El Frío Cielo Sin Luna

Los personajes de Bleach no me pertenecen. Son obra y creación de Tite Kubo.

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Capítulo 16: Resplandecer Del Crepúsculo

Aquella noche anterior había sido la más larga que Daisuke había tenido… realmente, fue demasiado lo que vivió en un mismo día…

Primero, la reunión con el líder de los Vizard, Hirako Shinji, luego, el descubrimiento de aquel nuevo Hollow, que también era el mismo al que vio al momento de ser espiritualmente consciente… luego, la revelación de varios de los involucrados en su pasado… y por último y más importante de todo… la advertencia…

Sea cual sea lo que estaba sucediendo, evidentemente era algo que debía conocer lo antes posible… pero si hacia algo que llamase la atención de dichos involucrados… en otras palabras, definitivamente no debía alertar a alguien de que sabía de ello.

Pero ya dejando todo este resumen de lado… Ahora era un nuevo día, y, de hecho, Daisuke e Ichigo tendrían una reunión mucho más seria con cierto rubio Vizard…

- ¿De nuevo tarde? Ojalá tuviese algún tipo de reloj biológico en mi cuerpo que me levantase antes de tiempo…

Daisuke ya se había terminado de vestir con su ropa de la secundaria, a lo que solo observo la hora de aquel reloj colgado en aquella pared para suspirar sin más… realmente tenía que hacer algo con ese hábito suyo…

Ahora, el rubio ya se encontraba en la entrada de la escuela… de hecho, ya podía sentir la presencia de Ichigo y Shinji… pero este último también iba de camino al salón de clases, por lo que el rubio decidió apresurar un poco el paso.

- ¡Buenos días, Kurosaki-kun!

Daisuke pudo escuchar desde la puerta, a lo que solamente intuyo por la voz que era Orihime, a lo que, acercándose a dicha escena, era totalmente correcto.

- Buenos días, Inoue.

Dijo sin más Ichigo, a lo que Daisuke estaba solo a un paso de poder molestar a aquel par de pelinaranjas… sino fuese porque alguien se le adelanto.

- ¡Buenos días, Kurosaki-kun!

Dijo con obvio tono de broma Hirako, a lo que Ichigo solo frunció su ceño ante la burla de aquel rubio…

A su lado, Orihime estaba algo extrañada de lo que sucedía… era extraño par ella que esos dos se hablase así… pero solo lo dejo como la actitud de Shinji… pero no estaba preparada para lo que vendría a continuación.

- ¡Buenos días, Inoue-chan!

Dijo Shinji, quien sorpresivamente abrazo a la pelinaranja, a lo que Ichigo y Daisuke, lo volteasen a ver con una mirada para nada buena… y otras personas presentes como Chad o Tatsuki estaban más que impactados por lo sucedido.

- ¿Qué crees que estás haciendo?

- ¿Qué? Inoue-san no le molesta que haga esto… ¿O sí?

Respondiendo rápidamente la pregunta de Ichigo, Shinji ahora tenía su mirada clavada en la mujer que tenía en sus brazos, esperando algún gesto que le dijese que se negaba… pero este ya lo había predicho de antemano… Orihime no podía negarse, aunque lo que le estuviese sucediendo no era lo correcto.

Antes de que Chad o Tatsuki se metiesen en medio de todo eso, Daisuke se colocó en frente de ellos rápidamente para que no intentasen algo y dejase a Ichigo el resto…

Y así fue como lo hizo, le dio un rotundo golpe en la parte superior de su cabeza, cosa que Shinji no vio venir y se fue directo hacia atrás por la fuerza del golpe.

- ¡Oye! ¡Solo…!

- Tenemos que hablar, Hirako…

Fue lo que dijo Ichigo con voz de ultratumba, quien llevaba arrastrando al rubio desde el cuello de su camisa, a lo que este no pudo hacer nada para detenerlo… ni siquiera se esforzó en hacer algo para que lo liberase o algo parecido.

- ¡Orihime!

En auxilio de la pelinaranja, Tatsuki llego hasta su lado rápidamente, para verificar que la mujer se encontrase bien… pero ella solo estaba más que pensativa por saber que era lo que Ichigo y Shinji tenían entre sí.

- ¡Estoy bien, Tatsuki-san!

Dijo la mujer tan animada como siempre, a lo que calmo rápidamente a la pelinegra.

Mientras las dos mujeres continuaban conversando, más atrás estaban Daisuke y Chad, quienes solo se mantuvieron al margen de los hechos.

- ¿Qué está ocurriendo?

- Bueno… eso es algo que está relacionado con Ichigo y conmigo… pero descuida, Shinji-san no es una de esas personas que viene en busca de nuestro poder y quedárselo o algo parecido… es solo alguien que no quiere ayudar… creo.

Aquello ultimo Daisuke lo dijo un poco dudoso… esto porque debía de saber la razón exacta por la que Shinji los estaba buscando… o era para ayudarlos a controlar su poder Hollow… o era para unirlos a su rebelión para luchar contra el Gotei 13… y eso era lo último que el rubio quería… peleas innecesarias.

Chad solo asintió, sintiéndose un poco inconforme con la respuesta… pero si era asunto de entre ellos, sabía que no debía meterse de momento…

Daisuke por otro lado, se fue del salón sin llamar la atención de alguien, a lo que ya estando fuera, logro reunirse junto con Shinji e Ichigo, el cual el segundo reprendía al primero por lo que le había hecho a Orihime, pero al notar la presencia del rubio, todo se detuvo momentáneamente.

- Espero que valga la pena lo que tengas que decir, Shinji… no creo que un debilucho como tu pueda serme de gran ayuda.

Daisuke utilizaba aquel tipo de provocación con la cual era más que conocido, esperando a que diera resultado… solo para ver como Shinji solo suspiraba de fastidio por la actitud de Daisuke.

- Creo que es una oferta que podría beneficiarlos a ambos más que a nosotros…

- con ese "nosotros", hacía aún más evidente lo que quería lograr Shinji, pero como Ichigo no sabía nada de eso, aquello lo intrigo un poco.

- ¿Beneficiarnos? – Se preguntó Ichigo, dudoso de que Hirako pudiera darles algo que querían… pero solo bastaba una mirada de Daisuke para saber que él tenía algo que este quería…

- Dime, Ichigo… ¿Qué tal te va con tu Hollow interno?

Aquello tomo por sorpresa a Ichigo, el cual no estaba preparado para aquella pregunta, por lo que no pudo evitar estar sorprendido.

- Verás… sé perfectamente lo que te está sucediendo… y si las cosas siguen de esa forma… tu Hollow interno tomara control de tu cuerpo… permanentemente.

Daisuke ciertamente se extrañó, más por el hecho de que entendía que lo que le estaba sucediendo a Ichigo realmente eran "problemas de poder", por así decirlo… pero viendo las cosas desde el punto de los Vizard, ciertamente son cosas que este no comprendía del todo bien.

- ¿Lo dices… en serio?

Daisuke tuvo que mirar por un momento a Ichigo… realmente era extraño que todavía siguiese teniendo esos problemas… es decir, ya había pasado demasiado tiempo desde que todo había terminado, y en ese tiempo, probablemente hubiese hecho algo con ello… pero por lo visto, no hubo resultado alguno… y aquello también significaba que Urahara tampoco tenía una respuesta para el problema del joven Kurosaki…

- Les dejare que piensen todo lo que quieran… cuando tengan una decisión… - Hirako les lanzo un pedazo de papel a cada uno, a lo que notaron que era una dirección especifica… seguramente el lugar en donde residía aquel grupo o algo parecido. – Será hasta entonces…

Shinji desapareció del lugar, sin hacer ruido o llamar la atención, a lo que Daisuke e Ichigo ni se inmutaron… cada quien tenía sus propios pensamientos…

- Supongo que necesitas un tiempo para pensar, Ichigo… - No había que ser un genio para saber lo que sucedía en la cabeza del pelinaranja… aquella mirada perdida lo decía todo...

- ¿Tu qué piensas?

- ¿Yo? Pues… realmente no es algo que sea necesario para mi… en cambio tú, Ichigo… deberías considerar la oferta de que te ayuden… pero también teniendo en cuenta una cosa muy importante…

- Saber sus verdaderas intenciones.

- En efecto. Así que cuando ya tengas una decisión, avísame… tengo algunas ganas de conocer a esos Vizard…

Daisuke solo dio una sonrisa ladeada, para luego retirarse de aquel lugar dejando a un pensativo Ichigo… este no estaba centrado en lo absoluto en lo que estaba insinuando Daisuke… esta vez sí estaba enfocado en lo que realmente era bueno para este…

- Después de tanto tiempo… al fin te pones a ti mismo por encima de los demás, Ichigo…

El resto del día en la secundaria paso con total tranquilidad… claro, dejando de lado el hecho de que Chad y Orihime estaban más que curiosos por saber lo que sucedía exactamente con sus amigos…

Sea como sea, las cosas siguieron con total naturalidad.

Ichigo siguió haciendo sus trabajos como Shinigami Sustituto, Daisuke comenzó con su nuevo entrenamiento, el cual solo estaba tratando de averiguar si podía hacer un hechizo en específico…

Chad y Orihime se terminaron topando de causalidad con Shinji, quien estaba acompañado de Hiyori… no hace falta decir como termino todo eso.

Y en todo momento… no hubo señal alguna de Ishida Uryū, lo cual preocupo al principio a la mayoría, pero unas palabras de Daisuke referente a una "Teoría" que tenía de lo que debería estar haciendo el Quincy en ese tiempo logro calmar un poco la situación.

Ahora, Daisuke estaba caminando con Ichigo por la plaza central, estos dos solo iban a exterminar un Hollow que estaba dando unos problemas y liberar un alma para dejarla ir a la Sociedad De Almas…

- ¿Por qué tengo que hacer esto yo?

- Porque eres el que siempre lo hace.

- ¿Y eso que? ¡Tú también eres un Shinigami Sustituto!

- De momento, estoy en una investigación muy importante… además, tu eres el número uno, ¿No?

Actualmente, ambos jóvenes terminaron con su trabajo tan rápido como se pudo, claro que Daisuke tuvo que hacer buen uso de su gran actuación para que la gente no se diera cuenta del "cuerpo sin alma" de Ichigo… pero podría haber una solución más sencilla a todo ello…

- ¡Oye! ¡¿Por qué no dejas que tome su cuerpo?! ¡No sabes lo molesto que es estar atrapado en este muñeco todo el tiempo!

En el hombre izquierdo de Daisuke, se encontraba ni más ni menos que Kon, el alma modificada en aquel peluche con apariencia de león.

Este susodicho estaba que le rompía los tímpanos al pobre rubio, el cual ni se inmuto ni un poco por las quejas de Kon.

- Ya te lo dije antes… No era necesario. Además, es muy evidente lo que harás si llegas a tomar el cuerpo de Ichigo… Eh… ¿Cuál era tu nombre?

- ¡¿Qué?! ¡Te lo he dicho miles de veces, idiota! ¡Es Kon!

- ¿Kon? ¿Quién demonios te puso ese nombre tan malo? Ni siquiera suena genial…

- ¡Vez! ¡Te lo dije, Ichigo! ¡A nadie le gusta ese nombre que me pusiste! ¡Ni siquiera a mí!

- Es que ese otro nombre… "Kai" sonaba demasiado genial para él… es por eso que decidí llamarlo así.

- Ya veo, tiene sentido… realmente es mejor así.

- ¡¿Qué?! ¡¿Ahora estas de su lado?!

Hace unos pocos días… no más de dos de hecho, esto se había vuelto una costumbre… Ichigo haciendo aquel trabajo, Daisuke observando de que todo saliera bien y Kon solo expectante a tomar el cuerpo de Ichigo en algún momento para hacer cualquier locura que se le ocurriese…

- Esperen un segundo…

Daisuke coloco una mano en la cara de Kon, sin importarle menos que se estuviese quejando una y otra vez…

- ¿Sucede algo, Daisuke?

El rubio no respondió… solo seguía mirando en aquella misma dirección, cosa que ya había alertado a Ichigo rápidamente.

- Hay que ir a la estación de trenes… ahora.

Justo cuando Daisuke dijo eso, una gran presión aumento drásticamente en el lugar, a lo que Ichigo y Kon fácilmente la pudieron sentir.

- ¿Eh? ¿Cómo lo hiciste?

- Una perturbación en mi mente no puede pasar desapercibido, Kon… lo bueno, es que ahora podrás utilizar el cuerpo de Ichigo.

El pelinaranja ya estaba en su forma de Shinigami, lo cual Daisuke toco el cuerpo del peluche con su propio pase para sacar aquella píldora y colocarse al cuerpo de Ichigo vía oral.

- ¡Bien! Al fin puedo sentirme libre…

- No por mucho tiempo. Ahora, hay que apresurarnos.

A lo dicho por Daisuke, ambos asintieron para luego ir lo más rápido que podían hasta aquel lugar… lo impresionante de todo, es que Ichigo utilizaba Shunpo para ir más rápido… Kon, gracias a su propia mejora en sus piernas, pudo seguirle el paso… pero Daisuke… este todavía seguía en su cuerpo humano… y ya había dejado atrás a ambos.

- ¿Y ahora esto? ¡¿Cómo demonios lo hace?!

Decía con a la nada, sabiendo que Ichigo no le iba a responder… pero, aun así, solo continuaron con su camino.

No tardaron mucho tiempo para llegar hasta aquel lugar… Daisuke se paró repentinamente a unas pocas calles de aquella estación, la cual era la más cercana al punto en donde estaban… y lo que el trío vio no era algo que se pudiera ver todos los días…

- ¿Y esto que es?

Pregunto Kon, mirando a un monto de personas, como si se tratasen de fantasmas muy mal hechos… literalmente parecían esos malos actores que solo vestían una sábana blanca tapando sus cuerpos y deambulando de un lado a otro… solo que, en la parte superior, en la parte de la cara, estaba en punta ascendente y era de color rojo casi rosado…

- ¿Fantasmas Blancos?

Volvió a hablar Kon, más que extrañado por lo que sus ojos podían ver en ese momento…

Caminando un poco por el lugar, todos se percataron de que dichos fantasmas no los podía ver la gente común.

