Capítulo 30: "El destino del elegido, el destino del destino"
—¡Por que las cosas no son como tú pretendes, maldita! —exclamó una voz femenina, la cual disparó una flecha directo a Misty, con completa intención de matarla.
Pero cuando la flecha estuvo cerca, la peli naranja dio un salto acrobático por inercia, esquivando el ataque sin problemas.
—¡Oye, ¿tú quien te crees para andar atacando a los demás?! —exclamó furiosa Misty.
—¡¿Quién crees tú que soy?! —exclamó furiosa la voz femenina que le disparó la flecha— ¡Mírame bien, May!
—¿De qué estás hablando? —preguntaba Misty muy intrigada.
—¡Ya lo sabemos todo! —exclamó May, quién llegaba con la otra chica que había atacado a Misty; de hecho, se parecía mucho a Misty, de hecho, vestía la misma ropa de Misty— ¡¿Te parece familiar esta persona?!
—Sí, se parece a mí, ¿por qué? —seguía preguntando ¿Misty? muy intrigada.
—¡Porque yo soy la verdadera Misty, maldita! —¿exclamó la verdadera Misty?
¿Qué rayos estaba pasando? ¿Por qué había dos Misty?
—¡Lo sabía! —exclamó triunfante Shaoran— ¡Había notado algo muy extraño en tu forma de hablar, algo no me calzaba!
—¡Por suerte, gracias a la carta de la tierra descubrimos la verdad! —exclamó igual de triunfante Gary— ¡Lo siento mucho, pero ríndete, estas rodeada!
—¡Ya veo, después de todo no son tan tontos! —exclamó maliciosamente la impostora— ¡Lamento mucho no poder quedarme, pero no puedo perder el tiempo jugando con ustedes! —y de la nada, la impostora desapareció del lugar.
—¿Cómo lo descubrieron? —preguntó Shaoran muy intrigado.
—Fue cuando Sakura selló la carta de la tierra —comenzó a relatar Dawn—, fue Gary quién se percató…
Algunos minutos atrás.
La última carta elemental estaba sellada, pero de pronto, Sakura sintió la presencia de otra carta.
—¡Siento la presencia de otra carta, tengan cuidado! —advirtió Sakura rápidamente.
—¡¿Dónde está?! —preguntó Gary volviendo a subir la guardia.
—Dame un segundo —Sakura cerró sus ojos, y comenzó a concentrarse en la posición de la carta, abrió sus ojos, e indicó al segundo a Kagome— ¡Kagome, la carta de la flecha, la tienes en tus manos!
—¡¿Qué…?! —muy asustada, la joven gritó, soltando el arco y la flecha que portaba.
—¿Pero por qué no le afectó? —preguntó muy extrañado Drew.
—¿Recuerdas cuando Kagome lanzaba sus flechas cuando estábamos en nuestra dimensión? —le preguntó Inuyasha.
—Según recuerdo, las flechas que disparaba Kagome tenían la misma aura que la que disparó contra las cartas elementales —decía muy pensante Drew—. Seguramente, esa misma energía fue la que te protegió.
—Ya veo, por eso no me afectó —dijo muy suspicaz, pero muy confundida Kagome.
—Sakura, sella rápido esa la carta —le dijo May muy preocupada—, me preocupa mucho Ash, y me imagino que a ti más.
—Sí, tienes razón.
Pero mientras Sakura terminaba de sellar la carta flecha, Gary estaba completamente separado del grupo, examinando aquel lugar que tanto le había llamado la atención, encontrando a alguien muy familiar.
—¡Misty! —exclamó fuertemente Gary, provocando que todos lo miraran.
—¡¿Qué pasa Gary?! —preguntó muy preocupada Sakura.
—¡Es Misty, vengan!
Gracias a que los efectos de la carta de la tierra, habían destruido la gran mayoría de las atracciones, encontraron a una amordazada y atada Misty, tirada en el suelo.
¿Qué habría pasado que Misty estaba en un lugar así? ¿No estaba con Ash? ¿Había sido eso lo que les llamó la atención a Gary y Shaoran? Eso era lo que todos se preguntaban; le quitaron la mordaza a Misty para que pudiera volver a respirar con libertad, y les pudiera responder que había pasado, pero fue la peli naranja la que habló rápidamente.
—¡Chicos, Ash está en peligro, no sé quién es, pero lo está buscando! —exclamó rápidamente Misty.
—¡Misty, ¿qué sucedió?! —le preguntó muy preocupado Gary.
—¡Todos a un lado! —exclamó May mientras tomaba una de sus pokébolas— ¡Venusaur, hojas navajas, libera a Misty de esas ataduras!
Apenas salió el Pokémon de hierba, ejecutó su ataque, dando en las ataduras de Misty, ataduras muy especiales.
—¡Al suelo! —exclamó May mientras todos le obedecían; las ataduras provocaron una especie de contraataque, devolviendo las hojas navajas de Venusaur— Creo que esa no fue una buena idea.
—Ya lo intenté, y no funcionó —dijo Misty muy preocupada.
—¿Cómo terminaste así? —le preguntó Drew muy intrigado.
—Cuando nos separamos… Estaba viendo con que entretenerme, pero…
Recuerdo de hace algunos minutos atrás.
Misty estaba mirando muy divertida todas las atracciones, se veía como una niña de cinco años, hasta que vio a May llamándola.
—¡Misty, ven rápido, quiero enseñarte algo que encontré! —le exclamó May con entusiasmo; estaba muy emocionada.
—¿Que es May? —preguntó muy curiosa Misty, mirando a la joven muy extrañada.
—¡Es algo que te va a sorprender, ven vamos! —le insistió May con mayor entusiasmo.
—De acuerdo…
Misty no entendía muy bien que quería enseñarle con exactitud May, pero la curiosidad la carcomía, por lo que decidió tan emocionada como la peli castaña, seguirla.
El extraño lugar donde se dirigió May, era la bodega del centro de entretenciones; no había mucha iluminación, más que unos focos encendidos. ¿Qué habría de emocionante en una bodega? Se preguntaba Misty.
—¿Qué es lo que quieres enseñarme, May? —preguntó Misty sin recibir respuesta— May, ¿estás por ahí?
—¡Por aquí, Misty! —se volvió a escuchar la voz de May desde uno de los pasillos.
—¡¿Dónde te metiste?! —preguntó Misty muy extrañada de no encontrarla.
Pero de pronto, sintió como una extraña fuerza paralizaba sus movimientos; no podía mover un sólo músculo.
—¡¿Qué pasa aquí?! —exclamó Misty a la ofensiva.
—Lo siento mucho, mi querida Misty, pero tengo que hacerlo — decía May apareciendo desde uno de los pasillos, con una voz maliciosa —, podrías arruinar mis planes.
—¡¿De qué hablas May?! ¡Estás loca! —le exclamó furiosa la peli naranja; abrió ojos sus ampliamente, y suponiendo cuál era el plan de May, le dijo muy segura— ¡Ya veo, con que es por Ash! —muy engreída, cerró sus ojos y le recalcó— ¡Por muy molesta que estés porque Ash te rechazó, no conseguirás nada haciendo esto!
—¡Ja! Quédate con tu Ash, me da lo mismo —le dijo May maliciosamente—, aunque dudo mucho que amarrada puedas hacer algo —de pronto, en sus manos formó unos aros de color dorado, los cuales los lanzó contra Misty, atrapando los brazos y piernas de la joven, quedando tirada en el suelo— ¡Mientras tú te quedas aquí muy tranquilita —para mayor sorpresa, May comenzó a cambiar su apariencia, transformándose en un clon de ella—, yo me voy a divertir con tu Ash! —y tomó dirección a la salida, no sin antes despedirse— ¡Disfruta de tu estancia, líder de Cerulean!
—¡Ella no era May! —se dijo muy impactada, mientras le gritaba— ¡¿Quién rayos eres?! —la falsa Misty hizo un movimiento con sus manos, y en la boca de la verdadera se formó una mordaza, callándola por completo.
Fin de recuerdo.
—¿Eso fue antes o después de subir a la rueda de la fortuna? —le preguntó Gary muy preocupado.
—Yo no me he subido a ninguna rueda de la fortuna, por lo que me imagino que fue antes.
—Ahora entiendo el extraño comportamiento de Pikachu, ya sabía que no era Misty —acotó Dawn muy seria.
—Descuida Misty —decía Sakura mientras tomaba una de sus cartas para activarla— ¡Espada! —transformando el báculo en tal arma— Cortaré esas ataduras —fijó su mirada en las ataduras, y deslizó el arma por estas, cortándolas sin mayores problemas— ¡Increíble, funcionó!
—Muchas gracias Sakura —le agradeció Misty algo sentimental, mientras se recomponía, masajeando sus muñecas y brazos.
—Misty…, yo… —iba a comenzar a decir Sakura muy titubeante.
—¡Misty, sellamos las cartas elementales y la última carta arma! —interrumpió de golpe Kagome.
—¡Eso es genial! —celebró Misty.
—Curiosamente —acotó May muy curiosa—, la carta flecha no pudo controlar a Kagome.
—Eso significa que debes ser una persona muy especial.
—¿Qué no te sorprende? —le preguntó muy extrañada Kagome.
