El Frío Cielo Sin Luna

Los personajes de Bleach no me pertenecen. Son obra y creación de Tite Kubo.

WWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW

Capítulo Especial Parte I

Conclusión De Un Extraño Final

La calma por fin llego a la tan agitada Sociedad De Almas… y con ello, nuestros queridos protagonistas volvieron sin ningún problema hasta su hogar…

Pero… ¿Qué fue lo que sucedió durante todo ese tiempo en el cual nuestros personajes principales anduvieron en la Sociedad De Almas luego del incidente? Bueno, he aquí los hechos que sucedieron en aquellos días…

Retomando desde el momento en que Daisuke termino su llamada con Urahara, fue hasta donde se encontraba su grupo más cercano, Ichigo y compañía, estos haciendo lo que mejor sabían hacer…

- ¡¿Cómo mierda fue que ese sombrero loco nos hace esto?!

Ishida se quejó por milésima vez, cosa que Daisuke le saco un gran suspiro… ciertamente, Ishida era el que menos relacionado estaba con Urahara, por lo cual, el hecho de que este fue tomado en cuenta como un "Horado trabajador" de la tienda del sombrerero era algo más que parecido a un insulto para el joven Quincy.

- ¿Y eso ahora que importa? Ya no podemos hacer nada más que lo que dijo Urahara-san…

Ichigo ya se había resignado a su destino… y un aura depresiva lo había envuelto a este, cosa que le saco una gota de sudor al que veía la actitud del joven Kurosaki.

- ¿De verdad no les agrada esto…?

Aunque era una pregunta, podía ser perfectamente una afirmación en si el pensamiento de Daisuke, aunque lo único bueno de aquello era que solamente eran Ichigo y Uryū los que estaban de esa forma, ya que Orihime y Chad…

- ¡Esto es genial! Ahora podemos pasar mucho más tiempo juntas, ¿No lo crees, Kuchiki-san?

Orihime era quien más entusiasmada estaba con aquello, al parecer no le importaba en lo más mínimo quedarse a ayudar a la restauración del Seireitei… claro, en ello también podemos contar un poco con la confusa y desconocida habilidad con la que contaba Inoue… claro, si es que se pudiese usar en ese tipo de cosas.

- ¿Eh? ¡Ah, claro! Puede que te agrade un poco estar aquí…

Rukia no estaba del todo bien… bueno, ¿Y quién estaría bien en su lugar? La baja mujer no podía pasar por alto todo lo que ocurrió instantes atrás… hasta que cayó en cuenta de algo, pero no pudo decir siquiera una palabra de ello porque…

- ¡Oigan!

Llamo Kyōraku concretamente refiriéndose al grupo de los humanos.

- ¿Sucede algo, Shunsui-san?

- Yama-jii quiere hablar… con todos ustedes.

Ninguno de ellos estaba realmente sorprendido de lo dicho por el hombre del kimono rosa… más bien, estaban esperando a que eso sucediera.

- Esta bien.

Daisuke hablo por todos, a lo cual ninguno hizo gesto alguno para luego comenzar a seguir a Kyōraku hasta las instalaciones de la primera división…

- ¿No era más sencillo hablar en donde estábamos? Digo, todos ya estaban reunidos ahí…

Daisuke sabía de qué aquel llamado era para que Yamamoto hablase con aquel grupo en las instalaciones junto con los capitanes restantes y alguno que otro teniente… pero viendo las cosas, sería una reunión grupal.

- Yo también me pregunto lo mismo desde hace mucho tiempo…

Kyōraku solo soltó un divertido suspiro, sabiendo que aquello solo era por la misma educación y formalidad que tenía el viejo capitán… a este ni siquiera le importaba si hablaban estas cosas o en la colina, o en un bar, o en la central 46… aunque eso ultimo ahora era más que imposible.

Daisuke comprendió aquella vaga respuesta, por lo que solo asintió a lo dicho por el hombre.

Más alejados de estos dos, se encontraba el resto de Ryokas, algunos hablando despreocupadamente, otros tan cayados como cementerio…

- ¿Y qué creen que será lo que nos diga ese tal Yamamoto?

Ichigo solo trataba de mantener una conversación con el resto del grupo, ya que los demás Shinigamis se habían ido cada quien a hacer lo suyo, como Hisagi, Kira e Iba a sus respectivas divisiones para tratar de mantenerlas lo mejor posible, otros como Rukia, Komamura, Hinamori y Ganju tuvieron que dirigirse hacia la cuarta división para ser atendidos, aunque por parte del Shiba no es que tuviese algo tan grave.

- No me interesa lo que tenga que decir.

Ishida esta vez dijo de manera inusualmente directa, cosa que solo saco una mirada rara de todos lo que oyeron, incluyendo Kyōraku y Daisuke que lograron escucharle.

- Seguramente algo como una especie de agradecimiento o algo así.

Chad fue quien rápidamente quiso cortar el tenso momento creado por el Quincy, cosa que logro a la perfección.

- Bueno… yo creía que no diría algo así como "Muchas gracias por ayudarnos, estamos agradecidos…"

- ¿Eso no es lo que a lo que se refería Chad?

Más de uno tuvo aquel pensamiento con una gota de sudor en sus nucas… realmente Orihime era todo un caso…

- Me alegro de que pienses de esa forma, Orihime-san - Daisuke se acercó hacía el grupo incluyéndose en la conversación – pero no puede ser tan fácil como lo dices…

- ¿Uh? ¿Por qué no?

- Bueno… recuerda que después de todo, más allá de que esto fuese plan de Sōsuke, nosotros invadimos el Seireitei por cuenta propia.

Daisuke dejo en claro su punto, cosa que nadie pudo refutar… excepto una persona.

- ¿Pero eso no era algo que planeo ese Aizen?

Aunque lo dicho por Inoue solo fue en manera de reproche, Ishida, Kyōraku y Daisuke no pudieron dejar pasar aquella buena respuesta de la mujer.

- Ojalá fuese así de sencillo.

Ishida fue quien cerro aquello, a lo cual Ichigo solo se le quedo viendo medio raro, Chad solo asintió y dejó de hablar para seguir tranquilamente con su camino, Orihime también siguió el ejemplo de Chad, Daisuke asintió y se colocó a un lado de Uryū…

- Pronto tendremos una larga charla tu y yo… Uryū-san.

Dijo en un susurro Daisuke, cosa que no saco reacción alguna del joven Quincy, a lo cual, Daisuke solo se colocó nuevamente a un lado de Kyōraku… el cual tenía consigo una botella que el rubio reconoció rápidamente.

- ¿Eso no es…?

- Pues claro, nunca podría salir de casa sin una de estas - Decía divertidamente Shunsui, el cual llevaba una botella de Sake con él, y ya tenía sus platillos para beber listos. - ¿Quieres?

- ¿Y cómo podría rechazar algo como esto?

Daisuke agarro otro platillo extra que llevaba el hombre y ambos empezaron a beber sin preocupación alguna hasta llegar hasta la primera división… o hasta que se terminase el Sake, lo que sucediera primero.

- Ya veo por qué se llevan tan bien esos dos…

Ichigo fue el único que estaba mirando a los dos hombres, a lo que una gota de sudor se formó en su frente al ver como las actitudes de ambos eran casi tan iguales cuando se les hablaba de bebidas alcohólicas.

Luego de un largo camino, por fin llegaron hasta el cuartel de la primera división, entrando por la puerta principal y llegando por un largo pasillo que los llevo hasta lo que era una sala de reuniones… en la cual al abrir la gran puerta se divisó como en medio se encontraba Yamamoto, y a los lados en filas estaban los capitanes Ukitake, Suì-Fēng, Unohana, Hitsugaya, Kenpachi y sorprendentemente Byakuya.

- Vaya, no esperaba que Orihime-san curara tan bien a Byakuya-san…

Realmente fue un poco sorprendente de ver al jefe del clan Kuchiki en aquel lugar, es decir, luego de recibir tanta paliza por parte de Ichigo y luego de un golpe fatídico por parte de Gin… y ahora estaba casi tan fresco como la primera vez que lo vio en el mundo real.

Hablando de los capitanes que no estaban en el lugar, Komamura estaba siendo tratado en las instalaciones de la cuarta división y Mayuri… pues… seguía con lo suyo.

- ¿Hmp? ¿No huele a Sake?

Dijo Ukitake notando el aroma que se sintió una vez que llegó el grupo entero.

- Oh vaya… me estoy empezando a marear un poco.

Daisuke se dio cuenta de aquello, notando como los efectos del alcohol hacía efecto, valga la redundancia, en su cuerpo, esperando que no pasara a más.

- No es nada Ukitake… solo estábamos bebiendo un poco.

Dijo Kyōraku tan despreocupado para luego dirigirse hasta su lugar, cosa que extraño un poco a los capitanes.

- ¿Qué estaban bebiendo…?

Más de un capitán tuvo aquel mismo pensamiento… luego notar como todo el grupo señalaba sin discreción alguna al rubio que estaba a un lado de Ichigo.

- ¿Qué?

Este noto toda la atención que estaba teniendo en ese momento, a lo cual, al darse la vuelta, todos sus compañeros fingían demencia sin saber qué había sucedido.

- Bien, con esto ya podemos comenzar con la reunión.

Declaro alto y fuerte Yamamoto, a lo que los capitanes solo tomaron su mirada seria, teniendo en medio de ellos al grupo de jóvenes.

También aquel grupo llevaba consigo una mirada seria… todos a excepción de uno… Daisuke aparentaba tener una mirada seria… pero la forma en que se balanceaba de un lado a otro repentinamente y muy bien disimulado era el indico perfecto de que algo muy malo podría suceder…

- Como han de suponer… los he llamado aquí no solo para recordarles como han interferido en este lugar destrozando mucho de las instalaciones del Gotei 13… - Más de uno de los jóvenes no pudo evitar tensarse al momento, pero Yamamoto no había terminado de hablar. - Pero gracias a ello, hemos podido determinar que todo esto fue plan de un hombre… por lo cual, no hay forma de que haya alguna repercusión negativa de su llegada, sino todo lo contrario… estamos más que agradecidos de que haya venido a este lugar.