- Nadie más puede verlos… así que… no sé si decir si son almas o no…

Daisuke decía con una mano en su mentón, teorizando lo que sea que estuviese pasando en aquel momento…

- Ichigo, trata de utilizar Konsō (Entierro del alma) en ellos.

Dijo Daisuke seriamente, a lo que Ichigo obedeció sin más, colocando el pomo de su Zanpaku-tō en uno de esos "Fantasmas", notando que no hubo resultado alguno en ello…

Antes de que pudieran seguir pensando cualquier cosa, ahora notaron como aquellos seres tenían la mirada puesta en ellos, a lo que, por su afilada intuición, Daisuke e Ichigo sabían que eso no era nada bueno.

- ¡Kon! Trata de mantenerte fuera de problemas.

Dijo Ichigo, sabiendo de lo que era capaz aquella alma modificada, para luego Daisuke e Ichigo y directos a atacar a los "Fantasmas blancos".

- ¿Eh? ¡¿Ahora me van a dejar aquí solo?! ¡Oigan!

Dijo con asustado, solo para que predeciblemente uno de esos "Fantasmas" se acercase a este… pero antes de que este pudiera decir algo… de entre aquel grupo considerable de fantasmas, se pudo ver a un hombre… un traje elegante parecido al de un Shinigami… pero mucho más detallado y con más elegancia, haciéndolo ver de algún modo como un noble… y una cabellera blanca…

- ¡¿Hey?!

Llamo Kon, a lo que al momento de simplemente parpadear… aquel hombre dejó de estar ahí, a lo que Kon solo se extrañó un poco… pero otro fantasma que le toco un hombro a la pobre alma modificada lo asusto en sobremanera, a lo cual, Kon dio un ligero salto aturdido para luego ponerse a huir de ese fantasma… a lo que cómicamente varios empezaron a ir tras este.

- ¡Que alguien me ayude! ¡Onee-chan!

Dijo Kon, para finalmente perderse en algún lugar…

Mientras tanto, Daisuke estaba observando detalladamente a cada uno de ellos, claro está, dándoles alguno que otro Kidō para ver si se desvanecían… pero no pasaba absolutamente nada.

- Hadō #33: Sōkatsui

Dijo Daisuke, a lo que una ráfaga de luz azul salió de su palma extendida, impactando en una columna de varios de estos fenómenos… pero al disiparse un poco el humo generado, aquellos seres se regeneraron las partes perdidas y seguían con lo mismo…

- Que extraño… - Decía para sí mismo el rubio, mirando como con Ichigo sucedía casi lo mismo… cortando a tantos como podía… pero no llegaba a suceder absolutamente nada - ¡Ichigo! ¡Trata de exorcizar a uno de ellos!

Dijo el rubio, a lo que el pelinaranja asintió de inmediato, volteando su arma, teniendo el pomo de frente y formando un sello en la base de este… pero al momento de tocar a esos fenómenos…

- ¡No sucede nada! ¡¿Qué mierda son estos tipos?!

- ¡No tengo ni la menor idea!

Daisuke e Ichigo ya no tenían opción… o era liberar más poder o esperar a que alguien de la Sociedad De Almas llegase en su auxilio… y ambos sabían que lo segundo tardaría más de lo debido… pero algo sin ningún tipo de lógica sucedió…

Daisuke e Ichigo miraron a una mujer que vestía con las prendas Shinigami, de estatura baja, cabello corto y recogido con una cinta de color amarillo en la parte superior de su cabeza. Esta mujer estaba dando una voltereta en el aire y un montón de hojas secas le rodeasen sin sentido alguno.

- ¿Quién es ella?

Pregunto lo evidente Ichigo, a lo que Daisuke solo decidió seguir observado lo que hacía aquella mujer.

Esta se quedó parada en el aire, para que luego con una especie de lanza, al parecer su Zanpaku-tō, moviese el aire en su junto con las hojas.

- Invoca al crepúsculo…

Dijo aquella mujer, a lo que su arma brillo, a lo que un poco de aire se arremolino alrededor de esta… pero antes de que siguiese con lo suyo, Ichigo bloqueo a la mujer, la cual ahora llevaba una simple "Asauchi", a lo que Daisuke se percató al instante.

- ¡Espere un minuto! ¿Quién demonios eres y que estás haciendo? – Dijo Ichigo, quien se mantenía en una pelea de fuerza contra la mujer, quien sorpresivamente estaba aguatando muy bien. - ¡Esas cosas no son Hollows! ¡Así que retrocede, maldita sea!

- ¡Quítate de mi camino, idiota!

- ¡¿Idio...?!

Ichigo quiso repetir lo último que dijo aquella mujer, quien por seguía tratando de aguantar la fuerza de Ichigo, a lo que solo opto por patear la cara del pelinaranja, el cual cayó al suelo.

- ¿Qué? ¡Me pisaste la cara, mocosa!

Definitivamente… Daisuke se quedó viendo aquello con una cara de palo… realmente no era un momento para este tipo de situaciones…

- ¡Invoca al crepúsculo, Mirokumaru (Circulo de Maitreya)!

De repente, el arma de la mujer se convirtió en una especie de lanza dorada, para luego lanzar aquella ráfaga de aire que salió antes, pero más potente… y elimino por completo a todos esos fenómenos, técnicamente, los desvaneció sin dejar rastro, dejando a Ichigo totalmente sorprendido… pero Daisuke seguía con la misma cara de palo.

- Que… conveniente… - Fue lo único que dijo Daisuke… para luego ver como la mima mujer ahora tenía unas ropas totalmente diferentes… - ¿Y ahora qué?

- ¡Si! ¡Eso fue asombroso! ¡Si, si, si! – decía la misma mujer, ahora dando saltos infantilmente, como si estuviese impresionada de ella misma por lo que acababa de ocurrir. - ¡Eso se sintió tan bien!

Aquella mujer ahora llevaba una especie de abrigo color beige que le legaba hasta por debajo de la cintura, una falda que le llegaba hasta por encima de las rodillas color rojo carmesí, zapatillas blancas y medias negras.

- ¡¿Qué demonios hiciste?! ¡¿Y cómo rayos entraste en un Gigai tan rápido?!

Ichigo ya estaba al tanto de varias cosas con Urahara… una de ellas, los cuerpos falsos de los Shinigamis, denominados Gigai… realmente el pelinaranja tuvo que pasar un buen tiempo con aquel sombrerero para saber más de muchas cosas que este quiso saber… ya sea porque simplemente lo quiso o todavía no podía creer que con Daisuke era un trato más… diferente…

- Eso… ¡No lo sé!

Dijo la mujer, alzando su mano con un pulgar, cosa que hizo caer a Ichigo de espaldas inevitablemente… y Daisuke… este seguía igual.

- ¡Será mejor que me digas quien eres...!

Era evidente que Ichigo ya estaría muy harto… de hecho, su ceño estaba más fruncido que de costumbre… y eso era mucho decir…

- Yo soy una Shinigami.

- ¡Eso ya lo sé…! – Ichigo solo trato de calmarse un poco, sabiendo de que con quien trataba era con una mujer con la actitud de una niña… por lo que solo puso en práctica sus años de cuidado de mujeres como hermano mayor que era… - pero, ¿Quién eres?

- Si quieres saber mi nombre… ¡Preséntate tu primero!

- Yo soy Kurosaki Ichigo. – Dijo el pelinaranja rápidamente, a lo que aquella solo sonrío ante lo dicho.

- ¿Ves? No fue tan difícil… - Decía la mujer, ahora sacándole una vena al joven Kurosaki por pura impaciencia. - Mi nombre es Senna. ¡Nos vemos luego! – la mujer estaba lista para retirarse sin decir absolutamente nada… pero Daisuke, en su forma Shinigami, se había puesto justo al frente de ella para que no se fuese de ahí.

- Tú no iras a ninguna parte… tendrás que explicar cómo hiciste eso…

- Porque pensé que era lo correcto.

Daisuke se atraganto por la infantil respuesta de dicha mujer… realmente no parecía ser una Shinigami común…

- Hasta donde tengo entendido, esta ciudad esta custodiada por el treceavo escuadrón, a lo que solo un Shinigami puede estar en este preciso momento en este lugar… pero como conocemos a esa persona, no creo que tu vengas de parte de Jūshirō-san o algo parecido… así que dime, ¿Cómo fue que hiciste eso?

Daisuke no estaba para perder su tiempo… esto sin duda sería algo con lo que no quería meterse justo ahora… esto era por un bien ya más que conocido, por lo cual, sea lo que sea que estuviese sucediendo, tenía que terminarlo lo más rápido posible…

Lo malo de todo ello, su pregunta había caído en oídos sordos, ya que la llamada "Senna" ya no se encontraba en aquel lugar, a lo que Daisuke no pudo hacer más que volver a colocar esa misma cara de antes…

- ¡Oye! ¡Vuelve aquí!

Ichigo había localizado a esa mujer, a lo que Daisuke solo seguía mirando a lo lejos.

- ¡Ichigo! ¡Trata de llevarla a la tienda de Kisuke-san! ¡Tal vez él sepa lo que está sucediendo!

Daisuke solo pudo suspirar pesadamente… ahora tendría mucho más que hacer en aquel día… eso sin contar el hecho de que ahora le tocaba buscar a una persona que estaba haciendo falta…

No fue algo difícil de buscar… solo tuvo que mirar hacia la copa de uno de los árboles y mirar como unas patas estaban meneándose furtivamente desde la punta de aquel árbol

- ¡Ayuda! ¡Que alguien me saque de aquí!

Con estaba de cabeza tratando de bajarse de aquel lugar, a lo que Daisuke solo suspiro al ver al pobre Kon.

- Oye, ¿No se supone que puedes defenderte? Es decir… tienes habilidades que deberían ayudarte para este tipo de escenarios…

Daisuke agarro al alma modificada desde una de sus piernas, para luego dejarlo en el suelo como si nada.

- ¡Eso no quiere decir que pueda luchar contra este tipo de monstruos!

- Si… lo se… Como sea, Ichigo se fue por aquel lugar. – Dijo Daisuke señalando con un dedo al camino que se encontraba a su izquierda – Ahora todo este embrollo se volvió de gran prioridad, a lo que es necesario que vigilen a esa extraña persona que puede estar muy relacionada con todo lo que está sucediendo.

Dijo Daisuke, para luego de otro árbol cercano sacar su cuerpo humano y volver a su forma normal, para luego retirarse de aquel lugar.

- ¡¿Qué?! ¿Piensas dejarme solo de nuevo?

- Ya no están esos fantasmas… de momento, así que te aconsejaría buscar rápidamente a Ichigo antes de que vuelvan a aparecer.

Daisuke no espero a obtener una respuesta de Kon, simplemente se fue del lugar sin prestar mínima atención a lo que sucedía…

- ¡¿Oye?! ¡Todavía no he acabado! ¡Vi a un tipo muy raro en medio de esos bichos raros!

Y así es, las palabras de Kon fueron completamente en vano, ya que Daisuke se quedó tan sumido en sus pensamientos que realmente no hizo caso a lo que dijo Kon.

- Maldición… Espero que ese idiota de Ichigo al menos me escuche…

Ya habían pasado al menos unos dos minutos desde que Daisuke se fue, y el teléfono del rubio comenzó a vibrar, en señal de que le habían mandado un mensaje.

Daisuke sabiendo que ello era de lo más extraño, por el simple hecho de que no le escribía a nadie ni viceversa, simplemente decidió ver lo que le habían mandado… una vez habiendo visto el mensaje, se sorprendió de leer el nombre de la persona que mando dicho mensaje.

- ¿Rukia-san? ¿Desde cuándo tienen mi número de teléfono?

Dejando eso de lado, el rubio procedió a leer el contenido de dicho mensaje, el cual decía así:

"Daisuke-san, Soy Kuchiki Rukia y te mando este mensaje en aviso de los hechos que acaban de ocurrir. El departamento de Investigación y Desarrollo notó una alteración muy extraña en la ciudad Karakura, para que luego fuese notado como dicha alteración fue menguada por ti y por Ichigo. Ahora, por dicha situación fuera de lo común, se decidió mandar a varias personas a analizar el lugar de los hechos, varios capitanes y tenientes estarán prontamente en la ciudad, de momento, todavía se está decidiendo quienes se harán cargo de esto, así que manténganse alertas por si ocurre alguna nueva alteración, de ser así, avisar o en última instancia, ir a la Sociedad De Almas a informar."

Daisuke se quedó un poco pensativo por dicho mensaje… era poco común que algo tan raro estuviese ocurriendo justo ahora… y el simple hecho de que pueda ser obra de Aizen solo hacía a que el rubio se alertase más.

- Si esto es lo que han averiguado hasta ahora… será mejor informar con lujo y detalle todo lo que sucedió… Supongo que primero investigare un poco los hechos de hoy y luego iré a la Sociedad De Almas…

Daisuke decidió pensar en ello en lo que restaba de camino, para luego notar que no podría hacer eso porque ya se encontraba en la puerta de su casa… al parecer, se quedó tan sumido en sus pensamientos que no noto que se desconectó a tal punto de la realidad… Bueno, de esa forma el rubio era mucho más eficiente en todo lo que hacía, ¿No?

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Horas Antes…

Ahora nos encontramos en la tan famosa Sociedad De Almas, muchas de las personas estaban o entrenando arduamente para la futura guerra o bien perdiendo el tiempo un poco bebiendo y haciendo cualquier otra cosa contraproducente…

Colocando en dichos ejemplos, un calvo con una botella de Sake y un hombre con apariencia de Yakuza estaban tranquilamente en uno de los techos de unos de los tantos edificios del Seireitei, ya sea bien haciendo su "trabajo" de "vigilar" dicho lugar, o lo que para muchos era lo más evidente…

- ¿Crees poder seguirme el Ritmo?

Aquel calvo conocido por todos como Madarame Ikkaku, le lanzo aquella botella al otro hombre, Iba Tetsuzaemon, el cual atrapó la botella rápidamente.

