El Frío Cielo Sin Luna
Los personajes de Bleach no me pertenecen. Son obra y creación de Tite Kubo.
WWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW
Capítulo 14: Comenzar Desde Cero
- Según mis cálculos, ellos ya deberían estar por llegar… después de todo, por aquí cerca es donde aparecen de vez en cuando los Shinigamis que pasan por la Senkaimon oficial de la Sociedad De Almas…
Urahara Kisuke, quien andaba sentado casualmente en nada menos que en una alfombra voladora, esperando con mucha calma a que el grupo de Ichigo y demás gente llegase hasta el lugar estimado…
Dicha espera no fue demasiada, ya que, en el cielo nocturno, un agujero en el cual se observaban esas puertas japonesas abrirse, salió el susodicho grupo que tanto estaba esperando… lo que si le sorprendió fue ver a cierto rubio con una gran mochila en su espalda.
- ¡Eso no lo aguantara la alfombra que hice!
Decía alarmado cómicamente Urahara, el cual recibió de lleno a todos los jóvenes… pero el rubio solo se quedó flotando ahí en donde estaba.
- Menos mal…
- Ha pasado mucho tiempo, Kisuke-san.
Ahora Daisuke empezó a flotar a un lado de la alfombra, emparejando la misma velocidad en la que estaba avanzando el objeto volador extraño.
- ¡Bienvenidos de vuelta! – dejando por un momento de lado el detalle de aquella mochila, Kisuke saludo al grupo de forma jovial, como siempre lo es aquel sombrerero, con una sonrisa en su rostro que era casi tapado por el abanico que le tapaba parte de su cara.
- Hmp.
Ishida solo gruño ante lo dicho por el sombrerero… si no fuese por su causa, estuvieran desde hace mucho tiempo antes nuevamente en su rutina… hace dos semanas.
- Veamos… Chad-san, Inoue-san, Ishida-san, Kurosaki-san y Daisuke-san… Sip, todos están completos.
Dijo contando/saludando a todos los demás mientras los señalaba uno por uno, cosa que Ishida e Ichigo rodasen los ojos, Orihime solo sintió animada, Chad no hizo absolutamente nada, y Daisuke…
- ¿Eh? ¿A dónde se fue Daisuke-san? ¿No lo acabo de contar?
Pregunto extrañado Urahara, el cual solo observo al resto, los cuales solo se encogieron de hombros… para luego notar como una hoja de papel con algo escrito se acercaba perezosamente al grupo.
Urahara no dudo en agarrar dicha hoja, para notar que era una nota escrita por Daisuke… esto debido a que su nombre estaba ahí escrito a modo de que cualquiera lo pudiese leer fácilmente a simple vista.
- "Lamento tener que irme tan pronto, pero tengo muchas cosas que hacer, debido a esto, tendremos que dejar la típica bienvenida de siempre para otro momento. Atte.: Daisuke"
Leyó en voz alta Urahara, a lo que todos los demás solo se colocaron algo intrigados por lo que tuviese que hacer en ese momento.
- Bueno, esto es algo normal de ese Daisuke… así que no hace falta pensar mucho en lo que sea que esté haciendo ahora.
Dijo alto y claro Ichigo, a lo que el resto solo asintió por ello… Ichigo también tenía cosas que hacer, por lo cual, no tenía que tardar más tiempo en ello… porque ese "algo" implicaba directamente a Urahara, lo cual este sabía que sucedería, por lo cual, solo empezó a quitarse el sombrero y dar una mirada seria.
- Bueno… creo que llego el momento de dar mis disculpas…
- Urahara-san…
Dijo primero Ichigo, interrumpiendo la línea de pensamientos del hombre, el cual solo le observo atentamente.
- Es bueno verte de nuevo, Kurosaki-san. - Urahara ahora hablaba directamente hacia el pelinaranja, quien seguía igual de jovial… pero con un aire un poco más serio. – Me imagine que ahora quieres saber toda la verdad…
- Lo sé… - dijo rápidamente el pelinaranja, cosa que solo hizo suspirar al sombrerero, quien a estas alturas ya se había quitado su sombrero.
- No tengo palabras para expresarlo, pero… - colocando una rodilla en el suelo, su sombrero en el pecho, su bastón detrás de él y con la cabeza agachada, solo pudo pronunciar lo que se le vino a la mente – yo lo siento mucho…
Un silencio muy tenso se produjo en el ambiente, los demás que estaban presentes solo podían observar atentos lo que haría próximamente Ichigo.
- Basta. – dijo Ichigo, con su mirada, después de tanto tiempo… su ceño fruncido fue directamente hacia el sombrerero, pero no porque estuviese molesto o algo parecido, esta era la forma normal de Ichigo. – Esta bien. Yo no estoy enojado por eso.
- Mira… realmente no hiciste nada malo. No estoy seguro de cuál fue tu motivación... pero el hecho es que nos ayudaste a todos a ser más fuertes. Al final, probablemente nos salvaste la vida. por eso, estamos agradecidos… Rukia y yo. Así que por favor… no te disculpes.
Ichigo dijo todo aquello… parecía tan irreal que Ichigo haya madurado demasiado como para ver las cosas de aquella manera, lo cual Urahara no pudo estar más sorprendido… al parecer, Ichigo fue quien más creció en todos los aspectos en este viaje…
- Esta bien.
- Pero… necesito que me respondas una pregunta… - Ichigo dijo, llamando la completa atención del sombrerero. - ¿Por qué no me dijiste la verdad como a Daisuke? ¿Creíste que me asustaría y saldría corriendo?
- ¡Estas en todo lo correcto! – dijo Kisuke un poco animado, aquella oración pareció que Ichigo lo había dicho en broma… pero para su mala suerte, evidentemente, era completamente en serio, a lo que Ichigo le dio un golpe en la cabeza para que volviese a la realidad.
- ¡Auch! – dijo un poco adolorido Urahara por el golpe, realmente fue mucho más fuerte de lo que este esperaba.
- Ahora, eso es lo que me molesta. – Ichigo ahora si tenía su ceño fruncido como de costumbre… y si, esta vez sí era porque estaba un poco molesto. - Otra cosa, quiero que te disculpes con Rukia cuando la veas. Sé que ella diría lo mismo que yo, pero…
- No tienes que ponerlo de esa forma, Kurosaki-san, ya tenía planeado disculparme con ella la próxima vez que la vea por la ciudad… o cuando haga una visita casual a la Sociedad De Almas… - dijo animado el hombre, el cual solo les saco una gota de sudor a casi todos los presentes.
- Bueno, me voy.
Ishida dijo rápidamente, haciendo que todo mundo obtuviese su completa atención.
- Nos vemos, Ishida. Espero contar contigo la próxima vez que algo parecido…
- ¿Qué estás diciendo, Kurosaki? – Ishida corto rápidamente, haciendo que este se intrigase - ¿No lo recuerdas? Tu eres un Shinigami y yo un Quincy. La próxima vez que nos veamos… será como enemigos.
Dijo Ishida para finalmente saltar de aquella alfombra para seguir por su propio camino…
- Ojalá me pudiese creer esa mentira… Ya que ahora tu estas involucrado en esto, Daisuke-san, no puedo dejarte haciéndolo todo… estoy seguro que Sensei me hubiera recriminado si te dejo a tu suerte ahora que también eres un Shinigami… Solo espérame, que pronto el ultimo Quincy volverá mucho más fuerte que nunca… Kurosaki, Inoue-san, Sado-kun… espero volver a verlos de nuevo…
Con ese pensamiento en mente, Ishida miraba la alfombra con una pequeña sonrisa en su rostro, para finalmente proseguir con su camino.
- Es un tipo muy obstinado…
Decía Orihime rascándose la nuca por el comportamiento del azabache, a lo cual todo el mundo estuvo de acuerdo con eso.
- Si… eso es seguro… - respondió Ichigo, notando aquella parte que Ishida dijo de manera forzada.
- Pero eso es una de las mejores características de Ishida-kun.
- ¿En serio piensas eso? – Ichigo realmente no podía creer lo que Orihime estaba diciendo, pero claro, era algo totalmente normal en ella.
- Si, es verdad – Chad ayudo a la pelinaranja a demostrar su punto, haciendo que Ichigo volviera a fruncir su ceño un poco.
- ¡De ninguna manera! De verdad, ustedes son demasiado comprensivos…
- Pero eso fue lo que me dijo Daisuke-san.
Orihime revelo, cosa que llamo la atención de Ichigo.
- ¿También él?
- Bueno… lleva más tiempo que nosotros conociendo a Ishida-kun… es por eso que confío en lo que dice…
Chad e Ichigo se miraron raros el uno al otro… Orihime estaba hablando de la forma más madura posible… pero, en resumidas cuentas, Daisuke realmente era quien más lo conocía, por lo que Ichigo dejo aquello de lado y solo asintió.
- Bueno… si lo dice él… no tengo nada que objetar…
WWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW
- Las bienvenidas emotivas tendrán que esperar… ahora es momento de dar mi siguiente paso…
Daisuke ya estaba en la puerta de su casa, mirando que estaba tal cual como lo había dejado, claro, lo único que cambiaba era que en su buzón tenía unas cuantas cartas que tendría que leer y el periódico que todavía seguía ahí en su puerta.
- Claro, pero primero, debo ponerme al día… después de todo, tengo muy poco tiempo para que amanezca… de hecho, ¿Qué día será hoy?
Con esa pregunta, Daisuke se dispuso a entrar en su hogar, recogiendo las cartas y los periódicos para luego revisarlos.
Una vez dentro, dejo la mochila en un lado de su sala de estar, para luego colocar todas las cartas y periódicos en la mesa, encender la luz y comenzar a revisar.
Luego de unos veinte minutos de estar leyendo cartas y periódicos, Daisuke suspiro aliviado, ninguna de las cartas era algo importante, solo eran del equipo de fútbol de Karakura, indicándole que habían ganado dicho partido, como también que tendría que ir a buscar el premio en efectivo del torneo ganado hace unas semanas atrás.
