Un Meda Guerrero Diferente Por Syaoran Li.

Palabras de Apertura:
¡!Hola!! Hacía tiempo que no iniciaba un proyecto con tanto entusiasmo, inclusive con otros cinco en proceso (si que escribo no). Lo importante ahora es que seguiré mi trabajo sobre todos ellos. Bien, esta idea surge gracias a la sugerencia de un amigo que disfrutó mucho de mi fic "La combinación Perfecta", y me dijo que por qué no trataba de hacer un fic de este género, y yo acepté con gusto. Admito que me fue un poco difícil al principio, pero ya encaminado las cosas han ido saliendo bien. Sin más que decir damos comienzo a esta historia. Espero que sea de tu agrado amigo Fernando.

Prólogo Luces de una nueva era

-¡Yo te elijo Pikachu!

-Ve Scarmory

-Pikachu, usa tu agilidad y no dejes que Scarmory te alcance.

-Eres un cobarde Ash Ketchum, no podrás escapar de mi, Scarmory, ¡¡Ala de Acero!!

-Ahora Pikachu.

Pikachu corría como una saeta por el campo delimitado por líneas de cal, mientras Scarmory le pisaba los talones tratando de golpearlo con su Ala de Acero. Ciertamente este era su enfrentamiento más duro en mucho tiempo. Flannery sin duda es una chica ruda al igual que su Scarmory. Fieles a su estrategia, Ash mantenía la calma ante aquella situación, daba la impresión de que este combate no era nada para él, algo que dejaba confundida tanto a Flannery como a sus amigos.

-Pero que espera Ash con eso - se preguntaba Max mientras tomaba nota de cada movimiento realizado por Pikachu.

-No lo sé, pero esto jamás lo había visto - afirmaba Bruck.

-Seguro tiene un plan - suplicaba May al ver que Pikachu solamente esquivaba los ataques de Scarmory, pero no denotaba intención alguna de atacar.

-Sé muy bien lo que hago chicos - murmuró Ash después de escuchar las opiniones de sus amigos. - "Pikachu, sólo espero que logres resistir"

-Me estoy cansando de esto, Scarmory utilizada tu envestida y luego acábalo con tu Ala de Acero.

El pokemon de acero vio en los ojos de su entrenadora los deseos que esta tenía por obtener el triunfo. Confiado de su velocidad, dejó irse en picada en dirección de Pikachu, quien corría lo más rápido que su cuerpo podía. Era como ver pasar dos rayos de luz, una blanco y otro amarillo. El golpe era inevitable, pero . . .

-Pikachu, ¡¡ahora!! Trueno.

-Oh no Scarmory - exclamó Flannery al ver que Ash los condujo hacia una trampa.

Al escuchar a su entrenador, Pikachu frenó en seco, tomando por sorpresa a Scarmory quien no pudo tener la misma reacción que su adversario y terminó con el pico entre la tierra. Pikachu aprovechó esto para dar un salto sobre él, quedando este a merced de sus ataques. Pequeñas chispas salieron de su rostro, hasta que por fin toda su energía estaba lista para ser liberada.

-Pikaaaaaaachuuuuuuuu!!!

-Scaaaaa! - el pobre pokemon agonizaba de dolor ante el letal ataque eléctrico de Pikachu. Eso fue todo para él, la batalla estaba terminada.

-Scarmory es incapaz de continuar, la victoria es para Ash Ketchum de Pueblo Paleta y su Pikachu.

-¡¡Que bien!!

Todos felicitaron a Ash por su victoria, incluida Flannery que admitió su derrota como Líder de Gimnasio. Después de recibir su medalla sin olvidar su tradicional celebración junto con Pikachu; Ash y sus amigos tomaron rumbo al Centro Pokemon para rehabilitar a quienes lucharon en el duelo. Pikachu era el único que parecía estar mal herido, por las quemaduras recibidas por parte de Ninetales. Los demás estaban bien.

-Puedes encargarte de ellos enfermera Joy.

-Con mucho gusto, ese es mi trabajo.

-Gracias.

-¿Y ahora que sigue para el gran Ash? - decía en tono burlón May, tratando de obtener la respuesta que ansiaba escuchar.