- ¡No digas tonterías! – Dijo tranquilamente el hombre, el cual empezó a beber de dicha botella tanto como quedaba.

- ¿Crees que este bien que un teniente este emborrachándose a plena luz del día, Iba-san?

Dijo Ikkaku con un poco de malicia, recordando que el solo era un simple tercer asiento y tenía muchas menos responsabilidades que el otro hombre, el cual era el teniente de la séptima división.

- Déjame tranquilo, he bebido tan poco que no tengo para empezar. - Con eso dicho, Iba siguió tomando de la botella, sin percatarse de que ya se la había terminado. - ¡¿Eh?! ¿Se acabó?

- ¡¿Qué?! ¡¿Otra vez?! – dijo eufórico el calvo, no era la primera vez que algo como esto le sucedió a Ikkaku… realmente tenía contadas cada una de las veces que aquello ocurrió. - ¡Te dije que bebes demasiado, viejo imbécil!

- ¡Cálmate, calvito!

Con ese simple insulto era más que suficiente para hacer enojar a Ikkaku, el cual teniendo a su lado su arma en su estado Shikai la agarro con fuerza apuntando al hombre.

- ¡¿Qué has dicho?! ¡¿Quieres que te de tu merecido?!

- El que pierda, invita la siguiente ronda de Sake.

Al igual que Ikkaku, Iba también tenía su arma liberada en su Shikai, a lo que de un salto se subió en otro de los techos de aquel lugar, uno que se encontraban un poco más alto de aquel lugar en donde estaban.

- ¿Piensas que ahí vas a estar a salvo?

- Aquí va mi primer ataque.

Justo en el preciso momento en que ambos estaban listos para luchar… el cielo se empezaba a oscurecer repentinamente, cosa que no pasó desapercibido para ambos, a lo que miraron hacia arriba rápidamente.

- ¿Qué sucede?

Pregunto Iba en voz alta, notando como una especie de espiral de color negro se estaba haciendo más visible en el cielo.

- ¿Qué es eso?

A cada segundo que pasaba…. Más se hacía visible lo que estaba al otro lado de aquella espiral… notando que desde ahí se podía ver una ciudad… de hecho, la Ciudad Karakura…

En otro lugar mucho más apartado de aquel dúo, Rukia también estaba mirando un poco asombrada lo que se estaba presenciando en el cielo de la Sociedad De Almas.

- ¿Esa no es…? ¿La Ciudad Karakura?

Pensó en voz alta la mujer, la cual, para confirmar sus sospechas, tuvo que llamar al número que esta había obtenido gracias a Ukitake de nada menos que de Daisuke e Ichigo.

Luego de unos segundos… noto que la comunicación estaba completamente obstruida por lo cual, no había forma de poder comunicarse con alguien de mundo Humano.

- ¡Tengo que informar de esto!

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- Este Reiatsu…

Daisuke miró rápidamente al cielo, para luego ver una Senkaimon que se estaba abriendo en medio de este, y de aquel lugar saliendo las siluetas de dos personas muy conocidas por le rubio…

- ¡Rangiku-san, Tōshirō-san!

Capitán y teniente de la décima división estaban presentes en los cielos de la ciudad, y ambos notaron el fuerte grito de aquel rubio, yendo rápidamente en su dirección.

- ¡Daisuke-san! A pasando un tiempo.

Decía Matsumoto animadamente, a lo que el rubio solo asintió a lo dicho por la mujer.

- Es "Hitsugaya-Taichō", no lo habrás olvidado ¿Verdad?

- ¿Y tú no has olvidado por que no te diré de esa forma, Tō-shi-rō-san? - Dijo Daisuke divertido, a lo que el joven capitán solo pudo suspirar por ello. - Pero mejor dejemos de lado esto… ahora vamos con lo que vinieron…

- Así que ya te disté cuenta…

Hitsugaya dijo seriamente, a lo que Matsumoto también coloco aquel semblante serio, ambos listos para escuchar la próxima explicación del rubio…

Daisuke contó cada detalle de lo ocurrido, a lo que ambos estaban más que confusos por lo que estaba ocurriendo… realmente ninguno de ellos había escuchado de ese tipo de criaturas… tal vez lo habían leído en algún momento… pero el caso era el siguiente, nadie tenía ni la menor idea de lo que estaba ocurriendo.

- Dices que dejaste a Kurosaki Ichigo con esa tal… ¿Senna?

- Así es, Rangiku-san. Iba a empezar a investigar e informar a Urahara Kisuke como al Seireitei de dicha anormalidad… pero creo que ambas cosas ya no son necesarias.

- Estas en lo cierto, Daisuke-san. De hecho, es por petición de Urahara que hemos llegado hasta aquí a buscarte a ti y a Kurosaki Ichigo para obtener información…

- Entonces les recomiendo irse lo antes posible… no estoy seguro de que Ichigo pueda soportar tanto la actitud de esa mujer… realmente es muy problemática…

Daisuke dijo con un deje de fastidio a Hitsugaya, lo cual lo confundió un poco… pero dejando eso de lado, decidió hacer caso a la recomendación del joven rubio.

- Bien. Una vez estemos con la llamada Senna, estaremos en ese lugar… "Tienda Urahara" si no estoy mal…

Daisuke solo asintió, para luego ver como Matsumoto y Hitsugaya ya no se encontraban en el lugar.

El rubio abrió su puerta y volvió a tomar su forma Shinigami, sabiendo que debería estar preparado de antemano para un futuro encuentro inminente contra esas criaturas… aunque no fuesen para nada fuertes, eran cosas difíciles de pulverizar o si quiera destruir…

Luego de un rato de que Daisuke estuviese buscando en su computadora rastros de lo que pudo haber pasado, agarro la grabación de las cámaras que captaron lo sucedido en la estación de trenes, precisamente volviendo a ver a lujo y detalle todo lo sucedido… hasta que justo en el principio escucho la voz de Kon como si estuviese llamando a alguien… y efectivamente, de entre aquellos seres sin nombre, se pudo ver una silueta algo extraña… parecía un hombre con cabello blanco y con un Kimono muy parecido al de un Shinigami… solo que parecía de algún clan noble o algo parecido…

- ¿Qué? ¿Cómo es que no pude percatarme de eso? ¿Sera porque estaba en mi forma humana y no como Shinigami? Espera… ¿De eso es lo que quería decirme Kon?

Sea cual sea la razón, tenía que avisar de ello a la Sociedad De Almas, como había dicho en el mensaje, o a la persona más cercana… y el joven rubio supo cual opción elegir.

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- Ya veo… así que Daisuke-san fue a la Sociedad De Almas…

Tessai hablo, mirando seriamente al sombrerero que estaba tranquilamente tomando un poco de té, esperando a que Hitsugaya llegase con esa mujer de la que se hablaba…

- Dijo que era por un mensaje de Kuchiki Rukia que fue hasta allá…

Tessai volvió a hablar, mirando como Urahara solo seguía pensativo… de cierta manera era extraño, el hecho de que Daisuke llegue hasta la tiendo pidiéndole a ambos adultos que le abriera una Senkaimon para ir hasta allá… pero solo dejo pasar eso.

- Si… es un poco extraño que haya preferido eso, pero creo que es lo mejor... dejar a Kurosaki-san trabajando desde aquí mientras que Daisuke-san trabaja desde la Sociedad De Almas… Puede que funcione muy bien…

- Urahara-san.

Desde la entrada de la tienda, aparecieron las personas que el sombrerero estaba esperando… Ichigo, Rangiku, Hitsugaya y Senna

- Se tomaron si tiempo en llegar… - Dijo casualmente el sombrerero, ahora posando su mirada en la mujer, la cual solo estaba viendo algunos de los productos de la tienda. - Así que tú debes de ser "Senna" ¿Verdad?

Dijo Urahara, llamando la atención de la mujer… pero antes de que la nombrada pudiera responder…

- Espera un segundo… ¿Dónde está Daisuke?

- ¿Hm? Hace unos instantes fue a la Sociedad De Almas a informar sobre un descubrimiento que hizo hace poco… - respondió rápidamente al joven Kurosaki, el cual solo asintió ante lo dicho. – ¿Y bien, Hitsugaya-Taichō?

- Hoy a las 12:15 A.M. apareció de pronto una ciudad del mundo de los vivos sobre el cielo del Seireitei…

Esa información poco lo sabían Ichigo y Urahara, a lo que el primero se sorprendió de lo que había escuchado mientras que el segundo solo asintió ante lo dicho.

- En ese instante, la central de comunicaciones también se detectó un rastro de ondas espirituales que fluyen hacia el mundo de los vivos. Poco después de eso, perdimos toda comunicación entre ambos mundos…

- Espera un segundo… dices que se perdió toda comunicación… - dijo Urahara un poco pensativo… - ¿Entonces cómo es que Daisuke recibió un mensaje de Kuchiki Rukia?

Hitsugaya y Matsumoto se intrigaron por lo que Urahara acababa de decir… por lo que todos ahí pensaron una misma cosa al unísono.

- Entonces ¿Esto significa que…?

- Daisuke-san se encuentra en grave peligro…

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- ¿Desde cuándo este camino es tan largo? Siento que llevo más de veinte minutos metido aquí…

Daisuke seguía corriendo por el Dangai, en busca de aquella luz que lo llevaría hacia la Sociedad De Almas... pero en cambio, no había ninguna señal de que estaba yendo por buen o mal camino.

- Ni siquiera he notado la presencia de Seimichiō o del flujo arrebatador, Kouryū; de hecho, las paredes de aquel lugar se sentían más bien… vacías…

Daisuke se quedó parado en aquel lugar, ahora mirando hacia todas partes tratando de percibir algún tipo de Reiatsu en el lugar… y justo cuando creyó que no encontraría nada…

- ¿Eh?

Fue lo único que pudo decir el rubio, ahora sentía una especie de temblor por todo el lugar que cada vez se hacía más y más fuerte… Daisuke ahora miró justo detrás de él… para ver al Seimichiō… pero no como lo recordaba…

- ¿Desde cuándo es tan grande? Incluso supera por mucho la altura de un Gillian…

Daisuke se quedó quieto en todo ese tiempo, mirando como sea acercaba más y más aquella criatura… y como no había una mejor idea para el joven rubio, este decidió hacer algo que ni siquiera él estaba seguro de que funcionaría…

- Nijimidasu kondaku no monshō. Fusonnaru kyōki no utsuwa! Wakiagari hiteishi! Shibire matataki! Nemuri wo samatageru! Hakōsuru tetsu no ōjō! Taezu jikaisuru doro no ningyō! Ketsugōseyo! Hanpatsuseyo! Chi ni michi onore no muryoku wo shire!

Traducción:

La cresta de la turbidez, se filtra hacia fuera. Un buque de la locura insolente. Hervido, negación, entumecimiento, parpadeando, obstruyendo el sueño. La princesa de acero que se arrastra. El muñeco de barro, cada vez se desintegra. ¡Unida! ¡Oponiéndose! ¡Llenado de la tierra, conoces tu propia impotencia!

Decía Daisuke, a lo que tenía en frente de si alzados sus dedos índice y corazón, generando una chispa negra que estaba envolviendo al objetivo, Seimichiō, a lo que Daisuke solo estaba esperando el momento adecuado… para realizar aquello en lo que estuvo practicando por poco tiempo…

- Hadō #90: Kurohitsugi.

Dijo Daisuke suavemente, a lo que alrededor de Seimichiō se formó una caja de color negra, dejándolo completamente encerrado, para acto seguido, unas especies de puntas sobresalir de cada lado de aquel cubo negro, lo cual significaba que se habían creado aquellas series de armas punzocortantes que laceraban al objetivo en aquella realidad paralela llena de obscuridad.

Cuando el hechizo finalmente termino… el ataúd termino desvaneciéndose, dejando ver absolutamente un desastre… Seimichiō estaba hecho un completo desastre, deformado de diferentes formas… el hecho de que no había casi nada de su estructura física en el lugar era mucho que decir…

- Entonces este es el poder de un Hechizo que supera el numero 80… y eso sin decir que no lo utilice a toda su capacidad… Creo que solo fue… la mitad… o tal vez menos… pero estoy seguro de que era un poco más poderoso del que Sōsuke utilizo contra Sajin-san… Debo decir que fue una gran idea revisar esto en los tantos datos que obtuve al dejar conectado mi disco en la base de datos de la onceava división… aunque se me hace muy raro que Mayuri-san no haya hecho nada… no hay que ser un genio para saber que ya se dio cuenta…

Dijo Daisuke, revisando un poco los restos de aquella entidad, ahora notando que su cuerpo parecía regenerarse poco a poco…

- ¿Se puede regenerar? Pero la velocidad es demasiado lenta… podría tardar meses en obtener la misma apariencia de antes… solo espero no haber alterado absolutamente nada en este lugar…

Daisuke tuvo que parar de hablar ya que pudo sentir como una especie de Reiatsu justo al frente de él, para luego ver una especie de luz…

- Justo a tiempo…

Daisuke fue directo hasta allí, para finalmente notar que había llegado a su destino… pero no al lugar que este deseaba…

- ¿Uh? ¿Y ahora qué?

Daisuke noto que se encontraba varios kilómetros alejado del Seireitei… de hecho, también estaba muy alejado del Rukongai, y eso era demasiado decir…

- Esto es extraño… ¿Ahora por qué estoy tan alejado?

Daisuke probó con utilizar su celular para tratar de comunicarse con alguien… pero rápidamente noto algo que estaba muy mal…

- No puedo comunicarme con nadie… Espera, si esto está pasando…

Daisuke entrecerró sus ojos con cierto fastidio, ahora notando que lo que le ocurrió no fue ni más ni menos que una trampa… una la cual pudo haber funcionado... o no…

- Sea quien sea el responsable de esto… le pateare el trasero de mil formas posibles por hacerme perder mi tiempo… Hmp, que problemático…

Daisuke entrecerró los ojos con tal pensamiento, para luego ir a la dirección en donde podía sentir más presencias de personas en aquel lugar… Hasta que luego de unos cuantos minutos llego hasta un lugar un poco extraño… una especie de templo antiguo que yacía abandonado…

- ¿Y esto que se supone que es…? Espera… ¿Un símbolo de una luna creciente?

