Hola a todos, por última vez en el año. Espero que se acomoden para leer este capitulo. Se que muchos tienen muchas preguntas, como por ejemplo, por que a Brock todavía lo trato de criador, considerando que es doctor, por que Ash aun tiene a Cyndaquil, por que a Satoshi le puse con ese nombre, y por que, en el primer capítulo, le di ese final de liga a Ash. Bueno, en este capitulo especial, les responderé a todas las preguntas que tienen. En esta ocasión, decidí hacer un POV por Satoshi, y un POV de Sakura, ya que, al fin y al cabo, ellos dos son los protagonistas del la historia.
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Capítulo 28. Especial: "El inicio de los conflictos"
Ya han pasado cinco días desde la fiesta de bienvenida en Pallet Town, la llegada de Satoshi y Sakura, y el comienzo de los problemas. Ash y los demás sabían muy bien que el destino de todo tiempo y espacio, estaba en sus manos, no sabían si lograrían su misión, ya que unos tipos llamados, los soldados de la luz, aparecieron en busca de unos objetos y personas; objetos y personas que también buscaban nuestros amigos, y además, aparecieron tres de las cuatro guerreras elementales, Tera, la guerrera de la tierra, quien tiene un gran parecido a May, Aqua, la guerrera del agua, quien tiene un parecido a Misty y Wind, la guerrera del viento, quien tiene un gran parecido a Dawn, quién se unió al equipo de Sakura. De la quién no se sabía nada, era de la guerrera de fuego, Magma, salvo por algunas palabras de algunos generales a los equipos de Kenta y Marina, Brock y Max; y Tracey y Sakura. Se dice que la guerrera de fuego se encuentra en Sinnoh, ¿la razón? Se desconoce.
Mientras tanto, en Hoenn, Satoshi junto con otro entrenador, Paul, estaban investigando sobre los extraños fenómenos naturales.
Pero todo esto tuvo su comienzo desde algún lugar. Solo se cuentan leyendas, pero de ello, nada se sabe, puesto a que la vida no existía, salvo la luz y la oscuridad, no había ni bien, ni mal, solo dos seres. Uno de estos seres, lo primero que hizo, fue dar el nacimiento de Palkia y Dialga, y estos a Mew, muy conocido por que se dice que él fue quien creó a todos los Pokémon. Mucho no se sabe sobre la creación de los Pokémon, ni de la naturaleza, ni de los humanos; solo teorías sin comprobar. Se dice que existen 493 tipos de Pokémon, pero lo más seguro es que existen muchos más, y dentro de esa creación, es donde se esconde un gran misterio, misterio que nuestros amigos irán descubriendo a medida que su misión siga, secretos que tendrán que aceptar, aunque no quieran.
Pero existe un mayor secreto, Satoshi. Ash y Gary lo recordaban como un chico muy tímido, y el que siempre tenía que parar sus peleas. Cuando el comenzó su viaje, junto con su primer Pokémon, un Bulbasaur, era un pésimo entrenador, le costó mucho trabajo ganar las medallas de la región Kanto para la liga Pokémon, liga que perdió muy rápido, y lo mismo en Johto. Cuando la liga de Johto terminó, todos tomaron caminos distintos, y eso incluye los acompañantes y amigos de Ash. Misty tuvo que volver a administrar el gimnasio de Cerulean, Brock tuvo que volver a su casa por problemas familiares, Gary se dedicó a la investigación Pokémon, y Ash, en ese instante, no tenía un destino fijo; la separación lo desoriento, y eso fue muy malo. Ho-oh sintió esto, y lo ayudó de la mejor forma que podía, enseñándole su próxima aventura, a una para él, nueva región, donde conocería a dos hermanos, May y Max; una chica que detestaba los Pokémon y un niño que creía que lo sabía todo. ¿Acaso Ho-oh decidió que ellos se reunieran? No se sabe, pero como Pikachu destruyó la bicicleta de la joven, cosa que ocurrió también con Misty, y su futura compañera, Dawn… En sí, todos los hechos eran muy raros, muy coincidentes, muy sospechosos, pero ellos no les prestaban ni el más mínimo de atención, sólo se dedicaban a viajar. Satoshi, tomó un camino desconocido, pero al parecer, se mantuvo en Kanto.
Habían pasados dos meses desde la separación en la conferencia Plateada, Misty estaba haciendo su mejor trabajo defendiendo la medalla de su gimnasio contra una chica de cabello morado y su Pokémon psíquico, eran Sakura y su Espeon. Cuando terminó la batalla, Misty le entregó la medalla con forma de lágrima, conocida como la medalla cascada, para después despedirse con el ayudante del profesor Oak, Tracey, quien los acompañaba. Pero al poco salir del gimnasio, se encontraron con Satoshi…
—¿Te sucede algo, Sakura? —preguntó Anna en tono algo alto a su amiga.
—¡Jejejeje! Lo siento, solo recordaba algunas cosas —rio algo nerviosa, diciendo con tono nostálgico, mirando el cielo—. Es solo que, con lo que pasé con Wind, me hizo recordar cuando conocí a Satoshi.
—Tú me dijiste que eso era algo que no querías recordar —dijo muy extrañada Anna—, que sólo era un muy mal recuerdo.
—Sí, lo sé, pero si no fuese por él, no hubiese vivido… —decía mirando a Anna y Wind— Disculpen chicas, necesito pensar un poco, mira que no la pasé muy bien por cómo me trataste, Wind.
—¡En verdad Saku, lo siento…! —le volvía a suplicar Wind.
—Te dije que ya no importa —le interrumpió Sakura, mostrándole una sonrisa—. Cuando salgan los demás, por favor avísenme —se levantó, y se retiró—. Quiero estar sola por un rato.
—Como quieras —dijo Anna muy extrañada.
Por Sakura.
Aún recuerdo cuando te conocí, debo admitir que no fue una bonita experiencia, pero no me arrepiento, al fin y al cabo, conocí a mi primer amor. Eras una persona muy fría, y me alegra mucho el haberte hecho cambiar; a veces pienso que abuso mucho de ti desde que cambiaste, pero lo tomo como a cambio por cómo me trataste por seis meses, aunque si no hubiese sido por Misty, jamás te hubiese conocido.
Y todo por la visita a una amiga, ahí fue donde comenzó todo…
—En verdad combates muy bien —Tracey se veía muy emocionado después de la batalla.
—¡Jejejeje! Hago lo mejor que puedo, pero aún no soy lo suficientemente buena.
—Bueno Sakura, yo tengo que volver al laboratorio, y… —en ese momento, Tracey dejó de hablar al ver a alguien que le llamó mucho la atención— ¡Satoshi! —miré en dirección donde llamaba al chico, y ahí estaba él.
—Hola Tracey. ¿Qué haces por acá? —su tono de voz era muy serio.
