Hola a todos, espero que hayan tenido unas bonitas fiestas. Este capitulo esta dentro de los mas largos que he escrito, asi que les recomiendo que lo lean con calma. Este capitulo, es la primera parte del cierre de arco. Espero les guste.


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Capítulo 29: "Una rueda de emociones, la unión de los nuevos enemigos"

Estaba anocheciendo, y Dawn se veía durmiendo en la cama de lo que parecía una enfermería, y en ese preciso momento, comenzó a despertar muy agobiada; por alguna razón, se sentía exhausta, fuera del hambre y la sed que tenía.

—Ay… —comenzó a quejarse Dawn, mientras intentaba abrir los ojos— Me siento rara —con algo de dificultad se sentó, y miró a su alrededor— ¿Por qué estoy aquí? ¿Qué fue lo que pasó? —se tomó la cabeza, y por un momento, cerró los ojos— Nosotros estábamos en una librería, y… no recuerdo que pasó.

—Caíste bajo la posesión de dos cartas —comentó el joven de cabello rubio—. Comenzaste a luchar contra nosotros, nos costó mucho trabajo liberarte, pero lo logramos.

—Ed… —Dawn miró al joven, y notó como se le acercaba con una lata de bebida y un sándwich — Disculpen por mi descuido.

—No te preocupes, todo está bien. Además, ¿quién iba a pensar que ese libro sería una carta? —le decía muy tranquilo el alquimista, mientras le alcanzaba sus alimentos.

—Muchas gracias —los tomó, y aún muy confundida, comenzó a preguntar— ¿Que pasó realmente? No recuerdo nada.

—Sería raro que te acordaras de algo —le comentó muy extrañado, arqueando las cejas—. Como te decía, nos costó mucho liberarte, así qué…

Hace algunos minutos atrás.

Pese a que Ed e Inuyasha peleaban sin problemas, no avanzaban mucho. Dawn peleaba como una experta. La desesperante situación, hizo sacar el ingenio de la coordinadora de Hoenn… Era un buen plan, muy riesgoso, pero más ideas no quedaban.

¡Ash, utilicemos a Meganium y a Venusaur para detener los movimientos de Dawn!

¡¿Crees que podría funcionar, May?! —preguntó Ash muy poco convencido.

¿Qué es lo que quieres hacer? —le preguntó muy preocupada Sakura.

Haremos que utilicen sus látigos cepa para atraparlas —comenzó a explicar muy seria, pero muy decidida May.

Pero, ¿cómo lo harás? —preguntó Ash algo inseguro— Se mueven muy rápido, y sabes que tu Venusaur y mi Meganium no son tan rápidos.

Por lo mismo debemos ser muy precisos —respondió May rápidamente—, usaremos el factor de que Inuyasha y Ed no tienen problemas para seguirlas.

No sé qué quieres hacer con exactitud —decía Sakura mientras se preparaba para sellar las cartas—, pero confío en ti, May.

Gracias Sakura —le agradeció May con una sonrisa—. ¡Ed, Inuyasha, necesito que inmovilicen los movimientos de Dawn, quiero que las dejen juntas, cerca de nosotros!

¡Como digas! —respondió Inuyasha al acto.

¡Tú eres la jefa! —también respondió Ed al acto.

La idea era buena, pero el gran problema, eran los rápidos movimientos de Dawn, por lo que la idea de May era la más viable. Tanto Inuyasha como Edward, comenzaron a atacar de tal forma, que las dos Dawn retrocedieran sus movimientos, con tal que los dos jóvenes tomarán el control del ritmo de la batalla; los movimientos circulares que hacían, ayudaba a que las dos quedarán de espaldas, por fin acorraladas.

¡Venusaur, látigo cepa! —con rapidez ordenó May.

¡Tú también Meganium, látigo cepa! —ordenó Ash casi al unísono.

Pero las dos Dawn se percataron de los látigos, logrando esquivarlos con un salto sin mayores problemas.

¡Son muy rápidas! — exclamó Misty algo fastidiada — ¡Tiene que haber algún método para atraparlas!

¿Y si las acorralan con los látigos? —acotó Shaoran, haciendo que Ash y May lo miraran— Sus látigos son muy largos, cubren un gran espacio.

Podría funcionar —dijo May muy pensante— ¿Ash, lo intentamos?

Por supuesto.

¡Inuyasha, Ed, ya escucharon, acérquenlas a Meganium y Venusaur!

¡De acuerdo! —exclamaron al unísono.

La estrategia de los espadachines había cambiado; olvidaron sus armas, y optaron por la fuerza física. Como pudieron, y a quema ropa, comenzaron a empujarlas hacía los dos Pokémon tipo hierba. Tanto Venusaur como Meganium estaban listas para actuar, no tendrían muchas oportunidades, y tal cual como lo había imaginado May y Shaoran, las dos Dawn quedaron frente a los dos Pokémon.

¡Látigo cepa! —exclamaron casi con rabia al unísono, Ash y May.

Y con rapidez, los látigos cepa atraparon a las dos chicas, con ayuda de la restricción adicional que la habían dado Inuyasha y Ed, atrapándolas de las piernas.

¡Sakura, ahora! —exclamó rápidamente el alquimista de acero.

¡De acuerdo Ed! —y con rapidez, Sakura dijo su conjuro, logrando que las cartas no solo liberarán a Dawn, sino también, volviéndolas a la normalidad, terminando la coordinadora de Sinnoh desmayada, siendo agarrada por Ed — ¡Uf…, por fin! —suspiró aliviada la peli castaña— ¡Perfecto, dos cartas más!

Está vez fue mucho más difícil que las últimas —comentó Ed mientras se acercaba a la brujita, con Dawn en brazos—. Esto se está poniendo aún peor.

No puedo creer que sólo dos cartas nos causarán tantos dolores de cabeza —comentó May muy preocupada.

Está vez la afectada fue Dawn— comentó el rubio, mirando él y los demás a la joven coordinadora desmayada—. Fue poseída por dos cartas, fue mucho peso para ella, los movimientos que hizo no son para su estado físico.

¿Y ahora qué haremos? — preguntó Misty muy preocupada.

Estamos cerca de un parque de diversiones del que somos dueños —dijo Tomoyo muy tranquila—, allí hay un recinto de descanso. ¿Qué les parece si vamos? —les ofreció la joven muy feliz— Además, se podrían distraer y divertir.

No creo que sea buena idea divertirse en momentos así —comentó no muy convencida Kagome.

¡Vamos! —exclamó Ash muy animado— ¡¿Qué tiene de malo divertirse?!

¡Tú como siempre tomándote todo a la ligera! —Misty le regañó muy molesta.

¿Acaso te vas a preocupar por cosas que no han sucedido? —le preguntó muy serio Ash.

Bueno, yo… —Misty debía ser sincera, Ash la había pillado, la dejó sin argumentos, curiosamente tenía razón, y eso le pareció muy extraño—. Ese no es el Ash que conozco, ¿qué le habrá pasado? —pensó para sí.

En verdad necesitan relajarse —la sonrisa de Tomoyo, para suerte de todos, no desaparecía con nada—. Acompáñenme, es por aquí.

Fin de recuerdo.

—Terminaste desmayada, Meganium y Venusaur mareadas con tantas vueltas, pero contigo a salvo.

—¿Y los demás? —preguntó muy preocupada Dawn.

—Están afuera esperándote muy preocupados —le respondió Ed muy afable.

—¿Y tú porque estás aquí, solo conmigo? —le preguntó ahora muy curiosa.

—Yo te traje en brazos —comenzó a explicar Ed—, llegamos aquí hace quince minutos.

—Ya veo —terminó de comer muy rápido el sándwich, se bebió de un solo trago la bebida, y se levantó de la camilla, con algo de dificultad.

—Oye, ¿te sientes bien? —le preguntó Ed muy preocupado, agarrándola desde la espalda.

—Tranquilo, no es la primera vez que me siento así —le intentó responder Dawn con ánimos, aceptando la ayuda.

Ya con Dawn, al menos despierta y más recuperada, y en compañía de Ed, salieron del cuarto de enfermería, siendo recibidos por todos, muy preocupados por su estado de salud.

—¡Dawn, ¿cómo te sientes?! —pregunto Ash casi corriendo hasta ella, extremadamente preocupado.

—Tranquilo Ash, estoy bien —le respondió con una sonrisa—. Solo fue un pequeño percance.

—Es bueno verte bien de nuevo —le dijo Gary muy aliviado.

—¡Entonces ahora que estas bien, vamos a divertirnos! —exclamó muy emocionado Ash— Tomoyo nos dejó el lugar solo para nosotros, ¿qué te parece?

—¡Genial! Entonces habrá que aprovechar —exclamo tambien Dawn, notándose que sus energías ya estaban bastante recuperadas.

Y con mucho entusiasmo, partieron corriendo en grupo a las atracciones del lugar, salvo Dawn, quien fue detenida de un brazo por Ash.

—Ash, ¿pasa algo? —le preguntó Dawn muy extrañada.

—Dawn… —la agarró de los hombros, y la miró a los ojos— ¿En verdad te sientes bien?

—¡Por supuesto, ese sándwich y esa bebida fueron muy efectivas! —exclamó muy alegre la pelíazul.

—No me pidas que no me preocupe —comenzó a hablar muy serio Ash—. Cuando te vi después del ataque que sufriste por Tera, me asusté mucho, me sentí impotente, y ver que fuiste poseída por esas dos cartas… —Ash bajó su mirada, y continuó—. Discúlpame, por favor.

—¡Ash, no fue tu culpa! —comenzó a decir muy nerviosa la pelíazul— El ataque de Tera fue por mi descuido, al igual que lo de las cartas.