Los pocos que estaban tensos por aquel momento solo pudieron suspirar aliviados de que nada grave hubiese terminado con ello, cabe decir que solamente eran Orihime y Chad, Ishida e Ichigo solo se mantenían atentos… porque sabían que la cosa no terminaba, así como así, y mientras tanto Daisuke… bueno, este no presto ni la más mínima atención… técnicamente, ya sabía eso lo diría el hombre.

- Bien, supongo que ya termino la parte buena… mejor vamos con lo complicado del asunto, Genryūsai-san…

Daisuke dijo aquello de forma jovial mientras que solo miraba sus uñas despreocupadamente, cosa que varios de los capitanes solo veían apacibles ante la acertada suposición del joven rubio.

- Todo a su momento, joven Daisuke… lo que viene va directamente dirigido hacia Kurosaki Ichigo y para ti…

Yamamoto dijo tan firme como siempre, dejando en claro quién era el que mandaba en el lugar… pero Daisuke solo seguía despreocupado al asunto e Ichigo no opino nada al respecto de aquello.

- Ustedes dos… debido a que son humanos que poseen poderes de un Shinigami, no podríamos dejarlos salir al mundo así sin más…

- ¿En serio? – Daisuke solo alzo una ceja ante lo dicho por el capitán comandante, cosa que igualmente imito Ichigo, quien solo frunció su ceño ante aquello, mientras que Inoue y Chad se tensaron ante aquello.

- Bueno… eso sería lo que la central 46 estuviese pensando… pero debido a que ahora toda orden recae en mi… se puede hacer una excepción…

Daisuke solo soltó un pesado suspiro, a lo que una pequeña migraña ataco su cabeza por pensar en aquella parvada de vejestorios.

- ¿Y entonces…? – Ichigo no es que estuviese impaciente ni nada por el estilo, pero a él le importaba menos lo que decidiese el capitán en ese momento, después de todo, él pensaba que con salvarles el trasero a todos ellos por su "inesperada encrucijada" fuera más que suficiente para dejarlos impunes de toda culpa.

- Solo es una advertencia para ustedes dos, muchachos… puede que hayan logrado despertar ese poder, pero no pueden andar por ahí como unos idiotas incompetentes llamando la atención de los Hollows y colocar en peligro a cualquiera con su Reiatsu tan llamativo…

Ichigo y Daisuke supieron exactamente a lo que se refería Yamamoto… sabían que ellos serían un gran foco de atención con solo poner un pie en el mundo humano… pero en esto, Daisuke ya se había anticipado para no llamar tanto la atención…

- Bien, ¿Puedo suponer que eso era todo lo que querías avisarnos, Genryūsai-san?

- En efecto, ahora pueden… - Yamamoto iba a dar la orden de despedida, pero la mano de Daisuke pidiendo que no continuase hablando llamo tanto la atención de los presentes como la suya misma. - ¿Quieres agregar algo, joven Daisuke?

- Técnicamente, solo es una suposición que tenía desde que llegue a la Sociedad De Almas que necesito que sea aclarada…

Yamamoto no era el único intrigado con lo que acaba de decir Daisuke… pero viendo que el joven quería respuestas ahora, no decidió aplazar aquello para otro momento y asintió con su cabeza ara que el joven rubio comentase sus dudas.

- Cuando llegamos a la Sociedad De Almas… ese tal Gin no me reconoció… de hecho, me confundió con otra persona… pero eso sería algo ilógico sabiendo que anteriormente a nuestra encrucijada, si es que se puede llamar así, me enfrente directamente con Renji y Byakuya en el mundo humano… y no tenía sentido que yo no fuera reconocido mientras que los demás si… ¿Sabes a que se debe aquello?

Daisuke solo dijo aquello con un tono de duda muy falso, cosa notada por todos los presentes, pero los capitanes presentes no pudieron evitarse sorprender de que algo como eso no fuese dicho desde un principio por Yamamoto, a lo que muchos de ellos ahora tenían la mirada fija en el viejo hombre… pero antes de que pudiese contestar a la pregunta, el joven rubio prosiguió.

- Tengo una teoría de aquello… y es muy posible que decidieras que Byakuya mantuviese aquello en secreto de todos… no se a que se deba, pero por lo que se del jefe del clan Kuchiki, este es fiel ante cualquier decisión dictada por la Sociedad De Almas… o en este caso, tu, Genryūsai-san… ¿Puede que te hayas dado cuenta de todo esto antes que cualquiera o solo decidiste que no era necesario que un simple humano que supiera utilizar Kidō no era una gran amenaza?

De nuevo, la evidente duda falsa con la que Daisuke entono aquello fue evidente para todos los presentes, a lo que muchos se sorprendieron por la deducción tan acertada del joven, sobretodo Byakuya y Yamamoto, quienes no daban crédito a lo que estaban escuchando.

- En efecto… le dije a Kuchiki-Taichō que mantuviese en secreto tu repentina aparición… para confirmar mis sospechas contra la central 46…

Y ahí estaba, la verdadera razón de capitán comandante de porque mantuvo en secreto la existencia de Daisuke…muchos de los capitanes más jóvenes no tenían ni idea de cómo es que Sōtaichō pensó en aquello, pero los más veteranos entendieron el punto en el cual se basaba el capitán con más tiempo en su posición… por lo cual, no recriminarían para nada su decisión.

- Bien, eso era todo.

- ¿Qué?

Y así de sencillo, Daisuke decidió terminar con la única duda que le quedo con todo eso, por lo que rápidamente se acercó a la puerta de salida para irse a un lugar en específico.

- ¡Oye! ¿Y a donde crees que vas?

- Pues al baño, ¿No? Es posible que comience a vomitar en cualquier momento… creo que no debí tomarme toda esa botella de Sake sin haber comido en un buen tiempo.

Con una sonrisa forzada Daisuke se despedía de aquel lugar, notando todos como las gotas de sudor y el repentino cambio divertido de la piel de joven de su tez normal a verde se hacía evidente, para que luego el joven saliese disparado con su Shunpo hasta un baño o un árbol cercano…

- Repito, ¿Por qué no me sorprende?

Fue el pensamiento que tuvo Ishida al ver como su viejo amigo se iba del lugar, para luego mirar como los demás capitanes se retiraban lentamente de aquel lugar, unos saliendo tranquilamente por la salido, otros en un Shunpo rápido por la ventana… y mientras que sus compañeros y este solo seguían ahí parados con una enorme gota de sudor en sus frentes….

- Bueno, al menos no me sucedió nada a mí…

WWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW

Un Tiempo De Descanso Y Respuestas

- Maldición… la próxima vez que me suceda algo igual… me saldría mejor buscar un árbol que un baño público… ¿Cómo es que no encontré uno?

Daisuke solo se masajeaba suavemente su cabeza, ya habiendo terminado de hacer lo suyo hace algún tiempo… pero debido al laberinto que era ir por cualquier parte del Seireitei…

- Hasta que por fin te encuentro, Daisuke.

El mencionado se volteó al identificar la voz de Yoruichi, quien ahora andaba libremente en su forma humana con las mismas ropas de siempre… bueno, si aquella camisa naranja, estando de la misma forma en la que lucho contra la actual capitana del segundo escuadrón.

- Yoruichi-san, no esperaba verte todavía…

- Si, eso… solo vine a llevarte a la casa de Kūkaku, de momento se quedarán ahí hasta que su estancia extendida por Kisuke terminé…

Daisuke solo ahogo una risa que sentía que saldría de él al recordar las reacciones de un joven pelinaranja con un eterno ceño fruncido y un azabache con un orgullo que se puede meter por el…

- Oye, casi se me había olvidado preguntarte, ¿Por qué se tardaron tanto?

- ¿Cómo? ¿Ya esperabas a que…?

- No, no me refiero a eso, sino a que por qué se tardaron tanto en llegar adonde nos encontrábamos luchando con Sōsuke y sus seguidores…

- ¿De qué hablas? Si apenas la teniente de Unohana mando su orden, todos fueron directos a la colina del Sōkyoku…

- Bueno… es que… - Daisuke se calló por un breve momento, sintiendo que algo raro había sucedido en aquel momento… como también el hecho de que el único que llego rápidamente hasta aquel lugar fue aquel capitán con apariencia canina… - Nah… olvídalo. Es mejor no pensar en eso ahora…

- Hablando de sorpresas… ¿Desde cuándo es que aprendiste a utilizar tu Bankai? Kisuke nunca me mencionó nada acerca de que tenías uno…

- Vaya… ¿Debería decirles la verdad o solo sigo fingiendo que ese si era mi Bankai?

Daisuke pensó por un breve momento, reflexionando que era lo mejor para él en ese momento… por lo que solo decidió sonreír por lo bajo, cosa que noto rápidamente la mujer pelimorada.

- ¿Quién sabe? Tal vez deberías preguntarle de nuevo a Kisuke-san…

No es que el sombrerero le cayese mal o algo por el estilo… solo quería saber que sucedería si llega a inculpar al mismísimo Urahara Kisuke… tal vez y se convierta en el cómplice perfecto…

Yoruichi por otro lado solo frunció el ceño, no por la respuesta del joven, sino por el hecho de que nuevamente pensó que Urahara le estaba ocultando más cosas… pero no era como si fuese alguna novedad, después de todo, es Urahara.

- Bueno, mejor le preguntaré a ese idiota si así lo prefieres… ahora andando, que Kūkaku ya tiene la cena lista y no quiere que la hagamos esperar…

Daisuke no lo pensó dos veces y fue directo hacia la residencia de los Shiba, a lo cual Yoruichi no quiso quedarse atrás y siguió fácilmente el paso del Shunpo de Daisuke.

No tardaron ni dos minutos y ambos ya se encontraban en la distintiva puerta de aquella excéntrica casa, notando que esta vez no se encontraban lo gemelos con trajes de marinero vigilando la puerta principal de aquel lugar, suponiendo ambos que aquellos hermanos se encontraban ya sirviendo la cena.