—Amiga, con todo lo que ha sucedido, ya nada me sorprende —le comentó muy tranquila—. Sakura, ¿puedo pedirte un favor?
—Por supuesto Misty —le dijo muy curiosa.
—¿Podrías prestarme la carta de la flecha? —le pidió algo molesta— Tengo un par de cosas que atender.
—Por supuesto —al activar la carta de la flecha, en la mano de Misty apareció un arco y una única flecha—. No te preocupes por la puntería, son flechas mágicas, su blanco será quien tú veas y pienses.
—Muchas gracias Sakura, vamos a salvar a Ash —con mucho entusiasmo dijo Misty.
Fin de recuerdo.
—Esto será complicado, chicos —comentó Ed muy serio—. Ahora que sabemos que puede cambiar de apariencia, debemos tener algo para identificarnos.
—¿No sería mejor ir todos juntos? —preguntó Sakura.
—Sería lo ideal en casos así —le explicó Ed muy pensante—, pero sí vamos juntos, nos tomará mucho tiempo encontrarla, así que tendremos que separarnos.
—De algo nos ha servido convivir y confiar entre nosotros —dijo muy serio Gary—, nos sabemos incluso nuestros secretos más personales —hizo silencio unos segundos, y propuso—. ¿Podría ser una pregunta y una respuesta?
—Así es.
—¿Y cuál será la pregunta y respuesta? —preguntó May muy intrigada.
—¿Qué les parece, que fue lo que más nos sorprendió? —propuso Kagome muy pensante.
—¿Qué fue lo que nos sorprendió? —preguntó en respuesta Duplica, quedando muy pensante.
—Es buena pregunta, cada uno tiene una respuesta distinta —dijo muy serio Gary—. ¡Cada uno conoce su respuesta, nos veremos aquí en quince minutos, y si la encuentran, eviten un enfrentamiento, no sabemos a quién nos enfrentamos, sería peligroso!
—Yo me quedaré con Ash —propuso Kagome—, podría volver a atacar.
—Te lo encargo —le pidió Gary muy preocupado— ¡Ya, vámonos!
La búsqueda de aquella impostora fue muy exhaustiva, sabían que sería difícil encontrarla, por lo que cualquier método, hasta los menos ortodoxos, eran útiles en aquel momento. ¿Por qué atacar de esa forma a Ash y a Misty? ¿Qué es lo que estaría buscando? ¿Ella sería la responsable del ataque de las cartas?
Quién era la que estaba más preocupada de aquella impostora, era Sakura; sólo tenía un objetivo en mente, evitar a toda costa que, sea quien fuera o lo que fuera, le hiciera daño a su Ash.
Durante la búsqueda, Sakura se topó con Dawn, quién se veía muy agitada y preocupada.
—Dawn, ¿la encontraste? — preguntó Sakura muy preocupada.
—Aún no —le respondió la pelíazul, mirando seriamente a la joven—, o tal vez si —se acercó a Sakura, y le preguntó— ¿De verdad eres tú, Sakura?
—¿Por qué lo preguntas? —preguntó ingenuamente.
—Vamos, tú sabes por qué.
—¡Por supuesto que soy yo! —le respondió con rabia, aun así, entendiendo la situación— ¡¿Qué fue lo que más te sorprendió?!
—Lo que más me sorprendió… —comenzó a responder muy pensante Dawn—, fue que Pikachu se comportara muy extraño.
—¡Tú no eres Dawn! —exclamó Sakura muy desenfadada, dando un salto atrás, y activando una carta— ¡Espada! —y volviendo a transformar el báculo en una espada, comenzó un frenético ataque contra Dawn, los cuales, la pelíazul los intentó esquivar con muchísima dificultad— Que extraño, ¿qué es lo que pasa aquí? —pensó muy extrañada.
—¡Sakura, ¿qué te pasa, porque me atacas?! —preguntaba desesperada Dawn.
—¿Y por qué intentas fingir esquivar ataques que jamás te darían? —Dawn miró perpleja a Sakura— ¡Jamás en mi vida atacaría a un amigo!
—¡Maldición! —la impostora había quedado en evidencia; pero la mayor sorpresa, fue cuando la falsa Dawn sacó una de las cartas Sakura de su bolsillo, y la activó— ¡Rapidez! —huyendo sin problemas del lugar.
—¡Tú eras quien controlaba las cartas para que nos maten! —exclamó asustada y furiosa a la vez; lo había descubierto, esto desesperó aún más a Sakura— ¡No dejaré que lastimes a mi Ashy, te atraparé!
Para mala fortuna, por casualidad, Shaoran y Misty pasaban por el lugar; lo habían escuchado todo.
—Sakura… —fue todo lo que dijeron los dos, al unísono.
No era la forma, ni por cerca, que quería que ellos se enteraran; Sakura estaba muy asustada y angustiada, tenía muchas ganas de ponerse a llorar, se veía con la cabeza baja, sin decir nada, pensando en la horrible situación en la que estaba. ¿Qué habría hecho Ashy en un momento así? Levantar la mirada, y ver a la enamorada de Ash, y su antiguo novio a la cara.
—Misty, Shaoran… —comenzó a decir muy decidida y segura—, tenemos que ir con Ash… —apretó su garganta, más por respeto a los dos— Esa tipa o lo que sea, tiene el resto de las cartas Sakura. Ash… está en peligro… —y partió corriendo a la enfermería.
—¿Puedo hacer algo? —decía Misty entre feliz y triste— Al fin y al cabo, era obvio, esos dos se enamoraron a primera vista, por mucho que las cosas hubiesen pasado de otra forma, esto iba a ser inevitable.
—Misty —comenzó a decirle Shaoran, mientras posaba su mano derecha en su hombro izquierdo—, pese a que Sakura me gusta mucho, si continuara conmigo, sólo sufriría, el compromiso que impuso mi madre no puedo desconocerlo, y si Ash es capaz de hacerla feliz, entonces lo aceptaré, sería capaz de cualquier cosa para que Sakura nunca deje de sonreír.
—Lo mismo pienso de Ash —cerró sus ojos, y dijo muy resignada—. Qué tontería, irme a vivir con él, sabiendo que no puedo abandonar el gimnasio… Si abandonara sus sueños, sería tan fracasado como yo.
—Debemos hablar con Ash y Sakura, decirles que estamos felices de su compromiso —dijo Shaoran muy melancólico.
—Es verdad —Misty limpió sus lágrimas, y tomó una expresión muy seria—. Es verdad lo que dijo Sakura, tenemos que atrapar a esa impostora. Vámonos.
Pese a las resignadas emociones de los dos jóvenes, decidieron partir tras Sakura.
Mientras tanto, quién aún estaba disfrazada de Dawn, estaba con Ash; en esta ocasión, sólo estaba al lado del joven, no hacía nada.
—¡Veamos qué vas a hacer ahora, Ash Ketchum! —pero para sorpresa de la impostora, Ash despertó con el volumen de su voz con facilidad.
—¿Quién eres? —preguntó con la voz entrecortada, mientras intentaba mirar a la chica con los ojos entrecerrados.
—Soy yo Ash, Dawn —le respondió muy tranquila.
—¿Dawn? ¿Y qué haces aquí?
—Vine a ver como estabas —le respondió esbozándole una sonrisa—. Sigue descansando, aún debes estar muy agotado.
Con esas solas palabras, Ash cayó en un profundo sueño, era como si hubiese perdido el conocimiento. Pero de pronto, la falsa Dawn notó que Sakura entraba a la sala, escondiéndose casi al acto.
—¡Ashy! —exclamó desesperada Sakura; lo primero que hizo fue mirar a todos lados, por si hubiese estado escondida la impostora, sin encontrarla— Que bien, aún no ha llegado —pensó Sakura—. Mejor iré a ver a Ashy —cruzó corriendo el portal de la enfermería, y lo que vería, no era exactamente lo que quería— Ash… —dijo horrorizada.
Sakura no podía creer lo que veía; Ash tenía la cabeza totalmente ensangrentada, producto de una hemorragia imparable. De pronto, apareció frente a ella, de la nada, un ser que jamás había visto en su vida, pero intuía de quien, o de que podría tratarse.
—¿Quién eres tú? ¿Eres un Pokémon? — preguntó Sakura muy sorprendida.
—Así es, mi nombre es Mewtwo —se presentó muy serio el Pokémon psíquico—, y tú debes ser Sakura, ¿verdad?
—¡No sólo hablas, ¿tambien sabes mi nombre?! —exclamó aún más sorprendida.
—Hablo contigo por medio de telepatía, y por la misma forma se tu nombre.
—Ya veo —miró a Mewtwo con asombro; pero los sentimientos de la chica fueron más fuertes, lanzándose al Pokémon a llorar desconsoladamente— ¡Por favor, salva a Ashy, te lo ruego!
—Joven Sakura, no te preocupes, él está bien, mira —Sakura miró al Pokémon, y después volteo la mirada a Ash, quien estaba en perfectas condiciones, durmiendo como si nada—. Ahora es tu turno de cuidarlo hasta que llegue la indicada, hasta entonces, cuídense y protéjanse —concluyó Mewtwo para desaparecer.
—¿Qué habrá querido decir con eso Mewtwo? —se preguntaba Sakura muy intrigada; sacudió su cabeza, y volvió su atención a Ash, corriendo hasta él, sacudiéndolo con mucha desesperación— ¡Ashy, despierta por favor! —y algo fastidiado, el joven dio un bostezo, comenzando a despertar.