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- No tenemos ninguna señal del joven Daisuke.

Tessai estaba revisando diferentes computadoras junto con Urahara, a lo que el ultimo solo pudo alarmarse por diferentes razones… y en la que más pensaba era la que menos le gustaba…

- ¡¿Cómo demonios es que perdimos a Daisuke?!

- Cálmate, Kurosaki-san. Alterarnos solo empeorara las cosas.

Urahara calmo rápidamente a Ichigo, el cual solo se calló como pudo… no era un buen momento para pensar en el rubio… ahora las cosas estaban más que extrañas… ni siquiera han tenido tiempo de conversar a cerca de lo que estaba ocurriendo… de hecho, Senna estaba en otra habitación siendo "vigilada" por Jinta y Ururu.

- Antes de continuar con lo que está sucediendo con Daisuke, tenemos que analizar con perfecta nitidez lo que está sucediendo… - Urahara suspiro por un momento, ahora ordenando sus ideas y evaluando lo que estaba sucediendo.

- Simplificando las cosas, en este universo existe el mundo real y la Sociedad De Almas. Entre ellos, el túnel dimensional, el Dangai impidiendo que ambos mundos se toquen. Ahora, se formó una nueva dimensión cerca del Dangai y ha crecido tanto hasta que finalmente se quedó atascada entre ambos mundos, por ello, dicha dimensión se vuelve una especie de lente que hace que el mundo humano se vea desde el cielo de la Sociedad De Almas…

Ichigo por un momento se perdió en medio de la explicación… lo suyo nunca fue este tipo de cosas… pero a la buena o a la mala decidió comprenderlo lo mejor posible… después de todo, ahora Daisuke estaba en un gran problema.

- Justo cuando esto comenzó, se le ordeno a las fuerzas especiales que entraran en esa dimensión, pero fue un fracaso. Lo único que podíamos hacer era investigar la influencia del espectro de frecuencias sobre el mundo Humano. - Hitsugaya explicó la otra parte que había quedado de lo que tenía que decir, a lo que Urahara no se inmuto… de hecho, se quedó aún más pensativo que antes. – Además, yo soy quien está a cargo de esta misión.

- ¿Eh? ¿Y por qué tú?

Ichigo pregunto con una mirada muy suya, a lo que Hitsugaya estaba a punto de responder… pero para su desgracia, su teniente se adelantó a los hechos.

- ¡Eso se debe a que los demás capitanes se rehusaron! – Colocándose una mano en la boca para que no se le escapase alguna carcajada que amenazaba con salirse, a lo que Hitsugaya solo frunció su ceño por ello.

- ¡Eso es lo de menos ahora!

Hitsugaya dijo seriamente a su teniente, la cual solo se quedó tan callada como estaba.

- Entonces esos fantasmas tienen que ver…

- Blanks. Ese es el nombre de esos seres, Kurosaki-san. – Hablo rápidamente Urahara, quien seguía observando aquella computadora con mucha seriedad.

- Haciendo otra rápida explicación… comenzando desde el principio, sabrás que el ciclo natural de reencarnaciones se ha mantenido inalterado en ambos mundos, sin embargo, algunas almas tienen problemas cuando atraviesan el Dangai y se ven obligadas a salir del ciclo.

- Dichas almas viajan sin rumbo, perdidas en el túnel, hasta que finalmente llegan a un determinado lugar. En ese lugar se fusionan todas las almas y crean un nuevo espacio dimensional llamado el "Kyōgoku" (Valle De Los Gritos).

- En ese valle, la energía y los recuerdos de las almas perdidas se separan para volver al ciclo natural de la vida. ¿Entiendes lo que quiero decir, Kurosaki-san?

- Si... Creo… - eso último fue solo el pensamiento forzado del pelinaranja, el cual siguió lo mejor posible la detallada explicación de sombrerero… en este punto, agradecería que personas como Daisuke o incluso Ishida estuviesen con él… ellos eran los que más utilizaban la cabeza de su grupo como tal.

- Bien. Kurosaki-san, lo que viste eran las almas que han sido despojadas de sus recuerdos: Blanks.

- Si eso es así, ¿Entonces a donde van a parar sus recuerdos?

- Justo como esperaba, Kurosaki-san… - aunque la situación no era la indicada para ello, Urahara sol pudo sonreír un poco por el simple hecho de que Ichigo vaya conectando los hechos por sí solo, lo cual era una gran hazaña si hablamos del joven Kurosaki. – Se dice que se fusionan en una sola entidad, conocida como el "Shinenju" (Rosario De La Memoria), y luego regresan al mundo real. La formación de ese valle es un fenómeno natural, lo hemos visto infinidad de veces… el problema es que ahora este valle está conectado a ambos mundos.

- ¿Y cómo pudo ocurrir algo como esto?

- Es por eso que estamos aquí, Kurosaki Ichigo… - Hitsugaya ahora tomo el turno de palabra, mirando como Urahara solo hizo una seña para que este continuase. – Este es algo completamente fuera de lo común… es como si de dos estrellas fugaces colisionaran en el cielo… prácticamente improbable, por lo que esto tiene que ser obra de alguien más…

- ¿De alguien más…? ¿No será que…?

- ¡Oigan!

De la nada, Kon derribo la puerta de la tienda, a lo que Ichigo no pudo evitar dar su eterno ceño fruncido por la vistosa entrada de ese sujeto… el cual, para colmo del pelinaranja, todavía seguía utilizando su cuerpo humano.

- ¡Oye! Se supone que estarías en casa lo más alejado de esto, ¿Recuerdas?

- ¡Tu cállate, idiota! ¡Esto que tengo que decir es muy importante! ¡Y es que un sujeto raro también estaba con nosotros cuando aparecieron esos fantasmas!

Urahara rápidamente tomo a Kon, sentándolo en uno de los cojines y el sombrerero quedando justo en frente del alma modificada… todo esto hecho en apenas unas centésimas de segundos, a lo que todos se sorprendieron por la velocidad a la que se movió el hombre.

- Dime, Kon-san, ¿Pudiste identificar a ese sujeto extraño?

Kon se recompuso un poco de lo que acababa de pasar, sintiéndose un poco mareado por la velocidad de vértigo a la que sucedieron todas las cosas, para luego suspirar un poco y proceder a hablar.

- Nunca lo había visto en mi vida… parecía ser un Shinigami… pero llevaba un extraño atuendo como si fuera una armadura… Eh…

- ¿Puedes darnos más detalles? – Decía Urahara, ahora buscando en su Shihakushō verde aquel guante para analizar la píldora en la que se encontraba Kon… no por el hecho de que no parecía saber más… sino para estar más seguros de lo que se estaban enfrentando. De hecho, el sombrerero hizo una seña a Tessai para prepararlo todo para analizar a Kon… o bueno, la píldora en sí.

- ¡Si! ¡Tenía el cabello pateado, casi blanco! - Urahara y Tessai se tensaron al instante, teniendo un peor pensamiento de lo que estaba sucediendo en ese momento… de hecho aquella alteración pudo ser notada por todos los presentes. - ¡Y también tiene una cicatriz muy extraña en…!

Antes de que Kon pudiera terminar, Urahara toco la frente de "Kon", para que luego saliese expulsada aquella píldora sin más… dejando un poco sorprendidos a los presentes.

Tessai agarro rápidamente la píldora, para luego entrar en una de las habitaciones cercanas.

- Lo analizare.

Dijo tan serio como pudo el hombre, para luego retirarse y dejar a todos en sus lugares más que confundidos.

- ¿Qué acaba de pasar?

- Si hay alguien detrás de esto, seguro que no debe de ser para algo bueno… por lo cual, será mejor analizar mejor los recuerdos de Kon con mejor información de aquel sujeto extraño…

- Si eso es así… ¿Qué es lo que pretende? – Matsumoto no podía saber con certeza lo que sucedería a partir de ahora… no tenían información del enemigo en lo absoluto, por lo cual, las cosas estaban en un estado muy alarmante.

- No sabría decirlo… pero mi teoría es que están buscando el Shinenju aquí en el mundo humano… - Ahora, Urahara puso su vista más seria que antes. - Kurosaki-san, de momento, tendrás que mantener te alerta ante cualquier actividad sospechosa… ya que todavía no hay información de Daisuke-san, tengo otra teoría de que si ellos fueron a por él…

- ¿Uh? Espera, ¿Estás diciendo que yo también soy su blanco? – Ichigo ni alguno de los presentes tenía que ser un genio para saber a dónde estaban yendo las palabras de Urahara.

- En efecto… o bueno, es algo que es probable que suceda… Sea como sea, mantente lo más seguro posible, ahora tendremos que hacerle unas cuantas preguntas a la señorita Senna y después de ello, seguiremos con la búsqueda de…

Urahara paró de hablar por un segundo, ahora notando que no podía sentir la presencia de Senna… o, mejor dicho, casi, ya que se hacía cada vez más débil, no solo la de ella, sino también las de Ururu y Jinta, los cuales deberían estar con ella.

- ¡Todos salgan de la tienda, ahora!

Grito el sombrerero, para que la tienda se llenase de un extraño humo el cual ninguno quería saber lo que realmente hacía, a lo que todos no tardaron en estar justo de pie en frente de la entrada, todos excepto Urahara, el cual fue hasta la ventana que conectaba a la habitación en donde se encontraban Senna para verificar lo que estaba sucediendo.

En el cielo se encontraban varias personas vestidos con aquel mismo uniforme Shinigami, solo que este era de color verde, y una extraña pechera que tenía los bordes en bronce como también algunos detalles y lo demás era de color verde un poco más oscuro, y aquella pechera estaba unida con una cuerda de color rojo.

Las apariencias de cada uno de ellos… realmente no era como si importasen tanto. Eran un moreno arrogante de nombre "Jai"; una mujer de cabello purpura llamada "Benin"; un hombre con "mascara" (si es que se puede llamar así) purpura y unos cohetes en su espalda y se llama Riyan; otro hombre alto y musculoso y con un velo de tres partes de color gris azulado que tapaba su cara, y claro, este tipo se llama Bau; y un hombre pequeño y pálido llamado Mue.

- Bueno… al menos no es la persona de quien debería preocuparme…

Estando totalmente alejado de la realidad actual, Urahara se alivió un poco de que los hechos actuales no fueran ocasionados por la persona que menos quería que fuese… y no estaba hablando de Aizen.

- Jai… mira que actuar por tu cuenta… - Decía la única mujer hablándole directamente al moreno, dando a entender que este era el responsable de fumigar la tienda.

- Al menos yo hice que se alejaran del Shinenju como Ganryū-sama nos ordenó hacer. – dijo sonriente el moreno Jai, el cual ya tenía en su brazo a una inconsciente Senna, a lo cual todos se percataron de ello rápidamente.

El más rápido en reaccionar fue Ichigo, el evito que Senna cayese desde lo alto… esto debido a que, de un simple espadazo, nuestro querido Shinigami Sustituto le corto el brazo al llamado Jai.

- ¡Ahg!

Fue el grito ahogado del moreno, el cual solo vio cómo su brazo cayó al suelo, justo a un lado del pelinaranja.

- Lamentaría lo de tu brazo si no fuera por dos cosas… uno: por estar detrás de mí; y dos: por haber atrapado a Daisuke.

Dijo Ichigo serio, el cual solo dejó a Senna un poco aparada del lugar.

Urahara ya estaba teniendo una imagen clara de lo que estaba sucediendo… por lo que un pensamiento rápido cruzo su cabeza y rápidamente miró en dirección a Ichigo, notando que algo no estaba bien.

- Veo que hice bien en tampoco subestimarte, chico…

De la nada, salió un hombre que lucía algo mayor, con rasgos fuertes en la cara. Lleva el cabello largo y peinado hacia atrás, de coloración grisácea, casi blanca. Sus ojos eran pequeños y de un llamativo color purpura, además de que cuenta con una larga cicatriz en la cara, a la altura de donde finaliza su ojo izquierdo. A parte de llevar la misma indumentaria de aquellas personas, tenía puesto una capa de color verde y por la parte interna era de color rojo.

- ¿Qué? – fue el pensamiento rápido de Urahara, el cual no había previsto que sucediese tal escenario… uno en el que una nueva persona aparecía de la nada… y se llevaba el cuerpo inconsciente de Senna.

- ¡Oye! ¡Quién demonios son ustedes!

- ¿Quién sabe? Nos decidimos llamar… "Dark One", y ustedes tenían algo que nos pertenece…

Dijo de manera calmada el jefe de los llamados "Dark One", Ganryū, el cual mantenía a un costado de su cintura a Senna, la cual ya había logrado despertar.

- ¡Oye! ¡Quita tus manos de mí! ¡¿Quieres que te mate, idiota! – se quejaba Senna, la cual se movía de un lado a otro para tratar de zafare del agarre del hombre de cabello gris, notando que no había resultado alguno.

- Entonces… ustedes son los responsables de la desaparición de Daisuke-san, ¿No es así?

Hablo Urahara cortando la tensión del ambiente para crear una nueva y mucho más hostil.

Ichigo se percató de las palabras del sombrerero, como también Hitsugaya y Matsumoto, los cuales se habían incorporado hace unos segundos al lugar.

- Urahara Kisuke… realmente tu eres un verdadero dolor de cabeza… pero ciertamente, somos los responsables de la muerte de ese mocoso, Daisuke….

Fue la gran declaración de Ganryū, el cual había dejado completamente en shock a cada persona que escucho aquello, a lo que solo una persona reaccionó por simple inercia…

- ¡Bankai!

Grito fuertemente Ichigo, para luego arremeter con furia hacía el grupo en general, pero antes de que se pudiese acercar, Urahara se colocó en frente del pelinaranja, indicándole que se quedase quieto.

- ¿Qué estas…?

- Una gran declaración la tuya… pero, ¿Cómo puedes estar tan seguro de eso? ¿A caso lo mataste? Lo único que sucedió con Daisuke-san es que fue hacía el Dangai… y siendo honesto, estoy casi seguro que no posees la fuerza como para matarlo… y mucho menos en tan poco tiempo…

Tan analítico como siempre, Kisuke pregunto jovialmente, como era de costumbre en él, a lo cual tanto sus compañeros como los enigmáticos oponentes de este momento se sorprendieron por lo dicho, pero Ganryū solo dio una sonrisa ante ello.

