Hola a todos. En este capitulo, tengo sentimientos encontrados... Despues de ver el teaser de la pelicula 21, y todos los fanart que han circulado... El lemon no llega a nivel de concretarse, pero tiene escenas entre jugetonas. Tambien aviso, hay algunas partes de tortura. Este fue uno de los motivos por el cual, tuve que colocarlo con M el fic, pese a que la mayoria de las escenas, podian sonar entre traviesas e inocentes. Espero disfruten el capitulo. Hasta el proximo sabado.
P.D: Abusan sexualmente de...
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Capítulo 26: "Volviendo a la rutina, la guerrera torturadora"
Para la alegría de Ash y Sakura, por fin era un nuevo día, aún continuaban en la casa de campo de Tomoyo, y mientras todos ya estaban despiertos, ahora era Ash quién seguía durmiendo.
Una muy preocupada Sakura, tuvo la amabilidad de ir a despertar al joven entrenador, en especial por la preocupación por los hechos de la noche anterior.
Sakura tocó a la puerta en espera de una respuesta, pero no la recibió, por lo que decidió entrar sin permiso ni autorización de nadie a despertar al joven; al cruzar el portal, vio a Ash aun durmiendo, completamente destapado, con únicamente un bóxer como prenda de vestir. Ahí estaba, su guapo y valiente Ash Ketchum, en bandeja de plata.
—¡Vaya, que guapo se ve! —dijo casi en susurro, embobada. Casi se le caía la saliva de la boca.
Ash dormía sólo; Pikachu decidió dejar descansar solo a Ash, por lo que decidió dormir con los demás Pokémon.
Se suponía que unas sábanas cubrían al joven, pero estas estaban en el suelo, dejando ver su torso desnudo, salvo las vendas que tenía producto de las heridas que tenía. A Sakura lo hacía ver aún más sexy.
Sakura, muy nerviosa, pero muy decidida, se acercó al joven de forma traviesa, le sonrió, y le dio un pequeño beso en sus labios.
—¡Buenos días, Ashy! —le susurró al oído, provocando que el joven se moviera algo fastidiado.
Los problemas para Sakura, comenzaron cuando, aún dormido, Ash estiró sus brazos, y la agarró, acostándola en su cama.
—¡Esto no estaba en mis planes, espero que Ash despierte pronto! —dijo muy sonrojada Sakura, muy nerviosa, pero al analizar la situación, prefirió sonreír y ver el lado bueno de la situación— ¡Pensándolo bien, disfrutaré el momento!
—Mamá…, no quiero ir a la escuela… —decía Ash aún dormido.
Más nerviosa se puso Sakura, cuando Ash comenzó a agarrar sus pechos, apretándolos; la joven no sabía qué hacer, no pensó que la situación fuera a llegar tan lejos, pero aún le quedaba un pequeño sustito a la peli castaña… De pronto, comenzó a sentir como "algo" comenzaba a hacer bulto a la altura de su cadera…
—Ash…, por favor…, suéltame… —intentó decir la pobre joven con dificultad, mientras soltaba pequeños quejidos.
Entre tanta "caricia" de Ash, la joven comenzó a excitarse, e intentando evitar llegar a algo más, con todas sus fuerzas se dio vuelta, quedando cara a cara con su amante; el forcejeo casi despertó a Ash, pero para su suerte, esto no pasó.
—¿Quién fue el me preguntó si era correcto hacer esto? —comenzó a decirle sensualmente, mirando a los ojos cerrados del joven; la verdad es que también estaba muy encendida— Ya que tu comenzaste, dame el honor de terminar.
La pequeña e ingenua Sakura, comenzó a darle masajes en los brazos y espalda al chico, logrando que se relajara, y ya pudiendo liberarse, lo acostó boca arriba, para así, ella sentarse arriba de su entrepierna, quedándose mirando su relajado y colorado rostro.
Lo que no sospechaba la brujita, era que estaba siendo observada por dos metiches, más bien, por dos chicas.
—¡Que hermosa se ve Sakura con su amante! —exclamaba Tomoyo muy emocionada…, filmando la escena.
—¡Jejejeje! Si, como tú digas —le dijo Kagome muy nerviosa— ¡Vaya, como los quiere! —pensó muy perpleja— Pero no lo sé —ahora decía muy preocupada.
—Sé qué pese a todo, sería terrible que Li se enterara —dijo Tomoyo muy preocupada.
—Lo terrible para Sakura, sería que las chicas se enteraran —dijo con mucha preocupación Kagome—, están teniendo una relación en las sombras.
—¡Una hermosa historia de amor prohibido! —dijo muy emocionada Tomoyo.
—¡Tomoyo…, cálmate…! —le pidió muy nerviosa.
—¡Hola chicas! —saludó Dawn, saliendo de la nada— ¡¿Que hacen?!
—¡Hola…! —respondieron muy asustadas, al unísono, Tomoyo y Kagome, cerrando de un portazo la puerta— ¡Nada, no hacemos nada!
—¿Entonces, por qué miran dentro del cuarto de Ash? —les preguntó muy intrigada, muy extrañada de la situación.
—¡Veníamos a despertarlo, pero justo apareciste, y nos asustaste! —se justificó inteligentemente Tomoyo, saliendo airosa de la situación.
—¡No se preocupen chicas, yo lo despierto! —dijo muy feliz Dawn, mientras comenzaba a abrir la puerta.
—¡No entres! —exclamaron asustadas las chismosas. ¿Estaban a punto de agarrar a Sakura en pleno acto?
Pero al abrir la puerta, Dawn encontró a Ash durmiendo plácidamente, en la misma posición que lo dejó Sakura, solo.
—¡Ash…! —fue todo lo que dijo al ver al joven semidesnudo, completamente embobada; volteó la mirada, y les dijo a las chicas— ¡No se preocupen, pueden irse, yo lo despierto!
—¡Jejejeje! De acuerdo —dijo muy nerviosa Kagome, simulando cerrar la puerta, dejando lo suficientemente abierto, como para mirar adentro.
—Otra de las amantes de Ash… Que chico más afortunado… —decía Tomoyo muy sorprendida, y algo, por decirlo de alguna forma…, celosa…— ¿Crees que yo pueda tener oportunidad con él?
—Si no quieres tener problemas, mejor ni lo intentes —le advirtió algo nerviosa Kagome, mientras ella también pensaba…—. Ahora que lo pienso detenidamente, Ash es un chico genial, nunca había visto a alguien con ese temple para proteger a sus amigos a costa de su vida… —se quedó mirándolo por un momento, y sonrió algo sonrojada— Hasta yo quisiera tener, aunque sea una oportunidad con él ¡Jijijiji!
—Es broma, Ash no es exactamente el tipo que me gusta —le dijo medio en broma Tomoyo—, pero por él, podría hacer una excepción.
—¡Ay, Tomoyo…! —algo rendida suspiró— Te dije que te olvidaras de eso.
