Hola a todos... si, lo se, el capitulo anterior fue algo largo... y este tambien...
Les explicaré: este capitulo tenía muchos cabos sueltos, asi que decidí atarlos. Explico varias cosas que, para los que ya leyeron, les va a interesar, ya que las tenia en mi mente, pero jamas las plasmé.
Bueno, no les robo mas tiempo. Los dejo leer.
...
Capítulo 22: "Celos Pokémon ¿Una barrera entre Ash y Sakura? La torpe guerrera de la luna"
Mientras las otras chicas, en compañía de Shaoran, continuaban con aquel estresante interrogatorio, Ash y Sakura continuaban dejándose llevar por sus más apasionados, pero torpes deseos.
La situación entre los dos jóvenes estaba llegando a tal clímax, que Sakura había comenzado a desabrochar la camisa de Ash, provocando que el joven la detuviera de la forma más sutil posible.
—¿No crees que te estás sobrepasando un poco? —preguntaba Ash con algo de nervios y miedo.
—Creo que tienes razón, disculpa —muy apenada respondió Sakura, tambien notando a que extremos estaba llevando la situación.
—Será mejor que bajemos —dijo Ash ya más tranquilo—. Kagome nos debe estar esperando, además, tengo mucha hambre.
—¡Por como comías en la tarde, creo que no me parece raro! —comentó en broma la joven.
—¡Jejejeje! —Ash sólo rio algo nervioso por el comentario— Vámonos Sakura.
—Pero antes… —y con un tono de voz y expresión travieso, Sakura volvió a lanzarse a besar apasionadamente a Ash.
¿Algún día lograrán bajar a cenar? Quién sabe…
Misty y las otras chicas estaban algo impacientes, ya que Pikachu no respondía a su pregunta, por lo que comenzaron sus amenazas.
—¡¿No vas a responder?! —le preguntaba May muy enojada.
—… —el Pokémon tampoco es que tuviera la respuesta correcta, prefería seguir en silencio.
—¡¿Por qué no respondes?! —Dawn ya estaba fuera de sus cabales.
—… —aun así, Pikachu no respondía.
—¡Está bien, puedes guardar silencio, pero no responderemos de lo que después llegue a pasar! —dijo Duplica tan furiosa como las otras chicas.
—… —pero ni se inmutaba ¿Realmente había alguna respuesta a tan ridícula pregunta? Se preguntaba el roedor.
— ¡¿Recuerdas lo que te dije?! —comenzó a amenazar fuertemente Misty— Si cooperas, no te dolerá. ¡Pero no estas cooperando!
—…
—¡Muy bien! —exclamó como energúmeno la peli naranja— ¡Tú te lo buscaste! —de sus bolsillos, sacó curiosamente, una pokébola que tenía una inscripción de rayo en su parte frontal ¿Cuándo le sacó la pokébola de Pikachu a Ash? — ¡¿Recuerdas que es esto?! —Pikachu miró la capsula con un poco de miedo— ¡Así es, es lo que más detestas, y si no respondes, tendrás que entrar!
— ¡Esperen un momento! —exclamó Shaoran muy molestó por la actitud de las jóvenes— ¡No sé qué es lo que pasa con exactitud, pero no me interesa lo que piense Ash de ustedes! Se supone que hicieron todo esto, porque ustedes desconfían de Ash, no para maltratar a Pikachu —las palabras del joven hicieron caer por fin a las jóvenes ¿Qué era lo que estaban haciendo? El único que sufría, era alguien que no tenía que pasar por eso— Sólo quiero saber una cosa —le preguntó al Pokémon, quién se lo queda mirando muy curioso— ¡¿Estás seguro que no pasó nada en el laberinto?! —a lo que Pikachu comenzó a hablar, por fin.
—Dice que ya les dijo que no pasó nada —tradujo nuevamente Lugia, reafirmando las palabras del roedor eléctrico— ¿Por qué tanta desconfianza? Pero…
—¡¿Pero…?! — preguntó algo extrañado el joven peli castaño.
—Sakura te tiene mucho cariño —continuó Lugia su traducción—, por eso no te preocupes, jamás sería capaz de traicionarte. Y lo mismo de Ash para ustedes, él las quiere mucho, a todas por igual… —detuvo su hablar, y dirigió un comentario a Pikachu— Creo que lo mejor es decirle esto sólo a ella —a lo que el roedor asintió— …en especial a ti, Misty.
—Ash… —nombró Misty al joven, muy avergonzada, más por sus estúpidos celos— Mientras nosotras estamos aquí, hablando mal y sospechando de Ash y Sakura, ellos sólo hablaban bien de nosotros —decía muy avergonzada a los demás—. No nos traicionarían, la palabra traición no existe para Ash.
—Pero la extraña actitud que tuvieron… —decía Dawn, igual de avergonzada—. Aun así, tengo dudas de esos dos, lo mejor será observar cómo se llevan.
—Si aún tienes dudas, es por qué no confías lo suficiente en él —le dijo Shaoran a la joven, algo molesto por su actitud, provocando rabia en Dawn, más por ella misma—. Yo confío mucho en Sakura, pero veo que ustedes no confían en Ash. O son unas celosas enfermizas.
—¡Pero es que esos dos…, parecen uña y mugre…! —exclamó May, aún celosa— ¡No se separan para nada!
—Sakura es muy distraída, pero cuando está con alguien por quién siente afecto y confianza, suele confiar mucho en el otro —les explico Shaoran—. Ella valora mucho la amistad de los demás, y también valora su amistad —el joven peli castaño, ya estaba trapeando el piso con las emociones de las chicas—. No conozco a Ash como para decir como es…
—Tampoco necesitas conocerlos. Esos dos parecen hermanos, se parecen mucho en sus personalidades —le comentó Misty.
—Entonces debe haber encontrado a alguien con quien sentirse en confianza, eso fue todo — les aclaró Shaoran.
—¡Maldición, que estamos haciendo! —exclamó furiosa Duplica— Los únicos que la pasaron mal, fueron Pikachu y Lugia —dijo muy avergonzada, mientras las chicas desviaban a ver al Pokémon eléctrico algo cansado y agobiado, y a Lugia mirando pacientemente al grupo.
—¡Por favor, discúlpenlos! ¡Lo sabemos, somos unas estúpidas! —exclamaron las cuatro chicas al unísono.
—Ya vámonos —dijo Duplica muy fatigada—. Me estoy muriendo de hambre, no hemos comido nada.
—Es verdad. Vámonos —terminó Misty.
Lo que no sabían, era que Tomoyo había visto tan patética escena. Muy preocupada por el Pokémon, y sin terminar de ver todo, partió rápidamente con Ash.
Después de terminar sus tareas de mirona, Kagome volvió a su cuarto, tomó un baño, y volvió con Inuyasha, quién la esperaba algo molesto.
—¿Qué fue lo que pasó? —preguntó Inuyasha muy intrigado.
—¿Por qué lo preguntas? —preguntó ahora Kagome, haciéndose la ingenua.
—Entraste muy feliz. Eso me preocupa —le dijo de reojo, muy desconfiado.
—¿Acaso no te gusta que esté feliz? —le volvió a preguntar Kagome, ahora molesta por el comentario.
—¡Por supuesto que me gusta verte feliz! —comentó Inuyasha bastante molestó por la pregunta, sin darse cuenta de sus palabras, tapando rápidamente su boca, muy apenado.
—¡Gracias, que bueno que te guste! —le respondió muy feliz.
—¡No cambies el tema! —dijo molestó el híbrido— ¿Qué fue lo que viste?
—Nada. Absolutamente nada —comentó aún feliz la joven.
—¿Estás segura? —la intuición del Inuyasha era bastante asertiva.
—¡Por supuesto! —le exclamó muy segura— ¿Alguna vez te he mentido?
—No sería la primera vez —contestó en murmullo.
—¡¿Dijiste algo, Inuyasha?! —exclamó muy enojada Kagome.
—No… Nada… —dijo muy asustado Inuyasha.
—Eso espero… —le respondió ahora con una sonrisa, mientras pensaba— ¡Ni sabes la de veces que te he mentido, pero esta, será la más divertida!
Tomoyo ya estaba en la entrada al cuarto de Ash. Abrió de golpe la puerta, muy apurada, y lo que encontró, fue muy comprometedor.
— ¡Ash…! —exclamó muy agitada Tomoyo, apenas abrió la puerta; siendo interrumpida por lo que sucedía en el suelo— ¡Ah…, perdón! —exclamó algo avergonzada, cerrando la puerta de golpe.
La situación resultó muy curiosa para Tomoyo. Ciertamente estaba arrepentida de haber entrado de golpe al cuarto de un hombre, pero su preocupación por Pikachu la había superado. Lo extraño fue ver a Ash en el suelo con… No era Misty, tampoco May, no parecía Dawn, mucho menos Duplica… ¿Podía ser Kagome? Al fin y al cabo, no los conocía, y cualquier cosa podía ser posible. Volvió a abrir la puerta, sólo por qué tenía la sensación que tampoco era la quinta acompañante, reconociendo algo en particular… El cabello castaño… y ahí se encontró, "revolcándose" en el suelo, a su querida amiga Sakura, con el desconocido Ash.
—¡¿Qué están haciendo ustedes dos?! —exclamó muy sobresaltada, demostrando en su rostro asombro, provocando que los dos jóvenes se separaran al instante, casi con el corazón en la mano.
—¡Bueno…, yo…, este…! —comenzó a tartamudear Sakura aterrada. Quería que se la tragara la tierra.
—¡¿Por qué no me llamaron para grabarlos?! —dijo fingiendo tristeza.
El comentario… desvergonzado de Tomoyo, provocó que los dos jóvenes perdieran el equilibrio, terminando completamente en el suelo.
—¡Jejejeje, que rara es! —rio Ash muy nervioso, aún sin entender que pasaba.
—¡Si, pero es la mejor amiga del mundo! —le comentó Sakura bastante más tranquila, pero muy nerviosa.
Los dos jóvenes sabían que tenían que tener una buena explicación para lo que sucedía, ya que ahora, también lo sabía Tomoyo. Los "afectados" se sentaron en la cama, con una Tomoyo parada frente a ellos, esperando una buena explicación.
—¡¿Qué estaban haciendo hace rato?! —preguntó Tomoyo, algo inquieta y preocupada. Los dos no contestaron. Pese a todo, tenían algo de miedo, por lo que Ash decidió responder.
—Sakura vino a buscarme, y como me estaba poniendo las zapatillas, pisé los cordones, y caí encima de ella —explicó muy asustado— ¡Pero no fue culpa de Sakura, fue mi torpeza!
