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Hola de nuevo. ¿Alguien se acuerda de mi? ;_____________; soy un ser horrible, demasiado perezosa para escribir rápido y muy desconsiderada con los lectores que tan amablemente, así que quiero pedir disculpas, perdón, perdón, perdóoooooon!!!!!!!! Ahí va este capítulo para expiar mis pecados. Un beso a todos :**************
Oh, sí... reviews, mmmmmmmmmmmmmmmmmmmhhhhh...
Rinoa: La primera!!!!!!!! XDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD i quin peacho review, eh? Uaaaaaaau! Saps què? Tornes a sortir!!!!! El que passa es que només dius una frase, jajajqjajaj, però prometo que ben aviat tindràs més paper en el fic ^_______^ Per cert, que eidentment, si en el MEU fic hem de lluitar per si els personatges masculins porten patilles o no... jajajaja, saps perfectament qe guanyaré jo, jajajajajajajajajajajajaj, que per això és el meu fic... bueeeenu, vale, el Remsie no portarà patilles, contenta? Però el Nicholas no se les pensa afaitar!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Jajajajajajajajajajajajajjajajaajjajaajajjajajajajajajajaja. Buenu, carinyu, petunets, eh? Apa, Marineta, que disfrutis del cap.
Lora Chang: No te caen bien los Darkwoolf? Oooh, de todas formas ya verás que Lynx no es tan mala malosa como Andrew Darkwoolf, nooo, noooo, un poco cotilla y pícara, pero nada más... en el fondo es buena chica. Acabo de reviewar tu fic, siento mucho no haberlo hecho antes, pero ultimamente me falta tiempo para todo... ;__________; Muchas grácias por tu review ^____^ Un beso.
Alpha: Espero que te guste el cap ^_______^ aunque quizá cuando leas el final vas a pensar que soy muy muy mala, pero no me lo tengas en cuanta :P Muchas gracias por leer este fic y tomarte la molestia de mandar un review, un beso :********
Gwen de Merilon: T'ha agradat el cap 5? ^________^ que bé! Jajajajajajajajaja, jo ja he acabat els exàmens, i m'han anat molt bé!!!!!!!!! Tinc tres notables i dos excel·lents (oi que sóc molt repel·lent? Ho sento, es que estic contenta, ja veurem com aniran els del segon quatrimestre...) A un amic meu li va passar algo semblant a lo del teu amic amb el profe de "museologia i patrimoni" : estavem esperar per fer una pràcticaa de Complements de formació en arqueologia i el profe arribaba tard, aleshores un noi va i diu: a veure si amb una mica de sort ha caigt per les escales i no hem de fer les pràctiques... i just en aquell moment el profe apareix per darrera, li posa la mà a l'espatlla i diu "Hola, Javier" el tio es va posar blanc de cop, xDDDDDDDD
Ohhh, pel tema del Colin Firth, ja tens raó que no pot passar per un noi de 17 anyets, però s'ha de reconeixer que... mmmmmmmmmhhhhhhh, esta bonissim, jajajajajajaja, a més tinc una foto d'ell de fa uns quants anys quan feia una adaptació d'Orgullo y prejuicio que surt amb el cabell arrissadet, patilles, vestit d'època i un somriure "Made in Nicholas". Si vols ja te la enviare per que la vegis, eh?
