El Frío Cielo Sin Luna

Los personajes de Bleach no me pertenecen. Son obra y creación de Tite Kubo.

WWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW

Capítulo 18: Conociendo El Vacío Del Pasado

- ¿No crees que nos pasamos un poco?

Fue la obvia pregunta de Ichigo al darse cuenta de lo que este junto con Daisuke habían hecho… prácticamente cambiaron por completo la geografía que anteriormente tenía aquel lugar del parque.

Ahora dicho lugar parecía un campo de guerra, todo estaba cubierto de cenizas y probablemente no podría crecer tierras nuevas por un largo, muy largo tiempo.

- Nah… ni te preocupes por eso. Entre nosotros, solo fue obra de aquellos Hollows que llegaron y destruyeron todo el lugar.

Dijo despreocupado Daisuke, el cual solo se quitó el peso de encima haciendo una excusa muy poco creíble, tanto que Ichigo lo vio con cara de palo por unos segundos.

- Por cierto, no sabía que podías hacer eso con tus llamas…

Dijo pensativo Ichigo, a lo que Daisuke recordó por un breve momento lo que acababa de suceder… en aquel momento en el que ayudaba a Ichigo a recapacitar en si… no se dio cuenta que inconscientemente utilizo su poder de una forma que no había experimentado antes.

- ¿A esto te referías con saber mi verdadera naturaleza? ¿Hitsujikai…? – Se dijo para sí mismo Daisuke, el cual solo lo dejo de lado para luego volver a centrarse en el pelinaranja que tenía a su lado. - Bueno, sea como sea, lo mejor será irnos antes de que alguien sepa lo que sucedió realmente aquí…

- Si… con respecto a eso…

Fueron las palabras de un nervioso Ichigo, el cual dejo un poco desconcertado a Daisuke, creyendo que todavía no había acabado el episodio de depresión de Ichigo, y también pensando en que si debería hacer una especie de sección en la que tenía que contar las veces en que Ichigo estuvo depresivo en todo este tiempo.

- ¿Y ahora…?

- Pues… yo… o más bien… - Las palabras no salían de Ichigo quien sabe por qué razón, lo cual ahora si había confundido en gran manera a Daisuke.

- Dilo de una vez…

- ¡Karin se dio cuenta de que soy un Shinigami!

Antes de que Daisuke terminase su oración, Ichigo reveló aquel hecho que detuvo en seco el andar del rubio, cosa que notó el pelinaranja.

La razón por la que el joven Kurosaki estaba nervioso… por lo sobreprotector que siempre fue Daisuke con sus dos hermanas menores, y realmente no sabía cómo se tomaría la noticia el rubio al saber que una de ellas ya era espiritualmente consciente.

- Oh… ya veo.

Dijo simple y llanamente el rubio para luego encogerse de hombros y seguir con su caminata.

- ¿Eh?

Fue lo único que pudo articular el joven Kurosaki, el cual no había anticipado una respuesta tan simple como esa.

- Qué se le va a hacer. Esto es algo que iba a suceder tarde o temprano, así que realmente no me impresiona del todo.

Daisuke respondió la evidente duda que se había generado en Ichigo, el cual todavía no articulaba palabra por lo simple y sencillo de que termino todo.

- Supongo que no sería malo hacerle una pequeña visita… no los he visto desde que llegue a la ciudad. - Decía pensando en voz alta el mismo rubio el cual ya había decidido su próximo destino. - ¿Qué haces ahí parado, Ichigo?

El pelinaranja no respondió por unos segundos tratando de procesar la información, a lo que Daisuke solo suspiro he hizo más evidente… agarro al pelinaranja desde el cuello de su camiseta y lo llevo arrastrando hasta la casa de los Kurosaki.

Dicho camino no fue nada del otro mundo, prácticamente llegaron a su destino en un abrir y cerrar de ojos, ahora Daisuke se encontraba en frente de la entrada de dicha casa, pero Ichigo no se encontraba con este, él había ido directamente a su habitación para poder utilizar nuevamente su cuerpo humano.

- ¿Que debería decirle a Isshin-san? ¿Será que voy directo con eso de que sé que es un Shinigami o solo sigo fingiendo?

- Mi señor… si me lo permite, no creo haya de seguir ocultándolo… tal vez sí frente a su familia, pero por lo demás, creo que es bien sabido que le hablaste de ello a aquel sombrerero…

Una voz profunda resonó en su mente, lo cual Daisuke solo estuvo de acuerdo con dicha voz.

- Bien, allá voy…

Daisuke tocó el timbre de aquella casa, aunque sabía el hecho de que Isshin sintió su presencia, no era como que este había hecho lo posible por pasar desapercibido.

- ¡Ya voy!

Se escuchó del otro lado de la puerta de entrada, lo cual Daisuke identifico que era Yuzu, era la única e aquel lugar que haría algo como eso.

- ¡Buenos días! ¿En que lo…?

Daisuke se tuvo que aguantar las carcajadas que amenazaban con salirse ya que le daba algo de gracia que Yuzu no lo reconoció al instante… de hecho, ya lo reconoció cinco segundos después de haber abierto la puerta

- ¿En serio? No puedo creer que mi querida Yuzu-chan no me reconociera… seguramente se te está pegando lo frío de Karin-chan… - decía el rubio fingiendo estar ofendido, haciendo reaccionar a Yuzu rápidamente.

- ¡Daisuke-san!

Dijo la pequeña niña, la cual se abalanzo sobre el rubio para casi taclearlo, a lo que Daisuke solo correspondió y se puso a dar vueltas mientras tenía a Yuzu en aquel abrazo.

- Lamento no haber venido antes, pero estuve algo ocupado.

- No hay problema. ¡Estoy seguro que a papa y a Karin-chan les encantara saber que viniste!

Decía animadamente la niña, la cual había tomado de la mano al rubio para jalarlo hasta la entrada y pasar directamente hasta la sala de aquel lugar.

- ¡Oye, Yuzu! ¿Por qué haces tanto ruido?

Decía una somnolienta Karin, la cual estaba bajando perezosamente de las escaleras, aún sin notar la presencia de aquel rubio.

- ¡Karin-chan! ¡Tenemos visitas!

Dijo Yuzu, la cual empujaba a Karin por las escaleras para apresurar su paso, cosa que la chica pelinegra no pudo evitar quejarse por tal acción de la chica castaña… pero solo bastaron unos segundos para que Karin notase la presencia del rubio.

- ¿Eh? – Dijo desconcertada Karin, no por el hecho de que Daisuke estaba ahí parado como si nada, eso era lo normal… pero lo que no era normal para Karin era el hecho de que la presencia del Daisuke ahora era mucho más fuerte y opresiva… - Esto… se siente igual que… ¿Ichi-nii?

- ¿En serio? Primero Yuzu-chan no me reconoce y ahora Karin-chan está tan fría conmigo… vaya suerte la mía. ¿Debería llamarte ahora "Cubito de hielo"?

Decía el rubio fingiendo estar ofendido nuevamente, a lo que Karin reacciono solo para entrecerrar sus ojos al rubio con el ceño fruncido.

- Realmente no cambias…

Daisuke también entrecerró sus ojos con una sonrisa algo divertida dirigida a Karin, para luego acercarse y abrazarla de repente.

- ¡¿Ahora Karin-chan me odio?! ¡Oh, lo niños y su estúpida etapa rebelde que los hace ver como unos tipos que quieren ser geniales!

Decía el rubio llorando cómicamente por lo fría que era Karin, a lo cual esta solo trataba de alejarse tanto como podía del rubio, claramente fallando en el proceso.

Luego de unos minutos de que todo se calmó, ahora los presentes estaban tomando algo de té que había preparado Yuzu.

Karin todavía estaba algo avergonzada por la actitud tan infantil del rubio, pero por otra parte también se alegraba de ver de nuevo al rubio.

Por parte de Yuzu, esta estaba hablando cualquier trivialidad con el rubio, a su vez que se ponía al día con este.

Y Daisuke, solo estaba tan animado con la charla entre las dos hermanas Kurosaki, hacía tiempo que no la pasaba de esa forma con las dos chicas.

- Por cierto, ¿Isshin-san no está aquí?

- Si está, solo que tuvo un día tan ocupado que se tuvo que ir a descansar apenas termino con el trabajo.

Respondió Yuzu a la pregunta del rubio, el cual solo asintió ante ello.

- Supongo que estará bien entonces… ¿Y qué hay de Fresita?

Karin se atragantó por un momento con el té, recordando lo que había visto del pelinaranja esa misma mañana, pero disimulo bastante bien para que Yuzu no lo notaste… cosa contraria con el rubio, el cual ya sabía el porqué de aquella reacción.

- A estado en su habitación todo el día…

Decía cabizbaja Yuzu, a lo que Daisuke solo asintió por ello.

- Entonces no creo que haya ningún problema en que yo vaya a su habitación. - Dijo el rubio, levantándose de su asiento para luego subir las escaleras, pero antes, agarro a Karin del cuello de aquella camisa que llevaba puesta. – Y tu vienes conmigo, Karin-chan.

Dijo divertido el rubio, viendo la cara de molestia de dicha mujer, la cual no se resistió, pero tampoco camino hasta aquel lugar.

- Ya volvemos, Yuzu-chan.

- Esta bien.

Dijo la castaña, para luego limpiar la mesa y lavar los trastes que quedaban en la cocina.

Luego de unos segundos, Daisuke dejó de arrastras a Karin para que esta caminase por su cuenta, estaban a mitad de camino de la habitación de Ichigo.

- Ichigo ya me contó que supiste sobre su forma Shinigami…

Dijo el rubio sin titubear, haciendo que Karin casi se tropezase en su andar por la repentina respuesta.

- ¿Ah?

- Supongo que era algo que tarde o temprano sucedería… es decir, ya eres capaz de ver Hollows, y solo era cuestión de tiempo que descubrieses la verdad de Ichigo.

Siguió el rubio con su monologo, a lo que la chica solo se quedó callada por un momento, pensando en lo que diría a continuación.

- ¿Tu… lo sabías?

- Si. Lo supe desde que se convirtió en un Shinigami Sustituto por primera vez.

- Entonces… ¿Tu…también estas relacionado?

- Depende a lo que te refieras.

- ¿Tú también eres un Shinigami?

- En efecto… yo también soy un Shinigami "Sustituto".

- ¿Cómo?

- Con ayuda de un… sombrerero loco.

Daisuke ahora solo espero a que Karin procesase la información, el rubio sabía que las dudas de la chica pelinegra todavía eran muchas, pero eso no era lo único, ahora Daisuke debería saber cómo es que Karin supo todo eso sobre los Shinigamis y los Hollow.

- Antes de continuar, Karin… ¿Cómo es que sabes todo esto?

- Pues… ese tal Don Kanonji paso por aquí buscando a su "Discípulo" … lo demás fue con unos niños llamados Ururu y Jinta que estaban con un tal Kon.

- Oh, entonces fue así…

Daisuke no entendió muy bien cómo es que todo aquello termino así, ya que las posibilidades en que todos se encontrasen entre sí… era por debajo del 10%, por lo cual, solo dejo eso para investigar más tarde.

- Bueno… creo que eso es todo.

- ¿En serio? Creí que estabas más dudosa… - Daisuke por un segundo solo tuvo que ver fijamente los ojos de Karin para entender lo que estaba buscando. – Pero creo que no será necesario.

- No sé qué es lo que sucede con Ichi-nii… pero sé que nunca nos diría nada para no preocuparnos…

- Bueno, ¿Qué esperabas de Fresita? Él siempre fue así…

- Si… supongo que si…

Daisuke ahora camino para estar en frente de la puerta de Ichigo, pero antes de abrir, volvió a mirar a Karin, la cual todavía seguía en conflicto.

- Por cierto, no tienes que preocuparte demasiado por él… después de todo, yo estoy aquí, y nada le sucederá a Ichigo mientras lo pueda evitar.

Con eso último, Daisuke paso a la habitación del pelinaranja sin siquiera tocar, para luego cerrar la puerta, a lo que Karin entendió rápidamente lo que iba a hacer el rubio.

- Si… y tú siempre estuviste ahí…

Con eso último, Karin dejó el lugar para ayudar un poco a su hermana en la cocina… lo que ella no había notado es que una persona escucho toda la conversación que tuvo con el rubio.

Hablando de Daisuke, este ya había entrado a la habitación de Ichigo, ahora ambos mirándose fijamente por unos instantes.

- Ahora no hay nada de qué preocuparse, Ichigo. Aunque no entiendo hablaste con ella en primer lugar.

- ¡Oye! ¡Yo no te pedí que le hablaras de eso! solo te dije que ella ya estaba al tanto de todo, no que también le hables de lo que pasó en la Sociedad De Almas.

Ichigo solo pudo cruzarse de brazos mientras miraba hacia otro lado con el ceño fruncido, a lo cual Daisuke solo suspiro de manera cancina.

- Como sea, ya pronto te avisare si sucede algo, ya tienes el dispositivo que te di para localizar Hollows mientras que esté inactivo de nuevo. - Daisuke ahora empezó a retirarse del lugar sin esperar una respuesta de Ichigo, pero se detuvo abruptamente al recordar algo muy importante. – Por cierto, Kon, por favor, mantén alejado a Karin y a Yuzu tanto como puedas de lo que sea que estés haciendo en la ciudad.

El nombrado simplemente emergió desde el escritorio del pelinaranja, se notaba lo mucho que estaba asustado del rubio por lo que era capaz de hacer… y sabiendo que indirectamente era en parte su culpa…

Daisuke cerró la puerta lentamente, ahora estando nuevamente en aquel pasillo para bajar las escaleras… pero este ni siquiera dio un paso y solo se quedó en ese mismo lugar por menos de diez segundos.

