Capítulo 25: "Lo que comienza en el futuro, termina en el pasado; el secreto de los chamanes"
Sakura, Shaoran y Gary habían llegado del hospital con Ash dormido, estaba muy agotado, había pasado por muchas emociones juntas; realmente el día había agotado, tanto física como mentalmente a todos, más cuando apenas llegaron a la casa de campo, informando sobre la muerte de Misty. Realmente había sido el peor día de toda su vida, más para Duplica, que, por causa de su descuido, la fallecida líder de gimnasio tuvo que sacrificarse para salvar al joven que tanto amaba. Sus amigas estaban en similar condición, también se sentían muy culpables ¿Habría pasado todo esto, si no hubiesen desobedecido las instrucciones de Satoshi y Sakura? ¿Tal vez hicieron todo eso para protegerlos a todos? Por su locura, habían terminado de la peor forma pensable, o al menos eso pensaban. Como bien dice el dicho, para arrepentirse hay mucho tiempo, y sabían que lamentarse por hacer tremenda estupidez, no repararía nada, Misty ya estaba muerta.
Ya eran las 11:30 de la noche, y el cansancio estaba ganando en el cuerpo de todos, no tenían más opción que partir a dormir, mañana sería otro día.
Ash ya se encontraba en su cama profundamente dormido, acompañado por Inuyasha quien lo había llevado, Gary, Sakura y Shaoran.
—Hoy pasó por mucho sufrimiento —decía con rabia Gary, soltando lágrimas—. Y pensar que lo último que le dijo Misty con sus palabras, fue que no sabía cocinar.
—Ash dijo algo sobre que ya no quedaba nada más que hacer, ya le daba lo mismo que ocurriese —comenzó a preguntar Li muy angustiado—, ¿a qué se refería con eso?
—No lo sé, y tampoco creo que sea momento de pensar en eso ahora —decía muy serio Gary—, habrá mucho tiempo para hablar de eso —miró a Ash, y dijo—. Nosotros también tenemos que descansar, mañana tenemos que dar la noticia a los Pokémon de Misty y hablar con Sakura para volver a Sinnoh.
—Además tendremos que ir por Misty… —decía Inuyasha muy desanimado— Mañana será un día muy largo.
—¡Maldición! —exclamó Gary furioso, dando un puñetazo en la muralla— ¡Esto no debía terminar así! —se paró derecho, miró al cielo, y dijo—. Ya vámonos.
Después de terminar de lamentarse, Gary, Inuyasha y Shaoran se retiraron del cuarto, no así Sakura, quién no despegaba la mirada del entrenador.
—Sakura… —intentó hablar Shaoran.
—Yo me quedaré aquí —dijo muy decidida Sakura, sin despegar la mirada de Ash.
—Sakura, Ash necesita descansar —le pidió Li, posando su mano derecha en su hombro izquierdo—, y tú también lo necesitas.
—Todo esto es mí responsabilidad…, si hubiese cuidado de las cartas…, Misty no estaría… —la pequeña Sakura no aguantó más la presión de cargar con la muerte de la peli naranja, por lo que quebró en un sufrido llanto.
—Sakura… —Shaoran no dijo más, quitó su mano de su hombro, y le dijo— Está bien, sólo trata de ir temprano a dormir… Buenas noches —y cerró la puerta.
—Te lo suplico Ash, discúlpame por todo —decía con los ojos llenos de lágrimas, con la voz quebradiza —. No…, lo que ocurrió, no merece perdón de nadie… —la peli castaña levantó las frazadas, y se acostó al lado del joven, quedándose mirándolo—. Todo es culpa mía, estás sufriendo por mi culpa… Ash…, estoy a tu disposición para lo que sea, quiero que esa sea mi penitencia…
Ya era cerca de la medianoche, todos dormían, pero el próximo amanecer sería muy distinto, ya que faltaría, la que, para ellos, era la líder del grupo, la joven de carácter fuerte, pero de tierno corazón, la líder de gimnasio de Cerulean City.
Eran las 7 de la mañana, y aún había gente que dormía dentro de la residencia. El primero en despertar fue Ash, quien realmente no tenía muchos ánimos de continuar durmiendo, realmente no tenía ánimos ni de continuar, con el sólo hecho de que hoy tenían que ir a buscar el cuerpo de Misty, lo destrozaba por completo.
Al despertar, lo primero que vio a su lado, fue a Pikachu, quién dormía tranquilamente, y luego miró a su alrededor.
—Al parecer volvimos a la casa de Tomoyo —pensó muy desanimado—. Tampoco quería despertar en esa maldita casa de campo… creo que después de todo lo que pasó, lo mejor será ir por Misty y volver a Kanto…, espero que sus hermanas tomen la noticia con fortaleza —en eso, nota que su fiel amigo comenzó a estirarse, indicando que estaba despertando de su letargo—. Hola Pikachu.
Curiosamente, el Pokémon lo saludó muy feliz.
—¿Por qué estás tan feliz? —le preguntó completamente perplejo, muy desconcertado, cosa que el pequeño roedor notó muy confundido— ¡Ayer Misty sufrió un ataque de las cartas, tratamos de hacer lo que pudimos, pero fue inútil, ella ya no está con nosotros, ella murió, y tú muy feliz! —lloraba Ash desconsolado ¿En verdad había tanta indiferencia en su amiguito?
Muy preocupado, Pikachu tocó la frente de Ash, creyendo que aún seguía enfermo… A lo mejor la fiebre lo tenía afectado aún, pensaba.
—¡Es en serio Pikachu, esto no es broma! —con mucha furia, Ash quiso tomar a su Pokémon, cosa que asustó mucho al aludido, saltando rápidamente a un lado.
Ahora Pikachu, muy molestó por actitud de su entrenador, comenzó a gruñirle, atacándolo con un impactrueno, y muy confundido con el despertar, prefirió seguir durmiendo.
—¿Qué te pasa…? —preguntó Ash impactado por la actitud de su Pokémon— ¡Misty está muerta, y tú con esa actitud, nunca lo pensé de ti, te odio! —prefirió levantarse antas que le llegase las ganas de matar a su Pokémon, tomó su ropa, y entró al baño, muy triste— ¡Yo si te quise Misty, yo fui el tonto por no actuar rápido! —pensaba con mucha rabia el joven.
Terminó de vestirse, y salió de su cuarto. Ash sentía mucha rabia por demostrarle una vez más su inutilidad a Misty, no podía ser que ella tuviese que sacrificar su vida por un imbécil como él.
—Perdóname Misty por ser un inútil insensible y nunca decirte que te amo —el joven tenía sus ojos llenos de lágrimas nuevamente—. Daría mi vida por escucharte decir buenos días, mi querida Misty.
—Buenos días, Ash —escuchó Ash una voz familiar.
—Genial…, estoy alucinando… Ja… —dijo irónico Ash, mientras levantaba la vista, viendo a la persona que lo había saludado, sin lograr distinguirla por su borrosa visión—. No puede ser, tan mal estoy, estoy alucinando… —el joven, creyendo que estaba entrando en un estado de locura grave, prefirió refregar sus ojos, y mirar al suelo.
—¿Alucinando? —preguntó de nuevo la voz femenina— ¿A quién ves, Ash?
—A ti, Misty… —muy impresionado, y con algo de miedo, levantó de golpe la mirada, y ahí la vio, a Misty, mirándolo muy curiosa— ¡No… no puede ser…, me estoy volviendo loco! —gritó Ash fuera de sí, queriendo salir arrancando de ese lugar, pero la chica que parecía ser Misty, lo agarró de un brazo, deteniéndolo muy molesta.
—¡¿Oye, esas son tus formas de dar los buenos días?! —a Ash la voz le pareció demasiado real, hasta en el enojo.