En cuanto a noticias… en eso todo andaba normal, no habían sucedido desapariciones o avistamientos extraños, todo lo ocurrido en el lugar era lo más normal que puede ocurrir.
- Bien… lo mejor de todo es que hoy todavía es sábado, por lo que al amanecer será domingo, lo que me da tiempo de organizar todo lo que me dio Jūshirō-san en mi salón secreto…
Ante esto, Daisuke se levantó de la silla en la que estaba sentado, para luego estirarse un poco y quitarse el abrigo que llevaba puesto.
- Hora de volver a mi cuerpo humano… - con eso dicho, Daisuke se dispuso a ir a la librería que tapaba la puerta secreta. - ¿Qué tanto cambio habrá si entro en mi cuerpo ahora que soy más fuerte que antes?
Daisuke tomo el libro, el cual abrió la puerta secreta para bajar al sótano que poca gente conocía que se encontraba en su casa, para luego mirar como todo seguía tan igual como siempre… notando que también la puerta que iba a su campo de entrenamiento secreto estaba como él la había dejado.
Luego de eso, solo miro como su cuerpo seguía en esa silla, ni siquiera se había podrido o algo parecido, ya que Daisuke pensaba que, al abandonar su cuerpo, sería lo mismo a estar muerto… pero solo era una especie de muerte falsa, por lo cual, solo suspiro por pensar en aquello.
- ¿Será bueno que también tenga mi propia alma modificada? Puede que sea muy servible para un futuro… siempre y cuando no se parezca a la de Ichigo.
Recordando por un momento al alma modificada que actualmente se encontraba en un peluche de león en la casa de los Kurosaki, para luego por fin volver a su cuerpo.
- ¡Mierda! ¡Me siento como si fuera a explotar en cualquier momento!
Fue lo primero que dijo Daisuke al regresar a su cuerpo, sintiendo como de alguna forma, no pudiera soportar todo el poder que ha acumulado hasta ahora, el hecho de que las venas de todo su cuerpo estuvieran resaltando como el día del incidente del Menos Grande, no le decía nada bueno a Daisuke… pero dicha sensación se fue diluyendo poco a poco… a lo que termino como un simple calambre al despertar.
- Creo que también será conveniente que aprenda los hechizos con mi forma humana… puede que me ayuden a fortalecerme más…
Dicho esto, Daisuke empezó a estirarse, sintiendo que ahora se sentía mucho más ligero que de costumbre.
- ¿Qué es esto?
Pensaba el rubio, dando pequeños saltos, notando como ahora su fuerza había incrementado, para luego pararse de manos y no notar el peso de su cuerpo.
Tan absorto estaba Daisuke que sin control alguno perdió el equilibrio fácilmente y terminar dando un montón de vueltas hasta chocar con la pared más cercana a él.
- Je… parece que me toca empezar desde cero.
Dijo Daisuke, pero de momento, tendría que dejar eso para otro momento, ahora era momento de actualizar sus servidores y tarjetas de video con lo que trajo de la sociedad de almas.
Esto si tomo mucho más tiempo de lo esperado, por el hecho de que el hecho de que Ukitake le había obsequiado mejores cámaras y un mucho mejor CPU con una gran memoria gráfica muy avanzada para su momento, Daisuke termino cambiando y recolocando mucho más de lo que este esperaba.
Con todo eso, ya habían pasado varias horas… el hecho de que ya hubiese amanecido lo decía mucho.
- Y bien… con eso ya estaría todo terminado.
Decía Daisuke, secándose unas cuantas gotas de sudor por el excesivo trabajo que había hecho… cambiar las cámaras y colocar las nuevas con un nuevo recableado que era muy distinto al ordinario, fue lo que más tiempo le tomo, menos mal y le habían obsequiado nuevo CPU, porque si ese no fuera el caso… y seguro que hasta el procesador y el ventilador de su antiguo CPU hubiese tenido que cambiar.
Mirando un poco como las cámara de seguridad ahora ni se notaban, Daisuke ahora tuvo que programar su CPU a las cámaras de la ciudad… pero se encontró con la sorpresa de que tendría que colocar el filtro para ver a los Hollows y almas errantes de manera manual… en otras palabras, tendría que ir a cada cámara de la ciudad, dejar pegado por cinco segundos un dispositivo para sincronizarlo con su computadora y finalmente, colocar el filtro a manera de que solo y únicamente él pudiese ver todo lo que ocurría.
Daisuke entendió fácilmente aquel hecho… supongamos que por casualidad existiese una persona que tiene un mediano conocimiento de las almas y los Hollow… y si esa persona se encuentra en un lugar como las oficinas de seguridad, y ve que de repente ahora las cámaras pueden ver sin ningún problema a los Hollow, entonces todo sería un gran problema para el rubio.
- ¿No había una manera más sencilla de hacer eso?
Daisuke suspiro, notando como ahora teniendo totalmente programada su computadora, con todos los discos instalados de cada fila componentes que se encontraban a cada lado de este, Daisuke ahora tendría que hacer lo más difícil de todo ese trabajo… ir a cada ubicación exacta a colocar el dispositivo y sincronizar las cámaras con su computadora.
- Bueno… creo que podría aprovechar y entrenar un poco mi condición actual…
Luego de una rápida ducha y cambiar su vestimenta a unos zapatos deportivos negros, medias negras con franjas rojas, un short negro con franjas rojas y varios cierres por doquier y una camisa de tirantes roja con franjas negras a los costados.
Daisuke coloco su reproductor de música en el cierre trasero izquierdo, conectando luego sus audífonos para solo colocarse el del oído izquierdo; el dispositivo para hackear las cámaras lo colocó en su cierre delantero derecho, se colocó su típica muñequera en su brazo derecho y con eso, se dispuso a correr hasta la primera ubicación.
- Veamos lo que indica el GPS…
Dijo Daisuke, el cual miro aquel pequeño dispositivo parecido a un celular común y corriente, para luego determinar su primera ubicación, la cual se encontraba a dos calles de donde estaba este.
- ¡Vamos!
Dijo Daisuke… para luego sorprenderse de su propia velocidad, llegando de un lugar a otro en un tiempo aproximado de… cinco segundos.
- ¿Eh? ¿Tan rápido me he vuelto? Creo que me costara acostumbrarme un poco…
La nueva velocidad de Daisuke era demasiado vertiginosa para una persona cualquiera… pero para personas como Ichigo, Ishida, Chad, incluso hasta Orihime podría solamente necesitar un poco de tiempo para poderse acostumbrar a tal velocidad en un corto periodo de tiempo.
Daisuke procedió a sacar el dispositivo a dejarlo a un lado de la cámara, la cual se encontraba en un poster de luz, espero entre dos y cinco segundos para que luego sonase un "Bip", indicando que ya estaba conectado.
- Bien, veamos cual es el siguiente…
Media hora más tarde.
- Esto tiene que ser una maldita mentira…
En efecto, Daisuke no podía creer lo que había pasado… conecto todas y cada una de las más de cien cámaras que había por toda la ciudad… en media hora…
Daisuke iba de una cámara a otra en cinco segundos o menos, y eso contando que tuvo que pasar por varios sitios una y otra vez, como el hecho de que no había importado el lugar, ya sea el metro o en autopista… Daisuke igualmente había logrado aquello… estando en su cuerpo humano.
Claramente, hubiese sido muchas veces más sencilla hacer eso con su forma Shinigami, pero, de paso, estaba viendo que tanto había cambiado este desde que se fue… y es exagerada la diferencia.
- Ahora que lo veo… cada vez noto como mi cuerpo se acostumbra a esto… como si fuese algo natural.
Daisuke no podía intrigarse de lo rápido que se estaba acostumbrado su cuerpo a tanta energía espiritual… era demasiado extraño, pero solo podía dejarlo de lado, después de todo, esto era algo que debía aprovechar al máximo.
- Como sea… veamos qué tan rápido llego a casa.
Daisuke dijo casualmente, para colocarse listo para correr… pero…
- ¡Daisuke!
Como hubiese tropezado, Daisuke perdió el equilibrio justo cuando escucho su nombre, para luego volver reincorporarse rápidamente.
El rubio volteo para mirar a la persona que lo había llamado… de todas las personas que podrían ser…
- ¡Tatsuki-san!
Saludo casualmente el rubio, quien se acercó a dicha mujer, quien estaba un poco sorprendida de un hecho…
- ¿De verdad es Daisuke? Ni siquiera se siente igual que antes… es algo como…
- ¿Tatsuki-san?
Daisuke pasaba su mano una y otra vez en frente de la cara de la chica, la cual aterrizo a tierra y se dio cuenta de lo que estaba sucediendo, sobresaltándose en el proceso.
- Parecías algo pensativa… ¿A caso sentiste algo extraño?
Aunque solo fuese la típica forma sarcástica de hablar de Daisuke, claramente había un doble mensaje en esta, esperando que la mujer actuase como el rubio estaba pensando… y eso sucedió.
- ¡N-no es nada! Es solo que… ¿No te habías ido de viaje?
Daisuke solo pudo parpadear ante lo que dijo la chica, sabiendo que era inevitable contestar dicha pregunta
- ¿No es obvio?
Fue lo único que dijo Daisuke, para que Tatsuki se sonrojase de la vergüenza al no pensar en que el rubio ya habría regresado.
- Pero, dejando ya eso de lado… ¿Qué tal estas?
- ¿Eh?
La chica claramente estaba más que extrañada por la pregunta… esto no era para nada algo típico de Daisuke… para nada.
- Pues… bien… supongo…
- ¿Supones?
- ¡No! ¡C-claro que estoy bien! ¡No vengas y hagas cosas que nunca hacer!
- Si, está bien.
Ante esto, Tatsuki no entendió absolutamente nada de lo que ocurrió… hasta que observo la expresión de Daisuke… esa sonrisa burlona que tenía en su rostro lo decía todo…
- ¡Tu…!