- ¿Qué tanto piensas espiarme, Isshin-san?

Murmuro el rubio lo más bajo posible como para que Ichigo no escuchase del otro lado de la puerta, a lo que, en su respuesta, un adulto pelinegro se asomó de la puerta de su habitación.

- ¿Desde cuándo lo sabías?

- Desde que entré a esta casa, supe que nos estabas vigilando.

Ambos hablaban en voz baja por simple precaución de uno o simplemente a modo de juego, Isshin solo suspiro un poco divertido de los agudos y refinados instintos que tenía el rubio.

- Supongo que era de esperarse de ti, Daisuke…

- Seguramente… - Daisuke ahora sabía no era momento de trivialidades, por lo que fue directo al asunto con una simple pregunta. - ¿Él ya te contó todo?

A esto, Isshin solo suspiro suavemente, para luego tomar una expresión mucho más seria que antes.

- Si... pero no hablemos aquí…

Daisuke asintió rápidamente, para luego dirigirse a las afueras de aquella casa sin ser notados por nadie.

En cuestión de segundos, ambos ahora se encontraban mirándose seriamente, esperando a que alguien rompiese el hielo con cualquier pregunta que sea.

- Supongo que quieres explicaciones…

- No tantas en realidad… Shiba Isshin. – Por un momento el pelinegro mayor se atraganto con sus propias palabras al escuchar aquel apellido desde décadas atrás…

- ¿Sorprendido? – Dijo el rubio con su típica sonrisa ladeada al igual que su cabeza, mirando con una expresión algo aburrida a Isshin. - Cuando fui a la Sociedad De Almas… mejor dicho, cuando estuve a punto de partir a la Sociedad De Almas, escuche la conversación que tuviste con Ichigo esa noche… y note que le diste una especie de barrera contenida en un simple sello.

- ¿Qué? Eso no es posible… como es que estuvo allí si no pude sentir a nadie…

- "¿Qué? Eso no es posible… como es que estuvo allí si no pude sentir a nadie". Estoy seguro que eso es lo que acabas de pensar Isshin-san. – dijo Daisuke para sorpresa de Isshin, a lo cual este ya no sabía en qué pensar. – Pero eso… ¡seguirá siendo un secreto hasta que me dé la gana de decirlo!

Dijo divertido el rubio alzando su pulgar, a lo que Isshin no pudo evitar sobresaltarse al no poder recibir ningún tipo de información por parte de este.

- Y lo de tu apellido… luego de encontrarme con el actual capitán de la décima división, Hitsugaya Tōshirō, y revisar una que otra cosa sobre el clan Shiba gracias a lo muy expresiva que fue Shiba Kūkaku al ver a Ichigo… no fue tarea fácil ir a infiltrarme en el departamento de la doceava división para comprobar todo…

Explicaba Daisuke, recordando todo aquello que tuvo que hacer para confirmar el apellido de Isshin y su recuerdo del pequeño encuentro totalmente planeado por este para corroborar dicha información.

Por parte de Isshin, este estaba sin palabras por lo que Daisuke había hecho… realmente era de temer ese hecho, simplemente era increíble todo lo que había hecho aquel rubio en tan poco tiempo.

- Ya… veo…

Isshin no pudo procesar la información tan bien como se esperaba… bueno, Daisuke sí que se lo esperaba, no era como si no hubiese pensado aquella posibilidad desde un principio, por lo cual, ahora tenía que esperar un poco más de tiempo para que Isshin se recompusiese.

- Creo… que me…

- Antes de que te vayas, Isshin-san, necesito que me respondas algo.

No era porque Daisuke fuese masoquista con el pelinegro ni nada por el estilo, pero no quería dejar para otro momento una pregunta tan importante como la que tenía que hacer en ese momento, a lo cual, Isshin se recompuso lo más rápido que pudo para tratar de responder.

- ¿Cómo es que terminaste sin poderes y en el mundo humano?

Isshin alzo la ceja por un momento, viéndose un poco curioso por la pregunta, ya que esperaba algo muy diferente, como el por qué no le dijo absolutamente nada a Ichigo.

- Se lo que estás pensando… y no, no me interesa en lo absoluto el hecho de que le ocultaste esto a Ichigo sabiendo que este iba a ir a la Sociedad De Almas, eso ya es asunto de ustedes… pero me intriga saber cómo es que un Shinigami de rango capitán termino así.

Fue la respuesta de Daisuke, lo cual hizo suspirar levemente a Isshin, ahora listo para responder dicha respuesta.

- Bien… pero no me interrumpas en ningún momento. - dijo Isshin, sentándose en el suelo, lo cual Daisuke imito.

– Todo empezó hace ya veinte años atrás… recibí una noticia de que mis hombres estaban desapareciendo en una ciudad vecina a esta, lo cual yo mismo fui a investigar personalmente, para luego ver que todo era obra de un Hollow… parecía ser un Vasto Lorde o algo parecido…

Isshin paró por un momento, este sacó una lata de cerveza que tenía guardada en su camisa, lo cual intrigo un poco a Daisuke.

- ¿De dónde sacó la cerveza? No lo había notado antes…

- Antes de que me diera cuenta, ese Hollow me tenía arrinconado, tanto que me vi en la obligación de utilizar mi Bankai… pero de una forma extraña, recibí una herida que me dejo sin posibilidad de aumentar mi Reiatsu para utilizar mi Bankai… pero luego de unos minutos en el que aquel Hollow y yo por fin estuvimos en el punto final… una mujer apareció, y extermino a aquel Hollow tan repentinamente, claramente está viéndose afectada porque dicho Hollow le mordió el hombro.

- Ella… cuando se acercó a mí me dijo que era una Quincy… y había ayudado a un Shinigami sin importarle las consecuencias.

Daisuke se impresiono por un momento, ahora dándose cuenta de algo que había visto hace unos años atrás… en aquel día lluvioso en donde estaba Ichigo y su madre… ese fatídico día… y ahora es que notó que dicha mujer, la madre de Ichigo, era una Quincy…

- Impresionante… Entonces esas extrañas poses que hacía esa mujer… eran el arco y flechas lo que estaba utilizando. – Daisuke comenzó a divagar por unos instantes, pero antes de que siguiera, Isshin siguió relatando aquellos hechos sucedidos.

- Luego de un tiempo relativamente corto, fui a buscar nuevamente a esa mujer para darle las gracias, por lo que me fui del Seireitei sin ninguna autorización, y luego me sorprendo con que dicha mujer estaba enferma… un compañero de esa mujer fue quien me había avisado y reprochado lo que sucedió en aquel entonces…

Flashback.

Retrocediendo el tiempo en un suceso de hace ya probablemente más de veinte años atrás… volvemos a la ciudad Karakura, era una noche algo silenciosa y vacía, no había absolutamente nada por lo cual llamar la atención… a excepción de una persona que estaba surcando los cielos a gran velocidad.

Este hombre, con un traje de color blanco por completo, lentes ojalados y con un llamativo cabello blanco estaba llevando a una mujer castaña algo baja, con un vestido marrón que parecía sacado de alguna de esas escuelas de mujeres.

Estas dos personas eran Ishida Ryūken y Kurosaki Masaki.

El hombre llevaba a la mujer en brazos, la cual tenía un hueco debajo de su cuello, muy parecido al de aquellos Hollows.

- ¿Cómo es que dejé que esto sucediera…? ¿Qué diablos le sucede a Masaki…? Esta cosa parecida a un agujero Hollow… ¿Por qué se mueve como si tuviera dolor…? ¿Por qué…? ¿Por qué… no la detuve…? ¿Por qué… no intervine…? ¿Por qué…?

Así de perdido estaba Ryūken en sus pensamientos culpándose a sí mismo por el estado actual de la mujer que no se había percatado de la presencia de un Hollow justo a un lado... y cuando se dio cuenta ya era demasiado tarde… o eso pensó él.

Justo en el último segundo, aquella entidad fue rebanada perfectamente a la mitad, a lo que el joven Ishida se vio claramente sorprendido por dos cosas… uno, por lo rápido que sucedió todo, y dos, porque en frente de él estaba la persona que menos quería ver…

- Uf… eso estuvo cerca… - dijo un hombre con cabello pelinegro que portaba el traje de Shinigami y un Haori de capitán con el Kanji perteneciente al número "10" en su espalda. - ¡Lo logré justo a tiempo! ¡No necesitas agradecerme! ¡No necesito o quiero las gracias de los hombres!

Decía de manera casual el hombre, el cual coloco su Zanpaku-tō en un hombro… este hombre era el capitán Shiba Isshin.

- ¡Tú!

Dijo con notoria furia Ryūken, el cual se confundió al no saber exactamente lo que sucedía.

- ¿Hm? Que…

Iba a responder Isshin, pero este rápidamente se percató de la mujer en los brazos de Ryūken, reconociéndola al instante.

- ¡Espera, déjame ver eso! Ella es…

Isshin reconoció a Masaki al haberla salvado aquel día… un Hollow con el cuerpo negro y máscara blanca… y ella tuvo agallas de ayudar a nada menos que a un Shinigami siendo esta una Quincy…

- ¡No la toques! - Dijo Ishida, alejando a Masaki de la presencia del Shinigami, cosa que lo confundió un poco. – Masaki… ¿Por qué crees que ella está en ese estado…? ¡Es porque ella te protegió!

Sea porque el joven Ishida estaba descargando toda su ira contra Isshin o trataba de demostrar el estado actual de la mujer, Isshin solo pudo verse gratamente sorprendido por aquellas palabras.

- Por favor, deténgase.

Dijo un hombre, el cual también se encontraba parado en el cielo como aquel par, vestía un kimono verde y un sombrero blanco con rayas de color verde…

- Ahora no es el momento de pelear. Ambos síganme, les diré la elección que deben tomar, con el fin de salvar a esa chica.

Dijo aquel hombre, el cual no les dio tiempo a replicar al Quincy y al capitán, a lo que solo se dispusieron a seguirlo… después de todo, era lo mejor que podían hacer en ese momento.

Luego de un tiempo, ambos llegaron a una tienda en la que solo veían cajas y más cajas, seguramente apenas estaba construyendo el lugar o le estaba haciendo mantenimiento.

- He estado… Investigando la condición que tiene esta chica por casi cien años.

Empezó hablando el hombre, tratando de aligerar el ambiente resolviendo algunas de las dudas de los dos hombres recién llegados.

- ¿cien años? – Repitió para sí mismo Ishida, el cual había sido tomado con la guardia baja.

- Así que no tienes la edad que aparentas… ¿Quién eres?

Dijo un poco serio Isshin, el cual trataba de tomar todo aquello con la mayor calma posible.

- Mi nombre es Urahara Kisuke… - ante dichas palabras, Isshin pareció recordar algo con respecto a tantos libros e información de la cual gozaba gracias a su estatus como capitán, y recordó que en dichos libros aquel nombre del sombrerero aparecía.

- Yo fui expulsado de la Sociedad De Almas…

- ¿Urahara Kisuke…? – repitió nuevamente Isshin para sí mismo, ahora recordando de forma sorpresiva sucesos de hace poco menos de cien años. – Eso significa que tu…

- ¡No me importa quien seas! ¡Quiero saber si puedes salvar a Masaki! ¡Regrésala a la forma que era antes!

Claramente Ishida estaba muy alterado con la situación de su amiga, por lo que tuvo que cortar la charla de aquellos dos tan rápido como tuvo la oportunidad, por lo cual, este decidió ya desesperarse para resolver todo aquel asunto de una vez.

- …Nunca dije que fuera capaz de hacer tal cosa…

Informo seriamente el sombrerero, cosa que descoloco por completo a Ryūken.

- ¿Qué?

Antes de que el sombrerero respondiese dicha incógnita… dos personas aparecieron del interior de la tienda, un hombre alto con lentes, cabello trenzado y piel algo bronceada junto con una mujer de estatura promedio algo baja, cabello tan rubio como el mismísimo sol y ojos de color almendra… demasiado brillantes, como si estuviesen impregnados con fuego dentro de ellos por su extraña forma en que estos eran iluminados.

- ¿Eh? ¿Y estos tipos quienes son, Kisuke?

Pregunto un poco curiosa la mujer, la cual iba a ser reprendida por Tessai hasta que notaron la presencia de los Quincy… para ser más específicos, notaron la presencia Hollow dentro del cuerpo de aquella Quincy.

- Ya veo… ¿Estabas a punto de decirle que no existe forma de revertir eso, verdad Kisuke?

Hablo la mujer con una notoria seriedad, cosa que desconcertó tanto a Ishida como a Isshin por sus palabras, a lo que Urahara solo se limitó a asentir levemente.

- Ya que volvieron antes de lo previsto… creo que me pueden ayudar ustedes dos en unas cuantas cosas… - dijo pensativo Urahara, para luego retomar su conversación anterior con el Shinigami y los Quincys. – Como iba diciendo… esa chica de ahí… Masaki-san, si no me equivoco… nunca volverá a ser como era.

La declaración de Urahara alarmo a aquel dúo, los cuales estaban realmente afectados por tal noticia.

Luego de que ambos terminasen de procesar dicha información, la mujer jalo del hombro a Ishida para señalarle en donde debía dejar a Masaki.

- Recuéstala ahí.

Dijo la rubia, a lo que Ishida solo asintió seriamente, dejando en aquella camilla de madera a Masaki.

- La metamorfosis que está presentando es conocida como "Hollowficación" – empezó a explicar el sombrerero. – Este proceso se definiría como… el alma de un Hollow insertada dentro de un alma normal.

- El solo propósito de hacer esto es para borrar el límite que separa a esas dos almas, entonces el alma normal puede lograr una mejora exponencial en la fuerza y poder.