Dawn no perdió el tiempo, y tanto Kagome como Tomoyo eran testigo de aquello; la joven ni tonta ni perezosa, se lanzó con delicadeza a abrazar el torso desnudo del joven, comenzando a besar su pecho, bajando hasta su abdomen, y queriendo bajar aún más…, viendo muy sonrojada su "viva" hombría, pero un fuerte portazo la despertó y asustó, corriendo hasta el armario del dormitorio, a esconderse.
Mientras tanto, las productoras del portazo…
—¿Qué están haciendo chicas? —preguntó Misty, apareciendo de la nada.
—¡Misty! —exclamó aterrada Kagome— ¡Absolutamente nada! ¡¿Cómo crees?!
—Preguntaba porque aquí duerme Ash —le respondió, mirando de reojo a las dos chicas— ¿Acaso les gusta mirar hombres dormir?
—¡Claro que no! —exclamó muy apenada Tomoyo.
—¡Jamás lo haría! —exclamó muy sonrojada Kagome.
—¡¿Entonces por qué se pusieron rojas?! —les preguntó con una expresión pícara a las metiches.
—¡Yo… este…! —comenzaron a decir muy nerviosas Kagome y Tomoyo; Misty era muy inteligente, y lo sabían, las había encasillado.
—¡Jajajaja! Tranquilas chicas, es solo una broma —exclamó muy animada la peli naranja—, sólo vine porque Sakura dijo que vendría a despertar a Ash, pero como aún no ha vuelto, preferí venir personalmente y ver por qué tanta demora.
Tanto Kagome como Tomoyo, intentaron evitar que Misty entrara al cuarto, pero la peli naranja lo hizo sin más. Entró, cerró la puerta, y vio a Ash, aun durmiendo… Seguía como si nada, en la misma posición en que lo dejó Sakura.
Misty miró al joven, y al igual que las otras, quedó embobada al ver a su querido amigo… Con el torso desnudo, y aún en bóxer…
—Habia olvidado que Ash tenía el sueño pesado —decía muy sonrojada, mientras se le acercaba al joven— Ash…, despierta… —intentaba despertar a Ash con una voz muy tímida, mientras por inercia, comenzó a mirar el cuerpo de su viejo amigo— ¡Ay Ash…, que cuerpazo! —decía en voz baja, muy sonrojada, bajando aún más la mirada, hasta darse cuenta de "ese algo" que era muy notable… Muy notable…— ¡Ash…, estás…!
Ya la presión en la chica estaba al borde del colapso, su cara estaba roja, ardiendo, faltaba poco para que saliera vapor de su cabeza… La verdad es que no despegaba la mirada de su entrepierna, quería lo que había ahí… Pero su sentido moral, por decirlo de alguna forma, fue más fuerte, y por instinto, gritó fuertemente.
—¡Despierta, maldito pervertido! —gritó muy apenada, tapando su vista con sus manos.
—¡¿Qué pasa?! —exclamó Ash, despertando muy asustado, sentándose de golpe, mirando para todos lados, hasta encontrar a la líder de gimnasio— ¡¿Misty, que haces aquí?! —preguntó muy asustado.
—¡Te vengo a despertar, y me encuentro con alguien que le gusta demostrar que si es hombre! —le regañó… la intrusa… aún con sus manos cubriendo sus ojos— ¡Tápate ahora, Ash Ketchum!
—¿De qué hablas? —le preguntó entre intrigado y molesto, mirando su cuerpo, notando a que se refería Misty— ¡¿Se puede saber que miras?! —le preguntó muy sonrojado, aún más molestó, agarrando un cojín para cubrirse— ¡Ya me tapé!
—¡Y tú, ¿por qué duermes así?! —le preguntó Misty, volviendo a mirar a Ash, aún sonrojada y furiosa.
—¿No podías haber llamado a la puerta? —le preguntó más tranquilo Ash, cuestionando la violación a la privacidad de la cual fue afectado— Además, yo duermo como quiero en mi lugar, en especial si estoy solo.
—¡¿Desde cuándo duermes así?! —le preguntó muy intrigada… y celosa…
—Anoche hizo mucho calor —comenzó a responderle de reojo—, estaba muy incómodo, la ropa se me pegaba… ¿Acaso tu dormiste abrigada?
—Eh… —Ash la había pillado… Sabía que también había dormido desnuda, el calor era insoportable… Y como mala perdedora, le dijo muy molesta y sonrojada a Ash— Vístete rápido…. se acabó el descanso… —y se retiró digna.
—¡Ay…! Ya me despertaron… —suspiró resignado Ash, mientras comenzó a mirar a su alrededor; y muy feliz, dijo en voz alta— ¡Por fin, un nuevo día! — se levantó, y se dirigió al armario donde había guardado su ropa, encontrándose con una de sus acosadoras— ¡Dawn, ¿qué haces aquí y de hace cuánto?! —le preguntó en susurro.
—¡Bueno…, yo…! —comenzó a responder algo desesperada, mirando a todos lados, y todo para tomar una prenda de vestir al azar— ¡Estaba buscando ropa!
—¿No había ropa en tu cuarto? —le preguntó Ash muy curioso— Además, veo que ya la encontraste, y es muy parecida a la de ayer.
—¡Bueno…, yo…! —volvió a tartamudear Dawn, mientras por inercia, comenzó a bajar la vista a su torso, abdomen…, y deteniéndose en su entrepierna… de nuevo…— Ash es todo un hombre… — sacudió su cabeza, y salió corriendo algo desesperada — ¡Lo siento Ash, me voy! —pero el joven la agarró del brazo, deteniendo su carrera, dejando a la pelíazul al borde del colapso— ¡ ¿Que sucede Ash?!
—Dawn —comenzó a susurrarle al oído—, Misty debe estar muy cerca, ve con cuidado, no quiero que te pase nada malo —le pidió esbozándole una sonrisa—. Sabes que tiene muy mal carácter, y en ese estado, es capaz de hacer cualquier cosa.
—¡Ash se preocupa por mí! —comenzó a pensar muy sorprendida y feliz— ¡Eso quiere decir que me quiere mucho! —tocó el pecho de Ash, y muy sonrojada, dijo— Si, lo haré. Gracias Ash —terminando en un profundo beso en la boca, para retirarse— ¡Te esperamos para el desayuno, Ash!
—Vaya forma de despertar —comentó algo confundido el joven, y sin entender por qué Dawn le había dado aquel beso, suspiró—. Bueno, al menos se nota que todo volvió a la normalidad —tomó su ropa, y sus zapatillas que había dejado bajo la cama… Junto con Sakura, sorprendiendo mucho al joven— ¡Sakura!
—¡Jejejeje! Hola Ash… —saludó muy nerviosa— ¡¿Cómo dormiste?!
—Bien Sakura —le respondió muy confundido—. ¿Desde qué hora has estado bajo la cama?
—Desde hace mucho… —respondió muy apenada, mientras salía de su escondite.
—O sea… —comenzó a concluir con miedo Ash.