- Es bueno verte de nuevo, Tatsuki-san…
Daisuke decía con una sonrisa suave algo no muy típica en él, Tatsuki igualmente no pudo evitar intrigarse… pero la acción de Daisuke simplemente la relajo un poco.
- No sé si decir lo mismo…
Tatsuki solo pudo sonreír de la misma forma que Daisuke… aunque evidentemente no era igual que antes… en cierto modo, seguía siendo Daisuke, y eso era lo que importaba.
- Si no te importa, tengo que arreglar un poco mi casa… dos semanas fuera realmente me atrasaron un poco aquí.
- Supongo que si… Espera un segundo, ¿Alguien más sabe que ya volviste?
- Eso… creo que no… - Daisuke tuvo un poco de cuidad al decir eso, fácilmente hubiera dicho que Ichigo, Ishida, Orihime o incluso Chad sabían de su regreso… pero eso podría parecer muy sospechoso – Absolutamente no. Acabo de volver ayer en la noche.
- Bien, solo quería asegurarme. ¡Nos vemos mañana!
Se despidió la chica, quien evidentemente tenía cosas que hacer ese día, a lo que Daisuke asintió con una sonrisa ladeada y nuevamente se colocó en posición para correr hasta su casa… claramente, tuvo que alejarse un poco de Tatsuki para que esta no viese lo que estaba a punto de hacer para no seguir generando más preguntas.
- En sus marcas… Listos… ¡Fuera!
Pensó para sí mismo el rubio, el cual corrió tan rápido que hasta dejaba un rastro de polvo a su andar, las hojas secas que estaban en el camino se dispersaban a su paso, así como los periódicos y algún tipo de basura que alguien hubiera dejado en la calle.
Y fue así, como en menos de dos minutos Daisuke corrió desde uno de los límites de la ciudad hasta su casa… aunque la distancia no era mucha, era considerablemente lejano para llegar en por lo menos diez minutos a velocidad medianamente rápida.
Daisuke entro a su casa, dejando sus zapatos justo en la entrada y yendo directamente al sótano para programar al fin las cámaras de seguridad que le dejo Ukitake.
- Esto… ¡Esto es perfecto!
Decía Daisuke en jubilo, después de tantos años solo viendo puras interferencias, ahora las almas que rondaban por la ciudad eran visibles… y lo mejor de todo, la tarjeta gráfica mejoraba mucho la resolución de las imágenes, a lo cual, ahora todo se podía ver mucho más detallado que antes.
- Ahora… es el momento de la verdad…
Daisuke, teniendo todos los programas ya instalados, ahora podría al fin revelar lo que contenía específicamente aquel VHS en el que mostraba el video en donde su madre lo dejó en aquel orfanato…
- Hoy… será el día en que me entere del por qué me dejaste… del por qué estabas herida… del "por qué" de todo…
Daisuke insertó la cinta en el lector, ya listo para transmitir de nuevo el video en su nueva computadora, mirando las mismas partes distorsionadas.
- Bien, si no me equivoco, con esto es que puedo reparar la información del video… luego de eso, debo colocar la grabación no modificada para sacar el audio… aunque tenga que ser por partes y me tome mucho tiempo, es la única forma que existe de hacer esto…
Daisuke procedió a primero reparar el audio… teniendo mucho cuidado de no escuchar absolutamente nada de ello para dejarlo listo para reproducirlo al mismo tiempo que el video…
Luego de unos treinta minutos de largo trabajo de revisión, Daisuke al fin tenía todo listo para ver la tan anhelada grabación que tenía muchas de las respuestas que este buscaba.
- Mi señor…
Sorprendentemente, la voz profunda y distorsionada de ambas partes de Hitsujikai sonó la cabeza del rubio, el cual no pudo evitar sobresaltarse de sorpresa por lo repentino del momento.
Daisuke sabiendo que esto raramente sucedía muy a menudo, decidió ir a su espacio mental y hablar con ambos… este tipo de cosas solo le indicaban que algo malo podrías suceder en ese preciso momento.
Daisuke se colocó en pose meditativa, entrando en cuestión de segundos a su paisaje mental… notando que era mucho más diferente de lo que era anteriormente, el pasto seguía siendo de color negro… pero ahora, alrededor del árbol se había formado un pequeño lago que le rodeaba, dejando al ahora colosal árbol en un pequeño tumulto de tierra. El hecho de que el agua fuese tan blanca como el mismo árbol era algo que Daisuke noto normal…
Pero eso no era lo único nuevo… o, mejor dicho, raro… las hojas de aquel árbol ahora estaban completamente encendidas en fuego negro… y al caer suavemente en el agua, estas se diluían y dejaban de existir. Y el cielo… la luna estaba mucho más grande y resplandeciente que antes, y el cielo ya no era iluminado únicamente por dicha luna, sino que ahora se formaron estrellas en el lugar, ahora notando como el cielo realmente sería de color verde si estuviese más iluminado, como si fuera de día.
- Déjenme adivinar: Esto es producto de mi "Poder".
Daisuke decía aquello más como en forma de afirmación que de pregunta, a lo que ambos Hitsujikai se materializaron en el lugar para luego asentir completamente.
- Bien, ¿Para qué me llamaron?
Daisuke por un momento no recibió respuesta, cosa que lo extraño, ya que ambos espíritus estaban mirando directamente al rubio, para luego verse entre ellos y asentir, cosa que al rubio si lo confundió.
- Mi Señor… ¿Estás seguro de que quieres continuar?
Dijeron ambos al mismo tiempo, a lo que Daisuke obviamente no pudo evitar intrigarse, por lo que supuso que esto era una especie de prueba que estos le estaban haciendo.
Por el lado de los otros dos, seguían mirando al rubio, quien dejo a un lado su mirada confusa para luego dar una con completa resolución.
- ¿Entonces para que he estado poniendo mi vida al límite en estos años? Siempre quise saber la verdad que me rodea… ahora solo encuentro preguntas a cada acción que realizo… y ahora que tengo la oportunidad de resolver mi mayor investigación… ahora que he llegado tan lejos… no me voy a detener.
Los ojos de Daisuke brillaban llenos de fuego en él, sin un ápice de vacilación en ellos, a lo que los dos presentes cerraron sus ojos para finalmente postrarse ante el rubio, en señal de que ya todo había terminado.
En cambio, Daisuke, este finalmente salió de su espacio mental para luego volver en donde se quedó… reprodujo el video y el audio al mismo tiempo para finalmente descubrir lo que sucedió…
Y fue así como Daisuke se enteró de la mayor revelación de su vida.
El video estaba en la calidad estándar de aquella época, dieciséis años a partir de este momento, por lo cual, no se podría ver del todo bien, aun así, eso no le molestaba al rubio en nada.
En el audio solo se escuchaba la lluvia caer, algunos relámpagos por doquier… y sonidos de explosiones lejanas a aquel orfanato.
Luego de poco tiempo, una mujer muy mal herida, con una capa negra que tenía puesta su capucha tenía en sus brazos a un niño rubio, quien tenía un poco de sangre cayendo de su ceja derecha debido a un corte.
- Lo siento, hijo mío… pero no había otra opción…
La voz completamente rota de aquella mujer hizo que a Daisuke se le viniese un escalofrió que paso por todo su cuerpo… pero lo que vino fue lo que más dejo a Daisuke en shock…
La mujer se quitó la capucha, para revelar que era una bella chica un poco joven… claramente mayor de veinte o quizás treinta… tez clara como la de Daisuke, cabello rubio y ondulado, como el de Daisuke… pero solo los dos primeros mechones que más se destacaban de la mujer, los cuales bajaban hasta llegar al cuello, para luego el resto de su cabello ser de color plateado, casi blanco, para quedar atado en una cola de caballo alta.
Los ojos amarillos resplandecientes de la mujer eran lo único que necesito Daisuke para sentir que esa mujer realmente era su madre… no hizo falta su cabello, que prácticamente era igual al de Daisuke, tan amarillo como el mismo sol…
- Lamento… lamento que todo esto te esté sucediendo… nunca quise que las cosas terminasen así… tú no tienes la culpa de nada…
Lo más grandioso de todo, es que él bebe no había hecho expresión alguna… de hecho, parecía tan dormido que si no fuera porque evidentemente estaba respirando y moviendo sus pequeños brazos y las piernas diría que realmente estaba muerto.
En cambio, la mujer estaba derramando tantas lagrimas que cualquiera podía decir que era solo el agua de la lluvia que estaba cayendo en su cabeza…
- Lamento no poder darte el amor que una madre tiene que darle a su hijo… lamento no poder estar contigo a tu lado a partir de ahora…
De repente, otra explosión más cercana se pudo escuchar en el lugar, a lo que la mujer miro demasiado preocupada, para luego tomar una caja cercana y colocar al pequeño Daisuke dentro, y luego una nota… la cual esta mujer se retrajo por un momento de colocarla, pero luego diciendo palabras que Daisuke poco entendió por lo bajo que lo dijo, para luego aquel papel ser quemado… solo dejando en él un nombre…
- Mi pequeño Daisuke… Ten una vida feliz lejos de todos los problemas en los que fue estúpida madre se metió… adiós, hijo mío.
La mujer procedió a colocarse nuevamente la capucha, tocando un poco la herida que tenía en su estómago, notando que empezaba a sangrar un poco, para luego irse de aquel lugar en un parpadeo…
Luego de eso, la cinta finalmente termino de reproducirse, quedando en la pantalla la opción de volver a verlo.
Pero Daisuke solo se encontraba ahí parado como una estatua… su rostro no había hecho ninguna expresión… y así se quedó por varios minutos… incluso pudieron ser horas fácilmente por la forma en que se sentía todo aquello.
- Mi señor… ¿Se encuentra bien?
La voz profunda hizo acto de presencia, para que todo el mundo alrededor de Daisuke se convirtiese en blanco y negro, para así hacer acto de presencia las almas de la Zanpaku-tō del rubio.
