Capítulo 3 : Nuevo hogar, tercera parte.
Cuando tocó ese anillo color negro, Jeff sintió aquella sensación que solía sentir por su cuerpo hace tan solo un año cuando había vivido toda esa extraña situación junto a sus amigos en Mane Falls.
Pero está vez había algo distinto, era una fuerza mas natural sin que nada la forzara, la verdadera fuerza que había en su persona.
Sin embargo, comenzó a tener un dolor de cabeza de tal forma que cayó al suelo soltando el anillo que quedó a un lado de él.
El joven con el que se había chocado notó que Jeff había caído al suelo y que parecía sentirse realmente mal, de todas formas siguió mirando su celular mientras continuaba su camino por un par de metros hasta que volteó y tras pensar unos cuantos segundos, decidió volver para ayudarlo a ponerse de pie.
- ¿Te encuentras bien? - preguntó el joven tras darle la mano a Jeff para que se pudiera reincorporar.
- Si, gracias... - respondió Jeff todavía un poco confundido.
- Pareces la clásica película de un chico nuevo en la ciudad que llega a hacer una renovada y tranquila vida pero que en realidad se encuentra con mas problemas que los que tenía en realidad. - dijo el joven sin parecer que fuera una broma, mientras que recogía el anillo oscuro del suelo y observaba la caja con los demas. - no te preguntaré si estas cosas son tuyas porque claramente no las tenías cuando estabas a punto de entrar al edificio, solo seguiré mi camino y espero no tener que cruzarte tan seguido.
El joven le dio el anillo negro a Jeff y continuó su camino pero esta vez sin siquiera voltear.
Aún un poco confundido y con el anillo negro en sus manos, Jeff se acercó y tomo la caja que contenía los demas anillos.
Habia uno de color amarillo, otro blanco y otro verde mientras el tenía el negro, pero por los huecos que ocupaba cada uno sabia que faltaba uno mas ya que al principio le había parecido ver uno que era rojo pero que ahora no estaba ahí.
De repente, escuchó un gran escándalo que provenía desde la esquina de la calle y al acercarse aún con la caja en sus manos, vio que se trataba de un accidente de tránsito pero que por suerte nadie había salido lastimado pero los conductores parecían bastante furiosos ya que sus autos habían sufrido daños.
- ¿¡Qué acaso no ves que el semáforo estaba en rojo pedazo de idiota?! - se quejó un señor canoso bajandose de uno de los autos.
- ¡Tu fuiste el idiota que se ha cruzado mientras yo pasaba el semáforo en verde! - decía la mujer que se bajaba del otro auto.
Parecía un simple accidente hasta que la gente empezó a notar que en varias esquinas también había habido varios accidentes, era claro que había una falla en los semáforos de toda la ciudad.
De un momento para otro, todo se había vuelto extraño y Jeff lo único que podía hacer era mirar la caja con los anillos sobretodo el anillo color negro que era el que le daba esa extraña pero fuerte sensación.
Cerró la caja para volver a su edificio pero vio como varios hombres vestidos con trajes negros y también varios policias estaban en la entrada como queriendo encontrar algo.
- ¡Miren! ¡Ahi está! - gritó uno al ver a Jeff. - ¡Siganlo!
Por simple instinto, Jeff comenzó a correr con la caja mientras esos hombres lo perseguían y todo Melbourne poco a poco se iba convertiendo en un caos no solo por el problema de los semáforos, sino también porque varios aparatos electrónicos comenzaban a fallar.
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- Tenemos problemas, al parecer la sub-organización del FBI "Maximum Data" empezó a perseguir al joven que tomó los anillos. - dijo uno de los tenientes a Moore.
- Otra vez problemas, pero era algo casi obvio, quedaron molestos después de que les negaramos tu proyecto a ellos, no soportan que la solución a todo no sea Estados Unidos. - comentó Moore a Emil mientras estaba empezando a estresarse. - ¿Tenían que entrometerse justo en este momento? Teniente Kruse, saca a nuestras divisiones y encuentren al joven con los anillos antes de que ellos lo hagan.
- Si señor. - contestó el teniente.
- En mi mas sincera opinión, nunca comprendí porque rechazaste que hagamos el proyecto junto a Estados Unidos, con sus fondos hubiera sido todo más sencillo. - dijo Emil. - entiendo quizas la desconfiaza y que siempre parece que por esos lados todo se va a corromper, pero...