—Sí, vi todo —comenzó a decirle Sakura, mientras se le acercaba con movimientos y voz seductora—, y déjame decirte que tienes un cuerpo irresistible —Sakura no resistió a la tentación, y comenzó a acariciar el pecho de Ash— ¿Qué tal si…?
—¿Si que…? —preguntó Ash algo curioso, con algo de miedo.
—¡Vamos! —le incitó Sakura, empujándolo para que cayera al suelo— Tu sabes —y muy sonrojada, volvió a sentarse en la entrepierna del joven Ash, guiñándole el ojo derecho—. No te preocupes, nadie lo sabrá.
—Sakura es muy atrevida —comenzó a pensar muy nervioso Ash—. ¿Qué se hace en estos casos? A lo más que me han dado las chicas, han sido un beso en la mejilla, y últimamente, en la boca —y realmente jamás había pasado por algo así, por lo que intentó negociar con la peli castaña—. Sakura…, mejor vámonos…, Misty va a venir si me demoro mucho.
—¡Vamos, no seas aburrido! —dijo Sakura con berrinche, comenzando a quitarle el bóxer al joven.
Ash sabía que no entendía de esas cosas aún, pero si algo le había enseñado su madre, era el respeto hacia una mujer, y jamás sobrepasarse con ellas, ni, aunque ella quisiera.
—¡Se acabó el juego! —dijo Ash muy enojado, mientras agarraba su bóxer, impidiendo la acción de la atrevida peli castaña— ¡Sakura, si te vas a poner con esa clase de juegos, será mejor que me dejes en paz!
—Lo siento, yo no quise… —decía Sakura muy avergonzada, pero Ash la interrumpió.
—Puedo parecer muy inmaduro o todo lo que tú quieras —decía muy molestó Ash mientras se vestía—, pero no me voy a prestar para esta clase de juegos —terminó de vestirse, y se preparó para salir de su cuarto, pero Sakura se lo impidió.
—Perdóname Ash —decía muy triste Sakura, abrazándose a la espalda del joven—, mi intención no fue que te molestaras, quería hacerte feliz… Lo siento.
—Ven, sígueme —comentó en susurro Ash, mientras le indicaba la puerta que estaba medio abierta.
Sakura vio con curiosidad la puerta, por lo que decidió seguir a Ash; al abrirla, se encontraron con las dos metiches.
—¡Tomoyo, Kagome, buenos días! —saludó con entusiasmo Ash, logrando que las aludidas quedaran paralizadas del susto— ¿Cómo durmieron?
—¡¿Que hacen ustedes aquí?! —preguntó Sakura muy sorprendida.
—¡Jejejeje! Nosotras solo pasábamos —dijeron muy nerviosas al unísono— ¡Adiós! —y como alma que persigue el diablo, arrancaron del lugar.
—Es en serio, que amiguitos… —comentó resignada Sakura, mirando de reojo el lugar donde las dos jóvenes desaparecieron— ¿Cómo supiste que estaban aquí afuera? —ahora preguntaba muy sorprendida.
—Sólo me llamó la atención que la puerta estuviese medio abierta, considerando que Dawn la cerró —dijo algo nervioso Ash—; apoyado un poco por mi instinto ¡Jejejeje!
—¿Y tú enfado? —preguntó muy curiosa.
—Era la parte que querían escuchar las chicas —decía entre risas.
—Ya veo… —dijo muy sorprendida Sakura.
—No sé qué me ibas a dar Sakura, pero lo hubiese aceptado con gusto —le dijo ingenuamente Ash, muy feliz—, después de todo, tú has confiado en mí hasta el final.
—¡Gracias Ash! —le respondió muy feliz Sakura.
—Pero debo serte sincero —ahora decía muy serio Ash—, me hubiese gustado estar contigo, pero me da miedo.
—Ash… —dijo Sakura muy sonrojada— ¡Ash, yo te haría muy feliz, no tienes por qué tener miedo!
—No me refiero a eso.
—¿Entonces cuál es el problema? —preguntó Sakura muy preocupada.
—Somos de dimensiones distintas… —Ash hizo una pausa, esperando una palabra de Sakura, pero no la recibió, y continuó—. Estar juntos es imposible…, no puedo prometer algo que no pueda cumplir…
—Ya veo… —simplemente dijo Sakura muy triste.
—Además, con todo lo que ocurrió ayer, me di cuenta que no puedo dejar a Misty sola, ella puede ser muy fuerte por fuera, pero anoche descubrí que es tan frágil como cualquier chica… —volvió a hacer una pausa, miró a la cara a Sakura con algo de miedo, y le dijo— Por eso le propuse que se viniera a vivir conmigo a mi pueblo natal, que abandonaría el entrenamiento, y sólo me dedicaría a ella.
—… —Sakura ya no decía nada, su rostro era cubierto por su cabello, ocultando sus sentimientos.
—Sakura, yo sé que Li y tú se quieren mucho, pelea por él hasta el final, él es un buen chico —Ash caminó hasta la peli castaña, y la tomó de los hombros—, fue capaz de viajar de muy lejos sólo para protegerte, y eso vale mucho más que cualquier otra cosa.
Entre los dos hubo un largo silencio, Ash estaba entre asustado y preocupado, de hecho, esperaba el enojo de la chica, o como mínimo una bofetada, lo que sea, creía que estaba siendo nuevamente insensible con sus chicas, pero la respuesta que obtuvo, lo dejó preocupado.
—Ash… —la joven limpió sus lágrimas con la manga de su traje, levantó su mirada al joven, lo vio a los ojos, y le propuso— ¿Vamos a tomar desayuno? —quitó las manos de sus hombros, y comenzó a avanzar rápido directo al comedor, sin despegar la mirada del joven— ¡Si no te apuras, me voy a comer todo!
—¡Maldición! —pensó furioso Ash para sí— Estoy confundido ¿Qué debo hacer? —se quedó mirando a Sakura hipnotizado, y comenzó a odiarse a sí mismo— Si quiera soy capaz de hacer feliz a quienes más me quieren… Creo que hablaré con Kagome, ella me puede ayudar —suspiró profundamente, y siguió a la peli castaña, gritando— ¡Oye, espérame, yo también tengo hambre!
...
El baño termal de la entrenadora de Johto seguía muy relajante, a tal extremo, que se había quedado dormida. A no mucha distancia, los seres enviados por Wind, observaban los movimientos de cada habitante de la casa, esperando el momento oportuno para el ataque. Mientras tanto, al interior de la casona, el grupo seguía hablando de la situación en la que estaban, mientras Yoh y Anna arreglaban sus cosas para el viaje.
La situación contrastaba mucho con las advertencias de Satoshi y Sakura, que esta sería la misión más difícil de todas ¿En verdad pasaba algo raro?
La verdadera pesadilla, comenzaría con los seres oscuros enviados por Wind, más para Sakura ¿A lo mejor, para ella era la misión más difícil? Wind, por algún u otro motivo, odiaba a Sakura, y el ataque que había ordenado, a ella la tenía como su verdadero blanco.