Ambos ahora presentes, notando que Daisuke no había reaccionado, solo decidieron tomar la forma antigua para sacarlo de aquel Shock… pero…
- Ya veo…
Daisuke dijo de repente, sus palabras secas y frías helaron por un momento a los Hitsujikai, quienes se detuvieron al instante de acercarse al rubio.
- ¿Mi señor?
Volvió a decir la voz profunda… pero ahora Daisuke volvió a su forma ordinaria, cosa que era un poco raro en un momento como ese.
- Así que todo este tiempo estuve en lo correcto… mi madre me dejó ahí obviamente para alejarme de sus problemas… el hecho de que se encontraba herida y se alertase por las explosiones que se escuchaban de fondo solo aumentaba mi teoría… pero aquella despedida… decía todo lo que tenía que saber…
- ¿A qué se refiere, Mi señor?
- Hitsujikai, nuestro entrenamiento con el Bankai se pospondrá hasta nuevo aviso. – declaro Daisuke, sorprendiendo a los dos presentes - es momento de descifrar cada detalle que hay en este video, para luego encontrar más pruebas de los hechos ocurridos.
- ¿Mi señor? ¿Y qué sucederá con Aizen?
- Dejaremos que él haga el primer movimiento… y si las cosas se complican y tengo que entrar en acción, entonces lo del Bankai se volverá prioridad, pero, por ahora, mis objetivos han cambiado radicalmente…
Daisuke volvía a estar en su mundo a color, ahora mirando por un momento el papel chamuscado que se encontraba en la mise en donde estaban el mouse y el teclado.
- Por primera vez… ahora tengo más respuestas que preguntas con esto que pude revelar… y ahora esta búsqueda que antes era imposible… se volvió mi misión principal.
Daisuke ahora sacando una pizarra, un mapa tamaño grande de la ciudad Karakura, lápiz, marcador y papel, se dispuso a analizar el contenido de aquella grabación de audio y video.
En Otro Lugar…
- Esto es muy malo…
En aquel valle, más conocido como el espacio mental de Daisuke, el Hitsujikai peliblanco dijo con pesar en sus palabras, sabiendo que ahora Daisuke no se detendrá hasta lograr su objetivo… pero dicho objetivo era lo peor que podría proponerse ahora…
- Y ahora que el sello en el que tuvimos más cuidado de no activar cada vez se debilita… ahora solo es cuestión de tiempo para que nuestro señor sea detectado, si no es que ya lo fue…
Dijo el pelinegro, el cual solo se sentó en el aquel pasto negro, colocando su cabeza entre sus rodillas, tratando de pensar en cualquier solución para el problema que se estaba presentando para estos dos.
- Y todo lo que hizo ella… fue totalmente en vano.
El pelinegro volvió a decir, pero esta vez se tumbó completamente en el suelo, a lo que
- Yo no diría eso que fue del todo en vano…
El peliblanco soltó aquel desliz de lengua, esperando a que el pelinegro reaccionase, cosa que funciono completamente.
- ¿De que estas hablando?
- Ahora que nuestro señor ha hecho amigos en el otro mundo… puede que las cosas se tornen a favor…
- Tienes razón en ese punto, pero recuerda que ellos también están conscientes de lo que sucedió hace veinte años… y puede que el origen de nuestro señor sea contraproducente.
- Bueno, si eso llegase a fallar también… todavía queda nuestra última opción…
Ambos se quedaron callados por un momento, haciéndose aquella idea de ese escenario en específico, para luego sacudir ambos la cabeza al mismo tiempo, quitando esas imágenes de su mente.
- Espero que no llegue ese momento.
El pelinegro dijo, colocando su mano sobre el lago de aquel lugar, para que luego esta se volviese completamente negra estando debajo del agua y dicha agua a su alrededor perdiese el color que tenía.
- Yo tampoco… - el peliblanco solo miraba hacia el cielo… la luna ahora estaba brillando más que nunca antes… era tan brillante que el reflejo de dicha luz se filtraba por las hojas de aquel colosal árbol - yo tampoco…
WWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW
- Bien… de momento, no puedo avanzar de aquí, a lo que tendré que hacer un poco de exploración conveniente para encontrar más pistas… no quiero quedarme otros tres años en un callejón sin salida…
Hablaba Daisuke para sí mismo, sintiéndose un poco orgulloso por todo lo que había progresado en menos de un día…
De hecho, apenas y eran las 11:00 AM, a lo cual, para el rubio ya era demasiado… Pero, ¿quién le iba a decir que se detuviese?
Sea como sea, ahora Daisuke avanzo demasiado… pero demasiado que ahora no podía seguir avanzando sin tener que encontrar más pistas.
Daisuke se froto un poco la cabeza, agarrando consigo aquel trozo de papel chamuscado… mirándolo por un tiempo, intentando descifrar que fue lo que dijo esa mujer para dejar el papel de esa forma.
- Bien… ¿Ahora en donde tendré que buscar…?
Pregunto Daisuke al aire, sabiendo que de la nada sus respuestas no podían ser contestadas…
- La verdad… es que será mejor que duerma un poco… puede que ya sea mediodía… pero llevo casi veinticuatro horas seguidas despierto, y creo que eso no es algo bueno para mi salud.
Decía sarcástico para sí mismo el rubio, el cual solo acomodo un poco el lugar y apagar la computadora y terminar de salir de aquel lugar.
Luego de unos cuantos minutos, Daisuke ya estaba listo para dormir… pero justo en el momento en que este iba a colocar su cuerpo en su cómoda cama después de muchas semanas de dormir en un futon, paso lo que menos esperaba que sucediera…
El timbre de la casa del rubio sonó… por lo menos solo lo tocaron una sola vez, pero, aun así, era raro que algo como eso estuviera pasando justo en aquel momento.
- ¿En serio? No puedo lidiar con esto ahora…
Daisuke solo pego su cabeza a la almohada, esperando a quien sea que sea la persona que haya tocado se terminase de ir… pero el simple hecho de que volvieron a tocar el timbre dos veces fue demasiado para el pobre rubio.
- Esta es la última vez que hago esto… tal vez debería hacer que mi teléfono se conecte a las cámaras… así será más sencillo saber quién tocara mi puerta la próxima vez.
Pensó en voz alta el rubio, quien por estar un poco risueño no se dio cuenta que solo estaba en short, ya que su camisa se la quitó debido a lo incomoda que era para dormir.
Daisuke solo abrió la puerta sin más, ahora sorprendiéndose de ver quien estaba ahí parado.
- Vaya… entonces si has regresado.
- ¿Mizuiro-san?
Se preguntó Daisuke, mirando como el susodicho solo asintió ante su llamado.
- ¿Cómo sabías que había llegado?
- Llevo días haciendo el mismo recorrido de pasar un rato con Keigo… tu sabes… tratamos de mejorar nuestra condición física y eso…
Francamente, aquello sonaba como la peor mentira del mundo, claro, estábamos hablando de dos personas que poco y nada hacían por sus condiciones físicas… pero la ropa deportiva color verde del pelinegro, empapada de sudor hacía un poco verídica su historia.
- …Y ahora, que no veo el mismo desorden de cada día, supuse que ya habrías llegado.
Decía tranquilamente el pelinegro, a lo que Daisuke solo asintió en comprensión, sabiendo que todo era completamente cierto cuando empezó a sentir la presencia de Keigo a la lejanía.
- Bueno, supongo que este es el momento en que te dejo entrar…
- Muchas gracias.
Daisuke, pensando en que esta fue la principal razón por la cual el pelinegro se encontraba allí, solo dejo que todo siguiera su curso… no es como si hubiese algo de malo en hacer eso.
- Supongo que necesitaras algo de agua, debes de estar muy cansado…
- Si, me vendría bien.
Daisuke dejo a Mizuiro en la sala… aunque no es como si quedase demasiado lejos, de todas formas, Daisuke noto que algo en aquel lugar estaba mal… pero luego se encargaría de aquello, solo decidió darle una botella de agua al pelinegro, lo cual agradeció y no tardo ni cinco segundos en terminarse toda la botella.
- ¡Más, por favor!
- De verdad si estabas haciendo ejercicio… supongo que eso me dice que no serás la única persona que estará aquí hoy…
Y cual profeta haciendo su profecía toda una realidad, Daisuke y Mizuiro escucharon como una voz muy conocida estaba gritando fuera del lugar.
- ¡Mizuiro! ¡En donde demonios te metiste!
Daisuke y el mencionado Mizuiro solo pudieron suspirar ante el escándalo que estaba haciendo Keigo.
- Mizuiro-san… dile a Keigo que pase… - la sonrisa que dio Daisuke era todo lo que necesitaba el pelinegro para entender lo que estaba planeando.
- Ya veo… ¡Una broma viene en camino! – dijo animadamente Mizuiro, el cual noto como Daisuke saco una bolsa con algo parecido a carne… pero esta parecía algo podrida…
- ¡Oye, Keigo! – llamo el pelinegro desde la entrada de la casa del rubio, llamando completamente la atención del castaño.
- ¡¿Estás demente?! ¡¿Cómo se te ocurre entrar a la casa de Daisuke?! – Keigo en ciertos momentos tenía algo de respeto por las cosas de sus amigos… por lo cual, él nunca se atrevería a entrar en sus casas o hacerles bromas demasiado pesadas y oscuras.
- La puerta estaba abierta, así que solo entre.
Dijo despreocupado el pelinegro, a lo que Keigo iba reclamarle… pero un rubio que se estaba asomando por la puerta lo detuvo en seco.
- Mizuiro-san, ¿Por qué tardas tanto en llamar a Keigo? – claramente, Daisuke solo estaba actuando perfectamente para que todo aquello saliera lo más natural posible, a lo que Mizuiro le siguió la corriente.
