El Frío Cielo Sin Luna
Los personajes de Bleach no me pertenecen. Son obra y creación de Tite Kubo.
WWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW
Capítulo 19: La Invasión Arrancar
En un lugar completamente oscuro que solamente era iluminado por la luz de un montón de pantallas, se encontraba una persona sentada tranquilamente, mirando como en cada pantalla aparecía la imagen de la ciudad Karakura desde diferentes ángulos.
- ¿No cree que debimos dejar que Grimmjow se fuera desde el principio?
Una persona hablo desde lo que parecía ser la puerta de salida de aquella habitación, notando que tenía el cabello plateado y sus ojos entrecerrados con una sonrisa zorruna adornando su expresión.
- En lo absoluto, Gin… para que el plan fuese completamente efectivo, tenía que esperar a que la Sociedad De Almas mandase a los Shinigamis… así verás de primera mano de lo que son capaces de hacer los más débiles de mi ejercito… Aunque supongo que
Hablo aquel hombre con una sonrisa tranquila, mirando en la pantalla como el grupo comandado por el sexto Espada, Grimmjow Jaegerjaquez hacía su aparición en el cielo de la ciudad.
- ¿Por qué no le dijiste absolutamente nada a Tōsen?
- Por nada en específico… solo estoy deseando ver que tanto habrá avanzado en todo este tiempo…
Ahora, su rostro fue iluminado por algo más que curiosidad e inquisición pura… Aizen Sōsuke estaba muy impaciente por saber cuál sería el desenlace de una sola persona en específico.
- ¿Ya tienes la invitación lista, Gin?
- Así es, Aizen-Taichō… y es mucho mejor de lo que esperaba…
WWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW
- Es la hora.
Fueron las palabras de un hombre, el cual tenía el cabello color azul claro y una especie de mandíbula adherida a su lado derecho, a lo cual, una garganta se empezó a formar dejando ver a más personas como él, todos ellos con vestimentas blancas y partes de máscaras en sus rostros.
- No tiene caso preguntar si nos han detectado… ya todos empezaron a moverse.
Dijo tranquilo Grimmjow, observando con una mirada salvaje toda la ciudad que estaba debajo de él.
- De todas formas… mientras veníamos hasta aquí, sentimos múltiples Reiatsu muy fuertes… pero ninguno coincidió con la información de Ulquiorra.
Dijo uno de los Arrancar, el que parecía estar al mando de aquel pequeño grupo bajo las órdenes del sexto.
- Que mierda… ¡Esto es por culpa de ese idiota de Ulquiorra! Al parecer han estado llegando refuerzos… parece que tendremos más trabajo de lo planeado.
Dijo con severa molestia Grimmjow, quien se rascaba la mandíbula de su parte derecha con notorio fastidio en sus acciones.
- Shaw Long Koufang – Nombro el Espada mirando al hombre de cabello negro y con su máscara a forma de sobrero que tapaba su ojo izquierdo. – Di Roy Linker. – Dijo, ahora mirando a un rubio con dientes afilados y con su máscara también a modo de sobrero. – Edrad Liones. – Dijo, mirando al corpulento de cabello rojo rapado a los lados y una marca en su ceja izquierda y parte de su máscara solo cubriendo las mejillas y el puente de la nariz. – Yylfordt Granz. – dijo, ahora mirando a un rubio de cabello largo y parte de su máscara en la parte superior de su cabeza. – Nakeem Greendina. – Dijo finalmente para ver a un azabache obeso de cabello corto en forma de tazón y con su máscara le cubría la parte derecha de su cara.
- Ninguno de ustedes se contenga… ¡No quiero que quede nada de ellos! ¡Vamos a matarlos a todos!
Con eso dicho, todos ellos desaparecieron para ir cada cual en una dirección diferente… sin saber qué, para toda una Fracción, solo fue el principio de su final…
WWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW
- ¡Espera, Rukia!
Ichigo era quien había dicho aquello llamando a una baja pelinegra, la cual estaba caminando por una calle cercana a la casa del pelinaranja.
Hace un tiempo atrás, habían seguido el consejo de Daisuke en seguir a Renji, lo cual solo termino con el pelirrojo quedándose en la puerta de aquella tienda sin hacer absolutamente nada, cosa que desconcertó tanto al pelinaranja como a la pelinegra.
Rukia no entendió en lo más mínimo el porqué de ello, solo esperaba que no fuese por lo sucedido por el Hōgyoku… pero, esa no era la verdadera razón por la cual estaba… preocupada…
- ¡Rukia! ¡¿Qué demonios crees que haces?!
- No es nada… solo tengo un mal presentimiento…
- ¿Qué? ¿Con Renji? Ya te dije que ese idiota no hará nada…
- No es por eso…
Rukia miraba de forma temeraria el cielo, sintiendo que algo probablemente muy malo podría empezar… y para su infortunio, dicho presentimiento era totalmente correcto.
Ichigo y Rukia se percataron al instante de varias presiones espirituales en el cielo… y todas se podían sentir como las de un Hollow, pero había algo que Rukia desconocía, pero Ichigo lo supo al instante…
- ¿De nuevo esos tipos?
Pensó en voz alta el pelinaranja, alertando a Rukia quien entendió a quienes se refería… pero la mujer no se dio cuenta cuando Ichigo cambió a su forma espiritual y empezó a correr en una dirección…
- Uno de ellos va en dirección a Chad…
WWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW
- ¡Esta comida que hiciste está muy buena, Orihime-chan!
- ¿De verdad te gustó, Matsumoto-san?
- Oye, no estoy tan vieja para que me digas así, solo dime por mi nombre… ¡Y esto esta delicioso!
Era la animada charla que estaban teniendo ambas mujeres, lo cual cualquiera que lo viera estaría demasiado asustado… no era secreto que los platillos hechos por Orihime eran muy cuestionables… sobre todo para la salud de las personas, pero ninguno, hasta el momento, se ha visto en el hospital o mucho menos…
Un poco más cerca de aquella casa se encontraba Hitsugaya en su forma de Shinigami, quien había decidido salir a tomar un poco de aire… la verdad es que él también se sentía muy extraño… como si algo malo estuviera por suceder en cualquier momento…
- ¿Debería de avisarle a Daisuke-san? Después de todo, ya se encuentra demasiado lejos…
Tōshirō no era un idiota, ya que muchos años de experiencia con aquel sentido del peligro lo habían hecho sobrevivir por mucho tiempo… desde aquel momento en que no pudo controlar los poderes de su Zanpaku-tō hasta la actualidad… y por lo cual, ya se mantenía preparado por si las cosas se complicaban.
Mucha gente podría decirle que simplemente estaba paranoico por adelantar cualquier movimiento del sujeto que había utilizado a la Sociedad De Almas como si se tratara de un teatro de marionetas, pero de igual forma, nunca se sabía lo que podía pasar, por lo que tenía que estar preparado para todo.
Y fiel a su intuición, las cosas se complicaron tal cual como pensó el joven capitán.
- Mierda, creo que no me dará tiempo en avisarle.
Dijo serio el joven peliblanco, quien notó como Matsumoto ahora se encontraba a un lado de él, también en su forma de Shinigami.
- Matsumoto, prepárate.
- Entendido, Taichō.
WWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW
- Urahara-san… ese hombre todavía no se ha movido de su sitio.
Dijo una niña pelinegra, la cual se estaba asomando discretamente por una de las ventanas del local, para ver como Renji estaba sentado debajo de un farol un poco/demasiado pensativo.
- No te preocupes, Ururu. – dijo de manera tranquilizadora el sombrerero, el cual era visto de una manera un tanto extraña por el niño pelirrojo. – Ustedes dos, si Abarai-san pregunta mi paradero, háganle pasar hasta el campo de entrenamiento… estaré preparando unas cosas ahí abajo.
Dijo desconcertantemente serio el sombrerero, a lo que Jinta y Ururu asintieron ante ello, para que luego Urahara dejara el lugar.
Antes de que este pudiera seguir su camino, Tessai se asomó por una de las puertas de los tantos cuartos de local.
- La habitación de Abarai Renji está completamente hecha.
Dijo el hombre, el cual se dejó ver con un montón de utensilios de limpieza y demás, a lo que Urahara simplemente asintió con una sonrisa en su rostro.
- Buen trabajo, Tessai. Ahora sígueme, tenemos que seguir con "esa" investigación.
Habló el sombrerero, para que luego el hombre de cabello trenzado lo siguiese hasta bajar hasta aquel campo de entrenamiento…
Al mismo tiempo en el que Urahara hacía esto, Renji finalmente se había movido de su posición, parándose de su lugar y limpiándose un poco la ropa.
- Supongo que solo lo estoy pensando demasiado… Rukia de seguro ya le habrá pateado el trasero a ese idiota por hacerle eso, y estoy seguro que Ichigo también lo hizo… ¿Qué habrá hecho Daisuke?
Fue el último pensamiento de Renji, el cual toco la puerta del local, a lo que casi de inmediato fuese abierta la puerta por Ururu.
- Abarai-san, Urahara-san lo está esperando.
Dijo nerviosa la niña, la cual no había despegado vista del suelo con su eterno sonrojo, a lo que dejo un poco sorprendido a Renji.
- Así que ese tipo ya sabía que vendría… no por nada me quedé sentado afuera como un…
Pensó Renji, atribuyendo eso por todo el tiempo en el que estuvo fuera de la tienda… pero su línea de pensamientos se vio claramente perturbada por el enorme Reiatsu que había empezado a sentir en el cielo.
