Notas:

¡Oi! Este es el segundo capítulo de este fic llamado "Eros", el cual es un Semi-Au, HoroRen. Nos da gusto saber que han leído nuestro fic y que les ha gustado. Ahora procederemos a responder reviews (Oh, cómo amo hacer esto):

Rika Himura Hiwatari: ¡Oi, Rika! Me da gusto que hayas podido disfrutar de este fic. Ahí te va el segundo capi.

Meiring: Esperamos que éste capítulo te  resulte interesante ^_^

Yurilei Asakura: Gracias y aquí está el segundo capi.

Kaori Koneko: Myehe, ¡Pero claro que habrá Yaoi! Y es realmente muy divertido escribir a esos dos cuando pelean XD

Mystis Spiro: Nos alegra que te guste. A nosotras también nos pareció interesante tratar el concepto de la mitología griega, es un campo en el que casi nadie incursiona... Como sea, aquí está el segundo capítulo.

Mafaldyna: Y yo que creía que no te gustaba el Yaoi ._. .... Aún así, me da gusto que nos leas y aquí está el siguiente capi ^_^

Ruri Hoshino: Gracias por leer este fic, realmente apreciamos tus ánimos. Es divertido escribir las peleas entre esos dos, y aunque en este capi haya algo de acción, nunca están de más esos comentarios =P

Komachi Tao: *Marine llora de la emoción* ¡¡KOMACHI TAO NOS DEJÓ UN REVIEW, SARIA!! Como sea, las escenas entre esos dos son DEMASIADO divertidas de escribir XD. Aquí está tu segundo capítulo ^_^

Candymaru: Nos alegra que te gustara. Espero que sigas leyéndonos ^_^

Ahora, recuerden que este fic lo escribimos entre Marineneko (yo) y saria-sly. Si les ha gustado, por favor dejen un review ^_^.

Disclaimer:

Shaman king no nos pertenece. De ser así, no quiero decirles lo que estaría pasando en este momento..... =P

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Eros.

Acto segundo: Resistencia.

Al oír que la entrada tras ellos se cerraba, Ren se detuvo de improviso, haciendo que Horo chocara contra su espalda.

"Ahhhhh!"

"Quítate de ahí, Usui ."

"¡Si te vas a detener avisa! Está oscuro y no puedo ver bien, así que no me reclames." Decía el Ainu mientas pasaba por un lado de su compañero.

Empezaban a adentrarse dentro del oscuro pasaje, cuando de repente se escucho un ruido como de un tronido. Los shamanes se detuvieron al escucharlo y se pusieron alertas.

"Ése no fui yo"

Un gruñido bajo se escuchó detrás de ambos jóvenes, al tiempo que varias antorchas se encendían desde el frente hacia atrás, dejando visible el laberinto en que se encontraban.

Voltearon hacia atrás, quedando frente a frente con...  aquello. Un ser antropomórfico, con la parte superior de un toro, los observaba ferozmente.

Inmediatamente después de que lograron ver a la criatura con la que se enfrentaban, liberaron a sus espíritus y se pusieron en posición de combate.

" Aléjate Hoto Hoto, esto es para los shamanes de verdad."

"¡Entonces hazte a un lado, cuerno!"

Y procedió a atacar al minotauro con una lluvia de púas de hielo.

El ser esquivó el ataque con una gracia descomunal en su anormal figura, y embistió a Len con fuerza. Sus cuernos lo acorralaron contra una pared; El shaman había logrado esquivar su fuerza perforadora a tiempo.

"¡Has caso a lo que dijiste y hazte a un lado!" Insistía el shaman de hielo atacando por detrás al monstruo.

Pero Len se le adelantó, partiendo a la mitad animalejo con su Kwan Dao, y, por ende, quedando bañado en sangre. Sin embargo, los gruñidos no cesaron.

"Ése bastardo no venía solo." Dijo Len, poniéndose en posición otra vez.

"¿Quieres continuar o buscamos una salida?"

"Yo digo que sigamos."

"Esta bien Horo Horo,  encárgate de uno y yo lo haré del otro, ¿Estás listo?"

