash muy pensante—, y creo que volverá a funcionar ¡Squirtle, Totodile, salgan, usen chorro de agua! —apenas aparecieron los dos Pokémon de agua, Pikachu detuvo su ataque, siendo reemplazado por las pistolas de agua— ¡Rápido, entren al chorro de agua, así saldremos de aquí!
—¡Buena idea Ash! —le felicitó Misty— ¡Tienes razón, ya habíamos hecho antes! ¡No perdamos el tiempo, vámonos!
—¡Si! —exclamaron todos muy entusiasmados, o casi todos.
—¡Ni de broma, no pienso mojarme! — reclamó muy molestó Inuyasha.
—¡¿Acaso te crees gato?! —le regañó Kagome al híbrido, quién sólo miró a un costado, ignorando a la chica— ¡Entonces quédate aquí para siempre! —y dicho esto, fue la primera en entrar al chorro de agua.
—¡Hay más gente a la fila, ya métete! —le exclamó furioso Ed, pateando por la espalda a Inuyasha, quién fue arrastrado por el agua— ¡Ni que se fuera a deshacer por mojarse un poco! — dijo molestó, para después él lanzarse.
Después de tal escándalo, el resto del grupo escapó del lugar sin mayores problemas, tan solo quedando los tres Pokémon y Ash.
—¡Suficiente Squirtle, Totodile, ya pueden descansar! —les pidió Ash devolviendo a sus Pokémon— ¡Pikachu, es tu turno! —el Pokémon asintió, y con todas sus energías, entró al agujero para escapar, quedando atascado por su enorme tamaño— ¡Vamos Pikachu, con todas tus fuerzas! —le gritaba Ash, mientras lo empujaba con todas sus fuerzas.
La situación era algo desesperante. Mientras Ash desde dentro del laberinto, hacia lo posible para sacar a Pikachu de la salida, los demás sólo veían la cara del Pokémon, haciendo toda la fuerza posible para salir.
—¡Si no los sacamos rápido, no sé cuándo volverán a encontrar la salida! —exclamó algo desesperada Sakura, pero la reacción de los demás no ayudaba mucho a la situación, salvo la del alquimista, quién reaccionó al acto.
—¡Que hacen ahí parados, ayúdenme! —gritó desesperado Ed, tirando de una de las patas delanteras de Pikachu.
—¡Si…! —exclamaron todos al unísono, espabilando.
Y muy rápido, todos comenzaron a tirar de Pikachu con todas sus fuerzas. Estuvieron un par de minutos haciendo este ejercicio, tanto Ash desde el laberinto, como los demás desde el exterior. De pronto, el pequeño ser que había empequeñecido a Ash y Sakura, apareció frente al entrenador de Pallet Town.
—¡Tú eres la carta pequeña! —dijo Ash algo asustado— ¡Por favor, no me vuelvas a achicar de nuevo, por favor, no! —pero el pequeño espíritu comenzó a avanzar en dirección a Ash, muy feliz —¡No, por favor, no te acerques, no, por favor! —gritaba ya muy angustiado Ash, cosa que el espíritu vio con algo de curiosidad— ¡No, por favor, me voy a quedar aquí para siempre! ¡Vamos Pikachu, por favor, sale, ya…! —gritó aún más desesperado Ash, intentando empujar a Pikachu con aún más fuerza.
Todo el trabajo, tanto el de Ash, como el de los demás en el exterior, parecía infructuoso. Ash, al ver como aquel ser tenía toda la intención de saltar sobre su cabeza, sólo atinó a cerrar sus ojos, sin dejar de empujar al roedor. De la nada, por alguna razón, Pikachu cedió, saliendo los dos expulsados de golpe del laberinto, provocando que todos cayeran al suelo, uno arriba del otro; y arriba de todos, Ash cayendo arriba de Pikachu.
—¡Oigan, bájense, pesan mucho! —exclamó sofocado Ed, quién era el más perjudicado, ya que soportaba el peso de todos.
—¡Qué bien, volviste a la normalidad Pikachu! —exclamó celebrando Ash, por fin tomando en sus brazos a su pequeño amigo, abrazándolo, mientras tambien celebraba el Pokémon.
—¡Qué bien, pero… —exclamó el grupo—, ya bájate!
—¡Jejejeje, lo siento! —pidió el entrenador muy nervioso, con la mano derecha en su nuca, tan apenado como su Pokémon.
En eso, notaron como por fin el laberinto volvía a cambiar, sólo que está vez, con curiosidad.
—Parece que el laberinto volvió a cambiar —dijo Ash algo curioso— ¿Qué haremos con él?
—¡No se preocupen, yo me encargo! —exclamó Sakura muy tranquila, mientras sacaba algo que tenía colgado en su cuello.
—¿Y qué es lo que harás? —preguntó Ash muy curioso, mientras todos observaban con mucha curiosidad una pequeña llave con forma de estrella, la que tenía atada a un pequeño cordel. Todos se acercaron a ver la llave, cosa que Sakura vio con mucha curiosidad e inquietud.
—Chicos, por favor, necesito un poco de espacio, por favor —pidió con algo de nervios la peli castaña.
La joven estiró el brazo frente a ella, y concentrada, comenzó a decir una especie de conjuro…
—Llaves que guardas el poder de mi estrella, muestra tu verdadero poder ante Sakura, quien aceptó esta misión contigo —en el segundo que apareció el círculo mágico a los pies de la joven, entre sorprendidos y asustados, todos se alejaron de golpe a una buena distancia, del espacio mágico de Sakura— ¡Libérate! —gritó, al tiempo que aquella llave se convertía en una especie de báculo mágico.
Todos veían muy sorprendidos las acciones de Sakura, no creían lo que veían ¿Quién era en realidad Sakura Kinomoto?
—¡Increíble Sakura! —exclamó Ash, aún sin creer lo que había hecho Sakura— ¡¿Cómo hiciste eso?!
—¡Después te cuento! — le dijo Sakura muy alegre, guiñando su ojo izquierdo. En parte se sentía muy bien por mostrarse como es realmente a los demás, más aún a Ash—. Ahora lo más importante.
—¿Y qué vas a hacer? —preguntó aún muy sorprendida Kagome.
—Volveré las cartas a la normalidad —dijo Sakura muy seria, notándose seguridad en su voz.
—¿Y cómo lo harás? —le preguntó Misty en igual estado.
—Solo observen —Sakura levantó su báculo a lo más alto, y dijo— ¡Cartas, regresen a su forma natural! ¡Ahora!
Casi al instante, el laberinto comenzó a desaparecer, y en la parte más alta del báculo, arriba de la estrella, vieron como algo comenzaba a formarse; aquella energía, se convirtieron en cartas, las cuales volvieron a la mano de su… dueña…
— ¡Muy bien! —exclamó muy feliz la joven— Veamos que cartas recuperamos— mientras revisaba las cartas—. La carta del sueño, la del espejo, la del escudo, de la nieve, la carta pequeña, de la espada, del árbol, de la niebla, la carta grande, laberinto… ¡Vaya, obtuvimos diez cartas de inmediato!
Todos veían muy concentrados como Sakura observaba las cartas de color rosado, muy curiosos e incrédulos.
—Sakura…, dime la verdad… —preguntaba Ash con algo de miedo— ¿Tú quién eres, y qué eres de las cartas en realidad?
—¿Eh…? —la aludida miró no sólo el estado de incredulidad de Ash, sino también a los demás— ¡Chicos los siento, creo que debí explicarles bien desde el inicio! Soy la dueña y controladora de las cartas, ¡jejejeje! —dijo con mucha pena y nervios.