Ah, i l'obra... doncs no se si fer que interpretin Poe, estaria bé, no? (Waaaaaaaaaaa... em posaré a plorar... ja no fan Poe al Poliorama, sniffffff...... de totes maneres al juny la faràn a Reus, i ja tinc les entrades, però... serà l'´ltima vegada que veuré el meu Miquel... ;_______________;
Buenu, ja em diràs què et sembla el cap, jajajajajajajajajajajaja, crec que t'agradarà les "mostres d'afecte"de la Faith cap al Nicky, jajajajajajajajajajajja, un petonàs :*****
Nimph: Uoooooooo. Així que no faràs cap comentari sobre el nom de la Lynx, eh? Realment si que té un "algo" de la Moss (que per cert també em cau molt bé, casi com el Justin de "on air") A mi també em cau mol bé la Faith (mmmmmmh, es un personatge meu, malament aniriem si no em caigués be) i sovint m'hi sento identificada (uooooooooooooooo, Nicky, mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmhhhhhhhhhhh, per què no es veuen tios així pel carrer? ) No he anat tant de pressa com voldira escribint el cap 6, però en fi.... espero que t'agradi! Un petonàs :**************
Marine: Como pudiste comprovar lo de Remus y Sirius no pasa de ser buena y sana amistad ^_____^U Te prometo que Sirius va a salir regularmente. Un beso :**********
Anna Voig: Siento haberme demorado, soy un ser despreciable... En fin, tienes toda la razó, con un poco de suerte Remsie no va a emborracharse más... Un abrazo muy fuerte y muchas gracias por tu review ^______^ Ah, y un beso!!!!! :*************
Lupina: Pues... tienes razón, estaría bien tener un Remsie para cada una, xDD, podríamos... no se... clonarlo... Ha leído rumores que para la película Ralph Fiennes podría interpretar a Remsie, o queizá podría hacerlo Ewan McGregor... no sé a cuál prefiero... me quedaría con ambos, jajajajajajajajaajajajajajajaja, todoas para mí.... uy, lo siento, estoy desvariando... muchas grácias por tu review, un beso lobuno de mi parte y otro de parte de Remus ^_____^ :*******************
Mario Vega: Me alegro de que te guste ^______^ y muchas gracias por tu mail "recordándome" que debería dejar de ser tan perezosa y ponerme a escribir, porque gracias a ello escribí más rápido ^______^ . Eres de Costa Rica? Una de mis mejores amigas vivió en Costa Rica casi toda su infancia, dice que es un país realmente precioso. Muchas gracias por tu Review, un beso :**************
Magical: La protagonista de tu fic se llama Lynx? XDDDDDDDDDDDD pues sí, vaya casualidad!!!!!!!! Leí el primer capítulo de tu fic, creo recordar que te dejé un review (tengo una memoria pésima...) pero no pude leer más porque tenía exámenes... pero prometo leerlo en cuanto pueda! Muchas gracias por tu review, un abrazo ( Sí, Hagrid-Style ^________^ ) y un beso.
Luna: Mi beta-reader favorita!!!!!!!!!!! XDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD. Como ya as leído el cap. no voy a decir que espero que te guste, pero espero tu review con igual impaciencia xDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD. Verdad que Nicky es adorable? Jajajajajajajaajajajja (yo también babeo mucho cuando pienso en él, mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmhhhhhhhhhhhhh..... pero adivina quién irá con él al baile? XDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD Bueno, chica, creo que acabo ya que tengo muchas ganas de colgar de una maldita vez el capítulo!!!! Un abrazo y un beso .********************************************
Y ya está, toooodos lo reviews contestados!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Quisiera dedicar este cap a todos los que se molestan en mandarme un review (mmmmmmmh, revis, revis, los adorooooo) Un beso para todos y para los no mandan el review pero leen de todas formas ^______________^
Con todos ustedes:
Cap 6: NIVE CANDENTE
Nieve cayendo (bueeeno, es una traducción bastante libre, pero en fin...)
Diane apretó los párpados y se dio la vuelta para cubrirse mejor con la sábana. Cerca de ella, alguien silbó una melodía pegadiza.
– ¡¡¡¡¡¡Buenos días, Diane!!!!!!
Moon se obligó a entreabrir los ojos. Hasta que no encontró sus pequeñas y cuadradas gafas sobre la mesilla de noche y se las puso no pudo ver que allí estaba Faith, radiante. Era la primera vez en todo el curso que se levantaba más pronto que ella.
– ¿Cómo puedes estar así tumbada? Mira, ¡¡¡¡¡¡está nevando!!!!! – Faith se acercó a la ventana y sonrió. Le encantaba la nieve. –¡¡¡¡¡¡¡¡Y hoy es sábado!!!!!!!¡¡¡¡¡¡¡Y empiezan las vacaciones!!!!!!! – afortunadamente parecía haberse olvidado del incidente de la noche anterior con Klimn. Había llegado al dormitorio conteniendo orgullosamente las lágrimas que pugnaban por salir, y se metió en la cama rápidamente, negándose a hablar de lo sucedido. Diane sabía que era inútil intentar que dijera nada, por lo que tuvo que esperar a que Lynx subiera a dormir y se lo contara.
