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Bueeeeeeeeno... este cap. es muy cortito, lo sé y lo siento. Ah, y se que he tardado mucho en subirlo, awwwwwwwwwww, no hay forma de expiar mis pecados, sólo espero que lo disfrutéis.

Aps, los revis:

Alpha: Concido contigo al decir que Helen es una... (censurado) y que Remsie estaría es ADORABLE! Gracias por tu revi! (uooo, el primero!)

Ahuitl: Sííii! Pobrecito Remsie, pero te prometo que no va a sufrir más!

Nimph: Buen, han passat mesos... pozi, pq no era plan de qe tot passés en dues setmanes, no? Vaja, m'interessava que passés una mica de temps. Aps, i no odiis la pobra Faith, que no en té tota la culpa! Per cert, mil gràcies pel súper betat que has fet d'aqest cap! He intentat afegir algunes cosetes, pro encara estic de mala llet per lo de les meves excavacions fallides i estic segura de que si tocava massa el cap l'acabaria desgraciant. Un petonàs, wapissima!

Lynx-Luna: Weo, ya estan aki los comentarios :P que por cierto... PEACHO REVI! Wow! Larguisimoooo! Y omentando todas las escenas!!! Eres un tesoro!!! MUACS!!!!!! No odies a Faith, pobrecilla, si en el fondo es buena, ya verás... A la zorra de Helen ya te doy permiso para odiarla, ala, que se lo merece! Wei, un besazoooo! Wappa, nos vemos eh?

Rosemary Black : Me alegro de que te guste ^___^ Gracias por el revi, un beso :***

Cintia: Yo también adoro a Nicky, pero él está enamorado de mi! Aps, no, no, ups, se me ha escapado... esta enamorado de Faith... ! Gracias por el revi! Nos vemos en el msn, ok?

Deimos: :****************************************************************

************************************* GRACIAS!

Kmila: Weeeno... he tardado mucho en subir el fic, lo siento! ;__; Gracias por el revi, espero que disfrutes el próximo cap... un beso.

Magical: ............redoble de tambores...bbbbbbbbbbbbbbbbbbrrrrrrrrrrrrrrrrCHAS!!! Aquí está! La fabulosa autora del revi nº 100!!!!!!!!! (Rakshah le tira confetti y caramelos) Jejejejejejejejejejejje. Siento decepcionarte al no hacer que Helen sea la adre de Diane... pero sería verdaderamente mórbido, sí! Remsie ya tiene suficientes penas, pobrecillo... Un besazooooooo!! Muacs!!!!!!

Angelina: Weeno... siento haber tardado tanto en escribir... soy na persona muy ruín... en fin, que disfrutes el cap, un beso :********

Nistrale: Weno, en este cap sale bastante mas Remus, eh? ^____^ Besos y gracias por el revi!

Rinoa: Nenaaaa! Q no tinc el teu revi a la pàgina!!!! Pro se que me'l vas enviar, així que et cuntestu i t'ho agraeixo igual, ok? Pro no recordo lo que hi posava!! ;____; encara que sé que era... llarguissim! Wow, enorme!!!! Demà al matí t'escriuré un mailitu, wapissima, qe són les 2 de la matinada i tinc suneta. Apa, un ptnasssss!!!!

CAP 10: IN HORTUM (en los jardines)

Aunque ya estaban en primavera, Diane temblaba de frío mientras andaba apresuradamente hacia Hogwarts siguiendo a Remus, que ahora ya no era más que una pequeña silueta oscura en el horizonte. Tenía que hablar con él, aclarar las cosas, quitarse esa angustia del corazón. ¿Por qué la evitaba? ¿Por qué? ¿Por qué?

Jadeaba pero sin embargo se obligó a seguir aunque le fallaran las piernas porque estaba asustada, sí, asustada de que esa mujer hubiera roto el corazón de Remus otra vez. Por entre las brumas vio cada vez más nítida la figura del hombre, que se había adentrado en los jardines.

Lupin paseó sin rumbo por entre los setos, sintiendo el crujir de las piedras bajo sus pies. Agotado, se sentó en uno de los bancos y se acurrucó sobre sí mismo, con las manos en el rostro.

* Ya has oído lo que te ha dicho Helen, Remus. Ya no te quiere, se ha olvidado de ti y ha rehecho su vida... con otro.*

Él se pasó los dedos por los ojos y por las ásperas mejillas. Suspiró, y empezó a reír mientras grandes lágrimas corrían por sus mejillas.

Así seguía, entre risas y llantos, cuando Diane lo encontró y se sentó en silencio a su lado .