—¡¿O sea… —comenzó a decir May—, eres una hechicera, o una brujita?!
—¡Jejejeje!, creo que podría decirse que sí.
—¡Increíble —continuó Misty—, creíamos que sólo protegías las cartas! —decía al tiempo que miraba las cartas— ¿Puedo Sakura? —la joven le asintió, y le entregó las cartas a Misty— ¡Son hermosas! ¿Cuantas cartas son en total?
—Son cincuenta y cuatro cartas.
—Entonces aún quedan cuarenta y cuatro —comentó Ash muy pensante—. Aún son muchas.
—¡Vaya Ash —comenzó a decirle en broma Misty—, ¿desde cuándo te funciona el cerebro?!
—¡No creas que voy a caer en tus malas bromas esta vez! —le dijo muy engreído Ash.
—¿Por qué lo molestan tanto? —le preguntó Sakura algo extrañada.
—¡No es algo que te incumba, Sakura! —le exclamó May algo soberbia y molesta— ¡Esto es algo entre Ash y nosotras!
—¡No le hables así, solo hizo una pequeña pregunta! —exclamó Ash muy enojado, cosa que impresionó a sus amigas.
Ash ya había hecho esa clase de defensas con ellas más de alguna vez, pero con Sakura, la situación era muy distinta, y extraña.
— Yo también quisiera que me respondieran a esa pregunta —las chicas no tenían nada que responder, se quedaron calladas al ver esa acción tan madura de Ash— ¡Pikachu, vámonos!
Pero antes de ponerse en marcha, Tomoyo apareció corriendo.
—¡Sakura, ¿estás bien?! —le preguntó su amiga muy preocupada, lanzándose a abrazarla.
—¡Tomoyo! —exclamó Sakura algo sorprendida— Si, estamos bien… —pero detuvo su hablar, al ver al joven que apareció tras Tomoyo— ¡Shaoran!
—Sakura —la llamó Li Shaoran muy serio, mientras se acercaba a la chica—. Tomoyo me contó todo, ¿estás bien?
—Sí, estoy bien, no te preocupes —le respondió muy tranquila, liberándose de Tomoyo.
—¿Quién de ustedes es Ash? —preguntó sin inmutarse Shaoran, mirando al grupo.
—Soy yo, ¿ocurre algo? —contestó Ash, quién estaba separado del grupo.
—¡Muchas gracias por ayudar a Sakura, en verdad te lo agradezco! —le dijo con un tono de voz algo alto, haciendo una reverencia.
—¡Oye, tranquilo —le pidió Ash muy nervioso ante el gesto tan formal del joven—, además, todos estuvimos con Sakura, entre todos la cuidamos!
—¡¿Tomoyo, quien es el?! —preguntó muy intrigada Misty, quebrando el momento.
—Perdón, no me presente. Mi nombre es Li Shaoran.
—¡Y el novio de Sakura! —agregó sin pena Tomoyo, incomodando a los dos.
—¡Tomoyo! —exclamaron los aludidos perfectamente sincronizados.
Las palabras de Tomoyo, fuera de amenizar el ambiente, sólo caldeó las energías, notándose en Misty, quien encontró una gran oportunidad para aliar a Li a su femenino equipo, quien aún seguía muy intranquila. Mientras, Ash estaba conociendo un nuevo sentimiento y emoción, ser pillado en algo que no debió participar.
—¿Li —le pidió Misty muy amable, mientas le devolvía las cartas a Sakura—, podrías venir conmigo un momento?
—¿Para qué? —preguntó muy extrañado el joven.
—Necesitamos decirte algo importante sobre Sakura, te aseguro que te va a interesar —le respondió con una sonrisa que todo el mundo creyó.
—Está bien —aceptó muy curioso de la extraña situación, pero como se trataba de Sakura…
Mientras tanto, un incómodo Ash, petrificado por las palabras de Tomoyo, se acercó a Sakura, muy asustado.
—¡¿Sakura, podemos hablar un rato?! —preguntó Ash con un tono de voz muy sumiso.
—¡¿Por qué Tomoyo siempre tiene que abrir la boca?! —pensó en voz alta Sakura, algo molesta por las palabras de su amiga— ¿Eh? Si, por supuesto.
Shaoran atendió al pedido de Misty, pero de lo que hablarían, no era precisamente de lo que esperaba.
—¡Li Shaoran, te tengo una pregunta! —dijo Misty muy sería.
—Dime —preguntó el joven muy confundido.
—Según las palabras de Tomoyo, a ti te gusta Sakura, ¿O me equivoco?
—Si…, me gusta… —respondió con mucha pena Li— ¿Y eso que tiene que ver con ella exactamente?
—En realidad, tiene que ver más contigo —le decía casi en susurro.
—¿Por qué lo dices? —preguntó muy extrañado el joven de cabellos castaño.
—Con las demás chicas, tenemos las sospechas que, al parecer, algo hubo entre esos dos cuando nos separamos en el laberinto.
—¿En qué te basas para tener esas sospechas? —preguntó Shaoran algo extrañado.
—Por ciertas reacciones que vimos entre esos dos —respondía Misty, mientras miraba de soslayo a Ash y Sakura, quienes realmente estaban algo agitados con su conversación—. Son solo conclusiones por supuesto, aunque esos dos son tan torpes, que no tienen idea ni siquiera, de donde están parados.
—Si tú lo dices por Ash… —dijo ahora incómodo el Shaoran— Aun así, no puedes dejarte llevar solo por conclusiones, no tienes pruebas concretas.
—Por eso con las demás, tenemos un plan para saber qué pasó —explicó Misty, sonriendo maliciosamente.
—¿Y cuál sería ese plan? —preguntó Shaoran con algo de miedo.
—¿Ves a ese ser que tiene Ash en su hombro? —le preguntó Misty, indicando a Pikachu, a lo que Li asintió— Se llama Pikachu, y lo vamos a secuestrar. Le sacaremos toda la información que sabe.
—¡¿Acaso ese Pikachu sabe hablar?! —preguntó muy sorprendido.
—¡Por supuesto que no! — le respondió algo gruñona Misty, haciéndola ver como una loca.
—¿Entonces cómo vas a sacarle esa información? —ahora le preguntó Shaoran, creyendo que lo estaban pasando como un tonto.
—¡No te preocupes por eso, ya está solucionado! —le respondió muy segura— Pero aún no me respondes, ¿quieres saber que ocurrió entre esos dos, sí o no?
—Te noto muy segura en tus palabras —Shaoran suspiró, y no muy convencido, al fin y al cabo, respondió—. De acuerdo, te ayudaré. Al menos deberías presentarte, si quiera de tu nombre.
—Discúlpame Li —le respondió Misty con una sonrisa cándida—. Mi nombre es Misty, mucho gusto.
—De acuerdo Misty, entonces te ayudaré.
Mientras tanto, con Ash y Sakura…
—¡Sakura, nunca me dijiste que tenías novio! — le reclamó Ash en voz baja.
—¡Claro que no tengo…! Oficialmente… —le respondió Sakura muy molesta, más por el comentario de Tomoyo— ¿Creías que besaría a otro chico si tuviese novio?
—Está bien, te creo —le respondió Ash algo inquieto y nervioso—. Solo espero que no sospechen nada de eso ¡Y tu Pikachu — los dos miraron al Pokémon, quien ahora estaba en el hombro izquierdo de Ash, muy nerviosos, invadidos por el miedo —, confiamos en ti! — el Pokémon simplemente asintió. Al fin y al cabo, a Pikachu por alguna razón, le gustaba ese juego.