-Bien, como se lo prometí a tu padre la primera vez que peleamos, nuestro próximo objetivo es Ciudad Petalía.

-¡Excelente! - exclamó Max que recién llegaba con su PokeNav - Me tomé la molestia de avisarle a nuestros padres antes de tu combate con Flannery. ¿no te molesta verdad?

-Para nada, al contrario, te lo agradezco - contestó Ash sintiéndose un poco incómodo al escucharle decir la palabra "padres".

-¿Sucede algo malo? - preguntó May al ver la expresión en el rostro de Ash.

-¿quién? ¿yo?

-No fíjate se lo decía a Bruck - dijo May sarcásticamente - por supuesto que es a ti.

-Estoy bien, no te preocupes, es que acabo de recordar que no he llamado a mamá desde hace mucho tiempo, enseguida regreso. -

Dicho esto Ash desapareció entre la multitud aglomerada en el Centro Pokemon. En los últimos días el comportamiento de Ash ha sido extraño; en opinión de sus amigos. Siempre está divagando, con la mirada perdida en el cielo y las estrellas (cuando es de noche). Además siempre se pone inquieto cuando escucha algunas palabras, como padres o compromiso. De seguro el chico se traía algo entre manos, pero nadie sabía en realidad lo que era.

-Estuvo cerca - murmuró Ash para si mientras caminaba por el pasillo que daba al jardín trasero del Centro Pokemon. - No estoy seguro si es lo correcto, además es posible que ella no sienta lo mismo por mí.

Mientras tanto, en la cafetería.

-Sin duda algo le sucede a Ash, jamás había estado tan distraído en todo el tiempo que lo conozco, y si que es mucho tiempo - afirmaba Bruck al tiempo que servía generosas porciones de comida Pokemon para Pikachu y los otros.

-Tienes razón Bruck - continuo Max - desde hace tiempo he notado algunos detalles en el comportamiento de Ash.

-¿Cómo cuales? - preguntó May uniéndose a la conversación.

-Escuchen bien - dijo Max captando la atención de todos - desde hace unas semanas que Ash ha dejado de entrenar como lo hacía usualmente; recuerdan que antes entrenaba todos los días, ahora sólo lo hace cuando es necesario, como hoy.

-Cierto - asintió Bruck.

-No me interrumpas por favor.

-Lo siento.

-¿en dónde estaba? Ah si. Como decía, su entrenamiento cambió, además se pasa mucho tiempo pensando, ya sea de día o de noche. Es por ello que siempre está distraído, y sólo puede dar la excusa de que observa las estrellas o el cuelo, depende de la situación.

-Ya veo . . . - Bruck calló rápidamente al ver la mirada desafiante de Max.

-También debo decir que en ocasiones lo he visto merodeando por los Centros Comerciales cuando a ustedes les dice que va a dar un paseo. Siempre buscando algo, y no se iba de ahí hasta que agotara todas las posibilidades.

-Sabes qué es lo que buscaba.

-Si. - respondió quedamente el chico.

-En serio, y ¿qué es? - insistió May.

-Esto.

Max sacó de su bolsillo una pulsera de oro muy bonita. Estaba decorada con algunos diamantes en formas de rombo. Era obvio que era para una chica por su tamaño, pero ¿para quién?

-Espera un momento, ¿de dónde la sacaste?

-La dejó caer la última vez que trato.

-La ultima vez que trató . . - preguntaron Bruck y May confundidos.

-Tiene una inscripción, la leeré para contestar a esa pregunta. Dice: "Para la chica que con su cálida sonrisa cautivó mi corazón. Con todo mi cariño Ash . . ." - esto no despejó por completo todas las dudas de May.

-¿para quien es?

-Creo que esa pregunta ya tiene una respuesta - dijo Bruck - esa chica eres tu May.

-Es absolutamente correcto Bruck - añadió Max.

Esto dejó helada a May, quien no podía creerlo, Ash estaba enamorado de ella. Al mismo tiempo no pudo evitar que sus mejillas se ruborizaran un poco. Desde hacía tiempo ella comenzó a sentir algo por Ash, pero sin saber exactamente que era . . . quizás esta era la respuesta. Max prosiguió con su explicación.

