CAPITULO 6: EL PEQUEÑO TESORO

-No puede ser- dijo Seiya, al encontrarse de frente con el guardián de la casa de Piscis.

-Imposible- dijo Ikki.

-Te pareces a...-dijo Shun.

-...a ellos- dijo Hyoga.

-¿Cómo puede ser esto posible?-dijo Shiryu.

Y el caballero de Piscis sonrió.

-Creo que la persona que debe hacer preguntas aquí soy yo-dijo- ¿quiénes son ustedes?-

-Espera- dijo Seiya- ¿quién eres tú? ¿Y porque te pareces tanto a Aioros y Aioria?-

El caballero de Piscis se echó a reír.

-Aioros y Aioria son mis hermanos- explicó

-Somos caballeros de Atena también- dijo Seiya- somos caballeros de bronce...-

-¿Y cómo han llegado a esta casa de Piscis sin siquiera su armadura?¿es que han vencido a los otros once así?-

-No, nada de eso- dijo Shun- nos han dejado pasar porque necesitábamos llegar hasta aquí-.

-Y se puede saber que es lo que han venido a hacer aquí?-

-Estamos buscando algo- dijo Hyoga-mejor dicho, a alguien...-

El caballero de Piscis no dijo nada, así que Hyoga continuó.

-Es que secuestraron a una amiga de nosotros...- dijo. El caballero dorado levantó una ceja, pero no dijo nada- y nos mandaron a que buscáramos a la persona que Mu más quiere en el mundo...-

-¿Qué dices?- dijo el caballero dorado.

-Pues sí- dijo Seiya- y Aioros nos dijo que la encontraríamos aquí...-

-Aioros tiene razón- dijo el caballero dorado- pues esa persona ha estado escondida en esta casa por un mes... pero en este momento no está aquí-

-¿Qué?- dijo Seiya- ¿entonces dónde está? ¿quién es? Es su novia Aída, ¿verdad?-

-No. Hay otra persona a la que Mu quiere más que Aída- dijo el caballero dorado- y por eso les recomiendo que se vayan, ya que lo que buscan no está aquí...-

-Espera-dijo Shun- por lo menos dinos quien es...-

-No se los diría- respondió el caballero- ni aunque mi vida dependiera de ello. No los conozco, ni siquiera se si es verdad que son caballeros... así que por favor dejen de molestar y váyanse...- dijo dándoles la espalda.

-Espera- repitió Shun, pero el caballero dorado lo ignoró.

-¿Qué haremos?- dijo Seiya.

-Tal vez lo mejor será ir con Saori y preguntarle, ¿no?-

-¿Y qué los hace pensar que los dejaré pasar?- preguntó el caballero, sin mirarlos.

-No pretendes detenernos, ¿o sí?- preguntó Ikki.

-¿Y que harían si así fuera?-

-Pues te rompería esa cara de mujer que tienes- dijo Ikki.

El caballero de Piscis de nuevo rió divertido.

-Ja, me gustaría verte intentándolo, pero dudo mucho que lo logres. Mi deber es proteger esta casa y no dejar pasar a nadie, caballero o no...-

-Pero...-dijo Shun, pero el caballero lo interrumpió.

-Por lo menos díganme sus nombres-

-Yo soy Seiya de Pegaso, y ellos son Hyoga de Cisne, Shiryu del Dragón, Shun de Andrómeda e Ikki de Fénix-.

El caballero dorado miró a Shun con interés.

-¿Andrómeda? Así que tu venciste a mi maestro Afrodita, ¿no?- Shun afirmó con un gesto, y el caballero continuó- ¡que bien! Si peleo con ustedes, podré vengarlo de una vez...-

-No hablas en serio, ¿verdad?- dijo Shun.

-Entonces pelearemos contigo- dijo Seiya.

-¿Sin su armadura?-

-Em, pues...-dijo Hyoga.

