Holaaa! Listo el segundo capítulo! Estoy muy contenta de que os gustara el primero ^_^
Bueno, pues este está en Kurama's POV (Kurama's point of vision), es decir, punto de vista de Kurama.
**********************************************************************
ÉL NUNCA LO SABRÁ.
(He'll never know)
*********************************************************************
Mis ojos de esmeralda se abrieron despacio para contemplar a mi dormido amante, abrazado en mis brazos. Su adormecido y aniñado rostro arrimado a mi pecho, y sus brazos bien envueltos alrededor de mi estómago.
Hiei se veía tan joven cuando dormía. Muchas personas le describían como un niño todo el tiempo, más probablemente por su estatura, pero no estoy de acuerdo. Nunca podría haber confundido a Hiei por un niño, a no ser que le hubiese visto primero durmiendo. Cuando él está despierto, sus ojos muestran su edad, como lo hacen los míos. Él ha experimentado más dolor del que en la corta vida de un niño es posible conocer.
Pero cuando está dormido todos sus muros están abajo y su angustia es menos visible. Es cuando veo inocencia en él. Una inocencia que nunca he estado seguro que yo tuviese y me pregunto si no le estoy corrompiendo por estar con él.
Es extraño pensar en Hiei siendo inocente. Él tiene sangre en sus manos, como yo. ¿Puede alguien que ha matado todavía ser considerado inocente? ¿Es eso posible?
Nunca habría pensado eso, pero después de conocer a Hiei estoy empezando a creer que eso es posible. Mientras que mi matanza era por diversión, la suya era por necesidad. Los niños abandonados no suelen durar mucho en el Makai. Él hizo lo que tenía que hacer para sobrevivir. Nadie podía culparle por eso.
Reí en silencio cuando Hiei hizo un sonido extraño de ronroneo y se acercó más a mí, arrimando su cara a mi pecho, su pelo haciéndome cosquillas en mi cuello y mi barbilla. Sin embargo, pronto calmé mi risa, temiendo despertarlo. Era tan poco frecuente de Hiei de quedarse y dormir conmigo, realmente dormir, después de una de sus 'visitas' nocturnas. Normalmente aparecía en mi ventana, expresaba sus intenciones, hacía lo que tenía que hacer y se iba.
No podía culparle por eso, tampoco. Él era un youkai después de todo y esa era la manera como se hacían las cosas entre demonios. Las relaciones íntimas no eran de amor o confianza. Eran para desahogarse de la frustración o simplemente por la sensación que daba. Yo era un youko. Debía entenderlo mejor que nadie.
Sólo que ya no era sólo un youko. Era en parte humano y por eso había cometido un terrible error.
Amaba a Hiei y eso sería mi perdición. Hiei apenas aceptaba el hecho de que quería a mi madre. Lo consideraba como una debilidad, un ejemplo de mi estupidez y nada más. Pero al menos mi madre también me quería.
Amar a Hiei... eso, con el tiempo, me iba a destruir, lo sabía. Porque él nunca podría amarme y yo era consciente de ese hecho. La vida de Hiei no había sido nada más que dolor y hacía tiempo que había perdido su capacidad de amar o de confiar completamente en alguien.
Confiaba en mí como compañero de lucha. Eso era todo. Era su compañero con el que de vez en cuando tenía sexo. Dolía en realidad admitirlo a mí mismo. Que él podía marcharse cuando él quisiese y nunca mirar atrás, mientras yo estaría destrozado. No se quedaría conmigo para siempre, lo sabía. Y cuando él finalmente se fuera, lo que hubiese quedado de mi alma desaparecería con él.
Por supuesto que era consciente de la ironía de la situación. Después de todos los youkai que yo había seducido y tirado durante mi vida, era justo que tuviese mi corazón roto por este pequeño Niño Prohibido. La venganza final de Inari contra uno de sus hijos más rebeldes, sin duda.
Hiei suspiró mientras dormía y yo le sonreí un momento antes de que no pudiera soportarlo más y empecé a desenvolverme con cuidado de sus brazos. Siguió durmiendo tranquilamente y suspiré aliviado.
Me levanté de la cama, vistiéndome silenciosamente. Le dirigí una larga y cariñosa mirada antes de dejar la habitación. Necesitaba salir.
Sabía que cuando volviese él se habría ido y yo le esperaría pacientemente a que volviese, ocupándome de mi vida, fingiendo que todo era normal, mientras moría por dentro.
Y cuando él volviera yo le daría lo que él quería, y él me usaría y yo le dejaría porque le amo. Y él nunca lo sabrá.
Y esa era la promesa silenciosa que me hacía a mí mismo cada día, mientras le veía alejarse cada vez más lejos de mi alcance.
Nunca se lo diré. No me rebajaré y no afrontaré su desprecio o su compasión.
Él nunca lo sabrá.
**********************************************************************
Pues si no habíais tenido suficiente con el primero aquí hay otro también triste ^^ Aunque yo prefiero el de Hiei XD
Muchas gracias por los reviews!!!
Vanne1, tu página está pero que muy bien, me ha gustado mucho ^_^ Y no hace falta que me des las gracias por nada.
Voy a por el último capítulo. Recordad que estará listo el viernes.
¡FELIZ NAVIDAD A TOD@S! ;)