La tranquilidad de Sakura terminó, cuando estos seres la despertaron con fuertes golpes en su cabeza.
—¡Oye, ¿qué te pasa?! —exclamó furiosa Sakura por el mal trato recibido, dejando un fuerte dolor en su cabeza; no fue hasta que vio a los seres oscuros, que se había dado cuenta, que lo que le temía, había comenzado— ¡¿Qué hacen ustedes aquí?!
—Por órdenes de nuestra general Wind, venimos a eliminarlos —dijo muy amenazante—. Tú no te preocupes, la general Wind quiere encargarse de ti personalmente, así que tendrás que acompañarnos.
—¡Por supuesto, iré de inmediato con ustedes! —le respondió Sakura de forma sarcástica.
—Muchas opciones no tienes —decía aquel ser, con las pokébolas de la joven en su poder—, no querrás que tus amiguitos tengan una despedida tan temprana.
Se habían adelantado a los movimientos de Sakura, era como si supieran que podría a llegar a hacer. Cualquier mal movimiento, sería el final para sus Pokémon.
—De acuerdo… Ustedes ganan… —dijo resignada Sakura, mirando con mucho odio a los seres oscuros.
—¡Oye…! —exclamó la voz de Wind en la mente del ser— ¡Si quieres, puedes divertirte con esa maldita, sólo no la mates! ¡¿Entendido?!
—¡Muchas gracias por el honor, general! —agradeció maliciosamente, sacando violentamente del agua, agarrándola de un brazo a Sakura, quién sólo atinó a taparse sus zonas intimas—. Recuerda, no hagas nada estúpido.
—¡Déjate de hablar, solo llévame con Wind, ahora! —le ordenó muy desafiante Sakura.
—No te hagas la valiente, mocosa —le recordó aquel ser—. No estás en posición para desafiarme —la agarró de nuevo del brazo, y antes de partir, ordenó a sus subordinados—. Ustedes, encárguense del resto, espero buenas noticias.
—¡Si! —exclamaron al unísono sus subordinados, preparando su plan de ataque.
Al parecer, Sakura ya sabía a lo que se enfrentaría, era como si hubiese planeado su propio secuestro ¿Ya sabía que Wind estaba en esa dimensión? Tenía claro que no quería matarla, sólo quería información del paradero de Satoshi; de hecho, no tenía ni el más mínimo interés en la búsqueda de los espíritus que manejaba Yoh, no así en el joven chamán, del cual quedó embelesada. Lo único en que podía pensar Sakura ahora, era en el castigo que le daría la guerrera del aire.
Los demás, al interior de la casona, aún no se enteraban del secuestro de Sakura, ya que se encontraban preparando sus cosas para su viaje, entre otras cosas más…
—¿Y ustedes que son de Sakura? —preguntó Anna muy intrigada.
—Nosotros somos amigos —respondió Tracey algo confundido—. ¿A qué viene la pregunta?
—¿No les contó todo? —preguntó algo extrañada la joven de cabello rubio.
—¿Nos tenía que decir algo? —preguntó ahora Alphonse, muy extrañado.
—Satoshi y Sakura sabían muy bien que esta batalla era inevitable —comentó Anna muy seria—. Les aconsejo que se preparen, yo personalmente los entrenaré.
—¿Entrenar?
Nadie entendía exactamente de lo que hablaba Anna, era como si hablara en código, o algo así ¿Aún quedaba una batalla más, aparte de la búsqueda de los objetos y seres?
—Ustedes deben tener en mente que la fuerza física es la clave para ganar —dijo Anna muy seria.
—Ahora que lo mencionas —acotó Goku muy pensante—, cuando peleamos por primera vez con esos seres, Misty nos dijo que el poder en si no funcionaba, por más que los atacáramos, no les haríamos daño, pero el trabajo en equipo funcionó, es como si esas cosas esperarán a que fuéramos independientes. ¿Acaso hay otra forma?
—Por supuesto —le asintió Anna—, pero para entender aquella habilidad, tendrán que entrenar duro, su estrategia de trabajo en equipo a partir de ahora, es inservible, tienen que aprender a usar otros métodos.
—¿Te refieres a otra clase de poder? —preguntó Al muy intrigado.
—Exacto, las batallas contra los generales de la luz, si es que lograron percatarse, era en base a la confianza del compañero de batalla.
—Pero las guerreras elementales… —acotó muy preocupado Al— Ed y Lugia se enfrentaron a Aqua, y lograron vencerla, pero a diferencia de los otros…
—Cuando peleamos contra Centurión, fue distinto —agregó Tracey—. A él lo eliminamos, no quedó ni el polvo de ese sujeto.
—Puede ser que los generales sean espíritus, y las guerreras elementales sólo sean chiquillas fastidiosas —concluyó Sesshömaru, quién hasta el momento, escuchaba atento cada palabra.
Y acertando a sus palabras…
—Por eso dicen que los más callados son los más peligrosos —acotó Anna con una sonrisa cómplice—. Acertaste, aunque debo confesarte que ninguno de nosotros sabe mucho, y dudo que Satoshi o Sakura sepan algo más allá; pero si, las guerreras elementales son sólo unas niñitas mal criadas que usan las fuerzas de la naturaleza para pelear, y aquel entrenamiento, es para enfrentarlas.
—Sakura nos dijo que Satoshi intentó entrenar, pero termino muy mal —dijo muy curioso Tracey.
—Y ustedes tendrán que hacer el mismo entrenamiento —les ordenó Anna.
—¿No crees que les estás pidiendo mucho? —preguntó Yoh muy preocupado.
—¿Pueden ver a Amidamaru? —le preguntó Anna al grupo, mientras indicaba al samurái.
—Hemos hablado con él desde que llegamos —dijo algo confundido Tracey.
—Iré por Sakura, cuando vuelva, los quiero ver a todos listos —dijo muy seria, saliendo de la sala.
—Discúlpenla por favor —comenzó a disculparse Yoh algo nervioso—. Es muy estricta, pero lo hace sólo por qué le preocupamos.
—No te preocupes —dijo Tracey muy relajado—, Anna tiene razón. Con el poder que tenemos, no será suficiente para vencerlos.
—¿Están seguros que quieren hacer ese entrenamiento? —preguntó Manta muy preocupado.
—¿A qué te refieres con eso? —preguntó muy extrañado Al— ¡Por supuesto que sí!
—Se cuenta que, en ese lugar, una vez dentro, todo se vuelve nada, y mientras más te adentras, te vas sintiendo mas solo, sientes como que ya ni siquiera respiras, muy pocos han salido de ese lugar —comenzó a contarles Manta muy asustado.
—¡Jejejeje! Que exagerado eres —dijo algo nervioso Yoh, muy despreocupado—. Entrar a esa cueva es igual que morir, pero nada mas
—¡¿Morir?! —dijo Tracey casi paralizado, la sola idea de morir, lo espantó.