—¿Qué sucede Sakura? —preguntó Ash algo somnoliento, mirando a los ojos a la peli castaña.
—¡Ashy! —llorando de la emoción, Sakura se lanzó a abrazar y besar a su novio— ¡Estás bien!
—Si…, eso creo… —dijo algo dudoso Ash, respondiendo el abrazo de la joven, y separándose a los segundos— Lo único que recuerdo, fue que caí de la rueda de la fortuna, del resto, nada más.
—Caíste inconsciente, Shaoran y Misty te trajeron aquí, o bueno, eso creíamos —dijo muy seria Sakura.
—¿Por qué lo dices?
—En realidad no era Misty, era una impostora, y además es quien ha estado usando las cartas para intentar matarnos.
—Ya veo —dijo Ash muy serio, algo confundido por la información; de pronto, un sismo de mediana intensidad se produjo— ¡Salgamos de aquí, rápido!
—¡Si!
Al salir de la enfermería, inexplicablemente, el cielo se veía muy extraño; mientras que desde un sector llovía con intensidad, desde otro el sol pegaba con fuerza, todo acompañado por una seguidilla de temblores. Muy preocupados por la situación, Ash y Sakura decidieron salir corriendo fuera del parque, encontrándose los dos en una ciudad, desconocida para ella, y conocida para él.
—¡¿Dónde estamos?! —preguntó muy confundida Sakura— ¡Es la primera vez que veo este lugar!
—¡Es Slateport City! —exclamó muy sorprendido Ash— ¡Pero, ¿cómo llegamos aquí?!
—¿Es una ciudad de tu dimensión? —preguntó muy intrigada la peli castaña.
—Así es —le asintió entre serio y confundido.
—Ashy, vino un Pokémon llamado Mewtwo y te sanó —le acotó Sakura muy seria.
—Eso significa que nos trajeron de vuelta a nuestra dimensión —concluyó muy serio el entrenador, percatándose que estaban los dos solos—. Sakura, ¿sabes dónde están los demás?
—No lo sé con exactitud —respondió algo preocupada—. ¿Qué hacemos ahora?
—No lo sé —dijo Ash muy pensante.
Pero de pronto, una enorme ola iba directo al puerto de Slateport, a punto de barrer con todo, jóvenes incluidos. Actuando con rapidez, Ash llevó su mano derecha a su cinto con la intención de tomar una pokébola, llevándose una gran sorpresa.
—¡¿Dónde están mis pokébolas?! —preguntó algo desesperado Ash al no encontrar ninguna pokébola en su cinto; si quiera su cinto de pokébolas.
—¡Ahora que lo mencionas, tampoco esta Pikachu! —comenzó a exclamar muy asustada Sakura, abrazando con miedo al entrenador— ¡¿Qué haremos?!
—Tranquila —comenzó a decir Ash con mucha rabia, más por su inutilidad, abrazando con fuerza a su chica—, no voy a permitir que nada malo te ocurra.
Los dos se abrazaron fuertemente, y cerraron sus ojos con fuerza, esperando el fatídico final, pero de pronto, algo que salió de la nada, los salvó de su perdición, llevándoselos en su lomo; el salvador parecía un dragón de color verde.
—¿Qué pasó? —preguntó Ash con algo de miedo, abriendo los ojos de a poco, dándose cuenta de lo que había pasado— ¡Ryaquaza, gracias, nos salvaste la vida! —gritó muy feliz Ash, haciendo que Sakura abriera los ojos, viendo muy sorprendida al dragón.
La situación se veía muy complicada desde las alturas; el principal puerto de Hoenn era completamente destruido por el tsunami, barriendo con todo.
—¿Qué fue lo que pasó aquí, Ryaquaza? —preguntó Ash muy preocupado, pero Ryaquaza como respuesta, se dirigió a toda velocidad hacia el noreste.
—¿Qué le pasa? —preguntó Sakura muy extrañada.
—No lo sé —respondió Ash igual de extrañado—. Veamos a donde nos quiere llevar Ryaquaza.
Después de recorrer un largo camino, llegaron a otro lugar que conocía muy bien Ash.
—Es el árbol del inicio —dijo Ash muy preocupado, preguntándole a Ryaquaza—. ¿Para qué nos traes aquí?
—¿Árbol del inicio? —preguntó muy curiosa Sakura.
Ryaquaza descendió a tierra firme, y por conclusión, Ash y Sakura bajaron del Pokémon, siendo recibidos por un pequeño ser color rosa.
—¡Mew, ¿cómo has estado?! —preguntó con entusiasmo Ash; se veía muy alegre por ver al familiar Pokémon.
—¡Qué lindo! —exclamó Sakura con los ojos brillosos— Hola… —pero antes que la joven pudiese seguir presentándose, Mew se dirigió a las caderas de la peli castaña, indicándole— ¿Qué le pasa? —preguntó curiosa.
—Quiere que revises —le dijo Ash—. ¿Qué es lo que tiene ahí? —le preguntó a Mew.
Sakura muy intrigada, llevó su mano derecha a su cintura, encontrando no sólo una, sino seis pokébolas.
—¡¿Por qué tienes tú mis pokébolas?! —le exclamó Ash muy sorprendido.
—¡No lo sé, no recuerdo haberme puesto tu cinturón! —comentó Sakura muy extrañada.
De pronto, las pokébolas que traía Sakura se abrieron, dejando a los Pokémon de Ash libres, curiosamente tambien Pikachu.
—¡Mew, dinos por favor, ¿qué sucede aquí?! —preguntó Ash muy preocupado, pero Mew indicó a Sakura como respuesta.
Pero de pronto, vieron como Mew comenzó a sentirse muy extraño, cubriéndose en un aura oscura, comenzando a atacar a Ash y Sakura.
—¡Mew, ¿qué te sucede?! —cuando Ash le volvió a preguntar, Mew detuvo el ataque; se veía que luchaba con él mismo, al tiempo que comenzó a hablar.
—Que sus sentimientos a los demás no los confundan, lo importante es el resultado final —y cuando terminó de hablar, todos los Pokémon, incluido Pikachu, volvieron a sus pokébolas.
Ash y Sakura vieron como Ryaquaza aterrizaba al lado de ellos, indicándoles que subieran arriba de él, y sin cuestionar la extraña situación, salieron raudos del árbol.
A la distancia, vieron como el árbol del origen se envolvía por un aura maligna, contaminando finalmente tan sagrado lugar.
—¿Qué nos habrá querido decir con eso? —preguntaba Sakura completamente confundida.
—No lo sé —le respondió Ash muy preocupado—. Sólo espero que Mew esté bien.
—Yo también —Sakura estaba muy pensativa, había cosas que no entendía del todo; en realidad, no entendía nada—. ¿Cuándo llegaron tus pokébolas a mi cintura?
—No lo sé —respondió Ash muy incómodo—. Mejor quítate el cinto, voy a necesitar a mis Pokémon.
—Además, yo no sé nada de estas cosas —le comentó Sakura muy nerviosa.
Sakura intentó quitarse el cinto de su cintura, pero le resultó imposible.
—¿Qué pasa? —Sakura decía algo fastidiada— No puedo sacármelo.
—A lo mejor se atascó el pasador, deja ayudarte —le ofreció Ash.
—De acuerdo… —dijo Sakura muy apenada; en el segundo que Ash puso sus manos en el pasador del cinto, Sakura se sonrojó completamente.
—Déjame ver — al contrario de Sakura, Ash estaba muy concentrado en revisar y desarmar el sujetador, pero por más que lo intentó, fue inútil — es imposible, es como si se hubiese unido a ti.
—Lo siento Ashy, yo no quise… —comenzó a disculparse muy apenada Sakura, como si ella hubiese hecho algo malo.
—No te preocupes —le respondió Ash muy tranquilo—. Además, creo que por algo pasó esto. Quién mejor que mi novia para que cuide a mis Pokémon —pero de pronto la miro de reojo—. ¿No le habrás puesto pegamento?
—Gracias por la confianza, Ash Ketchum —le gruñó Sakura, tambien mirándolo de reojo.
—¡Tranquila, tranquila, es broma! —intentó disculparse muy nervioso Ash— Además, es muy sospechoso lo que sucede, a Pikachu no le gusta estar en su pokébola.
—Recuerdo que me lo habías comentado —comentó Sakura muy pensante; en eso, nota como se acercaban a un pequeño pueblo rural— ¡Ashy, mira, estamos llegando a un pueblo!
—Mi querida Sakura —le dijo con mirada y tono nostálgico—, este es el pueblo donde nací y me crié, Pallet Town.
—Qué bonito —dijo Sakura muy tranquila; se sentía muy en paz con ella misma—. Se ve que viven en un lugar lleno de tranquilidad.
—Así es —Ash se quedó mirando por un segundo su pueblo, y volvió su atención a Ryaquaza— ¡Por favor, bájanos aquí! —Ryaquaza accedió, y bajó nuevamente a tierra firme, esta vez yéndose hacia el oeste— Creo que el paseo terminó —comento Ash bastante desconcertado—. Sakura, vamos a mi casa, mi mamá debe estar esperándonos, seguro estará muy feliz de conocerte.