—¡Pero yo los vi haciendo otra cosa! —les exclamó la dueña de casa, muy traviesa— ¡Además, no creo que por una acción así, una camisa este en ese estado! —explicaba mientras señalaba la camisa de Ash, la que estaba casi desabrochadas, cosa que miraron los dos jóvenes.
—¡Bueno, este…! —iba a comenzar a explicar Sakura, pero el llamado a la puerta la salvó.
—¡¿Está todo bien adentro?! —se escuchó la voz de Kagome, muy preocupada.
—Sí, está todo bien, no te preocupes —Ash intentó responder tranquilo.
—Es que sentí un grito —le cuestionó la joven— ¿Estás seguro que todo está bien?
—Sí, no te preocupes —ya le había respondido algo ansioso.
—Como digas —dijo para luego retirarse.
—Vaya… —suspiró muy preocupado Ash— Creo que esto nos traerá más problemas de lo que parece.
—¿Y desde cuando están tan juntitos ustedes dos? —Tomoyo preguntaba muy emocionada.
—Desde el incidente del laberinto… —respondió muy apenada Sakura, percatándose tarde de la respuesta tan directa— ¡Quiero decir, que en el laberinto nos separamos, y quedé solo con Ash! —intentó corregir rápidamente, inútilmente.
—Sakura, ¿y Li, que harás? —le preguntó muy preocupada.
—¿Sirve de algo que me guste? —preguntó muy triste Sakura— Su familia ya fijó su futuro.
—Sakura, ¿sucede algo con Li? —preguntó Ash muy preocupado.
—¡Tomoyo, ¿a qué viniste?! —trató de cambiar el tema la peli castaña, quién mostró una sonrisa, disfrazando su tristeza. Tanto Tomoyo como Ash, vieron la actitud de Sakura muy preocupados.
—¡Es verdad! —exclamó Tomoyo, nuevamente apurada— ¡Ash, creo que deberías bajar! ¡Tu… creo que se llama Pikachu, está en graves problemas!
— ¡ ¿Qué pasa con él?! — Ash se levantó muy preocupado, mirando a los ojos a la dueña de casa.
—Son tus amigas.
—¿Acaso ya sospechan algo? ¿Por eso Misty me habrá pedido a Pikachu? —Ash pensó muy asustado. Ya no estaba preocupado por él, ahora tenía miedo por el bien de su pequeño amigo, y las consecuencias a Sakura— Espérenme afuera, salgo de inmediato —les pidió a las chicas muy serio.
—Está bien.
Después de un par de minutos, Ash salió de su dormitorio. Los tres se dirigieron, guiados por Tomoyo, hasta el cuarto que les prestó a Misty y los demás. Al llegar, se encontraron con las chicas y Shaoran fuera. Con tan sólo verse, Pikachu corrió hasta los brazos de su entrenador; aún se notaba muy estresado.
—¿Qué hacen aquí? —preguntó Misty muy extrañada, algo asustada por ver ahí a Ash.
—Fui a buscar a Ash porque… —había empezado a hablar Tomoyo. Pero rápidamente, fue interrumpida por el joven en cuestión.
—…porque ya me dio hambre —comentó el entrenador, apoyado con el gruñido de su estómago— ¿Se les olvidó que Tomoyo nos avisaría?
—Es cierto —dijo algo apenada May—. Gracias Tomoyo, me muero de hambre —decía mientras se retiraba— ¡Apúrense, o me comeré todo!
—Cierto, no hemos comido nada desde la tarde —dijo Dawn verdaderamente apenada— ¡Muchas gracias, Tomoyo! —le agradeció la pelíazul con una reverencia, tambien retirándose.
—¡Muchas gracias, y perdona las molestias Tomoyo! —dijo rápidamente Duplica, retirándose rápidamente— ¡Oigan, espérenme!
— Acompañaré a las chicas —dijo Misty, haciendo una reverencia a Tomoyo— Muchas gracias, y discúlpame por cómo te hablé.
—¡No te preocupes! —respondió Tomoyo con una sonrisa, siguiendo el juego de Ash, hasta que desaparecieron de la vista— Ash, disculpa la pregunta —comenzó a decirle muy extrañada al joven.
—¿Qué pasa Tomoyo? —le preguntó el joven muy curioso.
—¿Por qué me interrumpiste?
—Porque no quiero que sospechen de nosotros —comenzó a responder Ash muy seguro. Curiosamente, transmitía mucha seguridad en sus palabras—. Tampoco quiero entrometerte en nuestro problema, no sería justo. De hecho, si las chicas te trataron muy brusco, yo me hago responsable de todo.
—¿Y lo de Pikachu? —preguntó muy extrañada de la confianza que se tenía Ash.
—Misty tiene un carácter fuerte, debí sospechar que haría algo así —decía mientras acariciaba la cabeza del Pokémon—. Tampoco lo quiero meter en esto.
—Ya veo —dijo muy impresionada Tomoyo, mientras pensaba en las palabras del entrenador—. Ash es un chico muy confiable y muy bueno. Es raro ver a alguien que proteja tanto a otro que recién conoce. Ahora veo por qué se lo pelean tanto.
—¿Por qué quieres cargar con todo, Ash? —pensaba muy angustiada Sakura, viendo como el joven estaba muy feliz, ya con Pikachu en su hombro izquierdo, tambien muy feliz— Yo fui quien te metió en esto, y si tú caes, yo caeré contigo, aunque no quieras —pensó muy desafiante y segura, sin quitar la mirada del joven, sonrojándose; cosa que solo vio Tomoyo, ya que Ash estaba más ocupado por Pikachu.
—Oye Pikachu, ¿estás bien? —le preguntó Ash al Pokémon, quién ya asentía muy feliz— Por favor, discúlpame por meterte en problemas —el Pokémon sólo acarició su mejilla, para hacerle entender que todo estaba bien—. Gracias.
—¡Ash, vámonos rápido, o se comerán hasta nuestra comida! —exclamó muy emocionada Sakura.
—¡Adelántate —le pidió Ash—, ya los alcanzaremos!
—¡Los esperamos! —dijo Sakura, para caminar rápido hasta el comedor.
—Tomoyo —comenzó a decir el entrenador, apenas dejó de ver a la peli castaña— ¿Qué fue lo que pasó entre Sakura y Li? —preguntó muy serio.
—Te contaré desde el inicio para que comprendas… —Tomoyo comenzó a contarle, desde el momento en que Sakura y Shaoran, por fin habían sincerado sus sentimientos, después de los hechos de la carta sellada, y como comenzaron a comunicarse vía llamados telefónicos y cartas— …pero hace cinco meses atrás, Sakura recibió una carta de la madre de Li, diciéndole que no lo molestara más, ya que lo habían comprometido con una joven de una conocida familia dentro de su círculo.
—Debió ser terrible para Sakura, saber que tendría que cortar con Li —comentó Ash, algo molesto con la situación
—Después que leyó esa carta, Sakura se encerró en su cuarto por un mes completo, ni siquiera venía a clases, apenas comía —comenzó a decir muy acongojada Tomoyo—. De hecho, en una ocasión, dijo que quería dejar de vivir, e intentó suicidarse —la joven ya lloraba, contando lo mal que la había pasado su amiga—. Tuve que apoyarla al máximo para que no cayera.
—¿Acaso Li nunca se comunicó con Sakura? —preguntó muy extrañado Ash.
—Después de eso, no llegaron más cartas, y las llamadas cesaron. Sakura intentó comunicarse muchas veces, pero nadie contestaba.
—Hablaré con Li —dijo Ash molesto—. Mínimo tienen que aclarar sus sentimientos, no pueden vivir así toda la vida.
—¡No lo hagas, por favor! —le suplico Tomoyo— Con Li, en estos momentos, son sólo amigos. Que el tiempo haga lo que tenga que hacer —Ahora le comentó muy feliz—. Contigo, para ella es suficiente —el comentario dejó algo curioso al joven Ash—, desde hace mucho que no la veía tan feliz, ha vuelto a creer en ella misma.
—No me pidas que no me meta, sabes que, de todas formas, lo haré —le dijo muy molesto—. Buscaré el mejor momento para hablar con Li —comentó mientras comenzó a caminar—. Vámonos, los demás deben estar esperándonos.
La situación entre Sakura y Shaoran era curiosa. Mientras que la joven, decidió comenzar a verlo como sólo un amigo, él la sigue viendo como la chica de su vida ¿Acaso ocurrió algo, que hizo que los dos tuvieran sus sentimientos contrarios?
Después de aproximadamente diez minutos, todos estaban sentados a la mesa, para la última comida del día. En ese momento, Li Shaoran comenzó a explicarles el por qué estaba de vuelta en aquel lugar; desde el llamado de Eriol, y como sabía del ataque de las cartas; y como un desconocido tenía tanto conocimiento de los hechos ¿En verdad había sido tan premeditado el ataque a Sakura? Era una buena pregunta, que esperaban fuera respondida durante la recolección de las cartas. Una vez terminada la velada, todos volvieron a sus cuartos para descansar, salvo dos personas, quiénes aún tenían un tema que hablar.
—Li, aun no confío en esos dos —comenzó a decirle Misty, aún celosa—. Creo que nos ocultan algo.
—¿Aun dudas de Sakura y Ash? —le preguntó Shaoran muy perplejo.
—¡No soy de las que baja la guardia así de fácil! —le comentó muy orgullosa la líder de gimnasio— Te tengo una propuesta.
—¿Qué quieres hacer? —preguntó Shaoran muy nervioso.
—Cada vez que ellos hagan sus escenitas… ¡Bueno, tú no has visto ninguna —titubeó por un momento—, pero yo si las he visto! —sacudió su cabeza, y siguió muy maliciosa— … bueno, si las vemos, simulemos que nos agradamos.
—¡¿Quieres simular que nos gustamos?! —exclamó muy asustado el joven Li.
—¡Si lo quieres poner de esa forma, mucho mejor! —exclamó triunfante la joven.
—¡¿Y para que quieres hacer algo así?! —preguntó Shaoran, bastante inseguro de la idea.
—¡Para que se den cuenta de que se están perdiendo abandonándonos! —exclamó muy segura de sí misma Misty.
—De acuerdo… —el joven suspiró bastante resignado por la actitud de la joven— Pero sólo será una actuación, ¿de acuerdo?
—¡No te preocupes, eso ya lo sé! —le contestó algo molesta la líder— Vámonos a dormir, mañana será un día muy largo.
—Tienes razón —comentó Shaoran mirando su reloj—. Ya es tarde, buenas noches.
—Buenas noches.