—Vine a visitar a Misty, vine a ayudarla con algunos asuntos del gimnasio.
—¿Misty volvió al gimnasio? —le preguntó aquel desconocido, en ese entonces.
—Así es, sus hermanas salieron por un viaje, y no sabe cuándo volverán.
— Ya veo —y fue cuando se dio cuenta de que estaba, fue nuestro primer encuentro—. ¿Y quién es esa niña? —incómodo encuentro.
—Es Sakura, es una amiga de Misty.
—Ya veo —no me saludó. Al parecer me ignoró, y se retiró—. Voy al gimnasio, voy a retar a un combate a Misty.
—¡Oye Satoshi, espera! —le llamó Tracey algo ansioso.
—¿Qué pasa ahora?
—Quiero ver cuánto has mejorado.
—Haz lo que quieras —siempre fue así, y lo sigue siendo. No le gusta esperar a los demás, o lo siguen, o los deja, y eso lo vi cuando siguió su camino al gimnasio.
—¿Qué le pasa? ¿Tiene algún problema? —le pregunté en ese entonces muy molesta a Tracey.
—Es su única forma de ocultar su timidez —me comenzó a explicar con algo de lástima—. Digamos que no es un gran entrenador, pero trata muy bien a sus Pokémon. Pero se comporta muy distinto con las personas.
—Ya veo —y sin esperarme, Tracey lo siguió; yo también lo seguí, tenía mucha curiosidad.
Cuando llegamos al gimnasio, Misty estaba atendiendo a sus Pokémon, hasta que…
—¡Misty, ¿estás aquí?! —se escuchó gritar a aquel chico dentro del gimnasio, mientras nosotros llegamos tras él.
—Esa voz la conozco —le alcance a escuchar a Misty en voz baja, nos miró, y vio con mucha sorpresa a Sato, saludándolo como si de toda la vida se hubiesen conocido—. ¡Satoshi, tanto tiempo, ¿cómo te ha ido?!
—Bien, no me quejo —le respondió un poco más amable a Misty—. Supe que volviste a encargarte del gimnasio —tomó una de sus pokébolas que tenía en su cinto, y le desafió—. Quiero tener una batalla —lo que más me sorprendió, fue que ni siquiera se emocionaba por el combate. Ya comenzaba a preocuparme por él. ¡Increíble, preocuparme por un total desconocido!
—Está bien, será una batalla dos a dos, ¿de acuerdo? —aceptó Misty con mucha emoción.
—Tu gimnasio, tus reglas — lo que sí tenía, y aún tiene a su favor, es que era y es una persona accesible, si le dices algo, simplemente accede. Creo que esa fue una de las cosas que más me gustó de él en ese instante.
—Entonces yo seré el juez —se ofreció Tracey igual de emocionado.
Misty y Satoshi se pararon en sus puestos, mientras que Tracey en el puesto de réferi, y yo, simplemente miraba el campo de batalla desde las gradas.
—Yo comienzo. ¡Sal, Politoed! —Misty fue la primera en sacar su Pokémon; estaba muy confiada.
—Sal, Haunter —Satoshi sacó su Pokémon casi al acto; estaba muy ansiosa por el combate, debo confesarlo.
—¡Comiencen! —gritó Tracey, para dar inicio a la batalla.
—Comienza tú, por favor —lo de Misty era muy extraño, estaba más confiada que de costumbre, algo que sabe que está prohibido para un líder de gimnasio.
—¡Haunter, bola de sombras!
—¡Politoed, chorro de agua! —ambos ataques chocaron en el aire, provocando una explosión.
—¡Rápido, rodea el campo, y usa psíquico! —la forma en que daba órdenes Satoshi, al menos a mí, me daba escalofríos.
—¡Hipnosis! —pero Politoed era más astuto, y asestó la hipnosis en Haunter— ¡Termínalo con chorro de agua! —y ese fue el final de Haunter. Fue una batalla muy fácil para Misty.
—¡Haunter ya no puede continuar, Politoed es el ganador!
—¿Qué te pasó, Satoshi? —Misty le decía aún muy desafiante a Sato—. Eso fue muy fácil.
—Cállate, esto aún no termina —le dijo muy molesto, cosa que a mí también me molestó.
—¡Oye tú, no se quien seas, pero por muy amigo de Misty que seas, no le hables así!
—Tú no te metas, estoy en un combate —había comenzado a gruñirme—. Si me quieres decir algo, hazlo después, niñita —terminé muy molesta, realmente me sacó de mis casillas—. Este es mi Pokémon más fuerte.
—¡Debe ser igual de débil que el primero! —traté de molestarlo, cosa que no conseguí, simplemente me ignoró; eso me molestó el cuádruple, pero no me preocupó, sabía que Misty le daría una paliza, pero me sorprendió mucho su elección, me quede sin habla.
—Sal, Espeon —así es, tal cual como lo dijo. Miré a su Espeon, miré al mío, y algo no pude negar, el suyo estaba mejor cuidado que el mío.
—Será Politoed contra Espeon. ¡Comiencen! —reanudó Tracey, todo para comenzar a comerme las uñas…
—¡Politoed, chorro de agua!
—¡Ataque rápido! —Me sorprendió la velocidad de su Espeon, golpeó muy rápido a Politoed, y además esquivó el chorro de agua, pero eso no fue todo— ¡Cola de acero! —no lo creí, ¿Misty perdió tan rápido?
—¡Politoed ya no puede continuar, Espeon es el ganador!
—¿Desde cuándo es tan bueno? —le escuché en susurro a Misty, o al menos eso creo— ¡Veo que has entrenado mucho, pero yo también peleare con mi Pokémon más fuerte! —me puse muy feliz, ahora si no tendría oportunidad— ¡Sal, Gyarados! —esa enorme serpiente marina me dio mucho miedo debo decirlo, pero Sato no tendría ninguna oportunidad, y así fue.
—Será Gyarados contra Espeon. ¡Comiencen!
—¡Gyarados, hidrobomba! —Misty había comenzado violentamente, pero Espeon había esquivado el ataque sin mayores problemas.
—¡Usa psíquico! —Sato se veía algo ansioso, era como si quisiera demostrarle algo a Misty.
—¡Bajo el agua! —la rápida acción de mi amiga, hizo que el psíquico fallara, así que no le quedó otra más que esperar, pero Misty no es de las que les gusta esperar— ¡Sal, ahora! —la plataforma donde estaba Espeon fue golpeada junta con él— ¡Termínalo con híper rayo! —de esa forma terminó la batalla. El híper rayo impactó de lleno en Espeon, un golpe directo, terminando contra la muralla del gimnasio muy mal herido. En ese instante vi su debilidad, y también su molestia con los humanos.
Tomó en brazos a su Espeon, y se fue corriendo lo más rápido que pudo, al parecer, al centro Pokémon. Me pareció muy extraño en alguien como él, pero se fue muy triste.
