Un Meda Guerrero Diferente
Por Syaoran Li.
Capítulo II - Próxima parada, Siglo XXII
La habitación estaba silenciosa, era como si estuviesen en un cementerio. El pálido color de la noche no ayudaba en mucho a la situación. Ash tomó la decisión de acompañar a Rokusho en su viaje de regreso, ¿a dónde? Eso era lo que estaba por averiguar. Sin embargo, esto hizo que May se entristeciera, no estaba lista para separarse de Ash, más ahora que estaba conciente de sus sentimientos por él.
-No quiero que te vayas de mi lado Ash, no ahora.
-May, entiende que debo hacerlo.
-¿Por qué? Si me logras decir por qué lo aceptaré.
-Bueno, yo.
-Lo vez, ni siquiera tú lo sabes, pero estás dispuesto a responder este llamado.
-Sabes muy bien porque lo hago.
-No, no lo sé - decía la chica llorando sin que nadie lo impidiera.
-Jamás he dicho no a un favor, y más aún cuando quien lo pide ha realizado un esfuerzo sobresaliente para poder pedirlo.
-Acaso quieres decir que confías en él.
-Dame una razón para no hacerlo.
La conversación estaba tornándose acalorada, tanto Ash como May sostenían sus puntos, pero a la vez no deseaban lastimarse. Viendo esto, Rokusho sintió oportuna su intervención.
*Siento mucho causar tanto malestar entre ustedes, así que te pido por lo que más quieras, deja que Ash me acompañe. Rokusho se inclinó ante May en forma respetuosa para pedir su aceptación, sin embargo la chica no estaba dispuesta a ceder.
-Escucha, Rokusho, existe la posibilidad de que ella pueda acompañarnos.
-¡¿Qué?! - exclamaron todos.
-Si - dijo Ash continuando con su proposición - Si el problema es que ella no desea separarse de mí, por qué no invitarla a ella también. Además . . . tampoco yo deseo estar alejado de ella.
-Ash . . .
-Y bien ¿qué dices Rokusho?
*No estoy seguro; más si ello ayuda a que vengas conmigo.
-Continua.
*Esta bien, vendrán ambos conmigo (habrá que pensar en algo cuando lleguemos allá). Esto hizo que la tristeza y lágrimas desaparecieran de May; quien rápidamente abrazó efusivamente a Ash, quien le correspondió como es debido.
*Veo que no puedo separar este lazo.
-Creo que no mi querido amigo - añadió Bruck viendo aquella escena junto a los otros.
-Que te dije Jess, hacen una linda pareja.
-Yo fui quien lo dijo James.
-Te equivocas, fui yo.
-Fui yo.
-¡¡Yo!!
-Parecen novios, ya cásense - murmuró carcajeándose Meowth quien llegaba con un par de muletas.
Meowth tuvo que regresar a cuidados intensivos luego de la semejante paliza que Jessie y James le proporcionaron (demostrando que todo gato tiene nueve vidas). Regresando con Ash y Rokusho.
*Dime ahora tú Ash Ketchum, qué te motiva a seguirme. No te he mencionado nada más ni las razones por las que deseo me acompañes.
-Es simple, no tengo nada que perder.
*No comprendo.
-Mira, cuando un nuevo reto llega a tu vida, él no avisa, simplemente llega y de una u otra forma debes hacer lo que esté en tus manos para poder salir avante. Esto es parecido, ya sea que viva una experiencia mala o buena algo en mí ha de dejar. Eso es lo que nos hace mejores personas día con día.
*Veo que mi viaje no ha sido en vano.
-Puedes apostarlo.
Ash y Rokusho se dieron la mano, cerrando su compromiso. Estaba decidido, partirían al día siguiente muy temprano. Cuando Ash preguntó si debía llevar consigo algún pokemon, Rokusho respondió que no era necesario, todo estaba allá.
-Creo que eso es todo para nosotros.
-Gracias por su ayuda Equipo Rocket.
-No es nada, ya saben.
*De nuevo me disculpo por las molestias que les ocasioné.
-Eso en el pasado está.
-Ahora procura cuidar muy bien a este par.
-Oye - exclamó Ash.
James se aproxima a Rokusho.
-Lo digo en serio.
-Ejem será mejor que se vayan, o quizás la Oficial Jenny se dé una vuelta por el lugar.
-De acuerdo, hasta que se crucen en nuestro camino - gritó entusiasmado James.
-O nosotros en el suyo - añadió Jessie.
-Como sea, dará igual.
