CAPÍTULO 5: LA CALLE DEL DUELO

-Pero Miho...- dijo Seiya.

-Nada de peros- dijo Miho- no me importa, no voy a volver hasta que ustedes vuelvan también-

-Seiya, déjala quedarse- dijo Shun.

-¿Qué te molesta?-dijo Hyoga.

-¡Es peligroso!- dijo Seiya- ¿qué tal si le pasa algo?-

-¡Seiya!- dijo Miho.

-Está bien, haz lo que quieras...- dijo Seiya- pero si algo malo te pasa yo no te voy a ir a salvar...-

-Uy, gracias, pero no te necesito...-dijo Miho cruzando los brazos. Entró a su habitación enfadada y dio un portazo.

Seiya estaba enfadado, y fue a sentarse en un sofá. Mu también estaba sentado en otro sofá, y miraba las llamas de la chimenea.

-¡Mujeres!-dijo Seiya. Mu sonrió.

-Espera a que tu hija tenga la edad de la mía- dijo Mu- ya no sabes si es una hija es regalo de Dios o del diablo...-

-¿Qué quieres decir?-

-Nada- dijo Mu mirando con el cejo fruncido a Altaír, el hijo de Saori y Aioros. Cerca de ahí, Kiki y Mia conversaban.

-Ya veo-dijo Seiya- estás celoso...-

-¡No!-dijo Mu- solo que...odio cuando la miran así...-

-Mu, mi querido amigo, esos son celos...-

-Tal vez tienes razón...-

-¿Es cierto que el hijo de Aioros pretendía a tu hija?-

-Aún- dijo Mu- ese es tan terco como...bueno, como Saori. No acepta un no como respuesta-

-Oye, ¿por qué no me dijiste que te habías casado con mi hermana?-

-No preguntaste- dijo Mu- creí que Mia y Kiki ya te habían dicho-

-No, no, yo me refiero ese día, en casa de Saori- dijo Seiya- cuando dijiste que te ibas a casar...-

-Ah, pues no quería sufrir tus celos...- dijo Mu.

-Bueno, mejor ya me voy a dormir...- dijo Seiya- tenemos trabajo mañana...-

-Que duermas bien- dijo Mu.

Mia y Kiki vieron pasar a Seiya.

-Kiki, ¿tú crees que ya se dio cuenta?- preguntó Mia.

-No, es muy tonto- dijo Kiki- me gustaría decirle, pero él solo debe darse cuenta...-

Esa noche, la conciencia de Seiya no lo dejaba dormir. Se sentía mal por haberle gritado a Miho que si le pasaba algo no la salvaría... Miho siempre había sido su amiga...le había ayudado a buscar a Seika... y se había preocupado cada vez que él iba a pelear...

Seiya se levantó y se dirigió al cuarto de Miho. Planeaba despertarla, pero al verla durmiendo tan tranquila, se arrepintió. La observó por largo rato en aquel cuarto oscuro. Un viento helado entró por la ventana abierta, y Seiya tomó una sábana y cubrió a Miho con ella.

-Parece un ángel- pensó Seiya- no...no... no puede ser ella...ella es mi amiga...-luego recordó lo que habían dicho Milo y Aioria- además, ella se casó y tiene una hija...entonces no es ella...¿en que estoy pensando? Mejor me voy...-

Seiya se dio la vuelta. No se había dado cuenta que una figura negra había entrado por la ventana y había tomado a Miho en brazos con cuidado de no despertarla. Pero Miho, al sentir frío, se despertó y se dio cuenta de lo que pasaba. Vio a Seiya saliendo.

-¡¡¡SEIYA!!!- gritó Miho, y Seiya se dio la vuelta. Demasiado tarde. La figura negra ya se había llevado a Miho.

-¡¡¡MIHO!!!-

Los gritos despertaron a todos en la casa. Cuando Seiya les contó lo sucedido, se sorprendieron.

Shun buscó por todo el cuarto alguna pista. Encontró una carta.

-Miren esto- dijo- dice: 'Mañana, a mediodía, en la calle del Duelo, y lleven la armadura de Atena'-

-Es un desafío- observó Hyoga.

-¡Lo acepto!- dijo Seiya.

-Oye, Seiya- dijo Ikki- ¿qué no habías dicho a Miho que no ibas a ir a salvarla si algo malo le pasaba?-

-Em...si, pero...ay, vamos, ha de estar muy asustada, yo creo que aprendió la lección- dijo Seiya.

-Sí, como no- dijo Ikki.