—Cuando empezamos nuestro viaje, le prometí a tu madre que te cuidaría, y no he cumplido mi promesa —muy compungido, Ash se acercó a Dawn, y la abrazó—. Cuando Sakura te ordenó que debías quedarte en el templo de Dialga y Palkia, me sentí tranquilo, pero aun así decidiste seguirme.

—Ash… —la joven hizo una pequeña pausa, abrazó al joven, y le fue sincera—. Haberme quedado, hubiese demostrado lo inútil que soy, mientras ustedes hacían su mejor trabajo para terminar con todo esto.

—Si ese hubiese sido tú real motivo, no habrías venido —separó por un momento a la joven, y vio como la coordinadora lloraba—. Dawn, dime por favor, ¿qué piensas de mí? ¿Fue por algo que hice o que dije que me seguiste?

Ash estaba aplicando similar discurso que usó con May, quería saber qué pensaba Dawn de él; más bien, que sentía por él.

—¡Ash, por favor, perdóname! —y sin mediar más palabras, se lanzó a abrazar el cuello de Ash, y comenzó a besarlo intensamente.

Era como si intentara demostrar todos sus sentimientos en aquel acto; no quería despegarse del joven, intentó que el beso durara lo que más le permitiera su aliento, hasta que ya no aguantó más, y tuvo que despegar sus labios de los de su amado.

—Ash, te amo desde mi alma —comenzó a confesar Dawn muy colorada, con la voz muy tímida—. Te acompañé porque quería trabajar contigo, en verdad lo deseaba, no quiero perderte.

—Como lo suponía, soy un maldito cretino —dijo a voz alta Ash—, no puedo hacer feliz a nadie.

—¿Por qué te dices eso Ash? —preguntó Dawn muy preocupada.

—Dawn, no sé cómo decírtelo, pero me deberías detestar. Sólo he pensado en lo que yo creo que es bueno para ustedes, pero jamás les he preguntado qué es lo que querían de corazón.

—¿Por qué me dices eso? — Dawn ya entró a preocuparse por tan extraño discurso.

—¡Dawn, perdóname por favor, lo que más quisiera es no hacerte sufrir, pero no puedo corresponder a lo que sientes! —respondió con rabia Ash— A decir verdad, no merezco nada, soy un mal agradecido.

—Ash, ¿qué es lo que te sucede? —comenzó a preguntar Dawn muy asustada. Jamás había visto así a su amigo, o al menos, sin una justificación, como perder una batalla— ¿Me quieres contar?

—La verdad es que dejé que me besaras porque quería que te llevarás un bonito recuerdo. Si eso era lo que deseabas, debía dártelo, es lo mínimo que podía hacer —Ash bajó su rostro, y continuó su confesión—. Si puedo hacerte feliz con lo que sea, entonces lo haré.

—¡Espera un momento! —exclamó algo asustada Dawn— ¡¿Dejaste que te diera tu primer beso sólo para satisfacerme?!

—De hecho…, ni el beso que me diste en la casa de campo… —Ash tenía miedo de cada palabra que decía, pero debía hacerlo, o al menos eso pensaba—, ni aquel beso fue el primero.

—¡¿Con quién fue entonces?! —preguntó muy curiosa Dawn— ¿Fue May? —Ash le negó— ¿Duplica? —volvió a negar— ¡Entonces fue Misty, lo sabía, era obvio! —bufó algo molesta.

—A Misty ni siquiera la he besado —respondió Ash muy apenado.

—¡Ash… espera un momento…! —comenzó a exclamar algo impactada la pelíazul— ¡¿Sakura?!

Dawn estaba sorprendida, Ash estaba confesando que…

—Si Dawn, me gusta Sakura —dijo mientras levantaba una mano a la altura de su pecho, y después la otra—, y tambien Misty.

—Ash… —volvió a decir Dawn muy preocupada.

—¡Quiero proteger a las dos, no las quiero ver sufrir más, no es justo! —gritó con mucha rabia Ash.

—¿Tan mal la pasaron por culpa de la carta del tiempo? —pensaba muy angustiada Dawn— Yo quiero mucho a Ash, no puedo permitir que sufra —Dawn levantó su mano derecha abierta lo más alto que podía, y dijo— ¡Ash, espero que seas feliz, quiero que seas feliz, nunca olvides que nos tienes a todos, jamás te dejaremos, estamos muy orgullosos por haberte conocido, y queremos que lo que deseas se haga realidad!

—Dawn… —ahora decía muy sentimental Ash.

—Para todos nosotros, eres el mejor maestro Pokémon del mundo —decía Dawn con mucho orgullo—. Ahora busca con quién ser feliz, te lo mereces.

—Dawn… —Ash sonrió, se acercó a Dawn, y chocaron sus manos en lo alto, recibiendo muy feliz el apoyo de su amiga—. Muchas gracias, Dawn. Saber qué tengo ese apoyo de ustedes, me levanta a seguir.

—Felicidades Ash Ketchum, evolucionaste de un chico inmaduro, a un chico maduro —le dijo casi en broma Dawn.

—No creo que sea necesario que me trates como Pokémon —comentó Ash algo nervioso.

—No sólo los Pokémon evolucionan —reflexionó Dawn— ¡Vamos a divertirnos, Tomoyo nos dejó este lugar para divertirnos, no para llorar! —exclamó Dawn para salir corriendo.

—Gracias chicas por todo, ustedes son las mejores —pensó Ash muy orgulloso.

Tal vez no estaba en sus planes, pero Dawn también, en lugar de abofetearlo, insultarlo, o simplemente ponerse a llorar, era ella quién le había dado un hombro de apoyo. Pero ahora comenzaba su dilema, ¿Misty o Sakura?


...


Mientras tanto, en la dimensión de Ash, en la región Sinnoh para ser más exactos, había una persona muy conocida por el aludido, hablando con una joven muy peculiar.

—Qué me dices, ¿aceptas? —preguntó muy segura la chica.

—¿Yo que ganó con esa proposición? —preguntaba una voz masculina muy fría.

—Lo que tú quieras en este lugar, basta con aceptar trabajar con nosotros —le respondió la chica muy tranquila—. Te aseguro que no te arrepentirás, Cyrus.

—¿Y lo de potenciar los Pokémon del equipo Galaxy?

—Eso se hará cuando aceptes.

—De acuerdo, entonces acepto tu alianza —dijo Cyrus, con un apretón de manos sellando el trato, mientras pensaba— ¡Por fin me vengaré por lo que me hicieron esos malditos mocosos! ¡Ash, prepárate para sufrir!

—Entonces te espero mañana en la cueva Turnback a las diez de la mañana, y no te preocupes por los entrenadores, mis soldados se encargarán que no te estorben.

—Te estoy muy agradecido por las facilidades que me has dado —decía Cyrus muy serio—. ¿Me podrías decir tu nombre?

—¿Es importante saberlo?

—Necesito saber con quién hago tratos — le respondió sonriendo fríamente.

—Creo que tienes razón. Mi nombre es Magma, la guerrera del elemento fuego.

—De acuerdo Magma, mañana a las diez de la mañana en la cueva Turnback.

¿Cuál será el plan que tiene Magma con Cyrus? ¿Por qué el encuentro en específico es en la cueva Turnback? Algo si la tenía segura, mientras se retiraba del lugar volando rauda y veloz, era que su plan, por el momento, iba viento en popa.

—Señor, los equipos enemigos del elegido han sido reclutados —decía Magma, al parecer hablando con alguien telepáticamente.

—Excelente trabajo —le felicitó una voz en su mente—. Creo que no tuviste muchas dificultades para lograrlo.

—Por supuesto que no, el humano es muy fácil de convencer si se le da más poder, es un ser muy ambicioso.

—No te confíes en que siempre será así —le advirtió la voz—, no todos son iguales.

—Es verdad —dijo muy reflexiva Magma—. Al elegido no le importa el poder, solo le importa la amistad, pero con eso jamás logrará vencernos.

—No lo subestimes, ese es su punto fuerte, y si lo sabe utilizar, podría ser una amenaza para nuestros planes —decía muy seria la voz, como si de verdad le temiera a aquella fuerza.

—De acuerdo señor —le afirmó para terminar la comunicación, pensando en los siguientes pasos de su plan—. Ya tenemos todo listo, solo falta que… —mientras miraba la perla de Shikon— esta hermosa gema haga su trabajo —de pronto, la perla comenzó a tomar un color indefinido; se notaban muchos sentimientos confundidos, pero con su energía en su poder—. Es hora de comenzar.

Y de un segundo a otro, la perla comenzó a despedir mucha energía en toda la región. Esta energía comenzó a invadir a todos los Pokémon que alcanzaba a llegar, invadiéndolos con un aura oscura, así tomando el control de cada monstruo de Sinnoh.

Aquel fenómeno, curiosamente no sólo afectó a los Pokémon de Sinnoh, sino también a todas las regiones del país. Los Pokémon salvajes al tomar esta aura maligna, comenzaron a cambiar completamente no sólo su naturaleza, volviéndose violentos, sino también, su fuerza física, volviéndolos seres de extremo cuidado.

Curiosamente, aquel fenómeno no afectaba a los Pokémon entrenados; por alguna razón, aquella energía los repelía.

—Muy bien, primera parte del plan, lista —decía Magma mientras guardaba la perla— ¡Este será su fin, esos dos gigantescos Pokémon son muy poderosos, y con esto serán invencibles!

Apenas comenzó la posesión de los Pokémon salvajes, en todas las regiones comenzaron a tomar medidas de resguardo, como, por ejemplo, en los laboratorios donde los entrenadores encargaban a sus Pokémon, los volvían a sus pokébolas, más por el miedo que ellos también fuesen afectados.