Solo fue dar un paso… solo un paso y unos fuegos artificiales empezaron a salir disparados desde los dedos de las manos.

- ¿Y esto qué es?

Decía Daisuke con cierto humor, esquivando fácilmente aquellos proyectiles colocados en una de las manos.

- ¡Oigan! ¡¿No se te das cuenta que somos nosotros, Ganju?!

Gritó Yoruichi, sabiendo que este mal truco fue hecho por el menor de los Shiba, haciendo aún más acertada sus palabras al notar como el mencionado salió desde la puerta con cierta cara de decepción en su rostro.

- Tsk, maldición… y yo que pensaba que funcionaría mi nuevo sistema súper eficiente y súper efectivo de defensa que creé hace un tiempo…

- ¿Súper… qué?

Daisuke solo prestó atención a aquella parte, cosa que al menos no fue escuchada por Ganju por lo lejos que se encontraban el uno del otro.

- ¿Tratabas de usar tu porquería de juguete… con Yoruichi?

Desde atrás del joven, se sintió fácilmente un aura asesina de nada menos que Kūkaku, cosa que hacía temblar y sudar a mares al pobre Ganju.

- ¡Hermana! N-no es lo q-que…

- ¡Vete a la mierda, Ganju!

Y con un fuerte golpe en la cabeza, Kūkaku enterró al pobre joven en el duro concreto… para mala serte, ni siquiera pudo ser en el césped por el hecho de que no salió del todo de aquella casa.

- Eso sí tuvo que doler…

Pensaron simultáneamente Yoruichi y Daisuke, quienes solo pasaron de lo ocurrido y entraron por aquella puerta, ignorando olímpicamente los hechos acontecidos hace algunos segundos atrás.

Ya dentro del lugar Yoruichi y Daisuke fueron directamente hacía el comedor, notando como ahí se encontraban los demás esperando por ellos.

- Ya era hora de que llegaran. Si venías unos segundos más tarde… me hubiese comido tu cena, Daisuke.

Ichigo dijo mientras masticaba sin piedad alguna aquella pierna de pollo gigante… de la cual solo quedaba el inmenso hueso.

- Parece que yo no era el único que se estaba muriendo de hambre…

Daisuke claramente dijo en su tono habitual, algo que no había hecho desde que llegó a la Sociedad De Almas, a lo cual los más cercanos al rubio solo suspiraron levemente, sintiéndose bien de que Daisuke volviese a ser el mismo rubio de siempre.

- Kūkaku, ¿Hiciste todo lo que te pedí?

- Pues claro que si, Yoruichi… no creas que me olvide de lo glotona que eres.

Dijo con deje divertido la mujer del brazo de madera, a lo que muchos de los que estaban comiendo se atragantaron un momento al ver como detrás de unas cortinas que nadie había notado se divisó una montaña de platillos de comida que incluso podría llegar hasta el techo, y eso que la altura en ese lugar era tanta para que Jidanbō incluso entrase en aquel lugar.

- Eh… Creo que mejor comienzo a comer tranquilamente sin prestar atención a lo que está pasando justo ahora…

Daisuke se sentó en el único asiento vacío que había en aquella pequeña mesa en la cual su grupo estaba comiendo, ya que el banquete preparado para la pelimorada estaba en un lugar aparte, pero pasando de eso, precisamente su asiento estaba entre ni más ni menos que Ishida y Kurosaki.

El joven rubio no espero ni un segundo a que alguien dijese algo y empezó a comer como si su vida dependiese de ello, terminando casi al instante tres tazones repletos de sea lo que sea que Kūkaku les haya servido.

- No bromeabas cuando dijiste que te morías de hambre…

Chad que se encontraba al frente de Daisuke dijo sin aparente emoción… tal vez porque era así como trataba de disimular su asombro por lo rápido que era el rubio cuando comía.

- Por cierto, cuando termine de comer, quiero que todos ustedes vayan hasta cualquier parte del bosque… realmente, no me interesa si es cerca o lejos de esta casa…

- ¿Qué? ¿Y para que haríamos eso? – Ichigo ya había terminado de comer y ahora necesitaba tomarse el descanso que tanto necesitaba… pero algo en las palabras de Daisuke le hizo ver no solo a él, sino al resto de los jóvenes a que venía aquella petición.

- Ustedes quieren respuestas, ¿No? Entonces será mejor hablar en otro lugar no tan llamativo como este…

Ichigo fue el primero en levantarse y salir del lugar, seguido casi al mismo tiempo de Ishida, luego fue Chad y por ultimo Orihime, dejando solo en aquel comedor al rubio, el cual solo podía disfrutar de cada bocado que le daba a aquel platillo.

- ¿Será que me apresure? Tal vez hubiera sido mejor dejar esto para mañana… pero algo me dice que no iba a tener tanto tiempo libre como ahora…

Daisuke solo se apresuró a terminar unos cuantos tazones más para luego ir inmediatamente hasta la salida del lugar… todo esto bajo la mirada atenta de Kūkaku, Yoruichi y Ganju…

- ¿Qué es lo que piensa hacer ahora?

- No es como si nos importase a nosotros… son asuntos de ellos, Ganju, así que será mejor que no nos metamos en esto.

Kūkaku se apresuró ante cualquier acto vandálico que pudiera hacer su desastroso hermano menor… nada mejor que una buena aura asesina y una gran intención de matar no pudiese resolver el asunto, a lo que Ganju trago duro al entender el mensaje entre las palabras de su hermana.

- Daisuke… será mejor que no escondas nada si no quieres terminar mal…

Fue el pensamiento que tuvo Yoruichi, quien solo continuó comiendo su banquete sin seguir preocupándose de lo que pudiera suceder actualmente…

- Por cierto, Kūkaku, ¿Por qué no fuiste con Jidanbō a la colina del Sōkyoku?

- ¿Y por qué iría? La situación ya estaba controlada… además, ese mocoso rubio… maldición, su poder se podía sentir hasta las afueras del Rukongai. Más bien me sorprende que se tardaran mucho en responder al llamado de Isane…

Yoruichi se sorprendió por un momento por las palabras de Kūkaku, recordando como hace unos cuantos minutos atrás tuvo una conversación similar con Daisuke… a lo que coloco un semblante mucho más serio.

- Entonces a esto te referías… debo decirle de esto a Kisuke una vez que volvamos…no… mejor es que me adelante y vaya lo antes posible.

Volviendo con el grupo de jóvenes, estos ya se encontraban en cualquier parte de aquel extenso bosque, lo suficientemente alejados de la casa Shiba como también de Rukongai que a duras penas se podía divisar.

Solo fue cuestión de segundos para que Daisuke localizase rápidamente el lugar y fuese enseguida… y para hacerlo mucho más dramático, utilizo su Shunpo para caer en una de las ramas cercanas, quedando justo a las espaldas de los demás.

- Bien… ahora ya podemos empezar.

El grupo se sorprendió de encontrarse justo detrás de ellos al rubio, el cual solo les sonrió con una sonrisa ladeada.

- ¿De verdad no puedes venir como una persona normal?

- Tu pregunta no tiene nada de sentido, Ichigo… ¿Desde cuándo somos personas normales?

Daisuke respondió la pregunta con otra, cosa que hizo fruncir el ceño del pelinaranja.

- ¿Por qué nunca nos dijiste que tenías poderes de Shinigami, Daisuke-san?

Sin contar la de Ichigo, la primera pregunta fue hecha inesperadamente por Orihime, quien no daba la típica mirada animada de siempre… sino una de preocupación o algo parecido a ello, a lo que los demás solo esperaron por una respuesta del rubio.

- Bueno… eso fue por muchas razones muy sencillas de entender… para mantener en secreto mis poderes de la Sociedad De Almas; y antes de que me pregunten… si, para ello era necesario que ninguno de ustedes tenía que saber de mis verdaderos poderes.

- Siguiente razón, debido a que era algo notorio que Kisuke-san estaba esperando algo parecido a como terminaron las cosas, el me ordeno mantener oculto mis poderes, y para ello me dio la más útil de las cosas que he visto en mi vida… la Reiteki-sō.

- Otra razón de ello… digamos que… no sabría cómo reaccionarían si "otro Shinigami" se uniese al grupo…

Aquella ultima respuesta del rubio los dejo un poco dudosos… pero al momento de que se notó una mirada serena por parte de Uryū, entendieron a que se estaba refiriendo exactamente.

- Hay más razones por las cuales decidí mantener esto en secreto… pero solo me centre en lo que creo que es importante… así que supongo que pueden seguir con la siguiente pregunta.

- ¿Cómo es que dominaste tu Shikai y tu Bankai?

Ichigo desde el primer instante en que vio el poder de Daisuke nunca pudo quitar de su mente aquella sensación… algo dentro del pelinaranja le gritaba "Poder" … algo que no podría explicar del todo bien.

- Eso es algo que no puedo explicar muy bien…

- ¿Cómo?

- Verás… en el momento en que desperté mis poderes de Shinigami… justo después de que nos encontramos con Byakuya y Renji, le pedí a Kisuke-san si pudiera despertar mis poderes, este algo dudoso acepto mi petición y horas después… si mal no recuerdo fueron cuatro horas o menos lo que me tarde para hacer eso…

- ¡¿Qué?! ¡¿Cuatro horas?!

- Si, por esa razón tu entrenamiento se había acortado un día menos que el tiempo estimado de Kisuke-san… pero eso no es lo que importa ahora. En ese tiempo, también desperté la primera forma de mi Zanpaku-tō, Hitsujikai… - en este punto, Daisuke solo se mantuvo pensativo por un momento, decidiendo si era bueno o no contarle la verdad del poder de su espada…

- Todavía no es el momento, Mi Señor.

- Concuerdo también… sería demasiado imprudente dejar que esto sea revelado, así como así… después de todo, ahora puede que seamos muy vigilados a partir de ahora, Mi Señor…

Ambas partes de Hitsujikai hablaron, primero el peliplata y luego el pelinegro, a lo que el Daisuke solo pudo lamentarse en lo profundo de si…

- ¿Y luego qué?

