Disfruten de la nueva adaptación!
Ni la historia ni los personajes me pertenecen.
Sinopsis
Ella es el secreto más sexy en la Universidad de East Park.
Rylan Willow es la modelo estrella de East Park Exposed, una revista erótica clandestina e increíblemente exitosa de la universidad. Sus amigos la conocen como Sakura Haruno, una estudiante de bioquímica con notas sobresalientes. East Park Exposed ha pagado la matrícula de Sakura. Todo lo que tiene que hacer es mantener el disfraz de ingenua colegiala cuando está en la universidad y su secreto está a salvo, sus dos mundos separados… Hasta Sasuke.
Cuando la revista planea una sesión fotográfica mixta para ampliar el número de lectores, el compañero de Sakura es un estudiante graduado magnífico y asquerosamente brillante. Sakura no sabe cuánto de Sasuke Uchiha será capaz de manejar, especialmente cuando él quiere estudiar con ella fuera del estudio fotográfico. Se promete a sí misma que sólo puede ser amiga de Sasuke. Tiene una novia, después de todo. Y Sakura tiene que centrarse. Pero es difícil hacerlo cuando la sesión mixta dispara las ventas hasta el cielo.
Y mucho menos ahora que el fotógrafo quiere subir el calor para la próxima edición.
Cada húmeda sesión deja a Sakura sin aliento, sus verdaderos sentimientos hacia Sasuke se nublan por las falsas tomas. Pero cuanto más tiempo pasa con él en el mundo real, más corre el riesgo de que alguien averigüe la verdad sobre ella.
Tiene que decidir.
Quién se queda con Sasuke, ¿Rylan o Sakura?
1
Sakura
Vender sexo es como ser dueño de un camión de helados. Haces que todos tus clientes se sientan saciados y pegajosos, y ellos recordarán volver al día siguiente, cuando estén calientes y mojados y tengan la necesidad de ser satisfechos. Ahora mismo, estoy vendiendo ambos. Sexo y helados… Haagen-Dazs debería darme una maldita comisión.
Ino me tiene posando con mi espalda apoyada contra un árbol, un cono de helado de vainilla inclinado en mis delicados dedos. Crema derretida gotea sobre mis labios brillantes y cuello. Sólo llevo un par de braguitas rosas que dicen UEP escritas con tipografía universitaria y unos calcetines de rayas rosas y blancas hasta la rodilla. Lo único que puedo utilizar para cubrir mis tetas son mis muñecas, apretadas contra mi piel para darles ese perfecto volumen -en otras palabras, para que mis pechos parezcan falsos. Tengo pegajoso helado derretido en el escote, goteando hasta mi ombligo.
Ino se aparta el pelo y se acuclilla para conseguir un ángulo diferente.
—Venga, señorita Rylan. Luce más sorprendida. Como si no supieras qué hacer con el desastre.
Sólo me llama Rylan cuando no le estoy dando lo que quiere. Resoplo antes de levantar el trasero un poco más, consiguiendo la perfecta curvatura de espalda que hace que todos nuestros suscriptores se vuelvan locos. Alboroto el cabello un poco e intento ampliar la mirada naturalmente inocente de mis ojos.
Ino suspira y deja caer la cámara.
—Más, Rylan. Como si alguien te hubiera llenado la cara de semen y no supieras cómo sentirte al respecto todavía.
Relajo mi postura, entrecerrando los ojos.
—Gracias. Por eso.
Me sonríe malvadamente antes de levantar de nuevo la cámara. Ino se pirra por esta mierda. Bueno, primero, es una voyeur total. Y segundo, cuando sabe que ha clavado una increíble sesión caliente, desprende una energía entusiasta.
—Los chicos quieren a la dulce y pequeña inocente Rylan. Quieren arrancarte esas braguitas y desflorarte con sus mentes.
No siempre fue así. Mis sesiones solían ser más "adúlteras" y menos "la follable hermanita de tu amigo" hasta la última edición. Corrección -hasta el éxito de la última edición. Ino piensa que tiene que ver con mi sesión –fui la chica de la portada, después de todo. Nos habíamos vuelto un pelín fetichistas con un oso de peluche de gran tamaño y una piruleta de corazón. Llevaba coletas y lo único que usé eran unos tacones blancos Mary Jane. Chistoso. Pero nuestros clientes se lo tragaron. Y son lo único que importa. Así que ahora soy Rylan Willow –una dulce adolescente mamadora de la East Park Exposed. Y no creo que sea capaz de librarme de esa etiqueta nunca.
—Tienes suerte de ser mi mejor amiga —le dije a Ino, embarrando más helado entre mis pechos y haciendo una mueca de sorpresa. Oopsie.
—Y tú tienes suerte de que te page —dijo ella, sacando fotos.
Tiene razón en eso. Maldita sea, me pagan bien. Un par de horas de sesiones a la semana es mejor que treinta horas en la cafetería, que es lo que hacía cuando comencé la universidad. Pero sacar dieces en clases como biología molecular e inmunobiotecnología no era exactamente un camino de rosas. Necesito tiempo. Tengo que comer.
