Año 21
Distrito 1
Joshua Rouseff – 18 años.
Era habitual que en el distrito pensaran que entre Amber y yo había más que una amistad, siempre hubo entre nosotros una especie de magnetismo que nos mantenía cerca el uno del otro, lo cual dio lugar a muchas habladurías, sus padres en especial, se oponían contundentemente. Nosotros no lo negábamos, pero tampoco lo afirmábamos, allá ellos y su consciencia, como dicen por ahí cada ladrón juzga por su condición... Aun así, supongo que en casa seguirán haciendo teorías...
Y es que durante los últimos años hemos sido prácticamente inseparables. En la escuela, en la mina, en la academia, en todas partes... Ir a los juegos era algo que no escaparía de ese patrón, aunque no fue algo que planificáramos. Pero aquí estamos ambos, tomando consciencia de que sólo uno de nosotros, con suerte, volverá a casa. En un principio tratamos de ignorarnos, de dejarnos de lado mutuamente, apoyándonos en nuestros respectivos mentores: Gianna y Elliot, pero es difícil romper con un hábito de tanto tiempo y terminamos siendo un equipo.
Es una lástima que los juegos no cuenten historias de amor y amistad, porque de seguro seríamos la pareja protagónica de estos: Amber ofreciéndose voluntaria por su prima pequeña... Yo haciendo lo mismo, para no dejarla sola... Por lo cual ninguno de los voluntarios originales vino a dar a esta arena, ella y yo actuamos más rápido. Y aunque también se ofrecieron, el escolta nos seleccionó a nosotros, que fuimos los primeros... Supongo que es la primera vez que algo así pasa, dos chicos seleccionados y otros cuatro disputándose el ir a los juegos, no había protocolo a seguir y él tuvo que improvisar...
Y todo porque Anabella decidió crear suspenso antes de presentarse voluntaria, disparando los nervios de Amber de ver a Ruth, su primita de doce años, ser escogida para los juegos...
Conforme pasan los días no dejo de pensar en los muchos momentos que vivimos juntos y recrearme en ellos, porque sé que acabarán pronto... Que nos separaremos de una vez y para siempre. Y me duele, porque no pudimos vivir estos últimos días como los amigos que siempre hemos sido, Amber sólo es la chica del Distrito 1 cuando estamos a solas y no es algo que ocurra frecuentemente. Sólo entonces me permite volver a ver su genuina sonrisa y no esa despectiva mueca que le dedica a nuestros aliados cuando sueltan alguna de sus payasadas, no entiendo por qué tienen que ser tan fanfarrones...
Cada vez somos menos y se empieza a sentir la tensión que anuncia el final de esta alianza. Seis contra dieciocho es una gran idea. Pero cuando quedan sólo diez tributos, se calientan las cosas... Halley y Mabel no desaprovechan ningún momento para amenazarse, Pietro y Stuart han estado a punto de irse a los golpes. Sólo Amber y yo permanecemos impávidos, esperando el momento justo para dejarlos. Tratando de no despertar sospechas.
Sentado y absorto en mis pensamientos observo la superficie del lago, que reluce bajo la luz del sol, entonces Mabel se cruza en mi campo visual, se desliza en el agua de un lado a otro con movimientos precisos y elegantes. Se suponía que nos daríamos un rápido baño y saldríamos de cacería luego que las ropas se secaran, pero una vez que todos dejáramos las prendas del uniforme secándose en un improvisado tendedero en la orilla, cada uno se retiró en soledad escondiendo nuestras respectivas desnudeces, pero ella se volvió a meter al agua.
Y la chica da todo un espectáculo flotando y sumergiéndose como en una coreografía... Su camiseta y bragas de color blanco se transparentan con el agua, debajo su piel morena se empeña en no ocultarnos nada. Mis ojos recorren la extensión de su cuerpo, sin poder evitarlo, es muy atractiva, no se puede negar. Amber se hace notar, con unas fuertes pisadas sobre la capa de hojas secas que lo cubre todo, y por primera vez me dedica a mí esa fea mueca.
– No entiendo qué le ves...– Farfulla, enojada, dirigiendo su mirada hacia Mabel, con el ceño fuertemente fruncido. Sonrío internamente, por primera vez la veo celosa. Yo nunca me he interesado en nadie aparte de ella y de hecho esta vez tampoco, pero por primera vez siente inseguridad respecto a mí. Y me veo en la tentación de alimentar sus celos:
– No es preciso que lo entiendas, Amber – Repongo indiferentemente. – Sería extraño, a decir verdad...
– Es una gran nadadora– continúa ignorando mi comentario–, pero abundan en el distrito cuatro... Las podrías conocer si ganas los juegos... Pero con Mabel no tienes oportunidad... Aun así si prefieres quedarte con ella yo me iré por mi cuenta esta noche... – Obviamente la idea de separarnos me duele, más aún cuando es por una estúpida broma.
– No, Amber... – Me levanto de un salto para mirarla a los ojos. – Nunca. –
Una pequeña sonrisa empieza a nacer entre sus labios, pero entonces Pietro aparece detrás de ella y nos mira inquisitivamente a ambos, como presintiendo lo que se cuece entre nosotros. Espero que no haya escuchado los planes de huida de Amber, pero poco puedo pensar en ello porque Stuart pasa corriendo a un lado, a punto de derribarnos a todos y es cuando vemos a los dos chicos del siete corriendo tras él a unos quince metros de nosotros, blandiendo dos hachas cada uno...
Los cuatro vamos prácticamente desnudos y desarmados, pues subestimamos a los restantes, no pensamos que fueran capaces de atacarnos... Nuestras armas y ropas están a unos cuantos metros, justo en la dirección en que corre Stuart, pero no logra alcanzarlas pues en segundos una de las hachas le alcanza la cabeza. Pietro se interpone entre los dos que vienen corriendo y nosotros, ordenándonos que fuéramos a por ellas. Amber retrocede apenas unos pasos, aterrorizada, sin pensar mucho sé que es ahora o nunca, la cojo de la mano y la obligo a correr alejándonos de la lucha, y al mismo tiempo de nuestros aliados, de las armas, los uniformes y las provisiones.
Es el momento de dejarlos. Pienso.
¡Hola de nuevo!
¡Gracias a todos por leer!
¡Espero que estén tan felices como yo! Y es que en la vida ser feliz es una decisión! Hoy me siento optimista y motivadora y quiero transmitirles eso a los que pasen por aquí... XD
Alpha, muchas gracias por hacer el esfuerzo de pasar por acá y comentar a pesar de las dificultades. Aciertas bastante con Aaron, él es implacable, con unos ideales fuertemente arraigados y una desconfianza patológica hacia todo/s.
En cuanto a Alrik, pues sigue roto, pero eso no es problema de Heavenly, así que lo levantaron de la camilla a base de drogas y lo obligaron a participar como mentor este año, aunque no estuvo del todo presente, su mayor aporte para sus tributos (que además fueron bastante jóvenes) fue al principio, pero conforme se desarrollan los juegos pierde la esperanza y los deja solos...
Nos vemos en el próximo...