Los adefesios se hicieron presentes, atacando a ambos jóvenes.

Mas los monstruos no esperaban lo que se avecinaba. Horo Horo y Len se lanzaron sobre ellos con múltiples golpes, haciendo que ambos seres quedaran completamente destazados.

Ahora la sangre manchaba tanto a Len como a Horo...... Pero los gruñidos no cesaban aún.

"¿Crees que algún día dejen de llegar?" El chino sonrió arrogantemente.

"¿Realmente esperas que dejen de llegar?" Replicó Horo Horo

"¿Qué sugieres?"

"Francamente....." Y soltó un grito de batalla, dejando a otro minotauro descuartizado en el suelo.

"Te escucho," decía Len mientras partía a la mitad a otro ser

"Si no... avanzamos... no vamos... a llegar... a ninguna.... parte!" Decía entre jadeos el Ainu.

"¿Ves ese pasaje a la derecha? A la cuenta de tres, entraremos y una vez de ese lado, me ayudaras a derribar esas columnas para impedirles el paso. ¿Me entendiste?"

"¡Ya estoy listo! Uno......"

"Dos..."

"¡TRES!" Gritaron al mismo tiempo, mientras salían corriendo hacia el pasaje de la derecha.

"Ahora, Horo Horo, derrumba las columnas, ¡RAPIDO!" Gritó el shaman chino al ver la proximidad de las criaturas que empezaban a seguirlos.

Horo Horo ya se encontraba aporreando ambas columnas con todas las fuerzas que tenía. Comenzaban a ceder, pero no lo hacía lo suficientemente rápido.

"Agh, ¡Quítate de en medio!" Y, con un certero golpe, Len derrumbó ambas columnas, dejando atrás a los minotauros y pasando a otro lado.

"Si pudiste haberlo hecho tú desde el principio, ¡¿Por qué me dijiste que lo hiciera yo?! Aparte no tenías por qué golpearme," Replicaba el shaman de hielo agarrando el cuello del traje del chino. Por lo que denotaba su voz, estaba algo enojado.

"Por un minuto pensé que podías hacerlo."

"¡¿QUÉ INSINÚAS?!" Exigió el ahora sonrojado shaman peliazul.

"Nada. Suéltame y busquemos una salida. Andando..."

"¡NO TE ATREVAS A DARME ÓRDENES!" Aún así, lo siguió a través del largo pasillo.

Caminaron unos minutos sin decir nada hasta que llegaron a una bifurcación.

"¿Ahora qué?" Preguntó entre jadeos el Ainu.

"¿Qué? ¡No me digas que ya te cansaste!"

"Ya, Tao, no es tiempo para eso."

"¿Está bien, por que camino piensas que debemos seguir?" decía el chico chino

"Mmmmm... Guiándome por mi maravilloso sentido de orientación, diría que es el de la derecha."

"De acuerdo, entonces yo iré por la izquierda."

"Me parece bien, ¡Así no deberé aguantarte!" Y Horo salió corriendo por el segmento derecho de la bifurcación.

"Idiota." Len comenzó a caminar por el lado izquierdo.

'Usui idiota... No me explico cómo es que se las arregla para cometer tantas estupideces en tan poco tiempo...' Pensaba el chino mientras tomaba su ruta.

'Pero....Por una cosa prefiero estar con él más que con Asakura....' Se sorprendió por ese pensamiento. ¿De dónde demonios había venido eso?

'¡¿Pero qué diablos estoy pensando?!'

Aceleró el paso y salió del túnel hacia la extraña luz que emanaba de la siguiente habitación.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Mientras tanto, no muy lejos de ahí...

"Estúpido Tao, qué se piensa, ja, mira que bonito tratando de creerse el mejor y siempre pensando que lo que él hace es lo correcto, 'yo iré por la izquierda entonces', ja como si supiese que ese fuera el camino... pero un día de estos una ráfaga de hielo erizara su cuerpo y ya vera lo que es meterse conmigo... aunque... quisiera que no fueran mis poderes los que lo hicieran estremecer" decía el Ainu mientas se acercaba mas a la luz.