East Park Exposed me permite hacer ambas cosas. Todo lo que tengo que hacer es verme como una muñeca Bratz desnuda por un par de horas a la semana y boom. Alimentos pagados, matrícula pagada, alquiler pagado. Soy una modelo básica, lo que significa que tengo un diferencial en cada número. Las modelos de tiempo parcial no se contratan y van y vienen, pero se me prometió un cheque de pago por la revista siempre y cuando tuviera sesiones cada semana. Es una de las ventajas de ser la mejor amiga de su fundadora.
—Muy bien —dice Ino, levantándose— Creo que tengo algo más o menos decente.
Me relajo y me dirijo a casa, pero no antes de que Ino grite:
—¡Es hora de ir a las duchas! —Y me pega en el trasero.
Se arrepiente de ese movimiento cuando le arrojo el helado derretido.
Ino y yo vivimos en la casa en la que hacemos la mayoría de nuestras sesiones. Divido el alquiler con ella y con la otra modelo básica y mejor amiga, TenTen Ama. Como por lo general sólo somos nosotras en un día de micro sesión, no me lo pienso dos veces antes de caminar por el lugar en topless.
Como ahora, por ejemplo. Es por eso que no espero chocarme contra un muy amplio y duro pecho.
—Oomph.
Dos grandes manos atrapan mis hombros y me apartan, y de repente estoy mirando a los ojos de un muy divertido e increíble rubio. Se mira el pecho, que tiene helado de vainilla derretido corriendo por las grietas de su paquete de seis. Y luego, por supuesto, mira al mío, y a la amplia mancha de helado esparcida sobre él.
Finalmente, sus ojos encuentran los míos, y con una mirada de reconocimiento, dice:
—Rylan Willow, supongo.
—Eh... —Me alejo y cruzo los brazos sobre mi pecho.
Señala su boca, moviendo el dedo en círculos.
—Tienes algo en la cara.
Manteniendo un brazo clavado en mi pecho, me limpio la boca con el dorso de la mano.
—¿Quién coño eres tú? —digo, porque ser descarada siempre es mejor que sonrojarse.
Siempre.
—No esperaba que fueras tan directa —reflexiona con una sonrisa tímida.
—Oh, mierda —Ino se detiene en el borde de la cocina, pasando su mano por su impecable melena rubia— Ev… err... Rylan, este es Neji, nuestro más reciente modelo incorporado.
Intento que mi mandíbula no toque el suelo.
—¿Un modelo?
Ino sonríe forzadamente.
—Neji, ¿te importaría esperar con TenTen en la sala de fotos?
—¿Esperar con TenTen? —pregunto, pero Ino no responde hasta que Neji me guiña el ojo y se dirige a la otra habitación.
—¿Qué diablos está pasando, Ino?
—Te lo juro, te lo iba a decir absolutamente…
—¿Un hombre?
—TenTen y yo... bueno... —Deja la cámara sobre la isla de la cocina y se retuerce las manos— Estuvimos hablando de expandir nuestra audiencia. Y agregar un par de modelos masculinos sería una buena oportunidad para hacer que EPE fuese menos un espectáculo pajillero, ¿sabes?
No sé por qué me siento tan ignorada. Quiero decir, tiene sentido, ¿pero realmente tenía que ocultarme un secreto con TenTen? Somos como las tres amigas de la EPE. Ino siempre nos informa antes de que en realidad vaya y lo ejecute.
—Así que es una sesión en solitario o...
—No te enfades.
—¿Es una sesión con TenTen?
Por supuesto que la hará con TenTen, nuestra diosa del sexo residencial. Nuestra víbora.
—Son sólo... tan increíbles juntos, Sakura.
Le echo un vistazo a la habitación, asegurándome de que estamos solas. Si este chico, Neji, se queda alrededor, eventualmente escuchará mi nombre real. Fabuloso. Ningún chico del set ha oído mi nombre anteriormente. Ni Rob, nuestro genio diseñador, ni el tipo de tecnología, ni los técnicos de escenario que ayudan sólo para que sus nombres salgan en los créditos de la revista. Ningún chico ha tenido nunca la oportunidad de conectar a Sakura Haruno con Rylan Willow.
Y me gustaría mantenerlo así.
—Oye —Alza las manos— Si no funciona, no funciona, y no tienes que preocuparte por ello. ¿De acuerdo?
—¿Es sólo él?
Respira profundamente -lo que significa que va a de decir algo que no querré escuchar.
—Tenemos un montón de buenos candidatos. Pienso… pienso que podríamos contratar a otro.
Ruedo los ojos.
—Lo que sea. Sólo mantenme lejos de las sesiones con los dos, ¿de acuerdo?
Una sonrisa maliciosa se arrastra por su rostro.
—¿Qué, Sakura ? ¿Miedo de un chico?
—Sí, claro —Me alejo de ella— Preferiría no tener a algún chico robándome la atención. O a mis fans.
—Confía en mí —grita desde atrás— Tus fans apoyan todo ese culo de Rylan. No estarán buscando a ningún hombre cualquier día de la semana.
No sé si debería sentirme ofendida o no, por lo que no respondo. East Park Exposed es un nombre de mala calidad con un interior muy elegante. Ino es una experta en las fotografías budoir, por eso la revista se ve más vanguardista que porno suave. La elegancia vanguardista vende menos que el porno suave, así que supongo que con estas bragas rosas y el helado de vainilla derretido, seré yo la que sea lanzada bajo el autobús para atraer a los estudiantes de primer año con furiosas erecciones y dinero en efectivo de sus padres. Nuestra casa solía ser para dos inquilinos, hasta que decidimos alquilar ambos lados de los terratenientes y convertir una parte en un estudio y la otra en nuestra casa. Todo está separado -cocina separada, baños, dormitorios, incluso las entradas. Lo único que las mantiene unidas es una puerta de roble en el estudio que pega mis dos vidas juntas.