Los tres salen felices del Centro pokemon porque . . .
¡¡El Equipo Rocket no fue vencido esta vez!!
*Siempre son así.
-Parecen un poco raros, pero de buen corazón.
*Así como el tuyo.
-Si lo dices por lo que sucedió hoy.
*Al contrario, lo digo por lo que sé sobre ti.
-En serio, ¿qué sabes sobre mí?
*Mejor lo dejamos para otra ocasión. - dijo Rokusho al ver que no estaban solos.
-La enferma Joy nos dio nuestras habitaciones, es tiempo de dormir.
-Por cierto, ¿en dónde dormirá Rokusho?
*Descuida, no hay inconveniente por mí.
-Si sucede algo no dudes en buscarnos.
*Que descansen, mañana nos espera un día largo.
-Ni que lo digas, buenas noches.
*Buenas noches.
-Vamos Ash.
-Si.
Ash y May salieron de la habitación tomados de la mano. Rokusho observaba atentamente la relación entre ambos, mientras pensaba en muchas cosas.
*Estoy seguro que él podrá.
-Seguros que esto es lo correcto.
-Por supuesto.
-Además no existe marcha atrás.
-Este será su destino.
-A cualquier precio.
-¿En qué piensas?
-Oh nada en particular May.
-Te noto un poco distraído.
-Estoy un poco nervioso, es lo que sucede.
-Todo es por el viaje verdad.
-Por supuesto, aunque estoy entusiasmado a la vez siento un gran pavor.
-Me extraña que pienses eso ante de conocer de lo trata todo esto.
-Eso no es lo que me tiene más inquieto.
-¿Entonces?
Ash pone su dedo suavemente sobre la frente de May.
-Eres tú quien me preocupa. Temo que algo malo pueda pasarte si nos acompañas, pero a la vez mi corazón anhela desesperadamente que lo hagas.
-Ash . . . todo estará bien.
-Quiero creer eso.
Sin saber que otra cosa hacer, May abrazó con ternura a Ash, quien la recibió en sus brazos, haciendo de esa una escena enternecedora. Sus sentimientos eran fuertes, eso tendría que ser suficiente para resistir cualquier dificultad. Por fin su cuerpos se rindieron ante en cansancio y decidieron irse a dormir.
La noche pasó velozmente, el sol penetraba lentamente en las habitaciones del Centro Pokemon. El primero en despertar fue Rokusho (más bien él no duerme). Era tiempo.
*Tiene todo listo.
-Veamos - Ash abre su mochila para cerciorarse - haber, ropa, comida, algunos obsequios; si todo está aquí. Por cierto, Bruck te pido que te hagas cargo de Pikachu y los demás - Ash le entrega todas su pokebolas.
-También te pido el mismo favor hermano - May le entrega sus pokebolas a Max.
-Descuiden, ellos estarán bien a nuestro cuidado.
-Confiamos en que así será.
*Bien, es tiempo de irnos.
-Adiós chicos, buena suerte.
-Gracias Bruck.
-Cuídate mucho hermana, y cuida muy bien de Ash.
-Descuida, no lo perderé de vista.
-Ya estamos listo Rokusho, cuando quieras.
*En marcha.
Ash toma de la mano a May y juntos emprenden su camino tras Rokusho.
-¿Crees que ellos regresen?
-No tengo idea Bruck, pero pase lo que pase estarán juntos.
-Eso es seguro verdad.
-Claro.
-Bien, es tiempo de que desayunemos, ¿no les parece?
¡Si!
Pikachu, quien no dijo nada, se posó en la ventana para ver por última vez a su amigo en mucho tiempo. Una cálida sensación recorrió su cuerpo al ver a su entrenador muy feliz junto a May; y a la vez entusiasmado por esta nueva aventura.
Pikapi pikachuu (adiós amigo)
-Falta mucho para llegar.
*Paciencia amigo Ash
-Es verdad, como es que llegaremos a tu tiempo.
*Pronto lo descubrirás. Por ahora puedo decirte que es preciso llegar al Monte Cenizo
-Qué tiene de especial ese lugar - preguntó May.
*Digamos que posee las cualidades que permiten el viaje espacio-tiempo
-Interesante
-Supongo que no te tomó mucho tiempo localizarme.
*Más de lo que me esperaba, pero tienes razón, fue rápido.
-Ya veo - dijo secamente Ash - Dime, exactamente que es un Medabot.