- Gracias a mi conexión con Hitsujikai… pude materializara sin la necesidad del instrumento que creó Kisuke-san… creo que ya puedes suponer lo que sucedió después, Ichigo…

Materializar la Zanpaku-tō en una forma física era el siguiente paso para que un Shinigami obtuviese su Bankai… claramente, siempre y cuando su Zanpaku-tō haya decidido que ya era el momento.

Ahora bien, Daisuke no podía hacer algo como eso… más bien, no había intentado hacer algo como eso debido a las palabras de su espada aquel día… todavía era demasiado pronto…

Dejando de lado esta explicación, Ichigo no pudo creer para nada lo que escucho de Daisuke… era tan irreal que le era difícil de digerir… pero sabiendo que en toda regla él era también una excepción al asunto, Daisuke era una excepción a la excepción… toda regla que rompió el pelinaranja pareciera que Daisuke la rompió más veces que él…

- Ya fuiste testigo de que lo que te estoy diciendo es la única verdad… ¿Recuerdas?

- Si… no tengo por qué recordarlo.

Ichigo contestó rápidamente, haciendo que Daisuke suspirara en lo profundo, aliviándose de que su cometido haya sido completamente hecho… pero el hecho de haber mentido directamente en algo como eso todavía le seguía dando un deje de molestia, pero si su Zanpaku-tō le dijo que eso era lo correcto, entonces lo haría…

- ¿Cómo es que estabas seguro de que despertarías tus poderes? Sé que Kurosaki lo hubiese hecho en algún momento por haber absorbido el poder de Kuchiki… pero tú… que no te vistes envuelto en nada de Shinigamis en ningún momento…

- Si lo pones de ese modo, posiblemente tengas la razón, Uryū-san… pero… estuve mucho tiempo junto a un Shinigami Sustituto muy mediocre que paseaba por Karakura todos los días… - el notoriamente mencionado Ichigo solo le creció una vena en la cabeza. - Y, además, ¿No recuerdas que absorbí el Reiryoku que estaba desbordando el cuerpo de Ichigo? Con eso como punto de partida todo lo demás ya no sería un problema grave, ¿No lo crees?

Ishida solo abrió levemente sus ojos, recordando el incidente de aquel día… ahora entendiendo por qué es que Daisuke pudo lograrlo… aunque había ciertos cabos que no estaban bien atados en la historia, pero, había algo más en el Quincy que no entendía bien del joven rubio…

- ¿Y entonces…?

- ¿Por qué decidí convertirme en un Shinigami? – Daisuke completo rápidamente la pregunta que evidentemente haría Ishida, el cual solo se quedó callado esperando la respuesta de Daisuke – Bueno… por más que te lo diga… sería algo que no podrías entender fácilmente, Uryū-san… pero, yo nunca odie a los Shinigamis por lo que sucedió aquel día…

Flashback

Retrocediendo en el tiempo unos cinco años más o menos… nos encontramos a dos niños de probablemente diez años de edad, los cuales se encontraban justo detrás de un hombre muy mayor…

Estos eran Daisuke, Ishida Uryū e Ishida Sōken… los más jóvenes estaban siendo protegidos por el Quincy mayor de una horda de Hollows que salían de Gargantas de cualquier lado posible.

- ¡Uryū! ¡Daisuke! ¡Escóndanse mientras termino esto!

- ¡Pero…!

El joven Ishida callo de repente cuando en su hombro poso la mano de su único amigo… Daisuke, el cual le indico con su mirada neutral que lo siguiera, cosa a la cual el azabache acepto a regañadientes.

Luego de unos cuantos minutos… lo que vieron ambos niños no era lo que esperaban… realmente, no era algo que la sociedad dejara que los niños menores de edad pudieran ver… una masacre en toda palabra.

Al principio el viejo Quincy pudo mantener a raya a unos cuantos Hollow… pero en el momento en que el grupo se intensifico, Sōken no pudo mantener más el ritmo, cediendo ante su inminente perdición.

Uryū y Daisuke estaban muy sorprendidos de lo que vieron… sobretodo el joven Ishida, el cual estaba completamente en shock en ver en el suelo el inerte cuerpo ya sin vida de su abuelo y mentor…

Por el lado de Daisuke… su mirada estaba completamente vacía… pero algo en su interior había sufrido algo… algo que no se podría describir con palabras…

Antes de que alguno de ellos pudiese si quiera acercarse a la escena, un posiblemente escuadrón de Shinigamis había salido de la nada… para que luego terminasen destruyendo fácilmente a los Hollows que se encontraban en la zona.

- ¿Qué…? ¿Así de fácil…?

Uryū no podía creer la facilidad con la que el escuadrón redujo a absolutamente nada la horda de Hollows que se encontraban en ese lugar.

Pero el colmo para el joven Ishida fue ver como los Shinigamis se llevaron sin explicación alguna el cuerpo de su maestro, dejando en aquel lugar una réplica casi exacta de este, cosa que ninguno de los jóvenes pudo entender…

Ya habiendo terminado todo, ambos jóvenes decidieron salir de aquel bosque… ni siquiera fueron a ver el cuerpo falso que se había dejado en aquel lugar de viejo Ishida, de todas formas, sabían que no era el verdadero.

- ¡¿Cómo fue que dejaron que esto sucediera?! ¿No son ellos los que deberían encargarse de esto? ¿Por qué tardaron tanto en llegar? ¿Dejaron a Sensei…?

- Ya basta, Uryū-san…

Daisuke interrumpió fríamente al pobre chico que trataba de desahogarse, a lo que Uryū levanto su mirada llena de lagrima… mirando la indescriptible mirada que daba Daisuke…

- ¿Acaso no te importa que Sensei haya muerto?

- Si… es una gran pérdida, pero no es algo que entienda del todo…

- ¡¿Cómo qué no?! ¡Él fue quien te ayudo cuando estabas vagando inconsciente en aquel río! ¡Nos ayudó a ambos en muchas cosas, y dices todo esto como si no te importara!

- …

Daisuke se mantuvo callado, no por no saber que responder, él ya tenía varias formas de responderle al joven Ishida… pero sabía que ninguna de ellas le gustaría al pobre niño, por lo que se abstuvo de decir algo.

- Claro… porque ellos son los que tienen la culpa… - Uryū dejo su mirada triste… siendo cambiada por una de completa venganza en si - ¡Son esos malditos Shinigamis los que lo dejaron morir! ¡Ellos se lo llevaron, aunque solo los trato de ayudar por tanto tiempo! Si tan solo pudiera llegar a aquella Sociedad De Almas y…

- Vámonos, Uryū-san.

Daisuke nuevamente cortó el monologo del azabache, y antes de que este pudiese reclamar la acción del rubio… este ya había empezado a caminar para salir de aquel bosque.

- Hay tantas cosas que estamos pasando por alto… ¿Por qué fue que se tardaron? ¿Por qué se llevaron su cuerpo? ¿Realmente ellos hicieron todo esto en primer lugar? Hay mucho en lo que tengamos que pensar ahora… es por eso que será mejor abandonar esta zona antes de que por casualidad nos encontremos con otra desgracia…

El joven Ishida se quedó mirando por un momento a Daisuke… el cual actuaba más raro de lo común, pero no le dio muchas vueltas a aquel asunto debido a que lo que decía el rubio era verdaderamente posible, a lo que no lo pensó más y decidió irse sin mirar atrás… ahora con una nueva motivación dentro de él… que posiblemente afloraría con el pasar del tiempo… o tal vez no…

En cambio, Daisuke… su mirada ahora tenía un brillo revelador en este… ahora algo en sí había cobrado todo el sentido dentro de él…

- Ahora… sé muy bien lo que tengo que hacer ahora… Uryū-san… Sōken-san… les agradezco mucho por haberme dado una respuesta… y esa respuesta que necesito está en la Sociedad De Almas…

Fin Del Flashback.

- Siempre supe que algo raro sucedió aquel día… aunque no se realmente como es que todo esto termino de esa manera, pero estoy seguro de que todo aquello no fue por culpa de los Shinigamis encargados de la ciudad… Y eso creo que ya lo sabía, ¿No, Uryū-san?

Daisuke solo pudo confundir mucho a Orihime, Ichigo y Chad por lo que decía, después de todo, ninguno de ellos sabía nada de lo que sucedió entre ellos… solo sabía de qué el abuelo de Ishida murió a manos de los Hollows y los Shinigamis no llegaron a tiempo para salvarlo.

Por otro lado, Uryū no tenía nada que decir al respecto… cada palabra del rubio calo fundo en este, sintiéndose como un idiota por tantos años…

- Bueno, creo que solo queda tu pregunta, Chad…

- No tengo nada que decir.

Más de uno no pudo evitar caerse sobre su espalda ante la repentina respuesta del moreno, el cual solo aclaro su voz para explicar el "por qué" de ello.

- Desde un principio intuía que Daisuke-san escondía algo… y siempre supe que si lo hacía era por una razón… y ya sabemos a qué se debía todo… Por más que me pregunte si era bueno o no, no soy quien para juzgarlo… todo lo que necesitaba saber ya fue hecho, y ya sé que Daisuke-san no hacía nada de esto con un mal motivo, todo lo contrario…

- ¡Chad! Un poco más y me haces llorar…

Daisuke solo pudo fingir que caía de su cara una lagrima falsa, no es que no le importase la respuesta de Chad, reamente fue muy emotivo para el rubio que el moreno tuviese plena confianza en él.

- Bueno, dejando todo esto de lado, ¿No hay nada más que quieran preguntar?

- No.

- Nop.

- No tengo nada que decir.

- …

El único que no dijo nada fue Ichigo… este le quedo una pregunta más… pero aquello ya era algo que también le incumbía precisamente a el pelinaranja… Daisuke solo no to el silencio de Ichigo como una nueva charla privada que seguramente tendrían ambos ahora mismo.