Aún en sólo ropa interior, agarro el bolso del sofá, busco la llave, y abro la puerta. El olor es totalmente diferente. Es menos laca barata y maquillaje, y más galleta de azúcar y lavanda. El sonido de las llaves cayendo sobre el mostrador de la cocina hace eco a través del espacio vacío. Me relajo y miro al reloj de la cocina. Tengo una hora antes de que comience la conferencia de biología.
Malditas clases nocturnas.
Me dirijo a las escaleras y entro al cuarto de baño que comparto con Ino -que es blanco y de porcelana y siempre huele un poco a limpiador de limón. Somos un poco neuróticas. Enciendo la ducha, y mientras el agua se está calentando, me miro en el espejo. Tentadores y enlacados rizos rosas. Maquillaje aplicado tan intensamente que ni siquiera se puede ver mis pecas. Shizune, la chica de cabello y maquillaje, ha perfeccionado el arte de hacer que mis ojos sean tan grandes como los de los bebés. Y entonces Ino los retoca para que sean de un brillante verde esmeralda. Otra cosa más que separa a Sakura de Rylan.
Después de lidiar con la miseria total de despegar las pestañas postizas, me meto en la ducha y dejo que el vapor me libere de la euforia. Rylan se desvanece, con la ayuda de todo el jabón y el champú natural de baya del que Ino está totalmente enamorada. Me seco, y limpio el vapor del espejo. Saco las lentillas y me pongo las gafas. La pequeña Sakura fea está de vuelta. Con sus pecas gloriosas y todo. Igual que el modelito escolar.
Es un ritual ahora –el cómo nadie me reconoce. Unos pantalones de yoga de Victoria Secret, una sudadera de la East Park, chanclas Reef, un moño desordenado, y gafas hípster. Y lo más importante, sin maquillaje. Me cuelgo la mochila al hombro, agarro el zumo verde que hice antes en la cocina, y salgo por la puerta.
Odio las clases nocturnas con pasión. La única razón por la que siempre me apunto a ellas es para poder esconderme en el campus oscuro. Nunca me quedo alrededor para algo de esa mierda de espíritu escolar. Sin hermandades o clubs o clubs de lectura o galerías. Estoy dentro y fuera de mis conferencias y laboratorios, sin darle a nadie la oportunidad de relacionarme con donde sea que me hayan visto antes. Sorbo mi zumo verde en el fondo de la sala de conferencias. Mi cuaderno está en el escritorio deslizante y me estoy desplazando por mis notas de la conferencia del lunes. Es la única forma de memorizarlo –o incluso procesar todas las cosas que me lanzan en las cinco clases y dos laboratorios que estoy tomando este semestre. Leer y taladrármelo y volverlo a leer…
Alguien me toca el hombro. Me giro y es el chico a mi lado, lo único que nos separa es una silla libre.
—¿Te importa? Mi lápiz rodó bajo tu silla —dice.
Me muevo y me inclino, llegando bajo mi asiento. Cuando encuentro su lápiz, levanto el brazo para dárselo y capto un vistazo de su mochila. De su mochila abierta. Con la edición más reciente del East Park Exposed escondida junto a su portátil.
Oh, Dios.
Y ahí estoy yo en toda mi gloria porno, acurrucada junto a ese animal de peluche. Las puntas de mis dedos se congelan.
—Uhh… ¿mi lápiz?
Encuentro sus ojos. El chico parece increíblemente molesto pero es sobre esto –nada en su cara muestra que me reconozca en absoluto.
Me inclino lo suficiente para que podamos hacer el intercambio.
—Gracias —murmura. Me siento y doy un suspiro de alivio.
Llevo un moño desordenado y una sudadera holgada, voy al natural. Tengo que aprender a confiar en mí misma y en mi maldito disfraz inteligente. Ese es el verdadero truco.
Sigo esperándolo, sin embargo, el momento en que alguien me vea desde el otro lado de la sala y sepa quién soy. Me las he arreglado con esta mierda durante dos años sin ser reconocida. Puedo manejarlo un semestre más. Uno más.
El profesor Gates sube al estrado, y nadie de los doscientos en clase se tranquiliza hasta que dice:
—Tomaré asiento hoy. Tenemos un conferencista invitado. Uno de mis más brillantes estudiantes, Sasuke Uchiha.
¿Uno de sus estudiantes? Debe ser un estudiante de postgrado en biología. Todo el mundo sabe que los estudiantes de bio son o estudiantes de medicina o realmente unos nerds aburridos. Y si este es uno de los más "brillantes" de Gates, apuesto mi culo a que el conferencista es un aburrido nerd. Y no hay nada peor que una conferencia nerd de dos horas de un estudiante de postgrado. Incluso a pesar de que he gastado gasolina para venir aquí, ahora parece la oportunidad perfecta para escabullirme. Tengo un montón de tareas de estadística igualmente. Mientras me levanto para ir hacia el pasillo, el estudiante graduado sube al podio.