-Claro que sí- dijo Seiya- si ustedes no quieren, es su problema. Yo lo haré por Miho...-

-¿Miho?- preguntó el caballero- ¿Dijiste Miho?-

-Si...-dijo Seiya sin estar muy seguro- es a quien secuestraron...-

-Oh, vaya, eso cambia las cosas- dijo- Yo conocí a Miho en la fiesta de Aldebarán...-

-Pero...pero si tu no fuiste- dijo Shun- No te vimos, y dijo Aioria que no habías ido...-

El caballero de Piscis titubeó un poco...como si quisiera decirles algo pero no podía...pero no tuvo tiempo de decidirse, porque Jabu, Ichi, Nachi y Geki llegaron.

-Oímos todo- dijo Jabu- esa persona debe estar en el santuario de Atena escondida, y por eso no quieres dejarlos pasar. Así que nosotros terminaremos esto...-

-¿Dónde está Miho?- dijo Seiya enfadado.

-La devolveremos cuando tengamos lo que venimos a buscar- dijo Ichi- ahora hazte a un lado, Piscis, o muere...-

-Los dejaría pasar, pero son unos traidores. ¿Cómo se que no van a atacar a Atena?-

-Entonces prepárate a morir...-dijo Nachi, y los cuatro atacaron al caballero dorado. Éste se defendió y contraatacó.

-Hay algo que no entiendo- dijo Eris, la discordia, a su espejo- ¿por qué Mu ama más a otra mujer que a su novia?-

-¿Novia?- dijo el espejo- estás un poco perdida, querida Eris...-

-Bueno, da igual. La podíamos secuestrar...-

-No, porque Aída es un caballero también.-

-¿Qué?-

-Sí, Eris... aunque pensándolo bien, sería mejor que fueras a ayudar a tus tontos caballeros de bronce, porque lo más probable es que sean vencidos por el caballero de Piscis-

La diosa de la discordia sonrió.

-Sí, me divertiré...-

-Debes saber una cosa antes de irte, Eris. El caballero de Piscis es...-

Después de unos minutos, el caballero dorado había vencido a los cuatro caballeros de bronce.

-Tontos- dijo el caballero- ustedes no han luchado igual que los demás caballeros de bronce, ¿cómo pensaban vencerme?-.

-¿Quién eres?- preguntó Hyoga- no sabemos tu nombre, y ni Aioros ni Aioria han hablado de ti...-

-Yo responderé esa pregunta...- una voz maléfica dijo. Era Eris.

-¿Eris?- preguntó Shiryu.

-Ay, no... ya causaste suficientes problemas la última vez, ¿no fue suficiente?-

-¡No!- dijo Eris- voy a vengarme de los caballeros dorados por no haberme invitado a la fiesta de Aldebarán.-.

-Estás mal del cerebro- dijo Ikki.

-¡Basta! No tengo tiempo de pelear con ustedes... me interesa un pez más grande...- dijo mirando al caballero dorado con malicia. Tomó una manzana dorada, que se encendió en llamas, y la lanzó al caballero, quien no pudo esquivarla. La manzana golpeó su frente, e hizo que el casco cayera al suelo. El caballero dejó escapar un grito. Cuando levantó la cara, tenía una herida que sangraba sobre su ceja derecha. Su cabello castaño cayó sobre su cara.

-Caballeros de Bronce- dijo Eris- levántense y venzan a este caballero...-

Jabu y los otros se levantaron. Miraron al caballero dorado herido y lanzaron los cuatro sus ataques, antes de que Seiya y los otros pudieran hacer algo para evitarlo. Los ataque dieron justo en una enorme pared de cristal, tras la cual apareció Mu, el caballero de Aries.

-¡Mu!- gritó Seiya.

-Muy mal, jovencitos- dijo Mu con una sonrisa- ¿no les han enseñado que es injusto pelear 4 contra uno? Y peor aún, ¡como se atreven a atacar a una mujer!-

-¿Qué?- dijeron Seiya, Shiryu, Shun, Ikki y Hyoga al mismo tiempo.

-Seiya y los otros no lo sabían, pero ustedes sí, ¿verdad, Jabú? Eris se encargó de decirles...- dijo Mu.