- Mejor preocupate de que ellos no atrapen a ese joven primero. - sentenció Moore serio, yéndose hacia su oficina.
Suspirando, Emil observó su tablet y le pareció extraño que aún ese joven no haya activado el anillo negro ya que el objeto circular claramente identificaba su fuerza interna entre tantas otras personas, si lo lograba activar se desharia de sus perseguidores muy fácilmente.
- Un momento... - el hombre de pelo negro con rulos y anteojos se dio cuenta de que la señal de varios de los anillos estaban activandose mientras el joven con la caja se acercaba corriendo cada vez mas hacia los Box Hill Gardens de Melbourne. - ¿podría ser posible...?
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Ignorando a Jimmy y a Mika, su amiga pelirroja, Mackenzie caminaba unos cuantos metros detras de ellos mientras pasaban por el Box Hill Garden tras salir de la escuela.
La rubia de de pelo que no le llegaban hasta los hombros estaba totalmente concentrada en los mensajes que estaba contestando, siempre y siempre de la misma persona.
- Mira como la asusto. - dijo Mika sonriendo de forma picara.
- No creo que sea una buena idea. - dijo el moreno.
- Ay sera una broma Jimmy, no exageres. - rió Mika.
Mack seguía caminando concentrada sin siquiera mirar hasta que alguien le gritó frente a ella y le tocó la cintura, lo que provocó que se asustara y su celular cayera al suelo.
- ¡Eres una jodida idiota! - gritó Mack mientras recogía su celular del suelo, no había sufrido mucho daño, solo se le había quebrado la pantalla un poco. - ¡¿Tienes algo dentro de esa cabeza?!
La risa de su amiga pasó a cara de preocupación por verla así, Jimmy también se acercó.
- Ey, solo era una broma... no pasó nada...
- ¡Solo callate! ¡Y tu no digas nada! - Mack señaló a Jimmy. - que seguro la apoyaste en esta ridiculez...
Las palabras de Mack iban a seguir, pero los adolescentes dieron cuenta que un joven que estaba corriendo hacía ellos con una caja en sus manos era persguido por varios hombres en incluso una patrulla se había metido en el parque.
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Despues de haberse comprado algo para almorzar, Chris se encontraba sentado en uno de los bancos en el Garden mientras hacía un poco de tiempo hasta la hora que tenía que volver al trabajo, una obra en construcción que estaba tan solo a un par de calles de allí.
Cuando estaba a punto de morder su hamburguesa, notó que todavía llevaba algo en su bolsillo y lo tomó, se trataba de un frasco con varias pastillas de Clonazepan.
Él sabía que no era correcto tener que tomar eso después de todo lo que había hecho en la noche, pero le era algo casi imposible poder resistirse por lo que mirando de un lado para otro así nadie lo observaba, abrió el frasco para tomar varias pero antes de que pudiera vio en otro sector del Garden como varios hombres seguían a alguien y al parecer mas venian de otro lado del parque.
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El Box Hill Garden estaba siendo rodeado tanto por la Maximum Data del FBI como por las divisiones del centro de seguridad de Melbourne, pero como ningún grupo quería que algún ciudadano común resultara perjudicado, primero se encargaban de ahuyentar a todos los que estaban ahí con excepción de las personas que estaban buscando.
Sin soltar la caja, Jeff se vio rodeado una vez que estaba en el medio del Garden sin entender lo que estaba pasando.
Habia tanto patrulleros de la policía, como camionetas y autos negros alrededor de todo el lugar, de una de estas tantas camionetas bajó un hombre de traje negro al igual que el de todos los demas.
Era un hombre de pelo corto rubio y sus ojos eran azules, su traje efectivamente era igual a los demas pero curiosamente las mangas de su saco eran cortas para distinguirlo de todos los demás.
- Lo siento por todo esto, la verdad no queríamos que la situación sea de esta forma pero lamentablemente la gente de este país no quizo colaborar con nosotros. - dijo el hombre rubio que no parecía superar los 30 años.
- Por tu bien alejate de ese joven y esa caja. - dijo otra voz, se trataba del Teniente Kruse y sus divisiones del centro seguridad.