—¡Si mi Ashy, como tú digas! —dijo muy nerviosa Sakura; estaba paralizada, ¿conocería a su… suegra?
El recorrido fue muy tranquilo, algo que desde hace, para ellos al menos, tres…, o cinco días…, dependiendo de cómo se quisiera mirar, no conocían.
Ya frente a su casa, Ash llamó a la puerta.
—¡Mama, ya llegué! —comenzó a gritar Ash; en eso, Delia abrió la puerta.
—¡Hijo, que bueno que por fin regresaron! —saludó Delia muy feliz— ¿Cómo les fue?
—Creo que bien, aunque sinceramente, no estoy seguro —le respondió muy nervioso Ash, llevando su mano derecha a su nuca— Mamá —miró a Sakura muy contento, y sin despegarle la mirada, y muy nervioso, la presentó—, ella es Sakura, la conocí en el viaje, y es muy especial para mí.
—¡Mucho gusto señora… —comenzó a presentarse muy nerviosa la peli castaña—, mi nombre…, es…!
—Con que tú eres la pequeña Sakura —¿dijo muy feliz Delia, como si conociera a Sakura de toda la vida? —. Pasen, la comida casi está lista.
Tanto Ash como Sakura, quedaron perplejos. ¿Cómo conocía a Sakura?
—¡Mamá, ¿la conoces?! —preguntó muy sorprendido Ash.
—No por completo —respondió Delia, siempre con una sonrisa—, pero te aseguro que la conozco mucho más de lo que piensas.
—Eso es imposible, yo no soy de esta dimensión —intentó explicar Sakura muy confundida—, ¿Cómo podría conocerme?
—Porque yo le conté de ti, hija —se oyó una voz masculina en la sala principal.
—¡No…, no puede ser…, eso es imposible…! —muy impresionada por la extraña situación, corrió hasta la sala, encontrándose con su…— ¡¿Papá?!
—¡¿Cómo estás, hija?! —le saludó su padre con aquella acogedora sonrisa que lo caracteriza.
—¡Bien papá…! —Sakura no salía de la impresión— ¡¿Cómo llegaste aquí?!
—Es una larga historia hija, pero no creo que les interese —la respuesta dejó aún más confundidos a los dos jóvenes—. Tú debes ser Ash, ¿estoy en lo cierto?
—Si señor —respondió algo mareado—. ¿Mi mamá le habló de mí?
—Así es, me contó mucho sobre ti, y yo de ti, Sakura.
—Tendremos mucho tiempo para hablar niños, la mesa está servida —dijo Delia muy tranquila.
Todo transcurría como un día normal, pero muy extraño para Ash y Sakura, muchas cosas eran muy extrañas, ¿cómo era posible que el padre de Sakura estuviese ahí? Lo único que no había cambiado, eran los hábitos de Ash para comer. Cuando el almuerzo terminó, reanudaron la conversación; los dos tenían muchas preguntas, estaban muy inquietos, no entendían nada, solo muchas incógnitas y ninguna respuesta.
—Ahora sí, quiero que me digan la verdad. Mamá, señor Kinomoto —comenzó a decir muy serio Ash—, ¿qué sucede aquí?
—Puedes decirme Fujitaka con confianza, Ash —le pidió el señor Kinomoto.
—¡¿Por qué tanta confianza, papá?! —Sakura estaba algo desesperada por las respuestas y palabras vagas de sus progenitores.
—Porque ustedes ya se ganaron toda la confianza que necesitaban —les respondió Delia muy feliz.
—¡¿Te refieres a…?! —le preguntó Ash muy sonrojado.
—¡¿Cómo lo supieron?! —le preguntó Sakura igual, o tal vez más sonrojada.
—Ya lo sabíamos desde un inicio —les respondió Fujitaka—. De todos modos, ustedes estaban destinados a encontrarse.
—¡Esperen un momento, estamos más confundidos que antes! —exclamó Ash muy mareado; sonaba muy desesperado— ¡Dígannos la verdad, ¿que es lo que sucede aquí?!
—Hijo, lo siento mucho, pero hay algunas cosas que es mejor que aún no sepan —volvió a responder de forma vaga Delia—, pero les vamos a pedir un favor, en especial a ti, Sakura.
—Dígame, señora Ketchum —dijo Sakura muy seria.
—Dime Delia, con confianza —tambien le pidió Delia—. Sólo quiero que cuides mucho a mi hijo —desvió su mirada a su hijo, y le dijo—. Y tú Ash, sé que vas a pasar por momentos difíciles, pero quiero que la cuides mucho.
—Si mamá, pero por favor, quiero que me digan, ¡¿qué es lo que pasa?! —Ash comenzó a preguntar desesperado.
—Cuídense, y que les vaya bien —dijeron Delia y Fujitaka al unísono, para luego desaparecer.
En ese instante, un fuerte temblor comenzó.
—¡Sakura, rápido, salgamos de aquí! —le exclamó Ash rápidamente.
—¡¿Otro más? ¿Qué sucede aquí?! —preguntaba Sakura algo asustada, mientras Ash la tomaba de la mano, corriendo fuera de la casa, justo cuando esta fue destruida por cuatro mujeres que estaban levitando en el aire.
—¡¿Quiénes son ustedes, y por qué destruyeron mi casa?! —les exclamó Ash desafiante.
—¡Ashy, míralas bien —dijo muy perspicaz Sakura—, ¿no se parecen a las chicas?!
—¿Cómo? —Ash comenzó a mirarlas con detalle, y se dio cuenta que Sakura tenía razón— ¡Tienes razón, se parecen a Misty, a May y a Dawn! —pero a la cuarta chica, la miraba con mayor atención— Pero la otra no la conozco, ni siquiera logro reconocer su rostro.
—Para que no tengas problemas para identificarnos, nos presentaremos. Nuestros nombres, Tera, Aqua, Wind y, por último, yo su servidora, Magma.
—¡Con que ustedes son las guerreras elementales! —exclamó aún más desafiante Ash; por fin las tenía a las cuatro frente a él.
—¿Guerreras elementales? —le preguntó muy preocupada Sakura.
—Recuerda lo que te conté. Gary, Dawn, Duplica y un amigo, Brock, ya se enfrentaron a ellas —le explicó Ash, volviendo su atención a las guerreras— ¡Y veo que ahora vienen por nosotros!
—No te preocupes, no venimos a pelear, sino a darte un mensaje —dijo Aqua.
—Tengan mucho cuidado a partir de ahora, porque no tendremos piedad contra ustedes —dijo Tera.
—Y haremos todo lo posible para que nuestro objetivo se lleve a cabo —dijo Wind.
—Y tú, Ash —comenzó a amenazarle Magma—, será mejor que no sigas metiéndote en lo que no te importa, aunque dudo mucho que puedas seguir haciendo algo más.
—¡¿A qué te refieres con eso?! —le preguntó muy preocupado Ash. ¿Qué estarían planeando? Se preguntaba.
—A su tiempo lo sabrán —le respondió Magma; y las cuatro desaparecieron atacando con una especie de rayo multicolor, el cual iba dirigido a los dos.
—¡Rayos, no otra vez! ¡¿Qué tienen contra nosotros?! —exclamó con furia Ash, volviendo a proteger a Sakura con su cuerpo. Pero antes que el ataque acertase, alguien se interpuso; para la sorpresa de ellos, era Wind.
—No es nada contra ustedes —dijo muy calmada Wind.
—¡¿Qué es lo que quieres ahora?! —ahora era Sakura quien se interponía a proteger a Ash.
—Será mejor que se cuiden, y no confíen en nadie —les aconsejó muy seria Wind—. No es que todos quieran eliminarlos, sino que los malos están disfrazados de buenos, y los buenos de malos —y con ese mensaje, desapareció.
—Sakura, ¿qué es lo que sucede aquí? —preguntó Ash muy serio.
—No lo sé Ashy —dijo Sakura abrazándose a Ash—. Tengo mucho miedo, abrázame.
—Tranquila Sakura —le dijo Ash muy decidido, mientras la abrazaba—, no dejaré que nada ni nadie te haga daño.
—Ashy —la tranquilidad y determinación de Ash, tranquilizó mucho a Sakura, haciendo que se regocijara en el abrazo de Ash.
Ambos se miraron a los ojos, muy sonrojados, sus ojos brillaban por la emoción que pasaban por el momento; él era feliz cuidando a su Sakura, y ella era feliz sentirse protegida por su Ash; se sentían muy bien teniéndose uno al otro, y necesitaban demostrarlo, acercando sus labios para sellar un beso, pero el momento fue interrumpido, cuando el ambiente se volvió en tinieblas, quedando los dos solos.
—¡¿Qué sucede?! —volvió a exclamar Sakura muy asustada.
—¡Esto debe ser un sueño! —concluyó Ash, mientras se pellizcaba para comprobar su teoría, pero para su mala suerte, le dolió— ¡No funcionó! —gritó desesperado; el problema de la desesperación de Ash, es que esto asustaba aún más a Sakura—. Tranquila Sakura, encontraremos una salida —dijo Ash con mucha confianza; se daba cuenta que su confianza era muy importante para Sakura.
—¡¿Y qué es lo que harás para salir?! —le exclamó desesperada Sakura— ¡Estamos atrapados en las tinieblas!
