Kaede, Kanae & Kikyo: Lo siento, chicas, pero Milo SI se va a quedar con Ling Shu. Gracias por su review!

LoneWolf: Ya tengo escrito el comienzo de mi otro fic, lo pondré luego de terminar este. Gracias por tu review! ¿Cuándo vas a poner tú algún fic nuevo?

Declaimer: No-son-míos

Capítulo 11: ¿Me Extrañaste?

Santuario 11:30 a.m.

Habían pasado dos meses desde que Milo había dejado a Ling Shu en su aldea, después de ganar el torneo. Aioria y Saga ni querían pensar en acercarse otra vez a ese lugar, ahora entendían a Milo a la perfección. Preferían quedarse en casa donde podían discutir con sus mujeres si tener a toda una aldea mirándolos raro.

Milo se comportaba extraño desde que habían dejado China, habían pasado dos meses y él no había querido salir a ningún lado ni con ninguna chica. Este hecho empezó a preocupar a sus amigos.

"Oye, Milo, ya me estoy cansando de verte tan deprimido, tu no sueles ser así ¿Quieres decirme qué rayos pasa contigo?" Le preguntó Camus, mientras estaban en un bar tomando algo, Milo ni se había volteado a ver a un par de chicas muy atractivas que les habían pasado por al lado. Milo lo miró y le sonrió con una mueca. "Si lo supiera yo, te lo diría" Le respondió. Camus suspiró, se imaginaba lo que al muy estúpido le estaba pasando, pero no quería tener que decírselo él mismo, debía darse cuenta solo.

En el recinto de las amazonas se discutía un tema relacionado con Milo también.

"¿Crees qué la extrañe?" Preguntó Kalani. Vera y Marin se miraron mutuamente, pero no sabían que decirle. La verdad era que ellas se preguntaban si realmente Ling Shu había logrado cambiar a Milo... aunque no sabían si ese cambio era para bien, tampoco entendían porque Milo había dejado a Ling Shu en China cuando podía habérsela llevado con él.

"La verdad es que creo que es un idiota enamorado que no se dio cuenta lo que tenía hasta que lo perdió" Le respondió Vera, Marin asintió, dando a entender que ella opinaba lo mismo.

"Podríamos enviarle una carta a Ling Shu para que venga, le diremos que Milo la echa de menos y que ella podría solucionar ese asunto" Dijo Kalani, pensativa.

"Si, claro, así Milo tendrá una excusa para retorcernos el cuello a las tres, y me consta que ganas no le han faltado" Le respondió Marin. Vera sonrió ante el comentario, Milo lo pensaría dos veces antes de ponerles un dedo encima, pero era cierto que podrían ayudar un poquito a que ese casanova sentara cabeza de una buena vez.

"Le enviaremos la carta, pero de esto ni una palabra a los muchachos" Dijo Vera, Kalani y Marin asintieron, sonriendo.

China, Aldea de las Amazonas

Ling Shu se había recuperado en poco tiempo de la droga que había bebido, pero no así de la depresión en la que cayó al saber que Milo la había dejado atrás otra vez, pero esta vez, ella había comprendido que él no la quería a su lado, no iría por él, aunque se muriera de ganas de verlo, sufría mucho, especialmente por el hecho de que a él siempre le habían gustado las mujeres, y habría salido con docenas de ellas en este tiempo. No, Milo no renunciaría a su soltería por ella, y no creía que lo fuera a hacer por ninguna otra tampoco. Ling Shu había cavilado sobre todo esto por días y días, había llorado en el regazo de su abuela hasta quedarse sin lágrimas. Ahora, un poco más resignada, había comenzado a entrenar otra vez, así podía quitarse de la mente a 'Ojos de Cielo' por un rato.

Ling Shu estaba barriendo la entrada de su casa, cuando una chica vino corriendo hacia ella, traía una carta en la mano.

"Ling Shu, ha llegado una carta para ti" Le dijo, luego se la dio, y con un gesto de cabeza se retiró. Ling Shu miró extrañada el sobre, cuando leyó quien era el remitente y de donde venía, se puso muy contenta, sus amigas no la habían olvidado por lo visto.

Soltó la escoba y salió corriendo hacia fuera de la aldea, se internó en el bosque que la circundaba. Cuando llegó a un pequeño claro, se sentó a la sombra de un frondoso árbol y abrió el sobre.

"Querida Ling Shu:

Sentimos mucho no haberte escrito antes, la verdad era que pensamos que necesitarías algo de tiempo para ti misma, esperamos que no estés muy triste por lo de Milo, también esperamos que te hayas recuperado bien del torneo.

Te escribimos para ver si tu podrías darnos una mano con ese casanova incurable que ha estado medio deprimido desde que te dejó en China con tu abuela, tal vez no creerás lo que te decimos, pero él no ha salido con ninguna chica desde hace dos meses, apenas si sale de su templo, hoy Camus lo llevó a tomar algo a ver si reaccionaba, pero nada. Creemos firmemente que el grandísimo idiota te extraña pero no se anima a ir por ti, como de costumbre, las mujeres tenemos que encargarnos de que reaccionen, por supuesto, a espalda de ellos o se sentirían heridos en su orgullo. Los muchachos no saben que te escribimos, así que tú ni lo menciones, claro, si es que aceptas venir... ¿o ya perdiste el valor se reclamar lo que es tuyo?"