—¡No… no puede ser…! —decía Ash completamente confundido, si quiera sabía si era un sueño, o estaba viendo un fantasma— ¡ ¿Misty, eres tú?!
—¡Por supuesto que soy yo! —le exclamó muy furiosa ¿Misty? — ¡¿Quién creías que era, una de tus admiradoras?! —la vena marcada en su sien, también se veía muy real.
—… —Ash no respondió, estaba ido, perdido, confundido, y su cara estaba blanca.
—¿Qué te pasa Ash? —preguntó la joven muy preocupada— Parece que hubieses visto un fantasma.
—¡Es imposible que tú seas Misty! —exclamó muy angustiado Ash— ¡Ayer Duplica te disparó, te llevaron al hospital en estado grave, y falleciste! —ahora pasaba a mirar a la joven, muy intrigado, volviendo de a poco a la cordura, comenzando a mirar cada parte del cuerpo de la chica con calma.
—¿Ash…, estas bien? Me estás asustando… —preguntó ahora asustada la joven, mirando como Ash la examinaba, y se daba la confianza de tocarla.
—¿Acaso estaré soñando? Es muy real para ser un sueño —se preguntaba muy curioso el entrenador— ¿Recuerdas que pasó ayer?
—Veamos… —la joven comenzó a responder, mientras aún la seguía tocando— Ayer nos perdimos en el laberinto, llego Li, y Sakura sello diez cartas, bueno, y también llegamos a esta dimensión… —pero detuvo su habla al ver como Ash estaba tocando su trasero— ¡Ash…, ¿qué estás haciendo…?! —preguntó muy sonrojada, un poco molesta.
—¡Es verdad, el disparo! —exclamó Ash muy perspicaz.
—¿Qué disparo? —preguntó la joven muy curiosa, viendo cómo Ash se paraba frente a ella… Tocando su pecho izquierdo…— ¡Aléjate, pervertido! —exclamó furiosa la joven, golpeando con mucha fuerza la cabeza de Ash, quedando sin sentido— ¡¿Quién te enseñó esas mañas?!
—¡Auch…, eso dolió! —dijo muy molestó Ash, sobándose la cabeza, notando que le dolía… No era un sueño… El joven se levantó, y llorando casi desesperado, abrazó a Misty con todas sus fuerzas— ¡Misty, quiero que te quedes conmigo para siempre! —gritó desesperado.
—¡¿Ash, estás seguro que te sientes bien?! —se preguntaba aún más asustada Misty, notando mucho miedo y protección en su muestra de afecto.
—¡En realidad, no lo sé! —dijo Ash sin salir de su confusión— ¡De lo único que estoy seguro, es que me alegra mucho que estés conmigo!
¿Misty realmente estaba viva? ¿Qué rayos pasó en realidad? ¿O todo fue un sueño demasiado real para Ash? Cualquier cosa era posible. En plena conversación de Ash y Misty, llegó Tomoyo, lo que a Ash le pareció muy curioso.
—Buenos días chicos —saludo curiosamente, al menos para Ash, muy feliz Tomoyo.
—Buenos días Tomoyo —respondieron los dos al unísono, pero con un Ash muy extrañado de la situación.
—Esto es muy raro —pensó el entrenador—, haré una prueba, tengo mucha curiosidad.
La expresión de seriedad de Ash llamó mucho la atención de Tomoyo.
—¿Pasa algo Ash? —preguntó muy intrigada Tomoyo.
—Dime Tomoyo —comenzó a preguntar muy serio Ash— ¿De casualidad tienes alguna casa de campo con una gran laguna?
—¡Si…! ¡¿Cómo supiste?! —preguntó muy sorprendida Tomoyo.
—¿Qué rayos sucede aquí? Esto es muy extraño —pensó muy serio Ash—. Espérenme un momento, tengo algunas dudas —y se fue corriendo al cuarto dónde estaban Inuyasha y Kagome, mientras exclamaba— ¡Y si, tomamos la casa de campo, los Pokémon de Misty son muy grandes y de agua!
—¿Qué le pasa? Se comporta muy raro —preguntó Tomoyo muy confundida.
—No lo sé —le respondió Misty igual de confundida—, ha estado así desde que se levantó, en verdad está muy extraño.
¿Qué rayos estaba pasando realmente? Necesitaba respuestas, por lo que preguntó los hechos del día anterior a Inuyasha y Kagome, como precaución… Pero la respuesta que recibió, fue la misma de Misty. Al salir del cuarto, ni Tomoyo ni Misty estaban, por lo que, con mayor confianza, fue al cuarto de Sakura para preguntarle qué podría estar pasando.
De lo único que era consciente el entrenador, era que Misty estaba bien, estaba muy feliz, y con esos ánimos, fue recibido por Sakura.
—¡Buenos días Sakura! —saludó Ash muy feliz, recibiendo una fuerte bofetada de parte de Sakura.
—¡¿Cómo puedes estar tan feliz y dar los buenos días, después de lo que pasó anoche?! —le increpó furiosa Sakura, mientras lloraba desconsoladamente.
—¡¿Qué pasó anoche?! —preguntó Ash, sin entender que pasaba.
—¡Anoche fuimos al hospital para ver a Misty, ella murió, y tú muy feliz por la vida! —por cada palabra que decía la peli castaña, más ánimos tenía de matar al joven.
—¡¿De verdad ocurrió?! —preguntó Ash muy confundido.
¿La muerte de Misty había sido real? Ash ya no sabía en qué creer, estaba un poco mareado. De pronto, apareció Shaoran, muy preocupado por los gritos que habían.
—¿Qué les sucede a los dos? — preguntó Shaoran muy preocupado.
—¡Ash, eres de lo peor, te odio! —exclamó destrozada Sakura.
—¡¿Qué Misty está muerta?! —exclamó Shaoran muy impactado.
—¡¿Tú también Shaoran?! —decía aún más destrozada Sakura— ¡Tú nos acompañaste anoche al hospital!
Los gritos que tenía Sakura, hizo que todos salieran de sus cuartos para ver qué sucedía, encontrándose a un Shaoran que no tenía idea de que hablaban, un Ash que no sabía que era un sueño y que era realidad, y una Sakura que quería matar a los dos jóvenes.
—¡Sakura, anoche vinimos todos a la casa de Daidouji a descansar después de los problemas que tuvieron en el laberinto! —exclamó Shaoran muy confundido.
—¡Esperen un momento! —gritó Ash rápidamente, a sabiendas que, si seguían así, terminarían destruyendo al grupo— No puede ser que unos recuerden una cosa, y otros recuerden otra —dio la vuelta, y vio como todos los miraban muy preocupados— ¡¿Alguien de ustedes sabe qué pasó ayer?!
—Ash, ayer llegamos aquí, nos perdimos en el laberinto y llegamos a la casa de Tomoyo —dijo May muy extrañada, mientras los demás asentía.
—Es lo mismo que me dijo Kagome —dijo muy pensante Ash.
—¿Ash, puedo hablar en privado contigo? —le pidió Sakura muy seria.
—¿Encontraste una respuesta a lo que pasa? —preguntó Ash muy serio.
—Lo siento, pero necesito decirte todo en privado —comentó Sakura muy misteriosa, mientras abría la puerta de su cuarto—, no me quiero equivocar, por lo que prefiero que nadie escuché.
—De acuerdo —le asintió Ash, aceptando las condiciones aun molesto, pero muy preocupado.
¿Qué habría sido lo que descubrió Sakura? La situación realmente parecía muy grave para la joven.
—¿Qué es lo que sucede, Sakura? —le preguntó Ash algo impaciente.
—Ash, el hecho que recuerdes el día de campo y la muerte de Misty, significa que tus recuerdos están intactos —le explicó muy seria Sakura.
—¡¿En verdad pasó?! —exclamó muy sorprendido Ash.
—¡Habla más bajo! —le regañó algo molesta la peli castaña.
