Lonewolf: No sé aún al cual martirizaré luego... puede que Mu ^_^, gracias por tu review!
Misao CG: Si, MM es Máscara de Muerte, lo que pasa es que soy muy vaga para poner toooodo su nombre.
Ares: Trataré de seguir escribiendo, y como le dije a Lonewolf, puede Mu ser mi siguiente víctima.
Declaimer: no son míos
Capítulo Cinco: Plan 'Adiós Ling Shu'
Después de 'cerrar' el trato, Ling Shu se levantó y se fue hacia la cocina, por suerte la comida no se había pasado. Ella comenzó a buscar las cosas para la mesa mientras Milo la observaba, pero no lo hizo por mucho tiempo, enseguida procedió a quitarse la armadura y dejarla en su caja. Ling Shu llevaba la mitad de la mesa puesta, y Milo decidió poner lo que faltaba, pues él sabía DONDE estaba el resto de la vajilla.
Después de comer, algo que Milo tuvo que reconocer era que ella cocinaba muy bien, bueno, al menos era algo positivo, pero por supuesto que no le diría nada, no fuera a ser cosa que ella pensara mal, cosa que tendía a hacer con frecuencia.
"Espero que mi comida haya sido de tu agrado"
"Tengo un estómago que resiste cualquier cosa"
Ling Shu lo miró frunciendo el ceño, por lo visto él no sería nada agradable con ella, pero no le importaba, ya vería como ella terminaría ganando su corazón al final del plazo que habían acordado.
Templo de Acuario, 8:45 a.m.
Al otro día, Milo se levantó sorprendentemente temprano y se fue a entrenar, luego se dirigió al templo de Camus, pasaría allí la mañana.
"¡Hola Camus! Buenos Días" Saludó Milo, acercándose a Camus.
"Vaya, que temprano te levantaste ¿rodaste de la cama o ella te hizo rodar de la misma mejor dicho?"
"Ja, ja, muy gracioso Camus. No, yo me levanté solo, ella no se había levantado aún cuando yo me fui"
"¿Me parece a mí o la estás evitando?" Le preguntó Camus, esta vez frunciendo el ceño.
"Llegué con ella a un acuerdo, en un mes y tres semanas se irá si no logra conquistarme, y no planeo dejarme seducir, así que recuperaré mi libertad en poco tiempo" Dijo Milo sonriente, a Camus esto no le gustó ni medio, Milo podía ser muy cruel cuando quería, y estaba seguro que la pobre chica estaba sufriendo una terrible indiferencia de parte de él.
"Si quieres mi opinión, me parece que estás siendo injusto con ella, después de todo Ling Shu te salvó de sus colegas amazonas, en este momento podrías ser el esclavo de una de ellas en vez de estar aquí"
Milo resopló "¿Qué sugieres que haga entonces, dejarla quedarse por siempre jamás? ¡Ni loco!"
Camus se quedó pensativo, luego lo miró seriamente, una de esas miradas que Milo detestaba porque no eran un buen augurio. "Deberías darle una oportunidad, tratar de conocerla, y no rechazarla de plano como lo estás haciendo ahora"
"No, no lo haré ¡¿Por qué no puedes entender que NO ME INTERESA?"
Con esto, Milo se dio media vuelta y se marchó, pero Camus no iba a dejar el tema así como así, lo conocía lo suficiente como para saber que Milo no iba a cambiar su forma de pensar... bueno, entonces se la cambiarían a la fuerza. Camus entonces decidió hablar con los otros acerca de este pequeño inconveniente, si las chicas venían, mejor, ellas ayudarían a Ling Shu.
Templo de Géminis 11:00 a.m.
"Así que eso es lo que planeó Milo, que insecto astuto, siempre tratando de salirse con la suya" Dijo Shura, no pudiendo creer lo que Camus les había contado.
"¿Cómo podemos ayudarla?" Preguntó Kalani, empezando a preocuparse por Ling Shu.
"Sugiero que le extirpemos el corazón a Milo y le pongamos uno que funcione" Acotó Vera.
"No creo que esa sea la solución, amor, debemos tratar de convencerle de alguna manera" Dijo Aioria, medio sonriendo por la sugerencia de su novia.
"Bueno ¿qué tal si planeamos una salida en parejas? Milo tendrá que llevar a Ling Shu quiera o no, es parte del trato" Sugirió Saga, que se había sentado al lado de Kalani, pasándole un brazo por la cintura.
"Me parece una buena idea, le diré a Jake que nos ayude también" Dijo Marin, sonriendo de sólo pensar en la cara que pondría Milo.
Todos estuvieron de acuerdo en que era una buena idea para comenzar a derribarle el plan a Milo, debían conseguir que él le diera una oportunidad a Ling Shu como sea. La salida la harían dentro de dos días, y no le dirían nada a Milo hasta el último momento.
"Oigan, yo creo que Ling Shu debe saberlo ahora mismo, ella no dirá nada si le decimos que es sorpresa" Dijo Vera.
"Me parece bien, tú y Marin vayan y díganselo hoy por la tarde, pero recuerden aclararle que es sorpresa" Dijo Camus. Con esto se dio por terminada la reunión.
Esa tarde, Marin y Vera fueron a ver a Ling Shu, que como de costumbre, se encontraba sola en el templo, practicando un poco con su Bo, en eso llegan ellas y la saludan cordialmente.
"Hola, Ling Shu, veo que no pierdes el tiempo" Dijo Vera, sonriendo.
"Hola, Marin, Vera ¿qué las trae por aquí?"
"Bueno, es que con los muchachos decidimos darte una mano con Milo, así que planeamos una salida en parejas para dentro de dos días" Le explicó Marin "Tú irías con Milo, y nosotras con nuestros novios, pero esto no tiene que saberlo Milo hasta dentro de dos o tres horas antes de irnos"
"Milo no podrá evadir algo tan repentino, y tendrá que llevarte quiera él o no" Concluyó Vera.