- Ahora yo continuare. – dijo la rubia, ahora tomando las palabras por parte de Urahara. – Este sombrerero loco exploró ese procedimiento para así darles a los Shinigamis una rápida y eficiente mejora de habilidades… pero todo el proceso fue deficiente e inestable. Muchos impedimentos y limitaciones causaron que lo frenasen. Lo que estaba presenciando es el resultado de un experimento incompleto… y para colmo, en un Quincy.

Termino de explicar la rubia, lo cual dejo pensativos a ambos hombres, los cuales tenían sus propias ideas de lo que estaba sucediendo ahora, unas mejores que otras, evidentemente.

- ¡¿Deficiente?! ¡¿Inestable?! ¿Dices que… su vida es una causa perdida?

- En lo absoluto… Quincy-san. – hablo un poco insegura la mujer por un hecho de que se acaba de percatar… no sabía el nombre de ninguno de los huéspedes actuales, pero dejo eso de lado para continuar con la situación actual. – Como sea, es solo que volverla a regresarla como era antes es absolutamente imposible… en ningún momento dije que salvar su vida era lo imposible.

Un destello de esperanza se ilumino en los ojos de ambos, tanto de Isshin como de Ishida, los cuales ahora querían saber absolutamente todo lo que tendría que decir la mujer o el sombrerero.

- Ah, por cierto, soy Kurogami Itomi. Sé que es un mal momento para una presentación… pero no podía terminar esto sin saber los nombres de las personas que Kisuke está ayudando… o eso espero que este haciendo.

Se presentó la mujer, y con lo último dicho miraba a Urahara severamente mientras daba una sutil sonrisa ladeada, a lo que el sombrerero no pudo evitar apartar la mirada un poco nervioso por la actitud de dicha mujer.

- Shiba Isshin/Ishida Ryūken.

Dijeron al mismo tiempo ambos hombres, lo cual solo causo que ambos se mirasen un poco extrañados, pero la mujer pudo entender entre lo que dijeron ambos y solo se giró para volver a ver a la mujer recostada en aquella camilla.

- Bien, - Dijo Urahara, ahora teniendo la atención de los otros dos. - Deben saber que cuando un alma está en el proceso de Hollowficación, mientras la condición avanza el alma original se mezcla con el alma del Hollow, volviéndose un monstruo incapaz de razonar. Y al final… no solo el límite entre las almas es roto, sino también el que hay entre el alma misma y el mundo externo, siendo quebrantado… y el alma sin importar su propia voluntad se destruye.

- Ese fenómeno es conocido como "Suicidio Del Alma".

Simplifico un poco Itomi, haciendo que Urahara solo asintiese estando de acuerdo con su intromisión y dejando completamente congelados al Shinigami y al Quincy.

- En mis cien años de investigación encontré una forma de detener el suicidio del alma… eso consta en insertar en el alma algo opuesto a la Hollowficación. La destrucción del límite entre almas, la cual es la llave de la Hollowficación, sucede al interrumpir el balance de las almas.

- En otras palabras… un objeto de conflicto restauraría el balance en el otro lado y detendría la destrucción.

Esta vez, no fue Itomi quien procedió a cerrar la explicación, sino Tessai, el cual se encontraba junto con la rubia buscando unas cuantas cosas, sea para el procedimiento para Masaki o para otra cosa completamente diferente.

Por un momento, hubo un extraño silencio por parte de Isshin y Ryūken, los cuales tenían una idea de lo que significaba lo dicho por Urahara… pero Isshin se vio completamente superado por la extensa y detallada explicación que no pudo pensar con claridad a lo que se estaban refiriendo…

- Puedo deducir que no entendiste lo que Kisuke dijo, Isshin-san. – Hablo Itomi desde un cuarto un poco más alejado del lugar, llamando la atención del nombrado Shinigami. – Usaré un ejemplo… con las flechas de luz de un Quincy y las almas de los humanos, Kisuke fue capaz de crear una vacuna y la inyectó en almas de Shinigamis que habían comenzado a sufrir el proceso de Hollowficación. Gracias a eso, fue capaz de detener el suicidio del alma al 100% en todos los casos habidos.

Por un momento, Ishida puso a trabajar su cabeza tanto como pudo, ahora entendiendo dos cosas… las bases que necesitaba la vacuna para Masaki y el hecho de que ella no era la única… en cierto modo, era la única Quincy en tener aquel caso, pero eso solo eran detalles.

Por parte de Isshin, este también entendió exactamente lo que tendría que pasar para salvarle la vida a Masaki… así que este no lo quería pensar demasiado, por lo cual ya estaba decidido en lo que debía hacer…

- Pero esa vacuna solo detuvo el suicidio del alma. Salvar la vida de la chica previniendo Hollowficación y permitirle vivir como un humano normal… requerirá un poder más fuerte. – Urahara continuó dando su explicación, era mejor dar todos y cada uno de los detalles ahora que luego. – Algo deberá permanecer con ella hasta que muera... algo que continuamente interferiría con el proceso de Hollowficación…

- ¡No me jodas!

Ante la repentina interrupción, todos los presentes miraron seriamente a Ryūken, el causante de dicha queja, a lo que Isshin se vio sorprendido por su interrupción mientras que el resto solo lo veían con total neutralidad.

- Debe… debe haber otra alternativa…

- Eres muy perspicaz… Ryūken-san… - fueron las palabras de Itomi, la cual solo ladeo la cabeza a un lado con una mirada seria mandada al joven Quincy. – Ya sé cuál será tu respuesta… pero… en este caso, la decisión no es tuya…

Ryūken solo se pudo limitar a mirar hacia abajo y cerrar sus ojos con total impotencia, él tenía algo muy claro, y era que los Quincy nunca se llevarían bien con los Shinigamis y viceversa, por lo que intuía, la vida de una Quincy como Masaki no le importaba en lo absoluto a un Shinigami como Isshin…

- Esta decisión te pertenece a ti… Shiba Isshin.

Urahara fue quien dijo aquello, anunciando lo que ya era evidente, a lo que Isshin ni se inmuto por lo dicho, solo veía al sombrerero de forma seria.

Urahara agarro una especie de manta que le trajo hace unos segundos Tessai, para luego mostrársela al capitán.

- Esto… es un escudo especial que cree. Es derivado de las almas humanas y cubre efectivamente el alma que decide entrar en él… así que en tu caso… te volverás un hibrido de Shinigami y humano.

Dijo Urahara, ahora mirando a la mujer rubia, la cual solo asintió para proseguir con la explicación.

- Los Quincys y Shinigamis ocupan lados opuestos del espectro, así como los Hollows y los humanos… ¿Entiendes a lo que me refiero? – Itomi hizo una breve pausa para notar la expresión de Isshin, lo cual pudo notar que entendió perfectamente dicha explicación. – Si decides seguir con esto, siempre serás exactamente lo opuesto a ella… es por eso que…

- Entiendo. ¡Lo haré!

Dijo Isshin cruzándose de brazos y mirando con una expresión llena de fastidio, cosa que desconcertó en gran manera a todos por lo repentino que sucedió todo… de hecho, todos tenían ahora una cara de palo por la respuesta del Shinigami.

- ¡¿Qué…?!

- ¡Dije que lo haré! ¡Date prisa! ¡Tus explicaciones son muy largas y me confunden mucho! ¡Solo estamos gastando tiempo! ¡Solo tengo que dejar de ser un Shinigami para protegerla por toda la vida! ¡Claro que lo entiendo!

Decía Isshin, queriendo terminar de una buena vez con la extensa explicación que le estaban dando, y que a cada segundo que la mujer y el sombrerero agregaban algo, este Shinigami solo terminaba perdiéndose en medio de dicha explicación.

- ¿Y… que hay de tus remordimientos? – Pregunto seriamente Urahara, no para hacer que Isshin se retractase ni mucho menos, pero tenía que saber si el hombre había considerado todas y cada una de las posibilidades.

- Bueno… sí, los tengo. ¡Y muchos! Pero, ¿A quién le importa eso? Si dejo que alguien que me salvó muera solo por algunos remordimientos… ¡Mañana me avergonzare de mí mismo!

Hubo un silencio de muerte en toda la tienda por unos segundos, segundos en los cuales un Quincy tenía una mirada perdida… no porque todo había salido de maravilla, sino porque esas mismas palabras que dijo Isshin en ese momento… Masaki una vez las dijo cuando salió a salvar a aquel capitán en ese día lluvioso.

- Vaya… ¿Qué es lo que acabo de oír? – Decía con voz traviesa Itomi, la cual se pegó demasiado al cuerpo de Isshin dándole algunos codazos haciendo que este se incomode por un momento. – ¿No será que la quieres salvar por otra razón? ¡Pero que príncipe es el que tiene esta mujer! No puedo creer la envidia que tengo ahora…

Obviamente, solamente estaba sobreactuando descaradamente eso último, haciendo gestos muy extraños y llamativos, haciendo que Isshin se sonrojase por un breve momento, para luego mirar con evidente vergüenza a la mujer.

- ¡¿Y eso que demonios tiene que ver?! ¡Solo le estoy devolviendo el favor que me hizo!

Isshin solo estaba gritando muy avergonzado por eso dicho… era la primera vez en mucho tiempo… o tal vez la primera vez en su vida que ha estado de ese modo por una mujer…

Los demás que seguían viendo la situación solo tuvieron una enorme gota de sudor en sus nucas por tan infantil situación la que se armó en cuestión de segundos… bueno, Ryūken solo seguía teniendo la misma cara de palo que antes.

- Si claro… y yo también soy un Shinigami. – Dijo la mujer con evidente sarcasmo, haciendo que Isshin solo se avergonzara y enfureciera aún más. – Vamos, es muy evidente que lo que quieres hacer con ella…

Urahara tuvo que intervenir en la situación para calmar a Itomi, la cual estaba haciendo señas con sus dedos demasiado directas para todos los presentes, haciendo que Isshin se colorase como un tomate y Ryūken no cambiase su expresión.

- Itomi-san… mejor comencemos con eso… ahora mismo.

Urahara alejo a la mujer a la fuerza, la cual no refuto ni un segundo por lo hecho, solo se pudo limitar a suspirar con evidente fastidio.

- Oye, no te pongas así… no sabes lo difícil que es encontrar hoy en día a una pareja calenturienta a la cual molestar… - Decía la mujer, la cual solo se sacudió la cabeza por un breve momento, ahora tomando una pose mucho más seria. – Bien… Isshin-san, prepárate para empezar con la operación.

Ya cambiando drásticamente el ambiente actual, Itomi le señalo a Isshin que se colocase en un lado de la camilla.

- Colócate la manta que te dio Kisuke para que podamos hacer lo nuestro.

Dijo Itomi, lo cual Isshin hizo inmediatamente, para que luego de unos cuantos segundos, una cadena de Reishi conectase ambos cuerpos, señalando que el Shinigami ya estaba dentro del alma de Masaki… pero antes de que sucediera esto, una mujer estaba mirando todo lo que había sucedido con grata sorpresa en su expresión…

- ¿Qué…?

Fue lo que oyeron los presentes, mirando a una pelinegra con traje de sirvienta en el marco de la puerta.

- ¿Katagiri?

Fue la pregunta de Ryūken… la persona que estaba allí era la sirvienta de la familia Ishida, Katagiri Kanae, la cual había escuchado todo lo que se dijo… pero antes de que alguien pudiese hacer algo, una rubia se adelantó a todos hasta colocarse justo en frente de dicha sirvienta.

- ¿Uh?

Fue lo único que pudo expresar Kanae, la velocidad con la que Itomi llegó hasta allí había sido muy aterradora…

Sin ninguna explicación, Itomi empezó a jalar a Kanae desde el cuello de su vestido, confundiéndola aún más…

- ¡Dejo el resto en tus manos, Kisuke!

Dijo animadamente Itomi, la cual se había llevado consigo a Kanae.

- ¡¿Qué está sucediendo?!

Fue lo único que pudo decir la sirvienta, para luego irse lejos del lugar sin ninguna otra explicación, dejando tanto a Ryūken como a Urahara con una cara de palo aún peor que la anterior.

- ¿Estará bien?

- Si… estará bien… creo…

La dichosa afirmación de Urahara solo le traía muchas dudas a Ryūken, el cual solo quería salir de ahí para cerciorase de que Katagiri estuviese bien… pero los hechos actuales se lo impedían en gran manera, por lo que tuvo que confiar el en juicio para nada seguro de Urahara que tenía en dicha rubia.

Luego de un corto periodo de tiempo, Isshin ya se encontraba en lo que de ahora en adelante sería su nuevo cuerpo, notando todos como Masaki ahora estaba durmiendo plácidamente.

Urahara estaba detrás del Shinigami con ambas manos alzadas con sus dedos índice y corazón levantados haciendo una seña de "Amos y Paz", mirando con una sonrisa al ahora humano.

- La unión de almas… ¡Fue un éxito!

Dijo el sombrerero, ahora mirando como Ryūken solo dio un ligero y corto suspiro que nadie pudo percibir, para luego mirar una última vez a Masaki… ¿Sonrojada?

- Je… je… Él se molestó… por verme desnuda…

Murmuraba la mujer con una sonrisa algo boba, a lo cual nuevamente la cara de palo volvió a colocarse en la expresión de todos… sin excepción.

- Quien diría que tenía razón… - fue el vago pensamiento de Urahara, el cual solo veía como Isshin solo rascaba fuertemente la frente de la mujer, notando como Masaki se quejaba por lo bajo… o esperaba que fuese eso y no otra cosa muy diferente…

- Oh, ¿Ya terminaron? ¡Vaya que fue rápido…!