Lentamente bajo mi mochila de nuevo al suelo. Y me siento.
Nunca he visto un ser humano como él. Es alto y bien formado (sólo puedo imaginarme cómo luce bajo esa abotonada camisa azul pálido). Debajo de ese cabello ondulado moreno, tiene los más penetrantes, cegadores ojos negros que he visto en mi vida. Un revuelo de susurros se esparce detrás de mí. Estiro el cuello un poco para ver a un par de chicas encorvadas juntas y mirando. Parece ser que no soy la única que ha notado al Dios griego que acaba de entrar en el aula. Tiene una mandíbula lo suficientemente cuadrara como para mantenerle joven sin darle un aspecto de niño. Barajea sus papeles y aparta ese lío descuidado de pelo hacia un lado. Jodidamente adorable.
—Hola… eh… clase. Así que hoy, continuaré con la conferencia del profesor Gates sobre los genes supresores del tumor.
Fabuloso, un tema que ya me he leído por adelantado. Cierro el cuaderno. Puedo observar a este magnífico estudiante graduado balancearse sobre la conferencia sin la molestia de tener que tomar notas. Su voz es de un suave barítono –una en la que es fácil perderse.
Me doy cuenta ahora de mi profunda fascinación con este dulce para el oído y el ojo, y dejo escapar un suspiro silencioso. Mejor imposible, Sakura. Remójate mientras puedas.
Hacerse con un novio en estos momentos es una idea ridícula. Primero está el hecho de que no sé si le podría ocultar mi doble vida al chico con el que estuviese. Y esa conversación no sería la cosa más agradable del mundo. "Oye, bebé, sólo quería hacerte saber que la razón por la que no tengo ninguna deuda estudiantil no es porque mis padres sean ricos. Es porque la mayor parte de la población masculina del East Park ha visto mis tetas". Y segundo, está la escuela de postgrado. Voy a entrar en la Universidad de Berkeley. ¿Por qué molestarse en empezar una relación cuando estoy destinada a ir al sur? Así que tendré que conformarme con el señor Sasuke aquí, quien finalmente ha conseguido que la bola ruede y está explicando fluidamente las diapositivas del Power Point. Pero no estoy tomando notas de las fangosas, monstruosas fotos del desarrollo del tumor destellando en la pantalla del proyector.
Estoy desvistiendo a Sasuke con mis ojos, muchas gracias.
Sasuke
Karin ha intentado llamarme ocho veces en las últimas dos horas. Probablemente quiera recordarme comprar leche de camino a casa.
Que es por qué no esperaba que la primera cosa saliendo de su boca fuera:
—Oh. Dios. Mío. Sasuke… ¡Sasuke!
Me deslizo en el asiento de mi destartalado Toyota.
—¿Qué Karin? ¿Qué?
—East Park Exposed. La fotógrafa… ya ha visto tus fotos de presentación. Quiere que vayas mañana.
Me detengo de encender el coche.
Vale, buenas noticias…. ¿Entonces por qué mi estómago se está retorciendo? Oh sí, porque no fui el que envió las fotos. Karin lo hizo.
Sí, mi novia quiere que pose para la East Park Exposed.
"La revista es tan popular", dijo. "Tendrás tu cara ahí. Tu carrera de modelo despegará".
Ha estado presionando con la cosa del modelaje desde que decidí entrar en la investigación de campo en lugar de en la escuela de medicina. Es su forma de asegurarse de que seguiré pagando algunas facturas, ya que ahora recibiré mi doctorado por un sueldo de cinco cifras. Como si modelar realmente me proporcionara un buen sueldo.
Supongo que tiene fe en mi cuerpo.
—¿Eso es todo? —digo—. Así que, ¿qué es? ¿Una audición?
—No estoy segura —responde Karin—. Creo que sólo quiere verte. Quizás hacer una sesión de prueba.
—Lo que significa que estaré juntándome con chicas casi desnudas… mañana. Sabes eso, ¿verdad?
Su suspiro es fuerte.
—Ya hemos hablado de esto. Te lo dije… el trabajo es el trabajo —se burla— ¿De verdad crees que estaría celosa de esas putas?
—Sólo comprobando de nuevo. Te quiero. Te veo en un rato.
—No te olvides de la leche. Besos —dice, y cuelga.
Dejo caer el móvil en el soporte para vasos y me froto los ojos. Con una respuesta ya del fotógrafo… ¿estoy preparado para esto? Posar no es un problema en absoluto. He hecho sesiones en ropa interior antes. Pero el hecho de que la revista esté afiliada con el East Park sólo me hace sentir tan poco profesional. Además de hacerme fotos con chicas que no sean Karin. Pero a ella no le importa, así que no debería preocuparme.
Salgo del aparcamiento, con ganas de simplemente comprar la leche y clasificar los documentos de pregrado esta noche.
Y de ser pobre.
Y de prostituirme a los suscriptores de la EPE. A la mierda la universidad.
Sakura
—Lo he reducido a cuatro sexis modelos —dice Ino justo cuando entro por la puerta. Está sentada con su computadora— Todos se van a pasar mañana.
—Vale —digo con tanta indiferencia como es posible. Lanzo el bolso en el sofá y me dirijo a la cocina para lavar mi taza.
—Bueno, ¿no te interesa?