* * * * * * * * * * * * * * * * * *

En Hogsmeade, Faith miraba perpleja al camino por donde había desaparecido su amiga. - Oh, maldita sea. - Murmuró para si misma. No sabía qué hacer y miró confusa a su alrededor; había varios grupos de alumnos paseando por el pueblo, entre ellos Lynx y Nicholas Klimn. Con un poco de suerte no la había visto. Frunció el ceño cuando por un momento recordó su primer día en Hogwarts, cuando en el tren se encontró con el chico. Apenas le había reconocido, estaba tan cambiado... había crecido mucho en dos años, y también había adelgazado; parecía otro, y además lucía en el rostro una expresión burlona que no le gustaba nada. El Nicholas que ella conocía no era así. Sin embargo, desde el día que se pelearon, ella se había sentido culpable por haberle dicho que le odiaba, por lo que respirando hondo se acercó a él para pedirle disculpas; poco se pensaba que quien había sido su amigo inseparable la humillaría ante sus amigotes llamándola "niña tonta", "gordita" y negando categóricamente conocerla. A partir de entones sí lo odió.

Faith le dedicó una mirada huraña mientras el chico estaba girado hacia un escaparate. Valiente idiota, no tenía ganas de pensar en él, por lo que se pasó la mano por el pelo, suspiró y se fue a "Las tres Escobas" a tomar un café bien cargado.

* * * * * * * * * * * * * * * * * *

- Nicky...

Ninguna respuesta.

- Nicky...

Nada.

- ¡¡Nicholas Alexander Klimn!! ¡¡¿¿Quieres hacer el jodido favor de prestarme un poco de atención??!! - Mosqueada, Lynx tiró bruscamente del abrigo del chico, quien al parecer estaba abstraído mirando hacia algún punto de la calle.

- Mmmmh... ¿qué decías?- Apartó la vista de "Las Tres Escobas" y esbozó una de sus encantadoras sonrisas, con hoyuelos y todo. Lynx se ruborizó involuntariamente.

- Decía, Nicky, que llevas todo el día ignorándome. ¿Qué demonios pasa por tu linda cabecita esta mañana?

Él, que iba vestido al modo muggle con pantalones tejanos, jersey de lana gris de cuello alto y abrigo negro, sacó un paquete de tabaco del bolsillo y pateó el suelo, inquieto. - Nada... es que estoy nervioso por el estreno de la obra. Ya sabes, es mañana y todo eso... - Encendió un cigarrillo distraídamente mientras volvía a fijar la vista en el pub.

- Si, ya... mira, Nicky, cariño, cuando estés un poco más centrado me avisas, ¿eh? Además, sabes perfectamente que ya está todo listo, y Faith me ha comunicado esta mañana que ya tiene nuestra escenograf... pero... ¡¿me escuchas o qué?! - Notablemente cabreada, Lynx le dio un empujón y se marchó refunfuñando hacia Honeyduke's.

Nicholas ni siquiera se inmutó; respirando hondo, con el pitillo en la comisura de los labios y las manos en los bolsillos empezó a andar hacia el pub.

* * * * * * * * * * * * * * *

Tenía que hacer algo. ¿Pero qué?

- ... Mmmmh... profesor Lupin... ¿se encuentra bien?

Habló casi en un susurro; le temblaba la voz.

Él se movió un poco y paró de reír. Lentamente levantó la cabeza y fijó sus dorados ojos en ella. Casi con temor le acarició la mejilla. - Hacía mucho tiempo que no estaba tan bien, y todo gracias a ti.

La chica cerró los ojos al sentir la calidez de sus manos. Le había hablado con una sonrisa sin rastro de tristeza en sus labios... parecía haberse liberado de un gran peso. No se atrevía a pensar que ella había hecho posible aquél cambio.

- Helen...

Otra vez, otra vez no, por favor... Diane se apartó bruscamente, pero Remus continuó hablando a pesar de todo. - Me he encontrado con ella en Hogsmeade, Diane. Ella y yo... bueno, es una historia muy larga, pero quisiera que me dejaras contártela. - Tomó la mano fría de ella entre las suyas. - Por favor... es importante.

Moon suspiró mientras asentía lentamente.

* * * * * * * * * * * * * * * * * * *

- Mmmmmmh... capuccino...

Faith tomó un sorbo y se apoyó en el respaldo de la silla, cerrando los ojos. El pub de Madame Rosmerta estaba prácticamente vacío salvo por un pequeño grupo de profesores y algunos habitantes del pueblo. Se estaba tan tranquilo y bien...

El sonido de una campanilla anunció que había entrado un nuevo cliente en "Las Tres Escobas", pero Faith, de espaldas a la puerta lo ignoró, concentrándose en su café y en lo bien que se sentía aquella mañana. Sólo le preocupaba el hecho que Diane hubiera seguido a Lupin en su huida. Pero seguro que su amiga se las arreglaría. Desde luego, McCarver no tenía intención alguna de meterse en sus asuntos.