—Así es, pero como puedes ver, estoy vivo; en realidad, allá adentro no pasa nada, es solo para aumentar tu poder espiritual —le dijo Yoh muy tranquilo, no logrando convencer por completo a Tracey.
De pronto, Anna llegó muy agitada a la sala, su rostro denotaba miedo y preocupación. Todos veían muy preocupados su rostro. ¿Qué habría pasado?
—¿Qué sucede Anna? —preguntó Yoh muy preocupado.
—¡No encuentro a Sakura por ningún lugar! —exclamó Anna muy asustada.
—¿No habrá salido de las aguas termales? —comentó muy extrañado Tracey—. Debe estar en los cambiadores, vistiéndose.
—¡¿Acaso crees que no fui a revisar?! —gritó muy molesta la rubia— ¡Se metieron en sus cosas, su ropa está desordenada!
—¡Llevamos Anna! —le pidió Tracey ya muy preocupado.
Al llegar al cambiador, notaron como la ropa de Sakura estaba tirada en el suelo; claramente era extraño. ¿Qué habría pasado?
—Es muy extraño —comentó Alphonse muy intrigado—, están todas sus cosas con las que viajó. ¿Qué habrán estado buscando?
—Sus Pokémon… —sentenció Tracey— No están sus pokébolas.
—Algo le habrá pasado y vino por ellas —intentó concluir Al, buscando una respuesta lógica—. ¿Pero por qué olvidar su ropa?
En eso, comenzó a escucharse un gran escándalo fuera de los cambiadores; parecía como si estuvieran destruyendo la zona de las aguas termales.
—¡Deben ser esos seres oscuros, salgamos a ver! —exclamó muy preocupado Goku, saliendo junto con los demás.
Y así era. Al salir, encontraron a cientos de seres oscuros, listos en formación para iniciar el ataque.
—¡Otra vez esas cosas! —dijo muy fastidiado Tracey— ¡Hay que eliminarlos rápido, seguro que ellos están relacionados con la desaparición de Sakura!
Al igual que las veces anteriores, eliminar a aquellos seres era más que un mero trámite; en ese instante, eran más un estorbo que otra cosa, mientras más se demoraban en derrotarlos, más demoraba el inicio de la búsqueda de Sakura.
Después de unos minutos, todos aquellos seres oscuros habían sido eliminados.
—¡Si esos sujetos están tras la desaparición de Sakura, tenemos que partir ahora a salvarla! —dijo muy preocupado Goku.
—¿Tan mal podría estar? —preguntó Al algo asustado.
—Ash y Misty no querían mencionarlo, pero cuando fueron a buscar las esferas, Elix la secuestró. No sabíamos exactamente lo iban a hacer con ella, creíamos que la quería como extorsión para entregarle las esferas del dragón, pero sólo la usaron para su diversión, la torturaron duramente; cuando la encontramos, estaba agonizando, apenas si pudo sobrevivir.
—¡Lo que me dices…, es terrible…! —dijo espantado Tracey. ¿Por qué no habrían querido decir nada? — Si lo que nos dices es verdad, Sakura está en peligro.
—Esos sujetos —continuó Goku—, son sanguinarios… Lo peor, es que no tienen intenciones de matarnos, disfrutan la tortura y el sufrimiento de las personas…
El secuestro de Sakura, daba a entender que su misión realmente sería muy difícil. Debían rescatar a Sakura a toda costa. Lo que no sabían, era que, para rescatarla, debían derrotar a la guerrera elemental del aire, Wind.
—Debemos irnos ahora —dijo muy angustiado Al—. Sakura nos necesita.
—¡¿Al menos, tienen una idea de a dónde se llevaron a Sakura?! —preguntó Anna muy preocupada.
—Esa es una buena pregunta —comentó con rabia Tracey.
—Intentaré buscar su presencia —dijo Goku mientras cerraba sus ojos.
El saiyayin cerró sus ojos, y comenzó a concentrarse, buscando en la zona la presencia de Sakura. Pero en su búsqueda, encontró una presencia tan grande y abrumadora, que le sorprendió que pudiese existir algo así.
—Creo haberla encontrado… —dijo Goku algo ansioso.
—¿Por qué crees? —le preguntó Anna algo molesta.
—En aquella dirección —decía indicando el este—, logró sentir una presencia gigantesca… No logro comprender cómo alguien pueda tener ese nivel… Me da algo de miedo sentir esa presencia, y tambien ansiedad…
—Puede que, en aquel lugar, se encuentre la base del general de los soldados de la luz —dijo muy serio Tracey—. Seguramente se llevaron a Sakura a ese lugar.
—Es verdad… —pensó un momento la situación, y dijo— Usaré la tele transportación para llegar a ese lugar. Por favor, tómense de las manos.
Y haciendo caso a las instrucciones de Goku, Tracey terminó tomando la mano del guerrero, listos para irse, pero hubo un pequeño problema.
—¿Qué sucede? —preguntó Al muy curioso.
—No lo sé, no puedo tele transportarme —respondió muy incómodo el saiyayin—. Hay algo que impide la tele transportación, y es mucho más fuerte que yo.
—Entonces tendremos que ir hasta allá con el método convencional —dijo Tracey muy pensante—. ¡Por favor Sakura, resiste, vamos en camino!
Al parecer, el lugar no estaba muy alejado, según Goku, quién estimó el tiempo de viaje en un día, por lo que, sin esperar a nada, partieron en búsqueda de Sakura.
En cambio, Sakura estaba resignada a su destino, el cual no sería muy distinto a lo que sufría en ese momento; aquel ser oscuro, se tomó muy literal las palabras de Wind, haciendo lo que quería con la joven entrenadora, la trataba como un juguete, disfrutando del sufrimiento y los gritos de dolor. Sakura era consciente de la lastimosa situación, si se atrevía a hacer algo, sus Pokémon serían los perjudicados.
Luego de cuatro horas de viaje y sufrimiento, por fin habían llegado hasta la base de Wind, quién no la recibió exactamente con los brazos abiertos.
—¡Soldados! —exclamó fuertemente Wind apenas vio llegar a Sakura, apareciendo casi de golpe un pequeño grupo de seres oscuros— ¡Amárrenla! —y apenas el soldado que la traía la dejo caer pesadamente al suelo, la amarraron en una especie de crucifijo— Pueden hacer lo que quieran con ella —decía con mucho rencor—. ¡Más les vale que no la maten, si no quieren meterse en problemas! ¡¿Escucharon?!
—¡Si, general! —exclamaron aquellos seres.
—Mi querida Saku —ahora le decía muy sádica Wind—, tendremos mucho tiempo para hablar, espero disfrutes tu estadía en mi hermosa base —caminó hasta el soldado que la llevó, y este le entregó las pokébolas de Sakura—. No te preocupes por tus Pokémon, los cuidaré como si fuesen los míos —finiquitó para retirarse.
—¡Maldición, maldita tramposa! —pensó con mucha rabia la peli morada— Tengo la esperanza que los chicos vengan por mi… —decía resignada a su destino, con la mirada baja, llorando por la angustia— Sato, por favor te lo suplico, no vengas… No quiero que sufras por mi culpa.