—De acuerdo, lo siento — se disculpó una en voz baja, sin salir aún de la impresión.
—Ash, por alguna razón tu no fuiste afectado por la carta del tiempo.
—¿Carta del tiempo? —preguntó muy extrañado Ash.
—Ash, escúchame con atención por favor —le pidió muy seria Sakura—, esta es una de las cartas más delicadas, ya que puede manejar el tiempo a su antojo.
—Si hablas de control del tiempo, creo que se quién nos puede ayudar —le comentó Ash muy preocupado.
—¡¿En verdad?! —preguntó muy sorprendida Sakura.
—¡Dialga, si me escuchas, por favor responde! —dijo mentalmente Ash.
—Te escucho, joven Ash —respondió al acto el controlador del tiempo.
—No sé si escuchaste nuestra conversación, por eso te llamaba.
—Así es —ya decía ambientalmente, escuchando también Sakura al Pokémon—, hay algo que está alterando el flujo del tiempo en su dimensión.
—¡¿Quién eres?! —exclamó algo asustada Sakura, mirando a todos lados.
—Él es Dialga, es el controlador del tiempo —le respondió Ash muy tranquilo.
—Se las intenciones de la joven Sakura, permíteme un momento antes de continuar —le pidió Dialga, al tiempo que en el ambiente se sintió un rugido tan estruendoso, que se sintió en todos lados, creando una especie de ambiente algo denso, como si el tiempo se hubiese detenido—. Los demás escuchaban tras la puerta, si de verdad quieren hacer esto con cuidado, es mejor que los demás no se enteren de nada.
—¿En verdad? —preguntó Sakura muy extrañada, mientras abría la puerta, observando como todos estaban con la oreja pegada en la puerta, congelados por el acto de Dialga— Que amiguitos, Ash… —comentó mirando a los metiches de reojo.
—¡Jejejeje! Sólo están preocupados —los trató de defender algo nervioso—. De acuerdo Sakura, Dialga y yo somos todo oídos.
—De acuerdo —se expresó muy seria Sakura—. Todo lo que sucedió, el día de campo, la batalla que tuviste contra Misty, el incendio, absolutamente todo, pasó en realidad.
—Suena algo complicado, pero algo logro entender —dijo Ash muy confundido.
—No te pido que lo entiendas Ash, pero te tendré que pedir ayuda expresamente a ti, ya que fuiste el único en no ser afectado.
—¿Qué necesitas que haga? —preguntó Ash muy serio.
—Debemos buscar la carta del tiempo, y volverla a la normalidad antes de medianoche, mientras no lo hagamos, este día se repetirá por siempre.
—¡¿Por siempre?! —exclamó Ash muy incrédulo, y preocupado— ¡No lo puedo permitir, no dejaré que Misty vuelva a morir en mi presencia!
—Ya veo, como lo suponía —comenzó a decir Dialga muy serio—, se trataba de la carta del tiempo.
—¿La conoces? —preguntó Sakura muy intrigada.
—Por supuesto —les comenzó a explicar Dialga—. En toda época y toda dimensión existen controladores del tiempo y el espacio, y en tu dimensión, joven Sakura, tú tienes la carta del tiempo y la carta de la nada; ambas fueron creadas por el mago Clown por nuestro petitorio.
—Recuerdo que Kero me dijo que con la carta de la nada, el mago Clown tuvo muchos problemas para controlarla, por lo que tuvo que sellarla —les explicó muy seria Sakura.
—Supongo que también tienes esa carta en tu poder, ¿verdad? —preguntó muy curioso Ash.
—Así es —le asintió algo triste Sakura—. No sabía que fueran tan importantes —dijo Sakura, desviando el tema de conversación.
—Joven Ash, joven Sakura, tengan mucho cuidado, si la situación tiene en riesgo la vida de un miembro del equipo, deben tener mucha cautela, lamentablemente no puedo ayudarlos en este instante.
—¿Sucede algo allá, Dialga? —preguntó muy extrañado Ash.
—Cuando recuperen todas las cartas, le contaremos a todos, no te preocupes por lo que sucede aquí, nosotros estamos a cargo.
—De acuerdo —dijo muy pensante el joven entrenador, realmente preocupado por lo que estaba sucediendo en su dimensión.
—Ash… —comenzó a decir muy apenada Sakura—, por favor, discúlpame…
—¿Por qué? —preguntó Ash, sin entender mucho a que iba eso.
—Te gritoneé, te insulté, y te di una bofetada. No sé cómo no me di cuenta que todo fue producto de una carta —decía muy avergonzada la peli castaña, sin poder mirar a la cara a Ash.
—Gracias por tener a alguien como tú de amiga, Sakura —dijo Ash, desconcertando completamente a Sakura—. Creo que el impactrueno de Pikachu, el mazazo de Misty y tú bofetada también me los merecía —estiró sus brazos hacia arriba, y dijo con mucho ánimo— ¡Ahora puedo pensar con calma!
—¡Ash…! —Sakura levantó la mirada, y vio a Ash sonriéndole, y muy sonrojada, se le lanzó a abrazarlo— ¡Ash…, te quiero mucho! ¡Haré todo lo que me pidas!
—De acuerdo Sakura —dijo Ash muy serio—. Primero que todo, intentemos que el día de hoy fluya como sabemos, tenemos que intentar que Misty no vuelva a caer en manos de esa maldita carta.
—Espero que tengan éxito, manténganse unidos los dos, y sigan su instinto, si nos necesitan, estaremos aquí —terminó Dialga para cortar la comunicación, y hacer que el tiempo volviera a fluir en la dimensión.
—¿Qué habrá querido decir Dialga con esas palabras? —se preguntaba Sakura muy curiosa.
—Seguramente, como los dos somos los únicos que recordamos todo, debemos trabajar juntos —dijo Ash con mucho entusiasmo… de nuevo.
—¡Es verdad, seguramente es eso! —respondió con igual de entusiasmo Sakura, separándose del joven.
—Ahora tenemos que salir, tu sígueles la corriente, haremos cómo que no pasó nada —le dijo de nuevo muy serio Ash.
—¡Si…! —exclamó muy cuadrada Sakura, como si le estuviesen dando una orden.
Ash y Sakura se encontraban en una situación muy extraña, por causa de la carta del tiempo, estaban volviendo a repetir el día, que al menos ellos, recordaban. No podían contar con los demás, ya que, los demás sólo tenían recuerdos del día anterior al que ya habían vivido, o sea, los momentos en que habían llegado a la dimensión, el laberinto y la estadía en la casa de Tomoyo. Cómo lo había dicho Sakura, no tenía mucho caso intentar entender que sucedía, lo importante, era volver a la normalidad la carta del tiempo.
Para curiosidad de los demás, Ash y Sakura habían salido del cuarto como si fuesen los mejores amigos del mundo, considerando que no habían estado más de 10 segundos adentro.
—¿Tan rápido hicieron las paces? —preguntó Shaoran muy extrañado.
—¡Jejejeje! Con el impactrueno de Pikachu, el mazazo de Misty y la bofetada que le di, tuvo suficiente castigo —comentó Sakura muy nerviosa.
—Sakura me dijo que había tenido un mal sueño, y por eso se desquitó conmigo —agregó Ash muy nervioso.
Realmente nadie entendía que pasaba, de por si esos dos estaban como uña y mugre ¿Realmente había pasado algo que ellos no se enteraron?
—¡Voy por Pikachu, los espero abajo! —exclamó Ash, mientras corría muy apurado a su cuarto.
—¡Qué te vaya bien! —le exclamó Sakura.
—¿Qué te vaya bien? —preguntaron todos al unísono, muy extrañados.
—¿Sakura, sucedió algo? —le preguntó Shaoran muy confundido.
—Lo siento Shaoran, pero a su tiempo les diré todo —respondió muy alegre Sakura.