Desde el marco de la puerta, ahora estaba Itomi y Kanae, ambas con una sonrisa en sus rostros, cosa que desconcertó a todo el mundo.

- Itomi-san… ¿Qué fue lo que…?

- ¡Kanae Katagiri de ahora en adelante es mi mejor amiga!

Sin darle tiempo a terminar sus palabras, Itomi dijo mirando como una sonrisa leve y divertida adorno el rostro de la mujer, cosa que desconcertó en gran medida a Ryūken y saco gotas de sudor nervioso a Isshin y Urahara…

Fin Del Flashback.

- …Luego de eso, empecé a salir con esa mujer… y supongo que ya puedes imaginarte lo que sucedió después…

Decía Isshin con una sonrisa melancólica, recordando aquel tiempo que pasó al lado de Masaki, para luego mirar a Daisuke… el cual tenía una mirada de palo en su rostro.

- ¿Qué?

- Sabes… era solo que me dijeras como terminaste como un humano… no que me contaras toda la historia de cómo conociste a Kurosaki Masaki y tuviste a tus hijos…

Daisuke no cambio su expresión en ningún momento, a lo que Isshin solo pudo suspirar con cierto fastidio en su tono.

- Como sea… supongo que estoy agradecido con que hayas respondido mi pregunta son omitir casi nada… pero… ya sé lo que sucedió con Ishida Kanae y Kurosaki Masaki… entonces, ¿Y Kurogami Itomi?

Daisuke no era un idiota, esta pregunta lo hacía con dos propósitos, aprovechando que Isshin fue quien menciono a su madre antes de que Daisuke lo hiciera.

- Bueno… ella… eso es algo difícil de explicar… - Decía el pelinegro con evidente nerviosismo en su tono, a lo que Daisuke optó por no seguir presionando el tema,

Un segundo después, Daisuke se levantó del lugar en donde se encontraba, para luego mirar en dirección a la casa de los Kurosaki, mirando una escena un tanto divertida de Karin reprochando a Ichigo por cualquier cosa mientras que Yuzu solo reía un poco nerviosa por lo que estaba sucediendo.

- Isshin-san… gracias por responder mi pregunta… aunque tengo muchas dudas que quiero que sean aclaradas, no creo tener tanto tiempo libre en este momento para que puedan ser contestadas.

Daisuke caminaba hasta dicha casa para poder despedirse de los Kurosaki antes de volver a hacer sus cosas.

Con una simple seña de mano despidiéndose de Isshin, Daisuke entro a la casa para volver a hablar un poco más con los hijos de Isshin.

Hablando ahora del pelinegro, este solo miraba el lugar por donde se fue Daisuke, ahora suspirando y dando nuevamente esa sonrisa melancólica.

- Realmente… se parece mucho a ella…

Fueron las palabras de Isshin… para que un hombre de cabello rubio pálido que era ocultado por un abrigo negro saliese de un lado de aquel árbol.

- ¿No crees que fue un poco imprudente contarle de ella justo ahora?

- No lo creo, Urahara… sabes cómo es Daisuke… solo creí que sería correcto… que de alguna manera… pudiese hablarle de cómo era ella cuando al conocí…

- Lo sé… Lo sé muy bien, amigo mío… aunque no lo digo porque le hablaste de ella… yo realmente tenía planeado decirle a Daisuke-san de alguna forma sobre ella… pero lo que creo que se te escapo fue decirle que tu hijo no solo es un simple humano…

Luego de esas palabras, Isshin cayó en cuenta de lo dicho… pero no hizo gesto alguno.

- Bueno… creo que se me escapo esa parte… pero qué más da… estoy seguro que Daisuke no le dirá nada a Ichigo ni a nadie sobre eso, solo dejará que yo me encargue por mi cuenta…

- Si… supongo que eso puede suceder…

WWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW

Luego de unos cuantos minutos en el que Daisuke se despidió de las dos hermanas prometiendo que en algún momento volvería a pasar un rato con ellas, el rubio estaba de camino a su casa con una expresión totalmente pensativa en su rostro…

- ¿Se encuentra bien, mi señor?

Una voz profunda resonó a un lado del rubio, notando que ahora volvía a estar en su espacio mental… esta vez, todo se encontraba igual que la última vez que llegó hasta ahí.

- No es nada grave… creo que saber cómo era ella… solo un poco… realmente estoy agradecido con Isshin-san que me hubiera contado al menos un poco de ella…

Daisuke solo se acercó a aquel lago, para luego colocarse boca arriba en el agua y comenzar a flotar… realmente fue muy bueno para él saber un poco de su madre.

- Es normal que se encuentre así, mi señor… Si necesitar tiempo para procesar esto…

- Descuida, Hitsujikai… - Dijo Daisuke, respondiendo ahora a la voz distorsionada que resonó. - ambos… muchas gracias.

Dijo Daisuke para ahora quedarse así por un breve momento… por primera vez en mucho tiempo, Daisuke se encontraba en una especie de Shock emocional, pero eso era algo que, por más que este quería, tenía que terminar, porque las cosas no terminaban ahí…

- Esa voz que llego de la puerta del Infierno… la rebelión de Sōsuke… son mis dos objetivos actuales… y lo malo es que ninguno se relaciona entre si… o, mejor dicho, no tengo información de que exista una relación…

Daisuke había abandonado su espacio mental, ahora dándose cuenta de que ya había llegado hasta su casa.

- Bien… ya basta de esto que si no me volveré como Ichigo… es hora de volver a donde me quede…

Y así, Daisuke entro a su estudio "Secreto" para informar de lo sucedido a la Sociedad De Almas, mandando dos mensajes, uno de alerta al treceavo escuadrón, el cual era el que estaba encargado de la ciudad y por lo tanto tenía que contactar a dicho escuadrón si algo sucedía, y el otro mensaje era para el departamento de Investigación y Desarrollo, sabiendo cómo era el capitán del escuadrón que estaba a cargo de dicho departamento, era mejor darle la información para que empezase con toda la investigación.

Luego de eso, Daisuke fue a dormir… aunque claramente no pudo hacer algo como eso, pero reprochándose mentalmente por su actitud utilizo toda su fuerza para descansar a duras penas… aunque esto no era del todo necesario debido a que esa semana no había clases… salvo los entrenamientos con su equipo de Fútbol, pero por lo demás, no había nada importante.

Dicha semana paso volando para le rubio… resumiendo los hechos importantes, Daisuke tuvo respuesta del Gotei 13 en general, diciendo que serían enviados varios Shinigamis para evaluar la situación presencialmente, pero eso se vería el día lunes, cosa que extraño un poco al rubio, el cual se le hizo raro que se tomaran mucho tiempo.

Es decir, tomando en cuenta que Aizen puede atacar en cualquier momento, es muy raro que el Gotei 13 no haya hecho ningún movimiento después de eso…

Daisuke solo dejó eso hasta allí, ya que a este no le afectaba del todo eso.

Mientras este lapso de tiempo transcurrió, Daisuke también quiso dar el primer paso con el entrenamiento de su Bankai… pero la cosa era tal cual como dijo su Zanpaku-tō, si quería seguir avanzando, primero debería perfeccionar su Shikai, y entrenando por su propia cuenta no pudo avanzar mucho con dicha perfección, suponiendo que por esa razón era que Hitsujikai había dejado en claro que perfeccionarlo solo constaba de una única forma… luchar. Eso se ve ejemplificado en la forma en la cual Daisuke utilizo su fuego alrededor de su cuerpo inconscientemente cuando estaba ayudando al joven Kurosaki con sus problemas existenciales.

En cuanto a Kidō… evidentemente no hubo avance, ya que luego de aprender por su cuenta el Hadō #90, no hubo gran avance por el simple hecho de que no sabía cuáles eran los encantamientos faltantes… claro que le paso la idea de pedirle ayuda a Tessai, pero recordando lo dicho por el hombre de cabello trenzado cuando termino su entrenamiento solo lo detuvo abruptamente.

En lo único que si hubo un avance considerable fue en su propia tecnología con la que se encargaba de detectar las presencias de Hollows en la ciudad, lo cual había hecho que el trabajo de Ichigo como Shinigami Sustituto se viera facilitado en gran medida.

Y para conveniencia de todo, Urahara lo había llamado para avisarle de que los prototipos de los planos que este le había entregado fueron totalmente hechos, y el día en que tendría que ir a buscarlos era el día lunes.

Ahora volviendo al punto actual, Daisuke se encontraba yendo al instituto Karakura, vistiendo el típico atuendo de dicha escuela, a lo cual, iba caminando tranquilamente sin ningún tipo de preocupación aparente.

El rubio iba con los ojos cerrados, aun pensativo por lo que le reveló Isshin… todo aquel tiempo hizo cuanto pudo para no pensar mucho en eso, pero dicha cosa era casi imposible para el rubio, esto debido a dos cosas muy importantes.

El poder de Ichigo y la primera vez que escucha hablar de su madre.

Lo primero, es porque Ichigo no solo terminó siendo el hijo de un humano con un Shinigami… sino que también era un Quincy por su madre y, a decir verdad, no entendía muy bien eso de su parte Hollow, pero era lo que más preocupación le causaba.

Y por lo de su medre… no era necesario decir lo que pensaba Daisuke sobre eso.

- Bien… supongo que ahora es cuando vienen los Shinigamis… pero, ¿Quiénes serán? ¿Rukia-san? ¿Renji? ¿Tal vez Tōshirō-san? - En esto era lo que Daisuke estaba pensando actualmente, no es como si pudiese pensar en algo mejor… - Maldición… creo que debí ir al bar de Keiden-san en todo este tiempo, me hace falta beber algo…

Daisuke continuaba tan sumido en sus pensamientos que no se dio cuenta que alguien trataba de llamarle la atención desde una cuadra más alejado del lugar… para luego ser repentinamente recibido con una patada alta dirigida a su cara, pero por mero instinto el rubio solo se apartó, y lo más sorpresivo de todo, es que ni siquiera le prestó atención a lo que este mismo había hecho.

- ¿Uh?

Daisuke al fin volvió a la realidad para darse cuenta de la presencia de una persona, la cual era Tatsuki, quien estaba jadeando en gran medida con sus manos apoyadas sobre sus rodillas.

- ¿Tatsuki? ¿Desde cuándo estás ahí… y por qué estas así?

Dijo Daisuke, el cual solo estaba un poco curioso no por la presencia de la mujer, sino por no haberla notado desde un principio.

- ¿Desde cuándo…? – repitió mortalmente Tatsuki, lo cual ni siquiera inmuto al rubio. - ¡¿En serio eso es lo que preguntas?! ¡Llevo desde hace diez minutos tratando de llamarte la atención!

Daisuke naturalmente estaría un poco nervioso por la actitud de la chica, lo cual era normal entre ellos dos… pero estaba realmente serio ante la respuesta de la mujer, cosa que noto la misma pelinegra, la cual dejó aquella actitud tan rápido como apareció.

- ¿Eh? ¿Sucede…?

- No es nada… solo he estado muy pensativo en estos últimos días…

Dijo Daisuke mientras continuaba con su andar, a lo que Tatsuki no pudo intrigarse más, pero sabiendo cómo era el rubio, decidió optar por no preguntar… claro, eso si fuera algo trivial… pero por alguna razón, algo le decía a la mujer que Daisuke estaba… ¿Preocupado?

- ¿Y… piensas decirme o lo mantendrás para ti?

Dijo la mujer, lo cual hizo que el rubio se detuviese por un breve instante, pareciendo pensar en lo que dijo la mujer… pero tan rápido como se detuvo, así mismo siguió con su camino.

Tatsuki solo pudo suspirar por la actitud del rubio, aunque era realmente normal eso en él… pero tuvo que dejar eso de lado ya que no obtendría respuesta… o eso es lo que ella pensaba.

- Hace unos días atrás… me enteré de algo muy importante…

Tatsuki se vio gratamente sorprendida por eso, a lo que ella no se dio cuenta de que ya iba casi diez metros por detrás del rubio, a lo que ella aceleró su paso para quedar a un lado de este.

- ¿Qué… clase de información?

- Creo que eso… de momento no lo puedo decir… - Tatsuki frunció el ceño por aquello, esto ya era más que nada porque quería saber lo que pasaba por la cabeza del rubio. – Pero está relacionado con mi pasado… y el de alguien más.

- Espera… ¿Tu pasado…? ¡No estarás diciendo que…!

- No voy a dar detalles de eso… - Daisuke suspiro, realmente no sabía si lo que estaba haciendo estaba bien o mal, ya que era la primera vez que hablaba con alguien sobre su vida personal… y este no sabía exactamente qué hacer. – Pero lo que descubrí… fue más de lo que pude haber esperado.

Luego de eso, Daisuke no dijo más nada, realmente, este no esperaba ninguna respuesta por parte de Tatsuki ni que entendiese lo que acababa de decir… en primer lugar, ni siquiera sabía por qué le había hablado a Tatsuki sobre eso… pero decidió no pensar mucho y simplemente decidió seguir su camino sin importancia alguna.

- Supongo… que te puedo entender…

Daisuke observo a Tatsuki con repentina sorpresa en su expresión, lo cual nuevamente lo tomó con la guardia baja y sin palabras.

- Bueno… es decir… No entiendo del todo lo que dices, pero… puedo entender que estés muy confundido por lo que te acabas de enterar…

Daisuke levantó una ceja en sin poder entender una cosa, una simple palabra de la mujer lo dejó más extrañado de lo normal… porque era la primera vez en que este estaba confundido de esa forma.