Claramente, Misty aún continuaba muy persistente con sus sospechas, por lo que agarró a Shaoran para ayudarla a desenmascararlos.
Sin embargo, Ash ya tenía sus sentimientos muy decididos. Cualquier otra cosa que hicieran las demás, daba lo mismo, ahora era el entrenador quién tenía que decidir.
—Muy bien Ash Ketchum, llegó la hora de ser hombre y enfrentarme a la realidad —se decía el joven algo asustado, pero muy decidido—. Si es cierto lo que me dijo Kagome, mientras más rápido hable con las chicas, más rápido terminará su pena —y con muchas ansias y nervios, se paró frente a una de las puertas. Respiró hondo, y llamó— Duplica, ¿puedo hablar contigo un momento?
—¡Ahora te atiendo, Ash! —le afirmó la joven, abriendo la puerta para que el joven accediera al cuarto— ¿Sucede algo? —preguntó muy extrañada la joven ¿Qué querría Ash?
—Discúlpame Duplica —comenzó a decir con algo de nervios—, pero tengo que preguntarte algo muy personal.
—¡¿Personal?! —exclamó la joven muy sorprendida, sonrojándose ¿Había ido a lo que ella tanto quería?
—¿Por qué decidiste venir con nosotros? Satoshi y Sakura tenían todo previamente planificado, aun así, decidiste desobedecer.
—¡Bueno… yo…! —comenzó a tartamudear la joven, algo asustada. La pregunta había parecido ingenua, pero la respuesta, era muy personal— Te seré sincera Ash, encontré injusto que Misty te volviera a acompañar, por lo que pensé en, pese a lo que fueran a decir, tambien acompañarte.
—Conozco a Satoshi y a Sakura desde hace muchos años, no te hubiesen dicho nada. Son algo estructurados, pero nada más —le dijo muy tranquilo el joven—. Por lo que no creo que sólo sea esa la razón.
Las palabras de Ash, siendo guiadas por las palabras de Kagome, iban directo a descubrir los sentimientos de la peliverde, y ella lo notó.
—¡Ash, lo siento mucho…! —gritó algo desesperada, lanzándose al cuello de Ash a besarlo, cosa que paralizó al joven. Después de unos segundos, se separó del joven, y le dijo mucho menos asustada, más no ansiosa— Por esto vine realmente, Ashiboy, tú me gustas mucho…
—Ya veo, Kagome tenía razón, por eso vinieron todas —pensó Ash, sintiéndose bastante patético—. No es justo, tengo que liberarlas de esto, aunque me odien —y muy decidido, Ash comenzó a decirle—. Duplica, lamentó mucho todo esto, pero no te puedo corresponder, eres una gran amiga, y te quiero mucho. Sería injusto que sufrieras por culpa de un cretino como yo —el semblante de la joven cambio súbitamente, tapando con su cabello sus ojos — ¡No soy el único hombre en el mundo, sé que encontrarás a alguien más que te quiera!
— Está bien, Ash —le dijo, limpiando sus lágrimas para mostrarle una sonrisa—. Me siento feliz por haberme declarado, y tú, por haberme sido sincero —retrocedió dos pasos, y le dijo—. Será mejor que te vayas…, mañana será un día muy largo.
— Si… —dijo Ash algo afligido. Notaba curiosamente, que la sonrisa de la chica enmascaraba su tristeza—. Buenas noches, Duplica —y simplemente, se retiró sin decir más.
Apenas Ash salió del cuarto, la falsa sonrisa de Duplica fue desplazada por la real tristeza que sentía; estaba devastada por las palabras de Ash. Sabía que existía una gran posibilidad que la rechazaran, sabía que toda su atención estaba únicamente en Misty, y aunque rompieran con su corazón, debía intentarlo. La joven prefirió salir de su cuarto, dirigiéndose al de alguien en quien, si podía confiar ahora ciegamente. No lo conocía del todo, y lo sabía, pero sólo quería su compañía en ese momento.
—¡Ed, ábreme la puerta por favor! —llamó tratando de evitar el llanto, mientras el joven atendió rápidamente al pedido.
—¡¿Qué pasa Duplica…?! —no terminó de hablar, y Duplica entró violentamente al cuarto del joven, cerrando la puerta, y abrazarse a él, llorando desconsoladamente— ¡Duplica, ¿qué te pasó?!
—¡Por favor, no me preguntes ni digas nada! — dijo entre llantos.
—Duplica… —Ed veía muy angustiado a la joven, quién lloraba desconsoladamente en su pecho. No sabía qué hacer, más que verla sufrir, por lo que prefirió abrazarla firmemente— Quién te haya hecho llorar, me las va a pagar.
La joven después de llorar varios minutos, se quedó dormida. El conjunto de emociones, más lo vivido en el laberinto, la habían colapsado; por lo que Ed optó por dejarla dormir en su cama. Mientras él, se sentó a un costado de la cama, pensando en la situación de la chica.
—Perdóname… Ash… —decía entre sueños la joven.
...
Brock, Max y Yui por fin habían llegado a su destino; una enorme ciudad. Extrañamente, para la hora que era obviamente, completamente deshabitada. De pronto, desde las calles principales, una fuerte explosión llamó la atención de los jóvenes.
—¡¿Qué fue esa explosión?! —preguntó Brock muy preocupado.
—Seguro deben estar peleando en ese lugar —acotó Max algo ansioso—. Vayamos a investigar.
Al llegar al lugar de la batalla, tres chicas de aproximadamente catorce años, con traje marinero, estaban luchando contra aquellos seres oscuros, los soldados de la luz. Se veían exhaustas; todo parecía indicar que llevaban luchando desde hace mucho, sin ninguna posibilidad de descansar, por lo que Brock y Max decidieron ayudarlas al acto.
—¡Sal, Steelix! —ordenó Brock, dejando salir a la serpiente de acero— ¡Aliento de dragón!
—¡Sal, Kirlia! —también ordenó Max a su Pokémon— ¡Cuando llegue el ataque de Steelix, usa psíquico!
Al igual que los demás, y sin mayores problemas, en muy pocos segundos eliminaron a todos los seres oscuros. Las tres guerreras veían atónitas como los dos Pokémon acababan con aquellos seres, los cuales, llevaban desde hace tres días intentando eliminarlas.
—¡¿Cómo los derrotaron tal fácil?! —preguntó muy sorprendida la chica de cabello rubio, el cuál era muy largo; le llegaba hasta las rodillas.
—¡Tendremos mucho tiempo para explicaciones! —le dijo Max muy preocupado— ¡Están muy cansadas, tenemos que irnos ahora!
—Tienes razón —le asintió ahora la joven de cabello negro azabache, el que le llegaba hasta la cintura—. El único problema son esos seres. Se tomaron toda la ciudad, y no podemos ir a los refugios, podrían seguirnos.
—Es verdad, eso sería problemático —comentó Brock muy serio— ¿Dónde se están escondiendo temporalmente?
—No está muy lejos de aquí, síganme —pidió la joven pelíazul, quién tenía el cabello corto.
Después de rescatar a las chicas del ataque de los soldados, no muy lejos de ahí, entraron a una casa desocupada. Ya más relajadas, las chicas se sentaron en el suelo, por fin tomando un merecido descanso.
—Muchas gracias por su ayuda chicos —le agradeció muy relajada la joven rubia—. Nos podrían decir ahora, ¿cómo derrotaron a esas cosas?
— No sé preocupen chicas, venimos especialmente por eso… —decía con algo de pena el joven Max, comenzando a explicarles por qué estaban ahí, a que se enfrentaban, y como habían derrotado a aquellos seres oscuros.
—Nosotras intentamos derrotarlos con todo lo que se nos ocurrió —decía la joven de traje rojo—. Ahora veo por qué no los pudimos derrotar ¿Cuáles son sus nombres? —preguntó la chica, a lo que los tres viajeros se presentaron.
—Mi nombre es Usagi Tsukino.
—El mío Rei Hino.
—Y yo soy Ami Mizuno.
— Como les decía Max —comenzó a decir Brock muy serio—, estamos en una situación muy grave, por eso buscamos a aquella chica del poder milenario ¿De casualidad la conocen?
—Me doy cuenta que no sólo están atacando aquí —comenzó a analizar Ami—. Este ataque es lo más grande que he visto —desvió la mirada a Usagi, y dijo—, y por suerte, creo que encontraron a la persona que buscaban.
—¡¿En serio?! —exclamó Max muy sorprendido, mirando a todos lados —¡¿Dónde está?!
—¡Pues soy yo…! —exclamó muy orgullosa Usagi— ¡La grandiosa Sailor Moon!
—¡No comiences con tus payasadas, Usagi! —le exclamó muy enojada Rei, mientras la aludida, bufó inflando sus mejillas— ¡Ellos están buscando el cristal milenario!
—¿Cristal milenario? —preguntó Yui muy curiosa.
—Perteneció a la reina Serenity, hace mil años atrás —acotó Rei—. Es una gema muy poderosa, y no puede caer en manos equivocadas.
—Ya veo —comentó Brock muy pensante—. Sakura nos dijo que apenas te encontráramos, volvamos al templo —miró a Usagi, y le preguntó— ¿Podrías acompañarnos por favor? Tú eres vital para terminar con todo esto.
—¡Lo siento mucho, pero no puedo! —exclamó algo molesta Usagi— ¡Aquí están mi familia y amigos, y mientras estén esas cosas aquí, no pienso retirarme!
—¿Si acabamos con todos esos seres, entonces nos acompañarían? —le preguntó muy decidida Yui— Realmente no te estamos obligando, si no nos quieres acompañar por tu familia y amigos, te comprenderemos, pero sería espectacular que nos acompañaras.
— Creo que, si nos ayudan a terminar con esta pelea, no tendríamos ningún problema en acompañarlos —acotó Ami igual de sería.
—Entonces las ayudaremos —dijo Brock—. Cuenten con nosotros.
—Entonces movámonos rápido —comentó Yui muy rápido—. Vayamos a algún refugio.
—¿No crees que sería peligroso? —preguntó algo extrañado Brock— Rei tiene razón, no podemos involucrar a personas inocentes.
—¡Y estar aquí quietos es igual peligroso, en cualquier momento nos podrían atacar!
—Tienes razón —dijo Brock, empezando a mirar a su alrededor, y luego a las guerreras de aquella dimensión—. Pero si salimos sin algún cuidado, seremos blanco fácil. Recuerden que puede aparecer alguna guerrera elemental o general, no sería sencillo luchar sin un plan de ataque contra ellos.
—No nos queda de otra más que vigilar nuestras espaldas —agregó Max—. Si nos movemos sigilosamente, no nos encontrarán.