-Ash ha tratado en varias ocasiones de entregarte esta pulsera hermana, pero siempre hay algo que se lo impide, especialmente cuando le das esa sonrisa que a él le gusta. Así es como la perdió la última vez que trató de dártela, seguramente los nervios lo traicionaron.

-Yo . . . no sé que decir . . . - murmuró May, quien seguía sonrojada.

-Debes ser sincera contigo misma, si tu sientes lo mismo por él - comenzó a decir Bruck hasta que Max le hizo una seña para que detuviera sus palabras. Bruck vio como May empezaba a llorar sobre su hombro.

-Quisiera saberlo, pero no lo sé, me siento tan perdida en este momento, que me está pasando - decía la chica mientras sus lágrimas corrían con libertad por su rostro.

-Permite que tu corazón te de esa respuesta, no dudes en ello.

-Estoy tan desorientada.

-Es mejor que hables con él.

-Hazle caso a tu hermano, es lo mejor en este caso.

-Esta bien - dijo la chica tratando de secar sus lágrimas.

-Si quieres ve en este momento, creo que es lo mejor para ambos.

-Gracias hermano, eso es lo que haré.

-Buena suerte.

Ayudada por las palabras de aliento por parte de Bruck y Max, May se dispuso a conversar con Ash sobre sus sentimientos. Estaba muy cerca de obtener la respuesta que buscaba ¿en verdad podía corresponderle?

-Después de esta victoria debería sentirme feliz, pero el saber que aún no he confesado mis sentimientos por May me tiene desconcertado, ¿qué debo hacer?

Ash trataba de buscar el valor para poder pronunciar las palabras correctas, más tampoco sabía como decirlas. Era tal la impresión que May causaba en su corazón que no importaba que tan seguro de si mismo se encontrara, al ver su sonrisa quedaba hechizado sin poder hacer nada. Ash estaba tan distraído que no percataba la presencia de tres individuos que lo vigilaban muy de cerca (clásico ^^).

-Parece que el bobo anda muy distraído.

-Tienes razón Jessie, lástima que Pikachu no está con él, sino podríamos robárselo.

-Dejen de soñar par de tontos, jamás hemos podido robarle a Pikachu, creo que deberíamos molestar a otros entrenadores.

Ante tal comentario Meowth ganó una fuerte bofetada por parte de Jessie.

-Ni se te ocurra pensar eso Meowth, hemos estado tanto tiempo tras de estos chicos que si hacemos eso nuestro honor quedaría en ridículo.

-Pero si siempre esta en ridículo.

-¿Qué has dicho? - dijo Jessie en tono amenazador.

-No, nada - respondió el felino atemorizado.

-Ya basta ustedes dos, alguien se acerca.

Y en efecto, May era quien se acercaba por el camino de piedra proveniente del Centro Pokemon en busca de Ash, quien tampoco se percató de que la chica se aproximaba con pasos silenciosos.

-Bueno, creo que si no lo hago hoy no tendré el valor cuando lleguemos a Petalía.

-Hola Ash.

-May . . . pero . . . qué haces aquí. - preguntó Ash sorprendido al ver que la chica estaba tras él.

-Es que yo - May no hallaba que decir, estaba tan nerviosa como Ash - es que necesito hablar contigo.

-Te escucho - Ash trataba de aparentar su nerviosismo.

-Verás, recordaba el tiempo que llevamos viajando juntos.

-Es casi un año creo.

-Si tienes razón, dentro de dos semanas se cumplirá el año desde que nos conocimos en Pueblo Raíz. Bien pero ese no es el punto.

-¿entonces?

-Lo que sucede es que me he dado cuenta que existen motivos más fuertes que me siguen uniendo a ti en este viaje, más que conocer nuevos sitios y sin mencionar que gracias a ti y Pikachu perdí mi forma de viajar (refiriéndose a la bicicleta).

-Es eso . . . . - dijo Ash un poco triste - . . . no te preocupes haré lo posible por recompensarte, lo prometo.

-No, para nada no quiero que lo hagas, eso ya no me interesa en lo absoluto. Como lo dije antes hay algo más que me mantiene viajando a tu lado.

-Esto está poniéndose interesante.