A Rokusho pareció tomarlo por sorpresa, pero luego de una breve pausa contestó: : *Lo siento creo que te debo esa explicación. Los Medabot tiene su origen muy atrás en el tiempo, claro está en mi época. Son el resultado de una civilización que existió miles de años en el pasado; Los Medaloreanos. Nuestro origen vino como el resultado del descubrimiento de la civilización en las Ruinas de nuestro único templo. Cuando los humanos hicieron este hallazgo indagaron en lo más profundo hasta descubrir esto. En la espalda de Rokusho una pequeña compuerta rechinó al tiempo que se abría, todo esto para mostrarles lo que parecía ser una medalla de color dorado, parecido a las medallas de Ash. Esta es una medalla, en la cual la esencia de un Medabot recae, almacenando su personalidad y habilidades, de igual forma los pensamientos y sentimientos.
-Estoy sorprendido.
-Ahora veo el por qué eres servicial.
*No todo el tiempo he sido así Rokusho hizo una pausa Eso está en el pasado, lo importante es que has aceptado acompañarme.
-Es cierto, y a todo esto ¿por qué Ash debe ir?
-Si, dinos.
*Lo siento mucho, pero hasta que estemos allá podrás saber por qué tu ayuda es requerida.
-Lo entiendo - dijo Ash un poco decepcionado - Si así son las cosas esperaré.
*Gracias por comprenderme.
Los tres siguieron su camino rumbo al Monte Cenizo. Ash recordaba la última que pisó aquel lugar, entrenando arduamente con Pikachu y sus demás pokemon. También ese lugar fue especial para él, pues por primera vez intentó confesarle a May sus sentimientos sin éxito claro está. Al pie de la gran montaña había un letrero en el que se alcanzaba a leer: "Sentimos las molestias que podamos ocasionarles pero el Ferry a la cima estará cerrado por reparaciones hasta nuevo aviso. Gracias por su comprensión.". Esto desanimó un poco a los chicos, en cambio Rokusho parecía complacido.
*Perfecto, así está mejor.
-No entiendo.
*Esta muy claro, tenemos el camino libre para llegar a la cima sin ser vistos.
-Sabías de estoy verdad, pro eso escogiste este lugar.
*En parte. Algo llamaba la atención de Rokusho, haciendo que su respuesta fuese vaga. Como lo dije antes, era el lugar indicado.
-Esta bien, el problema ahora está en como llegaremos a la cima si no hay Ferry.
-Es simple, caminaremos.
May señalaba un camino entre la hierba cubierto por la ceniza que cubría con una fina capa todo el lugar. Ash recordó lo que bien sabía tiempo atrás, había un camino alternativo para quienes degustaban de hace ejercicio para llegar hasta arriba. Esa era su única opción.
-Que más nos queda.
-¡Ash! - lo regañó May un poco disgustada - Ni siquiera hemos iniciado el ascenso y yate quejas. Eres imposible.
-Lo siento, ya sabes como soy.
-Si lo sé - dijo la chica recuperando su entusiasmo - por eso te quiero tanto.
-May - el chico no puedo evitar ruborizarse ante aquellas palabras.
-Ven aquí, toma mi mano.
-Esta bien.
Rokusho era el guía en su expedición. A pesar de las condiciones del terreno, no les costó demasiado el subir por el camino. Algunos derrumbes ocasionales que no hicieron más que darles un buen susto. De ahí en más lo pasaron relajados. Rokusho sumido en sus pensamientos mientras Ash y May aprovechaban cada minuto para estar juntos, sin soltarse de la mano.
*Estos chicos son fuertes, pienso que algo tiene que ver dicho sentimiento . . Rokusho fue interrumpido abruptamente por Ash.
-Una moneda por tus pensamientos.
*Disculpa.
-Oh lo siento, es una costumbre que no se me quita. Quiero decir que pago por saber en qué piensas.
*Nada en especial.
-Vamos, ten un poco de confianza en mí.
Dudando un poco si hablar o no, Rokusho finalmente accedió.
*Bien, se trata de ustedes dos.
-May y yo.
*Si, me estaba preguntando si este sentimiento que comparen, este amor que existe entre ustedes es lo que siempre les ha dado su fuerza de voluntad y determinación.
-Bueno - comenzó a decir un poco apenado Ash - Estoy seguro que es parte importante de nuestra personalidad y corazón, aunque es difícil decirlo con exactitud puesto que apenas hemos podido compartirlo abiertamente.
*Ya veo, es gracioso. No importa en donde me encuentre es difícil entender los sentimientos de los humanos.