— Decirlo así, suena fácil —dijo muy dudosa Ami—. Puede que hayan acabado con ese grupo, aun así, quedan demasiados seres.
—¡Y tampoco tenemos más opciones! —dijo Rei mientras se levantaba— ¡Levántense, no hay tiempo que perder!
La decisión la tomaron muy rápido, basándose en que cualquier lugar era inseguro. La lealtad de Usagi hacia su familia y amigos, llevaron al grupo de Brock a ayudarlas, hasta que la joven tuviese la seguridad que podía dejar el lugar, sin que nadie corriera peligro.
Bajo las palabras de Max, decidieron salir sigilosamente de su escondite, afortunadamente sin encontrar a ningún enemigo. Pero a cuadras de caminar, por casualidad más que nada, vieron como un pelotón de aquellos seres oscuros estaba reunido en la calle, comandados, al parecer, por un ser muy parecido a aquellos seres, de facciones humanas; todo hacía indicar que era su líder ¿Sería un general de la luz? Todo parecía indicar que estaban buscando lo mismo que el grupo de Brock, dada las instrucciones que daba el líder de los soldados.
—Parece que vinieron a buscar lo mismo que nosotros —dijo Brock, muy atento a su entorno—. No es una guerrera elemental —comentó el criador, fijando ahora la vista al líder de los seres—, será más fácil derrotarlos.
—No te confíes —le advirtió Yui muy seria—. Puede que no sea una guerrera elemental, aun así, los generales son muy peligrosos.
—Tú estuviste con Satoshi cuando fueron a buscar a Naruto y los demás —le comentó Brock muy perspicaz—, por algún motivo, debes decirlo.
—A decir verdad —comenzó a decir la joven peli castaña, muy pensativa—, el general que nos atacó, desconozco si era poderoso o no.
—¿Cómo que no estás seguras? —preguntó Max muy inquieto.
—El Alakazam de Satoshi, lo derrotó con un sólo golpe, y ni siquiera estoy segura si lo tocó.
—¡¿Por qué lo dices?! —el joven de anteojos estaba muy sorprendido.
A ellos, tanto trabajo les había costado derrotar a uno, ¿y Satoshi sólo necesito de su Alakazam? Ciertamente, para derrotar a los generales, habían usado artimañas de todo tipo. Habían sido batallas encarnizadas, en todo momento habían dudado de su victoria, y ayudados por la suerte, habían logrado vencer. En cambio, Satoshi, solo, había derrotado a un general, y en menos de un segundo.
—Todo fue muy extraño… Se movió tan rápido, que dio la impresión que no se movió de su sitio —intentó resumir Yui, dentro de lo que ella alcanzó a ver.
—¡Increíble! —exclamó Brock muy sorprendido— ¡Su entrenamiento fue mucho más duro del que nosotros hemos tenido!
—¡Chicos, creo que está diciendo algo de su ataque! —comentó Ami, quién era la única que no dejaba de prestar atención al pelotón.
El líder del grupo se encontraba dando órdenes a sus subordinados, con el objetivo de encontrar no solo a Usagi, sino también, a sus compañeras.
Claramente, al igual que los demás generales y las guerreras elementales, tenían demasiada información y muy precisa, de no solo las dimensiones que habían invadido, sino también de las demás ¿De qué forma, o por cuales medios habrían obtenido toda esa información?
—¡Señor, el equipo cinco cayó por unos seres muy extraños! ¡Parece que vienen de otra dimensión, ya que no se parecen en nada a los seres que viven en este lugar! —informó uno de los seres.
—Ya veo, con que ya llegaron las fuerzas de ese traidor —pensó muy serio el líder de los seres— ¿Cuántos son?
—¡Son tres personas, un chico, una chica y un niño!
—De acuerdo —comenzó a decir, dando claras instrucciones— ¡Si los encuentran, tráiganlos vivos! Tengo que decirles unas cuantas cosas.
Ahora el objetivo de aquel ser no era solamente Usagi Tsukino, ahora ellos también estaban en la mira del enemigo. Eso podía significar el aumento de seres, y su búsqueda podría verse más exhaustiva, pasando a ser algo muy peligroso para los civiles, por lo que, sin titubear un sólo segundo, Brock, Max y Yui salieron de donde estaban escondidos, mostrándose al enemigo, listos para lo que sea.
— No es necesario que pongas a tus hombres a buscarnos —dijo Brock muy serio—. Aquí estamos.
—¡No sé quién seas exactamente —decía Usagi, tambien mostrándose—, pero si tienes algo que decir, somos todo oídos!
—Ya veo, con que la guerrera de la luna estaba con ustedes —curiosamente, a diferencia de los otros guerreros, este no hablaba de forma sarcástica, más bien, era muy inexpresivo—. Debo agradecerles por traerla hasta aquí —el líder del grupo levantó su brazo izquierdo, indicando a nuestros amigos; gesto que sus subordinados tomaron como el inicio del ataque— ¡Sólo detengan sus movimientos! ¡Si llegan a matar a alguien, lo lamentarán!
—¡Rei, Ami, cuiden a Usagi, nuestro deber el protegerla! —les pidió Brock muy serio, mientras tomaba una de sus pokébolas— ¡Nosotros nos encargaremos de esas cosas!
—¡De acuerdo! —exclamó Rei, mientras empujaba violentamente a Usagi hasta el suelo— ¡Tu no hagas nada, nosotros nos encargaremos de todo!
—¡Oye, eso duele! —exclamó muy furiosa la rubia, sobándose en trasero.
—¡Tengan mucho cuidado! —les pidió algo preocupada Ami.
—Muy bien chicos ¡Comencemos! —gritó muy decidido Brock, mientras lanzaba su pokébola— ¡Sal, Steelix!
—¡Ya puedes salir, Kirlia! —Max, imitando al moreno, tambien se preparó con su Pokémon.
—¡Llegó la hora de trabajar, Dragonair! —¿Yui también había llamado a un Pokémon? La expresión de sorpresa de Brock y Max, decía eso.
—Tú no eres de nuestra dimensión —comenzó a decir muy extrañado Brock— ¿Por qué tienes un Pokémon?
—Satoshi me lo entregó —comenzó a explicar la peli castaña—, dijo que era para mí protección. Si llegara a estar en peligro, o si necesitaba luchar, él me ayudaría.
— Si es un Pokémon de Satoshi, creo que derrotaremos a esos seres en un abrir y cerrar de ojos —Brock ya decía más tranquilo—. Pero hay algo que no entiendo.
—¿Qué cosa?
—Nos hubiese entregado a nosotros a ese Dragonair, y no entiendo lo de la protección —comenzó a decir muy extrañado—. Ustedes cuatro, y al menos puedo hablar por Ranma, tienen destrezas y habilidades que han equilibrado nuestros equipos ¿Qué pasa contigo? Si te prestó un Pokémon, no entiendo por qué te llamó.
—Aún no participo en mi misión real —le respondió muy segura—. Sólo los acompaño mientras comienza mi verdadera misión, además —mientras comenzaba a ver cómo los seres oscuros ya estaban encima de ellos—, esto tiene pinta que van a necesitar algo más que ayuda.
—¿Y cuál es tu verdadera misión? —preguntó Brock intrigado.
—Con el tiempo lo sabrás —ya había comenzado a decir muy rápido— ¡Ahora concéntrate en la batalla!
— De acuerdo ¡Chicos, al ataque!
...
Era un nuevo día, el sol ya pegaba muy fuerte, un hermoso día despejado. Eran la 7:30 de la mañana, aún no había mucho movimiento en la residencia Daidouji, pero un joven, muy emocionado por continuar la recolección de las cartas Sakura, fue el primero en levantarse; estaba solo con Pikachu, quien seguía durmiendo. La otra persona que ha estaba despierta era Misty, quién tenía la intención de estirarse un poco, antes de continuar su aventura. Ambos jóvenes se encontraron en el pasillo que une los cuartos, ambos estaban de muy buen ánimo.
—Buenos días Misty, veo que dormiste muy bien —le saludó Ash muy animoso.
—Buenos días Ash —le saludó Misty con una sonrisa—. Si, apenas toqué la almohada, me quedé dormida, son muy cómodas las camas ¿Por qué te levantaste tan temprano? —le preguntó muy curiosa la peli naranja.
—Ya estaba rodando en la cama, no podía dormir más —le comentó muy animado—, además, quiero practicar un poco.
—¿Qué tal si tenemos un duelo de practica? —le pidió Misty muy entusiasta— Desde hace mucho que no nos enfrentamos.
—Como tú quieras Misty, pero primero deberíamos pedirle permiso a Tomoyo, no podemos hacer tanto desastre sin su consentimiento.
—¡Es verdad, vamos a pedirle permiso! —dijo muy alegre la líder de gimnasio, partiendo a buscar a la dueña de casa. Pero Ash la detuvo.
—Misty… —comenzó a decir Ash muy nervioso, mientras comenzó a pensar— ¡Tengo que hacerlo ahora! Misty es la persona que más me ha aguantado, no puedo mentirle, debo serle sincero. Sé que me odiará para siempre, pero sé que encontrará a alguien mejor que yo —se decía muy miserable—. Ahora que lo pienso, jamás podría haber algo entre nosotros, nuestros sueños lo impiden por completo… ¡Es ahora o nunca!
—¿Qué sucede Ash? —le preguntó Misty muy intrigada. Aquella pausa tan larga, le pareció muy extraña.
—Misty, debo ser sincero contigo. Tú eres la mejor amiga que he tenido, si no fuese por ti, no estaría dónde estoy ahora —comenzó decir muy serio Ash.
—¿De qué hablas Ash? —comenzó a preguntarle muy extrañada la líder.
—¡Tengo que decirte la verdad, debo ser sincero contigo, debo hacerlo por ti…! —comenzó a decir con mucho miedo.
—¡No puede ser! —comenzó a pensar muy emocionada Misty— ¡¿Se me está declarando?! —sus mejillas estaban muy rojas, sus ojos con lágrimas. Creía que era un sueño— ¡Ash, por fin! ¡Quiero estar contigo para toda la vida!
—¡Misty, yo…!
—¡Buenos días chicos! —pero antes que pudiera decir algo más, una voz conocida interrumpió al joven— ¡Espero que hayan podido dormir bien!
—¡Tomoyo…! —exclamaron agitados los dos, muy asustados.
— Antes de ir a practicar, deberían ir a comer algo —comentó Tomoyo muy feliz—. Pueden usar el patio trasero como deseen.
—De acuerdo… Gracias… —dijeron los dos, completamente perplejos.