- Teniente Kruse, o mejor dicho, Clemont. - rió el hombre rubio. - con que sigues jugando al general aquí, es una lastima cuando podrías estar en las grandes ligas junto a nosotros.
- Aqui estoy bien, donde tengo que estar. - dijo Kruse. - tu no sabes todo lo que...
- No hay tiempo de hablar de tus decisiones ya que ahora hay cosas más importantes y el tiempo está corriendo . - lo interrumpió el rubio seriamente. - dile a tu querido jefe que piense nuevamente en nuestra propuesta de ayuda, sino nos tendremos que apoderar de esos interesantes anillos.
- ¿Que es eso tan importante que sucede para que creas que es algo correcto que aceptemos la propuesta que ustedes nos dan? ¿Como sabemos si podemos confiar? - preguntó Kruse. - no se puede confiar en gente como ustedes, en gente como tú, Piero...
- Lo sabrían si quisieran escucharnos de una buena vez. - respondió Piero. - pero como parece que este no será el caso, tendremos que tomar medidas mas drásticas.
El rubio chasqueo los dedos y en eso varios de sus hombres aparecieron teniendo aprisionados a una adolecente rubia de pelo que no le llegaba a los hombros y a un joven con rastas vestido de obrero de la construcción.
- ¡Sueltenme de una buena vez! - gritaba la chica desesperada y con aspecto de sufrir un ataque de pánico.
En tanto el joven no gritaba pero todo su cuerpo temblaba.
- Por si te lo preguntas, estos dos jóvenes y aquel que tiene la caja no están aquí solo por casualidad. - dijo Piero. - tenemos la ventaja Winston, es mejor que tu jefe nos escuche. - hizo una seña para que todos sus hombres sacaran sus armas, Kruse hizo lo mismo con su equipo.
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- Por mas de que las señales de los anillos estén activas, de todas formas no logran desplegarse no se porqué. - dijo Emil observando todo desde el centro de seguridad. - señor, se que no confía en ellos pero ahora no estamos en condiciones, si al menos los anillos se pudieran activar de forma completa, hay algo que falta... - pensó hasta que se le ocurrió algo. - un momento, los anillos que emiten las señales son el verde, amarillo y negro pero por cuestiones de implementación de seguridad en el sistema, el anillo rojo es el mas fuerte y el que necesita ser activado primero para que los demas funcionen... claro que el problema es que el rojo no está emitiendo absolutamente ningúna señal.
Moore suspiró, no quería cumplir para nada ni tampoco saber nada con cualquier propuesta que tuviera que ver con el FBI de los Estados Unidos pero en este mismo momento no parecía haber opción.
- ¡Miren lo que pasa! - señaló uno de los tantos trabajadores.
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En medio de la tensión en todo el Box Hill Garden, los vehículos de ambos grupos empezaron a manejarse solos tratando de atropellar a cada persona que estaban allí.
Jeff aprovechó la confusión para empezar a correr nuevamente sin soltar la caja de los anillos.
- Maldita sea, él está jugando otra vez. - dijo Piero. - ¡Protejanlos! - indicó a sus hombres para que los jóvenes que habían atrapado no sufrieran daño. - yo iré por el que tiene la caja.
Todos trataban de evitar ser atropellados por esos autos y camionetas que se habían descontrolado por completo, sumado ya a lo de los semáforos y accidentes, parecía que el desastre de apoderaba de aquella ciudad tranquila.
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Al voltear mientras corría, Jeff vio que era perseguido por Piero y varios de sus hombres.
Logrando salir del Box Hill Garden, Jeff siguiendo corriendo por la calle y al doblar en una esquina sin darse cuenta choco nuevamente con alguien, alguien con el que ya se había cruzado un par de veces.
- ¿Que? Mierda. - dijo poniéndose de pie pero esta vez sin ayudarlo a levantarse. - ¿Otra vez tu? ¿Estas loco o me estas siguiendo acaso? - está vez el joven de cabello claro lacio se mostraba un poco mas molesto. - ya es suficiente con lo loca que está la ciudad este dia.
Alzando la vista, el joven vio como hombres de traje venían corriendo directamente hacia la esquina donde estaban ellos.
- ¿En que diablos andas metido tú? - preguntó el joven.
Jeff ya de pie volvió a tomar la caja de los anillos preparado para seguir tratando de escapar sin meter en medio a ese sujeto, lo único que sentía es que de alguna forma debía huir de esos sujetos sin entender muy bien cual era la motivación de tener esos anillos con él.