Después de, muy rápido hacer las paces con Pikachu, Ash bajó con los demás para la primera comida el día, y comenzar a repetir todas las acciones del día anterior; por decirlo de alguna forma, desde el viaje hasta la casa de campo, la batalla contra Misty, quién nuevamente había salido victoriosa, la evolución de Bayleef en Meganium, el movimiento de la carta de la voz y del dulzor, el extraño incendio casi escondido, el ataque de la carta del rayo, salvo un pequeño detalle a la hora de internarse al bosque para revisar el causante del incendio.
—¡Tomoyo, tengo que pedirte un favor! —le pidió Ash muy serio.
—¿Qué sucede Ash? —preguntó muy extrañada la joven.
—No dejes que Duplica toque nada, absolutamente nada. ¿Entendido?
—¿Por qué? —preguntó muy confundida Tomoyo.
—¡Por favor, solo hazlo, es por el bien del equipo! —le exclamó algo nervioso.
—¿Recuerdas la carta del tiempo? —le intentó recordar Sakura muy preocupada.
—Sí, pero no entiendo que tiene que ver.
—Sólo hazlo —le volvió a pedir muy serio— ¡May, trae los Pokémon de agua en caso que comience un incendio por los rayos, no te preocupes, Squirtle se encargará de todo!
—¡De acuerdo! —exclamó May partiendo al segundo.
—¡Te acompaño! —le exclamó Dawn mientras la seguía.
El hecho que Misty y Pikachu lo hayan seguido tampoco había cambiado, la caída del árbol, el salvamento de Inuyasha y la preocupación de Kagome y Sakura, quién en esta ocasión, estaba más concentrada y sería. Al momento de llegar al frontis de la casa de campo, se oyó el disparo que tanto esperaban Ash y Sakura.
—¡Por fin, llegó el momento! —pensó Ash muy serio, pero algo cambió en los hechos, fue Misty quién corrió primero al interior de la casa— ¡Misty, no entres! —exclamó muy asustado Ash, pero la joven ya estaba dentro— ¡Maldición!
—¡Ash, nuestro deber es proteger a Misty! —les exclamó rápidamente Sakura— ¡Entremos!
Al momento que Ash y Sakura entraron a la casa, vieron como Duplica tenía el arma de fuego en sus manos. Ash actuando de inmediato, se interpuso frente a Misty, protegiéndola.
—¡Misty, te lo suplico, ocurra lo que ocurra, por favor, no hagas nada! —le pidió con miedo a la peli naranja.
—… —la joven no entendía que quería hacer Ash, ni que pasaba, por lo que sólo asintió.
Pero en esta ocasión, sucedió algo muy distinto.
—Te eliminaré, guardiana del elegido, la que protege al más cercano a Ho-oh —y moviéndose a una gran velocidad, extrañamente, llegó frente a Ash, y golpeó con la culata de la pistola en la sien del joven, lanzándolo lejos de Misty, a quien tiró al suelo, apuntando a su cabeza.
—¡Cola de acero…! —dijo Ash casi sin conocimiento, entendiendo su Pokémon lo que quería hacer— ¡No… toques… a Mis… ty…!
Lo último que escuchó Ash antes de perder el conocimiento, fue un disparo.
Ash despertaba de su inconsciencia, al abrir los ojos, notó que aún estaba en la casa de campo, la luz del cuarto donde estaba acostado estaba encendida, dando a entender que aún no terminaba el día por segunda vez, miró a un costado de la cama, y ahí estaba Sakura, nuevamente llorando desconsoladamente. No necesitó pensar mucho en lo que pasaba, su plan para salvar a Misty había fracasado.
—¡Maldición! —exclamó furioso Ash, golpeando la muralla con su mano derecha desnuda.
—¡Ash…! —comenzó a decir muy avergonzada Sakura— ¡Por favor, perdóname, no fui capaz de hacer nada, quedé paralizada cuando Duplica quiso dispararte!
—¡¿Dispararme?! —algo exaltado, exclamó Ash.
—La cola de acero que le ordenaste a Pikachu falló, por lo que Ed e Inuyasha tuvieron que detenerla antes que a ti también te disparara —decía muy angustiada.
—¿Y Misty? —preguntó Ash con mucha rabia guardada.
—Quedamos de acuerdo en no decirte cómo murió Misty. Yo no quise mirar, no quería tener esa imagen para el resto de mi vida —Sakura decía muy aterrada— ¡Por favor Ash, perdóname!
—No te preocupes —le dijo intentando esbozar una sonrisa muy forzada, acariciando su cabello—, no me hubiese perdonado que sufrieras por mi culpa.
—¡Ash…! —Sakura levantó la mirada, y se lanzó a abrazarlo mientras lloraba.
—Mañana será la última oportunidad, esto no pasará una tercera vez Sakura ¡Te lo prometo!
...
El equipo de la entrenadora de Johto, Sakura, acababa de llegar a la dimensión donde debían realizar su misión.
Habían llegado a una ciudad algo grande, con mayor exactitud, a un callejón donde no transitaba nadie en ese momento.
—Muy bien, este es el lugar, chicos —comentó Sakura muy tranquila—. Pero primero, vamos a ver a una amiga.
—¿No crees que sería mejor buscar ese misterioso poder primero? —preguntó Tracey muy extrañado.
—Por lo mismo necesito ir a ver a mi amiga, Tracey —le comentó entre risas la peli morada—. Les explico, ese poder sólo algunos pueden controlarlo, y mi amiga tiene el poder de hacerlo, ya que conoce de esas cosas.
—Tu has estado mucho tiempo con Satoshi, así que creo que él también debería saber controlarlo —le intentó contradecir Tracey.
—Tracey, Sato no es un dios —le comentó entre risas las palabras del joven—. Una vez intentó entrenar para controlar esa energía, pero el pobre terminó apaleado… ojalá hubieras visto como quedo —de pronto, Sakura comenzó a reír descontroladamente— ¡Fue gracioso!
—Creo que juntarte tanto con Misty te afectó — le comentó muy nervioso Tracey.
—¡Por supuesto que no! —le exclamó muy orgullosa Sakura— ¡Misty me enseñó cómo tratar a un hombre!
—¡Jejejeje! Ahora veo el porqué del cambio de Satoshi.
—Podría decirse que si —comentó Sakura muy sonrojada—. No perdamos el tiempo, tenemos que irnos —concluyó muy segura, mientras sacaba su pokégear, y comenzaba a revisarlo—. Veamos…
—¡¿Esa cosa funciona aquí también?! —exclamó Tracey muy sorprendido.
—Costó mucho trabajo, pero sí. Sato es todo un genio —comentó nuevamente muy orgullosa Sakura.
—¿Dónde tenemos que ir? —preguntó Alphonse muy curioso.
—Déjame revisar… —Sakura comenzó a revisar en su pokégear el mapa de la ciudad, buscando alguna ruta de llegada— Disculpen chicos, cuando la visitamos, caímos en el patio de su casa, pero en esta ocasión, preferí hacerlo en un lugar mucho más alejado —comentó muy seria, mientras seguía revisando el pokégear, hasta encontrar lo que buscaba—. Muy bien, si mi pokégear no falla, hay que ir hasta el otro lado de la ciudad, si tomamos algún transporte, nos tardaremos algo de tiempo.
—Yo puedo ir volando, no tardaré mucho —comentó Goku algo nervioso—, no puedo usar la tele transportación…
—¡Excelente idea, eres un genio! —exclamó muy perspicaz Sakura, mientras tomaba una de sus pokébolas— Este es uno de mis Pokémon que más quiero ¡Sal, Slowbro! —dejando salir al Pokémon ermitaño.
—¿Por qué dices que es el Pokémon que más quieres? —preguntó muy intrigado Tracey.