Mientras tanto, en las otras dimensiones, la concentración estaba centraba en volver los lugares a la normalidad. El ataque de los soldados de la luz había dejado más estragos de los que habían creído, las tareas de reconstrucción iban a ser más exhaustas de lo que en un inicio parecía, sin contar que todos debían estar alerta en caso que hubiese algún contraataque de aquellos seres malignos. El descanso era vital en esos momentos, pero había que dormir con un ojo abierto.

—Ya comenzaron a moverse —comentó Mewtwo telepáticamente a Palkia y Dialga, muy preocupado, mientras seguía su visita por Hoenn.

—Lamentablemente, no podemos hacer nada por el momento —comentó Palkia igual de preocupado—, todos se encuentran descansando y entrenando.

—Aun así, les avisare sobre lo que sucede, al menos para que se mantengan al tanto —avisó Mewtwo.

—No es buena idea —comenzó a argumentar Dialga—. Aquellos jóvenes son muy impulsivos, si van a enfrentarse a esas niñas con el poder que tienen ahora, serian aniquilados en nada, en especial ese chico llamado Ash. Un mal movimiento, y se acabó todo.

—Es verdad, tienes razón —dijo muy reflexivo Mewtwo.

Después de un largo viaje desde Hoenn, Satoshi llegaba a Celestic Town, donde encontraría a la persona que los ayudaría, la campeona de la región. El joven se encontraba muy contrariado, por lo que apenas bajó de Pidgeot, corrió hasta la casa de la chica.

—¡Cynthia, si me escuchas, respóndeme! —comenzó a llamar muy desesperado Satoshi, haciendo que la chica se asomara por la ventana— ¡Tenemos problemas, necesito que me ayudes!

—Esperaba tu llegada, he visto todo por televisión —decía muy tranquila la campeona—. Lo bueno es que aquí no ha pasado nada.

—Ahora que lo mencionas, es verdad —decía muy curioso Satoshi, mirando a su alrededor—, está demasiado tranquilo para mi gusto. ¿Y tu abuela?

—La semana pasada se fue de vacaciones a la región Fiore, y no sé cuándo volverá.

—Entonces estás sola —pensó en la situación de la joven, y muy apurado le preguntó— ¡¿Qué tal si nos vamos ya?! ¡El viaje no es nada corto!

—No lo sé —comenzó a decirle la joven seductoramente—, ¿no tienes apetito?

—¡No vine a comer! ¡¿Ya podemos irnos?! —comenzó a exclamar muy nervioso y ansioso, pero el gruñido del estómago del joven fue más fuerte— ¡Jejejeje! Lo siento —rio muy avergonzado.

—Deberías comer algo, y también tus Pokémon —comenzó a invitarle Cynthia, muy emocionada y sonrojada—, con el estómago vacío no rendirás.

—¿Crees que tengamos tiempo? —pregunto Satoshi ingenuamente.

—¡Siempre hay tiempo para todo! —le exclamó muy emocionada— Además, cocino muy rico.

—Si tú lo dices —dijo muy tranquilo— ¡Entonces acepto tu invitación!

—¿Y Sakura? —preguntó la campeona, notando la ausencia de la peli morada.

—No pudo venir, tenía otras cosas que hacer —le respondió algo incómodo, creyendo que a la chica era a la que quería ver.

—Ya veo —Cynthia sonrió, y le invitó a entrar—. Adelante Satoshi, la puerta está abierta —el joven asintió, y entró a la casa, mientras la rubia pensaba maliciosamente—. Lo siento mucho Sakura, pero me aprovecharé de la situación.

¿Cómo terminara la "reunión" de campeones? ¿Sólo comerán? ¿O…?

James se encontraba en la base del equipo Rocket, y como lo había dicho, fue a investigar si dentro de la organización tenían información acerca de los hechos que sucedían, y para su gran fortuna, si es que se le podría llamar así, escuchó la conversación que tenía Giovanni con Magma; la información recolectada era todo lo que necesitaba, y era más grave de lo que podía imaginar, por lo que como un soldado más, salió de la base del equipo Rocket, y decidió partir al rancho del profesor Oak, creyendo que era el mejor lugar para confiar tal información.

Jessie, Meowth, Lucario y Mew, continuaban recorriendo distintos pueblos y ciudades de Kanto, con la idea de eliminar todo tipo de amenaza que atacaba en la región. Una vez que la laboriosa tarea terminó, partieron en dirección a Pacifidlog City, lugar donde el Pokémon del inicio esperaba que comenzara el gran conflicto.

Paul, Ritchie y Sabrina ya se encontraban en Slateport City; las olas rompían con fuerza en el puerto y los vientos tenían mucha fuerza.

Delia y el profesor Oak ya sólo veían todos los desastres que sucedían uno tras otro; más no podían hacer, sabían que todo lo que sucedía estaba fuera del control de sus manos y de cualquier lógica, la única tarea que podían hacer, era devolver a los Pokémon del rancho a sus pokébolas, por causa de los efectos de los actos de Magma; los Pokémon del rancho no habían caído bajo el efecto, pero les era mejor prevenir un riesgo innecesario.

Gracias a que Satoshi, en compañía del equipo de ninjas de Konoha destruyeron la base de los soldados de la luz del monte Plateado, las invasiones no eran tan grandes, y los enemigos manejables; les era más sencillo a los líderes de gimnasio y otros entrenadores enfrentarlos.

En el ambiente se sentía que pronto comenzaría una batalla de grandes proporciones, una batalla tan importante, que decidiría no sólo el futuro de aquel lugar, sino tambien, el de todas las dimensiones.


...


Completamente ajenos a esta realidad, Ash y los demás continuaban disfrutando en aquel parque de diversiones ofrecido por Tomoyo.

Lo curioso, llegó a la hora de subirse a una muy particular atracción del parque.

—¿En serio piensan subirse a… eso? —preguntó Gary algo fastidiado.

—¿Qué tiene de malo? —preguntaba Dawn muy emocionada— Es una rueda de la fortuna.

—¿No es obvio que es lo que sucede aquí, mi querida Dawn? —comentaba Drew, mirando de reojo a la pelíazul— Porque sabes para qué se usan estás cosas, me imagino.

—Es verdad, estas situaciones son muy repetitivas —comentó muy fastidiado Ed—. Nos subimos y bajamos enamorados, que cursi…

—No sé ustedes chicos, pero yo sí quiero aprovechar de subir —comentó muy alegre Misty, mientras estiraba su mano a Ash— Ash, ¿subimos?

—Si es verdad que se usa para salir enamorados, entonces está es mi oportunidad, ya he aclarado mis sentimientos… Haré lo que creo que es correcto, me declararé a Misty —pensó Ash muy sonrojado, aceptando la invitación—. Por supuesto, Misty.

Pero una acción sorpresiva, sorprendió a todos, valga la redundancia. Antes que si quiera pudiesen poner un pie en la cabina, Ash y Misty fueron detenidos por un impactrueno de Pikachu.

—¿De acuerdo? —comenzó a decir muy sorprendido Ed— Esto es nuevo, tienen toda mi atención.

—¡¿Qué te pasa, Pikachu?! —exclamó Ash muy extrañado.

—¿Por qué atacas, Pikachu? —preguntó igual de sorprendida May, al tiempo que el aludido subió al hombro derecho de Sakura.

—¡¿Quieres que suba?! —Preguntó la peli castaña muy sorprendida, a lo que Pikachu asintió— ¿Y por qué?

De pronto, desde la pokébolas de Ash, apareció Latias, transformándose inmediatamente en aquella joven desconocida para los demás… menos para Ash y Misty. Pikachu bajó inmediatamente del hombro de Sakura, y corrió hasta el hombro de la Latias transformada, comenzando a hablar en susurro.

Cada palabra que le decía Pikachu, sorprendía aún más a Latias, por lo que, apenas el roedor eléctrico dejó de hablarle, agarró a Sakura y a Ash de un brazo, los tiró, literalmente, dentro de la cabina, y Pikachu accionó el mecanismo para pasar a una cabina vacía.

Nadie entendía que hacían los dos Pokémon, los miraban muy desconcertados.

—¿Qué les pasa ustedes dos? —les preguntó Gary algo asustado, mientras los dos Pokémon miraban la cabina donde estaban Ash y Sakura— ¡Acaso Sakura es…! —comenzó a pensar muy sorprendido— Desde el incidente del laberinto, esos dos están más juntos que nunca; existe la posibilidad.

A la única que no simpatizó para nada la acción de Pikachu y Latias, fue a Misty, quien estaba furiosa.

—¡Ese Ash, debió haber tenido todo planeado! —y con ayuda de sus celos, agarró de un brazo a Li, y con una voz muy tierna, le invitó a subir— ¡Shaoran, subamos!

—De acuerdo, como digas —dijo algo extrañado Shaoran, quien tambien no entendía muy bien que pasaba.

Los siguientes en entrar… a la fuerza por Pikachu y Latias… fueron May y Drew, quienes algo desconcertados y asustados, terminaron en el suelo de la cabina; Latias cerró la puerta, y Pikachu volvió a accionar el mecanismo, dejando una nueva cabina desocupada.

—¿Dónde está la cámara? —comenzó decir muy asustada Dawn, mirando a todas partes, creyendo que era una broma, o algo por el estilo— Pikachu, ¿te sientes bien? —pero Pikachu y Latias seguían mirando la cabina de May y Drew.

—Se comportan muy extraño —comenzó a preguntar muy serio Gary— ¿Qué es lo que planean? —pero apenas llegó la siguiente cabina, Latias abrió la puerta, entró en ella, y Pikachu accionó el mecanismo, corriendo a entrar tambien a la cabina, así, huyendo del lugar— Genial, escaparon a salvo…

—¿Alguien más va a subir? —preguntaba Tomoyo, mientras se dirigía a la mesa de control.

—Dawn, ¿quieres subir? — le preguntó Gary muy afable.