—¿Qué le pasó? —le pregunté a Misty muy preocupada.
—A Satoshi no le gustan las batallas, detesta hacer pelear a los Pokémon, pero aun así lo hace —era extraño, pero me respondió muy triste.
—¿Sabes por qué?
—No lo sé, pero esa es una de las razones de por qué le ha costado tanto trabajo ganar sus medallas, y ha perdido en las primeras conferencias en las que ha participado, y como no es muy comunicativo, no sabemos mucho —tuve mucha curiosidad por lo que me dijo, así que decidí ir al centro Pokémon.
Al llegar, lo vi sentado en los asientos del centro, con la mirada baja. Me dio algo extraño, pero me acerque a él.
—¿Cómo están tus Pokémon? —le pregunté muy preocupada.
—… —pero no me dijo nada.
—¡Oye, ¿me escuchas?!
—Sí, pero no quiero hablar —me respondió por fin; muy mal, pero me respondió.
—Sé que te sientes mal por perder, pero no es para tanto —le dije para intentar levantarle el ánimo.
—Se ve que no me conoces —tengo que admitir que decía la verdad. Igual me hubiese gustado, aunque sea simular agradecimiento, pero apenas sonó la alarma de atención, Sato se levantó, y fue a buscar sus Pokémon que traía la enfermera Joy—. Gracias enfermera.
—Tus Pokémon están muy bien cuidados, se ve que los has tratado muy bien, te felicito —las palabras de Joy me confirmaban mis suposiciones, y me daba más interrogantes sobre su persona.
—Yo no lo creo —tomó sus pokébolas, y las guardó—. Muchas gracias —le dio una reverencia a la enfermera, y salió del centro Pokémon; y yo, bueno… salí a perseguirlo.
—¡Oye, Satoshi! —comencé a gritarle para que se detuviera.
—¿Qué quieres ahora? —al menos logré mi objetivo, se detuvo.
—Tengo mucha curiosidad de ti, te quiero conocer más.
—¿Y…?
—¡Te quiero acompañar! —le dije muy decidida; creo que tan decidida como cuando le dije a mis hermanas que quería salir de viaje.
—Lo siento, viajo solo con mis Pokémon, no me gusta la compañía de las personas —en su rostro se notaba lo desagradable de la idea.
—¡Aun así, te voy a acompañar! —pero yo no cedí un solo paso.
—Entonces haz lo que quieras —y simplemente se fue, ignorándome por completo.
—¡Oye, espérame! —le exclamé algo molesta.
A medida que pasaba el tiempo, descubrí que odiaba hacer luchar a sus Pokémon porque no le gusta verlos sufrir, pero lo hacía porque ellos se lo pedían; la verdad es que descubrí que era un extraordinario entrenador, sus Pokémon eran muy fuertes, y a ellos no les molestaba perder, ya que el trataba a sus Pokémon como si fueran su familia, al igual que los míos. Pero a mí me trataba muy mal, no le importaba si me caía, me hacia una herida, leve o de gravedad; no me miraba, al contrario, se enojaba conmigo, diciéndome que era muy torpe. Y la peor parte, era la hora de cocinar, a sus Pokémon les encantaba la comida que les hacía, hasta a mis Pokémon les gustaba, pero para nosotros, la comida no era muy buena, más bien…
—¡Oye, esto esta asqueroso! ¡¿Cómo lo puedes comer?! —recuerdo la primera queja por la comida…, si es que se le podía llamar comida…
—Con la boca y una cuchara, ¿con que más se iba a comer? —no sé si lo dijo de broma, o me estaba tratando de estúpida.
—¡Yo no pienso comer esto, ni loca! —le protesté muy molesta.
—Entonces muérete de hambre —y siguió comiendo.
Tenía razón, comía eso, o no comía nada. Estaba resignada, así que decidí, a partir de ese mismo día, que yo cocinaría para los dos.
A veces, sentía que sólo lo hacía para alejarme de él, cuando llegaba la hora de los entrenamientos, era muy rudo por lo menos conmigo, porque a mis Pokémon los trataba muy bien. Me sentía un estorbo, pero por alguna razón, me sentía atraído a él, algo tenía. Tal vez haya tenido una dura personalidad con las personas, pero era una persona muy bondadosa con los Pokémon, y la verdad, no me importaba como me tratara, el ver como trataba a mis Pokémon me fascinaba, y aunque sea difícil de creer, hasta jugaba con ellos. Sí, creo que eso fue lo que me gustó de él, su bondad con los Pokémon. Pero por alguna razón, después de casi seis meses de que habíamos viajado juntos, no sé por qué, pero le comencé a llamar Sato. La primera vez que le dije así, me amenazó de que, si le volvía a llamar así, que lo lamentaría, y así fue, muchas veces le decía Sato sin querer, y por cada una, una bofetada o un golpe. Realmente, no sabía porque aún lo seguía, me trataba horrible, si hasta, no sé por qué, a mis Pokémon también los comenzó a tratar muy mal, pero después del incidente en el monte Plateado, descubrí por qué no lo pude dejar, me había enamorado de él. Nunca supe si me aceptó, pero desde ese entonces…
Por Satoshi.
…Mi vida cambio por completo. No sé qué me hizo, pero me hizo ver la vida de otra forma. La quería alejar de mí, porque no quería que nadie estuviese al lado mío, lo que más quería, era estar solo con mis Pokémon, pero ella me ganó; lo único que hizo fue besarme, nada más que eso. Fue un momento tan especial, no quería echarlo a perder, me gustó mucho, así que decidí que ella hiciera lo que quería, puesto yo no sé de esas cosas, y tengo que ser sincero, soy un verdadero estúpido en esos temas; pero ella me enseñó. A partir de ese instante, la comencé a ver de otra forma, y también aprendí a cocinar para ella; aunque mis primeros platos fueron un desastre. También, gracias a ella, me di cuenta que las batallas Pokémon no eran malas en sí, me hizo ver que, el entrenador y el Pokémon son uno mismo en las batallas, y si luchaban por que ellos querían, y a mí no me gustaba, no valía la pena seguir, así que mejoré, hasta que le encontré el gusto a las batallas; pero aún me sigo sintiendo mal, al dañar a los Pokémon de mis rivales.
—Satoshi, por favor, ¿tú crees que tus Pokémon van a pelear cómodamente, si tú no quieres pelear? —fue el primer regaño que recibí de mi Saku. La escuchaba mucho, sabía más que yo, y sigue sabiendo más que yo.
—No lo sé, me da miedo de que terminen heridos —pero mi inseguridad aún continuaba ahí.
—¡Escúchame, si sigues con esa actitud, siempre terminaras igual, así que ya cambia! —terminó gritoneándome muy molesta… Hasta yo me hubiese gritoneado.