- Una buena pregunta, Urahara Kisuke… Es algo simple de entender. Ese chico solo tenía que entrar en el Dangai… para así mantenerlo encerrado hasta que destruyamos la Sociedad De Almas…

Reveló el hombre de cabello gris, a lo que todo mundo solo se confundió… porque no tenía nada de sentido con lo que acababa de decir.

- Pero debido a un improvisto… al parecer, ese Daisuke termino siendo devorado por Seimichiō…

Ahora todos estaban perplejos por lo dicho, no sabían realmente cómo reaccionar… no porque fuese verdad o no, sino porque era algo que ninguno de ellos podía creerse, después de todo, sabían lo fuerte que es Daisuke, y este no era alguien que se dejaría morir de una forma tan vaga como esa.

- Puedo notar que no me creen en lo más minino… pero esa es la verdad…

- Vaya… ahora tiene sentido…

De la nada, una puerta Senkaimon apareció en el cielo, y de esta salieron varias personas muy conocidas por todos, pues eran Ukitake, Suì-Fēng, Rukia y Renji, estos también estaban acompañados por varios Shinigamis pertenecientes a las fuerzas especiales del segundo escuadrón.

- ¿Qué tiene sentido? ¿A qué te estas refiriendo exactamente?

Ichigo ya estaba más que desesperado, el hecho de no poder actuar desde el principio ya lo hacía impacientarse demasiado, y ya no podía aguantar mucho más.

- De camino hasta acá… encontramos los restos de Seimichiō esparcidos por todo el lugar… de hecho, esa es la razón por la que estamos en este preciso lugar.

Informo la capitana Suì-Fēng con cierta impresión por lo acabado de decir… aquello era una hazaña que prácticamente no puede ser hecha por una sola persona… pero eso era lo más lógico, o el hecho de que alguien más pudo haberlo hecho no pasaba por las cabezas de los presentes en ese preciso instante.

- Que pena… así que el plan A falló… menos mal y no subestime la fuerza de ese mocoso…

- Espera, ¿Plan A?

Hitsugaya fue el primero en salirse de su impresión, ya que los demás seguían procesando todo lo escuchado hasta ahora.

- Claro, tenía más sorpresas no solo para él, sino para cada uno de los que podía interponerse en mi camino… es por eso que tuve que pensar en una forma de retenerlo incluso si mi plan de mantenerlo en el Dangai por tiempo indefinido llegase a fallar… Bueno, supongo que ahora ese chico andará perdido en algún recóndito lugar de la Sociedad De Almas… y dudo de que tenga tiempo de encontrar el propio Seireitei… después de todo, ya estará destruido para ese entonces…

Ichigo ya harto de estar parado como si nada llego hasta colocarse en frente de Ganryū, para luego estar listo para asestarle una buena estocada directo en el pecho… pero aquello nunca pasó.

Esto fue debido a que de la nada, una lanza atravesó a Ichigo, notando que ello fue producto del mismo hombre, el cual escondía aquella lanza con la mano con la que sostenía a Senna.

- ¡Ichigo/Kurosaki!

Muchos de los presentes gritaron el nombre del pelinaranja, incluyendo Senna, la cual trató de agarrar la mano de Ichigo mientras este caía estrepitosamente al suelo.

Al final, fue Urahara quien pudo atrapar al joven Kurosaki antes de que su cuerpo tocase el suelo, a lo que Ichigo quedo inconsciente rápidamente, y Urahara solo se quedó mirando a aquel grupo denominado "Dark One".

- Así que lo tenían todo planeado… incluso actuaron tan rápido que ni la Sociedad De Almas pudo repelerlos… - Urahara miró por un momento a Ichigo, el cual ahora estaba siendo llevado por Tessai a la tienda. – Supongo que ahora solo queda que Kurosaki-san se despierte y termine por esto… seguro que estará pensando que todo esto es su culpa o algo parecido y no dejará a Senna de lado… además está lo de Daisuke-san... bueno, seguro que le estará yendo bien… pero ahora está perdido en la Sociedad De Almas… Este día es tan extraño…

Urahara miró nuevamente hacía el grupo de atacantes, el cual ya no se encontraba en aquel lugar… realmente era sorprendente que lograsen escapar del lugar sin casi ningún inconveniente… era demasiado surreal que se fueron de la nada… pero ahora no era el momento de pensar en esas cosas… era momento de prepararse para repeler el próximo movimiento de aquellas personas.

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- Maldición… han pasado varias horas desde que llegue hasta aquí… y todavía no encuentro alguna forma de ir hasta el Seireitei… mi teléfono no tiene ningún tipo de señal y no siento alguna presencia en un kilómetro a la redonda… Realmente voy a hacer sufrir al imbécil que me tendió esta trampa.

Daisuke todavía seguía vagando por la Sociedad De Almas, aquel templo extraño no resulto ser nada más que ruinas completamente vacías y sin nada más que aquel símbolo…

Sabía que ese símbolo se le había hecho familiar… no por alguna sensación extraña o algo parecido, sino porque lo había visto antes… en aquel escudo utilizado por Ukitake y Kyōraku para que el Sōkyoku no llegase a tocar a Rukia… pero eso ya sería historia para otro momento… y seguramente le preguntaría a la única persona que conoce que está más que relacionada con ello.

Han pasado varias horas… tantas horas que no se sabría decir cuánto tiempo llevaba realmente… lo único de lo que estaba muy claro es que no llevaba un día entero perdido… tal vez poco más de medio día… como sea, el cielo solo era una especie de forma de calcular el tiempo de llevaba, y ya estaba anocheciendo.

Luego de un tiempo más… después de tanto tiempo, al fin Daisuke logro sentir la presencia de un hombre… uno el cual Daisuke conocía muy bien.

- Ese es… ¡Shūhei-san!

Pensó en voz alta el rubio, el cual fue rápidamente hasta la dirección del teniente del noveno escuadrón.

Por otra parte, un grupo de Shinigamis comandados por el teniente Hisagi estaban saltando en el cielo rápidamente, tratando de localizar algo en específico…

- ¿Alguna señal?

- Negativo, Teniente Hisagi. No se ha podido contactar todavía con el Shinigami sustituto, Daisuke.

Hablo uno de los tantos Shinigamis del lugar, a lo que Hisagi solo pudo chasquear con su lengua por la negativa respuesta.

- ¡Teniente! ¡Captamos una presión espiritual que concuerda con la dada por Kurotsuchi-Taichō!

Uno de los demás Shinigamis, el cual tenía un extraño aparato parecido a un rastreador en sus manos, llego agitado hasta el lugar en donde se encontraban los demás, llamando la atención rápidamente del teniente.

- ¿Hacia dónde?

- ¡Se acerca rápidamente hasta nuestra…!

El Shinigami no pudo terminar de hablar debido a que el Reiatsu de la persona que estaban buscando pudo percibirse fácilmente… y, de hecho, ahora esa persona se encontraba en frente de aquel grupo.

- Shūhei-san.

Dijo Daisuke seriamente, saludando lo mejor que podía al teniente, el cual ni se extrañó por el tono del rubio… estar perdido por horas sin saber a dónde ir ya era algo que no quería vivir en ningún momento de su vida….

- Daisuke-san. Menos mal y estas bien…

- No es momento para trivialidades… ¿Qué es lo que está sucediendo?

En efecto, lo único que quería hacer el rubio ahora era terminar con todo de una buena vez, por lo cual, no quería tomarse demasiado tiempo… algo en su interior le decía que debía apresurarse cuanto antes en llegar al Seireitei.

- Pues verás… un grupo denominado "Dark One", Shinigamis exiliados hace mil años al Dangai, te han tendido una trampa para alejarte de sus planes… luego de eso, secuestraron una forma de vida llamada "Shinenju", pero tiene el nombre de Senna, a lo cual, buscan destruir con ello la Sociedad De Almas…

Ese fue el resumen más rápido que pudo dar Hisagi ante la impaciencia de Daisuke, el cual solo asintió entendiendo rápidamente toda la situación.

- ¿En dónde se encuentran?

- Actualmente, volvieron a aquel lugar denominado el "Kyōgoku", es probable que ya hayan empezado con los preparativos para la destrucción de la Sociedad De Almas.

- Entiendo… ¿El Gotei 13 que ha decidido?

- Sōtaichō ha decidido utilizar un arma masiva de destrucción, "El Cañón de Kido", para con ello destruir aquella única abertura en el cielo en la que se encuentra el Kyōgoku, con ello, destruir aquel lugar y eliminar a los Dark One de una vez por todas.

Daisuke analizo a cada detalle las palabras de Hisagi, ahora sintiendo una fuerte sensación de que algo estaba mal…

- Tenemos que volver cuanto antes al Seireitei…

- ¿Eh? ¿Por qué lo dices, Daisuke-san?

- Un mal presentimiento…

Dijo algo vacilante Daisuke, el cual miró a Hisagi por un momento, para que este solo asintiese y con una orden con su mano, indicar la retirada del lugar para rápidamente volver al Seireitei… sin darse cuenta que, desde las sombras, un ser desconocido los vigilaba… lo único que ocurrió después que esa presencia… desapareció del lugar sin dejar rastro alguno…

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- Entonces… eso es lo que pasó…

Dijo serio Ishida, quien analizó cada palabra que dijo Urahara informándole de todo lo ocurrido hasta el momento.

En la tienda Urahara, estaban reunidos Renji, Rukia, Chad, Ishida y Orihime, la cual estaba arrodillada utilizando sus poderes para sanar las heridas del inconsciente Ichigo.

Apenas habían pasado algunas horas de que Senna fue raptada para ser llevada al Kyōgoku por los Dark One, y decir que todos estaban impresionados por lo rápido que sucedió todo era decir poco…

- ¿Y qué ocurrió con Daisuke-san? – Orihime no podía evitar estar un poco angustiada por su rubio amigo, del cual todavía no había noticia alguna.

- Todavía no tenemos noticias de él… el hecho de que la comunicación en la Sociedad De Almas no ha sido arreglada no ayudado en lo absoluto. – Esta vez fue Renji quien dijo aquello, sabiendo que tardaría un buen tiempo en haber noticias del rubio.

El hecho de que Mayuri Kurotsuchi haya localizado una anormalidad en el Dangai, relacionarla con Daisuke y crear aquel detector que lo llevaría específicamente hasta donde se encontraba fue una total conveniencia, bueno… después de todo, contaba con el Reiatsu del joven, por lo cual, no fue una tarea difícil de completar…

Pero lo que nadie entendió fue el hecho de que aquellos hombres hayan logrado manipular el Dangai a su antojo para así mandar a Daisuke a algún lugar de la Sociedad De Almas.

También estaba el hecho actual… Senna fue raptada para utilizar lo que sea que tenía como el Shinenju para destruir a la sociedad De Almas… pero eso era algo de lo que todos ya estaban al tanto.

- ¿Y que pasara con eso de Kyōgoku? – preguntando Chad, ahora queriendo saber cómo es que terminaría todo esto de los Dark One.

- Al final… se decidió destruir el Kyōgoku para prever la destrucción de la Sociedad De Almas… la forma en que lo harán será utilizando uno de los inventos de Kurotsuchi Mayuri para ello…

- ¿Y… qué hay de Senna?

Esta pregunta fue dicha por Ichigo, el cual había recuperado la conciencia justo a tiempo para escuchar parte de la explicación final de Urahara, a lo que todos los presentes centraron su atención en él.

- Pues… probablemente también termine siendo eliminada, después de todo, ese es el plan inicial…

Antes de que alguien pudiera sobresaltarse por el despertar del pelinaranja, Urahara explicó la inminente posibilidad a Ichigo de lo que sucedería a continuación.

- ¿No hay forma de salvarla?

- Pues… Hasta donde se sabe, desde el agujero en el cielo de la Sociedad De Almas no se puede acceder hacia el Kyōgoku… pero tal vez si encuentras el agujero del mundo humano… tal vez exista la posibilidad de que llegues hasta aquel lugar.

- Me voy.

Dijo cortantemente Ichigo, el cual se levantó de su lugar tan rápido como hablo, saliendo de aquella habitación en cuestión de segundos.

- Ichigo…

Dijo preocupada Rukia por la actitud de joven Kurosaki, el cual a seguramente había empezado a buscar su entrada al Kyōgoku.

- Mejor ni lo sigas… sabiendo lo que sucedió con esa tal Senna y con lo de Daisuke-san… seguro se estará culpando a si mismo por no poder hacer nada ante sus desapariciones… y es en serio cuando te digo que no lo sigas, Kuchiki-san.

Ishida rápidamente amenguo las intenciones de la Shinigami, la cual se sorprendió de que el Quincy se anticipara a sus intenciones.

- Puede que tengas razón… pero Kurosaki-san no lograra nada haciendo esto solo… - Urahara fue quien había hablado, impactando a cada uno de los presentes por las sorpresivas palabras - ¿Y qué están esperando?

Aquella última pregunta era lo suficiente para que rápidamente todos salieran del lugar para encontrar aquella abertura que daba con el Kyōgoku… pero solo una persona se quedó en aquel lugar…

- ¿Sucede algo, Ishida-san?

Pregunto Urahara, el cual no estaba nada sorprendido de que el Quincy decidiera quedarse ahí parado… era un Quincy después de todo, a lo cual, este asunto no era algo en lo que le afectase del todo… aunque también estaba el otro tema de sus poderes…

- Yo solo vine aquí porque mi entrenamiento se pospuso sorpresivamente… como también el hecho de que Daisuke-san está desaparecido… pero si las cosas van tan tranquilas como ahora… entonces no haré nada más que perder mi tiempo en este lugar.

Fue la fría respuesta del azabache, el cual ahora solo salió de aquella habitación a paso moderado, a lo que Urahara ya lo había visto venir desde el principio, por lo cual, sol asintió ante lo dicho.

- Te estaré informando de lo que suceda con Daisuke-san.

