Abajo les digo algo que detesté de este capítulo… En fin, ¡continuamos!
ESPOSAS
La sensación viscosa que reptaba lenta, pero firmemente a través de sus piernas la estaban desesperando. La quería toda dentro de sí, ¡ya mismo!
— ¡Diablos! — Uno de sus ojos se tornó azul con dificultad, no iba a dejar de luchar ahora, mucho menos cuando tenía encima de ella a una muy alterada e incluso... ¿Animal... Kai'sa? — Kai, ¿Estás bien?
La pregunta era estúpida, pero no más que el que su cadera se siguiera pegando a la de ella a la vez que con los brazos intentaba apartársela de encima.
— Hueles tan bien... — le susurró la morena al oído, liberando de nuevo sus propias feromonas sobre ella para debilitar su voluntad y que dejara de resistirse parcialmente a sus avances.
Un nuevo tentáculo salió de su cuerpo monstruosamente alterado, sin dejar de ser infernalmente sexy, y se deleitaba con parsimonia sobre su piel cada vez más expuesta. La jadeante pero contenida Kai'sa quería desnudarla lentamente, disfrutar de su olor y de cada momento de cercanía con su suave piel. Ahri era exquisita.
— Lo siento…
Los ojos de Ahri volvieron a brillar dorados con tanta intensidad que deslumbraron a Kai'sa el tiempo suficiente como para escabullirse de su agarre y saltar lejos de ella con un movimiento sobrenaturalmente veloz. Su intención de escapar se vio rápidamente coartada por el propio movimiento de Kai'sa quien casi de la nada se le había aparecido al frente, mirándola insistentemente con esa perturbada expresión seria pero suplicante... Que tan atractiva se le hacía a la rubia.
Sin permitirse dudar más, volvió a saltar esquivando por apenas milímetros a la bailarina, quien por el impulso se había estrellado contra la pared. «Solo uno más...» pensó para darse ánimos antes de arrojarse a sí misma por la ventana de su habitación, la cual eclipsaba medio tercer piso de su amplia y desafortunadamente alta, mansión.
...
Eve ~ Mi dueña ~: Cariño, seguiré insistiendo... Pero no demasiado, así que te recomiendo contestar ahora.
...
El atardecer hacía juego con sus ojos, al menos cuando la tonalidad en estos ganaba respecto a unos tercos azules que no dejaban de rebelarse.
— ¡De acuerdo! — gritó exasperada, recostando su cansado y adolorido cuerpo en un árbol cercano—¡a medias o nada!
Estaba harta de luchar, pero también totalmente dispuesta a morir antes de abandonarse por completo a su naturaleza. Sus ojos dejaron de cambiar de color erráticamente, optando por mantenerse en la tensa calma implícita de que cada uno tomara un color diferente.
"AND WHEN I START TO TALK LIKE THAT (LIKE THAT)
OH, YOU WON'T KNOW HOW TO REACT
I'M A PICTURE-PERFECT FACE..."
— Evelynn, ¿¡Que rayos quieres!?
— Vaya, vaya... ¡Pero si es la hija prodiga!
— Tic, tac...
— ¡A qué viene tanta prisa, cariño, solo quiero que conversemos un rato tranquila y civilizadamente!
— No estoy para esto ahora, Evelynn. Hablo en serio
— Siéntate un momento, amor, verás todo más claramente luego de una adorable tacita de té...
— Maldita sea, ¿¡me dirás ya que quieres!?
— Verás, es que tengo una reunión imprevista muy, y hablo en serio en esto, MUY importante... Y aún no decido que ropa interior es la más adecuada, ¿Podrías darme algún consejo?
— Chao, Evelynn.
— ¡Pedazo de zorra, no te atrevas a colgarme!... Al menos responde antes...
— ¡La morada de encaje!
...
— Que imbécil...
