Ryu Mari: Esta vez llegó! Gracias por tu review, y aquí el último cap.

Lonewolf: No problem, este SI es el último cap. Espero que te guste ^ _^

Declaimer: Somos pocos y nos conocemos mucho...

Capítulo Doce: Casanova Conquistado

Milo se quedó de piedra cuando vio a Ling Shu parada en la puerta, no podía creer que ella estuviera aquí. Creyó que jamás la volvería a ver, ya que él se había ido por segunda vez de su lado. Aunque Milo lamentaba esa decisión, pensaba que ella no volvería a buscarlo esta vez. Se alegró de haberse equivocado.

Ling Shu seguía en el mismo lugar, esperando a que Milo se le acercara, pero el otro estaba tan aturdido que no pudo mover un músculo. Aioria suspiró y le empujó con fuerza. Milo salió de su estado idiotizado en un segundo y se acercó a Ling Shu, ofreciéndole su brazo. Ella le sonrió radiante y aceptó.

Todos partieron entonces hacia el pueblo. Aioria miraba a Vera como diciéndole 'ya me explicarás más tarde' Saga miraba a su chica de la misma manera. En cambio Jake reía por dentro, en verdad que las mujeres que Atena tenía a su servicio eran de temer. Demasiado inteligentes, ahora sabía porque los caballeros sufrían cuando a una de ellas se le ocurría algo.

Milo miraba a Ling Shu con un sentimiento tan fuerte que la misma Ling Shu tuvo que apartar la mirada, sonrojada.

Después de la cena, Milo apartó a Ling Shu del grupo, quería hablar con ella a solas.

Ambos caminaron hacia la costa, Ling Shu se acordó de la primera cita que tuvieron, Milo también la había llevado a la rambla para ver el mar.

Después de caminar en silencio por un rato, Milo se sentó en una de las salientes de la rambla que servía para eso. Tiró de la mano de Ling Shu antes de que ella se pudiera sentar a su lado, con esto logró sentarla directamente en su regazo. Ling Shu rió ante este movimiento, y le echó los brazos al cuello. Milo le abrazó la cintura con ambas manos.

"Creí que no vendrías" Le dijo Milo.

"No iba a hacerlo, pensé que tú no me querías, ya que te habías ido... por segunda vez" Le contestó ella. Milo suspiró.

"Lo siento, Ling Shu, no me di cuenta lo importante que eras para mí hasta que regresé a Grecia. Nunca había sentido algo así por alguien en toda mi vida, no sabía como lidiar con eso, pensé que alejándome podría aclarar mi mente, lo hice, pero no tuve el valor de regresar, porque pensé que tu ya no me aceptarías otra vez..."

Ling Shu posó su mano en su mejilla, acariciándole, y le dio un beso en la frente. "Yo creía lo mismo que tú, por eso no regresé antes, pero Vera y las otras me enviaron una carta diciéndome que me echabas de menos, y entonces decidí ver por mí misma si eso era verdad" Le dijo ella, apoyando la cabeza en su hombro. Milo reclinó su cabeza en contra de la de ella, sonriendo... ya ajustaría cuentas con esas tres más tarde. Pero les agradecía el haber traído a Ling Shu otra vez.

"Entonces... ¿Te quedarías conmigo, Ling Shu?"

"¿Por qué me quieres a tu lado?"

Milo la miró, luego le tomó el mentón con una mano y acercó sus labios a los de ella, Ling Shu se quedó quieta, esperando su beso. Milo la besó con suavidad, probando la aceptación que tenía de parte de ella, Ling Shu entonces tomó la iniciativa de profundizar el beso, que ya no tenía nada de suave. Milo la besó con igual pasión y así estuvieron un rato antes de separarse.

"Porque te amo mi pequeña amazona" Le contestó él al fin. Ling Shu sonrió y le echó los brazos al cuello, besándolo otra vez.

"Y yo a ti, Ojos de Cielo"

"¿Crees qué regresaran alguna vez?" Preguntó Marin, cansada de esperar a Milo y Ling Shu.

"Dales tiempo, será mejor que nosotros nos adelantemos, ellos quizás tomen otro camino para regresar" Dijo Saga, todos estuvieron de acuerdo y regresaron al Santuario.

Eran la una de la mañana cuando Milo y Ling Shu regresaron, Milo la acompañó al recinto de las Amazonas, Ling Shu se inclinó y le dio un beso de buenas noches, luego se fue a la casa de las chicas. Milo la observó alejarse y sonrió, nunca más dejaría que ella se alejara de su lado, primero tendrían que matarlo.

Milo se encaminó hacia su propio templo, había sido un día muy largo y deseaba irse a dormir.

Templo de Acuario 9:15 a.m.

Milo fue a ver esa mañana a Camus, pero se encontró con que Aioria, Vera, Saga, Mu y Shura también habían ido.

"Vaya, si no los conociera, juraría que están muertos de curiosidad" Les dijo Milo, a modo de saludo.

"Claro que sí ¿por qué crees que nos levantamos temprano?" Le dijo Shura.

Milo sonrió y se sentó a contarles lo que había pasado, con excepción del beso, claro. Vera sonrió feliz, por fin esos dos habían arreglado sus diferencias y confesado su amor. Aioria le palmeó la espalda tan fuerte que Milo casi se va de bruces, pero le devolvió la gentileza con un codazo, Camus puso los ojos en blanco, que típico de esos dos molestarse así.

Después de estar golpeadose con Aioria un rato, Milo se paró al lado de Vera, que lo miró raro, él le sonreía de oreja a oreja y, cuando ella menos se lo esperó, la abrazó con fuerza. Vera dio un grito de sorpresa, pero no lo golpeó cuando él la soltó.

"Gracias, Vera" Le dijo Milo. Vera movió la cabeza de un lado a otro y le sonrió.

"No me lo agradezcas sólo a mí, Marin y Kalani también participaron"

"Bien, entonces les daré un abrazo a ellas también"

"Si te acercas a Kalani te enviaré a la primera dimensión que se me ocurra" Le gruñó Saga.

Aioria se echó a reír, pronto le siguieron los demás.

Fin

Bueno, aquí termina mi segundo fic, ojalá les haya gustado. Como veran, mis fics van en cadena, pues las novias de los primeros van a ir apareciendo en los fic que todavía quiero escribir ^_^ Gracias a todos los que me dejaron reviews siempre que pudieron y también a los que simplemente lo leyeron. ¡Hasta el próximo fic y Feliz Año Nuevo! 29/12/03