3° Capitulo ***El peligro de una premonición***
Las semanas se fueron volando en un abrir y cerrar de ojos, Anna ya cumpliría 7 meses, estaba un poco preocupada, pues se sentía muy cansada y le dolía la espalda, no quería preocupar a Yoh por lo que fingía estar bien.
El año nuevo estaba por llegar, Yoh estaba emocionado, pero Anna no estaba muy entusiasmada, así que el chico la invito a salir y a pesar de que ella se había negado, salieron los dos a caminar por el centro, todas las calles estaban adornadas con luces de colores y a lo lejos habían pequeños desfiles de personajes religiosos.
Anna de vez en cuando sentía un pequeño estirón en la cadera, pero no le hacía caso, no era mucho el dolor así que podía soportarlo, pero cada vez que caminaba mas, el dolor se volvía insoportable.
Yoh le invito un rico pan que vendían por los rumbos, y la dejo en una esquina para que lo esperara, Anna sintió una contracción muy fuerte, -"aun no es tiempo"-, pensó y se recargo en la pared mientras trataba de contener el dolor.
-Estas bien??- escucho una voz familiar, era su prometido que tenía sus grandes panes en manó.
Anna lo veía tan entusiasmado que no quería arruinarle la noche -Si!!- dijo, pero luego volvió a sentir otro mucho mas fuerte y se quejo apretando fuertemente el hombro del chico.
-Anna!!- exclamo un poco asustado
-Yoh!!...el bebe Yoh!!...aun no es tiempo!!- dijo con gran dolor y abrazándolo, casi escondiéndose en el.
El chico no tardo en llamas un taxi y llevarla al Hospital. La muchacha mantenía los labios cerrados, los ojos fruncidos por el dolor y de vez en cuando se quejaba, ya que la mayoría veces se desquitaba apretando lo que tuviese en mano.
Al llegar al hospital , Yoh busco rápidamente la atención de su prometida, y como iba hacer año nuevo, no había mucha gente por lo cual no le costo trabajo.
-Cuantos meses tiene??- preguntaba el doctor mientras la colocaban en una camilla
-Tiene 7- contesto el chico nervioso por los quejidos de Anna.
El doctor se sorprendió, era muy prematuro y corría el riesgo de que saliera mal el parto. Los enfermeros la alistaron y la llevaron a la sala de emergencias.
-Quédese en la sala de espera, un enfermero vendrá y le avisara cuando este lista- le dijo el doctor mientras se colocaba un cubre bocas y se dirigía donde yacía la joven.
Al poco tiempo salió un enfermero de la sala con un uniforme azul para Yoh. -Si quiere hacerle compañía a la señora, póngase esto- le dijo.
Yoh no tardo en ponérselo, y al dirigirse a la sala, podía percibir los grandes quejidos de Anna.
El entro y se dirigió hacía su prometida, la cual al verlo llegar lo tomo por la mano y le dijo casi en susurro. -Yoh...tengo miedo!!-
-Todo saldrá bien- contesto dándole aliento
Paso un instante y Anna con gran dolor hizo caso a las instrucciones de el doctor para poder hacer que el bebe viniera al mundo.
Yoh se puso muy feliz al escuchar por primera vez el débil llanto resonar en la sala, de un pequeño bebe, o mejor dicho, de su bebe.
-Es un niño!!- le dijo Yoh emocionado, dándoles pequeños besos en la cara húmeda de Anna.
La chica solo respiraba con dificultad, le sonrió débilmente y el chico notaba que se ponía muy pálida y fría, fue entonces, cuando escucho una voz femenina.
-Tiene hemorragia doctor-
El hombre de uniforme blanco se puso en alerta y empezó ha dar algunas ordenes a los enfermeros, que inmediatamente empezaron a obedecer.
Yoh miro asustado a Anna que estaba aun peor, luego sintió dos manos tocar sus hombros y al ver quien era se dio cuenta de que era un enfermero.