Ling Shu se quedó pensativa, era buena idea, con lo indiferente que se portaba su guerrero con ella, sería la única forma de tratar de seducirle. "Está bien, no le diré, y me encanta la idea de conocer un poco más el lugar" Dijo finalmente ella, contenta de que al menos los amigos de Milo la quisieran ayudar. Eso era bueno, ya que significaba que no les había caído tan mal después de todo.
Luego de esto, Marin y Vera se despidieron de Ling Shu y la dejaron seguir con sus ejercicios.
Esos dos días fueron fatales para la pobre Ling Shu, Milo respetaba lo acordado, pero casi ni le hablaba, no sugería ninguna salida ni NADA. Esto la estaba desanimando mucho, pero como era cabeza dura, no se daría por vencida.
Donde ella ponía algo, Milo iba y lo cambiaba de lugar. Si ponía flores en el tiesto, él lograba quitarlas cuando ella se daba vuelta. Cuando cocinaba, él no le decía nada, y si ella preguntaba, él tenía siempre algo poco agradable para contestarle. Era realmente el infierno, Milo no quería ser ordenado en lo más mínimo, y tampoco la dejaba a ella ordenar. Así pasó el tiempo, Ling Shu rogaba que las horas pasaran rápido, así podría salir un poco y conocer el pueblo.
El día llegó, y esa tarde temprano, Aioria fue a buscar a Milo al coliseo, donde últimamente ayudaba a entrenar a los soldados.
"¡Hey, Milo! ¿Podemos hablar un segundo?" Dijo Aioria, acercándose a Milo por detrás, él se dio vuelta para contestarle. "Si vienes a hablarme de Ling Shu, no te molestes" Aioria puso los ojos en blanco, detestaba la manera en que la trataba. "Vengo a decirte que planeamos una salida con las chicas y queremos que traigas a Ling Shu contigo"
Milo lo miró con cara de '¡estás loco!' "¡No! No quiero saber nada con ella ¿De quién fue la brillante idea, de tu querida novia?" Aioria le sonrió y Milo no vio venir el puñetazo que impactó de lleno en su rostro. "¡Deja a Vera fuera de esto! Y para que te informes, idiota, fue idea de Saga, y a él no va a gustarle que digas que no, yo no me responsabilizo de ir a buscar tu cadáver... si es que queda algo de este cuando Saga se entere de tu negativa, claro" Milo lo miró pálido, realmente se había quedado de piedra por el puñetazo de Aioria, sus golpes nunca eran de en serio... pero este lo fue, y a Milo eso no le dio buena espina. Además, no tenía ningún deseo de que Saga lo pulverizara con su Galaxian Explosion por desobedecerle. Milo suspiró, que más daba, iría con Ling Shu si así lo querían, pero no se quedaría con ella por mucho tiempo. "Muy bien, iré, pero no esperes mucho de mí, ¡y no vuelas a golpearme!" Le espetó Milo, bastante enojado. "¡Entonces no te metas con mi chica! Te pasaremos a buscar a las cinco, y más vale que estés listo" Le contestó Aioria, dándose media vuelta para regresar a su puesto con los demás soldados.
Milo lo observó irse, nada le había salido bien desde el día que había conocido a Ling Shu, hasta uno de sus mejores amigos ya no lo trataba bien. Milo volvió la vista a los soldados, que estaban muy interesados en la discusión de dos caballeros dorados, que ya de por sí era una rareza, pues solían arreglar sus problemas sin testigos en lo posible. Milo los miró muy mal y todos volvieron a sus tareas muy rápidamente.
Aioria estaba muy enojado, Milo parecía otra persona, y ese cambio no había sido para mejor, ojalá todo terminara bien, sentía pena por la chica china, ella se merecía algo mejor. Se sentó en una de las rocas a calmarse un rato, no quería martirizar a sus soldados por esto, ya que no tenían la culpa. Pero no estuvo mucho sentado, y aún estaba enfadado, decidió ir a ver que era lo que su gatita estaba haciendo, quizás ella lo tranquilizara un poco. Con esto en mente, se dirigió al recinto de las amazonas.
"¡Vera! ¡No te vayas así como así, debes dejar un par de guardias antes de salir!" Le reprochó Kalani a una 'cansada de escuchar lo mismo siempre' Vera. "Ya, Kalani, me olvidé, no seas paranoica ¿quién puede ser tan estúpido para entrar aquí a hurtadillas sin que lo notemos?"
"No sé, tú dímelo"
Aioria divisó a las chicas y se acercó, Vera estaba de espaldas a él, así que no lo vio llegar, pero Kalani sí.
"Ahí viene tu novio" Le dijo ella y se fue para el otro lado. Vera de dio la vuelta y le vio, enseguida caminó hacia Aioria y ambos se abrazaron... ni que nunca se vieran.
"Hola, cariño ¿qué haces aquí?"
"Recién tuve una pequeña discusión con Milo, y no estoy muy tranquilo que digamos, así que decidí venir a verte antes de regresar con los soldados" Vera sonrió ante esto, le recordaba cuando dos soldados le habían rogado que fuera a calmarlo. Lo curioso era que en ese momento también estaba enojado con Milo.
Ella le acarició la mejilla con la palma de la mano "Bueno, ya sabes como es él, no te preocupes, ya se le pasará esta etapa de intolerancia que tiene" Aioria suspiró "Ya lo sé, pero me cuesta trabajo no extrangularlo por idiota" Gruñó él. Vera le dio un beso en los labios y eso acalló cualquier protesta por un rato.
Espero que les guste el cap ^_^, review pleaseeeeeee!