—¡Si…! —exclamó muy apenada la aludida— Gracias.

Después que Gary y Dawn entraron a la cabina, les siguieron Kagome e Inuyasha; y Duplica y Ed. Estos últimos, tenían sus propios temas; después de la batalla contra Aqua, fue muy poco el tiempo a solas que tuvieron.

—Duplica… —comenzó a decir Ed algo nervioso—, te doy las gracias por confiar en mí.

—¿Por qué me dices eso? —preguntaba Duplica muy sorprendida. ¿A qué venia tal cosa? Se preguntaba.

—Pese a no conocernos desde un inicio, confiaste ciegamente en mí, si no hubiese sido por ti, la batalla contra Aqua hubiese sido desastrosa —le respondió muy afable.

—Ed —muy sonrojada, comenzó a responderle al joven—, tu eres un chico bueno, y de eso me di cuenta desde el primer momento que te vi, eres decidido e inteligente.

—No creo que sea para tanto —le respondió con ironía, mientras miraba su brazo derecho—. Si hubiese sido inteligente, esto jamás hubiese sucedido, y lo que más rabia me da, fue lo que le hice a Al.

—Tu hermano menor te quiere mucho, sé que él sufre tanto como tu aquel incidente —miró a los ojos al joven, y muy sonriente le dijo—. Debe haber mucha gente que debe saber sobre su accidente, y deben tener un gran circulo que los ayude, eso me incluye.

—Sólo pueden apoyarme, eso no nos devolverá nuestros cuerpos —decía con mucha tristeza.

—No seas tonto —le dijo mientras se le lanzaba a abrazar—. Ustedes están viviendo tan terrible estado, y nosotros somos conscientes de aquello, lo estamos viendo —se separó un poco, y le recordó— ¿Cómo te sentiste con lo que sufrió Ash y Sakura por la carta del tiempo?

—Creo que igual que todos, inútiles y miserables —dijo muy angustiado—. Al menos, aún tengo a mi hermano, pero tener en consciencia, que cada vez que despiertes, vivirás el mismo día, y consciente que la persona que más quieres, al final del día moriría irremediablemente… —hizo una pausa, y comenzó a reflexionar cada una de sus palabras—, sería algo insoportable, más para esos dos ingenuos.

—Ambos se tenían, sólo podían confiar en ellos, nosotros éramos meros espectadores para los dos. ¿Te imaginas revivir todos los días el día que intentaron revivir a su madre para siempre, y que nadie comprendiera nada?

—Me hubiese vuelto loco, hasta el suicidio hubiese sido más placentero —respondió Ed, mientras bajaba la mirada.

—Ustedes tienen mucho por delante, y sé que algún día podrán volver a la normalidad —tomó del mentón al joven, y levantó su mirada, observando su angustiado rostro—. Sé que eres una persona persistente y valiente, y sé que jamás bajarías tus hombros.

—¿Por qué tienes tanta seguridad de mí? —le preguntó el rubio muy confundido.

—Porque jamás me enamoraría de un cobarde —y por fin, Duplica deshizo sus deseos, y besó en la boca al joven, a quien la acción lo pilló desprevenido. El beso duró hasta que la peliverde quedo sin aliento—. Si Winry hubiese visto algo así, nos hubiese matado ¡Jejejeje!

—Duplica, yo… —pero la aludida lo interrumpió.

—¿Sabes? —comenzó a decir mientras se acomodaba en el regazo del joven— Siempre he tenido en mente que divertir a la gente es mi deber, por eso tengo un pequeño teatro donde hago imitaciones, y sé que cuando le saco una carcajada a las personas, es por que hice muy bien mi trabajo.

—Y lo creo, me sorprendiste mucho cuando te disfrazaste de Lisa, era muy fácil de confundirte —le respondió con orgullo.

—Y tu deber es proteger no sólo tu país, sino tambien a tus amigos y seres queridos —cerró sus ojos, y dijo—. Te ruego que no decepciones con Winry, sean felices los dos, ella te quiere mucho.

—Duplica… —Ed cerró sus ojos, y se abrazó a la joven, esbozando una sonrisa.

No sólo ellos tenían cosas que hablar, había una pareja muy en particular que aún tenía un tema que arreglar.

—¿Ves Inuyasha? —comenzó a decir Kagome, mientras sonreía— Te dije que venir sería una buena idea.

—Meterse en relaciones ajenas, nunca es una buena idea —dijo muy molesto Inuyasha.

—No me refería a los chicos, me refería a nosotros —dijo muy pasiva la peli azabache.

—¿Nosotros? —aquellas palabras llamaron la atención del hibrido, volteando la mirada a una Kagome que tenía lágrimas en sus ojos— Kagome…

—Siempre he tenido celos de Kikyō, eso nunca te lo he podido negar, pero ver a Misty y las chicas, me hizo sentir como una estúpida —decía muy acongojada.

—Pese a que saltaron con el objetivo que conquistar a ése cabeza hueca, sus celos jamás se interpusieron en cada acción de Ash —agregó Inuyasha muy calmo—, es como si hubiesen hecho un pacto para que él no se enterara nunca de nada.

—Mientras nosotros, imponemos nuestros sentimientos antes que cualquier otra cosa… —Kagome cerró sus ojos, suspiró, y volvió su vista hacia el horizonte—. Debería hacer como Misty, ni Kikyō ni yo somos tus dueñas, tú deberías ser libre de escoger a quien quieres.

—Yo jamás he pensado que ustedes me ven así, al contrario, conozco sus sentimientos, se cómo se comportan, y quiero que las cosas pasen solas con el tiempo.

—¿Cómo Ash y Sakura? —pregunto muy sentimental Kagome.

—¿Ash y Sakura? —preguntó muy curioso.

—Después del incidente de la carta del tiempo, comencé a verlos mucho más maduros y conscientes de su alrededor —volteó su mirada al joven, y continuó—. Realmente no sé qué les habrá pasado, pero para haber cambiado tan súbitamente, debió haber sido algo muy terrible.

—La única diferencia que tenemos, es que, si cometemos algún error, podríamos apoyarnos en otras personas —sonrió irónicamente mientras decía— ¡Creo que hasta Sesshömaru hubiese sido una buena compañía! —y volvió a hablar acongojado— En cambio, ellos estaban solos, ¿qué podíamos hacer nosotros? Hiciéramos lo que hiciéramos, nunca hubiésemos sabido si estábamos ayudando o no.

—Creo que, al fin y al cabo —decía muy feliz Kagome, buscando el regazo del híbrido—, los dos inmaduros nos hicieron madurar a todos nosotros, y me quiero quedar con ese aprendizaje para siempre… Ya no más celos…

—Es verdad, tenemos que ser más maduros que el par de inmaduros —comentó mientras sonreía, mirando a la chica.

Quienes, si debían aclarar mucho sus sentimientos, era Dawn a Gary. ¿Qué era lo que sentía realmente la coordinadora de Sinnoh?

—Gary… yo… —comenzó a decir tímidamente Dawn.

—¿Sabes Dawn? —interrumpió Gary rápidamente— Ash tenía razón, no te protegí de Tera, fuiste la única que recibió el ataque de esa maldita.

—¡Gary, en serio, no tienes nada de que disculparte! —exclamó muy rápido Dawn, muy nerviosa— Al contrario, yo fui la culpable del fracaso de la misión.

—¿Sabes? —retomó la palabra el joven peli castaño— Desde que tenemos noción, recuerdo que con Ash nos la pasábamos peleando sobre quien de los dos era el mejor, muchas veces terminábamos a golpes, pero siempre estuvo ahí Satoshi para separarnos —miró a los ojos a la pelíazul, y dijo—. Cuando tomé a Squirtle de mano de mi abuelo, me creí en la gloria, creía que podía enaltecer la imagen de Pallet Town en el mundo, pero la verdad, era que Ash siempre estuvo mucho más adelante que yo.

—Ash siempre ha hablado muy bien de ti, así como de Misty, de May, de todos —agregó Dawn muy afable—. Debo confesar que a veces, me sentía muy celosa de las chicas; ellas conocían desde mucho antes a Ash, y yo quería tener ese nivel de confianza con él.

—Pero Ash se enamoró de una chica que conoció hace tres días —dijo entre burlas Gary.

—¡¿Tambien te lo dijo?! —exclamó Dawn muy sorprendida.

—No es necesario que haga algo así, y te aseguro que Misty tambien lo sabe —miró al cielo de la cabina—, lo conocemos desde hace años.

—Ya veo… —Dawn bajó su mirada, y continuó—. Se suponía que nosotras íbamos a hacer madurar a Ash, que dejara de ser ese chiquillo inmaduro, que pasara a la puertead, nos viera como mujeres, pero maduró sin que lo viviéramos.

—¡Que irónico! —decía entre risas Gary— Cuando más nos necesitaba, no existíamos para Ash, pese a estar a su lado.

—¿Sabes lo que le dije a Ash después de despertar? —Gary negó intrigado— No sólo los Pokémon evolucionan, uno tambien lo hace todos los días.

—Sabias palabras —comentó Gary muy sorprendido.

—¡Si, tu abuelo es muy sabio, recuerda que soy un fan de los poemas del profesor Oak! —dijo muy orgullosa la pelíazul.

—¡Increíble que si puedas descifrar los poemas de mi abuelo! —le comentó algo nervioso Gary.

—Ese fue uno de los motivos por el cual me empezaste a interesar, Gary Oak —comenzó a confesarse tímidamente Dawn, muy sonrojada—. Debo ser sincera, se lo prometí a Ash…, Gary…, tu…

—¿Estás enamorada de mí, o sientes admiración por mí? —interrumpió Gary nuevamente.

—¡¿Eh?! —exclamó con sorpresa.