-Podría acompañarme??-
-Pero??....no, no puedo- contesto el shaman, poniendo atención a Anna
-Joven, por favor, debe de salir de la sala- insistió el enfermero con tono de nerviosismo, tomándolo con mas fuerza e insistiendo que saliera -Le explicare lo que pasa afuera!!-
-Anna...no, déjeme!!, tengo que estar con ella!!- dijo Yoh enojado mientras se jaloneaba y discutía un poco con el enfermero.
El enfermero entendía su preocupación, pero no podía estar dentro en esos momentos, serían terribles para él, ya que Anna se encontraba grave.
Pidió un poco de ayuda a otro compañero para tranquilizarlo y poder retirarlo para hablar con él, pero el chico, aunque insistió mucho el quedarse, no pudo hacer nada, soltó la mano de Anna con dolor y se dispuso a salir muy enojado y preocupado a la vez.
Mientras tanto la chica, abrió con esfuerzo sus ojos y buscaba con la mirada a Yoh, lagrimas brotaban de miedo, al no ver a su compañero cerca de ella. Poco a poco, el sueño empezó a atacarla y sus ojos se cerraban, en un momento ya no escuchaba nada y todo lo veía borroso.
Fuera de la sala Yoh, con el animo mas calmado pero aun preocupado, se dispuso ir a ver a su bebe, yacía en otra sala, y no había problema al conseguir el citatorio para entrar a verlo. La enfermera se lo entrego y los dejo solos en una habitación blanca.
El bebe era muy tranquilo, no lloraba, parecía como si lo reconociera y sintiera tranquilidad a lado de su padre, Yoh tristemente tomo su diminuta mano, le coloco la pequeñísima pulsera que Tamao le había regalado, y sintió como el bebe apretaba con firmeza el delgado dedo de su padre.
-No dejes que se valla....no la dejes- le susurro a su pequeño hijo y arrullándolo lo durmió.
Un peculiar sonido alerto a todos los que se encontraban en la sala, su latidos se habían detenido, el doctor dio instrucciones de darle reanimación con las manos en el pecho, y eso fue lo que hicieron.
Pero Anna ya no yacía en su cuerpo, se encontraba en un lugar diferente, en un lugar cálido donde todo estaba tranquilo y en silencio, en medio de un bosque muy hermoso, donde los rayos del sol penetraban las hojas de los árboles y solo sentía el aire pasar por debajo de sus orejas.
La chica poseía un lindo vestido blanco, camino un poco en busca de alguien, pero al no encontrarlo, se dirigió a una gran barranca, donde el fondo estaba cubierto de hermosas flores, y fue entonces cuando comprendió que estaba muerta.
-Yoh!!...- dijo con voz baja, pero su voz se hizo mas fuere -YOH!!!!!- grito, su voz empezó a quebrase y una lagrima callo al suelo.
-No hay porque llorar- escucho decir una tierna voz que hizo que girar para ver de quien provenía
La chica al verlo sintió una extraña sensación de conocerlo, era un niño, como de 11 años, con tez blanca, mira adormilada y relajada, su cabellera era mas fuerte que la de ella, pero mas clara que la de Yoh, y su voz era muy suave.
Anna se negó a cuestionarlo y solo se le acerco, se hinco frente de él para mirarlo, se parecía tanto a Yoh que tenía ganas de abrazarlo.
-Tienes razón, no sirve de nada llorar- dijo Anna
-A de mas...- hablo el chico - Aun no es tiempo-
Anna abrió los ojos impresionada, tiempo de que??, de morir??, se preguntaba.
-Regresa y haznos felices-
Fue entonces que comprendió, que aquel chico que se le hacía tan conocido era su hijo, en la edad en la cual se le es convocado para ser un shaman.
El pequeño niño le abrazo fuertemente y Anna le correspondió.
-Regresa ahora....querida madre- el chico toco con una de sus manos su espalda, de lado del corazon y un estrepitoso respira se escucho en la sala.
Todos los doctores que ya estaban cansados, se sorprendieron al ver a la chica revivir de la nada.
-Tomen su pulso y temperatura- ordeno el doctor un poco asustado, pues habían intentado todo para revivirla, pero no pudieron, y cuando ya la críen muerta, su corazón empezó a latir de nuevo.