—Hare lo que sea para salir —le dijo Ash muy serio.
Pero Sakura comenzó a notar en Ash, algo que la comenzó a desesperar aún más; el joven estaba siendo absorbido por la oscuridad.
—¡Ashy, ¿qué te pasa?! —exclamó asustada Sakura— ¡Mira, tus pies!
—¡¿Qué me pasa?! —ahora era Ash quien comenzó a exclamar muy asustado.
—¡Ashy, estas desapareciendo! —las desesperadas palabras de Sakura, dejaron paralizado a Ash, estaba impactada— ¡No quiero que desaparezcas, por favor!
—¡Rayos, no otra vez! —exclamó para sí con rabia Ash, pero prefirió hablar con seguridad a Sakura, ya que la joven estaba muy angustiada— Tranquila, voy a estar bien —cuando sus pies desaparecieron, comenzó a sentir como si algo lo estuviese absorbiendo.
—¡Ashy, resiste, te voy a ayudar, tú ya me has salvado muchas veces, ahora es mi turno! —Sakura tomó las manos de Ash y comenzó a tirarlo con mucha fuerza, pero no lograba nada.
—¡Sakura, suéltame, sino también serás absorbida por la oscuridad! —le gritó muy preocupado Ash.
—¡No lo haré, te voy a salvar! —le exclamó muy decidida Sakura, demostrando por fin su verdadera decisión.
—Sakura, voy a estar bien, te lo aseguro —comenzó a decir muy feliz Ash; Sakura abrió ampliamente sus ojos, y vio a los ojos de Ash, quien le sonreía muy tranquilo—, pero voy a estar mejor si tú estás bien —soltó las manos de Sakura, y se dejó absorber por la oscuridad—. Saldremos de esta, y tú, serás mi salvadora… —fue lo último que dijo, antes de ser absorbido por la oscuridad.
Sakura quedó sola, parada en medio de la oscuridad, sin más que hacer, no había sonido, vista, nada, solo oscuridad.
—No…, porque…, no otra vez… —Sakura decía entre sollozos, mientras hablaba con la voz entrecortada; la brujita se sentía miserable— He quedado sola de nuevo —bajó su mirada, y apretó los puños con fuerza—. Ash, no pude salvarte, jamás podría ser como tú, no importó tu vida, solo querías el bien de los demás y el mío, y te fallé. No fui capaz de hacer nada, soy una inútil —soltó sus puños, y los volvió a apretar con más fuerza, y cerrando sus ojos con fuerza, gritó a todo pulmón— ¡Ash…!
En el momento que gritó, una luz muy fuerte se desprendió de su ser.
—Te aseguro que Ash agradece todo lo que hiciste por él —le dijo lo que parecía una voz femenina.
—¡¿Quién eres?! —miró muy concentrada aquella luz que salió de su ser, concluyendo con facilidad quién era, con mucha sorpresa— ¡Tú eres…, la carta de la luz!
—Así es, y me alegra mucho que aún me recuerdes —aquella luz que le habló, se desveló como un espíritu de color blanco.
—¿Cómo fue que no caíste en la posesión? —le preguntó Sakura muy angustiada.
—La luz y la oscuridad son muy poderosas como para caer en pensamientos positivos y negativos, mucho menos en posesiones.
—¿Y por qué estabas de nuevo en mi cuerpo?
—La primera vez que conociste a Ash, vi de nuevo como la felicidad y la confianza volvía en ti, aquella que había desaparecido en ti.
—¡Por favor, ayúdame a rescatarlo! —le suplicó desesperada Sakura.
—Eso es algo que tú debes hacer, yo no te puedo ayudar.
—¡¿Entonces qué hago?!
—Primero, tranquiliza tus sentimientos y tu corazón —le aconsejó muy serena Luz.
—De acuerdo, lo intentaré —Sakura cerró sus ojos, y comenzó a calmar sus emociones; con revés de sus manos, secó sus lágrimas, y abrió sus ojos, retomando una expresión de seguridad—. ¡Dime que hacer, que comenzaré ahora!
—¿Conoces bien a Ash?
—Él me ha contado mucho de su vida, y sé que puedo contar con él para lo que sea.
—¿Cuál es su mayor sueño y lo que más quiere?
—Él quiere ser el mejor maestro Pokémon de la historia y a los que más quiere, son a sus amigos, a sus Pokémon, a mí… y a Misty —después de pensar en lo que dijo, se dio cuenta de sus palabras— ¡Sus Pokémon!
—¿Y qué es lo que harás?
—¡Ahora lo verás! —dijo muy desafiante Sakura, tomando las seis pokébolas que tenía, de las cuales aparecieron Pikachu, Charizard, Bulbasaur, Latias, Sceptile e Infernape— ¡Chicos, por favor, quiero que me ayuden a salvar a Ashy! —los Pokémon asintieron sin chistar la orden de Sakura.
—¿Tienes alguna idea de qué hacer? —le preguntó Luz.
—Esta oscuridad debe tener algún punto débil, lo buscaré y lo atacaremos.
—¿Y cómo los vas a controlar? ¿Sabes qué hacer con ellos?
—He visto muy poco a Ashy usar a sus Pokémon —decía Sakura con la mirada baja—. No lo sé.
—Analiza en tu mente, ahí encontraras la solución.
Por alguna extraña razón, cuando Sakura cerró sus ojos, y comenzó a analizar sus pensamientos, a su mente comenzaron a llegar imágenes y recuerdos desconocidos para ella; por alguna razón, era como si los hubiese llamado, o como si alguien los hubiese implantado en su mente. Por alguna razón, los recuerdos y conocimientos de Ash llegaron a su mente.
—¡Esto es increíble, se todo lo que ha vivido Ashy! —exclamó muy sorprendida Sakura, y muy feliz— ¡Y también los ataques de sus Pokémon! —caminó hasta un costado de los Pokémon, y muy decidida, exclamó— ¡Amigos, a salvar a Ashy! —los Pokémon gruñeron en señal de afirmación— ¡Charizard, súper calor; Bulbasaur, Sceptile, rayo solar; Latias, bola niebla; Infernape, lanzallamas; Pikachu, impactrueno —le pidió mientras indicaba a un punto en concreto—, en ese lugar, ahora!
Los ataques de los Pokémon chocaron con intensidad en lo que parecía una especie de campo de energía; Sakura había presentido con mucha exactitud el punto débil de la oscuridad que la invadía.
—¡Por favor, resistan! —les suplicó Sakura muy angustiada, mientras los Pokémon insistían en sus ataques— ¡Aumenten el poder de ataque!
El ataque aumentó su poder en gran medida, cosa que provocó una grieta en la oscuridad, dada a notarse gracias a una fuerte luz que salía de ella.
—¡Qué bien, continúen así! —celebró muy feliz Sakura.
Pero sabía que más no les podía pedir, estaban haciendo su mejor esfuerzo, sus energías estaban disminuyendo.
—¡Se están agotando, necesito hacer algo para ayudarlos! —dijo muy preocupada Sakura.
Tomó la llave del libro para transformarla en el báculo de las cartas, y tomó una de sus cartas para ayudar a los Pokémon.
—¡Terminemos con esto, tenemos que salvar a Ashy! —elevó la carta, y la activó— ¡Flecha! —transformando el báculo en un arco, mientras hacía aparecer una flecha en su mano izquierda— ¡Esto es por ti, Ashy! —apuntó la flecha, y con mucha determinación, disparó contra la grieta— ¡Ahora!
Cuando la flecha tocó la grieta, se abrió un agujero, dejando entrar mucha luz; esto provocó que tanto Sakura, como los Pokémon, detuviese sus ataques, y se taparan la vista para protegerse de la fuerte luz.
Había cumplido con la primera parte de, lo que parecía una prueba, pero fuera de preocuparse de esto, cuando Sakura abrió los ojos, sólo atinó a buscar a Ash, quién aún no aparecía.
—¡¿Dónde está Ashy?! —comenzó a preguntar muy desesperada Sakura a Luz.
—Espera un momento —le pidió muy tranquila a Sakura, comenzando a llamar al ambiente—. Hermana.
—¿Oscuridad? —preguntó muy curiosa Sakura.
—Sakura, el resto déjalo en nuestras manos —dijo una voz femenina en el ambiente; de pronto, al lado de la carta de la luz, se materializó un ser parecido a esta, sólo que de color negro—. Ustedes ya han hecho mucho.
Ambas, Luz y Oscuridad, juntaron sus manos, y de ellas salió una luz muy fuerte, lo suficiente como para que Sakura y los Pokémon tuvieran que taparse los ojos de nuevo.
Cuándo abrieron sus ojos, notaron que estaban de vuelta en Pallet Town, o con lo que quedaba del pueblo.
—Volvimos a Pallet Town —dijo muy sorprendida Sakura; vio la casa de Ash destruida, y a unos metros de esta, a Ash desmayado— ¡Ashy! —muy emocionada, la peli castaña corrió hasta el joven para despertarlo— ¡Ashy, despierta por favor, por fin logramos salir! —le decía en voz alta mientras lo sacudía suavemente.
—¡Ay…! ¿Qué pasó? —decía Ash mientras despertaba con dificultad; logró sentarse con ayuda de Sakura, y el joven la vio muy satisfecho— ¡Qué bueno, estás bien!