- Bien, entonces será mejor que volvamos antes de que a Ganju se le ocurra hacer alguna tontería relacionada con fuegos artificiales… pero antes, ¿Me dejarían hablar a solas con Ichigo?

Todos a excepción de Ichigo asintieron sin rechistar, pues ya estaban completamente satisfechos con la aparente e irreal y corta explicación de Daisuke.

Ya completamente solos los dos Shinigamis sustitutos, Ichigo fue quien empezó a hablar de aquello que Daisuke evidentemente esperaba…

- ¿Cómo es que controlas a tu parte Hollow?

Daisuke solo suspiró pesadamente… al parecer, ahora pudo notar que Ichigo no se llevaba nada bien con su parte Hollow, cosa que a la larga vendría siendo algo muy malo para el joven Kurosaki.

- Antes de que te responda… ¿Cómo es que reacciona tu parte Hollow cuando te ve en tu espacio mental?

- Pues… siempre dice cosas como "Yo soy el único que sabe utilizar esta arma como nadie más" "Yo soy quien debería tener el control" …

Y nuevamente, Daisuke suspiro pesadamente, no porque supiera que era lo que pasaba con Ichigo, sino por todo lo contrario… no tenía una respuesta segura para decirle al joven Kurosaki.

- Bueno… primero, mi parte Hollow es mucho más comprensible que el tuyo… y no me anda diciendo cosas como esas… puede decirse que también forma parte de Hitsujikai, después de todo, también él es Hitsujikai…

Ichigo se sorprendió de oír las palabras de Daisuke.

- ¿Qué? Entonces eso significa…

- Que tu Hollow interno… también es tu Zanpaku-tō, Ichigo. Él también es Zangetsu.

Daisuke soltó la bomba, a lo que Ichigo no podía creer por completo las palabras del rubio….

- Bueno… en parte eso es lo que creo… puede que también me esté equivocando o no… en parte esa es mi teoría debido a que eso es lo que sucedió conmigo… pero el único que tal vez pueda darte una respuesta para eso es Kisuke-san… pero te advierto que él también desconoce mucho de esto, pero es el único que se dedicó a investigar sobre ello. Así que no esperes una respuesta inmediata cuando volvamos al mundo humano.

Ichigo asintió estando de acuerdo con los que había dicho Daisuke… puede que sea cierto o no, pero ahora solo tenía que mantenerse bien hasta que volvieran… claro, luego de terminar con el servicio comunitario obligatorio que les dejó Urahara… de solo pensar en ello, a Ichigo le venían varios pensamientos de miles de formas de patearle el trasero a aquel sombrerero.

- ¿Hay algo más que necesites que te responda?

- No… por ahora, no.

Dijo Ichigo distraídamente, todavía estaba pensativo por aquella posibilidad dicha anteriormente por Daisuke… y ciertamente puede que tenga mucha razón en ello, pero ahora solo lo tomaría a la ligera y esperaría a regresar al mundo humano… pero tampoco se había hecho expectativas con respecto a ello, ya que Daisuke lo dejo perfectamente en claro, era muy posible que lo que estuviese pasando con él no tuviese respuesta…

- ¿Qué sucede con Ichigo?

- Lo lamento, mi señor… pero lo que sucede con Kurosaki Ichigo y su poder… no es algo en lo que podamos o debamos meternos.

Daisuke no se molestó por aquella fría respuesta por parte de la voz profunda que provenía de su cabeza, sino que entendió que ese era el límite de su Zanpaku-tō… ahora, solo dependía de Ichigo seguir y continuar con ello.

Ambos Shinigamis sustitutos caminaron pasivamente hasta llegar hasta la casa de Kūkaku, yendo cada uno a su respectiva habitación que esta mujer ya había preparado para que pudiesen descansar… el próximo día no sería algo bonito, precisamente, para Ichigo y Daisuke…

WWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW

¿Un Combate?

Al fin un nuevo día había llegado a la Sociedad De Almas, la cual había vuelto a proseguir con su día a día de forma normal, toda esta paz relativa gracias a que todo se había resuelto en un santiamén, técnicamente.

Pero ahora nos centramos en un Quincy que andaba caminando pacíficamente por las calles del Rukongai… mirado cada casa cercana en el lugar, notando que en ese lugar no era algo que se pudiese diferenciar tanto de su mundo… puestos de comida por aquí, puestos de venta de accesorios y ropa por allá… aunque lo malo de ello era la calidad y lo tan pasado de moda que se tenía cada artículo a la venta, excepto la comida, eso sí que era algo de otro mundo… en toda palabra.

- Bien… ya que hice mi parte de la "limpieza" no tengo nada más que hacer aquí…

Ishida, como era típico en él, siempre era rápido en todo lo que hacía, terminando de reconstruir todo lo que se había destruido en la puerta vigilada por el colosal Shinigami, Jidanbō, pero ahora no tenía prácticamente nada que hacer… tal vez iría al Seireitei y reconstruiría aquel lugar en el cual lucho hace ya tiempo con…

- Espera un segundo… ¿En dónde demonios estará ese tipo?

Desde que el desastre terminó, Kurotsuchi Mayuri no volvió a hacer acto de presencia en ningún lugar… y sospechando que ahora ese tipo estaría muy pegado a dos personas…

- Creo que mejor iré a buscar a Daisuke-san e Inoue…

Con aquel pensamiento en mente, el joven Quincy se dispuso a buscar a sus dos objetivos… pero no había previsto lo que estaba a punto de suceder…

- ¡Ishida-san!

- ¿Eh? Inoue-san y… - Uryū se atraganto por un breve momento al ver como un capitán de cabello puntiagudo y con cascabeles con una niña de cabello rosa en su hombre izquierdo… - ¡¿Eh?!

- ¿No has visto en algún lugar a Daisuke-san?

Dijo despreocupadamente aquella mujer, la cual solo andaba tan sonriente como era normal en ella, y no era la única, detrás de ella Yachiru imitaba la misma reacción facial de Orihime… y Kenpachi… bueno, con aquella sonrisa tan sádica de siempre…

- ¿Eh? ¿A Daisuke-san?

- Sip. Es que… ¿Recuerdas aquel día en que Zaraki-san nos ayudó? Bueno…

Con cada palabra que decía Orihime, cada vez estaba más apenada por lo que probablemente estaría pensando Ishida actualmente… y decir que ya sabía cuáles eran las intenciones del capitán de cabello puntiagudo era poco…

- ¡¿Tiene que ser una broma?! – Ishida pensó sin nada de calma… a lo que en su exterior solo mantuvo su expresión seria de siempre – Ah… sea donde sea… siempre te metes en problemas, ¿No, Daisuke-san?

- No… no lo he visto en ningún lado… - dijo Ishida, notando la decepción en el rostro de Orihime y la irritación por parte de Kenpachi. – Pero… creo que se en donde puede estar ahora…

- ¿En serio sabes en donde puede estar Dai-Dai?

Yachiru dijo rápidamente, a lo que Ishida se confundió un poco por aquel apodo sin sentido alguno, pero solo se limitó a asentir sin interrupción alguna - ¡Excelente! ¡Entonces tenemos que seguir a Ishi-chan para encontrar a Dai-Dai!

Nuevamente Ishida se confundió, pero ahora era por el apodo que este había recibido de la niña de cabello rosa, pero antes de siquiera responder, decidió seguir su nuevo camino en busca de aquel rubio le que tanto se estaba hablando.

Ahora como guía del capitán, su teniente y la mujer pelinaranja, fue en dirección a donde posiblemente se podría encontrar Daisuke…

- Bien, según recuerdo, Daisuke-san dijo que arreglaría todo el desastre que el ocasiono… por lo cual, es casi posible que se encuentre en compañía de Sado-kun…

Con aquel pensamiento en mente, fue en dirección a lo que sería la cede del Octavo escuadrón. Gracias a que Chad le había contado a cada detalle lo que sucedió en el camino de este y del rubio, Uryū sabía solo aquella primera parte…

No tardaron mucho tiempo para encontrarse con dicho moreno, el cual estaba junto con más Shinigamis cargando varios ladrillos muy pesados… nada de otro mundo para aquel joven.

- ¡Sado-kun!

Llamó rápidamente Ishida al moreno quien estaba recostado del ya terminado edificio. Dicho edificio había sido destruido hasta quedar absolutamente nada de él por el ataque del joven… y para que en tan poco tiempo se haya terminado tan rápido…

- Ishida, Inoue-san…

Cabe decir que Chad se percató con rapidez de la presencia de Kenpachi y Yachiru, solo que este no estaba tan sorprendido del todo…

- ¿Has visto a Daisuke-san?

- Si… si no mal recuerdo, se fue con ese capitán llamado Kyōraku… pero no me dijo a donde fue…

Chad contesto la rápida pregunta de Orihime, a lo que Kenpachi y Orihime tuvieron la misma reacción que con la respuesta de Ishida anteriormente…

- Bien, ya creo que se en donde esta ese idiota…

- ¿Hmn? – Orihime no entendió del todo como es que Ishida sabía en donde estaba actualmente el rubio, por lo que el joven Quincy sabiendo que ella no era la única, decidió dar su congruente explicación.

- La última vez que esos dos estaban juntos… ¿Qué estaban haciendo?

- Bebiendo, ¿No?

Con aquella respuesta de Orihime, todo los que conocían al rubio tuvieron una epifanía…

- ¿Esto puede ser malo?

- ¿Quién sabe? Solo podemos saberlo de una forma…

Ishida contestó rápidamente la pregunta de Chad, para luego ir en dirección al bar más cercano al lugar…

Para mala suerte del grupo, tuvieron que dar tantas y tantas vueltas por el Seireitei para buscar en cada bar… y para colmo de ellos, en ninguno de esos lugares se encontraba el rubio.

- ¿Todavía nada?

- Hacemos lo que podemos sin pedir nada a cambio, así que no te quejes.

- Tsk.

Chasqueo la lengua Kenpachi, quien a cada segundo no podía evitar sentirse más y más frustrado por no encontrar a aquel rubio… pero aquel sentimiento que decía dentro de él que la espera valdría más de lo que buscaba era lo único que lo mantenía calmado.