Por cierto, que Lynx también se despertó y estiró los brazos, bostezando felinamente. – Mmmmmmmmmmmmmh... no es sano levantarse tan pronto un sábado por la mañana... – De todas formas empezó a vestirse antes de que a Faith se le ocurriera la brillante idea de abrir la ventana.
– Eh, ¿sabéis qué?
Diane miró interrogativamente a Faith.
– Esta mañana he ido a hablar con Hagrid y...
– Espera, espera, espera... Son las ocho y media de la mañana. ¿Insinúas que te has levantado tan temprano que has tenido tiempo de vestirte, ir a visitar a Hagrid y volver? Diane abrió mucho los ojos, asustada.
* * * * * * * *
En este mismo instante, unos pisos más abajo, dos viejos amigos andaban tranquilamente por el pasillo.
– Tienes mala cara, Moony.
Lupin miró a Sirius y se apoyó en él, abatido. – No he pegado ojo en toda la noche. No me lo e podido quitar de la cabeza...
– Baah, Moony, ¿no crees que lo estás sobredimensionando todo? Tampoco fue para tanto.
– ¿Sobredimensionando? ¿¡¡¡Sobredimensionando!!!? – Se detuvo en el centro del pasillo. – Lo raro es que Dumbledore no me echara ayer mismo.
– Andaaaaaa, Moony, si solo fue un besito de na...
Sirius se detuvo a media frase.
– Buenos días, Lupin, Black... – Snape no esperó respuesta y se fue rápidamente hacia el gran comedor.
Ambos amigos se miraron, y Lupin ahogó un "oh, mierda" antes de reanudar la marcha.
– Maldita sea, Sirius, tu y tu gran bocaza... ¿Qué hago ahora?
– Hum... podrías hablar con ella. Aclarar las cosas. Y no le hagas caso al viejo caracuervo, dudo que venga a meter su enorme nariz en tus asuntos.
Lupin no dijo nada, estaba demasiado ocupado pensando en otra cosa. (o en otra persona)
* * * * * * * * *
Y en otro lugar, en la torre Ravenclaw, Mark Dashwood, de séptimo, le tiró una almohada a su compañero de cuarto.
– Vamos, Klimn, ¡levanta! ¡Mueve el trasero!
Nicholas le miró con expresión huraña. – ¿Tanto te molesta que me quede en la cama un sábado por la mañana?
– No es que me moleste especialmente, pero eres mi amigo y no voy a permitir que pases todo el día tumbado autocompadeciéndote. Aunque al final vas a hacer lo que te venga en gana, como siempre. – Mark soltó un bufido y desapareció por la puerta del dormitorio.
– Autocompadeciéndome? Bah, tonterías. – Se dijo a sí mismo. Él nunca se había compadecido o deprimido... hasta hoy, aunque desconocía el motivo (N/A aaaaaah, nooooo,¡ lo de Lupin no se pega! A ver si vamos a tener una escena de Nicky borracho por los pasillos... nonononono, aunque la perspectiva de escribir tal escena es tentadora...) Se levantó de un salto, aunque acto seguido se arrepintió, porque normalmente dormía solamente con pantalón corto y en aquella habitación, lejos del cobijo de las mantas, hacía un frío de narices. Se cubrió rápidamente con la capa y miró a través de los grandes ventanales. En el patio había varios grupos de estudiantes en plena batalla de bolas de nieve. Quizá bajaría a echar un vistazo...
* * * * * *
Después de desayunar copiosamente, Faith y Diane salieron a los jardines. Aún nevaba ligeramente, y todo estaba cubierto por una espesa capa blanca.
– Hagrid me ha dicho que tiene un unicornio en el cercado de detrás de su cabaña; ¡podríamos ir a verlo! Lo encontró herido en el bosque y lo trajo hasta un corral que tiene cerca de su cabaña para cuidarlo. – Faith frotó fuertemente las manos para entrar en calor y siguió andando a través de la nieve que ya le llegaba hasta encima de los tobillos. - ¿Quieres ir?