—¿Ver cómo lucen estos chicos modelo? —grito sobre la corriente del agua, encogiéndome de hombros— En realidad no. Quiero decir, no voy a posar con ellos. Y son sólo temporales, ¿cierto?
—Jesús, Sakura. Deja de ser una mojigata y ven a ver algún culo caliente conmigo.
Ruedo los ojos y cierro el agua, caminando hacia la sala. Cojo una silla y me siento en el escritorio a su lado. Ya tiene la primera abierta. Él es... caliente, supongo. Tiene buenos abdominales.
—Su nariz es un poco grande.
—Eres imposible —dice.
—Muéstrame el siguiente.
Hace clic, y una nueva foto aparece. El chico se apoya contra una pared de ladrillo, cruzando sus brazos carnosos. Y lo de carnoso es un eufemismo.
—Este tipo es enorme. Y bajo. Y calvo. Dios, tienes un pésimo gusto para los hombres. ¿Por qué me estoy enterando de esto ahora?
—Cierra la boca.
Abre la siguiente, y dejo de respirar. El modelo está sentado en el sofá, vistiendo unos pantalones vaqueros a la cadera. La camisa blanca, completamente desabrochada, deja al descubierto su pecho bronceado y las ondas de su paquete de seis.
Exhalo.
—Oh Dios mío.
Su cuello está estirado mientras mira a la cámara detrás suyo con esos hermosos ojos azules.
—Sakura tiene una señora erección —canta Ino.
Abro la boca, ¿pero qué demonios se supone que deba decir? ¿Que llega tarde a la fiesta? ¿Que he estado masturbando a este chico mentalmente durante las dos últimas horas?
—Lo conozco. Bueno, más o menos. Fue nuestro profesor adjunto hoy en bio.
—Espera. ¿Me estás diciendo que es un estudiante de posgrado?
—Sí. ¿Pero qué tiene eso que ver con algo?
Se encoge de hombros.
—Los chicos mayores tienen nuestro nivel de madurez. Neji ya me está poniendo de los nervios.
—Por eso no deberíamos tener chicos en nuestras sesiones.
—No, por eso deberíamos contratar a éste.
Cuando me levanto de un salto, casi tiro la silla.
—¡Por supuesto que no!
—¿Me estás tomando el pelo? Tenemos que hacerlo. Es perfecto. Escuché cómo te quedaste sin aliento cuando abrí la foto.
—Está en mi especialidad, Ino. La primera vez que un suscriptor nos vea juntos, se imaginará exactamente quién soy.
Se aparta el pelo rubio de la cara, al mismo tiempo que TenTen baja las escaleras pavoneándose en sus shorts y un crop top.
—Realmente necesitas superar todo este asunto de la doble vida. Estarás mucho menos estresada —Asiente hacia la escalera— Mira a TenTen, por ejemplo. Nunca está estresada.
TenTen gira en el extremo inferior de la barandilla, su largo y liso pelo castaño balanceándose. TenTen -la Jessica Rabbit de EPE. Caderas y pechos llenos, cintura diminuta. Enormes labios y ojos. No sólo interpreta a una zorra en la pantalla.
—Le he dicho a Sakura esto un millón y medio de veces —dice, paseándose entre nosotras— Una se acostumbra a las llamadas. Las bebidas gratis lo recompensan. Además, puedes tener sexo cuando quieras.
TenTen no es como yo -no tiene un seudónimo.
—Y si hiciera esto entonces nunca conseguiría ningún trabajo.
—Estarás demasiado ocupada follando.
—Bueno… no…
Pero me interrumpe.
—¿Quién. Es. Ese? —Se inclina sobre el ordenador— Quiero lamer cada centímetro de su cuerpo.
—Tal vez lo hagas —Ino aumenta la foto de Sasuke.
—¿Es uno de nuestros nuevos muchachos? —TenTen se muerde el labio inferior.
—No... No.
Pongo las manos en mis caderas. Nada dice "asunto serio" como las manos en las caderas.
—Piensa en ello, Sakura. Tendrías a alguien de tu especialidad que te entendiera. Podríais ser amigos. —Ino bate sus pestañas— Mientras TenTen lo escala como a un árbol para nuestro beneficio.
Ruedo los ojos.
—Lo que sea.
Mientras camino penosamente a mi habitación, Ino grita—: Así que estarás mañana por aquí para conocerle, ¿verdad?
No contesto.
—Oye, Sakura, ¿quieres un maratón de Cómo conocí a vuestra madre este fin de semana? —pregunta TenTen.
—No puedo. Tengo tarea. Siempre tengo tarea —Miro como hace un puchero abajo— Inténtalo después de la graduación.
Mientras estoy tumbada en la cama, me abrazo el estómago, preguntándome por qué está revuelto. No estoy celosa de TenTen. No lo estoy. Gano dinero. Consigo buenas notas. Voy a entrar en la escuela de posgrado. Lo último que necesito es ser distraída por un puñado de modelos masculinos. Hacerlos posar con nosotras es una mala idea en primer lugar.
Cuando Ino vea que el trabajar juntos simplemente aburrirá a los lectores masculinos, se irán y las cosas volverán a la normalidad.
Sólo tengo que esperar.