-Pero, ¿quién es?- preguntó Shiryu.

No hubo tiempo de contestar, porque aparecieron algunos caballeros de plata: Babel, Misty, Moses, Sirius, Asterion y Argheti, también bajo las órdenes de Eris, y llevaban a Miho con ellos.

-Jajajaja- dijo Eris- aunque sean dos caballeros dorados, no podrán contra cuatro caballeros de bronce y seis de plata... ni aunque esos mocosos ayuden- dijo señalando a Seiya y los otros.

-Tal vez dos caballeros dorados no- dijo una voz.

-Pero cuatro sí- dijo otra voz.

Junto a Mu y al caballero de Piscis, aparecieron Aioros y Aioria.

-Venimos a acabarlos, traidores- dijo Aioria muy serio.

-Jajaja, ¿a poco creyeron que dejaríamos a nuestra hermanita sola?- rió Aioros.

Los caballeros de plata y de bronce huyeron de la casa de Piscis, sin saber que era lo que les había asustado más... la idea de pelear contra cuatro caballeros dorados o la cara de furia de Aioria (n/a: aunque yo opino que la segunda), y Eris no tuvo más remedio que hacer lo mismo.

-No huyan, cobardes- gritó Ikki. Pero ya todos habían desaparecido...

-Shiryu- dijo Mu- tu que preguntaste... el caballero de Piscis es la hermana menor de Aioros y Aioria. Su nombre es Aída-

-¿Que?-dijo Ikki. Aída se recogió el cabello con la mano, justo como lo había usado el día anterior.

-¿Y Aioria estaba enojado porque es tu novia?-preguntó Seiya.

Aioros soltó una carcajada.

-No, Seiya- dijo Mu ignorando la risa de Aioros- estaba enojado porque hace un año me casé con ella...-

-¿¿¿¿¿QUE????-dijeron los cinco caballeros de bronce.

-No es posible- dijo Hyoga.

-¿Y porqué no nos habías dicho nada?- preguntó Shun.

-Porque no preguntaron-dijo Mu.

-¿Y entonces ella es lo más valioso para ti?-preguntó Ikki.

-Casi- dijo Mu- pero les mostraré. ¡Kiki!-

Kiki apareció frente a ellos con un bulto entre los brazos, y se lo dio a Mu.

-Gracias, Kiki- dijo Mu tomando el bulto. Lo desenvolvió y se lo mostró a los caballeros de bronce. Shun se quedó con la boca abierta. Seiya no dijo nada (n/a: que raro...) y Shiryu se rascó la frente, mirando tan sorprendido como Hyoga.

-Imposible- dijo Ikki.

-No es verdad...-dijo Hyoga

-¿Qué tiene eso de malo, Hyoga?- dijo Aioros- soy tío... ¡somos tíos, Aioria y yo!- y gritaba de alegría.

La niña tenía el cabello castaño y los ojos iguales a los de Mu, con sus dos lunares en la frente.

-No puedo creerlo- dijo Shun- ¿cuándo nació esta creatura?-

-Hace un mes- dijo Mu- pero Aioros aún no lo ha superado- dijo mirando al joven Sagitario aún gritando y riendo.

-Hace un mes...Aries- dijo Shiryu.

-La hemos estado escondiendo aquí desde entonces, y Kiki la cuida cuando Aída o yo tenemos que salir...- dijo Mu. Kiki sonreía mirando a la niñita con ternura.

-¿Y por eso desapareciste del santuario hace un mes?¿y vienes aquí y dejas tu casa de Aries?- preguntó Shun. Mu respondió con un gesto. Aioria seguía cruzado de brazos.

-Aioria, no deberías estar tan enfadado...- dijo Shiryu- sabes que Mu cuidará muy bien de tu hermana y de tu sobrinita...-

-No es eso- dijo Aioria.

-¿Entonces?- preguntó Shiryu.

-Nada- dijo Aioria.