-Bueno, no podemos hacer nada más esta noche- dijo Shiryu- así que vamos a dormir antes de que amanezca...-

Miho despertó en un cuarto extraño. Estaba acostada sobre un sillón, y había varias mujeres alrededor de ella. Reconoció a una.

-¡Saori!- dijo.

-Miho, ¿estás bien?- dijo Saori.

-Sí, pero ¿dónde estamos?-

-En una casa, cerca de la calle del Duelo- dijo Saori.

-¿Quién más está aquí?- preguntó.

-Aquí están Seika, Shunrei, June, Shaina y Marín- dijo Saori señalándolas- ella- dijo señalando a una joven que Miho no conocía, de cabellos largos y negros- es Kari, la esposa de Shun, pero ustedes aún no la conocen...y también...- dijo señalando a otra mujer- ella es la esposa de Seiya-

-Pero si tu eres...!- dijo Miho. La mujer sonrió.

-¿Nuestros hijos están bien?-preguntó Kari.

-Sip, Mia y Kiki los han estado cuidando...- dijo Miho- pero Takato y Arika no paran de llorar porque quieren ver a su mamá...-

-¡Que bien!- sonrió Kari.

-¿Y ahora?- dijo Miho- ¿qué haremos?-

-Esperar- dijo Saori- mañana veremos...-

Al día siguiente, a mediodía, los cinco caballeros de bronce (los jóvenes y los viejos, o sea, diez) y los doce caballeros dorados llegaron a la calle del Duelo.

-¿Seguros que es aquí?- dijo Ikki.

-Sí- dijo Mu- la calle del Duelo-

-Genial, no hay nadie- dijo Ikki (viejo) - vamos, salgan, no tenemos todo el día...-

Muchos caballeros negros saltaron sobre ellos para atacarlos (n/a: no sé porque los malos siempre son tan necios) pero los chicos de bronce y compañía los vencieron fácilmente.

-Juego de niños- dijo Seiya.

-¿Quién es el malo?- dijo Shiryu.

-Pues ya sabemos que no es Ikki- dijo Hyoga.

-¿Acaso lo dudabas?- dijo Ikki enfadado.

-No, yo...- dijo Hyoga.

-A ver...- dijo Seiya- les gusta el negro, bueno, eso no nos dice nada..., atacan por sorpresa y hacen trampa..., tienen mala ortografía...-dijo mirando la carta del desafío- pues yo votaría porque son los espectros de Hades...-

-Seiya, no seas tonto- dijo Ikki- los espectros de Hades están muertos...-

-Eso es lo que tu crees- dijo una voz desde lo alto de un edificio. Era Giganto.

-¿Tu, como estás vivo?- dijo Shaka- yo terminé contigo...-

-Y no soy el único...- dijo Giganto- Raimy, Deep, Papillón, Ox, Kube...-y mientras los mencionaba, iban apareciendo.

-Ja, ya los vencimos una vez, y los venceremos de nuevo- dijo Seiya- ahora que ustedes están viejos, ¿qué planean hacer?-

-Pues deshacernos de ustedes cuando están indefensos- dijo Papillón.

-¿Qué quieres decir?- dijo Ikki enfadado.

-¿Creen que son los únicos que pueden viajar en el tiempo?- dijo Papillón- piénsenlo de nuevo...-

-Y adivinen a quienes trajimos de nuestro viaje...- dijo Giganto, mostrando a un niño pequeño de cabellos y ojos verdes.

-Pero si es...-dijo Shiryu.

-¡Shun!- gritó Ikki.

-Y hay más...- dijo Raimy, quien sostenía a Seiya pequeño. También estaban Shiryu, Ikki y Hyoga.

-Cada uno de ustedes- dijo Giganto- ¿qué pasará si...?- puso su gruesa mano en el cuello del pequeño Shun y empezó a apretarlo. El niño gimió. Al mismo tiempo, Shun empezó a borrarse y el Shun viejo también. En la casa de Saori, Mia notó que Takato y Arika empezaban a borrarse también.

-¡No!- gritó Ikki- ¡suéltalo!-

-Con gusto- dijo Giganto- pero primero queremos la armadura de Atena-

-¿Para qué la quieren?- dijo Seiya

-Para que en la próxima reencarnación Hades gane...- dijo Papillón.

-No sean tontos- dijo Mu- faltan por lo menos 243 años...-

-No importa- dijo Giganto- o nos dan la armadura de Atena, o- y apretó de nuevo el cuello del niño.

CONTINUARÁ...

Bueno, chicos, espero que les haya gustado, que no los haya dejado en mucho suspenso y por favor no dejen de enviar sus reviews...

Abby L.