Sakura estaba amarrada, su destino dependía de como los seres malignos la fueran a tratar. ¿Lograría sobrevivir?, era lo único que se preguntaba la entrenadora de Ecruteak.
En el ambiente, el único ruido que había, eran los de golpes, latigazos, gritos, sollozos y gemidos; realmente, Sakura estaba soportando un nivel de tortura similar al que había pasado su amiga Misty.
Mientras tanto, Wind muy feliz, seguía preparándose para la supuesta llegada de Yoh, preparando lo que parecía, un cuarto con un ambiente muy provocativo, inspirado en su pasión por el joven.
Después de una hora, Wind volvía con Sakura, quién aún seguía amarrada de brazos y piernas, inmóvil, muy lastimada; tenía la mirada baja, de sus ojos caían lágrimas, se sentía más humillada que torturada, y su involuntario desnudismo, no la ayudaba en nada.
—Veo que te han tratado muy bien, Saku —le dijo maliciosamente Wind—. Qué bueno que cooperes.
—… —Sakura no decía nada, seguía con la mirada baja.
—Espero aún recuerdes por qué estás aquí, Saku —ahora le dijo muy seria Wind—. Sólo quiero una respuesta, ¿Dónde está Sato?
—No lo sé… —respondió Sakura sin levantar la vista, con su voz entrecortada—, y si lo supiera…, tampoco te lo diría…
—Ya veo —dijo muy feliz Wind, golpeando fuertemente el abdomen de Sakura, a tal nivel, que la hizo toser sangre— Perdón Saku, no quise hacer eso, ¡Jijijiji! —decía en tono burlón.
—Hiciste ver como un tonto a Sato, él te entregó toda su amistad, confiaba ciegamente en ti, y tú lo traicionaste —respondió Sakura ante aquel golpe, muy adolorida.
—¡Tú fuiste la culpable, tú me quitaste a Sato! —comenzó a gritar furiosa Wind, mientras comenzaba a concentrar energía eléctrica en su mano izquierda— ¡Y eso no te lo voy a perdonar!
—Solamente le abrí los ojos a Sato, le hice ver que nos estaban engañando… Al menos…, logramos enterarnos de todo lo que querían hacer…, y sinceramente, si en este instante muero, no me interesa… Dialga y Palkia lo saben todo… Mewtwo nos está ayudando en todo… Y Sato está a salvo…
—¡Tú no sabes por lo que pasamos hace mil años! — comenzó a increparle Wind furiosa — ¡Tratamos de hacer el bien, tratamos de ayudar a todos, tratamos de acoplarnos a su forma de vivir, pero no nos dejaron!
—Ustedes fueron sellados por que trataron de imponer su forma de vida…, utilizando todos los medios que había para lograrlo… —decía muy tranquila Sakura, más intentando no perder más energía— Por suerte…, el antepasado del actual elegido por Ho-oh los selló…, sacrificando su vida, pero alejándolos de todas las dimensiones… Tienen una gran suerte…, ese fenómeno, la distorsión dimensional… Una vez cada mil años… No sé preocupen, volverán a ser encerrados… —finiquitó muy desafiante Sakura.
—¡Cállate! —ya en un estado de furia incontrolable, Wind soltó la energía eléctrica en el cuerpo de Sakura, provocándole más heridas y dolor, a su ya destrozado cuerpo, siempre consciente— Veo que aprendiste a aguantar torturas, te felicito —le felicitó irónicamente.
—Haz lo que quieras, dime lo que quieras, no hablare más contigo, maldita —le respondió aún muy desafiante Sakura.
—Como quieras, eres libre de hacer lo que tú quieras Saku, pero no te preocupes, vendré dentro de tres horas, y si no quieres responder, te tocará tu segunda lección —se acercó a la joven, y le dio un beso en la mejilla—. Luego nos vemos, "amiga" —dijo poniendo mucho énfasis en la última palabra, retirándose del lugar, dejando a Sakura sola, en compañía de aquellos seres oscuros… Si es que podía llamarse compañía…
La situación para Sakura era más compleja de lo que parecía ser. Wind la tenía por despecho; la verdad, era que no tenía ni el más mínimo interés en la verdadera misión. Algún suceso pasó que Wind odiaba hasta la muerte a Sakura, y tenía a Satoshi como el responsable de la situación. ¿Simplemente habría sido un lío amoroso? Por alguna razón, Wind declaraba a los cuatro vientos su amor por Satoshi. ¿Entonces si trabajaron para los soldados de la luz? La palabra traición, tanto de Sakura, como de Wind, parecían confirmarlo. ¿En verdad tanto conocía a Satoshi y Sakura la guerrera del aire? La confianza que tenía Wind de llamarla "Saku", lo confirmaba… Ni Misty, que es su mejor amiga, lo hacía.
...
Por fin tenían un desayuno normal, May comía como si le fuesen a quitar la comida, y las tradicionales peleas de Ash y Misty, hacían ameno el momento. Para Sakura, volver a ver a todos como los vio la primera vez, la hacía sentir muy feliz, estaba muy alegre, y eso era lo que más necesitaba en ese segundo. Ahora, cada vez que Ash cruzaba miradas con Dawn y Sakura, las jóvenes traviesas sólo le hacían gestos muy desapercibidos de complicidad, cosa que Ash no entendía, pero Misty lo captaba con mucha facilidad, provocando que la joven peli naranja volviera a Ash a su comida, que, al fin y al cabo, era lo que más amaba… Junto a sus Pokémon…
La verdad, es que al menos por Misty y Sakura estaba muy inseguro, se sentía confundido. ¿Se podía tener aquel sentimiento por dos chicas al mismo tiempo? Uno sólo puede amar a una mujer; fue básicamente lo que entendió de las palabras de Kagome, y de algo si estaba seguro, era que debía ser sincero con May y con Dawn. Después de todo, y pese a las circunstancias, y como lo prometió, debía comportarse como un hombre.
Una vez terminado el desayuno, invitó a May a dar un paseo al campo antes de partir de vuelta a la ciudad, debía hacerlo ahora que podía; y aprovechando que tanto Misty como Sakura, entendían para que era aquella cita, sin necesidad de preguntar.
—Es muy bonito este lugar —comentó Ash al aire muy nostálgico—, me recuerda mucho a Pallet Town.
—Es verdad… —le asintió May muy emocionada— Es una lástima, pero cuando fuimos por Inuyasha y Kagome, no tuve la oportunidad de pasear por su mundo.
—A nosotros nos agarró una fuerte lluvia, y como me resfrié, tuvimos que limitarnos a buscar las esferas del dragón —comentó algo nervioso Ash—. Aún estoy algo afectado por no cuidarme bien, pero debemos continuar.
—Es verdad —volvió a asentir May—, aunque debo confesarte que, desde un inicio no me gustó mucho la idea. Realmente no conozco ni a Satoshi ni a Sakura, pero como te vi tan seguro, decidí apoyarte, y no estoy arrepentida.