- ¿Q-qué?
WWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW
- ¿E-eso qué demonios es?
Preguntaba una muy conmocionada Tatsuki, la cual casi no se pudo mover por la enorme presión que estaba sintiendo… pero de un segundo a otro todo su cuerpo volvió a la normalidad, un poco impresionada por lo que acababa de ocurrir… pero su respuesta fue respondida al ver a Daisuke… su cuerpo desprendía un aura muy extraña.
- Hay que irnos de aquí.
Dijo seriamente el rubio, el cual tomo del brazo a Tatsuki para comenzarla a guiar por aquella calle, cosa que la sorprendió debido a la rapidez en la que todo había sucedido.
- Mierda, justamente Mizuiro y Keigo tienen que salir y encontrarse con alguno de ellos… bueno, al menos me ahorrara explicarle luego todo esto…
Daisuke tenía como prioridad dejar en un lugar seguro a Tatsuki, a lo que simplemente fue en dirección a donde estaba Keigo y Mizuiro… ya que ellos no se encontraban solos.
- Uno va en dirección a Chad… dos van con Tōshirō-san, Rangiku-san y Orihime-san… otro en dirección a Renji… otro en dirección a Ichigo y Rukia-san… y el ultimo en dirección a Ikkaku y Yumichika… pero ellos están demasiado cerca de…
Daisuke apresuro el paso, sabiendo que Mizuiro y Keigo ahora corrían peligro… lo bueno era que el Arrancar que fue en su asecho no era para nada comparable con Yammy o Ulquiorra… por lo cual, las cosa saldrían mejor de lo que él mismo podría esperar… o eso pensaba.
WWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW
Una explosión se pudo escuchar cerca de donde dos personas estaban en una maquina dispensadora comprando dos bebidas… estos eran Keigo y Mizuiro, los cuales se sorprendieron por aquel sonido que sucedió de repente.
- ¡¿Q-qué demonios ha sido eso?! Da un poco de miedo… - Decía con la misma actitud asustadiza de siempre el castaño, a lo que Mizuiro no respondió, solo seguía mirando aquel lugar más serio de lo normal. – Parece que ha sido cerca de aquí… esos Yankis arman mucho escándalo por las noches…
- No creo que eso haya sido parte de aquel grupo…
Decía Mizuiro, el cual estaba mirando al cielo más serio de lo normal… para que una explosión ocurriese de repente en la siguiente cuadra a donde se encontraban aquellos dos.
- ¡¿Qué D-demonios ha sido eso?! ¡¿Qué es eso?! ¡¿Qué está pasando?!
Dijo muy alterado el castaño, solo para ver como el humo se disipaba… y ahí se encontraba el calvo que había visto hablar con Daisuke esta mañana.
- ¡AHHH! ¿Tú no eres el que estaba esta mañana en la escuela? ¡¿Qué haces aquí en plena noche, sangrando y con una espada?!
- ¿Eh? – Ikkaku a penas y se percató de la presencia de Keigo. – Tú eres el de esta mañana…
No tuvo tiempo a terminar debido a que un hombre alto y musculoso de cabello rojo anaranjado le propino un golpe a Ikkaku que lo mando volando unos cuantos metros por detrás de los dos jóvenes.
- ¡¿Qué ocurre, Shinigami?! ¡¿Eso es todo lo que tienes?!
Dijo Edrad con una ancha y enfermiza sonrisa en su rostro, cosa que ya había asustado por mucho a Keigo y no provoco absolutamente nada en Mizuiro, el cual seguía tranquilo en su posición.
- ¡¿Q-qué?! ¡¿Shinigami?! ¡¿De qué demonios hablan esos dos?!
Decía el temeroso Keigo, quien no comprendía absolutamente nada de la situación… pero por otro lado muy diferente, a Ikkaku, quien se estaba levantado del suelo con algo de sangre brotando de su cabeza, se le ocurrió una excelente idea.
- Oye, mocoso… - Dijo entre unos leves jadeos Ikkaku, lo cual sorprendió en sobremanera por tal acción.
- ¿S-s-s-si?
- Pareces un mucoso listo… ¿Qué tal si me ayudas un poco?
Dijo Ikkaku, acercando su cara a la del castaño haciendo una mueca extraña, cosa que puso aún más nervioso a Keigo.
- Bueno… este… ¿Qué quieres decir exactamente?
- Mira… la verdad es que no he podido encontrar ningún sirio para pasar la noche… y ahora me encuentro contigo, que estás a punto de ser aplastado por ese tipo de ahí.
- Me parece que estas peor que yo…
- Mira, yo me encargo del tipo ese, y tú a cambio me dejas dormir en tu casa.
- ¿Eh?
- ¿Cómo que "Eh"? ¡Simplemente di "Sí" o "No"!
- ¡S-si! ¡Trato hecho!
- ¡Bien! ¡Así me gusta!
Con eso listo, Ikkaku volvió a mirar al Arrancar que tenía en frente, el cual no había hecho ningún movimiento desde que comenzó la interacción con Keigo.
- Vaya pérdida de tiempo me he llevado… suponiendo que va a morir…
- Eh, tú. – dijo Ikkaku, cortando los pensamientos de Edrad rápidamente. – Aún no me has dicho cómo te llamas.
- ¿Eh? ¿Yo? Soy… espera un momento… es una pérdida de tiempo que te diga mi nombre. Recuérdame simplemente como aquel que va a matarte.
Dijo arrogantemente el Arrancar, a lo que luego Ikkaku simplemente negó.
- Parece que tú y yo no hacemos las cosas del mismo modo… la costumbre de presentar y dar tu rango me fue inculcada… por la persona que me enseñó a luchar. – Por la cabeza de Ikkaku, caras de Renji, Ichigo y Kenpachi pasaron a la velocidad de la luz. – Es importante que, si vas morir en combate, conozcas el nombre de tu ejecuto…
Luego de esto, Ikkaku tomo su estaba y la funda en ambas manos cada una para colocarse en posición de pelea.
- Yo soy el tercer asiento de onceavo escuadrón… ¡Madarame Ikkaku! Recuérdalo… porque ese es el nombre de la persona que va a matarte.
Luego de unos pocos segundos nadie dijo nada… hasta que Edrad empezó a reírse a carcajadas por lo que acaba de decir Ikkaku.
- ¿En serio crees en una estupidez como esa? – dijo el Arrancar, calmándose un poco. – Pensé que eras más listo… pero parece que me equivoqué... – con eso dicho, el Arrancar alzo su mano aparentemente en dirección al calvo. – Te voy a demostrar el por qué tu lógica…
Una luz roja empezó a formase en la mano extendida de Edrad, cosa que alarmo a Ikkaku rápidamente.
- Cero.
Con eso dicho, lanzo dicho ataque… que paso a un lado del sorprendido Ikkaku, ahora notando que aquel ataque nunca fue para él en primer lugar.
- Mierda.
Fue el pensamiento de Ikkaku cuando escucho una explosión justo en el lugar en donde estaban los dos jóvenes.
- ¡AHHH! ¡¿Y esto que demonios fue?!
Para sorpresa de Edrad e Ikkaku, la voz de Keigo sonó aparentemente asustado… pero más que eso, parecía que aquel ataque nunca le había dado, por lo que, al disiparse el humo, se dieron cuenta que el castaño y su amigo pelinegro estaban totalmente intactos.
- ¿Cómo? ¿Pero si apunte bien?
Fue la pregunta del Arrancar, a lo que la risa de Ikkaku lo sacó de sus pensamientos.
- Vaya… no creí que fueras capaz de hacer un Bakudō como ese… ¿Por qué no me lo dijiste, Yumichika?
Dijo un poco divertido el calvo… el cual se acababa de dar cuenta que el mencionado estaba parado justo en el cielo, cosa que lo extraño.
- ¿De que estas hablando? Yo no hice nada…
Dijo serio el hombre afeminado, cosa que sorprendió mucho a Ikkaku, pensando en quien pudo ser la persona que acababa de parar un Cero con tal facilidad… pero un Reiatsu que solo los Shinigamis reconocieron los sacó de sus dudas.
- Bakudō #81: Dankū.
Dijo una voz proveniente de atrás de los jóvenes, quienes se sorprendieron grandemente al ver a su salvador.
- ¿Daisuke-san?
Pregunto serio Mizuiro, quien veía como Daisuke estaba parado con una mirada bastante seria y tranquila, mientras que Tatsuki que estaba a un lado del rubio se veía agitada y jadeante.
- ¿Dai-Daisuke?
- Lamento que se hayan metido en esto ustedes dos… - Dijo el rubio, quien encendió su Reiatsu, haciendo que Tatsuki, Keigo y Mizuiro cayesen al suelo por la fuerte presión mientras que Edrad sudó en seco al ver de quien se trataba.
- Así que tú eres el de las llamas negras…
Dijo serio Edrad, a lo que Daisuke ni se inmuto, mientras que sus amigos se confundieron al escuchar aquel apodo del rubio.
- ¿Y eso que importa? No vivirás lo suficiente como para presenciar mi poder.
Dijo Daisuke con un tono de voz vacío, haciendo que Keigo se sorprendiera y se asustase por la actitud del rubio, Mizuiro estaba sorprendido al descubrir la faceta fría del rubio… mientras que Tatsuki se estremeció, recordando por un momento al Daisuke de hace años…
- Ikkaku, ¿Puedes encargarte de él?