-Cierra la boca James, no me dejas escuchar lo que dicen.

-Esta bien, pero no me pegues.

-Silencio, aquí viene lo más esperado.

-Lo sabemos Meowth.

-Estoy confundido May, no veo que otra razón podría existir para que sigas en mi compañía - preguntaba Ash comenzando a sospechar lo que May quería decir.

-Recuerdas muy bien cuando llegamos a Pueblo Pardal y conocimos a Steven.

-Por supuesto, si no mal recuerdo trataba de invitarte para que lo acompañaras en su viaje por Hoenn.

-Eso es correcto, pero sabes porqué decliné su invitación.

-Supongo que fue para no separarte de Max y seguir a su cuidado.

-Te equivocas - decía la chica tomando entre sus manos las de Ash, haciendo que este se ruborizara - la razón por la cual rechacé su invitación fue porque no deseaba irme de tu lado y creo que hoy me he dado cuenta de lo que me mantiene a tu lado.

-Y eso es . . .

-Eso es porque yo . . porque yo te . . . . yo te amo, te amo como jamás he amado a alguien Ash.

-May . . . no sé que decir.

-No es necesario, deja que tu corazón lo haga.

Dicho esto, ambos soltaron sus manos, para luego aproximarse poco a poco. Sus corazones palpitaban rápidamente, la atmósfera era increíble. La distancia entre ellos se acotaba con rapidez, dejando sus rostros frente a frente. Cerrando sus ojos, May esperaba ese momento mágico al cual Ash no fallaría. Sus labios se unieron en un beso profundo, desvaneciendo cualquier toma de frío en el aire. Buscando un poco de aire, May se recostó sobre el peco de Ash, quien acariciaba su cabello con dulzura.

-Pensé que este momento no podría ser posible.

-Ahora lo es.

-Veo que no estaba equivocado.

-Jamás lo has estado.

-Claro que si, pero a pesar de eso voy en camino de alcanzar mis sueños.

-Este era uno de ellos.

-El más bello de todos, más importante que convertirme en un entrenador pokemon.

-Entonces si lo es - dijo la chica sonriendo ante tal veracidad.

-Sabes, hay algo que he querido darte desde hace mucho tiempo.

-Lo sé.

-En serio.

-Si, es una larga historia, y estoy seguro que no lo cargas contigo.

Ash buscó en sus bolsillos y en efecto, la pulsera que compró para May en ciudad Férrica ya no estaba. Pronto dedujo el por qué las cosas estaban sucediendo.

-No me digas que tu . . .

-Te refieres a esto - dijo la chica mostrándole a Ash la pulsera - digamos que un angelito me lo dio - le murmuró May al oído - muchas gracias, en verdad es hermoso.

-Me alegra escuchar eso.

-Será mejor que entremos, está comenzando a refrescar, no quiero que pesques un resfriado.

-Descuida, soy un chico fuerte.

-Pues señor fuerte debe hacerme caso.

-Esta bien, como negarme a la petición de una chica linda como tu.

-Ya basta, harás que me sonroje más de lo que estoy.

-Me encanta verte así.

-Oye - dijo la chica viendo con ojos de no me retes, haciendo que Ash dejara de molestarla.

-De acuerdo, sólo dame unos segundos, quiero observar un rato más las estrellas.

-Pero no tardes.

-Descuida, no lo haré.

Con un nuevo beso se despidieron momentáneamente. Una sonrisa se dibujó en el rostro de Ash, quien por primera vez pudo ver las estrellas con el corazón tranquilo y lleno de felicidad. Ahora fijaba su mirada en el cielo para pensar en lo que el futuro le deparaba, sin saber que cosas grandes estaban planeadas para él.

Continuará.

Bueno, esta historia ha dado inicio. Sigan pendiente de ella, porque lo bueno está por venir. Este fic esta dedicado a mi buen amigo Fernando quien me dio esta idea; y por supuesto a todos aquellos que degustan leer buenos fics. Espero no decepcionarlos.

Cualquier duda, sugerencia o comentario puede hacer el fanfiction.net (Si!!); en el Foro de Pkmn Crystal Gym (www.pkmncgforos.cjb.net) o bien a mi correo electrónico (delcompa@hotmail.com).