—Síganme —les pidió Tomoyo, mientras comenzaba a caminar.
¿Desde hace cuánto estaba escuchando Tomoyo? Por decirlo de alguna forma, la joven salvó la situación justo a tiempo.
Una vez fuera de la casa, Tomoyo los llevó al patio en cuestión, quedando muy encantados por el espacio, era perfecto para tener una batalla de práctica sin molestar a los demás.
—¡Es enorme! —exclamaron Ash y Misty al unísono, muy sorprendidos.
—Espero que sea de su agrado —dijo muy alegre la joven, pero notando algo de incomodidad en el entrenador.
—Tomoyo…, disculpa…, no quiero molestar… —comenzó a decir Ash muy incómodo— Este lugar pese a ser grande, no es suficiente para lo que queremos hacer.
—¡Ash Ketchum, no seas quisquilloso, agradece que Tomoyo nos está ayudando sin pedirnos nada! —le exclamó furiosa Misty ante las palabras del entrenador.
—¡No soy quisquilloso! —le exclamó ahora Ash muy molestó— ¡Pero deja recordarte que tenemos muchos Pokémon! Además, tu Gyarados, ¿dónde lo vas a dejar?!
—Creo que tienes razón —contestó muy apenada la peli naranja. Y sí que tenía razón Ash, sus Pokémon eran el mayor problema, más que los de los demás.
—¿Es muy grande o es otra cosa? —preguntó Tomoyo muy curiosa.
—Yo entreno Pokémon de agua —le explicó Misty con orgullo, y avergonzada—. Mis Pokémon necesitan más espacio los otros.
—Ya veo —dijo Tomoyo muy pensante— ¡Despertemos a los demás, después del desayuno los llevaré a otro lugar, claro mucho más grande que este!
—¡¿En verdad?! —exclamaron con vergüenza los dos, haciendo una reverencia— ¡Muchas gracias Tomoyo, y disculpa las molestias!
—¡No se preocupen, no es ninguna molestia! —dijo entre algo de risas por la actitud de los dos— Misty, ¿podrías adelantarte un momento? Quiero planificar bien el viaje con Ash.
—¡Cómo órdenes, Tomoyo! —dijo con pose militar y muy feliz Misty— ¡Nos vemos adentro!
Ya sin Misty a la vista, comenzaron a planificar el viaje…
—¡¿Por qué ibas a hacer eso con Misty?! —le regañó Tomoyo, más notándose preocupación en su rostro— ¡Sakura te quiere, pero Misty está igual de enamorada de ti!
—¡¿Qué…?! —exclamó aterrado Ash— ¡¿Desde qué hora escuchaste nuestra conversación?!
—Desde el "buenos días" —le dijo con algo de ironía. Claramente, si los había escuchado desde el "buenos días".
—Lo decidí anoche. Aclaré las cosas con Duplica, y ahora quería hacerlo con Misty. Creo que es quien menos merece sufrir por mi culpa.
—¡¿Te vas a declarar a Sakura?! —preguntó muy sorprendida Tomoyo.
—Después de lo que hablamos anoche, lo estuve pensando detenidamente. Sakura, pese al poco tiempo que nos conocemos, es con la que más a gusto me he sentido…
—¡¿Al menos sabes si te puedes enamorar de alguien que vive en otra dimensión?! —le preguntó Tomoyo muy preocupada— ¡Te seré sincera, estoy muy feliz de volver a ver a mi amiga Sakura sonreír nuevamente, pero si lo que vas a hacer, la vuelve a entristecer, entonces te detendré!
—¿Fue por eso que me detuviste? —preguntó Ash muy sorprendido.
—Anoche vine a hacer la última ronda, y escuché a Duplica llorar desconsoladamente en el cuarto de Ed —le dijo algo triste Tomoyo— ¡Por favor Ash, piensa en lo que haces, no quiero que Sakura vuelva a sufrir de nuevo por amor!
—Es verdad —dijo Ash, volviendo a pensar en la situación de Sakura—. Buscaré el mejor momento para hablar con las chicas. Iré con Duplica y le pediré perdón por lo insensible que fui —terminó de decir muy serio, y se retiró al interior de la casa.
—Ash, por favor, las chicas te quieren mucho, respóndeles como corresponde —pensó muy acongojada Tomoyo.
Ya Ash de vuelta a los cuartos, encontró a Misty saliendo del cuarto donde dormía May.
—Ash, ¿podrías despertar a los chicos? —le pidió Misty, mientras se dirigía al cuarto de Dawn a despertarla.
—Si Misty —dijo Ash muy entusiasmado, mientras se dirigía al cuarto de Gary— ¡Gary, ¿estás despierto?! —preguntó llamando a la puerta.
—Adelante, Ash Ketchum —dijo Gary con una voz muy extraña.
De pronto, la puerta se abrió, y Ash se encontró solamente con Umbreon, quién le aplicó se ataque de estrellas, y lo embistió con su ataque rápido, quedando Ash sin sentido, mientras aparecía Gary muy molestó.
—¡Maldito suertudo! —comenzó a exclamar Gary muy molestó— ¡Eres un mal agradecido, no mereces lo que tienes!
—¡Gary…! —dijo algo perpleja Misty— ¡Buenos días!
—Buenos días Misty — al contrario, Gary la saludó con una cálida sonrisa—. Espero que hayas dormido bien.
—Gracias por tu preocupación —le respondió al investigador también con una sonrisa.
—¡Gracias por preocuparte también por mí! —le exclamó Ash, mirando a Gary de reojo— ¡Despertaré a Ed, él si se ve una persona madura y educada! —dijo mientras se levantaba, y se dirigía a llamar a la puerta— ¡Ed, buenos días!
Pero en esta ocasión, la puerta se abrió sola, dejando ver a Ed con sus manos juntas, mientras que Duplica, aún dormía en su cama.
—¡A ti te quería ver, idiota! —le exclamó Ed tan molestó como Gary, con la única diferencia, de que hizo uso de la alquimia para crear una especie de cañón, la que disparó una esfera contra el joven, volviendo a quedar sin sentido— ¡Por tu culpa tuve que dormir en el suelo, maldito insensible! —gritó mientras salía del cuarto.
—¡Ed, ¿tú también?! —le exclamó Misty aún más perpleja.
—Buenos días Misty, parece que dormiste muy bien, hoy te ves radiante —le saludó Ed cortésmente, esbozando una sonrisa.
—¡Gracias chicos, pero no sigan, harán que me sonroje! —dijo muy apenada Misty, algo sonrojada.
—¡No merezco este trato! —decía Ash furioso— ¡¿Así me agradecen que los venga a despertar?!
—¡Tú sabes lo que hiciste! —exclamaron Gary y Ed al unísono, aún más enojados— Ya nos desquitamos, ahora eres libre de hacer lo que quieras.
Gary tomó de la mano a Misty, y se la llevó al primer piso. Mientras que Ed, fue a despertar a Duplica.
—¡Qué amigos! —refunfuño Ash, al tiempo que recibía un coscorrón en la cabeza— ¡Oye!
—¡Qué escándalo tienes, Ash! —le retó Drew— ¡No estás en tu casa! —dijo mientras seguía en dirección al primer piso.
—¡Qué mañana! —decía Ash aún más molestó— ¡Si sigo aquí en el suelo, no voy a alcanzar a desayunar! —mientras comenzaba a levantarse.
Pero en ese momento, Ed abrió la puerta en compañía de Duplica, empujándolo en dirección al acceso al cuarto de Dawn, quién casualmente había salido, cayendo a sus pies. Cómo pésima idea, uso las piernas de la chica para levantarse, y sin querer, miró bajo la falda de la chica.
—¡Aléjate, pervertido! —y de una sola patada, lo mando a volar hasta la entrada al cuarto de May— ¡Ash, disculpa, no me fijé que eras tú!
—¡¿Por qué tanto escándalo?! —pregunto May muy preocupada, mientras pisaba el abdomen de Ash— ¡Lo siento Ash, no te vi! —muy apenada, quitó rápidamente su pie.
—¡Suficiente! —exclamó ya desesperado Ash.
—¡Buenos días chicos! —saludó muy feliz Sakura, apareciendo al lado de May, hasta que se percató de la presencia de Ash…— ¿Eh…? —miró bajo ella, y ahí estaba Ash, bajo sus piernas, aún acostado en el suelo, viendo en primera fila bajo la falda de la chica— ¡Ash! —exclamó muy apenada, tapándose instintivamente.
—¡Este niñito no aprende! —dijo muy fastidiado Ed, personalmente yendo a buscarlo, agarrándolo del cuello de la camisa, dejándolo aislado del grupo— ¡Primero bajaremos nosotros! ¡Tu quédate ahí, y que no se te ocurra ni respirar!
Ash prefirió obedecer, ya no quería más castigo de nadie. En eso, ve como Inuyasha y Kagome salían de donde dormían.
—¡Buenos días Ash! —le saludó muy amable Kagome.
—¡¿Buenos días!? —exclamó ya queriendo reventar— ¡¿Qué tienen de buenos?!
—¡Oye niñito, se más educado! —le exclamó Inuyasha muy molestó por la falta de respeto de Ash, dándole un fuerte coscorrón en la cabeza— ¡Será mejor que te apures en bajar, no tenemos tu tiempo!
—¡Nos vemos abajo Ash! —dijo Kagome mientras seguían caminando.
Después de un par de minutos, Misty y Tomoyo decidieron subir, en vista que el más hambriento del grupo, no bajaba a comer, encontrando a un Ash todo golpeado y pateado, sentado cruzado de piernas…
—¡Ash, ¿estás bien?! —preguntó Misty muy preocupada.
—¿Tu qué crees? —le respondió muy gruñón— Tomaré mi desayuno aquí, Ed me dijo que no me moviera de aquí.
—Como quieras… —dijo muy confundida Misty, y sin preguntar nada, fue a buscar su desayuno.
—Veo que son un grupo muy unido —le dijo Tomoyo muy feliz.
—Ay… —suspiró Ash muy frustrado— Creo que me lo merecía.
Luego de aquel percance del joven Ash, y terminado el desayuno, comenzaron a preparar todas sus cosas para el viaje al lugar donde los llevaría Tomoyo. Eran las 10:00 de la mañana, y la furgoneta que los llevaría estaba estacionada en el frontis de la residencia, esperando a sus pasajeros.
—¿Qué tan lejos es? —le preguntó Ash a Tomoyo algo inquieto.
— Es a las afueras de la ciudad —explicó la joven—. Creo que será el mejor lugar para que descansen todos, no creo que quieran que las personas que viven aquí vean a sus Pokémon. Lo más seguro, es que se asustarían.