—¡Mira sus ojos, como te dicen, mira lo bonito que soy! —exclamó Sakura muy embobada, abrazando al Pokémon, muy feliz.
Tanto Tracey, Goku como Alphonse miraron a los ojos del Pokémon muy curiosos, ganando un gran dolor de cabeza…
—Yo no veo nada —decía abrumado Tracey, llevándose la mano derecha a su frente—, y cuando me refiero a nada, es nada.
—¡Lo que pasa es que ustedes son muy crueles con esta hermosura! —les gritoneó muy sentida, mientras seguía abrazada al Pokémon—. Además —comenzó a decir muy sonrojada—, este Slowbro me lo regaló Sato.
—¡Ahora entiendo…! —le dijo Tracey con una mirada cómplice.
—¡Si no tocan a Slowbro ahora, los dejaré tirados aquí! —exclamó ya molesta Sakura, provocando que todo el grupo tocara al Pokémon, tele transportándose al instante, llegando muy cerca de su destino, según Sakura— Está área la conozco, síganme.
Después de caminar unas cuantas cuadras, llegaron hasta el frontis de una casona antigua, dónde Sakura llamó a la puerta.
—¡Hola! ¡¿Hay alguien en casa?! —llamó Sakura tocando a la puerta.
—Hola… —salió un joven de cabello castaño oscuro, polera color crema y pantalones verdes, algo somnoliento, sin mirar a los contertulios, saludando por inercia— ¿A quién buscan?
—Hola Yoh —saludo Sakura muy feliz.
—¡Sakura…! —exclamó muy sorprendido el joven— ¡¿Cómo te ha ido?!
—¡Muy bien! ¿Está Anna?
—Tuvo unos pendientes que atender y no vuelve hasta mañana —le respondió sin jamás quitar su sonrisa de su rostro—. Si quieren, pueden quedarse hasta que regrese.
—Muchas gracias, aceptamos tu invitación —agradeció Sakura a nombre de todos.
—¿Y quiénes son tus amigos? —preguntó muy curiosos Yoh, pasando a la presentación de cada uno.
—Son mis guardaespaldas, me acompañaron para venir a buscarte —dijo con mucho orgullo Sakura—, pero conociendo a Anna, la esperaré, ni por ser yo, te perdonará salir sin su permiso.
—¡Jejejeje! Sí, me mataría —dijo Yoh con una risa llena de miedo.
La casa a cargo de Yoh y Anna pese a ser algo vieja, se veía muy bien mantenida internamente, y no podía ser menos, ya que también era una hostería. Después de caminar por un largo pasillo, llegaron a lo que parecía una sala informal, dónde se encontraban descansando un pequeño niño, y lo que parecía el espíritu de un samurái.
—¡Hola Manta, Amidamaru! —saludó Sakura.
—¡Hola Sakura! —saludó Manta muy alegre por ver a la joven— ¡¿Qué haces por aquí?!
—Buenos días, joven Sakura —saludó cortésmente Amidamaru—, ¿a qué se debe su visita?
—Vine a buscar a Yoh, por fin necesitamos su ayuda —respondió Sakura muy tranquila.
—¿Y quiénes son tus amigos? —preguntó el joven peli castaño.
—Son mis guardaespaldas, y quisieron acompañarme —volvió a decir Sakura con mucho orgullo.
—No era necesario, Sakura —dijo muy tranquilo Yoh—, lo que más hay aquí, es tranquilidad.
—Al menos aquí, Yoh —le respondió muy seria Sakura—, pero estamos en plena batalla contra los soldados de la luz —de pronto, volvió a sonreír— ¡Pero en vista que este lugar sigue igual de aburrido, iré a las aguas termales! —tomó su bolso, y comenzó a retirarse— ¡No te preocupes Yoh, conozco el camino!
—¿Ustedes saben exactamente que está sucediendo? —preguntó Yoh al grupo.
—Supongo que saben por qué estamos aquí —respondió a modo de duda Tracey.
—No con exactitud —respondió Manta—. Hace un mes, Satoshi y Sakura llegaron al patio de esta casa, nos conocimos, y bueno, nos hicimos muy buenos amigos, pero nada más.
—Primero que nada, disculpen su extraña forma de presentarnos… —dijo algo nervioso Tracey.
Sakura estaba muy tranquila, llegando al área de las aguas termales, entrando al cambiador y saliendo con una toalla que cubría su cuerpo, y otra para proteger su cabello. Se notaba que, con diferencia a como había comenzado la misión, ahora estaba muy relajada; de hecho, apenas se quitó la toalla que cubría todo su cuerpo, se sumergió a las aguas, relajándose completamente.
—Hace mucho que no me baño en aguas termales, dicen que son muy buenas para la piel —pensó en voz alta, muy relajada, recostando su cabeza sobre sus brazos en el borde de la piscina.
De pronto, se escuchó un extraño ruido entre los arbustos.
—¡No puede ser… otra vez…! —bufó Sakura muy molesta, suspirando.
Tomó uno de los baldes que tenía a mano, y con mucha fuerza, lo lanzó contra los matorrales, de dónde, muy asustado, salió un pequeño zorro.
—¡Qué lindo! —exclamó muy emocionada la peli morada— ¡Ven aquí!
—Si yo fuera tú, lo alejaría de inmediato —dijo una voz femenina muy seria, haciendo que Sakura la mirara muy extrañada. La joven de cabello rubio, pañoleta roja y traje negro, miró con una mirada fría y asesina al pequeño zorro—. Ese zorro cree que es muy astuto.
—¡Anna! —exclamó Sakura muy feliz— ¡¿Cómo has estado?!
—Yo muy bien, pero ese zorro —decía sin quitarle la mirada al aludido—, si no se va ahora, lo lamentará.
El tono con que dijo Anna su amenaza fue tal, que el pequeño zorro arrancó casi llorando del miedo.
—Ese zorro es el espíritu de un tipo que gustaba mirar a las chicas bonitas mientras se bañaban, una vez lo pillaron y bueno, ya sabes el resto —le explicó Anna, relajándose algo su expresión.
—¡¿Qué?! —exclamó Sakura furiosa, muy avergonzada— ¡Si te vuelvo a ver por aquí, te mato sobre muerto! —después de tan molesto impasse, volvió su atención a Anna— Yoh dijo que volverías mañana. ¿Qué paso?
—En realidad me había ido hoy, sólo volví porque olvidé algo —le explicó mostrándole una sonrisa a la joven.
—Ya veo —dijo Sakura de nuevo muy relajada— ¿Por qué no te bañas también? Necesito hablar contigo.
—¿Sobre?
—Sobre Yoh, vine a buscarlo, ya sabes para que —le comentó entre una sonrisa cómplice—. Ya comenzó todo.
—Iré a preparar a Yoh, tiene mucho que llevar —le comentó muy seria— ¿Dónde está Satoshi? No lo he visto.
—No vino, decidimos dividirnos, a él le toco el trabajo más complejo —comentó mientras se volvía a acomodar.
—Ya veo, mientras tu descansas aquí, él está trabajando —le dijo Anna en lo que parecía tono de regaño.
—¿Tiene algo de malo? —preguntó Sakura muy curiosa, levantando su mirada a la vista de la rubia.
—Bien hecho, para eso están los hombres, para complacer a las mujeres —dijo Anna muy orgullosa.
—Sí, es cierto —dijo la peli morada mientras volvía a acomodarse.
—Te dejo sola Sakura, luego me das los detalles —decía Anna mientras se retiraba—. Y recuerda, por ser conocida, no quiere decir que el baño será gratis.
—¡Si, lo sé! —le dijo Sakura, comenzando a cerrar los ojos— No te preocupes, ahora sólo quiero relajarme…
Anna pensaba muy preocupada en la situación, mientras recordaba la primera vez que se conocieron, y toda la información que Satoshi y Sakura le habían confiado.