– Claro. – Diane sonrió; no le gustaban tanto los animales como a Faith, pero a veces su amiga lograba convencerla para ir a ver algunas de las bestias de Hagrid.
Finalmente llegaron hasta un pequeño corral, y allí estaba, blanco, radiante. El unicornio emitió un relincho de lo más musical y dio un par de vueltas por el cercado. Se veía claramente que una de sus patas delanteras estaba fuertemente vendada; Hagrid había encontrado al unicornio herido en el bosque la noche anterior y lo había llevado a su cabaña para curarlo.
– ¡¡¡Uaaaaau!!! ¡¡Es precioso!! – Faith trepó un poco por la verja para velo mejor. El unicornio no se acercó, miraba a las chicas un poco receloso. Cuando minutos después se aseguró que no eran ninguna amenaza, se limitó a ignorarlas y a rebuscar briznas de hierba por entre la nieve. – Mmmm... me encantaría esculpirlo. ¿Crees que Hagrid me dejaría venir aquí por las tardes? El otro día mi padre me mandó un bloque de mármol que sería ideal para eso. – El padre de Faith también era escultor, y de vez en cuando le mandaba material para que practicara.
– ¿Con lo friolera que eres? Imposible, no aguantarías pasar una tarde trabajando rodeada de nieve. – Diane también trepó un poco por la reja hasta quedar a la altura de Faith.
– ¡¡¡Oh, soy mucho más dura de lo que crees!!! Los escoceses nacemos para el frío... – Repuso Faith indignada.
Entonces Diane rió aun más y sin previo aviso posó una de sus pálidas y heladas manos en el cuello de Faith, que al instante dejó escapar un alarido de terror y se apartó apresuradamente. – N... ¡no vuelvas a hacer eso!
– Creía que habías nacido para el frío. – Alegó Diane con una sonrisa. – Vaaaale, lo siento, no volveré a hacerlo. – Con tanto alboroto, el unicornio se había quedado quieto, mirando con curiosidad a aquél par de visitantes tan extrañas. Segundos después piafó aburrido y siguió rebuscando por entre la nieve.
–... Faith... – Dijo Diane, pensativa.
– ¿mmmmh?
– He estado pensando que... lo mejor sería olvidarlo. – Por alguna extraña razón, Diane enrojeció repentinamente.
– Olvidar a Lupin... me refiero a lo que pasó. Es que... siempre estoy dándole vueltas a lo mismo sin sacar nada claro. – Apoyó la cabeza entre sus manos y respiró profundamente. – Estoy confundida.
– A ver, ¿te gusta o no?
– ¡NO! – Gritó Diane, indignada. Pero entonces bajó de nuevo la cabeza, de forma que una cascada de bucles dorados le taparon el rostro, y dijo con un hilillo de voz: – ... no lo sé...
Entonces Faith alargó el brazo y con una mano enguantada dio unas ligeras palmadas en la espalda de Diane, como siempre que quería animarla. – Haz lo que sientas que debes hacer, cariño, la decisión es tuya. De todas formas... – Añadió con una sonrisa socarrona. – Lupin se conserva muy bien para su edad...
– ¿Quién dice que se conserva muy bien para su edad, McCarver? Es solo simple curiosidad. – Dijo una voz suave y profunda a su espalda.
Hablando del rey de Roma...
– ¡Profesor Lupin! ¡ Qué sorpresa verlo por aquí!– Exclamó Faith de una forma tan exagerada que apenas pudo disimular su nerviosismo. A su lado, Diane estaba tremendamente sonrojada.
Él sonrió casi imperceptiblemente. – Estaba paseando. – "Mentiroso", se dijo. Había visto a Diane en el mapa del merodeador; Harry se lo había devuelto el día en que dejó Hogwarts. – ¿Les importa tener un poco de compañía? – Lupin tragó saliva dificultosamente; notaba la garganta seca y la voz rasposa.