—Lo intentaré, pero no te prometo nada.
Lo intenté, y lo logré. En todo ese tiempo, costaba mucho trabajo que me ganaran, y tengo que admitir que todo eso fue gracias a Saku. Volví a participar en la liga Añil, y Saku participó conmigo. Ella termino dentro de las cuatro mejores, y yo, como el campeón. No podía negarlo, así que lo hice, grité a todo el estadio, que esa victoria se la dedicaba a la persona que me hizo cambiar. Al siguiente año, participamos en la conferencia Plateada, conferencia que tampoco gané, y la final fue una de las mejores. Ahí estaba, peleando contra mi Saku; ahí me di cuenta que era una oponente muy poderosa, me costó mucho trabajo vencerla; en sí, me sentí muy mal por vencerla, pero ella me enseñó que en el campo de batalla no existen ni los familiares ni los amigos, solo tu rival, y tienes que derrotarlo, así que la subí al podio, junto a mí, al podio del primer lugar. Sentí que ella se lo merecía, pues si no fuese por ella, aun seguiría siendo un perdedor.
Pero mientras estuvimos en Johto, camino a la conferencia Plateada, fuimos a la ciudad natal de Saku, ciudad Ecruteak, y visitamos el gimnasio local, quería volver a retar a Morty, y le gané con mucha facilidad. Después de eso, salimos los tres del gimnasio, y puedo decir, que ese fue el comienzo de todo lo que vivimos ahora.
—Veo que has mejorado mucho desde nuestro último combate, Satoshi —me comentó Morty muy orgulloso.
—Muchas gracias, pero creo que todo el crédito se lo deben llevar mis Pokémon y Sakura —tambien le decía a Morty con más orgullo, o al menos eso creía.
—¡Qué cosas dices, Sato! —se me abrazó del brazo, valga la redundancia, pero la dejé, siempre la dejé, verla feliz me gustaba, y me gusta mucho.
—Y veo que conseguiste una gran compañera —me dijo muy cómplice Morty, mirándome de reojo.
—Es más que una compañera, es mi mejor amiga —la verdad, es que ya no la veía como una amiga, me gustaba mucho, pero me daba, y me da miedo que lo sepa. Siempre pienso que, si se lo digo, se va a burlar de mí, o lo trataría de broma—. Creo que descansaremos por hoy, iremos a ver a las hermanas de Sakura, y partiremos a Olivine City. Quiero retar a Jasmine, quiero que vea y demostrarle que he mejorado… —pero en ese mismo instante, un sonido muy fuerte comenzó en la torre latón.
—¡No puede ser! —el grito de Morty no podía significar nada bueno, o al menos eso decía mi intuición.
—¿Qué sucede? —le pregunté.
—¡Son las campanas de Ho-oh, están sonando! ¡Eso quiere decir que Ho-oh está por llegar! —ahora exclamó Saku muy asustada. Tengo que admitirlo, me sentí un intruso en ese momento, no sabía de qué hablaban los dos.
—Con que Ho-oh —y para no seguir siendo el ignorante del trio, saque mi Pokédex para que me diera un poco de información.
—Ho-oh, el Pokémon arcoíris. Su plumaje contiene siete colores que se ven según el ángulo desde el que le da la luz. Se cree que es portador de alegría. Este Pokémon vive a los pies del arcoíris (fuente: Pokémon esmeralda).
—Ya veo —tengo que admitir que no era la información que esperaba—. ¿Y cuál es esa leyenda?
—Verás… —Morty comenzó a contarme una leyenda muy antigua de Ecruteak City, y quedé muy sorprendido por la crueldad de los humanos. Me alegró mucho que Ho-oh haya huido, y también me dijo que un entrenador de mi pueblo natal lo había visto— ¿Conoces a un chico llamado Ash Ketchum?
—Por supuesto, somos amigos desde muy niños —le respondí muy extrañado—. ¿Crees que él tiene algo que ver con todo esto?
—No lo sé, pero no lo creo —en ese instante, y para el asombro de los tres, un arcoíris apareció en el cielo, y vimos a Ho-oh viniendo de dirección norte, descendiendo frente a nosotros. No tuvimos explicación lógica, pero todos nuestros Pokémon salieron de sus pokébolas— ¡¿Qué sucede aquí?!
—¡Eso quisiera saber, todos los Pokémon salieron apenas apareció Ho-oh! —no soy de asustarme, pero estaba asustado en ese momento.
—Ustedes, jóvenes y sus Pokémon, escuchen con atención —comenzó a decirnos Ho-oh en nuestras mentes, o al menos eso siempre creí.
—¿Qué sucede? —preguntó Morty muy impresionado.
—En estos instantes, el joven que vigilo está luchando contra una organización que quiere controlar los poderes del tiempo y espacio.
—¿Te refieres a Ash? —preguntó Saku tan impresionada como Morty. Definitivamente me sentía un verdadero intruso.
—Veo que lo conocen.
—¿Y cuál es esa organización? —pregunté más para no quedar como el vidente, aunque la verdad, tenía curiosidad.
—Se hace llamar equipo Galaxy, y espero que su batalla termine bien, ya que el poder de aquellos Pokémon es catastrófico.
—¿Y qué quieres que hagamos? —Saku preguntaba muy sería. Sí, tenía algo de envidia, al fin y al cabo, la leyenda de Ho-oh era de su ciudad natal, yo, ni pintaba.
—Los sucesos que ahora suceden, están creando distintas líneas temporales, y está destrozando las capas dimensionales —era poco lo que entendíamos de lo que hablaba. Lo de crear líneas temporales… Siempre he creído que sólo hay una línea del tiempo, y si cambias el pasado o el futuro, cambia todo, ¿pero crear otra línea del tiempo? Ahora, lo de las dimensiones, eso sí me preocupó—. Los hechos que están sucediendo ahora, están acelerando algo que ocurrirá.
—¿Y qué es lo que ocurrirá? —preguntó Morty muy preocupado.
—Quien sabe —nos respondió Ho-oh, dejándonos bastante intranquilos—. Encontrarán más información en la región Sinnoh, las tierras de los controladores del tiempo y el espacio.
—De acuerdo —tanto Morty como Sakura estaban muy serios, así que miré a Saku, la tomé de la mano, y ella me miró a los ojos—. ¿Quieres ir?
—Por supuesto —me dijo muy preocupada—. Pero, ¿qué haremos con la liga?
—Sí, ese es un problema —por nosotros, no participar en la liga no era un problema, pero el esfuerzo de nuestros Pokémon, lo tiraríamos por la borda.
—No te preocupes por eso —Morty estaba muy tranquilo respecto a nuestro dilema, dándonos una rápida solución—, hablaré con los demás líderes para que les reserven sus batallas cuando vuelvan, sé que los entenderán.