Ren Tao caminaba cada vez con más ansia rumbo a la luz, que, contrario a lo que se esperaría, parecía alejarse cada vez más de él.

'Luz estúpida! Vuelve aquí!' Pensaba.

Corrió con todas las fuerzas que le permitieron sus piernas, sólo para llegar al fin a la fuente de la susodicha iluminación... y quedó sin habla. Túneles, miles de ellos, se extendían frente a él bajo una cúpula a la que le daba la más pura luz solar.

"¡¿Pero qué demo-" Comenzó, pero no tuvo tiempo de terminar la frase, ya que sintió como otro cuerpo se estrellaba contra el suyo, haciéndole caer al suelo.

"¿Por qué siempre tienes  la costumbre de tirarme al piso?" Reclamaba un tranquilo chino que tenia al shaman de hielo encima de él.

El ainu se puso rojo por el comentario y la proximidad entre el y su compañero y se separo rápidamente.

El chino se levantó, sacudiéndose el polvo.

"Así que todos los caminos eran iguales." Expresó simplemente.

Horo Horo se decepcionó ante la ausencia de reacción por la situación en la que se habían encontrado antes. Era de esperarse que tan siquiera se hubiera enojado, ¿No? Al parecer tenía algo más en mente.

"Horo Horo, no crees que esto ha llegado mas lejos de lo que habíamos propuesto inicialmente?"

"¿A que te refieres?"

"Es un largo camino por lo que parece y a decir verdad creo que no podremos regresar si quisiéramos."

"Eso  y que hemos estado a punto de morir varias veces en los últimos diez minutos, ¿Verdad, Tao?" Dijo el Ainu con sorna.

"¡Este no es momento para andar haciendo chistes estúpidos! Lo que quiero decir," siguió Ren, "Es lo siguiente. ¿Qué te parecería aumentar la apuesta?"

"¿Aumen...tar? ¿De qué demonios estás hablando, chino?"

"¿Qué pasa? ¿Ya sabes que vas a perder y por eso no te arriesgas a perder mas?"

"¡No digas tonterías, claro que no voy a perder! ¡He llevado las de ganar todo este tiempo, por si no te has dado cuenta!" Gritó el peliazul, exasperado.

"Ajá, si como quieras, pero te recuerdo que yo llegue primero a este lugar." El chino dio una media sonrisa al otro chico.

"Probablemente porque seguiste la luz como una polilla estúpida, pero eso es lo de menos." El norteño exhaló. "¿De qué forma planeas aumentar la apuesta, cuerno?"

"¡NO ME LLAMES ASÍ! Pero bueno ¿Qué te parece que el perdedor no sólo tenga que ser el esclavo de otro por un día, sino que también tenga que llamarse a sí mismo propiedad del otro?"

"Entonces espero que estés listo para perder porque es lo único que vas a lograr. Acepto la expansión de tu apuesta y que gane el mejor Ainu." Horo Horo soltó una ridícula carcajada que resonó por toda la mazmorra.

"Bueno, ahora lo que tenemos que ver, ya que sé que voy a ganar, será... ¿Por cual camino ir?"

"Hmmm... te dejaré elegir.... esta vez. Ventaja para los menos dotados, ya sabes." El peliazul lo miró burlonamente.

El chino lo volteó a ver de una manera muy sensual y con una picara sonrisa lo acorraló hasta la pared donde puso ambas manos a los costados, acercándose peligrosamente hacia su cara y le dijo:

"¿En verdad crees que estoy poco dotado?"

Horo Horo soltó un suspiro casi imperceptible, antes de recuperar la conciencia y salir de ese hermoso trance inducido por los ojos felinos y la piel de apariencia tersa del chino.

"¡Quítate de encima, Tao!"

"Si eso es lo que quieres..." decía el shaman chino mientras acariciaba con ternura una de sus mejillas para luego volverse en dirección a los túneles.

'No quería pero... me pones demasiado nervioso' Pensó el peliazul antes de seguirlo.