- Ya sabes… lo de siempre. – hablaba despreocupadamente el pelinegro, a lo que ambos voltearon sus ojos para ver cuál sería la reacción que tendría el castaño…
- ¡Dai-su-ke!
Decía Keigo, quien de felicidad solo estaba llorando ríos de lágrimas mientras que corría en dirección al rubio.
Justo cuando Keigo estaba a punto de taclearlo… Daisuke se movió a un lado, mirando atentamente como el castaño pasaba de largo… como de costumbre.
- ¡Que comience la acción!
Pensó Daisuke, el cual vía como Keigo se deslizaba en el suelo como si de hielo se tratase, para dejar su cabeza estampada con una pared, la cual el castaño sintió un poco más suave y húmeda de lo normal.
- Llegaste antes… espera, ¿Qué es esto?
Estaba por saludar Keigo a Daisuke, cuando se percató del hecho de que ahora su mano estaba tocando esa parte de la pared… solo para finalmente gritar al enterarse de lo que era esa "pared".
- Es… Es… ¡¿Carne podrida?!
- Ah, ¿Eso? Es que se me olvido recogerla. Ya que estas ahí, ¿Puedes tirarla en la basura de afuera?
Dijo despreocupado Daisuke, el cual solo podía mirar al pelinegro que se encontraba a su lado con una sonrisa de complicidad, a lo que este solo respondió con una sonrisa "amable".
En cambio, Keigo no podía asquearse con ese pedazo de carne que estaba en estado de pudrición… lo bueno es que apenas estaba empezando, por lo cual, no era algo tan grave como lo que pensó en un principio Daisuke… pero eso no será algo que decida revelar.
Ya pasando unos segundos, Keigo tiro en el basurero más lejano aquella carne, fue al baño del rubio para lavarse la cara y volver a la sala de estar, en donde se encontraban hablado Daisuke y Mizuiro tranquilamente.
- ¡Hey, Keigo! ¿Todo en orden?
Pregunto descaradamente Daisuke, el cual solo obtuvo una risita de Mizuiro y un bufido por parte del castaño.
- Si, si, muy gracioso… - decía Keigo secándose la cara con una toalla que le había dado el rubio. – Por cierto, ¿Desde cuándo llegaste?
- Ayer en la noche…o tal vez hoy en la mañana. Realmente no preste atención al reloj a esas horas. – Daisuke se encogió de hombros ante el hecho de que se percató de la hora en aquel momento fue luego de que había terminado de ordenar sus cosas.
- Supongo que sí, no es como si fuera algo nuevo de ti.
Agrego Mizuiro, a lo que Daisuke solo pudo gruñir en aprobación.
- Bueno, creo que será mejor que sigamos con lo nuestro. Todavía no hemos terminado con la rutina de hoy.
Se preparaba el pelinegro para volver a dar otra corrida, a lo que Keigo solo pudo reprochar por ello.
- ¿Qué? ¿Tan rápido? Pero…
- Nada de "pero", Keigo, si estás ejercitándote, no deberías detenerte.
Agrego Daisuke, el cual solo ayudaba a que Mizuiro, a lo que Keigo ya no podría objetar más nada.
- Bien… solo por esta vez… - suspiro el derrotado castaño, a lo que Daisuke solo pudo reír por lo bajo de la desgracia del castaño.
- Bueno, supongo que será hasta mañana…
Sin más, Daisuke se acercó hasta la puerta de salida para abrirla, esperando a que aquellos dos salieran de su casa, lo cual no tardaron en hacer.
- Nos vemos mañana, Daisuke-san.
- Lo mismo digo.
Mizuiro y Keigo se despidieron respectivamente, a lo que Daisuke asintió, y una vez que ya se encontraban lejos del lugar, fue que cerró la puerta, las ventanas también las cerró junto con las cortinas, ahora para adentrarse nuevamente en el mundo del sueño… técnicamente, solo sería una pequeña siesta de unos veinte o treinta minutos para no alterar tanto su horario de sueño normal.
Lástima que tomo más de treinta minutos… para ser más específicos, era mediodía cuando este empezó a dormir… ahora ya eran las 2:00 PM.
- Bueno… supongo que era inevitable…
Daisuke solo doy un largo bostezo, marcándose la cara con ambas manos, sabiendo que ahora tendría que levantarse sí o sí para volver a su antiguo horario, después de todo, la Sociedad De Almas tenía un cambio de horario bastante extremo, de hecho, tomando de ejemplo el hecho de que Daisuke y los demás habían salido del lugar apenas siendo de día… y regresaron en la medianoche, casi mañana.
En otras palabras, Daisuke no tenía otra opción más que levantarse y hacer otra cosa… pero como era evidente, Daisuke ya sabía lo que tenía que hacer.
En cuestión de segundos Daisuke bajo nuevamente a su estudio "Secreto", para continuar por unas horas más con lo que podía.
- Bien… suponiendo que si parto desde el orfanato… tal vez pueda encontrar de algún modo… Nah… para ese momento, no había cámaras de seguridad que vigilasen las calles, de momento y solo empezaban con las oficinas y alguno que otro lugar que tuviese el dinero suficiente para comprarse un equipo de ese nivel…
Daisuke pensaba en voz alta, para luego mirar por un momento su escritorio y percatarse de cierta insignia de madera que le habían dado.
- Ah, la insignia del Shinigami Sustituto… - Dijo Daisuke, mirando detalladamente aquella calavera que se encontraba en el centro. – Parece un buen logo… es decir, esa calavera del medio es algo inusual… pero me gusta… aunque el simple hecho de que me la diesen… no me dice que seamos los primeros…
Daisuke seguía mirando aquella insignia, notando un detalle que seguro le serviría para un futuro.
- Realmente… tengo que hacerle un cambio de diseño... – Daisuke se colocó por un momento aquella insignia como parte de una "cinturón", y también como una especie de collar… pero ninguna de ellas realmente le agrado. – Realmente, tendré que llamar a Jūshirō-san para cambiar este diseño.
Dijo Daisuke, haciendo una nota mental para hacer aquello en otro momento… ahora volvió hasta la computadora, la encendió y se dio cuenta de una especie de programa que le sería de mucha ayuda.
- Espera un segundo… si llego a instalar este programa en algún GPS y se lo doy a Ichigo… ¡Definitivamente esto es una brillante idea!
Daisuke estaba más que contento por pensar en una gran solución… y todo radicaba en un simple punto: mientras este se encontraba ocupado haciendo sus investigaciones, podría ayudar a Ichigo indirectamente a seguir con su trabajo de Shinigami Sustituto.
- Claro… esto será mientras yo siga haciendo mi investigación y Sōsuke no haga ningún movimiento…
Daisuke ahora se pasó el resto de la tarde haciendo lo que le venía a su mente, y para cuando llegó la noche, el rubio organizo un poco el lugar, guardando en una gaveta que estaba debajo del escritorio todas las notas que había dejado referente a su investigación personal, dejando solo ahí lo que había hecho en toda la tarde, que no tenía nada que ver.
El mapa que estaba en la pizarra solo lo dejo ahí, de momento serviría como guía para lograr hacer tantas cosas a corto plazo.
Y finalmente… Daisuke volvió a subir hasta su habitación, dejando todos los preparativos hechos para sus próximas inquisiciones y dormir unas cuantas horas…
Lo raro de todo aquello… Daisuke durmió mucho más de lo normal.
- ¿Hm?
Fueron los quejidos del rubio al percatarse de una cosa… en un abrir y cerrar de ojos, ya era de mañana.
- Realmente debí tener demasiado sueño como para desconectar mi mente de esa manera…
Daisuke solo dio un ligero suspiro… al parecer aquel habito suyo de llegar tarde a todos lados no se iba a ir…
Lo único que le consolaba al rubio, es que, si utilizaba toda su velocidad para comer y vestirse, entonces sería demasiado sencillo para él llegar con lo justo.
Y así lo hizo, comió en menos de treinta segundos, se vistió en quince segundos, y como si fuera un rayo, llego hasta la secundaria en menos de un minuto… no es como si quedase tan lejos de su casa.
- Que problemático…
Fue el pensamiento del rubio antes de volver a su hogar por algo que se le había olvidado… su mochila con sus cuadernos.
Luego de unos treinta segundos de retraso de ida y vuelta, Daisuke al estar unas calles más cerca de la secundaria, solo decidió caminar a paso normal.
- Bien… veamos a quien me encuentro primero…
- ¡Daisuke-san!
Daisuke solo pensó la palabra "Bingo" al escuchar la voz de aquella persona… se trataba de nada menos de Mizuiro, el cual venía caminado en una calle paralela a la del rubio.
- Mizuiro-san. – saludo el rubio con un simple asentimiento y una sonrisa ladeada, para que luego el pelinegro se uniese en su caminata… y Daisuke saco algo cuidadosamente de su bolso, sin que Mizuiro lo pudiese notar. - ¿Tu y Keigo terminaron de ejercitarse ayer?
Comenzó el rubio con temas triviales, acercando un poco su mano disimuladamente a la espalda del pelinegro, todo esto sin que lo notase, claro está.
- Bueno… llegamos más lejos que la vez anterior – dijo un poco apenado el pelinegro, a lo que Daisuke claramente supuso lo que quiso decir, por lo que solamente suspiro por aquello.
- Entonces… ¿Es un avance?
Daisuke tampoco es que quería dejar mal a aquel dúo, por lo que solo dijo aquello en forma de pregunta, por lo cual, el pelinegro con una sonrisa asintió.
- En cierto modo… si… pero cambiando de tema, ¿Qué es lo que estabas haciendo? Es decir… Usualmente nunca sales de la ciudad a menos que sea por un partido continental… pero demás de eso…
- Digamos que… estuve haciendo una investigación… personal.
Daisuke retiro su mano para volverla a colocar en su bolso y guarda lo que había sacado con un poco de cuidado, eso y también el hecho de que tuvo mucho cuidado de no revelar absolutamente nada a Mizuiro de lo que hizo… todavía no era momento de que ellos se enterasen por completo de lo que era la otra vida… todavía no.