—¡Muchas gracias Morty, te lo agradezco!
—Intuyo que te encanta estar metido en cosas extraña, dudaba que negaran una misión de este nivel de parte de Ho-oh —Morty estaba muy tranquilo, y eso tranquilizaba mucho.
—¿Y cómo sabes eso? —le pregunté más por curiosidad, su intuición no le falló.
—Ho-oh jamás bajaría en frente de cualquiera, recuerda que él puede leer los pensamientos de las personas.
—Sí, tienes razón —me había descubierto, debía ser sincero, aun así, intenté guardar ese secreto lo que más podía, hasta el final—, pero no quiero que nadie lo sepa, sería muy peligroso.
—¡¿Tanto así, que ni siquiera confiaste en mi ese secreto?! —me preguntó Saku muy enojada; se veía muy sentida, y eso no me gustaba. Había hecho la promesa que nunca más la haría sufrir, ni que nunca jamás haría que otro la hiciera sufrir, así tuviese que sacrificarme.
—Por supuesto que no Sakura, si te lo contaba, tú también estarías metida en todo esto, eso sería muy injusto —le respondí con la verdad ¿Qué más podía hacer?
—¡Pero ahora lo sé, así que tendrás que aguantarte, te guste o no, ¿me escuchaste?! —una vez más, me volvía a regañar y amenazar. En serio, amo ese lado de Saku, tan ruda e independiente.
—¡Está bien, ya te contaré! —le respondí entre resignado y nervioso, ya había conseguido lo que quería— ¡Ho-oh, dinos por donde comenzar, e iremos de inmediato!
—Les sugiero que se dirijan a Twinleaf Town, allí conseguirán información vital para comenzar. Hablen con el profesor Rowan.
—¡De acuerdo! —se veía que Ho-oh estaba muy enterado de todas las cosas que pasaban— Sakura, tenemos que irnos —ella me asintió, y nos despedimos del líder de Ecruteak—. Gracias por toda tu ayuda, sólo recuerda todo lo que te dije.
—No te preocupes —también me asintió Morty—. Les deseo suerte y buen viaje.
—¡Muchas gracias! —y sin más tiempo que perder, partimos a nuestra misión— ¡Adiós!
Así que nos dirigimos a la región Sinnoh. No sabíamos lo que nos esperaba, sólo sabíamos que teníamos que prepararnos para lo que sea. Ho-oh me eligió para ayudarlo… Bueno, también a Sakura… No quería meterla, pero estaba más emocionada que yo, y eso me complicó mucho, más cuándo me comenzó a preguntar muchas cosas. Les digo, si no fuese ella, no le hubiese respondido ninguna pregunta, ni, aunque me hubiese preguntado Ash y Gary, jamás les hubiese respondido.
—¿Y cuáles eran esas situaciones? —me preguntó muy emocionada.
—¿De verdad te interesa saber? —le pregunté algo nervioso y dudoso.
—¡Por supuesto! —si las emociones fueran como el agua, hubiesen rebalsado el vaso llamado Sakura. Si, también puedo ponerme metafórico…
—¡Está bien, pero cálmate por favor! —le pedí muy asustado.
—¡Lo siento! —muy avergonzada, me sacó traviesamente la lengua, mientras me sonreía.
—¡Ay…! —suspiré resignado; no tenía de otra, así que comencé a hablar— Verás, todo comenzó desde… —le conté los hechos desde la aparición de los titanes y Lugia, hasta lo el incidente de Altomare, con Latias y Latios, y como me involucré en ellos— … más no te puedo contar, ya que eso es tan secreto, que está bien escondido en mi cabeza, ni en pensamientos.
—Entonces si eres tan fuerte, ¿por qué perdías como novato cuando te conocí? —miré muy curioso a Saku… Nunca me habían hecho una pregunta así, y fue muy buena.
—Los entrenadores quieren mucho a sus Pokémon. Pese a que me hayas convencido para luchar con todas mis fuerzas, sigo viendo muy mal maltratarlos en batalla —Sakura me miró algo acongojada, podía ver en sus ojos que se sentía arrepentida de convencerme de pelear por las medallas—. Pero lo que no puedo permitir, es que los usen para fines egoístas. Muchas veces terminan muertos, y solo porque quieren más poder, y el equipo Rocket es un claro ejemplo.
—Sato… —comenzó a decirme muy sonrojada—, eres un chico muy especial y muy comprensivo. Definitivamente quiero seguir viajando contigo hasta el fin del mundo —la vi estirar los brazos hacia los lados, y ponerse a correr, mientras gritaba como loca— ¡En marcha!
—Saku… —fue todo lo que susurré. Me sentí especial, no podía creer que amara tanto que supiera mis secretos; no sé por qué, pero en ese momento sentí mi estómago revolverse, algo afiebrado, no podía dejar de mirarla…, hasta que desapareció de mi vista— ¡Oye, espérame, no me dejes solo!
Admiraba y admiro mucho la enorme energía de Saku, tiene una vitalidad envidiable, fuera de que tiene un carisma muy especial; y pensar que hubo un tiempo en que la quise echar de mi lado, hasta la maltraté… Si quieren, díganlo, no me molesta, sé muy bien que fui un gran estúpido; pero ahora la tengo a mi lado, solo para mí, y para nadie más. Sí, creo que me enamoré perdidamente de ella… Jamás me he enamorado de una chica ¿Qué se hace en estos casos? No quiero preguntarle, sino, me trataría de inútil y tonto, adicionando de que se iría de mi lado.
Sólo tomaron algunos días para llegar a Sinnoh. Llegar a ciudad Olivine fue la parte más sencilla, pasamos a hablar primeramente con Jasmine, la líder del gimnasio local, le hablé de la situación, y comprendió de inmediato, pero ocurrió algo extraño, nos quiso acompañar. Le dijimos que no, si venia algún entrenador, le solicitaría una batalla, y no podría obtener la medalla, pero dejó el gimnasio a cargo de uno de sus mejores estudiantes y encargados, por lo que accedimos. Puede parecer una chica muy frágil y tímida, pero es una chica de aspecto muy engañoso.
Al llegar al puerto de Twinleaf, lo primero que hicimos fue a ver al profesor Rowan, famoso por sus investigaciones sobre la evolución Pokémon; le pedimos algo de información, pero no sirvió de mucho, ya que no conocía muchos detalles de todo, pero nos dijo que una anciana, al norte de Sinnoh, en Celestic Town, podría decirnos más sobre los Pokémon del tiempo y espacio, pero de pronto, sonó el videoteléfono, el profesor fue a contestar, y todos escuchamos la conversación.
—Hola, profesor Rowan —sonó una voz nostálgica, al menos para mí.
—Ash, ¿Cómo te ha ido? —así es, era mi viejo amigo quién hablaba con el profesor.
