Sasori iba camino al gimnasio de Basketball de la escuela Shohoku, y aunque el detestaba el deporte, asistía solo por qué sino su padre lo seguiría jodiendo en quitarle sus clases de arte, ¿Cómo podía el jugar basket siendo tan bajo? Prácticamente era una hormiga, al lado de los mastodontes del equipo, exceptuando a Miyagi pero aun seguía siendo más bajo que él.

- Pero miren que tenemos aquí.- hablo Mitsui al ver ingresar al pelirrojo al gimnasio ganándose la mirada confusa de todos.- si es el mocoso de primero, ¿Te perdiste de club amigo?.- pregunto con burla.

- ¡Cállate Idiota!.- especto desafiante el pelirrojo más bajo.- El profesor Ansai me mando aquí, antes de que él llegara.- le informo a Akagi.- De verdad parece un gorila.- se susurro a si mismo, pero alguien lo escucho.

- Mejor no lo digas frente a él o te dará una paliza como al idiota de allá.- hablo un azabache alto, que Sasori identifico de inmediato, era el novato de la escuela y famoso por ganar tantos torneos en el Basket. Apuntando a lo que Sasori se imagino a un simio salvaje pelirrojo, que refunfuñaba sobre algo.

- Lo tendré presente, gracias.- y camino donde se encontraba Ayako para esperar al profesor, al llegar se puso a mirar como entrenaban todos, si siempre lo básico, aunque a él no le gusta el deporte tampoco le desagrada después de todo su padre lo jugo en su juventud, trayéndolo a él y a sus hermanas a la vida, porque gracias a ese deporte conquisto el corazón de su madre. Tenia que ser justo con el deporte después de todo. Mientras observaba veía varias caras conocidas, y se preguntaba que fue lo que encontraron de interesante en ese club. Pero sus pensamientos fueron interrumpidos al venirle una pelota en la cara.- ¿Quién fue el, Idiota?.- pregunto al ver que se salvo por poco.

- Lo sentimos, fue Hanamishi Sakuragi, pero es un novato y no sabe cuando ver que no puede atacar a cualquier persona.- hablo Kogure con nerviosismo.

- Solo le estoy enseñando quien es el novato del año a esa pulga, imita estilos.- a Sasori le dio un tic en el ojo por el comentario, ¿Él imitando a ese idiota?

- ¿Qué acabas de decir?.- pregunto el pelirrojo entre dientes y apretando sus puños hasta sacarse sangre, todos se fijaron en ese detalle, que se alejaron instintivamente.

- ¿A caso eres sordo?.- pregunto Hanamishi con burla. Sus amigos lo estaban alentando. Sasori solo se limito a mirarlo a los ojos y respondió.

- Mira pedazo de idiota, mi cabello es natural no como tú simio teñido y si vuelves a insultar a mi hermoso cabello te daré una paliza que no olvidaras el resto de tu vida.- amenazo con una ira desbocada.

- Ya cálmense los dos.- hablo Akagi con seriedad.- y Tú Hanamishi deberías distinguir un cabello natural a uno teñido, a demás no estas para mostrarle a nadie tus habilidades. Sasori solo vino porque el profesor Ansai se lo pidió y el sabrá porque lo mando a buscar.- ordeno con seriedad.

- Oh esta bien gorila.- sonrió el chico pero de la nada Akagi lo golpeo. Sasori respiro de alivio y agradecía al cielo por que no lo escucho a él cuando lo llamo así.

- Sasori, hijo que bueno que ya llegaste.- hablo el entrenador, con una sonrisa y ganándose la atención de todos.- ¿Tú padre como esta?

- Bien gracias profesor.- hablo el pelirrojo de manera respetuosa y haciendo una leve reverencia.- Aunque todavía no me cree que ya no es como cuando usted lo entreno.- hizo una broma que los demás estuvieron desconcertados e incomodos al recordar el rumor sobre su profesor.- ¿Y como está su esposa? Mamá le manda sus saludos.

- Esta bien gracias por preguntar jojojo le daré sus saludos y dile a tu padre que vaya a verme.- se fue a sentar a su asiento seguido de Sasori.- Te mande a llamar hijo porque necesito que ingreses al equipo..

- ¡¿Qué?!.- gritaron todos incluso haciendo sobresaltar al pelirrojo.

- Eso, Sasori es muy bueno en el basket.- informo el gordito con naturalidad.- No se dejen engañar por su apariencia de niño bueno... en su secundaria fue conocido como El Escorpión de las Arenas Rojas.- informo con una sonrisa.- Un veneno mortal para sus oponentes jojojo

Todos se quedaron mirando al pequeño pelirrojo que solo suspiraba de aburrimiento y miraba al cielo como si esperara un milagro y pudiera rechazar la oferta, pero ese milagro nunca vino, así que volvió a suspirar y miro al profesor con seriedad.