La aventura dentro del laberinto por fin había terminado, logrando recuperar las diez primeras cartas. Ya estaba anocheciendo, y la hora de descansar se acercaba, por lo que decidieron volver a la casa de Sakura.
—¡Vaya, ya está anocheciendo! —exclamó Ash observando el crepúsculo—. Estuvimos mucho tiempo dentro de ese laberinto.
—¡Es verdad! —agregó May, interrumpida por el gruñido de su estómago— ¡Y ya me dio hambre! —dijo muy apenada.
—No te preocupes —dijo Sakura—, cuando lleguemos, les prepararé algo rico.
—¡Qué bien! —exclamaron muy felices Ash y May.
—¡¿Qué no saben hacer otra cosa que no sea comer?! —les regañó muy molesta Misty, por la sobre confianza de la parejita.
—¡Si, también sabemos de Pokémon! —exclamaron muy felices al unísono, levantando ambos su brazo derecho.
—No puedo creerlo, no tiene remedio —dijo resignada Misty, llevando su mano derecha a su cara.
Al menos, la desvergonzada situación provocó la risa en los demás, distendiendo el ambiente. Al volver a la casa de Sakura, se percataron de un pequeñito problema.
—¡Lo siento, pero no hay camas para todos! —se disculpó Sakura muy apenada.
—¡¿Qué…?! —exclamaron todos al unísono, desconcertados; con excepción de tres personas.
—Por mí no te preocupes, Sakura —le dijo Shaoran—. Me puedo hospedar en el hotel de siempre.
—Por mí tampoco, Sakura —ahora le decía Ash—. Estoy acostumbrado a dormir en cualquier parte.
—No se preocupen chicos —les dijo Tomoyo amablemente—, si quieren, pueden venir a mi casa.
—¿Estás segura? ¿No te molestaremos? —preguntó Misty algo avergonzada.
—No se preocupen, no molestan para nada.
—¡Muchas gracias Tomoyo! —agradecieron al unísono todos, con excepción de Sakura y Shaoran.
—En casa de Tomoyo podrán descansar a gusto, se los aseguro —dijo Sakura muy tranquila y feliz.
—¿Por qué lo dices? —preguntó Ash bastante curioso.
—¡Ya verás cuando vayamos!
En eso, Kero comenzó a despertar.
—¡Ah…, que bien dormí! —dijo Kero entre un largo bostezo.
—¡Vaya, por fin despiertas! —comentó Duplica, quién aún lo tenía en brazos.
—¿Qué pasó? ¿Y el laberinto? —comenzó a preguntar rápidamente, mirando a todos lados.
—Pasó que te quedaste dormido después de hacer desaparecer la tormenta de nieve, y Sakura ya tiene diez cartas —el comentario de Duplica hizo que Kero mirara a Sakura.
—¡Perfecto…! —exclamó el pequeño ser alado, a la vez percatándose de la presencia de Shaoran— ¡¿Mocoso, a que viniste?!
—¡¿A quién le dices mocoso?! — exclamó el aludido muy enojado. Los dos se miraban a los ojos, las chispas y roces se hacían notar entre los dos, mientras los demás, veían muy nerviosos la rencilla.
—¡Ya dejen de pelear, por favor! —les pidió Sakura algo molesta.
—De acuerdo Sakura —dijo Li intentando ignorar a Kero—, de todos modos, nosotros estábamos yendo a la casa de Daidouji.
Luego de aquel roce de personalidades, Sakura y los demás partieron a la casa de Tomoyo, con la clara intención de descansar, y continuar al siguiente día, la búsqueda de las cartas Sakura.
...
Kenta y los demás esperaban la respuesta de Marte, pero el entrenador de Johto logró recordar las palabras de Gary.
—¡Espera un momento! —irrumpió Kenta muy serio— ¡Aquí algo no concuerda!
—¿Qué sucede? —preguntó Marina muy extrañada.
—Si mal no recuerdo, Gary nos dijo que las guerreras elementales se parecían mucho a la líder de Cerulean, Misty, y a esas coordinadoras, creo que eran May y Dawn. Eso quiere decir, que ese sujeto no debe tener ninguna relación con ningún guerrero elemental.
—Yo también recuerdo, ahora que lo mencionas —acotó Kenshin muy perspicaz— ¡Danos tu verdadera identidad, ahora! — exclamó muy desafiante a Marte.
—Te felicito, veo que saben a usar la cabeza —les felicitó sarcásticamente Marte, aplaudiendo las conclusiones de Kenta—. Es cierto, no soy el guerrero del fuego, y si, es verdad, es la guerrera del fuego, su nombre es Magma, y yo, solo soy uno de sus colaboradores más confiables.
—¡Vaya, creo que se quedaron sin personal! —le burló Kenta igual de sarcástico.
—En realidad —comenzó a decir Marte—, yo me ofrecí para venir por los guardianes de este lugar —estiró su brazo izquierdo, y dijo— Dejemos de charlas ¡Soldados, aparezcan! —y casi al instante, cientos de seres oscuros aparecieron de la nada— ¡Acaben con esas sabandijas!
— ¡Me parecía muy extraño que no aparecieran esos estorbos! —exclamó muy molesto Kenshin, mientras tomaba su katana— ¡Chicas, recuerdan lo que conversamos, ¿verdad?!
—¡Si! — exclamaron al unísono las guerreras de Céfiro.
—¡Entonces, comencemos!
Con la información de los visitantes, y la ayuda de Hikaru, Umi y Fuu y sus técnicas mágicas, la batalla no duró mucho; pese a ser una gran cantidad de seres malignos, el trabajo en equipo resultó extremadamente efectivo. Una vez con el último ser maligno eliminado, solo quedaba Marte.
—¡Muy bien, solo quedas tú! —exclamó Kenta muy confiado, listo para continuar— ¡Esto será sencillo!
—¡No te emociones enano —le dijo Marte muy confiado y tranquilo—, esos eran soldados de la clase más baja! —claramente, no tenía ningún interés por su pelotón, más que por el mismo, por qué comenzó a prepararse para pelear— ¡Veo que no son tan debiluchos, veamos si pueden conmigo! —después de concentrar una gran cantidad de energía, Marte comenzó a liberar bolas de fuego incandescentes.
—¡Viento de defensa! —sin pensarlo dos veces, Fuu volvió a utilizar su viento de defensa como la vez anterior, repeliendo el ataque de plano, pero ya notándose algo de cansancio en su cuerpo— ¡No creo que pueda detener por mucho tiempo sus ataques, tenemos que atacar!
—Veo que utiliza ataques de fuego —pensó en voz alta Kenta—. Algún ataque de agua podría funcionar.
—Umi utiliza la magia del agua —informó Hikaru.
—Feraligart puede ayudarle —agregó Marina—. Sólo espero que funcione.
—Perfecto —dijo Kenta, aun pensando en la estrategia—, entonces Hikaru y yo los distraeremos mientras ustedes preparan sus ataques, Fuu se encargará de la protección.
—Intentaré protegerlos lo máximo posible, en caso que se agoten o salgan lastimados, puedo sanarlos o recuperar sus energías —Fuu realmente no estaba convencida en la cantidad de energía que tenía para continuar protegiéndolos, por lo que se preparó para cualquier caso posible.
—Muy bien ¡¿Typhlosion, estás listo?! —el Pokémon le asintió muy seguro.
E iniciado el plan de ataque, Kenta se paró juntos con Typhlosion, a la derecha de Marte, y Hikaru a la izquierda de este, listos para lanzar el primer ataque.