- ¿No entiendo que pudo haber salido mal?

- Tal vez no hemos buscado en…

- Sé que quieres animarme, Sado-kun… pero realmente si hemos buscado en todos los bares de Gotei 13 y del Rukongai uno hasta el diez…

- ¿Y si vamos con Kurosaki-kun? Puede que él sepa en donde esta…

Ciertamente no era una mala idea la de Orihime… pero eso era poco probable por el simple hecho de que ya se había dicho que Daisuke se encontraba acompañado del capitán Kyōraku, pero…

- No veo cual sea el problema… ¿A caso podemos perder más tiempo que esto?

Las palabras de Ishida estaban completamente alejadas de la realidad.

- No tengo ni la menor idea de donde puede estar…

Decía Ichigo dejando más que molestos a Ishida y a Kenpachi, los cuales ya no tenían tanta paciencia como antes.

Lo más llamativo de todo eso es que Ichigo estaba casualmente en un restaurante descansando de su supuesta jornada laboral, con él se encontraban varios Shinigamis como Renji, Matsumoto e Ikkaku.

- ¿No deberías estar en las labores de reconstrucción?

- ¿Ah, Eso? Es que Daisuke llego de la nada con un aparato muy extraño que supuestamente Urahara-san le dio para terminar más rápido las cosas… - decía Ichigo, recordando la sorpresiva aparición del joven rubio.

- Y vaya que funciona bien… Ojalá hubiera uno para terminar con el papeleo más rápido… - Agregó Matsumoto, quien solo estaba tomando una gran jarra de Sake, la cual ya estaba completamente vacía.

- ¿En serio dices que no bebes porque no tienes la edad suficiente para eso? Que estupideces dices, Ichigo.

A un lado del pelinaranja, Renji se quejaba de la razón por la cual el joven decía que no tomaba ningún tipo de bebidas alcohólicas, cabe decir que el pelirrojo ya se encontraba un poco sobrio.

- ¿Y qué me dices de ese Daisuke? Él tiene la misma edad que tú y ya se nos acaban las reservas que nos quedaban en la octava división.

- Él es un caso muy… ¿especial?

Ichigo respondió rápidamente la pregunta del calvo de la onceava división, Ikkaku, el cual se encontraba en un estado similar que Renji.

- Oye, Kurosaki, puedes manifestar la energía de Daisuke y rastrearlo, ¿no?

- Si, pero tu también puedes hacerlo… ¿Verdad?

- Actualmente… no estoy en condiciones para utilizar alguna de mis habilidades.

Ichigo sin sabes a que se estaba refiriendo realmente el azabache, pudo deducir que había algo mal en lo que dijo… esto debido a la seriedad con la que explico aquella razón…

- Esta bien, veré si puedo localizarlo…

Como si fueran palabras venidas del cielo, Ichigo contesto, dejando más que satisfecho a Kenpachi, quien hacía su mejor esfuerzo por reprimir todo lo que estaba sintiendo en aquel momento…

- ¡Taichō! ¿Y por qué estás buscando a ese mocoso?

- ¿Hace falta que te lo diga, Ikkaku?

El mencionado dejo a un lado su estado de sobriedad para volver a la normalidad en segundos, sorprendido en sobremanera por la respuesta inminente que obtuvo de su capitán… era más que claro lo que este tenía que hacer.

- ¿Qué demonios está pasando…?

Un poco más alejado, Ichigo dijo dejando desconcertado a más de una persona, sin saber a lo que estaba refiriendo exactamente.

- ¿Sucede algo, Kurosaki-kun?

- No encuentro la presencia de Daisuke en ningún lugar…

La mayoría de los presentes se vieron sorprendidos por las palabras de Ichigo, no teniendo ni la menor idea de lo que puede haber ocurrido.

- Tiene que ser una broma… es imposible que no lo pueda localizar… espera… ese tal Kyōraku está con él, ¿Verdad?

Ichigo pregunto rápidamente al grupo, pero los tenientes que se encontraban cerca del joven Kurosaki se vieron gratamente sorprendidos por lo dicho.

- Espera… ¿Estás diciendo que Daisuke está con Kyōraku-Taichō y no puedes detectar su Reiatsu?

Oh vaya… al parecer solo podía haber un lugar en donde se puede encontrar el joven rubio, y era casi un hecho que los tenientes sentados tenían una idea muy clara de donde podría estar, bueno, después de todo, Matsumoto casi dejaba en claro aquello con sus palabras.

- ¿Sabes algo, Matsumoto-san?

Ishida ya no buscaba al rubio para que Kenpachi hiciera lo que tenga que hacer con él, ahora él era quien se encontraba más que curioso de lo que estuviese haciendo Daisuke.

La sorpresa vino justo cuando sin decir palabra alguna la teniente del décimo escuadrón desapareció en un rápido Shunpo con una dirección más que fija.

Todo el que se encontraba en aquel lugar siguió sin siquiera pensar a dicha teniente, ya sea por saber qué era lo que querría Kenpachi de este o por simple y mera curiosidad…

- Esto es una broma… ¿Verdad?

Fue el pensamiento rápido de Uryū, el cual no quería creer que fuese cierta aquella suposición de Matsumoto… actualmente, se encontraban caminando por un largo pasillo que llevaba nada más ni nada menos que a la oficina del mismísimo Sōtaichō Yamamoto.

- Alto ahí, nadie tiene permitido pasar en estos momentos.

Y justo cuando estaba a punto de tocar la puerta de dicha habitación… uno de los Shinigamis que vigilaba la puerta detuvo al grupo en seco, sin importarle e lo más mínimo quienes eran las personas que se encontraban en el lugar.

- ¿En serio? ¿Nos vas a detener justo ahora?

- Ninguna persona, sea del rango que sea tiene permitido entrar en esta habitación por los próximos veinticinco minutos, así que…

- ¿Se encuentra Daisuke-san ahí?

Antes de que varios de los presentes hicieran un escándalo por cualquier tontería que sucediese a continuación, Ishida fue más listo y se adelantó a preguntar, a lo que los dos guardias que se encontraban ahí se tornaron menos hostiles que antes.

- Puedo notar el Reiatsu de Daisuke está detrás de esta puerta…

- Oh, ¡Haberlo dicho antes!

Dijo el otro guardia, quien dejando a medio mundo confundido abrió las puertas dobles por completo, dejando ver como en el interior se encontraban Kyōraku junto con el buscado Daisuke, con la adición de Ukitake y Yamamoto… todos tomando té que les estaba sirviendo Sasakibe.

- … y luego, utilice el Hadō #31: Shakkahō y extermine con ese Menos Grande de un solo disparo...

Decía animadamente Daisuke, quien tomaba un sorbo de la taza recién llenada por el teniente de la primera división.

- Tengo que decir que fue una jugada tan arriesgada como impresionante… creo que te llevarías muy bien con los Shinigamis de mi división, después de todo, a nadie ya le importa el Kidō y se centran más en sus habilidades en Zanjutsu…

Comento tranquilamente Ukitake, quien imito la misma acción hecha por el rubio recientemente.

- Ni que lo digas… aun así no me creo que ese fuera tu primer hechizo… y exterminas casi sin problemas contra un Hollow como ese en un solo disparo… vaya...

Kyōraku era quien todavía tenía dudas de lo contado por Daisuke, a lo que, para calmar un poco su cabeza, también decidió tomar un sorbo de la taza de té.

- Todavía se me sigue haciendo raro que hayas hecho tal hazaña como esa… debo decir que tienes un talento innato con el manejo del Kidō, joven Daisuke.

Yamamoto termino lo suyo al igual que el resto… tomando un sorbo de la taza de té que tenía en frente.

- Eh… Daisuke-dono…

Hablo uno de los guardias, a lo que los presentes en la habitación miraron hacia la persona que había hablado, notando ahora la llegada del grupo que estaba buscando al joven rubio.

- Oh, parece que ya llego el momento de retirarme.

Hablo rápidamente Daisuke, el cual se levantó de aquel cojín y luego estirar un poco sus brazos.

- Me despido, gracias por invitarme a su "Hora del Té", Genryūsai-san, Shunsui-san, Jūshirō-san. Espero que esto se vuelva a repetir en un futuro cercano.

Daisuke se inclinó levemente en señal de despedida, a lo que los tres nombrados solo asintieron, sabiendo por la expresión de uno de los capitanes más sádicos de la Sociedad Se Almas lo que le esperaba actualmente al joven rubio.

Dicho joven camino a paso calmado hasta la puerta, a lo que justo al salir los guardias se inclinaron ante el para luego cerrar las puertas, pero esta vez ellos estando dentro de la habitación.

- ¿Qué acaba de pasar…?

Chad fue el único que pudo pronunciar palabra… después de todo, los demás no podían creer lo que acababan de ver.

- ¿Eso? Es solo que Shunsui-san me invito a beber algo… pero luego llego Jūshirō-san y de alguna forma terminamos topándonos en la oficina de Genryūsai-san… bueno, esa es la historia corta…

Decía despreocupadamente Daisuke, el cual solo podía rascarse la nuca, un poco nervioso por las extrañas miradas que estaba recibiendo de la mayoría del grupo.

- No preguntare nada de cómo fue que sucedió esto…

Dijo Ichigo, recordando por un momento como cierto capitán le había dicho eso mismo.

- Me alegra escuchar eso… pero, estoy un poco seguro… no, estoy cien por ciento seguro de que me estaban buscando para algo que parece… ¿importante?

Se preguntó el joven a la nada… ya que viendo directamente la expresión que estaba dando Kenpachi no le decía nada… absolutamente nada bueno.

- ¿Por qué tengo esa sensación de sed de sangre…? Ah, ya veo…

Solo le tomo unos segundos a Daisuke para recordar algo muy importante que le había dicho a cierta chica de cabello rosa hace un tiempo atrás… por lo que su cara se convirtió en una de fastidio y cansancio inmediato.

- ¡Kenny te estaba buscando! ¡Ahora ambos ya pueden jugar!