- Profesor que quede claro que solo acepto porque mi padre me amenazo con quitarme mis clases de arte.- respondió haciendo un puchero y cruzándose de brazos en berrinche.- Es injusto, todos estos tienen el doble de tamaño que yo.- se sentó en el suelo como niño chiquito haciendo su berrinche del dia.

- jojojo Ya hijo tranquilo, hablare con tu padre sobre su comportamiento.- tranquilizo el entrenador. Los demás del equipo miraban al chico con expresiones confusas y sobre todo desconcertados al ver la actitud tan infantil que tenia el pelirrojo.- Rukawa será tu compañero en tus entrenamientos, deben conocerse ¿no?

- Solo lo he visualizado en algunos pasillos de la escuela.- informo Sasori aun en medio de su berrinche.- Pero si se refiere a partidos, no. Nunca fui a ver ninguno de sus partidos.

- Yo si lo he visto jugar.- informo Rukawa al ver que el pelirrojo terminaba de hablar.- Tengo que decir que es muy bueno, me sorprendió verlo en esta escuela.- informo con tono aburrido.

- Eso facilita las cosas.- informo Ansai con seriedad.- Si sabemos aprovechar los puntos que puede ofrecer Sasori seremos el mejor equipo, porque aunque no lo parezca, el puede cubrir a tres de ustedes, es ágil y veloz como Miyagi, puede trabajar posición central y hacer canastas de 3 puntos como Mitsui y tiene excelentes rebotes como Sakuragi y Akagi, y si lo trabajamos en la defensa puede ser el mejor y ponerlo en cualquier punto, aunque es mas pequeño que todos ustedes, el puede hacerlo. De eso pueden estar seguros...

- Pero gordito... mírelo es un enano...

- Cállate idiota.- golpeo Akagi a Sakuragi con violencia.

- Si quieren puedo dar una demostración...- hablo el pelirrojo tomando un balón de Basket y se sacaba sus zapatos, quedando solo en calcetines.- Aunque no había tomado un balón en meses.- se quejo haciendo botar el balón al piso.- ¿Le entras simio?.- pregunto con una sonrisa de superioridad.

Todos miraron al pequeño pelirrojo con caras de asombro, ya que nadie en su sano juicio le hablaría así a Hanamishi, era un suicidio, pero a Rukawa le agradaba, por lo menos el sabia del talento oculto de su ahora nuevo compañero.

- Claro que le entro, enano.- dijo el pelirrojo mas alto entrando a la cancha, sacando pecho y haciéndose mas alto, ante esto Sasori rodo los ojos por lo infantil.- ¿Y jugaras sin tenis?

- No te preocupes por mi Simio.- alego el pelirrojo mas bajo haciendo botar el balón.- Barreré el piso contigo sin la necesidad de mis tenis...

- ¡Vamos Hanamishi!.- gritaban sus amigos.- ¡No dejes que te humille!..

- Entonces adelante.- dijo Sasori pasando por el lado de Hanamishi a una velocidad increíble, ni siquiera el mismo Miyagi lo podía creer, Hanamishi al verse burlado corrio con mas velocidad pero el pelirrojo paro y lanzo una canasta de 3 puntos, encestando sin ningún problema.- ¿Entonces simio? ¿Jugaras en serio?.- pregunto con burla en su voz al ver la cara asombrada del otro.

Ansai se levanto de su asiento y comenzó aplaudir, aunque Sasori no era un seguidor del Basket tenia un talento único y podía cubrir cualquier punto y sorprender mas que cualquier novato.

- Excelente Sasori. Mañana te esperamos para las practicas.- le hablo al chico cuando se acerco a él.

- Gracias por la oportunidad, Profesor.- hizo una reverencia y se fue a la salida.- Vendré mañana con mis tenis.- comento burlón y se fue riendo con suficiencia.

- Se burlaron de ti Hanamishi.- hablo Jaimito, al ver a su amigo aun viendo por donde se fue el pequeño pelirrojo.- ¿Qué harás?

- Nada.- respondió ido.- Esa pulga, es muy buena y me agrada.- comento confundiendo a todos. Por lo general despotricaría y refunfuñaría por haber perdido pero se lo tomo tan natural que se asustaron.

- Bueno el espectáculo termino a entrenar.- llamo Akagi poniendo orden.

- Sasori ¿eh? alguien interesante con quien convivir.- Hablo Rukawa para si mismo.

CONTINUARA...