– Claro que no. – Murmuró Diane, que en seguida se giró otra vez hacia el unicornio, quizá para ocultar el color encendido de sus mejillas.
Y permanecieron en silencio unos minutos, cada uno concentrado en sus propios pensamientos solo interrumpidos de vez en cuando para dedicar furtivas miradas a los demás.
Harta ya de toda esa comedia, Faith saltó hacia el suelo repentinamente y miró su reloj de pulsera. – ¡Vaya! ¡Pero que tarde es...! – Sonrió nerviosamente. – Tengo que marcharme, Diane, ¿nos vemos, eh? – De repente su amiga le sujetó el brazo."¿No te atreverás a dejarme a solas con él, verdad?" parecía preguntarle con la mirada. Diane tenía los ojos desmesuradamente abiertos y las gafas le habían resbalado por su delicada y recta nariz. Faith se limitó a sonreír y a despedirse. Esperaba que si dejaba a Diane con Lupin a solas acabarían arreglando las cosas, y quizá podría empezar esa escultura del unicornio que tenía pensado hacer...
Andaba trabajosamente por la nieve que había cubierto el camino de regreso, jadeaba y tenía frío, por lo que miró furtivamente a ambos lados y al no ver a nadie metió una mano en el bolsillo y sacó un gorro de lana azul. Miró otra vez antes de ponérselo; Faith siempre había considerado que los gorros no le quedaban bien, por lo que sólo se los ponía cuando iba sola por la calle y le daba mucha vergüenza que alguien conocido la viera con uno puesto, pero es que eran tan calentitos... se cubrió la cabeza hasta las orejas y siguió andando.
De repente, con los ojos entrecerrados por una fría racha de viento, pudo adivinar una figura que bajaba por el camino.
Justo en dirección al cercado del unicornio.
Se detuvo esperando a que el viento arreciara para poder reconocer a quienquiera que se acercaba, pero la brisa juguetona no desapareció hasta que el extraño ya estaba muy cerca.
– Bonito gorro, McCarver.
Faith maldijo en silencio. ¿Por qué siempre tenía que cruzarse con el maldito Klimn? Se quito el gorro de un manotazo y en pocos segundos el cabello se le cubrió de diminutos cristales de hielo.
– ¿Se puede saber a dónde demonios vas? – Le preguntó ella frunciendo el ceño.
Klimn esbozó una fría sonrisa. – ¿No crees que es de buena educación saludar antes de preguntar? – Él también tenía nieve en el pelo y la ropa, pero eso no parecía importarle.
– ¿Desde cuándo te preocupas tú por los buenos modales, Klimn? – Faith apretó los puños con fuerza; notaba un repentino calor en las mejillas fruto de la furia.
– ¿Te gustaría saberlo? – Sonrió un poco más y se acercó un poco hacia Faith, que a su vez retrocedió un paso.
– ¿Piensas contestarme de una maldita vez o pretendes pasar toda la mañana respondiendo a mis preguntas con evasivas? – La chica empezaba a perder los estribos.
– ¿De veras quieres saberlo? – Faith tenía ganas de borrarle de la cara esa estúpida sonrisa de un buen puñetazo, pero se contuvo. – Me han contado que Hagrid tenía un unicornio herido, así que quería ir a...
– ¡¡¡¡¡¡No!!!!!! ¡No puedes ir!– Le interrumpió Faith.
La expresión de Nicholas se ensombreció por una fracción de segundo, aunque en seguida recuperó su sonrisa. – ¿Hay alguna razón lógica que impida que vaya?
– Mmmmmhhhhno, no puedes ir y punto. – Faith respiró profundamente; tenía que hacer algo rápido o el idiota de Klimn impediría que Diane y Lupin pudieran hablar a solas. – ¿No me has oído? ¡No puedes ir!
– Dame una excusa mejor. – Nicholas intentó dar otro paso, pero Faith se lo impidió. Casi chocaron; Nicholas tenía a la chica muy cerca, peligrosamente cerca. Se puso de puntillas e intentó mirar hacia el cerco del unicornio. – ¿Qué estás escondiendo?