Cuando merodeo por las sesiones que no son mías, esperando mi turno frente a la cámara, normalmente llevo algo cómodo pero mucho más a la moda de lo que Sakura se pondría para la escuela. Una sexy Rylan cómoda. Hoy, es un body negro y sandalias de gladiador mientras Shizune me maquilla y peina.
Supongo que Shizune sería otra más que sabe la existencia de mis dos identidades. Pero no me importa -se graduó de una escuela de estética en el otro lado de la ciudad, es no-tan-secretamente súper gótica, y no quiere tener nada que ver con nosotras las zorras universitarias. Como que me gusta. No le pagamos mucho. Estoy segura que solo viene a prepararnos por los créditos en la revista. De hecho tiene a algunos suscritores (o a las novias de estos, supongo) pidiendo una cita por lo que habían visto en EPE.
Cierro los ojos mientras rocía spray sobre mi maquillaje. Hoy tengo el look usual de Rylan -pelo suave y rizado en cascada sobre los hombros, y una paleta de sombras en tonos marrones. Mejillas con una inocente tonalidad rosa. Mi cosa favorita, por extraño que parezca, es el par de pestañas postizas que llevo todos los días. Hay algo en las pestañas que cambia totalmente la apariencia de una chica, y me hace ver como una persona completamente diferente.
Cuando Shizune termina, me examino en el espejo.
Hola, Rylan.
Rizo uno de los tirabuzones del cabello y me dirijo hacia el set de hoy. Sólo hay una habitación en el estudio al lado de la casa. La usamos para la mayoría de nuestras sesiones de interior, con la cama, los muebles y las paredes cubiertas para emparejar el tema de esta. En realidad, no he estado prestando atención últimamente a los cambios de la revista y no sabía qué estaba previsto para la sesión de TenTen -por lo que, cuando pongo un pie en el dormitorio, no espero que me entreguen una botella de sirope de chocolate y a un Neji muy, muy desnudo frente a mí.
—Ayuda y cubre a Neji con esto —ordena Ino, volviendo a su trabajo de untar a TenTen, que usa sólo un tanga negro, con el sirope de chocolate.
—Bueno —Neji me lanza una sonrisa y estira sus brazos— Listo cuando tú lo estés.
Me burlo.
—Por supuesto me darías para cubrir al gigante desnudo.
—Gigante desnudo con buenos activos. Pero no voy a comentar nada sobre ellos y hacerle el ego aún más grande.
—Lo que sea —murmuro. Cubrir con chocolate a un tipo caliente y desnudo no es la cosa más rara que he hecho en mi vida. Me acerco a Neji y abro la tapa de la botella— Hershey's… clásico.
Agito la botella en su torso. Cuando el chocolate sale a borbotones sobre su piel, gime.
Resoplo.
—Dame un respiro.
—¿Qué? —dice Neji— ¿No encuentras erótico el darme un baño de chocolate?
—Me parece jodidamente cursi. No pises fuera del plástico. Es una mierda quitar el sirope de chocolate de la alfombra.
—¿Lo sabes? —pregunta maliciosamente.
—Sí. TenTen y tú no sois los únicos en esta sala que han sido cubiertos de postre.
—Pero no has estado cubierta de postre conmigo.
—Oh, Dios —Retrocedo, apuntando a TenTen— ¿No ves la pieza calenturienta con la que vas a estar fotografiándote durante la próxima hora?
—Vaya, gracias —canta TenTen.
Delicadamente, se sube a la cama. Ahora me doy cuenta de que está cubierta con almohadas y el cómodo edredón de vinilo color marfil. Suena de mal gusto, pero en realidad parece un costoso juego de cama de plumas. Y aun así se puede rociar con una manguera si es necesario.
—Pero tener sólo a TenTen no es tan bueno como teneros a ambas —dice Neji.
—Parece que alguien está enamorado.
TenTen se arrodilla en la cama y se esponja el cabello, completamente libre de vergüenza mientras el chocolate gotea lentamente sobre sus pechos. Quiero decir, cuando éramos sólo nosotras durante las sesiones, tanta exposición no me habría hecho ni parpadear. Pero la idea de estar desnuda delante de alguien como Neji, quien me devora con la mirada mientras estoy vestida, me incomoda. No puedo dejar que pase. Sólo porque haya un hombre implicado en una sesión no quiere decir que no tenga la sartén por el mango. No puedo tener miedo de algo nuevo -de lo impredecible.
Añado un poco de arrogancia mientras me acerco, echando sirope en la mano.
—Así que eres una de esas personas que piensan que están tan buenas que lo pueden tener todo. —Pongo la mano en su pecho, manchando todos sus pectorales con chocolate. Mirándole fijamente, arrastro los dedos por los músculos de su abdomen—. Por lo que debe ser impactante que a una chica como yo le sea indiferente la idea de lamerte el sirope de chocolate.
Trazo su cadera. Sus ojos giran y los cierra fuertemente. Echo un vistazo para encontrarlo duro como una roca, su polla a menos de un centímetro de distancia de mi abdomen. Es bueno saber que en realidad puedo encender a un tipo en persona. Un poco de afirmación aquí y allá no le hace daño a una chica.
—Suficiente coqueteo con el modelo, Rylan, y apresúrate —dice Ino arrastrando las palabras.
Rápidamente unto el resto del sirope sobre el torso y la espalda de Neji mientras él se empapa sus piernas, y luego se sube a la cama con TenTen.