-Siempre ha sido un misterio, en especial cuando se trata del amor. Dime, ¿acaso ustedes tiene la capacidad de amar?
*¿A qué te refieres?
-Ya sabes, anhelar estar con ese alguien especial, poder brindarle lo que tengas, siempre estar ahí cuando te necesite.
*Pues yo . . jamás había pensado en ello.
-Descuida, quizás el tiempo pueda decírtelo mejor que yo.
-¡¡Ash!! ¡¡Rokusho!! Ya llegamos. - May les gritaba unos metros más adelante, pues los había dejado para que conversaran a gusto. Agitaba sus manos de un lado a otro, como si hiciera señas a una persona que estuviese lejos, y ellos estaban a unos pasos no más.
*Siempre está llena de entusiasmo.
-Tienes que conocerla, ella es más que eso.
*Habrá tiempo para ello.
-Tú eres quien sabe muy bien eso.
*Bien, síganme, es por aquí
-Vamos May.
-Voy tras de ti.
Rokusho se internó en un estrecho pasadizo de rocas, seguido por Ash y May. Era gracioso puesto que Ash no recordaba dicho pasadizo, aunque no era alguien que ostentara una gran memoria, más algo como eso lo recordaría. Pronto entendió la razón, era un camuflaje, escondiendo en su interior algo parecido a una nave; pequeña en su envergadura pero de amplio espacio para ellos tres.
Su interior era extraño, habían un par e asientos al fondo, pero lo que se refiere para el conductor había nada más que una palanca fijada en un pedestal de plata. Al parecer esta hecho a la medida de Rokusho, puesto que les costó un poco acomodarse en aquellos asientos tan chicos.
*Están listos para el viaje
-Siempre estoy listo para la aventura - exclamó Ash eufórico, arrojando su mochila al fondo de la nave.
-Si Ash está preapartado también yo - afirmó May sujetando con fuerza la muñeca en la cual llevaba el obsequio de Ash.
*De acuerdo, es tiempo de irnos.
-Quita esa cara triste May, todo estará bien.
-Al saber que vamos juntos quizás pueda hacerlo - susurró la chica.
-¡Vámonos amigo! - gritó Ash tomando con fuerza la mano de May - Siglo XXII ¡¡Allá vamos!!
Un ligero sonido indicó el movimiento realizado por Rokusho, la palanca ahora estaba en paralelo con todo su cuerpo, inclinado hacia adelante. Incontables rayos de luz blanca rodearon por completo las ventanas, haciendo que nada se pudiera ver. Todo fue rápido, cubiertos por un ruido estruendoso que ni sus propios pensamientos lograban escuchar, se ensordeció de inmediato, dejando un silencio cristalino.
-¿Qué fue todo eso? - preguntó May asustada ante el ruido producido.
*Hemos cruzado la barrera espacio-tiempo a través del portal.
-¿Portal? Explícate por favor.
*El portal, es una especia de pasadizo por el cual nos es permitido viajar hacia otras dimensiones y la vez poder observar lo que ocurre en el pasado, presente y futuro.
-Espera un minuto, entonces ya has visto lo que ocurrirá.
-Ash.
*Tienes razón joven Ash, pero me temo que esa información no es accesible para ustedes. Con el tiempo lo comprenderás. No es prudente que sepas demasiado de tu futuro se decía a así mismo Rokusho.
-Diablos.
-Déjalo así Ash.
-Si insistes - Ash besa a May en los labios con dulzura, sabiendo que su beso es correspondido. Absortos en este momento especial, un sonido los trajo de vuelta estrepitosamente.
La puerta lateral estaba abierta, por donde el Sol penetraba haciendo gala de su brillo. Sin pensarlo más Ash salió a toda prisa, tomando de la mano a May quien o se quedó atrás. Rokusho caminó hasta la puerta con suma paciencia, extendiendo su brazo señalando hacia el exterior.
*Sean bienvenidos al siglo XXII.
-Increíble.
-Maravilloso.
Asombrados en parte, y por otro lado entusiasmados, Ash y May admiraban aquella ciudad que se divisaba a lo lejos. Estaban seguros de algo, definitivamente ya no estaban en la región de Hoenn, y en sí, en su propio mundo.
Continuará.
El sitio ha sido descubierto, los protagonistas irán apareciendo poco a poco; pero sorbe todo esta historia ha cobrado vida finalmente.