En poco tiempo, su temperatura, latido y color, habían regresado a la normalidad. La colocaron en otra sala y se alegro al ver llegar a su querido hijo en brazos de su amado prometido , quien al acercarse le dio un beso muy duradero.
-Como te sientes??- pregunto el muchacho sentándose a su lado
-No me quejo- contesto, mientras tomaba a su bebe en brazos
Los dos quedaron en silencio, no querían hablar de lo sucedido y prefirieron platicar de sus planes futuros.
Al pasar un par de días, Anna, Yoh y el bebe, regresaron a casa, pero cual fue su sorpresa, al ver a Horo Horo y Tamao, haciéndoles una fiesta sorpresa de bienvenida.
-Pero que es todo esto??- pregunto Anna. Todos se le quedaron viendo con miedo, pesaron que le iba a molestar. -Es...es tan valioso de su parte- dijo, haciendo que se espantaran aun mas, pero luego se tranquilizaron.
Tamao se le acerco a Yoh y a Anna, -Me alegro que estén bien, los tres-
-Tu sabias lo que pasaría, verdad Tamao??- pregunto Anna, y Tamao afirmo con la cabeza -Gracias!!-
-No hay de que doña Anna, era mi misión-
-Pero como supiste??- pregunto Yoh
-Tuve una predicción, y es por eso que les di el rosario...o mas bien la pulsera, todo dependía de Anna y de el pequeño Yoh-
Los chicos sonrieron, y juraron cuidarse y valorar la vida. Fue cuando el deseo de Yoh y Anna se cumplieron, vivir tranquilamente y con comodidades, al lado de su hijo a quien llamaron Ian Asakura.
FINET
***************************** Bueno como siempre pongo mi palabras al final y al inicio, para no aburrir...jejejeje.
Espero que les halla gustado ya que siempre escribo para ustedes...acepto comentarios, sugerencias, felicitaciones...gitomatasos n_n¡, Lo que sea ya que el lector tiene la ultima palabra.
Chao y gracias .
Las semanas se fueron volando en un abrir y cerrar de ojos, Anna ya cumpliría 7 meses, estaba un poco preocupada, pues se sentía muy cansada y le dolía la espalda, no quería preocupar a Yoh por lo que fingía estar bien.
El año nuevo estaba por llegar, Yoh estaba emocionado, pero Anna no estaba muy entusiasmada, así que el chico la invito a salir y a pesar de que ella se había negado, salieron los dos a caminar por el centro, todas las calles estaban adornadas con luces de colores y a lo lejos habían pequeños desfiles de personajes religiosos.
Anna de vez en cuando sentía un pequeño estirón en la cadera, pero no le hacía caso, no era mucho el dolor así que podía soportarlo, pero cada vez que caminaba mas, el dolor se volvía insoportable.
Yoh le invito un rico pan que vendían por los rumbos, y la dejo en una esquina para que lo esperara, Anna sintió una contracción muy fuerte, -"aun no es tiempo"-, pensó y se recargo en la pared mientras trataba de contener el dolor.
-Estas bien??- escucho una voz familiar, era su prometido que tenía sus grandes panes en manó.
Anna lo veía tan entusiasmado que no quería arruinarle la noche -Si!!- dijo, pero luego volvió a sentir otro mucho mas fuerte y se quejo apretando fuertemente el hombro del chico.
-Anna!!- exclamo un poco asustado
-Yoh!!...el bebe Yoh!!...aun no es tiempo!!- dijo con gran dolor y abrazándolo, casi escondiéndose en el.
El chico no tardo en llamas un taxi y llevarla al Hospital. La muchacha mantenía los labios cerrados, los ojos fruncidos por el dolor y de vez en cuando se quejaba, ya que la mayoría veces se desquitaba apretando lo que tuviese en mano.
Al llegar al hospital , Yoh busco rápidamente la atención de su prometida, y como iba hacer año nuevo, no había mucha gente por lo cual no le costo trabajo.