Dijo Daisuke, mirando como Ikkaku nunca había perdido la compostura en ningún momento, a lo que eso ya era un indicio de la resolución de aquel hombre.
- Le acabo de decir mi nombre a este idiota… ahora no puedo dejarlo con vida.
Dijo el calvo con una sonrisa llena de sadismo, a lo que el rubio solo asintió por ello.
- Yumichika-san…
- No tienes que decirlo, Daisuke-san. Yo me encargare de mantenerlos a salvo.
Dijo Yumichika, sabiendo de antemano el pedido del rubio, a lo cual, Daisuke sacó de su pequeña mochila la insignia del Shinigami Sustituto, tocando su pecho para hacer salir su forma Shinigami.
Una pesada lluvia había hecho que Edrad se arrodillase al no soportar tanta presión, mientras que Yumichika e Ikkaku hacían todo lo posible para no arrodillarse… y ni que hablar de los otros tres que faltaban…
- Esto… es a lo que se refería Daisuke…
Pensaba perdida Tatsuki, quien no podía creer lo que estaba sintiendo provenir del rubio… aquello parecía algo irreal… como si pudiera fácilmente aplastar a todos con un simple movimiento.
Daisuke solo miró por un breve momento a sus amigos… todos ellos estaban impactados que era lógico que ninguno de ellos podía articular alguna palabra… Daisuke solo volvió su vista a su cuerpo humano, el cual estaba ahora apoyado a un árbol cercano.
Por último, se miró a si mismo… dándose cuenta que "Idaina Kuroi Hi No Hitsujikai" estaba activado, dándole ese movimiento fluido de fuego en sus mangas, cuello y cinturón.
Daisuke sabía la razón por la cual su Shikai verdadero estaba activado, la situación no ameritaba contenerse para nada, y mucho menos el enemigo que se encontraba siguiendo a Ichigo en estos momentos.
- Se los encargo, Yumichika-san, Ikkaku.
Daisuke desapareció en un parpadeo, haciendo que toda la presión en el ambiente volviera a la normalidad, a lo que los jóvenes finalmente pudieran respirar tranquilamente.
- ¿Qué… demonios fue eso?
Ahora era Mizuiro quien estaba demasiado preocupado por lo que había presenciado… Daisuke estaba relacionado con ellos, y por decirlo menor, era uno de ellos… y se notaba que era ridículamente poderoso.
Keigo estaba con una mirada de completa perplejidad, aunque quisiera, su cuerpo no reaccionaba de ninguna forma posible.
Y en cuanto a Tatsuki… solo veía muy pensativa el lugar en donde el rubio había estado con anterioridad…
- Supongo que ahora tengo la obligación de matarte… ¡Y no me contendré!
Ikkaku estaba más que motivado por la simple presencia del rubio, prácticamente, había hecho que un sujeto mucho más fuerte que el propio calvo se arrodillase con su mera presencia, así que de ninguna forma quería quedarse atrás.
Ahora yendo con Daisuke, este se encontraba rebasando los cielos de la ciudad a una velocidad increíble, analizando todo su entorno.
- Parece que Rukia-san fue capaz de terminar con uno de ellos… Tōshirō-san, Rangiku-san al parecer se encargarán de esos dos mientras mantienen protegida a Orihime-san, y Renji… está en la tienda de Kisuke-san, y los limitadores han sido removidos de los tenientes y capitanes… así que no hay de qué preocuparse, por lo que mi objetivo viene siendo…
Daisuke detuvo sus pensamientos en ese preciso instante… el Reiatsu de Rukia había bajado considerablemente, Ichigo estaba con ella en su forma Bankai… pero no parecía afectar a la otra presencia.
- Aguanten, chicos.
Daisuke fue a máxima velocidad hasta llegar lo antes posible con Ichigo y Rukia, quienes parecían tener problemas con aquel Arrancar.
WWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW
- ¿Dices que eres capaz de vencerme? ¡¿Quién demonios te crees?! ¡Debiste pedirle ayuda al de las llamas negras mientras podías!
Decía Edrad, volviendo a su actitud inicial gracias a la ida del rubio, lo cual solo hizo sonreír aún más al calvo.
- Yo no digo las cosas por decirlas, imbécil… si yo digo que puedo vencerte, ¡Es porque sé que puedo hacerlo! ¡Nobiro (Crece), Hōzukimaru (Luz Demoniaca)!
Dijo el hombre, a lo que su Zanpaku-tō cambio de forma, tomando la de una lanza "Naginata" con una borla roja en el otro extremo dividida en tres secciones, las cuales se pueden separar a voluntad haciéndose ver también como una especia de Nunchaku de tres partes.
- ¡ja! ¡¿Crees que con esa simple lanza podrás vencerme?!
Dijo Edrad, pero no se dio cuenta en el momento en que Ikkaku se movió para propinarle una estocada, a lo que el Arrancar se movió a un lado esquivándolo… pero no se dio cuenta como la lanza se separó en tres partes, rodeando al pelirrojo y haciéndole un gran corte en su hombro.
Claramente, este se quejó por ello, a lo que Ikkaku prosiguió atacando sin detenerse, hasta que Edrad se hartó y decidió ser el primero en hacer "eso".
- Okiro (Álzate), ¡Volcánica!
El cuerpo del hombre cambio en cierta forma… ambos brazos del Arrancar se volvieron considerablemente grandes mientras que de sus hombros sobresalía una parte, y lo más llamativo de todo era que las manos de aquel sujeto fueron envueltas en un fuego abrazador.
- Que… ¿Qué es esto?
- Los Arrancar le denominamos "Resurrección" la forma definitiva de los Arrancar, fusionando el poder de una Zanpaku-tō con nuestro cuerpo… ahora si llegó tu fin…
Ahora los papeles se habían invertido radicalmente, cosa que Ikkaku tomo para bien al entender cómo funcionaba aquello… y realmente era muy molesto.
Alejados del lugar, estaban los demás presentes, los jóvenes impresionados por lo que estaban viendo mientras de Yumichika había sacado su celular para presionar muchos números.
- ¿Tú no deberías ir a ayudarlo? Parece que va a morir.
Decía tranquilo Mizuiro, a lo que Yumichika simplemente negó.
- ¿Y por qué habría de hacerlo? – Preguntó Yumichika, haciendo que Mizuiro dudase por aquella pregunta. – Mira su expresión… se nota que lo está disfrutando. Incluso frente a un rival tan excepcional como este, está eufórico. No se trata de su puedo ayudarle o no… la cuestión en si sería correcto hacerlo…
Decía Yumichika, analizando todo lo que estaba sucediendo, notando como su compañero perdía terreno poco a poco.
- Si. Ayasegawa Yumichika. ¿Cuáles son sus órdenes?
Se pudo escuchar aquello salir de la bocina del celular de aquel hombre afeminado llamando la atención de los demás.
- La capacidad destructiva del enemigo ha aumentado y supera todas nuestras expectativas. Solicito la congelación en un radio de 300 metros alrededor de Madarame Ikkaku. Existe la posibilidad de que carias almas se vean afectadas por la situación. Proteger las almas es nuestra máxima prioridad. Se predice un aumento similar de poder en los demás sujetos enemigos. Procedan del mismo modo en la congelación de espacio con Hitsugaya-Taichō, Matsumoto Rangiku, Abarai Renji, Kuchiki Rukia y Kurosaki Ichigo.
Aquel ultimo nombre sorprendió un poco a Keigo y a Mizuiro por la mención de Ichigo, lo cual confirmaba que él estaba relacionado, pero sabiendo que no era el momento, nadie dijo nada innecesario.
- Entendido.
- Y después… - Yumichika hizo una pausa para soltar un corto suspiro. – En la onceava división, preparen el funeral militar de Madarame Ikkaku.
Con eso último, Yumichika termino la llamada, para luego seguir mirado la pelea de su compañero contra el Arrancar, dejando muy confundidos a los tres jóvenes presentes… pero por un momento tuvo que contener su respiración al saber lo que estaba a punto de hacer su amigo…
- Así que… finalmente te decidiste en usarlo…
Fue el inaudible susurro de Yumichika, sabiendo lo que estaba a punto de suceder ahora.
- ¡Bankai!
Fueron las palabras de Ikkaku, a lo que una enorme onda expansiva casi los saca volando a todos, por lo que los jóvenes se agarraron como pudieron… mientras que Yumichika aún seguía asombrado por la decisión de Ikkaku.
- ¡Ryūmon Hōzukimaru! (Emblema Del Dragón De Luz Demoniaca)
En el momento en que Ikkaku dijo eso, su arma cambio por completo. Conservaba su forma dividida en tres secciones, pero ahora cada una tiene un enorme filo y están conectadas por gruesas y largas cadenas con aspecto mortal y devastador, y la pieza que ahora se encontraba en su espada tenía un dragón estampado en dicha arma.
- ¿Has dicho… "Bankai"?
Dijo ensimismado Edrad, no daba crédito a lo que estaba viendo… al parecer, no solo los capitanes tenían un Bankai como les había informado Grimmjow…
- Exacto… ¡Este es mi Bankai, imbécil!
Dijo el tercer asiento, ahora extendiendo su brazo izquierdo al frente mientras que el derecho lo mantenía un poco más arriba y atrás de la cabeza, ambas armas en ambas manos estaban apuntando mortalmente al Arrancar.