Sabía que eso era lo único que le importaba realmente a Uryū, por lo que solo decidió decirlo así sin más, esperando que sus palabras hayan caído a oídos de Ishida.

- Preparare las cosas para la reunión con Ishida Ryūken y Kurosaki Isshin.

Hablo en voz baja Tessai, a lo que Urahara le ordeno que se detuviera rápidamente.

- No hay necesidad de adelantarse tanto, Tessai-san… será mejor aplazarla hasta media noche… ahora no es un buen momento para que ellos vengan… no mientras todos tengan la guardia en alto con la situación actual… hay que ser lo más precavidos posible, no sabemos si realmente ese tenga aquella habilidad…

Urahara especificó sutilmente, cosa que Tessai entendió al instante, por lo que con un simple asentimiento.

- Esto es realmente conveniente como para que un grupo de ex Shinigamis vengan de la nada… y el hecho de que no hay alguna forma de que sus poderes tengan algo que ver con lo que pueda hacer el Hōgyoku… o lo que recuerdo que este es capaz de hacer, no tengo más que sospechar que esto fue guiado por una sola persona…

Urahara tan… paranoico…

Aquella forma de ser del hombre era lo que más se le daba mejor… ya que al tener aquella sensación muy frecuentemente, era la causa por la que se encontraba más que preparado para repeler todo lo que pudiera suceder…

Pero de lo que Urahara no estaba preparado… era de solo una cosa… una que dejo marca imborrable en lo más profundo de su ser… y eso era algo que juro que no volvería a repetirse… bajo ninguna circunstancia, nunca deberá suceder…

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- Vaya… por aquí está más calmado que de costumbre.

Ōmaeda Marechiyo, estaba comiendo tranquilamente un tarro muy grande de papas fritas mientras estaba a las afueras del Seireitei.

Se preguntarán, ¿Qué es lo que está haciendo un teniente ahí parado teniendo en cuenta la situación actual?

Simple estaba esperando la respuesta de uno de sus subordinados por la búsqueda de cierto humano de cabello rubio.

Las cosas en el lugar no eran para nada tranquilas… desde que Yamamoto dio la orden de colocar aquella arma… "El gran cañón de Kidō", para destruir aquella dimensión. Fue algo que tomo por sorpresa a más de uno… pero nadie se opuso ante ello.

La explicación que dio Kurotsuchi fue hecha lo menos compleja posible… el valle de los gritos al estar hecha enteramente de almas despojadas de sus recuerdos, los Blanks, con el Shinenju, estos se verás atraídos, después de todo, son las memorias que una vez tuvieron, para luego todas las almas que crean dicho valle centrarse en un solo pudo, haciendo colisionar la Sociedad De Almas con el mundo humano… y, por consiguiente, destruirlo.

Aproximadamente quedaba algo más de una hora para que dichoso acto se completase, y como no había forma de entrar a aquella dimensión desde la Sociedad De Almas, se llegó a la conclusión de utilizar dicho cañón.

Pero claro, ninguno de ellos estaba al tanto de que podría haber una entrada en el mundo real, o, mejor dicho, no querían probar su suerte y hacer algo tan arriesgado teniendo en cuenta su límite de tiempo impuesto, por lo cual, aquella era la vía más factible para terminar con todo de un solo golpe.

Y con esta explicación, se pasa directamente a la siguiente: Daisuke.

El rubio todavía seguía desaparecido, a lo que gracias a la información que obtuvieron con el encuentro entre los Dark One, al menos sabían que el rubio estaba perdido en la Sociedad De Almas y no en el Dangai.

La orden directa fue que todos los tenientes buscasen al rubio por distintos lugares de la Sociedad De Almas, y no dentro del Seireitei ni cerca de este, sino lo más lejos posible.

Los únicos tenientes que no estaban haciendo dicha tarea eran Renji, por razones obvias, y Sasakibe, por razones muy obvias también.

A lo cual, ahora llegamos hasta la situación actual… Ōmaeda completamente aburrido saltando de techo en techo esperando alguna noticia de sus subordinados.

Ciertamente era un privilegio para este que fuese ni más ni menos que el teniente del segundo escuadrón, por ende, estaba al mando de las fuerzas especiales, las cuales eran expertos en aquel tipo de cosas, haciéndole el trabajo más fácil en creses.

Pero dejando de lado todo esto… Ōmaeda repentinamente se sorprendió, ya que podía sentir como un grupo considerable de Shinigamis se estaba acercando a su posición a gran velocidad.

- Tu debes ser Ōmaeda Marechiyo.

Dijo una persona que apareció justo a un lado del hombre, el cual se sobresaltó por la repentina aparición de un rubio… espera ¿Un rubio?

- Espera, ¿Tu eres Daisuke?

Pregunto sorprendido el teniente, el cual no pudo obtener una respuesta de rubio, ya que rápidamente llegaron los demás Shinigamis que lo seguían.

- Ōmaeda-san ¿Cómo se encuentra la situación actual?

Dijo el recién llegado Hisagi, el cual se colocó a un lado de Daisuke mientras que los demás Shinigamis se iban a su respectivo escuadrón, no sin antes uno de ellos ir rápidamente a las instalaciones del primer escuadrón para informarle a Yamamoto sobre la búsqueda.

- ¿Eh? Pues… no ha caminado nada desde que Sōtaichō dio las ordenes.

Dijo Ōmaeda lo más profesional que podía, el hecho de que todavía tenía migajas de papas en su cara y una bolsa ya vacía… o bueno, un par de bolsas vacías de papas fritas en el suelo no le ayudaba mucho.

- Ya veo… entonces todo está en…

- ¡Teniente Ōmaeda!

Sin previo aviso, uno de los Shinigamis de las fuerzas especiales se arrodillo en frente de llamado, a lo cual llamo la atención de todos los ahí presentes.

- Informa.

- Se ha comunicado que el Shinigami Sustituto, Kurosaki Ichigo, se ha ido al Kyōgoku para recatar al Shinenju, Senna, por lo cual, a todos los tenientes se les ha informado cancelar la búsqueda del Shinigami Sustituto, Daisuke, e ir rápidamente hasta la colina del Sōkyoku para una reunión de emergencia.

Sea porque el Shinigami no se dio cuenta de la presencia de Daisuke o porque no lo conocía, solo dejó caer, para luego Hisagi y Daisuke ir inmediatamente.

En cambio, Ōmaeda, este solo siguió el paso tanto como pudo… el hecho de que no era tan rápido para seguirles el paso a esa velocidad tan vertiginosa no lo ayudaba para nada.

Pero volviendo con Daisuke, este ya había entrado al Seireitei, por lo cual, ahora podía ver el agujero que se había formado en el cielo.

- Vaya… realmente es como decía la carta… al menos no mintieron en esa parte… - Daisuke pensó para sí mismo, viento que efectivamente se podía ver la ciudad Karakura desde allí, cosa que de cierta forma era algo extraña… pero antes de que pudiera pensar en una forma de ir hasta ahí…

- Mi señor.

La voz profunda resonó en la cabeza del rubio, el cual enfoco su atención en ello.

- Hitsujikai.

- Puede que haya una forma de entrar por ese agujero…

Daisuke se sorprendió un poco por ello, pero sabiendo que era la mejor opción para ir rápidamente al Kyōgoku, presto total atención a cada palabra que decía en su mente Hitsujikai.

- Ya veo…

Dijo vagamente Daisuke en voz alta, para luego pararse estrepitosamente, cosa que intrigo un poco a Hisagi, quien todavía le estaba siguiendo.

- ¿Daisuke-san?

- Shūhei-san… dile a Genryūsai-san que retrase lo más que pueda el utilizar aquella arma… voy a ir para allá.

Daisuke apunto con un dedo en donde se encontraba el agujero, cosa que sorprendió un poco al teniente.

- ¿Qué? Pero Kurotsuchi-Taichō dijo que no se podía ir al Kyōgoku por ahí…

- Bueno… eso es porque probablemente no utilizo la forma en la que estoy pensando justo ahora…

Daisuke rápidamente se fue del lugar, haciendo que, en ese preciso instante, Hisagi empezara a seguirlo automáticamente.

- ¡Espera, Daisuke! - Decía Hisagi, ahora tratando de seguir el nuevo ritmo que tenía el rubio… era demasiado rápido. - ¡Si por lo menos intentaras llegar hasta ahí, te ayudare a impulsarte!

Hisagi observo que Daisuke asintió rápidamente, ahora ambos estando ya cerca de una de las puntas de la colina del Sōkyoku… notando todas las cosas que había en el lugar, como, por ejemplo, aquel cañón extraño en forma de lanza que estaba siendo manejado por aquellos Shinigamis con una especie de velo en sus caras, esos Shinigamis son los que formaban parte del cuerpo de Kidō del Seireitei.

También algo que era muy resaltante fue el simple hecho de que no todos los capitanes se entraban en el lugar, de hecho, los únicos que estaban en aquel lugar eran Yamamoto junto con su teniente, Kyōraku y Ukitake.

- Entonces… - se dijo a su mismo en voz Daisuke, el cual solo miró hacia otro lugar, creyendo que sería lo suficientemente alto como para dar un impulso…

Al mismo tiempo que todo esto estaba sucediendo, Yamamoto estaba sentado, mirando analíticamente la grieta en el cielo, esperando el momento oportuno para activar el cañón.

- ¡Quedan cinco minutos, Sōtaichō!

Comento uno de los Shinigamis del cuerpo de Kidō, a lo que el viejo hombre solo asintió con la cabeza.

- Esperaremos hasta el último segundo… ahora que varios capitanes y demás tenientes se encuentras en aquel lugar, no podemos darnos el lujo de sacrificarlo con la guerra que se nos avecina…

Respondió Yamamoto, a lo que los dos capitanes presentes y su teniente asintieron estando de acuerdo… además, ahora que Daisuke había sido localizado, las cosas estaban un poco más… relajadas… pero sabían que ese rubio haría algo que ellos no verían venir…

De un segundo a otro, un masivo Reiatsu se pudo sentir en todo el lugar, a lo cual, solo cuatro personas de todos los Shinigamis presentes sabían exactamente de quien se trataba…

- ¡Es Daisuke-san!

Señalo Sasakibe con un dedo al joven que se encontraba en uno de aquellos masivos pilaren en donde una vez iba a ser ejecutada Kuchiki Rukia… pero ahora el rubio no estaba solo, sino que con Hisagi, el cual ya tenía activado su Shikai, Kazeshini, y que decir del rubio…

- Kuroi Hi No Hitsujikai.

En vez de ser Daisuke quien lo dijo, fue Kyōraku, quien se acercó al lugar en donde se encontraba el rubio, mirando atentamente como este tenía su mirada a la grieta en el cielo.

- Lamento la tardanza… es que me perdí de camino…

Dijo casualmente el rubio, saludando a Kyōraku y a Ukitake, quien llego tan rápido como Kyōraku se movió.

- ¿Qué estas planeando hacer?

- ¿No es obvio, Jūshirō-san? Voy a ir al Kyōgoku.

- ¿Ir al Kyōgoku? Pero no hay forma de que puedas ir desde aquí.

- Esta vez tengo que concordar con Jūshirō, chico. Es mejor que te quedes tranquilo y les dejes esto a Kurosaki junto con los demás Shinigamis que se mandaron.

A la conversación también llegaron Yamamoto y Sasakibe, a lo que Daisuke tuvo que negar rápidamente la idea del capitán comandante.

- Lo siento, pero no es que no confíe en la fuerza de Ichigo o de los demás que se ofrecieron a acompañarlo… esto es algo que tengo que hacer… no puedo tolerar que un imbécil sacado de quien sabe dónde, venga y me haga perder mi tiempo… así que esto se volvió más que personal.

Daisuke con un asentimiento dirigido a Hisagi, rápidamente salto… pero nadie se imaginaba que el rubio en vez de subir, este solo estaba cayendo…

- ¡Ahora!

Grito Daisuke, para que luego todos notasen que el rubio llevaba en su mano izquierda una de las guadañas de Hisagi, para luego el mismo teniente catapultarlo con fuerza hasta ir más allá del cielo.

- ¡Vuela, Daisuke-san!

Con aquel grito de guerra, el teniente utilizó todas sus fuerzas para llevar mucho más alto al rubio… tanto que nadie sabía cómo era que la cadena que conectaba ambas guadañas llegaba tan lejos…

- ¡Vamos!

Y con este último grito por parte de Daisuke, este utilizando también su máscara Hollow lanzo un gran tajo de fuego negro que conectó de frente contra la grieta… y con ello, creando una abertura en ella, por la cual entró en aquella dimensión.

- Vaya… así que lo logro…

Decía impresionado Kyōraku, el cual no esperaba que aquel simple plan resultase muy bien…

- Ni que lo digas… - Ukitake tampoco escondió su impresión de los resultados, pero ahora presto atención como la cadena que conectaba con la hoz del teniente parecía bajar. –¿Qué tan larga es la cadena de tu Zanpaku-tō, Hisagi-san?

- No lo sé… pero ahora estoy comprendiendo esto un poco… mejor… - decía pensativo el pelinegro, el cual solo observaba tranquilamente su Zanpaku-tō.

- Eh, Ukitake, creo que la cadena no está bajando…

Aquella observación de Kyōraku llegó demasiado tarde a oídos del teniente, el cual, sumido en sus pensamientos, no pudo prever los que sucedería…

- ¿Uh?

Se preguntó Hisagi, sintiendo como la cadena se tensó y este terminó siendo jalado hasta la grieta cómicamente.

- ¡¿Qué demonios pasó?!

Decía el pobre Hisagi, el cual no pudo seguir debido a que también fue arrastrado hasta la grieta.

- ¿Daisuke-san… no puede pensar en una mejor forma?

Se preguntó Sasakibe a si mismo con una enorme gota de sudor, a lo que los demás solo podían estar de acuerdo con las palabras de aquel teniente.

- Supongo que esperaremos él informa de Kurotsuchi-Taichō para el lanzamiento del cañón de Kidō… veamos qué es lo que hará el joven Daisuke ahora…

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- ¡Daisuke-san!

