Las mágicas aventuras de un muggle

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Parte 2: Un contrato tentador

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Nymphadora Tonks era una chica muy inteligente, con el poder natural de transformar su cuerpo, una metamorfomaga, similar a un animago, solo que no podía transformarse en animales. Pero bueno, el punto es que a los dieciocho años de edad consiguió entrar en la academia de aurores, y como primera misión práctica la mandaron a buscar a un muggle peligroso y casi sicótico.

La Auror en entrenamiento suspiró fuertemente mientras miraba hacia atrás, donde el hombre yacía flotando, atado con una cuerda mágica. Siguió caminando, y Terry flotó con ella, entonces el sujeto bostezó -¿donde estamos? -preguntó sin ninguna tonalidad de ira.

-Estamos llegando a la academia de Aurores, me pidieron que te buscará y trajera en menos de diez horas -la chica parpadeó y buscó desesperada entre sus ropas un reloj, lo miró y luego suspiró aliviada. -¡Faltan treinta minutos! -Formó una mueca maligna en su rostro. -¡Ahora le voy a demostrar a esa estúpida de Mary Sue quien es la verdadera maga superdotada! ¡JA!

El hombre frunció el ceño -¿quieres decir que esos magos que te mandaron sabían que me capturarías? ¿Piensan tan bajo de mí?

-Pues en realidad piensan que eres un sujeto muy pero muy peligroso... mmm de hecho me dijeron que eras la peor misión para comenzar el entrenamiento de auror, sabes... hay una estúpida que iba conmigo al colegio, y era la primera de la clase y todo eso... maldita Ravenclaw, se piensa que porque es muy inteligente tiene más derecho que los demás, a ella le toco capturar un dragón.

El sujeto se incorporo, nunca dejando de flotar ni mantener sus manos detrás de su espalda, como atado -O sea... ¿Qué soy tan fuerte como un dragón? -sonrió estúpidamente -¡Cool!

-¿Y por qué todo tu odio contra los magos? -preguntó Tonks volteando nuevamente.

-Veras, en mi vida han habido solo tres constantes... la primera es la violencia, la segunda es la mala suerte, la tercera... ¡Que todos los magos o cosas mágicas de éste mundo me odian!

-¿Cómo?

-Por ejemplo: cuando tenía seis años un estúpido dragón hecho de fuego apareció frente a mí, yo jugaba a la pelota en la nieve... mmm casi me come, pero una tormenta de nieve lo mato, curioso. ¿No?

-Sí... -murmuró la chica no entendiendo como alguien, especialmente un muggle pudiera recordar algo así -de cualquier manera ya llegamos. No te preocupes, aquí te darán la cura.

-¿A qué? -preguntó Terry formando una oscura sonrisa en su rostro, pareció reírse ante el comentario de la bruja. -¿No puedes saber cuantas maldiciones tengo?

-Mil un maldiciones -respondió otra voz, saliendo de lo que parecía era una pared sucia llena de basura alrededor, ambos, bruja y muggle, miraron a la nueva persona confundidos.

-¿Y tu quien demonios eres? -preguntó el hombre más joven, como gruñendo.

-Profesor Raymond Doors... ¿Qué quiere decir? -preguntó Tonks cambiando su apariencia nuevamente, disminuyó su tamaño hasta parecer que tenía una quincena de años, su pelo se volvió completamente rozado al igual que sus ojos -¡Nadie puede sobrevivir a mil un maldiciones!

El mago, un hombre mayor, ya calvo y con una larga barba, sonrió al ver que Terry estaba en una pieza, y luego puso su mano sobre la cabeza de Tonks acariciándola -Buen trabajo niña, estaba seguro de que podías hacerlo.

-¿¡Alguien quiere decirme lo que sucede!? ¿Cómo sabes que tengo tantas maldiciones? -la verdad era que Terry no sabía el número exacto de maldiciones que había adquirido a lo largo de la vida, pero le interesaba saber como un hechicero sí sabía.

-Sé de tus maldiciones porque te hice un escaneo hace unos pocos segundos -respondió el viejo mago, sonriendo, luego se dio vuelta -síganme, vienen justo a tiempo... ah -murmuró dirigiéndose a Tonks -Nymphadora... te alegrará saber que tu buena amiga Mary Sue, atrapó a un poderoso y raro dragón dorado, hacía mucho tiempo que no veíamos uno tan grande, más incluso que un negro noruego.

La chica del pelo rosado frunció el ceño, miró a Terry y luego bajo la vista -y yo apenas pude con un muggle... ñam... -luego recordó algo -¡Él es un animago! -gritó apuntando a su presa.