– No estoy escondiendo nada, idiota. – Justo después de decir esta frase Faith pensó que más le valdría morderse la lengua y no insultarle si quería que Klimn, por una vez en la vida, le hiciera caso. – Pero lo se puede pasar... lo... lo siento. - ¿Se había disculpado? Oh, Dios, qué bajo había caído.
Nicholas la miró a los ojos, y al instante se formo una sonrisa maliciosa en sus labios. – Está bien. He cambiado de opinión, pero...
– ¿Pero? – Preguntó Faith; algo en su interior le decía que no le gustaría lo que iba a escuchar.
– Pero por hacerte ese favor. – puso mucho énfasis en la palabra "favor" – me he quedado sin nada que hacer esta mañana, por lo que vería como un acto de buena voluntad y agradecimiento que me invitaras a tomar un café en "Las tres escobas". Creo que es lo mínimo que merezco por sobreponerme a mi curiosidad.
Faith suspiró mientras rebuscaba en los bolsillos de su abrigo. – Toma. – Dijo mientras le tendía unos cuantos sickles de plata. – Tienes de sobras para un café.
Sin embargo, Nicholas sonrió. – No me has entendido; quiero que me invites y te tomes un café conmigo. Faith palideció del susto. – Antes muerta que eso, Klimn. – Susurró ella.
– Oh. – Dijo él, encogiéndose de hombros. – Entonces nos vemos durante la comida. – Y con una rápida finta esquivó a Faith que intentaba bloquearle el camino y se dirigió con paso decidido hacia el cerco del unicornio.
La chica veía como el joven y arrogante Ravenclaw se alejaba tranquilamente. Suspiró, consciente de que se iba a arrepentir de aquello durante toda su vida. – ¡Espera! – Dijo con voz quebrada. – Vamos. – Nicholas se detuvo al instante, sonriendo; cualquiera diría que esperaba una respuesta semejante. " Me debes una, Diane" pensó antes de respirar profundamente y empezar a andar hacia Hogsmeade junto a Nicholas Klimn.
* * * * * *
Suspiró; una nube de vaho salió de su boca en forma de caprichosas volutas. Diane miró disimuladamente a Lupin, que parecía demasiado concentrado en sus propios pensamientos como para fijarse en ella, y apoyó la cabeza en sus manos; empezaba a dolerle la cabeza, y se sentía algo mareada. Quizá debería irse. Miró hacia la figura sombría del castillo que se recortaba contra el cielo nublado, pero sin embargo no se movió.
Aunque intentaba disimularlo, Remus también echaba discretas miradas a su alumna. Realmente se parecía muchísimo a Helen... su querida Helen. Quería hablar con ella, disculparse, pero estaba tan avergonzado de sí mismo que no se atrevía a hablar. Seguro que de estar Sirius en una situación similar lo había arreglado con una de sus encantadoras sonrisas y la chica habría caído a sus pies. Pero no, él no era Sirius, no tenía su carisma ni su facilidad por hablar con la gente.
* Sólo eres un viejo lobo borracho *
Dijo aquella voz en su interior. Remus sacudió la cabeza con fuerza, pero no podía negarlo; estaba en el fondo de un pozo, y ni siquiera la valiosa amistad que le ofrecía Sirius podía sacarle de él.
Miró a Diane, ahora más fijamente. La nieve en su cabello la hacía parecer aún más pálida, casi enfermiza. En general la chica transmitía un aire de fragilidad evidente, aunque Remus nunca se había dado cuenta de que tras aquellas gafas cuadradas escondía sus ojos de un azul intenso, llenos de fuerza. Ella se ruborizó casi al instante e hizo ademán de marcharse.
– Diane... - La llamó Diane, no Moon, Diane, Diane... ella se detuvo al oír su nombre; respiraba agotadamente, le costaba conseguir el aire necesario, cada vez más mareada. Sintió una punzada de miedo en el estómago; hacía mucho que no se encontraba tan mal, pero no se movió, esperando...
Remus carraspeó; siempre que se ponía nervioso por algo notaba que se le secaba la garganta. – Tenemos que hablar.
Diane gimió débilmente; se encontraba realmente mal.