—¿Qué harán ahora? —le murmuro a Ino.
—Lamerse entre sí, ¿tú qué crees? —responde con indiferencia mientras prepara la cámara.
Creo que es un poco cursi, pero no digo nada. En cambio, me siento en la esquina de la habitación y espero a que Ino consiga la iluminación correcta sobre la blanca habitación.
—Voy a intentar este sesión con un montón de diferentes aperturas, por lo que podríamos estar aquí por un tiempo. ¿Bien con eso?
TenTen muerde de nuevo su sonrisa mientras Neji la atrae. Al instante, ya no soy el foco, y TenTen es el nuevo objeto-de-lujo.
Dios, los hombres son tan predecibles.
—Absolutamente —dice Neji.
Ino no suelta tantas instrucciones como suele hacer con las sesiones en solitario. Supongo que las feromonas hacen un trabajo lo suficientemente bueno. Neji empuja con fuerza a TenTen sobre la cama, agacha la cabeza, y lame el centro de su cuerpo, justo entre sus pechos cubiertos de chocolate. Los enormes labios de TenTen se separan mientras jadea y se retuerce en el edredón.
Sigilosamente, Ino agarra un poste del dosel para apoyarse y salta sobre los pies de la cama, fotografiando de lejos. Es buena con estos actos de equilibrio.
—Muy bien. Mantenedlo caliente, chicos.
Eso es todo lo que dice. No le manda a Neji que le chupe el cuello a TenTen o que ésta se meta más en el papel. Son perfectos. Neji le murmura algo a TenTen, y ella se ríe y asiente. Arrastra los dedos con chocolate por la parte interior de su muslo desnudo. Baja la cabeza y cubre el pezón con su boca. TenTen gime y levanta las manos sobre su cabeza, dándole acceso completo.
Calor inunda el vértice de mis muslos. Maldita sea, esto es caliente. Sigo diciéndome que puedo pasar el doctorado sin pareja o citas, pero verlos me recuerda que ha pasado un año entero desde que un hombre me tocó así. Cruzo las piernas, imaginando cómo se debe sentir TenTen ahora mismo -la lengua de Neji chasqueando contra su pezón, la yema de su pulgar moviéndose sobre el tanga y frotándose contra su raja cubierta.
—No dejes que te domine, TenTen. Haz algo al respecto.
Neji deja que TenTen lo empuje y se suba a horcajadas sobre él. Ino baja de su lugar y se acerca lo más que puede, consiguiendo fotografiar sus cuerpos apretados, la lengua de TenTen corriendo por la cúspide de la oreja de Neji.
Mantengo las piernas juntas, contengo el aliento incluso, mis dientes apretados. Nunca he estado tan celosa de alguien y, sin embargo, tan agradecida de no ser yo al mismo tiempo.
Sasuke
No sé cómo me esperaba que luciera la sede de EPE. Diablos, esas sesiones casi bordean lo porno. Me refiero a un porno elegante, por llamarlo así. Porno artístico. Pero soy pobre y a esto he llegado. Supongo que me esperaba un basurero en el centro de la ciudad, pero no es a donde mi GPS me ha traído. Aparco fuera de una casa enorme en las afueras de los suburbios. Sólo rodean la casa campos abiertos y una calle sin salida.
La casa parece en buenas condiciones, también. Y es enorme, como una versión de "Mujeres Desesperadas" de la mansión Playboy.
Antes de salir del coche, me reviso. Estoy vestido casi como un idiota. Acabo de llegar de mi práctica estudiantil y mi camisa está abotonada hasta el cuello y metida en mis pantalones. La saco y me quito la corbata, desabrocho un par de botones, y respiro profundamente. ¿Por qué narices estoy tan nervioso? Es decir, no supone un gran problema si no consigo el trabajo. Aplicar fue una estúpida idea en primer lugar, incluso si Karin tiene razón y me da una ventaja en la industria. ¿Y qué con el respeto de un estudiante graduado? Lo último que necesito es un grupo de estudiantes salidos que piensan que pueden jugar conmigo porque me han visto desnudo.
Casi desnudo.
EPE es buena evitando fotos de la entrepierna. Pero aun así. Esto fue un error.
Justo cuando estoy a punto de encender el coche de nuevo, una linda rubia con gafas sale dando saltos de la puerta principal. Me divisa, saluda, y se acerca. Viste una camiseta de tirantes y unos pantalones cortos.
Bastante normal.
Se inclina sobre mi ventana abierta, tendiéndome la mano.
—Debes de ser Sasuke. He visto tu foto. Soy Ino.
¿Esta es Ino? Pensé que Ino sería algún pseudónimo para un viejo hombre de cuarenta espeluznante con barrigón. Pero esta chica parece una estudiante universitaria promedio. Naturalmente bonita, pero un poco demasiado nerd para estar en una hermandad. Un poco plana. Como si no estuviera en el negocio de tomar fotos de gente desnuda.
—Eh… hola —digo. Saco las llaves del contacto y salgo del coche.
—Vamos, entra. Está bien, pareces bastante asustado —Sonríe— Espero que no te vistieras para nosotros.
Tiro el cuello de la camisa.
—Soy un profesor estudiante.
—Oh, es cierto.
—¿Es cierto?