-Su transformación en panda se debe a algo distinto a lo que piensas, no la controla a voluntad, sino que el agua fría lo transforma, el agua caliente revierte la transformación.

-Entiendo... ¡Magia china! Solo un mago muy bueno podría haber hecho algo así... o tal vez lo mojaron con agua maldita, ¿Verdad?

-Fue un mago... el hijo de Ironhead, no le hicieron nada por ser hijo de un buen amigo del ministro de magia, sin embargo, parece que el chico tiene aptitudes -el hombre luego miro a Terry -tu tienes la peor mala suerte que jamás haya visto, y esa es tu maldición primera, que proviene de una magia tan tenebrosa que no creo conocer al mago que pueda ayudarte.

-Ja, genial, entonces solo me traen como trofeo... ¿No es cierto? ¡Lo sabía! Ustedes los magos son unos malditos chiflados. -El hombre trató de safarse de la cuerda mágica y buscar alguna de sus armas, pero no pudo hacer ni lo uno ni lo otro.

Pasaron a través del oscuro paraje, y cuando volvió la luz, pudieron ver a un limpio y de antiguo lugar, similar a un castillo, frente a ellos había un hombre con bata de mago, anotando como loco sobre un pergamino, en su escritorio. -¡Hola! -saludó el profesor de magia, y el secretario levanto la vista y saludo.

-Veamos, son tres... Profesor Raymond Doors, Auror en entrenamiento Nymphadora Tonks, y... Presa número ciento noventa y cuatro del año 1997, pueden pasar. -Afirmó el hombre mientras anotaba toda la información.

-¿No tienen mi nombre? Por lo menos podrían referirse a mí por mi nombre, ¿Verdad? -musitó furioso el muggle capturado -¡Y ya desátenme!

-Lo siento mi buen señor Howard, pero esa petición no podré concedértela hasta haberte explicado el porque de tu estancia aquí, ponte cómodo y disfruta de la compañía de la linda Tonks. -Al decir esto el profesor se retiró, camino más allá de donde estaba el escritorio del secretario, y doblo hacia la izquierda.

Tonks suspiro -vamos, nosotros iremos por aquí. -Fueron por la derecha, y en aquel lugar habían muchos magos, la gran mayoría de avanzada edad, pero también había jóvenes... una de las cuales era una chica de rizos dorados que esperaba a Tonks con impaciencia.

-¡Creí que llegarías más temprano chica! Siento saber que encontrar y capturar un muggle sea más difícil para ti que tirar abajo a esa mole que era el dragón dorado. -La chica se llevó una mano a la boca, como conteniendo su risa -pero vamos, es bueno saber que pasaste.

-Sí... eso dices tu -murmuró Tonks siguiendo de largo, no prestándole atención, pero Mary Sue la siguió con la mirada.

-¡Oh! Nymphadorita, Martín también pasó la prueba, luego de siete horas, claro que no se comparan a mis cinco horas, pero definitivamente son mejores que tus nueve horas y treinta minutos, ¿Verdad? ¡Pero no te sientas mal, hay muchos que reprobaron y tendrán que intentarlo de nuevo el próximo mes.

-Sí, sí, ya lo se, pero si me disculpas, tengo que dar mi reporte -murmuró con furia ciega la chica del pelo rosa mientras corría, metiéndose bruscamente en una sala, y azotando la puerta tras ella.

La rubia cerró los ojos y comenzó a cantar algo sobre "Whinie Poh y sus aventuras de la miel" y cientos de cosas adorables, y atroces a la vez. Siguió caminando para dirigirse al salón donde habría de recibir su próxima misión asignada.

Mientras tanto, Tonks y Terry estaban en una sala pequeña, con una sola mesa en el centro, y cuatro sillas alrededor, en una pared había un pizarrón negro y al lado de éste se encontraba un hombre de piel negra, y alto, con una bata de mago morada. -¡Bienvenida Tonks! Es bueno saber que aprobaste el examen de ingreso practico.

La chica se sonrojo mientras dejaba al muggle sobre la mesa, y junto a éste colocaba un pergamino bastante grande -Todo está ahí, espero que no haya cometido muchas faltas, lo más difícil fue encontrarlo.

-Claro -musitó el profesor mientras examinaba el papiro -si eres una despista es obvio que tardes en encontrarlo, ni ocultarte ni rastrear son tus mejores habilidades... -luego miro a Terry a la cara -así que tu eres el chico maldiciones.

-¿Chico maldiciones? -preguntó el sujeto ya rojo de ira -¡Cuando encuentre mi Desert Eagle voy a llenar las cabezas de todos los magos con hierro!