Sin embargo, uno de los tantos autos que iba descontrolado conduciendose solos por la ciudad se dirigía a toda velocidad hacía ellos sin que hubiera tan solo un segundo para poder esquivarlo.
En camara lenta, Jeff notó como rápidamente era empujado a un lado por ese joven y como esté recibia de lleno el impacto del auto que terminó por estrellarse por completo en una tienda de esa esquina que por suerte estaba vacía.
Piero y sus hombres se detuvieron al ver lo que había sucedido.
Con algunas lastimaduras, Jeff se puso de pie y vio como había quedado esa tienda, ese joven que era su vecino le había salvado la vida y nisiquiera sabía su nombre.
Poco a poco, Jeff se fue acercando a la tienda y al auto, pero quedó en shock al ver que el vehículo fue empujado desde dentro hacia el centro de la calle mostrando como la parte delantera estaba destruida como si alguien lo hubiera hecho con sus propias manos.
- ¿Que significa esto? - preguntó Piero desconcertado.
Cuando Jeff miro la caja con los anillos que otra vez estaba en el suelo, notó que estaban todos pero que solo uno no estaba allí, el anillo de color rojo.
De la tienda destruida, salió el joven pero llevaba puesto un traje que parecía estar hecho de alguna clase de metal que le cubría todo el cuerpo.
El traje era en su mayoría color rojo, pero la parte de las rodillas y hombres eran color negro que parecían estar hechos de alguna especie de elástico. En su pecho estaba el símbolo del centro de seguridad, el cual era CSM por significar justamente Centro de seguridad de Melbourne, aquellas siglas eran de color blanco dentro de un circulo negro. El anillo rojo se encontraba en el dedo indice de su mano izquierda cubierta por ese traje.
Finalmente, llevaba un casco color rojo que la unica parte del rostro que mostraba era la boca también tenia un visor negro de forma rectangular.
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En el centro de seguridad, todos se quedaron estupefactos ante lo que había pasado.
- Muy bien, me hubiese gustado presentarlo en condiciones muchísimas mas agradables, pero ahí lo tiene. - dijo Emil sonriendo. - lo último en seguridad para los ciudadanos, los guardias InnerForce, pero para que tengan un nombre mas conocido y popular para el público, podemos llamarlos... Power Rangers InnerForce... ahora los demás también podrán activarse.
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- No puedo creer lo que estoy viendo... - dijo Piero al ver al joven en ese traje rojo.
De la misma forma, Jeff solo miraba sin poder evitar recordar algo que claramente le era demasiado familiar.
- Es igual... a aquella vez...
En ese momento, el anillo negro que estaba en la caja se dirigió a sus manos a la misma vez que los anillos amarillo y verde se dirigían hacia el sector donde estaba la chica rubia y el joven de rastas obrero para sorpresa de los hombres de traje que estaban con ellos.
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- Muy bien Emil, tu idea dio resultado. - sonrió el joven de capucha gris mirando su computadora. - es hora de ver como funciona... veamos que tenemos por aquí... oh, esto es perfecto.
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- Señor, otra vez han vulnerado el sistema de seguridad. - dijo uno de los empleados a Moore. - al parecer... la misma persona que antes, pero está vez se dirigió hacia los archivos de los criminales mas peligrosos que tenemos encerrados... y logró liberar a uno de su celda de forma remota.
- ¿¡Como diablos eso es posible?! - exclamó Moore. - ¿¡Quien ha sido liberado!?
- El ucraniano Aleksandr Zitchenko, terrorista experto en varias armas de gran calibre. - respondió está vez Emil. - ademas ha logrado robar cosas del armamento y se dirige a la ciudad.
- ¿Como es posible que todo esto...
- Señor, se que no tiene confianza en el FBI, pero quizas saben algo que nosotros no. - lo interrumpió Emil. - no hay otra opción que esta vez colaborar con ellos...
- Bien... - suspiró Moore decepcionado de si mismo. - habrá que hacerlo.
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Aun mirando todo sorprendido, Piero recibió una llamada en el transmisor que llevaba en la oreja y sonrió al escuchar la voz que había del otro lado.