—¿Aceptaste por mí? —preguntó muy curioso Ash.
—Es verdad lo que nos dijo Sakura cuando veníamos a la casa de campo, a todas las personas que hemos conocido, tienen los mismos pensamientos e ideales que nosotros. Él quería que nos conociéramos, y si es tu amigo Ash, puedo confiar en esos dos a ciegas.
—¿Por eso saltaste con nosotros a buscar las cartas? —preguntó muy curioso Ash.
—¡¿Eh…?! —exclamó muy nerviosa May.
Ash por fin había encontrado el momento que esperaba para conversar sobre los sentimientos de ella, la había arrastrado sin que se diera cuenta.
—Tu sabías que Satoshi y Sakura tenían planificado nuestros viajes, y cuando todos ustedes saltaron, seguramente frustraron todo lo que querían hacer —decía Ash mirando al horizonte.
—Bueno…, yo… —titubeó muy nerviosa May, Ash la estaba acorralando con sus preguntas ingenuas, no estaba segura si decirle sus motivos— ¿Qué le digo? —pensaba— Nunca espere me preguntaría algo así —en su interior, juntó valor, y se dijo— ¡Se merece una buena respuesta, vamos May, tu puedes!
Ash veía muy curioso la cantidad de expresiones que hacía May ¿En qué estaría pensando? Se preguntaba.
—Te seguí porque no quería dejarte solo… —le respondió May con mucha pena, manteniendo su mirada baja— Yo quería acompañarte para esta misión.
—Ya veo… —respondió Ash muy contrariado, no era la respuesta que esperaba, por lo que reformulo la pregunta— ¿Y por qué me querías acompañar? —Ash seguía preguntando como si fuera un niñito ingenuo, pero May no lo tomaba así, sus mejillas estaban muy coloradas, y su corazón latía a mil; la única guía que usaba el entrenador, eran las palabras de Kagome, más las advertencias que le había dado Tomoyo.
Para May, había llegado el momento de ser completamente sincera con Ash.
—¡Ash, no sé cómo decírtelo, me da algo de miedo, así que prefiero expresarte lo que siento con acciones! —la joven coordinadora se abrazó al cuello de Ash, y comenzó a besarlo en la boca.
May no quería despegarse de su amado, tenía miedo de la respuesta que le pudiese dar, intuía algo, por lo que intentó hacer el momento lo más largo posible, cosa que Ash le facilito; el joven no se movía, estaba algo impresionado; lo único que hizo, fue agarrar de las caderas a la peli castaña, dándole a entender que podía quedarse tanto como ella quisiera.
Ash era consciente de lo que estaba a punto de hacer, y no quería que fuese tan desastroso como lo que pasó con Duplica, tenía miedo que sus amigas se sintieran miserables; él se sentía un cretino.
Después de unos minutos, fue May quien decidió separarse de Ash.
—¡Ash, lo siento, yo no quise…! —comenzó a decir desesperada May, pero Ash la interrumpió.
—Muchas gracias por ser sincera conmigo, May. Esa era la respuesta que esperaba —le respondió muy feliz Ash.
—¿A qué te refieres con eso, Ash? —preguntó muy confundida May.
—Sólo te puedo decir que para eso te traje hasta aquí, quería que me dijeras que sentías por mi…, por decirlo de alguna forma… —dijo Ash algo confundido; sólo decía lo que le habían dicho sus amigas.
—Ash… Esto es un sueño… —decía muy emocionada— ¡Por fin puedo decirlo! ¡Ash, te amo! — exclamó feliz, abrazándose al joven.
—May…, discúlpame por favor, sé que pensaras que soy un cretino… —decía algo asustado Ash— Te quiero mucho, no permitiría que jamás te hicieran sufrir… Eres muy bonita, y sé que debes tener muchos admiradores.
—¿Por qué me dices eso? —preguntó muy asustada May, intuyendo algo.
—May, lo siento, pero no puedo seguir dándote falsas esperanzas… —hizo una pausa, y después de pensar en sus palabras, siguió—, no puedo corresponder a lo que sientes…
—Me lo imaginaba… —dijo May muy triste— Que tonta soy… Perdóname por el beso que te di, no debí hacerlo…
—May… —interrumpió Ash—. Yo fui quién quiso recibirlo…, las he hecho sufrir mucho por mi culpa, y si puedo hacer algo para hacerlas feliz, entonces que así sea…
—Seguramente esperabas este momento para hacerlo con Misty… —comentó May muy melancólica.
—… — pero Ash no contesto, sólo bajo su rostro.
—Ash… —dijo algo extrañada May, notando en su actitud algo raro— ¿Ya te besaste con Misty? —el joven negó con la cabeza— ¿Mi beso fue el primero? —preguntó algo preocupada, volviendo a negar Ash— ¡¿Ya te besaste con alguien más?! —está vez, Ash no hizo ningún gesto— ¿Fue Dawn? —Ash no hacía ningún gesto— ¿Duplica? —Ash seguía igual— ¡Espera un momento…! ¡No me digas que…! —ahora exclamó muy asustada.
—Yo soy el causante de todo… —dijo Ash por fin, muy frustrado— Por favor May, no cometas el mismo error que yo.
—¿Enamorarme de dos personas? —preguntó algo asustada May; se daba cuenta que las intuiciones que habían tenido del incidente del laberinto eran correctas.
—Si… —respondió Ash, sintiéndose miserable— Tu y Drew, los sentimientos que se tienen, son los mismos que yo siento por… Toma valor, declárate a Drew, sean felices, él tambien te ama, y sé que te corresponderá como corresponde.
—Ash, te tengo una pregunta —decía muy sorprendida May.
—¿Qué pasó May? —preguntó muy extrañado Ash.
—¿Cuándo maduraste tanto?
—La verdad… —comenzó a responder perplejo el entrenador— No lo sé, ¡Jejejeje! —rio algo nervioso el entrenador— Aunque debo confesarte, que después de lo que viví con Sakura con la carta del tiempo, me hizo darme cuenta que, por mis caprichos, he ignorado lo que mi madre, mis amigos, incluso mis Pokémon, sienten por mi —Ash miró al cielo y continuó—. Siempre he creído que he actuado bien, al dejar que ustedes cumplan sus sueños y sigan su propio camino… Pero jamás les pregunte si realmente querían separarse de mi lado… —bajó la mirada, y comenzó a decir con la voz quebradiza— Sólo fui capaz de salvar una vez a Misty, y provoqué que Sakura sufriera por algo que no debía… Las quiero proteger…, no quiero que les pase nada malo…. detesto la idea de perderlas…
—Por favor Ash, no te culpes por eso —decía muy acongojada May—. Tampoco es que pueda decir mucho, y aunque no lo creas, todos nosotros nos sentimos impotentes por lo que vivieron, no sabíamos que les pasaba… No servíamos para nada…
—Para los dos, lo mejor fue que vivieran el final feliz —le dijo sonriendo algo triste—, aquella tortura, no se la hubiese deseado a nadie…
May comenzó a notar que Ash se ponía muy mal con tan solo recordar la carta, estaba muy triste, impotente.
