Kagome Black: No te puedes quejar, ya que actualicé rápido. Milo se lo merecía, pero bueno, ya verás que se vuelve a portar bien pronto. ¡Gracias por tu review!

LoneWolf: Utilizaré mis propios personajes, pero gracias por ofrecerme los tuyos. ¿Cuándo sacarás tu próximo fic?

Misao CG: Milo se portará mejor ahora, ya verás, pero el lío aún no empezó ^_^

Declaimer: Lo de siempre

Capítulo Seis: Estrategia 'Derribar el Plan de Milo'

Ling Shu estaba muy feliz de poder salir un poco, mejor aún si Milo la acompañaba, ya estaba casi lista, se había puesto un vestido chino todo rojo sin mangas, con un pequeño escote en forma de lágrima debajo del cuello mao, terminaba con una minifalda ajustada con dos pequeños tajos en cada lado. Por si refrescaba, también llevaba una chaquetilla que hacía juego con el ceñido vestido. Sí Milo no le prestaba atención así, nada lo haría.

Milo se había ido a cambiar al templo de Camus, no quería pensar el efecto 'Ling Shu en paños menores', no fuera cosa que debilitara su muro de indiferencia.

"Bien, me voy a buscar a mí Némesis" Dijo Milo como saludo a Camus. "Más vale que la trates bien y seas atento con ella, Milo, o vas a ver" Camus enfatizó esto produciendo una esfera de energía azulada en su mano, lo que ocasionó que la temperatura bajara bastante. Milo resopló "Ya, lo intentaré, pero no pidas milagros". Después de decir esto, Milo se retiró hacia su propio templo.

Ling Shu ya estaba muy nerviosa, Milo no llegaba, no creía posible que él no fuera a llevarla, pues sino sus amigos no se lo perdonarían. Milo entró por el ala norte de su templo, y divisó a Ling Shu más adelante. En cuanto estuvo cerca se quedó de piedra ante la preciosa visión que tenía ante sus ojos... ¿dónde había escondido todo ese voluptuoso cuerpo? Milo agitó su cabeza para aclarar sus ideas, antes de volver a poner su fachada de indiferencia. Tarde, Ling Shu había visto su reacción, pero sólo se limito a sonreírle como si nada.

"Creí que no vendrías" le dijo ella, acercándose un poco.

"Ya sabes lo que me iba a pasar si no lo hacía, Shura, Aioria y Camus vienen amenazándome desde hace cuatro horas" le respondió él, medio sonriendo. Ling Shu sonrió radiante, al menos él no era tan frío. Milo le ofreció su brazo y partieron hacia el templo de Saga, donde los demás esperaban.

Aioria, Vera, Kalani, Saga, Marin y Jake estaban desde hacía un rato ya. Aioria era partidario de ir a buscar a Milo, Vera lo apoyaba, pero Saga decidió darle un poco más de tiempo... un poco, no demasiado.

"Dime, Marin ¿estás segura de dejar a esta chica china sola con Milo? Me parece un poco arriesgado" Dijo Jake a su chica, que le sonrió dándole un sonoro beso en la mejilla "Tú confía en nosotras" Jake sonrió, tomando a Marin de la cintura y abrazándola. "Tu confianza me consuela" Dijo él medio por lo bajo, paro ella lo escuchó y le tiró del pelo del flequillo "Ouch! Me dolió!" Dijo Jake. "Esa era la idea" Contestó Marin. Las otras dos parejas sonreían ante la escena, Jake no estaba muy confiado porque aún no conocía lo terribles que podían ser las guerreras del Santuario. Pero Milo sí sabía.

Hablando de Roma, ahí venía la pareja que faltaba. Parecía estar todo en orden... por ahora.

"Bueno, ya que estamos todos, será mejor que nos vayamos, la película empieza dentro de una hora" Dijo Saga, todos le siguieron hacia fuera del Santuario.

Llegaron al cine justo a tiempo, en cuanto entraron, todos se dispersaron, tratando de dejar a Milo solo con Ling Shu, Vera le guiñó un ojo a Ling Shu antes de ir a sentarse con Aioria bastante más lejos.