-Cuantos meses tiene??- preguntaba el doctor mientras la colocaban en una camilla
-Tiene 7- contesto el chico nervioso por los quejidos de Anna.
El doctor se sorprendió, era muy prematuro y corría el riesgo de que saliera mal el parto. Los enfermeros la alistaron y la llevaron a la sala de emergencias.
-Quédese en la sala de espera, un enfermero vendrá y le avisara cuando este lista- le dijo el doctor mientras se colocaba un cubre bocas y se dirigía donde yacía la joven.
Al poco tiempo salió un enfermero de la sala con un uniforme azul para Yoh. -Si quiere hacerle compañía a la señora, póngase esto- le dijo.
Yoh no tardo en ponérselo, y al dirigirse a la sala, podía percibir los grandes quejidos de Anna.
El entro y se dirigió hacía su prometida, la cual al verlo llegar lo tomo por la mano y le dijo casi en susurro. -Yoh...tengo miedo!!-
-Todo saldrá bien- contesto dándole aliento
Paso un instante y Anna con gran dolor hizo caso a las instrucciones de el doctor para poder hacer que el bebe viniera al mundo.
Yoh se puso muy feliz al escuchar por primera vez el débil llanto resonar en la sala, de un pequeño bebe, o mejor dicho, de su bebe.
-Es un niño!!- le dijo Yoh emocionado, dándoles pequeños besos en la cara húmeda de Anna.
La chica solo respiraba con dificultad, le sonrió débilmente y el chico notaba que se ponía muy pálida y fría, fue entonces, cuando escucho una voz femenina.
-Tiene hemorragia doctor-
El hombre de uniforme blanco se puso en alerta y empezó ha dar algunas ordenes a los enfermeros, que inmediatamente empezaron a obedecer.
Yoh miro asustado a Anna que estaba aun peor, luego sintió dos manos tocar sus hombros y al ver quien era se dio cuenta de que era un enfermero.
-Podría acompañarme??-
-Pero??....no, no puedo- contesto el shaman, poniendo atención a Anna
-Joven, por favor, debe de salir de la sala- insistió el enfermero con tono de nerviosismo, tomándolo con mas fuerza e insistiendo que saliera -Le explicare lo que pasa afuera!!-
-Anna...no, déjeme!!, tengo que estar con ella!!- dijo Yoh enojado mientras se jaloneaba y discutía un poco con el enfermero.
El enfermero entendía su preocupación, pero no podía estar dentro en esos momentos, serían terribles para él, ya que Anna se encontraba grave.
Pidió un poco de ayuda a otro compañero para tranquilizarlo y poder retirarlo para hablar con él, pero el chico, aunque insistió mucho el quedarse, no pudo hacer nada, soltó la mano de Anna con dolor y se dispuso a salir muy enojado y preocupado a la vez.
Mientras tanto la chica, abrió con esfuerzo sus ojos y buscaba con la mirada a Yoh, lagrimas brotaban de miedo, al no ver a su compañero cerca de ella. Poco a poco, el sueño empezó a atacarla y sus ojos se cerraban, en un momento ya no escuchaba nada y todo lo veía borroso.
Fuera de la sala Yoh, con el animo mas calmado pero aun preocupado, se dispuso ir a ver a su bebe, yacía en otra sala, y no había problema al conseguir el citatorio para entrar a verlo. La enfermera se lo entrego y los dejo solos en una habitación blanca.
El bebe era muy tranquilo, no lloraba, parecía como si lo reconociera y sintiera tranquilidad a lado de su padre, Yoh tristemente tomo su diminuta mano, le coloco la pequeñísima pulsera que Tamao le había regalado, y sintió como el bebe apretaba con firmeza el delgado dedo de su padre.
-No dejes que se valla....no la dejes- le susurro a su pequeño hijo y arrullándolo lo durmió.
Un peculiar sonido alerto a todos los que se encontraban en la sala, su latidos se habían detenido, el doctor dio instrucciones de darle reanimación con las manos en el pecho, y eso fue lo que hicieron.