Cualquier duda, sugerencia o comentario puede hacer el fanfiction.net (Si!!); en el Foro de Pkmn Crystal Gym (www.pkmncgforos.cjb.net) o bien a mi correo electrónico (delcompa@hotmail.com).
Capítulo II - Próxima parada, Siglo XXII
La habitación estaba silenciosa, era como si estuviesen en un cementerio. El pálido color de la noche no ayudaba en mucho a la situación. Ash tomó la decisión de acompañar a Rokusho en su viaje de regreso, ¿a dónde? Eso era lo que estaba por averiguar. Sin embargo, esto hizo que May se entristeciera, no estaba lista para separarse de Ash, más ahora que estaba conciente de sus sentimientos por él.
-No quiero que te vayas de mi lado Ash, no ahora.
-May, entiende que debo hacerlo.
-¿Por qué? Si me logras decir por qué lo aceptaré.
-Bueno, yo.
-Lo vez, ni siquiera tú lo sabes, pero estás dispuesto a responder este llamado.
-Sabes muy bien porque lo hago.
-No, no lo sé - decía la chica llorando sin que nadie lo impidiera.
-Jamás he dicho no a un favor, y más aún cuando quien lo pide ha realizado un esfuerzo sobresaliente para poder pedirlo.
-Acaso quieres decir que confías en él.
-Dame una razón para no hacerlo.
La conversación estaba tornándose acalorada, tanto Ash como May sostenían sus puntos, pero a la vez no deseaban lastimarse. Viendo esto, Rokusho sintió oportuna su intervención.
*Siento mucho causar tanto malestar entre ustedes, así que te pido por lo que más quieras, deja que Ash me acompañe. Rokusho se inclinó ante May en forma respetuosa para pedir su aceptación, sin embargo la chica no estaba dispuesta a ceder.
-Escucha, Rokusho, existe la posibilidad de que ella pueda acompañarnos.
-¡¿Qué?! - exclamaron todos.
-Si - dijo Ash continuando con su proposición - Si el problema es que ella no desea separarse de mí, por qué no invitarla a ella también. Además . . . tampoco yo deseo estar alejado de ella.
-Ash . . .
-Y bien ¿qué dices Rokusho?
*No estoy seguro; más si ello ayuda a que vengas conmigo.
-Continua.
*Esta bien, vendrán ambos conmigo (habrá que pensar en algo cuando lleguemos allá). Esto hizo que la tristeza y lágrimas desaparecieran de May; quien rápidamente abrazó efusivamente a Ash, quien le correspondió como es debido.
*Veo que no puedo separar este lazo.
-Creo que no mi querido amigo - añadió Bruck viendo aquella escena junto a los otros.
-Que te dije Jess, hacen una linda pareja.
-Yo fui quien lo dijo James.
-Te equivocas, fui yo.
-Fui yo.
-¡¡Yo!!
-Parecen novios, ya cásense - murmuró carcajeándose Meowth quien llegaba con un par de muletas.
Meowth tuvo que regresar a cuidados intensivos luego de la semejante paliza que Jessie y James le proporcionaron (demostrando que todo gato tiene nueve vidas). Regresando con Ash y Rokusho.
*Dime ahora tú Ash Ketchum, qué te motiva a seguirme. No te he mencionado nada más ni las razones por las que deseo me acompañes.
-Es simple, no tengo nada que perder.
*No comprendo.
-Mira, cuando un nuevo reto llega a tu vida, él no avisa, simplemente llega y de una u otra forma debes hacer lo que esté en tus manos para poder salir avante. Esto es parecido, ya sea que viva una experiencia mala o buena algo en mí ha de dejar. Eso es lo que nos hace mejores personas día con día.
*Veo que mi viaje no ha sido en vano.
-Puedes apostarlo.
Ash y Rokusho se dieron la mano, cerrando su compromiso. Estaba decidido, partirían al día siguiente muy temprano. Cuando Ash preguntó si debía llevar consigo algún pokemon, Rokusho respondió que no era necesario, todo estaba allá.
-Creo que eso es todo para nosotros.
-Gracias por su ayuda Equipo Rocket.
-No es nada, ya saben.
*De nuevo me disculpo por las molestias que les ocasioné.
-Eso en el pasado está.
-Ahora procura cuidar muy bien a este par.
-Oye - exclamó Ash.
James se aproxima a Rokusho.
-Lo digo en serio.
-Ejem será mejor que se vayan, o quizás la Oficial Jenny se dé una vuelta por el lugar.
-De acuerdo, hasta que se crucen en nuestro camino - gritó entusiasmado James.