—¡Jejejeje! Sí, creo que tienes razón —Ash le dio la razón, riendo nerviosamente.
Ya una vez todos arriba de la furgoneta, esta partió.
Para suerte para los jóvenes, la misión estaba siendo un poco más sencilla que las anteriores, pero aún había cosas que no los dejaba tranquilos.
—¡¿Cuándo lleguemos, los vas a sacar a todos?! —exclamó muy emocionada Sakura. Sus ojos brillaban como lumbreras.
—Si —le afirmó Ash—. Hemos estado peleando cuatro días seguidos, ellos también deben estar muy agotados, y necesitan relajarse.
—¿Qué le prometiste? —le preguntó Misty algo molesta, más por celosa.
—Sakura me pidió que, si le podía enseñar a todos mis Pokémon, así que acepté —le respondió muy animado—. No sé si el resto querrá.
—Por mí no te preocupes, no tengo problemas —le asintió Gary.
—Creo que no tiene nada de malo —le respondió Dawn, mientras miraba a una Sakura muy ansiosa.
—No hay problema —dijo May muy tranquila.
—¡Yo no tengo muchos, pero los que tengo, son únicos! —le respondió Duplica muy entusiasta.
—Mis Pokémon no solo necesitan descansar — respondió Drew muy orgulloso — tambien necesito ensayar un poco, así que no creo que haya problemas.
—¡Y nosotros Ash, tenemos una batalla! —le exclamó Misty muy desafiante.
—¡No te preocupes Misty, no lo he olvidado! —dijo en mismo todo desafiante— Sakura, espero que así sepas un poco más de los Pokémon.
—Eso me dijiste… —iba a comenzar a decir con mucho entusiasmo, pero Kagome le tapó la boca con la mano.
—¡Jejejeje! ¡En el laberinto, bueno, eso me contó anoche! —intentó corregir muy nerviosa la joven.
—Pero si tu… —iba a empezar a hablar Ash, pero Kagome tuvo que repetir la acción.
—¡Jejejeje! ¡Es que no estabas! —le respondía a una pregunta que jamás quiso formular, mientras pensaba muy nerviosa— ¡Esto es trabajo 24/7, si les despegó la mirada, aunque sea un segundo, no vivirán mucho!
—¿Qué les pasa? Están muy extraños —comentó Gary muy extrañado—. Ya que… —suspiró, y de pronto el rostro del joven se tornó muy serio— Chicos, ahora que estamos solos y nadie nos puede escuchar… y me refiero a Sakura, la acompañante de Satoshi —le recalcó, mirando de reojo a la Srta. Kinomoto—, no a ti.
—¡Jejejeje! ¡Si, entendí…! —dijo muy nerviosa aquella Sakura— ¡Tampoco me mires así!
—Sólo te lo aclaraba —dejó de ver a Sakura, y volvió al grupo muy serio—. Como les decía, cuando terminamos de luchar contra Tera, ella nos dejó esta nota —Gary sacó de su bolsillo la nota en cuestión, y la mostró a todos—. No quiero pensar nada, mejor léanla, y saquen sus propias conclusiones.
—Déjame leerla por favor, Gary —el joven, con la mano algo temblorosa, le entregó la carta a Misty, quién comenzó a leerla.
Todos escucharon la lectura de la carta en silencio, y cuando Misty terminó, el silencio continuó. No sabían en que pensar, muy en especial Ash y Misty, quiénes eran los que más conocían al joven que les pidió ayuda, fuera de Gary, quién no quería aventurarse a ninguna conclusión.
Claramente, la situación era algo desesperante. Las batallas que habían tenido contra los generales de la luz, y las guerreras elementales, habían sido muy duras, y resultaba curioso, primero, la gran cantidad de información que manejaban Satoshi y Sakura ¿Cómo sabían tanto? Segundo, el hecho que no les habían dado datos, o información de a quienes se enfrentarían; cuando May fue poseída por la carta espada, habló de eliminar al ser que uniría al elegido con los guerreros del quinto y sexto elemento, amenazando a Pikachu de muerte ¿Quién era realmente el blanco de todos estos ataques? Tercero, estaba el hecho que, curiosamente, en la carta hablaban de Satoshi como si fuese de la familia, o como si trabajara para ellos ¿Existía la posibilidad que ellos realmente trabajaron para ellos, y que, por alguna razón desconocida, se separaron de los soldados de la luz? ¿O serían miembros activos?
Aquella carta dio para pensar mucho a todos, a excepción de Sakura, Tomoyo y Shaoran, quiénes no entendían de que hablaban. Los demás sacaban sus propias conclusiones, y de todo tipo.
—¡Ahora veo por qué tiene tantos instrumentos y sabe tanto! —exclamó Dawn furiosa. Se sentía usada por un completo desconocido, y para peor, con fines egoístas.
—¡Por favor Dawn, no lo digas! —le increpó duramente Ash— Yo confío en él.
—¡Entonces respóndeme, ellos, ¿cómo saben tanto de Satoshi?! —Dawn le preguntó duramente.
—No sé qué podría responderte… —respondió Ash con la mirada baja ¿En verdad su amigo de la infancia, era un miembro de los soldados de la luz?
—¡Discúlpame, pero es en lo único que puedo pensar! —finiquitó duramente Dawn.
—Yo también tengo mis dudas de ese sujeto —ahora agregó Edward—. Cuando Brock y Duplica fueron a buscarnos por la piedra filosofal, les comentamos que el ingrediente final eran vidas humanas —esas palabras, sí que aterraron a todos, incluyendo a Sakura, Tomoyo y Shaoran ¿Habían usado vidas humanas para crear la piedra? —, pero nos insistieron en crearla.
—¡¿Me estás diciendo que la piedra filosofal que tienen, la hicieron con vidas humanas?! —preguntó aterrada Kagome.
—¡¿En verdad crees que somos tan estúpidos?! —le exclamó Ed casi furioso— ¡Es verdad, investigamos mucho para crear esa maldita piedra para recuperar nuestros cuerpos, muy en especial el de Al, pero cuando supimos que había sacrificios humanos, decidimos buscar otros métodos!
—¡¿Entonces como crearon esa piedra?! —preguntó May muy intrigada.
—Scar, un Ishvalano, él se reunió con ese tal Satoshi, y crearon una forma de crear la piedra usando esos seres oscuros —continuó Ed muy serio—. Desconozco el cambio en los ingredientes, pero algo sabe ese sujeto.
—Ahora que lo mencionas —agregó Kagome—, Satoshi le pidió ayuda a Kikyō para ayudarnos a recuperar la perla de Shikon. Conocía los movimientos de los soldados de la luz antes que nosotros.
—Y, aun así, fue de poca ayuda —agregó Drew—. No sólo tomaron control de ella, tambien de Koga y Kohaku, además Apolo se llevó la perla y a Naraku.
—Según lo que estoy escuchando… —comenzó a decir Sakura, haciendo que todos la miraran, provocando que se pusiera nerviosa— ¡Disculpen por entrometerme!
—¡Por favor Sakura, di lo que tengas que decir! —le pidió Ash.
—¡Bueno…! —un poco menos nerviosa, comenzó a decir— Según lo que escucho, Satoshi no es una mala persona. Si hubiese querido, no hubiese pedido ayuda en sus dimensiones —todos se quedaron mirando muy curiosos a la chica—. Seguramente, él solo no podía con todo el trabajo, tampoco era suficiente la ayuda de aquella chica.
—No lo había visto así —comentó Gary muy sorprendido por las palabras de la joven.
—Por ejemplo, la piedra filosofal. Tuvo seguramente, que investigar cómo crearla sin usar vidas humanas —decía Sakura muy tranquila—. Si hubiese sido una persona mala, no hubiese hecho algo así.
—Muchas gracias por tus palabras, Sakura —le dijo muy feliz Gary—. Quiero seguir viendo en Satoshi a aquel chico, como nuestro querido amigo, al mismo chico que paraba nuestras peleas.
—Lo que dice Sakura es verdad —apoyó ciegamente Misty—, y seguramente, ellos se enteraron de los movimientos de Satoshi. Saben que él está metido en todas esas cosas raras… ¡Bueno, nosotros también, pero solo por coincidencia! ¡Jejejeje!
—Sabía que dirías las palabras correctas, Sakura —le agradeció muy feliz Ash—. Ya no sospechen más de Satoshi, el jamás nos traicionaría, y tomen esa carta como un método para despistarnos.
—Sí, tienes razón, mejor hablemos de otra cosa —decía Misty, queriendo ya distender el ambiente, y queriendo terminar el tema.
Las palabras de Sakura calmaron el ambiente totalmente, así que todos prefirieron hacer caso a las palabras de la joven. Pese a que la situación era extraña, y hacían ver a Satoshi y Sakura como los traidores, la verdad, es que gracias a esos dos, conocieron a muchas personas con sus mismos ideales y pensamientos.
El tema de la carta había quedado atrás, y prefirieron ponerse a hablar de la vida, por decirlo de alguna forma; aparte, estaban muy entretenidos observando el paisaje desde la furgoneta. Cerca del mediodía, por fin habían llegado a la "casa de campo" de Tomoyo.
—¡Increíble, es enorme! —exclamaron todos al unísono, muy sorprendidos.
—Aunque comparada con tu casa…, es pequeña… —intentó acotar Ash, extrañado.
—Esta es solo una casa de campo, la hicimos lo más pequeña que pudimos. Espero se sientan cómodos —dijo Tomoyo muy feliz, y sin pudor. Todos veían muy nerviosos a la joven ¿Estaba hablando en serio?
Tampoco es que les importara, al fin y al cabo, no se iban a quedar a vivir ahí. Después de dejar sus cosas al interior de la casa, todos se dirigieron al sector trasero de esta, la que contaba de una gran cantidad de áreas verdes intactas, y un lago de gran envergadura. El lugar era perfecto para el descanso de los Pokémon de nuestros amigos, por lo que todos decidieron sacarlos, dejando ver Pokémon tan pequeños como el Cyndaquil de Dawn, hasta el imponente Gyarados de Misty.
—¡Ash, que no se te olvide! —le exclamó Misty muy desafiante.
—¡Por supuesto que no se me ha olvidado, comencemos cuando quieras! —exclamó igual de desafiante Ash.
—Por favor, todos aléjense un poco, creo que ya van a comenzar —les advirtió Gary muy tranquilo—. ¡Yo seré el juez!
—Chicos, es en serio, aléjense un poco, podría ser peligroso —les advirtió ahora May, quién se puso al lado de Gary.