Se quejó en voz alta, con más fiereza de la que esperaba, detalle que la alteró aún más. Llevaba todo el día, desde que se lanzó desde su propia ventana, moviéndose erráticamente hasta llegar a lo que parecía un lugar algo alejado y boscoso que no recordaba haber visto antes «probablemente Kai'sa si sepa sobre este lugar» pensó y un fuerte escalofrió recorrió su espalda, se sentía constantemente observada y perseguida, era esta sensación la que le impulsaba a seguir moviéndose por encima del dolor físico en su cuerpo, el cual alcanzaba picos tan altos que ya ni valía la pena reparar en eso.
Estar profundamente mareada, llena de moretones y heridas por todo su cuerpo era definitivamente secundario en su lista de prioridades…
Pensando en esto se dio nuevas fuerzas para levantarse de lo que le pareció el árbol más cómodo del planeta y así poder seguir caminando, sin rumbo ni dirección fija. Lo único que tenía claro es que no se encontraba segura en ningún lugar.
— Señorita Fox.
Su cola y orejas se crisparon en alerta, girando el rostro hacia arriba para intentar enfocar a las tres figuras que se acercaban lentamente hacia ella. Preparó sus uñas por instinto, adoptando una postura amenazante. Sorprendiéndose de que los tres hombres vestidos con lentes y traje oscuro no retrocedieran tan solo por eso.
— Lo siento, señorita, tendrá que acompañarnos.
— No, soy yo quien lo siente…
Gruñó entre dientes antes de abalanzarse hacía él violentamente.
...
— ¡Pero si ha despertado, la zorra durmiente!
Se burló al ver, desde ridículamente cerca, como su golpeada amiga luchaba por moverse en el lugar donde ella misma la había atrapado.
— ¿Que?...
— Ni te esfuerces, cariño, esas sí que son de buena calidad
Sonrió refiriéndose a las bonitas, pero no por eso débiles, esposas negras con adornos de peluche con las que le había amarrado las muñecas a la silla.
— Suéltame Evelynn, ¿¡Acaso te volviste loca!?
— ¡Que hay de ti! —Le tomó con fuerza la cara con una de sus manos, llegando a arañarle las mejillas sin querer con sus largas uñas metálicas— ¡Apestas!
— Si bueno, quise aprovechar que estaba sola en casa para abandonarme un poco y descansar... —intentó bromear al notar el ligero y casi imperceptible toque de preocupación en la voz iracunda de la Diva—
— ¡No te burles de mí, pedazo de puta!
Escupió, soltándole la cara con desprecio antes de darle la espalda, cruzada de brazos. Ahri rio ligeramente a sabiendas que había logrado tranquilizarla un poco con su comentario sarcástico «demasiado preocupada...»
— Evelynn, ¿Me volviste a hackear el GPS del celular?
— ¿¡Que hacías dando vueltas todo el día por ahí, acaso se te dio por explorar las maravillosas selvas exóticas de Jonia justo en medio de tu celo!?
— ¿Como están tus hombres? Recuerdo haber herido a uno justo en la yugular...
— ¡Apestas a Alfa, Kumiho!
Sin poder evitarlo desprendió ella misma sus estudiadas "feromonas alfa" como reacción instintiva natural de marcar su territorio. Ahri cerró los ojos con fuerza ante esto, ahogando el gemido que se había escapado de su garganta a la vez que apretaba sus puños hasta hacerse blancos los nudillos.
— Ing... Contéstame, imbécil... — Se esforzó la rubia en mantener la cordura…
— Se recuperará, ¿De acuerdo? —respondió Evelynn de mala gana, pero con sus instintos un poco más tranquilos a pesar de no haber borrado por completo aquel olor dado que estaba fuertemente impregnado en la piel de la rubia.
— Intentaron ser rudos, los otros dos...
— Tranquila, ya los despedí por eso... Por así decirlo
— ¿Aprovechaste que aún esta nuevo y por lo tanto es fácil de acceder a él?
— No, cariño, antes mentí. También tenía hackeado tu anterior teléfono.
— ¡Jah!... Por cosas como esa es que jamás funcionaríamos juntas...
Bromeó resignada, sin esperar que aquello lastimara a la diva como pareció haberlo hecho a juzgar por su expresión tensa y seria.
— Evelynn, olvídalo... Solo quítame esto, por favor...
— Te toca responder a ti
— No recuerdo que me hicieras ninguna pregun... Ing... ¡Ah!... ¡Eve!