Más de una persona entendió perfectamente las sutiles e infantiles palabras de la teniente Kusajishi…

- ¿Eh? ¿Entonces era solamente para eso? Vaya… y ahora que no tengo tiempo libre…

- ¿Qué no tienes tiempo libre? ¿Y que se supone que estabas haciendo ahora? – Ichigo fue quien quiso preguntar lo evidente… después de todo, lo dicho por Daisuke ahora no encajaba en todo lo que se suponía que debería haber hecho.

- Bueno… esto solo fue una pequeña invitación que me hizo Jūshirō-san… ¡Y no podía negarme ante semejante cosa!

Evadiendo como pudo aquella pregunta, Daisuke respondió fingiendo indignación hacia Ichigo, el cual solo pudo suspirar y fruncir su ceño por la reacción del rubio.

- Ya dejémonos de relleno innecesario, mocoso…

Captando la atención de todos los presentes, Kenpachi fue quien ya estaba tan impaciente por hacer lo que tenía que haber hecho hace mucho tiempo… tener una batalla uno contra uno… y su oponente, Daisuke.

- Lo siento, Kenpachi-san, pero ahora me encuentro ocupado y no podré cumplir con tu cometido.

Más de uno de los Shinigamis tuvo su mandíbula hasta el suelo… nadie se había imaginado que el rubio se hubiera negado ante la petición de lucha de Kenpachi… bueno, ¿Quién en su sano juicio aceptaría luchar contra el capitán más sádico de la Sociedad De Almas? Exacto, absolutamente nadie. Pero, teniendo en cuenta la forma de ser y de pensar del rubio, alguno de ellos se había imaginado a ambos en una gran lucha a muerte por demostrar quién era el superior… pero… nada, nada de eso pasó.

- Oh, vaya, Se me está haciendo tarde, creo que mejor me voy antes de que mi experimento comience, ¡Hasta pronto!

Dejando a todos curiosos por lo que quiso decir Daisuke, este rápidamente desapareció en un Shunpo, quien sabe a dónde iría… pero el caso era que, en ese mismo momento, una sensación poco agradable se sintió en todo el lugar…

- Hmp, que pérdida de tiempo.

Bramo Zaraki, el cual ya tenía a Yachiru en su hombro listo para retirarse del lugar sin ningún problema, cosa que efectivamente realizo, después de todo, la gran mayoría de los presentes todavía seguían de piedra al no creer como termino todo esto…

WWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW

- ¡Kenny! ¡Mira allá!

Ya había pasado un tiempo desde que los acontecimientos habían sucedido, para mostrarnos ahora aquel lugar en el que anteriormente se había efectuado la pelea entre Kenpachi e Ichigo, actualmente bien arreglado y detallado como siempre ha de ser… pero ahora, bajo el atardecer que caía en el Seireitei, en una edificación cercana a la teniente y el capitán… Daisuke estaba descasando tranquilamente, recostado en el techo de aquel lugar con la mirada puesta en ellos dos.

- Vaya, y yo que creía que nunca me los toparía por aquí.

Dijo Daisuke, con la mirada completamente serena y calmada, su semblante relajado y su postura tranquila no hacían nada de juego con la sensación tan sádica que estaba emanando actualmente, como si estuviese incitando a Kenpachi a hacer exactamente lo mismo.

- ¿Qué significa esto?

- Querías pelear, ¿No? Entonces yo soy quien elegiría el lugar y la hora de nuestro encuentro… - sin advertencia alguna, Daisuke ya se encontraba delante de Kenpachi, quien por inercia desenfundo su espada y se protegió del poderoso corte que estaba a punto de hacer el rubio en él. – Además, no quería que alguien más que nosotros estuvieran aquí presentes… sabes, es algo molesto tener que responder una y otra vez las evidentes preguntas, pero, qué más da, ¿No estás de acuerdo?

Kenpachi no estaba esperando en lo absoluto que sucediera algo parecido… realmente se había dado por perdido el hecho de luchar contra Daisuke ese mismo día… pero ahora, esta oportunidad estaba delante de el de una forma menos esperada… lo único que pudo hacer le sádico hombre fue sonreír hasta más no poder, encendiendo su presión espiritual en el aire haciéndolo mucho más pesado que antes.

Daisuke no se quedó atrás y también hizo lo mismo, ahora tomando un poco de distancia del hombre, notando ahora como Yachiru se encontraba en una edificación cercana, sentada con una sonrisa infantil mientras balanceaba sus pies en el aire.

- ¡Buena surte, Kenny!

Dijo finalmente la niña, apoyando evidentemente a Kenpachi, quien ya se había movido de su lugar apareciendo justo detrás de Daisuke, quien solo agacho su cabeza evitando ser decapitado en ese instante.

- Con que ira con intención de matarme… entonces creo que haremos esto más divertido.

Daisuke levanto su espada mientras todavía seguía agachado para darle una estocada en el pecho, justo en la parte del corazón a Kenpachi, el cual no hizo absolutamente nada para evitarlo… pero la sorpresa del hombre apareció justo cuando Daisuke había desaparecido en su cara y reapareció justo encima de este… con los cascabeles de su cabello en una sola mano.

- ¿Qué?

- Creo que no necesitaras utilizar esto… sería demasiado sencillo saber en dónde estás…

Daisuke tiro los cascabeles en dirección a Yachiru, la cual torpemente pudo agarrar todos y cada uno de ellos.

- ¿Y qué hay de ese "parche"? ¿Tampoco te lo vas a quitar?

Cada una de las provocaciones intencionales del rubio hacia el efecto que este estaba esperando… la mirada ferviente de sed de lucha del Kenpachi actual estaba más encendida que antes, a lo cual solamente negó con la cabeza haciendo suspirar a Daisuke.

- Si hiciera algo como eso… tú ya estarías muerto.

- Entonces eso es lo que piensas… si ese es el caso… no me contendré ni por un segundo…

Dejando completamente estático a Kenpachi, Daisuke libero su Zanpaku-tō, haciendo que el lugar actual se llenase de aquel fuego negro habitual que emanaba de dicha arma.

- Idaina Kuroi Hi No Hitsujikai.

Dijo el rubio, haciendo que los bordes de su indumentaria se meneasen como fuego, igual que la última vez que utilizo dicha liberación, para ahora ir con todo hasta el inmóvil Kenpachi, quien para su desgracia no podía seguir el ritmo tan fácilmente al rubio…

- Si… esto es lo que estaba esperando…

Pero, como era más que obvio en el hombre, este no le importaba ni un comino ser superado… su sonrisa y su mirada nunca cambiaron en ningún momento, de hecho, el hombre inconscientemente tiro su parche y su Reiatsu ahora estaba rivalizando con el del joven Shinigami sustituto.

- Para no tener un Shikai y solamente combatir con su propia fuerza… maldición, este hombre si es de temer… ¿Cómo es que Ichigo le pudo ganar?

Daisuke estaba pensando una y otra vez, mirando al hombre que poco a poco seguía su ritmo… de manera asombrosa, es como si se estuviese haciendo cada vez más y más fuerte con cada tajo que recibía.

- Si… Si… ¡Sí!

Cada vez más Kenpachi estaba enloqueciendo, adicto por pelear más y más contra el rubio, el cual no creía como estaba la situación actual…

- Bien… si la fuerza no sirve con él… ¿Qué tal la velocidad?

El plan de Daisuke era sencillo de entender y predecir, utilizar su Shunpo para combatir contra el capitán.

Las cosas se tornaron cada vez peor para Kenpachi, el cual ahora tenía múltiples cortadas en todo su cuerpo, pero eso no decía que Daisuke estuviese mejor o peor.

Gracias a la estrategia del joven, este pudo hacerle mucho daño a Kenpachi, el cual ahora tenía claro algo que le estaba fallando… su resistencia.

- Entonces… ¿Te parece si terminamos esto con un golpe final?

Propuso el jadeante Daisuke, quien todavía seguía en plena forma, pero si las cosas continuaban como ahora… era un hecho que no solo perdería la pelea, sino que también terminaría muerto a manos de Kenpachi… después de todo, no es como si tuviese tantas ganas de morir… o bueno, todavía no.

- ¡Me importa una mierda! ¡Ven con todo!

Exclamo Kenpachi, quien ya se encontraba en un estado de éxtasis absoluto, sus ojos casi saliéndose de sus cuencas, su sonrisa más ancha de lo normal, su cuerpo maltrecho y sangrando a mares… pero la razón de eso… una pelea en la cual podía dejarlo todo… incluso mejorar en el proceso y vencer a un oponente posiblemente más fuerte que él… eso era lo que Kenpachi tenía dentro de él.

- ¡Vamos!

Dijo Daisuke, quien explotó su Reiryoku como también lo hizo Kenpachi, cargando simultáneamente para lanzar su mejor ataque.

Daisuke tenía su arma imbuida en las llamas negras, y Kenpachi estaba brillando con su energía espiritual.

Ambos corrieron en su dirección, listos para dar el golpe final, quedando ambos uno el frente del otro, lanzando un tajo diagonal el uno al otro.

- ¡Muere!

Dijo Kenpachi, quien ya había chocado su arma con la del rubio… pero justo cuando aquello sucedió…

- ¡Kōhai!

Teniendo su voz distorsionada y su ojo izquierdo con la esclerótica de color negro, Daisuke finalmente lazo su ataque, el cual lo mantuvo desde el principio en su espada como una especie de potenciador para hacer su tajo más fuerte, pero ahora, toda la energía que estaba contenida en la Zanpaku-tō fue lanzada a quema ropa a Kenpachi.

Evidentemente, el choque de ambos produjo una enorme onda que se expandió por todo el lugar, haciendo un destrozo mucho más grande del que se había hecho anteriormente con la pelea de Kenpachi e Ichigo, cosa que ahora se sintió no solo en el Seireitei, sino que en toda la Sociedad De Almas, incluidos los Rukongai cercanos.

Yachiru, quien ahora se encontraba de pie en uno de los escombros de otra edificación cercana trataba de ver cuál había sido el resultado de este encuentro.