- Sabes, ni siquiera sé lo que te debo decir realmente… solo que no sirve demasiado darle vueltas al asunto y simplemente seguir…

Tatsuki finalizo, ya habiendo terminado con aquella respuesta que ni ella misma se vio capaz de seguir… ya que ni ella misma podía entender esa única parte porque nunca le sucedió algo parecido a lo de Daisuke, por lo cual, era evidente que nunca comprendería todo por lo que Daisuke estaba pensado… pero eso no significaba que no lo comprendía todo… al menos una parte… solo una parte era lo necesario para que pudiese entender lo mínimo de lo que Daisuke pensaba en ese preciso momento.

- Es casi igual a lo que me ha pasado en estos días viendo a Ichigo vestido con un Kimono negro…

Con aquello dicho con un poco de gracia, Tatsuki miró nuevamente a Daisuke, para percatarse que este solo tenía una expresión totalmente en blanco, dándose cuenta ella ahora de lo que acababa de decir.

- ¡E-eso no viene al caso! Solo son cosa… que he estado imaginando en estos días…

Dijo ella apartando la vista un poco avergonzada, esperando que el rubio solo dejase el asunto de lado.

- Je…

Una sutil carcajada llena de gracia y una sonrisa ladeada fue la respuesta del rubio, el cual miraba a Tatsuki de una manera muy diferente, haciendo que este frunciera el ceño por ello.

- No esperaba que te dieras cuenta de eso tan rápido… parece que ese aparato ya no hace efecto en ti…

Daisuke dijo, volviendo a su forma normal de actuar, cosa que tanto sorprendió como confundió a Tatsuki.

- ¿Qué?

- Eso no son sueños, Tatsuki… aunque creo que se nos acabó el tiempo para que pueda responder eso… - Tras decir eso, Daisuke señalo al frente, a lo que Tatsuki se percató de que ya habían llegado al instituto. – Pero como me ayudaste justo ahora… creo que sería bueno si te devuelvo el favor…

- ¿De qué hablas?

- Después de clases… tal vez entre las 7:00 y 9:00 PM puede que este desocupado para hablarte de eso… claro, siempre y cuando tú quieras…

Daisuke dijo con su tono habitual, dejando muy pensativa a Tatsuki, para que luego el rubio siguiese con su camino.

- Sea lo que elijas, está bien por mí. Nos vemos en clases, Tatsuki… y… gracias… por ayudarme a mantener mi mente tranquila.

Con eso último, Daisuke se despidió de la mujer, la cual se quedó en su lugar con eso ultimo… ya después de que Daisuke se terminara de ir, esta solo dio unas cuantas carcajadas para luego sonreír con su mirada en vista el lugar por donde se fue el rubio.

- Maldición… no importa qué demonios pase, tu nunca cambias… ¿O me estoy equivocando?

Ya volviendo con Daisuke, este entro a la escuela, para luego de unos cuantos minutos llegar hasta su salón de clases, mirando tranquilamente como todo sucedía con total normalidad… Ichigo hablando con Mizuiro y Keigo, Orihime en una animada conversación con Chizuru, y Chad… mirando tranquilamente por la ventana.

Daisuke trató de pasar desapercibido sin llamar la atención de nadie e irse a dormir a su escritorio como era de costumbre… pero como cosa rara, aquello no sucedió.

- ¡Dai-Su-Ke!

Gritó un entusiasmado Keigo, el cual ya se había abalanzado hacía el rubio, el cual solo pudo suspirar y hacerse a un lado para no ser tacleado por el castaño.

- ¿Uh?

Fue lo único que dijo Keigo al darse cuenta de que no podría hacer su cometido e inevitablemente se pegaría nuevamente con alguna de los escritorios… bueno, para bien, no era como Ichigo, el cual no se molestaba en esperar a que tocase el suelo para luego darle una paliza en el suelo…

Pero lo más raro de todo ello fue que nunca llego aquel golpe… Daisuke lo estaba sosteniendo del cuello de su camisa con notorio fastidio.

- También me alegro de verte de nuevo, Keigo.

Dijo Daisuke, para luego dejar caer a Keigo sin previo aviso, a lo que el castaño solo recibió el impacto por pura sorpresa.

- Te ves extrañamente bien, Daisuke-san.

Decía el siempre calmado y despreocupado Mizuiro, el cual saludo al rubio apenas llegó hasta su lugar.

- No es nada… solo son simples trivialidades…

Dijo el rubio, para luego ir a su asiento y utilizar su mochila como almohada.

- Veo que estás mejor, Chad…

Dijo en voz baja el rubio en el preciso momento en el que se sentó en su lugar, en cambio, Chad ni siquiera respondió, solo siguió mirando tranquilamente la ventana, pero ahora veía de vez en cuando su brazo derecho.

- Bien… ahora solo tengo que esperar unas cuantas horas y luego iré por mi pedido a la tienda de… Espera, ¿Por qué todos ellos vinieron hasta aquí? ¿No es demasiada gente?

Ese último pensamiento de Daisuke fue debido a que sintió el Reiatsu de varias personas acercándose hasta el salón… y todos ellos los reconoció al instante.

- Y bien, ¿Cuál es nuestra clase?

- Ni idea.

- ¿Eh? ¿No escogiste el mensaje con las ordenes antes de irnos?

- Oh… No sé dónde puede estar…

- ¡AHHH! ¡¿En que estabas pensando?!

- Cálmense. Solo tenemos que rastrear el Reiatsu de ellos y ya…

Eran las voces que se escuchaban del otro lado de la puerta, y solamente las personas que habían estado en la Sociedad De Almas sabían a quienes le pertenecían dichas voces.

- Si. Definitivamente es más gente de la que esperaba…

Pensó para sí mismo el rubio, el cual simplemente se dirigió hasta una de las dos puertas, y ver como en medio del pasillo estaban parados cinco personas.

Un pelirrojo con varios tatuajes y unos lentes en su frente con cabello rojo, una mujer de cabello rubio/anaranjado, un calvo, un pelinegro con plumas en su ojo y ceja derecha y un niño de cabello plateado/blanco…

Además de tener las ropas del instituto acomodadas a su manera, todos ellos estaban llamando la atención de todas las personas que todavía seguían en el pasillo.

- Saben… no sé a qué se debe a que tardaran en venir… pero ¿Era necesario también venir hasta la escuela?

Dijo con leve fastidio el rubio, el cual solo pudo suspirar por el comportamiento tan llamativo de todos ellos, haciendo que todos volteasen a verlo en su dirección al instante.

Estas personas eran Abarai Renji, Madarame Ikkaku, Matsumoto Rangiku, Ayasegawa Yumichika y Hitsugaya Tōshirō.

- Oye, si sabías que íbamos a venir ¿Por qué no nos avisaste que este era tu clase?

- ¿Y por qué debería, Renji? No esperaba que llegasen hasta este lugar… mucho menos que hicieran "Esto". – Claramente, remarcó eso ultimo señalando sus uniformes. – Bueno… el lado positivo de todo esto… por primera vez no podré dormir en las clases.

Dijo el rubio, dando su típica sonrisa ladeada observando al grupo recién llegado.

- Si, lo que digas idiota.

Dijo Renji también con una pequeña sonrisa, a lo que esta se acercó el rubio para extender su mano para chocarla con la de Daisuke, cosa que Daisuke acepto muy bien.

- Tan varonil como siempre, Daisuke-san… supongo que es muy normal en ti.

- Tu también te vez bien así, Yumichika-san.

Dijo el rubio, el cual también extendió su mano para saludar al mencionado, el cual también acepto gustosamente.

- Este lugar su que es demasiado aburrido… ¿No entiendo por qué no me dejan ir con mi espada?

- Eso es porque es "ilegal", solo harás que la gente piense que eres un Yakuza, Ikkaku-san.

Dijo Daisuke, mirando con una sonrisa ladeada al igual que su cabeza un poco ladeada hacia la derecha, notando el disgusto por parte de Ikkaku.

- En cuanto a ti, Rangiku-san… ¿No crees que llamas demasiado la atención?

Dijo Daisuke hablando con la mencionada, la cual solo se encogió de hombros ante lo dicho por el rubio.

- Esta ropa era demasiado incomoda… y tuve que ajustarla a mi medida.

Claramente había cierto tono juguetón en la voz de Rangiku al decir eso, haciendo que esta posase sin sentido alguno, sacando leves hemorragias nasales de algunos hombres que estaban viendo la interacción.

- Supongo… que te ves bien así.

Daisuke decidió restarle importancia a esto para luego ver a Hitsugaya, el cual no había hecho absolutamente nada.

- Es bueno verte también, Tō-shi-rō-san.

Dijo Daisuke, solo haciendo suspirar al mencionado… este más nunca trataría de que el rubio lo llamase por su apellido, eso era solo tiempo perdido.

- Bien, este es el salón que estaban buscando.

Dijo Daisuke, señalando con su pulgar a la puerta que tenía unos cuantos metros hacia atrás y entrar sin preocupación alguna, a lo que los demás decidieron imitar el ejemplo de este.

Al entrar, Ichigo estaba más sorprendido que los demás, Chad solo miró hacia ellos por un momento, Orihime claramente iba a ir a saludarlos como siempre lo había hecho… pero ahora se encontraba en la misma situación de siempre, una Chizuru levemente inconsciente y una Tatsuki con su piño desprendiendo humo.

- ¡Renji, Rangiku-san, Ikkaku, Yumichika, Tōshirō!

Dijo evidentemente Ichigo, a lo que Hitsugaya se acercó hasta quedar a unos cuantos metros de este.

- Es "Hitsugaya-Taichō". Recuérdalo Kurosaki. – Aclaro el joven peliblanco, haciendo que Renji y Daisuke tuvieran una cara de palo mirando dicha interacción.

- ¿Qué es lo que hacen aquí? – Pregunto Ichigo, extrañando un poco a Renji.

- ¿Eh? ¿Daisuke no te hablo de eso?

- ¿Daisuke?

Repitió el pelinaranja, mirando como el rubio solo suspiro y se dio un fuerte manotazo en su frente.

- Se me olvido avisarte que los altos mandos dictaron que mandarían a Shinigamis al mundo de los vivos.

- "Únanse a los Shinigamis activos… y prepárense para una guerra sin cuarteles contra los Arrancar." Esa fue la orden que nos dio Sōtaichō.

Dijo serio Renji, a lo que Ichigo se vio levemente sorprendido.

Antes de que el joven Kurosaki pudiera contestar, un Reiatsu un tanto familiar se estaba sintiendo desde… ¿La ventana?

- Vaya… y yo que pensaba que nunca ibas a aparecer de nuevo… Rukia-san.

Dijo Ichigo con una sonrisa ladeada, solo girando su cabeza para vero como la mujer pelinegra estaba parada en el borde de dicha ventana de brazos cruzados y con la misma ropa del instituto.

- Rukia…

- ¡A pasado mucho tiempo, Ichigo!

Dijo esta, mirando tan casual como siempre al pelinaranja, a lo que Daisuke solo pudo suspirar ante aquella actuación de la baja mujer.

- Un poco más y casi te sale perfecta la entrada, Rukia-san.

Esto lo había dicho el rubio con un cartel que decía:

Pose = 10

Estilo =10

Entrada = 10

Ejecución = -10

Muchos de los que estaban viendo solo tuvieron una gota de sudor nervioso en sus nucas al ver la acción del rubio… pero por alguna razón, Rukia estaba con el ceño fruncido…

- ¿Por qué…? – Fue la pregunta de Rukia, a lo que el rubio solo alzo una ceja por ello. - ¿Por qué saqué "-10" en Ejecución?

Esa pregunta había hecho que todos se cayeran de espaldas por eso, a lo que Daisuke se acercó a la mujer para susurrarle algo, a lo que Rukia haciendo una expresión seria que solo era graciosa para muchos asentía levemente.

- De acuerdo…

Dijo la mujer, para luego lanzar una patada justo en la cara al pelinaranja, el cual, sorprendido por la acción, rodó varios metros por el suelo.

- ¡Kurosaki-kun! – dijo preocupada Orihime, solo para ser detenida no por una persona… sino por las acciones de varias de ellas.

- Buena patada.

- Buena patada.

- Buena patada.

- Buena patada.

Fueron las palabras de muchas personas en el salón, incluyendo a Renji, Ikkaku, Yumichika y Rangiku, a lo que todos también estaban dando leves aplausos por la acción tomada por la mujer.

- ¿Eh? – fue el pensamiento de Orihime, la cual solo se lamentaba por el estado del pelinaranja.

Daisuke solo estaba en su mismo lugar…solo que ahora tenía su cartel que dejaba ver ahora una nota perfecta, a lo que este le alzo el pulgar a Rukia, la cual también con una cara extraña le devolvió el mismo gesto.

- ¿Por qué demonios tenías que darme una patada?

Fue la pregunta de Ichigo, el cual ahora se estaba levantado… pero no le dio tiempo a nada debido a que Rukia lo había tomado del cuello de su camisa y lo sacó volando por la ventana, lo cual sorprendió a muchos… pero le restaron importancia casi al instante y prosiguieron con sus actividades normales.

- ¿Qué acaba de pasar…? – Fue la pregunta que pasó por las cabezas de Keigo, Mizuiro y Tatsuki, los cuales no entendieron ni la mitad de lo que sucedió en aquel lugar.

- Eso… era algo que no debió pasar… - Daisuke solo miró el lugar por donde se había ido Rukia junto con Ichigo, solamente para encogerse de hombro y seguir con lo suyo.

- ¿Cómo que no debió pasar? Urahara nos habló de lo que le sucedía a…

- Ese asunto ya lo había resuelto el mismo día… creo que a Kisuke-san se le debió pasar de decir eso… y, por si fuera poco, yo no notifique nada de eso en el mensaje que le mande a Jūshirō-san…

Daisuke solo suspiro nuevamente, al parecer, había mucho de lo que se le paso de decir en aquel "informe" que mandó… pero realmente no era algo del todo importante.