-O nosotros en el suyo - añadió Jessie.
-Como sea, dará igual.
Los tres salen felices del Centro pokemon porque . . .
¡¡El Equipo Rocket no fue vencido esta vez!!
*Siempre son así.
-Parecen un poco raros, pero de buen corazón.
*Así como el tuyo.
-Si lo dices por lo que sucedió hoy.
*Al contrario, lo digo por lo que sé sobre ti.
-En serio, ¿qué sabes sobre mí?
*Mejor lo dejamos para otra ocasión. - dijo Rokusho al ver que no estaban solos.
-La enferma Joy nos dio nuestras habitaciones, es tiempo de dormir.
-Por cierto, ¿en dónde dormirá Rokusho?
*Descuida, no hay inconveniente por mí.
-Si sucede algo no dudes en buscarnos.
*Que descansen, mañana nos espera un día largo.
-Ni que lo digas, buenas noches.
*Buenas noches.
-Vamos Ash.
-Si.
Ash y May salieron de la habitación tomados de la mano. Rokusho observaba atentamente la relación entre ambos, mientras pensaba en muchas cosas.
*Estoy seguro que él podrá.
-Seguros que esto es lo correcto.
-Por supuesto.
-Además no existe marcha atrás.
-Este será su destino.
-A cualquier precio.
-¿En qué piensas?
-Oh nada en particular May.
-Te noto un poco distraído.
-Estoy un poco nervioso, es lo que sucede.
-Todo es por el viaje verdad.
-Por supuesto, aunque estoy entusiasmado a la vez siento un gran pavor.
-Me extraña que pienses eso ante de conocer de lo trata todo esto.
-Eso no es lo que me tiene más inquieto.
-¿Entonces?
Ash pone su dedo suavemente sobre la frente de May.
-Eres tú quien me preocupa. Temo que algo malo pueda pasarte si nos acompañas, pero a la vez mi corazón anhela desesperadamente que lo hagas.
-Ash . . . todo estará bien.
-Quiero creer eso.
Sin saber que otra cosa hacer, May abrazó con ternura a Ash, quien la recibió en sus brazos, haciendo de esa una escena enternecedora. Sus sentimientos eran fuertes, eso tendría que ser suficiente para resistir cualquier dificultad. Por fin su cuerpos se rindieron ante en cansancio y decidieron irse a dormir.
La noche pasó velozmente, el sol penetraba lentamente en las habitaciones del Centro Pokemon. El primero en despertar fue Rokusho (más bien él no duerme). Era tiempo.
*Tiene todo listo.
-Veamos - Ash abre su mochila para cerciorarse - haber, ropa, comida, algunos obsequios; si todo está aquí. Por cierto, Bruck te pido que te hagas cargo de Pikachu y los demás - Ash le entrega todas su pokebolas.
-También te pido el mismo favor hermano - May le entrega sus pokebolas a Max.
-Descuiden, ellos estarán bien a nuestro cuidado.
-Confiamos en que así será.
*Bien, es tiempo de irnos.
-Adiós chicos, buena suerte.
-Gracias Bruck.
-Cuídate mucho hermana, y cuida muy bien de Ash.
-Descuida, no lo perderé de vista.
-Ya estamos listo Rokusho, cuando quieras.
*En marcha.
Ash toma de la mano a May y juntos emprenden su camino tras Rokusho.
-¿Crees que ellos regresen?
-No tengo idea Bruck, pero pase lo que pase estarán juntos.
-Eso es seguro verdad.
-Claro.
-Bien, es tiempo de que desayunemos, ¿no les parece?
¡Si!
Pikachu, quien no dijo nada, se posó en la ventana para ver por última vez a su amigo en mucho tiempo. Una cálida sensación recorrió su cuerpo al ver a su entrenador muy feliz junto a May; y a la vez entusiasmado por esta nueva aventura.
Pikapi pikachuu (adiós amigo)
-Falta mucho para llegar.
*Paciencia amigo Ash
-Es verdad, como es que llegaremos a tu tiempo.
*Pronto lo descubrirás. Por ahora puedo decirte que es preciso llegar al Monte Cenizo
-Qué tiene de especial ese lugar - preguntó May.
*Digamos que posee las cualidades que permiten el viaje espacio-tiempo
-Interesante
-Supongo que no te tomó mucho tiempo localizarme.
*Más de lo que me esperaba, pero tienes razón, fue rápido.
-Ya veo - dijo secamente Ash - Dime, exactamente que es un Medabot.