—Como dijiste, se lo prometiste a Ash, por lo que quiero que estés segura de lo que sientes —le pidió muy afable Gary.

—Bueno… yo… —la pregunta puso dudosa a la pelíazul. ¿Estaba realmente enamorada, o sólo era admiración? —. Si me pongo a pensar con calma, cuando supe que eras el nieto del profesor Oak, comencé a mirarte con otros ojos… Creo que eso es admiración, ¿o me equivoco?

—Creo que no —le respondió Gary muy sonriente— ¿Observaste la unión que tienen Ash y Sakura?

—Sacrificarse por el otro, sin importar las consecuencias —resumió Dawn—. Es verdad, a ti te veo muy lejos de eso, creo que no podría llegar a tanto; si hubiese sido afectada por la carta del tiempo, no estaría hablando ahora contigo.

—Todos tenemos nuestra alma gemela en algún lugar, y si Ash fue capaz que confesarte que estaba enamorado de Sakura, eso quiere decir que tú tambien tienes a alguien que te guste.

—En verdad, aun no lo sé —le respondió muy sonriente—, pero conozco a alguien que si me ama mucho. ¿Crees que debería darle una oportunidad?

—Si tú crees que debes hacerlo, entonces hazlo —le animó Gary—. A lo mejor, él es tu alma gemela.

—¡De acuerdo, entonces lo haré! —exclamó muy decidida— Gary, ¿podría al menos, abrazarte hasta que bajemos de aquí? —le pidió la pelíazul mucho más tranquila.

—Sería un honor —le respondió muy feliz Gary.

May y Drew, se encontraban mirando en distinta dirección, hacían lo que podían para no mirarse, más que nada, por vergüenza.

—¡¿Tienes algún problema conmigo?! —le preguntó algo incomoda May

—Yo ninguno —le respondió de forma pícara Drew—, pero parece ser que tú sí.

—Yo no tengo ningún problema —le respondió May, sucedido de unos segundos de silencio, y retomando la palabra la peli castaña— ¿Qué piensas hacer después que todo esto termine?

—Creo que me iré a descansar, esto es mucho para mí y mis Pokémon —le respondió algo serio Drew.

—¿Y los concursos?

—Quiero competir en los concursos de Sinnoh, Dawn me dijo que son muy competitivos, pero será para más adelante, por este año, no quiero más —le respondió muy tranquilo.

—Ya veo —dijo con la mirada baja, con algo de miedo—. ¿Te podría acompañar?

—No creo que sea buena idea que una rival me acompañe —le respondió muy serio Drew.

—Yo no pienso participar en concursos por un buen tiempo, solo quiero acompañarte —le respondió muy sonrojada.

—¿Y por qué me quieres acompañar? —le preguntó muy intrigado, algo sonrojado, sabiendo para donde quería llevar la conversación la coordinadora de Hoenn.

—Verás, quiero aprender mucho de ti…, digo, para mis futuros concursos —decía con mucha pena, jugando con sus dedos índice—. Obviamente, jamás llegare a ser tan buena como tú, pero al menos, quiero que tú me enseñes.

—Ahora veo a lo que se refería Ash con lo que me dijo — se decía Drew mucho más tranquilo — De acuerdo, si me quieres acompañar, hazlo, te acepto con gusto.

—¡Gracias Drew —celebró May, lanzándose efusivamente a abrazar al peliverde—, te juro que no seré una carga! —y percatándose de su efusivo e instintivo acto de cariño, intentó separarse, pero el joven se lo impidió abrazándola, apenando aún más a la chica— Drew…

—No sé con exactitud qué pasó con Ash, pero su estadía en este lugar lo hizo madurar muy rápido —decía muy sentimental el joven—. Él hizo mucho por nosotros, en cambio nosotros, le hemos sido inútiles.

—Ash me confesó que después de lo que pasó con la carta del tiempo, comenzó a tener miedo de perdernos, en especial a Misty y Sakura…, lo vi muy angustiado, muy inseguro de sí mismo —decía May muy triste—. ¿Tú sabias que Ash está enamorado de Misty y Sakura?

—Por Misty lo sabía, y por Sakura lo intuía, se veían demasiado obvios —respondió arqueando sus cejas—. Sé que no he pasado por lo mismo que Ash, pero si estoy seguro de algo, no necesito amenazas para protegerte.

—¡Entonces…! —comenzó a exclamar muy emocionada May.

—Sí, parece que el plan de Pikachu y Latias funcionó muy bien —la exaltación de la joven fue tanta, que se lanzó llorando a abrazar al joven, besándolo intensamente, y separándose a los segundos— ¿Qué tal si se lo decimos a los demás?

—¡Me parece una idea excelente!

Los ánimos no eran los mismos en la cabina donde estaban Misty y Shaoran, más que nada, por los ánimos que estaban caldeados por culpa de cierta peli naranja.

—¡Maldito Ash, lo tenía todo planeado! —exclamaba furiosa Misty.

—¿Por qué dices eso? —preguntó muy intrigado Shaoran.

—¡Se veía todo muy obvio! —comenzó a deducir muy molesta— Aunque me pareció muy extraño que Latias se comportara así —silenció por un momento, y dijo muy seria—. Tendremos que seguir con el plan.

—Tu plan no ha funcionado ni un poco —le dijo muy serio el joven peli castaño—, a Ash no parece importarle que yo esté a tu lado.

—No me sorprende después de todo —seguía hablando muy molesta la peli naranja; se notaban mucho sus celos—. Ese tonto es muy ingenuo en estos temas.

—Si es así, deberías tú enseñarle sobre esas cosas —le aconsejó muy serio Shaoran.

—¡No, que él solo aprenda! —exclamó aún más molesta Misty— Está tan metido en sus Pokémon, ganar batallas, ir de gimnasio a gimnasio… —se relajó completamente, y muy sentimental siguió—, pero ese es su sueño, ser un maestro Pokémon, y no quiero que por mi culpa abandone su sueño.

—¿Cuál es el problema real entonces? —le preguntó muy serio Shaoran.

—Él me pidió que me fuese a vivir con él cuándo termine todo esto, que quería abandonar sus sueños, y todo para cuidarme.

—Entonces será mejor que actúes, porque él ya tomó la delantera —le dijo muy serio Shaoran.

—Tienes razón —dijo entre culpas Misty.

Ash y Sakura se encontraban muy nerviosos, cada vez que cruzaban miradas, miraban para cualquier parte, haciendo acciones muy torpes.

—¡Yo…! —dijeron al unísono, callando al acto al unísono.

—Tu primero, Sakura —dijo Ash muy sonriente, mirando muy sonrojado a la joven.

—Si…, bueno… —comenzó a decir muy titubeante Sakura—, quería decirte que Pikachu se comportó muy extraño, ¿no te parece? —decía muy intrigada.

—Sí, fue muy extraño —dijo igual de intrigado Ash, desconociendo porque habían hecho algo así…

—Ash… —volvió a decir Sakura, haciendo que el aludido la mirara a los ojos; se veía mucha emoción y miedo a la vez, en el brillo de los ojos de la peli castaña—, qué bueno que choqué contigo dos veces, gracias a eso, conocí a la mejor persona en mi vida.

—¡Jejejeje! —rio algo nervioso el joven por el comentario— Fue culpa de los dos.

—¡Jejejeje! Es cierto lo que dicen los chicos, somos algo torpes —comentó medio en broma Sakura—. Pero fue gracias a eso que no sólo te conocí, también pude sobrevivir.

—Ya te lo había comentado Sakura, no permitiría jamás que mis amigos y seres queridos les pasara algo —dijo muy decidido Ash—, y muy en especial a ti, que confiaste en nosotros desde el primer segundo.

—Yo tampoco podría abandonar a quienes más quiero, y si alguien necesitara mi ayuda, se la brindaría sin dudar —comentó igual de segura Sakura.

La coincidencia de comentarios provocó una pequeña carcajada en los dos, recién comenzando a darse cuenta de las cosas que tenían en común.

—Ash… —retomó menos titubeante Sakura—, también quiero agradecerte por hacerme sentir especial.

—¿Especial? —preguntó ingenuamente Ash— ¿Te refieres a volver a usar las cartas?

—¡Bueno…, también…! —respondió entre risas Sakura— ¡Ha pasado mucho tiempo desde que no tenía una aventura así!

—Bueno… —comenzó a decir algo titubeante Ash—, lamento haberme metido con tu tranquilidad.

—¡¿De qué hablas?! —le exclamó algo nerviosa, frunciendo el ceño— ¡Gracias a ti, aprendí muchas cosas, y volví a creer que alguien tan bueno, amable y valiente como tú, se interesara en mí!

—¿Te refieres a lo del beso? —le preguntó muy curioso Ash, sin percatarse de sus palabras.

—¡No voy a dejar que te escapes de mí, Ash Ketchum! —le gritó muy segura, lanzándose por instinto a besar al joven, y separarse a los segundos, mostrando tranquilidad, seguridad y felicidad en su rostro— Ash…, tú me gustas mucho…, no aguantaría vivir sin ti.

Las palabras de Sakura sorprendieron mucho al entrenador. Sakura, muy decidida y segura, ¿se le estaba declarando? Estaba fuera de combate; su tierna voz, y su iluminado rostro lo tenían hipnotizado. Sakura ya había hecho su parte, le había declarado su amor.

—Creo que no puedo seguir engañándome —dijo Ash en voz alta—. Se lo que le prometí a Misty, pero tu Sakura… tú me… —bajó su mirada, y comenzó a llorar— ¡Tengo miedo…, tengo miedo que fuéramos a hacer algo prohibido!

—Ash… —tomó el mentón del joven, y levantó su rostro— ¿Hagamos que esto dure hasta lo que más se pueda? —le preguntó muy sonriente, limpiando las lágrimas del joven.