— Eso es, cariño, ¡grita mi nombre!...
Antes de que pudiera terminar aquella infame frase, Evelynn se subió al regazo de la kumiho, que aún se encontraba atada de muñecas a los posabrazos de la silla. Soltando más de sus "feromonas" sobre ella, ahora si en un intento consciente de al menos disimular un poco el penetrante aroma ajeno sobre la piel de la rubia.
— Ah!... ¡Ah!... Basta Eve, por favor... — suplicó presa de una mezcla de emociones desesperantes— ¡fue Kai!, no hicimos nada... Es solo que... —intentaba explicarle entre lágrimas, a la vez que su pecho se agitaba y el resto de su cuerpo reaccionaba a la deliciosa mujer que tenía encima.
— ¡¿Que!? — exclamó verdaderamente sorprendida, bajándose de ella y observándola con detenimiento en búsqueda de alguna señal que le diera algún indicio de mentira o manipulación por su parte. — ¿¡La cocinera!?
— No le llames así, ¡para ti también es más que eso!
— …Pero que inesperada sorpresa... –murmuró con la mirada perdida en algún lugar indefinido.
— Aff, ¡no te pongas pensativa ahora, ¡te prefiero loca encima de mí que tramando algo!
— Quien no, cariño... — puntualizó sonriente antes de perderse en la oscuridad, dejándola ahí, sola y sin poder escapar.
— Aaaghhh! Otra vez... ¡Como te odio!
Se quejó en voz alta forcejeando en el sitio. No era la primera y tal vez tampoco la última, que su amiga la dejaba atada de muñecas en algún lugar random. — ¡Yo también mentí, el sostén negro te luce muchísimo mejor que ese!
…"No lo creo, cariño, vi cómo te relamías al mirarme"…
Sonrió de escucharla desde algún lugar lejano. Como intuyó su amiga no se podría resistir a quedarse al menos un rato más a disfrutar de verla sufrir intentando escaparse. De cualquier forma, ella siempre lograba hacerlo, sin importar lo caras o rebuscadas que fueran sus nuevas esposas.
— Eso fue por tu expresión de preocupación, Eve. Tan tierna... Mi Eve.
Sonrió más ampliamente al oírla reir desde aún más lejos, a sabiendas de que había logrado espantarla con ese comentario que sabía le sería imposible tomar a la ligera. «Sigues siendo posible de manipular con cosas así… Que molesto» Pensó, sintiéndose culpable.
— Maldita, ¡sí que son de buena calidad!
...
Yo ~ K.V ~: Si, son orejas y cola de zorro, no estoy confundida en esto. Te lo aseguro.
X.V ~ Yordles. ¿Por qué tenían que ser Yordles? ~: Ese tipo de vastaya ya no existe, es decir, solo se sabe de ellos por viejas historias no muy creíbles además… Equis, espérame un momento
X.V a agregado a número desconocido
Número desconocido ~ Lhotlan rules ~: Hola nena, ¿problemas con una omega?
X.V ~ Yordles. ¿Por qué tenían que ser Yordles? ~: Lo siento Kai, me estaba volviendo loca con su parloteo… De todas formas, él sabrá orientarte mejor que yo sobre esto.
Yo ~ K.V ~: Jajaja, gracias a ambos por leer mis problemas
R.V~ Lhotlan rules ~: Somos tus amigos, ¡para eso están los amigos!, para aconsejar a sus torpes amigas alfa sobre lo delicados, mágicos y altamente atractivos que somos los maravillosos omega
X.V ~ Yordles. ¿Por qué tenían que ser Yordles? ~: Rakan, tú eres todo menos "delicado", amor…
R.V~ Lhotlan rules ~: Por dentro soy tan solo una tierna florecilla u.u´
Yo ~ K.V ~: ¿Qué haces cuando un omega te "lanza"? ya sabes, ese… Emh… Olor tan característico…
X.V ~ Yordles. ¿Por qué tenían que ser Yordles? ~: Huyes.
R.V~ Lhotlan rules ~: ¡Te casas!
R.V~ Lhotlan rules ~: ¡Oye!