- Le afirmé a alguien que podía mantener a esos mocosos a salvo… y si no puedo salvarlos…
"Pero, si Ikkaku se vuelve a contener…"
Ikkaku tuvo un destello en su mente por un momento, recordado la primera vez en la que tuvo su lucha no oficial contra el rubio…
No es porque tuviese miedo de lo que había dicho en aquella ocasión… pero dentro de este, aquellas palabras entraron en lo más profundo de su ser, dejando una marca ahí adentre.
- ¡Yo jamás me lo perdonare!
Con eso último, Ikkaku encendió su Reiatsu, creando una columna de energía en el cielo, lo cual nadie en la lejanía pudo sentir debido a que cada quien estaba en lo suyo… claro, solo aplicaba para los que estaban ocupados luchado.
- ¡Ahora es el momento en el que acabare contigo!
WWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW
- Quien diría que unos mocosos como ustedes serían capaces de derrotar a Di Roy…
Dijo tan amenazante como burlonamente Grimmjow, el cual había hecho su primer movimiento con aquel dúo Shinigami.
Hace poco, Ichigo y Rukia llegaron a tiempo para evitar la muerte de Chad, quien a petición del joven Kurosaki se fue del lugar, a lo que Rukia con una de las habilidades de su Shikai terminó todo el trabajo.
Y actualmente, en el cielo estaba sin ningún tipo de preocupaciones aquel sujeto de cabello azul con una sonrisa siniestra… mirando de manera depredadora a sus inminentes víctimas.
- Bueno, da igual. Voy a matarlos a los dos ahora mismo. – ante esto, Grimmjow atravesó el pecho de Rukia como si nada, acto que los sorprendió a ambos por la velocidad en que se había movido… prácticamente no lo había visto en ningún momento.
- ¡Rukia! – dijo preocupado Ichigo, el cual miró el lugar en donde yacía en el suelo la baja mujer... quien ahora mismo estaba casi incapacitada por completo.
- Soy el sexto Espada, Grimmjow Jaegerjaquez. ¡No lo olvides, Shinigami!
Dijo el Arrancar, quien ahora se encontraba mirando fijamente al pelinaranja, quien estaba tan impactado como nunca.
- Pero que… su Reiatsu… Maldita sea, es casi igual al de ese otro tipo del otro día…
Ichigo ahora sabía que tenía que actuar, o por consecuencia, simplemente moriría como si nada, por lo cual desenvaino su arma con una mirada llena de furia dirigida al Arrancar… pero este respondió con una mirada mucho más mortífera que la del joven Kurosaki.
Al momento en que Ichigo balanceo su espada con dirección al pecho de Grimmjow… se congelo en su sitio al notar que el Arrancar detuvo su ataque con una sola mano… mirando con una cara llena de aburrimiento al joven Kurosaki.
- ¡Bastardo!
Dijo Ichigo, para que este fuese expulsado al aire por un simple movimiento de mano de parte de Grimmjow.
- ¿Eh? ¿Me estás subestimando? Todavía no tengo muchas ganas de matarte. Date prisa y muéstrame tu Bankai… claro, si no lo haces… puede que esa Shinigami de allí termine muerta.
Ante estas palabras, Ichigo sabía que no tenía ninguna opción, era ahora o simplemente estaría dejando morir a Rukia.
- ¡Ban! ¡Kai!
Dijo Ichigo, creando una columna de Reishi a su alrededor, para luego dejar ver aquella apariencia con el abrigo negro y la espada negra.
El pelinaranja no perdió mucho tiempo y procedió a darle una estocada contundente a Grimmjow… pero el resultado termino siendo el mismo que el anterior.
- Maldición…
Fue el pensamiento de Ichigo, quien no tuvo tiempo de reaccionar cuando se dio cuenta de que Grimmjow estaba a escasos centímetros de decapitarlo… pero para sorpresa del Arrancar, Ichigo había sido mucho más rápido, colocándose justo en la espalda del Espada.
Gracias a aquel movimiento, Ichigo pudo acertar un tajo certero al Arrancar, quien utilizo ambos brazos para cubrirse del ataque.
- Interesante…
Fue el pensamiento de Grimmjow, quien fue enviado unos pocos metros hacia atrás.
Ahora, Ichigo se colocó en el suelo, en su posición de guardia normal ahora viendo por un breve momento a Rukia… pero esa pequeña distracción fue lo que más le costó al pelinaranja.
- ¡No te distraigas!
Grimmjow le dio una fuerte patada en la cabeza al pelinaranja, quien fue enviado unos cuantos metros hacia atrás por la potencia del golpe, a lo que luego de esto, Grimmjow se quedó estático en el cielo mirando con aburrimiento al lugar en donde se suponía debía estar Ichigo.
. Hmp… ¿Eso es todo lo que puede hacer tu Bankai? ¡Me estás deprimiendo, Shinigami! ¡Parece que lo único que puede hacer tu Bankai es aumentar tu velocidad!
Sin darse cuenta, Ichigo se había colocado justo al frente del Arrancar… Grimmjow se sintió extrañado por la rara energía que desprendía ahora Ichigo… una energía parecida a la…
- ¡Getsuga Tenshō!
Grimmjow fue impactado de lleno por el ataque, lo cual causo un fuerte estruendo en el cielo, a lo que al despejarse el humo que causo la técnica dirigida al sexto Espada, se pudo ver a Grimmjow con una enrome herida que atravesaba todo su pecho en diagonal.
- ¿Qué? ¿Qué ha sido eso?
Fue la pregunta de un desconcertado Grimmjow, quien primeramente con leve sorpresa… para luego sonreír en dirección a Ichigo, quien se le veía sonriéndote y jadeante en el suelo de aquel lugar.
- ¿Qué pasa? ¿Ahora no eres capaz de soportar uno de mis ataques?
Dijo Ichigo, el cual sentía como sus ojos empezaban a cambiar empezando por su esclerótica del ojo izquierdo, a lo que de inmediato el pelinaranja agarro con fuerza la parte izquierda de du rostro.
- Mierda… Solo un poco más…
Se decía a sí mismo el pelinaranja tratando de mantener a raya su parte Hollow… pero al hacer eso, no se percató de que Grimmjow ya se había acercado bastante a donde se encontraba.
- ¡Una mierda! ¡Yo puedo soportar más de cien de esos débiles ataques tuyos! ¡Ahora solo te matare!
Gritó el eufórico Grimmjow… pero para su desgracia, dicha acción no pudo terminar…
- ¡Mae! (Baila) ¡Sode No Shirayuki! (Nieve Blanca Que Envuelve) ¡Tsugi No Mai, Hakuren! (Siguiente Danza, Onda Blanca)
Comando de activación, nombre del Shikai y técnica, fueron las palabras que recito Rukia en ese momento, para que un poderoso torrente de Hielo se dirigiese hacia Grimmjow, quien debido a la sorpresa no pudo esquivar el ataque, en cambio Ichigo, este estaba atónito por el hecho de que el ataque paso a escasos centímetros de él, pero no lo quiso pensar de más y se alejó un poco del lugar.
- Maldición… y creer que había acabado contigo…
Para sorpresa de Ichigo, Grimmjow estaba en mitad de aquel ataque, casi intacto, solo que la herida que tiene en el pecho parecía algo congelada al igual que sus prendas, pero por lo demás, parecía seguir igual.
Alejado del lugar, Rukia estaba con su Zanpaku-tō apuntando hacia el Espada, y hablando del Shikai, este era una hermosa espada completamente blanca, con una guarda circulares muy bien detallada como las vendas que estaban atadas en el manga, y del pomo del arma salía un lazo del mismo blanco, dándole al arma un aspecto aún más hermoso y elegante.
Ahora, Rukia era un caso aparte… su estado actual era… por decirlo simplificadamente… era deplorable, su herida un poco cerrada todavía seguía derramando sangre, pero no tanta, y, además, Rukia estaba jadeando y tambaleándose, tratando de utilizar las fuerzas que le quedaban para no caerse inminentemente.
- Supongo que no me queda de otra que terminar contigo primero.
El más alarmado era Ichigo, quien pudo escuchar aquellas palabras de Grimmjow, a lo que rápidamente fue al lugar en donde se encontraba Rukia... notando que no sería capaz de llegar a tiempo.
- ¡Ahora muere!
- ¡Rukia!
Fue el grito lleno de desesperación de Ichigo… quien no pudo ser capaz de llegar cuando Grimmjow estaba por asesinar a la mujer.
Los segundos pasaron como si fueran eternos… la sangre seguía cayendo del cuerpo de Rukia… pero en un momento, dicha sangre dejo de caer, para caer en cuenta que la herida de Rukia dejó de sangrar.
- ¿Eh? ¿Y quién demonios eres tú?
Grimmjow estaba cuanto menos sorprendido… un rubio con una mirada seria estaba a un lado de él, mientras que son su mano derecha agarraba con fuerza el brazo que el Arrancar tenía extendido hacia Rukia, con el otro manifestaba una especie de luz verde, la cual parecía estar sanando de a poco la herida de la mujer.
- ¡Dai-Daisuke-san!
Dijo sorprendida Rukia, quien no creía lo que estaba viendo… Daisuke estaba manteniendo a aquel Arrancar como si no le costase absolutamente nada.
- Rukia-san… un movimiento un poco imprudente de tu parte, además, sabías que yo estaba aquí y aun así decidiste poner tu vida en riesgo para que Ichigo no saliese lastimado…
Dijo serio el rubio, mientras que Rukia solo pudo mirar hacia otro lado, mientras que Grimmjow ahora tenía su ceño fruncido por el hecho de que aquel chico lo estaba ignorando olímpicamente.