A Rokusho pareció tomarlo por sorpresa, pero luego de una breve pausa contestó: : *Lo siento creo que te debo esa explicación. Los Medabot tiene su origen muy atrás en el tiempo, claro está en mi época. Son el resultado de una civilización que existió miles de años en el pasado; Los Medaloreanos. Nuestro origen vino como el resultado del descubrimiento de la civilización en las Ruinas de nuestro único templo. Cuando los humanos hicieron este hallazgo indagaron en lo más profundo hasta descubrir esto. En la espalda de Rokusho una pequeña compuerta rechinó al tiempo que se abría, todo esto para mostrarles lo que parecía ser una medalla de color dorado, parecido a las medallas de Ash. Esta es una medalla, en la cual la esencia de un Medabot recae, almacenando su personalidad y habilidades, de igual forma los pensamientos y sentimientos.
-Estoy sorprendido.
-Ahora veo el por qué eres servicial.
*No todo el tiempo he sido así Rokusho hizo una pausa Eso está en el pasado, lo importante es que has aceptado acompañarme.
-Es cierto, y a todo esto ¿por qué Ash debe ir?
-Si, dinos.
*Lo siento mucho, pero hasta que estemos allá podrás saber por qué tu ayuda es requerida.
-Lo entiendo - dijo Ash un poco decepcionado - Si así son las cosas esperaré.
*Gracias por comprenderme.
Los tres siguieron su camino rumbo al Monte Cenizo. Ash recordaba la última que pisó aquel lugar, entrenando arduamente con Pikachu y sus demás pokemon. También ese lugar fue especial para él, pues por primera vez intentó confesarle a May sus sentimientos sin éxito claro está. Al pie de la gran montaña había un letrero en el que se alcanzaba a leer: "Sentimos las molestias que podamos ocasionarles pero el Ferry a la cima estará cerrado por reparaciones hasta nuevo aviso. Gracias por su comprensión.". Esto desanimó un poco a los chicos, en cambio Rokusho parecía complacido.
*Perfecto, así está mejor.
-No entiendo.
*Esta muy claro, tenemos el camino libre para llegar a la cima sin ser vistos.
-Sabías de estoy verdad, pro eso escogiste este lugar.
*En parte. Algo llamaba la atención de Rokusho, haciendo que su respuesta fuese vaga. Como lo dije antes, era el lugar indicado.
-Esta bien, el problema ahora está en como llegaremos a la cima si no hay Ferry.
-Es simple, caminaremos.
May señalaba un camino entre la hierba cubierto por la ceniza que cubría con una fina capa todo el lugar. Ash recordó lo que bien sabía tiempo atrás, había un camino alternativo para quienes degustaban de hace ejercicio para llegar hasta arriba. Esa era su única opción.
-Que más nos queda.
-¡Ash! - lo regañó May un poco disgustada - Ni siquiera hemos iniciado el ascenso y yate quejas. Eres imposible.
-Lo siento, ya sabes como soy.
-Si lo sé - dijo la chica recuperando su entusiasmo - por eso te quiero tanto.
-May - el chico no puedo evitar ruborizarse ante aquellas palabras.
-Ven aquí, toma mi mano.
-Esta bien.
Rokusho era el guía en su expedición. A pesar de las condiciones del terreno, no les costó demasiado el subir por el camino. Algunos derrumbes ocasionales que no hicieron más que darles un buen susto. De ahí en más lo pasaron relajados. Rokusho sumido en sus pensamientos mientras Ash y May aprovechaban cada minuto para estar juntos, sin soltarse de la mano.
*Estos chicos son fuertes, pienso que algo tiene que ver dicho sentimiento . . Rokusho fue interrumpido abruptamente por Ash.
-Una moneda por tus pensamientos.
*Disculpa.
-Oh lo siento, es una costumbre que no se me quita. Quiero decir que pago por saber en qué piensas.
*Nada en especial.
-Vamos, ten un poco de confianza en mí.
Dudando un poco si hablar o no, Rokusho finalmente accedió.
*Bien, se trata de ustedes dos.
-May y yo.
*Si, me estaba preguntando si este sentimiento que comparen, este amor que existe entre ustedes es lo que siempre les ha dado su fuerza de voluntad y determinación.
-Bueno - comenzó a decir un poco apenado Ash - Estoy seguro que es parte importante de nuestra personalidad y corazón, aunque es difícil decirlo con exactitud puesto que apenas hemos podido compartirlo abiertamente.