—Veo que aquel espíritu comenzó a moverse —pensaba muy seria y preocupada Anna—. Me preocupa mucho que descubran la verdad de golpe, puede ser un gran shock para los demás… Espero que Sakura y Satoshi sepan lo que están haciendo, y no se vayan a arrepentir después.
Mientras tanto, Tracey terminaba de contarle a Yoh, Manta y Amidamaru, todos los sucesos que habían pasado, desde la fiesta, post liga Valle del Lirio, que le hicieron a Ash, hasta el por qué se encontraban ahí.
—¡Increíble! —dijo Yoh muy sorprendido— ¡Sí que han tenido mucho que hacer! —el joven se levantó, y dijo muy serio— Llegó la hora que nosotros también actuemos.
—¿A dónde piensas ir? —preguntó una voz muy intimidante.
—¡Jejejeje! Hola Anna… —saludo algo asustado el joven Yoh, volteando la mirada con algo de temor— ¡¿Qué pasó que volviste tan pronto?!
—Solo vine por algo que olvidé —le dijo muy molesta—, y veo que mientras tanto, pensabas irte sin mi permiso.
—¡Hola…! —saludo algo nervioso Tracey— ¿Quién eres tú?
—Ella es Anna —respondió rápido Yoh.
—Y la prometida de Yoh —agregó con mucha seriedad.
—Entonces tú debes ser la amiga de Sakura, ¿verdad? —preguntó con demasiada confianza el observador Pokémon.
—¿Algún problema con eso? —preguntó molesta, más por el exceso de confianza del desconocido.
—¡Jejejeje! No… ninguno… —Tracey finiquitó con algo de temor.
—Yoh, prepara las cosas, nos vamos —le ordenó Anna, mientras comenzaba a buscar algunas cosas en el cuarto principal.
—Si… Claro… —dijo Yoh algo desconcertado.
—Anna, te tengo una pregunta que me ha estado molestando desde que llegamos —comenzó a preguntar Tracey muy preocupado.
—¿Qué sucede ahora?
—Verás, Sakura nos dijo que tú podías controlar ese gran poder…
—El que controla los grandes espíritus, es Yoh —respondió rápidamente Anna, primero indicando a Yoh—, él gano hace no mucho el torneo de chamanes, y bueno —y ahora se indicaba a ella—, yo controlo a Yoh, así que se podría decir que sí.
—¡Jejejeje! Si tú lo dices… —comentó muy nervioso Tracey— Aun así, aquí hay algo raro.
—¿Qué sucede? —preguntó Manta muy intrigado.
—Nos dijeron que esta sería la misión más difícil, pero desde el momento que llegamos, no nos hemos enfrentado a nadie, al contrario, estamos muy tranquilos y relajados —cuestionó muy preocupado Tracey—, ¿es que realmente algo anda mal, o sólo nos dijeron eso para asustarnos?
Y como lo decía Tracey, todo era muy extraño y fácil; lo que ellos no sabían, es que, en un lugar lejano, una joven de cabello azul largo y de traje celeste algo desgastado, lo que la hacía ver muy seductora, se encontraba mirando por un espejo lo que sucedía con nuestros amigos; al parecer, esperando cualquier movimiento.
—¡Ay…, no vino Sato! —comenzó a alegar haciendo berrinche— ¡No importa lo que haya hecho, es muy guapo, lo amo! —declaró embobada.
Mientras en otro espejo, veía a Sakura en el baño termal.
—¡Pero primero, aprovecharé de deshacerme de ti, Sakura, así Sato será sólo mío y de nadie más! —exclamó con mucho rencor— ¡Si…! —y volvió a exclamar muy alegre, dando un pequeño salto— ¡Soldados!
De pronto, muchos seres oscuros se reunieron a lado de la pelíazul; claramente se trataba de los soldados de la luz.
—¡A esa niñita —decía indicando a Sakura—, tráiganmela con vida, y a ese otro grupo —ahora indicando a Tracey y los demás—, acaben con ellos, no dejen a ninguno vivo…! —pero en el reflejo notó la presencia de Yoh— Que chico tan guapo… —pensó para sí, sonrojada— ¡Ese chico guapo, tráiganlo con vida, y si se les ocurre lastimarle, aunque sea un pelo, lo lamentaran!
—¡Si, general Wind!
Por fin aparecía Wind, la guerrera elemental del aire, comenzando sus primeros movimientos contra nuestros amigos. Al parecer, la joven era pretenciosa, ya que después de dar su orden, comenzó su sesión de pedicura y manicura, comenzando a arreglarse para verse muy bonita, y a arreglar su hermoso cabello azul; todo parecía indicar, que aquella sesión de belleza, lo hacía para conocer a Yoh.
La forma con la que se expresó Wind hacia Satoshi y Sakura, significaba que conocía a aquellos jóvenes desde hace mucho, y parecían ser que eran sus amigos. ¿De verdad Satoshi y Sakura trabajaron, o trabajan para los soldados de la luz? El odio de Wind hacia Sakura, era irracional, ¿Qué habría pasado?
...
Ya resultaba odioso, era penoso lo que sucedía, pero de nuevo eran las 7 de la mañana, y de nuevo Ash era el primero en despertar en la residencia Daidouji, de nuevo al primero que vio fue a Pikachu, agarró su ropa, se metió al baño, se lavó, vistió, y todo al son de cientos de maldiciones que decía en voz alta. Realmente ya no aguantaba más, si no fuese por Sakura, quién era la única que podía compartir su rabia, seguro se habría vuelto loco.
Está vez, el instinto de Ash le decía que cambiara las cosas, por lo que, en lugar de salir y encontrarse con Misty, decidió rápidamente, ir al cuarto de Sakura.
—Es Ash —se decía Misty muy sonriente—, iré a saludarlo.
Curiosamente para la peli naranja, Ash fue directo al cuarto de Sakura; lo veía muy serio, y su cara, lejos de verse descansada, se notaba cansada y angustiada.
—¿Qué le habrá pasado a Ash? —se preguntaba Misty muy preocupada— Definitivamente algo pasó en el laberinto.
La joven estaba celosa, sentía que Sakura le estaba quitando a Ash, pero en realidad, no se imaginaba que clase de conspiración tenían los dos jóvenes, y cómo le afectaba directamente a ella.
—¡Sakura, soy Ash, ábreme! —le exclamó en voz baja, mientras tocaba la puerta.
Apenas Sakura abrió la puerta, Ash entró al cuarto.
—¡Tengo que saber qué pasa entre esos dos! —se dijo muy molesta Misty, yendo hasta la puerta, y escuchar todo lo que decían.
—¡Sakura, ya no aguantó más esta situación, tenemos que terminar esto ahora! —le exclamó Ash con mucha rabia.
—Todo parece indicar que el culpable de todo lo que sucede, está en la casa de campo, tenemos que ir a sellar esas cartas —le dijo Sakura muy seria.
—Sakura, gracias por el apoyo —le dijo Ash muy frustrado—, esto ya se ha vuelto desesperante, después que vi a Misty, y el por qué misteriosamente aparecimos acá, si no te hubiese pasado lo mismo, creo que hubiese caído en locura.
—No te preocupes Ash —le respondió muy feliz Sakura—, siempre estaré para ti para lo que sea, y si tengo que repetir este maldito día mil veces más, seguiré a tu lado.
—Ahora tenemos que evitar que Misty esté entre nosotros, tenemos que alejarla, mientras más lejos esté de nosotros, será mejor para ella.
—Pero, ¿cómo lo harás? —preguntó Sakura muy pensante.
Misty escuchaba atentamente todo lo que decían. ¿Estaban planeando algo para deshacerse de ella? Todo parecía indicar que el objetivo de Ash y Sakura era hacer desaparecer a Misty a toda costa, o al menos esa fue la conclusión que sacó la peli naranja.