-Claro que sí es eso, hermanito- dijo Aioros- sé que yo no cuidé tanto tiempo a Aída como tú, y tu eres como su padre, pero deberías confiar en tu amigo... vamos, hermano, ¡anímate!-

La niñita empezó a llorar.

-No llores, bebita... no es tu culpa que tu tío sea un amargado- dijo Aioros.

-Vamos, Aioria- dijo Aída- no tienes porque estar enojado con Mu-.

-Pues... si tu lo dices- dijo Aioria poco convencido.

-Aioria nunca ha podido dar la contra a Aída- susurró Aioros- Oigan, por cierto, ¿y Seiya?-

-¿Y lo preguntas?- dijo Ikki señalando donde estaban Seiya y Miho.

-Uy, prefiero no mirar- dijo Aioros.

Saori bajó desde sus habitaciones, acompañada de Kanon.

-¡Por los dioses!- dijo- ¿qué está pasando aquí?-

-Mira, Saori- grió Seiya soltando a Miho por un segundo- ¡Mu es papá!-

-Jajajaja- rió Saori- ya lo sabía, Aioros ya me lo había dicho...-

-¡Mu, te voy a matar!- gritó Aldebarán, llegando desde la entrada de la casa de Piscis- ¿porqué no me habías dicho nada?-

-A nadie- dijo Mu- muy pocos sabían: los tíos, por supuesto. Kiki, Saori y Marín. Y Shaka, pero hizo trampa, porque leyó mi mente...- Shaka sonrió.

-No puedo creerlo- dijo Milo- un bebé de nuevo en el santuario... y una mujer, caballero dorado...bueno, eso no sucede todos los días-

-Bueno, vecina- dijo Camus- no la había visto, pero está hermosa... excepto por la parte de ella que se parece a Mu...-

Todos rieron, menos Máscara Mortal y Shura, que estaban llenos de moretones, y Shura tenía un ojo morado. Saga y Kanon, quienes ya estaban casados, solo miraban a la niñita con un poco de envida, pues ellos aún no tenían hijos.

Miho y Seiya seguían besándose como si se fuera a acabar el mundo.

-Estaba muy preocupado por ti- dijo Seiya entre besos.

-Lo sé- dijo Miho- y quiero volver a llegar temprano a tu casa...-

Seiya se enrojeció por el comentario, pero finalmente lo ignoró y siguió besando a Miho.

En ese momento llegaron Marin, Shaina, Shunrei y June. Shun se puso nervioso al ver a June, y, sin querer, pensaba si era cierto lo que Máscara Mortal había dicho, mejor dicho, insinuado. Y al parecer, June entendió esa mirada porque fue directo a Shun y le plantó en la boca un beso tan largo, que Hyoga temía que se fueran a ahogar los dos.

-Shun- murmuró June al separarse- ese maldito cangrejo inventó esa tontería, y me las va a pagar ahora mismo...- dijo dirigiéndose a Máscara Mortal. Al estar frente a él, June le dio una cachetada.

-Esta es por mentiroso- dijo y luego le dio otra- esta es por Shun- y otra- y esta es por hacerme enojar...-

-June, está bien- dijo Shun- la verdad es que te quiero mucho...-

-Y yo también, precioso- dijo June. Y se besaron de nuevo.

-Vaya- le dijo Shaina a Ikki- tu hermanito está aprendiendo...-

-Claro- dijo Ikki sonriendo- es mi hermano...-

Cuando la casa de Piscis quedó vacía, Mu y Aída se quedaron ahí con Kiki y la bebita, mirándola.

-Que bueno que ya todo pasó- dijo Aída, pero Mu tenía toda su atención puesta en la bebita.

-Es muy bonita- dijo Mu- y cuando crezca será también un caballero poderoso...-

-¿Bromeas?- dijo Kiki- ¿la sangre de cuatro caballeros dorados corre por sus venas, y todavía lo dudas?-

FIN

Espero que les haya gustado, y disculpen que este capítulo haya estado tan largo... No dejen de enviar sus reviews... Hasta la próxima historia...

Abby L.