—¿Ves? Te dije que te salvaría, ¡soy tu salvadora! —dijo Sakura, entre lágrimas de felicidad.
—Gracias por salvarme, mi Sakura —le agradeció muy feliz Ash, mientras Sakura le tendió su mano derecha para que se levantara.
Pero apenas tocaron sus manos, una fuerte luz volvió a irradiar por su contacto. Cuándo la luz desapareció, los espíritus de la carta de la Luz y Oscuridad, aparecieron frente a ambos jóvenes.
—¿Qué sucede? —preguntaba Ash impresionado, mientras volvía a aceptar la ayuda de Sakura.
—Creo que ya todo está decidido —dijo Luz muy tranquila.
—Esperamos que confíen el uno al otro, ya que ustedes están más unidos de lo que piensan —agregó oscuridad.
—¡¿Otra vez hablando en clave?! —exclamó desesperado Ash, revolviendo su cabello con sus manos— ¡¿Qué significa eso?!
—Muy pronto lo sabrán —respondió Luz—. Por el momento, seguiremos ayudándolos en lo que les queda —volteó su mirada a Sakura, y dijo—. Sakura, llegó tu turno, ahora puedes volvernos a ser cartas.
—Si —Sakura pensaba muy seria cada palabra que le dijo Luz y Oscuridad, mientras las volvía a sus verdaderas formas.
Los dos no entendían nada de lo que pasaba, ni las palabras que les decían, más que los dos deberían mantenerse unidos pase lo que pase, y que sus amigos siempre estarían para ayudarlos. Pero aquel mensaje de Wind, ¿qué podría significar?
Sakura vio como cuartos cartas de dirigían a su mano, mirándolas con curiosidad.
—¡Genial, tenemos cuatro cartas más! —celebró Sakura muy feliz— Veamos, Luz, Oscuridad —pero la tercera carta, la sorprendió de sobremanera. ¿Qué habría pasado? Se preguntaba Sakura— ¡Ashy, es la carta de la nada! —comentó algo preocupada.
—¡Qué bien, como nos dijo Palkia, tenemos la carta más peligrosa! —celebró muy alegre Ash, sin quitar la vista de las cartas— Veo que tienes otra carta más. ¿Cuál es?
—Esta carta… —comenzó a decir muy sentimental Sakura—, la creé cuando me despedí de Shaoran.
—Protejan aquellos sentimientos, ese es el deseo de esas cartas —dijo Luz—, es lo más valioso que existe.
—Y no confundan sus sentimientos, no equivoquen en sus decisiones, es todo lo que les podemos decir —dijo Oscuridad.
—Ahora vuelvan a su mundo, tienen mucho que hacer —les dijo Luz muy seria.
—¿Volver a nuestro mundo? ¿A qué te refieres con eso? —preguntó muy extrañado Ash.
—Ash, Sakura, ya saben todo lo que tenían que saber, ahora, despierten…
…
—…¡Sakura, despierta! —exclamó violentamente preocupado Shaoran.
—¡¿Qué pasó?! —exclamó Sakura muy agitada, sentándose de golpe.
—Por fin despiertas —decía Shaoran muy agitado—, nos tenías preocupado.
—¿Me quedé dormida? —preguntó Sakura muy extrañada— ¿Qué pasó? ¿Y Ashy?
—¡No tengo tiempo para explicaciones, tuve que utilizar la carta del tiempo para anular la carta de los sueños! — decía Shaoran cada vez más agitado.
—¡¿Cómo pudiste usar la carta del tiempo?! —exclamó muy extrañada Sakura, mientras miraba como entre su espada y la carta, había una especie de talismán.
—¡Después te daré los detalles, sella la carta de los sueños, rápido! —dijo Shaoran comenzando a caer muy agotado por el uso de la carta.
—¡De acuerdo! —extrañamente, la llave ya estaba transformada en el báculo, por lo que Sakura actuó rápido.
¿Cómo era posible que Shaoran pudiera usar sus cartas? ¿De dónde habría sacado aquel talismán? Era lo que se preguntaba Sakura mientras sellaba la carta de los sueños.
—Gracias por ayudarnos Shaoran, nos salvaste —le agradeció con una sonrisa Sakura.
—Ya tendrás mucho tiempo…, para agradecerme…, estamos en medio de una pelea… —decía Shaoran muy cansado.
—¿Una pelea? —preguntó Sakura muy curiosa.
En el momento que Shaoran desactivó la carta del tiempo, Sakura vio como un impactrueno pasó al lado de ella, muy cerca.
—¡Ay…! —exclamó algo asustada Sakura, mientras miraba alrededor notando la presencia de alguien en el cielo.
—¡Electrive, utiliza protección para proteger a Sakura y Ash, ahora! —ordenó Gary a Electrive, quién se movió rápidamente, interponiéndose frente a Ash, quién aún seguía desmayado, Shaoran y Sakura.
—¡Chicos, ¿qué pasó aquí?! —preguntó Sakura entre preocupada y molesta.
— ¡Si no fueses tan impulsiva, no estaría pasando esto! —le regañó fuertemente Misty.
Unos minutos atrás.
Sakura estaba llegando muy apurada a la enfermería, dónde alcanzó a ver a Ash, pero en el momento que cruzó la entrada a la sala, se desmayó.
A los segundos, Misty y Shaoran llegaron tras ella, encontrándola en el suelo.
—¡Sakura! —exclamaron Misty y Shaoran al unísono, corriendo hasta la joven.
—¡Sakura, ¿qué pasa?! —le exclamó muy preocupada Misty.
—Está desmayada —dijo muy serio Shaoran—. Ayúdame a acostarla con Ash.
—De acuerdo —le asintió la peli naranja.
Tanto Misty como Shaoran, pasaron sus brazos por la espalda de Sakura, pero una entrecortada voz los distrajo.
—¡Misty…, Li…! —decía la voz femenina entrecortada.
—¡Kagome! —exclamó Shaoran sorprendido, encontrando a la joven tirada en el suelo, al lado de la camilla dónde estaba Ash.
—¡¿Que te pasó Kagome?! —preguntó Misty muy preocupada, mientras acostaban a Sakura con Ash.
—Esa impostora… —comenzó a decir con rabia Kagome, mientras era ayudada a sentarse—, vino disfrazada de Dawn y me atacó.
—¿No le preguntaste nada? —le preguntó Misty muy extrañada.
—No me dio tiempo a preguntarle nada, se acercó tranquilamente a mí, y me atacó.
Pero de pronto, alguien vestido con una capa, la cual no dejaba ver su rostro, apareció de la nada, con clara intención de atacarlos.
—¡Maldita, no dejaré que los toques! ¡Sal Staryu, ataque de estrellas! —gritó ofensivamente Misty, llamando al Pokémon de agua.
Pero el desconocido detuvo el ataque con una mano, y le devolvió el mismo ataque a los jóvenes, logrando esquivarlo por muy poco. Aquel contraataque destruyó por completo la entrada, llamando la atención de todos, la explosión.
Fin de recuerdo.
—¡Por poco y mata a los dos! ¡¿En que estabas pensando?! —le regañó mucho más molesta, más por la preocupación de la peli naranja.
Sakura aún no caía completamente en lo que sucedía, salvo que estaban bajo ataque.
—Te sugiero que dejes de parlotear, Misty. Tendrás mucho tiempo para hacerlo en el otro mundo —dijo la voz femenina bajo aquel disfraz.
—¡Cállate, no te atrevas a volver a hablarle así a mis amigos! —gritó con rabia Sakura.
Todos miraron muy sorprendidos a Sakura. ¿Qué había pasado con aquella chica que siempre tenía una sonrisa para todo el mundo? ¿Qué había pasado con aquella chica que siempre intentaba buscar una solución a todo, sin demostrar enojo o rabia? Aquella chica buena y tierna, ahora estaba envuelta en la ira y la necesidad de luchar.
—¡Yo misma terminaré con esto, con la ayuda de Ashy!
—¿Con la ayuda de Ash? —preguntaba Dawn muy extrañada.
—¡Tú tienes el resto las cartas, si te las quito, será fácil vencerte! —volvió a exclamar Sakura de forma ofensiva.
—¡¿Eso es cierto? ¿La impostora tiene el resto de las cartas?! —preguntó muy sorprendido Gary.
—Eso dijo Sakura cuando nos avisó que aquel sujeto venía en búsqueda de Ash —comentó Shaoran—. ¿Quién será, y como puede manipular con esa facilidad las cartas?
Esa era una excelente pregunta; todos se preguntaban lo mismo. ¿Por qué querría asesinar a Ash y a Sakura?
—¡Pikachu, tú vas primero, impactrueno! —ordenó sin dejar lugar a pensar Sakura, a lo que el roedor eléctrico obedeció de inmediato.
Les pareció una sorpresa ver la seguridad de Sakura en ordenar aquel ataque a Pikachu. ¿Sabría lo que hacía? Jamás había participado en un combate, por lo que tomaron por conclusión, que la peli castaña sólo quería probar.
—Lo siento Sakura, pero no va a funcionar —y así fue, esquivó el ataque sin problemas, pero aún quedaban muchas más sorpresas.