- ¿Kenny? ¿Dai-Dai?

Dijo la niña de cabello rosa, tratando de obtener una respuesta, sea de quien sea… pero justo en ese momento, el polvo se pudo disipar lo suficiente para dejar ver a ambos contrincantes de pie…

- Je…

Una risa seca fue lo único que se escuchó de aquel lugar… dicho acto provino de Daisuke, el cual se tuvo que arrodillar y utilizar su arma como apoyo, esto debido a que sus piernas ya no tenían nada de fuerzas, un gran corte en su pecho era más que notorio… pero Kenpachi no estaba mejor que él, sino peor, su cuerpo con partes chamuscadas y hematomas por doquier, cortes y sangre que caían a montones… pero lo más chistoso de todo, era que este estaba igual de firme que siempre, una sonrisa de satisfacción ahora adornaba su rostro, como también el singular corte que dejaría marca que se encontraba en su pecho.

- Vaya… parece que… perdí…

Daisuke dijo con calma, después de haber liberado tanto poder… y aun así perder contra Kenpachi de esa forma… ciertamente era más que ridículo, pero aun así no le importo en lo absoluto ese hecho, sino todo lo contrario.

- Pero que mierda estas diciendo…

Daisuke miro hacia el frente, notando algo que le faltaba ahora al hombre… su arma estaba al otro lado del lugar, cosa que sorprendió un poco al rubio.

- ¿Y eso que? Aunque no tuvieras tu Zanpaku-tō me podrías matar con solo agarrar la mía…

- ¿Y tú crees que lucho de esa manera? Tendría que ser un miserable idiota si quisiera ganar de esa forma…

Dijo ahora con notorio cansancio el capitán del onceavo escuadrón, quien se volteó para caminar hacia en donde estaba su arma y volverla a agarrar para enfundarla en su cinturón nuevamente.

- Qué más da… ahora creo que tengo que buscar a…

- Solo cállate de una vez.

Kenpachi cargo a Daisuke como si de un costal de patatas se tratase, cosa que el mismo rubio trato de oponerse sin resultado alguno.

- ¿Qué crees que hacer?

- ¿No escuchaste lo que te dije? Cállate. Te llevare con esa mujer de cabello naranja… no sería bueno que murieras ahora… no a menos de que sea luchando de nuevo contra mí.

Y así, fue como Kenpachi y Daisuke culminaron su batalla, dejando aquel lugar mucho más destrozado que la primera vez… y lo peor de todo para cierto pelinaranja era que tendría que volver a reconstruir aquel lugar. Esto se debió a que, por falta de información de lo sucedido, todo se quedó como si Kurosaki Ichigo no realizo el trabajo como se debía… y Daisuke… bueno, este solo fingió demencia sin saber qué fue lo que sucedió en aquel lugar…

WWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW

- Se ha vuelto mucho más poderoso…

- Si… mucho más poderoso que antes… de hecho, diría que mucho más poderoso de lo que me esperaba para este momento…

Un poco más alejados del lugar, la silueta de dos personas muy conocidas se veía perfectamente, ambos parados en un edificio que a duras penas seguía en pie…

- ¿Por qué no me dijiste que podías volver a la Sociedad De Almas, Kisuke?

- ¿Eso? Desde el principio encontré la forma de hacer eso… pero no creo que sea algo importante ahora, Yoruichi-san… después de todo, tenía que verificar "eso" en persona…

Urahara Kisuke estaba de vuelta en la Sociedad De Almas después de cien años sin poner pie en aquel lugar… y con él, Shihōin Yoruichi le acompañaba.

- Vaya que este encuentro no me lo esperaba… de cierto modo, creo que fue una buena vista de lo que puede ser capaz ahora Daisuke-san. Ya que posee un Bankai, las cosas se tornarán un poco más complicadas para Aizen… - Urahara solo veía a la distancia como ahora Daisuke era llevado por Kenpachi mientras que de su cabeza colgaba Yachiru, quien hablaba, y sobretodo, fastidiaba como podía a pobre rubio.

- ¿No piensas disculparte con ellos por no decirles lo que pasaba en realidad?

- Eso es algo que hare a su debido tiempo… por ahora, dejare que se diviertan ahora que pueden… ¿No crees?

- Cierto… ¿Y qué hay de esa esencia Hollow de ese par posee? – Con "ese par" era evidente que se refería a los dos jóvenes con poderes de Shinigami, los cuales poseen problemas… o eso es lo que pensaba Yoruichi, con la parte Hollow de cada uno.

- Bueno… lo que sucede con Kurosaki-san y Daisuke-san no es algo que yo pueda resolver… mejor dicho, no debería resolver… de hecho, los "Vizard" ya están al tanto de la situación…

- Que remedio… ¿Cómo es que Hirako y su grupo se enteraron de esto?

- ¿Quién sabe? Tal vez les deje un mensaje con lo ocurrido, o tal vez Tessai-san hablo con ellos sin que me diera cuenta… Hay muchas posibilidades. – nuestro sombrerero favorito solo pudo tapar su boca con su típico abanico para evitar que su sonrisa fuese notada por la morena, algo que era realmente innecesario, ya que su reacción era más que evidente.

- Hmp – Yoruichi por otro lado solo rodo los ojos, no creyendo nada de lo que dijo Urahara en ese momento. - Como sea… ¿Eso era todo lo que teníamos que hacer? – con eso se refería a que solo andaban de paso por el lugar, esto porque ambos ya habían investigado lo que tenían que investigar en ese momento…

La cara de Kisuke se tornó mucho más seria que de costumbre, ahora dejando ver perfectamente su semblante a Yoruichi, la cual se percató rápidamente del cambio en el hombre.

- Al contrario, estamos empezando con lo más importante.

- ¿Más importante? ¿A qué te refieres?

- Sabes… ¿No se te hace curioso lo fuerte que se ha vuelto Daisuke-san hasta ahora? – Yoruichi no entendía bien las palabras del sombrerero en ese momento…

De hecho, lo que pensaba la morena de aquello era solo y únicamente que se debía al proceso por el cual el joven rubio se convirtió en Shinigami, esto teniendo como referencia que a Ichigo también le paso exactamente lo mismo

- Si, pero…

- No, con Kurosaki-san es diferente. – Urahara sabía que Yoruichi pensó en eso, por lo que solo pudo suspirar levemente… para ahora revelar algo que, hasta el momento, solo y únicamente él y su amigo Tessai sabían… - Él es hijo de un Shinigami y una Quincy… además de que en su interior alberga la esencia de un Hollow, era por demás entendible que se volviese una abominación si llegase a controlas sus poderes… hasta estaba lo posibilidad de que se convirtiese en el "Rey Espiritual" … Pero, ¿Sabes en donde calza Daisuke en todo esto?

- Espera un momento… ¿Estás diciendo que sabes lo que sucede con Daisuke?

Yoruichi no pudo estar más intrigada que nunca… el simple hecho de que Urahara supiese de donde había provenido el rubio no significaba algo bonito…

- No realmente… no tengo pruebas para saber si es o no es una persona… "especial" – Decía Urahara, moviendo sus manos para hacer comillas en dicha palabra - pero hay algo que lo que debiste percatarte cuando Daisuke lucho contra Aizen…

- ¿Y ahora que…?

- Dime, ¿Qué monstruo tienes una máscara parecida a una de estilo "Kabuki"?

Hasta ahora, Yoruichi no tenía ni la menor idea de lo que significaba aquello que decía Urahara… hasta cabía la posibilidad de que estuviese jugando con ella.

- ¿Eh? ¿Kabuki? ¿Esa mascara japonesa que no muestra sentimientos? Pues la de un Hollow…

- Cierto, cierto… pero, ¿No te acuerdas de cierto "fenómeno" que proviene de un lugar muy "cálido"? – haciendo énfasis en esas dos palabras clave, Yoruichi enfoco toda su atención en ello.

- ¿Fenómeno? – como si se tratase de una epifanía, la mujer agrando sus ojos hasta más no poder, recordando por un momento algo en específico… algo más que parecido a un Hollow… como también a un Shinigami… - ¡¿Qué?! ¡Tiene que ser una broma!

Yoruichi no pudo evitar alterarse por un momento, mirando impactada a Kisuke, el cual no hizo reacción alguna ante la acción de la pelimorada.

- ¡Si eso es lo que estoy pensando, quiere decir que…!

- Es por esa misma razón que estoy trabajando lo más que puedo para que mis suposiciones sean completamente erróneas… - Urahara rápidamente corto las palabras de la pelimorada, la cual solo se calmó lo mejor que pudo para pensar con claridad. - porque si son acertadas…

- Estaremos más que jodidos… - Completo Yoruichi, la cual solo se masajeo su sien con sus dedos un poco, tratando de no estresarse tanto - Maldita sea… como es que todavía ese tema sigue ahí…

- Ah, una cosa más, Yoruichi-san… Esta conversación está de más decir que no se puede difundir por ningún motivo… Tessai guardara silencio de momento, pero si las cosas se complican…

Urahara termino aquellas palabras de esa forma adrede, ya que realmente no quería ni decir lo que sucedería, lo cual Yoruichi solo asintió sabiendo lo que significaba aquello.

- Lo sé… ¿Entonces es por eso que decidiste venir?

- Pues claro, después de todo, solo conocemos a una persona que puede distorsionar el tiempo a nuestro alrededor… además, necesito que investigues unas cuantas cosas cuanto antes. Puede que nos estén vigilando más de cerca a partir de ahora, no solo a nosotros… ¿Entiendes a lo que me refiero?

- Bien… espero que lo que sea que ya hayas planeado para evitar esta catástrofe vaya a funcionar.

- Bueno… eso también lo estoy esperando…

Luego de esa última oración de Urahara, Yoruichi ya no se encontraba en aquel lugar, dejando completamente solo al hombre, quien solo pudo quitarse su sombrero y pasar su mano por su cabello para quitarse un poco aquel estrés que tenía.

- Claro… si es que tuviera un plan…

WWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW

Fin Del Capítulo.