- Bueno… supongo que si… - Mizuiro no se adentró en el tema por el hecho de que entendió la última palabra a la perfección… si Daisuke decía que era personal, entonces no hablaría nada más.
Aunque alguien quisiera seguir hablando, no habría más tiempo para ello, porque ya se encontraban justo en la entrada principal a la secundaria.
- No sé por qué… pero presiento que algo viene directo hacia mi…
- ¡Oh, mira! Es Keigo.
Llamo rápidamente el pelinegro, a lo que Daisuke solo asintió para ver como el castaño ahora venía en su dirección… lo raro, es que se le notaba más cansado que de costumbre.
- Vaya… realmente te exigiste ayer con un simple calentamiento… - Daisuke solo hablo con un deje de sarcasmo habitual en él, para luego darle unas palmaditas en la espalda al castaño, quien pudo sentir aquello como si le estuviesen pegando con un barrote de metal.
- ¡Calentamiento mi trasero! ¡¿Crees que es demasiado fácil?! – Keigo obviamente estaba dando todo de sí para caminar, cosa que al rubio le pareció un poco gracioso al principio.
- Bueno… no sé si realmente debería contestar eso…
El hecho de que Daisuke ya era una persona atlética desde pequeño, y el hecho de que todo dentro de él consiguió una mejora considerablemente alta…
- Keigo, te recuerdo que Daisuke-san juega futbol, por lo que para él no sería ningún problema duplicar o triplicar todo lo que hicimos en un día… y estoy contando la distancia de ambos.
Daisuke solo agradecía al pelinegro quien se dio cuenta de ese detalle, asintiéndole, cosa que Mizuiro solo reacciono con una simple sonrisa.
- Ya basta de quejarte, Keigo. Ya se te pasara con el tiempo. No seas tan dramático,
Daisuke dijo firmemente sin tiempo para protestar, a lo que el castaño solo asintió, para luego estos ir en dirección a su salón de clases… bueno, hasta que Daisuke se percató de algo.
- Eh… se me olvidaba que tengo algo que hacer primero, ya los veo en el aula.
Dijo rápidamente Daisuke, para luego irse corriendo a quien sabe que parte de la secundaria, dejando un poco curiosos a Keigo y Mizuiro, pero solo lo dejaron pasar si más con un pequeño encogimiento de hombros.
- ¿Qué demonios fue esa presencia que sentí? No la reconozco… pero parecía ser alguien poderoso…
Daisuke estaba ahora en el patio de la escuela, fingiendo que estaba botando algo en la basura, tratando de ver en todas partes con gran disimulación la fuente de aquel extraño Reiatsu.
Miro hacia arriba, abajo, a los lados, las paredes… todo lo que podía mirar… y nada, absolutamente nada.
- Bien… esto lo dejare aquí… de todas formas, pronto terminare con mi analizador de Reiatsu que estoy preparando… - Luego de unos segundos más de revisar, Daisuke lo dejo hasta ahí, para luego retomar su camino hacia el salón de clases - ¿Ninguno de ustedes dos puede sentir que todavía sigue aquí?
Daisuke pregunto rápidamente a las presencias que estaban en su cabeza, a lo que, al notar el silencio de ambos, era evidente que también estaban igual que el rubio, por lo cual, solo pudo suspirar.
Daisuke luego de unos minutos ya se encontraba en el pasillo que daba con su salón, notando como se escuchaba, cosa que seguramente era Keigo quien solo recibió una de las típicas palizas de Ichigo… y probablemente haya sido así.
Ichigo estaba hablando tranquilamente con Tatsuki, Chad y Orihime, para luego mirar como Mizuiro estaba ayudando a levantar a Keigo, quien tenía su cara estampada con una de las paredes, como cosa rara. Daisuke decidió que pasar tranquilamente a hablar con aquel grupo en conjunto, pero realmente no había hecho falta ya que cierta mujer de cabello negro fue quien lo integró a la conversación.
- Parece que hay costumbres que no se van, ¿No es así, Daisuke?
Los que no se habían percatado de la presencia del rubio solo miraron en su dirección, a lo que este solo agito su mano derecha en señal de saludo.
- Supongo que si… como sea…
- Eh, Ichigo, ¿Qué es esa cosa de madera que está en tu cinturón?
Pregunto Keigo, quien miraba un poco extrañado que el pelinaranja tuviese un accesorio como ese, cosa de lo que se dieron cuenta también Tatsuki y Mizuiro.
- ¿Qué? ¿No se suponía que Jūshirō-san había hecho que fuese invisible para los humanos? A menos…
Daisuke por un momento pensó lo que había dicho el peliblanco capitán acerca de aquella fina capa que hacia invisible aquella insignia…
"La insignia del Shinigami Sustituto tiene una fina capa de Reiatsu a su alrededor que lo permite ser invisible a la vista humana… pero, si la persona tiene el mínimo requerido de Reiatsu, ellos podrán ser capaces de verlo…".
- Interesante… muy interesante…
Daisuke ya se había dado cuenta de un principio que aquellos tres tenían un poco de Reiatsu para que en algún momento fueran capaces de ver espíritus en cualquier momento, como Ichigo en su tiempo. Pero, si ya eran capaces de ver a través de la seguridad mínima que el capitán del treceavo escuadrón había hecho, entonces, eso significaba que ya eran capaces de ver a los Hollow y a los Shinigamis… por consecuencia…
- Ah, eso solo eso… - Ichigo por un momento iba a decir más de lo debido, pero justo recordó las mismas palabras de Ukitake que Daisuke recordó, por lo que se extrañó un poco de ello - ¿Qué pasa? Seguramente este averiado…
Inesperadamente, un sonido extraño comenzó a sonar en el lugar, a lo que Tatsuki, Mizuiro y Keigo empezaron a mirar a todos lados para poder encontrar la fuente de dicho ruido, mientras que el resto solo veía como la insignia de Ichigo estaba haciendo aquel ruido, junto con unos destellos, los mismos que se escuchaban que estaban en el bolso del rubio.
- Descuiden, solo es la alarma de mi celular.
Dijo muy bien disimulado Daisuke, quien solo metió la mano en su bolso para que dicho ruido dejase de sonar, mirando discretamente a Ichigo y dándole un guiño que solamente él, Chad y Orihime pudieron percibir.
- Tengo que ir al baño.
Dijo Ichigo apresuradamente, cosa que extraño a los que no estaban enterados del asunto para luego ver como el pelinaranja solo se fue sin decir nada.
- Tengo algo que hacer.
Chad también se apresuró a salir del lugar, extrañando aún más a los presentes.
- Tengo que ir al baño… ¡Ya vuelvo!
Dijo Orihime, quien rápidamente salió corriendo del lugar, cosa que fue lo último que aquel grupo se estaba esperando.
- ¡Oye, Orihime…!
Una mano en el hombro de Tatsuki la detuvo de perseguir a la pelinaranja… para luego voltearse y mirar como Daisuke solo le estaba mirando inexpresivamente.
- ¿A dónde crees que vas, Tatsuki-san?
Dijo el rubio, casi imitando a la perfección a Unohana, cosa que intimido hasta la médula no solo a la mujer, sino también a Keigo y Mizuiro, quienes no se esperaban algo como esto.
- No me digas que tienes esos pensamientos que Chizuru-san…
- ¿Eh? ¿Están hablando de mí?
Antes de que Tatsuki pudiese contestar a lo dicho anteriormente por Daisuke, la mujer pelirroja que Daisuke menciono entro por la puerta, cosa que dejó un poco helada a Tatsuki… la mirada siniestra de Daisuke ya lo decía todo.
- Oh, ¡No es nada! Solo estaba diciendo de que Orihime-san fue al baño y…
Daisuke no tuvo que decir más para que dicha mujer ya tuviese su objetivo, a lo que Tatsuki solo pudo maldecir de distintas formas al rubio que tenía detrás de ella.
- ¡Orihime-chan! ¡Espérame…!
- ¡Ni en tus sueños lo harás!
Tatsuki fue mucho más veloz que Chizuru, la cual ahora estaba estampada en la pared por el fuerte puñetazo que le propino la pelinegra artista marcial.
- Espero que seas paciente y dejes que Orihime-san y los demás vuelvan cuando tengan que hacerlo.
Daisuke sentencio rápidamente, a lo que discretamente guardo algo en su bolso para luego ir a su asiento y hacer lo que más le gustaba hacer mientras estaba ahí… dormir… si claro, como si eso fuera a pasar en el primer día luego de las vacaciones de verano.
La campana instantes después de que Daisuke se sentase fue que empezó a sonar, indicando que por fin las clases de ese día comenzaban.
- ¡Buenos días, jóvenes! ¡Espero que la hayan pasado bien en estas cortas vacaciones!
Ochi Misato entro despreocupadamente al aula, con la misma vestimenta de siempre… solo que el pequeño pero gran detalle de que la mujer estaba bastante bronceada le saco una gota de sudor a varios de los alumnos.
- Vaya, parece que todavía queda gente que no ha vuelto de sus vacaciones…
Daisuke era consiente de quienes eran los que faltaban en aquel lugar… y eso también tenía que ver con Ishida… supuso que no vendría por un buen tiempo por el simple hecho de que, probablemente, este haciendo algo para volver a ser el mismo Quincy de siempre.
- ¡Bueno, ya no podemos hacer nada! Es hora de empezar con los ejercicios de trigonometría…
Y así, fue como aquel día no cambio en tanto… de hecho, lo único remarcable de ese día fue el hecho de que Tatsuki se dio cuenta de Ichigo en su forma Shinigami, cosa que Daisuke se percató al instante.
Más que eso… bueno, no hubo nada más.
El receso llego en un abrir y cerrar de ojos para el rubio, el cual solo fue a sentarse en la copa de un árbol un poco alejado del lugar, eso porque ahora sabía que ni Ichigo, ni Chad y mucho menos Orihime vendrían por el resto del día.