—¡Flechas de fuego! —desde su mano derecha, al igual que Marte, Hikaru comenzó a disparar algo que parecían flechas de fuego.
—¡Typhlosion, lanzallamas! —en cambio, el Pokémon de fuego expulsó una fuerte corriente de llamas desde su boca.
Los ataques sincronizados golpearon a Marte duramente, quedando una nube de polvo levantada, ocultando el resultado.
—¡Veo que decidieron tomárselo en serio, así me gusta! —dijo Marte, aún entre la nube de polvo.
—¡Esto aún no termina, ataque de estrellas! —ordenó sin pausas Kenta, dando de lleno el ataque de Typhlosion, pero…
—¡Flechas de fuego! —el ataque de Hikaru lo esquivó sin mayores problemas— ¡Es rápido!
—¡Es nuestro turno Umi! —exclamó Marina— ¡Primero que nada, tenemos que debilitar a Marte!
—¿Y cómo lo harás? —preguntó Umi muy intrigada.
—¡Feraligart, danza lluvia! —al momento que los ojos de Feraligart brillaron, el cielo comenzó a cubrirse, dejando caer una fuerte lluvia.
—¡Excelente idea! —exclamó Kenshin— Aun así, tengan cuidado, con el calor que puede emanar, podría desvanecer el efecto de la danza lluvia.
—¿Cómo sabes tanto? —preguntó Marina muy sorprendida— Para no ser de nuestra dimensión, sabes mucho.
—Cuando Satoshi y Sakura fueron a donde vivo, me explicaron algunas cosas— explicó el samurái—, además, con Ash y Misty, pude aprender un poco más.
—¡Ya veo! —dijo Marina aún sorprendida— Es verdad ¡Tienes razón, podría anular la danza lluvia, necesitamos algo más que nos ayude!
—¡Kenta, Hikaru, continúen con la distracción! —les exclamó Kenshin muy serio.
—¡Por supuesto! —exclamó Kenta, pensando en una nueva estrategia— La danza lluvia debilitará a Marte, pero también debilitará nuestros ataques de fuego, es un arma de doble filo —y era cierto, tambien era una desventaja para ellos— ¡Y me gusta! ¡Typhlosion, lanzallamas! —exclamó muy emocionado Kenta, ordenando el ataque a su Pokémon, pero Marte también lo esquivó sin problemas— ¡Rayos, si esto continua así, no podremos derrotarlo! —pensó el entrenador de Johto algo exasperado— No queda de otra más que continuar, algún ataque acertará.
Tanto Hikaru como Typhlosion continuaron el ataque constante. Era inevitable, la danza lluvia debilitaba todos los ataques de fuego. De la misma forma que Marte hacia muy poco daño, los ataques de fuego de nuestros amigos hacían el mismo nivel de daño, salvo el ya inútil ataque de estrellas de Typhlosion.
—Veo que esos ataques de estrellas son los únicos que aciertan, pero el daño que infringen es mínimo —pensaba Fuu, quién estaba concentrada en ese momento de recuperar la energía de Clef y Latis— ¡Bien, ya están recuperados!
—¿Dónde estamos…? —preguntaba Guru Clef, mirando a todos lados, desconociendo el lugar.
—Estamos en la plataforma de tele transporte al templo de fuego. Marte por alguna razón, los trajo aquí.
En ese instante, la lluvia cobró más fuerza.
—¡Feraligart, Umi, llegó nuestro turno, hidrobomba! —ordenó sin demoras Marina, obedeciendo el Pokémon de agua, lanzando un poderoso cañón de agua.
—¡Entonces al ataque, dragón de agua! —exclamó Umi al instante que formaba una especie de espíritu de agua, disparándolo contra Marte.
Los ataques iban con más poder del normal, puesto a que la lluvia los intensificó; pero Marte también los esquivó sin mayores problemas. Al parecer, la lluvia sólo había afectado la fuerza del fuego de Marte, no así sus habilidades.
—¡Si tuviésemos alguna forma de provocar ataques eléctricos, sería más sencillo! —exclamó enojada Marina.
—¿Por qué lo dices? —preguntó muy intrigada Umi.
—¡¿Se te olvido?! —le exclamó molesta a Umi— ¡El agua conduce la electricidad!
—¡Eso ya lo sé! —exclamó Umi tan furiosa como Marina, por intentar pasarla por ignorante— ¡Te preguntaba por qué ataques eléctricos y no de agua! Los ataques de agua son muy fuertes con esta lluvia.
—Pero con esta lluvia, los ataques eléctricos no fallarán jamás, darían de lleno —le explicó Marina menos molesta.
—Si se trata de ataques eléctricos, no hay problema, yo los puedo ayudar —dijo Guru Clef.
—¡Creo que tengo una idea que podría funcionar! —exclamó Fuu algo nerviosa.
—¿Podría funcionar? —preguntó algo curiosa Marina.
—Si seguimos atacando de la misma forma hasta que la lluvia desaparezca, Marte tomará ventaja —comentó Fuu muy seria—, por lo que estuve observando el ataque de… Disculpa Marina ¿Cómo se llamaba?
—¿Typhlosion?
—¡Si, el mismo! —exclamó más tranquila Fuu— Tiene un ataque que no ha fallado en ningún momento.
—Debes referirte al ataque de estrellas —le aclaró Marina, aún sin entender a donde quería llegar.
—Así es —le asintió la peli castaña—, y si como dices, esta lluvia hace que los ataques eléctricos no fallen…
—¡Ya entendí! —exclamó Marina, muy perspicaz— ¡Es verdad, lo importante no es la fuerza del ataque, sino el trabajo en equipo! —la coordinadora cayó muy fácil en la estratagema, viendo como Fuu había conjugado el campo de batalla, tasas de asertividad, y curiosamente, información que ellos mismos habían compartido— ¡Buen plan Fuu, comencemos!
—Con Latis iremos a apoyar por un momento a Hikaru —atendió rápido Fuu—, le diré a Kenta que regrese con ustedes para que le detallen el plan.
—¡De acuerdo! —exclamó Marina, ahora más emocionada.
¿Cuál sería exactamente el plan de Fuu? La estratega se dirigió con Kenta, a quien le pidió el relevo, volviendo n compañía de Typhlosion, con Marina y los demás, dónde afinaron los últimos detalles para dar el golpe de gracia, que acabaría de una vez por todas con Marte.
Ya todo estaba preparado para el golpe de gracia, y cada uno en sus posiciones.
Sigue lloviendo…
Los primeros en atacar fueron Latis y Hikaru, manteniendo el plan de distracción contra Marte, mientras Fuu restauraba la energía de un cansado Typhlosion. Después de unos segundos, el Pokémon se recuperó por completo, confirmándolo con un fuerte rugido, al tiempo que Hikaru y Latis recibían la orden de dejar de atacar, por parte de la peli castaña. De pronto, una fuerte descarga cayó sobre Marte, recibiéndolo de forma directa. Y como de la misma forma habían acabado con los demás seres y generales de la luz, por parte de Typhlosion, recibió un ataque de estrellas, curiosamente dejándolo muy débil, con su guardia baja; pero el ataque no finalizó ahí, ya que sin aviso ni previsto, fue atacado por la poderosa hidrobomba de Feraligart, y el dragón de agua de Umi. Parecía el final de Marte, la estrategia había funcionado de maravillas, todos los golpes habían acertado acordado al plan… Pero Marte seguía en pie. Muy débil, pero vivo…
—¡Pero, ¿cómo?! —muy impactado por el resultado, exclamó Kenta— ¡Eso es imposible!
—¡Pero si hicimos lo mismo que con los demás, eso debió funcionar! —exclamó en el mismo estado de shock, Marina.