- Como sea, no creo que sea bueno que sigan estando aquí…

- ¿Cómo qué no? Si vinimos hasta aquí para…

- Espera, Madarame. Daisuke-san tiene razón. – Cortó Hitsugaya, el cual ya estaba un poco molesto porque dicha situación se le había ido de las manos… y más porque él era quien estaba a cargo de aquel grupo. – Ya hemos llamado demasiado la atención, y se suponía que debíamos reunirnos con ellos para hablar la situación… así que no tiene caso que estemos aquí.

El peliblanco solo pudo ver disimuladamente al grupo considerable de personas que estaban tanto viendo como evaluando toda esta interacción desde un principio… y el único perjudicado no era ninguno de los recién llegados, sino el rubio que solo estaba tan despreocupado como siempre.

- Hitsugaya-Taichō… pero, ¿Entonces qué haremos hasta entonces?

- Nos vamos. Ahora.

Ordenó el capitán, a lo que deduciendo rápidamente que aquello era una orden ninguno se opuso a ello.

Antes de irse, Daisuke mando un avión de papel dirigido hacia Renji, quien lo atrapo en el aire, mirando que era la hoja en la que el rubio había anotado la puntuación de Rukia… pero por el lado de atrás, tenía la dirección de un lugar, especificando la hora en la que aquellos debían estar ahí… claramente, nadie más que Orihime y Chad fueron los que notaron aquello.

Luego de un par de segundos de seguir llamando la atención de las personas que se encontraban fuera del aula, finalmente se habían ido de la institución, a lo que Daisuke ya se encontraba durmiendo en su puesto… pero la mirada que le mandaban tres personas no lo dejaban dormirse del todo por aquella sutil sensación de ser observado.

Luego de que llegase la hora del receso, Daisuke fue a su lugar de siempre, quedándose justo en la azotea del edificio, primeramente, cerciorándose de que nadie estuviese cerca con su detección de energía espiritual, notando que todos estaban un poco lejos… lo suficiente para darle tiempo al rubio de hacer una pequeña llamada telefónica…

- ¿Hola?

- Soy yo, Isshin-san…

- ¿Daisuke? ¿No se supone que están en clases?

- Si… lamento ser tan repentino y llamar… pero creo que esto es algo que te interese…

- Bien… supongo que debe ser importante…

- Tōshirō-san, Rangiku-san y varios Shinigamis llegaron de la hasta el mundo humano… y tendremos una pequeña reunión en la habitación de Ichigo…

Por un momento, no hubo una respuesta para el rubio, pero este sabía a la perfección que esto era algo que mantendría pensando en gran medida al Kurosaki más viejo…

- Esta bien… lo mejor será que salga con Yuzu y Karin para no…

- Isshin-san… no es por entrometerme, pero, ¿No sería mejor al menos contarles a ellos dos? Después de todo, ellos eran tus subordinados…

Daisuke no esperaba una afirmación ni nada por el estilo, esto simplemente era porque, de una forma u otra, ellos se enterarían tarde o temprano… y según aquel rubio, era mejor hacerlo antes.

- Lo sé… y es por eso que dejaré a las dos en otro lugar mientras les explico a ellos dos la situación…

Daisuke respondió con un simple quejido en afirmación, a lo que luego de ello, procedió a seguir hablando con Isshin de varias cosas que debían hacer antes de que alguien se diera cuenta…

Luego de unos cuantos minutos, Tatsuki, Keigo y Mizuiro llegaron hasta la azotea del lugar, mirando como el rubio había guardado su celular en su bolsillo derecho y bebía una lata de refresco… más bien, que sospechosamente parecía una lata de refresco común y corriente…

- ¿Será que le preguntamos eso? – Preguntó Mizuiro, el cual estaba justo unos cuantos escalones más abajo para que no los viera ni los escuchase el rubio.

- ¿Tú crees que nos responderá? Sabes cómo es Daisuke… yo digo que le preguntemos a Ichigo.

Respondió Keigo, quien se encontraba entre Tatsuki y Mizuiro con una mirada sospechosa dirigida hacia el rubio.

- Qué más da… no perdemos nada con preguntárselo ahora que podemos. - Dijo Tatsuki, quien simplemente siguió subiendo las escaleras hasta llegar a lugar en dónde se encontraba el rubio. - ¡Hey, Daisuke!

- ¿Hmn? Hey, Tatsuki. Creí que estarías con Orihime-san y las demás chicas… - Dijo Daisuke saludando a la mujer, a lo que luego miró hacía donde se encontraban las escaleras. - ¿Qué hacen ahí escondidos, Keigo, Mizuiro-san?

- ¿Eh? ¿Sabías que estábamos aquí?

Pregunto un poco sorprendido el castaño, subiendo las escaleras junto con el pelinegro.

- Pues claro… sabían que estaban ahí desde hace un rato.

Respondió simplemente el rubio mientras se encogía de hombros, a lo cual Daisuke ahora se encontraba sentado en el suelo, a lo que el trío simplemente lo decidió imitar.

- ¿De dónde conoces a esos tipos? En cierta forma, es raro ver que conozcas a más gente que no sean del bar o de la escuela o que no está relacionada con el fútbol.

Mizuiro decidió hacer la gran pregunta que tenían aquellos tres, a lo que Daisuke solo sonrió un poco para luego tomar un poco de aquella lata, solo para darse cuenta que ya estaba vacía.

- Los conozco del viaje que hice hace unas semanas atrás… y el cómo también conocen a Ichigo es porque me los encontré hace unos días mientras estaba con Ichigo. Ellos están aquí para pasar una temporada en la ciudad.

Dijo el rubio, tratando de restarle importancia para evitar más preguntas, a lo que el pelinegro solo asintió estando conforme con la respuesta.

- Daisuke… acaso… - Keigo tenía una mirada sería dirigida al rubio, para luego agarrarlo de los hombros para decirle la pregunta más importante de su vida. - ¿Acaso tienes el número de esa mujer de los enormes…?

- Si, lo tengo, y no te lo puedo dar.

Actualmente, Keigo se encontraban en una esquina, lamentándose en gran medida por no haber tenido ningún tipo de contacto con aquella mujer.

- Vamos, Keigo. No es para tanto…

Decía Mizuiro, tratando de consolar al castaño, el cual era rodeado por una especie de aura de color negro.

- Esa oportunidad… nunca volverá…

Eran las palabras que salieron de la boca del castaño, a lo que Daisuke solo suspiro cansinamente por la actitud de su amigo.

Después de eso, las cosas transcurrieron con total normalidad, con la adición de que Ichigo llego en la hora de receso al salón siendo acribillado por un sinfín de preguntas y siendo reprendido por la maestra Misato.

Daisuke en ningún momento se preguntó el por qué Tatsuki no preguntó nada, ya que de una forma u otra el rubio tenía que hablar con ella después de clases, por lo que supuso que su pregunto la reservo para ese momento.

Ya habiendo pasado las horas de clase, Daisuke salió junto con Ichigo en dirección al hogar del Kurosaki, ya que era momento de reunirse con los Shinigamis para hablar de la situación actual… pero antes de que eso, el rubio mando discretamente un mensaje con su celular a una persona, para que a los pocos segundos recibió la simple respuesta de: "Todo listo"; a lo que el rubio asintió mentalmente por ello.

- Supongo que Rukia-san sabe cómo llegar hasta tu casa, ¿Verdad?

- Pues claro… ella antes se escondía en el armario y lo tomo como su propia habitación…

- Espera, ¿Me estás diciendo que Rukia-san a estado durmiendo en tu armario todo este tiempo? Vaya… aunque tendría sentido sabiendo lo pequeña que es… pero es extraño que nadie se haya dado cuenta antes…

Era la conversación trivial que ambos jóvenes tenían a lo que luego de unos pocos minutos, aquel dúo llego hasta la casa del pelinaranja.

Justo cuando Ichigo abrió la puerta, se dio cuenta de que no había nadie allí, cosa que lo extraño un poco.

Decidiendo dejar de tomarle importancia, ambos jóvenes simplemente entraron al lugar, no sin antes colocar sus zapatos a un lado de la puerta de entrada y caminar hasta llegar a la habitación de Ichigo.

- Que extraño… ellos ya deberían estar aquí…

Dijo el pelinaranja, mirando como su habitación seguía igual, salvo un peluche que no paraba de caminar de un lado a otro, pareciendo estar algo nervioso.

- ¿Kon? ¿Por qué estás caminando de un lugar a otro?

Daisuke solo prefirió preguntar lo evidente que esperar una respuesta, a lo que el alma modificada se asustó al no darse cuenta de que habían llegado en ese momento.

- ¡Ah! ¡¿Desde cuándo están ahí?!

- Oye, acabamos de llegar, no seas tan ruidoso, ¿Quieres? – Decía Ichigo, quien solo decidió sentarse en su cama… pero esto fue completamente evitado porque a mitad de camino, el pelinaranja pudo escuchar como alguien abría la ventana.

- ¿Por qué no entras por la puerta como una persona normal?

Esta vez fue Daisuke, el cual miraba con sus ojos entrecerrados a Rukia, quien tenía una graciosa expresión seria… para luego lanzarle una patada en la cara a Ichigo, estampando su cara contra una de las puertas del armario.

- ¡Ahg! ¡¿Pero qué mierda crees que haces?!

Dijo Ichigo, quien tenía nuevamente la marca del calzado de Rukia en su cara, a lo cual, esta miro en dirección a Daisuke, el cual solo la miraba con una cara de palo… y con un papel con la palabra perfecto escrita.

- ¡¿Qué?!

Fue el pensamiento de Ichigo, al ver como Daisuke le extendió su pulgar en señal de aprobación mientras que Rukia con varias estrellas a su alrededor y con una expresión triunfal también alzaba su pulgar.

- ¡Nee-chan!

Fue el grito lleno de alegría por parte Kon, el cual ya se había abalanzado en dirección a Rukia con la esperanza de tomarla por sorpresa y al fin tocarla… pero en vez de eso, se estrelló en el pie extendido por la baja mujer para luego pisotearlo como si nada.

- Ha pasado un tiempo, Kon.

Dijo Rukia cruzada de brazos mientras seguía pisoteando el peluche.

- Oh… ha pasado tanto tiempo y sigues tratándome igual… ¡No hay duda de que eres tú, Nee-chan!

Pareciendo más alegre que adolorido, Kon decía aquello son mucha ilusión, cosa que saco un suspiro corto por parte de Ichigo.

- Bien, bien… mejor ya dejemos esto de lado y empecemos con lo serio…

Daisuke al decir eso, tanto Ichigo como Rukia también cambiaron sus expresiones a unas mucho más serias que de costumbre, intrigando un poco a Kon quien no tenía ni la menor idea de lo que sucedía.

- ¿Qué se supone que está pasando? – Fue el pensamiento de Kon al ver tanta seriedad y tensión en un mismo lugar, y que también fuera provocada por esas tres personas.

- Bien, ¿Empezamos?

Dijo Daisuke, mirando disimuladamente hacía la lámpara que estaba empotrada en el techo de la habitación de Ichigo, solo para confundir un poco al pelinaranja.

- Espera, ¿No se supone que deberíamos esperar a los demás?

- No es necesario, Ichigo, siempre estuvimos… Oye, ¡Quita tu pie de mi cara!

Esa fue la voz de Renji, el cual puso algo nervioso a Ichigo por dos razones, una era por lo último dicho y la segunda… ¿En dónde rayos estaban ellos?

Su respuesta se vio claramente respondida en el preciso momento en que Daisuke se apartó del lugar y se sentó en la cama de Ichigo, para que el pelinaranja escuchase como de la lámpara del techo bajaban Ikkaku, Renji, Yumichika y Rangiku.

- ¡¿Qué demonios hicieron con mi luz?!

Pregunto bastante alterado el Kurosaki, el cual frunció el ceño y señalo acusadoramente a los cuatro que ya se encontraban sentados en el suelo.

- No lo sé… solo le hicimos caso a Rukia y terminamos ahí.

Dijo Renji encogiéndose de hombros, a lo que Ichigo veía ahora acusadoramente a Rukia, la cual solo fingía demencia ante lo dicho.

Por otro lado, Kon hecho un vistazo a los recién llegados, a lo que su vista quedó centrada en Matsumoto por muy obvias razones… pero esto fue notado por Daisuke, el cual se colocó en frente del peluche con una mirada severa.

- ¿Buscas algo, Kon?

- ¿Y-yo? ¡N-nada de nada!

Respondió rápidamente, a lo que Daisuke solo asintió satisfecho con la respuesta… realmente no quería seguir perdiendo más tiempo.

- Ya han perdido demasiado tiempo, así que es mejor apresurar un poco las cosa.

Desde la ventana de la habitación, había aparecido Hitsugaya el cual estaba sentado apoyando su espalda en uno de los bordes de dicha ventana, a lo que los Shinigamis se sorprendieron de la orden del capitán.

- Supongo que es entendible… pero, a fin de cuentas, ¿Qué demonios eran esos Hollows? Escuche que eran llamados a sí mismos "Arrancar".

Fue la pregunta de Ichigo, a lo que Daisuke se confundió un poco… solo para reprenderse mentalmente por ello, ya que se le pasó por alto explicarle aquello al pelinaranja, cosa que fue notada por todos por el pesado suspiro del rubio.