—¡Eso lo veremos! ¡Agilidad y trueno! —ordenó nuevamente Sakura, con mucha rapidez y seguridad.
Esto sí que sorprendió completamente a todos, peleaba con Pikachu como si de toda la vida se hubiesen conocido. ¿Qué habría pasado, y en qué momento?
—¡¿Cómo conoces ataques que Pikachu había olvidado?! —preguntó completamente sorprendido Gary.
—¡Mi respuesta ahora no tiene ninguna importancia, quiero terminar esto ahora! —respondió algo brusca Sakura, mientras, ¿tomaba una de las pokébolas de su cinto? — ¡Sal Bulbasaur, látigo cepa, ahora!
Todo lo que sucedía con Sakura era muy extraño; Bulbasaur entendió a la perfección lo que quería hacer la brujita, por lo que usó sus látigos cepa para, en lugar de atacar a su enemigo, quitarle el resto de las cartas que tenía no sólo en sus manos, también en uno de los bolsillos que tenía aquella extraña capa.
—¡Charizard, por favor, usa lanzallamas contra esa tipa! —el Pokémon de fuego se posó a un costado de Sakura, y ejecutó su ataque, mientras Sakura activaba una de sus cartas— ¡Fuego! —fusionando el lanzallamas de Charizard con la energía de la carta fuego— ¡Esto terminó!
El ataque dio de lleno en aquella persona, o ser, o lo que fuera, rodeándolo con un mar de llamas; pero el ataque no causó exactamente el efecto que quería Sakura.
—¡Ja! ¡Niñita tonta, esa clase de ataques jamás me dañarán! —aquel ser, no sólo controló el fuego de la carta y del Pokémon, también hizo que sus ropajes se quemaran.
Lo que se dejó descubrir, era una chica con un traje algo ajustado color rojo, que constaba de un short corto y una polera manga larga, que contenía una línea gris a la mitad, que iba del extremo superior al inferior; botas color amarillo, y cabello color celeste.
—¡Felicidades Sakura, haz revelado mi verdadera identidad! —dijo la peli celeste de forma sarcástica.
—¡Magma! —gritó furiosa Sakura— ¡No dejaré que toques a mi Ashy, vete de aquí!
Las sorpresas aumentaban aún más. ¿Cómo rayos Sakura conocía la identidad de aquella joven? Los demás sólo miraban la situación, siquiera sabían si debían hacer algo, Sakura tenía las riendas de la batalla.
—¡Veo que eres más lista de lo que pensé, te felicito! —dijo muy confiada ¿Magma? —. Me presento ante ustedes, como lo dijo Sakura, soy Magma, y soy la guerrera elemental del fuego.
—¡¿Guerrera elemental?! —exclamaron todos muy sorprendidos; por fin tenían en frente a la guerrera faltante.
—Mi querida Sakura, lamento no poder hacer tus deseos realidad —comenzó a decir sarcásticamente, mientras se movía a una velocidad imperceptible para todos dónde estaba Ash—. Aún necesito algo de este tonto.
En vista de todos, Magma pateó la camilla dónde descansaba Ash, saliendo expulsado hacia arriba; sin ninguna clase de remordimientos y compasión, la guerrera del fuego comenzó a darle una lluvia de puñetazos por la espalda al entrenador, y rematándolo con una fuerte parada en el abdomen, saliendo disparado fuertemente contra el suelo.
La acción fue tan rápida y sorpresiva, que nadie actuó, sólo miraban paralizados y horrorizados, más las chicas, como Ash Ketchum era acabado en manos del enemigo.
—Lamentó mucho el tratamiento, elegido, pero era la única forma de borrarte de nuestro recorrido —decía maliciosamente Magma, mientras sostenía en sus manos una extraña esfera cubierta en un aura azulada—. Sakura, quédate con tus cartas, ya no me interesan, ahora tengo algo mucho más interesante —decía mientras miraba con una sonrisa desafiante al grupo—. Les deseo suerte, basuras. Quiero ver qué harán con su Ash —y después de desaparecer, en el ambiente se escuchó de Magma—. ¡Los espero en Hoenn!
No sabían que había pasado, nadie fue capaz de hacer nada, de lo único que estaban seguros, era de que, pese a que el encargo de regresar a Sinnoh con las cartas mágicas lo habían cumplido, habían sido derrotados de la forma más terrible y humillante posible, por la guerrera elemental Magma.
—No… Ashy… —dijo en voz baja y muy quebradiza Sakura— ¡¿Qué hacen ahí parados?! —les reclamó furiosa Sakura— ¡Tenemos que llevarnos a Ash a un hospital, ahora!
Mientras Sakura fue la única en atinar después de lo sucedido, los demás, tanto humanos como Pokémon, seguían paralizados, hasta que Inuyasha reaccionó casi por instinto.
—¡Guíame a donde está el hospital! —dijo el híbrido mientras iba a tomar en brazos al joven Ash.
—¡Pero rápido! —por la desesperación, ni Sakura sabía que decía.
Y con Sakura, después de devolver a sus pokébolas a los Pokémon de Ash, lista en la espalda de Inuyasha, partieron raudos al hospital más cercano que conocía Sakura, para darle los primeros auxilios a Ash.
—Esto se nos fue de las manos —dijo con mucha rabia contenida Shaoran—. Sigámoslos, ahora lo importante es Ash.
—¿Sabes dónde se fueron? —preguntó Dawn muy preocupada.
—Hay un hospital cerca de aquí, seguramente ahí irán a llevar a Ash.
—¡Entonces vámonos! —exclamó May, quién parecía más preocupada.
Después de devolver a todos los Pokémon que habían luchado, partieron en dirección al hospital.
Todos se preguntaban si Ash seguiría con vida; y era una buena pregunta, había recibido una paliza de la cual, un humano normal jamás hubiese podido sobrevivir, pero al igual que el mismo Ash, todos confiaban en la suerte que siempre había tenido para sobrevivir a casi todo.
Al llegar al hospital, se encontraron con Sakura e Inuyasha en el hall principal. La joven se notaba muy nerviosa y angustiada.
—Sakura, ¿cómo está Ash? —corrió a preguntarle muy preocupada Misty.
—No lo sé —decía Sakura entre sollozos—. Están haciéndole unos exámenes, me dijeron que apenas terminen, vendrían a decirme como está.
—Disculpa por la pregunta Sakura —comenzó a decir May muy seria—. ¿Cómo supiste utilizar los Pokémon de Ash? Jamás los has utilizado.
—La verdad, no lo sé —dijo Sakura aún con la mirada perdida, intentando centrar su atención en May—. Creo que fue instintivo.
—Yo pude utilizar los ataques de Pikachu gracias a lo que vi de Ash —decía Kagome muy preocupada—, pero Gary dijo que utilizaste ataques que había olvidado.
—Shaoran, me dijiste que fui afectada por la carta de los sueños, ¿verdad? —le preguntó muy seria Sakura.
—Así es —le asintió el joven peli castaño—. ¿Recuerdas que soñaste?
—Algunas cosas sin importancia —respondió Sakura, intentando bajarle el perfil.
—Sakura, recuerda que todos los sueños que tienes con esa carta son premonitorios, así que no puedes decir que no tienen importancia.
—Shaoran… —suspiró, y miró a todos—. Espero que tengan tiempo para escuchar, porque es mucho.
En ese instante, el doctor encargado de la atención de Ash salió al hall.
—¡Doctor, ¿cómo se encuentra Ash?! —le preguntó Sakura muy desesperada.
—Él se encuentra bien —respondió el doctor, mientras veía como el resto de los jóvenes se acercaban a Sakura—. ¿Ustedes qué son del paciente?
—Ella es Misty… —comenzó a decir con la voz entrecortada Sakura. Estaba con la mirada baja, tapando con su cabello su tristeza—. Ella… ella es la no…
—¡Soy la hermana mayor de Ash Ketchum! —interrumpió de golpe Misty.
Sakura levantó la mirada muy sorprendida, y miró a una Misty que la veía muy feliz, pero sentimental. Sakura tenía una carga enorme de sentimientos en ese segundo, tenía muchas ganas de llorar, pero se reprimió para no preocupar a los demás.
—Dígame, ¿cómo está? —preguntó muy preocupada Misty.
—Quedé muy impresionado —comenzó a decir muy sorprendido el doctor—. Cuando llegó, me contaron que unos vándalos lo habían golpeado duramente, llegó inconsciente, pero al momento de hacerle los exámenes correspondientes, pudimos darnos cuenta que no tenía heridas ni hematomas —las palabras del doctor impresionaron a todos. ¿Cómo aquello fue posible? Se preguntaban—. Ahora se encuentra en observación, descansando.
—Gracias doctor —suspiró muy aliviada Misty—. ¿Podemos pasar a verlo?
—Por supuesto —le asintió el doctor.
—Sakura… —iba a decirle Misty con mucho entusiasmo, pero la aludida la interrumpió.
—Ustedes vayan —dijo Sakura entre lágrimas—, no quiero molestar más —dio la vuelta, y quedó mirando la salida—. Mañana pueden pasar a buscar las cartas a mi casa, no quiero ver sufrir más a la gente que me rodea.
—¡Sakura! —le exclamó muy seria Misty, haciendo que la joven Sakura diera de nuevo la vuelta, y mirara a una Misty que le regalaba una sonrisa.