- Bien, parece que han entrado en razón de una vez. - dijo el rubio sonriendo. - claro, después discutimos las condiciones porque ahora hay algo mas urgente.
Kruse y su equipo habían llegado a esa esquina y también se sorprendieron al ver al joven en traje.
- Por fin has llegado, mira, es todo un éxito. - sonrió Piero. - aunque lo sería mas si nosotros lo hubieramos producido. - Kruse iba a decir algo pero el rubio continuó. - antes de que digas algo, que se solucione lo de ahora.
Los hombres de traje de Piero ahora estaban ahí trayendo consigo a los dos jovenes que tenían los anillos en sus manos.
- Vayan con aquel sujeto de traje sin decir una sola palabra. - les ordenó Piero.
- ¿Pero tu quien mierda eres? ¿Y mis amigos donde están? - preguntó enojada la chica rubia pero se cayó al ser apuntada por un arma.
- Mejor obedece. - rió Piero y la chica asustada obedeció rápidamente. - ¿Y tú? - miró al joven de rastas que solo haciendo gestos y sin decir una palabra también acató las ordenes.
Los dos jóvenes al igual que Jeff, se dirigieron al que ahora tenía ese impresionante traje color rojo puesto.
- No lo se... - dijo el joven en el traje hablándole a Jeff. - pero algo me dice que tú ya tienes un poco de experiencia en esto.
Jeff no supo que responderle y dirigió su mirada hacía los dos otros jóvenes que no tenía ni la las mínima idea de quienes eran, pero ambos parecían asustados y bastante nerviosos.
Una explosión a tan solo a unos pocos metros de ellos los tomó por sorpresa alejándose un poco del lugar para poder protegerse, pero se dieron cuenta de que alguien había sido el causante.
Se trataba de un hombre alto bastante musculoso rubio de ojos verdes vestido con una especie de traje militar que cargaba una enorme bazoka en sus hombros que parecía no tener problema en transportarla con mucha facilidad.
- Zitchenko, parece que acá los sistemas de seguridad son fáciles de pasar por alto. - dijo Piero y nuevamente antes de que Kruse pudiera responderle, siguió hablando. - pero dejemos que ahora estos nuevos chicos de ustedes se encarguen de él, de seguro será algo más que interesante.
Zitchenko estaba ya frente a los 4 jóvenes y los miró algo confundido.
- Quería salir para poder divertirme un poco pero por lo que veo esto será muy fácil. - rió con un acento claramente ucraniano y que le costaba un poco hablar en inglés.
Jeff y los demas no sabían que hacer pero en ese momento empezaron a escuchar una voz que provenían de los anillos.
"Escuchen, solo tienen que ponérselos y decir "anillo de poder, desatar fuerza interna", rapido"
- ¿Que significa eso? No entiendo nada. - se quejó la adolecente rubia.
El joven de rastas tan solo miraba el objeto circular verde en sus manos sin entender tampoco que era lo que tenían que hacer.
- Creo que se lo que tenemos que hacer... - dijo Jeff recordando todo lo que habia vivido el año anterior, parecía que las cosas en su vida se iban a repetir nuevamente, una vida cotidiana normal en Australia ya se había descartado por completo. - ¡Solo hagan lo mismo que yo! ¿¡Listos?! ¡Anillo de poder! ¡Desatar fuerza interna! - exclamó colocándose el anillo.
- ¡Anillo de poder! ¡Desatar fuerza interna! - lo imitaron ambos jóvenes mientras el que ya estaba con el traje rojo solo miraba lo que estaba sucediendo.
Tras decir eso, Jeff y los otros dos jovenes obtuvieron trajes similares.
El traje de Jeff era color negro, la parte elástica de sus codos y rodillas eran blancas, mientras que el visor de su casco también era rectangular pero con puntas mas definidas que el del joven de traje rojo.
Los trajes de los otros dos también eran iguales, pero la de la chica era amarillo con una especie de falda y su visor en el casco tenía forma ovalada mientras que el visor del joven de rastas que habia obtenido un traje color verde tenía la forma de un rombo que estaba acostado.
Los tres ya transformados, se colocaron a los costados del joven que ya tenía su traje rojo.
- Esta vez se viene lo interesante. - dijo Piero mirando a Kruse.
El ucraniano observó a los cuatro jóvenes en esos trajes de colores y mas que darle risa le causó vergüenza y algo de confusión.