Pero Anna ya no yacía en su cuerpo, se encontraba en un lugar diferente, en un lugar cálido donde todo estaba tranquilo y en silencio, en medio de un bosque muy hermoso, donde los rayos del sol penetraban las hojas de los árboles y solo sentía el aire pasar por debajo de sus orejas.
La chica poseía un lindo vestido blanco, camino un poco en busca de alguien, pero al no encontrarlo, se dirigió a una gran barranca, donde el fondo estaba cubierto de hermosas flores, y fue entonces cuando comprendió que estaba muerta.
-Yoh!!...- dijo con voz baja, pero su voz se hizo mas fuere -YOH!!!!!- grito, su voz empezó a quebrase y una lagrima callo al suelo.
-No hay porque llorar- escucho decir una tierna voz que hizo que girar para ver de quien provenía
La chica al verlo sintió una extraña sensación de conocerlo, era un niño, como de 11 años, con tez blanca, mira adormilada y relajada, su cabellera era mas fuerte que la de ella, pero mas clara que la de Yoh, y su voz era muy suave.
Anna se negó a cuestionarlo y solo se le acerco, se hinco frente de él para mirarlo, se parecía tanto a Yoh que tenía ganas de abrazarlo.
-Tienes razón, no sirve de nada llorar- dijo Anna
-A de mas...- hablo el chico - Aun no es tiempo-
Anna abrió los ojos impresionada, tiempo de que??, de morir??, se preguntaba.
-Regresa y haznos felices-
Fue entonces que comprendió, que aquel chico que se le hacía tan conocido era su hijo, en la edad en la cual se le es convocado para ser un shaman.
El pequeño niño le abrazo fuertemente y Anna le correspondió.
-Regresa ahora....querida madre- el chico toco con una de sus manos su espalda, de lado del corazon y un estrepitoso respira se escucho en la sala.
Todos los doctores que ya estaban cansados, se sorprendieron al ver a la chica revivir de la nada.
-Tomen su pulso y temperatura- ordeno el doctor un poco asustado, pues habían intentado todo para revivirla, pero no pudieron, y cuando ya la críen muerta, su corazón empezó a latir de nuevo.
En poco tiempo, su temperatura, latido y color, habían regresado a la normalidad. La colocaron en otra sala y se alegro al ver llegar a su querido hijo en brazos de su amado prometido , quien al acercarse le dio un beso muy duradero.
-Como te sientes??- pregunto el muchacho sentándose a su lado
-No me quejo- contesto, mientras tomaba a su bebe en brazos
Los dos quedaron en silencio, no querían hablar de lo sucedido y prefirieron platicar de sus planes futuros.
Al pasar un par de días, Anna, Yoh y el bebe, regresaron a casa, pero cual fue su sorpresa, al ver a Horo Horo y Tamao, haciéndoles una fiesta sorpresa de bienvenida.
-Pero que es todo esto??- pregunto Anna. Todos se le quedaron viendo con miedo, pesaron que le iba a molestar. -Es...es tan valioso de su parte- dijo, haciendo que se espantaran aun mas, pero luego se tranquilizaron.
Tamao se le acerco a Yoh y a Anna, -Me alegro que estén bien, los tres-
-Tu sabias lo que pasaría, verdad Tamao??- pregunto Anna, y Tamao afirmo con la cabeza -Gracias!!-
-No hay de que doña Anna, era mi misión-
-Pero como supiste??- pregunto Yoh
-Tuve una predicción, y es por eso que les di el rosario...o mas bien la pulsera, todo dependía de Anna y de el pequeño Yoh-
Los chicos sonrieron, y juraron cuidarse y valorar la vida. Fue cuando el deseo de Yoh y Anna se cumplieron, vivir tranquilamente y con comodidades, al lado de su hijo a quien llamaron Ian Asakura.
FINET
***************************** Bueno como siempre pongo mi palabras al final y al inicio, para no aburrir...jejejeje.
Espero que les halla gustado ya que siempre escribo para ustedes...acepto comentarios, sugerencias, felicitaciones...gitomatasos n_n¡, Lo que sea ya que el lector tiene la ultima palabra.
Chao y gracias .