—Sakura, no quiero decepcionarte…

—Jamás me has decepcionado, por eso quiero correr este riesgo contigo —le respondió Sakura muy segura.

—Sakura… —Ash sonrió, y le dijo—, no sé cómo se dirá con exactitud, espero hacerlo bien —la joven abrió sus ojos ampliamente, mientras que Ash, muy titubeante, más por miedo a meter la pata, comenzó a decir—. Sakura…, ¿quieres estar conmigo, o ser mi novia, o…, las dos cosas? Creo que era así… — comenzó a preguntar muy confuso.

—¡Si Ashy, sí quiero! —gritó en júbilo la chica, lanzándose violentamente a abrazar a su… ahora novio…

¡Jamás permitiré que sean felices, malditas escorias!

De pronto, un sismo muy fuerte comenzó en el lugar, comenzando a sacar de su base de resistencia la rueda de la fortuna.

—¡Un terremoto! —comenzó a exclamar muy preocupado Ash, mientras abrazaba a Sakura.

—¡Ashy, siento la presencia de otra carta! —exclamó igual de preocupada Sakura.

—¡Sakura, tienes que salir de aquí! —le dijo muy serio Ash— ¡Latias, tele transportare!

Y en un segundo, Latias apareció con Pikachu en su lomo.

—¡Latias, por favor! —comenzó a exclamar Sakura muy angustiada— ¡Salva a los demás primero, nosotros podemos aguantar aquí más!

—¿Estás segura? —preguntó Ash muy poco convencido de la idea.

—¡No quiero que les pase nada a mis amigos, no quiero vivir con esa culpa! —exclamó muy angustiada la peli castaña.

—¡Latias, rápido! —el Pokémon eón asintió, y lo más rápido que pudo, se tele transportó a cada una de las cabinas.

Después de unos segundos, Latias terminó de trasladar a todos fuera de las cabinas, notando el real estado del lugar; la rueda estaba fuera de su base, y en muchas áreas la tierra estaba levantada.

—¡Esto es obra de la carta de la tierra, tengan mucho cuidado! —exclamó muy preocupado Shaoran.

—¡Chicos, ¿han visto a Ash y Sakura?! —preguntó May muy preocupada.

—Latias —llamó Misty al Pokémon, mientras dejaba por último a Ed y Duplica— ¡Aún siguen en la cabina! —exclamó muy asustada— ¡Latias, rápido, sácalos de ahí!

Pero antes de poder tele transportarse, una columna de tierra se elevó bajo Latias, golpeándola con mucha fuerza, dejándola sin sentido.

—¡Latias, por favor, no te rindas! —exclamó muy asustada Misty, mientras todos corrían a ver el estado de la Pokémon.

—No hay caso, está inconsciente —dijo muy serio Gary, mientras tomaba una de sus pokébolas— ¡Moltres, sal, ayuda a sacar de la cabina a Ash y Sakura!

Apenas salió Moltres, se dirigió a la zona más alta de la rueda, lugar donde estaba la cabina de Ash y Sakura; no obstante, entre columnas de tierra y rocas que salían disparadas, las que Moltres intentó esquivar, rápidamente todos se dieron cuenta que el real objetivo del ataque, era matar no sólo a Ash; también a Sakura. Lamentablemente, Moltres fue alcanzado por el ataque, cayendo al suelo sin sentido.

—¡Moltres, regresa! —exclamó con mucha rabia Gary— ¡Maldición!

—¡Espero que esto funcione! —exclamó Ed, usando su alquimia para subir, usando el suelo del lugar.

Con mucha dificultad, Ed comenzó a subir no solo usando la torre de suelo que había formado, sino también, los pedazos de tierra que surgían, y la estructura de la rueda; y después de un muy buen rato, y muy cansado, logró llegar hasta la cabina, tocando el vidrio de la ventana.

—¡Mira Ashy, es Ed! —exclamó muy alegre Sakura.

—¿Qué habrá pasado? —Ed le hizo un gesto contra el vidrio, Ash entendiendo rápidamente que quería hacer, tomando a Sakura y abrazándola a un rincón de la cabina— ¡No te separes de mí, Ed va a romper el vidrio para salir!

—¡Si!

Ed colocó sus manos en la barandilla superior de la cabina, tomó impulso hacia atrás, y con sus pies destrozó el vidrio, logrando entrar.

—¡Lo siento Ash, Latias esta inconsciente, por eso no pudo venir! —le exclamó muy serio Ed.

—¡Ed, por favor, llévate a Sakura primero! —le exclamó sin querer pensar en nada más.

—¡No te preocupes, puedo bajar a los dos sí quiero! —le respondió Ed muy confiado.

—¡No voy a permitir que le pase algo a Sakura! —le exclamó con rabia Ash— ¡Vimos todo lo que pasó, se lo complicada de la situación, apenas si pudiste subir hasta aquí! —hizo silencio y más calmado dijo— Ya he muerto varias veces, una más no me hará daño —dijo muy engreído.

—Ash… —dijo algo pensante Ed—. De acuerdo, será como digas —se puso de espaldas, y le dijo a Sakura muy rápido— ¡Sube rápido, no tenemos tiempo!

—Ashy, ¿estás seguro de lo que haces? —preguntó Sakura muy asustada.

—¡Se lo que hago, no te preocupes! —le respondió con mucha seguridad.

—De acuerdo —le asintió Sakura, despidiéndose con un beso en la boca, y subiendo a la espalda de Ed— ¡Quiero verte abajo a salvo! Cuídate.

—¡Bajen, rápido! —exclamó con mucha rabia Ash.

Ed notó la desesperación en el rostro del joven, por lo que asintió, y comenzó a prepararse para bajar.

—Sakura, sujétate fuerte, no te aseguro un viaje tranquilo —le dijo Ed en chiste.

—Si.

Ed, completamente concentrado en bajar de la rueda, comenzó a combinar como la vez anterior, el terreno y su alquimia para bajar, con una Sakura abrazada fuertemente con los ojos cerrados.

¡¿En verdad crees que escaparás tan fácil?!

Pero en el momento que Ed iba a poner un pie en una de las superficies de tierra, está desapareció, comenzando a caer sin remedio.

—¡Charizard, ve a ayudar a Ed y Sakura, usa ala de acero con lo que te llegue! —exclamó muy angustiado Ash, mientras lanzaba la pokébola del Pokémon fuera de la cabina.

Apenas Charizard apareció, cayó en caída libre, logrando que Ed y Sakura cayeran en su lomo.

—Ten mucho cuidado —le dijo Ed—, esa cosa ataca con piedras y pilares de tierra.

—Charizard, bajemos rápido, tienes que ir por Ashy —le dijo Sakura muy asustada.

—¿Ashy…? Y ese beso… —preguntó muy extrañado Ed— ¿No me digas que…?

—Así es, Ashy me correspondió —dijo Sakura muy orgullosa—. Yo también tengo la obligación de salvarlo, no me voy a quedar de brazos cruzados.

— ¡Así se habla! —le exclamó enérgicamente Ed— ¡No te preocupes —le exclamó a Charizard—, te ayudaré a que esas piedrecillas no te molesten! —el Pokémon le asintió muy orgulloso, soltando un fuerte rugido— ¡Sakura, vamos a rescatar a tu novio!

El ataque hacia Charizard, Ed y Sakura era intenso, y apoyado por la pequeña espada que creó en su automail, y el ala de acero de Charizard, bajó haciendo varias acrobacias; y con demasiada dificultad, pero a salvo, llegaron a tierra firme.

—¡Chicos, ¿se encuentran bien?! —preguntó May muy preocupada, abrazando a Ed y Sakura— ¡Nos tenían al borde del colapso! —decía entre llanto.

—¡No cantes victoria, May! —exclamó Drew muy preocupado— ¡¿Qué pasó con Ash?!

—¡Voy a ir con Charizard a buscarlo, aún sigue allá arriba! —respondió Ed mientras volvía a montar al Pokémon.

¡Sakura Kinomoto, serás infeliz por lo que te quede de vida, y las futuras!

—Tengan cuidado por favor —dijo muy angustiada Misty.

De pronto, antes que siquiera Charizard pudiese emprender vuelo, vieron como el suelo se abrió, provocando el colapso total de la estructura.

—Creo que hice lo que me correspondía —decía Ash—. Lo siento mucho Sakura, como siempre, no cumplí lo que prometí —cerró sus ojos, y dijo—. Espero que mi suerte permita que pueda seguir ayudándolos, amigos…

Y la rueda terminó en el suelo, desplomada. Muy desesperados, todos partieron corriendo a revisar la cabina dónde se encontraba Ash, con la esperanza de encontrarlo, al menos.

Al llegar, extrañamente, encontraron a Ash desmayado, pero sin ninguna sola herida.

—¡Ash, despierta por favor! —comenzó a gritar desesperada Misty— ¡Te lo ruego, no te mueras!

—¡Manténgase alejados! —dijo Inuyasha mientras entraba a la destruida cabina y sacaba a Ash del interior—. Increíble, aún sigue con vida, y sin un rasguño, debe ser inmortal.

—¡No es tiempo para bromas, Inuyasha! —le regañó Kagome— ¡Este lugar en muy peligroso para Ash, deben llevárselo a la enfermería!

—¡Yo lo llevaré! —se ofreció rápidamente Misty— ¡Ya se lo había dicho, él es mi responsabilidad, y mi deber es cuidarlo!

—Te acompañaré —se ofreció rápidamente Shaoran—. No podrás sólo con él, necesitarás ayuda.

—Muchas gracias Li —ambos tomaron a Ash, y se lo llevaron lo más rápido que podían.

Sakura, muy angustiada, veía como Misty y Shaoran se llevaban a Ash, queriendo ella también seguirlo, por lo que decidió correr, pero Ed se lo negó, agarrándola del brazo.