- Esperaba encontrarme con algo un poco más serio que esto. - dijo Zitchenko. - pero bien, serán los primeros en probar este bebé. - sonrió y sin esperar ni un segundo disparó con su bazoka hacia los jóvenes.
Cuando vio el gran proyectil que se acercaba hacía ellos, el joven de traje rojo aprovechó el auto destruido que estaba a su costado para tomarlo con gran facilidad y lanzarlo contra lo que habia salido de esa bazoka provocando una pequeña explosión en el aire.
Tras esta explosión, Zitchenko comenzó a disparar con varias pequeñas armas y todos se hicieron a un lado para poder esquivarlas excepto la chica del traje amarillo que tan solo alcanzó a cubrirse con sus manos pero las balas no dañaban su traje.
Jeff en su traje negro saltó hacía la chica de amarillo para hacerla a un lado mientras que el joven de traje verde aprovechó para echar abajo un poste de luz que Zitchenko logró esquivar por poco.
- Ey... ¿Como te llamas? - preguntó Jeff a la chica de traje amarillo colocándose los dos tras auto para evitar las balas.
- Soy... ma... Mack... Mackenzie. - contestó la chica nerviosa, Jeff notaba que parecia tener una especie de ataque de pánico a pesar de no estar viendo su rostro debido al casco.
- Bien Mack, escuchame y todo saldrá bien. - la tranquilizó Jeff. - tengo una idea...
El terrorista ucraniano ahora centraba sus disparos contra los jóvenes de traje rojo y verde que usaban cualquier objeto para poder protegerse y también atacar.
- ¡¿Solo esto haran!? ¡Es aburrido! - dijo Zitchenko molesto.
Al mirar hacia atras, el ucraniano notó como un auto que habia sido lanzado por Jeff y Mack juntos se dirigía hacia él y por muy poco logro esquivar, pero al ponerse de pie tenia frente a frente al joven de traje verde y al de traje rojo, que rápidamente tomaron sus armas incluyendo la gran bazoka para arrojarlas lejos de allí.
Zitchenko tomó un último cuchillo que le quedaba y trato de atacarlos pero ambos los esquivaban muy fácilmente hasta que finalmente el joven de traje rojo le pegó un gran puñetazo que lo dejó desmayado en el suelo e incluso se le habían salido varios dientes dejando un pequeño charco de sangre.
Jeff y Mack se acercaron mientras sus cascos se desplegaban dejando mostrar sus rostros, los otros dos jóvenes hicieron lo mismo.
- Jeff. - se presentó a los demás el mencionado.
- Christian. - dijo el joven de rastas en traje verde con una voz algo temblorosa pero que no parecia por estar asustado o nervioso, cosa que a Jeff le llamó la atención.
El joven de pelo lacio claro en traje rojo no había mencionado ninguna palabra tras todo eso y no parecia tampoco que lo iba a hacer, solo miró Jeff, Chris y Mack con algo de disgusto dejándolos mas que confundidos.
- Parece que todo salió a la perfección. - sonrió Piero viendo todo desde lejos mientras que atendía una llamada. - si Moore, es un gusto poder volver a oírlo, ahora iremos para allá con estos chicos y le llevaremos devuelta a este terrorista para que esta vez no se les escape, vamos a poder entendernos un poco al fín y quizás podemos llegar a un muy buen acuerdo, estoy seguro que así será. - cortó ante la mirada de Kruse que tampoco confíaba en él.
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- Hemos logrado neutralizar el ataque esta vez, ya todos nuestros sistemas están bien y las barreras están cubiertas pero es hora de que deban actualizarse. - dijo uno de los empleados a Moore, pero este no le escuchó.
- Buena idea Lucas, pero puedes retirarte, después lo hablaremos. - dijo Emil a ese otro joven científico de pelo corto marrón que obedeció y se fue de ahí al igual que los otros empleados. - ¿Se encuentra bien? - preguntó Emil a su jefe.
- Solo espero que todo esto salga bien, solo espero no equivocarme en aceptar la ayuda de ellos... - respondió el hombre serio.
- Tal vez por algo debe ser así... - fue lo único que pudo decir Emil.
Gracias por leer, espero que lo hayan disfrutado y no olviden dejar sus opiniones y comentarios si gustan.
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Nuevamente gracias, nosss vemosss.