—¡Muy bien, ahora voy por mi última medalla a Sunnyshore City! —decía con el mismo entusiasmo de siempre, pero se sentía mucho más moderado a la última vez que lo vi— Profesor, quería preguntarle algo.
—¿Qué sucede? —tengo que admitir que la seriedad de Ash me preocupó mucho, jamás lo había visto así.
—No hace mucho, nos enfrentamos al equipo Galaxy —Ash aún seguía jugando a ser el héroe, eso jamás se lo quitaríamos—, y me preocupó mucho lo que nos dijo su líder Cyrus; dijo que volvería a intentar controlar a Dialga y Palkia. ¿Qué opina usted?
—No creo que lo vuelva a intentar —siempre me he dicho, el humano es el único ser que tropieza dos veces con la misma piedra, y yo si creía que lo volvería a hacer—, ya sabe que, si lo intenta hacer de nuevo, habrá alguien para detenerlo.
—¡Si, tiene razón! —y su ingenuidad también seguía ahí… Madurar toma tiempo, y Ash sí que se tomaba su tiempo— Bueno profesor, no le quito más su tiempo, voy por mi última medalla, cuídese y adiós —y Ash cortó la comunicación…
—¡Oye, no te distraigas si no quieres salir lastimado! —le exclamó de golpe Paul a Satoshi, notando que se caía de Pidgeot.
—¡Jejejeje! Si, lo siento —rio algo nervioso el joven de cabello desordenado, mientras miraba el lugar—. ¿Qué crees que está provocando todos estos desastres?
—Si lo supiera, no habría dado tantas vueltas por Hoenn —le dijo muy fastidiado el joven peli morado.
—Sí, creo que tienes razón —le apoyó a tan obvia pregunta—. Creo saber a quién preguntarle sobre estos fenómenos.
—¿Dónde vas a ir?
—A Sinnoh, estoy seguro que hay alguien que nos puede ayudar, te encargo del resto— le explicó muy misterioso Satoshi—. Adiós. ¡Pidgeot, a toda velocidad a Sinnoh! —y a toda velocidad, partió a su nuevo destino.
—Inútil —rezongó fastidiado el entrenador de Sinnoh—. De todas formas, comencé solo a investigar.
—Sí, estoy seguro que ella nos puede ayudar, lo hizo la última vez, y estoy seguro que lo volverá a hacer…
La llamada de Ash nos hizo entender que algo no andaba bien, no quería meterlos ni a él, ni a sus amigos en esto; así que con la ayuda de Kadabra, el pokégear de Saku, y un buen mapa de la región, le pedimos a Jasmine que fuera a Sunnyshore City. De alguna forma, tendría que distraerlo de lo que fuese a suceder, y aceptó muy gustosa; al fin y al cabo, volver a ver a un viejo rival y amigo, era una buena idea; mientras que Saku y yo nos trasladaríamos a Celestic Town, cómo nos dijo el profesor. Debo decir que Kadabra fue quién hizo todo el trabajo del viaje, y todo gracias a un mapa y un pokégear. Ustedes se preguntarán porque no nos tele transportamos de Johto a Sinnoh; bueno, primero, nos gusta viajar, además que la ruta en Johto ya la conocíamos, y Kadabra no puede tele transportarse a lugares, y menos a regiones que no conoce, por eso del mapa y el pokégear.
Al llegar a Celestic Town, lo primero que hicimos fue ir al centro Pokémon, le preguntamos a la enfermera sobre la ubicación de la anciana de que nos platicó el profesor. Joy nos dio las indicaciones para llegar con ella, así que salimos del centro y fuimos con quien buscábamos. Cuando llegamos, la supuesta anciana estaba en la terraza de su casa. Ahí la veíamos leer un libro.
—¡Señora, disculpe! —la llamé algo incómodo, no tenía intención que sacarla de su lectura.
—¿Qué sucede? —nos preguntó sin sacar la vista del libro.
—Buscamos a una señora que conoce mucho sobre mitología Pokémon.
—¿Que quieren saber? —nos hablaba muy seria. Estábamos algo intimidados.
—Ho-oh nos dijo unas palabras muy extrañas, sobre unos tipos que querían controlar a los Pokémon que controlan el tiempo y el espacio —le expliqué algo contrariado.
—Se refieren al equipo Galaxy, ¿verdad?
—Así es —le respondió Saku muy pensante—. Creo que sus nombres son Dialga y Palkia.
—Nos dijo que, por intentar controlarlos, aceleró un proceso para algo —le apoyé de inmediato a Saku—. ¿Sabe que es? —la señora se levantó de su silla, se acercó a nosotros y nos miró de reojo; nos pusimos muy nerviosos. De pronto, se puso a gritar.
—¡Prepárense para el fin de todo! —lo admito, nos asustó mucho; el grito, la cara y lo que dijo. Por instinto, nos abrazamos con Saku, al no saber que pasaba.
—¡Por favor abuela, no asustes a los demás con esas cosas! —exclamó algo molesta una joven de traje negro y cabello rubio.
—Sólo estaba aburrida —dijo muy seria nuevamente, volviendo a su asiento a leer.
—Discúlpenla por favor, le gusta asustar a los demás —muy apenada nos dijo la joven. Se veía muy amistosa, pero algo en ella, hacía sentir respeto—. Este pueblo es pequeño y tranquilo, cosa que no le gusta, y cuando vienen visitantes, los asusta con sus historias.
—Descuida, no hay problema —aunque aún seguíamos algo asustados, no vi la necesidad de las disculpas, así que nos presentamos—. Mi nombre es Satoshi y ella es Sakura.
—Hola.
—Mucho gusto, soy Cynthia, y soy la campeona de la región Sinnoh.
—¿Entonces haz derrotado a la elite four? —preguntó muy impresionada Sakura. ¿Por qué hizo una pregunta tan obvia?
—Es obvio que sí. Para ser campeón de la liga, primero tienes que derrotar a la elite four —le respondí algo fastidiado, mientras me miraba muy apenada—. No vinimos a eso —le expliqué con más calma a Cynthia—, Ho-oh nos dijo algo sobre…
—Lo escuché todo, y sé a quién pueden recurrir —se notaba que era la campeona, que efectividad.
—¿Y quién es? —le preguntó Saku muy ansiosa.
—Vayan al templo del tiempo/espacio, en el monte Coronet, ahí encontraran a alguien que realmente los ayudará.
—¿Dónde está ese monte? —le pregunté muy curioso. Conoceríamos a quienes crearon el tiempo y el espacio, también estaba muy emocionado.
— El monte Coronet es famoso por dividir la región Sinnoh, no creo que se vayan a perder. Les puedo dar un mapa del monte, ya que ese lugar es un verdadero laberinto y es fácil perderse.