—¡Ash, ánimo, cuenta conmigo para lo que quieras! —le exclamó May muy alegre— ¡Recuerda que soy una experta en temas del amor, así que, si tienes algún problema con Misty o Sakura, cuenta conmigo!
—May… —dijo muy sorprendido Ash, la miró a los ojos, e imitando su actitud, le exclamó— ¡Muchas gracias May, prometo no fallarte!
May nunca pensó que la jugada se invertiría, se suponía que después del rechazo, ella debía ser la devastada, y Ash el maldito insensible, pero el joven estaba en una encrucijada mucho peor. ¿El amor por las dos chicas era el mismo? ¿En verdad Ash tenía miedo de que todos lo odien? Ciertamente, Ash era una persona que tenía la capacidad de hacer amigos innata; y de enamorar chicas, como prueba, ella. Por primera vez, ella era su pañuelo de lágrimas.
Aún no era mediodía, la mañana era muy agradable, y la suave brisa que corría en los campos, refrescaba el día caluroso.
—Que agradable día —comentó May muy feliz.
—Es verdad —apoyó Ash más aliviado.
La brisa comenzó a ser más fuerte, aún así, el viento era muy cómodo; en un pequeño descuido, la gorra del joven salió volando, provocando que May fuera a su búsqueda.
—¡Oye, a dónde vas! —le exclamó May a la gorra, como si le fuese a escuchar, corriendo tras ella, hasta alcanzarla— ¡Te tengo! —la tomó, y en modo de broma, se la puso, y le exclamó a Ash— ¡Soy Ash Ketchum de Pallet Town, y no solo soy un maestro Pokémon, tambien soy un maestro en el amor!
—May… —le dijo sonriendo muy nervioso el aludido—, no soy ninguna de las dos cosas…
Y el viento comenzaba a tomar más fuerza, comenzando a molestar en gran parte.
—May, volvamos, parece que se acerca una tormenta —comento Ash muy preocupado.
—Es verdad, van a comenzar a preocuparse por nada.
Hasta que el viento era tan fuerte, que comenzó a causar problemas a los dos jóvenes.
—¡No… Aguanto…! —comenzó a exclamar May con dificultad, comenzando a hincarse en el suelo.
—¡Resiste May! —con toda la fuerza que tenía, avanzó hasta la peli castaña, abrazándola fuertemente— ¡ ¿Qué sucede?! ¡El viento es demasiado fuerte!
—¡No sabía que el viento pudiese cambiar de esa forma, a lo mejor en estos lugares hay muchas tormentas! —le comentó May.
—¡¿Y si es una carta?! —pregunto Ash muy serio.
—¡Vamos con Sakura entonces, ella debe saber qué sucede!
Ash y May intentaron avanzar como podían, pero resultaba inútil, el viento si quiera los dejaba caminar, sólo podían estar abrazados, protegiéndose uno al otro, pero de pronto, el viento vio calmada su fuerza de forma inexplicable; esto llamó mucho la atención de los dos jóvenes, por lo que levantaron la mirada en busca de una respuesta, encontrando frente a ellos a la reencarnación de los vientos del norte.
—¡Suicune! —exclamó muy aliviado Ash— ¡Gracias, nos salvaste!
—¡Chicos, ¿están bien?! —preguntó Misty, apareciendo seguida del Pokémon.
—¡Si, gracias Misty, estamos bien! —exclamó igual de aliviada May, soltando un pesado suspiró— ¡Por poco, creí que me llevaría el viento!
—¿Y los demás? —preguntó muy preocupado el entrenador.
—Apenas comenzó el viento, fueron a resguardar a los Pokémon —le explicó muy seria la líder de gimnasio—, seguramente, ahora deben estar seguros dentro de la casa.
—Ya veo —dijo Ash más despreocupado.
—Ash —continuó Misty muy seria—, este es un ataque de una carta, Sakura nos dijo que detectó la presencia de la carta de viento —miró a su alrededor, y concluyó—. Hay algo que me molesta…
—¿Qué cosa Misty? —preguntó May muy intrigada.
—En el sector que rodea la casa, había viento, pero no era tan fuerte como al que los afectaba, sufrieron lo más parecido a un huracán —miró a Suicune, y muy orgullosa acarició a su Pokémon, y dijo—. Tienen suerte que Suicune pueda controlar las fuerzas del viento a su voluntad, le queda muy bien lo de "la reencarnación de los vientos del norte"
—¿Por qué crees que el viento fue más fuerte en este sector? —preguntó Ash muy extrañado.
—No lo sabemos… Ash… —comenzó a decir muy preocupada Misty—, te lo pido, ten mucho cuidado, existe la posibilidad de que alguien esté usando las cartas Sakura para eliminarte, y este viento, sólo fue un intento más.
—¿De dónde sacaron tal conclusión, Misty? —preguntó May muy asustada, más preocupada por su amigo.
—¿Recuerdas lo que ocurrió en la isla Shamubi, en el archipiélago naranja? —preguntó muy seria Misty, con un tono de voz muy extraño.
—No me pidas que recuerde todo, hubo un momento en que perdí el conocimiento —comentó muy extrañado Ash—. ¿A qué viene esto ahora?
—¿Y recuerdas algo de ese momento de inconsciencia? —volvió a preguntar Misty.
—Si…. lo recuerdo… —respondió Ash muy asustado— ¿Por qué me preguntas esas cosas?
—¿Qué recuerdas? —Misty ignoraba todas las preguntas de Ash, por alguna razón.
—Bueno… —comenzó a recordar muy pensante Ash—, no se quien fue claramente, pero aquella persona me dijo que no me rindiera jamás, que no importa cuantas veces caiga, que siempre me levante, puesto a que yo era alguien muy especial —hizo una pausa, y volvió la vista a Misty—. Ahora que lo pienso, no entiendo que intentó decirme con eso…
La pregunta de Misty había sido muy extraña, igual que su actitud, si quiera Ash sabía que caso tenía en ese momento, saber qué había pasado en el incidente de los titanes de hielo, fuego, rayo, y el guardián de los mares. ¿Cómo es que sabía lo del mensaje de Ash?
Tampoco tenía explicación el ataque de las cartas Sakura a Ash. ¿Que querían de él? ¿Tan peligroso era para el que orquestaba los atentados? Lo único que estaba claro, es que la vida de Ash corría peligro.
¿Qué sucederá más adelante? ¿Lograrán salvar a Sakura? ¿Sakura sobrevivirá a la tortura? ¿Cómo es que Wind conoce a Satoshi y Sakura tan bien? ¿A que se refirió Sakura con eso de que los engañaron? Y la pregunta principal, ¿quién quiere eliminar a Ash? Todo esto y más, en el próximo capítulo.
Esta historia continuará…