- Al parecer a Daisuke se le pasó explicarlo… así que seremos breves, Ichigo. – Dijo Renji, llamando la atención del pelinaranja. – Ellos son una especie de Hollows… se arrancan sus máscaras para conseguir habilidades de Shinigami… de ahí viene su nombre. Históricamente, nunca han sido muy numerosos, sin embargo, con la aparición del Hōgyoku se está aumentado sus números considerablemente, y con ello, Aizen busca crear un ejército con los más fuertes Arrancar que vayan apareciendo. ¿Entendiste?

Explico rápidamente Renji… dejando con una cara extraña a Ichigo, no por su explicación, ya que eso perfectamente explicado, sino por los dibujos de Rukia, que hacían parecer a los Arrancar una especie de conejos "Chappy".

- Claro que entendí… pero sería más fácil sin esos extraños dibujos.

Dijo el pelinaranja, el cual ahora tenía estampado en su cara la libreta en la que Rukia había dibujado sus versiones de los Hollows.

- Ahora dejando de lado el posible ejercito de Sōsuke y el hecho de que envió aquellos Arrancar… ¿Por qué Genryūsai-san los mando a todos ustedes?

Esta fue la pregunta de Daisuke, el cual todavía tenía aquella duda, por lo que Renji siguió respondiendo.

- En cuanto a eso… supongo que estas informado de que Sōtaichō es quien tiene el control mientras se restructura la central 46… por lo cual, primero pensó en una persona que ya conociera el lugar y a los Shinigamis residentes… - dijo el pelirrojo, mirando de reojo a Rukia, la cual iba a protestar, pero tuvo que abstenerse de ello por la seriedad del asunto. – Luego, la elección siguió con la segunda persona más relacionada lo cual quedó en dos personas a parte de mí… pero debido a que Hisagi-san ahora se encontraba bastante ocupado desde la traición de Aizen, finalmente se decidió que yo vendría.

Daisuke entendió perfectamente la decisión de Yamamoto, ya que Hisagi al ser parte de uno de los escuadrones en los cuales su capitán había abandonado la Sociedad De Almas, era imposible dejarlos sin supervisión, además, él era quien más tenía relación con el rubio.

- Después de eso, le dije a Ikkaku de esto y se apuntó a venir, Yumichika también se unió sin dudarlo y Rangiku pensó que sería interesante y al final se apuntó. Con ella en nuestro grupo, el Hitsugaya-Taichō no tuvo más remedio que venir con nosotros ya que Zaraki-Taichō y Kuchiki-Taichō se negaron a venir… bueno, más o menos fue así.

Daisuke solo asintió, ahora entendiendo la suerte tan deplorable que tenía Tōshirō, sabiendo que al menos un capitán tenía que venir y este solo quedó por descarte… mientras tanto, Hitsugaya solo seguía mirando seriamente a todo el grupo.

- Bien… ahora sabiendo esto, deben de saber que esos Arrancar son mucho más poderosos que un Menos… no estoy del todo seguro si son más poderosos que un Vasto Lorde ya que nunca había visto a ninguno antes, pero está claro que están al nivel de un capitán los Arrancar que vinieron hace unos días.

Daisuke dijo seriamente… el cual solo veía serio al grupo de Shinigamis, los cuales se sorprendieron por tal información.

- ¿Lo dices en serio, Daisuke-san?

- Muy en serio, Tōshirō-san… de hecho, tuvimos mucha suerte de que aquel Arrancar llamado Ulquiorra eliminase a su compañero luego de que Ichigo y yo le amputamos ambos brazos… dijo algo así como: "No eres digno de formar parte de los Espada…", supongo que son el ejército personal de Sōsuke o algo parecido, pero fue un golpe de suerte que solamente hayan venido a investigar y no a luchar…

Con esto, Daisuke terminó de dar su testimonio de los acontecimientos, dejando muy pensativos a los Shinigamis.

- ¿Vasto Lorde?

Por un momento, Daisuke tuvo que evitar las ganas de estampar su propia cara contra la pared, debido a que Ichigo tenía esa duda… y en cierto modo, era su culpa por no haberle informado de ello con mucha anterioridad.

- Haré un resumen simple, Ichigo, así que presta mucha atención. – Dijo Daisuke adelantando a Renji, quien solo dejó continuar al rubio. – Para entender eso, primero debes saber sobre cómo es la evolución de los Hollows… primeramente, ya sabes la historia normal de como un alma humana se convierte en Hollow… Ahora, estos al consumir una cantidad considerable de almas, estos se convierten en "Menos".

- Ahora, estos Menos tienen su propia clasificación. Ya conociste a la primera evolución… "Gillian" o "Menos Grande", el Hollow que vimos hacer un cero en el parque de la ciudad. Luego de que estos Gillian consumen a otros Hollows menores y/u otros Gillian, estos evolucionan y pasan a convertirse en los "Adjuchas" (Gran Hollow Intermedio), una versión mucho más fuerte… y, por último, la clasificación más extraña de un Hollow… los Vasto Lorde (Gran Hollow Superior), aunque estos son muy escasos y hay registros inexistentes de ellos en la Sociedad De Almas. Con todo esto dicho, ya debes darte una idea de que tan fuerte pueden llegar a ser…

Daisuke no maquillo absolutamente nada de la información que este dio, dando la cruda realidad a lo que Ichigo en un futuro se tendría que enfrentar, cosa que lo había puesto muy nervioso.

- Pero… la posibilidad de que Aizen haya podido tener a un Vasto Lorde de su lado es…

- Es muy alta, Yumichika-san. De hecho, tengo la certeza de que él había estado preparando todo esto desde hace un par de décadas…

Claramente, Daisuke era aparentemente el único que sabía sobre la historia de Urahara de hace cien años atrás, por lo que era fácil para él deducir que dicha posibilidad no era el problema para él… sino saber a cuantos Vasto Lorde había convertido en Arrancar…

- ¿Y tú como es que sabes eso?

Era la pregunta de un muy confundido Hitsugaya… una cosa era que Daisuke se informase de todo lo que sucedía… de hecho, no era secreto para nadie que Daisuke tenía acceso total a la biblioteca de la Sociedad De Almas… pero a ese hecho muchas personas solo les restaron importancia debido a las acciones del rubio y la cercanía con el capitán comandante, el cual era quien tenía el control completo momentáneamente mientras se encontraba en restructuración… pero esto ya sobrepasaba todo limite que había.

- Urahara Kisuke.

Fue la llana y simple respuesta de Daisuke, a lo que Hitsugaya, Yumichika e Ikkaku fueron quienes entrecerraron sus ojos, ya sabiendo un poco del exilio del sombrerero… pero no sabían la parte en la que Aizen orquesto todo desde las sombras gracias a que Sōtaichō no hablo de ello en ningún momento por lo ocupado que este estaba en la actualidad.

Por lado completamente opuesto, Rangiku no tenía ni la menor idea de ello, esto porque nunca le dio tanta importancia a eso… o, mejor dicho, estaba muy centrada en una cosa muy diferente… en una persona en específico…

Por parte de Renji, Rukia e Ichigo, estos tenían una vaga idea de ello gracias a las palabras dichas por Aizen en sus últimos minutos en la colina del Sōkyoku… pero tenían en claro que eso estaba relacionado directamente.

- Tiene mucho sentido… pero ya no es momento de más desvíos. – Hitsugaya llamó la atención del grupo rápidamente para retomar la situación actual. – Lo que haremos a partir de ahora es observar de cerca cualquier movimiento que haga Aizen a partir de ahora… no queremos más complicaciones.

Daisuke e Ichigo asintieron estando de acuerdo… para ahora mirar como Renji y Matsumoto estaban bastante distraídos con Kon, cosa que les hizo fruncir el ceño a los tres en conjunto.

- Entonces es así como sirve… - Decía Renji, el cual estaba sujetando aquella diminuta esfera en la que residía el alma modificada. – Debe haber algo en el interior de eso que lo haga funcionar…

- ¡Es la primera vez que veo algo así! ¡Además, esto les encantaría a los chicos de I+D! – Decía Matsumoto, la cual se refería al departamento de los científicos, a lo que el resto no entendía cómo es que ellos dos terminaron distrayéndose de todo como si no fuese para nada difícil.

- Mejor dejen esa esfera en el peluche… - Decía Daisuke, quien en un movimiento rápido le quitó la esfera a Renji, quien no vio el movimiento de Daisuke, para luego colocar a Kon nuevamente en el peluche. – Sea lo que sea que vaya a suceder ahora… ¿Cuánto tiempo piensan quedarse aquí?

- ¿Eh…? – Decía algo perdido Renji, el cual dejo confundidos tanto a Daisuke como a Ichigo. – No pensamos irnos. Nos quedaremos aquí hasta que solucionemos el asunto de los Arrancar.

Dijo tan casual el pelirrojo, cosa que no le hizo cambiar la expresión de ninguna forma a Ichigo ni a Daisuke, de hecho, era evidente que sucedería algo como eso.

- Bueno, ¿Y en donde piensan dormir? La verdad… no creo que haya más espacio para todos en mi casa. – Dijo Ichigo, a lo que

- ¡¿EHHHHH?! ¡¿Ni siquiera para mí?! – Esto fue dicho sorpresivamente por Matsumoto, a lo que Ichigo solo la miro con cara de palo.

- Por lógica, tu deberías ser la última en vivir aquí… Es más, ¿Por qué demonios piensas que voy a dejar que te quedes?

Ante esto, Rangiku pareció pensarlo un poco… solo para luego colocar sus dedos en su camisa para empezar a desabrocharla.

- ¡¿Eh?! ¡¿Qué demonios crees que haces?! ¡Llevar un botón desabrochado ya es bastante malo!

Ante esto, Matsumoto lo pensó de nuevo… para luego esta colocar ambas manos y empezar a subirse la falda… pero para bien o para mal de Ichigo, Daisuke paró en seco dicha acción.

- Tu definitivamente no puedes quedarte aquí.

Ante esto dicho, Matsumoto solo suspiro en derrota, a lo que simplemente siguió con su misma actitud.

- Bueno, de todos modos… ¡Creo que es hora de que me vaya a casa de Orihime!

Dijo casualmente la mujer, quien ahora se encontraba a afuera del lugar, cosa que tomo por sorpresa a Ichigo.

Por otro lado, Daisuke pensaba con mucha curiosidad en algo de lo que no se percató en ese momento… "¿Cuándo fue que todos habían salido de la casa de Ichigo?", al parecer, su respuesta nunca podría ser contestada…

- Espera, ¿Es que pensabas irte con Orihime desde el principio? – Pregunto Ichigo, a lo que Matsumoto solo vio al pelinaranja con una sonrisa.

- No, pero seguro ella me dejará quedarme.

Ante la respuesta de Rangiku, tanto Ichigo como Daisuke sabían que era un hecho que la dotada mujer se quedaría en la casa de Orihime… por el simple hecho de que la pelinaranja nunca podría decirle que no a Matsumoto.

- Evidentemente… yo solo puedo alojar a una persona en mi casa… y sabiendo que Ikkaku y Yumichika están juntos, creo que solo me deja con dos posibles huéspedes… por cierto, lamento no poder dejarlos en mi casa Ikkaku, Yumichika-san. – Dijo Daisuke, con eso ultimo pidiendo disculpas a los integrantes de la onceava división, a lo que ambos solo negaron lo dicho.

- Ni te disculpes… los hombres de verdad siempre buscan su propia cama.

Decía el calvo mientras se alejaba del lugar con aquella espada de madera mejor conocida como "Bokutō" descansando en su hombro, a lo que Yumichika solo suspiro por la actitud de su amigo.

- No hay problema, Daisuke-san. Nosotros podemos arreglarlo en un abrir y cerrar de ojos.

Dijo el hombre afeminado, para luego seguir el camino por donde se había ido Ikkaku.

- Bueno, es mi turno de irme… - Dijo Renji, para que este también tomase su propio camino.

- ¿A dónde vas, Renji?

- Voy a pasar por la tiende de Urahara, Ichigo… - Por un breve momento, tanto Daisuke como Ichigo tuvieron una leve sensación algo incomoda cuando Renji dijo eso. – él consiguió que tuvieras el nivel suficiente para enfrentarte a nosotros, ¿Verdad? Además… - al decir eso, miro por un breve instante a Rukia, cosa que Daisuke notó y entendió cuál era la verdadera intención del pelirrojo… el rubio soltó un leve suspiro al darse cuenta de eso. – Hay un montón de cosas de las que he querido hablar con él.

Con eso último, Renji se fue en busca de la tienda, dejando en el lugar a Ichigo, Daisuke, Rukia, Matsumoto y Hitsugaya.

- Bueno… supongo que eso significa que Tōshirō-san se convertirá en mi huésped… así que lo mejor será que ya me vaya de una vez. – Dijo Daisuke, despidiéndose de Rukia e Ichigo. – Por cierto… les recomendaría ir con Renji… es solo por una pequeña corazonada que tengo.

Dicho eso, Daisuke miro seriamente a los dos, cosa que comprendieron en el mismo instante en que Daisuke hablo, lo cual simplemente siguieron su consejo.

- Rangiku-san, te llevaré a la casa de Orihime-san… pero antes, iremos a buscar algo de camino.

Dijo Daisuke, a lo que Rangiku solo asintió, agradeciéndole a joven rubio si guía, además de ser seguido de cerca por Hitsugaya, quien no dijo nada al momento de que le fue dicho que estaría en casa del Daisuke.

Solo fue cuestión de minutos para llegar al lugar a donde Daisuke quería llegar… estaban de nuevo frente a la casa Kurosaki.

- ¿Esto es una broma? ¿Por qué demonios diste la vuelta a toda la cuadra?

- Por petición de una persona… - Dijo Daisuke, el cual abrió la puerta de la casa, indicándole a ambos Shinigamis que pasaran, cosa que los intrigo, pero decidieron seguir el juego del rubio.