—¡¿Así que quieren deshacerse de mí esos tontos?! —comenzó a pensar Misty envuelta en furia— ¡Ya verán, me quedaré pegado a los dos hasta que me cansé, y eso será cuando me muera!
Y sin hacer ni el menor ruido, se fue del lugar, como si nada hubiese pasado.
Mientras tanto, Ash y Sakura seguían intentando buscar una solución a su tortura.
—¡No podemos dejar que esté con nosotros, no aguantaría ver morir a Misty por tercera vez! —decía Ash muy desmoralizado.
—Aunque intentes detener o cambiar el destino, siempre terminara pasando lo mismo —dijo Sakura a modo de precaución.
—Sakura, el destino no es algo que ya esté escrito, todos los días, por cada decisión distinta que tomes, tu camino cambia —le recordó Ash muy calmado.
—Kero siempre me dice eso —le respondió Sakura con una sonrisa melancólica.
—Por lo mismo decidí hacer todo de forma que no sea igual a los otros días —dijo Ash, ahora muy decidido.
—¿Estás seguro? —preguntó Sakura, no muy convencida.
—Tal vez, si cambio los hechos pasantes, el final sea distinto —decía Ash con mucha seguridad, pero la verdad es que tenía mucho miedo—. Si es necesario, olvidaré todo lo que me liga a los demás.
—Ash —dijo tiernamente Sakura, acercándose al joven para abrazarlo—, soy la única que debe sacrificarse, yo soy la dueña de las cartas, y lo que hagan, son mi responsabilidad —Sakura también tenía mucho miedo, tampoco resistía más ver el final del día—. De hoy no pasamos.
Al final, Ash decidió tomar las riendas del asunto, partiendo curiosamente, por hablar con Duplica, acerca de la conversación que tuvieron… anoche… por decirlo de alguna forma; ambos quedando en buenos términos, con la idea de jamás perder su amistad, y él mismo proponiendo el descanso en la casa de campo de Tomoyo, que supo por medio de Sakura, para la idea. La batalla entre Ash y Misty, está vez la ganó Ash, con Bayleef evolucionando en Meganium, y un Charizard agarrado con las manos en la masa, siendo duramente regañado por su entrenador. Sakura volvió a la normalidad la carta dulce, de la voz y del trueno antes que actuarán, previniendo el incendio creado por el rayo, el error de la preparación de la comida de los Pokémon, y el robo de la voz de Misty.
Ya caía el crepúsculo, y todos estaban dentro de la casa de campo, y la idea de Ash y Sakura de alejar a Misty, jamás funcionó; al fin y al cabo, Misty siempre estuvo cinco pasos adelantada, y lo atolondrado que eran los dos, lo hizo imposible; la peli naranja estuvo pegada a los dos todo el día. Extrañamente, Misty nunca notó incomodidad de parte de los dos, por no dejar que estuviesen pegados, al contrario, sentía en los dos miedo y preocupación, se veían desesperados.
Pero como Sakura lo había dicho, hay cosas que son inevitables.
—¡Miren chicos! —exclamó con mucha curiosidad Duplica— ¡Es una pistola!
—¡Ten cuidado, podría estar cargada! —le advirtió Dawn algo asustada.
—¡De qué hablas, debe ser de utilería! —dijo Duplica muy confiada, mientras tomaba el arma, intentando presionar el gatillo, infructuosamente— ¿Ves? Te lo dije.
—No confío en ninguna arma —comentó Ed algo incómodo—, después que May quiso hacerme cuadritos, por el momento paso.
—¿No se supone que tienes formación militar? —le preguntó May muy extrañada— Un arma debería ser algo común para ti.
—¡Mi única arma es la alquimia! —dijo algo molestó Ed— ¡Además, ¿quién les dice si esa pistola pueda ser una carta?! ¡Tú tampoco caíste al acto en las influencias de la espada, May!
—¡Tranquilo Ed —le dijo muy feliz Duplica—, no pasará nada! —Duplica estiró su brazo, y en broma dijo— ¡Están arrestados por ser amigos de Ash!
—¿Vas a comenzar de nuevo con eso? —le preguntó May, mirándola de reojo.
—… —pero no recibió respuesta, salvo la vista pérdida de Duplica, quién miraba fríamente a Ed, May y Dawn.
—¡Maldición, lo suponía! —y al tiempo que Duplica comenzaba a presionar el gatillo, Ed agarró a May y Dawn, dejándose caer al suelo con las chicas, sólo sintiendo el sonido del disparo.
No sólo el disparo, sino también el grito de May y Dawn, provocó que todos, incluida Tomoyo, fueran hasta la sala principal para ver qué sucedía, encontrándose con Ed y las chicas tras el alquimista; mientras Duplica, poseída por el arma, buscaba a su blanco.
Estaban exactamente en la misma situación que los otros dos días, no había cambiado nada.
—¡Rayos, creí que podría cambiar las cosas, pero me equivoque! ¡Me confíe demasiado! —se dijo Ash con rabia, pero esta vez, estaba centrado en cualquier movimiento que fuese a hacer Duplica.
—¡Ash, por favor, ten mucho cuidado! —le pidió Sakura muy preocupada.
—No te preocupes, estoy atento a cualquier cosa —le respondió Ash muy serio.
La diferencia, fue que está vez, el ataque iba dirigido directo a Misty.
—Tu, portadora de Suicune, y protectora del elegido por Ho-oh… Muere… —dijo Duplica con voz plana.
—¡Esta vez, no lo permitiré! —exclamó Ash muy nervioso.
Antes que terminara de jalar el gatillo, Ash agarró a Misty, tirándose al suelo, y la envolvió con todo su cuerpo, protegiendo cualquier zona vital de la joven, recibiendo el disparo en su brazo izquierdo, rozándolo.
—¡Ash, ¿qué sucede?! —exclamó Misty muy asustada.
—¡Ed, agarra de los brazos a Duplica, Pikachu, usa cola de acero para quitarle el arma, rápido! —gritó desesperado Ash, sin separarse en ningún segundo la líder de gimnasio.
Ed actuó muy rápido, y antes que ejecutará un segundo disparó, la agarró por debajo de los hombros, haciendo que el disparo fuese al techo, y Pikachu al segundo, golpeara con su cola de acero el arma, mandándola lejos.
—¡Es mi turno! —exclamó Sakura, dejando ver su báculo mágico, el cual lo tenía escondido tras su espalda. ¿Por qué tendría su báculo en su verdadera forma? — ¡Regresa a la normalidad, carta!
Todos miraron sorprendidos lo sucedido, ¿qué rayos estaba pasando? ¿cómo Ash y Sakura sabían que eso pasaría? Pero para los aludidos, esto estaba muy lejos de acabar.
—¡Ahora, la carta del tiempo! —dijo muy seria Sakura, mientras cerraba sus ojos, concentrándose en buscar la presencia de la carta— ¡Te encontré! —dijo mientras, con mucha calma, comenzaba a caminar hasta cierto punto de la casa, siendo seguida por todos— Quédense en la sala, esto tengo que hacerlo sola, si notan su presencia, será inútil el esfuerzo de Ash —muy extrañados y curiosos, asintieron, obedeciendo a Sakura al pie de la letra.
Muy preocupada, Misty comenzó a atender a Ash; no era de gravedad su herida, pero era profunda y tenía bastante sangrado. Mientras, Ed con Pikachu estaban preocupados de Duplica, quién cayó desmayada después del trance.
—¡Eres un estúpido Ash Ketchum, pudiste morir! —le regañó fuertemente Misty, aún muy asustada.
—Lo sé —le respondió Ash, muy satisfecho de su esfuerzo—, pero por culpa de esa carta, moriste dos veces.