- Un capuccino y un croissant, por favor. - Dijo una voz a su espalda, en la barra.

- Mmmmh... croissant... qué hambre... - Murmuró para sí misma. Un momento, esa voz... la expresión de felicidad en su rostro se ensombreció de repente, mientras con una de sus encantadoras sonrisas en los labios, Nicholas se sentó en su mesa cargado con su café y su pasta.

- Largo de aquí. - Le espetó ella lanzándole una mirada furibunda. - No te acerques.

Él agrandó su sonrisa mientras abría a la vez dos sobrecitos de azúcar y los echaba en el capuccino. Empezó a removerlo con la cuchara en el sentido de las manecillas del reloj; siempre lo hacía así, con elegancia. - Descuida, no lo haré. De esta manera, si intentas ponerme otra taza de café hirviendo por sombrero, estaré lo bastante lejos como para esquivarlo. La última vez tardé una eternidad en limpiarme el pelo. - Y se colocó bien el flequillo rizado.

- Así aprenderás a mantener las distancias, Klimn. Y por cierto, ¿no había mesas vacías, que has tenido que sentarte aquí para molestar? - "Hay que ver lo bien que le queda ese jersey" pensó involntariamente.

Él, con toda la tranquilidad del mundo, dio un mordisco al croissant. - No he venido para molestar, McCarver. He venido a hablar. ¿Quieres un cacho? - Y le ofreció la pasta.

Faith le miró, perpleja. - No, gracias. - ¿Pero qué estaba haciendo? ¿Por qué le daba las gracias? ¿Qué demonios...? - A ver, acabemos esto de una vez, Klimn. ¿Qué quieres? Ah, y deja de hacerme la pelota; me estás asustando.

- ¿Segura? Ni siquiera un cuerno? Creo que te acaban de sonar las tripas. - La chica bufó agresivamente y Nicholas, encogiéndose de hombros, hizo desaparecer el croissant en dos bocados y encendió un cigarrillo. - En realidad, quería saber si ya están listas las esculturas para la obra. Recuerda que estrenamos mañana, y a los chicos y a mí nos gustaría hacer un ensayo general con vestuario, atrezzo y escenografía.

Faith enarcó una ceja. ¿Atrezzo? ¿Qué demonios era eso? - Ya se lo he dicho a Lynx esta mañana; las esculturas están terminadas y podemos bajarlas al teatro en cuanto os vaya bien. ¿No te lo ha contado?

- ...Mmmno... - "¡Mentira, mentira, mentira!", pensó. El chico confió en sus dotes como actor y puso su expresión más inocente. - ¿Tienes algo que hacer, ahora? Me gustaría verlas y colocarlas en su sitio, si es posible.

Le miró con suspicacia. ¿A qué venía tanta amabilidad? Ese no era su estilo habitual; normalmente Nicholas estaba irritante y borde con ella. Es más; sus actitudes con el otro eran, tradicionalmente, hostiles, y ese repentino cambio la había dejado bastante desorientada. Tuvo la tentación de echarle otro capuccino por encima, aunque no estaba segura de por qué, por lo que al final se limitó a asentir brevemente. - Vamos.

Klimn apuró de un trago su taza de café y se acercó a la barra justo en el momento en que Faith iba a pagar. - Tsssk, invito yo. - Dijo muy seguro de sí mismo mientras depositaba un montón de sickles en la superficie de madera pulida.

Salieron del pub en silencio, caminando uno junto al otro. De vez en cuando se cruzaban con alumnos de Hogwarts que los miraban con cara de sorpresa; la enemistad entre Faith McCarver y Nicholas Klimn era harto conocida por todos, y era tan inusual verlos juntos voluntariamente como que llovieran cervezas de mantequilla.

A medida que se iban acercando al castillo, el cielo se nubló y empezó a soplar una brisa helada. Faith notó que le castañeteaban los dientes, así que apretó el paso sin mediar palabra sin ni siquiera sospechar que Nicholas se había dado cuenta de que ella tenía frío y estaba sopesando seriamente la posibilidad de prestarle su abrigo (N/A ¿No es adorable?).

Subieron a la torre Ravenclaw desierta excepto por los alumnos de primero y segundo, que volvieron a repetir las miradas suspicaces y entraron a través del armario de la sala común hasta el taller donde el aire, como siempre, olía a polvo y arcilla, y la luz filtrada a través de las nubes y los ventanales creaba una atmósfera pesada y tranquila. En el centro de la habitación había una docena de figuras tapadas con gruesas telas. Faith se acercó y con un movimiento de varita dejó las esculturas al descubierto. Representaban bestias mitológicas de mármol blanco para la decoración de una casa señorial del siglo XVIII, y la chica estaba notablemente orgullosa de ellas. - ¿Y bien? - Preguntó cruzando los brazos un poco recelosa.