—Gracias Cynthia —increíble que nos ayudara tan desinteresada; algún día debía enfrentarme a ella, sería un honor, pero había cosas más importantes, y aún las hay—. Cuando sepamos algo, te lo diremos —entró a la casa, y volvió con el mapa del monte. Ahí me di cuenta que realmente era enorme el lugar, por lo que partimos al acto y sin demora…
Por Sakura.
… Pero Cynthia me detuvo agarrándome de un brazo, cosa que Sato notó; quería hablar conmigo en privado. ¿Qué querría? Le pedí a Sato que se adelantara, dejándonos solas.
—¿Qué sucede? —le pregunté muy extrañada por su actitud.
—¿Él es tu novio? —me preguntó la muy descarada.
—¡¿Por qué preguntas esas cosas?! —me puse muy nerviosa. Me sentía la novia de Sato, pero no lo éramos oficialmente; sentí mucho calor y vergüenza.
—¿Sucede algo? —preguntó a lo lejos mi Sato; creo que había gritado muy fuerte.
—Nada, solo preguntaba algunas cosas —le contestó Cynthia sin siquiera avergonzarse, y yo quería que me tragara la tierra; pero la "Campeona" del descaro volvió a hablarme—. Te lo pregunto por qué Satoshi se ve un chico muy interesante, guapo e inteligente.
—¡¿De qué hablas?! ¡Es un tonto e inmaduro! Sólo hace que sabe mucho —la verdad es que mi Sato es muy inteligente y acertado, si no podía hacer algo, siempre se las ingeniaba para solucionar las cosas, y lo de guapo, no se lo podía negar… Ay… ¿En que estaba? Ah, sí…
—Entonces se parece mucho a un chico que conozco. Con la ayuda de sus amigos, derrotaron al equipo Galaxy —esa descripción me pareció muy familiar.
—¿Te refieres a Ash? —le pregunté muy curiosa.
—¿Lo conoces?
—¡Por supuesto, es amigo mío! —le respondí muy orgullosa. La verdad, es que todos los que conocemos a Ash, nos sentimos orgullosos de ser sus amigos, en especial yo, que gracias a él y a Misty, pude comenzar mi viaje.
—¿Y qué edad tiene?
—¿Ash? —¿para qué quería saber la edad de Ash? Era muy raro.
—No, Satoshi —me corrigió nuevamente la descarada.
—Tiene catorce años, la misma edad de Ash —le respondí muy curiosa.
—Otro niño más…
—¿Acaso querías dejártelo? —le gruñí muy celosa… ¡Si, estaba celosa, ¿algún problema?!
—¡No, no es eso! —la descarada comenzó a agitar sus manos, intentando negar sus intenciones— Bueno, en realidad si —y cambiando de opinión al siguiente segundo—. Pero tú eres su novia, así que mejor no me meto.
—¡Si me querías hablar de eso, entonces me voy! —no quise despedirme, quería asesinarla, pero antes de cometer algún crimen justificado, partí rauda con mi Sato, quién me esperaba con su famosa paciencia; paciencia que antes se le agotaba a los dos segundos— Disculpa la demora, ¿nos vamos? —le casi ordené sin detenerme, no quería que Sato me viera roja, sino comenzaría a preguntarme cosas que no quería responder.
—¡Espera, yo soy el mapa! —me exclamó…, ¿mi novio? Puf…, qué tontería… Lo importante es que me alcanzó, y seguimos el viaje.
Por suerte, el monte Coronet no estaba muy lejos, solo era media hora de camino. El problema era escalarlo y pasar por sus cuevas subterráneas. Caminamos mucho, pero después de cinco largas horas, y un Clefairy que capturé, llegamos al templo. Realmente era un lugar decepcionante, sólo eran ruinas, pero al parecer, Sato sabía algo más, ya que camino de Johto hasta aquí, se puso a leer muchos libros; nunca lo vi así, aunque el hecho de que Ho-oh te dé un mensaje sin muchas pistas, era realmente preocupante. En ese lugar, un ser, al cual no vimos, nos dijo algo muy perturbador, así que decidimos seguir investigando, pero antes, Satoshi decidió volver a Sunnyshore City por Jasmine. Al llegar, nos escondimos de inmediato, ya que Jasmine aún estaba con Ash, Brock y otra chica más, de gorra blanca, traje negro y minifalda rosa muy corta. ¿Cómo puede andar una chica vestida así, con dos chicos a su lado? No le presté mucha atención, al fin y al cabo, era Ash, y Brock…, a él le gustan las mujeres mayores; lo sé por experiencia propia. Después de la despedida de Jasmine, lo primero que le preguntamos, fue quien era la chica que acompañaba a Ash. Dawn, una coordinadora Pokémon, y la nueva amiga del chico ingenuo e inmaduro.
Nuestras investigaciones nos llevaron de vuelta a Johto, para ser preciso, al monte Plateado. Les seré sincera, creo que lo mejor para nosotros dos, es jamás haber ido a ese lugar, pero creo que estábamos destinados para llegar a ese punto. En ese entonces, conocimos una organización en la que creíamos sus palabras; querían el bien para el mundo, si hasta el nombre sonaba a un lugar lleno de bien y bondad; el equipo del nuevo inicio. Conocimos a cuatro chicas a quienes les simpatizamos muy rápido, pues realmente eran muy simpáticas, sus nombres eran Kasumi, Haruka, Hikari, Taiyō y Komugi. Trabajamos con ellas, y un grupo aparte de seres algo extraños, por dos meses. En estos dos meses, Hikari se encariño mucho con Satoshi, cosa que me puso muy celosa, pero sabía que jamás le diría lo que pienso; al final, quedaron como muy buenos amigos, o al menos eso creo. Al final de esos dos meses, y sin querer, entré a una especie de oficina muy extraña, se veía muy tétrica, y en una enorme mesa, encontré una especie de carpeta con un informe; lo que decía me impactó mucho, así que lo guardé rápidamente en mis pertenencias, fui a buscar rápidamente a Satoshi, y le expliqué todo, mientras leía el informe que le entregué.
El equipo del nuevo inicio, era en realidad una división, aunque suene raro, en nuestra dimensión. Ellos en realidad se llaman los soldados de la luz, y hay divisiones en todas las dimisiones que existen. El informe hablaba sobre unos objetos y personas que utilizarían para deshacer y hacer a su antojo. Lamentablemente, los demás descubrieron la fuga de información, y fuimos víctima de una gran persecución; no pudimos ir muy lejos, nos agarraron. Pese al entrenamiento en la división, caímos en las garras del enemigo, al parecer estábamos perdidos, pero gracias a Hikari logramos huir. Sé muy bien que no lo hizo por unirse a nuestro grupo, sino que lo hizo por Satoshi. Ahí descubrimos la verdadera identidad de ellas, Aqua, Tera, Wind, Magma y Dark. Lo que Hikari no sabía, es que yo fui quien le dijo a Satoshi sobre su gran plan.