- Lamento haberte hecho esto sin avisarte, Shūhei-san…

Se disculpó rápidamente el rubio, para que luego el teniente notara que estaban en alguna especie de caía que no terminaba… o eso era lo que pensaba.

- ¿En dónde estamos?

- A diferencia de la entrada en el mundo real, ya que forzamos una nueva entrada en la Sociedad De Almas, ahora estamos "cayendo" hasta llegar al Kyōgoku.

Explicó el rubio como pudo, a lo cual Hisagi solo pudo asentir al no entender bien lo que dijo exactamente.

- Como sea… mientras estamos cayendo… ¿No te apetece planear una entrada genial?

- ¿Una… entrada genial? – decía Hisagi con cara de palo, pensando que el rubio se estaba tomando el asunto muy a la ligera.

- No me veas así… además, creo que eso sería algo muy bueno tanto para ti como para mi…

- ¿Y eso por qué…?

- Piénsalo, Shūhei-san… ¿Qué pensaran los demás de ti cuando te vean entrar desde el cielo exterminando a un sinfín de Blanks de la nada?

Hisagi, aunque era un pensamiento algo… ¿inmaduro? No pudo evitar pensar por un momento las posibilidades de ello… las miradas de varias personas mirándolo como si fuera alguien genial… y eso fue más que suficiente para el teniente.

- Supongo que no se pierde nada haciendo eso…

- Me alegra saber que aceptas. Ahora, escucha con atención lo que haremos…

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- ¡Senna!

Grito Ichigo con su Bankai activado, mirando como la mujer ahora estaba atrapada en medio de un montón de ramificaciones de color blanco… ahora parecía alguna especie de árbol gigante que ahora cubría todo el cielo de aquel lugar.

Y hablando del Kyōgoku… este lugar no era más que rocas y más rocas gigantescas de color blanco mientras que el suelo parecía ser de un tono carmesí. Anteriormente, el cielo no era diferente de los demás lugares, teniendo aquel color azul… pero ahora estaba más que opacado por las tantas ramificaciones que ahora lo cubrían.

Detrás del Shinigami sustituto número uno, se encontraban más personas, como Hitsugaya, Matsumoto, Ikkaku, Yumichika, Iba, Kira, Renji, Rukia, Suì-Fēng, Kenpachi, Yachiru y Byakuya; todos ellos ya habiendo acabado con sus anteriores contrincantes en un abrir y cerrar de ojos.

- ¿Qué sucede, Kurosaki Ichigo? ¿A caso no puedes hacer nada contra mí?

Decía de manera burlona Ganryū, el cual no sabían exactamente donde estaba, ya que solo se escuchaba su voz en forma de eco.

Ahora, todos fueron rodeados por más Blanks que salían de la nada. Era cierto que todos ellos eran solo unos debiluchos comparados con todos los que encontraban en el lugar, pero, aun así, eran demasiado molestos por el simple hecho de que terminabas con uno y salían diez más de la nada…

- ¡Cállate, maldito hijo de…!

Antes de que Ichigo terminase su oración, se sintió un poderoso Reiatsu desde el cielo, notando como una especie de luz brillante se dejaba ver de entre las ramificaciones.

- ¿Qué? ¿Ya utilizaron el cañón de Kidō?

Se preguntó Hitsugaya, a lo que antes de decir algo más… su respuesta llego al ver a la persona que se encontraba cayendo desde lo alto…

- ¿Ese no es… Hisagi-san?

Se preguntó un poco curioso Ichigo, pero no era el único… pero dejando de lado eso, Hisagi estaba cayendo tan rápido que no sabían si lo estaba haciendo adrede o realmente estaba cayendo… pero justo en el momento en que vieron como este solo llevaba una de sus guadañas en una mano mientras que la otra estaba todavía cayendo… bueno, solo veían que la cadena todavía estaba en lo más alto sin tener ni la menor idea de donde se encontraba la otra arma gemela del teniente.

- ¡Apártense!

Grito con fuerza el teniente, a lo que una especie de fuego negro se esparció por toda la cadena del teniente, lo cual sorprendió a todos los presentes.

- ¿Fuego negro…? Espera ¡Eso es de…!

- ¡Kōhai!

Se escuchó aquella técnica desde el cielo, viendo como la otra hoz de Hisagi caía completamente llena de las llamas negra provenientes de la mano izquierda de Daisuke.

- ¡Todos aléjense!

Grito Hitsugaya, a lo que no paso ni un segundo antes de que todos estuvieran lo más lejos posible del alcance de la técnica…

Lo que sorprendió a todos fue ver como Hisagi giro como un remolino mientras que su hoz destruía todo lo que lo rodeaba… y ni decir del alcance ridículo que tenía.

Y eso no era todo, desde el cielo, Daisuke lo imito, pero con un fuego mucho más violento y devastador, a lo cual, todas las ramificaciones desaparecieron gracias al ataque en conjunto.

Luego de eso, Hisagi cayo elegantemente al suelo, mientras que Daisuke lo imito, ahora ambos mirando directamente a Ganryū, el cual estaba más que molesto por la intromisión de los dos hombres.

- Debo suponer que tú eres el idiota que me tendió esa trampa en el Dangai… ¿No es así?

Decía Daisuke con un aura de muerte que logro intimidar a Ganryū, el cual solo podía maldecir porque su plan no funciono.

- Supongo que nada te detuvo… bueno, es mi error por confiar en una persona que acababa de conocer…

- ¿A qué te refieres?

- Eso no importa ahora… lo que tengo que hacer en este momento… es eliminarlos todos.

De la nada, más Blanks aparecieron rodeando al dúo… pero un sin número de pétalos rosados acabaron con todos ellos en un instante.

- ¡Daisuke!

Decía un pelinaranja, el cual se colocó justo a un lado del rubio, el cual solo dio una sonrisa ladeada.

- Ichigo… Te ves muy mal con esa mirada en tu rostro…

El joven Kurosaki no pudo evitar sorprenderse por lo dicho… ¿En serio eso era lo primero que podía decir Daisuke?

- Idiota… y tampoco tienes una buena cara, ¿Sabes?

Y en efecto… aquella cara aburrida… con una pizca de molestia no era algo habitual en el rubio, el cual solo suspiro ante lo dicho.

- Como sea, no es momento para hablar ahora… primero terminaremos con esto y luego ya te explico lo que pasó, Ichigo.

- Ja, como si los fuera a dejar…

Hablo Ganryū, el cual lanzo un tajo de luz amarilla en dirección a Daisuke, cosa que tomo por desprevenido a Ichigo y a Hisagi, el cual todavía estaba a un lado de ambos jóvenes… pero lo sorprendente vino después.

Daisuke con una mano hizo que el ataque del jefe de los Dark One se disipara…

- ¿Eh? ¿Dijiste algo? - Dijo perezosamente el rubio, lo cual provocó la ira del hombre. – No creas que me olvidé de ti… todavía no te hago pagar por hacer perder mi tiempo…

Daisuke decía de manera maquiavélica mientras que elevaba su Reiatsu intimidando a su contrincante.

- Espera, Daisuke… yo me encargo de…

- Ni hablar, Ichigo. Tú te encargarás de rescatar Senna…

Dijo seriamente el rubio, cosa que tomo por sorpresa al pelinaranja… pero luego de pensarlo un poco, decidió dejarlo así y que Daisuke se encargase de aquel sujeto.

- Bien… sea lo que sea, hazlo rápido.

Daisuke solo sonrió ante lo dicho por Ichigo… para luego ver a Hisagi, el cual solo asintió, yéndose hasta donde se encontraban los demás aliados.

- ¿Hisagi-san? ¿Cómo fue que lograron llegar hasta aquí? – pregunto Kira, el cual estaba viendo un poco sorprendido a su amigo.

- Todo fue plan de Daisuke… él fue quien logro pasar a través de la grieta en la Sociedad De Almas.

Dijo Hisagi, sorprendiendo a todos por lo que acababa de decir, sabiendo lo por aquella grieta no se podía pasar… pero aparentemente no era del todo cierto…

- A veces pienso que sabes más de lo que aparentas… ambos.

Pensó Daisuke, teniendo aquel pensamiento dirigido a su Zanpaku-tō, a lo cual, solo fue escuchar un simple "Hmp" de cierto hombre con voz distorsionada para divertirse un poco.

- ¿Y bien? ¿Crees que tu solo puede contra mí?

- El hecho de que mis compañeros cayeran más rápido de lo que pensaba… y el hecho de que hicimos añicos aquellas ramificaciones creadas por el poder del Shinenju… la verdadera pregunta es: "¿Crees poder vencerme tu solo?"

Recalcó Daisuke, el cual solo miraba orgulloso e si mismo por el hecho de que su provocación hubiese funcionado muy bien… la cara de Ganryū lo decía todo…

Daisuke miró hacia un lado, notando que Ichigo ya estaba en busca de la mujer.

- Basta de charla…

- Nunca mejor dicho…

Daisuke solo decidió hacer algo con lo que no estaba muy acostumbrado… terminar la pelea de un solo golpe.

¿Y cómo haría eso? simplemente con su técnica más destructiva y con la adición de su poder Hollow…

- ¿Q-qué?

Se preguntó sorprendido Ganryū, el cual ahora estaba partido exactamente a la mitad… su cuerpo comenzó a hacerse completamente trasparente y a convertirse en nada más que humo que se dispersó con gran facilidad.

- Esto… no debió pasar…

Con aquellas últimas palabras, el último miembro de los "Dark One" fue derrotado… con suma facilidad…

- Y qué mejor manera de derrotarte… que hacerlo en un instante… pues no hay nada más frustrante que perder sin siquiera poder empezar…

Daisuke pensó para sí mismo, ahora notando como Ichigo llevaba consigo a una consciente Senna.

- ¿Eh? ¡Tú eres el otro tipo que estaba con Ichigo! – fue lo primero que pudo decir la mujer, la cual estaba siendo cargada como un costal de papas por Ichigo.

- Si… un gusto, lo que sea…

Daisuke no le dio tanta importancia, cosa que la mujer no soporto y se empezó a quejar aún más… pero la verdad… es que Daisuke estaba enfocado en otra cosa.

- ¡Oye! ¡Ya deja de moverte! ¡Se supone que debes estar agradecida por salvarte! -Ichigo hacía lo mismo de siempre… pero rápidamente captó su atención a Daisuke, el cual ahora estaba viendo el cielo del lugar. – Daisuke…

- Hay que salir de aquí… ¡Ahora!

Dio la orden repentina, el rubio, cortando rápidamente la posible pregunta que haría el pelinaranja.

De un momento a otro, del cielo del Kyōgoku empezó a caer una especie de líquido pesado, viscoso y de color negro, cosa que los capitanes identificaron con rapidez.

- ¿Qué? ¿Ya usaron el cañón de Kidō? – se preguntó Suì-Fēng, la cual se alarmo como todo el mundo presente.

- Hay que irnos ahora.

Decretó Byakuya, a lo que todos los demás presentes solo asintieron a la orden del azabache Kuchiki, para rápidamente salir sin ningún retraso.

Daisuke, Senna e Ichigo, quienes eran los más alejados del lugar no tardaron en hacer lo mismo que los demás.

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En uno de los puentes que pasaba sobre el río que atravesaba la ciudad Karakura, se encontraban el resto de personas: Ishida, Chad, Orihime, Urahara, Tessai, Ururu y Jinta; todos ellos esperando pacientes a obtener alguna noticia de las personas que fueron hace ya un tiempo a aquella otra dimensión.

¿Y por qué razón estaban en aquel puente? Eso se debe a que la entrada a aquella dimensión, Kyōgoku, se encontraba justo debajo del agua del rio, precisamente en uno de los lados de aquel puente.

- ¿Crees que estén bien ahí, Urahara-san?

Pregunto Orihime preocupada por lo que estuviesen pasando los demás en aquel lugar.

- ¿Quién sabe? Pero sabiendo que son ellos los que están allá… entonces no hay nada de qué preocuparse.

Dijo el sombrerero, tratando de apaciguar la angustia de los amigos del pelinaranja, cosa que de cierta manera funcionaba a su forma…

- Entonces, debido a que es una dimensión formada de nada más que almas, ningún humano podría ir hasta allá…

- En efecto, Ishida-san, algo no muy conveniente para ustedes, supongo…

Después de eso, aquel grupo decidió seguir esperando a que algo llegase a suceder en cualquier momento… pero la espera no fue muy larga que digamos.

- Ya vienen.

Avisó Kisuke, a lo que todos prestaron total atención a la grieta debajo del agua, notando como esta empezó a brilla un proco y de ahí salir todos lo Shinigamis que fueron en compañía de Ichigo… claro, pero el mencionado pelinaranja no había llegado aún…

- Hmm, así que él también se unió a la fiesta...

Dijo divertido Urahara, intrigando un poco a los presentes al lado suyo… pero sus palabras cobraron sentido cuando de aquel lugar salieron tres personas… Ichigo, Senna y…

- ¡Daisuke-san!

Dijeron en coro todos los presentes, a lo que este solo se limitó a saludar con una mano y con una sonrisa ladeada.

- Lamento la espera… pero… esta vez, me obligaron a ir por el camino largo…

Ishida, Orihime y Chad solo asintieron un poco nostálgicos pro aquella patética escusa del rubio… hacía mucho tiempo que no decía algo como eso… ¿Semanas? ¿Meses? Técnicamente, desde que Daisuke obtuvo sus poderes, muchas cosas en él cambiaron un poco… como el hábito de sus excusas sin sentido alguna.

- Si… me lo imaginaba…

Esta vez fue turno de Ishida, viendo como el rubio se acercaba para ponerse al día con su grupo…

Mientras esto sucedía, el tercer y cuarto asiento junto con los tenientes salvo Yachiru, estaban hablando casualmente entre ellos.

- ¿Cómo es que hiciste eso, Hisagi-san? La cadena de Kazeshini era más grande de lo que recordaba… - Kira decía un poco impresionado por aquella habilidad mostrada por el teniente al que se referían, a lo cual este solo podía rascarse la nuca un poco apenado por tanta atención.