X.V ~ Yordles. ¿Por qué tenían que ser Yordles? ~: Si un omega te enamora jamás en tu vida te lo podrás sacar de adentro, Kai, créeme… Te volverá loca.
R.V~ Lhotlan rules ~: ¡Awww, que romántica, cariñito!, no puedo esperar a mi próximo celo para reafirmarte eso
Yo ~ K.V ~: Pero si llevo tanto tiempo conociéndola, ¿por qué está pasando a penas ahora?
R.V~ Lhotlan rules ~: ¿Tiempo… que tanto, exactamente?
Yo ~ K.V ~: Años…
R.V~ Lhotlan rules ~: ¡Eso es imposible!
X.V ~ Yordles. ¿Por qué tenían que ser Yordles? ~: A menos que sea algún tipo extraño de hibrido o algo así, ¿tal vez? No conozco ningún vastaya kumiho… Vivo.
R.V~ Lhotlan rules ~: Quizás usa supresores
X.V ~ Yordles. ¿Por qué tenían que ser Yordles? ~: Aggh, ¡Que asco! Entonces es una traidora. Es incluso peor a que esté muerta…
Yo ~ K.V ~: ¿Supresores?, ¿traidora? :/
R.V~ Lhotlan rules ~: Lo que mi también muy torpe, aunque hermosa, alfa quiso decir fue… A ver, a diferencia de su rut, nuestro celo puede REALMENTE representar un problema, y con eso me refiero a uno (o varios) muy pero que muy invasivos y desafortunados… Si su carga genética es medianamente decente, sus celos serán codiciados por alfas random, muy salidos y hambrientos a rabiar por tan solo olerla… Como aquí nuestra querida Kai.
X.V ~ Yordles. ¿Por qué tenían que ser Yordles? ~: ¡Kai no es cualquier alfa random!… Aff, tal vez tengas un poco de razón, ¡pero en un máximo del 33% y no pienso discutir al respecto!
R.V~ Lhotlan rules ~: ¡Yesssss!
Yo ~ K.V ~: …Osea que, ¿una vez por año debo estar atenta a desaparecer kilómetros lejos de ella?
R.V~ Lhotlan rules ~: ¡Cada tres meses!, wow, era cierto que nunca habías tenido a una omega antes… Debió haber sido difícil para ti tenerla tan cerca en medio de su celo.
…
– ¿Amor, puedo hablarte un momento? –Interrumpió con un susurro tímido a través del pequeño espacio que hacía la puerta entreabierta de la habitación.
– Claro que sí, papi. Entra… – Le sonrió ella con amabilidad desde su cama.
– Hija, yo… Lo siento tanto, es únicamente mi culpa que te tengas que encontrar así ahora – dejó salir lastimeramente de su garganta entre inútiles esfuerzos por esconder sus ojos morado brillantes, llenos de lágrimas.
– Ey, ¡tranquilo! –Se apuró a salir de entre las sábanas directo a abrazarlo con fuerza, a pesar de que eso revelaría nuevamente el aspecto deformado por la transformación que aún no se había terminado de disipar de su cuerpo – ¿culpable de heredarme esto?
– ¡Se suponía que no tendría que ser así, que no tendrías que pasar por lo que yo pase! No tú… – recargó su frente en el hombro de su adorada hija a la vez que la abrazaba con fuerza, como si solo con esto pudiera protegerla para siempre de cualquier amenaza.
– Jamás habría sobrevivido sin eso… – respondió con calma, acariciando con cariño el exoesqueleto de su adorado padre– no me avergüenzo de mí, padre, siempre que tú tampoco lo hagas…
– ¡Jamás me avergonzaría de ti! –gruñó con una extraña voz seca que parecía haber salido del interior de una alcantarilla– eres mi más grande tesoro y orgullo, ¡Kai´sa!
– Y tú el mío, papi… – se aferró aún más a su cuerpo, sin poder contenerse más de llorar… Realmente extrañaba abrazarlo.
…
…Hacer sufrir a Eve de cualquier manera posible… U.U admito que lo detesto, ¡es mi bebé hermosa! En fin, hasta la próxima.