—Uh… sí. O sea, tuve que hacer mi investigación. Umm… una de mis amigas está en tu clase de bio —Aparta la vista y se dirige a la puerta.
Genial.
La sigo por las escaleras y a la casa. La habitación principal es abovedada y grande, pero con clase. Mucho más estilosa de lo que me esperaba. Casi parece bonita, como si una familia de clase media viviese aquí. Excepto por el hecho de los posters en la pared de las modelos semi o medio desnudas de EPE. Reconozco a todas ellas. No es que sea un ávido lector ni nada. Karin mira más las publicaciones que yo. Pero soy un suscritor. ¿Quién en la Universidad East Park no lo es? Tenemos la más exitosa revista erótica independiente de cualquier escuela de país.
Todo el mundo verá mis fotos ahora.
He posado en ropa interior antes. Es la misma cosa.
Una chica está en la esquina de la habitación, de brazos cruzados. En el marco detrás de ella está su póster promocional, como si lo hubiera planeado.
Rylan Willow. Santa mierda, es Rylan Willow.
Se ve mucho más feliz en el póster –y lleva mucha más ropa-, pero definitivamente es ella. Aunque no soy lo que se dice un gran fan de EPE, nunca me salto las publicaciones de Rylan. Y ahora está frente a mí, brazos cruzados sobre sus tetas para que su perfecto escote se derrame sobre esa… cosa de una sola pieza. Lo que sea que lleve puesto luce condenadamente genial en ella. Quizás la fama de este trabajo merezca la pena si puedo acompañarla en las sesiones.
No. No puedo pensar así. No cuando Karin está confiando tanto en mí con esto. ¿Por qué diablos parece Rylan tan molesta conmigo?
—Sasuke, esta es una de nuestras modelos básicas, Rylan Willow.
—E-estoy al tanto de ello.
¿Estoy al tanto de ello? Llamando a la fachada de profesor, tú, maldito idiota.
Extiendo la mano pero no la toma, así que la meto en el bolsillo.
—Encantado de conocerte, Rylan.
Alza una ceja.
—Un placer —dice cansinamente. Podría haberme engañado.
Ino me lleva hasta el sofá y me pregunta todas las típicas cuestiones de una entrevista –durante cuánto he hecho esto, cuál ha sido de lejos mi concierto favorito, y qué hago cuando no estoy en la escuela o modelando. Piensa que es divertido que fuese idea de Karin el que audicionara para EPE.
Me sorprendo a mí mismo mirando a Rylan, quien has acado una rara bebida verde de la nevera y está bebiéndola en la isla, observándonos.
—Así que, desde que me has avisado que tienes novia, eso podría suponer un problema en términos de cuán lejos estás dispuesto a llegar en las sesiones. Intento, en la medida de mis posibilidades, mantenerme lo suficientemente elegante como para llamarlo arte, pero aun así tendrás que intimar con las modelos.
Rylan suspira desde el mostrador.
—No tengo problemas con ello —Cuando Ino alza una ceja escépticamente, añado— De verdad. Lo único que no seré capaz de hacer son fotos de polla.
Ino estalla en risas.
—Vale. Sin fotos de polla. Puedo trabajar con eso.
—No, en serio. Los estudiantes verán suficientemente de mí en esta revista. He acabado con mis horas de enseñanza, ayer fue mi último día…
—Felicidades.
—Gracias. Pero seguirán recordándome.
—Suena como si fueras propenso a la humillación —dice Rylan— Y no creo que tengas las agallas para aceptar el trabajo, para ser honesta.
¿Qué problema tiene esta chica?
—No te preocupes por ella —Ino guiña— Sólo está cabreada porque eres parte de su…
—¡Ino! ¡Cierra la maldita boca!
Ino suspira.
—Dejemos que la cámara decida cuál es tu grado de humillación, ¿de acuerdo? —Mira la puerta cerrada en el otro lado de la habitación— Todo lo que necesitamos ahora es a la maldita modelo.
—¿Perdón?
—Te harás las fotos de prueba con TenTen. Sólo hacemos audiciones masculinas con ella al principio hasta que vemos cómo funciona.
TenTen, eso tiene sentido. Es la más innovadora, por lo que puedo recordar.
—Pero acabamos de terminar una sesión en la que estaba cubierta de sirope de chocolate, y supongo que necesita un par de horas para recuperarse con una ducha y peinarse y maquillarse. Dios, no pensé que tomase tanto tiempo. No tienes que estar en ninguna parte, ¿verdad?
Niego al mismo tiempo que otro modelo masculino entra en la habitación del otro lado de la puerta. No lleva nada más que una toalla envuelta alrededor de su cintura. Saludándome, dice:
—Qué hay, tío.
—Uh… qué hay.
—Este es Neji, nuestro primer modelo masculino contratado. Neji, ¿dónde está TenTen?
Neji se encoge de hombros.
—La última vez que la vi, estaba saliendo de la ducha.
Ino suspira.
—Bien. Bueno, no tengo todo el día. Y estoy seguro de que tú tampoco.
—Yo… en serio, estoy bien.
—Oye, Rylan, te toca a ti.
Me giro para mirar a Rylan. Sus ojos se agrandan mientras se agarra al vaso vacío frente a ella. Tiene una expresión de horror.
Así que la modelo más caliente de EPE me odia sin motivo aparente.
Se acabó el buen comienzo.