- Bueno… eso fue algo que improvisamos de camino Daisuke-san y yo…

- Y vaya que sí destrozaste todo ahí, Hisagi…

Por primera vez en mucho tiempo, el teniente estaba siendo alabado de innumerables maneras por su actuación hecha en la misión de rescate improvisada, a lo cual este no podía estar más que emocionado por dentro… claro, por fuera tenía que segur pareciendo el típico hombre genial que hace cosas geniales hasta después de terminar una misión…

- Gracias, Daisuke-san… te debo una…

En la cabeza del teniente de la novena división, este no podía estarse imaginando una parte de si llorando lagrimas estilo cómicas por el hecho de que ahora tenía más atención que antes…

Y, por último, el grupo de capitanes, los cuales estaban teniendo una plática con Urahara y Tessai… todos menos Suì-Fēng por razones muy poco conocidas por pocas personas.

- Entonces… ahora la Sociedad De Almas está a salvo de la colisión de ambos mundos… fue un poco más fácil de lo que me esperaba para algo así…

Hitsugaya era quien menos experiencia tenía haciendo aquel tipo de cosas, por lo cual, no era algo que él pudiera hacer todos los días…

- Ciertamente eso paso… pero creo que hubo unos pequeños inconvenientes en eso…

Urahara llamo la atención de las personas que le estaban escuchando, para que luego en todo el lugar se empezase a sentir un ligero temblor… el cual provenía de la grieta en el agua.

- ¿Uh? ¿No se supone que terminamos ya?

Dijo intrigado Renji, mirando sorprendido al igual que todos, aquel cambio en la grieta.

- Así que terminó de la peor forma posible…

Dijo preocupantemente tranquilo Urahara, lo cual sorprendió a todos los presentes por el hecho de haber esperado un resultado como este.

- Espera… ¿Sabía que algo como esto iba a suceder, Urahara-san?

Esta vez fue Ichigo quien hablo, a lo que el sombrerero solo pudo asentir lentamente.

- Para que se entienda mejor… el Kyōgoku es un logar completamente formado por los Blanks. Con el Shinenju, estos Blanks se vieron atraídos, juntándose todos en un mismo punto, haciendo que la Sociedad De Almas y el mundo real se acercasen cada vez más y más hasta el punto en que ambos colisionen entre si y fusionarlos… por ende, destruirlos.

- Y ahora, todos los Blanks están en un mismo lugar, a lo que la única forma detener esto es dispersándolos… y solo existe una cosa que puede lograr hacer eso…

Para sorpresa de muchos, el que habló fue Daisuke, el cual añadió la situación actual junto con la posible solución… pero el rubio estaba viendo seriamente a una triste Senna…

- Daisuke… ¿Qué quieres decir?

- Exactamente lo que entendiste, Ichigo… solo el poder del Shinenju puede hacer que el Kyōgoku deje de existir… pero no todo es así de simple…

Daisuke sabía que Ichigo no quería saber por nada en el mundo el precio que se debía pagar para finalmente terminar con esto… su cara llena de preocupación era tan evidente cuando se dignó a ver la expresión de Senna… una sonrisa triste era lo que podía ver en ella

- Lo que dice el rubio es cierto… Después de todo, todos somos uno… y sea lo que sea que llegue a suceder…

La mujer rápidamente se colocó en el centro de la grieta en un movimiento rápido, ya estando completamente lista para acabar con esto de una vez por todas.

- ¡¿Espera, Senna?! ¡Podemos encontrar otra forma…!

Antes de que Ichigo pudiese seguir hablando, este fue brutalmente interrumpido con un fuerte golpe proveniente de Daisuke, movimiento que sorprendió todos los presentes.

- ¿Eh?

- Ichigo… - Daisuke miraba con una expresión llena de frialdad y con un vacío inconmensurable en sus ojos, a lo que este tuvo un leve pero irritante escalofrío que pasó por su espina dorsal. - ¿Crees que hubiese dicho algo como eso si hubiese una mejor opción que un sacrificio? Definitivamente esta no es la opción que yo hubiera elegido… pero es la única… o es eso o la destrucción inminente…

Daisuke sabía por lo que estaba pasando el pelinaranja… no es que quisiera sentir empatía por su amigo o algo parecido, pero Ichigo actualmente no estaba en un buen momento… sus peleas internar no le dejaban pensar con frialdad las cosas… y su gran empeño de proteger a todos cueste lo que cueste no ayudaba a que el joven Kurosaki pudiera superar las cosas… y esta era la forma en la que este podría entender las cosas… y esto es lo que Daisuke le quería enseñar a su amigo…

- Pero…

Ichigo estaba completamente abatido en el suelo, las palabras del rubio cavaron un hueco profundo dentro de sí…

Obviamente, sus amigos más cercanos estaba más que preocupados por el pelinaranja, y notando como Rukia y Orihime iban a acercarse… una mirada fulminante por parte de Daisuke las detuvo en seco, a lo que Rukia solo pudo sentirse abrumada por la presencia que estaba ejerciendo el rubio… pero Orihime… por alguna razón sentía horror al ver aquellos ojos frívolos… y al igual que ella, Chad e Ishida también sintieron lo mismo, como si algo dentro de sus cuerpo se estuviese encogiendo al ver la expresión del rubio…

- Lamento que tenga que ser de esta manera, Ichigo…

El pelinaranja rápidamente miró hacia el frente, notando que aquello dicho no vino de Daisuke… sino de Senna, la cual ya no llevaba puesto el uniforme común de los Shinigamis… ahora era completamente blanco…

- Senna…

- Sabes… me divertí mucho en el centro comercial… y realmente me hubiera gustado seguir jugando un poco más… pero aun así… aunque solo fue por un simple y breve momento… gracias…

Ya a este punto, ya había comenzado a brillar todo el lugar como si se tratara de una luz incandescente, creado consigo una fuerte brisa que afectaba a los que se encontraban más cerca del lugar…

Y así, fue como el Kyōgoku fue totalmente destruido gracias a los poderes de Senna, la cual ahora se encontraba a la orilla de río, y acompañándola mientras que todavía su cuerpo se disolvía en Reiatsu, estaban todos los demás.

Además de ellos, también se encontraba Ukitake y Kyōraku, los cuales llegaron hace poco para saber sobre la situación actual.

Pero ahora, nuestra atención ahora esta puesta sobre Senna, la cual ahora estaba por decir sus últimas palabras…

- Gracias por lo que has hecho, Senna… realmente no hay palabras para agradecer lo que has hecho por este mundo y la Sociedad De Almas…

El que decía aquello era nadie más que Daisuke, el cual era el que hablaba por todos lo demás que estaban en el lugar… a lo que la mujer solo pudo sonreír débilmente.

- Supongo… después de todo… no recordaran nada de lo que sucedió…

Aquella declaración de la mujer dejo a más de uno con la duda en su cabeza, pero luego llego Rukia junto con Ukitake, los cuales tenían la respuesta para lo que acababa de decir Senna.

- Debido a que ella es una concentración de todos los recuerdos formados por las almas que se perdieron en el Dangai, todo lo que tenga que ver con este asunto será olvidado permanentemente… ya que el Shinenju se irá con todos sus recuerdos… incluso con los recuerdos en los esté implicado.

Ukitake explico lo mejor que pudo, notando ahora que todos entendieron rápidamente…

- Entonces…

- Supongo que esa es una buena razón para olvidar todo esto… - Daisuke nuevamente interrumpió a Ichigo, el cual solo dejo que el rubio hablase… no es como si quisiera hablar de todos modos. – pero, dichos recuerdos solo afectan a la mente, ¿No es así?

Daisuke dejó un poco curioso a Ukitake como también a Rukia, los cuales solo alzaron una ceja ante duda que ahora tenían.

- Puede que Senna sea olvidada de nuestra memoria, después de todo, don memorias de nadie… pero, después de todo, para las personas preciadas que conociste hoy… ahora yace su memoria… en el corazón.

- ¿De… de que estás hablando?

- Senna… cada vez que piensas en alguien que es querido por ti… no vas y recuerdas los sucesos que se han quedado grabados en tu memoria… tu corazón en lo que hace que nunca olvides absolutamente nada de tus personas preciadas… así es como nace un corazón. Y estoy seguro que te volviste alguien preciado para alguien más aquí… y es por eso que estoy seguro que no serás olvidada.

Senna quedó algo impactada por lo que acababa de decir Daisuke… pero, al fin y al cabo, la mujer solo dio una sonrisa llena de paz y tranquilidad…

- Gracias… muchas gracias, Daisuke…

Ahora Senna se había convertido en miles de partículas de Reiryoku, a lo cual, el rubio solo miro el cielo, viendo como las partículas se iban en la luminosa noche estrellada.

- Supongo que tienes algo de razón… - Ichigo estaba un poco mejor… de hecho, ahora ya no estaba con su pensamiento pesimista de antes… aunque sus ojos todavía denotaban aquel ápice de temor en ellos… había sido menguado en gran parte. - ¿Desde cuándo te volviste… eh…?

- Lo mejor será que no preguntes, Ichigo… porque no tengo ganas de contestar.

Con una sonrisa ladeada, Daisuke miro con a Ichigo un poco divertido, a lo que el pelinaranja solo pudo suspirar y fruncir su ceño en el proceso.

- Lo que dijo Daisuke-san… puede que tenga algo de sentido, no… ¿Ukitake?

Kyōraku se había colocado a un lado del capitán peliblanco… pero su pregunta no fue dirigida para esperar una respuesta de su amigo… sino porque realmente estaba perdido en su mente, esto es debido a que la expresión del hombre era de puro impacto… y no era el único que tenía esa expresión, sino también Rukia…

- Ah, claro… supongo que les debe de haber recordado a alguien…

Kyōraku dijo aquello de manera casual, sabiendo que lo dicho por Daisuke… era algo que en su tiempo también decía muy seguido el fallecido teniente de la treceava división…

- Realmente… se parece mucho a él…

Fue el pensamiento simultaneo de Rukia y Ukitake, quienes en una fracción de segundo lograron recordar la cara de aquel teniente… sintiendo aquella nostalgia por los momentos pasados con el miembro del clan Shiba.

- Daisuke…

- Que sucede, Ichigo.

- Es solo que… lo que dijiste… ¿Lo decías en serio?

- ¿Y tú piensas que estaba jugando? Claro que lo decía en serio… bueno, esa es mi forma de ver las cosas…

Daisuke se quedó mirando por un momento el río, notando que algo en lo profundo de este estaba brillando un poco, de aspecto metálico y oxidado… algo que al rubio le trajo unos cuantos recuerdos…

- Pero también… no siempre se quedan los buenos recuerdos…

Con eso último dicho, el rubio finalmente se fue del lugar sin decir otra palabra, a lo que Ichigo no se percató sino hasta más tarde, mirando ahora el lugar a donde observo el rubio… sorprendiéndose de ver aquello que estaba en el fondo del río.

- Así que todavía recuerdas eso… bueno, eso es algo que no es posible de olvidar, Daisuke… - Ichigo también empezó a irse, no sin antes mirar por última vez aquello en el fondo del rio… una escopeta partida por la mitad…

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Ya pasando algún tiempo desde los acontecimientos más recientes, los Shinigamis ya habían vuelto a la Sociedad De Almas y los jóvenes ya se encontraban descansando en sus hogares… pero ahora, nuestra atención se centra en un grupo de personas que ahora estaban reunidas en la tienda del sombrerero… todos estos cinco adultos sentados alrededor de aquella baja mesa.

- No es necesario que me expliques… Kurosaki ya me dijo cada detalle de camino…

Dijo un peliblanco… mejor conocido como Ishida Ryūken… jefe de la clínica de la ciudad y padre de Uryū…

A parte de este, también estaba Urahara evidentemente, Tessai, Isshin y Yoruichi.

- Ya veo… - dijo Urahara con una mano en su mentón, ya analizando con cuidado lo que tendría que decir - ¿Y qué piensas al respecto?

- Que Kanae y Masaki de una forma u otra también lo hubiesen protegido… aun sabiendo las consecuencias que eso implicaba.

- Tan directo como siempre, Ishida-san… - dijo el sombrerero, tapando su cara son aquel abanico que siempre llevaba consigo… pero ahora, decidió dejarlo de lado junto con su sombrero. – Entonces podemos contar contigo para protegerlo a él de lo que vendrá…

- En efecto… - Dijo tan serio como siempre Ryūken… pero ahora, su mente estaba yendo hacia otro lado… uno del cual se tenía que tener mucho cuidado. - pero… ¿Ya ha habido alguna señal de ellos?

- No… de momento, lo único hecho por ellos fue congelar el tiempo cuando los chicos se encontraban salvando a Kuchiki Rukia… y yo también caí bajo su influencia.

Yoruichi fue la siguiente que hablo, sintiéndose un poco apenada de no haber visto eso de antemano.

Ishida pensó por un momento las palabras de la mujer pelimorada, para luego suspirar de molestia y entrecerrar un poco sus ojos ante aquella noticia

- Así que ellos no perdieron el tiempo y mejoraron sus técnicas… esto será muy complicado.

- Más complicado de lo que fue en un principio… - agregó Isshin, el cual estaba tan pensativo como todos ahí en el lugar.

- cierto, casi se me olvidaba... - Urahara llamo la atención de los presentes con un tono serio. - Hace poco, Daisuke-san fue tendido en una trampa, en la cual quedó atrapado en el Dangai para luego aparecer en una zona totalmente recóndita de la Sociedad De Almas... aunque puede que haya sido obra de esos sujetos, tampoco hay que descartar esa posibiliddad...

- La única forma de saberlo es preguntándole directamente a Daisuke... dependiendo de lo que haya visto allá, es probable que tengamos una mejor idea de saber si fue plan de ee hombre o no...

- Fue el análisis preciso de Ishida, a lo cual los presentes asintieron estando de acuerdo con el hombre peliblanco.

- Sea como sea… - Urahara llamo la atención de todos rápidamente con un simple gesto de desdén con su mano derecha – Lo importante ahora… es que ninguno de ellos haga contacto directo con Daisuke… así que cuento con ustedes para vigilarlo de cerca de ahora en adelante.

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Fin Del Capítulo.