'Todos están tratando de dejarme solo con ella. Que astutos, pero no les va a funcionar' Pensaba Milo, mientras se sentaba al lado de Ling Shu. La película estuvo entretenida, pero Milo no le prestó atención a ella, pero esta vez Ling Shu ni se percató, pues ella misma estaba atrapada en la trama de la película. Milo en un momento se volteó a mirarla discretamente, ella tenía una mirada como de niña con nuevo juguete, sonreía en las partes románticas y se reía mucho en los gags de comedia. Él se encontró mirando sus expresiones más que la película en sí, hasta que se dio cuenta y trató de concentrarse en la pantalla... difícil.

Cuando la película terminó, Milo dio un audible suspiro de alivio. Ling Shu había ido al toilete con Kalani, Vera y Marin, mientras los muchachos esperaban en el lobby.

"Veo que aún están de un pedazo" Dijo Saga tratando de averiguar como reaccionaba Milo.

"No sé porque lo dices, yo puedo comportarme muy bien si quiero" Le contestó el aludido.

"Sí, y peor que mal si quieres también" Esta vez fue Aioria quien le hablaba.

"Oye Aioria ¿podrías dejar de atacarme cada vez que me hablas? Te lo agradecería mucho"

"Oye, Milo ¿Podrías hacerme el favor de ser tú mismo otra vez? Te lo agradecería mucho"

"Bueno, ya muchachos, no quiero que las chicas los vean discutir, además estamos de paseo y la salida aún no terminó" Dijo Jake, tratando de calmar los ánimos. Milo y Aioria se midieron con la mirada un rato hasta que llegaron sus parejas y se los llevaron para afuera del cine.

"Bueno ¿A dónde vamos ahora?" Preguntó Kalani.

"A comer algo, me muero de hambre" Dijo Marin.

"Muy bien ¿algún lugar en especial?" Preguntó Saga. Todos se quedaron pensativos un segundo hasta que Milo sugirió un restaurante muy bueno al que él solía ir de vez en cuando. A todos les pareció buena idea, así que enfilaron detrás de Milo y Ling Shu, que no se había separado de su brazo un solo momento.

Santuario, Templo de Acuario 07:30 p.m.

Camus, Mu y Shura estaban en la espera de que todo saliera bien, bien para Ling Shu, claro.

"¿Cómo crees que les esté yendo?" Preguntó Mu.

"Mientras Aioria y Milo controlen su genio, todo irá bien... eso espero" Dijo Camus, tomando un sorbo de su taza de té.

"Si Saga está ahí, no harán nada, no les gustaría desaparecer bajo un Galaxian Explosion" Dijo Shura, medio sonriendo de sólo pensar en un enojado Saga, oh, sí, no había nada peor en este mundo que se le pudiera comparar.

Los otros dos también sonrieron, imaginándose la escena, o mejor, a Saga vestido de referí con Aioria de un lado y Milo del otro.

Restaurante 9:05 p.m.

Todos debían admitir que la comida que servían allí era muy buena, todos quedaron satisfechos.

Las chicas habían ido a la mesa de los postres a buscar el que más les agradara, y también traerles a ellos lo que consideraban que les podía gustar... o sea, casi cualquier cosa dulce. No era una elección muy dramática.

"¿Quieres qué te traiga algo en especial?" Le preguntó Ling Shu a Milo.

"Lo que traigas para ti está bien"

"OK"

Vera y Kalani ya estaban regresando, Marin y Ling Shu iban. Ling Shu se fue para el lado de los helados y Marin para el de las tortas, pues a Jake le encantaba el postre Sopa Inglesa.

Un sujeto se acercó a Ling Shu por detrás, tomando la cuchara que ella estaba sosteniendo.

"Yo puedo servirte lo que quieras, preciosa"

"No, gracias, puedo solita" Con esto Ling Shu trató de zafar su mano, pero el sujeto se la apretó con más fuerza.