—¡Rayos…, son más fuertes… de lo que parecían…, pero no lo suficiente…! —pese a su penoso estado, lo sarcástico de sus palabras no desaparecía.
—¡¿A qué te refieres con eso?! —preguntó Hikaru muy intrigada, sin bajar la guardia.
—Solo fíjense… en la situación…, todo lo que tuvieron que hacer… sólo para debilitarme…
—¡Lo importante fue que te derrotamos! —le exclamó triunfante Kenta, pero molesto por el hecho que seguía vivo.
—¡Si siguen con esa mentalidad conformista…, no les auguro una larga vida…! — les burló sin quitar su sonrisa sarcástica.
—¡Se más claro, Marte! — le desafío ya furioso Kenta. Estaba harto de tanto código.
—¡No comas ansias…, engreído! — le advirtió Marte — ¡No sé preocupen por los detalles…, solos sabrán la verdad en el camino…, pero si les interesa tanto…, del lugar de donde vienen, en Hoenn…, los soldados de la luz están gestando… un plan para acabar con su mundo…!
Las palabras de Marte comenzaron a asustar a nuestros amigos ¿Que estarían haciendo en Hoenn?
—¡Pueden quedarse con sus mashin…, ya no me interesan…, tengo mejores planes para acabar con ustedes…! —claramente, por la forma en que hablaba Marte, hacía entender trabajaba solo ¿Qué estaba planeando realmente? — ¡Averigüe algo muy útil… qué ahora está en su mundo… y que me hará poderoso…!
—¡¿Qué es lo que van a hacer en nuestro mundo?! —preguntó preocupada y asustada, Marina.
—¡Si quieren saberlo…, entonces vuelvan a su hogar…, niñitos…! —les dijo muy desafiante— ¡Adiós…, ya nos volveremos a ver las caras! —y cubriéndose en una bola de fuego, Marte desapareció.
Realmente, la preocupación ya no estaba centrada en Marte, sino en sus palabras.
—¡¿Qué es lo que harán en Hoenn?! —preguntaba en voz alta Kenta.
—Según Marte, hay algo en ese lugar que servirá para destruirnos —dijo muy pensante Kenshin.
—¿Conoces algo o alguien que tenga tal poder para destruirlo todo? —preguntó Fuu muy preocupada.
—¿Qué podría ser? Veamos… —decía muy pensante Kenta. Pero una idea que se le cruzo por la mente, lo hizo parar muy aterrado— ¡No, no puede ser, eso es imposible! —gritó Kenta muy asustado, aterrado.
—¡ ¿Qué te ocurre Kenta?! —preguntó Marina muy angustiada por la expresión de su amigo.
—¡Sakura, Mewtwo, o quién esté, responda! —gritó desesperado Kenta, mientras Hikaru y los oriundos del lugar, miraban con curiosidad al joven.
—¿Qué sucede? —respondió en el aire una voz muy profunda.
—¡¿Quién eres?! —comenzó a preguntar algo asustada Hikaru, sin encontrar al destinatario de la voz.
—¡¿Palkia, que está sucediendo en nuestro mundo?! —aclarando la duda, preguntó Kenta muy rápido.
—¡¿A qué viene esa pregunta?! —preguntó Palkia muy extrañado.
—¡Marte, uno de los generales de la luz, nos dijo que estaban preparando algo en Hoenn!
—¡Esperen un momento! —exclamó Umi, molesta por tanta información sin explicación— ¡¿Quién es ese tal Palkia, y que es lo que pasa con exactitud?!
—Palkia es el controlador del espacio y las dimensiones —comenzó a explicar pacientemente Marina—. Gracias a él, llegamos aquí.
—Joven Umi —comenzó a decir pacientemente Palkia—, en primer lugar, debo disculparme en nombre de todos por pedir su ayuda de esta forma tan brusca, pero en verdad las necesitamos, ustedes son vitales para terminar con los soldados de la luz.
—¡Ya no tiene ninguna importancia, sólo quiero terminar esto rápido! —gruñó de muy mal humor Umi— ¡Sólo dinos, ¿qué tenemos que hacer?!
—Bueno… —trató de hablar Palkia algo asustado— Verán, en la región Hoenn, hay extrañas variaciones en el clima, y no tenemos consciencia de su origen ni epicentro.
—Podría tener alguna relación con las palabras de Marte — agregó Fuu.
—Existe la posibilidad —continuó Palkia—. Por el momento, debemos tomarlo como un ataque de los soldados de la luz. Aun así, si no tenemos la certeza de que sucede, no podemos movernos.
—Es verdad —agregó Kenshin muy serio— ¿Satoshi o Sakura son conscientes de lo que sucede?
—Satoshi se encuentra en Hoenn investigando, y Sakura está a cargo de una de las misiones, por lo que desconoce de estos hechos.
—Ya veo.
—¡Del modo que sea —intervino Kenta bruscamente—, ya tenemos a los mashin de Céfiro, ya puedes…!
—Con respecto a su regreso —interrumpió Palkia—, tendremos que pedirles que se queden allá hasta nuevo aviso.
—¡¿No dijo Sakura que volviéramos de inmediato?! —exclamó Marina confundida.
—Estas en lo correcto, pero bajo la nueva situación en la que estamos, haremos un cambio de planes —los tres viajeros se miraron muy serios—. Sabemos a la perfección en lo que están pensando, pero en esa dimensión estarán más seguros.
—¡De acuerdo Palkia! —respondió muy serio Kenta, pero no muy convencido— ¡Llámanos apenas nos necesiten!
—Les sugiero que descansen lo que más puedan, y que no se preocupen por los hechos en Hoenn, hay mucha gente observando la situación, incluido Satoshi.
—¡Es verdad, nosotros tenemos que prepararnos para la siguiente batalla! —exclamó muy entusiasmada Hikaru.
—En cualquier momento, nos volveremos a comunicar —dijo Palkia para despedirse.
—Estoy de acuerdo —comentó Guru Clef muy serio, mientras dejaba de llover—, tienen que recuperar sus energías. Si todo lo que dijo Palkia es verdad, quiere decir que tendrán que estar preparados para lo peor.
Y de esa forma, por ahora, terminó la misión de Kenta. Pero al parecer, tendrán que estar atentos a cualquier suceso. Las palabras de Marte preocuparon mucho a nuestros amigos ¿Qué planes tendrán en Hoenn los soldados de la luz? ¿Y qué intenciones tendrá Marte? Por el momento, el descanso absoluto era su única opción, ya que no sabían a que se enfrentarían.
...
Después de una larga caminata, Ash y los demás por fin habían llegado a la casa de Tomoyo. Su pequeña morada, no dejó indiferente a nadie…
—Bienvenidos a mi humilde casa —dijo muy feliz Tomoyo, apenas llegaron a la entrada principal.
—¡¿Humilde casa?! ¡Es una mansión! —exclamaron todos boquiabiertos, muy sorprendidos, con excepción de Sakura y Shaoran. Aún no habían entrado, y ya estaban muy impresionados.
—¡ ¿Tú vives aquí, Tomoyo?! —preguntó Misty, aún sin salir del asombro.
—Así es —le asintió Tomoyo, mientras abría el acceso principal, entrando primero a su hogar—. Pero no se queden ahí, pasen.
Definitivamente, la casa vista desde el patio se veía aún más grande, considerando que el patio en sí, era gigantesco.
—¡Vaya, es más grande que mirarla desde fuera del portón! —exclamó Dawn, mirando a todos lados, muy impresionada.