En un mes, Satoshi y yo nos dedicamos a ganar las medallas que faltaban. Era increíble ver el poder que ganaron nuestros Pokémon, ganamos sin siquiera respirar, y la conferencia plateada, bueno, ya les conté. El mes que quedaba, nos dedicamos a investigar aún más sobre los soldados de la luz, y fue cuando pudimos encontrarnos con Palkia, Dialga y Mewtwo, quienes ya sabían sobre lo que sucedía; Satoshi les dio sus conclusiones, y Mewtwo sacó una conclusión, Ash. Sólo eso, Ash. Nos enteramos de todo acerca de May, Max, Dawn y los demás, y además nos dieron la oportunidad de aumentar aún más el poder de nuestros Pokémon, y nuestra propia fuerza, Satoshi quiso probarse a sí mismo con el más grande reto para un entrenador, retar a la elite four de Índigo, y ganó sin perder a un solo Pokémon. La elite quedo sorprendida, y así se convirtió en el campeón de la liga. Por esas cosas de la vida, el profesor Oak presenció las batallas, claro, conmigo; ese día tenía unos informes que entregar, y de paso, nos avisó que Ash volvería dentro de dos días a Pallet Town. No quisimos decirle nada de los soldados de la luz, mucho menos a la liga, Sato quería de corazón que sus amigos lo ayudaran, confiaba en Ash, Gary y sus amigos, ya que, pese a todos sus cambios, seguía sin confiar en las personas, hasta que llegó el día de la visita. Estuvimos pensando en cómo sorprender y felicitar a Ash por sus resultados en la conferencia Valle del Lirio, y esa noche, el equipo Rocket decidió meter las narices; se robó los Pokémon y la comida, por lo que decidimos actuar. Ciertamente, nos echaron a perder nuestra sorpresa.
Así fue cómo terminó todo, o comenzó, como quieran decirle…
—Saku… Saku… —Wind comenzó a sacudir suavemente a Sakura, intentando despertarla—, son las 6 de la mañana, los chicos van a salir.
—Wind… —Sakura comenzó a desperezarse restregando sus ojos con sus manos, contestándole a la pelíazul— Perdóname Wind, me quedé dormida.
—No te preocupes —le dijo Wind dándole una sonrisa— ¿Dormiste bien?
—Sí, gracias —Sakura se levantó, y partió con Wind—. Vamos a buscar a los chicos.
Dedo reconocer algo a todos ustedes, les estoy muy agradecida a Tracey y a Misty por todo, sino, no tendría nada…
Por Satoshi.
… Y yo no tenía nada, solo por culpa de mi tonto egoísmo, pero ahora lo tengo todo. Saku es mi todo, pero, aun así, no se lo quiero decir, porque no quiero quedar con nada. Prefiero no tener nada, pero tenerlo todo a no tener absolutamente nada.
—¡Satoshi! —se escuchó la voz de un joven llamando en el lugar.
—¿Quién será? —Satoshi miró a todos lados, hasta encontrar a dos personas arriba de Zapdos— ¡Sabrina, Ritchie!
—Pensé que después de tanto tiempo, nos olvidarías —dijo el joven peli castaño, mientras se le acercaba con Zapdos.
—A los buenos amigos jamás se olvidan —dijo Satoshi muy entusiasmado.
—Mewtwo nos dijo que te viniésemos a ayudar, pero no sabemos en qué —comentó Sabrina muy seria.
—Por favor, diríjanse a Slateport, allí comenzaré a preparar todo —comentó muy serio el joven peli azabache—. Ahora me dirijo a Sinnoh, tengo algunas dudas sobre todo esto.
—¿Te refieres al clima?
—Así es —Satoshi aún no sentía el momento de ese algo que esperaba, faltaba más preparación, y tiempo no había— ¿Qué pasa con los demás líderes de gimnasio?
—Están reuniendo entrenadores de sus ciudades, pueblos y alrededores, todo va como el profesor Oak lo dijo —le respondió rápidamente Sabrina.
—¡Qué bien, me alegra! —respondió Satoshi muy conforme— ¡Yo me retiro, no los detengo más! —se despidió, y continuó su marcha— ¡Pidgeot, a toda velocidad!
—¿Qué le pasó? —preguntaba Ritchie muy sorprendido— Ese no es el Satoshi que conozco.
—Es cierto, algo le habrá ocurrido. ¿Pero qué? —se preguntaba igual de confundida Sabrina.
Todo ha ocurrido tan rápido, que no sé cómo explicarlo con mejores palabras. Hasta para mí todo es muy complejo, con excepción de hace seis días. Hace cuatro años que no volvía a Pallet Town. Hace cuatro años conocí a mi primer Pokémon; antes Bulbasaur, ahora Venusaur. Hace cuatro años, comenzó nuestra aventura por separado, Ash por un camino, Gary por otro, y yo, por el mío. Si no se hace algo rápido, todo lo que queremos, todo lo que hemos vivido, hasta nosotros mismos, la vida, y el mismo tiempo y espacio, desaparecerán. Todo está en manos de mi viejo amigo, según lo último que me dijo Ho-oh. Sólo espero que lo que haga, nos salve; si no lo hace no lo culparemos, de todos modos, es una carga muy pesada para una sola persona. Por suerte, tiene muchos amigos, y ellos lo ayudaran sin dudar; me incluyo con Saku. Por lo menos, algo de bueno tiene de ser el heredero del poder final, sino, pregúntenle a Mew…
Esta historia continuará…
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Una anecdota. Cuando pense en el nombre de Satoshi, sabia que asi se llamaba Ash en Japon. Esto por la epoca terminando AG y empezando DP. Habia pensado en al menos 20 nombres en japones, y queria uno que sonara bien, pero para todo lo que tenia planeado, todo me llevaba al nombre de Satoshi.
Como pudieron ver, la Sakura de Ecruteak era muy importante. En ese entonces, todo se limitaba a mi imaginación, y solo escribía lo que me salia de la mente, pero siempre teniendo en cuenta, el jamas destruir la leyenda de Ho-oh. Ash y Ho-oh siempre tuvieron una conexión muy intima; la de guiar al entrenador por el camino a seguir cuando se desorientara. Cuando se encontro con Misty, cuando se despidio de Misty, y cuando fue poseído en la pirámide de batalla. Si, es muy importante en la vida de Ash, y aun asi, lo relegaron a 3 minutos de aparición en 20 años, y un pésimo cameo en la película 20; fuera de destruir la leyenda de Ho-oh.
Bueno, no me extiendo mas. Si tienen dudas, consultas, comentarios, sugerencias, o los que se les ocurra, estan los comentarios para que me lo hagan saber. Les deseo un muy feliz año nuevo, y que tengan un buen 2018. Saludos, y los espero para el final del arco.