—Está bien… —los que desconocían que estaban haciendo Ash y Misty, siguieron a May, sin entender que pasaba.
Tanto entrenador como líder de gimnasio estaban en sus posiciones, listos para la batalla.
—¡Una batalla uno contra uno…! —comenzó a decir Ash.
—¡Que sea doble! —le propuso Misty muy confiada.
—¡Como tú quieras, Misty! —le asintió— ¡Entonces yo elijo a Pikachu y a Bulbasaur!
Mientras, los demás miraban entre impacientes y curiosos a los dos.
—¿Qué es lo que van a hacer? —preguntó Ed muy intrigado.
—Van a comenzar una batalla Pokémon —le explicó muy por encima Gary—. Mírala y veras de que se trata.
—¡Esto es a lo que se refería Ash! ¡Espero que gane! —comenzó a decir muy emocionada Sakura— ¡Vamos Ash, gánale! —comenzó a gritar Sakura, como porrista.
—Oye Sakura, cálmate —le pidió Shaoran muy nervioso.
—¡Si, dile que se calme, nos va a dejar sordos! —se quejó muy molesta May, tapándose los oídos.
—¡Jejejeje! Lo siento —se disculpó la aludida muy nerviosa, mostrando la lengua traviesamente.
Bulbasaur y Pikachu atendieron al llamado de su entrenador, pero fueron detenidos por dos Pokémon. Al parecer, por causa de las porras de Sakura, decidieron ir al campo de batalla ¿Por qué motivo esa actitud?
—¿Ustedes quieren luchar? —los dos Pokémon asintieron al unísono, muy entusiasmados— ¡Está bien, entonces yo elijo a Bayleef y Latias!
—¡Oye Ash —Misty comenzó a increparle fuertemente—, los Pokémon legendarios no están para juegos como este, además, eso es trampa!
—¡Ellas son las que quieren pelear! —le aclaró muy enojado Ash— ¡Además, mis Pokémon han peleado muchas veces contra Pokémon legendarios, y han ganado sin mayores problemas!
—¡Si lo harás así, entonces yo elijo a Politoed y a Suicune! ¡A ver si te gusta! —los Pokémon con sólo escuchar sus nombres de su entrenadora, se pararon en el campo de batalla— ¡Bien Gary, estamos listos!
—Por un momento pensé que se pondrían a pelear entre ustedes… —dijo Gary muy desconcertado, llevando su mano derecha a su nuca— ¡Entonces esta será una batalla doble, entre Ash Ketchum y Misty…!
—¡Waterflower! —le exclamó aún más furiosa Misty, cosa que solo ella podía hacer.
—…eso, Waterflower… —dijo con mucho miedo Gary— Bueno… ¡La batalla será sin límite de tiempo! ¡Comiencen!
...
La batalla contra los seres oscuros, como las anteriores, había terminado sin mayores problemas. La verdad, es que luchar contra ellos, ya era un mero trámite. Ahora sólo quedaba el líder de los soldados que invadían esa dimensión, y el equipo de Brock ya estaba listo para terminar con todo.
—Sólo faltas tú —dijo Brock muy serio, listo para comenzar el siguiente ataque—. Antes dinos, ¿Quién eres, y que es lo que nos tienes que decir?
—Es cierto, aun no me he presentado —dijo el general, sin perder su compostura—. Mi nombre es Aioros, uno de los generales más leales a Wind, la guerrera del viento, y tengo mucho que decirles —hizo una pausa, y volvió la vista a Usagi—. Primero, van a entregarme a esa chiquilla, la guerrera de la luna, y los dejaré vivos por lo que les queda de vida; segundo, si no me la entregan por las buenas, tendré que eliminarlos; y por ultimo —ahora decía dirigiendo su vista a Yui—, por su "amiguito" Satoshi.
—¡¿Qué es lo que ocurre con él?! —preguntó Yui muy nerviosa. Tenía algo de preocupación de lo que fuese a decir ¿Realmente si ocultaba algo?
—No te hagas la tonta niñita, no te queda —Aioros decía cada palabra con mucha seguridad, sólo sonreía— ¿Satoshi no les contó toda la historia?
—Yui, ¿a que se refiere con eso? —preguntaba Brock con algo de temor.
—Creo haber escuchado tu nombre de Satoshi —comenzó a decir Yui muy seria—. Tu eres especialista en los juegos psicológicos, el arma secreta de la guerrera del viento.
—¿Y cómo Satoshi sabe tanto de él? —le preguntó Max a Yui. Pero no fue de ella, de quien obtuvo la respuesta.
—Es sencillo, él trabaja para nosotros.
Aquellas palabras paralizaron a Brock y Max. ¿Satoshi y Sakura realmente si trabajaban para ellos? Por lo menos Brock, quién era el que más los conocía, no podía creerlo, estaba impactado por aquella noticia.
—¡No caigan en sus juegos mentales, hará lo que sea para confundirlos y pelearnos entre nosotros! —exclamó muy asustada Yui ¿Estaban a punto de quebrantar el grupo?
—Eso lo dices porque tu trabajas con él desde el principio, desde que él se unió a los soldados de la luz —contestó Aioros sagaz. No daba mucho tiempo para analizar cada palabra.
—¡Ya veo, y ustedes también deben trabajar para ellos, ¿verdad?! —exclamó muy molesta Reí, quién con Ami, se interpusieron entre Brock y Usagi.
—Nosotros no lo sabíamos… —comenzó a decir Brock, muy decepcionado— recién nos venimos a enterar de esto. Ahora veo por qué Satoshi no estaba con el grupo.
—¡No lo escuchen, está jugando con sus mentes! —les exclamó desesperada Yui.
—No puedo creer que ese chico, que se veía tan tranquilo en su primer viaje, un gran amigo en el cual siempre confiábamos, nos hiciera esto —dijo Brock muy desmoralizado.
—Ahora comprendo por qué sabía tanto de nosotros, y por qué estaba tan enterado de lo que pasaba en las otras dimensiones —Max estaba aún más desmoralizado, al fin y al cabo, fue Satoshi quién le había entregado a su Kirlia—. No nos dijo como derrotar a esos seres, ni ninguna clase de datos, y esa batalla que tuvo con Ash y Gary… Es imposible vencer tan rápido y de esa forma en desventaja de tipo.
—Yui, ¿cómo conociste a Satoshi? —le preguntó Ami muy seria.
—Fue algo extraño —comenzó a describir Yui, muy pensante—. Hace un mes, llegó a mi casa desde un agujero; iba con Sakura; ellos me contaron lo que sucedía, y como yo quiero seguir viviendo, bueno… acepté ayudarlos.
—¡No sé preocupen por sus penas, tendrán mucho tiempo para llorar en el otro mundo! —comenzó a decir Aioros, mientras sonreía maliciosamente— Nos entregan a la chica —levantó su brazo derecho para provocar una fuerte corriente de aire, en forma de amenaza—, o aténganse a las consecuencias.
— ¡Sabes que no lo haremos! —le exclamó desafiante Brock— Por lo visto, utiliza ataques de aire —comenzó a decirle al grupo—. Habrá que encontrar una forma de anularlos.
—¡No te preocupes, Dragonair y yo nos encargaremos! —comentó Yui muy molesta, cosa que notó Brock.
—Pese a todo lo que nos dijo Aioros, confiaré en ti —comentó Brock muy serio—, pero cuando termine la batalla, ustedes tres nos tendrán que explicar que sucede realmente aquí.
—Creía que Sakura no nos ha dicho toda la verdad —dijo Max muy enojado—. Yo también exijo explicaciones.
—De acuerdo, yo personalmente les daré todas las explicaciones del caso —dijo Yui muy compungida—. Gracias por aún confiar en mí.
—¡Entonces que esperamos, al ataque! —exclamó Usagi de forma muy impulsiva, corriendo contra Aioros.
—¡Espera, aun no tenemos un plan de ataque…! —exclamó Brock muy preocupado por la despreocupada acción de la joven, pero fue inevitable. Aioros formó una nueva corriente de aire, mandando a volar a Usagi nuevamente con el grupo— Podría ser peligroso…
—¡Jejejeje, lo siento! —rio muy apenada Usagi, sentándose en el suelo.
—Que torpe eres —comentó Max muy decepcionado—. Bueno, después de tanto tiempo tratando con gente torpe, ya estoy acostumbrado —dijo sarcásticamente, intentando burlarse de la impulsiva reacción de la chica.
—¡Oye, no soy torpe! —exclamó Usagi haciendo un berrinche, mientras se levantaba, intentando dar un paso y resbalando, volviendo a caer sentada al suelo— ¡Auch, eso dolió!
—Otro caso perdido —concluyó Max, llevando su mano izquierda a su cara.
—¡Suficiente, no tengo tiempo para sus juegos! —exclamó Aioros furioso, levantando su brazo con la mano abierta, provocando un tornado.
—¡Dragonair, usa tornado! —el choque de ambos tornados, provocó que ambos se anularan, provocando que Yui continuará el ataque… de forma muy poco ortodoxa— ¡Síguelo con trueno, ventisca y onda trueno!
—Vaya…, que violenta… —murmuró Brock algo asustado.
—Buen intento —decía Aioros, mientras esquivaba todos los ataques de Dragonair—, pero si lanzas ataques a tontas y locas, no lograrás vencerme.
—¡¿Acaso dije que termine el ataque?! —exclamó con determinación la peli castaña, a lo que Aioros la vio muy extrañado— ¡Usa agilidad y termínalo con híper rayo! —para la sorpresa de Aioros, la velocidad de Dragonair aumentó considerablemente, impidiendo que pudiera esquivar el híper rayo.
—¡Eso es imposible, un Pokémon no puede aprender más de cuatro movimientos! —exclamó Max, muy impresionado.
—¡¿Cómo pudiste hacer eso?! —exclamó Brock igual de impresionado.
—¿No les dijo Satoshi, que podían utilizar todos los movimientos que podían, si así lo ameritaba la situación? —preguntó Yui muy extrañada.
—No, no nos dijo nada —respondió Brock algo sorprendido.
—¡Ese tonto, como puede ser tan olvidadizo! —exclamó desesperada Yui— Satoshi y su estúpido déficit atencional.
—¡Relájate Yui! —le pidió Max muy nervioso, y algo asustado— ¡Al menos ya lo sabemos y eso es lo importante! ¿Verdad Brock?
—Después de esto, llevaremos a Satoshi para que se trate ese problema —decía en voz alta, muy desconcertado— ¡Chicas, Max, terminemos con esto! —exclamó muy decidido.
...
La batalla entre Ash y Misty iba muy avanzada, solo quedaban en el campo de batalla Bayleef y Suicune, quienes ya estaban muy cansados.