—Creo que habrá habitaciones para cada uno, así que no creo que haya problemas — acotó Tomoyo muy feliz. Era la primera vez que recibía a tanta gente, y muy en especial, a ese "tipo de amigos" de Sakura.
Después de caminar el enorme patio, llegaron hasta la entrada principal de la residencia Daidouji. El interior de la casa era tan grande como se veía por fuera, con un decorado muy sencillo.
—Acompáñenme arriba, les enseñaré sus cuartos.
—Muchas gracias Tomoyo —dijeron todos al unísono, algo apenados.
Al final de las escaleras, en el segundo piso, comenzaron a caminar por un pasillo; la gran cantidad de puertas, daba a indicar que esas serían las habitaciones dónde descansarían, indicando Tomoyo las habitaciones de cada uno.
—Pueden dejar sus cosas en sus cuartos, pueden tomar un baño si así lo desean —les ofreció amablemente Tomoyo, sin jamás borrar su sonrisa—. Los espero en la sala principal para comer. Por favor, siéntanse como en su casa —dijo para retirarse y volver al primer piso.
Una vez que Tomoyo desapareció de sus vistas, los jóvenes se dirigieron a sus cuartos correspondientes, salvo dos personas.
—¡Vaya, es una mansión gigantesca! —exclamó Ash muy sorprendido, mirando aún a toda dirección — De alguna forma tendremos que agradecerles todo esto, Sakura —le comentó muy apenado.
—¡No te preocupes Ash —le dijo muy alegre Sakura—, ya te dije que es lo mínimo que podríamos hacer por ustedes, en especial por ti! —la joven claramente quería seguir el juego con Ash, confirmándole esto guiñando su ojo derecho, diciéndole con un tono de voz muy travieso— ¡Pero si quieres que te siga agradeciendo personalmente, ya sabes dónde duermo!
—¡Bueno… Sakura…, creo que me voy a mi cuarto…! —muy nervioso, Ash le contestó torpemente, intentando volver a su cuarto. Pero Sakura lo detuvo, agarrándolo del brazo izquierdo. Se le acercó al joven, y le dio un beso en la mejilla. El acto de Sakura, provocó que Ash se sonrojara más de la cuenta.
—Bueno… —le dijo Sakura muy nerviosa, pero feliz—, nos vemos abajo, Ash… — se separó del joven, y entró muy sonriente a su cuarto correspondiente.
Cómo un verdadero estúpido, Ash se quedó parado, sin reaccionar, mirando literalmente a la nada ¿Tanto le había afectado el afecto de Sakura? Pikachu notó esto, por lo que comenzó a picarle persistentemente en la mejilla, hasta volverlo en sí.
—Pikachu, disculpa, no sé qué me sucede hoy —sacudió su cabeza algo fastidiado, y dijo bastante cansado—. Vamos a nuestro cuarto.
Lo que no sabía el joven de Pallet Town, es que la líder de gimnasio de Cerulean City lo observaba desde su cuarto, con la puerta entrecerrada, hasta que el joven entró a sus aposentos.
—Ya veo, con que era cierto, ya no tengo dudas —decía muy triunfante la celosa—. Esa Sakura sólo se hace la inocente, pero se quiere quedar con Ash —la molestia hacia la joven era evidente, se quería quedar con su hombre—. Pero un beso en la mejilla no es una prueba contundente —muy seria, abrió la puerta de su cuarto, y dijo en voz baja—. Será mejor comenzar con el plan —y como primer paso de su plan, fue ir hasta la habitación del joven peli azabache— Ash, ¿estás ahí?
—¡Ya voy! —exclamó el joven Ash, quién estaba sacando sus utensilios de aseo de su mochila, dejando todo tirado para atender a la puerta, encontrándose con la peli naranja— Misty, ¿que necesitas?
—Estas con Pikachu, ¿verdad? —con sólo escuchar su nombre en boca de la joven, el roedor apareció por el hombro izquierdo de Ash— Hola Pikachu —le dijo con una sonrisa afable— ¿Podrías venir conmigo? Solo será un momento —sin dudar un sólo momento, el Pokémon saltó a sus brazos, bastante emocionado—. Será un momento Ash, ya regreso con él.
—No te preocupes, Misty. Tómense su tiempo —le dijo Ash bastante tranquilo, dentro de su ingenuidad— Pikachu, ya sabes —le dijo en clave, mirando a los ojos a su amigo, quién sólo asintió.
La primera parte del plan estaba concluida. Fue muy fácil, sólo había que engañar al distraído joven. La segunda parte dio comienzo, con Misty dirigiéndose a llamar a la puerta de los cuartos de May, Dawn, Duplica y Shaoran. Pikachu veía con mucha curiosidad y duda esta extraña acción, hasta que Misty le habló.
—No te preocupes Pikachu, si cooperas, no te dolerá —dijo Misty, aun esbozando una sonrisa afable, extrañamente. Mientras, las tres chicas y el joven aparecían desde sus cuartos. Pikachu tomó esas palabras de forma muy incómoda; la verdad, es que estaba muy confundido.
—Solo tendrás que responder algunas preguntas, eso es todo —agregó May, con una sonrisa muy amable.
—No te preocupes por si te entendemos o no —continuó Dawn, acariciando la cabeza del roedor.
—Lugia nos ayudará con la traducción —terminó Duplica, con la pokébola de Lugia en sus manos.
—¿Están seguras de lo que hacen? —preguntó Shaoran, muy inseguro y poco convencido de la idea.
—No te preocupes, sabemos lo que hacemos —comentó Misty algo molesta por la cobardía, según ella, del joven —Si no quieres preguntar nada, está bien. Pero si sabemos que hay algo entre esos dos, tendremos que hacer lo que sea para mantenerlos separados.
—¿Ya están listos? —preguntó una recién llegada Tomoyo, con la intención de llevarlos a comer. Claramente no había alcanzado a escuchar nada de la conversación.
—No sé por qué tengo un mal presentimiento de esto —el joven suspiró resignado, y preguntó a la dueña de casa— Disculpa Daidouji que te molestemos, pero, ¿tienes algún cuarto aparte de estos?
—Si —contestó algo confundida la joven— ¿Pero para que…?
—¡No preguntes, sólo llévanos! —exclamó rápidamente Misty, interrumpiendo a la joven.
—Está bien — dijo muy confundida Tomoyo.
Claramente, la impetuosidad de la joven no permitió que se comportara como una visita, llegando al borde, que sus celos y los de las otras chicas, ganasen en aquella partida de pulso.
Tomando un camino muy distinto, Tomoyo dirigió al grupo hacia unas salas subterráneas, las cuales usaban como bodega, llevándolos a una que estuviese lo más vacía posible.
—¿Les tomará mucho tiempo? —les preguntó Tomoyo, algo inquieta.
—¡Eso dependerá de cuanto coopere Pikachu! —exclamó Misty suavemente, pero de tal forma que el roedor supiera que se había metido en problemas.
—De acuerdo… Luego nos vemos…
Pese a todo, Tomoyo tenía sus dudas. Era muy extraño el comportamiento hacia el pequeño ratón eléctrico, por lo que cerró la puerta, y se dirigió corriendo hasta la sala de seguridad de la casa, dónde estaba el sistema cerrado de cámaras de vigilancia. Haciendo uso de estas, se enfocó en la cámara de la sala en cuestión, y habilitando el micrófono de la cámara, comenzó a ser la testigo indirecta, de la peor idea que hayan podido tener las amigas de Ash en sus vidas.
—Veamos qué es lo que harán —dijo Tomoyo, sin despegar la mirada de las cámaras.
Mientras tanto, en la sala en cuestión.