—¡No estoy para bromas, te estoy hablando en serio! —le dijo aún más furiosa Misty. Creía que le estaba tomando el pelo, y más después de todo lo que había escuchado en la mañana.
—¡¿En verdad crees que bromearía con algo así?! —ahora le exclamó Ash con mucha angustia y rabia.
—Disculpa Ash —dijo Misty muy arrepentida de sus palabras—. Ya no se en que creer, han ocurrido tantas cosas…, nunca creí que nuestras vidas hayan tenido un cambio tan drástico en cinco días, esto más parece una historia creada por un loco.
—Lo sé, te entiendo Misty —le dijo, esbozando una sonrisa muy acogedora—. Lo mejor será olvidar todo lo que pasó hoy, mañana será otro día —comenzó a decir muy serio Ash—, si es que Sakura logra sellar la carta del tiempo.
—¿Carta del tiempo? —preguntó la peli naranja muy extrañada.
Después de unos minutos, Sakura volvió muy feliz, con una carta en sus manos.
—¡Chicos, miren lo que encontré! —celebró muy feliz Sakura, mientras mostraba en sus manos una carta.
—¿No me digas que es…? —preguntó Ash aún muy incrédulo.
—Así es — asintió la peli castaña —, de aquí nadie lo creerá, pero esta carta ha repetido dos veces el mismo día, es la carta del tiempo —nadie entendía de que hablaba Sakura.
—Ya veo — comenzó a decir Shaoran, quién era el más consciente del poder de las cartas—, por eso tenías el báculo de las cartas activado, sabías que todo esto pasaría.
—Así es —le asintió muy feliz—, ya no habrá nada de qué preocuparse, mañana viviremos un nuevo día.
—¡Si…! —celebró completamente aliviado Ash, levantando los brazos— ¡Auch! —y volviéndolos abajo, obligado por el dolor, agarrándose el brazo adolorido.
—¡Ash, ten cuidado! —le pidió Misty muy preocupada, atendiendo nuevamente su brazo herido.
—Ustedes dos deberían ir a descansar —les dijo Shaoran—. Lamentamos no haberles podido ayudar, ni haber pasado por todo lo que vivieron.
—No te preocupes Li —le dijo Ash muy afable—, es algo que preferimos guardarnos con Sakura, y realmente, preferimos olvidarlo —Ash bostezó, y dijo—. El sueño está ganando, vámonos a dormir —miró el reloj, el cual marcaba la 10 de la noche—. Al menos para ustedes el descanso terminó, tenemos que terminar de buscar las cartas.
—Es verdad —agregó Gary—, no podemos abusar de la hospitalidad de Tomoyo, tenemos que levantarnos temprano, hay mucho trabajo que hacer —también miró el reloj, y se despidió—. Buenas noches.
Por fin terminaba aquel horrible calvario de Ash y Sakura, aquel que, más parecía jugar con la fuerza de voluntad de los jóvenes. Ya todos estaban en sus respectivas habitaciones, con excepción de Ash, quién se veía muy pensante, y Misty, quién lo miraba muy preocupada.
—¿Sucede algo malo, Ash? —preguntó muy preocupada Misty.
—Cuando Duplica estuvo poseída en una vez anterior, dijo algo acerca de ti —dijo muy pensante el joven entrenador.
—¿Y qué dijo? —preguntó muy intrigada.
—Dijo que tenía que eliminar el guardián del elegido —miró la herida producida por el impacto, y luego el pecho de Misty—. No entendí muy bien a que se refería, Sakura y yo creíamos que me iba a disparar, pero ocurrió otra cosa, te disparo a ti, y creo que fue por esos pequeños cambios en el tiempo.
—¿Eso ocurrió la primera o segunda vez que morí? —la intriga a la peli naranja la mataba. ¿Tantas cosas habían pasado?
—Eso no importa, y no quiero recordarlo —dijo Ash casi llorando, mientras ponía su mano derecha en medio del pecho de la joven, la que se sonrojó muchísimo—. Lo que importa ahora, es que estás conmigo y eso me alegra, no quiero que te alejes de mi de nuevo, ¿entendido?
—¿Tú dándome ordenes, Ash Ketchum? —le preguntó mirándolo de reojo.
—Sí, y esa es mi primera orden —dijo muy orgulloso—, y ésta en mi segunda orden.
—¿Cuál sería? —preguntó la líder de gimnasio.
—Qué te vengas a vivir conmigo a Pallet Town, cuando termine todo esto —la joven Misty se sorprendió mucho, no pudo reaccionar, salvo para tomar la mano del joven, que aún seguía en su pecho—. He estado obsesionado con ser maestro Pokémon, y he olvidado por completo a los que me rodean; es cierto, he hecho muchos amigos, pero también los he abandonado, y a ti, te dejé ir después de la conferencia Plateada, cuando te secuestró Elix, y verte morir dos veces… —y era verdad, no se había dado cuenta, Ash sí había sacrificado toda su amistad por ella; su salud e integridad; había hecho mucho por ella, además, estaba enamorada de ese chico testarudo, su terco héroe.
—Ash… yo… —fue todo lo que pudo decir Misty, mientras miraba la mano del joven, muy melancólica— Pero… tus sueños… —Ash veía que Misty de nuevo quería sacrificar el cariño que sentía por él, por lo que cerró sus labios con su índice derecho.
—Olvida mis estúpidos sueños, no tienes que responder ahora, piénsalo con calma y por favor, no pienses con la cabeza, piensa con el corazón. No quiero verte sufrir nunca más, quiero protegerte hasta mi último aliento.
—Ash, gracias por ser por fin sincero conmigo —le dijo muy feliz—, siempre quise escuchar lo que dictaba tu corazón.
—Es lo mínimo que puedo hacer por ti —Ash volvió a bostezar, y dijo—. Vámonos a dormir, ya no me puedo.
—Sí, mañana será un día muy largo —dijo muy feliz Misty—, pero para ti fue mucho más largo.
—¡Jejejeje! Estoy acostumbrado a los días de 24 horas, no de 72 horas —dijo riendo muy nervioso.
Lo que ellos no sabían, es que alguien escuchó toda la conversación; cada palabra que decían los dos, era más dolorosa ¿Quién fue él o la que escuchó la conversación?
—Ahora comprendo la conversación de la mañana de Ash y Sakura —pensaba muy arrepentida Misty—. ¿Qué habrán vivido que se veían tan serios y asustados durante todo el día? Creía que me querían alejar para estar los dos solos, pero sólo querían protegerme… Creo que Sakura debería estar con Ash, yo sólo le estorbaría. No voy a dejar que abandone sus sueños, por mucho que lo ame, y Sakura…, esos dos parecen hermanos, hasta podrían viajar juntos sin jamás abandonar sus sueños… Creo que de eso se trata el amor… de sacrificarse uno mismo por el otro, y si es necesario para que Ash sea feliz con Sakura, entonces yo también seré feliz… Al fin y al cabo, Sakura es una buena chica…
¿Ash y los demás tendrán éxito en sellar las siguientes cartas? ¿Ocurrirán más accidentes como el de Misty? ¿Cómo le ira al equipo de Sakura en su misión? ¿Y cuál será el plan secreto de Satoshi y Sakura? ¿Y qué relación tiene Wind con Satoshi y Sakura? Todo esto y más, en el próximo capítulo.
Esta historia continuará…
...
Hola a todos, preferí saludar al final del capitulo para no hacerles perder el hilo.
Este capítulo, lo había escrito originalmente con Ash, Sakura y Shaoran, pero abusando un poco de la lógica, decidí sacar a Shaoran. Me recordaron que las cartas de Sakura, sólo funcionan con la magia de Sakura. Eso me sirvió para hilar mucho mejor la historia, lo que me ha significado, desde este punto, reescribir desde cero todo el fic. Espero que haya sido de su agrado el capitulo. Hasta el proximo sábado.