—¡Vamos Bayleef, resiste! —exclamó muy desesperado Ash. Pese a todo, Bayleef estaba más cansado que Suicune.
—Esta es mi segunda victoria seguida, Ash —le dijo muy confiada Misty—. No has mejorado mucho desde la copa Remolino.
—¡Eso es lo que crees! —le exclamó Ash muy ofuscado— ¡Además, en esa ocasión te dejé ganar!
—¡Después me explicarás lo de dejarme ganar! —le dijo muy enojada Misty— ¡Terminemos con Bayleef, Suicune! ¡Rayo aurora!
—¡Bayleef, usa tus látigos cepa como trampolín! —Ash era consciente que el Pokémon de hierba estaba muy cansado, y no tenía la velocidad para esquivar el ataque, por lo que usó una vieja artimaña.
—¡Ash Ketchum, el mismo truco no funcionará dos veces seguidas! ¡Suicune, otra vez rayo aurora! —al contrario de la vez anterior, Bayleef recibió de lleno el ataque de hielo, cayendo al suelo pesadamente, al parecer, debilitado— ¡Lo siento, pero te volví a ganar!
—¡Bayleef ya no puede continuar —dictó Gary, al notar la imposibilidad del Pokémon de continuar la batalla—, el gana…! —pero la porfía de Bayleef fue más fuerte, comenzando a levantarse con todas sus energías, y para sorpresa de todos, comenzó a brillar fuertemente, notándose como cambiaba radicalmente su aspecto físico— ¡Bayleef esta evolucionando!
—¡Qué bien! —celebró muy sorprendido Ash.
El fenómeno de la evolución, es el cambio radical del Pokémon. No sólo cambia su aspecto físico, tambien su fuerza, y en algunas ocasiones su personalidad.
Todos veían muy sorprendidos aquel fenómeno, tanto los que jamás lo habían visto, como los mismos entrenadores. No siempre era posible ver la evolución de un Pokémon.
El aspecto de Bayleef había cambiado completamente. La hoja de su cabeza desapareció y se convirtió en dos antenas, y las hojas cerradas de su cuello, se abrieron, convirtiéndose en pétalos de flor.
—Felicidades Ash, tu Bayleef evolucionó en Meganium —le felicitó Gary.
—¡Genial! —celebró con entusiasmo Ash— ¡Meganium, espero que estés listo para continuar! —el Pokémon de hierba le asintió muy feliz, volviendo a la ofensiva.
Ciertamente, Meganium estaba muy feliz, había hecho feliz a Ash, pero hizo el efecto contrario en otro Pokémon, tambien tipo hierba.
Mientras tanto, los que desconocían que existía algo así, aún estaban muy sorprendidos por el cambio de Meganium.
—¡Esto es increíble! —exclamó Ed, sin salir aún de su asombro— ¡¿Qué fue lo que hizo?!
—Evolucionó —le explicó Drew—. Cuando alcanzan cierto nivel, o han madurado lo suficiente, un Pokémon evoluciona, acoplándose a su verdadero poder — volvió la vista al campo de batalla, y comentó —. Hace mucho que no veía una evolución.
—En mi mundo, he estudiado sobre la evolución en la escuela —comentó Kagome—, sólo que los seres vivos que viven en nuestra dimensión, han demorado miles de años en lograr algo así.
—¡Los Pokémon son increíbles! —exclamó muy emocionado Ed— ¡Quisiera estudiar más acerca de esos cambios!
—Creo que no todo el mundo está tan emocionado como tú, Ed — comentó May, observando cómo uno de los Pokémon se iba al interior del bosque, muy triste.
Mientras tanto, la batalla se reanudaba.
—¡Terminemos esto con un solo ataque Meganium, hojas navajas! —ordenó rápidamente Ash.
—¡Suicune, a Meganium no le queda más energía, termínalo con tu rayo aurora!
Terminó siendo como lo dijo Misty. El rayo aurora deshizo las hojas navajas de Meganium, impactando de forma directa al Pokémon de hierba, debilitándola por completo.
—¡Meganium ya no puede continuar, los ganadores son Suicune y Misty! —dictaminó Gary, dando por finalizado el duelo.
—¡Qué bien, le ganamos a Ash! ¡Muchas gracias Suicune, te quiero mucho! —exclamó muy feliz Misty, corriendo a abrazar al Pokémon, quién por alguna razón, se mostró satisfecho y feliz por ver a la joven tan alegre.
—¿Meganium, estas bien? —le preguntó Ash a su Pokémon bastante preocupado, comenzando a acariciar a su entrenador— ¡Qué bueno, eso me alegra!
—¡Increíble, eso fue intenso! —exclamó Sakura muy extasiada, mientras se acercaba a Ash— ¡Ahora veo a lo que te referías!
—Bueno, no era lo que yo esperaba —dijo Ash algo decepcionado, más consigo mismo— ¡Pero al menos, Meganium evolucionó, y con eso soy feliz!
—¡Qué bien! —exclamó con más calma la peli castaña— Aunque no entendí muy bien lo de la evolución de los Pokémon.
—Creo que la persona indicada para que te explique eso, es Gary —le sugirió Ash, sabiendo que su amigo tenía mejor entendimiento de la evolución, teóricamente.
—¡No, quiero que me expliques tú! —exclamó nuevamente extasiada Sakura, tomándolo del brazo, arrastrándolo hasta el grupo.
El exceso de confianza de Sakura, provocó la molestia de ambos Pokémon que se ofrecieron a pelear por Ash, por lo que, de un segundo a otro, aquella Latias se transformó en una chica de cabello castaño, polera verde y falda blanca, agarrando a Ash del brazo que tenía libre, y Meganium, sacando de una forma muy brusca a Sakura, provocando que los dos jóvenes cayeran al suelo.
—¿Qué les pasa a ustedes dos? —preguntó un Ash que no podía levantarse gracias a Latias.
—¡¿Cómo hizo Latias para transformarse en humana?! —preguntó Sakura muy impresionada.
—Ella tiene esa habilidad… —respondió algo desconcertado Ash— ¿Por qué lo habrá hecho?
La verdad, es que tanto Latias, quién tenía agarrada a Ash del brazo, como Meganium, quién impedía con su cuerpo que Sakura se acercara al entrenador, hacían todo lo posible para mantenerlos alejados, cosa que los dos afectados veían muy extrañados. Mientras tanto, Misty quién concluyó a la perfección lo que sucedía, se dirigió con Li, con toda intención de hablar sobre lo que sucedía, alejándose del grupo para hablar en privado.
—¡Veo que los Pokémon saben más que nosotros, solo míralos! —le dijo al joven Li, gruñendo de los celos.
—¿Por qué lo dices? —preguntó Shaoran muy extrañado.
—Cuando Ash consiguió a Meganium como una Chikorita, siempre quería ser el foco de atención de Ash —comenzó a explicarle Misty—, si demostraba o si le demostraban cariño, se ponía, bueno, se pone muy celosa. Es como si Ash fuera solo para ella. Y Latias —decía, dirigiendo la mirada a un Ash que seguía tratando de zafarse de la aludida—, cuando fuimos a Altomare, ahora dándome cuenta que es la misma Latias, se encariño mucho con Ash, y cuando nos despedimos, no sabemos si fue Latias o la chica en la que se transforma, pero una de las dos se despidió de Ash con un beso, pero ahora estoy convencida que fue Latias.
—Entonces, ¿quieres iniciar tu plan? —preguntó Li, sin entender absolutamente nada de lo que dijo Misty.
—¡Por supuesto Shaoran! — exclamó Misty muy feliz, agarrando del brazo derecho al joven.
El grito de Misty, provocó que todos miraran muy extrañados a la "pareja" que estaba separada del grupo, muy en especial Sakura. Sólo su familia y ella lo llamaban por su nombre, por lo que le resultó curioso.
—Yo creía que no te gustaba que otros te llamarán Shaoran —dijo muy sorprendida Sakura.
—Estas en lo correcto Sakura —le dijo Shaoran muy feliz—. Solo a la gente que me simpatiza, le permito que me llame así, como, por ejemplo, tu Sakura.
—¡Qué bueno que se lleven bien! —dijo Ash muy alegre, claramente no entendiendo el segundo mensaje, continuando con el gruñir de su estómago— ¡Creo que ya medio hambre!
—¡¿Que no sabes pensar en otra cosa?! —le exclamó algo molesta Misty.
— ¡Jejejeje! Lo siento, pero tengo hambre —dijo Ash muy apenado, llevando su mano derecha a su nuca.
—Entonces prepararemos el almuerzo para todos, y sus Pokémon —comentó Tomoyo muy alegre—. Pero no sé qué comen.
—No te preocupes, yo te ayudo —le ofreció Gary.
—Muchas gracias.
Y así, todos entraron a la casa, mientras los Pokémon se dedicaban a descansar, algunos jugaban, otros dormían; pero había dos que estaban algo lejos del grupo. Al parecer, el Meganium de Ash le recordó algo muy desagradable a aquel Pokémon hierba, por lo que Pikachu fue a conversar con él.
Los chicos decidieron darle un descanso a sus Pokémon, después de tantos días de acción sin parar. Bayleef evolucionó en Meganium, Latias y Meganium se pusieron celosas del exceso de confianza de Sakura con su Ash, y un miembro del grupo tuvo un momento desagradable por la evolución de Bayleef ¿Quién habrá sido? El equipo de Brock se encuentra luchando contra Aioros, un subordinado de la guerrera del viento, Wind. Ya comenzaron las sospechas sobre Satoshi. Al parecer, él sabe más de lo que ellos piensan, tanto que, por un momento, comenzaron a creer que trabaja para los soldados de la luz.
¿Qué ocurrirá con Ash y Sakura? ¿La evolución de Meganium traerá problemas? ¿Por qué Latias se transformó en aquella chica conocida para Ash? ¿Se despegará del brazo de Ash algún día? ¿Y que pasará con el plan de Misty y Shaoran? ¿Cómo les ira a Brock y los demás? ¿Quién rayos es en verdad Satoshi? ¿En verdad trabaja para los soldados de la luz? Todo esto y más en el próximo capítulo.
Esta historia continuará…
...
Bueno, y asi, fue como hce nacer a una curiosa pareja... ¿De eso no se trataba los shipping? PokéCaptorshipping... Y pensar que tal nombre se le ocurrio a cierta personita de por aqui... Y tiene que ver con Sailor Moon...
Si tienen tiempo, pueden dejarme sus comentarios, quiero saber que les pareció la idea.
Nos vemos el proximo sabado!