- ¡Oye, imbécil! ¡No escuchaste…!
- No te muevas.
Dijo Daisuke con voz fría, anticipándose al movimiento del Espada, dándole un fuerte rodillazo en el abdomen, un poco más arriba de donde tenía su agujero, haciendo retorcer a Grimmjow de dolor.
- ¡Ahg! – Fue el grito ahogado del Arrancar, quien se arrodillo para tomar con ambas manos el lugar que fue afectado. – ¡Bas…!
- Hadō #1: Shō
Sin darle tiempo a Grimmjow de hablar, Daisuke nombro aquel hechizo, a lo que una onda alejo abruptamente al Arrancar, mandándolo varios metros hacia atrás mientras rebotaba una y otra vez por aquella calle.
- ¡Daisuke!
Dijo Ichigo, quien acababa de llegar a la escena colocándose a un lado del rubio, quien no le dirigió la mirada al pelinaranja.
- Tu… aun sabiendo que ese es tu poder… sigues empeñado en no utilizarlo, Ichigo…
Dijo seriamente Daisuke, a lo que Ichigo quería reprocharle… pero sabía que este tenía toda la razón… todavía tenía… miedo… de utilizar sus poderes como lo hizo contra Byakuya… como lo hizo contra los subordinados de Aizen… no quería ser controlado de nuevo… aunque Daisuke le hizo ver que esa parte de él le pertenece, todavía seguía dudando de sus capacidades.
Y con solo ver a Daisuke alejándose del lugar sin esperar una respuesta, hacía aún más evidente sus pensamientos…
Daisuke observaba detenidamente a Grimmjow, quien se veía visiblemente molesto por lo que acababa de hacer el rubio… a lo que este simplemente decidió manifestar su Reiatsu, haciendo el ambiente más pesado y las llamas negras ya rodeaban a ambos.
- "Ten cuidado con el rubio de las llamas negras…" ¡Una mierda, cara de zorro!
Pensó con molestia Grimmjow, quien veían tan molesto como divertido al rubio en frente, teniendo en su cara una sonrisa llena de sadismo, a lo que Daisuke simplemente ladeo su cabeza en por simple curiosidad.
- ¿Por qué sonríes? Pareces feliz de que te haya pateado el trasero…
Dijo Daisuke con una mirada que le sorprendió a Grimmjow de ver… esa mirada que este le había molestado desde que lo vio por primera vez… una mirada vacía.
- ¿No es obvio? Al fin me di cuenta que el sujeto que Aizen tanto a investigado vale la pena matarlo… - Decía Grimmjow eufórico, para luego centrar su mirada en el rubio mientras desenfundaba su espada lentamente. – Pero tu…
Grimmjow no pudo terminar debido a que una persona lo estaba tomando del hombro… a lo que, volteando lentamente, se sorprendió de mirar a la persona que estaba ahí.
- Guarda tu espada, Grimmjow.
- ¿Tōsen?
WWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW
- Vaya, sabía que estarías vivo, Ikkaku.
- Lo que digas Yumichika…
Ikkaku dijo a modo de burla… mientras soltaba su Bankai.
La pelea después de que Ikkaku libero su Bankai no tuvo nada del otro mundo… el tercer asiento del onceavo escuadrón termino saliendo victorioso del combate… claro que termino seriamente lastimado, pero sus armas seguían igual de intactas que la primera vez que aparecieron.
Aquel último ataque, por alguna razón gano con mucha facilidad al ataque de aquel Arrancar, lo cual el calvo entendió la razón de ello…
- Solo gane gracias a Daisuke… ese idiota igual interfirió en mi pelea sin que me diera cuenta…
- ¿De qué hablas? Daisuke-san solo mostro su forma Shinigami y se fue…
- Es por eso que gane… el Reiatsu de Daisuke afecto a ese Arrancar…
Yumichika se vio gratamente sorprendido de eso, ahora sabiendo que, sin la intervención del rubio, aquel resultado pudo ser diferente, pero no lo siguió pensando más debido a los jóvenes que ahora se habían acercado al lugar.
- ¡¿Cómo demonios es que sigues vivo?! ¡Ese sujeto aterrador era demasiado fuerte!
Keigo decía en su mismo estado de Shock, gritando y exagerando sus acciones y expresiones, cosa que le gano un fuerte golpe en la cabeza por parte de Tatsuki.
- ¡Eso es lo que menos importa ahora! ¡¿Se te olvido que Ichigo y Daisuke también están metidos en esto?!
- Oye, no tienes que preocuparte por ellos dos… son mucho más poderosos que Ikkaku, sobretodo Daisuke-san…
Dijo Yumichika tratando de aliviar la situación, pero en lugar de eso, los tres jóvenes se vieron sorprendidos por esas palabras, pero no tuvieron tiempo de responder debido a que sintieron una fuerte presión a lo lejos, así como también divisaron un torrente de llamas negras a lo lejos.
- Vaya… y hablando del rey de roma… parece bastante enojado.
Dijo Yumichika, impresionado por la fuerte presión del rubio, y eso que sabía que las cosas apenas estaban empezando, pero una tos seca proveniente de Ikkaku le hizo cambiar su atención.
- Oye, mocoso… - hablo Ikkaku, llamando rápidamente la atención del castaño, quien supo que iba dirigido hacía él. – Es momento de cumplir con tu parte del trato…
- ¿Eh?
- ¡¿Cómo qué "¿Eh?"! ¡Vencí a ese imbécil, así que cumple con tu parte!
Dijo Ikkaku, quien había agarrado a Keigo de sus ropas… pero antes de que pudiera mantenerlo en el aire, Ikkaku repentinamente cayó al suelo.
- Realmente ese Arrancar te dejó peor de lo que esperaba… - dijo serio Yumichika, quien miraba a su amigo sangrando a mares en el suelo.
- Yumichika-san, Ikkaku-san.
Llamo una voz que se encontraba cerca de ellos, a lo cual, al momento de mirar al lugar, se dieron cuenta de que se trataba de Chad, sorprendiendo mucho a Keigo y a Mizuiro, Tatsuki no dijo nada ya que ya sabía aquello gracias a Daisuke.
- Sado-kun, llegas en un buen momento, ¿Puedes recoger el cuerpo de Daisuke-san?
Hablo Yumichika, a lo que Chad asintió al instante para luego cargas el cuerpo del rubio en su hombro izquierdo… pero luego se percató de la presencia de sus amigos… pero simplemente decidió no hacer nada por un simple hecho…
- Así que ya les dijiste… Daisuke-san…
Chad miraba serio el lugar de donde provenían las llamas negras… lo cual lo hacía sentirse mal de alguna manera…
Ahora que Chad lo pensaba bien… entre su grupo, eran Daisuke e Ichigo los que hacían todo el trabajo, en la Sociedad De Almas… contra esos dos Arrancar en el parque… y ahora esta invasión… ellos eran los que se encargaban de todo, lo cual, de alguna manera hacía sentir como un completo inútil al moreno.
Chad no era un idiota, sabía que desde que entró a la Sociedad De Almas, nunca estaría a un nivel igual o superior a un capitán… y eso lo comprobó cuando lanzo aquel ataque contra Kyōraku.
Desde ese día, se prometió a si mismo que ayudaría tanto a Ichigo como a Daisuke en todo lo que estuviese a su alcance… pero, aun así, no era ni siquiera un digno rival para los secuaces de del villano de esta historia…
Entonces, ¿Qué era lo que podía hacer?
En efecto, esperar a que Daisuke e Ichigo resolviesen el problema mientras este estaba sentado de brazos cruzados sin poder hacer nada… en otras palabras, un completo personaje de relleno.
Esas simples llamas… fueron las causantes de este breve pensamiento en Chad, lo cual solo paso por su mente en una fracción de milisegundos…
Dándose cuenta de su entorno, miró a Keigo, quien todavía no procesaba absolutamente nada de lo que estaba presenciando, Mizuiro estaba extrañamente serio… y Tatsuki… ya no se encontraba en el lugar.
La artista marcial en el momento en que aparecieron Chad y las llamas negras en el centro de la ciudad, inmediatamente se fue del lugar, a lo que nadie hizo absolutamente nada para detenerla…
- Ya vámonos, las heridas de Ikkaku empeoraran si no nos apresuramos.
Dijo Yumichika, quien ahora traía los Gigai de ambos, a lo que, al entrar, Yumichika seguía igual, pero Ikkaku ahora tenía unos cuantos raspones y demás cosas.
Nadie objeto absolutamente nada ante la orden de Yumichika, el cual ahora volteó en dirección a Chad.
- Sado-kun, creo que tu deberías ir a donde Daisuke-san… después de todo, tú tienes su cuerpo humano, ¿No es así?
Chad dudo por un momento en ir… pero en el momento en que Yumichika le guiño el ojo en señal de completa complicidad, supo al instante lo que debía hacer.
WWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW
- ¡Taichō! ¿Cómo se siente?
Dijo preocupada Matsumoto, quien veía al bajo peliblanco envuelto en la habilidad de Orihime, quien hacía todo su esfuerzo para acelerar el proceso de "curación".
Luego de que ambos Arrancar aparecieran en el lugar, los Shinigamis se vieron gratamente superados… y si no fuese por el hecho de que su limitador había sido removido en el momento justo, es posible que ninguno de ellos hubiese ganado su pelea.