Ling Shu no podía creer lo que estaba leyendo ¡¿La estaban desafiando a que fuera por él?

¿Acaso en verdad Milo la echaba de menos? Ella rogaba que sí, había soñado con eso desde que había ganado el torneo, quería que él le correspondiese su amor. Se levantó del lugar en donde se había sentado previamente, pero su mirada era vacilante ¿Qué tal si era un truco para que ella intentara conquistarlo de nuevo? Ling Shu no creía poder soportar su rechazo otra vez. Aunque una pequeña porción de su mente le gritaba que sus amigas no le mentirían de esa forma sabiendo como se sentía ella.

Decidió caminar con tranquilidad hacia la aldea otra vez, pensando en aceptar el desafío o dejar pasar la última oportunidad de su vida de quedarse con Milo.

Habían pasado cinco días desde que las chicas habían despachado la carta, las tres habían estado más de dos horas tratando de redactarla de tal forma que Ling Shu viniera, esperaban que su esfuerzo diera frutos pronto, o sino tendrían que ir ellas a buscarla personalmente, Aioria, Shura y Camus realmente no sabían que más hacer para animar a Milo.

"Sigh, ojalá Ling Shu venga" Dijo Kalani, que vigilaba el entrenamiento de las aprendices. Vera asintió, ella esperaba lo mismo.

En ese momento ven a Marin que venía corriendo hacia ellas. Ambas fruncieron el ceño, intrigadas. Y corrieron a su encuentro a la vez.

"¡Ling Shu está aquí!" Les dijo Marin tratando de recuperar el aire, ambas chicas se miraron y sonrieron ampliamente.

"¡Y qué estamos haciendo aquí! ¡Vámonos!" Les dijo Vera. Y las tres corrieron, hacia la entrada del Santuario.

Cuando llegaron, se encontraron con un espectáculo muy típico... y gracioso. Ling Shu estaba parada en medio de un círculo de cuatro soldados medio inconscientes que, por lo que parecía, habían intentado detenerla, Ling Shu los miraba con una mueca de fastidio. Pero cuando levantó la vista, vio a sus tres amigas despanzurradas de risa. Ante esto, Ling Shu no pudo más que sonreír también. Se acercó a ellas y las abrazó, las chicas también le devolvieron el abrazo, contentas de que ella hubiera venido.

"Estamos muy contentas de que hayas decidido venir después de todo" Le dijo Marin, mientras caminaban al recinto otra vez.

"No sabía si hecerles caso o no, pero no creí que ustedes me fueran a mentir" Le contestó Ling Shu.

"Bueno, ahora eso no importa, Milo realmente te echa de menos, se lo dijo a Aioria, y él por supuesto me lo dijo a mí" Dijo Vera.

"¿Qué hacemos? ¿Le decimos que ella está aquí o lo hacemos sufrir un rato más?" Preguntó Kalani. Las otras tres rieron astutamente y dijeron al unísono "¡Lo haremos sufrir un poco más!"

Esa tarde, las chicas se habían empecinado en salir a pasear a la noche, los pobres caballeros y agente no pudieron más que acceder. Marin le dijo a Camus que le dijera a Milo que viniera, había una chica amiga de ella que sería su pareja esta noche. Camus le dijo que Milo no querría salir, pero Marin insistió. Camus prometió intentarlo.

Marin salió sonriendo triunfante, su novio Jake la miró con desconfianza, siempre que Marin sonreía así era porque se traía algo entre manos.

"¿Qué están planeando tú y tus amigas, Marin, cariño" Le preguntó Jake. Marin se encogió de hombros y le dio un beso en los labios.

"Nada, solo queremos sacar a Milo de ese estado depresivo al que creo que le ha tomado el gusto" Le respondió ella. Jake movió la cabeza de un lado a otro, no le creía nada, pero sabía por experiencia que no le sacaría más información que esa.

Por la noche, los muchachos, llevando a Milo a la rastra, fueron en busca de sus chicas. Milo estaba muy enfadado, pero Camus y Shura lo tenían amenazado, si no iba, ya sabía lo que esos dos le iban a hacer.

Vera los vio venir y levantó el dedo pulgar en aprobación. Marin y Kalani asintieron y fueron a decirle a Ling Shu que se escondiera un momento. La otra asintió, riendo por lo bajo.

Vera abrió la puerta antes de que Saga tocara, y les sonrió ampliamente, Aioria se acercó a saludarla, no sin antes echarle una mirada de advertencia. Vera no le hizo caso y llamó a las otras dos.

"Bien, ya vámonos, o llegaremos tarde para cenar" Dijo Saga. Milo estaba un poco más alejado, de brazos cruzados, no tenía cara de buenos amigos exactamente.

"Esperen, traeré a mi amiga" Dijo Marin. Todos suspiraron al unísono. Las chicas tramaban algo y detestaban no saber qué.

Ling Shu dio un paso hacia fuera, todos se quedaron sorprendidos al verla. Milo aún no había vuelto el rostro, pero Aioria se le acercó y le dio vuelta la cara a la fuerza.

Ling Shu le sonrió y dijo "¿Me extrañaste?