-Vaya... sí que tienes un mal carácter... pero afortunadamente también sé que trabajas por dinero. ¿No es verdad? -preguntó el mago negro sonriendo, mientras se acercaba la mano a la boca -sería divertido que tanto puedes hacer.

-¿A qué te refieres? -murmuró el hombre otra vez tratando de liberarse de las cuerdas mágicas, pero cada vez que parecía que se estaba por liberar, las cuerdas apretaban más, haciéndole todavía más difícil liberarse.

-Veras, solo tres magos pasaron este año el examen para convertirse en Auror, y son tres muy excepcionales chicos, bueno... si Tonks aquí presente pusiera más empeño en trabajar para evitar su torpeza estoy seguro de que serían un equipo infalible.

-¿A qué va? -preguntó el muggle comenzando a interesarse.

-Los jóvenes Aurores en entrenamiento comenzaran ahora una serie de evaluaciones practicas, misiones como las que les dimos ahora pero con una diferencia, ahora tendrán que trabajar en equipo, y la verdad no quiero perder a ninguno de mis preciosos estudiantes.

-¿Y? -preguntó molesto el hombre, nuevamente tratando de safarse.

-Podemos ayudarte con tus maldiciones y darte 100 galleones por misión, como eres un muggle estoy seguro de que no sabrás que es un Galleon, y te diré que es el equivalente a veinticinco libras. ¿Qué dices?

-¡No trabajo con magos, ahora libérame para que pueda sacarte los sesos! -La mirada de furia y resignación de Terry Hogward era la de un psicópata, y en cualquier momento parecía que se liberaría de las sogas mágicas.

-¿Aún si te prometo que el ministerio de magia hara todo lo posible por ayudarte a deshacer todas y cada una de tus maldiciones? -el mago sonrió cuando el rostro del muggle cambió por completo, ahora ya no era tan temerario, y miraba interesado la oferta.

El muggle asintió lentamente, y entonces el mago sacó su varita y tocó con ésta la soga, liberando a Terry -tengo que informarte, sin embargo que el orden para deshacer las maldiciones es muy delicado, primero debemos acabar con la maldición aquamorfica, es de origen chino así que será un poco difícil, pero en unos meses ya no te convertirás en... -el mago rió entre dientes -un panda gigante.

El muggle se acomodo la ropa y buscó su mochila por todas partes, pero no la encontró -dame mis cosas, ahora mismo. -De su bota saco una pequeña pistola que nadie hubiera imaginado estaba ahí. -Repito, AHORA.

Tonks sacó su varita, pero el mago mayor la detuvo -te daremos todas tus cosas, pero tienes que aceptar nuestras condiciones, te estamos ayudando, ¿Sabes? Es tu única oportunidad, nadie nunca soportó por más de un mes tener más de cien maldiciones, tú hasta hace unos meses soportaste tener mil, pero cuando la maldición china te tocó todo cambió, y la magia se hizo demasiado caótica, tu cuerpo en respuesta, desarrolló una defensa natural contra la magia, esto será objeto de estudios muy importantes, pues puede traer el poder del contrahechizo de la maldición más terrible de todas.

-Lo que sea, si es una maldición, es probable que yo la tenga ya en mi cuerpo -cuando terminó de hablar no le agradó la forma en la que Tonks y Kingsley rieron. -¿Qué es tan gracioso?

-El Aveda Kedavra no es una maldición que pueda tener un ser vivo, es la maldición asesina. -Explicó el profesor de magia de la universidad -de cualquier manera, te dejaremos en esta habitación hasta mañana, tus cosas están en ese armario -indicó apuntando un enorme armario que antes no estaba -mañana por la mañana te explicaré más sobre lo que queremos que hagas.

-Sí... lo que sea -murmuró el hombre mientras Tonks y Kingsley se retiraban, charlando como viejos amigos.

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Continuará

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Notas del autor: Bueno, la cosa es así, Terry es un tipo que toda su vida se enfrentó a la magia de una manera u otra, pero de todo eso aprendió una sola cosa: La magia NO es tu amiga, juega para si misma. De a poco voy a ir mostrando la mala suerte de éste tipo con respecto a la magia, y el porque se transformo en un pseudo-psicópata :p

Mary Sue es una broma interna, supongo que sabrán porque es la 'super chica' que sabe todo y hace todo bien, se ve bien y nadie le puede ganar. Pero de cualquier manera, de apoco va a demostrar que no es la clásica Mary Sue... (Risa maligna ante los planes que tiene para el futuro de la chica.)