– No sé como decirlo... – Remus se frotó los ojos con las yemas de los dedos, buscando las palabras adecuadas. – Diane... – Otra vez Diane; ¿Por qué la llamaba así? – Diane, yo... lo siento.
"Lo sabe" pensó ella, alarmada. Remus parecía sentirse tremendamente culpable; tenía la mirada fija en el suelo y profundas arrugas de preocupación en el rostro. Aun así, parecía haberse quitado un gran peso de encima.
Lupin prosiguió. – La noche del miércoles yo estaba... mal.
* Estabas peor que eso, Lobito, estabas borracho. Pero claro, ella ya lo sabe *
– No era consciente de lo que hacía, yo...
– Lo sé, profesor. Lo entiendo
Lupin levantó la vistahacia su alumna. Ella, turbada, miró hacia el castillo; cada vez le costaba más respirar.
Esbozando una triste sonrisa, Remus posó su mao en el hombro de ella; estaba temblando. – Gracias... – Diane tuvo tiempo de devolerle la sonrisa antes de notar un estallido de dolor en su cabeza y caer desmayada sobre la nieve que empezaba a fundirse bajo el sol.
* * * * * * * *
– ¿No vas a tomarte tu capuccino?
Faith levantó ua ceja, miró al café humeante que había sobre la mesa y después al joven Ravenclaw que estaba sentado ante ella. – Lo he pagado yo; puedo hacer con él lo que me venga en gana .
– Como quieras. – Nicholas tomó un sorbo de su café y dedicó su mejor sonrisa a un grupo de chicas de Hufflepuff que desde la mesa del fondo le lanzaban miradas indiscretas y cuchiheaban. Evidentemente las chicas se derritieron, maravilladas por su suerte. Faith tenía ganas de gritar. También en otra mesa estaban algunos profesores, pero no parecían muy interesados en los alumnos que había en el pub.
– ¿Te importa que fume? – Nicholas tomó un cigarrillo y lo aguantó en la comisura de los labios, esperando una respuesta.
– Ahórrate las formalidades conmigo, Klimn, de todas formas harás lo que te venga en gana.
– ¿Insinúas que puedo hacer lo que quiera? – Nicholas se incorporó, inclinándose sobre la mesa para detenerse peligrosamente cerca del rostro de Faith. Muy lentamente esbozó una sonrisa torcida y extremadamente sexy. El grupo de Hufflepuffs estaban verdes de envidia, porque una Raenclaw insulsa y gruñona estaba a menos de diez centímetros de su Nicky y no parecía percatarse de su suerte.
– Claro. – Faith entornó los ojos y sonrió. Algo en la mente de Nicholas le alertó de que aquella sonrisa a menudo auguraba un súbito ataque de ira. De todas formas el chico no reaccionó a tiempo cuando ella le quitó el cigarrillo de los labios y dijo: – Anda, te invito a otro café. – Y sin mediar palabra tomó su taza de capuccino y la vació en la cabeza de Nicholas. Acto seguido encendió el cigarrillo y se lo devolvió.
Entonces Faith se percató del extrao silencio a su alrededor; todo el mundo en "las tres escobas" estaba inmóbil mirando la extraña escena; algunos con expresión divertida, otras indignadas profundamente. Nicholas no se había movido, con el capuccino goteando por sus mejillas y el pelo completamente empapado.
De repente la puerta del local se abrió y Rinoa Bourne, de séptimo de Gryffindor entró corriendo. –¡Profesora Sinistra! – La profesora se levantó inmediatamente. – ¿Qué pasa, Rinoa? –la muchacha, a juzgar por su aspecto, había venido corriendo desde Hogwarts. – Me manda llamarla la Madame Pomfrey; dice que Diane Moon ha vuelto a caer enferma, teme por su vida. Dice que la necesita urgentemente en la enfermería, a usted y al profesor Snape. Inmediatamente Sinistra y el profesor de Pocioes sacaron sus varitas y se teletransportaron a Hogwarts, mientras Faith caía de rodillas al suelo, tapándose la cara con las manos, intentando evitar que las lágrimas escaparan de sus ojos.
Fin del cap 6
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