Actualmente, Hitsugaya estaba en un estado en el que ni siquiera se sabía si estaba vivo o muerto, ya que sus heridas eran más que mortales y la pérdida masiva de sangre… definitivamente, si Orihime no se encontraba en aquel lugar o algún Shinigami de la cuarta división…
- Ya estoy bien, Matsumoto.
Dijo serio el peliblanco, cosa que sorprendió a Matsumoto por la repentina adquisición de conciencia.
- ¡De verdad sigues vivo, Taichō!
- Basta, Matsumoto. Todavía no es momento de relajarnos… todavía queda el más poderoso de todos ellos…
Al momento en que Hitsugaya dijo aquellas palabras, el Reiatsu de cierto rubio se había hecho presente junto con sus llamas patentadas.
- Daisuke-san… Kurosaki-kun… - Pensó preocupada Orihime, la cual ahora enfoco toda su atención en acelerar la curación de Hitsugaya, cosa que a cada segundo se hacía más evidente…
WWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW
- Maldita sea…
Decía Renji, el cual ya no se encontraba en su forma Bankai, a lo que miraba seriamente el lugar en donde había estado con anterioridad su oponente, asegurándose de que no quedase absolutamente nada de este.
Su pelea contra el Arrancar no fue diferente de la de Hitsugaya o Ikkaku, todo termino con la repentina liberación del limitador y así utilizando su ataque más poderoso elimino con total eficacia a su enemigo.
En consecuencia, Ururu y Jinta, quienes se habían unido a ayudar, quedaron completamente incapacitados por culpa de Yylfordt Granz, aquella resurrección dejo como una dona a la pobre niña mientras que aventó a algún lado a Jinta.
Lo único que podría considerar que era lo bueno de todo fue el simple hecho de que no estaba tan herido como uno hubiese esperado… de hecho, lo único que tenía Renji solo eran unos cuantos raspones por aquí y por allá, pero por lo demás, no era nada grave.
- Bien… buscare a esos mocosos y los dejaré en esa…
- No es necesario que lo hagas, Abarai-san.
Una voz detrás del pelirrojo lo tomo por sorpresa, a lo que al voltearse se dio cuenta de quien se trataba… la persona con la que quería hablar desde hacer un tiempo…
- ¿Urahara?
No tuvo tiempo a decir algo más, esto debido a que un Reiatsu se hizo presenciar por todo el lugar, como también aquellas llamas…
- ¿Ese no es…?
- Creo que lo mejor serás que te apresures a ir con ellos… aunque, si me lo preguntas, pienso que Daisuke-san mantendrá todo bajo control, así que no hay tanto de que preocuparse…
Con eso último, Urahara se fue del lugar caminando sin ningún tipo de preocupación, cosa que dejo intrigado al teniente, pero de igual forma, decidió apresurarse…
Solo le tomo unos pocos segundos llegar hasta donde se encontraban Ichigo y Rukia, los cuales no decían palabra alguna, a lo que Renji simplemente decidió aparecer en frente de ellos.
- ¡Ichigo, Rukia! – Llamo el pelirrojo al momento en que apareció… pero no obtuvo ninguna reacción por parte de ambos. - ¡¿Qué demonios está sucediendo?!
Al momento de decir eso, Rukia fue la primera en volver a la realidad, solo para quedarse un poco perpleja por la presencia de aquel pelirrojo.
- ¿Renji? ¿Cuándo fue que llegaste?
El pelirrojo tuvo un pequeño "tic" en su ceja, pero antes de que este pudiese reprochar algo… se había dado cuenta de aquella mirada de Rukia…
- ¿Qué es… lo que paso aquí?
Volvió a preguntar Renji, ahora Rukia esta vez habiendo escuchado y dirigir su mirada hacia donde estaba aquel rubio.
- Daisuke está luchando contra un Arrancar… uno que se hizo llamar a sí mismo "Sexto Espada".
- ¿Sexto… Espada?
Repitió para sí mismo el pelirrojo… pero antes de que pudiese obtener respuesta, ambos Shinigamis se dieron cuenta de algo… el fuego había cesado, y Grimmjow estaba en el cielo junto con otra persona.
- Espera… ¿Ese no es…?
- ¿Tōsen-Taichō?
Dijeron ambos Shinigamis, a lo cual, ambos se quedaron atónitos… aquel que en el pasado fue el capitán de la novena división, un hombre que siempre hablaba con los suyos sobre "seguir la justicia" para convertir a la Sociedad De Almas en un lugar mejor… ahora estaba ahí con una nueva apariencia.
Ahora usaba prendas parecidas a de aquellos Arrancar, solo que no tenía mangas; llevaba guantes negros que le llegaban hasta un poco más abajo de los codos, sus lentes ahora asemejaban a una banda, una cuerda de color naranja que viene de su hombro derecho, corriendo por su pecho hasta debajo del brazo izquierdo, y sus trenzas sin la cola de caballo y ahora llevaba su Zanpaku-tō en una de sus manos.
- Maldito Bastardo, ¡¿Por qué demonios estás aquí?!
- Me preguntas… "¿Por qué?" ¿De verdad no conoces la razón? – Decía con un deje tan serio como sarcástico el moreno, a lo que Grimmjow frunció el ceño ante ello. - Has organizado un ataque por tu cuenta, trayendo contigo a cinco Arrancar sin siquiera consultar a nadie… y como resultado, has conseguido la muerte de todos ellos. Lo que has hecho… va en contra de nuestras órdenes. Lo entiendes, ¿Verdad?
Dijo Tōsen, quien mantenía su actitud seria en dirección al Arrancar, quien solo pudo fruncir su ceño aún más.
- Aizen-sama está muy disgustado ahora mismo contigo, Grimmjow.
En este momento, esas palabras dejaron más que impactado al Espada… una cosa era terminar con el trabajo incompleto de Ulquiorra… y otra muy distinta era que Aizen estuviese disgustado… en otras palabras, no era nada bueno.
- Vámonos ahora.
Dijo Kaname, quien empezó a caminar en dirección contraria a donde se encontraba este, para lo cual, Grimmjow solo pudo chasquear su lengua por dicha acción… pero ni él ni Kaname se percataron de una cosa…
- ¿En serio creen que los dejaré irse, así como así?
Daisuke se encontraba justo al frente de ambos, quienes se vieron gratamente sorprendidos por la velocidad en la que el rubio había actuado, en ningún momento este había cambiado su expresión.
- No tengo tiempo para tratar…
De la misma forma en que dichas palabras salieron de la boca de Kaname, una ola de fuego negro fue dirigida en su dirección, y teniendo un breve recordatorio en su mente de lo que sucedió cuando no esquivo dicho ataque, el moreno y Grimmjow esquivaron aquel fuego, el cual se perdió en el horizonte.
- No me interesa si tienes tiempo o no… Ese idiota vino a invadir MI ciudad… y como sé perfectamente que tú estás de su lado, no creas que saldrás impune de esto… y mucho menos por lo que tú y Sōsuke hicieron en la Sociedad De Almas…
Daisuke siempre había tenido sus brazos cruzados, cosa que ambos notaron e hicieron que se preguntaran de donde rayos había salido tal ataque.
- No interfieras en mi camino, Daisuke…
- Una declaración muy estúpida… - Dijo Daisuke, el cual desenfundo su espada y se colocó en guardia, colocando su espada a la altura de su cabeza y agarrando el arma con ambas manos. – ¡Porque tú eres el que está en mi camino!
Nuevamente, el fuego negro apareció… pero esta vez solo estaba rodeando de a poco al rubio, a lo que Kaname solo pudo maldecir en su cabeza por tener que tener una pelea innecesaria…
- Definitivamente… tendré que darle una explicación certera a Aizen-sama de por qué tuve que matarlo…
Con aquel pensamiento, Kaname no tuvo de otro luchar contra aquel rubio…
WWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW
Tatsuki estaba corriendo tanto como podía en dirección al lugar en donde se encontraban Ichigo y Daisuke…
A decir verdad, poco le importaba lo que le pudiese suceder a ella, en estos momentos, solamente quería confirmar una simple duda que se formó en el momento en que presencio de primera mano la forma Shinigami de aquel rubio…
- ¡Arisawa-san!
Tatsuki tuvo que detenerse abruptamente al escuchar a Chad quien ya había alcanzado a la mujer.
- ¿Qué haces aquí?
- Es peligroso que vayas hasta allá… - dijo el moreno, lo cual iba a hacer que la mujer reprochase, pero Chad en cambio solo se colocó a un lado de la pelinegra. – Por eso decidí que te acompañare.
Tatsuki simplemente asintió, ahora corriendo sin interrupciones hasta llegar lo más cerca de donde se encontraban Ichigo y Daisuke.
No tardaron mucho tiempo hasta notar que el fuego ya no estaba presente, lo cual alertó al moreno, el cual le dio una señal a Tatsuki para que se detuviese.
- ¿Qué sucede?
- Parece que Daisuke va a ponerse serio…
Dijo seriamente el moreno, lo cual intrigo a la mujer… pero luego de ver una ola de fuego negro que atravesó toda la ciudad fue más que suficiente para dejar en claro las palabras del moreno.
- Lo mejor será esperar aquí… Es posible que Daisuke este teniendo una gran lucha, y si nos acercamos, es probable que no pueda dar todo de sí…
Chad simplemente recordó lo que había vivido en la Sociedad De Almas… Daisuke contra Kaname y Gin, aquella extraña fuerza que poseía…y era más que evidente que el rubio siempre velaba por el bienestar de los demás antes que el suyo, por lo que sabía que lo mejor que él podía hacer… era exactamente lo que le dijo Ichigo.