—¿Qué pasa Misty? —Sakura se abrazaba a sí misma, buscando su propio consuelo; no sentía que tuviera moral para ver a Misty.
—Tienes que ir a ver a tu novio —dijo Misty con la voz entrecortada—, sabemos que debes estar más preocupada que nosotros, así que acompáñanos.
—Misty… —Sakura no aguantó más su llanto, y soltó toda la angustia que sentía— ¡Yo me metí en donde jamás debí, no quiero echar a perder nada de lo que han armado!
—Ash era quien debía armar todo —decía Misty mientras se le acercaba a Sakura—. Si de verdad me hubiese molestado tu declaración en el parque, te hubiese matado ahí mismo —posó su mano izquierda en el hombro derecho de la peli castaña, y continuó—. No sabemos qué pasó con exactitud entre ustedes, y todos aquí nos sentimos entre celosos y mal por eso, pero tanto Ash como tú, maduraron solos, y esos momentos que sólo ustedes vivieron, los unieron más que todos los años que hemos conocido a Ash.
—Misty… —Sakura no aguantó más su propia soledad en la que se había encerrado, y se lanzó a llorar al pecho de la peli naranja— ¡Lo siento, sabía de la proposición que te hizo Ash, de que te fueras a vivir con él a su hogar!
—Él sabe que lo que me pidió es imposible, si abandono mis deberes como líder de gimnasio, lo cerrarán, y ese gimnasio lo es todo para mí, además, me sentiría miserable que, por mi culpa, el abandonara sus sueños —levantó la mirada de Sakura, la abrazó fuertemente, y le dijo—. Harán una bonita pareja, par de torpes —tomó de la mano a Sakura, y se dirigió con Gary—. Tú también debes estar preocupado, acompáñanos.
—¿Están seguras? —preguntó Gary muy incómodo; la situación era demasiado íntima.
—Tu eres el primer amigo que ha tenido Ash, eres parte de su familia —dijo Misty muy afable—. Sakura también quiere que entres.
—¿Estás segura tú también, Sakura? —la peli castaña simplemente le asintió, tomándole la mano.
—Por favor, acompáñanos — dijo Sakura muy acongojada.
—Si así lo quieren, entonces vamos.
Los tres jóvenes subieron al ascensor, siguiendo cada paso del doctor, hasta llegar al piso de recuperación; avanzaron por un pasillo, hasta llegar al cuarto en cuestión.
Al entrar, vieron a Ash completamente sedado, y curiosamente sin ninguna venda; estaba conectado a una bolsa de suero, y una máquina que media sus pulsaciones cardíacas.
La imagen era patética, no podían creer que aquel joven que había salido de Pallet Town, con el sueño de convertirse en maestro Pokémon, aquel joven de corazón bondadoso, quién trataba a sus Pokémon como sus amigos, aquel joven que aceptaba todos los desafíos que le daban, que siempre estaba dispuesto a dar su vida por los demás, que se guiaba más por sus instintos y presentimientos, y por causa de aquello, cometía muchas torpezas, y que hasta el último segundo, entendió de que se trataba el amar a una mujer, se encontrará en tales condiciones por causa de una guerrera elemental, y su maldita ambición.
—Aún sigue bajo los efectos de los sedantes, necesita descansar mucho —les explicó el doctor muy serio—. Sólo quince minutos.
—Muchas gracias doctor —dijo amablemente Misty, para dar retirada al especialista; volvió la mirada al joven entrenador, se le acercó, y le dijo—. Ash, discúlpame por todo, no pude ayudarte como en otras ocasiones, sino hubiese sido tan descuidada, no hubiese caído en la trampa de Magma. Quiero que terminemos esto todos juntos, como en los viejos tiempos.
—Ash —comenzó a decir Gary con rabia—, fuiste mi rival por muchos años, desde que éramos niños, y aunque fue difícil admitir las victorias que tuviste sobre mí, siempre te quise como rival, y como amigo —se acercó a Misty, y miró al joven muy molesto—. ¡Tú hiciste una promesa, y espero que la cumplas, así que, por favor, despierta!
—Ashy —ahora decía Sakura entre lágrimas—, nuestro sueño fue real —tanto Gary como Misty se quedaron mirando a la peli castaña muy sorprendidos por su confesión—, sino, no hubiese sabido cómo controlar a tus Pokémon —por lo menos, ya entendían como supo controlar a los Pokémon de Ash—. Recuerda lo que nos dijo nuestros padres, la carta Luz y la carta Oscuridad, recuerda la promesa que le hicimos a nuestros padres; no fue un sueño, fue verdad, y recuerda esa carta —se le acercó a Ash, y le tomó su mano izquierda, llevándola a su pecho.
Pese a que Misty había aceptado aquella relación, por sus costumbres, la acción molestó un poco a la joven. ¿A tanto podían llegar sus celos? Pero cuando Sakura se arrodilló frente a la cama de Ash, puso su mano en su cara, y se puso a llorar desconsoladamente, se dio cuenta que sólo estaba actuando como una estúpida; el cariño que sentía Sakura por Ash era muy fuerte, aquel lazo de cariño era indestructible.
—¡Eres una tonta Misty, no puedes ponerte celosa en una situación así, y menos por un hombre que no es tuyo! —se decía Misty con rabia interna; realmente se sentía una estúpida.
—¡Ashy, por favor despierta, te necesitamos de vuelta, Misty, Pikachu, todos! —dijo entre el llanto Sakura; y para la sorpresa de los tres, Ash abrió los ojos, pero ese solo sería el inicio de las sorpresas.
Con este hecho, muchas cosas comenzarían a cambiar.
Los viajes dimensionales por fin han terminado, hubo victorias y derrotas, pero aún quedaba mucho por delante, las amenazas de Magma sobre algo que sucedería en Hoenn, y el cómo habría usado la perla de Shikon; los dos generales de la luz que alcanzaron a escapar, y la posesión de los Pokémon salvajes. Satoshi y Sakura continuaban moviéndose por todas partes, era como si lo que estaba pasando recién fuera el inicio de algo. ¿Se estarían preparando para enfrentar a ese algo que dirigía el ataque dimensional?
El reloj marcaba las 10:00 PM del sexto día en que esta guerra comenzó, donde todo había comenzado como una pequeña fiesta para Ash, por su participación en la liga Sinnoh.
Algo si era seguro para todos, aún quedaba mucho por delante, si es que querían sobrevivir.
—¡Ash, despertaste! —celebró muy feliz Misty.
—¡Ya era hora! —decía Gary mucho más tranquilo.
—¡Si Ashy, nos tenías muy preocupados! —decía Sakura mientras caían de sus ojos lágrimas de felicidad; por fin había despertado su amado novio.
—¿A sí? —preguntó Ash con un tono de voz plano.
—¡Por supuesto que sí, Ash! —Misty estaba en igual condiciones que Sakura.
—¿Y ustedes quienes son para preocuparse de mí? —preguntó muy indiferente Ash— No los conozco.
—¡Ash, soy yo Misty —dijo algo preocupada Misty—, y están conmigo Gary y Sakura!
—No los conozco —volvió a decir indiferente él peli azabache, ahora algo molesto— ¿Y por qué me llaman Ash?
—¿Recuerdas a Pikachu? —comenzó a preguntar muy preocupado Gary.
—¿Quién es Pikachu? Tampoco lo conozco.
—¿Sabes por lo menos quien es tu madre? —volvió a preguntar muy serio y preocupado Gary.
—No, no lo sé —decía muy extrañado Ash. ¿De que estaban hablando esos sujetos? Se preguntaba.
—¡Misty, ve con el doctor, todo indica que Ash tiene amnesia, debió recibir algún golpe en la cabeza, o esa Magma le hizo algo!
—¡Si Gary! —y sin ninguna demora, Misty salió corriendo fuera de la sala.
—¿Qué sucede? —preguntaba Ash muy intrigado— ¿Por qué meten tanto escándalo?
—¡Escúchame, no digas nada, nosotros no hablaremos más! —le dijo con mucha rabia Gary, mientras pensaba— ¡Lo que nos faltaba, maldición!
Ash había perdido la memoria. ¿Será este un impedimento para continuar la misión?
...
—¡Atención a todos, se han registrado ataques de Kyogre y Groudon en la región Hoenn! ¡Los que se encuentren listos, regresen de inmediato! —exclamó mentalmente Mewtwo a los jóvenes que aún estaban en las otras dimensiones.
—Mewtwo, ¿estás seguro que este fue el movimiento correcto? —preguntó Dialga muy serio.
—No lo sé —le respondió Mewtwo igual de serio—, pero si no hacemos algo rápido para detenerlos, destruirán todo el mundo, y seguro los enviarán a otras dimensiones para terminar con todo. No quedará nada que salvar.
—Confiamos en tu decisión, Mewtwo —respondió Palkia, mientras retomaba el contacto con los demás jóvenes—. En cuanto estén listos, avísenme para traerlos de vuelta.
Este es solo el principio de una gran batalla, que solo el poder del elegido podrá detener.
El destino del elegido, está en manos de una chica que lo ama, y el destino del destino, está en manos de ella. Su nombre, Sakura Kinomoto. La batalla ancestral, está por reanudarse.
En el próximo capítulo,
Un nuevo comienzo.
