¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?

1. ¿Puedo corromperlo?

Fue por pura coincidencia que Craig se dio cuenta. No es que les prestara demasiada atención a las personas, de no ser por su grupo de amigos y Tweek sería considerado un solitario. No obstante, ese día en particular, Tweek había faltado por beber quién sabe cuántas tazas de café, por lo que a la mañana no hubo poder que pudiera despertarlo. Debería considerar seriamente en sacarlo pronto de esa casa, le terminaría dando un paro cardiaco de tanta inestabilidad que se cargaba el pobre chico. Entonces, gracias a eso y a que era mejor voltear a otro lado que ver como Bebe y Clyde seguían discutiendo porque el chico había dado un corazón a una publicación en Instagram de otra chica. Token por supuesto con Nichole pensando en donde pasarían el fin de semana.

Craig se dio cuenta que Kyle había cambiado demasiado.

No recordaba en que momento de su vida la pandilla de Stan se separó, de pronto todos ellos tomaron caminos diferentes. Stan volviendo casualmente a donde los góticos, aunque la mayoría del tiempo se la pasaba solo, caminando con auriculares en las orejas e ignorando al mundo. Kenny era… bueno, Kenny; bastaba con decir que pocas eran las chicas o chicos que no habían pasado por su cama. Luego estaba Cartman que con el pasar del tiempo se había vuelto mucho peor de lo que era, y joder, se comería la lengua antes de admitir que admiraba su habilidad de zafarse de los problemas, mientras que a Craig todos lo tachaban con el chico más problemático de South Park, Eric siendo mil veces peor solo era dejado ir con una advertencia, si es que lograban atraparlo, porque era jodidamente inteligente para trazar sus planes.

Y ahora, volviendo con Kyle. El chico parecía andar en su propio mundo, justo como todos los de su pandilla, no obstante, ahora parecía pasar mucho más tiempo con Cartman. Y no solo eso, su estilo de abrigo naranja y gorro rojo quedó en el pasado, ahora mismo que era verano, solo vestía una camiseta sin mangas color negra, muñequeras y cadenas, unos lentes de sol que no se molestaba en quitarse, aunque estuviera adentro del salón y una gorra hacía atrás de color blanco. Era un jodido chico de Jersey.

¿Le habría llegado la pubertad de Jersey o qué mierda? ¿Por qué nadie había dicho nada al respecto?

Pero no solo era eso, al terminar la clase se dio cuenta que al levantarse se le podían marcar los músculos de los brazos y la espalda. Joder, tremendo grow up se había cargado Broflovski.

A lo que le llevó a pensar el qué había pasado con él. Después de todo no era un secreto que su familia era una de las más sobreprotectoras de todo South Park. Deseaba preguntarles a sus amigos, no obstante, cada que preguntaba por otro chico, solían traer a recuerdo la vez que "engañó" a Tweek. Era un tremendo dolor en el culo, por lo cual mejor se abstuvo de hacerlo.

Una semana después de ese incidente, si bien no lo había olvidado, trabajar como la jodida niñera de Tweek requería mucho trabajo así que no presto más atención al asunto, hasta que entró al salón de biología para recoger algunas cosas que había olvidado. Era tarde, Tweek lo esperaba al otro lado del pasillo, y se podría pensar que ellos eran los únicos dos. Eso hasta que abrió la puerta.

—Eres igual de puta que tu madre. —sonrió Kyle, observando hacía abajo a Eric. Él lo observaba desde el suelo, con la nariz escurriéndole con sangre, y relamiéndose los labios de un líquido blanco que le escurría de la comisura de los labios.

—Cuida tus palabras, judío de mierda. —rechistó, limpiándose con el puño la sangre. —Podrían ser las últimas que digas.

Kyle se levantó, subiéndose la bragueta, al voltear se quedó pasmado al ver a Craig cruzado de brazos en el portón, con una ceja levanta y una expresión divertida en el rostro.

— ¡Craig, bastardo! —rechistó Cartman, ruborizándose al ser visto en semejante situación. — ¡Si le dices a alguien…!

— ¿Qué? —sonrió, causando un estremecimiento en Kyle y Eric, parecía dispuesto a todo para armar una pelea. — ¿Vas a chuparme el pito como lo hiciste con Kyle?

—Que te den. —Kyle no le rehuyó la mirada, incluso parecía que lo estaba retando. Cartman en cambió sabía que no tenía la fuerza para ganarle a semejante monstruo, pero habría otras formas para joderle la vida. — ¿No vas a moverte? —retó Kyle después de tomar su mochila, Craig seguía bloqueando la puerta, mirándolo de arriba hacía abajo.

¿Por qué de repente se sentía tan excitado y ansioso de tener una pelea con él?

Bien era sabido en toda la preparatoria de South Park que no había persona que le pudiera ganar; las peleas callejeras eran dominadas por Craig Tucker, y hasta ahora no había arte marcial que pudiera contra él y sus trucos sucios. Pero aquí aparecía uno que quizás pudiera darle una buena pelea.

— ¿C-Craig…? ¿P-Por- Por qué tardas t-tanto? —preguntó Tweek, acercándose. Al ver a Kyle alzó una mano en forma de saludo, que el pelirrojo no respondió.

Vete a joderle el culo a tu mariquita. —sonrió Kyle, acercándose a su oído para que solo Craig pudiera escucharlo. —Antes que yo decida jodertelo a ti.

Los dientes de Craig tronaron, completamente satisfecho por ese reto. Atrajo en un segundo a Kyle de la camiseta y lo estrelló contra el borde de la puerta, justo al lado de Tweek que se echó para atrás, asustado de ver la nueva pelea que se avecinaba.

Vamos a ver quién se lo jode a quién. —rezongó Craig, inclinándose a él. Kyle puso una mano en su muñeca, buscando apartarlo, sin embargo, ese imbécil lograba hacer un agarre perfecto. No se podría soltar hasta que él quisiera dejarlo ir. La mano de Craig subió al cuello de Kyle, apretando sobre la vena yugular, cortándole ligeramente la respiración.

—Hey. —llamó Eric desde el otro lado. Craig y Kyle voltearon a mirarlo. Tucker observó los ojos de ese maldito sociópata, sabía que era capaz de hacer, a donde podía llegar si algo no salía como él lo planeaba. —Eso que estás tocando es mío.

Craig aflojó el agarre, Kyle aspiró aire por la nariz, sin querer dejarle ver lo mucho que le había afectado ese agarre.

— ¿C-Craig…?

—No te preocupes, cariño. —sonrió el chico de gorro azul a su pareja. —Solo tomaré mis cosas y nos iremos a comer un pastelillo.

—B-Bien.

Entró al aula con la mirada de Kyle y Eric puesta sobre él. Al pasar frente a donde momentos atrás se encontraban los otros dos chicos, notó manchas de sangre y semen, sin embargo, no dijo nada. No le tenía miedo al gordo de Cartman, por él lo acabaría moliendo a golpes ahí mismo, pero eso significaría poner más de los nervios a Tweek.

Antes de salir le dio una mirada a Kyle, que volvió a corresponderla con la misma burla en sus ojos. Ese pequeño bastardo tenía un cuello bastante suave, y la expresión que reflejaron sus ojos mientras lo estaba apretando hicieron que se excitara un poco más.

Su relación con Tweek era muy linda, demasiado rosa, y así le gustaba. Porque Tweek necesitaba ser cuidado, porque nadie le perdonaría que lo corrompiera y después lo abandonara.

Pero joder, nadie tendría problema alguno de que lo hiciera con Kyle Broflovski, ¿cierto? Después de todo…

…él ya estaba bastante corrompido.