"Oh, pero yo insisto, nunca suelo aceptar una negativa de una chica hermosa tan fácilmente"

Ling Shu estaba comenzando a enfurecerce, en eso otra mano aparece por detrás de ella, sosteniendo la muñeca del insistente hombre.

"Si no la sueltas, tú serás mi postre de hoy" Le gruñó Milo al sujeto, apretando con bastante fuerza su muñeca. El sujeto gruñó de dolor y soltó a Ling Shu.

"Bueno, amigo, no te enojes, si la dama es tu novia, yo me retiro" Diciendo esto, dio media vuelta y se fue.

"¿Estás bien?"

Ling Shu asintió "Sí, gracias por venir en mi rescate" Dijo ella sonriendo suavemente. Milo se escogió de hombros y tomó uno de los recipientes con el helado.

"Vamos, esto será suficiente para los dos"

Ling Shu no podía creer lo que veía, realmente Milo se comportaba como todo un caballero hoy, además no le molestaba comer del mismo recipiente que ella. Mucho mejor de lo que pensaba.

"¿Vienes?" Le instó Milo. "Sí, ya voy" Dijo ella, tomándole la mano. Milo no la retiró y así volvieron a la mesa.

Ya eran pasadas las diez cuando todos emprendieron el regreso, las chicas ya estaban un poco cansadas del día en general.

"Oye, Milo ¿por qué no le muestras a Ling Shu la rambla? El mar está muy bonito hoy" Sugirió Aioria, Vera, que iba medio recostada en contra de su hombro, sonrió ante el comentario de su novio. Sabía que no había lugar más íntimo y bonito para una pareja como la costa por la noche.

"¿Quieres ir?" Preguntó Milo a Ling Shu.

"Me encantaría conocer el mar, nunca lo he visto" Milo asintió, no podía negarse después de eso, además no le desagradaba la idea tampoco.

"Bien, entonces, ustedes sigan sin nosotros"

Todos asintieron y los vieron alejarse para otro lado.

"¿Tú crees que funcione?" Preguntó Jake.

"No lo sé, pero al menos me conformo con que Milo la trate de conocer mejor antes de que ella se vaya" Dijo Aioria, abrazando con un poco más de fuerza a Vera.

Milo y Ling Shu llegaron pronto a la rambla, él sugirió que caminaran por ella, ya que hoy el mar lo permitía por estar calmo.

"El mar es realmente hermoso, en China nunca me acerqué a los puertos para verlo"

"Para mí es algo normal, tanto como el aire que respiro, nací en Grecia y entrené en una isla, rodeada de mar"

Ling Shu le miró, sonriendo, le tomó de la mano, y se apegó un poco más a su cuerpo, ya que la brisa era fresca.

Milo se percató de que ella tenía las manos frías, por lo que cerró su mano en torno de la de ella.

"Si tienes frío podemos regresar" Sugirió él. Ling Shu movió la cabeza negativamente.

"Estoy bien, puedo soportarlo" Milo le soltó la mano y le pasó el brazo por los hombros, ya que no había traído ninguna chaqueta. Ling Shu pasó su brazo por la cintura de él, y así caminaron por un rato, hasta que se sentaron en una parte más reparada.

"Gracias por la salida de hoy, me divertí mucho"

"De nada, es parte de nuestro trato ¿no es así?" A la mención del acuerdo, Ling Shu se entristeció un poco, realmente no quería irse lejos de Milo, aunque él se portara indiferente con ella, sabía que hoy había sido diferente, para colmo, cada minuto que pasaba, más se enamoraba de él. Pero parecía que él no la correspondería nunca de esa manera. Aún tenía tiempo, pero ya había pasado una semana.

"Sí, claro, pero de todas maneras eres muy dulce cuando quieres"

Milo se quedó pensativo, era la primera vez que una chica le decía que era dulce. No le desagradó, quizás podría lograr una relación amistosa con ella por al menos el tiempo que se quedara con él.

"Nos vamos"

"Sí" Ling Shu se levantó y Milo le siguió. Así, otra vez tomados de la mano, volvieron