—¡Qué bueno, la sala es bastante grande! —exclamó Duplica sorprendida— ¡Puedes salir, Lugia! —la peliverde, sin soltar en ningún segundo la pokébola, dejó salir al Pokémon, recostándose en el suelo al segundo— Muy bien Lugia, nos dirás telepáticamente todo lo que nos diga Pikachu ¿De acuerdo?
—No tengo más opciones, ya me obligaron —dijo el pobre guardián, con algo de miedo.
— ¡ ¿Esa fue su voz?! —preguntó Shaoran muy sorprendido.
—Sólo son mensajes telepáticos, no es nada para sorprenderse —comentó muy seria Misty, sin despegar su mirada de Pikachu.
Las cuatro chicas por fin miraban al Pokémon expresando sus verdaderos pensamientos, asustando de sobremanera al ratón eléctrico.
—¡Comenzaremos con preguntas de prueba, sólo para ver tus reacciones! —exclamó muy seria Misty, explicando su "detector de mentiras".
—¡Estoy metido en problemas! Esos dos son muy torpes, comenzaron a sospechar muy rápido. No me queda otra más que negar cualquier sospecha que tengan ¡Sólo espero que no me descubran! —pensaba Pikachu, más preocupado de proteger a Ash y Sakura
¿Por qué estaría tan preocupado por Ash y Sakura? Claramente tenían personalidades muy similares ¿O realmente veía a Sakura como la verdadera "algo más que amigos" para su entrenador?
Mientras todo aquel desastre comenzaba, dependiendo de cómo lo miraran, Kagome comenzó a pensar en todo lo sucedido con las extrañas reacciones de los ingenuos, por lo que, por corazonada, decidió ir a hablar con Ash.
—Inuyasha, voy a ver a Ash, regreso enseguida —dijo Kagome dirigiéndose a la puerta.
—¿Y para que lo vas a ver? —preguntó fingiendo desinterés.
—Son cosas que aún no comprendes bien, gracias al poco tacto que tienes —le respondió muy desinteresada.
—Si te refieres a por lo que viniste, si yo fuese tú, no me metería en sus asuntos —le advirtió seriamente Inuyasha, dejando claro que lo que quería hacer la joven, podía ser más dañino, que una ayuda.
—No entiendes el corazón de una chica enamorada, es por eso que piensas así —y sin esperar contra respuesta, cruzó el portal, y cerró la puerta con firmeza.
—No te entrometas mucho Kagome, podría ser peligroso —pensó algo preocupado el híbrido.
Ya en la entrada al cuarto de Ash, Kagome decidió llamar a la puerta…
—¡Ash, ¿estás ahí?! —preguntó Kagome, mientras tocaba la puerta.
—¿Qué pasa ahora? —se preguntó algo gruñón Ash, quién estaba recostado en la cama, esperando a Pikachu— ¡Ya voy! —se levantó de la cama, y de muy mala gana, abrió la puerta— ¡Hola Kagome, ¿qué sucede?! —preguntó algo sorprendido por la presencia de la joven, desapareciendo por completo el mal humor.
—¿Puedo hablar un momento contigo? —preguntó Kagome muy preocupada.
—Por supuesto, pasa —dijo Ash invitándola a entrar— ¿De qué quieres hablar?
—Es sobre lo que sucedió cuando nos perdimos en el laberinto.
—¿Qué es lo que quieres saber? —preguntó Ash inocentemente, mientras los dos se sentaban en la cama.
—¿Ocurrió algo con Sakura dentro del laberinto? —preguntó directamente, sin anestesia ni rodeos.
—¡¿Qué… qué cosas dices?! —exclamó extremadamente nervioso y rojo Ash— ¡Claro que no! ¡¿Por qué lo preguntas?!
—Primero, por el orden en que llegaron, según tú —comenzó a explicarle Kagome con mucha paciencia—. Segundo, las actitudes de tus amigas, y tercero, porque ahora estás muy nervioso.
—¡Bueno…, yo…, este…! —Ash ya comenzaba a titubear. Estaba muy nervioso, sólo tenía en mente que estaba haciendo algo malo ¿Acaso lo que sentía era malo en realidad?
—Ash, tú eres un buen chico, por lo que eres pésimo para mentir —comenzó a decirle Kagome, muy acogedora— Enamorarse está bien. Ahora, si no quieres que no le diga nada a nadie, no te preocupes, soy una tumba.
—¡Por favor! —le pidió muy acongojado Ash, mirando al suelo.
—Aun así, tienes que hablar con tus amigas sobre tus sentimientos.
—¿Por qué con mis amigas? —preguntó Ash muy confundido.
—¿Nunca te preguntaste, por qué todas te acompañaron hasta aquí? —Ash negó muy intrigado— Todo parece indicar que ellas están enamoradas de ti, o al menos te lo puedo confirmar por May.
—¡¿May?! —exclamó muy sorprendido ¿May también estaba enamorada de él?
—Así es —le asintió Kagome—. Pero como te dije, eso tendrás que conversarlo tú con ellas —en eso, se escuchó llamar a la puerta. Se trataba de Sakura.
—¡Ash, ¿nos vamos a comer?!
—¡Si, ya voy! —le respondió rápidamente.
—Ash, ellas te quieren mucho, eso te lo aseguro. Si hablas con ellas lo más pronto posible, será lo más sano para el corazón de cada una —Kagome se levantó, y se dirigió a la salida, dónde se encontró cara a cara con la peli castaña—. Ten mucho cuidado con las amigas de Ash, son muy celosas y posesivas —le comentó muy seria—. Por mí no te preocupes, Sakura —le decía muy afable—. Ya lo sé todo, y al menos por mí, nadie sabrá nada. Mejor los dejo solos —y partiendo a su cuarto, dijo— ¡Le avisaré a Inuyasha para ir a comer, nos vemos abajo!
Las palabras de Kagome, provocaron en los dos jóvenes mucho nerviosismo y ansias ¿Cómo se enteró Kagome de todo? Se preguntaban los despistados, sin darse cuenta que sus solas acciones, los acusaban por todos los cargos.
Al levantar la mirada, Ash se percató de la presencia de Sakura al interior de su cuarto.
—Sakura… —dijo Ash, muy asustado y nervioso.
—Lo se Ash, Kagome ya lo sabe todo —continuó la peli castaña, en el mismo estado emocional.
—¿Y si los demás se enteran?
—No lo sé… —en eso, se percató de la ausencia del Pokémon eléctrico— ¿Dónde está Pikachu?
—Misty se lo llevó, quería conversar un rato con el —con toda la situación pasada, recién se percató de las verdaderas intenciones de la líder de gimnasio—, aunque no sé qué tanto le podrá decir.
—Solo espero que no insinúe algo sobre lo que paso —dijo aún más preocupada Sakura.
—¡Pikachu es mi mejor amigo, estoy seguro que él no me traicionaría! —contestó muy seguro y confiado, más demostrándole seguridad a su… ¿amiga?
—Ash, ¿te puedo preguntar algo? —le preguntó algo asustada, pensando que la trataría de tonta, o algo así— Sólo espero que no te moleste.
—¿Qué quieres saber? —preguntó Ash muy curioso.
—Cuando estábamos en el laberinto, hiciste salir de unas esferas extrañas, dos… creo que se llamaban… —comenzó a decirle lo más lógico posible, al menos para ella.
—¿Te refieres a Squirtle y Totodile?
—Creo que si —le asintió algo nerviosa—. Bueno…, quería saber, ¿cuantos más de esos…? —decía todo con mucha pausa, no quería equivocarse después de toda la historia que le contó en el laberinto.