Él pasó los dedos por encima de la piedra, boquiabierto. De repente el centauro de mármol se encabritó. - Wow, son estupendas. Será la primera vez que no tenemos una escenografía hecha de cartón y hechizos. Voy a bajarlas ahora mismo. - Sacó su varita del bolsillo y murmuró "reducto". Al instante las esculturas se redujeron lo suficiente como para caber en una caja, bien embaladas, y Nicholas, tomándolas con sumo cuidado, salió del taller con una sonrisa en los labios y murmurando un casi inaudible "gracias".

Cuando al fin Faith se quedó a solas, fue a sentarse en la repisa de uno de los ventanales y se pasó una mano por el pelo, como hacía siempre que estaba nerviosa, y suspiró. De repente un pensamiento inquietante le vino a la cabeza; por primera vez en... ¿cuántos, ocho años? No se había peleado con Nicholas Klimn.

Para distraerse un poco, volvió la vista hacia la ventana, que daba al jardín, y sonrió al ver a dos figuras sentadas en un banco muy, muy juntas.

* * * * * * * * * * * * * * * * *

Remus carraspeó. - No sé por dónde empezar... siempre me ha sido muy difícil hablar de Helen, hasta ahora. Nos conocimos en Hogwarts; ella iba un curso por debajo del mío y bueno... supongo que nos enamoramos, lo típico; chico conoce a chica, chica rompe el corazón de chico...

Bueno, tampoco fue tan repentino, sabes? Estuvimos saliendo más de cuatro años, y para mí era la relación perfecta; creía que estábamos hechos el uno para el otro, aunque siempre supe que la quería más yo que ella a mí, pero no me importaba, sólo esperaba encontrar un buen trabajo al salir de Hogwarts para poder casarme con ella, pero las cosas se torcieron porque le oculté lo de... ya sabes, mi enfermedad.

El caso es que yo ya había terminado la escuela y la echaba de menos, así que entré a escondidas en Hogwarts y nos reunimos en el pasillo. Desde el momento en que la vi, supe que algo andaba mal; se apartó de mí, como si estuviera asustada. Le pregunté qué ocurría; le supliqué que me mirara a los ojos. Ella se limitó a darme la espalda, diciendo que había oído rumores sobre mi. Quiso saber si era cierto que yo era un hombre lobo. No pude negarle la verdad y todos mis sueños se truncaron cuando allí mismo me dejó, llamándome monstruo y desapareciendo de mi vida para siempre.

Remus hizo una pausa; de repente se dio cuenta de que Diane había tomado sus manos entre las suyas.

– No pude superar lo de Helen; en realidad aún guardo nuestras fotos y recuerdos. Supongo que me habría sido más fácil si en los años siguientes tres de mis mejores amigos no hubieran muerto y el cuarto no hubiera sido encerrado en Azkaban por su asesinato.

Pero hoy... hoy la he vuelto a ver después de tantos años y no lo he podido evitar, tenía que hablar con ella, aclarar las cosas, porque ella nunca quiso saber nada más de mí después de cortar. Hoy no ha sido una excepción: cuando me ha visto ha dicho que me alejara de ella y de sus hijos, porque se ha casado, ¿sabes? Con alguien "normal". Otra vez creía que me había roto el corazón y huí hacia la escuela, pero entonces, por fin me di cuenta de algo...

Remus miró intensamente a Diane, tanto que la chica se sonrojó, sobretodo cuando él se acercó lo suficiente como para acariciar uno de sus bucles dorados.

- Hoy me he dado cuenta. - Continuó él en un susurro. - de que ya no estoy enamorado de Helen... gracias a ti.

Diane sintió un violento escalofrío cuando Lupin la abrazó fuertemente, como si él también temiera estar solo. - Pero no puede ser. Eres muy joven... y mi alumna. - Se separó de ella y parpadeó, confuso. - Dios mío, ni siquiera sé si mis sentimientos son correspondidos, perdona, por favor... ya no sé ni lo que ha...

Calló abruptamente cuando Diane posó su fina mano sobre su mejilla y sonrió. - Sólo faltan unos meses para terminar el curso, Remus, y te esperaré hasta entonces, si quieres. Creo que te he esperado toda la vida.

Lupin ladeó ligeramente la cabeza para besar la parte interna de su mano en señal de silenciosa aceptación. De repente se alzó un fuerte viento helado que les obligó a acurrucarse el uno junto al otro por unos segundos, pero al abrir los ojos de nuevo vieron como el aire se había llenado de diminutos copos de nieve.

Fin del cap 10

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