Así que solo decidió llamar al pelinaranja, no para saber sobre lo ocurrido, sino para decirle algo importante.
- ¿Si?
- ¿Tu tampoco tienes mi numero registrado? Bueno, suponiendo que eres tú, era algo predecible, Fresa…
Daisuke pudo escuchar por la llamada telefónica como el entrecejo del pelinegro se fruncía, hacía tiempo que el rubio no lo llamaba de esa manera.
- Como sea, ¿Para qué llamas, Daisuke?
- Sé que estarás ocupado con algún Hollow por aquí y por allá… así que necesito que vengas a mi casa en la noche, tengo algo que podría ayudarte para no tener que pasar tanto tiempo vagando por ahí en busca de esos Hollow tan molestos…
- ¿Eh? – Ichigo estaba un poco intrigado, el hecho de que Daisuke también era, oficialmente, un Shinigami Sustituto, y se podía encargar también de gran parte del trabajo del pelinaranja… - Bien, estaré ahí cuando termines allá.
Con eso dicho, Daisuke termino la llamada, para luego mirar su teléfono y marcar el número de Ishida… pero…
- Creo… que será mejor no llamarlo por un tiempo… supongo…
Daisuke apago su celular para luego sacar un pan y un jugo que guardo en su bolsa para comer, y luego de eso, volver hacia la secundaria.
Luego de una corta caminata, Daisuke llego hasta los pasillos de dicho lugar… para luego encontrarse con un grupo de personas que este conocía muy bien… y estaban en su salón, seguramente buscándolo.
- ¿Entonces capitán no está aquí?
Dijo uno los chicos de aquel grupo, para que la persona que se había adentrado al aula negase rotundamente.
- ¿En dónde podrá estar…?
- Saben que no es necesario venir hasta aquí para buscarme, ¿Verdad? – dijo Daisuke, el cual llamo rápidamente la atención de aquel grupo. – Saben que hoy vuelva al…
- ¡Capitán!
Dijeron en coro todos ellos, a lo que Daisuke solo suspiro… realmente era tedioso que vivir con una manada de hombres que nunca lo dejarían de llamar de esa manera.
- Hey, Shin, Kenji, Yamato, Ken, Kai… y también al resto.
Dijo despreocupadamente Daisuke, a lo que el resto de jóvenes solo asintió.
- ¡Capitán! ¡¿Vio lo que hicimos?!
- Primero que nada, Shin, no hace falta gritar si estoy a tu lado – decía Daisuke, a lo que el mencionado solo se sobo la nuca y reía nervioso por lo hecho – Y segundo… ¿A caso creen que no lo sabía? Sabía que ganarían desde un principio… después de todo, el equipo contrario se confió por el simple hecho de que yo no estaba… es por eso que pudieron anotar el primer gol, y, por consiguiente, asfixiarlos a todos sin dejarles tiempo para que pudieran pensar.
Los jóvenes presentes solo pudieron parpadear ante lo que había dicho Daisuke… realmente no esperaban que dijera exactamente lo mismo que su entrenador.
- Si ahora me disculpa, voy a seguir con lo mío… y ustedes también deberían irse, ya pronto sonara la campana. – Daisuke entro tranquilamente al aula de clases para luego volver a mirar al grupo. – Nos vemos en el entrenamiento.
- ¡Si, Capitán!
Dijeron al unísono y en coro todos ellos, para luego desaparecer tan rápido como Daisuke parpadeo.
- ¿Es así como se siente Jūshirō-san con Sentarō-san y Kiyone-san? Realmente… necesito escuchar que es lo que él hace para no perder la cabeza con esto…
Daisuke suspiro mentalmente, ya yéndose a su lugar para esperar a que sonase la campana que indicase que terminara el receso… pero como si fuera por obra del guion, las cosas se alargarían un poco para el rubio.
- ¡Oye, Daisuke!
Desde la puerta, cierta pelinegra llamo al rubio, a lo cual este solo suspiro con pesadez… por el momento, su siesta tendría que esperar.
- Tatsuki-san… ya estaba a punto de dormir y…
- ¿Tu sabes qué demonios es lo que sucede con Ichigo, Chad y Orihime? ¿Por qué ese idiota va vestido de yo que sé qué cosa de negro y Orihime y Chad lo siguen?
Daisuke solo pudo mirar escéptico ante lo dicho por Tatsuki… realmente había visto más de lo que se esperaba…
- ¿De que estas hablando? Ichigo tenía algo que hacer y no volvió, Chad también y Orihime-san también. ¿Por qué no solo piensas que es mera coincidencia?
- ¿Cómo que por qué? Ellos iban corriendo juntos… además, el hecho de que me detuvieras lo delata…
- La única razón por la que te detuve fue por Chizuru-san… si averiguaba que… Espera, ¿Dijiste que estaban corriendo ellos tres juntos?
Jugando bien sus cartas, Daisuke ahora fingió demencia perfecta, a lo que Tatsuki solo se sorprendió por la falsa sorpresa de Daisuke.
- Sabes que… olvídalo… creo que me equivoque…
Daisuke sonrió mentalmente ante el hecho de que su actuación funciono, por lo que ahora era momento de la fase dos…
- Tatsuki-san… creo que has estado estresada últimamente…
Daisuke empezó, cosa que detuvo el paso inmediatamente de la mujer.
- ¿Estresada?
- ¡Y creo que tengo la solución perfecta para eso!
Daisuke rápidamente se movió alrededor de la mujer, quien se sobresaltó por la velocidad vertiginosa del rubio.
Antes de que Tatsuki pudiera decir algo, esta noto como todo su cuerpo estaba fallando, a lo que fácilmente caería al suelo… de no ser por el rubio que la dejó sentada en su puesto.
- ¿Qué? ¡¿Qué demonios me hiciste?! ¡No me puedo mover…!
- Oye, deja de gritar, la parálisis no durara por mucho tiempo…
Dijo tranquilamente Daisuke, el cual dejo a la mujer en posición de descanso.
- ¿Qué demonios tratas de hacer?
- Como dije, estas muy estresada últimamente… por lo cual, te enseñare la principal forma para que no vuelvas a perder la cabeza.
Daisuke decía, mientras este se colocaba en la misma posición que la mujer.
- ¡Te enseñare el arte de la pereza!
- ¡Eh!
Tatsuki no pudo estar más que estupefacta por lo que dijo Daisuke, para que luego este dejase su cabeza hundida en sus brazos.
- Primero que nada, no pienses en trivialidades como los estudios o lo que está haciendo ahora Orihime-san… Solo acuéstate y mantente despierta hasta que no puedas más…
- ¡Tu…!
- No tienes nada mejor que hacer, por lo que te recomiendo que hagas lo que te digo si quieres terminar rápido, Tatsuki-san.
Daisuke hablo con pereza, notando como la mujer solo suspiro con cierta molestia.
- Solo será por esta vez…
Decía la mujer, quien solo opto por cerrar sus ojos para entender si realmente lo que haría el rubio funcionaría o no.
- Excelente… ahora, solo deja de pensar en lo que sucede ahora… y quédate así hasta que te dé la gana… o hasta que termine la parálisis, tú decides.
Tatsuki empezaba a relajarse más y más… tanto que no les prestó atención a las palabras dichas por el rubio hace unos instantes.
Luego de un par de minutos, el timbre sonó, pero la pelinegro ni se dio cuenta de aquello… ahora estaba tan sumida en su mundo que solo quería seguir tal cual como estaba.
Y así pasaron ambos el resto de la clase… lo más raro de todo aquello es que nadie pregunto nada de lo que le sucedió a Tatsuki, simplemente lo dejaron pasar y siguieron con lo suyo.
Así fue como transcurrió el resto las clases, absolutamente nada raro sucedió.
Cuando al fin sonó el timbre de la salida, Daisuke tuvo que mover unas cuantas veces a la mujer, pero esta no cedía.
- Tatsuki-san, ¿No se supone que tienes que dar clases en el Dōjō?
- Nah… prefiero pasar aquí el resto del día… - Decía adormilada la mujer, lo cual solo le saco una gota de sudor al rubio. – Además, todavía sigo paralizada…
- Eso es porque no has querido moverte de ahí… por casi dos horas.
Daisuke realmente estaba pensando que aquello no fue una gran idea… lo único que hizo fue echar a perder a la pelinegra, convirtiéndola en ese momento en una perezosa.
- Bueno… realmente no quería hacer esto… pero tú te lo buscaste…
Daisuke advirtió, para luego en un movimiento rápido agarrar a la mujer desde la cadera y levantarla hasta dejarla en su hombro como un costal de patatas.
- ¡Oye! ¿Qué demonios crees que hacer?
- Las clases terminaron… hace cinco minutos, en otras palabras, ya nadie debería seguir aquí.
Dijo firme Daisuke, para luego caminar hasta la salida, para luego tirar en el suelo a la mujer, quien obviamente se quejó por aquel hecho.
- ¡Oye!
Te enseñé a no estresarte más, no a ser una perezosa de por vida… - Daisuke suspiro en derrota… por lo visto, lo que hizo no fue algo bueno – Sea como sea, solo espero que te hayas relajado… ahora si me disculpas, seguiré con…
- ¡Espera!
Daisuke paró repentinamente su caminata de salida, para luego notar como la mujer se levantó rápidamente del suelo.
- ¿Sucede algo?
- Gracias…
Fue un susurro imperceptible la forma en la que habló la mujer… pero como Daisuke tenía un buen oído, poco le costó escuchar lo que había dicho la mujer, para luego este dar una suave sonrisa, mirando cómo estaba la mujer un poco apenada por la acción que había hecho.
- Supuse que lo necesitabas, así que no era necesario que lo agradecieras, Tatsuki…
Con esas últimas palabras Daisuke se dispuso a ir la cancha de entrenamiento de futbol, dejando más que sorprendida a la mencionada por un solo hecho.