—¡¿Por qué me detienes?! —le preguntó muy angustiada Sakura.

—Le prometí a Ash que no dejaría que nada malo te pasara, y cumplo mis promesas —le dijo muy serio.

—¡Tengo que ir a cuidar a Ashy, es mi deber como su novia, no lo dejaré! —le exclamó con mucha rabia.

—¡¿Novia?! —exclamaron todos muy sorprendidos.

—¡Escúchame bien, Sakura! —comenzó a regañarla fuertemente Edward— ¡Ash se sacrificó para que tú estés ilesa, si de verdad quieres cuidarlo y hacer valer su sacrificio, entonces concéntrate en sellar esas cartas!

—Ed… —Sakura abrió los ojos de golpe, dándose cuenta de la verdad—. Es verdad, tengo que sellar esas cartas, debo volver todo a la normalidad, así es cómo debo agradecerle a Ashy todo lo que ha hecho por mí.

Tomó la llave del libro, dijo su conjuro para transformarlo en báculo, cerró sus ojos, y comenzó a concentrarse en su ambiente.

—Detecto la presencia de cuatro cartas —decía muy calmada Sakura—. La fuerza que tienen es muy distinta a las otras.

—¿Qué significa eso? —preguntó May muy curiosa.

— Siento la presencia de las cuatro cartas elementales, Agua, Tierra, Viento y Fuego.

—¿Cartas elementales? —preguntaba muy preocupada Dawn— ¿Tienen algo que ver con las guerreras elementales?

—Ya tendremos tiempo de pensar en eso, Dawn —le dijo Gary muy serio—. Dime en qué te podemos ayudar, y lo haremos.

—Gary… —dijo muy sorprendida Sakura. No esperaba una respuesta así, mucho menos después de decir a los cuatro vientos que Ash era su novio— ¿No están enojados conmigo?

—Sakura —comenzó a decir May con mucho orgullo—, tú eres la primera chica que Ash ve realmente como mujer, y se anima a declararse.

—Debo admitir que estamos muy celosas, pero esa fue la voluntad de Ash —decía Dawn con entusiasmo.

—Si ese tonto no está para protegerte, entonces nosotros lo haremos —dijo muy engreído Drew.

—Sakura, confía hasta el final en nosotros, haremos lo que Ash hubiese hecho por ti —le dijo Duplica muy feliz.

—¡Vamos chicos, terminemos con esto y volvamos a casa! —arengó Gary con entusiasmo.

—¡Si…!

Sakura en sí, no lo podía creer, pese a todas las adversidades, tenía un círculo donde reconfortarse; pese a lo sucedido con Ash, sus amigos continuarían con ella hasta el final.

—Amigos… —susurró Sakura muy sentimental— ¡No les fallaré, lo juro por mi vida!

¡Veamos qué tan fuerte es su estúpida amistad!

De pronto, en el ambiente comenzó a correr un aire combinado, era como si una corriente de aire caliente y una corriente fría chocaran entre sí, provocando una tormenta de rayos y un viento muy fuerte, del cual apenas si podían sostenerse.

—¡Deben ser agua, fuego y viento, tengan mucho cuidado! —exclamó Sakura, usando su bastón para sostenerse firme en el suelo.

—¡No sé preocupen, solucionaré esto rápido! —exclamó Ed con dificultad.

Pero de pronto, todos vieron como por culpa del fuerte viento, Pikachu salió volando del lugar a mucha velocidad.

—¡Te tengo! —exclamó Kagome, lanzándose de forma suicida a abrazar a Pikachu, también siendo llevada por el viento.

Todos vieron como desaparecían los dos de la vista, a la vez que una muralla de tierra muy alta se levantaba, bloqueando el camino.

—¡Kagome! —exclamó Inuyasha con toda intención de correr a ayudarla, pero Drew se lo impidió.

—¡¿Se puede saber en qué estás pensando?! —le regañó fuertemente Drew.

—¡Voy a salvarla! —le respondió muy molesto— ¡¿Qué otra cosa creías que iba a hacer?!

—¡¿Y seguir desfragmentando más el grupo?! —seguía regañándole Drew— ¡Pikachu esta con ella, no te preocupes, sabrán cuidarse, ahora necesitamos concentrarnos en esas cartas!

—Tienes razón —dijo mucho más calmado Inuyasha—, aún queda mucho trabajo aquí.

—¡Sakura, ¿qué quieres que hagamos?! —preguntó rápidamente Drew.

—¡Tenemos que pelear contra las cartas, tenemos que hacer aparecer sus verdaderas formas, de otro modo no podremos sellarlas!

—¡De acuerdo! —exclamaron todos para iniciar el ataque.

Kagome y Pikachu habían volado mucho más lejos de lo que había parecido; la joven estaba desmayada, mientras que Pikachu muy preocupado, sacudía suavemente su cabeza, intentando despertarla, hasta lograrlo.

—¡Ay…, eso dolió! —comenzó a quejarse Kagome, mientras abría los ojos con dificultad, encontrándose a un muy preocupado Pikachu— Tranquilo, estoy bien. ¿Tú cómo estás?

El Pokémon le respondió muy alegre asintiendo, dándole a conocer que estaba bien.

—¿Dónde estamos? —se preguntaba, mientras miraba a todos lados, levantándose con algo de dificultad, mientras Pikachu se iba a su hombro izquierdo.

Pese a que el lugar estaba destruido, lograba identificar donde estaba cada atracción.

—¡Pikachu, los chicos necesitan ayuda, necesito que me acompañes antes a otro lado! —Pikachu asintió, y partieron a sentido contrario donde estaban los demás.

¿Qué es lo que estará planeando Kagome?

Mientras todo eso pasaba, Misty y Shaoran llegaban con un desmayado Ash a la enfermería del parque. Apenas entraron, lo acostaron en la misma camilla donde antes había descansado Dawn.

—Espero que despierte pronto —comentó Misty muy preocupada.

—Si sobrevivió a tal caída, esto no será nada —dijo Shaoran algo más tranquilo, más por la peli naranja.

—Si tú lo dices, entonces debe ser —comentó sin despegar la mirada de Ash.

—¿Por qué me dices eso? —le preguntó Shaoran muy extrañado— Eres quien mejor conoce a Ash.

—Lo siento… —sacudió algo desesperada su cabeza, y bajó su mirada—, aún estoy muy confundida; después de lo que sucedió con Elix, quedé muy mal.

—Como sea —decía Shaoran muy preocupado, posando su mano derecha en el hombro izquierdo de la joven—. ¿Quieres que te acompañe?

—No es necesario —Misty dio la vuelta, y miró con sus ojos llorosos a Shaoran—. Ve a ayudar a los demás, ellos te necesitan más.

—De acuerdo —le asintió Shaoran muy serio—. Si Ash llega a despertar, haz todo lo que puedas para que no salga de aquí, y si es necesario amarrarlo, hazlo.

—No va a salir de aquí, no te preocupes —le contestó muy sonriente Misty.

—Luego nos vemos —y Shaoran salió raudo de la enfermería.

—No te preocupes, no saldrá de acá, no lo dejaré —decía en voz alta Misty muy seria.

Las corrientes de aire habían cambiado de dirección, ignorando el muro levantado por Ed, volviendo a producir un fuerte viento huracanado.

—¡Creo que puedo combatir el viento con viento! —de colmillo de acero, Inuyasha comenzó a crear torbellinos de aire, comenzando a tomar todo el viento que circulaba en el aire, así, tomando el control del viento que los atacaba.

—¡Qué bien, está funcionando! —exclamó May muy alegre.

En el momento que Inuyasha usó los torbellinos para crear sus cuchillas de aire, logrando anular el viento del ambiente, comenzó a llover intensamente, dejando en evidencia a tres extraños seres en el cielo; al parecer, eran espíritus, uno rojo, otro azul, y el último verde.

—Así que esas son sus verdaderas formas —comentó Inuyasha muy serio.

—¿Qué son esos seres? —preguntaba Dawn muy sorprendida.

—Son las cartas viento, agua y fuego —dijo Sakura muy seria, mientras tomaba una carta, pensando—. Espero que esto funcione —activándola— ¡Escudo!

El escudo creado por Sakura, comenzó a encerrar a los tres seres; en el momento que los cubrió, el escudo comenzó a reducir su tamaño, con la idea de reducir lo más posible su radio de movimientos, además de dejarlos aislados.

—Fue una buena idea utilizar el viento para anular el viento —comentó muy suspicaz Gary— ¡Sakura, no pierdas el tiempo, sella esas cartas!

—¡Si Gary! —dijo Sakura muy segura de sus acciones— ¡Vuelvan a su verdadera forma, cartas!

Pero al momento de deshacer el escudo, los espíritus de las cartas volvieron a tomar sus formas elementales, con toda intención de volver a atacar a todos.

—¡Pikachu, impactrueno! —por orden de alguien, Pikachu apareció, asestando el ataque eléctrico a los seres, y ayudado por algo que se dirigía a mucha velocidad, el cual estaba cubierto por un aura benigna, paralizaron a los seres elementales— ¡Sakura, ahora!

—¡Si! —Sakura, quién en ningún momento bajó su brazo, continuó su ritual para volver las cartas a la normalidad.

En esta ocasión, las cartas no pudieron hacer nada, más que resignarse a volver a la normalidad.

—¡Uf! —suspiró muy agobiada Sakura— Esto está siendo más difícil de lo que parece —volteó la mirada al Pikachu mirándolo con admiración, más por quién ella creía, y quería que fuera, quién le había dado la orden.

Pero la sorpresa para todos, fue cuando apareció él, o más bien, la responsable de la orden.

—¡Kagome! —exclamaron muy sorprendidos todos.