"Está bien Horo Horo, ahora que he dejado en claro que si estoy dotado," Volteó a ver a Horo de reojo ante esto ultimo, "¿Por dónde nos iremos?"

Horo no contestó. Simplemente se limitó a señalar uno de los tantos caminos a seguir dentro del recinto.

"Está bien, prosigamos." Terminado esto, los dos shamanes empezaron a recorrer el túnel que había señalado Horo Horo.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Oscuridad, oscuridad, oscuridad y más oscuridad. ¿Qué esto nunca se acababa? Había ocasiones en que el Ainu no podía evitar preguntarse exactamente hacia dónde iban. Había aún más ocasiones en que quería abrazarse del cuerpo cálido del chino debido al frío que provocaba la ausencia del sol en esos lugares. Apenas y podía reprimirse de estos últimos impulsos.

Por otro lado, el shaman chino no se sentía diferente. Estaba algo alerta debido al lugar donde se encontraban pero recordaba lo que hace instantes acababa de hacer y se reprochaba por eso. Varias veces había perdido ya la razón cuando había esas insinuaciones u oportunidades para poner nervioso al ainu y el ya se había prometido que se impondría ante aquellos impulsos.

Lamentablemente, hacerlo le era tan difícil....

"¡Oye, Len!"

El chino salió repentinamente de sus pensamientos y volteó a ver a su compañero.

"¿Qué pasa?"

"¿No es esa... una luz? ¡Probablemente encontramos una salida!" Y se echó a correr irreflexivamente en dirección de la susodicha luz.

"¡Hoto Hoto, vuelve aquí!" Len comenzó a perseguir al Ainu en su incomprensible carrera hacia un lugar en el que claramente no había nada.

'¿Qué es este lugar?' Se preguntó el oji -dorado.

Acababan de entrar a una galería iluminada débilmente por unos minúsculos candelabros. Las paredes estaban revestidas en algún líquido oscuro y pegajoso, que escurría hacia el suelo.

"Vaya salida nos encontraste, Loro Loro," Dijo el chino sarcásticamente a su compañero, mas éste lo ignoró. Parecía muy ocupado buscando algo.

"Bueno, creo que no queda más que seguir." Caminaron unos escasos 20 metros y se encontraron con una puerta.

Len  vio a Horo Horo y este le dio una señal en que estaba de acuerdo con él en que la abriera. Al abrirla lo que vieron fue todo un espectáculo: Un enorme jardín verde con un pequeño lago en el centro, todo adornado con árboles.

"¿Exactamente cómo metieron eso aquí?"

"Aunque la imagen que tienes de mí ha de ser de mucha sabiduría, no podría decirte como fue Hoto Hoto."

"Seguro, Cuerno. Ahora, tu vista superior alcanza a ver una salida?"

"No esperes siempre que tenga todas la respuestas."

"Nunca lo hago." Y se puso a buscar una salida por sí mismo.

Mientras tanto, Len se quedó observando la puerta por la que habían entrado. Tenía la sensación de que los habían estado siguiendo ya un buen rato. Oyó un crujido de madera que venía de dentro de la habitación oscura.

"Horo Horo, prepárate para pelear."

"¿Qué dijiste Len?"

En eso la puerta por donde habían entrado fue destruida... sin embargo, nada había entrado a través de ella.

"¡¿Qué demonios fue eso?!" Tuvo tiempo de decir el Ainu antes de ser aventado hacia uno de los muros por la misma fuerza invisible que había destruido la puerta.

"¡Horo Horo!" Len se lanzó hacia donde suponía que se encontraba la criatura que, según supuso, tenía al peliazul inconsciente y colgado sobre uno de sus hombros descomunalmente grandes.

"Hor-" No tuvo oportunidad de terminar len la frase ya que sintió un duro golpe en el estomago que lo dejo sofocado.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Gracias por leer este segundo capítulo, y espero que les hayan gustado las escenas de acción ^_~.  Recuerden que este fic lo escribimos Marineneko y saria-sly. Si les ha gustado, por favor dejen un review ^_^.

Atte:

~Marineneko y Saria-sly~