- Vaya… al fin me dijiste solo por mi nombre…
Luego de eso, Daisuke llego hasta el campo de futbol de su equipo, para ir a retomar su entrenamiento con "normalidad".
Al llegar no fue la gran cosa… era el mismo escenario de siempre, lo único que cambio fue el hecho de que al terminar recibió el premio en efectivo por ganar el torneo anterior.
Daisuke iba a terminar su día con lo único que le hacía falta por hacer… por lo cual, sabiendo que Ichigo seguramente estaría esperando desde hace un buen tiempo en la entrada de su casa… decidió tomarse su tiempo para llegar a casa.
Luego de unos cinco minutos de larga y lenta caminata, Daisuke diviso como cierto pelinaranja estaba en el techo de su casa en su forma Shinigami, con una cara llena de completo aburrimiento en ella, cosa que solo le saco una pequeña risita al rubio.
- ¡Yo!
Dijo casualmente el rubio, cosa que llamo rápidamente la atención del Shinigami Sustituto.
- ¡Llegas tarde!
- Lo siento… es que se me olvido avisarte de que tenía entrenamiento hoy.
Dijo el rubio, restándole importancia al asunto, lo cual solo saco un suspiro de molestia por parte del pelinaranja.
- Bien… solo espero que eso que me tienes que enseñar valga la pena…
- Y créeme que así será… - Daisuke abrió la puerta de su casa, dejando pasar a Ichigo, para luego cerrar la puerta y dejar más que sorprendido al pelinaranja por lo que estaba haciendo. - ¿Quién diría que sabrías de esto antes que Uryū-san?
Pensó por un momento el rubio un poco divertido de imaginar aquella hipotética situación… pero dejando de lado aquello, Daisuke tomo el libro con el cual activaba la puerta secreta, dejando más que impactado a Ichigo por lo que estaba viendo.
- ¿Daisuke…?
- Lo siento, Ichigo, pero esta vez no responderé ninguna pregunta… ninguna.
Aclaro rápidamente el rubio, para luego indicarle al pelinaranja, que solo suspiro por su amigo rubio, para luego seguirle hasta bajar al lugar en donde Daisuke tenía aquella gran sala con diferentes monitores y demás cosas.
- ¿Desde cuando tienes…?
- Bien, te llame aquí para hacerte un poco más… sencillo la tarea de cazar a esos problemáticos Hollow… - Daisuke corto fácilmente la pregunta de Ichigo, el cual solo maldijo en su mente al no obtener ninguna respuesta. – Por ello, me tome algo de tiempo para crear esto…
De la mesa, Daisuke saco una especie de teléfono celular muy parecido a un GPS… técnicamente, eso es lo que era, pero su forma tan pequeña y plana era un poco extraña.
- ¿Y esto es…?
- He estado pensado en la función de la insignia del Shinigami Sustituto… y me he dado cuenta que solo te avisa cuando hay Hollows cerca… pero no exactamente en donde podrán estar, así que con un poco de ayuda gracias a unas cuantas cosas que me dejo Jūshirō-san y algún que otro objeto de Mayuri, construí un localizador de Hollows… aunque esto ya era algo que existía en la Sociedad De Almas, por lo que no es la gran cosa.
Ichigo solo vio como el rubio simplemente se encogió de hombro ante lo que estaba diciendo, a lo que Ichigo solo suspiro por aquel hecho… a veces el rubio no sabía lo que hacía, tanto que solo se quitaba aquel merito que realmente debería tener por hacer algo como eso desde cero.
- Espera un segundo… - Ichigo al fin se percató de algo que no lo tenía demasiado claro… el hecho de que Daisuke le haya dado eso… y que este estaba simplemente relajado… y el hecho de que no lo ha visto en su forma Shinigami desde que llegaron… - ¿Y tú que planeas hacer?
- Así que te diste cuenta… bueno, el hecho es que estaré muy ocupado como para cumplir mi labor como "Segundo Shinigami Sustituto De Ciudad Karakura", y el hecho es que te tendré que dejar todo el trabajo a ti mientras yo hago algunas cosas…
- ¿Algunas cosas?
- Digamos que… estaré haciendo preparativos para la… lo de Sōsuke…
Daisuke realmente no le diría a nadie sobre su investigación, y eso ya lo tenía más que claro, por lo que solo mintió con eso, esperando que fuera más que suficiente para satisfacer al pelinaranja, el cual solo hizo un gesto de entender lo que Daisuke estaba diciendo.
- Supongo que esto servirá…
Ichigo finalmente dijo, para luego guardar dicho artefacto en su Shihakushō, a lo que Daisuke solo asintió.
- Bien, eso era todo. Te contactare cuando cree algo nuevo que sea de ayuda. Ah, y cuando salgas, no hagas algún movimiento brusco o algo por el estilo, no quiero que alguien más se entere de esto…
Ichigo solo se limitó a asentir, para luego subir las escaleras, pero cuando estaba a punto de irse, escucho nuevamente la voz de Daisuke.
- La próxima vez… te contestare todo lo que desees.
Ichigo finalmente salió de ahí, para luego proseguir con su trabajo… pero por un momento recordó algo que tendría que hacer pronto, pero no pudo pensar en ello debido a que una voz profunda resonó en su cabeza…
- Mi señor…
- ¿Sucede algo, Hitsujikai?
- De nuevo siento la misma presencia que en la secundaria…
Daisuke no lo pensó más, para luego ir hasta la parte superior y cerrar la sala secreta rápidamente, lego de ello, saco una bolsa de basura para disimular un poco lo que estaba haciendo.
Luego de eso, fue hasta la otra esquina de lugar, esperando a que dicha presencia volviese a aparecer… y esta vez, Daisuke estaba más que satisfecho porque todo salió como este esperaba…
Mirado a la distancia, una persona de al parecer la misma estatura del rubio se estaba alejando del lugar tranquilamente… pero lo resaltante de ello, no era su ropa ni su constitución física… o bueno, no toda, ya que tenía cabello rubio, no tan rubio como el de Daisuke, tenía un peinado algo… extraño, además, llevaba puesto una boina marrón en su cabeza.
- Qué extraño… desprende una presencia que no podría describir…
Sea como sea, Daisuke ya tenía identificado a aquel sujeto, por lo cual, ahora podría estar más precavido de lo que pueda suceder en un futuro cercano… sin saber que todos aquello sucedería en menos tiempo de lo que este podría esperar…
WWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW
- ¡Oye, Daisuke!
Ichigo estaba sentado en su puesto, mirando como aquel rubio… y el resto del salón tenían su vista en este, quien solo saludo al pelinaranja.
- Daisuke, ¿De nuevo llegando tarde?
Esta vez fue la profesora, quien había entrado al salón instantes antes que el rubio, cosa que este sabía…
- Si… tuve que venir por otro camino…
Daisuke solo dijo eso para ir a su puesto, ahora estando en su puesto habitual… para percatarse de dos cosas… uno, el puesto vacío de Ishida, y la segunda, un puesto vacío que estaba justo al final de su fila…
- ¿Eh? ¿Y esto que es? No vi a nadie nuevo afuera…
- ¡Queridos alumnos! A partir de ahora, se nos integrara un nuevo estudiante a nuestro curso.
Decía animada la profesora Misato, quien solo hizo una seña a la puerta para dejar entrar a una persona, aparentemente de la misma edad que ellos.
Es un hombre alto, de complexión delgada y de aspecto bastante juvenil. Sus ojos son alargados y almendrados, de iris pequeños y de color avellana, mientras que su pelo es rubio y lo luce cortado de forma uniforme a la altura de la mandíbula. A demás, está el hecho de que tenía una sonrisa sínica en su expresión, sus dientes estaban enmarcados, cosa que no ayudaba en lo absoluto.
- ¿Puedes presentarte?
- Hirako Shinji. - dijo el joven, el cual solo dio una enorme sonrisa. - mucho gusto en conocerlos.
Daisuke estaba absorto en sus pensamientos… lo sabía desde que lo vio entrar… sabía que esa persona era la que estaba caminado por la calle de su casa con aquella sensación extraña… pero el hecho de que pronuncio aquel nombre… Daisuke realmente no pudo expresar su felicidad apenas escucho ese nombre.
- Increíble… nunca pensé ver a un Vizard… y precisamente ahora…
- Bien, puedes sentarte en el puesto vacío del final.
Dijo Misato, a lo que aquel rubio asintió y fue hasta el puesto que estaba desocupado… topándose con Ichigo en el proceso, debido a que este se sentaba justo detrás de él.
- Parece que tú y yo seremos vecinos… Espero que podamos ser amigos, Ichigo.
- Uh… sí, claro, lo que digas.
Ichigo realmente no sabía cómo responderle… el hecho de que Shinji tenía ciertos aires… un poco extraños, ya era algo de lo que ponerse nervioso.
Pero antes de que pudiese comenzar una conversación entre estos dos, la alarma del GPS de Ichigo comenzó a sonar, indicando que había un Hollow cerca.
- ¡Tengo que ir al baño!
Dijo rápidamente Ichigo, sin dejar un segundo que alguien pudiese decir algo, por lo que solo se fue sin más…
- Hm…
Shinji solo miro por el lugar en el que se fue Ichigo, a lo que Daisuke ya entendía un poco para que llego a la secundaría en primer lugar.
- Disculpa a Ichigo, últimamente no para de salir de repente al baño… tal vez cuando regrese…
Daisuke trato de intervenir por Ichigo, par ahora verse en la mira de Shinji.
- ¡Y tú debes ser Daisuke! Eres muy famoso por aquí… - ahora Shinji extendió su mano derecha en dirección al rubio. – Espero que también podamos ser amigos.
Daisuke ahora entendió a la perfección el propósito de Hirako en aquel lugar… por lo que una sonrisa tan ancha como la de aquel sujeto se mostró en su cara.
- Lo mismo digo… Hirako Shinji.
WWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW
Fin Del Capítulo.