—¡¿Cuándo aprendiste a usar los ataques de Pikachu?! —preguntó muy sorprendida May.

—De algo me sirvió ver los ataques y ordenes que le daba Ash, y quise probar, ¡Jejejeje! —comentó algo nerviosa y apenada Kagome.

— Para ser alguien que jamás ha usado Pokémon, lo hiciste muy bien —le felicitó Drew muy impresionado.

Pero la pequeña pausa fue interrumpida por un nuevo movimiento sísmico; de la nada, un enorme pedazo de tierra apareció de golpe frente a todos.

—¡¿Qué es eso?! —preguntó muy sorprendida y asustada Dawn.

—Es la carta de la tierra —comenzó a decir mucho más segura Sakura—. Tenemos suerte que tengo la carta para anularla.

De pronto, aquel "pedazo" de tierra comenzó a disparar una gran cantidad de piedras de distintos tamaños. Muchas piedras lograban esquivarlas, otras eran destruidas, pero una de ellas, caía directo sobre Dawn, quien sólo vio como la enorme roca iba contra ella. No reaccionaba.

—¡Pikachu, cola de acero! —volvió a ordenarle Kagome a Pikachu, salvando a la pelíazul, terminando la piedra hecha añicos, pero descuidándose a sí misma; una gran roca iba contra ella.

—¡Blastoise, cañón de agua! —ordenó Gary rápidamente, transformando a Kagome de salvadora a salvada.

—¡Eso estuvo cerca! —exclamó muy asustada Kagome— ¡Gracias Gary!

—No sabía que Pikachu te tuviera tanta confianza —dijo muy sorprendido Gary.

—Nos hicimos muy buenos amigos, y el aceptó pelear conmigo —le respondió muy feliz Kagome.

—¡Y en verdad lo hiciste muy bien, gracias por tu ayuda! —le respondió Dawn muy aliviada.

—¡Ya dejen de parlotear! —exclamó furioso Ed— ¡Esas piedras no se van a deshacer solas!

—¿No me digas que esas piedrecillas ya te cansaron? —le preguntó sarcásticamente Inuyasha.

—¡Aun me queda mucha energía! —dijo muy soberbio Ed— ¡Pero, ¿qué tal tú?!

—¡Ja! Yo estoy recién empezando —respondió igual de soberbio que Ed, mientras colmillo de acero se transformaba, al parecer, una espada de diamante— ¡Terminaré esto con un solo golpe! ¡Lanzas de diamante!

Abanicando la espada una sola vez, de esta salieron disparadas muchas lanzas, destruyendo todas las piedras que caían, transformándolas en polvo.

—¡Perfecto, ahora la carta! —volvió a repetir la operación, asestando las lanzas en el cuerpo de la carta, quedando estancadas sin efecto alguno— ¡Rayos, no le hizo nada!

—¡Inuyasha, eso no va a funcionar! —dijo Sakura, mientras se adelantaba al grupo, tomando una de sus cartas— ¡Árbol! —y al activarla, comenzaron a aparecer muchas ramas que empezaron a rodear la gran estructura de tierra, aprisionándola— ¡Sabía que funcionaría, la última vez funcionó muy bien! —pero ocurrió algo que no esperaba, la carta del árbol comenzó a debilitarse, y la tierra comenzó a tomar posesión del árbol.

—¡Blastoise, cañón de agua! —exclamó Gary rápidamente— ¡La mejor forma de fortalecer a las plantas, es con el agua!

—¡Excelente idea! —exclamó May— ¡Wartortle, sal, chorro de agua!

—¡Masquerain, rayo de burbujas! —también ordenó Drew a su Pokémon— Solo espero que funcione —decía muy serio— ¡Sakura, en cuanto veas la oportunidad, sella la carta!

—¡De acuerdo, Drew!

Todo el plan iba como lo había predicho Gary, los ataques de agua estaban fortaleciendo al árbol, el cual estaba comenzando a tomar control de la carta de la tierra.

La carta de la tierra estaba comenzando a debilitarse, caían pastelones de tierra y piedras alrededor, y sobre las atracciones que aún seguían en pie, lo que provocó que todos miraran a su alrededor; pero Gary notó algo muy extraño en una de las estructuras.

De pronto, la carta tomó su verdadera forma, un extraño ser más parecido a un ser de color café, con forma femenina y cabello largo.

—¡Sakura, rápido, sella esa carta! —exclamó muy preocupado Gary.

—¡Si! —y rápidamente, Sakura dijo su conjuro, volviendo la carta a su estado normal— ¡Perfecto, tenemos las cuatro cartas elementales!

Con que quieren pasarse de listos, insolentes… Aún les tengo una pequeña sorpresa…

De pronto, Shaoran apareció algo agitado.

—¡Chicos, ¿cómo les fue?! —preguntó muy preocupado Shaoran.

—¡Excelente, logramos sellar las cuatro cartas elementales! —exclamó Sakura muy feliz.

—¡Li, ¿dónde están Ash y Misty?! —preguntó muy preocupado Gary.

—Están en la enfermería, Misty dijo que se quedaría a cuidarlo —respondió muy tranquilo el joven Li.

—¡Vuelve de inmediato a la enfermería, rápido! —le exclamó Gary muy preocupado— ¡Esto aún no termina!

—¿No me digas que…? —sólo vio a los ojos a Gary, entendiendo rápidamente el mensaje— ¡Maldición, tenía razón! —y salió corriendo.

¿Qué había pasado? Eso era lo que todos se preguntaban en ese momento ¿Qué habrían visto Gary y Shaoran que ellos no vieron?

Mientras todo esto sucedía, Misty miraba fijamente a un durmiente Ash; el rostro de la joven notaba mucha preocupación. Se le acercó, y le dio un beso muy intenso en la boca.

—Ash, por favor despierta —dijo Misty muy acongojada—. Acepto irme contigo a Pallet Town a vivir, seremos la pareja más feliz del mundo —lo volvió a besar en la boca—. Necesito que despiertes, por favor.

Misty estaba convencida que, con aquel tratamiento de amor, lo iba a despertar, y curiosamente lo estaba logrando; entre quejidos, Ash había comenzado a despertar.

—¡Ay…, me duele mucho la cabeza! —comenzó a quejarse, mientras se llevaba su mano derecha a su sien; en eso, se percata que Misty estaba sentada en su entrepierna— ¡Oye, ¿se puede saber qué haces?!

—Silencio amor, que nos pueden escuchar —comenzó a decirle Misty con voz seductora.

—¡Bájate ahora mismo! —comenzó a regañarle Ash muy molesto, como si no quisiera verla en una situación así.

—Tranquilo, que no muerdo —dijo en broma Misty, mientras posaba sus manos en el pecho del joven y empezaba a acariciarlo—. Haré que te sientas en el paraíso —se acostó arriba de él, y está vez comenzó a besarlo sin ninguna intención de soltarlo, mientras tenía sólo una cosa en mente—. Ash Ketchum, serás todo mío.

Ash sentía como aquel beso comenzaba a relajarlo por cada segundo que duraba, hasta el punto que se había quedado dormido. Con lo que no contó la peli naranja, fue que sus amigos habían llegado mucho antes de lo que tenía planeado.

Muy apurado, entró Shaoran, quién encontró a Ash aún desmayado, y a Misty a un lado de él, sentada, mirándolo muy preocupada. Li Shaoran no era tonto; por el estado del ropaje de Ash, se había percatado que Misty le había hecho algo ¿Se le habría lanzado a besarlo? ¿Era el mejor momento para hacer algo así? Pero prefirió disimular su extrañez.

—Hola Misty —saludó muy tranquilo Shaoran.

—Hola Shaoran. ¿A qué vienes? —preguntó Misty muy curiosa.

—Vine a ver si Ash ya había despertado.

—Despertó, pero tuve que detenerlo con unos ejercicios de relajación —respondió Misty muy tranquila, más por el hecho que Ash había despertado.

—¿Y pensaste lo que conversamos? —le preguntó Li muy serio.

—Sí, lo estuve pensando mucho, y ya tomé una decisión… —pero fue interrumpida por Sakura, quién entró de golpe a la sala para ver a Ash— Veo que les fue bien — comentó Misty muy sorprendida.

—Sí, ya tenemos cinco cartas —celebró muy alegre Sakura.

—¿Cinco cartas? —preguntó muy extrañada Misty; la forma en que había respondido, a Shaoran se le hizo muy extraña, por lo que prefirió seguir escuchando.

—Así es, agua, fuego, tierra, viento y flecha, que la tomó Kagome —comenzó a decir muy curiosa—. Pero fue extraño, a ella no le afectó, no pudieron poseerla.

—Realmente es muy extraño —acotó muy curiosa Misty—. ¿Por qué crees que sucedió?

—¡Por que las cosas no son como tú pretendes, maldita! —exclamó una voz femenina, la cual, disparó una flecha ¡Directo a Misty con completa intención de matarla!

Magma comenzó a moverse en el mundo Pokémon, y ha poseído a todos los Pokémon en estado salvaje; además, ha reclutado a los equipos enemigos de Ash, el equipo Rocket, y el equipo Galaxy, este último disuelto, de vuelta por venganza. Dawn fue salvada de la posesión, pero un nuevo ataque comenzó, las cartas elementales. Kagome y Pikachu pelearon como si siempre se hubiesen conocido, pero Misty comenzó a actuar muy extraña, tanto así, que comenzó a hacerle algo a Ash.

¿Por qué Misty se estará comportando tan extraña? ¿Cuál será el plan final de Magma? ¿Qué es lo que querrá Cynthia con Satoshi? ¿Y qué es lo que sucederá en Slateport con precisión? ¿Acaso será…? Todo esto y más, en el próximo capítulo.

Esta historia continuará…


...


Los espero el proximo sabado. Saludos y cuidense.