- ¡Porque tú eres el que está en mi camino!
Ambos jóvenes lograron escuchar aquella declaración a lo lejos, notando que esta provenía del mismo rubio, a lo que ahora prestaron atención a lo que sucedía en el cielo.
El lugar era totalmente imbuido por las presiones espirituales de Kaname y Daisuke, aunque el rubio era quien más presión ejercía en el lugar.
- ¿Qué es esto? Esta presión… es mucho más diferente que la que Daisuke estaba ejerciendo hace un rato…
Tatsuki estaba tambaleado, tratando de soportar la gran presión que se sentía en el ambiente, abrumándola en gran manera al ser la primera vez que sentía la pesadez de dos Reiatsu poderosos.
Por otro lado, Chad lograba mantenerse un poco bien, aunque esto no decía que el moreno no se estaba viendo afectado, ya que el choque de ambas presiones era algo más que comparable con el Reiatsu de una sola persona… la cual había hecho incapacitar a más de uno de ellos.
El moreno no tuvo tiempo para pensar más cuando sitio que la pelea ya estaba dando comienzo, y fue Daisuke quien hizo el primer movimiento.
A una gran velocidad, el rubio llego hasta colocarse al frente de Kaname, el cual desenfundó su espada para bloquear el corte en diagonal del rubio.
- Esta fuerza… es mucho más diferente de lo que recordaba.
Pensó seriamente Kaname, quien a cada segundo se sentía superado por la fuerza del rubio, cosa que de alguna forma lo desconcertaba.
Y como ya era evidente, Daisuke gano la arremetida, en lo que de un rápido movimiento rompió la defensa de Kaname, ahora agarrando su Zanpaku-tō con ambas manos para hacer un corte lateral en el abdomen de moreno, quien gracias a su velocidad pudo esquivar el ataque para luego tomar distancia de la palea.
Daisuke previniendo este movimiento, se colocó en el punto ciego del hombre para cortar al hombre, pero nuevamente dicho ataque fue bloqueado.
- No creas que esos ataques sirven contra mi…
Daisuke simplemente frunció su ceño por el simple hecho de dejar pasar algo tan evidente… Kaname era ciego, por lo cual, aquel punto ciego que dependía de la visión no existía en aquel hombre, a lo cual, ahora este empezó a bloquear las arremetidas de Kaname.
Fueron solo tres tajos seguidos en los cuales Daisuke bloqueo a la perfección, tratando de encontrar el momento perfecto para contraatacar al moreno, quien no parecía que cesaría su ataque.
Luego de eso, Kaname dio una estocada que iba dirigida al corazón de Daisuke, quien vio esto como la apertura que necesitaba, a lo que el rubio se acercó a Kaname mientras pasaba elegantemente a un lado de la estocada.
- Ahora.
Pensó Daisuke, quien rápidamente activó su fuego negro para potenciar su ataque, pero dicho movimiento ya había sido previsto por aquel hombre.
- Bankai.
- ¿Qué?
Daisuke pensó atónito, ahora notando como todo a su alrededor era negro… no veía, escuchaba o si quiera sentía nada… Daisuke había sido atrapado por la habilidad de Kaname.
- Suzumushi Tsuishiki: Enma Kōrogi (Forma Final Del Grillo: Jardín Del Silencio)
Dijo Kaname, quien ahora se dispuso a acabar su pelea con Daisuke tan rápido como podía.
Mientras todo esto sucedía, todas las personas que habían escuchado lo dicho por Kaname se sorprendieron, como también el hecho de ver una cúpula completamente negra que estaba en el cielo, encerrando dentro de ella a ambas personas.
- ¡Mierda! ¡Esto es malo! ¡Es el Bankai de Tōsen-t… Tōsen!
Dijo Renji, quien dijo aquello notando como ya no podía sentir las presencias que se encontraban ahí adentro.
- ¡Ichigo! ¡¿Puedes moverte?! ¡Tendremos que destruir el Bankai de Tōsen para liberar a Daisuke!
Declaro Renji, quien ahora miró al pelinaranja… solo para notar algo que acababa de percatarse… la esclerótica de su ojo izquierdo era casi negra en su totalidad.
- Ichigo…
- Puedo moverme. ¿Sabes cómo demonios se puede hacer eso?
Ichigo dijo, dejando de lado su situación con su "Hollow interno", ahora colocándose serio, mirando aquella cúpula tratando de buscar un buen lugar para atacar.
- Eh… Claro, según tengo entendido, la habilidad de aquel Bankai es que la persona que se encuentra dentro de aquella cúpula pierde todos sus sentidos a excepción del tacto, sin embargo, eso no aplica para quien haya activado la técnica…
Explico Renji, a lo que Ichigo simplemente asintió entendiendo lo que aquel pelirrojo había dicho.
- Entonces… si atacamos al azar, puede que le demos por accidente a Daisuke, por lo que la única manera posible viene siendo atacar a Tōsen… ¿No es así?
Renji asintió ante ello… pero lo malo de todo eso, es que ninguno de ellos tenía un plan fiable en el que no implicara o entrar en aquella cúpula o destruirla.
- Renji… ¿Todavía puede usar tu Bankai? – esta pregunta provino de Rukia, quien por la herida hecha por Grimmjow no podía moverse con total normalidad como antes, por lo que ahora no sería de tanta ayuda físicamente… pero, por otro lado, considerando que ella ya era consciente de las habilidades tanto de Ichigo como de Renji, ahora era capaz de forma un plan… arriesgado, pero efectivo.
- Si, mi cuerpo podrá soportarlo.
- Entonces tengo una idea…
Por otro lado, Chad y Tatsuki se vieron sorprendidos por aquella extraña cúpula que nunca ninguno de esos dos había antes visto…
- ¿Daisuke… está dentro de esa cosa?
Preguntó una notoriamente preocupada Tatsuki, a lo que Chad simplemente solo podía limitarse a asentir por ello.
- ¿Y… que va a pasar con él?
Aquella pregunta no era algo que el moreno pudiese contestar… sabía del poder de Daisuke, y, a decir verdad, dudaba de que el rubio no pudiese manejar a un tipo como el que acababa de aparecer, ya lo demostró antes… pero ahora…
- Daisuke estará bien… el definitivamente puede vencerlo.
Chad al decir estas palabras pudo sentir dos Reiatsu que este conocía, sabiendo que ahora esas personas actuarían para tratar de destruir aquella cúpula por su cuenta.
- ¡Bankai! ¡Hihiō Zabimaru! (Cola De Serpiente, Rey De Los Babuinos)
Renji activó su Bankai, dejándose ver las nuevas prendas que tenía.
Por encima de su ropa de Shinigami ahora tenía una especie de protector de hombros de piel de babuino, en un lado tiene un cráneo de babuino, y en el brazo que porta lo que vendría siendo su nueva Zanpaku-tō, dicha piel de babuino se extendía por todo aquel brazo. Su arma cambio de apariencia radicalmente, de ser aquella espada desgarradora, ahora era un esqueleto gigante con forma de serpiente cuyas cervicales toman la misma forma del Shikai.
Encima de aquella cabeza de serpiente, estaba Ichigo, quien todavía seguía en su Bankai.
Ahora aquella serpiente estaba rodeando poco a poco aquella cúpula, acortando su distancia poco a poco, Ichigo esperando el momento justo para atacar… o eso es lo que aparentaba…
Ahora, volvemos con Daisuke, quien todavía seguía en aquel lugar inmóvil, no entendía muy bien lo que sucedía en ese momento, ya que el Bankai de Kaname no era algo que este había profundizado en su investigación… solo sabía lo esencial de dicho Bankai, pero no como liberarse de aquel efecto.
- Que… extraño…
Trato de hablar el rubio, pero al final no sirvió de nada, en efecto, no podía ni escuchar su propia voz.
- Es tal como decía el informe… ni puedo ver, o escuchar, o sentir la presión espiritual… - Por un momento, Daisuke trato de tocarse a sí mismo para comprobar si al menos el tacto lo podía sentir, y así era. – Bueno, al menos puedo sentir lo que estoy tocando…
Daisuke sintió en su cuerpo un corte, no tan profundo o tan grave, pero lo pudo sentir repetidas veces.
- Parece que ya te has dado cuenta de lo que hace mi Bankai – Daisuke escucho la voz de Kaname, pero no la pudo localizar, en cambio, sintió un nuevo corte en su cuerpo, uno mucho más profundo. - ¿Qué se siente? Un mundo de completa oscuridad, sin luz ni ruidos… da miedo, ¿No crees?
En ese momento, Kaname nuevamente volvió a dar un zarpazo al rubio… pero en el momento en que su espada toco el cuerpo de Daisuke, el rubio retuvo su espada con su mano libre.
- ¿Qué?
- Parece que puedo ver de nuevo… y también oír… ¿Será porque estoy agarrado tu espada?
Pregunto Daisuke con notorio sarcasmo, este ya sabía exactamente lo que tendría que hacer para contrarrestar el Bankai del moreno, por lo que se dispuso a mandarlo a volar de una patada… pero estaba notando muy extraño en los bordes del área, pero rápidamente lo dejo de lado y se dispuso a hacer lo que había planeado.
- ¿Cómo demonios logro hacerlo? ¿Será que ese Daisuke es la misma clase de demonio que Zaraki?