*Ya veo, es gracioso. No importa en donde me encuentre es difícil entender los sentimientos de los humanos.
-Siempre ha sido un misterio, en especial cuando se trata del amor. Dime, ¿acaso ustedes tiene la capacidad de amar?
*¿A qué te refieres?
-Ya sabes, anhelar estar con ese alguien especial, poder brindarle lo que tengas, siempre estar ahí cuando te necesite.
*Pues yo . . jamás había pensado en ello.
-Descuida, quizás el tiempo pueda decírtelo mejor que yo.
-¡¡Ash!! ¡¡Rokusho!! Ya llegamos. - May les gritaba unos metros más adelante, pues los había dejado para que conversaran a gusto. Agitaba sus manos de un lado a otro, como si hiciera señas a una persona que estuviese lejos, y ellos estaban a unos pasos no más.
*Siempre está llena de entusiasmo.
-Tienes que conocerla, ella es más que eso.
*Habrá tiempo para ello.
-Tú eres quien sabe muy bien eso.
*Bien, síganme, es por aquí
-Vamos May.
-Voy tras de ti.
Rokusho se internó en un estrecho pasadizo de rocas, seguido por Ash y May. Era gracioso puesto que Ash no recordaba dicho pasadizo, aunque no era alguien que ostentara una gran memoria, más algo como eso lo recordaría. Pronto entendió la razón, era un camuflaje, escondiendo en su interior algo parecido a una nave; pequeña en su envergadura pero de amplio espacio para ellos tres.
Su interior era extraño, habían un par e asientos al fondo, pero lo que se refiere para el conductor había nada más que una palanca fijada en un pedestal de plata. Al parecer esta hecho a la medida de Rokusho, puesto que les costó un poco acomodarse en aquellos asientos tan chicos.
*Están listos para el viaje
-Siempre estoy listo para la aventura - exclamó Ash eufórico, arrojando su mochila al fondo de la nave.
-Si Ash está preapartado también yo - afirmó May sujetando con fuerza la muñeca en la cual llevaba el obsequio de Ash.
*De acuerdo, es tiempo de irnos.
-Quita esa cara triste May, todo estará bien.
-Al saber que vamos juntos quizás pueda hacerlo - susurró la chica.
-¡Vámonos amigo! - gritó Ash tomando con fuerza la mano de May - Siglo XXII ¡¡Allá vamos!!
Un ligero sonido indicó el movimiento realizado por Rokusho, la palanca ahora estaba en paralelo con todo su cuerpo, inclinado hacia adelante. Incontables rayos de luz blanca rodearon por completo las ventanas, haciendo que nada se pudiera ver. Todo fue rápido, cubiertos por un ruido estruendoso que ni sus propios pensamientos lograban escuchar, se ensordeció de inmediato, dejando un silencio cristalino.
-¿Qué fue todo eso? - preguntó May asustada ante el ruido producido.
*Hemos cruzado la barrera espacio-tiempo a través del portal.
-¿Portal? Explícate por favor.
*El portal, es una especia de pasadizo por el cual nos es permitido viajar hacia otras dimensiones y la vez poder observar lo que ocurre en el pasado, presente y futuro.
-Espera un minuto, entonces ya has visto lo que ocurrirá.
-Ash.
*Tienes razón joven Ash, pero me temo que esa información no es accesible para ustedes. Con el tiempo lo comprenderás. No es prudente que sepas demasiado de tu futuro se decía a así mismo Rokusho.
-Diablos.
-Déjalo así Ash.
-Si insistes - Ash besa a May en los labios con dulzura, sabiendo que su beso es correspondido. Absortos en este momento especial, un sonido los trajo de vuelta estrepitosamente.
La puerta lateral estaba abierta, por donde el Sol penetraba haciendo gala de su brillo. Sin pensarlo más Ash salió a toda prisa, tomando de la mano a May quien o se quedó atrás. Rokusho caminó hasta la puerta con suma paciencia, extendiendo su brazo señalando hacia el exterior.
*Sean bienvenidos al siglo XXII.
-Increíble.
-Maravilloso.
Asombrados en parte, y por otro lado entusiasmados, Ash y May admiraban aquella ciudad que se divisaba a lo lejos. Estaban seguros de algo, definitivamente ya no estaban en la región de Hoenn, y en sí, en su propio mundo.
Continuará.
El sitio ha sido descubierto, los protagonistas irán apareciendo poco a poco; pero sorbe todo esta historia ha cobrado vida finalmente.
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