—Pokémon —al contrario de lo que pensaba Sakura, Ash le decía muy emocionado ¿En verdad tanto le interesaban?
—¡Eso…, Pokémon…! Bueno…, quería saber si tenías más, y si podías mostrarme más de ellos.
—¡Por supuesto que sí, Sakura! —le respondió tan emocionado, como Sakura después de la respuesta— ¡Pero mañana!
—¡¿Mañana?! —exclamó bastante decepcionada.
—Sí, mañana —le respondió mientras se levantaba, colocándose nuevamente sus zapatillas—. Mañana veras de que son capaces, y los podrás ver con calma.
—¡Está bien Ash, creo que me puedo aguantar hasta mañana! —le exclamó Sakura muy emocionada y ansiosa— Vayamos a comer, mientras más rápido me duerma, más rápido será mañana.
Muy emocionada, Sakura arrastró a Ash agarrándolo del brazo; pero al tener sus zapatillas desabrochadas, el joven pisó sus cordones, tropezando sobre la peli castaña, cayendo encima de ella. Por causa de la brusquedad de la caída, sus labios rozaron por accidente. Esto provocó que sus instintos actuarán por si solos. Los dos comenzaron a besarse apasionadamente, con algo de torpeza por su inexperiencia, pero con mucha pasión.
Mientras tanto, y con mucho cuidado, alguien que se había percatado del escándalo de la caída y del tono alto en que hablaban, decidió mirar al interior, con la puerta entrecerrada. Por suerte, al menos para ellos, se trataba Kagome, quién miraba muy alegre y preocupada a la vez, a los torpes tórtolos.
—¡Que bonitos se ven, eso es amor a primera vista! —se decía para si Kagome, muy emocionada— Sólo espero que no descubran su secreta relación —ahora se decía muy preocupada— ¡Ya se! Creo que los voy a ayudar. ¡Sabía que venir sería interesante! —ahora se decía más emocionada que antes.
Mientras tanto, con Misty y un secuestrado Pikachu…
—Muy bien, ahora vienen las preguntas de verdad —dijo Misty muy seria, al parecer, aprobando su detector de mentiras artesanal.
—¿Para qué hiciste esas preguntas? —le preguntó Shaoran muy intrigado.
—Quería saber sus reacciones ante las preguntas y como respondía, solo era eso —respondió muy orgullosa la peli naranja.
— Entonces yo empezaré —dijo muy seria May, quien no le quitaba la mirada en ningún segundo a Pikachu—. Dinos, ¿qué fue lo que pasó cuando nos separamos? —y Pikachu comenzó a explicarles en su idioma— ¡Lugia, traducción!
—Bueno… —comenzó a traducir muy nervioso el Pokémon— Dijo que, estábamos los tres solos al salir de la neblina, pero de pronto, apareció un ser extraño que los achicó. Después de eso, Ash y Sakura subieron sobre mí, y comencé a correr en dirección del árbol.
—¿Qué ocurrió en el viaje? Algo en particular —ahora preguntó Misty, y Pikachu nuevamente respondió en su idioma, lo más tranquilo que podía.
—Fuera que Ash y Sakura se hicieron pequeños, nada más —tradujo Lugia.
—¿Tuviste algún problema para llevarlos? —ahora preguntó Dawn, quién si estaba más molesta que sería.
—No, ninguno. Lo máximo, me cansé de tanto correr, por lo que Ash me dijo que descansara —claramente, las preguntas sólo servían para acorralar al roedor, quién respondía como si fuese algo normal.
—¿Qué pasó en el descanso? —ahora preguntó Duplica, y Lugia tradujo nuevamente.
—Ash le contó sobre los viajes que tuvo, y Sakura le agradeció que la haya salvado.
—¿Y cómo le agradeció? —preguntó Misty, ya creyendo que habían llegado a la pregunta correcta.
La situación esta vez fue distinta, ya que Pikachu no respondió, prefirió guardar silencio, cosa que notó Lugia en sus expresiones, por lo que decidió hablar directamente a su mente.
—¿Qué sucede? —le preguntó Lugia muy preocupado.
— … — pero ni telepáticamente Pikachu respondió. Las dudas habían invadido a Lugia, las mismas dudas que las chicas tenían, por lo que decidió hacer algo que jamás, o casi nunca había hecho, indagar en su mente, buscando en sus recuerdos una respuesta a la situación, hasta encontrarla.
—Ya veo, se trataba de eso —dijo Lugia, haciendo referencia al beso de Ash y Sakura, y su invitación a juntarlos—. No quieres que nadie se entere ¿No es así?
—Si. Por favor, guarda el secreto —le suplicó mentalmente el Pokémon eléctrico.
—Tendré que inventar alguna historia —concluyó Lugia, bastante complicado.
Lugia ya sabía más de lo que él quería, se había metido completamente en los líos amorosos de los humanos, y como ya estaba en eso, tenía que salir lo más rápido posible, libre de polvo y paja.
La larga espera ya estaba comenzando a enfurecer a las chicas. No había respuesta, por lo que las sospechas, de a poco, comenzaron a confirmarse.
—No lo sabe, puesto que se quedó dormido —respondió Lugia, blindando perfectamente al Pikachu.
—Pero Pikachu —comenzó a cuestionar Misty—, nos acabas de decir que escuchaste a Ash conversar con Sakura ¿Cómo es entonces la historia real? —a lo que Pikachu en su idioma, comenzó a responder.
—Me quedé dormido en medio de la conversación —tradujo Lugia—. Desperté por causa de la explosión producida por la pelea entre May y Ed —claramente, Pikachu salido campante la situación. Logró hilar toda la historia, sin que sonara forzada.
—De acuerdo —contestó no totalmente convencida Misty. Se sabía que la chica era muy difícil de engañar—. Entonces la última pregunta.
—¡¿A quién de nosotras quiere más Ash y tu Pikachu?! —la pregunta dejó helado al pobre secuestrado. No tenía respuesta lógica, por lo que decidió lanzar un ataque eléctrico, sin ningún resultado.
—¡De algo ha servido todos estos años pelear contra el equipo Rocket, eso no funcionará! —le dijo desafiante la peli naranja, mientras las chicas y el joven se retiraban los aislantes eléctricos— ¡Ahora, responde!
Marte fue vencido, por así decirlo, ya que antes de eliminarlo, le dio información al equipo de Kenta sobre movimientos en Hoenn. Mientras, el equipo de Ash por fin salió del laberinto, recuperando las diez primeras cartas Sakura, y ahora todos se encontraban en la "casa" de Tomoyo. Por una pequeña pregunta, Kagome descubrió el secreto de Ash y Sakura, por lo que decidió ayudarlos. Misty tomo "prestado" a Pikachu, y ahora está siendo sometido a un interrogatorio. Ha respondido bastante asustado, pero a las ultimas preguntas, simplemente no respondió, por lo que Lugia tuvo que apoyarlo improvisando respuestas. Ahora estaban en la última pregunta. ¿Qué sucederá en la región Hoenn, según Marte? ¿Cuántos más sabrán el secreto de Ash y Sakura? ¿Cómo ayudará Kagome en esta supuesta secreta relación? ¿Cuál será la respuesta final de Pikachu? ¿A quién querrá más Ash, según Pikachu? ¿Cuándo dejaran de besarse Ash y Sakura? ¿Me matarán por poner a esos dos como pareja? Todo esto y más, en el próximo capítulo.
Esta historia continuará…
...
Y eso sería. Los detalles del próximo capítulo, en el proxímo capitulo. Hasta el proximo sabado.