Luego de que ambos entraron… notaron que el ambiente se sentía mucho más tenso de lo habitual.

- Por cierto, Rangiku-san, esta es la dirección de la casa de Orihime-san… - Dijo el rubio, para luego darle un papel con la dirección exacta de dicho lugar, a lo que también le entrego otro papel a Hitsugaya. – Y esta es mi dirección...

- ¿Qué demonios significa esto, Daisuke-san?

Decía serio Hitsugaya, el cual no podía entender que trataba de hacer el rubio… pero de repente, una presión espiritual los había dejado congelados tanto a Rangiku como a Hitsugaya… ya que no proveía de Daisuke, sino de una persona de la cual no tenían noticia en mucho tiempo…

- Esto es un simple favor que le pedí a Daisuke…

De la puerta de la cocina, había salido como si nada Kurosaki Isshin, vestido simplemente con una camisa de tirantes y un short azul de franjas rojas a los costados, todo esto mientras tenía en sus manos dos latas de cerveza, ambas estando abiertas.

- Imposible…

- ¿S-Shiba-Taichō?

Dijeron Hitsugaya y Rangiku respectivamente, solamente para que Daisuke negase con la cabeza ante lo dicho.

- No Shiba…. Kurosaki Isshin. Que no se les olvide.

Con esa última bomba de información, Daisuke se acercó a Isshin, el cual le dio una de las latas de cerveza al rubio.

Ante esto, los dos Shinigamis estaban anonadados… porque ahora resultaba que su perdido capitán había formado una nueva vida en dicha ciudad… y resultaba ser el padre de uno de los Shinigamis Sustitutos que salvaron la Sociedad De Almas.

- Tōshirō-san, espero que llegues a mi casa antes de las 6:30 PM, ya que después tengo cosas que hacer y no volveré hasta tarde, así que mejor aprovechen el tiempo que les di mientras que Ichigo no regresa… - Dijo el rubio, notando que no hubo respuesta alguna por parte del joven peliblanco y de la mujer, lo cual era muy comprensible. – Buena suerte, Isshin-san… creo que la necesitaras…

Con eso último, Daisuke se despidió, no sin antes tomarse aquella lata tan rápido como pudo… ya que no quería encontrarse con algún policía y lo detuviese porque estaba ingiriendo alcohol como si nada y de paso este siendo un menor de edad.

Daisuke ya había hecho la mitad de su labor, pero ahora tenía que estar pendiente de que Ichigo no regresase antes de lo esperado, y eso también contaba para Yuzu y Karin, las cuales el pelinegro mayor las había dejado en el parque de la ciudad… por lo cual, la segunda fase daría comienzo…

- Bien… ya ha pasado una hora de que Isshin-san está hablando con ellos dos, Ichigo ya se está moviendo de camino a su casa y Karin y Yuzu posiblemente se encuentren de camino… es mejor que le avise que ya debe de terminar su reunión.

Con ese pensamiento en mente, Daisuke procedió a llamar al Kurosaki mayor, el cual no contestó para sorpresa del rubio, a lo que decidió dejar un mensaje para avisarle de ello, notando ahora como las presencias de Matsumoto y Hitsugaya ahora se encontraba en movimiento.

Daisuke actualmente estaba en su casa, monitoreando todo lo que sucedía en la ciudad mientras que seguía leyendo más y más archivos que estaban en su monitor.

Ya eran más de las 6:00 PM, por lo cual, en algún momento el capitán peliblanco ya debería de llegar… a lo que Daisuke se preguntó a si mismo si debería decirle de todo lo que tenía ahí o simplemente mantenerlo oculto… claramente opto por la segunda opción, ya que esto todavía seguiría siendo un secreto para los demás… claro, siempre y cuando tome la motivación necesaria para hablarle de esto a una persona en específico…

Daisuke escucho el sonido de aquel timbre de su casa, sabiendo quien era la persona ahí rápidamente suspendió todo lo que estaba haciendo y cerro su sótano secreto, y finalmente abrir la puerta, mirando que en efecto era Hitsugaya, el cual tenía una expresión algo perdida en su rostro…

- Supongo que Isshin-san ya te abra contado de como termino aquí… - Dijo tranquilamente el rubio haciéndose a un lado para que Hitsugaya se adentrase a la casa.

Hitsugaya no dijo ninguna palabra, solo procedió a evaluar el lugar, a lo que Daisuke rápidamente le hizo una seña al capitán para que lo siguiese.

Daisuke camino por el pasillo hasta quedar en una puerta que estaba a un lado del baño y frente a la puerta de su habitación.

Abrió dicha puerta para dejar ver una simple habitación sencilla, un cuarto algo espacioso con una cama común en la esquina más alejada de la puerta y una ventana en la pared en la que estaba dicha cama.

- Esta será tu habitación. Supongo que es lo suficientemente adecuada para ti…

- Si. Agradezco tu hospitalidad, Daisuke… - Dijo Hitsugaya, para luego dejar algunas cosas que había traído en el suelo. – Y también… agradezco lo que hiciste por Matsumoto y por mí…

Daisuke no dijo nada, solo para hacer una seña para restarle importancia al asunto.

- Dejaré algo de comida ya preparada en la nevera, ahora ya me tengo que ir. Avísame si recibes alguna información de parte de Genryūsai-san o de los demás.

Con eso último, Daisuke cerró la puerta dejando aquel espacio de privacidad al peliblanco, para luego este entrar en su habitación y cambiarse la ropa, la cual seguía siendo la de la escuela.

Opto por colocarse una camiseta naranja sin mangas, un simple pantalón corto de color negro que le llegaba hasta un poco más abajo de sus rodillas y unas sandalias de madera, esto último un pequeño regalo que le había dejado hace un tiempo.

Teniendo un pequeño bolso en el que cargaba su celular y su reproductor de música para finalmente salir del lugar e ir a buscar a cierta pelinegra que seguramente lo llamaría dentro de muy poco tiempo…

WWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW

Tatsuki actualmente estaba caminando sin rumbo alguno, estaba algo perdida en su mente recordando todos los sucesos del día… esos tipos que llegaron y esa presión que podía sentir cuando apenas cruzaron la puerta… y parecía que Ichigo y Daisuke no eran los únicos que los conocían…

También estaba algo pensativa por algo que podía recordar no muy bien, como si fuese una clase de mal sueño que había tenido… en donde dos sujetos con ropas blancas casi la exterminaban… para que luego su memoria fallase y no recordase muy bien lo que sucedió.

- Maldición… ¿En qué demonios se metieron ustedes?

Tatsuki estaba sentada en una de esas bancas en la que se esperaban a los autobuses… tenía su celular abierto y con el número de cierto rubio en la pantalla…

- ¿Realmente debería hacer esto? ¿Será mejor que me entere ahora o que simplemente deje esto como un simple sueño…?

Tatsuki, aunque siempre aparentaba estar más que bien… por dentro estaba llena de dudas, y si realmente era algo bueno para ella saber sobre esto, porque algo de lo que había aprendido sobre Ichigo y Daisuke, es que siempre los alejaban a todos si la situación era realmente grave…

Con eso en mente, un destello del pasado rebaso su mente en centésimas de segundo, rememorando aquel suceso en el que la vida de cuatro personas había cambiado… y el principal causante era un rubio de diez años e mitad de un puente…

- Pareces pensativa, Tatsuki.

La mencionada se sorprendió por lo repentino que fue al escuchar eso… detrás de ella se encontraba el rubio en el que estaba pensando.

- ¿Daisuke?

- Lamento ser tan repentino… pero supuse que estarías tan pensativa en si en realidad deberías saber o no sobre "eso" que me tomé el lujo de simplemente ir a donde pensé que estarías…

Tratando de no hablar de que solamente la localizo por poder sentir su presencia, Daisuke hablo con total normalidad, dejando aun confusa a Tatsuki.

- Yo te lo dije en ese momento… si no quieres saber de esto, lo…

- ¿En serio crees que no quiero saber lo que está pasando? - Los ojos de Tatsuki estaban cubiertos por su propio cabello, además de que estaba con la cabeza agachada. - ¿Realmente crees que quiero que sigan alejándome de sus asuntos? ¡Hasta Chad y Orihime están al tanto! ¡No me quiero quedar de brazos cruzados mientras algo está pasando!

Tatsuki miraba a Daisuke con su ceño fruncido y con unos ojos hambrientos de necesidad de respuestas… aunque era claro que era mucho más que eso… pero Daisuke simplemente mantuvo su expresión neutral.

- Ya veo… - Con esas simples palabras, Daisuke empezó a caminar, indicándole a Tatsuki que se colocase a un lado de este.

- ¿Y Bien?

- Ichigo y yo nos convertimos en Shinigamis…

Daisuke fue directo al grano, notando la evidente sorpresa en el rostro de Tatsuki.

- ¿Shinigamis?

- En efecto… todo comenzó el día del accidente en casa de Ichigo…

Y así, Daisuke le contó absolutamente todo lo relacionado con los Shinigamis, la razón por la que Chad, Orihime, y el más importante, Ishida, estaban involucrados, dejando más que estupefacta a la pelinegra.

- ¿Me estás diciendo que ellos también tienen poderes?

- Así eso… No sé lo que realmente sucedió con Chad y Orihime-san… pero eso es lo que es… y todo puede indicar a que sea culpa de Ichigo y mía…

- ¿Culpa de ustedes?

- Verás… Ichigo y yo al ser personas con un gran Reiatsu, sirvió de farol para que Chad y Orihime pudieran volverse espiritualmente consientes… y poco a poco, nuestras presencias también afectaban a todo el que nos rodeaba…

Habló Daisuke, el cual sacó de su pequeño bolso su celular, el cual había sonado notificándole que le había llegado un mensaje, y era de nadie más que del sombrerero.

- Justo a tiempo.

- Esto… ¿Ahora me sucederá algo parecido a lo que pasó con Chad y Orihime?

Tatsuki muy sumida en su mente por la información dada, pensaba que algo igual tendría que pasar con ella y con dos personas más… pero Daisuke solo se encogió de hombro ante ello.

- ¿Quién sabe…? Pero igual no hay que descartar esa posibilidad… lo mismo también va para Mizuiro-san y Keigo, quienes también han estado últimamente muy apegados de Ichigo y de mí.

Daisuke tomo una pausa, para ahora ver nuevamente a Tatsuki, quien pareció ahora haber digerido toda la información.

- ¿Tu viaje de verano…?

- Ese viaje… fue un viaje en el que fuimos a la Sociedad De Almas para evitar la ejecución de la persona que le dio los poderes de Shinigami a Ichigo…

Ahora, Daisuke habló sobre lo que aconteció en la Sociedad De Almas… también tuvo que hablar sobre que todo lo que había pasado solo fue plan de otra persona que los utilizo para su beneficio.

Con todo esto dicho, Tatsuki ya estaba más que al tanto de todo… los Shinigamis, lo Quincys, los Hollow y lo que posiblemente le esperaría una vez que su vida termine en este mundo… decir que ella estaba impresionada y anonadada era poco…

- Ahora… Ichigo y tu están involucrados en una guerra entre mundos…

- Esa sería una forma de decirlo… ya que, lo creas o no, fuimos los artífices de que todo esto llegase a suceder…

Dijo Daisuke mirando con mucha más seriedad de lo habitual a Tatsuki, quien quería reprochar que eso no era verdad… pero lamentablemente, las cosas eran así.

- Supongo que puedes entender por qué ninguno de nosotros dijo algo…

- No… - Para sorpresa de Daisuke, este miro perplejo a la mujer. – Ninguno de ustedes tiene la culpa… todo esto fue planeado por ese hombre… no tienen por qué hacer…

- Tatsuki.

Paró repentinamente el rubio, sabiendo a donde quería llegar la mujer con lo que quería decir.

- Ese hombre tiene los ojos puestos en Ichigo y muy probablemente en mí… y ahora no existe forma de que escapemos de las consecuencias de habernos convertido en Shinigamis.

Daisuke miro como Tatsuki solo apretaba los puños en señal de frustración… a este punto, ya era totalmente consiente de la situación… y de que ella no era en lo absolutamente capaz de hacer algo para ayudar… por ahora…

- Chad y Orihime-san también entienden que lo mejor que pueden hacer ellos es alejarse y dejarle esto tanto a Ichigo y a mí como a la Sociedad De Almas… la fuerza de esos enemigos… ellos ya fueron conscientes de ello hace unos pocos días… y de lo poco que eran capaces de poder ayudar a vencerlos en su estado actual.

Tatsuki tuvo una pequeña epifanía, a lo que ella abrió los ojos al recordar a los sujetos con partes de máscaras en sus rostros y ropas blancas, la acción fue fácilmente notada por el rubio.

- Al parecer ya recordaste lo que sucedió cuando esos "Arrancar" llegaron y te dejaron incapacitada con su simple Reiatsu…

En este punto, el cuerpo tenso, la mandíbula apretada y sus manos sangrantes por la fuerza que ella misma se reprimía eran la indicación exacta de la frustración de la mujer…

- Yo… ¿Por qué no…?

Las palabras de Tatsuki fueron cortadas en un abrir y cerrar de ojos por una fuerte presión que no solo estaba entre Daisuke y ella… sino que se podía sentir en toda la ciudad.

- ¿Qué? ¿Por qué ahora?

Se preguntó el rubio, el cual antes de dirigir su atención al Reiatsu que emanaba aquella garganta que se estaba abriendo en el cielo de la ciudad, se cercioro de verificar las posiciones de los demás… teniendo que maldecir por lo bajo la ubicación de todos ellos.

- Mierda… esto es peor de lo que había anticipado…

WWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW

Fin Del Capítulo.