- ¡No sé en qué demonios estés pensando ahora, Kaname! Esta maldita oscuridad en la que me has metido… lo único que hiciste, ¡Es que volviese a lugar en el que una vez estuve!
Daisuke empezó a hacer manifestar su Reiatsu, asombrando al moreno como también alertándolo, pero el hecho de que su Bankai estuviese a punto de romperse gracias a dos personas que trataban de entrar desde afuera…
- ¡Cometiste un error al activar tu Bankai! Yo no estoy encerrado contigo… ¡Tú estás encerrado conmigo! ¡Ahora probaras de primera fila el poder de mis llamas negras!
Todo el lugar fue envuelto por las llamas del rubio, cosa que ahora comprendió Kaname… literalmente, era como Daisuke había dicho.
El Bankai de Kaname hacía reducir el espacio de pelea considerablemente para ambos luchadores, pero, si el contrincante posee una Zanpaku-tō que, indefinidamente de donde esté, pueda utilizarla para extender su poder en aquel espacio, literalmente, ahí era en donde acababa el juego.
Un claro ejemplo de esto, es el Bankai del capitán Kuchiki, el cual dispersaba sus espadas a todos lados, lo cual agrandaba su rango de ataque, y si hablamos de que el espacio es limitado, entonces Kaname estaba en completa desventaja. Y ni hablar si Kaname utilizaba su Bankai contra el Shikai de Yamamoto…
- ¡Aquí voy!
Kaname escucho pronunciar estas palabras de Ichigo… notando extrañamente que este no tenía intenciones de luchar… a lo que Kaname rápidamente fue en dirección a aquel pelinaranja…
Hubo una explosión en el lugar, la cual provenía de la cúpula creada por Kaname, lo cual alertó a quienes veían la escena.
Daisuke miraba a su alrededor… mirando desconcertado como Renji tenía su Bankai activado y rodeaba al rubio, además, a su lado. Ichigo estaba agarrando a Kaname…
- ¿Eh?
Fue el pensamiento que cruzo la cabeza de todos en ese momento… al parecer, el plan de Renji e Ichigo no salió como se esperaba…
"… Renji, tu rodea con tu Bankai aquella cúpula, prácticamente lo que harás es… de alguna manera, estrujar la cúpula tanto como puedas, y cuando ya este lo más debilitada posible, Ichigo, tu saltaras de un lugar a otro en dirección recta hasta que sientas que tienes a alguien… para luego salir tan rápido como puedas y terminar contra Tōsen…"
En pocas palabras, ese era el plan que había planteado Rukia, pero ella no había previsto aquel resultado… Daisuke hizo explotar con su presión la cúpula por su propia cuenta, en cambio, Renji e Ichigo terminaron seriamente heridos por Kaname.
Kaname no lo pensó dos veces cuando noto la presencia de Ichigo dentro de su domino, teniendo una idea de lo que iba a hacer, se interpuso en su camino y se dejó agarrar por el Kurosaki… y así escapo del ataque de Daisuke, con el plus de haber incapacitado a Ichigo y Renji en el proceso.
- No puede… ser…
Esto había sido dicho por Rukia, quien miró como el plan que ella misma había arma simplemente fracaso por una cosa… no confió lo suficiente en Daisuke.
Ahora, volviendo con Daisuke, este ya tenía una idea de lo que pasaba… y ver el rostro de Rukia a lo lejos ya le daba una idea.
Daisuke simplemente decidió dejar que ambos cayesen al suelo ensangrentados, ya que su oponente probablemente no le dejaría actuar.
También se cercioró de mirar rápidamente al Arrancar… quien extrañamente se mantuvo todo este tiempo en su lugar… pero ahora, su ceño estaba levemente fruncido y con algo de irritación en su expresión…
- ¡Daisuke-san!
Al lado del rubio, un ya recompuesto Hitsugaya se había colocado en posición de pelea, ahora solamente utilizando su Shikai normal, y con él, también habían llegado Matsumoto y Orihime, pero ellas dos fueron a recoger rápidamente los cuerpos semiconscientes de Ichigo y Renji
Daisuke no contestó la pregunta del joven capitán, simplemente se quedó mirando con una expresión vacía en su rostro a Kaname, quien seguía igual de estoico que antes.
- Ya es momento de terminar con esto…
Daisuke prestó atención rápidamente al moreno, quien ahora tenía detrás suyo una gigantesca Garganta, y un pequeño ejército de Hollows estaban saliendo de aquel portal.
- Tus aliados solo interfieren por demás en la justicia que te he tratado de aplicar, joven Daisuke… por lo cual, primero me debo encargar de ellos…
Decreto aquel hombre, lo cual alertó en sobremanera a Hitsugaya, quien apretó aún más su agarre sobre su espada y miró con ira a aquel moreno.
- ¡¿Y tú piensas que yo dejaré que hagas algo como eso, Tōsen?!
La ira del joven capitán cada vez era más evidente, el cual estaba a punto de atacar a Kaname… hasta que notó como Daisuke susurraba algo inaudible.
- No tengo interés en ti, Hitsugaya-Taichō… - Dijo Kaname, para ahora enfocarse en el rubio que tenía a unos cuantos metros en frente de él. - En cuanto a ti, joven Daisuke… ya que Aizen-sama está interesado en ti, él estaría feliz si tú te unes a nuestra causa…
En estos momentos, Hitsugaya estaba perplejo ante lo que acababa de insinuar… mejor dicho, lo que acababa de declarar Tōsen… prácticamente, quiere reclutar a Daisuke.
En cambio, el rubio, esté ya había terminado de susurra lo suyo, para ahora centrar su mirada en Kaname, y, a decir verdad, este estaba un poco impresionado por aquello dicho.
- Tú no eres como Kurosaki… tus esplendidas habilidades, tu gran intelecto y conocimiento innato, tu Reiatsu… cada una de tus capacidades sería de gran ayuda para Aizen-sama… por esa razón él ya había puesto un ojo en ti…
Hitsugaya actualmente tenía la mandíbula lo más abierta posible por esto… las suposiciones que habían hecho Sōtaichō junto con Kurotsuchi y Ukitake eran tal y como se predijo…
En cambio, Daisuke no hizo absolutamente nada… solo siguió mirando seriamente todo el panorama que tenía al frente, aunque era cuanto menos irreal lo que estaba escuchando.
- En la Sociedad De Almas… tus acciones, aunque trataste de salvar a tus compañeros, simplemente concuerdan con lo que Aizen-sama ha querido hacer desde un principio… pero para mejor no seguir divagando en esto, lo diré así de simple: Aizen-sama desea que puedas cooperar con nosotros, siempre y cuando tu estés dispuesto a…
- Hadō #90: Kurohitsugi.
Justo en el lugar en donde se encontraba la Garganta, una caja de color negro los envolvió, para luego sentir como todos aquellos Hollows fueron desintegrados en un abrir y cerrar de ojos.
- ¿Qué? ¿Aprendió el Hadō#90? Y, además, lo logro utilizar a la perfección…
Decía con tanto asombro como preocupación Kaname, quien estuvo a unos escasos centímetros de ser impactado por aquella técnica.
En cuanto a la otra persona que también estaba mirando aquello de primera mano, Hitsugaya, este estaba al borde del desmayo… lo complejo que era utilizar un Hadō de los 80´s ya era un logro… pero ver que Daisuke logro replicar el Hadō #90 a la perfección… este nivel de Kidō era algo que solo pocas personas tenían…
Luego de que el hechizo dejo de hacer su efecto, se disipo y dejó ver la masacre que había hecho… todos y cada uno de los Hollows que estaban ahí fueron reducidos a nada en cuestión de segundos.
- Espera un segundo… Este Hadō no hubiese podido hacer tal destrucción… a lo mucho, quizás podría dejarlos incapacitados como Aizen lo llegó a hacer contra Komamura, pero los volvió a nada… - Kaname se vio gratamente sorprendido por lo que acababa darse cuenta… Daisuke sabía el encantamiento completo de aquel Hadō, lo cual aumento enormemente el poder destructivo y letal de dicha técnica. – Quizás… ¿Haya estado susurrando el hechizo sin que me diera cuenta?
- Dices… que Sōsuke es capaz de pensar que me quiero unir a su grupo… luego de que nos manipulase a mí y a mis amigos para crear un plan para destruir la Sociedad De Almas…
Hablaba con voz de muerte el rubio, el cual a cada segundo que pasaba aumentaba drásticamente su Reiatsu en el ambiente.
- Y ahora me dices que esa misma persona que causo todo esto… ¿Quiere que me una a su plan?
En estos momentos, no se podría decir si Daisuke estaba enfadado, serio o sarcástico, ya que su expresión y tono de voz no expresaba absolutamente nada… lo cual hizo dar escalofríos a los dos presentes.
- Incluso, ahora uno de sus secuaces viene a MI ciudad y trata de asesinar a mis amigos…
Estás palabras se escucharon de Daisuke… diferentes, como si de una distorsión se tratase, lo cual alertó a Kaname e intrigo a Hitsugaya,
- Oh, Kaname… yo... – En este preciso momento, Daisuke ahora llevaba aquella máscara puesta, lo cual hizo que de alguna forma la gravedad aumentase, sorprendiendo a Hitsugaya por ver por primera vez aquella mascara en el rubio, y Daisuke miró fijamente a Kaname con esa expresión sin sentimientos que ya daba de por si aquel estilo Kabuki. – Yo definitivamente… Te Matare.
WWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW
Fin Del Capítulo.
